SISTEMAS ENERGETICOS EN EL EJERCICIO
El sol aporta energía lumínica y las plantas, a través del proceso de fotosíntesis, la transforman en energía química. El
hombre se alimenta de plantas y animales que consumen plantas, los cuales aportan los macronutrientes: Hidratos de
carbono (CHO), grasas y proteínas para realizar las funciones vitales del organismo y el ejercicio físico.
Macronutrientes son los Hidratos de carbono, proteínas y grasas, elementos que nuestro organismo necesita en grandes
cantidades para producir energía y estructuras; los micronutrientes son elementos que necesita en pequeñas cantidades
para funciones bioquímicas y metabólicas y son agua, sales y minerales. Los CHO y grasas son las principales fuentes de
los sistemas energéticos pero también pueden utilizar las proteínas aunque estas están reservadas para la síntesis de
tejidos, hormonas, enzimas, etc.
El metabolismo energético de las células musculares, consiste en una serie de transferencias de energía para lograr que
la célula disponga de ATP suficiente, según la intensidad de la actividad realizada. El ATP está constituido por adenina,
ribosa y tres grupos fosfato y es la energía química que nos permite generar energía mecánica, está presente en todas las
células del organismo. El desprendimiento por hidrólisis del fosfato terminal, del ATP, da lugar al ADP. La conversión de
energía química en energía estática o dinámica es catalizada por la enzima ATPasa que acopla la hidrólisis del ATP a la
contracción muscular. También podría acoplarse a cualquier proceso celular que requiera energía como transporte activo,
síntesis de proteínas, etc.
Luego de la hidrólisis, el ADP deberá reincorporar un grupo fosfato para constituirse en ATP.
En reposo la energía se obtiene de los hidratos de carbono y grasas casi por igual, pero al pasar a una actividad más
dinámica predominan los hidratos de carbono y en máxima intensidad son el principal sustrato
Energía de activación: los procesos metabólicos exergónicos requieren en alguna de sus reacciones iniciales un aporte
energético, (reacción endergónica) para elevar su nivel energético y posteriormente ir perdiendo energía. La reposición
de ATP durante el ejercicio puede darse cientos de veces más rápido que en reposo, dándose un perfecto equilibrio entre
hidrólisis del ATP y su resíntesis. La célula muscular dispone de tres mecanismos exergónicos para sintetizar ATP a partir
de adenosin difosfato (ADP):
1. Metabolismo de los Fosfágenos: resintetiza ATP a partir de la fosfocreatina (PCr) (en el citosol y anaeróbico)
2. Glucólisis anaeróbica con transformación de glucógeno muscular en lactato. (en el citosol y anaeróbico)
3. Sistema oxidativo: A partir de la fosforilación oxidativa. (Aeróbico, en la mitocondria). Aquí se acoplan reacciones,
proporcionando átomos de hidrógeno del catabolismo de los CHO, grasas y proteínas, a los cuales la mitocondria
arranca electrones (oxidación: donación de electrones) y los traspasa finalmente al oxígeno que hemos obtenido
del aire atmosférico (reducción: acepta los electrones).
Así vemos que el metabolismo puede ser anaeróbico o aeróbico, según intensidad de ejercicio o tasa a la que es necesario
reponer el ATP. Por lo general se da un metabolismo mixto con predominio de uno sobre el resto. La utilización de uno u
otro sistema depende en primer lugar de la intensidad del ejercicio y en segundo lugar de la duración.
Las fuentes energéticas se componen de los siguientes elementos químicos: carbono, hidrógeno, oxígeno y en caso de
proteínas, de nitrógeno.
Un efecto beneficioso del calentamiento es que aumenta la temperatura muscular y esto hace que las reacciones de
transformación de energía se realicen a mayor velocidad. Pero si supera los 40 °C las reacciones comienzan a perder
eficiencia.
1. Metabolismo de los fosfágenos: (también llamado Anaeróbico aláctico)
Utiliza como sustratos ATP y fosfocreatina (PCr) que pertenecen al grupo de los fosfatos o fosfágenos de alta energía.
Suministra energía al inicio de la actividad de alta intensidad o ejercicios explosivos, alcanzando su nivel máximo en 8”-
12”. A pesar de esto la glucólisis anaeróbica genera ATP desde el 5° seg.
La Fosfocreatina es catalizada por la enzima creatin Kinasa (CK), transfiriendo energía para que el ADP pueda reincorporar
un grupo fosfato a su molécula y transformarse en ATP. La PCr pierde su grupo fosfato y queda creatina. La célula muscular:
tiene 3 a 5 veces más PCr que ATP. Su agotamiento será completo tras unos 2" de esfuerzo máximo. Fibras ST tienen
menos concentración de PCr que las FT (20%). La CK abunda en el citosol.
Luego del ejercicio, en la recuperación, el ATP es repuesto por el sistema aeróbico y parte de este se hidroliza para reponer
la PCr (Cr + Pi + energía). Corredores de resistencia recuperan la tasa de PCr en menor tiempo.
2. Glucolisis anaeróbica: (Sistema anaeróbico láctico)
Absorción y distribución de los CHO: Los CHO ingeridos, se transforman en glucosa (mayor cantidad) y fructuosa por acción
de enzimas de la digestión (amilasas, y disacaridasas). Luego la glucosa viaja por el torrente sanguíneo, quedando a
disposición de todas las células del organismo (acción mediada por la insulina, excepto sistema nervioso donde GLUT 1 se
activan sin insulina y muscular en actividad física donde acumulación de Ca+ permite su entrada), siendo el destino más
importante, las células hepáticas y musculares.
Los transportadores celulares de glucosa: GLUT 4 (miocito) GLUT 1 (neurona) permiten que la glucosa atraviese la
membrana celular. El entrenamiento de resistencia aumenta la concentración de los GLUT-4 (mayor capacidad oxidativa).
Cuando una molécula de glucosa atraviesa la membrana celular de hepatocito o miocito, inmediatamente es fosforilada
(energía de activación aportada por hidrolisis de un ATP), transformándose en glucosa-6-fosfato (glucosa 6P) adquiriendo
carga negativa, por lo cual queda atrapada dentro de la célula y con un nivel energético superior al de la glucosa. Durante
el ejercicio, el descenso de la concentración de insulina plasmática favorece la entrada de glucosa en las células musculares
activas (por concentración de Ca+) e impide que otras células del organismo la capten, dejándola a disposición del músculo
activo y del sistema nervioso. Sin embargo, cuando se produce un descenso de la glucemia durante el ejercicio la glucólisis
muscular se detendrá por falta de sustrato. Si la célula no necesita en estos momentos utilizar la glucosa, esta se convierte
en polímero (unión de moléculas) glucógeno por acción de la glucógeno sintetasa (fig 10.9): Glucógenogénesis. La glucosa
se almacena de modo limitado, como glucógeno en los hepatocitos, células musculares y riñones.
Glucógeno hepático (hígado):
El glucógeno hepático mantiene niveles adecuados de glucemia, cuando esta desciende, el glucógeno se convierte en
glucosa (Glucogenólisis), para salir al torrente sanguíneo. La Glucogenólisis se da en células hepáticas y musculares por
aumento sanguíneo de adrenalina y descenso celular de ATP. Cuando el hígado supera capacidad de almacenaje de
glucógeno, metaboliza la glucosa, transformándola en triglicéridos que son enviados al tejido adiposo.
Se puede obtener energía de la glucosa de modo aeróbico y anaeróbico.
Glucógeno Muscular:
El glucógeno muscular, no puede salir de la célula por la falta de enzima fosfatasa (que sí tiene el hígado) quedando como
sustrato para generar ATP.
De modo resumido, en el citosol, una molécula de glucosa (hexosa) es modificada y fracturada en 2 moléculas de 3 átomos
de carbono c/u (triosas), por acción de enzimas, que finalmente las transforman en dos moléculas de ácido pirúvico
(piruvato) y luego ácido láctico (o lactato, ya que se disocia inmediatamente en el medio interno en un ion lactato y un
hidrogenión).
En este proceso se forman 4 moléculas de ATP, pero 2 son utilizadas, si se parte de una molécula de glucosa, quedando
solo 2 ATP; o se utiliza solo 1 ATP si se parte de glucógeno ya que esta fue activada, dando una producción de 3 ATP.
En actividades de larga duración se pueden agotar las reservas de glucógeno (hipoglucemia), dándose síntomas como
incoordinación, visión borrosa, falta de concentración, perdida de la conciencia o coma, por reducir el aporte energético
al sistema nervioso.
Durante el catabolismo de una molécula de glucosa y su transformación a piruvato se forman dos NADH, que si la
mitocondria es capaz de aceptar, quedaran disponibles para continuar su degradación y formar más ATP, llamándose
glucólisis aeróbica (fig 10.11). Si por el contrario, la actividad mitocondrial en un momento determinado, no es capaz de
aceptar estos, la lactato deshidrogenasa (LDH) los transforma en lactato. Esto es lo que ocurre en el proceso de glucólisis
anaeróbica o de obtención de energía a partir de glucosa sin participación del metabolismo oxidativo mitocondrial.
3. Glucolisis aeróbica: (Sistema aeróbico u oxidativo)
METABOLISMO AERÓBICO DE LA GLUCOSA
Cuando el piruvato atraviesa la membrana mitocondrial, el complejo enzimático Piruvato deshidrogenasa (PDH) situado
en la membrana interna mitocondrial, lo transforma en acetil-CoA, esta incorporación de la coenzima A supone la
activación energética del piruvato. La porción acetil se incorpora al ciclo de Krebs que tiene como principal función,
extraer los hidrógenos contenidos en este compuesto. También va perdiendo los átomos de carbono que formaran CO₂,
el cual se elimina en la respiración. En el interior de la matriz mitocondrial, los hidrógenos se liberan, descomponiéndose
a su vez en H+ y un e– (oxidación), los electrones liberados van pasando de un compuesto a otro, entre los compuestos
de la cadena respiratoria o de transporte de electrones, liberando energía. Al final son transferidos al oxígeno obtenido
del aire atmosférico, transformándose en H₂O al unirse con el H+. Toda la energía liberada en este proceso es utilizada
para refosforilar el ADP (fosforilación)
Balance energético obtenido de la oxidación completa de una molécula de glucosa
En total, conseguimos fosforilar 38 moléculas de ADP transformándolas ATP con la oxidación completa de una molécula
de glucosa. Si la glucosa procede del glucógeno almacenado en la célula en lugar de proceder de la sangre circulante,
tendremos un ATP más (39), puesto que la glucosa almacenada en forma de glucógeno ya se encuentra fosforilada.
GLUCOGENÓLISIS
Proceso metabólico por el cual se van desprendiendo moléculas de glucosa del polímero glucógeno
GLUCONEOGÉNESIS Y GLUCOGÉNESIS
Procesos de síntesis de glucosa a partir de diferentes sustratos. Gluconeogénesis: a partir de aminoácidos
(fundamentalmente alanina), y lactato (ciclo de Cori). Glucogénesis si es a partir de piruvato.
METABOLISMO DEL LACTATO DURANTE EL EJERCICIO
El lactato contribuye a mantener la glucemia y no es único responsable de la fatiga, ya que al finalizar una maratón con
alto grado de agotamiento, suele haber una baja concentración de lactato en sangre. Aproximadamente del 80 al 90% del
lactato producido será utilizado por las células para resíntesis de glucógeno o para su oxidación mitocondrial, quedando
del 10 al 20% restante disponible para pasar como sustrato al ciclo de Cori.
El lactato originado a partir del metabolismo «incompleto» de la glucosa puede seguir uno de estos 3 caminos:
1. Actuar como factor gluconeogénico en el músculo (gluconeogénesis), más importante en las mismas células que lo
generan, se transforma el lactato en glucógeno muscular durante la recuperación inmediata al ejercicio, siendo más
importante en las fibras tipo II o FT. 15-75% del lactato existente en el músculo.
2. Ser oxidado en diferentes tejidos, principalmente en el músculo esquelético y el músculo cardíaco (glucogénesis), el
lactato es transformado en ácido pirúvico e introducido en la mitocondria para completar su oxidación. Esto se da en otras
células musculares (las ST y cardiomiocitos), diferentes a las que lo han producido (principalmente las FT). En condiciones
de reposo pasivo, el 50% del lactato liberado a la sangre es oxidado o aclarado, mientras que durante el ejercicio, llega a
un 75-80% con recuperación o reposo activo ya que la circulación y actividad muscular amplía su distribución corporal.
3. Ser captado por el hígado y/o los riñones para la posterior síntesis de glucógeno hepático en el ciclo de Cori,
(gluconeogéniesis).
-Tras unas dos horas de ejercicio a intensidad elevada (85% VO₂ máx.) se agotan las reservas de glucógeno. Si la intensidad
es mayor la causa de fatiga puede ser otra, a no ser que sea un trabajo intervalado con pausas de recuperación donde si
puede agotarse el glucógeno.
-El ejercicio de alta intensidad desencadena aumento de la liberación de adrenalina, noradrenalina y glucagón, y descenso
de insulina, utilizándose primero el glucógeno muscular y luego gana protagonismo la glucosa sanguínea.
-En ejercicio moderado y prolongado, al principio los CHO son la principal fuente y al cabo de unos 20 minutos, un 50% se
obtiene de las grasas.
-Con baja intensidad aumenta la circulación en el tejido adiposo pero si es más elevada, solo los triglicéridos
intramusculares pueden llegar a aportar entre un 15 y un 35% de la energía.
-Las máximas tasas de oxidación de grasas puede estar en el 50% del VO₂ máx. en sedentarios y 70% VO₂ máx. en
entrenados
-El ejercicio en ambientes muy calurosos, aumenta la temperatura del organismo y oxidación de CHO con un descenso de
la oxidación de grasas, por aumento de la temperatura muscular y concentración plasmática de adrenalina, los cuales
activan la glicólisis.
-Tiritar por el frio, provoca la salida de glucosa hepática y aumento de la tasa de utilización de glucosa por la célula
muscular.
-Ejercicios de corta duración y de muy elevada intensidad (levantar un peso muy elevado, un sprint, un salto) precisan un
aporte inmediato y alta tasa de energía que la brinda el sistema ATP-PC (hasta ocho veces más que la máx. tasa del sistema
aeróbico).
-Utilizando la glucolisis anaeróbica la energía se recupera a una tasa o velocidad del 50% de la tasa máxima de los
fosfágenos.
-Si la producción de lactato en las células musculares activas supera a los sistemas de distribución y aclaramiento de que
dispone el organismo, la concentración de lactato en sangre aumentará, dándose esto en ejercicios de 1´ a 2´a máxima
intensidad. Para mantener el ejercicio más tiempo, es necesario disminuir su intensidad, lo cual reducirá la tasa de
producción de lactato así como su concentración en sangre.
-El entrenamiento de intervalos repetidos de máxima intensidad en el deporte especifico con duraciones de 6” a 10”,
aumenta la cantidad de PCr.
-El entrenamiento de resistencia aumenta la eficiencia del sistema aeróbico por mayor cantidad y tamaño mitocondrial y
de la actividad enzimática, con mayor uso de TG intramusculares, incrementando el cociente ATP/(ADP-Pi) que es
determinante del uso de la glucolisis
METABOLISMO DE LOS LÍPIDOS
Son una fuente casi inacabable de energía, ganando protagonismo a medida que el ejercicio aumenta su duración. Su uso
permite ahorrar glucógeno muscular y hepático.
Absorción, distribución y almacenamiento de las grasas en el organismo: las grasas y lípidos, que pueden ser:
fosfolípidos, colesterol, ácidos grasos (AG) o triglicéridos (TG) tienen varias funciones. Cada TG se compone de 3 moléculas
de AG y una de glicerol. Una vez ingeridos, luego del proceso digestivo, los AG alcanzan la circulación sistémica, en forma
de quilomicrones (compuestos de TG y proteínas).
Por otra parte, el hígado sintetiza otro complejo lipoproteico, las lipoproteínas, que se encargan de distribuir las grasas
por el organismo. Entre estas, las lipoproteínas, las de muy baja densidad (VLDL) son las que transportan mayor cantidad
de AG en forma de TG.
Tanto los quilomicrones como las VLDL circulantes son los responsables de transportar los AG (o triglicéridos) al tejido
adiposo y célula muscular para su almacenamiento como TG.
Del tejido adiposo a la célula muscular
Al inicio del ejercicio, la mayor concentración de adrenalina, noradrenalina, cortisol y descenso de insulina circulantes
estimulan la lipolísis, volcando al torrente sanguíneo AG unido a la albumina (AGL).
Los AG se oxidan principalmente en las fibras oxidativas o tipo I, que fundamentalmente se activan durante los ejercicios
de baja y moderada intensidad. Durante las actividades intensas, los CHO contribuyen con casi el 80% de la energía,
mientras que durante el ejercicio moderado de duración prolongada la combustión de lípidos puede cubrir hasta un 90%
de los sustratos utilizados. Cuanto más entrenado está un músculo, mayor capacidad tiene para oxidar grasas.
Triglicéridos intramusculares: Se ha estimado que aproximadamente 90% de los AG oxidados en el músculo durante el
ejercicio procede de los AG circulantes y el 10% de los triglicéridos almacenados en la propia célula muscular.
Activación y oxidación de los AG en la célula muscular: Esto se da preferentemente en las fibras tipo I o ST.
Independientemente de la procedencia de los AG, una vez en el sarcoplasma, son activados (se le une un coenzima A
(CoA) formando acil-CoA, elevando su nivel energético para posteriormente ceder su energía. El acil-CoA puede, según las
necesidades celulares, reesterificarse y almacenarse en forma de triglicérido o bien oxidarse. Una vez en el interior de la
mitocondria, los acil-CoA están preparados para someterse a la β-oxidación, proceso metabólico por el cual se oxida el
radical acilo, repitiéndose las veces necesarias (según contenido de carbono en el radical acilo) hasta que haya quedado
dividido en fragmentos de 2 átomos de carbono en forma de acetil-CoA. Luego continuara el mismo proceso descripto en
el metabolismo de la glucosa, entrando en el ciclo de Krebs y cadena de transporte de electrones. La combustión de los
AGL requiere más O₂ por contener más carbono que una molécula de glucosa, aunque al tener más carbono se forma más
Acetil Co A generando mucho más ATP.
METABOLISMO DE LAS PROTEÍNAS COMO SUSTRATO ENERGÉTICO DURANTE EL EJERCICIO
Solo los aminoácidos que las forman, pueden usarse para generar energía, convirtiéndose en glucosa (mediante la
gluconeogénesis) o en varios productos intermedios como piruvato o Acetil Co A, oxidándose en ciclo de Krebs y cadena
de transporte de electrones. Las proteínas contienen nitrógeno y al ser catalizadas, una parte de éste se usa para formar
nuevos aminoácidos, y el restante, como no puede ser oxidado, se convierte en urea eliminándose por la orina. La
oxidación de las proteínas puede llegar a un 10,4% del gasto energético total con los depósitos de glucógeno
depleccionados, y 4,4% con depósitos repuestos.
ADAPTACIONES AL ENTRENAMIENTO
Sistema ATP-PC:
Incremento depósitos ATP, Fosfocreatina (PCr), creatina
Aumento de cantidad y actividad de creatin kinasa (CK)
Incremento de proteínas contráctiles (hipertrofia)
Glucolisis anaeróbica:
Incremento depósitos ATP, glucógeno
Aumento de cantidad y actividad de enzimas clave: ATPasa
Incremento de proteínas contráctiles (hipertrofia)
Mayor tolerancia a la acumulación sanguínea de lactato (bajo pH)
Sistema oxidativo:
Incremento de tamaño, número y capacidad oxidativa de mitocondrias
Incremento depósitos ATP, glucógeno, TG
Aumento umbral lactato
Aumento de cantidad y actividad de enzimas movilizadoras de AG en adipocitos y metabolizadoras en la célula
muscular
Incremento de capilares que rodean la célula muscular y mioglobina
FTa mas aeróbicas y ST 22 % más grandes