Licenciado/a: Daisy Hernández
Estudiante: Teresa B. García
Número de Cuenta: 32411144
Asignatura: Sociología
Sección: 1403
Fecha: 26/5/2024
Introducción
El propósito de este artículo es explicar con claridad el análisis de la desigualdad y
la estratificación social. Primero, vale la pena mencionar que los sociólogos usan los
términos desigualdad y estratificación social para referirse al sistema por el cual la
sociedad clasifica jerárquicamente a los grupos de personas. Los fundamentos del
funcionalismo estructural consideran que la desigualdad social y las diferencias
económicas surgen de forma natural en los individuos que la componen (diferencias
significativas según capacidades individuales), condiciones de nacimiento y
posibilidades de desarrollo, que conducen automáticamente a diferentes posiciones
en la sociedad, escala social; es decir, cuanto mayor es el desarrollo individual, más
produce la sociedad. Por otro lado, se argumenta que menor desarrollo de los
individuos significa menores beneficios sociales. Las capas son diferentes y cada
grupo presenta sus propias combinaciones. Max Weber formuló tres tipos: clase
(basado en las diferencias económicas), estatus (basado en el prestigio) y partido
(basado en el poder político). La división de la sociedad en capas es un fenómeno
universal; sin embargo, la movilidad social, es posible la transferencia de individuos
de una capa a otra. Por otro lado, la desigualdad social es la incapacidad para obtener
ciertos recursos, derechos, obligaciones, beneficios, etc. Jean-Jacques Rousseau
habla de la desigualdad entre los hombres y dice que se debe a la desigualdad natural
y política. Actualmente, los sociólogos han encontrado que además de las diferencias
económicas entre las personas, existen otras diferencias importantes, como el origen
étnico o la edad. Durante dos mil años, la mayoría de los indios aceptaron la idea de
que debían nacer ricos o pobres, y muchos de ellos aún lo hacen. Algo extraño es
que la desigualdad sea parte de la ideología o creencias culturales que justifican los
intereses dominantes y justifican la estratificación social. Max Weber coincidió con
Karl Marx en que la estratificación social puede llevar a un conflicto social que
experimenta la desigualdad desde una perspectiva macro sociológica, pero Marx
sugirió la importancia del microanálisis, enfatizando cómo los individuos desarrollan
una verdadera conciencia de sí mismos. Los expertos en comunicación y los
economistas se han interesado durante mucho tiempo en la influencia de la clase
social en el estilo de vida de una persona.
Análisis crítico
Las diferencias entre los grupos sociales son una parte natural e inevitable de la
sociedad humana. Cuando llegan a ser significativas, este fenómeno social se
denomina desigualdad social. Como señalan Macionis y Plummer (2007), "las
diferencias entre personas que distinguen o separan a los miembros de la sociedad y
son valoradas como tales por la sociedad son de mayor interés para los sociólogos".
De igual manera, estos grupos se clasifican jerárquicamente sobre la base de que el
acceso a los recursos es desigual, el estatus social se transfiere o puede cambiar, y
la desigualdad depende del desarrollo de la sociedad, explican los miembros de la
sociedad a estas posiciones sociales y se puede crear una "conciencia de clase". Esto
es lo que llamamos estratificación social.
Las fuentes principales de desigualdad social son: la economía, género, sexualidad,
edad y etnia. La esclavitud, la casta y la clase son manifestaciones más evidentes.
Gracias a años de investigación de sociólogos globales, fue posible identificar varios
aspectos de la estratificación social. Algunos de estos incluyen la desigualdad social
y económica, la desigualdad sexual y de género, la desigualdad étnica y racial y las
diferencias de edad. Otros son: discapacidad, idioma y etnia. Tal desigualdad se
manifiesta a través de los siguientes procesos básicos: marginación y exclusión
social, explotación, sentimientos de impotencia, imperialismo cultural y violencia.
Los conceptos de sistemas cerrados y sistemas abiertos son muy importantes en la
clasificación de los grupos sociales. La esclavitud es un estudio de caso muy
importante de un sistema cerrado. Hace años, las personas eran comercializadas y
explotadas; sin embargo, esta crueldad también se puede ver hoy en forma de trabajo
forzado, esclavitud por deudas, prostitución, matrimonio esclavo, tráfico de migrantes
y venta de órganos corporales. Otro caso es el sistema señorial basado en una
jerarquía dirigida por la nobleza, seguida por el clero y apoyada por los campesinos.
También se estudia el sistema de castas porque, dependiendo de la posición en la
que nace un individuo, su ocupación, la persona con la que se casa (con quien está
relacionado), y la creencia de que, si "toca" diferentes castas, estas serán
"contaminadas" y su cultura. No hay movilidad social, cada grupo desarrolla su propia
lengua, costumbres, normas e incluye creencias sobre la pureza. En India, este
sistema se ha conservado a lo largo de su existencia, pero hoy la situación está
cambiando.
Las clases sociales están formadas por la distribución desigual de la riqueza, el poder
y el prestigio, aunque se clasifica como un sistema abierto. La educación posibilita la
movilidad social, porque ya no miramos cuál fue el pasado social de un individuo, sino
qué habilidades y talentos, lugar, derechos y motivaciones tiene una persona que
lucha por un futuro mejor.
La prevalencia y la persistencia de la desigualdad social. La desigualdad es un
fenómeno universal que ha prevalecido durante años en diversas sociedades del
mundo. Macionis y Plummer (2007) proponen la hipótesis de que "la desigualdad es
parte de la ideología o de las creencias culturales que justifican los intereses
dominantes y por tanto justifican la estratificación social". En otras palabras, las
personas se dividen naturalmente en clases sociales según su cultura; se les enseña
lo que es correcto y apropiado. Se ha descubierto que las ideologías ayudan a
mantener la desigualdad. Por lo tanto, hay dos razones detrás de su persistencia: las
profecías que ofrecen diversas instituciones sociales y la capacidad de la ideología
para convencer a las personas de lo que es justo y natural en la sociedad.
El futuro de las desigualdades. Si bien es cierto que muchos autores han querido
proponer un futuro con sociedades en las que se acabe con la desigualdad social,
todos llegan a la misma conclusión: la igualdad absoluta puede ser peligrosa. Esto se
debe a que este fenómeno social es esencial e ineludible en las sociedades,
promueve su funcionamiento y pone límites a los individuos. Por otro lado, la
desigualdad social puede ser el resultado de la codicia y la explotación, por lo que la
distribución equitativa de los recursos puede traer estabilidad social y económica a la
sociedad. Esta perspectiva es típica del pensamiento marxista y socialista. La
desigualdad social trae dificultades, por un lado, no permite reducir la pobreza, y limita
el crecimiento de la economía del país, limitando las oportunidades de una parte de
la población de escapar de una vida mejor, además de limitarla a un rol productivo en
la sociedad, lo que puede ir en su contra, recibir ingresos ilegales, luchar contra la
desigualdad, en educación y salud, algunas estrategias y metas políticas deben
cambiar, temas relevantes para la buena productividad.
Conclusión
Finalmente, se puede decir que la estratificación pertenece a una determinada clase
social y no es hereditaria, sino adquirida. Fundamentalmente, las diferencias de clase
se basan en la desigualdad de propiedad y control de los recursos materiales. La
pobreza está estrechamente relacionada con la estructura socioeconómica de la
sociedad y, por tanto, con la distribución del ingreso. Cabe recordar que la ausencia
de audiencia judicial significa la pérdida del derecho fundamental a la autorrealización.
En la vida social, las personas suelen estar obligadas por un contrato de voluntad,
arreglo o acuerdo para el desempeño espontáneo de tareas. En resumen, la
estratificación social argumenta sobre la diferencia de clases sociales, clase, estatus
y poder entre los individuos. Pero también nos hace conscientes de que, si bien la
organización social busca eliminar la estratificación social, no lo hace de manera
variable en el tiempo.
Siempre debe recordarse que los conflictos ocurren regularmente en todos los
sistemas sociales, tanto interpersonales como internacionales. Algunas de las
soluciones a los diversos problemas del país incluyen el análisis de la estratificación
social, porque puede revelar ideologías muy tradicionales que van en detrimento del
desarrollo de la sociedad. Las escuelas deben enfatizar la educación de género e
igualdad étnica y evitar que los niños piensen que algunos pueden ser mejores que
otros. Fortalecer los derechos y límites de cada grupo social podría beneficiar a la
sociedad porque se valora el respeto, la solidaridad y la honestidad. En la asignación
de recursos, el gobierno podría aplicar una nueva gestión a los servicios públicos
como agua, electricidad, salud y educación. En el futuro, podríamos disfrutar de la
armonía social basada en la comprensión universal de que cada individuo es valioso
no por su estatus social, sino por su vida.