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Guía Completa sobre TDAH: Definición y Tratamiento

El documento describe el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), incluyendo sus definiciones, tipos, causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento. El TDAH es un trastorno neurobiológico crónico que afecta la atención y el control de impulsos y se manifiesta generalmente en la infancia.

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Guía Completa sobre TDAH: Definición y Tratamiento

El documento describe el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), incluyendo sus definiciones, tipos, causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento. El TDAH es un trastorno neurobiológico crónico que afecta la atención y el control de impulsos y se manifiesta generalmente en la infancia.

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TRASTORNO DE DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD (TDAH)

1. DEFINICIÓN.

Según la Guía para Padres y Profesionales de la Educación y la Medicina sobre el TDA-H


Fundaicyl (2009:14): “es un síndrome conductual con bases neurobiológicas y un fuerte
componente genético. Se trata de un trastorno neurológico del comportamiento caracterizado
por distracción de moderada a severa, periodos de atención breve, inquietud motora,
inestabilidad emocional y conductas compulsivas”.

Otra de las definiciones planteadas por la Guía Práctica para Educadores del Alumno con TDAH
(2006:9): “el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad es un trastorno de
origen neurobiológico que se caracteriza por la presencia de tres síntomas típicos, el déficit de
atención, la impulsividad y la hiperactividad motora y/o vocal”.

Y por último, partiendo del Modelo Hibrido de Barckley (1997:5) desde una perspectiva
psicoeducativa (familiar y escolar) El TDAH es un término específico que se refiere a un grupo
de trastornos escolares, que se manifiestan como dificultades significativas para el aprendizaje
y la adaptación familiar, escolar y social. El TDAH puede darse a lo largo de toda la vida de la
persona, pero se manifiesta de forma particularmente álgida en el periodo vital comprendido
entre el nacimiento y la adolescencia. Este trastorno es intrínseco a la persona que lo padece,
es decir, es debido a un retraso en el desarrollo neuropsicológico que provoca disfunciones en
los mecanismos del Control Ejecutivo e Inhibición del Comportamiento.

El TDAH o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un trastorno


neurobiológico de carácter crónico, sintomáticamente evolutivo y de probable
transmisión genética que afecta entre un 5 y un 10% de la población infantil, llegando
incluso a la edad adulta en el 60% de los casos. Está caracterizado por una dificultad
de mantener la atención voluntaria frente a actividades, tanto académicas como
cotidianas y unido a la falta de control de impulsos.

2. TIPOS. (Cuadros)

Se diferencian tres tipos de trastornos dentro del TDAH:

 TDAH predominante inatento. Es un niño que parece no escuchar cuando se le habla


directamente, que parece que sueña despierto, que le cuesta ponerse en marcha y que, a
menudo, olvida o pierde cosas.

 TDAH predominante hiperactivo- impulsivo. Este niño se mueve de un lugar a otro en


momentos inapropiados, mueve manos y pies en exceso, se balancea y se levanta a menudo
de su silla.

 TDAH combinado (presenta síntomas atencionales e hiperactivos-impulsivos). Presentan


aspectos de los dos casos anteriores.

3. CAUSAS:

Hoy en día, la causa no está del todo clara, pero parece evidente que se trata de un trastorno
multifactorial con una base neurobiológica y con cierta predisposición genética ligada con los
factores ambientales y hereditarios. La hipótesis abarca diferentes áreas; genética conductual
y molecular, factores biológicos adquiridos, el entorno psicosocial etc.

4. SÍNTOMAS: (cuadros)

Los síntomas de TDAH con hiperactividad- impulsividad según la guía Fundaicyl (2009:16) son:

Los síntomas de TDAH con falta de atención son:

5. DIAGNÓSTICO.

Para que exista un diagnóstico sobre una patología determinada, previamente tiene que surgir
un periodo de sospecha y detección del problema. Dependiendo de las circunstancias, bien son
los padres los que comentan en el centro que el niño tiene alteraciones en su
comportamiento, para poder corroborar que no solo sucede en casa, o por el contrario, son los
maestros los que preguntan y comentan a los padres si ellos en casa han percibido algo
extraño, ya que, en el aula no sigue el ritmo de sus compañeros y presenta problemas de
comportamiento y de inatención.

6. TRATAMIENTO:

Los tratamientos estándar para el TDAH en los niños incluyen


medicamentos, terapia conductual, asesoramiento y servicios
educativos. Estos tratamientos pueden aliviar muchos de los
síntomas del TDAH, pero no lo curan.

Medicamentos estimulantes

Actualmente, los medicamentos estimulantes


(psicoestimulantes) son los más comúnmente recetados para
tratar el trastorno por déficit de atención/hiperactividad. Los
estimulantes parecen elevar y equilibrar los niveles de las
sustancias químicas del cerebro llamadas "neurotransmisores".
Estos medicamentos ayudan a mejorar los signos y síntomas de
falta de atención e hiperactividad, a veces de manera eficaz en
un período de tiempo breve.

Por ejemplo:

 Anfetaminas. Algunos de estos son dextroanfetamina


(Dexedrine), dextroanfetamina-anfetamina (Adderall
XR, Mydayis) y lisdexanfetamina (Vyvanse).

 Metilfenidatos. Algunos de estos son el metilfenidato


(Concerta, Ritalin, otros) y el dexmetilfenidato
(Focalin).
Otros medicamentos

Otros medicamentos que pueden ser efectivos en el tratamiento


del TDAH incluyen los siguientes:

 Atomoxetina (Strattera)

 Antidepresivos, como el bupropión (Wellbutrin SR,


Wellbutrin XL, otros)

 Guanfacina (Intuniv)

 Clonidina (Catapres, Kapvay)

La atomoxetina y los antidepresivos funcionan de manera más


lenta que los estimulantes y pueden tardar varias semanas en
hacer efecto por completo.

Terapia del comportamiento para el TDAH

Los niños con trastorno por déficit de


atención/hiperactividad a menudo logran beneficios con la
psicoterapia conductista, la capacitación en habilidades
sociales, la capacitación en habilidades parentales y el
asesoramiento, que pueden ser proporcionadas por un
psiquiatra, un psicólogo, un trabajador social u otro profesional
de la salud mental. Algunos niños con trastorno por déficit de
atención/hiperactividad también pueden tener otras afecciones
como un trastorno de ansiedad o depresión. En estos casos, el
asesoramiento puede ser de ayuda tanto para el trastorno por
déficit de atención/hiperactividad como para el problema
coexistente.

Algunos ejemplos de terapias incluyen:

 Psicoterapia conductista. Los maestros y los padres


pueden aprender estrategias de cambio de conductas,
tales como sistemas de recompensas simbólicas y
técnicas de "tiempo fuera" o tiempo de reflexión, para
lidiar con situaciones difíciles.
 Capacitación en habilidades sociales. Mediante este
tipo de capacitación, los niños pueden aprender
comportamientos sociales apropiados.

 Capacitación en habilidades parentales. Mediante


este tipo de capacitación, los padres pueden
desarrollar maneras de entender y guiar la conducta
de sus hijos.

 Psicoterapia. Esta terapia permite que los niños


mayores con trastorno por déficit de
atención/hiperactividad hablen sobre los temas que
les molestan, exploren patrones de conducta
negativos y adquieran maneras de lidiar con sus
síntomas.

 Terapia familiar. La terapia familiar puede ayudar a


los padres y hermanos a enfrentar el estrés de vivir
con alguien que tiene trastorno por déficit de
atención/hiperactividad.

Los mejores resultados ocurren cuando se utiliza un enfoque de


trabajo en equipo, con maestros, padres, terapeutas y médicos
trabajando juntos. Infórmate sobre el trastorno por déficit de
atención/hiperactividad y los servicios disponibles. Trabaja
junto con los maestros de tu hijo y recomiéndales fuentes de
información confiables para apoyar sus esfuerzos en el salón de
clases.

Afecciones coexistentes

El TDAH no causa otros problemas psicológicos o de


desarrollo. Sin bargo, los niños con TDAH son más propensos
que otros a tener afecciones como:

 Trastorno de oposición desafiante, generalmente


definido como un patrón de comportamiento negativo,
desafiante y hostil hacia las figuras de autoridad
 Trastorno de conducta, marcado por un
comportamiento antisocial, como robar, pelear,
destruir propiedad y hacer daño a personas o animales

 Trastorno de desregulación disruptiva del estado de


ánimo, caracterizado por irritabilidad y problemas
para tolerar la frustración

 Discapacidades de aprendizaje, incluidos problemas


con la lectura, escritura, comprensión y comunicación

 Trastornos por abuso de sustancias, incluidos drogas,


alcohol y tabaquismo

 Trastornos de ansiedad, que pueden causar


preocupación y nerviosismo abrumadores, e incluyen
el trastorno obsesivo compulsivo (TOC)

 Trastornos del estado de ánimo, incluidos depresión y


trastorno bipolar, que incluye depresión y
comportamiento maníaco

 Trastorno del espectro autista, una afección


relacionada con el desarrollo cerebral que afecta la
forma en que una persona percibe y socializa con los
demás

 Tic nervioso o síndrome de Tourette, trastornos que


involucran movimientos repetitivos o sonidos no
deseados (tics) que no se pueden controlar fácilmente

CASO PRÁCTICO:

Mario es un alumno de 10 años cursa 4º de Educación Primaria , presenta TDAH de tipo


hiperactivo impulsivo o de tipo combinado, fue diagnosticado en 3º de primaria con 8 años, en
2021, el diagnóstico se produjo en la etapa de primaria tras la derivación y la elaboración del
informe psicopedagógico de la orientadora con la aprobación por parte de los padres.

CARACTERÍSTICAS MÁS DESTACAS DEL TRASTORNO.


Es un alumno que está constantemente inquieto, le cuesta permanecer sentado en la silla en
diferentes situaciones, está en constante movimiento, va de un lado para otro o trepa en
situaciones no apropiadas, se tira por el suelo del pasillo, tiene problemas para jugar o realizar
actividades tranquilas, habla demasiado, da respuestas apresuradas e interrumpe a quien le
hace preguntas, tiene muchas dificultades para esperar su turno de palabra, interrumpe
conversaciones, juegos o actividades de otros o se entromete en ellas, es muy competitivo,
molesta a sus compañeros de forma persistente, pega e incordia a los compañeros, no sabe
controlarse, es muy impulsivo, presenta problemas de conducta, no sabe resolver conflictos
hablando, tiene excesiva actividad motora, no tiene problemas en cuanto a las habilidades
sociales pero los compañeros no quieren jugar con él puesto que durante los juegos no cumple
las normas y hace trampas, no controla su fuerza, es consciente de lo que hace mal pero no
puede evitarlo, responde mal a los castigos, no controla emociones (la frustación), requiere
refuerzo positivo puesto que los castigos sirven de muy poco.

DIFICULTADES DE COMPORTAMIENTO QUE PRESENTA EL ALUMNO.

No es capaz de controlar su impulsividad, tiene conductas disruptivas, es agresivo, interrumpe


las clases constantemente con comentarios que no vienen a cuento por lo que no permite un
desarrollo de clima de trabajo adecuado, moverse continuamente, molesta a los compañeros
estando distraído o sin acabar las tarea.

DIFICULTADES DE APRENDIZAJE.

No presenta dificultades de aprendizaje puesto que el alumno tiene muy buenas capacidades,
es bastante desorganizado, desordenado pero en cuanto al desarrollo cognitivo el alumno
tiene buen ritmo de aprendizaje. No presenta dificultades en ningún área, presenta buena
lectura, escritura, calculo numérico, razonamiento matemático, resolución de problemas,
comunicación. Presenta buenas capacidades, buena memoria pero es bastante vago y para
que empiece a trabajar tienes que estar muy pendiente y encima de él. Se presenta al principio
reacio a realizar las tareas pero luego las desarrolla sin ninguna dificultad.

BREVES PAUTAS O GUIAS DE ACTUACIÓN EDUCATIVA (que hacer, a nivel general, para actuar
en el aula ante las dificultades descritas)

Para empezar a trabajar estas situaciones, el ambiente del aula tiene que estar organizado y
tener por escrito las normas establecidas para el buen funcionamiento de ésta. Es necesario
establecer rutinas y formas de trabajo para que el niño vaya asimilando cuáles son sus
responsabilidades. El maestro debe de mostrar paciencia, serenidad, debe ser flexible y
tolerante para conseguir un mejor comportamiento del niño. Para que surja un
comportamiento adecuado, él debe supervisar al niño en todo momento. Esta acción servirá
para prevenir situaciones y anticipar problemas, ya que de esta forma, el niño estará guiado
continuamente y no se presentará opción errónea. El hecho de que el niño esté guiado, le
genera confianza en sí mismo y muestra seguridad ante los demás. Es recomendable, plantear
atención individualizada de 10 minutos. Estas tutorías fuera del aula, sirven para dialogar entre
el alumno-profesor, concretar comportamientos ante situaciones futuras, establecer normas
básicas dentro del aula, animarle a seguir aprendiendo y motivarle para que avance a modo
personal, ya que eso le ayuda a estar activo y/o a prestar atención de forma continuada.
Cuando nos enfrentemos a malos comportamientos, se debe de actuar de inmediato para no
crear malos hábitos futuros, en cuanto a conducta se refiere. Cuando surgen esas situaciones
hay varias alternativas de actuación. A continuación mostramos algunas de ellas. Ante
situaciones de desafío:

 Podemos ofrecerle un tiempo solo para que piense y recapacite sobre lo que ha hecho.

 En situaciones desagradables, donde pueda amenazar o insultar, ignorar el comportamiento


y cuando deje de hacerlo, hablarle como si no hubiera sucedido nada, para así hacerle ver que
solo será correspondido cuando tenga buenas maneras al dirigirse al resto.

 Reforzar positivamente si ha obedecido después de un mal comportamiento.

 Mandarle un tiempo fuera también es adecuado. De este modo, podemos aplicar esta acción
siempre y cuando se le haya informado previamente. El tiempo fuera será breve.

Ante una conducta agresiva:

 Ante este comportamiento se puede poner en práctica una economía de fichas, donde el
niño va a recibir una pegatina, un punto o una nota positiva cada vez que se porte bien, en el
caso contrario será penalizado sin la recepción de ese símbolo.

 Se puede firmar un contrato de buen comportamiento, donde el niño se compromete a


portarse bien y a premiar la buena conducta, pudiendo utilizar una economía de fichas.

 Además se pueden establecer señales externas, cuando se presenta ante situaciones que le
pueden provocar ese comportamiento, para recordarle que si él muestra algo desagradable
para el resto, no será premiado. Estos comportamientos deben ser aplicados siempre de
buenas formas, ya que hay que evitar que el maestro se convierta en el enemigo del niño. Por
ello, hay que hacerle comprender que los maestros solo queremos su bienestar y nuestro
interés es ayudarlo.

Los profesores desempeñan un papel muy importante dentro del aula. El maestro es muy
necesario para el niño afectado, tanto para que le ayude en lo académico, como en el terreno
afectivo. El niño pasa muchas horas en el colegio y debe sentirse a gusto, querido e integrado
con sus iguales. El maestro tiene una tarea vital con el niño de TDAH dentro del aula, debe
guiarle en las actividades, informar a los padres de la evolución y comportamiento, reforzar
positivamente sus logros y mantener informados al equipo de orientación tanto del trabajo
realizado, como de la respuesta obtenida por el niño.

Para la realización del trabajo en clase se debe adaptar el entorno a las necesidades que
demande el niño, mantener su atención el máximo tiempo posible, establecer normas del
comportamiento, premiar la atención y la buena conducta, evitar situaciones desagradables
para el niño y en ocasiones, trabajar en grupos reducidos y/o parejas para que pueda
interaccionar y empatizar con sus compañeros. Para que el trabajo planteado sea fructífero, el
niño debe estar situado estratégicamente cerca del profesor para que pueda estar controlado
en todo momento y estar alejado de elementos que puedan llegar a desviar su atención
(puerta, ventana, murales, juegos, ordenador etc.). Las tareas que se le planteen no pueden
ser abundantes, ya que perdería interés. Si hay poca actividad y abarcable el niño se motiva, si
hay mucha y no llega abarcarlo, se da por vencido, pierde rendimiento y se dispersa. Cuando
se hagan actividades en voz alta, se debe llamar su atención, hay que colocarse cerca de él e
intentar que no pierda interés por lo que se está enseñando, además, debemos motivarle y
hacerle partícipe de la situación para que, pueda sentirse protagonista y miembro integrado
del grupo clase.

En cuanto a la organización de asignaturas, los libros, cuadernos etc. estarán asignados por un
color para que no surja error a la hora de organizarse el trabajo en casa. Es fundamental el uso
sistemático de la agenda, en la que se pueda apuntar las tareas y que sirva de mensajería con
los padres y pueda existir un contacto diario. Es conveniente que si ha trabajado bien en clase
o no se ha distraído, en casa también sea premiado por ello le ayuden y motiven para que siga
teniendo ese comportamiento a través de refuerzo positivo. Para levantarse o ir al baño es
necesario que en todo momento pida permiso, el niño dispone de total libertad para moverse
por el aula, pero siempre y cuando sea con un fin, hay que evitar situaciones de despistes en el
espacio. En definitiva, establecen un sistema de normas para que las respete y las interiorice,
al igual que sus compañeros de aula. Para ir concluyendo, podemos decir que para el buen
tratamiento de este tipo de alumnos en el aula, el profesor debe ser informado previamente
para poder adoptar las estrategias y alternativas adecuadas. Es necesario que sus tareas estén
organizadas, se deben establecer tiempos para el control de éstas, reforzar al niño para
motivarle en posibles actuaciones y realizar adaptaciones curriculares siempre que sea
oportuno. El trabajar con un niño TDAH en el aula, puede llegar a ser muy gratificante para
todos si existe una coordinación perfecta entre los padres y la escuela, de lo contrario todos
los esfuerzos realizados por ambas partes no harán que el niño avance como debe.

5.1 LA INTERVENCIÓN EN LA ESCUELA Cuando el maestro se encuentra un caso de este tipo


dentro del aula, junto al asesoramiento del equipo directivo y los consejos del equipo de
orientación educativa y psicopedagógica, tiene que comenzar a tomar decisiones diarias para
poder trabajar con el niño. Esta intervención, se debe llevar a cabo en los aspectos que se
presentan, a menudo, dentro del aula. De esta manera, se favorecerá el proceso de
aprendizaje del niño con TDAH. Estos aspectos a destacar son; la metodología que se lleva a
cabo para dar las clases, el entorno de trabajo dentro del aula y la relación entre el maestro-
alumno con TDAH.

5.1.1 ESTRATEGIA DOCENTE Tanto a los niños que padecen TDA como los que tienen TDAH,
necesitamos ampliar cada vez más los tiempos de atención y captar el mayor número de
contenidos. Por eso el maestro, debe situarse cerca del alumno para que éste sienta la
cercanía de la figura principal de la clase, ya que es la que está transmitiendo la información en
todo momento. Además, es necesario que exista un contacto ocular constante, para
asegurarse de que pierda lo menos posible su atención, con pequeñas estrategias de refuerzo
positivo. Cuando queramos dar alguna instrucción u orden, debe darse de forma concreta, de
modo directo y con un contenido positivo, para que la actividad que se le va a encomendar sea
eficaz. Cuando la actividad asignada se haya realizado, siempre tiene que ser elogiada, ya que
para él es un acto de motivación e incentivación. A la hora de explicar un contenido, tenemos
que seguir la misma dinámica que en el planteamiento de las actividades, tiene que ser una
explicación esperanzadora, en el sentido de que va a ser fácil para su entendimiento, le va a
gustar aprender y le va a motivar mucho practicar sobre ese contenido que despierta interés.
Se debe tener en cuenta, que el responder a preguntas que se le planteen y obtener la
responsabilidad de responder bien es muy gratificante para ellos. Para que el maestro no
disponga de dudas, debe ir preguntando al niño si ha entendido lo explicado y reforzando el
concepto que sea más complicado, para así afianzar lo comprendido, pero con la habilidad de
no significar en demasía el niño con respecto a sus iguales. Con el cometido de saber si el niño
ha comprendido los contenidos explicados, es necesario comprobarlo a través de unas
actividades, el maestro tiene que observar si el niño sabe poner en práctica lo explicado en el
aula. Las actividades deben ser simples y propuestas de forma clara y precisa. Si se trata de
actividades más extensas, es necesario que se fragmenten para que no pierda atención. Es
necesario que se le supervise sutilmente el trabajo planteado, de este modo, se sentirá muy
bien consigo mismo y continuará para seguir obteniendo halagos. En algunas ocasiones, los
maestros plantean al niño que firme un compromiso o contrato pedagógico, para
comprometerse a hacer los ejercicios con la intención de motivar al niño, ya que, al ser algo
que ellos mismos firman, la predisposición ante la tarea es mucho más fuerte.

5.1.2 EL ENTORNO DE TRABAJO Para que el niño preste la máxima atención en clase, debe
estar alejado de cualquier elemento distractorio para él. Por todo ello, es muy importante la
colocación de la clase y es necesario que se encuentre alejado de las ventanas, de los murales,
juegos etc. Lo recomendable es que se siente en primera fila, cerca de la mesa del maestro y
en un lugar centrado para evitar dichos estímulos.

5.1.3 RELACIÓN ENTRE EL MAESTRO Y EL ALUMNO CON TDAH El maestro debe tener una
relación específica con el alumno, es decir, debe informarle de lo que se va hacer en clase,
motivarle, ayudarle y mantener su atención. El maestro debe ganarse la confianza del niño,
para que éste pueda entregarse al máximo a la hora de realizar las actividades propuestas.
Además, es necesario que el niño perciba al maestro como una persona que le quiere ayudar.
Hay que tener en cuenta, cuáles son las posibilidades y las capacidades que posee el alumno,
para así poder adaptar los contenidos en el caso que fuera necesario y poder desarrollar su
máximo potencial dentro de sus limitaciones.

En clase es igual que en casa.

5.4 TIPOS DE REFUERZOS El refuerzo positivo es de los más utilizados dentro del aula con niños
que padecen TDAH. Está probado que es la mejor estrategia que existe para trabajar el control
de conducta. Además es un refuerzo que genera autoestima y respeto. El refuerzo positivo
consiste en halagar o reforzar aquellos comportamientos que queremos que se manifiesten
con mayor frecuencia. Para que el refuerzo funcione, se tiene que utilizar en conductas muy
concretas, para que sea factible el funcionamiento. Los autores Miranda, Jarque, Gargallo y Gil
(1999:26) dicen que es posible que algunos profesores les resulte difícil aceptar la idea de que
pueden ayudar a sus alumnos a aprender comportamientos deseables utilizando
consecuencias positivas. Mantienen la errónea conclusión de que disciplinar es sinónimo de
castigar, y sin embargo la disciplina no proviene del miedo al castigo, sino que en gran medida
obedece a las consecuencias positivas que produce el comportamiento adecuado. Los
profesores pueden conseguir que sus alumnos se sientan bien cuando se portan bien. Los
refuerzos más frecuentes son los sociales, consisten en felicitar y alabar un trabajo bien hecho,
y por otro lado, los premios como pegatinas, gomets etc. El castigo, es otra actuación que se
les aplica a los niños con TDAH, esta acción se lleva a cabo a sabiendas de si el niño puede
controlar o no la emisión de la conducta-problema.
La doctora Orjales (1999:6) nos muestra en su libro que el castigo debe ser aplicado en
aquellas conductas que el niño pudo y no quiso controlar, ser de cumplimiento lo más
inmediato posible y relacionado con la falta. Además dichos castigos siempre tienen que ir
emparejados con el refuerzo, alabanza o premio de conductas positivas incompatibles con los
anteriores. Creemos que es recomendable acudir al castigo el menor número de veces posible,
para no entrar en un círculo vicioso. Además podemos caer en el error, si creemos que su
comportamiento se manifiesta de manera consciente y no confiamos en que realmente no
puede controlar esa emisión. La extinción, según la página web de psicología de la Educación
para Padres y Profesional (2013) “es el procedimiento que consiste en suprimir el reforzador
de una conducta previamente reforzada. Es decir, establecer las condiciones para que la
persona no reciba reforzamiento tras la emisión de las conductas desadaptadas”. Esta
estrategia consiste en dejar de atender un mal comportamiento para evitar que se repita, si el
maestro no hace caso de esa mala conducta, que el niño realizará para llamar la atención, no
volverá a emitirla ya que pierde interés que no consiga su objetivo que es que le hagan caso.
Este método se aplicará ante un comportamiento que se repita de forma habitual. Será
necesario tener paciencia, ya que no es efectiva en el momento de su aplicación, cada
momento que empieza a manifestar ese mal comportamiento, si el maestro no le presta
atención, lo realizará de forma más repetitiva y llamando más aún si cabe la atención. Cuando
el niño perciba que su mal comportamiento no hace efecto dejará de emitirlo, pero es una
conducta que el niño debe de aprender.

Para subir la autoestima del niño, debemos intentar que sea partícipe en todo momento, ya
que si se siente menos competente o poco útil, debemos potenciar su autoestima y promover
que emplee menos esfuerzo a la hora de enfrentarse a otras tareas de interés. Sería
conveniente que se sintieran ocupados o responsables de ciertas obligaciones, para así poder
valorar el trabajo empleado, el esfuerzo mostrado para llevar a cabo la acción encomendada,
por parte de los padres y/o del educador.

Los programas de entrenamiento de Habilidades Sociales para niños con TDAH, tienen como
objetivo fomentar las relaciones sociales con buen comportamiento y disminuir aquellas
conductas sociales que perjudican al niño o a las personas de su entorno.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS  “Los alumnos con TDAH, intervención en el ámbito


educativo, familiar y social” ([Link])

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