Energía y Metabolismo Celular
Energía y Metabolismo Celular
Los seres vivos poseemos un alto grado de organización. Desde la bacteria más sencilla
hasta los homínidos, todos tenemos las mismas moléculas constituyentes. Poseemos iguales
elementos (átomos) que la materia inanimada (aunque no todos; sólo unos 20
aproximadamente, de los presentes en la Tabla Periódica), pero en otra proporción que la que
presentan en la corteza terrestre y con una complejidad estructural mucho mayor, que nos
caracteriza a todos los reinos, desde el más sencillo al más complejo. Cómo llegamos a los
diferentes grados de complejidad es tema de la Evolución y se trata más adelante en el curso.
Para mantener esa organización se requiere trabajo. Podríamos afirmar que sin trabajo no se
obtienen resultados. Y para realizar un trabajo necesitamos… energía.
La energía es habitualmente definida como aquello que permite realizar un trabajo. El trabajo
realizado puede ser mecánico, como trasladar un paquete unos metros.
Puede ser de síntesis: cuando en una empresa farmoquímica se sintetiza una molécula
nueva a partir de otra más sencilla.
Puede ser de organización: cuando ordenamos nuestro ambiente de estudio colocando los
apuntes y/o libros por materia en la mesa o biblioteca.
La célula necesita realizar tareas semejantes: trabajo mecánico de ciclosis, células con
movimiento ameboideo (glóbulos blancos en los tejidos) protistas con flagelos, animales con
movimientos musculares; síntesis de moléculas propias: proteínas, lípidos, polisacáridos,
ácidos nucleicos; generación de gradientes de concentración en la célula y en sus organelas
membranosas.
Toda la energía que se utiliza en nuestro planeta y permite mantener la vida proviene de las
reacciones de fusión nuclear que ocurren en el centro de nuestra estrella el Sol. Se convierte
en energía radiante, una parte de la cual es lumínica y llega hasta nuestra atmósfera. Parte es
reflejada y una pequeña parte es aprovechada por los organismos autótrofos fotosintéticos
para transformarla en energía química, una forma de energía potencial que reside en los
enlaces entre los elementos de las moléculas y la energía de los electrones que giran alrededor
de la molécula.
Existen muchos ejemplos de transformaciones energéticas en el mundo físico que nos rodea
y que percibimos todos los días: las centrales térmicas usan combustibles fósiles (gas, carbón
y derivados del petróleo) para producir electricidad que se envía a hogares e industrias donde
se transforma en luz, calor, trabajo mecánico, etc. La energía hidráulica acumulada en una
represa es función directa de la presión que ejerce la columna de agua (energía potencial) y es
mayor a medida que la represa se llena por las lluvias o deshielos; y se transforma energía
cinética cuando se abre la exclusa de la turbina hidroeléctrica y luego en energía eléctrica que
se transfiere a las ciudades.
Los cambios o reacciones que ocurren en el universo siempre van en un sentido tal que
siempre aumenta la entropía.
En un sistema en estudio aislado, la Energía Potencial del Estado Final, siempre es menor
que la Energía Potencial del Estado Inicial.
La clave de este concepto es el concepto de aislado. Los seres vivos no son aislados.
Intercambian materia y energía con el ambiente. Son abiertos. El único sistema aislado,
realmente, es el Universo. Lo que refiere a la primera forma de enunciación del principio.
Las reacciones termodinámicas en que los productos de la reacción tienen menor energía
potencial que los reactivos se denominan Exergónicas. Disipan parte de la energía libre de los
reactivos hacia el ambiente como calor y desorden.
Para que ocurra un proceso inverso (que el producto de la reacción posea mayor energía
libre o potencial), deberá agregarse energía al sistema, por lo que éste ya no estará aislado. Si
se le agregara energía (calórica o lumínica) el sistema sería semiabierto. Si se incorporara
materia, Sería abierto. Intercambiaría materia y energía con el ambiente. Y la energía a agregar
debería ser mayor que la necesaria para que ocurra al cambio, porque una parte siempre se
convierte en entropía y calor.
2.- Metabolismo:
Las células son entidades abiertas. Los individuos de los que forman parte están abiertos al
medio que los rodea, del cual toman energía libre en forma de alimentos (los heterótrofos de la
energía potencial en los enlaces entre los átomos de sus moléculas) y energía lumínica que
luego de una serie de pasos se convierte también en energía potencial en las biomoléculas de
plantas, algas y cianobacterias (los foto-autótrofos).
Las células realizan cambios que requieren energía: procesos mecánicos, de síntesis de
moléculas y de concentración de cationes que requieren energía libre. Los heterótrofos toman
esa energía en forma de moléculas biológicas en el alimento.
El alimento provee la energía química en los enlaces químicos de sus átomos, y también los
constituyentes (monómeros) con los cuales se van a sintetizar en cada célula del individuo, sus
propias proteínas, lípidos, glúcidos y ácidos nucleicos.
Al conjunto de reacciones y procesos químicos que ocurren en la célula se la denomina
metabolismo. Todas las reacciones y cambios químicos constituyen el metabolismo celular. Por
extensión, solemos referirnos al metabolismo de un animal cuando pensamos sobre sus
necesidades energéticas diarias imprescindibles para mantener la estructura, funcionamiento y
salud de ese organismo en conjunto.
Existen dos tipos de reacciones:
Catabolismo: en estos procesos una molécula cambia a una o más moléculas más sencillas.
En todo caso, disminuye la energía potencial en el proceso. Se disipa al medio el calor
producido y se incrementa el desorden.
Un ejemplo claro es la respiración celular. Una molécula de glucosa se combina con 6 de
oxígeno, produce 6 moléculas de dióxido de carbono y 6 de agua. Los productos son 12
moléculas desordenadas. Se disipa hacia el ambiente calor (que las células no pueden utilizar
para realizar trabajo) y se incrementa el desorden del medio en que ese individuo vive. Porque
en última instancia, agua y CO2 pasan al ambiente. El organismo consumió un alimento, del
cual obtuvo la glucosa. Devuelve al ambiente agua y dióxido de carbono, calor y desorden del
medio en que vive.
Las reacciones catabólicas son exergónicas y exotérmicas; implican una disminución de la
energía potencial de los productos respecto a los sustratos o reactivos. Pero una parte
importante de la energía se acumula en moléculas de Adenosina Trifosfato (ATP)
Sabemos que la energía potencial de los productos debe ser menor que la de los sustratos
de la reacción. Pero si agregamos la energía proveniente de otra reacción química diferente
que ocurra inmediatamente antes, en forma secuencial o acoplada y que sea exergónica; que
por lo tanto libere más energía que la que se requiere para la reacción anabólica, entonces el
“sistema en estudio” no consta ya de una sola reacción, sino de dos acopladas, el conjunto de
las cuales dé una sumatoria de valor negativo.
Lógicamente, los seres vivos deben incorporar permanentemente nutrientes que provean un
exceso de energía química sobre sus necesidades anabólicas. Exceso porque en la sumatoria
completa de todas las reacciones que ocurren en un ser vivo (y en el interior de todas sus
células si es multicelular), o sea en su metabolismo; parte de la energía química se disipa como
calor y desorden. Y debe liberarse hacia el ambiente que lo rodea (entropía y calor).
El “combustible” que son los alimentos, libera paulatinamente en una serie de reacciones
encadenadas llamadas vías catabólicas, la energía química acoplable a las necesidades
anabólicas.
Los organismos toman la energía del medio (lumínica los que son fotoautótrofos, de los
alimentos los heterótrofos), realizan los cambios catabólicos y anabólicos con los que
conservan su estructura y función, y en el proceso liberan energía calórica y moléculas
desordenadas e inorgánicas. Conservan su estructura desordenando y disminuyendo la
energía libre disponible en el universo. La energía libre del Universo va disminuyendo
lentamente. La entropía se incrementa.
Las reacciones de síntesis de proteínas, lípidos y ácidos nucleicos a partir de los monómeros
constituyentes, y las funciones de reproducción que requieren energía; los mecanismos de
traslado de las células, la contracción muscular; la generación de gradientes de iones: todas
son altamente demandantes de energía química. Requieren de intermediarios metabólicos que
puedan ceder la energía química necesaria para producir este anabolismo.
En la siguiente imagen podemos ver una integración de los procesos anabólicos y catabólicos
y su relación con la energía:
Existen moléculas y procesos intermediarios entre las reacciones catabólicas y las
anabólicas. El más importante, porque se utiliza en la mayoría de las reacciones endergónicas,
es el trifosfato de Adenosina o ATP.
Esta molécula está formada por el glúcido de cinco carbonos ribosa, la base nitrogenada de
dos anillos adenina, y tres grupos fosfato.
En las reacciones catabólicas como la glucólisis o las que ocurren en la cadena respiratoria
en la mitocondria, la liberación de energía potencial permite la unión de un grupo fosfato a la
adenosina difosfato (ADP) para formar ATP. Esta unión covalente entre dos grupos fosfato
suele denominarse de alta energía. Lo importante es que es la unidad de cambio energético
a nivel celular. Es la moneda de cambio entre las reacciones exergónicas y catabólicas que
ceden energía al medio, pero parte la usan para acumularla en el enlace del tercer fosfato del
ATP y permiten la unión de este fosfato; y aquéllas reacciones que requieren energía
(anabólicas). Energía que aporta el ATP cuando se hidroliza a ADP + PO4H3-
En las reacciones metabólicas que requieren aporte de energía química (anabólicas), el ATP
se desdobla en ADP más un grupo fosfato inorgánico, y transfiere una cantidad de energía libre
que permite la formación de nuevos enlaces o configuraciones más complejas en la reacción
anabólica.
Sintetizando el rol del ATP en el metabolismo:
Función del ATP en el metabolismo intermedio
Por ello el ATP es la molécula estrella del metabolismo intermedio. La que relaciona los
pequeños requerimientos o excesos de energía a nivel molecular, y está disponible para
participar en ambos tipos de reacciones.
El ATP también puede perder el grupo pirofosfato (dos fosfatos unidos) que luego son
hidrolizados entre sí generando dos grupos fosfato. Este proceso se da en las reacciones
altamente demandantes de energía de transcripción de los genes a proteínas y en la
duplicación del ácido desoxirribonucleico (si bien en este caso el nucleótido interviniente es el
desoxi-ATP). La hidrólisis del enlace entre los dos fosfatos por acción de un catalizador (una
enzima) determina que la liberación de energía sea relativamente alta y permita la síntesis de
una macromolécula como el ADN o el ARNm, de la cual el mononucleótido pasa a formar parte
como monómero (unidad estructural).
3.- Enzimas:
Vimos que las células cumplen con las leyes de la física y la química. Cumplen con el primer
y segundo principio de la termodinámica. En la célula más sencilla, como la de una bacteria,
ocurren cientos de reacciones distintas al mismo tiempo. En una célula eucarionte de un animal
superior, miles de reacciones a la vez. La elevación de la temperatura o el cambio del pH por
sobre los estrechos límites que permite la homeostasis, desnaturaliza las proteínas
citoplasmáticas y causa la muerte celular. Las concentraciones de sustratos (materias primas)
suelen ser bajas.
Y, sin embargo, dentro de esas limitaciones propias de las características de los seres vivos,
las células son sumamente eficientes para obtener energía del medio, producir biomoléculas,
realizar trabajo mecánico y osmótico, generar gradientes de concentración y reproducirse.
Si intentáramos imitar en el laboratorio las condiciones ambientales en que las células
operan, tardaríamos muchísimo en producir una (una sola) reacción específica.
La principal razón que explica el éxito bioquímico de las células es el desarrollo evolución de
unas moléculas que probablemente originaron y luego mantuvieron la vida: las enzimas.
Las enzimas son catalizadores biológicos. Son propios de los seres vivos. La gran mayoría
son proteínas. Pero hay algunas que son ácidos ribonucleicos (riboenzimas o ribozimas), que
probablemente fueron muy importantes en la historia de la evolución química prebiológica.
Características de las enzimas
Las enzimas son proteínas de estructura terciaria o cuaternaria de alto peso molecular
y gran tamaño en relación a las moléculas de sustrato con las que interactúan.
Globulinas, con una conformación espacial muy definida.
Como son globulinas, su conformación es afectada por todas las razones que afectan el
microambiente donde actúan: fundamentalmente el pH, la concentración iónica, la
molaridad de las soluciones, y la temperatura van a afectar seriamente el
funcionamiento catalítico de la enzima.
Las enzimas pueden ser inhibidas por distintas moléculas que interactúan con ellas.
La actividad catalítica de las enzimas es regulada por una serie de moduladores que
responden a su vez a la concentración de determinadas señales en la célula. Estas
señales pueden responder a mecanismos de control metabólico que veremos después
o a control extracelular por señales provenientes del sistema inmunoneuroendócrino.
En esta situación, las enzimas presentan un, pliegue o bolsillo en su conformación llamado
sitio activo donde se aloja al sustrato específico mediante fuerzas de unión débiles,
fundamentalmente interacciones salinas, puentes de Hidrógeno e interacciones hidrofóbicas y
de van der Walls, aunque también existen uniones covalentes fugaces. Las moléculas de
sustrato se encontraban en su máximo estado de entropía (desorden) y con la mínima energía
que los mantiene estables. Los grupos funcionales de los aminoácidos del sitio activo de la
enzima; pero también de regiones de la proteína lejanas del sitio activo, interactúan sobre el
sustrato.
En el siguiente video, si bien está en inglés, se puede ver claramente la relación entre el sitio
activo y el sustrato y como al final de la reacción la enzima se recupera completamente
inalterada:
[Link]
En la figura siguiente se muestra el proceso por el cual la enzima se une al sustrato y libera el
producto.
Cuando la reacción termina, se han forman los productos, cuya concentración irá aumentando.
La Enzima ya liberada vuelve a estar disponible para catalizar el proceso para otra molécula,
sin modificarse, lo que fundamenta que, en muy pequeñas concentraciones, sean tan eficientes
en acelerar el proceso.
Éste fue el modelo más antiguo desarrollado. Explica bien por qué la enzima se relaciona
íntimamente con el sustrato: por una absoluta complementaridad espacial por uniones débiles.
No explica bien la razón por la cual un sustrato perfectamente asociado a la enzima sería
reconfigurado para originar otra o molécula.
La velocidad con que ocurre una reacción química en relación a la variable independiente
Concentración de sustrato puede determinarse verificando la cantidad de producto que se
forma por unidad de tiempo (por ej.: moles de producto formado/milisegundo) con cada
concentración creciente de concentración de sustrato (la variable independiente que se cambia
en el laboratorio). O se puede medir la cantidad o concentración de sustrato que desaparece
por unidad de tiempo.
Es importante notar que estos ensayos se realizan con concentración constante de enzima.
A concentraciones bajas de sustrato, hay un exceso de moléculas libres de Enzima. La
reacción presenta una pendiente muy acusada de la curva. Hay baja concentración de sustrato:
las moléculas de enzima catalizan la reacción con una velocidad inicial constante.
A medida que se incrementa la concentración del sustrato, quedan pocas moléculas de
enzima libres; por lo tanto, los aumentos de velocidad son cada vez más pequeños con los
aumentos puntuales de sustrato.
En el extremo derecho, la curva se horizontaliza. Se llega a la Velocidad Máxima (Vmáx). Ya
no hay enzima no unida disponible. Toda está en estado Enzima/Sustrato. No hay moléculas
de enzima libre. Cuando catalizan una molécula de sustrato a producto, inmediatamente se
asocian a una molécula de sustrato.
Con el dato de la Vmáx obtenemos la mitad de la Vmáx (1/2Vmáx) y se interpola hasta la
concentración de sustrato. Esa concentración de sustrato constituye la Constante de Michelis,
(Km) que, en las condiciones de la experiencia, constituye una medida de la afinidad de la
Enzima por el sustrato: cuando mayor es el km menor es la afinidad de la enzima por el
sustrato, y viceversa. Con este valor y unas aplicaciones de las matemáticas que exceden
nuestro curso, se pueden determinar hipótesis acerca de la actividad enzimática.
Los inhibidores son sustancias que al unirse a las enzimas impiden la formación de producto.
De acuerdo al tipo de interacción que tenga el inhibidor con la enzima, podemos encontrar
inhibidores reversibles, cuya unión al sustrato es transitoria, e inhibidores irreversibles que se
unen a la enzima en forma permanente.
Dentro de los inhibidores reversibles, están los competitivos y los no competitivos:
a.- Inhibición Competitiva: cuando una molécula interfiere con la catálisis de las enzimas con
su sustrato, compitiendo con él sobre el sitio activo de la enzima; el proceso se denomina
Inhibición competitiva. Es habitual en las células que haya moléculas que interfieran en forma
reversible con el sustrato en el sitio activo. Son moléculas muy similares al sustrato. En la
inhibición competitiva se verifica que la velocidad máxima puede alcanzarse con mayor
concentración de sustrato, pero el Km con inhibidor es mayor, y se denomina Km Aparente.
b. Inhibición No Competitiva:
En este caso el inhibidor no es similar al sustrato e interactúa con la molécula de la enzima en
otra región, no en el sitio activo. Esto produce tensiones en la enzima cuya conformación
tridimensional cambia mientras esté unido el inhibidor, y el sitio activo deja de ser
complementario del sustrato. El Km Aparente es muy similar al Km; pero la Vmax aparente es
menor.
En este video se muestran las diferencias que podemos encontrar cuando una enzima no
está inhibida y cuando está bajo una inhibición competitiva y la no competitiva (hasta el minuto
2:00)
[Link]
MMXsU&list=PLy9QO_k9Fw3QzEwxOL24ZX10a_6CEA1P6&index=15
3.- Concentración de enzimas:
Existe un comportamiento lineal directo entre la concentración de la enzima y la velocidad
de la reacción: a mayor concentración de enzimas, mayor será la velocidad, o se la formación
de producto por unidad de tiempo.
✔ Estructura: Las enzimas alostéricas son oligoméricas, Poseen dos o más subunidades
polipeptídicas que se relacionan entre sí con fuerzas débiles. Por lo tanto, poseen varios sitios
activos.
✔ Presentan curvas de cinética sigmoidea, eso se debe a que hay un efecto cooperativo
entre las subunidades: la unión de una molécula de sustrato a un sitio activo, facilita el ingreso
del sustrato a los sitios activos de otras subunidades.
✔ Son modulables. Su actividad catalítica es operada por moduladores positiva o
negativamente.
✔ La regulación puede ser homotrópica (el modulador es el propio sustrato) o
heterotrópica (otra molécula).
✔ Cada subunidad posee dos dominios diferentes (a veces más): el dominio llamado sitio
activo para ubicar y catalizar la reacción, y el o los dominios llamados sitios alostéricos, donde
se ubican los moduladores o efectores alostéricos.
✔ Cada subunidad se presenta en una de dos conformaciones: Tensa o Relajada. La
conformación T no es afín por el sustrato, que no puede ubicarse en el sitio activo. La
configuración R sí es afín por el sustrato.
✔ El pasaje de una conformación a otra implica una gran diferencia en la capacidad
catalítica inmediata.
En este video se puede apreciar las diferencias que presentan las enzimas alostéricas con
respecto a las enzimas michaelianas:
[Link]
b.- efecto o acción alostérica: los moduladores o efectores se unen al sitio alostérico, y alteran
la conformación de una subunidad; la que a su vez altera la de su vecina, etc.
Los moduladores alostéricos puede ser positivo, permite que la enzima aumente su afinidad
por el sustrato, son activadores de la catálisis. O negativos (los sitios activos pierden afinidad
por las moléculas de sustrato)
El esquema siguiente muestra una vía metabólica: una secuencia de reacciones donde el
sustrato A se transforma en el producto B mediante la enzima E1. El producto B luego es
sustrato de la siguiente enzima E2, y así sucesivamente, hasta llegar a un producto final F.
Las vías metabólicas pueden ser reguladas por enzimas alostéricas. Un caso muy común es
la inhibición por el producto final, o mecanismo de feed-back negativo.
El producto final de una ruta metabólica inhibe alostéricamente (temporariamente) al enzima
que cataliza la primera reacción de dicha ruta. Se interrumpe la producción del producto de la
primera reacción, por lo tanto, de toda la cadena, ahorrando energía cuando no lo requiere la
célula. Se trata de un control heterotrópico mediante un modulador negativo.
Este proceso, en forma dinámica, pueden verlo en este video que, si bien está en inglés, se
comprende fácilmente una vez que leyeron el texto anterior:
[Link]
En este caso, la ruptura de un enlace covalente, permite que ésta se active. El proceso es
irreversible. Suele ocurrir con las enzimas hidrolíticas de los lisosomas. La enzima inactiva se
denomina zimógeno.
d.- Compartimentalización:
En una célula eucarionte existen distintas organelas membranosas (REG, REA, Golgi,
mitocondrias, cloroplastos, lisosomas) en que ocurren diferentes procesos metabólicos. A
medida que se sintetizan, las enzimas se ubican en su compartimento correspondiente.
Entonces están presentes en donde ocurren los procesos por ellas catalizados. Lo que implica
economía en la célula.
e.- Isoenzimas:
El prefijo iso significa igual. Las isoenzimas poseen el mismo sustrato, catalizan la misma
reacción. Se obtiene igual producto. Pero, poseen uno, dos o pocos aminoácidos diferentes. Se
sintetizan en distintos tejidos del individuo. Y poseen una cinética diferente entre sí: implica que
cambia la constante de Michaelis (Km); cambia la afinidad por el sustrato.
Tienen importancia clínica porque, como son enzimas citoplasmáticas, su presencia en
sangre implica una patología (muerte o infarto de tejidos). Un ejemplo es la Láctico-
deshidrogenasa (LDH)
Puede determinarse si es de origen cardíaco, o hepático, de acuerdo a su cinética.
Conclusiones:
La vida puede caracterizarse como una lucha contra la entropía (contra el desorden).
Las células y organismos deben mantener su alto estado de organización adquiriendo
materia y energía del ambiente.
Todos los seres vivos toman energía libre, útil del ambiente (fotoautótrofos, la lumínica; los
heterótrofos, energía potencial química en los alimentos).
Con la energía lumínica y moléculas inorgánicas del suelo y aire, los fotosintetizadores
producen sus propias moléculas biológicas (son productores). Los heterótrofos toman la
energía de las moléculas orgánicas producidas por los fotosintetizadores.
Tanto fotosintetizadores como heterótrofos utilizan la energía química potencial y los
monómeros para construir sus propias macromoléculas, realizar trabajo mecánico, acumular
iones, producir moléculas hereditarias y reproducirse.
En cada uno de estos procesos parte de la energía potencial química de las moléculas se
traduce en trabajo, pero una parte importante se libera hacia el ambiente como calor o
desorden (porque todos cumplen con el segundo principio de la termodinámica).
Los seres vivos están permanentemente en un estado dinámico estacionario: ingresa materia
y energía y sale materia y energía. Pero las biomoléculas en el proceso se producen y se
gastan. Hay que reemplazarlas. La estructura y función permanece, pero las moléculas se
recambian permanentemente. Por lo cual se requiere trabajo. Y por tanto el aporte permanente
de Energía.
Y como todos cumplen con la segunda Ley, para conservar la estructura y función, alteran el
orden del ambiente, aumentan la entropía.
Una forma de “economizar” energía debió de ser muy útil para competir con las otras células
para obtener beneficios (mayor productividad con la misma energía). Por ello, las células que
desarrollaron vías metabólicas de degradación y de anabolismo, con enzimas eficientes para
catalizar las reacciones rápido, debieron tener ventajas. Es por ello que todos los seres vivos
presentan iguales vías. Hemos evolucionado con ellas desde las células primordiales.
Y aquéllas células que “encontraron” aleatoriamente mejores sistemas de regulación y control
del metabolismo, resultaron ganadoras en la competencia; y hoy exhiben su progenie.