DOMANDO AL ZORRO
1. Lo mejor que me pasó
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Notas del fanfic:
Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto y la compañía Shonen Jump, yo sólo
los tomo prestados para crear historias sin fines de lucro y por mera diversión.
Notas del capitulo:
Neko: ¡La la la la! *Se ve a Neko feliz mientras abre ventanas de su casa, deja a los
animalitos del bosque entrar a que le ayuden a limpiar y sigue cantando*.
Sasu: ¬¬ Tengo miedo de preguntar qué le pasa.
Naru: Wattpad a puesto rankings en las historias, y de 18 fics, ella tiene 15 fics
dentro.
Sasu: ¿No había dicho que eso era insignificante y sin valor?
Naru: [Link] Sí, pero es que no vio que sus fics entraron.
Sasu: Como sea…
Naru: Al menos la noticia le dio inspiración para escribir.
Sasu: ¿Neko y no has pensado en mejor terminar los fics que tienes pendientes antes
de subir nuevos?
Neko: Ya teme, no seas gruñón, sólo debo el epílogo de “Diamante bruto” y la
actualización de “La maldición de la luna”. Además, este sólo tendrá dos capítulos y
ya se lo debía alguien desde febrero.
Naru: Sólo estoy feliz de que es NaruSasu.
Sasu: ¬¬# Puto dobe.
Aclaraciones del capítulo:
-Este fic está dedicado a Bai Del Rìo Ezz quien lo ganó en una subasta de mi grupo
de Facebook <3 muchas gracias por la paciencia y espero te haya gustado.
-Lo que está entre comillas son los pensamientos.
No les interrumpo más y les dejo leer.
El mundo estaba divido en dos sociedades, Alfas y omegas, básicamente, los
primeros, ya fueran hombres o mujeres, eran seres con mayor jerarquía, guerreros
de mucho poder, líderes de la manada o con alta posición jerárquica.
Los omegas, por el contrario, podían ser hombres o mujeres, pero estos debían
conformarse con aspirar a criar a sus cachorros, atender a sus alfas en todo sentido
y ver por el bienestar de su familia.
Los alfa podían tener a varios omegas en un harem, pero sólo podían marcar a uno
el cual tenía el lugar de “mujer” oficial. Lo máximo a lo que podían aspirar era a ser
el principal, llevar la marca de su marido y tener más estatus, así como tener crías,
ya que las concubinas no debían procrear, básicamente los miembros del harem
tenían un rango similar al de sirvientes.
Era tradición que entre familias importantes, celebrasen una alianza mediante un
matrimonio, por lo que, cuando se anunció que el hijo del clan de las panteras estaba
próximo a entrar en celo y su padre le conseguiría macho, muchos hicieron
prácticamente fila para tener una oportunidad con el omega.
Sasuke, el hijo menor del clan de las Panteras, quien consiguiera su mano no sólo
obtendría un fuerte aliado, sino que ganaría un hermoso omega.
—“Al carajo con esto” —pensaba el azabache cuando escapaba por la ventana de su
recámara.
Era una villa de estilo oriental tradicional, las demás casas de miembros de la familia
eran chicas, pero en donde él vivía era un lugar grande, por lo que debió irse en su
forma animal.
Un gato negro mediano se escabulló entre la gente que había, su aroma pasó
desapercibido pues la mayoría eran como él, salvo por los invitados que empezaban
a llegar para pretenderlo de los cuales destacaba un tigre apodado “Jugo el bipolar”.
—“Ni loco me quedo aquí” —pensaba corriendo hábilmente entre los tejados hasta
poder llegar a la montaña.
Había omegas que no se conformaban con únicamente dedicarse a su familia y tener
una pareja que encima tenía a más, pero Sasuke no estaba en desacuerdo con cuidar
a sus cachorros o atender a su alfa, únicamente deseaba tener la oportunidad de
escoger a su compañero, no que su padre le dijera con quien debía emparejarse.
—“Dudo mucho tener la suerte de Itachi” —suspiró hondamente al recordar que,
aunque su hermano mayor tuvo que casarse con un león macho que le escogieron,
al menos este con el tiempo se enamoró perdidamente de su pareja, e incluso
Deidara carecía de harem para no herir al azabache.
Cuando llegó a las montañas retomó su forma humana, sabía que dentro de poco
se darían cuenta de su ausencia y le mandarían a buscar.
Para colmo no sabía bien a donde ir, no podía recurrir con su hermano porque sería
donde le buscarían primero, así que sólo le quedaba refugiarse en uno de los
pueblos pequeños que usualmente eran ajenos a clanes poderosos.
—“Debí traer algo de comer” —pensó cuando la noche casi oscurecía todo, su
estómago rugía con fuerza, desde su desayuno no probó más alimento y llevaba
prácticamente todo el día corriendo ya fuera como gato o como humano.
—Pero que linda criatura anda por aquí —se escuchó una voz gruesa a lo que Sasuke
volteó desconfiado, era un hombre fortachón con apariencia agresiva de oso—. Un
tierno gatito no debería estar aquí.
El azabache le mandó una mirada de desprecio ocultando su nerviosismo, era bien
sabido que en esas rutas había hombres que solían asaltar a los comerciantes o
viajeros, pero con los omegas eran más encajosos.
—No te vayas gatito —se escuchó otra voz, esta vez de hombre delgado pero muy
alto con apariencia de hiena.
Tenía miedo, pero no se dejaría amedrentar por ninguno, así que les gruñó sacando
las garras para verse amenazante, pero únicamente logró risas de los dos que se le
acercaban más.
—Tu celo casi puede olerse, tranquilo, te prometo que te la pasarás bien —el oso le
tomó con fuerza del brazo y lo tumbó en el suelo.
—¡Aléjate! —Gritó forcejeando contra él, pero el otro tipo se encargó de abrirle las
piernas con fuerza.
—Eso, así quiero que te muevas, es más rico cuando luchan —el mayor le lamió la
mejilla de forma lasciva mientras el otro se bajaba los pantalones.
Sasuke temblaba de miedo e impotencia, se preparaba para la intrusión en su ser
cuando el olor a sangre inundó el lugar.
El que lo sujetaba le soltó y se convirtió en un oso, el moreno aprovechó para
reincorporarse y acomodar su ropa.
El olor a sangre provenía de que otra bestia atacó al que estuvo a punto de violarle,
pese a ser dos contra uno, el recién llegado iba ganando claramente y al oso y hiena
no les quedó de otra más que huir antes de que el animal los matase.
El alivio que sintió el felino fue momentáneo, pues ahora estaba a merced de una
criatura de enorme tamaño que avanzaba lentamente a él.
Seguía en el suelo, por lo que al verle acercar trató de alejarse hasta que un árbol
mal atravesado le impidió seguir, quedando acorralado.
—Largo —demandó notando que la bestia comenzó a olisquear su cuerpo
concentrándose en su entrepierna—. ¡Aléjate! —Gritó soltando una patada en el
hocico del otro que soltó un chillido como cualquier perro al que se le golpea.
La criatura se alejó un par de metros a donde la luz de luna le iluminó mejor dejando
ver que se trataba de un zorro de gran tamaño.
Gracias a la facilidad del gato de ver en la oscuridad se dio cuenta que realmente el
“terrible” monstruo no le parecía tan aterrador ahora que tenía las orejas bajadas y
gesto de haber hecho algo malo.
—Gracias por salvarme —habló a regañadientes, su orgullo dolía en el alma, pero
reconocía que, de no ser por él, esos tipos le hubieran violado hasta saciarse y
adivinar qué otra cosa le habrían hecho.
Se levantó con cierta dificultad, en medio del forcejeo se lastimó, pero podía caminar
todavía, empezó a retomar camino, pero notó que el zorro le seguía metros atrás
en una pose sumisa bajando las orejas y con la cola entre las patas.
—Gracias por ayudarme, no necesito que me sigas —aunque el animal parecía no
entender—. ¿Será un salvaje?
Básicamente eran criaturas como cualquier otra, pero que por algún motivo como
criarse aislados desarrollaban más su lado animal que el raciocinio, por lo que eran
fuertes y sus instintos estaban muy desarrollados.
Se acercó al zorro y lo tomó por la barbilla para corroborar si de verdad era un
salvaje, este al contacto parecía asustado, pero luego se restregó en la mano del
moreno buscando más caricias.
—Entonces sí lo eres —suspiró más tranquilo, se notaba que la criatura no le haría
daño, estaba más seguro a su lado que andando por el camino de noche y con el
riesgo de que otros tipos quisieran abusar de él, sin mencionar que sentía como sus
pies punzaban de todo lo que caminó.
El animal le jaló la manga, dando a entender que quería que le siguiera.
—“Supongo que es mejor idea que seguir por ahora”.
Pasó una hora y no parecía que estuvieran cerca de llegar, el moreno comenzaba a
presentar signos de que se desmayaría en cualquier momento, cosa que el zorro
notó y le trepó a la fuerza en su lomo.
Con agilidad corrió por el bosque, no tenía una excelente visión nocturna, pero
conocía demasiado bien el lugar como para saber a dónde ir.
Una hora más tarde, primero llevó al omega al río donde este pudo saciar su sed y
meter los pies en el agua fría. Luego la criatura le jaló nuevamente de la manga.
—Ya voy dobe —susurró siguiéndole—. ¿No te puedes transformar en humano? —
Preguntó caminando a donde había arboles de gran tamaño.
El zorro se metió debajo de uno de estos, Sasuke dudó un poco si seguirlo, suponía
que era su madriguera, pero el sueño y cansancio ya eran muchos como para seguir
preocupándose por eso, así que sin más entró.
Ciertamente el lugar era acogedor, había telas viejas en las cuales el zorro se
acomodaba bastante bien.
La cola y orejas de Sasuke se erizaron, el lugar apestaba a la testosterona del salvaje,
un escalofrío placentero le recorrió la espalda, pero fue capaz de controlarse.
Normalmente ni en sus pesadillas se habría metido en un sitio tan antihigiénico,
pero estaba exhausto que dejó de lado su preocupación y se acostó cerca del zorro
que no tardó en acurrucarse con el moreno tapándole con su cola.
~~~~~~~~
El morocho despertó cuando el frío en el lugar fue demasiado, al inicio no sabía lo
que había pasado, pero cuando los recuerdos vinieron a su mente suspiró
preocupado.
—¿Qué hago ahora? —La madriguera donde estaba era un lugar pequeño, se sentó
abrazando sus piernas con rostro triste—. Podría ser peor, al menos no tuve que
casarme con ninguno de esos animales.
El zorro que lo salvó un día antes entró al nido, le puso a sus pies un conejo que
había cazado y con su hocico lo acercó animándolo a comer.
—No me lo comeré así —suspiró profundamente tomando al animalito que tuvo
mejores días—. Ven, vamos a cocinarlo, trae madera en lo que lo limpio.
Como no parecía entender que era lo que pedía, le explicó con señas lo que quería
y mientras el alfa se fue a traer ramas, el gatito se encargó de quitar la piel y limpiar
la presa.
Cuando el fuego estuvo encendido en lo que se cocinaba la carne trató de
comunicarse con el salvaje.
—Transfórmate —pidió de nuevo, pero al ver que no entendía se convirtió en gato.
El macho pareció encantado pues comenzó a olisquearle por todos lados hasta que
recibió un zarpazo y se alejó un poco, luego Sasuke volvió a su forma humana.
—Hazlo como yo.
El otro pareció captar lo que quería y donde antes había una bestia de color naranja
de gran tamaño, apareció un muchacho joven, rubio, de ojos azules y desnudo.
Sasuke se sonrojó, aun cuando él se transformaba la ropa era diseñada para
ajustarse a su cuerpo, pero el otro no tenía nada que lo cubriera.
—Frío —tiritó levemente pues el invierno estaba entrando.
—Sí, yo… —Sasuke salió de su conmoción y fue a la madriguera a sacar una manta
que le puso al otro.
Este al igual que como solía hacer, restregó su mejilla en la mano del azabache
buscando mimos.
—Hace mucho que no estás con otros imagino.
—Naruto solo.
—Así que te llamas Naruto, es un nombre raro. ¿Qué le pasó a tu familia? ¿Cómo
terminaste en este bosque?
Como el rubio parecía no comprender lo que le preguntaba por estar más al
pendiente del aroma que despedía la carne desistió, cuando estuvo listo sirvió en
hojas grandes que lavó en el arroyo.
—Le faltaron algunas hierbas para darle sabor y sal, espero te guste.
Apenas le dio la carne el blondo empezó a prácticamente devorar todo, gran
diferencia del omega que comía con cuidado.
Cuando Naruto terminó de comer se acercó a Sasuke, esta vez acostándose en su
regazo para dormir un poco.
—Tú en verdad no sabes el concepto de espacio personal —se resignó, en parte era
consciente que el otro al no crecer con otros actuaba de esa forma tan primitiva.
Cuando terminó de comer, tomó las mantas viejas del nido y fue a lavarlas al río,
aprovecharía que era temprano y todavía había sol.
—Se secarán para la noche —las colgó en un árbol y de su propia ropa que llevaba
puesta sacó hilos.
Aún con la manta húmeda y con ayuda de sus garras logró hacerle un pantalón al
varón.
—Así no tendrá que estar desnudo cuando se convierta en humano. Dobe —llamó
moviéndole—. Levántate holgazán y ponte esto.
El mayor vio la tela desconcertado, intuyó que el omega querría algo así que se
transformó en un zorro de nueva cuenta y se fue al bosque.
—Regresa aquí… se marchó, debió ir por comida —era lo más obvio, el instinto
primordial de los machos era cuidar a su hembra, proveerle de alimento y aparearse.
Al darse cuenta de sus pensamientos se sonrojó de sobremanera, no por el hecho
del apareamiento, aquello lo veía de forma normal, sino que se pensó a sí mismo
como la hembra del zorro.
—“Debe ser que estoy próximo a mi celo” —pensó lo que se le hacía más lógico—.
“Será mejor irme pronto antes de que eso pase”.
En lo que Naruto regresaba, él limpió la madriguera como agradecimiento por
salvarle y la comida.
—“Mañana me voy al pueblo que está pasando la montaña” —así, aunque su padre
le buscase allí, al ser una aldea de puro felino su aroma se perdería—. “Y quizás
pueda conseguir algún té que me ayude a suprimir mi celo”.
El zorro regresó dejando a los pies de Sasuke un salmón de gran tamaño.
—Estás todo mojado —regañó levemente—. Te puedes enfermar, debiste conseguir
algo como un conejo o algún faisán. Transfórmate para que te seques pronto.
Esta vez el animal entendió la orden y se convirtió en humano.
—Frío —repitió como la primera vez.
—Lo sé dobe —le extendió el pantalón que le había hecho, pero el blondo parecía
desconcertado—. Póntelo, debe verse como el mío.
Le enseñó su ropa, pero al ver que no captó se sonrojó por lo que iba a hacer.
—Pon atención porque es la única vez que te ayudaré —remangó el pantalón y le
jaló una pierna para pasarla—. Ahora la otra —cuando lo hizo se armó de valor y le
subió el pantalón notando cierta parte—. “Joder, está enorme, esa cosa no es
normal”.
Se mordió los labios con fuerza como castigo, jamás lo reconocería en voz alta pero
aquel pedazo de carne se le antojó bastante.
—“Es todo, mañana apenas amanezca me voy a casa” —pensó decidido.
El alfa se sentía incómodo por la tela que ahora usaba, pero cada que trataba de
quitárselo era regañado por lo que se tuvo que aguantar.
Mientras el morocho se dedicó a limpiar el pescado y cocerlo, luego se lo pasó a
Naruto.
—La cena está lista —más tardó en decir aquello que el trigueño en devorar el
pescado.
—Rico —decía saboreando el plato y sin decir más le lamió el rostro repetidas veces.
—No hagas eso dobe —regañó con leve tic—. Me dejaste todo babeado —pero
nuevamente el otro parecía no entenderle—. Escucha, muchas gracias por todo, pero
mañana debo irme, quizá alguna vez pueda volver a verte.
—No —pidió suplicante y con una profunda tristeza—. Quedarte, yo cuidar.
—Sé que eres un macho fuerte y podrías protegerme, pero debo irme, lo siento
Naruto.
Este pareció infinitamente triste y se metió a la madriguera.
Cuando Sasuke terminó de cenar y apagó el fuego se metió al nido, ahora lucia mejor
con las mantas limpias y se acurrucó a un lado.
—En verdad lo siento Naruto —pronunció poco antes de quedarse dormido, aunque
su sueño duró poco menos de dos horas.
Se despertó jadeante, con una sensación de insatisfacción y calor en su entrepierna.
—Ñya —maulló alzando su cola que se meneaba de un lado a otro—. Ñya —volvió a
maullar despertando al rubio que apenas olfateó le se alborotó.
El rubio comenzó a olisquear por todo el cuerpo al otro que esta vez parecía no
molestarse, sino que se tallaba más en él.
Naruto empezó a lamer su entrepierna por sobre la ropa que ya estorbaba por lo
que prácticamente se la quitó con los dientes.
Sasuke sin atisbo de pena se puso en cuatro meneándole el trasero y levantando la
cola, casi pegaba el pecho con la tierra para dejar más expuesta su entrada.
Tal como su instinto le dictaba, Naruto lo montó y sin lubricación alguna se introdujo
de lleno.
—¡Ñyaaaa! —Se escuchó el grito con fuerza y el aroma a sangre se esparció por el
lugar, incluso sus uñas arañaron la tierra.
Pese a ello los movimientos continuaron y no pasó mucho antes de que Sasuke
también meneara las caderas en busca de más.
En medio del vaivén, Naruto se dejó llevar por su instinto y mordió con fuerza el
cuello del omega que de nuevo soltó un gemido esta vez aún más lastimero.
Se habían unido, no sólo carnalmente, ahora poseían un lazo bastante profundo que
los marcaba como pareja.
La sangre escurrió de su cuello mientras el mayor no lo soltaba, lo tenía bien
agarrado tanto del cuello como de las caderas y el agarre incrementó cuando le
introdujo su nudo.
El morocho empezó a sentirse lleno, no sólo por el miembro de su interior, sino
también por la semilla que cada vez era más.
Por la fuerza que les daba el celo fue que resistieron casi tres días haciéndolo, hasta
que finalmente este terminó y Sasuke se quedó inconsciente con el rubio aún en su
interior que de no ser por el nudo seguramente el esperma saldría con fuerza.
Naruto abrazaba posesivo a su hembra, limpiaba los restos de sangre seca en el
cuello por la mordida, tenía en claro una cosa, ese minino era suyo y debía cuidar
de él.
~~~~~~~~
Para cuando Sasuke despertó, su cuerpo dolía horrores, el cuello le punzaba, la
cabeza palpitaba por no comer nada y su garganta ardía por la falta de líquido y por
los gritos que dio cuando estuvo en brama.
Pero aun así lo que más le dolía era su parte baja del cuerpo, para empezar las
rodillas las tenía lastimadas por haber estado tanto tiempo en cuatro, su entrada
tenía una sensación de que algo gigante lo perforó y se quedó dentro por bastante
tiempo.
—Estúpido dobe —masculló arrastrándose hacia la salida en donde vio bastante
pescado, así como conejos que seguramente el rubio había ido a cazar para tenerlo
satisfecho.
Con dificultad y lentitud llegó al río donde lo primero que hizo fue beber hasta saciar
su sed, seguidamente se metió y comenzó a lavarse.
—“Estúpido zorro abusivo, me la metió tan adentro” —pensaba con un leve tic
mientras metía sus dedos para sacar el semen de su macho—. “Él muy infeliz me
marcó como su pareja” —pensó con enfado, al final terminó con un alfa que no
escogió, que era justo de lo que escapó de su hogar principalmente.
Cuando terminó de asearse regresó al árbol bajo el cual vivían, pero esta vez en su
forma felina se trepó a la copa para que Naruto no pudiera seguirlo.
Para cuando el zorro regresó, buscó desesperado a Sasuke, incluso al verlo arriba
intentó subir sin éxito.
El menor observaba el comportamiento del animal, daba vueltas por el árbol, trataba
de subir a brincos inútilmente, y cuando vio que no podía hacer nada, se echó a un
lado chillando de vez en cuando con una profunda tristeza de no estar junto a su
gatito.
—“No es del todo su culpa, no se pudo controlar, dudo que sepa si quiera lo que
pasó, sólo se dejó guiar por su instinto, al final no es tan malo”.
Meditó un poco su situación, estaba sin hogar, con olor a un alfa y para colmo
marcado, sin mencionar que había gran probabilidad de que estuviera de encargo,
a eso había que sumarle que no poseía absolutamente nada, y que para colmo su
alfa era un salvaje.
—“Tengo tres opciones, me quedo en este árbol hasta que muera de hambre e
inanición, trato de hacer lo mejor posible con lo que tengo, o bien, regresar con la
cola entre las patas a mi clan a implorar perdón por mi falta”.
Pareció meditarlo un rato, la primera era tentadora, la rama del árbol era bastante
cómoda, pero seguramente se aburriría esperando. La segunda era la más difícil sin
duda pues apenas tenía cosas básicas como ropa y utensilios, ni si quiera tenía
platos. La tercera era la más sencilla, pero al instante la imagen de su padre con su
típico sermón de “te lo dije” y haciéndole creer a todos que fue secuestrado y violado
por un salvaje, ofreciendo tierras y fortunas par que alguien se apiadase de su pobre
hijo y lo aceptara con todo y marca, sin mencionar que seguramente armaría una
manada de ataque para dar caza al pobre zorro que ahora chillaba a los pies del
árbol en busca de su gatito.
—“Entonces creo que hay que sacar lo mejor de esto” —con mucho cuidado se bajó
pues su entrada dolía todavía.
Naruto movía la cola alegremente y empezó a lamerle cariñosamente llenándolo de
mimos hasta que Sasuke se transformó en humano de nueva cuenta.
—Ven dobe, vamos a comer algo, muero de hambre —dijo acariciando sus orejas—
. Trae mi ropa, me estoy muriendo de frío —pues seguía desnudo—. Y deja de
lamerme —habló molesto al ver que sin pudor o permiso el zorro lamía sus nalgas—
. Lo hicimos por varios días, deberías conformarte con eso —regañó jalando su
oreja.
Su nuevo problema comenzó, pues ahora debía domesticar al zorro.
Continuará…
Notas finales:
Neko: Fue algo cortito, pero ojalá haya sido de su agrado.
Naru: Me gustó empotrar al teme.
Sasu: ¬//¬ Al menos Neko retrató perfectamente tu personalidad carente de
raciocinio y brusquedad.
Naru: …
Neko: Básicamente te dijo que estás re bestia *se burla bajito y ve como Naru se
echa a Sasu en el hombro para llevárselo como saco de papas a la recámara* se
fueron antes de que diera los spoilers.
Spoilers:
-Sabremos como fue que Naruto llegó al bosque.
-Pelea.
-Sasuke intenta “civilizar” a Naruto.
Neko: Será el final del fic, espero poder subirlo el próximo mes, pero no me
comprometo a nada XD.
Les invito a que se unan a mi grupo de Facebook, es SasuNaru/NaruSasu, se
permiten imágenes de ellos, les advierto que hay hard así que, si son sensibles, no
les gusta o los tienen controlados decidan si quieren unirse, también hay temáticas
diarias y juegos, les dejo el nombre y el link.
Grupo: Shhh… SasuNaru NaruSasu
Https://[Link]/groups/824144584299407/
Bueno eso es todo por ahora, se aceptan sugerencias, tanto ortográficas como de la
trama, todos los comentarios serán bienvenidos y agradecidos, y como siempre los
contestaré todos, además de que si tienen preguntas con gusto las responderé a no
ser que sean spoilers.
Muchas gracias por leer
2. Fue encontrarte
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Notas del capitulo:
Neko: ¿Cómo están?
Sasu: Responderé por ellos “con ganas de matarte”.
Neko: Lo usual supongo XD lamento la demora, pero en mi grupo de Facebook
hicimos una purga y encima aposté un fic en el partido de México vs Alemania y
perdí por lo que he andado demasiado ocupada para subir el final, aunque lo tengo
como desde hace semana y media, pero cortaré el rollo aquí para no extenderme
más.
Por cierto, por falta de tiempo no termino de responder los comentarios del primer
capítulo, pero les prometo que, aunque tarde los contestaré.
Aclaraciones del capítulo:
-Lo que está entre comillas son los pensamientos.
No les interrumpo más y les dejo leer.
Dormía plácidamente cuando sintió como era jalado y de repente algo se introducía
dentro de él.
—¡Ah! —Gimió sin poderlo evitar mientras Naruto lo tenía sometido con el pecho
pegado al suelo y su trasero muy alzado a merced de su alfa. Ni se extrañó de
aquello, durante el mes que había pasado desde que lo encontró, el zorro tenía la
maña de despertarlo de ese modo.
Tuvo que llevar su mano a su entrada para evitar que Naruto le metiera su nudo o
estarían pegados por un largo rato. Cuando el rubio se corrió salió de él y antes de
transformarse avisó a su omega que no tardaría.
—Comida. No tardar —y se transformó saliendo con prisa.
Sasuke tomó sus pantalones y se fue a lavar al río el esperma de su pareja y el suyo
propio.
—Está helada... —susurró mordiéndose los labios.
El frío era cada vez más debido a que iniciaba el invierno, lo que hacía que cada vez
costase conseguir alimentos. Cuando terminó de asearse regresó a la madriguera,
no tenía tantas cosas que hacer, ni si quiera podía lavar la ropa porque esta no se
secaba. Se encargó de hacer una pequeña fogata y tapó con cuanta manta pudo, sin
el calor de su macho prácticamente tiritaba.
Naruto llegó algunas horas después con un conejo mediano y un par de ardillas que
logró cazar.
—Lo cocinaré todo enseguida —preparó la carne y los puso a cocer en el fuego.
Naruto ya en su forma humana se sentó junto a él abrazándolo.
—Preocupado… oler así.
—Es que cada vez es más difícil conseguir comida, y aún quedan meses de invierno,
no solo eso, los verdaderos fríos ni han empezado y ya está nevando —se agarró su
vientre que ahora lucía un poco abultado.
El alfa bajó las orejas culpable, no estaba cumpliendo bien con su deber de cuidar a
su hembra.
—Tranquilo, sólo debemos aguantar unos meses —dijo el gatito al intuir lo que el
otro sentía—, mejor vamos a comer —le sonrió suavemente sirviendo en las hojas
que ya había lavado—. Y mastica antes de tragar —sentenció con una venita.
Cuando terminaron de comer, el moreno se agachó a acomodar la leña para que el
fuego no se apagase, pero su macho lo interpretó como otra cosa, pues empezó a
querer quitarle el pantalón.
—¡Estate en paz! —Se cubrió su entrada mirándolo mal—. Pervertido.
—¿Enojado?
—No, es sólo que no todo en la vida es comer, coger y dormir, hay otras cosas
importantes.
—¿No enojado?
—Realmente no entiendes —suspiró resignado—. Hay otro tipo de cosas que
podemos hacer, no sé, platicar, acurrucarnos —a medida que hablaba se ponía rojo
y su tono bajaba, casi como si no quisiera que su pareja le escuchase—. Quizá
darnos besos.
El trigueño parecía confundido por esa palabra pues hasta ladeó la cabeza, maña
que tenía cuando desconocía algo.
—Un beso… bueno —se sonrojó más de pensar que lo habían hecho casi tres o más
veces por día durante el último mes, pero ningún beso se habían dado—. Es esto —
como no estaba seguro de si le entendería, prefirió darle un contacto suave y tímido.
Sólo fue al inicio labio con labio, pero pronto se animó a más empezando a
moverlos, cosa que Naruto captó rápido y correspondió siguiendo el juego, pero
este fue más demandante pues hasta la lengua le metía.
—Eso es un beso —dijo cuando terminaron aun medio unidos con un hilillo de saliva.
—Beso —pidió iniciando de nuevo el contacto de labios, algo que el azabache no se
negó y hasta se sentó en las piernas de su alfa pues últimamente las hormonas lo
tenían enloquecido hasta que el nuevamente terminó en cuatro.
—¡Ah! Sólo recuerda lo que te dije, que no todo es sexo —gemía ronroneando
mientras levantaba más las caderas para darle espacio a su pareja.
~~~~~~~~
Al día siguiente, Naruto se despertó antes como solía hacer en su forma de zorro,
pero esta vez empezó a mover al moreno sin ansias de querer penetrarlo.
—Dobe, te he dicho que soy un gato, y si no duermo mis diez horas diarias me
pongo de malas, ahora quédate quieto —intentó acomodarse de nuevo cubriéndose
con la cola del zorro, pero este le movía con su hocico insistentemente—. ¿Qué pasa?
Naruto salió de la madriguera y se agachó para que el moreno subiera en su lomo.
—¿A dónde vamos? Hace mucho frío para un paseo —pues Naruto le llevaba seguido
a conocer el bosque cuando no estaban haciéndolo, aunque al final por la insistencia
terminó trepado en el lomo de su alfa.
Caminaron por largo rato, cada vez adentrándose más al bosque, un lugar donde el
morocho no había visitado antes. Pronto se empezaron a vislumbrar restos de lo
que parecía ser casas y hasta huesos de animal grande y también humanos.
—¿Qué es esto? —Lo que quedaba de la aldea daba a entender que hubo una pelea
bastante fuerte, y que habían matado a todos los habitantes—. Esto es horrible —
vio con tristeza como había esqueletos demasiado pequeños—, muchos apenas eran
cachorritos.
Se bajó del lomo para recorrer el sitio a pie, mientras Naruto retomaba a su forma
humana y se vestía.
—Ven —tomó la mano de Sasuke para llevarle al centro de la villa, una casa enorme,
con algo de nieve metiéndose, ventanas y algunas partes rotas, pero se apreciaba la
estructura intacta y fuerte—. Casa.
—No comprendo —se dejaba guiar por el alfa, sintiendo como su marca dolía,
muestra de que Naruto se sentía triste.
—Yo cachorro, vivir aquí —explicó llevándole a una recámara donde había varios
juguetes viejos regados por el suelo—. Un día, panteras atacar, mi padre el líder,
salió a defendernos con otros machos, pero a las panteras unirse los lobos, no poder
contra ellos, matarlos a todos.
El rubio abrió una gaveta en el suelo donde se veían varias mantas acomodadas en
forma de nido y un zorrito de peluche.
—Mi madre esconderme aquí, ella ir a pelear para defendernos, pero no poder, morir
con todos —terminó de contar sacando le peluche del agujero.
—Naru… —susurró sintiendo la enorme tristeza del mayor al contarle todo eso, sólo
pudo optar por abrazarlo y brindarle su apoyo.
—Podemos vivir aquí, lugar cálido, no pasar más fríos —a lo que el gatito asintió.
—Entonces empecemos a arreglar este lugar, ve por algo de comer en lo que limpio
un poco —Naruto obedeció y después de quitarse la ropa se transformó en zorro
para ir en busca de alimento.
Sasuke recorrió un poco parte de la casa, quería encontrar la recámara principal
donde sería el lugar en que dormirían, luego de dar varias vueltas lo encontró.
Todo estaba polvoso, lleno de telarañas, pero los muebles no estaban tan
destruidos, sólo viejos y todo tirado, como si hubieran estado buscando algo.
—No me sorprende, después de terminar con ellos seguro saquearon sus cosas —
en medio de la habitación había una especie de hueco lleno de almohadas que
asemejaba una madriguera como en la que dormían.
Empezó a sacar las almohadas y mantas para sacudirlas a fuera.
—En cuanto no haga tanto río podré lavarlas, mientras tendremos que aguantar con
esto.
Se dedicó a limpiar todo en lo que su alfa regresaba, lo que más coraje le dio fue
cuando limpió el closet.
—Es un desgraciado —dijo mirando furioso unas túnicas de kimonos de seda
escondidos en la parte de arriba por lo que no los habían robado.
Estaba molesto pues su madre tenía kimonos de ese estilo, los guardaba para
ocasiones especiales, y ella le había contado que Fugaku se los regaló hace años,
que eran únicos y que le costó demasiado conseguirlos, por eso sólo le había podido
llevar unos cuantos.
—No sólo asesinó a todo el clan de los zorros, tuvo el descaro de robar hasta los
kimonos de la madre de Naruto.
Siempre había tenido la duda de cómo es que su clan cobró poder prácticamente de
un día a otro, no es que fueran débiles, pero había un perfecto balance entre los
clanes.
—Ahora comprendo todo —pensó con culpa intuyendo lo que pasó.
El clan de los Zorros era poderoso y temido, pero entre los lobos y panteras se
encargaron de asesinarlos para quitarles sus cosas y quitar competencia por tierras
y animales para cazar, seguro les habían tomado desprevenidos por lo que los
zorros no tuvieron oportunidad.
Incluso recordó como cada año se hacía una ceremonia en honor a las panteras
caídas para honrarles pues sin su sacrificio no tendrían la posición en la que estaban.
—Si Naruto sabe que vengo del clan que mató a los suyos me odiará —se mordió
los labios guardando los kimonos en las cajas para que no se maltratasen y continuó
viendo lo que había.
El alfa regresó con la comida, no le quedó de otra más que meterse al río que había
cerca, pero pudo llevar pescados.
—¡Eres un dobe! —Le regañó molesto—. Te he dicho que no te metas al agua, así
como está de helada, te vas a enfermar.
—Sentirlo, no encontrar comida, no dejarte pasar hambre.
—Eres un bobo —le llevó a la madriguera y lo acostó cubriéndole con las sábanas—
. Quédate aquí en lo que cocino.
Cuando terminaron de comer, Naruto empezó a acercarse a Sasuke pidiendo que le
diera un beso y a querer quitarle la ropa.
—Ni hablar dobe, tenemos trabajo que hacer, hay que limpiar todo esto y arreglar
la casa para que no se nos siga metiendo la nieve ni se deteriore más la casa, ve a
cortar madera, yo seguiré escombrando.
El zorro no protestó, sólo tomó su forma animal para ir en busca de lo que pidió,
mientras el azabache seguía sacando el polvo y mugre que se acumuló.
Cuando la noche cayó, esta vez no pasaron fríos, estaban cómodamente acostados
en la madriguera de la recámara principal.
—Encontré unas yukatas que debieron ser de tu padre, podrías usarlas, te quedarán
muy bien, yo creo que me pondré los kimonos de tu madre si no te molesta —a lo
que el rubio respondió lamiéndole la mejilla—. Dobe —sonrió suavemente
acurrucándose en su pecho—. Lo siento mucho.
—¿Por qué? —Preguntó abrazándolo mirando como el minino movía la cola muestra
de que estaba inquieto.
—Es que… —se mordió el labio, con lo que le iba a decir quizá Naruto le odiaría, sin
mencionar que era consciente del dolor que al rubio le producía estar en ese sitio o
habría regresado antes, pero si aceptó volver allí fue para cuidarlo—. No es nada,
tengo sueño, descansa dobe —al final no tuvo el valor de decírselo y se tapó más
entre las cómodas almohadas.
~~~~~~~~
Con el paso de los días, Naruto y Sasuke limpiaron lo que pudieron de la casa,
incluso encontraron una especie de calentador rústico, y cañerías que estaban
tapadas, pero gracias a que el alfa las limpió ahora contaban con agua en la vivienda,
y con la leña hasta tenían agua caliente, sin contar con objetos básicos como trastes,
una estufa, y otros accesorios.
Aunque no habían reparado toda la casa, pues las ventanas que normalmente
estaban hechas de papel especial, seguían rotas, tampoco habían compuesto
algunas puertas al estar la madera podrida.
Sasuke se encontraba arreglando una recámara especial, aquella en la que por la
decoración infantil había sido de Naruto.
—“Espero les guste” —sonrió suavemente acariciando su vientre, luego su gesto
cambió a uno preocupado pues no faltaba mucho para que sus cachorros nacieran,
y no tenía nada de ropa para ellos—. “Quizá pueda ponerle la ropa del dobe cuando
era pequeño, les quedará grande, pero algo es algo” —pensaba mientras terminaba
de acomodar una especie de cuna, pero circular, semejando a la madriguera.
—Sasuke, mirar, encontrar piedras bonitas —llegó portando ya una yukata naranja
que era de su padre.
—Te he dicho que se pronuncia “mira” y “encontré” —volteó sorprendiéndose al verlo
llevar un rubí de gran tamaño—. ¿De dónde lo sacaste?
—Encontré un hueco en el piso debajo de la cocina, buscar y haber varias de estas
piedras.
—Llévame.
Tal y como dijo el rubio, había una especie de puerta falsa oculta en el piso de la
alacena, y en el compartimiento secreto, gran cantidad de joyas, piedras
preciosas monedas de oro y plata.
—Es la fortuna de tu familia, como la guardan aquí, cuando saquearon la villa no
pudieron llevárselo —dijo impresionado de todo aquello—. ”Con razón era un clan
con tanto estatus, tenían una fortuna bastante grande”.
Tomó varias monedas de plata y volvió a cerrar.
—Esto nos será de mucha ayuda.
—¿Para qué? No saber bien.
—No es comida, pero esto sirve para comprar cosas útiles, como ropa, madera
óptima para reparar la casa, láminas de papel resistente para que no entre el aire
helado, semillas para iniciar un huerto en cuanto termine el invierno y algunos
juguetes.
El zorro pareció no entender, pero asintió.
—Yo sólo quiero ver a Sasu feliz.
El moreno le dio un beso en la mejilla, aquel no era el alfa que había soñado, porque
era mucho más que eso.
—Mañana iremos al pueblo a traer cosas, es una aldea ajena a cualquier clan, así
que estaremos a salvo.
Le preocupaba que su familia siguiera buscándole, pues era lo más seguro, sin
mencionar que si se enteraban que estaba con el último de los zorros podrían querer
llegar a matarlo.
—Dobe, cuando vayamos al pueblo, quiero que me esperes en el bosque de acuerdo.
—No, ir contigo.
—No irás, debes obedecerme y es mi decisión final —le miró severo.
~~~~~~~~
Tal y cómo quedaron, al día siguiente desde el amanecer tomaron camino al pueblo,
había poca gente muy tapada por las heladas que caían, y al final el zorro se salió
con la suya pues iba detrás de Sasuke, sólo que el gatito le hizo esconder su cola
dentro de la yukata y sus orejas se las cubrió con un gorro.
—No puedo creer que me convencieras —protestaba mientras le pasaba varias
prendas y cobijas nuevas de piel, así como cuanto veía que les podría servir—.
También llevaremos esto —dijo echando ropa para cachorros.
—Muy pequeña para ti, no caber.
—No es para mí dobe —estaba tan metido en las cosas que no notó cuando su alfa
se marchó—. Ese idiota —pagó para que mientras les preparasen todas las cosas
que llevarían y se fue a buscar a su macho.
Pasó por el centro donde había gente de diferentes especies, mapaches, jaguares,
osos y demás, así como hembras muy atractivas cuyo aroma denotaba que estaban
próximas a entrar en celo.
—“¿Y si se fue con otra? Naruto no ha convivido con gente desde que era pequeño,
quizá se sintió atraído por una”.
Esa idea le causó profunda tristeza, el zorro se quedó con él porque no tenía mucho
de donde elegir, pero ahora, en un pueblo lleno, su inseguridad se acrecentó.
—“¿Y si quiere iniciar un harem?” —La idea le entristeció tanto que, sumado a las
hormonas que lo tenían sensible, dejó escapar una lágrima pequeña y cristalina.
Naruto al sentir lo que le pasaba a su omega, no tardó en ir a su lado.
—¿Estar bien? Sentir tu dolor.
—No es nada dobe. ¿A dónde fuiste? —Apartó la mirada sin percatarse lo que traía.
—Traerte esto, los quiero —mostró dos cachorros de león que lloraban pidiendo a
su madre.
—¡Te robaste esos niños! —La tristeza fue cambiada por enojo—. ¡¿Cómo se te
ocurrió?!
—Quererlos —respondió algo temeroso de ver a su gatito erizando la cola y orejas
del coraje.
El azabache trató de sosegarse, era consciente de que el instinto de Naruto le dictaba
que como ya tenía hembra, lo siguiente eran los hijos, pero como nadie le dio “la
charla” ni si quiera sabía que él ya tenía cachorritos en espera.
—No puedes tomar a los hijos de otros, ven, vamos a buscar a su madre —le dijo
jalándole de las mejillas mientras un sonrojo se apoderaba de él—. “Excelente forma
de pasar inadvertidos” —pues por el grito que pegó, ahora todos se les quedaban
viendo, sin contar con que los pequeños seguían llorando pidiendo a su mamá.
Por fortuna lograron dar con sus padres, quienes no sólo corrieron a traer a sus
hijos, también reconocieron al azabache.
—¿Eres Sasuke del clan de las Panteras verdad? —Preguntó la leona cargando a sus
hijos.
—No conozco a esa persona —contestó con tono serio—. Lamento lo de sus hijos,
Naruto, vámonos por las cosas que compramos —dijo dándose la vuelta, pero la
leona no le dejó irse.
—Sí, es usted, es idéntico a su hermano. ¡Qué felicidad! Su hermano ha estado muy
preocupado, hasta se deprimió cuando se enteró que lo secuestraron.
La mujer vio al zorro que momentos antes les robó a sus hijos y se acercó más a
Sasuke para hablar bajito.
—¿Fue él verdad? Tranquilo, mi pareja está aquí y podemos defenderle para llevarlo
con su hermano —dijo seria creyendo que tal y como hizo con sus cachorros, había
sido el ojiazul quien lo secuestró.
—Por favor no lo hagas, nadie me robó, yo escapé, Naruto no es ningún criminal,
sólo es estúpido a veces, además —se tocó la marca del cuello—. Es mi alfa.
—¿Está seguro? —Preguntó preocupada—. Su hermano está casi en depresión por
su desaparición, está muy mal, casi no come y no tiene ni fuerza para alimentar a
sus pequeños.
—“Es verdad, cuando me fui Itachi estaba de encargo” —pensó con
remordimientos—. Necesito que le lleves algo de mi parte, pero únicamente debes
dárselo a él y a nadie más —advirtió serio a lo que la leona aceptó.
Le entregó una carta cerrada, no decía mucho por si llegaba a manos de su padre o
de alguien más;
“Itachi, lamento que estés mal por mi culpa, pero no podía dejar que me casaran
con un alfa impuesto, hui y fue lo mejor que me pudo pasar, encontré un buen
macho que me quiere mucho, aunque es medio dobe.
No puedo darte más detalles en este medio, pero durante la próxima luna llena, nos
veremos en donde solíamos ir a pescar, por favor, sólo ven tú, y si esta carta parece
haber sido abierta, no vengas.”
Se aseguró de que únicamente Itachi supiera el sitio donde debían verse, pues sólo
ellos sabían en que cascada solían ir a jugar a pescar, ya que sus padres les
regañaban diciendo que no eran tareas dignas de omegas como ellos.
Dio unas monedas de plata a Ino por el favor y luego se marchó con su alfa a recoger
lo que encargaron.
—No te vuelvas a separar de mí.
—Perdonar... perdón —corrigió con un puchero.
Hicieron lo mismo que cuando llegaron al pueblo, cargaron todo a una distancia
segura de la villa dentro del bosque, y cuando se aseguraron de que no había gente
cerca, Naruto se transformó en zorro, Sasuke acomodó todo y luego se trepó en su
alfa para ir de regreso a casa.
Para cuando llegaron, el azabache se encargó de acomodar todo.
—Hambre, voy a cazar.
—No hace falta, compré varias cosas, podremos comer algo diferente a la carne,
traje unos fideos especiales de cerdo que te encantarán —sonrió suavemente al
pensar que, por fin, después de semanas podrían comer otra cosa—. Y en cuanto
llegue la primavera pienso sembrar un huerto de vegetales con muchos tomates,
zanahorias y varias cosas.
El alfa hizo una cara de asco, ya había probado tanto frutas como verduras que
crecían silvestres, pero no le agradaba su sabor.
—Y ni hagas esa cara que debes alimentarte correctamente.
Naruto sólo hizo un puchero, pero ya no protestó, sino que se dedicó a ver todo lo
que Sasuke compró.
—No te va a quedar —comentó sacando una ropita de bebés.
—¿Estás insinuando que estoy gordo? —Volteó a verle con mirada asesina, hasta que
vio lo que el rubio sacó—. Eres un dobe —sonrió resignado—. Tengo algo que
decirte.
—Pero sí estás gordo —aquel comentario hizo que el omega recobrara el gesto de
enojo y lo echó de la cocina—. ¿Decir algo malo?
—Es un idiota… bueno, tarde o temprano debe de darse cuenta —pensó acariciando
su vientre donde ya sentía como nueva vida se gestaba.
~~~~~~~~
El día donde debía reunirse con su hermano llegó, y desde la madrugada partieron
al lugar acordado, pero Sasuke se fue en su forma animal para tener mejor visión y
olfato por si había hombres de su padre o alquilen acompañaba a su hermano.
Al llegar, Itachi ya le esperaba con gesto angustiado, llevaba a su marido que
descansaba en una piedra en forma animal, así como a cuatro cachorritos de león.
—“Será mejor irnos” —pensó serio pues, aunque confiaba del todo en su hermano,
no con ello en el macho—. “El jaló la oreja al zorro para indicarle que se retiraran”.
El león pudo oler la presencia del zorro por lo que avisó a Itachi.
—¡Sasuke! —Llamó desesperado—. Por favor no te vayas, sólo venimos nosotros,
nadie más sabe, pero debía decirle a Dei, confía en mí —al ver que el azabache
menor no venía insistió de nuevo—. Así como confías en tu alfa, yo confío en el mío,
por favor hermanito.
El gatito asintió y se transformó de nuevo en humano saliendo de entre los arbustos
para ver a Itachi que de inmediato corrió a abrazarlo.
—Mi niño —lo abrazaba entre feliz, aliviado y con preocupación de que no se
imaginaba como le había ido en esos días.
El rubio por su parte gruñía al león que le miraba serio.
—Lamento no haberme comunicado antes, pasaron muchas cosas, pero ya te
contaré en el camino, ven, quiero que vengas con nosotros a nuestra casa, sólo tú y
los cachorros.
—Lo siento, Dei viene con nosotros, y no es negociable.
—Está bien —suspiró resignado cortando un trozo de la tela que llevaba—, pero
deberá taparse los ojos.
El mayor asintió pese a la clara molestia de Deidara, que para poder hablar tomó su
forma humana.
—Ni creas que me iré trepado en otro macho —ya que sería como herir su ego.
—Lo harás si quieres venir —le indicó a Naruto que se acercase, cosa que hizo, y
ambos omegas con los cachorritos se treparon.
—¡Itachi! ¡Bájate de allí! —Pero el zorro le pescó del cuello con su hocico y luego de
que fuera vendado así se lo llevaron de ese modo.
—¡Waaa! —Gritaba dejándose llevar sin poder hacer algo.
Horas después estuvieron en su hogar que ahora ya lucía mejor y más arreglado, la
madera podrida fue cambiada por una nueva que compraron a comerciantes del
paso, así como ventanas y sin polvo.
—Tu casa es muy bonita, pero no comprendo bien lo que pasó, el pueblo luce como
si…
—Lo hubieran atacado —completó la frase y les invitó a pasar a la sala que tenía una
especie de chimenea que hacía muy cálido el lugar, algo necesario en esas fechas
donde el invierno estaba en sus días más fuertes.
—Antes que me expliques, quiero presentarte a tus sobrinos —como por el clima
los llevaba tapados, sólo los descubrió cuando estuvieron en casa.
Era un macho alfa y una cachorra con cabellos rubios, más dos omegas machos
azabaches que apenas abrían los ojos, pero ya tenían garritas que curiosas trataban
de tocar a Sasuke.
—Son preciosos —sonrió suavemente tocando inconscientemente su vientre.
—Dei no quería que los trajéramos, pero no me gusta separarme de ellos, además,
debías conocerlos —unos minutos después se puso más serio—. Ahora cuéntanos
lo que pasó estos meses.
Sasuke comenzó a relatar lo que sucedió, desde que escapó de su casa hasta que
encontraron la villa, cuando iba a contar lo que descubrió mandó a Naruto a otra
parte para que no escuchase.
—Dobe, tu omega tiene hambre, ve a traer algo.
Este de inmediato se levantó y de la cocina le llevó un plato de ramen, platillo que
desde que probó ya no podía faltar en la casa.
—No quiero eso, tengo antojo de conejo.
—Pero estar haciendo frío a fuera.
—Entonces llévate que tapar y no te tardes.
El macho hizo un puchero, pero obediente fue a traer lo que le pidió.
—Con razón se llevan tan bien —comentó Deidara viendo con asombro cómo pese
a ser omega era quien claramente mandaba—. Nunca vi eso antes.
—No, jamás —Itachi sonrió bajito, él hacía lo mismo, aunque no lo reconociera.
—Con lo que Naruto me contó y lo que encontramos, quienes atacaron la villa fueron
los de nuestro clan —Itachi se quedó incrédulo hasta que empezó a escuchar la
historia completa que le dijo Sasuke—. Papá hasta robó la ropa de la madre de
Naruto para la de nosotros.
—¡¿Cómo pudo hacer eso?! Todos los niños, esas familias, lo que hizo es
imperdonable.
—Le arruinó la vida a Naruto por poder, el pobre tuvo que crecer en soledad como
un salvaje, lejos de todos los que amaba, vio morir a su familia y se quedó en ese
hoyo hasta que el hambre fue mucha —apretó los puños de la rabia que sentía al
imaginar aquello.
—Al menos le está llegando su karma —comentó Deidara—. Desde que te fuiste se
quedó sin herederos pues Ita ya es de mi clan, a los demás no les conviene hacer
una alianza con un macho que está grande y sin herederos, sin mencionar que gastó
mucho dinero para encontrarte, y cuando huiste muchos clanes lo tomaron como
una ofensa de que menospreciaste a los suyos por lo que rompieron alianzas.
—Es poco con lo que se merece —aunque sintió cierto alivio de saber que por lo
menos su padre estaba viendo caer lo que con sangre y abusos consiguió.
—Bueno, Naruto ya no está solo, se ve que se lo pasan bien —le miró de forma pícara
al notar como no se podía sentar bien.
—Ca-cállate… aún no domina del todo su lado salvaje —pues prácticamente el rubio
seguía montándole por la mañana y por la noche antes de dormir, y con sus
hormonas alborotadas, el omega se autopenetraba con el miembro de su macho por
las tardes.
—Es normal, como estás preñado las hormonas están como locas, Itachi a mí me
dejaba el miembro adolorido —comentó como si nada.
—No lo digas así —se puso colorado de la falta de decoro de su blondo.
—Sólo no se lo digan a Naruto, aún no lo sabe, nadie estuvo para explicarle que lo
que hicimos no fue únicamente por placer, sino por procreación.
—Deberías decírselo hermanito, estoy seguro que se alegrará, hasta lo descubrí
queriéndose robar a mis cachorros, e Ino me contó que se llevó a los de ella.
—Sí, creo que es por su instinto de tener crías, pero aún no quiero que lo sepa, me
da algo de miedo que cuando le diga lo que le pasó a su clan me rechace y a los
cachorros.
—No creo que haga eso —interrumpió Deidara—. Puedo ver que es un buen macho,
y al crecer alejado de todos no comprende bien lo que es la maldad u odio.
—De cualquier forma, no quiero decírselo hasta que logre enseñarle más cosas.
Naruto llegó poco después con el conejo que fue lo que cenaron como
acompañamiento junto a otras cosas, y como Deidara al ser el líder de su clan no
podía estar lejos mucho tiempo, sólo estuvieron por tres días, pero quedaron de
regresar cuando calculaban que Sasuke diera a luz para ayudarle en el parto.
~~~~~~~~
El final del invierno llegó, y días más cálidos, aunque lluviosos empezaron, Naruto
había aprendido varias cosas, como a expresarse mejor, a no ser tan brusco y el
nombre de objetos.
—Naruto —llamó acostado en la madriguera en donde había estado casi todo el
día—. ¿Itachi aún no llega? —La última vez que los vieron les entregaron un mapa
sobre cómo dar con la casa.
—Todavía no. ¿Lo voy a buscar? —Preguntó preocupado pues le miraba demasiado
mal—. Quizá deber llevarte al pueblo con el curandero —a lo que el otro negó, lo
que menos deseaba por ahora es que se enterasen que los hijos del último del clan
de los Zorros iban a nacer.
—Prefiero que te quedes conmigo —susurró indicándole que se metiera con él al
nido pues el dolor de parto había empezado.
El ojiazul asintió y se dedicó a abrazarlo, seguía sin comprender lo que le sucedía,
pero estaba seguro que algo le pasaba.
Estuvieron así por dos horas hasta que Itachi llegó y sacó de la recámara a Naruto
para atender a su hermano, Deidara se quedó con el alfa haciéndole compañía e
impidiendo que entrase cuando escuchó los gritos de Sasuke.
—Te aseguro que está bien, pero debes esperar aquí hasta que te digan que puedes
entrar, podrías estorbar —sin mencionar que no sabían cómo reaccionaría, y la pelea
entre machos comenzó hasta que después de un largo rato todo quedó en silencio
e Itachi salió a indicarle al zorro que podía entrar.
—¿Sasuke? —Entró rápido apenas pudo, sorprendiéndose de ver al azabache
sudado, cansado, jadeante y con cinco pequeños cachorros, cuatro zorros y un
gatito.
—No creas que no te escuché pelear.
—Cachorritos —se acercó entre sorprendido, feliz, y con muchas dudas.
—Sí dobe, estos son nuestros niños —con una suave sonrisa le enseñó a los niños
que era un zorro alfa pelinegro, tres rubios de los cuales dos eran omegas machos
y una omega hembra, así como otra niña pelirroja que era una gatita, todos con los
rasgos propios de su especie, orejas y colitas pequeñas y sin colmillos o garras por
ahora—. Son indefensos, frágiles y dependen totalmente de nosotros, así que hay
que cuidarles mucho.
—¿De verdad son de nosotros? —A lo que el otro asintió.
—Los hicimos aquella vez cuando me marcaste como tuyo.
—¿Tendremos cachorritos cada lo hicimos? —Preguntó con el rostro iluminado de
felicidad.
—No, sólo cuando esté en celo.
—¿Por qué no decirme antes? Cuidarte mejor si me lo hubieras dicho.
—Lo siento, temía sobre cómo reaccionarias —tragó aire por lo que iba a explicarle—
. Naruto, te he estado ocultando algo estos meses.
Con miedo y una voz titubeante le contó lo que se dio cuenta, de cómo su padre le
arrebató todo lo que llegó a conocer y prácticamente le condenó a vivir solo en el
bosque.
—Por favor, perdóname —dijo abrazando a sus cachorritos, como queriendo
protegerlos si el zorro los rechazaba—. Me encargaré de ayudarte a revivir a tu clan,
pero no me odies, sé que lo que te hizo mi padre no tiene nombre, pero no me
alejes de tu lado.
Había esperado hasta ese momento que el macho ya comprendía y era consciente
de lo que significaban las palabras y acciones.
—Tú no tienes la culpa de nada —dijo abrazándole y lamiendo su mejilla para luego
lamer la marca del cuello—. Te amo a ti y no podría odiarte ni vivir sin ti, sólo me
importa la vida que hagamos juntos con los cachorritos a partir de ahora.
—Lo mejor que me pasó fue encontrarte —susurró en sus labios antes de besarle y
acurrucarse en su pecho, así como acomodar a sus hijos junto a ellos.
Quizá no iniciaron su relación de la mejor forma, o Naruto no era el alfa ideal y
soñado que cualquier omega desearía, o el azabache no era dulce, tierno y
complaciente, pero eran justo lo que el otro necesitaba complementándose a la
perfección.
Fin.
Notas finales:
Neko: Pues fue todo, ojalá haya sido de su agrado, si a este fic le va bien quizá me
anime por hacer más con temática omegaverso.
Naru: Me gustó echarme al teme así, con el culo parado y pidiendo por más.
Sasu: ¬//¬ Eres un pervertido *toma lo que le queda de dignidad y se va*.
Les invito a que se unan a mi grupo de Facebook, es SasuNaru/NaruSasu, se
permiten imágenes de ellos, les advierto que hay hard así que, si son sensibles, no
les gusta o los tienen controlados decidan si quieren unirse, también hay temáticas
diarias y juegos, les dejo el nombre y el link.
Grupo: Shhh… SasuNaru NaruSasu
Https://[Link]/groups/824144584299407/
Bueno eso es todo por ahora, se aceptan sugerencias, tanto ortográficas como de la
trama, todos los comentarios serán bienvenidos y agradecidos, y como siempre los
contestaré todos, además de que si tienen preguntas con gusto las responderé a no
ser que sean spoilers.
Muchas gracias por leer
Owari!!!