Presentación
Nombre: Angelina Tejeda de Olmo
Matricula: 2022-3100363
Asignatura: Derecho comparado
Tema: concepto de derecho comparado
Carrera: Derecho
Facilitador: Milagros Leonor Martes Peña
Derecho comparado
Concepto de derecho comparado, origen y evolución histórica.
El derecho comparado es el estudio de las diversas soluciones jurídicas que existen
en distintos países o sistemas jurídicos. En otras definiciones es una disciplina
jurídica que se ocupa de analizar y comparar las diferentes normativas legales,
sistemas jurídicos, estructuras legales y jurisprudencia de varios países con el fin de
identificar similitudes, diferencias y posibles influencias mutuas. El objetivo principal
es obtener un conocimiento más profundo de los sistemas legales y contribuir a la
mejora y desarrollo del derecho.
Su objetivo es analizar las
similitudes y diferencias entre
las normas e instituciones que
regulan la vida social y política
de las colectividades. Su
método se basa en la
comparación, que implica
identificar, clasificar y evaluar
los elementos comunes y
distintivos de los sistemas
jurídicos. Su clasificación se puede hacer según el criterio geográfico, histórico,
ideológico o funcional, dando lugar a distintas familias jurídicas.
Su aplicación se puede dar en diversos ámbitos, como el legislativo, el judicial, el
académico, el internacional o el de la integración regional.
Origen:
El nacimiento del derecho comparado como disciplina se remonta al año 1900,
cuando el Congrès International de Droit Comparé de París lo elevó por encima del
nivel de estudios y tratados singulares, dispares, aunque notables, a una empresa
colectiva y concertada guiada por teorías, métodos y proyectos (consulte más sobre
estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades).
Antes de 1900 había poco interés en una comparación legal sistemática. El derecho
comparado se caracterizó, en la comunidad comparativa occidental, por un
síndrome de inferioridad significativa. Los comparadores no se sintieron
adecuadamente reconocidos por sus pares académicos ni suficientemente
representados en el currículo de la facultad de derecho. Hoy en día, la realidad
(cambiante) de la marginalidad curricular y la creciente popularidad del derecho
comparado parece alimentar la esperanza de una merecida invitación al campo de
las ciencias jurídicas.
El derecho comparado
tiene sus raíces en la
antigüedad, pero su
desarrollo como
disciplina formal
comenzó en el siglo XIX.
En ese período, juristas y
académicos empezaron
a darse cuenta de la
necesidad de estudiar y
entender las distintas
tradiciones jurídicas para
abordar problemas
legales de manera más efectiva en un mundo cada vez más interconectado. El auge
de la globalización y la interacción entre diferentes sistemas jurídicos contribuyó al
crecimiento de esta disciplina.
Evolución Histórica:
Siglo XIX: Durante este período, se observa un interés creciente en el estudio
comparado del derecho, especialmente en Europa. Los juristas empezaron a
comparar las legislaciones nacionales para entender las diferencias y similitudes.
Principios del Siglo XX: El derecho comparado continuó desarrollándose, y se
establecieron instituciones y revistas especializadas en esta área. Aparecieron
nuevas metodologías para analizar y comparar sistemas legales.
Post Segunda Guerra Mundial: Después de la Segunda Guerra Mundial, con la
creación de organizaciones internacionales y el aumento de la cooperación global,
el derecho comparado se volvió aún más importante. Se utilizó para armonizar leyes
en áreas como el comercio internacional y los derechos humanos.
Época Contemporánea: En la actualidad, el derecho comparado sigue siendo
fundamental en un mundo globalizado. Los académicos, legisladores y profesionales
del derecho recurren a él para abordar cuestiones legales complejas, promover la
armonización legislativa y comprender mejor las diversas culturas jurídicas.
El derecho comparado ha demostrado ser esencial para la adaptación y mejora de
los sistemas legales, facilitando el intercambio de ideas y buenas prácticas entre
distintos países. A través de este enfoque, se busca la construcción de un cuerpo
jurídico más eficiente y justo, considerando la diversidad cultural y legal que
caracteriza a la comunidad internacional.