0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas3 páginas

Napoleon

El documento describe la crisis de la monarquía borbónica en España durante el siglo XVIII, incluyendo la invasión francesa en 1808, la Guerra de Independencia contra Napoleón, y los primeros intentos de establecer un gobierno constitucional y liberal a través de la Constitución de 1812.

Cargado por

ppd.310106
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas3 páginas

Napoleon

El documento describe la crisis de la monarquía borbónica en España durante el siglo XVIII, incluyendo la invasión francesa en 1808, la Guerra de Independencia contra Napoleón, y los primeros intentos de establecer un gobierno constitucional y liberal a través de la Constitución de 1812.

Cargado por

ppd.310106
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UDI 5A: Crisis de la monarquía borbónica.

La Guerra de Independencia y los comienzos de


la revolución liberal. La Constitución de 1812.

1. INTRODUCCIÓN

El siglo XVIII va a terminar de forma muy convulsa para España. En 1788 llegaba al
trono Carlos IV y, tan solo un año después, estallaba la Revolución Francesa. Las ideas
revolucionarias se extenderán por toda Europa como la pólvora y finalmente se empezarán
a aplicar en nuestro país a partir de 1808, produciéndose al mismo tiempo una guerra
contra el invasor y el primer intento liberal de nuestra historia, que acabaría con el regreso
al trono de Fernando VII y la restauración del absolutismo en 1814.

[Link] DEL REINADO DE CARLOS IV Y la MONARQUÍA DE JOSÉ BONAPARTE

El temor a la expansión de las ideas liberales dará lugar a la paralización de las


reformas liberales iniciadas por Carlos III y la caída de los ministros ilustrados Jovellanos y
Floridablanca, así como el ascenso al poder del militar Manuel Godoy. Durante su gobierno,
este hará frente a varios conflictos bélicos: La Guerra de los Pirineos frente a Francia
(debida a la ejecución de Luis XVI), que llegará a su fin con la Paz de Basilea (1795) donde
se retoma la alianza de los dos países enfrentados, lo que propició la Guerra de las
Naranjas contra Portugal, la cual se saldó con la victoria española. Sin embargo, Gran
Bretaña, aliada de Portugal, acabó en 1805 en la Batalla de Trafalgar con la armada
española. Todos estos acontecimientos sumergieron a nuestro país en una grave crisis, por
lo que Godoy se vio obligado a tomar medidas, tales como el aumento de las contribuciones
y el planteamiento de la desamortización de bienes eclesiásticos, que le ganaron la
enemistad de los estamentos privilegiados.

Es en 1807 cuando el valido de Carlos IV firma el tratado de Fontainebleau con


Napoleón, dando permiso a sus tropas para pasar por nuestro país para conquistar
Portugal, a cambio de parte del territorio conquistado. Sin embargo, los franceses lo
aprovecharon para invadir España, estableciéndose en lugares estratégicos, lo que obligó a
la familia real y a Godoy a establecerse en Aranjuez para que resultara más sencillo huir en
caso de ser necesario. El descontento por la ocupación francesa dio lugar a un
levantamiento popular apoyado por el príncipe Fernando en marzo de 1808: el Motín de
Aranjuez. El triunfo de este supuso la caída del monarca y su valido, así como el ascenso al
trono de Fernando VII. El emperador francés decidió mediar entre padre e hijo, reuniendo a
ambos en Bayona y engañándolos para que abdicasen en su persona, entregando el trono
a su hermano José Bonaparte. Las especulaciones sobre lo ocurrido en Bayona acabaron
por desembocar el 2 de mayo de 1808 en un levantamiento popular en Madrid contra la
ocupación francesa, el cual fue duramente reprimido por el general Murat, dando lugar a un
levantamiento generalizado, comienza así la Guerra de Independencia. Esta guerra no sólo
divide a invadidos e invasores, sino que también diferencia a los españoles entre
afrancesados, que ven en José l la oportunidad de modernizar al país y acabar con el
Antiguo Régimen, y patrióticos, que luchan por el regreso de la antigua dinastía, ya que se
oponían a la invasión.

Se producen entonces dos procesos paralelos, el enfrentamiento militar contra las


tropas napoleónicas y un proceso liberal que cuminará con la promulgación de una
constitución.
[Link] DE INDEPENDENCIA

Al inicio de la guerra se comienza a crear Juntas de Armamento y Defensa, que no


reconocen la soberanía de José l y protagonizan fuertes resistencias en numerosos puntos
del territorio: como Girona o Zaragoza, donde destacaron personajes como el general
Palafox o Agustina de Aragón. En julio de 1808, las tropas españolas comandadas por el
general Castaños se convierten en el primer ejército en derrotar en tierra a las tropas del
imperio, en la Batalla de Bailén (Jaén). Napoleón decide por tanto trasladarse al frente de la
Grand Armée, logrando ocupar la mayor parte del territorio y arrinconando en Cádiz
(territorio sustentado por la ayuda marítima británica) a la ya consolidada Junta Central
Suprema presidida por el Conde de Floridablanca. La resistencia se organiza en guerrillas,
es decir, los civiles armados y con conocimientos sobre el terreno se encargan de
sorprender y atacar a los franceses. Podemos destacar algunos de esos líderes como el
cura Merino o Juan Martín.

Sin embargo, el dominio napoleónico comienza a debilitarse en 1812 debido a la


campaña de Napoleón en Rusia, lo cual unido al apoyo de las tropas portuguesas y
británicas lideradas por el futuro duque de Wellington , Sir Arthur Welleslev. (los franceses
fueron derrotados en repetidas ocasiones como en Arapiles y Vitorio) otorga la victoria a los
españoles, que se hace oficial con la firma del Tratado de Valençay en 1813, que además
permitirá la vuelta al trono de Fernando VII.

La guerra supuso numerosas consecuencias, con enormes pérdidas humanas y


daños en infraestructuras, así como el exilio de los afrancesados y el decrecimiento de la
agricultura. Fue una de las causas, además de la pérdida de la flota en Trafalgar, por lo que
se perdió el contacto con las colonias americanas, que lograron entre 1810 y 1824 su
independencia. Los horrores del conflicto fueron además retratados por el pintor Francisco
de Goya, en obras como La carga de los Mamelucos, Los fusilamientos del 3 de mayo o la
serie de grabados Los desastres de Guerra que ha acabado por convertirse en una
denuncia de todas las guerras.

[Link]ÓN POLÍTICA: JOSÉ I, LAS CORTES DE CÁDIZ Y LA CONSTITUCIÓN 1802

Durante el conflicto se sucedió la monarquía de José I Bonaparte, cuya medida más


destacada fue el Estatuto de Bayona, una Carta Otorgada que recogía medidas liberales
como la igualdad jurídica o la desamortización eclesiástica, aunque declaraba la
confesionalidad del estado y no establecía la división de poderes. Aunque no llegó a
instalarse correctamente a causa de la guerra, era considerado un avance para muchos
españoles liberales como Blanco White, que veían en la nueva monarquía la manera de
acabar con el Antiguo Régimen. La opinión pública mayoritaria siempre consideró a los
afrancesados unos traidores, y la mayoría de ellos tuvieron que exiliarse tras finalizar la
guerra.

En 1810, se disolvió la Junta Central Supremo, creando un Consejo de Regencia, que


se encargó de convocar las Cortes para consultar con el país las reformas que debían
llevarse a cabo, que acabaron por reunirse por primera vez en Cádiz el 24 de septiembre de
1810, siendo alrededor de 300 diputados que se dividían en tres ideologías: Tradicionalistas
(a favor del mantenimiento del Antiguo Régimen y de no realizar reformas), Jovellanistas
(partidarios de reformas moderadas) y Liberales (estos ‚quienes constituían el grupo más
numeroso, buscaban modernizar el país mediante nuevas reformas que acabaran con el
Antiguo Régimen ). Finalmente las Cortes elaboraron un texto constitucional promulgado el
19 de marzo de 1812 conocido como "La Pepa”. Esta recogía puntos como la Separación
de Poderes(el poder ejecutivo recaía en manos del monarca, el poder legislativo quedaba
en manos de las Cortes y el poder judicial correspondía a los tribunales), la Soberanía
Nacional, el Sufragio Universal Maculino, el Sufragio Pasivo censitario, la Monarquía.
Parlamentaria, la Confesionalidad del Estado, una amplia Declaración de derechos y
libertades. A pesar de su corto periodo de aplicación, el texto supuso un gran avance, y
sirvió de ejemplo para otras muchas constituciones europeas e hispanoamericanas.

[Link] DURANTE EL REINADO DE FERNANDO VII

Tras la Guerra de Independencia, en 1814, Fernando VII es obligado a firmar la


Constitución, sin embargo la nobleza y el clero, que se niegan a perder sus privilegios,
elaboran El Manifiesto de los Persas donde piden al rey elidir las acciones de las Cortes y la
vuelta al Antiguo Régimen, a lo que Fernando VII accede firmando el Decreto de Valencia
en 1814, por el cual quedaba anulada toda la acción de las Cortes de Cádiz, así como la
Constitución de 1812. Comenzaba entonces el Sexenio Absolutista (1814-1820). Esta etapa
caracterizada por los levantamientos liberales, llega a su fin cuando en enero de 1820 el
levantamiento del Coronel Rafael de Riego triunfa en Las Cabezas de San Juan,
consiguiendo que el movimiento se extendiese por todo el país. Comienza el Trienio Liberal,
que concluye debido a la intervención de la Santa Alianza que envía a Los Cien mil hijos de
San Luis. El monarca recupera el poder absoluto y gobierna hasta su muerte en 1833. Es
entonces cuando comienza la cuestión sucesoria, que dará lugar a un conflicto entre los
partidarios de su hermano, Carlos María Isidro, y los de su hija Isabel, obligando a su
esposa, María Cristina, a ejercer una regencia apoyada en los liberales.

[Link]ÓN

En conclusión, la Revolución Francesa fue un acontecimiento que azotó y conmovió a


Europa en todos los niveles: político, económico y social. En España, la fuerza y el empuje
de Francia y la facilidad con la que se difundieron las nuevas ideas terminaron de derrumbar
un sistema político cuyo tiempo ya había pasado. No cabe ninguna duda de que, a pesar de
su escasa repercusión a corto plazo, fue la Constitución de Cádiz la que encendió la chispa
del fuego que acabó con el Antiguo Régimen en nuestro país y permitió la instauración de
un régimen liberal, además de ser también la fuente de la que bebieron muchos
movimientos liberales europeos e hispanoamericanos.

También podría gustarte