UNIVERSIDAD TECNOLOGICA DE SANTIAGO.
Tema:
Infarto.
Sustentante:
Rosmeyris De La Cruz Santana.1-21-5609
Nayelin Berenice Lague Escroggins. 1-21-5608
Asignatura:
Laboratorio de Patología 1.
Facilitador:
Dra. Johanny Paula De La Cruz.
Sección:
305-010
11 de marzo de 2024
Rosmeyris De La Cruz Santana. 1-21-5609.
Concepto de infarto.
Un infarto es la necrosis de un determinado órgano (o de parte de él) provocada por la
interrupción de irrigación sanguínea que se genera a raíz de una obstrucción en alguna arteria.
El término, con origen en el latín infartus, también nombra al incremento de proporciones del
órgano afectado.
Aunque un infarto puede tener lugar en todos los órganos del cuerpo humano, el término suele
usarse en líneas generales para describir al infarto agudo de miocardio (también conocido
como ataque cardíaco o ataque al corazón). Este infarto (calificado como agudo por su
condición de súbito) se caracteriza por un caudal insuficiente de llegada sanguínea en parte del
corazón a causa de una obstrucción en alguna de las arterias coronarias.
Etiopatogenia.
La etiopatogenia del infarto varía dependiendo del tejido afectado. Sin embargo, hay ciertos
aspectos generales que se aplican a muchos tipos de infarto:
Isquemia: El infarto ocurre cuando hay una interrupción en el suministro de sangre a un tejido,
lo que lleva a una privación de oxígeno y nutrientes esenciales. Esta interrupción puede ser
causada por la obstrucción de un vaso sanguíneo, como una arteria, debido a la formación de
un coágulo sanguíneo (trombo) o aterosclerosis (estrechamiento de las arterias).
Hipoxia celular: La falta de oxígeno lleva a la hipoxia celular, lo que provoca la disminución de
la producción de ATP (adenosín trifosfato), la molécula de energía esencial para las funciones
celulares. Sin ATP, las células no pueden mantener la integridad de su membrana y las
funciones básicas, lo que lleva a la muerte celular.
Inflamación y respuesta inmune: La isquemia y la hipoxia desencadenan respuestas
inflamatorias locales y sistémicas. Las células dañadas liberan señales que reclutan células del
sistema inmunitario para el sitio del daño. Esto puede resultar en la liberación de mediadores
inflamatorios que amplifican el daño tisular y pueden contribuir a la formación de un área de
necrosis.
Reperfusión: En algunos casos, como en el infarto de miocardio, la restauración repentina del
flujo sanguíneo (reperfusión) puede provocar más daño tisular. Este fenómeno se conoce como
lesión por reperfusión y puede ser causado por la generación de radicales libres y la activación
de vías de inflamación.
Factores predisponentes: Hay una serie de factores de riesgo que pueden predisponer a una
persona a sufrir un infarto, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el tabaquismo, la
hiperlipidemia, la obesidad y la falta de ejercicio.
Es un evento relacionado con múltiples causas y factores de riesgo como el colesterol elevado,
la tensión arterial, el consumo de cigarrillo, así como factores genéticos o hereditarios, los
cuales predisponen a una lesión sobre los vasos sanguíneos o arterias coronarias que
ocasionan una obstrucción parcial o completa del flujo de sangre, produciendo dolor en el área
afectada.
La obstrucción de las arterias que conduce hacia un caso de infarto puede producirse por
elementos propios del vaso (como placas de ateroma) o por elementos externos (un tumor que
comprime la arteria, una hernia, una herida).
Las enfermedades de las arterias coronarias, la aterosclerosis, los trastornos del ritmo cardíaco
y algunos hábitos modificables (como la obesidad, el tabaquismo, el consumo excesivo de
alcohol o el alto nivel de estrés) incrementan los riesgos de sufrir un infarto.
Síntomas.
Dolor torácico. Uno de los signos de alarma más comunes es la opresión en el centro del
pecho o en el lado izquierdo del tórax. Normalmente, se trata de una opresión intensa que
suele prolongarse durante varios minutos, aunque en ocasiones puede oscilar la intensidad,
desapareciendo la molestia durante unos minutos para volver a reaparecer. Algunos pacientes
pueden presentar en los días previos episodios de dolor torácico de menor duración e
intensidad, frecuentemente con la realización de esfuerzos.
Dificultades respiratorias. Como consecuencia de la presión que se siente sobre el pecho, la
respiración se dificulta. En infartos muy extensos, la sensación de ahogo del infartado se
vuelve muy intensa cuando el paciente se tumba.
Dolor en otras partes del cuerpo. Por la irradiación del dolor, esa opresión en el pecho puede
desplazarse hacia el brazo izquierdo, el derecho o ambos, pero también hacia la mandíbula (lo
que resulta muy frecuente), la boca del estómago, los omóplatos, la espalda o incluso hacia los
lóbulos de las orejas.
Otros síntomas en mujeres, diabéticos y ancianos. En algunos pacientes, como las
personas diabéticas, los pacientes más ancianos y algunas mujeres, es posible que la presión
torácica no aparezca. En ellos, las manifestaciones del infarto pueden resultar más atípicas,
pudiéndose producir malestar en la boca del estómago.
Signos.
La sudoración fría, un intenso malestar, náuseas, vómitos y un pulso cardíaco lento pueden
acompañar a los otros síntomas ya descritos. Además, hay que tener en cuenta que
aproximadamente una cuarta parte de los infartos de miocardio son silentes, es decir, aparecen
sin dolor de pecho y sin otros síntomas.
Clasificación según su color.
Los infartos se pueden dividir en anémicos (blancos) y hemorrágicos (rojos).
Los infartos blancos se presentan por obstrucción arterial y en tejidos sólidos. Al momento de la
oclusión vascular, desde los vasos periféricos anastomosados, llega sangre al foco de la injuria
y en una primera etapa puede ser de aspecto hemorrágico, al poco tiempo se descompone la
hemoglobina en hemosiderina y pronto llega a tener un aspecto pálido (a las 24-48 hrs). Los
órganos donde se presentan estos infartos pálidos son generalmente el corazón, bazo y
riñones.
Los infartos rojos o hemorrágicos se encuentran ante oclusiones venosas en tejidos laxos, con
doble circulación y en tejidos con congestión previa. El tejido pulmonar es el ejemplo típico
donde ocurre este tipo de infartos, en donde al momento del infarto se produce una gran
hemorragia en el parénquima pulmonar y el área infartada permanece roja. También se puede
observar infarto rojo en cerebro, intestino delgado y ovario.
Infarto agudo al miocardio.
Frecuentemente abreviado como IAM o IMA, y conocido en el lenguaje coloquial como infarto,
ataque cardiaco o ataque al corazón, es un evento médico muy grave que refleja la muerte de
células cardíacas provocada por la isquemia resultante del desequilibrio entre la demanda y el
aporte de riego sanguíneo por la circulación coronaria.
La principal causa es la enfermedad de las arterias coronarias con riego sanguíneo insuficiente,
que produce daño tisular en una parte del corazón producido por la obstrucción en una de las
arterias coronarias, frecuentemente por ruptura de una placa de ateroma vulnerable. La
isquemia o suministro deficiente de oxígeno que resulta de tal obstrucción produce la angina de
pecho, que si se recanaliza precozmente, no produce muerte del tejido cardíaco, mientras que
si se mantiene la anoxia (falta de oxígeno en un tejido) o hipoxia (disminución del suministro de
oxígeno), se produce la lesión del miocardio y finalmente la necrosis, es decir, el infarto.
El infarto agudo de miocardio es la principal causa de muerte de hombres y mujeres en todo el
mundo. La facilidad de producir arritmias, fundamentalmente la fibrilación ventricular, es la
causa más frecuente de muerte en el infarto agudo de miocardio en los primeros minutos.
Tipos de infarto agudo al miocardio.
Tipo 1. Espontaneo, ruptura o ulceración de placa ateroesclerótica que produce trombosis
intracoronaria.
Tipo 2. Secundario a desequilibrios entre necesidades de aporte de oxígeno, ejemplo;
espasmo coronario, anemia, hipotensión, taquicardia, etc.
Tipo 3. Muerte cardiaca ocurrida antes de poder determinar biomarcadores de necrosis.
Tipo 4. Tras tratamiento percutáneo (4a), trombosis de stent (4b).
Tipo 5. Post cirugía de revascularización coronaria con bypass.
Infarto cerebral.
Un accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando se interrumpe o se reduce el suministro
de sangre a una parte del cerebro, lo que impide que el tejido cerebral reciba oxígeno y
nutrientes. Las células cerebrales comienzan a morir en minutos.
Causas.
Existen dos causas principales de accidente cerebrovascular: una arteria bloqueada (accidente
cerebrovascular isquémico) o una filtración o una rotura de un vaso sanguíneo (accidente
cerebrovascular hemorrágico). Algunas personas pueden tener solo una interrupción temporal
del flujo sanguíneo al cerebro, conocida como un ataque isquémico transitorio (AIT), que no
causa síntomas duraderos.
Síntomas.
Dificultad para hablar y entender lo que otros están diciendo. Se puede experimentar
confusión, dificultad para articular las palabras o para entender lo que se dice.
Parálisis o entumecimiento de la cara, el brazo o la pierna. Pueden desarrollar
entumecimiento repentino, debilidad o parálisis en la cara, el brazo o la pierna. Esto a menudo
afecta solo un lado del cuerpo.
Dolor de cabeza. Un dolor de cabeza súbito y grave, que puede estar acompañado de
vómitos, mareos o alteración del conocimiento, puede indicar que está teniendo un accidente
cerebrovascular.
Problemas para caminar. Puedes tropezar o perder el equilibrio. También puede tener
mareos repentinos o pérdida de coordinación.
Accidente cerebrovascular isquémico.
Este es el tipo más común de accidente cerebrovascular. Ocurre cuando los vasos sanguíneos
del cerebro se estrechan o se bloquean, lo que causa una importante reducción del flujo
sanguíneo (isquemia). Los vasos sanguíneos se bloquean o se estrechan debido a la
acumulación de depósitos de grasa o de coágulos sanguíneos u otros desechos que se
desplazan por la sangre (con más frecuencia desde el corazón) y se alojan en los vasos
sanguíneos del cerebro.
Accidente cerebrovascular hemorrágico.
El accidente cerebrovascular hemorrágico ocurre cuando un vaso sanguíneo en el cerebro
gotea o se rompe. Las hemorragias cerebrales pueden ser el resultado de muchas afecciones
que afectan los vasos sanguíneos. Los factores relacionados con el accidente cerebrovascular
hemorrágico incluyen:
• Presión arterial alta no controlada.
• Sobretratamiento con anticoagulantes.
• Bultos en puntos débiles de las paredes de los vasos sanguíneos (aneurismas).
• Traumatismo (como un accidente automovilístico).
• Depósitos de proteína en las paredes de los vasos sanguíneos que provocan debilidad
en la pared del vaso (angiopatía amiloide cerebral).
• Accidente cerebrovascular isquémico que causa hemorragia.
Una causa menos común de sangrado en el cerebro es la ruptura de una maraña anómala de
vasos sanguíneos de paredes delgadas (malformación arteriovenosa).
Infarto pulmonar.
Se produce por un coágulo de sangre que obstruye y detiene el flujo de sangre hacia una
arteria en los pulmones. En la mayoría de los casos, el coágulo de sangre comienza en una
vena profunda de la pierna y se desplaza hasta el pulmón. En raras ocasiones, el coágulo se
forma en una vena de otra parte del cuerpo. Cuando se forma un coágulo de sangre en una o
más de las venas profundas del cuerpo, se denomina trombosis venosa profunda.
Síntomas.
• Falta de aire. Este síntoma suele aparecer repentinamente. La dificultad para respirar
sucede incluso en estado de reposo y empeora con la actividad física.
• Dolor en el pecho. Es posible que se sienta como si estuviera sufriendo un ataque
cardíaco. El dolor suele ser agudo y se siente cuando se respira profundo, lo que puede
impedir hacerlo. Es posible que también se sienta cuando se tose, se inclina hacia
adelante o se agacha.
• Desmayo. Si la frecuencia cardíaca o la presión arterial disminuyen de repente, puede
ocasionar desmayo.
Infarto renal.
El infarto renal es una patología poco frecuente con una incidencia de 1,4%. Se caracteriza por
un proceso isquémico que debe a la oclusión arterial por una émbolo o trombosis vascular.
La sintomatología es bastante inespecífica, aunque la mayoría de los casos empiezan con un
dolor profundo y súbito en la fosa renal. También puede presentar náuseas, vómitos, fiebre,
leucocitosis, hematuria, y elevación marcada de la deshidrogenasa láctica (LDH). Puede ver
una elevación transitoria de urea y creatinina plasmática si presenta daño de la función renal.
En mayoría de los casos se compromete el riñón izquierdo, aunque a veces es bilateral. Estas
quejas pueden ir acompañadas de una elevación aguda de la presión arterial.
Infarto intestinal mesentérico.
Es una afección que se produce cuando las arterias estrechadas o bloqueadas restringen el
flujo sanguíneo al intestino delgado. Un flujo de sangre disminuido puede dañar
permanentemente el intestino delgado.
La pérdida repentina de flujo sanguíneo al intestino delgado se denomina isquemia
mesentérica aguda. La forma aguda suele estar causada por un coágulo sanguíneo y requiere
un tratamiento inmediato, como la cirugía.
La isquemia mesentérica que se prolonga en el tiempo se denomina isquemia mesentérica
crónica. La forma crónica suele estar causada por la acumulación de depósitos de grasa en las
arterias. La isquemia mesentérica crónica se trata con cirugía abierta o un procedimiento
llamado angioplastia.
Causas.
Tanto la isquemia mesentérica aguda como la crónica están causadas por una disminución en
el flujo sanguíneo al intestino delgado. La causa más común de la isquemia mesentérica aguda
es un coágulo de sangre en la arteria mesentérica principal. El coágulo de sangre a menudo
empieza en el corazón. La forma crónica está causada más comúnmente por una acumulación
de depósitos de grasa, también denominada placa, que estrecha las arterias.
Síntomas.
Isquemia mesentérica aguda.
• Dolor intenso y repentino en el abdomen.
• Necesidad urgente de defecar.
• Fiebre.
• Náuseas y vómitos.
Isquemia mesentérica crónica.
• Dolor abdominal que comienza unos 30 minutos después de comer.
• Dolor que empeora durante una hora.
• Dolor que desaparece al cabo de 1 a 3 horas.
Rosmeyris De La Cruz Santana. 1-21-5609
Nayelin Berenice Lague Escroggins. 1-21-5608.
Localización del infarto.
La muerte de un tejido por falta de sangre y posteriormente oxígeno, generalmente por
obstrucción de las arterias que lo irrigan, ya sea por elementos dentro de la luz del
vaso, por ejemplo placas de ateroma, o por elementos externos (tumores que
comprimen el vaso, por torsión de un órgano, hernia de un órgano a través de un
orificio natural o patológico, etc.) Siendo la excepcion los pulmones cuya obstruccion
puede ser en las venas.
La localización de un infarto puede varias siendo estos organos los mas frecuentes:
• En el corazón (infarto agudo de miocardio).
• En el cerebro (accidente vascular encefálico).
• En el pulmón (Infarto pulmonar).
• En el riñón (infarto renal).
• En el intestino (infarto intestinal mesentérico).
Localización: Infarto agudo de miocardio.
En un infarto miocardio (IM) muere una porción del músculo cardíaco a causa de la
obstrucción completa de una arteria coronaria. En circunstancia en las que se produce
la obstrucción el aporte sanguíneo se suprime. Si el músculo cardíaco carece de
oxígeno durante demasiado tiempo, el tejido de esa zona muere y no se regenera. El
infarto de miocardio afecta sobre todo el ventrículo izquierdo, pero la lesión puede
extenderse al ventrículo derecho o las aurículas.
• Infarto del ventrículo derecho: Suele deberse a la obstrucción de la arteria
coronaria derecha en su porción proximal o de una arteria circunfleja izquierda
dominante y se caracteriza por el aumento de la presión de llenado del
ventrículo derecho, a menudo asociado con una insuficiencia tricuspídea grave
y una reducción del gasto cardíaco.De esta manera se afecta la circulación para
el ventrículo derecho sometiéndolo a la cascada de hipoxia, isquemia y necrosis.
La pérdida de miocardio funcional conduce a la disfunción diastólica y sistólica
del ventrículo derecho. Hay disminución del volumen latido y aumento en el
volumen diastólico y la presión de llenado del ventrículo derecho. Estas
alteraciones llevan a hipotensión y signos congestivos periféricos. Dependiendo
de la severidad de la falla del ventrículo derecho, se disminuye el flujo sanguíneo
pulmonar.
• Infarto inferoposterior: Causado por cierto grado de disfunción del ventrículo
derecho en aproximadamente el 50% de los paciente. Este causa trastornos
hemodinámicos en el 10 al 15% de los casos. Debe sospecharse una
disfunción del ventrículo derecho en todo paciente con infarto de miocardio
inferoposterior y aumento de la presión en la vena yugular asociados con
hipotensión arterial o shock. El infarto del ventrículo derecho que complica un
infarto del ventrículo izquierdo aumenta significativamente el riesgo de
mortalidad.
• Infarto anterior: Tienden a ser más grandes y a presentar peor pronóstico que
los inferoposteriores. En general, se deben a una obstrucción de la arteria
coronaria izquierda, en especial de la arteria descendente anterior, mientras
que los infartos inferoposteriores reflejan una obstrucción de la arteria
coronaria derecha o de la arteria circunfleja izquierda dominante.
Localizacion del infarto agudo de miocardio.
Cara anterior del ventrículo izquierdo, septo interventricular, ápice.
Cara lateral del ventrículo izquierdo, ápice.
Cara inferior del ventrículo izquierdo.
Cara posterior del ventrículo izquierdo.
Ventrículo derecho.
Infarto agudo de miocardio.
Localización: Infarto Cerebral.
Un accidente cerebrovascular o ataque cerebral sucede cuando se detiene el flujo
sanguíneo en una masa encefalica. Al no poder recibir el oxígeno y nutrientes que
necesitan, las células cerebrales comienzan a morir en minutos. Esto puede causar un
daño severo al cerebro, discapacidad permanente e incluso la muerte.
• Infarto cerebral anterior: Es un tipo de infarto cerebral que afecta la circulación
cerebral anterior que irriga a dicha porción del cerebro. Se diagnostica cuando
causa los siguientes síntomas:
Disfunción neurológica superior.
Disfasia, un trastorno específico del lenguaje.
Trastornos visuales y espaciales.
Hemianopía homónima, que es la pérdida de parte del campo visual.
• Infarto cerebral posterior: Se refiere a un tipo de accidente cerebrovascular que
afecta la circulación posterior de uno de los dos lados del cerebro, por lo que
ocasiona un déficit transitorio o definitivo del funcionamiento de una o varias
partes de ese lado del cerebro, bien sea por un
mecanismo isquémico o hemorrágico. Principalmente se asocia con oclusiones
de la arteria cerebral posterior por lo que afectan la visión y el pensamiento,
produciendo ceguera que afecta la mitad contralateral de la visión, ceguera
cortical, agnosia visual, alteración del estado mental y deterioro de la memoria.
• Infarto lacunar (IL): Es un tipo de accidente cerebrovascular
isquémico caracterizado por lesiones de pequeño diámetro, no mayor de 15 mm,
producido por oclusión en el territorio de distribución de las arterias perforantes
del cerebro (lenticuloestriada, tálamoperforante o paramediana del tronco
cerebral).
Infarto o isquemia cerebral.
Localización: Infarto pulmonar.
•
Infarto pulmonar: Su localización en el parenquima de los pulmones,
generalmente este ocurre después de una embolia mas pequeñas que se alojan
en arterias distales que irrigan los pulmones.
Infarto pulmonar.
Localización: Infarto renal
• Infarto renal unilateral: Puede afectar a uno de los dos riñones ante una
obstrucción arterial. Generalmente el infarto es más frecuente en el lado
izquierdo.
• Infarto renal bilateral: Aunque si es bilateral (15%-30% de los casos) se produce
insuficiencia renal aguda (IRA). Esto se debe a un traumatismo, en pacientes
monorrenos, con un único riñón funcionante o si existen microembolias en el
riñón contralateral.
Infarto renal.
Localización: Infarto intestinal
Se describe una serie de afecciones que ocurren cuando el flujo sanguíneo que llega a
los intestinos disminuye.
Infarto isquemico intestinal.
Morfología en el infarto
Los infartos se clasifican según su color (lo que refleja la cantidad de hemorragia), y la
presencia o ausencia de infección microbiana. Por tanto, los infartos son rojos
(hemorrágicos) o blancos (anémicos) y pueden ser sépticos o blandos.
Infartos rojos: Se producen con: 1) oclusiones venosas (como en la torsión ovárica);
2) en los tejidos laxos (como el pulmón) que permiten que la sangre se acumule en la
zona infartada; 3) en tejidos con circulacióndual, como el pulmón o el intestino delgado,
lo que permite que el flujo de sangre de un aporte paralelo no obstruido irrigue la zona
necrótica (dicha perfusión no es suficiente para rescatar los tejidos isquémicos); 4) en
los tejidos previamente congestivos por un flujo venoso lento; 5) cuando el flujo
sanguíneo se restablece en una zona con una oclusión arterial previa y necrosis (p. ej.,
fragmentación de un émbolo oclusivo o angioplastia de una lesión trombótica).
Infartos blancos: Se producen en oclusiones arteriales o en órganos sólidos (como el
corazón, el bazo y los riñones), donde el carácter sólido de los tejidos limita la cantidad
de hemorragia que se puede absorber en la zona de necrosis isquémica desde los
lechos capilares adyacentes. Todos los infartos tienden a tener forma de cuña, con el
vaso ocluido en la parte del ápex y la periferia del órgano formando la base; cuando la
base es una superficie serosa puede haber un exudado fibrinoso que la recubra. Al
inicio, todos los infartos están mal definidos y son ligeramente hemorrágicos. Los
márgenes de ambos tipos tienden a volverse mejor definidos con el tiempo por un
estrecho halo de congestión atribuible a la inflamación en el borde de la lesión.
En los órganos sólidos, los relativamente pocos eritrocitos extravasados se lisan y la
hemoglobina liberada permanece como hemosiderina. Por ello, los infartos resultantes
de las oclusiones arteriales se vuelven típicamente cada vez más pálidos y menor
definidos con el tiempo. En los órganos esponjosos, en comparación, la hemorragia es
demasiado extensa para permitir que la lesión nunca se vuelva más pálida. Con el
curso de unos pocos días, no obstante, se vuelve más firme y más marrón, lo que
refleja la acumulación del pigmento hemosiderina.
La característica histológica dominante es la necrosis isquémica congestiva. Una
respuesta inflamatoria comienza a desarrollarse en los márgenes de los infartos a las
pocas horas y suele estar bien definida en 1 o 2 días. Finalmente, a la respuesta
inflamatoria le sigue una respuesta reparadora que comienza en los márgenes
conservados. En tejidos estables o lábiles, la regeneración parenquimatosa se puede
producir en la periferia, mientras que se respeta la arquitectura subyacente normal. Sin
embargo, la mayor parte de los infartos son sustituidos, finalmente, por una cicatriz . El
cerebro es una excepción a estas generalizaciones; la lesión isquémica tisular en el
sistema nervioso central da lugar a una necrosis licuefactiva.
Infartos sépticos: Se producen cuando las vegetaciones bacterianas de las válvulas
cardíacas embolizan o cuando los microbios se diseminan a una zona de tejido
necrótico. En estos casos, el infarto se convierte en un absceso, con una
correspondiente mayor lesión inflamatoria. La secuencia final de organización, sin
embargo sigue el patrón previamente descrito.
Diagnostico:
Infarto de miocardio:
El infarto de miocardio se reconoce por la aparición brusca de los síntomas
característicos: dolor intenso en el pecho, en la zona precordial (donde la corbata),
sensación de malestar general, mareo, náuseas y sudoración. El dolor puede
extenderse al brazo izquierdo, a la mandíbula, al hombro, a la espalda o al cuello.
Se debe acudir inmediatamente al médico, si se tiene un dolor extraño en el pecho
(más intenso que el de una angina típica) que dura 5 minutos o más.
Con un electrocardiograma se demuestran alteraciones evolutivas típicas, y con
analítica se valora la elevación de los niveles en sangre de las enzimas cardíacas. Se
debe realizar también una radiografía de tórax para ver si el corazón esta agrandado o
si hay líquido en los pulmones.
Infarto cerebral:
Para el diagnostico el profesional de la salud recurre a :
• Preguntar por sus síntomas e historia clínica.
Hacer un examen físico, incluyendo una revisión de:
• Su estado de alerta mental.
• Su coordinación y equilibrio.
• Cualquier entumecimiento o debilidad en su cara, brazos y piernas.
• Cualquier problema para hablar y ver en forma clara.
Pedir algunas pruebas, que pueden incluir:
• Imágenes del cerebro: Como una tomografía computarizada o una resonancia
magnética.
• Pruebas del corazón: Pueden ayudar a detectar problemas cardíacos o coágulos
de sangre que pueden haber conducido a un ataque cerebral. Pueden incluir
un electrocardiograma y una ecocardiografía.
Infarto pulmonar:
• La ecografía torácica: El infarto pulmonar (IP) se muestra en la ecografía como
una lesión hipoecogénica de morfología triangular con base periférica 1,3,7,8 que en
ocasiones protruye sobre la superficie pleural.
• En la fase inicial de los infartos no se visualiza broncograma aéreo, hecho que sí
ocurre en las neumonías, pudiendo así distinguir ambas patologías.
• La tomografía axial computarizada (TAC) sigue siendo la prueba de imagen más
rentable ya que, no solo nos permite definir las áreas de infarto, sino que además
detecta defectos de repleción en las arterias pulmonares hasta su división en
subsegmentarias.
Infarto renal:
• Estos sintomas pueden llegar a ser inespecificos por lo que el especialista
podria tardar en dectectar la patologia principalmete por el hecho de esta ser
poco frecuente.
• El diagnóstico se realiza con ecografía, TAC con contraste, ecodoppler,
gammagrafía o arteriografía.
Infarto intestinal:
Si después de una exploración física el proveedor de atención médica sospecha que
tienes isquemia intestinal, es posible que te haga varias pruebas de diagnóstico. La
elección de las pruebas se basa en los signos y síntomas, y pueden incluir lo siguiente:
• Análisis de sangre: Aunque no hay análisis de sangre específicos para detectar
la isquemia intestinal, algunos resultados de análisis de sangre generales
podrían indicar la presencia de esta afección.
• Pruebas por imágenes: Las pruebas por imágenes pueden ayudar al proveedor
de atención médica a ver los órganos internos y descartar otras causas de los
signos y síntomas. Pueden incluir radiografías, ecografías, tomografías
computarizadas o resonancias magnéticas. Para observar el flujo sanguíneo en
las venas y arterias.
• Uso de un endoscopio para observar el interior del tracto digestivo: Esta
técnica implica introducir en el recto un tubo flexible iluminado que tiene una
cámara en el extremo, a fin de visualizar el interior del tracto digestivo.
• Cirugía. En algunos casos, es posible que se requiera cirugía para localizar y
extirpar el tejido dañado. La apertura del abdomen permite diagnosticar y tratar
la afección durante un mismo procedimiento.
Nayelin Berenice Lague Escroggins. 1-21-5608.
Encuesta sobre el infarto. Estudiantes de Utesa, reciento Herrera, 8vo cuatrimestre.
Estudiante 1 El infarto es cuando se necrosa un órgano,
generalmente por obstrucción del flujo
sanguíneo a este. Cuando se refiere al
miocardio se llama infanto agudo al
miocardio.
Estudiante 2 Pues mira, un infarto es cuando alguna
parte de tu cuerpo se muere porque no le
llega suficiente sangre. Eso pasa si algo
bloquea una arteria o la hace muy
pequeña. Por ejemplo, en el corazón, le
llaman infarto agudo de miocardio, y eso te
hace sentir bien feo, como si te estuvieran
aplastando el pecho. Es crucial que te
lances al médico al tiro si crees que te está
pasando eso.
Estudiante 3 Es una enfermedad que se produce por la
obstrucción de una arteria por lo que el
tejido no recibe nutrientes.
Estudiante 4 Un infarto es cuando una parte del cuerpo
se muere porque no recibe suficiente
sangre. Puede pasar si algo bloquea una
arteria o la hace muy pequeña. Por
ejemplo, en el corazón, se llama infarto
agudo de miocardio, y puede hacer que te
sientas muy mal y te duela el pecho. Es
importante ir al médico rápido si piensas
que estás teniendo uno.
Estudiante 5 Las arterias coronarias llevan sangre y
oxígeno al corazón. Si el flujo sanguíneo se
bloquea el corazón sufre por la falta de
oxígeno y las células cardíacas mueren y
se produce el infarto.
Estudiante 6 Se infarta un tejido cuando se interrumpe o
reduce significativamente su suministro de
sangre y oxígeno. Esto puede ocurrir
debido a la obstrucción de una arteria que
lleva sangre al tejido, lo que puede ser
causado por la formación de un coágulo de
sangre, la ruptura de una arteria, o un
espasmo arterial. Sin suficiente oxígeno,
las células del tejido comienzan a morir. La
falta de oxígeno puede desencadenar una
serie de cambios en las células, incluida la
disfunción celular y la muerte, lo que
finalmente conduce al infarto del tejido
afectado.
Estudiante 7 La muerte celular por falta de oxígeno
causa un infarto en los tejidos, usualmente
debido a la oclusión de una arteria que
interrumpe su flujo sanguíneo.
Rosmeyris De La Cruz y Nayelin Lague.