FASES DEL ACTO SEXUAL
El ciclo de respuesta sexual se desarrolla en cinco fases diferentes:
Deseo
Los estímulos que generan el deseo pueden ser muy variados: un roce, con la piel del
otro, el perfume, una mirada sostenida, el tono de la voz … pueden suscitar el deseo
de mantener una relación sexual con otra persona. Por supuesto, también la
imaginación y los pensamientos eróticos pueden despertar esta necesidad o la de
masturbarse.
Excitación
No es más que la forma que tiene el cuerpo de responder al deseo y que induce la
liberación de feromonas, cuyo olor imperceptible incrementa el sentimiento de
atracción por la otra persona. Con la excitación se aceleran el ritmo cardíaco, la
respiración y la presión sanguínea, al tiempo que los músculos se tensionan. En la
mujer se agrandan los pechos y los pezones se ponen erectos, se hincha levemente el
clítoris y los labios interiores de la vagina, separándose los labios exteriores, al tiempo
que la vagina comienza a humedecerse y el útero se eleva un poco en relación a su
posición habitual. En el hombre también los pezones se ponen erectos y se endurece
el pene, se engrosa el escroto y se elevan los testículos.
Meseta
En la que la excitación se intensifica mediante la estimulación física de las zonas
erógenas y la penetración. Se puede controlar su duración con diferentes técnicas,
especialmente haciendo pequeñas pausas de relajación, pero, en cualquier caso, se
caracteriza porque el ritmo cardíaco, la respiración y la presión sanguínea se aceleran
aún más, al igual que la tensión muscular. En la mujer aumenta la lubricación vaginal,
se agranda la areola de los pezones, el clítoris se esconde bajo el capuchón que forman
los labios exteriores y se oscurecen los labios interiores. En el hombre también se
humedece el pene y se agrandan el glande y los testículos.
Orgasmo
es la explosión final en la que se libera toda esa tensión acumulada en la fase de
meseta y en la que el cerebro libera una carga de endorfinas que intensifican la
sensación de placer. Es el momento en que el ritmo cardíaco, la respiración y la
presión sanguínea alcanzan su máxima aceleración y se producen intensas
contracciones musculares, especialmente en la zona de la pelvis; en las mujeres la
vagina, el útero, el ano y los músculos pélvicos; mientras que en el hombre los hacen la
uretra y el ano, además de la próstata y las vesículas seminales para inducir la
eyaculación.
Resolución
En la que el cuerpo recupera el estado en que se encontraba antes de la fase de
excitación. El ritmo cardíaco, la respiración y la presión sanguínea descienden incluso
por debajo de los valores normales; suda todo el cuerpo; y, tras la liberación de la
tensión sexual, los órganos genitales de ambos recuperan su expresión de normalidad.
Hay que decir que el placer que se experimenta con el ciclo de respuesta sexual es
muy saludable, tanto desde el punto de vista físico como emocional. Ayuda a dormir
mejor, a eliminar el estrés y la tensión, a mejorar el estado físico, a envejecer mejor y a
mantener un estado general saludable.