EL DIVORCIO.
El divorcio es una institución legal que permite la disolución formal de un
matrimonio. Este proceso no solo tiene implicaciones legales y económicas, sino
que también afecta profundamente la vida emocional y social de los individuos
involucrados. El impacto del divorcio desde diversas perspectivas, analizando sus
causas, consecuencias y las formas en que las personas pueden afrontarlo.
Las causas del divorcio son variadas y multifacéticas. Según John Gottman,
experto en relaciones de pareja, una de las principales razones es la falta de
comunicación efectiva entre los cónyuges. Gottman señala que "los problemas en
la comunicación pueden llevar a una acumulación de resentimientos y conflictos
no resueltos, que eventualmente erosionan la relación" (Gottman, 1999).
Otro factor importante es la infidelidad. La psicóloga Shirley Glass, en su libro "Not
Just Friends", argumenta que "la infidelidad es a menudo un síntoma de
problemas preexistentes en el matrimonio, como la falta de intimidad emocional y
la insatisfacción sexual" (Glass, 2003). La infidelidad no solo quebranta la
confianza, sino que también puede generar un ciclo de dolor y venganza que
dificulta la reconciliación.
Las consecuencias del divorcio son profundas y variadas. Desde el punto de vista
emocional, el divorcio puede desencadenar sentimientos de tristeza, ira, y
ansiedad. Judith Wallerstein, en su estudio "The Unexpected Legacy of Divorce",
encontró que "los hijos de padres divorciados a menudo enfrentan desafíos
emocionales y conductuales significativos, incluso en la edad adulta" (Wallerstein,
2000).
Económicamente, el divorcio puede ser devastador, especialmente para las
mujeres. Según un estudio realizado por la socióloga Lenore Weitzman, "las
mujeres experimentan una disminución del 73% en su nivel de vida en el primer
año después del divorcio, mientras que los hombres experimentan un aumento del
42%" (Weitzman, 1985). Esto se debe en parte a la disparidad en los ingresos y al
hecho de que las mujeres a menudo tienen la custodia principal de los hijos.
Afrontar el divorcio requiere una combinación de apoyo emocional, asesoramiento
profesional y, a menudo, reestructuración económica. La terapia puede ser una
herramienta crucial para ayudar a los individuos a procesar sus emociones y
construir una nueva vida. Como sugiere la terapeuta Michele Weiner-Davis, "la
terapia puede ayudar a las personas a encontrar formas constructivas de manejar
el dolor y la pérdida, y a desarrollar estrategias para el futuro" (Weiner-Davis,
1992).
Además, las redes de apoyo social, como amigos y familiares, juegan un papel
vital en la recuperación.
Efectos del Divorcio
El efecto más evidente del divorcio es la disolución del vínculo conyugal, lo que
significa que los dos individuos dejan de estar casados. Esta disolución tiene
varias implicaciones legales:
1. Disolución del Patrimonio Conyugal: La comunidad de bienes
compartida entre los cónyuges se termina. Es necesario proceder a una
división acordada de los bienes, lo cual puede ser amistoso o, en algunos
casos, requerir la intervención judicial.
2. Obligaciones Postdivorcio: Si hay hijos nacidos dentro del matrimonio,
surgen ciertas obligaciones adicionales. Generalmente, el cónyuge que
obtiene la custodia principal de los hijos recibe una ayuda económica del
otro cónyuge para cubrir los gastos de crianza hasta que los hijos alcancen
la mayoría de edad. Además, en casos de vulnerabilidad socioeconómica
de alguno de los cónyuges provocada por el divorcio, el Estado puede
imponer medidas de tipo restitutivo o de protección.
3. Cambio de Estado Civil: Los cónyuges deben modificar su estado civil de
"casados" a "divorciados". Este cambio es importante tanto a nivel personal
como legal, ya que afecta aspectos como los derechos de herencia, la
capacidad de contraer nuevo matrimonio, y otras obligaciones legales.
El Código Civil del Estado de Tamaulipas (CCET) regula los principios básicos
para llevar a cabo el divorcio, dedicando los artículos 248 al 267 a este tema. En
Tamaulipas, existen varios tipos de divorcio, cada uno con sus propios requisitos y
procedimientos. A continuación, se describen los diferentes tipos de divorcio
reconocidos por la legislación tamaulipeca y sus efectos legales.
El divorcio necesario es uno de los tipos de divorcio contemplados en la
legislación de Tamaulipas. Este tipo de divorcio ocurre cuando se presenta alguna
de las causales específicas enumeradas en el artículo 249 del CCET. Para que
proceda el divorcio necesario, el cónyuge que lo solicita debe demostrar que la
conducta del otro se ajusta estrictamente a una de las 21 causales establecidas.
Estas causales incluyen situaciones como el adulterio, la violencia física o
psicológica, el abandono del hogar, entre otras.
Es importante destacar que el cónyuge solicitante debe proporcionar pruebas
convincentes de la causal alegada, de lo contrario, el divorcio necesario no
procederá. Además, si se ha otorgado perdón por la causal en cuestión, esta no
puede ser utilizada para fundamentar la demanda de divorcio.
El CCET establece que el cónyuge que demande la acción de divorcio, además de
solicitar la nulidad del matrimonio, debe justificar los motivos de su decisión. Si el
cónyuge desistiera de la acción sin el consentimiento del demandado, el otro
cónyuge puede demandar el divorcio tras tres meses desde la notificación de la
última sentencia o del auto de desistimiento. Solo el cónyuge inocente tiene el
derecho exclusivo de demandar el divorcio dentro de los seis meses siguientes a
la fecha en que tuvo conocimiento de los hechos que fundamentan la demanda,
siempre y cuando estos hechos no hayan sido perdonados en ninguna de sus
formas.
El divorcio voluntario, también conocido como divorcio por mutuo consentimiento,
requiere la voluntad de ambos cónyuges para disolver el matrimonio. Según la ley
de procedimientos civiles del estado, este tipo de divorcio solo puede proceder si
ha transcurrido al menos un año desde la celebración del matrimonio. Si no ha
pasado este tiempo, se debe solicitar la nulidad del matrimonio al Ministerio
Público.
Para que el divorcio voluntario sea efectivo, los cónyuges deben presentar un
convenio ante el juez, detallando quién tendrá la custodia de los hijos, cómo se
satisfarán sus necesidades durante y después del proceso de divorcio, y qué
vivienda ocupará cada cónyuge. Los cónyuges pueden reconciliarse en cualquier
momento antes de que el divorcio sea decretado, pero no podrán solicitar otro
divorcio por mutuo consentimiento hasta que haya pasado un año desde su
reconciliación.
El divorcio administrativo es una forma simplificada de divorcio por mutuo
consentimiento. Este tipo de divorcio se lleva a cabo ante la Oficialía del Registro
Civil donde se celebró el matrimonio. Al igual que el divorcio voluntario, requiere
que haya transcurrido al menos un año desde la celebración del matrimonio.
Ambos cónyuges deben manifestar su voluntad de disolver el matrimonio y cumplir
con los requisitos establecidos en el artículo 254 bis del CCET, que incluyen la
presentación de ciertos documentos y el cumplimiento de condiciones específicas.
REFERENCIAS.
Glass, S. (2003). Not Just Friends. Free Press.
Gottman, J. (1999). The Seven Principles for Making Marriage Work. Crown
Publishing Group.
Granovetter, M. (1973). "The Strength of Weak Ties". American Journal of
Sociology, 78(6), 1360-1380.
Weiner-Davis, M. (1992). Divorce Busting: A Step-by-Step Approach to
Making Your Marriage Loving Again. Simon & Schuster.
Weitzman, L. (1985). The Divorce Revolution: The Unexpected Social and
Economic Consequences for Women and Children in America. Free Press.
Wallerstein, J., & Blakeslee, S. (2000). The Unexpected Legacy of Divorce:
A 25 Year Landmark Study. Hyperion.