Conexión Cósmica y Cuerpo Humano
Conexión Cósmica y Cuerpo Humano
Nos sentimos ocupando el espacio de nuestro cuerpo. Observamos como nuestro cuerpo se ha
formado con los alimentos que hemos ingerido. Nosotros digerimos e incorporamos esos alimentos.
Observamos como esos alimentos antes fueron vegetales o frutos de la tierra. O fueron el cuerpo de otros
seres vivientes.
Esos seres vivientes a su vez se alimentaron de otros animales o de vegetales. Los vegetales se
formaron de las sales de la tierra digerida por su agua y fueron alimentados por la luz del sol.
Observamos como esos minerales, plantas y seres vivos han pasado a formar parte de nuestro cuerpo,
a formar parte de nosotros.
Nosotros no somos algo separado de la tierra, si no que estamos físicamente formados por materiales
que de una u otra forma nacieron de ella.
Eso es nuestro cuerpo, una parte de la tierra. Una masa de barro formada por tierra y agua que fue
convertida en un alma viviente mediante el soplo de Vida.
Ese soplo de Vida cada minuto esta entrando en nuestro cuerpo a través de la respiración. Inhalamos
y una cantidad del aire que nos rodea entra en nuestro cuerpo y llega a los pulmones. Mientras retenemos a
través de nuestra sangre llega a cada una de nuestras células. Así nosotros tomamos la energía que el sol
encerró en el aire.
Observemos nuestros pensamientos estos se forman con las impresiones que recibimos desde afuera,
con lo que vemos y oímos, con lo que olemos y tocamos. Todas nuestras ideas nacieron desde algo que
percibimos en el medio donde nos movemos. Si otra persona no nos hubiera enseñado a leer y escribir,
nuestro mundo sería muy estrecho y nosotros no seríamos los mismos. Nuestros pensamientos no son
nuestros, solo los cobijamos y participamos de su manifestación, expresándolos de acuerdo a nuestra
personalidad. Somos responsables por el uso que hagamos de ellos.
Miremos nuestro cuerpo hacia el pasado, antes éramos más pequeños y todo lo que hemos agregado
son materiales tomados de la tierra. Veamos más atrás todavía y lleguemos al momento en que éramos una
vida dentro de otro cuerpo. Ahí vivíamos como un ser dentro del cuerpo de nuestra madre humana.
Ahora seguimos viviendo dentro del cuerpo de nuestra madre tierra GEA. Estamos bañados por sus
vibraciones y su campo magnético, estamos dentro de su atmósfera protegidos en ella por sus cinturones
magnéticos y su capa de ozono.
Nosotros somos una hebra en la tela de la vida. Hebra que comparte con otras su urdimbre y esta
unida a ellas en una trama común.
En el Kybalion se lee : "En la mente del Padre-Madre todos los seres están en su hogar".