Reforma
Constitucional de
Derechos Humanos
en México 2011
La reforma constitucional del 10 de junio de 2011 marcó un cambio fundamental en la
regulación de derechos humanos en México. Esta transformación implicó reemplazar el
concepto de "garantías individuales" por "derechos humanos", un paso crucial que se alineó con
las tendencias internacionales y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos.
Evolución Histórica y Contexto
Desde la Constitución de 1917, México había reconocido derechos sociales, pero solo a partir de
la reforma de 2011 se integraron plenamente en el título I de la Constitución como derechos
humanos. Este cambio fue influenciado por la corriente iusnaturalista laica de la Ilustración,
adoptando una perspectiva contemporánea que considera los derechos humanos como
preexistentes al Estado.
Derechos Humanos de Fuente Internacional
La reforma de 2011 también reconoció a nivel constitucional los derechos humanos
establecidos en tratados internacionales. Esto implica que estos derechos deben ser protegidos
primordialmente en el ámbito interno con base en el principio pro persona, favoreciendo
siempre la interpretación más amplia y beneficiosa para las personas.
Obligaciones del Estado
La reforma establece la obligación del Estado de prevenir, investigar, sancionar y reparar las
violaciones de derechos humanos. Sin embargo, se destaca la necesidad de expedir una ley que
establezca un organismo encargado de determinar sus atribuciones y los procedimientos para
el cumplimiento de las recomendaciones y sentencias de organismos internacionales.
Control de Convencionalidad
El control de convencionalidad, basado en los precedentes de la Comisión y la jurisprudencia de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos, es esencial para la aplicación de los tratados
internacionales en el ámbito nacional. Aunque la jurisprudencia de la Corte Interamericana es
obligatoria en sentencias condenatorias, en otros casos sirve como guía orientadora.
Resolución de la Suprema Corte de 2011
La resolución de la Suprema Corte de Justicia del 14 de junio de 2011, en relación con el caso
Rosendo Radilla, resaltó la obligación del Poder Judicial de adoptar los criterios interpretativos
de la Corte Interamericana, estableciendo límites al fuero militar y promoviendo la capacitación
de los jueces en estándares internacionales.
Protección de las Víctimas
La Ley General de Víctimas, promulgada en 2013, representa un esfuerzo significativo para
reglamentar la protección de las víctimas de violaciones de derechos humanos. Sin embargo, se
requiere una reforma adicional para otorgar al Congreso de la Unión la facultad de legislar
sobre la protección de víctimas en todo el territorio nacional.
Necesidad de un Organismo Permanente
El documento propone la creación de un organismo permanente, integrado por expertos, que
se encargue de recibir, analizar y proponer la aceptación o rechazo de las recomendaciones y
sentencias de organismos internacionales. Este organismo también debe coordinar la ejecución
de dichas recomendaciones y sentencias por parte de las autoridades competentes.
Conclusión
La reforma constitucional de 2011 en México representa un avance significativo en la protección
de los derechos humanos, alineándose con los estándares internacionales y fortaleciendo el
marco jurídico nacional. Sin embargo, su implementación efectiva requiere la creación de
organismos adecuados y la promulgación de leyes reglamentarias específicas.