NOVELA A PRINCIPIOS DE SIGLO.
PIO BAROJA Y UNAMUNO
1. Introducción
La literatura española del en los comienzos del siglo XX estaba marcada por la
crisis causada por el desatre del 98, el atrasi económico y educativo y la
corrupción reflejada en la intesbailidad política.
En este context, se desarrolla una novela que aborda por un lado temas
naturalistas y realistas; y por otro, aquellas que son reveladoras de una nueva
sensibilidad.
a) Pervivencia del realismo
La estética realista, con toques naturalistas, penetra en la narrativa de los
primeros años del siglo XX. Destacan autores como Blasco Ibáñez con obras
como Arroz y Tartana.
b) Nueva Narrativa
i. Generación del fin de siglo
Las inquietudes modernistas traerán el alejamiento del Realismo. En este
sentido de renovación, son reveladoras de una nueva sensibilidad narrativa y
de la novedad artística varias novelas que se publican en 1902: La voluntad, de
Azorín; Amor y pedagogía, de Unamuno; Camino de perfección, de Baroja y
Sonata de otoño, de Valle-Inclán.
Los cuatro títulos representan una ruptura con la narrativa realista anterior,
manifestada sobre todo en dos aspectos: la irrupción del subjetivismo y una
clara preocupación artística. Además, destaca la pérdida del relieve de la
historia, la fragmentación en estampas, la dramatización a través de diálogos y
temas como el conflicto entre la fe y la razón, tema de España, la
intrahistoria…
ii. Novecentistas
El novecentismo surge en torno a 1910 y destacó en ensayo, pero también
produjo notables narradores.
En lo cultural, el Novecentismo supone la aparición de un nuevo tipo de
intelectual. Al autodidactismo del 98, se opone una sólida preparación
universitaria y, además, las anteriores actitudes irracionalistas son sustituidas
por una voluntad de claridad racional.
En lo estético, los novecentistas presentan una serie de orientaciones
comunes en todos los géneros. El punto de partida es la reacción contra las
secuelas decimonónicas que dan lugar al rechazo del realismo. Esto se ve
reflejado en algunas características como la huida del sentimentalismo, el
abandono de la dicción interseccional, el imperativo se deleccion que
conduce a una literatura para minorías, el ideal del arte puro…
En cuanto al estilo, es fundamental la preocupación por el lenguaje.
Algunos autores destacados de esta narrativa son Gabriel Miró con Nuestro
Padre San Daniel y con El obispo leproso; y Ramón Pérez Ayala con Belarmino y
Apolonio.
iii. Novela de Vanguardia
En los años veinte, surge una novela vinculada a la vanguardia, cuyo mejor
representante fue Ramón Gómez de la Serna , quien rompe los moldes del
género y desintegra el argumento. Su obra mas famosa es El torero Caracho.
También destaca Benjamín Jarnes con el Profesor inútil.
iv. Vuelta al realismo
En un clima de rehumanización y defensa del arte impuro, surgió la novela
neorrealista con autores significativos como Ramón J. Sender y su obra Imán.
Sus novelas, de un firme realismo, tienen gran agilidad narrativa y consistente
trabazón argumental
La Guerra Civil (1936-1939) supuso una ruptura traumática en la vida cultural
española. Algunos escritores se vieron obligados a exiliarse, otros tuvieron que
someterse a las trabas de la censura. Una lista muy amplia de escritores forma
una “España peregrina” como Ayala.
2. UNAMUNO
Unamuno fue un hombre complejo y contradictorio. Se definió a sí mismo
como “un hombre de contradicción y de pelea”.
Cultivó todos los géneros. Y todos ellos están recorridos por sus dos grandes
ejes temáticos: el problema de España y el sentido de la vida humana.
Los temas de sus obras reflejan sus conflictos interiores como, por ejemplo,
su debate entre la fe y la incredulidad, su agonía y su angustia existencial.
Unamun fue uno de los mas decididos renovadores. Comienza con una novela
intrahistórica llamada Paz en la Guerra. Esta obra tardó mas de 12 años en
escrbirse y, por ello, se denominó a si mismo novelista ovíparo.
En 1902, pasó a denominarse novelista vivíparo y escribió una novela sobre la
educación d ellos jóvenes llamada Amor y pedagogía.
Las novedades formales de la obra hicieron decir a ciertos críticos que aquello
no era propiamente una novela. Por ello Unamuno, para señalar la diferencia
de sus novelas con las realistas, subtitularía nivola a su siguiente obra
narrativa: NIEBLA (1914), su obra maestra en el género.
Respecto a su temática , podemos destacar las siguientes:
El tema de la libertad humana y la reafirmación d ela personalidad aparece en
novelas como Niebla cuyo protagonista es Augusto Pérez quien es consciente
de ser un personaje de ficción pero intenta aun así dar sentido a su vida.
También destaca la obra Tia Tula.
Por otro lado, el tema del carácter español aparece en Abel Sanchez, sobre el
tema del cainismo, la envidia y el odio.
Por último, el tema de la necesidad de Dios aparece en San Manuel Bueno
Martir, sobre un sacerdote rural que ha perdido la fe perosigue ejerciendo para
mantener el bienestar espiritual de su pueblo.
Como ensayista, Unamuno alternó la reflexión existencialista (Del sentimiento
trágico de la vida de 1913) y la reflexión sobre España y su “intrahistoria” (Vida
de don Quijote y Sancho de 1905). También será autor de poemas, como “El
Cristo de Velázquez” y de obras teatrales.
3. PIO BAROJA
Baroja fue un hombre de talante solitario y amargado, lo que explica en buena
parte su pesimismo sobre el ser humano y el mundo. Como escritor fue muy
prolífico y sintió siempre una gran añoranza de acción, que proyectó en
muchos de sus personajes. La ideología de Baroja se inscribe a la perfección
en la línea del pensamiento existencial. Le influyeron filósofos como Nietzsche
y Schopenhauer.
Para él, la novela es “un género multiforme que lo abarca todo”, por lo que no
se preocupa en exceso por la composición de esta, ni por su unidad. Sus
novelas son abiertas, sin un argumento cerrado y definitivo. Lo que le importan
son los episodios, las anécdotas, las digresiones… Considera que las
cualidades supremas del novelista son imaginación y observación. Por todo
esto, su prosa supuso toda una novedad con respecto a la novelística anterior.
Se le considera, por encima de todos, el gran novelista de la Generación de fin
de siglo.
Su estilo se define por la sencillez y la naturalidad. Lleva al extremo la
tendencia antirretórica de los noventayochistas. Su prosa es rápida y muy viva.
De frase corta y párrafo breve, sus descripciones son pinturas que, con
detalles significativos. Sus novelas no tienen un argumento sólido, pues el
autor da más importancia a los diálogos y no a las acciones.
Unos diálogos en los que se aprecia la autenticidad de las conversaciones, en
la que el autor se muestra como maestro insuperable.
Su obra es muy amplia y se le considera el novelista por antonomasia de la
generación del 98.
Escribió más de sesenta novelas, de las que varias se agrupan en trilogías, en
las que se
refleja la evolución de las protagonistas, desde el inconformismo a la abulia.
En una primera etapa, sus obras reflejan inquietudes más cercanas a la
generación del 98. Destacan aquí la trilogía La lucha por la vida y las novelas El
árbol de la ciencia o Zalacaín el aventurero.
En una segunda etapa, se percibe una preferencia por la novela histórica, con
sus Memorias de un hombre de acción, compuestas por 22 volúmenes.