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Prevención de Riesgos Laborales en España

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UD2.

Marco normativo básico en materia de prevención de riesgos


laborales. Derechos y deberes básicos en esta materia
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1 - La normativa de seguridad y salud laboral

La constitución española de 1978 recoge en su Art.15 el derecho de las personas a la


vida y a su integridad física, contemplado como un derecho fundamental y lo convierte
en uno de los principios rectores de la política social en el Art. 40.2. donde se decreta a
los poderes públicos que velen por la Seguridad e Higiene en el trabajo. Además, al
encontrarse España dentro de la Unión Europea, su política debe estar ajustada con la de
Europa.

La ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) es la normativa básica en


esta materia en la actualidad y supone la transposición de la Directiva Marco
89/331/CEE y otras, relativas a la política de prevención, protección de la maternidad,
de los jóvenes, relaciones de trabajo de duración determinada y empresas de trabajo
temporal en el ámbito de la Unión Europea.

Dicha ley tiene un carácter mínimo de derecho indisponible, con lo que puede ser
mejorada y desarrollada por los convenios colectivos.

El control de la aplicación de la norma se ha confiado a instancias exteriores a la


empresa (Inspección de Trabajo) y a internas (delegados de prevención, comités de
seguridad y salud, servicios de prevención).

La LPRL ha supuesto un nuevo enfoque a la prevención de riesgos ya que la actuación


en materia preventiva ha de tener una entidad propia y ha de ser asumida por la empresa
como política general integrada en el conjunto de políticas que marcan el
funcionamiento de la empresa, siempre basada en la participación activa de los
trabajadores. Ello supone que la seguridad ha de adaptarse continuamente a las
características de cada empresa en cada momento.

La LPRL nace con la pretensión de proteger al trabajador del riesgo laboral, teniendo en
cuenta la acción preventiva en todo momento y sus características son:

1. TRATA DE DAR UNIFORMIDAD Y SISTEMATICIDAD A


LA NORMATIVA DE SEGURIDAD Y SALUD
LABORAL (SSL) ante la situación de desfase, dispersión,
ambigüedad e incoherencia de la regulación anterior.

2. CLARA FINALIDAD PREVENTIVA. La LPRL persigue ante


todo la prevención de los riesgos laborales.

3. INTERDISCIPLINARIEDAD, amplio horizonte preventivo,


invitando al llamamiento de otros órganos, instituciones y
administraciones para cumplimentar las previsiones legislativas
(art.7.1).
4. VOCACIÓN DE UNIVERSALIDAD, aborda de manera global
y coherente el conjunto de los problemas derivados de los riesgos
relacionados con el trabajo cualquiera que sea el ámbito en el que
el trabajo se preste.

5. ENFOQUE ERGONÓMICO, la adecuación al trabajo y más


concretamente su adaptación a las personas que lo realizan, es un
medio para conseguir optimizar el rendimiento de los
trabajadores.

Este rasgo no podía faltar en la LPRL debido a la estrecha


relación existente entre la SH y las condiciones externas de
trabajo (art.15.1 d), 19, 25 y 26).

6. FLEXIBILIDAD E INSTRUMENTALIDAD
FUNCIONAL, la Seguridad y Salud Laboral es una materia que
cambia con el tiempo al hilo de la evolución técnica.

7. REDUCE LA POTESTAD SANCIONADORA de la Admón.


en el control de la Seguridad y Salud Laboral, frente a las
infracciones en materia de prevención deriesgos laborales.

8. NORMA MÍNIMA. Las disposiciones de carácter laboral


contenidas en dicho texto "Lo tendrán en todo caso el carácter de
derecho necesario mínimo indisponible, por lo que prohíbe la
aparición de contenidos inferiores y permite la mejora que puedo
abordar la negociación colectiva o el contrato individual

El ámbito de aplicación de la LPRL viene determinado en su artículo 3 que establece


que la normativa de PRL se extiende, con algunas peculiaridades, a:

1. Las relaciones laborales reguladas por el Texto Refundido del Estatuto


de los Trabajadores.

2. Relaciones administrativas o estatutarias del personal civil al servicio de


a Administración Pública.
3. Derechos y obligaciones de los trabajadores autónomos.

4. Sociedades cooperativas en las que existan socios trabajadores.

5. Fabricantes, importadores y suministraciones.

La L.P.R.L. hace referencia tanto a empresarios como a trabajadores y constituye:

1. El cuerpo básico de garantías y responsabilidades necesario para la


adecuada protección de la salud de los trabajadores frente a los riesgos
laborales.

2. Regula el derecho de los trabajadores a disponer de protección y la


correlativa obligación de garantizar ese derecho por parte de los
empresarios.

3. Se centra en la acción preventiva permanente siendo ésta clave de su


efectividad.

Se excluyen del ámbito de la L.P.R.L

 Policías, seguridad y resguardo aduanero (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del


Estado de naturaleza civil, de las CC.AA. y locales, y Servicio de Vigilancia
Aduanera).

 Servicios operativos de protección civil y porcentaje forense en los casos de


grave riesgo, catástrofe o calamidad pública.

 Relación de carácter especial del servicio del hogar familiar.

Establece la obligación de la empresa de estructurar la acción preventiva:

 Asumiendo el empresario la actividad preventiva.


 Designando a uno o varios trabajadores
 Constituyendo un Servicio de Prevención Propio (SPP).
 Recurriendo a un Servicio de Prevención Ajeno (SPA).

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales no sólo contiene una serie de preceptos de


carácter general, sino la obligatoriedad para los gobernantes de desarrollarla a través de
reglamentos específicos. Uno de los más importantes es el Real Decreto que regula los
Servicios de Prevención (Real Decreto 39/1997 del 17 de enero). Este real decreto
determina que la Prevención de Riesgos Laborales no es cometido único del empresario,
sino que ha de integrarse en todos los niveles jerárquicos de la empresa, dejando al
ámbito empresarial su diseño y ejecución.

Además, la experiencia acumulada en la puesta en práctica de esta normativa en los


últimos años, pone de manifiesto la existencia de ciertos problemas en su aplicación. Es
por ello que nace la Ley 54/2003, de Reforma del Marco Normativo de la
Prevención de Riesgos Laborales.
El objetivo de esta norma es:

 Combatir la siniestralidad.
 Fomentar una cultura de prevención que asegure el cumplimiento efectivo y real de
las obligaciones.
 Reforzar la integración de la Prevención de Riesgos Laborales en los sistemas de
gestión de las empresas.
 Mejorar el control del cumplimiento de la normativa de Prevención de Riesgos
Laborales a través de la adecuación a la norma y el reforzamiento de los sistemas de
vigilancia y control.

El control de la aplicación de la norma se ha confiado tanto a instituciones exteriores a


la empresa (Inspección de Trabajo) como a figuras o estructuras internas (delegados de
prevención, comités de seguridad y salud, servicios de prevención).

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales tiene un carácter mínimo de derecho


indisponible, con lo que puede ser mejorada y desarrollada por los convenios colectivos,
pero en ningún caso puede ser objeto de negociación o pacto, individual o colectivo, que
suponga una renuncia ni siquiera a una mínima parte de los derechos de protección
reconocidos.

2 - Derechos y obligaciones básicos de seguridad y salud laboral:


principios generales

Los trabajadores y trabajadoras tiene derecho a una protección eficaz en materia de


seguridad y salud en el trabajo.

Los derechos de información, consulta y participación, formación en materia


preventiva, paralización de la actividad en caso de riesgo grave e inminente y vigilancia
de la salud, forman parte del derecho de los trabajadores a una protección eficaz en
materia de seguridad y salud en el trabajo.

Este derecho, supone que el empresario tiene un papel activo y permanente en el


seguimiento de la actividad preventiva, con el fin de perfeccionar de manera continua
las situaciones de riesgo y la búsqueda de soluciones.

El Art.15 Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece un conjunto de principios


que los empresarios han de adoptar y que deben guiar la elección de medidas
preventivas.

Los principios son indicaciones relativas al “cómo” se ha de prevenir, cómo elegir el


tipo de medida que se va a adoptar, y el orden en que se van a presentar:

1. Evitar los riesgos.

2. Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.


3. Combatir los riesgos en su origen.

4. Adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la


concepción de los puestos de trabajo, así como a la elección de los equipos y los
métodos de trabajo y de producción, con miras, en particular, a atenuar el trabajo
monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud.

5. Tener en cuenta la evolución de la técnica.

6. Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.

7. Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la


técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones
sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo.

8. Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.

9. Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

Estos serían los nueve principios de la acción preventiva, que resumirían el deber
general de prevención previsto en el Art. 14, donde se establece que en cumplimiento
del deber de protección, el empresario deberá garantizar la seguridad y salud de los
trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo.

El empresario tomará en consideración las capacidades profesionales de los


trabajadores en materia de seguridad y de salud en el momento de encomendarles las
tareas, y adoptará las medidas necesarias a fin de garantizar que sólo los trabajadores
y trabajadoras que hayan recibido información suficiente y adecuada puedan acceder
a las zonas de riesgo grave y específico.

La efectividad de las medidas preventivas deberá prever las distracciones o


imprudencias no temerarias que pudiera cometer el trabajador.

3 - Las obligaciones del empresario en materia de prevención

La ley insiste en el derecho de los trabajadores a una protección eficaz en materia de


seguridad y salud en el trabajo, ya sean derechos de tipo individual o colectivo.

Dichas acciones que constituyen un derecho para los trabajadores, son a su vez, una
obligación para el empresario. Obligado por el contrato que le vincula al trabajador, el
empresario debe garantizar a los trabajadores a su servicio una protección eficaz o
efectiva en todos los aspectos o condiciones del trabajo.

En el Art. 14.3. de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. se manifiesta que, en


todo caso y al margen de la obligación general de seguridad, “el empresario deberá
cumplir con las obligaciones establecidas en la normativa sobre prevención de riesgos
laborales”.
Para una mejor comprensión y análisis de las obligaciones de los empresarios, se
agrupan en función de su naturaleza, contenido y objeto en:

 Obligaciones relacionadas con las condiciones y organización del trabajo.

Es el empresario quien impone las condiciones laborales, por tanto, es él quien


debe asegurar que dichas condiciones no supongan un riesgo para la seguridad y
salud de los trabajadores.

 Obligaciones de organización de la prevención.

Son aquellas cuyo contenido está referido al establecimiento, dentro de la


empresa, de medidas de organización dedicadas a la prevención y su integración
en la estructura organizativa de la empresa.

 Obligaciones del empresario con relación a sus trabajadores.

Aquellas que exigen al empresario conductas respecto de los trabajadores.

3.1 - Obligaciónes relacionadas con las condiciones y organización


del trabajo

3.1.1 Obligación de disponer de equipos de trabajo adecuados

El Art. 17 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales dice que “el empresario


adoptará las medidas necesarias a fin de que los equipos de trabajo sean adecuados
para el trabajo que deba realizarse y convenientemente adaptados a tal efecto, de
forma que garanticen la seguridad y salud de los trabajadores al utilizarlos. El término
equipos de trabajo comprende las máquinas, aparatos (útiles y herramientas)
instrumento o instalación utilizada en el trabajo. Serán incluidos en la Evaluación de
Riesgos. Deben ajustarse a la normativa vigente y su uso y mantenimiento deberá
ajustarse a las condiciones establecidas por el fabricante o constructor.

Siempre que la utilización de un equipo de trabajo puede presentar un riesgo


específico para la seguridad y la salud de los trabajadores, el empresario debe
asegurarse de que la utilización está encomendada al personal capacitado
suficientemente (obligación de formarlos) y que los trabajos de reparación,
transformación, mantenimiento o conservación sean realizados por los trabajadores
específicamente capacitados para ello.

Además, en el párrafo segundo del Art. 17 se establecen las obligaciones relativas a los
equipos de protección individual.

3.1.2 Obligaciones de los empresarios en circunstancias excepcionales o


especiales

3.1.2.1 Situaciones de Emergencia


El empresario, según determina el Art. 20 Ley de Prevención de Riesgos Laborales,
teniendo en cuenta el tamaño y la actividad de la empresa, así como la posible
presencia de personas ajenas a la misma, deberá analizar las posibles situaciones
de emergencia y adoptar las medidas necesarias en:


o Materia de primeros auxilios.
o Lucha contra incendios.
o Evacuación de los trabajadores.

Ha de designar al personal encargado de poner en práctica estas medidas y


comprobar periódicamente su adecuación y correcto funcionamiento. Dicho personal
debe estar formado, ser suficiente en número y disponer del material adecuado en
función de las circunstancias concretas.

Para la aplicación de las medidas adoptadas, el empresario deberá organizar las


relaciones que sean necesarias con servicios externos a la empresa, en particular en
materia de primeros auxilios, asistencia médica de urgencia, salvamento y lucha
contra incendios, de forma que quede garantizada la rapidez y eficacia de las mismas.

3.1.2.2 Situaciones de Riesgo Grave e Inminente

El Art.21 Ley de Prevención de Riesgos Laborales, detalla que riesgo grave e


inminente es aquel que resulte probable racionalmente, que se materialice en un
futuro inmediato y pueda suponer un daño grave para la salud de los
trabajadores.

Cuando los trabajadores estén o puedan estar expuestos a un riesgo grave o


inminente con ocasión de su trabajo, el empresario estará obligado a:

a) Informa a los trabajadores afectados de la existencia del riesgo y de las


medidas adoptadas y de las que deban adoptar ellos para protegerse.

b) Adoptar las medidas necesarias para poder interrumpir la actividad y/o


desalojar el ligar de trabajo.

c) Prever las condiciones para que un trabajador pueda adoptar las medidas que
estime adecuadas a las circunstancias, si está en una situación similar (o la
detecta con algún compañero que se encuentra en ella). Y si no puede ponerse en
contacto con su superior.

El trabajador tendrá derecho a interrumpir su actividad y abandonar el lugar de


trabajo, en caso necesario, cuando considere que dicha actividad entraña un
riesgo grave e inminente para su vida o su salud.

Si el empresario no actúa, los representantes de los trabajadores pueden


paralizar la actividad de la empresa, comunicándolo a la Autoridad Laboral para
que la ratifique o suspenda en 24horas. Si la decisión fue desproporcionada,
podría sancionarse a los trabajadores si se demuestra que obraron de mala fe o
cometiendo negligencia grave.

3.2 - Obligaciones de organización de la prevención

3.2.1 - Plan de Prevención de Riesgos Laborales

La prevención de riesgos laborales deberá integrarse en el sistema general de gestión


de la empresa, tanto en el conjunto de sus actividades como en todos los niveles
jerárquicos de ésta, a través de la implantación y aplicación de un plan de prevención
de riesgos laborales a que se refiere el párrafo siguiente.

Este plan de prevención de riesgos laborales deberá incluir la estructura organizativa,


las responsabilidades, las funciones, las prácticas, los procedimientos, los procesos y
los recursos necesarios para realizar la acción de prevención de riesgos en la empresa,
en los términos que reglamentariamente se establezcan.

Los instrumentos esenciales para la gestión y aplicación del plan de prevención de


riesgos, que podrán ser llevados a cabo por fases de forma programada, son:

 La evaluación de riesgos laborales.

Es el punto de partida de la aplicación de la política de prevención de riesgos, y se


realiza examinando todos los elementos del proceso productivo en la empresa y
recopilando todos los datos sobre las situaciones reales o potenciales de riesgos
en la empresa.

El empresario debe adoptar un procedimiento de ER que permita de manera


objetiva identificar los factores de riesgo y adoptar a priori medidas preventivas
adecuadas frente a dichos factores.

 La planificación de la actividad preventiva.

Es la adopción de las medidas de prevención necesarias, resultantes de la


evaluación. Incluyendo para cada actividad el plazo para llevarlas a cabo, la
designación de los responsables y los recursos humanos y materiales necesarios
para su ejecución.

3.2.2 - Documentación

Según el Art. 23 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el empresario deberá


elaborar y conservar a disposición de la autoridad laboral la siguiente documentación
relativa a las obligaciones establecidas en dicha ley:

a) Evaluación de riesgos y planificación de la acción preventiva.

b) Medidas de protección y prevención a adoptar y material de protección que


deba utilizarse.
c) Resultado de los controles periódicos de las condiciones de trabajo y de la
actividad de los trabajadores.

d) Práctica de los controles del estado de salud de los trabajadores.

e) Relación de Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional que hayan causado


incapacidad Temporal superior a un día de trabajo.

Así se obliga al empresario a:

 Realizar las actividades propias de la política de prevención.


 Tener un archivo histórico de los resultados de dicha política.
 Archivar la documentación para poder ser utilizada.
 Cumplir puntualmente sus obligaciones al estar bajo el control de la Autoridad
Laboral.

Cuando el empresario cesa en su actividad, esta documentación debe remitirse a la


Autoridad Laboral. Dicha documentación ha de ser puesta a disposición de los
representantes de los trabajadores y de las autoridades sanitarias, en su caso.

3.3 - Obligaciones del empresario con relación a sus trabajadores

3.3.1 Obligaciones generales

3.3.1.1 Información a los trabajadores

A fin de dar cumplimiento al deber de protección establecido en la presente Ley,


el empresario adoptará las medidas adecuadas para que los trabajadores reciban
todas las informaciones necesarias en relación con:


o Los riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores en el
trabajo, tanto aquellos que afecten a la empresa en su conjunto como
a cada tipo de puesto de trabajo o función.
o Las medidas y actividades de protección y prevención.
o Las medidas de emergencias (Art. 20).

En las empresas que cuenten con representantes de los trabajadores, la información a


que se refiere el presente apartado se facilitará por el empresario a los trabajadores a
través de dichos representantes; no obstante, deberá informarse directamente a cada
trabajador de los riesgos específicos que afecten a su puesto de trabajo o función y de
las medidas de protección y prevención aplicables a dichos riesgos.

3.3.1.2 Consultar a los trabajadores y permitir la participación

El empresario deberá consultar a los trabajadores, y permitir su participación, en


el marco de todas las cuestiones que afecten a la seguridad y a la salud en el
trabajo, de conformidad con lo dispuesto en el capítulo V de la Ley 31/1995 de
Prevención de Riesgos Laborales.
Los trabajadores tendrán derecho a efectuar propuestas al empresario, así como
a los órganos de participación y presentación previstos en el capítulo V de la Ley
31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, dirigidas a la mejora de los niveles
de protección de la seguridad y la salud en la empresa.

3.3.1.3 Dar formación teórica y práctica de los riesgos y medidas

En cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar que


cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y
adecuada, en materia preventiva, tanto en el momento de su contratación,
cualquiera que sea la modalidad o duración de ésta, como cuando se produzcan
cambios en las funciones que desempeñe o se introduzcan nuevas tecnologías o
cambios en los equipos de trabajo.

La formación deberá estar centrada específicamente en el puesto de trabajo o


función de cada trabajador, adaptarse a la evolución de los riesgos y a la
aparición de otros nuevos y repetirse periódicamente, si fuera necesario.

La formación deberá impartirse, siempre que sea posible, dentro de la jornada


de trabajo o, en su defecto, en otras horas pero con el descuento en aquélla del
tiempo invertido en la misma. La formación se podrá impartir por la empresa
mediante medios propios o concertándola con servicios ajenos, y su coste no
recaerá en ningún caso sobre los trabajadores.

3.3.1.4 Vigilancia de la Salud

El Art.22 Ley de Prevención de Riesgos Laborales fija: "que el empresario


garantizará a los trabajadores a su servicio la vigilancia periódica de su estado
de salud en función de los riesgos inherentes al trabajo".

La revisión constante de la salud del trabajador servirá para: valorar su


adecuación al puesto, comprobar el deterioro personal y establecer correlaciones
entre la realización de ciertas actividades o el trabajo en ciertos ambientes o
pestes, con un aumento o disminución de la siniestralidad o enfermedad de los
trabajadores.

Estos controles de salud pueden afectar a la esfera personal del trabajador


(exámenes psicológicos para apreciar fobias o análisis químicos en caso de
toxicomanías), por lo que la ley exige el consentimiento del trabajador.

Excepcionalmente, se podrán realizar los reconocimientos sin permiso, previo


informe de los representantes de los trabajadores, cuándo:

a) Sean imprescindibles para evaluar los efectos de las condiciones de trabajo


sobre la salud de los trabajadores.

b) El estado de salud del trabajador pueda constituir un peligro para el


mismo, los demás trabajadores u otras personas relacionadas con la
empresa.
c) Lo establezca una norma en relación con la protección de riesgos y
actividades especialmente peligrosas.

Obtenidos los informes médicos, habrá que informar inmediatamente al


trabajador, y el empresario será informado de ello en la medida que sea
necesario para llevar a la práctica una adecuada política de seguridad e higiene
laboral.

Hay controles que se realizan más allá del periodo de contratación laboral del
trabajador, siempre que el deterioro de la salud se manifieste posteriormente.

Las medidas de vigilancia y control de la salud de los trabajadores se llevarán a


cabo por personal sanitario con competencia técnica, formación y capacidad
acreditada

3.3.2 Protección de trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos

El empresario garantizará de manera específica la protección de los trabajadores que,


por sus propias características personales o estado biológico conocido, incluidos
aquellos que tengan reconocida la situación de discapacidad física, psíquica o
sensorial, sean especialmente sensibles a los riesgos derivados del trabajo.

A tal fin, deberá tener en cuenta dichos aspectos en las evaluaciones de los riesgos y,
en función de éstas, adoptará las medidas preventivas y de protección necesarias.

El empresario deberá tener en cuenta en las evaluaciones los factores de riesgo que
puedan incidir en la función de procreación de los trabajadores y trabajadoras, en
particular por la exposición a agentes físicos, químicos y biológicos que puedan ejercer
efectos mutagénicos o de toxicidad para la procreación, tanto en los aspectos de la
fertilidad, como del desarrollo de la descendencia, con objeto de adoptar las medidas
preventivas necesarias.

3.3.2.1 Protección de la maternidad

En caso de la existencia de riesgos de posible repercusión para trabajadoras en


situación de embarazo o parto reciente, se adoptarán las medidas necesarias
de prevención. En el caso de no ser factibles la adopción de dichas medidas, se las
cambiará de función o puesto de trabajo.
3.3.2.2 Protección de los menores

En la evaluación de riesgos se considerarán los riesgos específicos para la


seguridad, la salud y desarrollo de los trabajadores menores de edad derivados
de su falta de experiencia, de su inmadurez para evitar los riesgos existentes o
potenciales y de su desarrollo todavía incompleto.

En todo caso, el empresario informará a dichos jóvenes y a sus padres o tutores


que hayan intervenido en la contratación, conforme a lo dispuesto en la letra b)
del artículo 7 del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores,
aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, de los posibles
riesgos y de todas las medidas adoptadas para la protección de su seguridad y
salud.

3.3.2.3 Trabajadores temporales

Para proteger los derechos de los trabajadores contratados de manera temporal,


el Art.28 Ley de Prevención de Riesgos Laborales dispone que los trabajadores
temporales y los contratados a través de Empresa de Trabajo Temporal (ETT)
deban disfrutar del mismo nivel de protección en materia de seguridad y salud
que los restantes trabajadores de la empresa en la que prestan sus servicios. Ello
supone una igualdad de trato independientemente de su modalidad y vía de
contratación.
Analizando el supuesto de las Empresa de Trabajo Temporal (ETT), la empresa
usuaria será responsable de las condiciones de ejecución del trabajo relativas a
PRL y del cumplimiento de la obligación de informar de los riesgos existentes al
trabajador y a la Empresa de Trabajo Temporal (ETT).

Por su parte, la Empresa de Trabajo Temporal (ETT) es responsable de que la


información que recibe de la empresa usuaria llega a los trabajadores, y de la
formación en materia de seguridad e higiene en el trabajo genérica y específica
para el puesto de trabajo que vaya a cubrir.

3.3.2.4 Coordinación de actividades empresariales

En el caso de que coincidan en un mismo centro de trabajo, trabajadores de dos o


más empresas, se establecerán los medios de coordinación entre ellas para
cumplir con las obligaciones desarrolladas en el Art. 24 de la Ley de Prevención
de Riesgos Laborales.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales en su Art. 24 prevé la posibilidad de


que en un mismo centro de trabajo estén actuando diversas empresas, en estos
casos deberán cooperar en la aplicación de la normativas sobre PRL,
estableciendo los medios de coordinación necesarios para la protección y PRL y la
información sobre los mismos a sus respectivos trabajadores.

El empresario titular del centro de trabajo adoptará las medidas necesarias para
que los otros empresarios reciban la información e instrucciones adecuadas en
relación con los riesgos existentes en el centro de trabajo y las medidas de
protección y prevención correspondientes, así como sobre las medidas de
emergencia a aplicar, para sus traslados a sus respectivos trabajadores.

Para la contratación y subcontratación, el Art.24.3 dispone que el empresario


principal deba vigilar el cumplimiento de la normativa de PRL.

Estas obligaciones del empresario principal se han desarrollado en el R.D


171/2004, de 30 de Enero, que desarrolla el Art. 24 de la Ley 31/1995, de 8 de
Noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, en materia de coordinación de
actividades empresariales (BOE nº 27, de 31 de Enero de 2004).

4 - Obligaciones de los trabajadores en materia de prevención

El Art. 29 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, establece que corresponde a


cada trabajador velar, según sus posibilidades y mediante el cumplimiento de las
medidas de prevención que en cada caso sean adoptadas, por su propia seguridad y
salud en el trabajo y por la de aquellas otras personas a las que pueda afectar su
actividad profesional, a causa de sus actos y omisiones en el trabajo, de conformidad
con su formación y las instrucciones del empresario.

Los trabajadores, con arreglo a su formación y siguiendo las instrucciones del


empresario deberán:
a. Usar adecuadamente, de acuerdo con su naturaleza y los riesgos previsibles, las
máquinas, aparatos, herramientas, sustancias peligrosas, equipos de transporte y,
en general, cualesquiera otros medios con los que desarrollen su actividad.

b. Utilizar correctamente los medios y equipos de protección facilitados por el


empresario, de acuerdo con las instrucciones recibidas de éste.

c. No poner fuera de funcionamiento y utilizar correctamente los dispositivos de


seguridad existentes o que se instalen en los medios relacionados con su
actividad o en los lugares de trabajo en los que ésta tenga lugar.

d. Informar de inmediato a su superior jerárquico directo, y a los trabajadores


designados para realizar actividades de protección y de prevención o, en su caso,
al servicio de prevención, acerca de cualquier situación que, a su juicio, entrañe,
por motivos razonables, un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores.

e. Contribuir al cumplimiento de las obligaciones establecidas por la autoridad


competente con el fin de proteger la seguridad y la salud de los trabajadores en el
trabajo.

f. Cooperar con el empresario para que éste pueda garantizar unas condiciones
de trabajo que sean seguras y no entrañen riesgos para la seguridad y la salud de
los trabajadores.

El incumplimiento por los trabajadores de las obligaciones en materia de prevención


de riesgos a que se refieren los apartados anteriores tendrá la consideración de
incumplimiento laboral a los efectos previstos en el artículo 58.1. del Estatuto de los
Trabajadores o de falta, en su caso, conforme a lo establecido en la correspondiente
normativa sobre régimen disciplinario de los funcionarios públicos o del personal
estatutario al servicio de las Administraciones públicas. Lo dispuesto en este apartado
será igualmente aplicable a los socios de las cooperativas cuya actividad consista en la
prestación de su trabajo, con las precisiones que se establezcan en sus Reglamentos
de Régimen Interno.

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