ACCIDENTES DE TRABAJO
Un accidente de trabajo, también conocido como accidente laboral, es todo aquel
acontecimiento que sucede de manera repentina a causa u ocasión del trabajo, generando
una lesión, invalidez o muerte al trabajador.
Bien, para que un accidente sea considerado accidente laboral es necesario catalogar lo
siguiente:
1. Que el empleado sufra de una lesión corporal. Englobando como lesión
corporal todo daño generado por una herida, enfermedad o golpe. Pudiese
incluirse como lesión corporal aquellas secuelas o enfermedades psicológicas
o psiquiátricas.
2. Que el accidente se haya generado por consecuencia del trabajo. En
otras palabras, que el accidente se haya dado a causa directa del trabajo.
Conozcamos algunos ejemplos cuando se considera un accidente laboral.
• Así mismo, son considerados accidentes laborales aquellos sufridos en el
lugar y horario de trabajo.
• También, aquellos accidentes “in itinere”, es decir, aquellos sufridos por el
trabajador al ir y volver de éste. Sin embargo, para que sea catalogado de
esta manera, se requiere de lo siguiente: que el accidente ocurra en el camino
de ida o vuelta; que no se generen interrupciones entre el trabajo y el
momento del accidente; y que se lleve a cabo el itinerario usual.
• Son considerados accidentes laborales aquellos sufridos por el trabajador
en el trayecto a recorrer necesario para cumplir con la misión
convocada; así como el generado durante la realización de la misma dentro
del horario de trabajo.
• Aquel accidente producido en actos de salvamento, siempre y cuando tengan
conexión con el trabajo; sin importar si ha sido por orden del empleador o por
voluntad propia.
• Todos aquellos accidentes generados con ocasión o por consecuencia de
la realización de las labores de cargos de carácter sindical o de gobierno.
Así como los accidentes producidos al ir o volver de realizar dichas labores o
funciones.
• Todas aquellas enfermedades que el empleado contraiga a partir de la
realización de sus obligaciones laborales, que no estén estipuladas en la
clasificación de enfermedades profesionales u ocupacionales.
• Las enfermedades o secuelas que reaparecen o se agravan a causa de la
realización del trabajo.
• Del mismo modo, todas aquellas enfermedades intercurrentes
que constituyan complicaciones a causa del accidente de trabajo. Ahora
bien, para ser considerada como enfermedad intercurrente debe existir una
relación de causalidad entre el accidente laboral inicial y la enfermedad
derivada.
• Se considera accidente laboral aquel que se produzca por la realización de
actividades deportivas, recreativas o culturales, sin importar si se actúa
por orden del empleador o por cuenta propia.
• Y por último, se consideran accidentes de trabajo a los derivados de la
realización de las tareas habituales de un trabajo y de la confianza que éstos
inspiran al accidentado.
Qué no son considerados accidentes de trabajo
• Aquellos que se producen por imprudencia temeraria del empleado, es
decir, cuando el accidentado ha actuado indebidamente o en contra a las
normas de acción de la actividad o de la orden establecida por el empleador.
• Los generados por una fuerza mayor ajena al trabajo. Por ejemplo, una
fuerza mayor que no tenga ningún tipo de relación con la labor que se está
realizando al momento de presentarse el accidente. En este caso, no suponen
causas de fuerza mayor: una insolación, rayos, fenómenos relacionados con la
naturaleza.
• Los accidentes generados a dolo del trabajador accidentado, es decir,
cuando el trabajador causa consciente, voluntaria y maliciosamente el
accidente, para obtener beneficios por ello.
• Y aquellos accidentes provocados por otras personas cercanas al entorno,
como por ejemplo, el empleador, un compañero de trabajo o un tercero.