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Importancia del Cuy en los Andes

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ASPECTOS GENERALES

a. Importancia de la CUYECULTURA en el ecosistema andino


El cuy, animal nativo, domesticado y criado desde épocas muy remotas,
constituye para lo pobladores del ecosistema andino un recurso muy
importante en la alimentación e ingresos diario; pues disminuye el déficit
de proteína animal y soluciona, en parte, la dependencia alimentaria
estos pobladores, cuyas necesidades se hacen cada vez más acusadas.

b. DESCRIPCIÓN ZOOLÓGICA DEL CUY


En la literatura científica, se encuentran las más diversas denominaciones
para el cuy. En la mayoría de los casos se utiliza Cavia cutleri, Cavia
cobaya y Cavia aporcellus (Cahill 1995).Huckingh; (1961) afirma que si el
cuy fuera una especie independiente, se llamaría Caviaporcelhis, pero
dado que una especie domesticada, originada de una especie troncal
silvestre y las diferencias no trascienden a un nivel definitivo (genético),
su nombre científico sería Cavia aperea f. porcellus.
Cabe resaltar que las consecuencias de la domesticación, como en la
mayoría de las especies domésticas, son la disminución de la capacidad
craneana frontal y el acortamiento del hocico.

1. Clasificación taxonómica
El cuy doméstico pertenece sin lugar a dudas a la subfamilia Caviidae. Esta
subfamilia se divide en cuatro géneros: Galea, Microcavia, Kerodon y Cavia,
los cuales se distinguen fácilmente por las características sobresalientes del
cráneo. La clasificación taxonómica es la siguiente:
• Phylum Chordaía: son animales con notocorda y agallas.
• Subphylum Vertebróla: son cordados con una región de la cabeza
organizada, presentan simetría bilateral, poseen esqueleto interno, óseo
y cartilaginoso, con una parte axial y apendicular; el aparato circulatorio
está formado por el corazón y el sistema de vasos, circulación cerrada,
sangre provista de glóbulos rojos con hemoglobina. El sistema nervioso
comprende el encéfalo y la médula espinal.
• Clase Mammalia: son vertebrados de sangre caliente. Las crías se
alimentan a través de las mamas de la madre. Poseen dientes
diferenciados en incisivos, caninos, molares y premolares. Los glóbulos
rojos están provistos de núcleos.
• Subclase Theria: son mamíferos vivíparos.
• Infraclase Euthena: son mamíferos placentarios. La placenta permite el
intercambio nutritivo y respiratorio entre el embrión y la madre a través
del cordón umbilical.
• Orden Rodentia: comprende especies de tamaño mediano a pequeño,
carecen de caninos y los incisivos son muy desarrollados y de crecimiento
continuo, idóneos para roer. Su alimentación es esencialmente
vegetariana y muy variada.
• Suborden Hystricomorpha: con arco zigomático, en el cual el hueso
maxilar forma el bloque central.
• Familla Caviidae: son roedores sin cola que tienen un par de mamas, su
presencia es exclusiva de Sudamérica.
• Género Cavia: tienen depósitos de cemento entre los prismas de los
molares.
• Especie: Cavia aperea aperea Eiocleben
Cavia aperea aperea Lichtenstein
Cavia cutleri King
Cavia porcellus Líneaeus
Cavia cobayo Cavia aperea porcellus
Se han efectuado varios estudios con el objetivo de agrupar a los cuyes
en especies, razas y variedades de acuerdo a sus características
zootécnicas predominantes (Calero del Mar 1978). Las especies de cuyes
señaladas por Luna y Moreno (1969) son:
• Cavia aperea aperea Erxleben: es un roedor conocido como prea
brasilera, cuyo hábitat se extiende desde Pernambuco hasta el estado
de Sao Paulo en Brasil.
• Cavia cutleri King: es denominado pera peruana, vive en los pajonales
de las serranías en el norte del Perú, es de color negro.
• Cavia Porcellus: es el denominado cuy doméstico. Según el primer
naturalista de América, el Inca Garcilaso de la Vega, se habría extendido
de forma estrictamente doméstica en la época precolombina hasta
Venezuela y las Indias Occidentales.

• Cavia aparea azarea Lichtenstein: los autores no dan ninguna


característica descriptiva para esta especie.

• Cavia porcellus anolaine: es una especie silvestre distribuida en las


cercanías de Bogotá (Colombia). Esta especie presenta características
externas craneanas diferentes a los de Cavia porcellus porcellus linnaeus
(Calero del Mar 1978).

Calero del Mar (1978) añade la siguiente clasificación:


-Cuyes domésticos: dentro de este grupo, el autor considera los cuyes
domésticos en general (lacios, crespos, landosos), así como la
combinaciones entre otros tipos.
-Cuyes silvestres: en este grupo se considera al cuy de monte que, para
Luna y Moreno (1989), es una especie diferente al cuy doméstico, ya
que es más grande y habita en la selva.
En la escala zoológica, Orr —citado por Aliaga (1979)— ubica al cuy en la
siguiente clasificación:

Phylum : Vertebrata

Sub-philum : Gnastkosmata

Clase : Mammalia

Subclase : Theria

Infraclase : Eutheria

Orden : Rodentia

Suborden : Hystricomorpha

Familia : Caviidae

Género : Cavia

Especies : Cavia aperea ciperea Erxleben

Cerda aperea azaras


Lichtenstein Cavia cutleri King
Cada porcellus (Linnaeus) o
Cavia cobayo

RAZA DE CUYES
Líneas
Se denomina línea (línea homocigota) a un grupo de individuos
seleccionados de acuerdo a un carácter específico durante por lo menos
seis generaciones. Normalmente, son altamente consanguíneas.
Razas
Formalmente, la creación y constitución de una raza es un acto
administrativo en el que se establecen las características que deben cumplir
los animales. Así se constituye una asociación de productores de dicha raza
y se inicia, aunque no necesariamente, el libro genealógico, el cual es el
registro de los animales que son admitidos como pertenecientes
oficialmente a la raza. En especies como aves, conejos y cuyes
normalmente no se abre un libro genealógico debido a la corta vida
productiva de estos animales.

Desde el punto de vista productivo, la raza puede alcanzar la


especialización productiva por azar, por efecto de la selección natural o por
la selección artificial impuesta por los criadores.
La uniformidad en las características morfológicas que constituyen un tipo
racial (color de pelo, ojos, tamaño corporal, tamaño de orejas, etc.) no es
transferible a las características directamente relacionadas con la
producción. Lo común es observar, entre individuos pertenecientes a una
misma raza, importantes diferencias en relación a la velocidad de
crecimiento, prolificidad, rusticidad o conversión alimenticia.
En el Perú, existen las siguientes razas y líneas de cuyes:

La raza Perú del INIA


Los cuyes de la raza Perú fueron generados en el Instituto Nacional de
Investigación Agraria INIA, a partir de una colección realizada a nivel
nacional entre 1965 y 1966 (Chauca 2005). Para el inicio del «Programade
Mejoramiento Genético» se contó con el financiamiento del Ministerio de
Agricultura del Perú y con el apoyo de la Universidad de Carolina del Norte.
Características fenotípicas
El color de su capa es alazán con blanco, y presenta combinaciones que
corresponden, por su pelo liso, al tipo 1. Además, puede o no tener remolinos
en la cabeza, presentan las orejas caídas y los ojos negros, aunque existen
individuos con ojos rojos. No es un animal polidáctilo; existe, más bien,
predominancia de animales con cuatro dedos en los miembros anteriores y
con tres en los posteriores (fórmula 4-4-3-3). Su rendimiento de carcasa llega
al 72%; se ha registrado una mayor masa muscular y una mejor relación entre
hueso y músculo, comparada con las otras líneas.

Por los pesos alcanzados durante un estudio, se considera a la peruana una


línea pesada que fija sus características en su progenie y actúa como
mejorador. Puede ser utilizada en un cruce terminal para ganar precocidad.
En esta raza, el periodo de gestación de las hembras es de 68,4±0,43
(ligeramente más largo que el de otras líneas). Durante la lactancia muestra
ya sus características de precocidad, entre ellas su rápido crecimiento, pues
duplican su peso del nacimiento a las dos semanas.
Las raciones y la palatabilidad; el peso de las crías, en cambio, por el
tamaño o número de crías por camada. Las hembras que provienen de
camadas numerosas tienden a consumir más para compensar la restricción
de leche producida por la competencia entre hermanos.
Según el estudio, durante su vida reproductiva, las hembras de la raza Peni
incrementaron de peso en cada parto, y alcanzaron, del primero al cuarto,
pesos de 1137,20 ± 182,58; 1354,75 ± 166,01; 1384,74 ± 217,31 y 1492,68 ±201,51
g, respectivamente.

El mayor incremento se produjo a la edad del empadre al primer parto: 309


g; al llegar al cuarto parto, el incremento representó el 80,31% del peso de
aquella etapa. Durante la lactación, las hembras mantuvieron su peso. La
mortalidad en reproductoras se presentó a partir del 3.er parto y alcanzó, al
final del cuarto, 3,75%. El 47,72% de la población nació macho, y el 52,28%,
hembra; el peso promedio de estas fue de 142,76 g, inferior al de los machos
(147,44 g). Se notó una ligera superioridad numérica, mas no estadística. En
el tercer parto se registró el mayor tamaño de camada (3,39 crías), seguido
del cuarto, primero y segundo con 3,15; 3,09 y 2,90 crías en promedio,
respectivamente. Existe diferencias altamente significativas (P<0,01) entre
partos para los pesos de las madres y el tamaño de camada de las crías.

Cuando las hembras recibieron una óptima alimentación lograron camadas


de tres o más crías con 85,99% de posibilidades. Cabe mencionar que
también se registraron camadas de entre una y ocho crías. Las más prolíficas
(de seis a ocho) tuvieron un periodo de gestación de sesenta y siete a
setenta días debido a que fueron gestaciones en las que se aprovechó el
celo postparto, así se confirma que dicho celo produce una mayor
ovulación. La frecuencia de gestaciones post partum varía con la línea
genética: es menor en la raza Perú (54,6%).

La línea Andina del INIA


Lilia Chauca (2005) refiere que la línea de cuyes Andina ha sido formada en
el Centro Experimental La Molina del Instituto Nacional de Investigación y
Extensión Agraria (ÍNIA) mediante selección masal, a través de treinta y dos
generaciones, en una población cerrada y teniendo en cuenta el número
de crías logradas por parto. Diversos reportes indican que esta línea presenta
algunas características propias, tales como mayor tamaño o número de
crías por camada desde el nacimiento, cantidad que se mantiene hasta el
destete; además hay mayor frecuencia del celo postparto y menor intervalo
entre alumbramientos.
De acuerdo a la información analizada, los cuyes de la línea .Andina
presentan las siguientes características:
- Color del manto: blanco (92,5% en las generaciones XXVIII y XXIX; 100%
en generación XXXII debido a selección)
- Pelaje: liso (tipo 1: 99,83 %; el 0,17 %'segrega tipo 4)
- Cabeza: mediana, sin remolino (93,29 %), orejas grandes y caídas
- Dedos: cuatro dedos en manos y tres en patas (99,74 %), polidactilia:
0,26%
- Ojos: negros (100%)
- Crías por camada: 3,35±1,09 en promedio (máximo seis)
- Peso de las reproductoras al parto: 1111 ± 140 g -peso de las
reproductoras al destete: 1111 ± 140 g

La línea Inti del INIA


Lilia Chauca (2005) refiere que la línea de cuyes Inti se ha formado a partir
del Programa de Mejoramiento por Selección del Cuy o cobayo peruano.
La población que la compone es cerrada, pues se seleccionan los
reproductores anualmente y se evita el montaje de las generaciones. La
selección de esta línea es realizada mediante un índice que involucra el
peso tomado a la edad de comercialización y el número de crías de
procedencia del individuo, ponderando la camada con un coeficiente
conformado por la relación de las desviaciones estándar de ambas
características.

De acuerdo a lo observado, en las últimas siete generaciones, el color del


manto bayo-blanco, en esta línea de cuyes, se ha incrementado de 59,9%
a 93,2% (cuadro I.L. 13.); por otra parte, se registró una mínima polidactilia
(2,8%), ya que los cuyes presentaron cuatro dedos en cada extremidad
anterior y tres en cada extremidad posterior. El color de ojos siempre fue
negro.
El peso de las hembras reproductoras, tanto al parto como al término de su
lactancia (catorce días), se muestra en los cuadros I.L. 14. y I.L. 15. El peso
promedio en estas etapas es de 1169 y 1091 g, lo que indica una pérdida de
78 g durante este periodo, sin mayor tendencia de variación por número de
parto o estación de parición.

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