PLATÓN
Contexto Histórico-Filosófico:
Platón nació en Atenas en el 428 a.C,. En este período la península
griega no formaba una nación, sino que era un conjunto de polis
(ciudad-estado), cuyo modo de vida y actitud hacia la política eran
opuestos entre sí. Las dos ciudades más importantes de ese período
fueron Esparta y Atenas. El aumento de las áreas de influencia de
ambas desembocó en la Guerra de Peloponeso, en la que salieron
triunfadores los espartanos y supuso el fin de la hegemonía de Atenas.
La metafísica de Platón (Teoría de las ideas): Platón establece la
existencia de una realidad objetiva y universalmente válida, que halló
en su teoría de las ideas. La teoría de las ideas o teoría de las formas es
uno de los aportes a la filosofía más importantes hechos por Platón. A
grandes rasgos, establece una distinción marcada entre lo percibido a
través de los sentidos y lo que es posible conocer por medio del
intelecto, que son las ideas o formas de las cosas. La palabra “idea”
viene del griego eidos (εἶδος) y puede traducirse por “forma”, “aspecto”,
“tipo” o “especie”, según quién la utilice.
La presentación más exhaustiva de esta teoría está en el
Parménides, una de las obras platónicas consideradas del período de
la vejez. También aparece una explicación más accesible en la
República, a través de la alegoría de la caverna. Sea en uno u otro, la
distinción se realiza entre el mundo visible de los sentidos y el invisible
o inteligible, donde habitan las ideas.
★ En el mundo visible están las cosas que conocemos por
medio de los sentidos. Estas cosas son como imágenes o
huellas de las formas o ideas de las cosas del mundo
inteligible, que es inaccesible por medio de los sentidos.
★ En el mundo inteligible están las ideas de las que los objetos
sensibles son copias. Las ideas son el objeto de estudio de
la dialéctica como ciencia suprema, y los objetos sensibles
se les parecen porque, según Platón (y de un modo poco
claro), “participan” de las ideas y se les asemejan de modo
imperfecto, degradado.
Ideologías Filosóficas:
Teoría de Las Ideas
Uno de los conceptos filosóficos más influyentes desarrollados
por Platón es su teoría de las Ideas (también conocida como teoría de
las formas). Según Platón, el mundo sensible que percibimos a través de
nuestros sentidos es solo una sombra imperfecta del mundo de las
Ideas, que es eterno e inmutable. Las Ideas son realidades abstractas y
perfectas que constituyen la verdadera realidad. Este concepto tuvo un
profundo impacto en la filosofía posterior y en la teología cristiana.
Una de las mayores críticas hecha a la teoría de las ideas fue
propuesta por el mismo Aristóteles, discípulo de Platón. Aristóteles
sostuvo que, si bien es cierto que la esencia de las cosas, como su
forma, es lo que las define, la forma no puede considerarse como algo
independiente a las cosas. Para Aristóteles, la forma está
inseparablemente unida a la materia, y junto a ella constituye la
sustancia.
La Alegoría de la caverna de Platón
La Alegoría de la caverna es un diálogo escrito por Platón en el que su
maestro Sócrates y su hermano Glaucón se refieren al conocimiento y la
educación filosófica de los individuos.
Así, Sócrates le pide a Glaucón que imagine a un grupo de
prisioneros que se encuentran encadenados desde su infancia detrás
de un muro, dentro de una caverna. Allí, un fuego ilumina al otro lado
del muro y los prisioneros ven las sombras proyectadas por objetos que
son manipulados por personas que pasan por detrás.
Los prisioneros creen que lo que observan es el mundo real, sin darse
cuenta de que son las sombras de esos objetos. Sin embargo, uno de
ellos consigue liberarse de sus cadenas y comienza a ascender. De este
modo, es capaz de observar la luz del fuego más allá del muro, cuyo
resplandor le ciega y casi le hace volver a la oscuridad.
Poco a poco, el hombre liberado se acostumbra a la luz y, con cierta
dificultad, decide avanzar. Sócrates propone que este es un primer
paso en la adquisición de conocimiento. Después, sale al exterior, en
donde observa el reflejo de las cosas y las personas, para luego verlas
directamente. De este modo, admira por primera vez las estrellas, la
luna y el sol.
Sócrates sugiere que este individuo concibe lo que ve (mundo de las
ideas) como una realidad superior. Entonces, regresa para compartir lo
que ha descubierto con los otros prisioneros, ya que siente que debe
ayudarles a ascender al mundo real.
Cuando regresa a la caverna no puede ver bien, porque se ha
acostumbrado a la luz exterior. Los que habitan allí piensan que el viaje
le ha dañado y no desean acompañarle fuera. Platón, a través de
Sócrates, afirma que los reclusos harían lo posible por evitar dicha
travesía, llegando a matar a quien se atreviera a intentar liberarlos.
Ética y Justicia
Platón también exploró cuestiones éticas y políticas en sus obras.
En su obra "La República", presentó su visión de una sociedad ideal
gobernada por filósofos-reyes. Creía que la justicia era la virtud más
importante y que solo a través de la educación y la filosofía podríamos
alcanzar la justicia y la sabiduría.
El mito del carro alado
Así explicó Platón el mito del carro alado: las almas son como un carro
dirigido por un auriga del que tiran dos caballos. El alma será la fuerza
natural que mantiene unidos al carro y a su auriga, sostenidos por alas;
una fuerza capaz de elevar lo pesado, encaminándolo hacia el lugar
donde habitan los dioses. El cultivo y la dedicación a lo hermoso, lo
sabio y lo bueno hacen crecer las alas que harán más ligera la
ascensión. En cambio lo malo, lo vergonzoso y feo tiene como resultado
que estas se extingan: la caída será inevitable. En el caso de los
hombres, la subida es más costosa. La causa es que el auriga ha de
guiar a una pareja de caballos de distinta índole. Uno es blanco y
simboliza la belleza y la verdad, mientras que el otro es negro, sinónimo
del mal y lo feo. La auriga es la parte racional, el equilibrio. Si el auriga
es capaz de controlar a los caballos, el conjunto se elevará y
contemplará el mundo de las ideas. Si no lo hace, los caballos se
revelarán, el carro no podrá elevarse y caerá en el mundo de las cosas,
el mundo sensible. El alma acabará en un cuerpo aprisionado con el
anhelo de retornar a su mundo original, ese para el que estaba
destinado.
Las partes del carro se corresponden con la naturaleza tripartita
del alma:
● La parte volitiva, donde residen los apetitos y deseos
incontrolados. Es el animal negro y rebelde.
● El ánimo, bajo la forma de caballo blanco, es la parte que
aspira siempre a la verdad y al bien.
● El auriga, el hombre que los dirige, simboliza la razón, es el
encargado de controlar los apetitos.
“El hombre sabio querrá estar siempre con el que es mejor que él”
Una de las mejores frases de Platón para entender el mundo se
centra en su creencia de que el mundo debería estar gobernado por
filósofos. Según él, ellos son los más sabios y los más capacitados para
gobernar. Debido a que pertenecía a una familia aristocrática era
profundamente antidemocrático, aunque nunca le dio miedo mostrar
su descontento con las medidas gubernamentales
Admiraba mucho a otros filósofos, como Sócrates, de los que
consideraba que podía aprender mucho. Gracias a él descubrió una
concepción absolutista de la verdad universal, más allá de las ideas
que pudiera tener él como individuo. Siempre es necesario rodearse de
personas que puedan enseñarnos algo, aunque no estemos de
acuerdo con ellos.
Platón y la idea del bien
Recordemos que la idea detrás de las ideas no se trata de una
cosa concreta como una mesa o sus características -color, tamaño o
forma-. Más bien, se trata del carácter común de todas las mesas. Y es,
precisamente, este carácter común lo que Platón llamó una idea.
Hay ideas de números y virtudes, pero también de todas las
cosas. La cuestión es que las ideas mismas, según Platón, están fuera
del mundo físico. Por tanto, no las experimentamos por contacto
directo con la realidad, de manera práctica, solo las reconocemos por
la mente.
Aunque las ideas no son parte del mundo físico son parte del ser
y, por lo mismo, son eternas e inmutables. Nuestra alma inmortal vio las
ideas antes de entrar en nuestros cuerpos, y ahora tiene la
oportunidad de recordarlas.
Entre todas las ideas que el alma puede recordar hay una que
está por encima de todas, es decir, la idea máxima. Para Platón esta
idea máxima es la idea del bien. Porque, si bien las ideas son parte del
ser, solo el bien es el principio del ser y de la verdad de las cosas.
Platón sostiene que el conocimiento del bien supremo es
fundamental para vivir una vida justa y moral. A través de la educación
filosófica y el examen crítico de la realidad, las personas pueden
acercarse al conocimiento de esta Idea del Bien, que ilumina su
comprensión de lo correcto y lo incorrecto. Según Platón, solo aquellos
que han alcanzado un nivel de conocimiento adecuado pueden tomar
decisiones morales adecuadas y justas.
En cuanto al concepto del mal, Platón no lo trata de la misma
manera que el bien en su filosofía. En cambio, ve el mal como una
carencia o ignorancia de la verdad. Desde su perspectiva, las personas
hacen cosas malas debido a su falta de conocimiento o comprensión
de lo que es verdaderamente bueno. La educación y la filosofía son, por
lo tanto, herramientas fundamentales para corregir esta ignorancia y
llevar a las personas hacia una vida más virtuosa y moral.
En resumen, Platón aborda la idea del bien y el mal desde la
perspectiva de la moralidad y la ética. Considera que la Idea del Bien es
la fuente de la moralidad y que el mal se deriva de la ignorancia o la
falta de conocimiento de lo que es verdaderamente bueno. Su filosofía
ética enfatiza la importancia del conocimiento y la educación en la
búsqueda de una vida justa y moral.
La alegoría de la caverna lo resume a la perfección
El mundo tiene sentido solo cuando lo capturamos en su
totalidad. Por un lado, esto incluye el mundo físico, la caverna. Pero,
esto no tiene sentido sin el conocimiento del mundo fuera de la
caverna, y sin el conocimiento de la idea del bien, el sol, la causa y la
meta de todo. Hay que comparar la región revelada por medio de la
vista con la vivienda-prisión y la luz del fuego que hay en ella con el
poder del sol.
En el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es
la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la
causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas, que,
mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de
ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y
conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder
sabiamente en su vida privada o pública. — Platón,
La República
En el sentido de la teoría platónica de las ideas, el bien es el
objeto de todo nuestro esfuerzo. El bien es lo que cada alma aspira, el
problema es que el mundo físico nos distrae de lo verdadero, de hecho,
es el único y gran obstáculo de la idea del bien.
Conclusiones
Platón, un filósofo gigante en la historia de la filosofía occidental,
vivió en un momento de transformación en la antigua Atenas. Sus
ideologías filosóficas, que incluyen la teoría de las Ideas, sus reflexiones
éticas y su visión de la educación, siguen siendo objeto de estudio y
debate en la actualidad. Sus escritos continúan influyendo en la forma
en que entendemos la realidad, la moral y la educación, y su legado
perdura como una fuente inagotable de inspiración para generaciones
futuras.