0% encontró este documento útil (0 votos)
297 vistas707 páginas

Monforte y Lemos en la Edad Media

Monforte hace siglos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
297 vistas707 páginas

Monforte y Lemos en la Edad Media

Monforte hace siglos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TESIS DE DOCTORADO

LA VILLA DE
MONFORTE Y LA
TIERRA DE LEMOS EN
LA EDAD MEDIA
Luis Manuel Ibáñez Beltrán

ESCUELA DE DOCTORADO INTERNACIONAL

PROGRAMA DE DOCTORADO EN ESTUDIOS MEDIEVALES

SANTIAGO DE COMPOSTELA

AÑO 2019
DECLARACIÓN DEL AUTOR DE
LA TESIS
LA VILLA DE MONFORTE Y LA TIERRA DE
LEMOS EN LA EDAD MEDIA

D. LUIS MANUEL IBÁÑEZ BELTRÁN

Presento mi tesis, siguiendo el procedimiento adecuado al Reglamento, y


declaro que:

1) La tesis abarca los resultados de la elaboración de mi trabajo.


2) En su caso, en la tesis se hace referencia a las colaboraciones que
tuvo este trabajo.
3) La tesis es la versión definitiva presentada para su defensa y
coincide con la versión enviada en formato electrónico.
4) Confirmo que la tesis no incurre en ningún tipo de plagio de otros
autores ni de trabajos presentados por mí para la obtención de
otros títulos.

En Santiago de Compostela, 10 de Octubre de 2019

Fdo. Luis
Manuel
Ibáñez
Beltrán

2
AUTORIZACIÓN DEL DIRECTOR /
TUTOR DE LA TESIS
LA VILLA DE MONFORTE Y LA TIERRA DE
LEMOS EN LA EDAD MEDIA

D. FERNANDO LÓPEZ ALSINA

INFORMA:

Que la presente tesis, corresponde con el trabajo realizado por D. Luis


Manuel Ibáñez Beltrán, bajo mi dirección, y autorizo su presentación,
considerando que reúne l os requisitos exigidos en el Reglamento de
Estudios de Doctorado de la USC, y que como director de ésta no
incurre en las causas de abstención establecidas en Ley 40/2015.

En Santiago de Compostela, 10 de Octubre de 2019

Fdo............

3
AGRADECIMIENTOS

Gracias a todos aquellos que de manera consciente o inconsciente han


permitido que esta tesis se lleve a cabo. Gracias a mi director, a los que
han ofrecido documentación, información de utilidad, ayuda y apoyo.
Gracias a todos los que han formado parte, en sentidos muy diversos, y
a los que ya por siempre lo harán. Gracias y parabienes a quién supo
vaticinarla hace más de una década.

4
RESUMEN

La Tierra de Lemos es hoy una comarca del sur de la provincia de Lugo


formada por seis municipios, entre ellos la ciudad de Monforte de
Lemos. Sus orígenes, sin embargo, se pierden en la protohistoria,
cuando era el solar del pueblo de los Lemavi, a los que debe su nombre.
Entre un extremo cronológico y otro se extiende una larga historia de
cambio y continuidad, en la que el periodo medieval será fundamental.

Lemos es en primer lugar una demarcación rural, formada por


parroquias y los campesinos que las habitan. El gran cambio medieval
se produce con la fundación de Pino/Monforte, la villa cabecera de la
Tierra de Lemos, donde viven artesanos y comerciantes. A finales de la
Edad Media se le une un segundo enclave urbano, A Pobra do Brollón.

En Monforte se resumen los tres poderes más importantes del


territorio: el monasterio de San Vicente del Pino, el poder condal en/de
Lemos, y el concejo urbano. El clero secular y el regular, así como los
señores laicos tendrán un mayor arraigo en el campo, mientras los
concejos defenderán las singularidades del mundo urbano. Todos los
poderes moldearán el espacio donde habitan las gentes, y las
encuadrarán en distintas arquitecturas administrativas y sociales.
El balance se desequilibra en la Baja Edad Media con la creación
del Condado de Lemos y la conversión de la villa de Monforte al
señorío, deviniendo en cabecera de los Estados Condales de Lemos.

Palabras clave: Lemos, Monforte, territorium, terra, Historia urbana


medieval

5
RESUMO

A Terra de Lemos é hoxe unha bisbarra do sur da provincia de Lugo


formada por seis concellos, entre eles a cidade de Monforte de Lemos.
As súas orixes, non obstante, pérdense na protohistoria, cando era o
soar do pobo dos Lemavi, ós que debe o seu nome. Entre un extremo
cronolóxico e o outro se exténdese unha longa historia de cambio e
continuidade, na que o periodo medieval será fundamental.

Lemos é en primeiro lugar unha demarcación rural, composta


por parroquias e os campesiños que habitábanas. O grande cambio
medieval prodúcese coa fundación de Pino/Monforte, a vila cabeceira
da Terra de Lemos, onde viven artesáns e comerciantes. A finais da
Idade Media úneselle un segundo núcleo urbano, A Pobra do Brollón.

Monforte resume os tres poderes máis importantes do territorio:


o mosteiro de San Vicente do Pino, o poder condal en/de Lemos, e o
concello urbano. O clero secular e o regular, así como os señores laicos
terán un maior arraigo no campo, namentres os concellos defenderán as
singularidades do mundo urbano. Estes poderes moldearán o espazo
onde habitan as xentes, e encadraranas en distintas arquitecturas
administrativas e sociais.
O balance desequilibra na Baixa Idade Media coa creación do
Condado de Lemos e a conversión da vila de Monforte ó señorío,
deviñendo en cabeceira dos Estados Condais de Lemos.

Palabras chave: Lemos, Monforte, territorium, terra, Historia urbana


medieval

6
ABSTRACT
Today the region of Lemos is a non-metropolitan ceremonial district
located in the south of the province of Lugo. It is formed by six local
districts, amongst them the city of Monforte de Lemos. The origins of
the region, however, go back to protohistory when it was occupied by
the Lemavi tribe, hence the name Lemos. From protohistory to our
times, Lemos has undergone a long history of change and continuity, in
which the Middle Ages is a fundamental chapter.
In the first instance, Lemos was a rural district, made up of
several parishes and the peasants who resided in them. Everything
changed when Pino/Monforte, the county town of Lemos where artisans
and merchants lived, was founded. In the Late Middle Ages, a second
town was founded, A Pobra do Brollón.
The three most important local powers were located in
Monforte. These were the monastery of San Vicente del Pino, the count
in / of Lemos and the city council. Regular and secular clerics as well
as the nobility were more important in the rural areas, while city
councils defended urban rights. All of them left their mark on the space
in which people inhabited, creating new interior divisions for
administrative and social purposes.

The situation destabilized in the Late Middle Ages when the


County of Lemos was created and the town of Monforte was turned into
a lordship, becoming the capital of the new County States of Lemos.
Palabras chave: Lemos, Monforte, territorium, terra, Medieval urban
history

7
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN………………………………………………. 15

1. LOS PRIMEROS TESTIMONIOS RELATIVOS A


LEMOS………………………………………………………. 44
1.1 La polivalente acepción del término……………… … … … … ...44

1.2 De los orígenes protohistóricos de Lemos al poblamiento


altomedieval… … … … … … … … … … … … … … … … … … … ... 47
1.3 La ausencia de Lemos en el Parrochiale Suevum: la proto
parroquia…… … … … … … … … … … … … … … … … … … .....… 68

2. LA INTEGRACIÓN EN EL REINO ASTURLEONÉS: EL


TERRITORIUM DE LEMOS (DE LAS PRIMERAS
APARICIONES HASTA 1093)………………………………….. 97

2.1 Los primeros testimonios altomedievales del territorium…… … 97


2.2 Lemos, un territorium……………………… … … … … … … … .101

2.3 Hipótesis alternativas a la fragmentación del territorium de Lemos


en commissa menores…………………………… ………………… 131
2.4 Una propuesta de concreción espacial para el territorium de
Lemos…………… … … … … … … … … … … … … … … … … … … ...139

2.5 El gobierno del territorium……………………………… …… .141

8
3. EL ENCAJE DE LA TIERRA DE LEMOS EN EL ESPACIO
DIOCESANO DE LA IGLESIA LUCENSE:
ARCIPRESTAZGOS, ARCEDIANATOS Y
ADMINISTRACIONES DE LOS MESES……………………...149

3.1 Los seis arciprestazgos y los dos arcedianatos de la diócesis de


Lugo existentes en Lemos en la Edad Moderna………………… … 151
3.2 Los seis arciprestazgos y los dos arcedianatos de la diócesis de
Lugo existentes en Lemos en la Edad Media…………………… … 161

3.3 Los pleitos de las sedes de Lugo y Oviedo a propósito de la


jurisdicción diocesana: Lemos, Brosmos y Saviñao……………… .170
3.4 Los arciprestazgos englobados en la Tierra de Lemos y sus
términos según las fuentes medievales…………………………… .174

3.5 La jurisdicción eclesiástica del abad del monasterio de San


Vicente del Pino sobre el arcedianato de Lemos y el arciprestazgo de
Monforte……………………… … … … … … … … … … … … … … … 181

4. LA PRESENCIA MONÁSTICA EN LA TIERRA DE


LEMOS……………………………………………………………190

4.1 Los monasterios altomedievales…………………………… … .193


4.1.1 Celanova: de su larga sombra en Lemos al repliegue
plenomedieval…… … … … … … … … … … … … … … … … … … … ...194

[Link] La decanía de Moreda………… ………… …… … ...194


[Link] Celanova, confluencia de la espiritualidad
altomedieval… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … ..201

9
4.1.2 Los otros monasterios altomedievales……………… ..211

4.2 El gran monasterio benedictino de Lemos: San Vicente del


Pino…………… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … 212
4.2.1 La cuestión de los orígenes de la vida monástica…… .212

[Link] El favor real en los siglos XI-XIII……… ………… .216


4.2.3 La evolución del cenobio entre los siglos XI y XII… ..232

4.3 El priorato de cluniacense de San Pedro de Valverde………… .235


4.4 El monasterio cisterciense de Santa María de Ferreira de
Pantón…………………… … … … … … … … … … … … … … … … … 241

5. TIERRA Y TENENCIA: LEMOS EN LA PLENA EDAD


MEDIA (1093-1327)………………………………………………248

5.1 La Tierra de Lemos……… …………………………………… .250


5.2 La tenencia de Lemos………………………………………… ..252

5.3 Donde se cruzan Tierra y tenencia: una definición espacial… ...269


5.4 El gobierno de la parte rural de la tenencia…… ……………… .289

5.5 La compartimentación interna……………… ………………… .299


5.5.1 Las primeras referencias a subdivisiones interiores…… ...300

5.5.2 Los distritos interiores en el seno de la tenencia: Saviñao,


Brosmos, Somoza y el Valle de Eiré...........................................311
5.5.3 Las reorganizaciones en el siglo XIII……… …………… .326

10
5.5.4 El camino hacia el señorío del conde de Lemos en el siglo
XIV: un indicio acerca de los términos de la villa de
Monforte………………………………… … … … … … … … … ..330
5.5.5 Del alfoz a las 12 aldeas de la puebla de Brollón……… ..338

5.5.6 El gobierno de los distritos menores…………………… ..346


6. LOS COTOS
JURISDICCIONALES…………………………………………...351

6.1 Los cotos de la Iglesia de Lugo……………………………… ...356


6.1.1 El coto de Santo Estevo de Atán…………… ………… … 357
6.1.2 El coto de Diomondi……………………… …………… ..363

6.1.3 El coto de San Vicenzo de Ver…………… …………… ..368


6.1.4 El efímero coto de San Pedro de Ribas Altas…………… 369

6.1.5 El coto de San Pedro de Cereixa…………… …………… 372


6.1.6 Los cotos de Vilar de Ortelle……………… …………… .374

6.1.7 El coto de San Salvador de Cinsa……………………… ..379


6.1.8 El coto de Orxaínza…………………………………… … 384

6.1.9 Amandi: un caso particular………………… …………… 385


6.1.10 Los cotos de Santa Cristina do Viso, Santa María de Rendar
y San Salvador de Sirgueiros…………………… …………… ..389
6.2 Los cotos monásticos en la Tierra de Lemos… ……………… ..393
6.2.1 Otros cotos de San Vicente del Pino……… …………… ..393

6.2.2 Los cotos de Antealtares: San Martiño de Bóveda y San


Nicolao de Millán… … … … … … … … … … … … … … … … … … 396

11
6.2.3 El coto de San Vicenzo de Pombeiro……… …………… 402

6.2.4 Los cotos de Santo Estevo de Ribas de Sil… …………… 408


6.2.5 Los cotos de Santa María de Montederramo…………… .413

6.2.6 El coto del monasterio de Santa María de Castro de Rei: el


otro camino hacia Montederramo………………… ………… ...418
6.2.7 El coto de San Xulián de Lobios………………………… 421

6.2.8 El coto del monasterio de San Miguel de Eiré………… ...423


6.2.9 El coto del monasterio de San Vitoiro de Ribas de
Miño............................................................................................427

6.2.10 Los cotos del monasterio San Martiño de A Cova…… ...430


6.2.11 Los posibles cotos de San Xulián de
Samos……………………………… … … … … … … … … … … ..433

6.3 Los cotos de las Órdenes Militares…………………………… .434


6.3.1 La Orden de Santiago………………… ………………… 434

6.3.2 La Orden de San Juan…………………………………… 436


6.3.3 La Orden del Temple…………………… ……………… .442

6.4 Los cotos de los señores laicos……………………………… ...447


6.4.1 Los cotos de los López de Lemos………… …………… ..447

6.4.2 Los cotos de Men Rodríguez de Castillón……………… .451


6.4.3 Los cotos de Moreda……………………………… … … .458
6.4.4 Los cotos de Pantón.……………… … … … … … … … … ..461

6. 4.5 El coto de Pol……… ……………………… …………… 468

12
6.5 Otros cotos: Freán, Vilasante, Vilaesteva, Rebordaos y
Linares… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … ...469

7. EL CONDADO Y LOS ESTADOS DE LEMOS (1327/1333-


1500)………………………………………………………………..474
7.1 De la tenencia al Condado de Lemos………………… … ....478
7.2 El mundo urbano: las villas y sus términos… … … … … … ...498

7.3 El gobierno del condado de Lemos……………………… ...506


8. LA VILLA DE MONFORTE DE LEMOS…...………………515

8.1 El burgo de Pino: los orígenes de una nueva realidad…… ...516


8.2 Del burgo de Pino a la villa de Monforte de Lemos……… .539

8.3 Un nuevo poder: el concejo………………… …………… ..552


8.4 Los términos parroquiales de San Vicente de Monforte… ...561

8.5 La morfología urbana de la villa……………… ………… ...564


8.5.1 Las defensas…………………………… … … … … … .565
8.5.2 El espacio intramuros: calles y plazas………… …… ..576

8.5.3 Los arrabales………………………………………… .583


8.5.4 Otros lugares dentro de los términos de la villa…… ...594

8.5.5 Las iglesias de la villa……………………………… ...602


[Link] La iglesia abacial de San Vicente………… ..604

[Link]. La iglesia de Santa María de Régoa……… .607


[Link] La iglesia de San Claudio………………… ..617

13
[Link] Otros templos urbanos…………………… 618

8.5.6 La tardía llegada de los Mendicantes……… ……… 619


8.5.7 Hospitales………………………………………… ..622

[Link]. Los hospitales con restos materiales


conservados………… … … … … … … … … … … … … … … … … … .622
[Link] Los hospitales de exclusivo recuerdo
documental…… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … ..627

8.5.8. Puentes, aceñas e infraestructuras hidráulicas…… ...628


8.5.9 La cima del monte de San Vicente………… ……… .632

9. LA PUEBLA DE BROLLÓN………………………………….641

9.1 El marco previo: la parroquia de San Vicente de


Brollón… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … ...642
9.2 La fundación de una nueva puebla…………… ……… ..645

9.3 La puebla reconstruida: de San Pedro al Brollón… …… 648


9.4 La morfología urbana………………………………… ..653

CONCLUSIONES………………………………………………..656

ABREVIATURAS Y SIGLAS…………………………………...668
FUENTES……………………...………………………………….669
BIBLIOGRAFÍA………………………………………………….687

14
INTRODUCCIÓN

El mapa actual de Galicia registra una comarca en el sur de Lugo,


Lemos, cuyo nombre no se replica en ningún lugar, parroquia, valle o
montaña, con la sola excepción del apellido de su capital: Monforte de
Lemos. Como entidad, es una realidad reconocible y reconocida, tanto
a nivel institucional como social.

Su nombre encierra en sí mismo el testimonio último de su


historia, la del pueblo protohistórico de los Lemavi, recogido por
diferentes autores clásicos. ¿Existe una continuidad evidente entre este
pueblo y la realidad actual de Lemos? La pregunta nos sitúa dos
extremos cronológicos, un punto de partida y un lugar de llegada,
conectados por un sutil hilo temporal en el cual las partes más oscuras
son las de la Edad Media. El camino entre uno y otro se jalona de hitos
reconocibles, particularmente la aparición de la villa de Monforte de
Lemos y, sobre todo, el condado en/de Lemos, que otorga desde la Baja
Edad Media la primacía virtual sobre toda la nobleza gallega.
La hipótesis de la que partimos en la tesis doctoral es, pues, que
el recorrido histórico seguido entre las generaciones protohistóricas y
las actuales, entre el pueblo antiguo y los poderosos estados condales
de la Baja Edad Media y Edad Moderna, es grosso modo susceptible de
ser reconstruido. El nombre Lemos actúa en este sentido como un hilo
conductor, una pista que rastrear y seguir, para discernir en cada
momento qué es y de qué se compone.
La premisa anida en la idea de la continuidad, de las singulares
condiciones de este espacio, sin grandes rupturas ni bruscos cambios,
entremezclada a su vez con una notable centralidad en las sucesivas
realidades sociopolíticas del noroeste peninsular medieval. De ello se
deriva una continuidad tejida con los hilos del cambio constante, que en
sucesivos capítulos traduce la historia de un territorio y las gentes que

15
lo han habitado, con unas potencialidades de investigación de larga
duración poco frecuentes en el ámbito peninsular.

Sobre esta idea inicial se cimientan los distintos objetivos


concretos de nuestra investigación, y que pueden resumirse en dos:
averiguar qué es Lemos en cada etapa de la Edad Media y comprender
los distintos elementos que lo estructuran interiormente.

Dentro del primero destacamos nuestro interés por reconstruir


las dimensiones espaciales aproximadas de aquello que es denominado
Lemos en cada momento, a través de las distintas realidades geográficas
y políticas que atraviesa, con sus eventuales continuidades,
ampliaciones y reducciones. Del mismo modo, buscamos comprender
las diferentes lecturas que los poderes civil y religioso harán de un
mismo espacio, dándole cierta polivalencia al concepto inicial.

Se podría resumir en la búsqueda de qué es Lemos desde las


distintas miradas de quienes lo gestionan, y hasta cierto punto de
quienes lo pueblan, en cada instante.

Dentro del segundo gran objetivo se incluyen todas las


realidades contenidas, construidas y desarrolladas dentro de este marco
inicial que se denomina Lemos: su estructuración interna, su
fragmentación y reconstrucción, y los límites más o menos precisos de
estas entidades. En esta dinámica, los caminos se bifurcan claramente
durante la Edad Media, cuando una parte del conjunto deviene en un
núcleo urbano, alterando para siempre su morfología y las relaciones
son su entorno. La dualidad campo-ciudad revoluciona todos los
parámetros previos de cambio y continuidad.
Ambos objetivos quedan limitados al ámbito territorial, y a la
manera en la que este depende del poder y la sociedad. Las
potencialidades de estudio de Lemos en la Edad Media desbordan estos
ámbitos, pero nosotros nos centraremos sustancialmente en el

16
conocimiento territorial del conjunto, y de cada una de sus partes, con
la fuerte impronta socioeconómica que esto acaba por tener entre un
mar de parroquias rurales y unos faros urbanos que rompen la
homogeneidad de sus campos.
El territorio es tanto el lugar donde viven las gentes como el
espacio sobre el que los poderes se proyectan. El límite de un condado
o de una villa es el marco de un encuadre social, pero sobre todo señala
el término de separación entre dos poderes distintos. En este sentido,
buscaremos identificar los poderes que actúan en Lemos y la manera en
que lo moldean espacialmente. La alegoría más evidente en este caso se
localiza en la ciudad de Monforte, cuyo núcleo medieval se encuentra
encaramado al monte de San Vicente, sobre cuyas cotas más altas
dominan el amplio valle tres edificios, tres poderes: el castillo, recuerdo
del condado, pero también del poder real, de la monarquía que como
agente externo intervendrá sobre Lemos, dejando finalmente la mayor
parte del protagonismo a la familia condal; el monasterio de San
Vicente del Pino, recuerdo del poder eclesiástico, extremadamente
destacado en toda la cuenca del Sil; y la villa medieval, ligeramente por
debajo de los anteriores, llegada en último lugar, pero llamada a intentar
controlar una parte del valle circundante, al menos en la medida que los
Estados del conde de Lemos tienen su centro y cabecera en la propia
villa de Monforte de Lemos.

Tres ojos miran asomados al balcón de San Vicente la llanura


que se extiende en todas direcciones. Cada uno de ellos ve el territorio
según su mirada, según sus competencias, según la arquitectura en la
que lo encuadra. Nuestro objetivo último es conocer qué mira cada uno
de ellos, cuando su vista apunta al suelo.

Nuestra metodología puede ser definida como analítico-


acumulativa. Consiste fundamentalmente en la acumulación de cuantos
datos documentales puedan rastrearse en las fuentes medievales para

17
determinar qué se encuentra dentro del espacio definido como Lemos y
qué se localiza en otras entidades homólogas limítrofes, y a su vez, qué
demarcaciones menores estructuran el interior de este espacio mayor.
Establecido este primer paso, concurren los elementos más
analíticos en torno al dato localizado en las fuentes. En primer lugar, se
propone una identificación e interpretación razonada de cada una de las
referencias concretas, incluidos los distintos elementos paisajísticos
como ríos o montañas, extremo para el que nos valemos de multitud de
elementos auxiliares, notablemente el Nomenclátor Oficial de Galicia1
y plataformas propias del Instituto Geográfico Nacional2, aunque
también de obras tales como el Diccionario de Madoz3, el Catastro del
Marqués de la Ensenada4, el mapa de la diócesis de Lugo de Tomás
López (1768)5 y los trabajos de F.X. Río Barja6 y R. Castro Redondo7

1
Accesible a través de la página [Link]
Registra todas las parroquias gallegas con sus entidades menores, permitiendo
búsquedas por municipio y provincia, así como por nombres parciales. En el lado
opuesto, no registra las entidades urbanas, siendo útil exclusivamente para las
feligresías rurales.
2
Particularmente el Visor Iberprix, accesible en [Link]
3
Pascual MADOZ, Diccionario geográfico-estadístico-historico de España y sus
posesiones de ultramar, Madrid, Establecimiento tipográfico de P. Madoz y L.
Sagasti, t. I-XVI, 1846-1850. Accesible en
[Link]
53.
4
Los datos del catastro han sido publicados por Rosa María GUNTIÑAS
RODRÍGUEZ, La villa de Monforte a la luz del Catastro de Ensenada, Un ejemplo
de capital de un Estado señorial (partes I y II), para la página de la Asociación
Cultural de Estudios Históricos de Galicia, accesible en
[Link]
5
Tomás LÓPEZ, Mapa general del obispado de Lugo, Madrid, 1768, accesible en
[Link]
6
Francisco Xavier RIO BARJA, Cartografía Xurisdiccional de Galicia no século
XVIII, Santiago de Compostela, Consello da Cultura Galega, 1990.
7
Rubén CASTRO REDONDO, Medir y delimitar en un mundo impreciso: conflictos
entre vecinos por medidas y límites en la Galicia moderna, tesis doctoral dirigida por
Ofelia Castelao, Santiago de Compostela, Universidad de Santiago de Compostela,
2016.

18
para la Edad Moderna8. También hemos utilizado los índices
topográficos de las ediciones documentales, y de los trabajos filológicos
sobre la toponimia de cada uno de los municipios de Lemos publicados
por N. Ares Vázquez9.
Una vez identificados los lugares y las referencias topográficas
los situamos siguiendo la fórmula lugar-parroquia-municipio actuales.
La frecuencia de su empleo es exactamente la inversa, figurando
exclusivamente el municipio cuando es esta toda la identificación
requerida, feligresía y municipio si no hay que identificar una entidad
menor, y el conjunto completo cuando es necesario.
A continuación, en los casos en que sea de interés, procedemos
a la georreferenciación del lugar o elemento topográfico a través de los
Sistemas de Información Geográfica (GIS), para integrar, almacenar y
analizar los datos geográficos, y acceder a su representación y
visualización.
En nuestro caso los utilizaremos a través del programa QGIS,
de acceso abierto10. En él, partiendo de una capa ráster del PNOA y una
capa vectorial de parroquias de Galicia, iremos georreferenciando los
diversos puntos para obtener nuevas capas vectoriales de líneas y

8
Consultable en la página [Link]
9
Nicandro ARES VÁZQUEZ, “Toponimia do Concello do Saviñao”, en Lucensia,
vol. 6, n. 13 (1996), pp. 47-68; “Toponimia do Concello de Sober”, en Lucensia, vol.
15, n. 31 (2005), pp. 245-280; “Toponimia do Concello de Monforte de Lemos”, en
Lucensia, vol. 16, n. 32 (2006), pp. 41-74; “Toponimia do Concello da Pobra do
Brollón”, en Lucensia, vol. 17, n. 35 (2007), pp. 241-262; “Toponimia do Concello
de Pantón”, en Lucensia, vol. 20, n. 41 (2010), pp. 245-286; “Toponimia do Concello
de Bóveda”, en Lucensia, vol. 21, n. 42 (2011), pp. 83-100; y “Toponimia do Concello
do Incio”, en Lucensia, vol. 23, n. 46 (2012), pp. 61-90.
También Nicandro ARES VÁZQUEZ, “Carude, Ramberde, Sambade, Sesvalde:
topónimos de Monforte”, en Boletín de Estudios del Seminario. Homenaje al Dr.
Eligio Rivas Quintas. Seminario ''Fontán-Sarmiento'' de hagiografía, toponimia y
onomástica de Galicia, n. 21 (2000), pp. 64-69.
10
En concreto, en su versión 3.4 Madeira.

19
polígonos según las necesidades de cada caso. En la construcción de
estos últimos nos valdremos del antedicho mapa parroquial actual, con
todas las reservas que eso conlleva y, sobre todo, de las formas básicas
de la topografía. De este modo, cuando la documentación no sea lo
suficientemente explícita, tenderemos a valernos de los límites
ofrecidos por ríos y formas montañosas principalmente.
Finalmente, utilizaremos también el método comparativo,
apoyándonos en una amplia bibliografía específica sobre cada uno de
los temas que se irán abordando, con el objetivo de poder interpretarlos
e integrarlos de manera óptima.
De esta manera presentaremos los diferentes eslabones de la
cadena histórica del Lemos medieval, en un sentido cronológico, a
pesar de ciertos encabalgamientos obligados por la simultaneidad con
la que concurren múltiples procesos.
Para aplicar la metodología expuesta, que hemos definido como
analítico-acumulativa, era imprescindible realizar una búsqueda
razonada y sistemática de fuentes con las que construir las respuestas a
las preguntas de las que partíamos. La suma total de todos estos recursos
constituye los pilares sobre los que hemos edificado las conclusiones de
este trabajo, de modo y manera que conocerlos y valorarlos se convierte
en poco menos que la clave de bóveda que permite estimar su alcance
y validez.
Conocer el territorio es a menudo conocer la huella de los
poderes que le dan forma. Desde un primer momento sabíamos que la
imagen más nítida y simbólica de los poderes que esculpieron Lemos
era el monte de San Vicente de la ciudad de Monforte de Lemos. Sobre
su cima dos torres convecinas a los cielos, como decía Luis de Góngora,
y a la vez convecinas entre sí: la torre del castillo y el campanario del
monasterio de San Vicente, ambas a una altura parecida, sin que
ninguna se destaque sobre la otra, pero ambas haciéndolo sobre la

20
llanura de Lemos. Alrededor de ellas la ciudad, la comunidad urbana
medieval. Teníamos así los tres poderes clave: el condado y el
monasterio, unidades de organización del mundo rural de Lemos, y el
concejo urbano de Monforte, el ente dispuesto a reclamar su
singularidad política y social en la inmensidad rural.
Para dos de estos tres poderes, el monasterio y el concejo,
conocíamos desde el primer momento la existencia de instrumentos de
descripción de sus respectivos archivos realizados a comienzos del siglo
XIX, antes de que guerras, desamortizaciones y traslados rompieran la
quietud con la que habían habitado y registrado sus actividades. Para la
abadía, como para el tercero de nuestros poderes, el condal, contábamos
además con importantes estudios publicados, que nos permitían en
algún sentido partir a hombros de gigantes, parafraseando la cita
atribuida a Bernardo de Chartres.

El conocimiento de estos tres poderes guio nuestros primeros


movimientos, que progresivamente se fueron ampliando a otros
estudios, a otros elementos, a otros castillos, a otras abadías y concejos.
La comprensión de muchos fenómenos aislados que en verdad apenas
reproducían en Lemos una realidad común a Galicia, al reino
castellanoleonés o al Occidente europeo terminaron por llevarnos hacia
otros muchos trabajos de los que damos cuenta en la bibliografía.

Por el momento, y siempre respetado este orden de los poderes


centrales a los periféricos, de lo particular a lo general y de lo general a
lo particular en muchas ocasiones, presentamos las fuentes inéditas y
las editadas en las que nos hemos apoyado.

La selección del corpus documental parte de una dicotomía


absolutamente lógica: fuentes inéditas y las fuentes editadas. Si a las
primeras se les anteponía el reto de encontrarlas, leerlas e interpretarlas,
a las segundas les antecedía la necesidad de filtrarlas y elegir en el
tiempo dado dónde buscar y con qué criterios.

21
El primer gran pilar sobre el que se asienta el presente estudio
es la documentación inédita. Empezando el recorrido por los tres
poderes locales asentados sobre la montaña de San Vicente del Pino -
monasterio, concejo y poder condal-, éramos plenamente conscientes
desde un principio de la particular necesidad de conocer las
posibilidades de los dos últimos.
El Archivo Ducal de Alba (ADA), situado en el palacio de Liria
(Madrid), nos permitió el acceso a la documentación proveniente de la
casa condal de Lemos, que albergan en su calidad de herederos del título
de conde/condesa de Lemos desde el siglo XVIII. Sabíamos de la
persistencia de varios diplomas procedentes del viejo título lucense
gracias a la edición de E. Pardo de Guevara y Valdés, pero
desconocíamos si existían otros diplomas que pudieran resultar de
nuestro interés.

La consulta nos sirvió para observar que la documentación no


se conserva agrupada en un fondo unificado con todos los diplomas
provenientes del condado de Lemos, sino que se haya fragmentada
según otros criterios archivísticos como pueden ser la cronología, la
temática o el soporte. Con ello debemos asumir la pérdida de cierta
información que solo la unidad del fondo original podría ofrecer.

Por lo demás, el volumen de diplomas de nuestro interés no es


excesivamente grande, muestra a su vez de una pérdida importante de
información, de la que fundamentalmente han sobrevivido los
privilegios y concesiones regias.

Aunque los expedientes totales provenientes del viejo fondo de


Lemos son más numerosos, aquellos específicamente vinculados a la
tierra de Lemos o a los objetivos de este estudio se reducen
considerablemente.

22
Desde un primer momento debimos descartar las posibilidades
del Archivo Municipal de Monforte de Lemos, cuyos fondos más
antiguos no se retrotraen más allá de la segunda mitad del siglo XVI.
Afortunadamente, dispusimos de un inventario de sus fondos, que
forma parte de una colección particular en manos de una familia de
Monforte. Fue realizado en el año 1800, es decir, antes de la Guerra de
la Independencia, particularmente destructiva en Monforte, y antes de
los dos traslados que ha sufrido la casa consistorial, uno en el siglo XIX,
para ocupar el edificio del antiguo hospital del Sancti-Spiritus, vacío
tras la desamortización, y otro a finales del siglo XX, hacia el actual
edificio localizado en la plaza de Santo Antonio. El texto distribuye los
fondos concejiles en 28 legajos.
Todo indica que el fondo medieval del archivo no gozaba ya de
buena salud en los albores del siglo XIX, aunque aún conservaba
algunos documentos sueltos que habrían sido de gran utilidad.

La información que podemos obtener de cada uno de sus


asientos es más que limitada, pero a falta de otras fuentes, deberemos
hacer de la necesidad virtud.

Pese a tratarse de la única de las tres instituciones para la que


contábamos con un estudio profundo acerca de su documentación, el
monasterio de San Vicente del Pino nos ha brindado nuevos diplomas
inéditos, alguno de los cuales ayudará a complementar y comprender
mejor la colección editada hace casi tres décadas por Carlos Rodríguez
Fernández.

En primer lugar, y de manera muy semejante a lo ocurrido con


los fondos concejiles, dispusimos de un inventario del archivo monacal,
realizado en el año 1833, durante el Trienio Liberal, y que hoy se
encuentra en una colección particular. Registra 1204 documentos
mayoritariamente procedentes de la Edad Moderna, aunque algunos
corresponden a la Edad Media.

23
De su lectura se traduce la organización interna del archivo del
monasterio, estructurado en 6 armarios con la siguiente disposición:

Armario Cajón Legajo Número


1 1-10 1-17 1-497
2 11-23 18-36 494-784
3 24-30 37-47 785-840
4 31-41 48-63 841-1055
5 41-53 64-84 1056-1176
6 54-57 86-92 1177-1204
Tabla 1. Organización interna del archivo del monasterio de San Vicente del
Pino según el Inventario de 1833.

En ninguno de los asientos se registran los privilegios regios


conservados y publicados en la colección antedicha, con lo que
probablemente la abadía contara con una suerte de archivo histórico
separado.

A pesar de la Exclaustración, varios de estos diplomas históricos


debieron de quedarse en Monforte. Lo inferimos de los artículos
escritos por el historiador local P. Boo Pita, que a mediados del siglo
XX afirma haber visto en el monasterio pergaminos que hoy no se
conservan ni figuran en la Colección diplomática editada por C.
Rodríguez Fernández en 199011.

Este historiador local fotografió el fondo documental que


quedaba en Monforte a mediados del siglo XX, pues hemos hallado las
reproducciones en el Fondo Fotográfico Pedro Boo Pita de la Colección
Sánchez Albornoz, alojada en la biblioteca Tomás Navarro Tomás del
Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC de Madrid.

11
Véase por ejemplo en Pedro BOO PITA, ''Santa Maria la Real de la Regoa'', Boletín
de la Comisión de Monumentos de Lugo, 3, n. 29-30 (1949), pp. 207-210.

24
El fondo consta de distintas carpetillas de imágenes, algunos de
diplomas conocidos y publicados en la colección antedicha, pero en
otros casos, de textos desconocidos o, al menos, perdidos. La calidad
de las fotografías es aceptable, aunque presentan problemas de lectura
en las esquinas, que se unen a las propias del desgaste del pergamino
que reproducen.
Muy vinculado a este último fondo, debemos señalar varios
documentos copiados en la Colección de Sobreira y Salgado (t. V),
albergada en la Real Academia de la Historia. En esta obra se hallan
varios de los diplomas anteriormente reseñados, pero también algunos
ausentes de la colección Boo Pita y de la colección diplomática de C.
Rodríguez Fernández.
Además de los fondos de los tres grandes poderes locales
monfortinos, hemos hallado otros diplomas, expedientes y fondos
procedentes de otras instituciones (e incluso, personas físicas), que han
resultado de trascendental importancia para el desarrollo de este
estudio.
Aunque Monforte es hoy el único núcleo urbano con el título y
consideración demográfica y morfológica de ciudad, en la Edad Media
se fundó una segunda entidad urbana, que hoy ha quedado relegada a
una posición rural, encabezando un municipio que no llega a 2.000
habitantes: A Pobra do Brollón. Con este nuevo núcleo urbano viene un
nuevo poder local, el concejo de la puebla y su alfoz, y las doce
parroquias de su jurisdicción. El conjunto documental del que nos
hemos valido para su estudio procede del Archivo de la Real
Chancillería de Valladolid (ARChV), donde la condesa de Lemos en el
siglo XVI, Beatriz de Castro Osorio, así como su bisnieto, Fernando
Ruiz de Castro Andrade, debieron responder a distintos pleitos
planteados por los vecinos de la población en los que se desgrana la
historia y los privilegios concedidos a esta desde su fundación.

25
Durante el desarrollo de nuestro estudio hemos tenido también
la oportunidad de acceder a un fondo de pergaminos de los siglos XV y
XVI procedentes de una colección particular en manos de una familia
monfortina. Se trata de un total de 36 pergaminos cuyas fechas extremas
son 1445 y 1525, formados mayoritariamente por compraventas, que
parecen oscilar en torno al matrimonio formado por Gonzalo da
Estrada, mercader y regidor de la villa de Monforte, y su esposa Teresa
Álvarez. Algunos de los diplomas narran la historia previa de las
propiedades (varias de las cuales llegaron a Teresa a través de su primer
matrimonio con Suero Álvarez), mientras otros no parecen tener una
relación evidente con la pareja.
No todos los diplomas nos han sido de utilidad para la redacción
de esta tesis, cuyas preguntas son demasiado específicas para la
información que ofrecen estos textos en algunas ocasiones. Por ello, tan
solo haremos relación de aquellos que emplearemos en las páginas
siguientes.

Los recibimos escaneados en 7 PDFs distintos, numerados del


12 al 19, cifra que mantenemos a la hora de paginar los documentos,
reiniciando desde la primera página en cada uno de los archivos. Por el
contrario, el número de documento que asignamos corresponde a su
posición en el conjunto del fondo.

En la misma colección se encontraba una traducción del acta


fundacional del burgo de Pino (1104), escrita a bolígrafo sobre lo que
parece una hoja de cuaderno. El pergamino fundacional ha
desaparecido (su contenido se halla inserto en España Sagrada), pero
todo apunta a que la persona que realizó esta traducción tenía ante sí el
texto original, que debemos suponer consecuentemente que no salió de
Monforte en el siglo XIX y se debe contar entre los múltiples diplomas
desaparecidos a mediados del siglo XX.

26
Con los fondos del Archivo Histórico Nacional hemos tratado
de cubrir los vacíos que encontrábamos en algunas instituciones
importantes de la tierra de Lemos. El ejemplo más importante sería el
monasterio de San Martiño da Cova (O Saviñao), para el que, ante la
imposibilidad de leer todos sus fondos, optamos por consultar la
información reflejado en su cartulario moderno12, que al menos nos
permite tener una imagen global de las posesiones dominicales y, sobre
todo, jurisdiccionales del cenobio desde la muy Baja Edad Media.

Del resto de fondos, apenas incluimos algunos legajos y


pergaminos sueltos procedentes del monasterio de San Xulián de
Lobios, Santa María de Castro de Rei y el hospital del Sancti-Spiritus
de Monforte, así como dos diplomas adscritos a las parroquias de San
Salvador de Moreda (Monforte de Lemos) y San Fiz de Cangas
(Pantón).

Finalmente, en la Biblioteca Nacional hemos tenido acceso a un


manuscrito moderno en el que se narra la historia de la familia de los
López de Lemos13.
En cuanto a la documentación editada, hemos contados con dos
auténticos faroles de indiscutible utilidad para poder manejarnos entre
las tinieblas de la selección de obras. Por un lado, el trabajo de F. J.
Pérez Rodríguez dedicada a los monasterios de Galicia14, entendida
como una guía fundamental para conocer qué instituciones monásticas
se encontraban directamente vinculadas a la Tierra de Lemos o en su
entorno, y por otro la herramienta del Corpus Documentale Latinum
Gallaeciae (CODOLGA) 15, gracias a cuyo motor de búsqueda entre

12
AHN Clero-Secular_Regular, L.6671. Libro Becerro de San Martiño da Cova.
13
BNE, MSS/11642(H.26R.-63V. ANÓNIMO (ca 1650), Breve epítome de la familia y
casas de los López de Lemos, pobladores de la tierra de Lemos.
14
Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ: Mosteiros de Galicia na Idade Media.
Ourense, Excma. Deputación Provincial de Ourense, 2008.
15
Versión 15 (2018), accesible en [Link]

27
más de 16.000 documentos latinos del ámbito medieval gallego hemos
podido ampliar nuestras pesquisas, descendiendo hasta los elementos
más sencillos del mapa de Lemos.
De este modo entramos definitivamente a hacer balance de todo
el cómputo de fondos documentales editados que de manera poco
sorprendente muestran una preponderancia absoluta de las instituciones
eclesiásticas.

En primer lugar, para el poder condal contamos con el estudio


diplomático publicado por E. Pardo de Guevara y Valdés en su obra
dedicada a los condes de Lemos. Se trata en todo caso del conjunto de
diplomas utilizados por este autor para la redacción de su obra, y no un
estudio sistemático de toda la potencial documentación del poder
condal de Lemos16.

Siguiendo con los fondos de los tres poderes locales, debemos


referirnos a la Colección documental del monasterio de San Vicente del
Pino, editada por Carlos Rodríguez Fernández en 1990, en su tesis
doctoral dirigida por José Ignacio Fernández de Viana y Vieites.
Contiene un total de 539 diplomas, 440 de ellos anteriores al año 1500,
de los que 399 pertenecen al siglo XV. Incluye igualmente los fondos
del priorato de San Pedro de Valverde, localizado en la parroquia
homónima (Monforte de Lemos)17.
Aunque más tardío, el otro gran monasterio de Lemos, el
cisterciense de Santa María de Ferreira de Pantón, según la edición de

16
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los Señores de Galicia: tenentes y
condes de Lemos en la Edad Media, A Coruña, Fundación Pedro Barrié de la Maza,
Instituto de Estudios Gallegos ''Padre Sarmiento'' CSIC, t. II, 2000.
17
Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente del
Pino, tesis doctoral dirigida por José Ignacio de Viana y Vieites, Granada,
Universidad de Granada. Facultad de Filosofía y letras, 1990.

28
José Ignacio Fernández de Viana y Vieites en el año 1994. Tiene casi
250 diplomas de nuestro interés para los siglos XI al XV18.

Tras San Vicente de Monforte y Santa María de Ferreira, los


siguientes fondos monásticos en importancia serían los de otras dos
grandes abadías gallegas medievales, Samos y Celanova. De ellos
debemos destacar el generoso volumen de documentos altomedievales
relativos a Lemos que atesoran, constituyendo en cierta medida el
contrapunto a los fondos de San Vicente del Pino.
En el caso de San Xulián de Samos, monasterio muy cercano a
Lemos y particularmente relevante en las zonas más septentrionales de
la comarca, contamos con la edición de su Tumbo realizada por Manuel
Lucas Álvarez en el año 1986, con cerca de un centenar de diplomas de
nuestro interés19.

Para Celanova disponemos de la edición y estudio diplomático


de su tumbo, en dos volúmenes, por José Miguel Andrade Cernadas en
199520. A esta obra se unen los diferentes tomos de las colecciones
diplomáticas realizadas por Emilio Sáez y Carlos Sáez, confeccionados
en los años 199621, 200022 y 200623, así como la colección editada por

18
José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA Y VIEITES, Colección diplomática del
Monasterio de Santa María de Ferreira de Pantón, Lugo, Excma. Diputación
Provincial de Lugo, 1994.
19
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de Samos (s. VIII-XII),
Estudio introductorio. Edición diplomática. Apéndices e índices, Santiago de
Compostela, Obra social Caixa Galicia, 1986.
20
José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova, Estudio
introductorio, edición e índices (ss. IX-XII), Santiago de Compostela, Consello da
Cultura Galega, t. I – II, 1995.
21
Emilio SÁEZ, Carlos SÁEZ, Colección diplomática del Monasterio de Celanova
(842-1230), 1. (842-942), Alcalá de Henares, Universidad de Alcalá, 1996.
22
Emilio SÁEZ, Carlos SÁEZ, Colección diplomática del Monasterio de Celanova
(842-1230), 2 (943-988), Alcalá de Henares, Universidad de Alcalá, 2000.
23
Emilio SÁEZ, Carlos SÁEZ, Colección diplomática del Monasterio de Celanova
(842-1230), 3 (989-1006), Alcalá de Henares, Universidad de Alcalá, 2006.

29
María Beatriz Vaquero Díaz en el año 2004 para la horquilla
comprendida entre los siglos XIII y XV24

El repaso inicial debe completarse con las colecciones


procedentes de la Iglesia de Lugo. Destacamos en este sentido las obras
de María José Portela Silva sobre la documentación lucense de los
siglos XIV25 y XV26, con centenas de documentos de nuestro interés.
En el Tumbo Viejo de esta iglesia, editado por José Luis López Sangil
y Manuel Vidán Torreira en el año 2011, se contienen algunos de los
diplomas más antiguos (o presuntamente más antiguos) que han servido
a nuestro estudio27. Finalmente, hemos utilizado las aún recientes
publicaciones de las obras de Ventura Cañizares del Rey (4 tomos que
han visto la luz entre los años 2012 y 2016), una completa transcripción
de los diplomas de la iglesia lucense, realizada por este autor de finales
del siglo XIX y comienzos del XX, que adolece sin embargo de un
estudio diplomático en profundidad sobre la naturaleza documental de
cada texto28.

Además de estas obras generales, nos hemos valido de la


ensalada de documentos del siglo XIII publicados por José Ignacio
Fernández de Viana y Vieites en el año 200429.

24
María Beatriz VAQUERO DÍAZ, Colección diplomática do Mosteiro de San
Salvador de Celanova (s. XIII-XV), Vigo, Concello de Celanova/Universidade de
Vigo, Ed. Tórculo, 2004
25
María José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo. Século XIV,
Santiago de Compostela, Consello da Cultura galega, 2007.
26
María Xosé PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo. Século XV,
Santiago de Compostela, Consello da Cultura galega, 2005.
27
José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo de Lugo
(transcripción completa)”, en Estudios mindonienses, 27 (2011), pp. 11-373.
28
Buenaventura CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática, Lugo,
publicaciones de la Diócesis de Lugo, t. I-IV, 2012-2016. En los tres últimos tomos
el nombre del autor figura como Ventura Cañizares del Rey.
29
José Ignacio de VIANA y VIEITES, “Ensalada de documentos de la Catedral de
Lugo del siglo XIII”, en Manuel C. DÍAZ y DÍAZ (Coord.), Escritos dedicados a José

30
Fuera del ámbito medieval, encontramos el estudio de María
Nieves Peiró Graner sobre el señorío de la iglesia lucense en el siglo
XVI, que ha sido fundamental tanto para el conocimiento de la
arquitectura territorial de la iglesia en esta centuria como para el de sus
propiedades en distintos puntos de Monforte y la tierra de Lemos30.
Para el resto de los monasterios asentados en Lemos,
encontramos las siguientes ediciones:

- La edición del privilegio de fundación del monasterio de


San Vitoiro de Ribas de Miño (O Saviñao), estudiado por
Manuel Martínez Sueiro en 191931.

- La obra dedicada al monasterio de San Miguel de Eiré por


Manuel López Ferreiro en 1974, si bien recoge
mayoritariamente documentación moderna32.
- La colección diplomática medieval del priorato de San
Vicenzo de Pombeiro (Pantón), confeccionada por Manuel
Lucas Álvarez y Pedro Lucas Domínguez en el año 1996,
con más de un centenar de documentos de nuestro interés33.

María Fernández Catón, León, Centro de Estudios e Investigación ''San Isidoro'', Caja
España de Inversiones, Archivo Histórico Diocesano, t. I, n. 2, pp. 477-491.
30
María de las Nieves PEIRÓ GRANER, El señorío episcopal lucense en el siglo
XVI. Estructura y administración, Lugo, servicio de publicaciones de la Excma.
Diputación Provincial de Lugo, 1998,
31
Manuel MARTÍNEZ SUEIRO, “Privilegio de fundación del Monasterio de San
Victorio de Ribas de Miño, suscrito por el rey Ramiro II”, en Boletín de la Comisión
provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Orense, VI, n. 128, sept-oct
1919, pp. 142-144.
32
Manuel LÓPEZ FERREIRO, El monasterio de San Miguel de Eiré, según el libro
de Apeos de 1593 y sus antecedentes históricos, Santiago de Compostela, Memoria
de licenciatura, 1974.
33
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato
benedictino de San Vicenzo de Pombeiro y su colección diplomática en la Edad
Media, Sada, Edicións do Castro, 1996.

31
- En la misma línea del anterior, los diplomas trabajados por
Jaime Delgado Gómez en 2010, en torno a los orígenes del
monasterio de Santo Estevo de Ribas de Miño, con dos
textos a los que también teníamos acceso a través de las
ediciones anteriormente citadas para la iglesia lucense 34.
Fuera de la comarca encontramos multitud de instituciones con
intereses directos en Lemos, cuyos fondos documentales registran su
actividad pasada sobre cotos y heredades. Para poder conocerlas, nos
hemos servido de las siguientes publicaciones:
- Los fondos del monasterio de Santa María de Meira (Meira,
Lugo), estudiados por María de las Mercedes Domínguez
Casal en su tesis doctoral realizada en el año 1952 en la
Universidad Central de Madrid35.

- Los estudios realizados sobre el monasterio de Santa


Cristina de Ribas de Sil (Parada de Sil, Ourense), la tesis
doctoral de Elisa Fernández Suárez dirigida por Manuel
Lucas Álvarez en 195836, y el más reciente realizado por
Víctor Rodríguez Muñiz en 2011.37

34
Jaime DELGADO GÓMEZ, “Los muy interesantes restos histórico-arqueológicos
de la que fue la iglesia de San Pedro de Cela” en Enrique SAMPIL SÁNCHEZ
(Coord.), Circulo Polo Saviñao III: 50 aniversario do círculo cultural recreativo
Saviñao, Escairón: Círculo cultural recreativo Saviñao, 2010, pp. 211-230.
35
María de las Mercedes DOMÍNGUEZ CASAL, El monasterio de Santa María de
Meira y su colección diplomática, tesis doctoral inédita, Madrid, Universidad Central
de Madrid, 1952.
36
Elisa FERNÁNDEZ SUÁREZ, El monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil,
Trabajo de licenciatura realizado bajo la dirección del catedrático Dr. D. Manuel
Lucas Álvarez, Santiago de Compostela: Universidade de Santiago de Compostela
(USC), t. I, 1958.
37
Victor RODRIGUEZ MUÑIZ, O mosteiro de Santa Cristina de Ribas de Sil na
Idade Media, Ourense, Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense, Grupo Marcelo
Macías, 2011.

32
- Los fondos del monasterio de San Pedro de Rocas (Esgos,
Ourense), estudiados y publicados por Emilio Duro Peña en
1972, y que, pese a su cercanía geográfica, no nos ha
aportado ninguna información38.
- Los Tumbos de Sobrado, publicados en sus dos volúmenes
en el año 1976 por Pilar Loscertales de G. de
Valdeavellano39.

- La colección diplomática del monasterio de Santo Estevo


de Ribas de Sil (Nogueira de Ramuín, Ourense), publicada
por Emilio Duro Peña en 1977 con más de un centenar de
textos que han requerido nuestra atención40.

- La colección documental del monasterio de Santa María de


Ferreira de Pallares (Guntín, Lugo), tesis doctoral de José
Ángel Rey Caíña bajo la dirección de José Ignacio
Fernández de Viana y Vieites en la Universidad de Granada
en el año 198541.

- La colección diplomática del monasterio de San Salvador


de Sobrado de Trives (Ourense), obra de Antonio Martínez

38
Emilio DURO PEÑA, El Monasterio de San Pedro de Rocas y su colección
documental, Ourense, Instituto de Estudios Orensanos "Padre Feijoo", 1972.
39
Pilar LOSCERTALES DE GARCÍA DE VALDEAVELLANO, Tumbos del
Monasterio de Sobrado de los Monjes, Madrid, Dirección General del Patrimonio
Artístico y Cultural-Archivo Histórico Nacional, T. I-II, 1976,
40
Emilio DURO PEÑA, El monasterio de San Esteban de Ribas de Sil, Ourense,
Instituto de Estudios Orensanos ‘’Padre Feijoo’’ de la Diputación de Orense, 1977.
41
José Ángel REY CAÍÑA, Colección diplomática de Ferreira de Pallares, tesis
doctoral dirigida por José Ignacio Fernández de Viana y Vieites, Granada,
Universidad de Granada. Facultad de Filosofía y letras, 1985.

33
Sáez en su tesis doctoral dirigida por José Ignacio
Fernández de Viana y Vieites en 198942.

- Las colecciones diplomáticas del monasterio de Santa


María de Melón (Melón, Ourense), publicadas para los
siglos XII y XIII por María Teresa Soto Lamas en su
memoria de licenciatura dirigida por Miguel Romaní
Martínez en la Universidad de Santiago de Compostela en
el año 199243, y para el siglo XIV por María José Losada
Meléndez en el mismo año, en la misma institución y en
idéntica memoria y director44; y la tesis doctoral sobre el
mismo periodo elaborada por Segundo Cambón Suárez en
1957 bajo la dirección de Manuel Lucas Álvarez45.
- La pequeña relación de documentos procedentes del fondo
del monasterio de Santa María Magdalena de Sarria,
editados por Xaime Félix López Arias en el año 199646.
- La colección diplomática de los monasterios de Antealtares,
Soandres y Toques, publicada por Manuel Lucas Álvarez
en el año 2001. Realmente nuestro interés se centra solo en

42
Antonio MARTÍNEZ SÁEZ, El Monasterio de San Salvador de Sobrado de Trives:
estudio histórico y diplomático, tesis doctoral dirigida por José Ignacio Fernández de
Viana y Vieites, Granada, Universidad de Granada, 1989.
43
María Teresa SOTO LAMAS, La colección diplomática del Monasterio cisterciense
de Melón, siglos XII-XIII (pergaminos de la Catedral de Ourense), memoria de
licenciatura dirigida por Miguel Romaní Martínez, Santiago de Compostela,
Universidad de Santiago de Compostela, 1992.
44
María José LOSADA MENÉNDEZ, La colección diplomática del Monasterio
cisterciense de Melón, siglo XIV (pergaminos de la Catedral de Ourense), memoria
de licenciatura dirigida por Miguel Romaní Martínez, Santiago de Compostela,
Universidad de Santiago de Compostela, 1992.
45
Segundo CAMBÓN SUÁREZ, El monasterio de Santa María de Melón (siglos XII-
XIII), tesis doctoral dirigida por Manuel Lucas Álvarez, Santiago de Compostela,
Universidade de Santiago de Compostela, 1957.
46
Xaime Félix LÓPEZ ARIAS, Santa María Magdalena de Sarria, Lugo, Excma.
Deputación provincial de Lugo, 1996.

34
el primero de estos cenobios, que poseía dos cotos
jurisdiccionales en Lemos47.

- La edición del Tumbo de Toxos Outos realizada por


Francisco Javier Pérez Rodríguez en el año 200448.

- Los diplomas editados procedentes del fondo del


monasterio de Santa María de Castro de Rei de Lemos
(Paradela, Lugo), publicados por Ángel Fernández López
en el año 200649.
- La pequeña obra en torno al fondo del cenobio de Santo
Estevo de Chouzán (Carballedo, Lugo), en la orilla del río
Miño, publicada por Ricardo Pichel Gotérrez en el año
200950. Así como los diplomas procedentes de su vecino
San Xoán da Cova (Carballedo, Lugo), igualmente un
monasterio ribereño, publicados por Teresa C. Moure Pena
en el año 200551.

47
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, San Paio de Antealtares, Soandres y Toques: tres
monasterios medievales gallegos, Seminario de Estudos Galegos, Sada: Edicións do
Castro, 2001.
48
Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ, Os documentos do Tombo de Toxos Outos,
Santiago de Compostela, Consello da Cultura Galega, Sección de Patrimonio
Histórico, 2004.
49
Ángel FERNÁNDEZ LÓPEZ, El monasterio cisterciense de Santa María de Castro
de Rey (Paradela), Lugo, Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial,
2006.
50
Ricardo PICHEL GOTÉRREZ, Fundación e primeiros séculos do mosteiro bieito
de Santo Estevo de Chouzán (sécs. IX-XIII), Noia: Ed. Toxosoutos, Serie Trivium,
2009.
51
Teresa C. MOURE PENA, “El Antiguo monasterio benedictino de San Xoán da
Coba (Carballedo, Lugo)”, en José Antonio RODRÍGUEZ MOURIÑO (Coord.), Ruta
Cicloturística del Románico-Internacional, XXIII Ruta Cicloturística del Románico-
Internacional [6 febrero-19 junio 2005], Pontevedra, Fundación Cultural Rutas del
Románico, 2005.

35
- Los fondos documentales del monasterio de Santa María de
Oseira (San Cristovo de Cea, Ourense), editados en cinco
tomos bajo la dirección de Miguel Romaní Martínez en
cinco tomos publicados de manera escalonada entre los
años 1990 y 2008. Una rápida valoración permite observar
una tendencia decreciente en el volumen documental de
nuestro interés, siendo más infrecuentes en la Baja Edad
Media52.

- La reciente obra de José Méndez Pérez, Pablo S. Otero


Piñeyro Maseda y Miguel Romaní Martínez dedicada al
monasterio de San Salvador de Asma (Chantada), publicada
en el año 2016. En total cuenta con una treintena de
diplomas que han resultado de nuestro interés, ya sea por su
relación directa con Lemos o, en una lectura en negativo,
para conocer los lugares que no se ubicaban en Lemos y,
consecuentemente, establecer sus límites53.

- La colección documental del cenobio de Santa María de


Montederramo (Montederramo, Ourense), publicada en tres
tomos por Ramón Lorenzo en el año 2016. Pese a tratarse
de una institución exterior a la tierra de Lemos, hemos

52
Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ (Dir.), A colección diplomática do Mosteiro
Cisterciense de Santa María de Oseira (Ourense), Santiago de Compostela, Tórculo,
t. I-V, 1990-2008.
T.1. 1025-1310, t.2. 1025-1310, t. 3. 1310-1399 (Edición de Miguel Romaní)
T. 4: 1400-1435 (Edición de Miguel Romaní, Pablo S. Otero-Pyñeiro Maseda,
Margarita Garrido)
T. 5. 1435-1485 (Edición de Pablo S. Otero Piñeyro Maseda).
53
José MÉNDEZ PÉREZ, Pablo S. OTERO PIÑEYRO MASEDA, Miguel ROMANÍ
MARTÍNEZ, El monasterio de San Salvador de Chantada (siglos XI-XVI): historia y
documentos, Santiago de Compostela, Instituto de Estudios Gallegos ''Padre
Sarmiento'' – CSIC, 2016.

36
tenido en consideración en el entorno de un centenar de
documentos procedentes de esta colección 54.

También los fondos catedralicios de otras sedes cercanas y


distintas a la de Lugo:

- Para los fondos de la sede de Ourense hemos contado con


la publicación realizada por Emilio Duro Peña en el año
1996, sin demasiado éxito para nuestro objeto de estudio55,
y, sobre todo, los dos volúmenes publicados en el año 2010
por María Beatriz Vaquero Díaz y Francisco Javier Pérez
Rodríguez, para el periodo comprendido entre los años 888
y 130056.

- Entre los abundantes fondos de la catedral de Santiago de


Compostela hemos tenido en cuenta la edición del Tumbo
A realizada por Manuel Lucas Álvarez en el año 199757; la
del Tumbo B compilada por María Teresa González
Balasch en el año 200458; y el Tumbo C estudiado entre
María Mercedes Extramadouro Figueroa59 y María

54
Ramón LORENZO VÁZQUEZ, Colección documental do Mosteiro de
Montederramo, Santiago de Compostela, Consello da Cultura Galega, t. I - III. 2016.
55
Emilio DURO PEÑA, Documentos da catedral de Ourense, A Coruña, Consello da
Cultura Galega, Ponencia de Patrimonio Histórico – Catedral de Ourense, 1996.
56
María Beatriz VAQUERO DÍAZ, Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ,
Colección documental del Archivo de la Catedral de Ourense I (888-1230), León,
Centro de Estudios e Investigación ''san Isidoro'', caja España de Inversiones. Archivo
Histórico diocesano, t. I – II, 2010.
57
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Tumbo A de la Catedral de Santiago, Santiago de
Compostela, Vol. 1 de la serie Colección histórico-documental de la Iglesia
compostelana, Seminario de Estudos Galegos - Cabildo de la S.A.M.I. Catedral, 1998.
58
María Teresa GONZÁLEZ BALASCH, Tumbo B de la Catedral de Santiago, Vol.
3 de la serie Colección histórico-documental de la Iglesia compostelana, Santiago de
Compostela, Seminario de Estudos Galegos - Cabildo de la S.A.M.I. Catedral, 2004.
59
María Mercedes EXTRAMADOURO FIGUEROA, La colección diplomática
del Tumbo C. parte primera, Memoria de Licenciatura dirigida por Manuel Lucas
Álvarez, Santiago de Compostela, Universidade de Santiago de Compostela, 1967.

37
Mouriño Serantes60 en el año 1967, en sendas memorias de
licenciatura dirigidas por Manuel Lucas Álvarez.

- Finalmente, hemos tenido también en cuenta la colección


documental de la Catedral de Astorga, publicada en tres
volúmenes por Gregoria Cavero Domínguez y Encarnación
Martín López, entre los años 1999 y 200061.

- La colección diplomática medieval del archivo catedralicio


de Mondoñedo, publicada por Enrique Cal Pardo en el año
2005, y que pese a su lejanía conserva un diploma de
documento de nuestro interés62.

Más allá de monasterios y catedrales, hemos prestado atención


igualmente a las ediciones de documentación proveniente de las
Órdenes Militares, fundamentalmente de la Orden de San Juan, la más
estudiada:
- Destacan de manera sobresaliente los dos tomos dedicados,
en 200463 y 201064, por Isidro García Tato y Eleutino
Álvarez Álvarez (en el segundo volumen) a las

60
María MOURIÑO SERANTES, La colección diplomática del Tumbo C. parte
segunda, Memoria de Licenciatura dirigida por Manuel Lucas Álvarez, Santiago de
Compostela, Universidade de Santiago de Compostela, 1967.
61
Gregoria CAVERO DOMÍNGUEZ, Encarnación MARTÍN LÓPEZ, Colección
documental de la Catedral de Astorga, León, Centro de Estudios e Investigación "San
Isidoro", t. I – III, 1999-2000.
62
Enrique CAL PARDO, Colección diplomática medieval do arquivo da Catedral de
Mondoñedo: transcripción íntegra dos documentos, Santiago de Compostela:
Consello da Cultura Galega. Sección de patrimonio histórico, 2005, 2ª Ed.
63
Isidro GARCÍA TATO, Las Encomiendas gallegas de la Orden Militar de San Juan
de Jerusalén. Estudio y edición documental, Santiago de Compostela, CSIC - Xunta
de Galicia. Instituto de Estudios Gallegos ''Padre Sarmiento'', t. I, 2004.
64
Isidro GARCÍA TATO, Eleutino ÁLVAREZ ÁLVAREZ, Las encomiendas
gallegas de la Orden militar de San Juan de Jerusalén. Estudio y edición documental.
La encomienda de Quiroga, Santiago de Compostela, CSIC - Xunta de Galicia.
Instituto de Estudios Gallegos ''Padre Sarmiento'', t. II, 2010.

38
encomiendas sanjuanistas en Galicia, haciendo particular
énfasis en la de Quiroga, colindante con la tierra de Lemos.
En ambos editan aproximadamente una veintena de
diplomas que han sido de nuestro interés.
- La edición del Libro de Privilegios de la Orden de San Juan,
publicado por Carlos de Ayala Martínez en el año 199565.

Hemos consultado igualmente la documentación editada por


distintos autores en colecciones no vinculadas a un fondo concreto sino
a una cancillería regia o a un periodo histórico:
- Los Regesta de Fernando II, publicados por J. González en
el año 194366.
- El trabajo de J. González sobre la documentación de la
época de Alfonso IX, publicado en el año 194467.

- El estudio dedicado a las fuentes documentales del Reino


de Asturias (718-910) publicado por Antonio C. Floriano en
el año 195168.

65
Carlos AYALA MARTÍNEZ, Libro de privilegios de la Orden de San Juan de
Jerusalén en Castilla y León (siglos XII-XV). Madrid: Instituto Complutense de
Estudios de la Orden de Malta (ICOMAL), 1995.
66
Julio GONZÁLEZ, Regesta de Fernando II, Madrid, Consejo Superior de
Investigaciones Científicas. Instituto Jerónimo Zurita, 1943
67
Julio GONZÁLEZ GONZÁLEZ, Alfonso IX. Madrid: Instituto Jerónimo Zurita, t.
I – II, 1944.
68
Antonio C. FLORIANO CUMBREÑO (Recoop.), Diplomática española del
período astur: estudio de las fuentes documentales del Reino de Asturias, Oviedo,
Diputación Provincial de Oviedo, t. I – II, 1949-1951.

39
- El catálogo de documentos reales de la Edad Media
referidos a Galicia publicados por Luis Sánchez Belda en el
año 195369.
- El volumen dedicado a las cancillerías del reino de León,
fundamentalmente durante los gobiernos de Alfonso VII,
Fernando II y Alfonso IX por Manuel Lucas Álvarez (1988)
en el quinto volumen de la colección El reino de León en la
Alta Edad Media.70
- Del periodo de Alfonso VI, particularmente relevante en
nuestro estudio, contamos con la obra y edición diplomática
de Andrés Gambra, Alfonso VI, cancillería, curia e imperio,
de los años 1997-199871.

- Las recopilaciones editadas por Manuel Recuero Astray,


Marta González Vázquez y Paz Romero Portilla sobre la
documentación del Reino de Galicia con Alfonso VII
(1998)72; Manuel Recuero Astray, Paz Romero Portilla, y
María Ángeles Rodríguez Prieto sobre los diplomas

69
Luis SÁNCHEZ BELDA, Documentos reales de la Edad Media referentes a
Galicia: Catálogo de los conservados en la sección de Clero del Archivo Histórico
Nacional, Madrid, Dirección General de Archivos y Bibliotecas, 1953.
70
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Las cancillerías reales: 1109-1230, volumen 5 de la
colección El Reino de León en la Alta Edad Media, León, Centro de Estudios e
Investigación "San Isidoro", 1988.
71
Andrés GAMBRA, Alfonso VI, cancillería, curia e imperio, León, Centro de
Estudios e Investigación "San Isidoro", t. I - II, 1997-1998
72
Manuel RECUERO ASTRAY, Marta GONZÁLEZ VÁZQUEZ, Paz ROMERO
PORTILLA, Documentos medievales del Reino de Galicia: Alfonso VII (1116-1157),
A Coruña, Xunta de Galicia, 1998,

40
gallegos durante el reinado de Fernando II (2000)73; y sobre
los del gobierno de la reina Urraca (2002)74.

- La colección de documentos de la monarquía leonesa desde


Alfonso III a Alfonso VI recopilada por José María
Fernández Catón en el año 200675.

- Las publicaciones de Irene Ruiz Albi sobre la cancillería de


la reina Urraca (2003)76, y sobre la del conde Raimundo de
Borgoña y la misma Urraca, aún infanta (2010)77.
- La obra de José María Fernández Catón dedicada a los
documentos de la monarquía leonesa, desde la reina Urraca
hasta Alfonso IX, publicada en el año 201178.

73
Manuel RECUERO ASTRAY, Paz ROMERO PORTILLA, María Ángeles
RODRÍGUEZ PRIETO, Documentos Medievales del Reino de Galicia: Fernando II
(1155-1188), Santiago de Compostela, Universidade da Coruña - Xunta de Galicia.
Consellería de Cultura, Comunicación Social e Turismo, 2000.
74
Manuel RECUERO ASTRAY, Paz ROMERO PORTILLA, María Ángeles
RODRÍGUEZ PRIETO, Documentos medievales del Reino de Galicia: Doña Urraca
(1095-1126), Santiago de Compostela, Xunta de Galicia, Dirección Xeral de
Patrimonio Cultural, 2002.
75
José María FERNÁNDEZ CATÓN, Documentos de la monarquía leonesa. De
Alfonso III a Alfonso VI: Estudio y edición, León, Centro de Estudios e Investigación
"San Isidoro", t. I – II, 2006.
76
Irene RUIZ ALBI, La reina doña Urraca (1109-1126). Cancillería y colección
diplomática, León, Centro de Estudios e Investigación “San Isidoro'', Caja España de
inversiones, Archivo Histórico Diocesano, 2003.
77
Irene RUIZ ALBI, “Cancillería y documentos de Raimundo de Borgoña y la infanta
Urraca”, en Fernando SUÁREZ y Andrés GAMBRA (Coord.), Alfonso VI imperator
totius orbis Hispanie, Madrid: Sanz y Torres, 2011
78
José María FERNÁNDEZ CATÓN, Documentos de la monarquía leonesa: De
Urraca a Alfonso IX, León / Madrid, Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria,
Caja de Ahorros y Monte de Piedad, 2011.

41
- La colección diplomática altomedieval de Galicia, dedicada
a la escritura visigótica, publicada por Ainoa Castro en
201179.

Y finalmente, otras cuatro fuentes editadas, de muy diversa


índole:
- Los tomos XL y XLI de la colección España Sagrada,
redactados por Manuel Risco en 1796, y ambos dedicados
a la iglesia de Lugo80.

- El Censo de población de las provincias y partidos de la


Corona de Castilla en el siglo XVI, publicada en 1829 por
Tomás González81.
- El inventario de fondos del archivo del Hospital de los
Reyes Católicos de Santiago de Compostela, confeccionado
por José María Fernández Catón en el año 1972, de interés
para el monasterio de Eiré82.

79
Ainoa CASTRO, Colección diplomática altomedieval de Galicia I: documentación
editada en escritura visigótica (662-1234), Noia, Toxosoutos, 2011.
80
Manuel RISCO, España Sagrada. Antigüedades de la ciudad y Santa Iglesia de
Lugo: memorias de los insignes monasterios de San Julián de Samos y San Vicente
de Monforte, t. XL, Madrid, 1796. Consultable en:
[Link]
Manuel RISCO, España Sagrada. De la Santa Iglesia de Lugo: continuación de su
historia desde el siglo XII hasta fines del XVIII, t. XLI, Madrid, 1798. Consultable
en: [Link]
81
Tomás GONZÁLEZ, Censo de población de las provincias y partidos de la Corona
de Castilla en el siglo XVI: con varios apéndices, Madrid, Imprenta Real, 1829.
Digitalizado en [Link]
82
José María FERNÁNDEZ CATÓN El Archivo del Hospital de los Reyes Católicos
de Santiago de Compostela: Inventario de fondos, Santiago de Compostela,
Secretariado de publicaciones de la Universidad, 1972.

42
- Los documentos editados en 1995 por Marcelino Arias
Álvarez en su obra dedicada a la Orden de San Juan de Dios
en Galicia, de utilidad para el conocimiento del hospital del
Sancti-Spiritus de Monforte de Lemos83.
- Los diplomas contenidos en el apéndice de la monografía
dedicada a la platería en Monforte, escrita por Manuela
Sáez González en 199784.

83
Marcelino ARIAS ÁLVAREZ, Para la historia de cinco siglos de presencia de la
Orden Hospitalaria de san Juan de Dios en Galicia (siglos XVI-XX), V Centenario
del Nacimiento de san Juan de Dios, Madrid, Orden Hospitalaria de San Juan de Dios,
1995.
84
Manuela SÁEZ GONZÁLEZ, La platería en Monforte de Lemos, Lugo, Deputación
Provincial de Lugo, 1997.

43
1. LOS PRIMEROS TESTIMONIOS RELATIVOS A LEMOS

1.1 La polivalente acepción del término Lemos.


La tierra de Lemos es hoy una comarca del sur lucense integrada por
seis municipios: Monforte de Lemos, Bóveda, A Pobra do Brollón,
Sober, Pantón y O Saviñao. Cubre una depresión de origen tectónico
enmarcada al sur y al oeste por dos grandes cauces: el Sil y el Miño,
respectivamente. Al norte, el límite queda establecido por los rebordes
montañosos que hacen frontera con la depresión de Sarria, mientras que
al este son las sierras orientales y, parcialmente el río Lor, los que
marcan la división con las tierras de Quiroga85. En su interior se nos
muestra como un paisaje mayoritariamente llano, regado por
numerosos cursos fluviales internos, destacando entre todos ellos el del
río Cabe.

Estas dimensiones de la comarca contemporánea no coinciden


necesariamente con los marcos geográficos del Lemos medieval,
profundamente tamizado por dos dinámicas diferenciadas: la
cronología y el aspecto concreto por el que nos cuestionemos:

Cronológicamente, la historia de Lemos es el relato de la


evolución y el cambio. El término Lemaui aparece por primera vez en
los siglos I y II d.C. en las plumas de Plinio y Ptolomeo
respectivamente86. Es evidente que ese pueblo mantiene una relación
con aquello que hoy entendemos por Lemos, y en cierta medida la
continuidad nominal es testimonio de la histórica.

85
Véase Andrés PRECEDO LEDO (dir.), José FIGUEROA DAVILA, Comarca da
Terra de Lemos: plan de desenvolvemento comarcal de Galicia, Plans de
comarcalización: 5, Gabinete de Planificación e Desenvolvemento Territorial,
Presidencia Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 1995.
86
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los Señores de Galicia: tenentes y
condes de Lemos en la Edad Media, A Coruña, Fundación Pedro Barrié de la Maza,
Instituto de Estudios Gallegos ''Padre Sarmiento'' CSIC, 2000, t. I, p. 49.

44
Empero, la continuidad no es sinónimo de linealidad, y en los
siguientes apartados iremos intentando definir los distintos momentos
históricos que vive esta tierra y lo que para sus habitantes significa la
noción territorial en cada uno de los momentos: el territorio
altomedieval, la tenencia pleno medieval, los estados de la poderosa
casa condal de Lemos en la Baja Edad Media.
De otro lado, Lemos puede tener más de una dimensión, entre la
perspectiva civil y eclesiástica y dentro de ambas, por la progresiva
estructuración interna del territorio. Es, en definitiva, un término con
cierta polivalencia.
Entre tanto, precisamos de un marco definitorio en el que centrar
nuestro estudio, un espacio sobre el que comparar y al que cuestionar
sobre su pertenencia o no a Lemos en cada momento. Esto mismo
intentó E. Pardo de Guevara y Valdés en su obra Los Señores de
Galicia, utilizando para ello una descripción dieciochesca de los
Estados de Lemos que se encuentra en el Archivo Ducal de Alba87.
Partiremos de ese mismo punto, con los términos exactos de la misma:
``El valle de Lemos tomó su nombre de los antiguos griegos que
arribaron a nuestra Hespaña después de la guerra de Troya, según
se infiere de la voz Lemos o Lemabus, que en este idioma significa lo
mismo que garganta (…) se despliega y ensancha en una llanura por
más de seis legoas de largo que se deve considerar desde el puente a
Belesar que está sobre el Río Miño hasta el Rio Lor y su latitud
constaría de zinco legoas o zerca de seis, tomada desde el lugar da
Zerbela en la jurisdicción de la Somoza Mayor de Lemos hasta las
riveras del Rio Syl por la parte que divide este valle de la tierra de
Caldelas y asi viene a formar una figura quasi quadrangular´´88

87
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los Señores de Galicia…, t. I, pp.
43-44.
88
ADA C. 248 N. 207, Relación y descripción de los Estados de Lemos (S. XVIII).

45
Como vemos, la noción básica es de tipo geográfico, de este a
oeste entre el cauce del Lor y el del Miño, de norte a sur entre la
parroquia de San Cristovo da Cervela (O Incio) y el curso del Sil. Con
ello dibuja un perímetro muy semejante a la comarca actual en tres de
sus lados, pero en todo distinto en el flanco norte, quedando
consecuentemente incluido el actual municipio de O Incio, hoy
considerado parte de la comarca de Sarria89.

En la propia Edad Media disponemos también de algunos


intentos de definición genéricos. Es el caso destacado de la donación de
la iglesia de San Félix de O Incio a la Orden de San Juan, efectuada por
los condes Gutierre Rodríguez y su esposa Elvira Osorio en el siglo XII,
en la que se especifica que la dádiva ha por condición su vinculación en
una misma bailía con todo aquello que la orden poseyera en Lemos a
flumine Lor usque ad flumine Mineum90.

Una última clave la buscaremos en el Tumbo Viejo de Lugo, en


concreto en el acta de devolución de bienes y traslado del título
metropolitano desde Braga, atribuido a Alfonso II y fechado según la
mitra en el 841, aunque falso o muy interpolado, probablemente durante
el episcopado de Amor en el siglo XI, en el contexto de las pugnas
territoriales de la iglesia leonesa. En la enumeración de bienes de la
sede se incluye el castro de Santa Cristina (O Viso, O Incio), inter
territorio Lemabus et Sarrie91, en lo que es un límite más que coherente

89
Véase por ejemplo Bieito LEDO CABIDO (Dir.), Lemos e Sarria, Vigo, Ir Indo,
2005
90
[1188-1218]-Mayo-29. Gutierre Rodríguez y su mujer la condesa Elvira Osorio
donan a la orden de San Juan el monasterio de San Félix de Incio, En Isidro GARCÍA
TATO, Las Encomiendas gallegas de la Orden Militar de San Juan de Jerusalén.
Estudio y edición documental, CSIC, 2004, t. I, pp. 148-149.
91
841-enero-01. Alfonso II devuelve a la iglesia de Lugo todo lo que otrora poseyó la
sede, le concede nuevos bienes y determina que sea la sede metropolitana en lugar de
Braga. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo
de Lugo (transcripción completa)”, en Estudios mindonienses, 27 (2011), n. 5, pp. 36-
38.

46
con el de A Cervela que veíamos antes (castro de Santa Cristina: 42º
41’ 1’76’’ N, 7º 22’ 46’66’’ W; iglesia parroquial de San Cristóbal de
A Cervela, 42º 42’ 13’12’’ N, 7º 28’ 50’58’’ W).
En resumen, y más allá de las distintas matizaciones que iremos
viendo en los apartados sucesivos, entenderemos como marco objeto de
estudio el comprendido entre la línea montañosa inmediatamente al
norte del valle del Mao, en la que se insertan grosso modo tanto A
Cervela como Santa Cristina de O Viso, y el río Sil, en sentido norte-
sur; y entre el cauce del río Lor y el del Miño, en dirección este-oeste.
1.2. De los orígenes protohistóricos de Lemos al poblamiento
altomedieval

El origen de Lemos no se encuentra en la Edad Media. Conocer su


génesis nos obliga a retrotraernos a la Edad Antigua y a las realidades
protohistóricas, a la mirada legada por los romanos que poblaron el
entorno con ciudades como Lugo. De Lemos nos transmitieron no esa
alteración del paisaje, sino la memoria del pasado, la de una
demarcación popular de tipo rural, organizada según el poblamiento
típico de los pueblos de la Gallaecia prerromana.

Bajo el gobierno de suevos y visigodos las variadas fórmulas de


dominio territorial nacidas al socaire de las necesidades y las
circunstancias quedan finalmente articuladas entre las civitates urbanas
y sus equivalentes rurales, los territoria, a menudo arraigados en
comunidades étnicas prerromanas92, como veremos de manera
paradigmática en Lemos.

En el caso de Lemos, esta comunidad son los Lemaui. La


etimología del nombre parece situarse en torno a la raíz lem-, lim-, lym-

92
Martín FERNÁNDEZ CALO, “Plinio, o parroquial suevo, e a evolución estrutural
do poder local galaico na Antigüidade”, en Gallaecia: revista de arqueoloxía e
antigüidade, 34 (2015), p. 176.

47
, con sentido de zona pantanosa, de manera semejante a Limia o
Limoges93, aunque A. López Peláez lo vinculaba a la fertilidad de la
tierra94 . Su origen, no obstante, ha generado distintas hipótesis: para P.
Flórez o M. Murguía se trataría de un topónimo celta, emparentado con
los anteriores, pero también con el lago Leman, desde donde los Lemaui
habrían llegado a tierras lucenses según el segundo de estos autores. R.
Pita Mercé, por su parte, les otorgaba un carácter germánico,
vinculándolos a los Lemovios o Lemovices de la Germania de Tácito.
Ya a finales del siglo XX, M.R. García Álvarez estimó la diferenciación
de Plinio entre Celticos y Lemauos como un reflejo de su diferente
origen, retrotrayendo los Lemavi a un grupo de Lemovices del norte del
Elba de la época de la cultura de las urnas95.
Más recientemente, C. Baliñas Pérez los emparenta igualmente
con los Lemovices y Lemovii, los primeros en el entorno del actual
Limousine y su capital Limoges (Haute-Vienne, Francia), los segundos
a orillas del Báltico96; mientras que M. Delgado Borrajo y M. Grande
Rodríguez han apuntado a un origen centroeuropeo en base a la
antroponimia, matizando sobre todo la diferenciación de M.R. García
Álvarez ante la idea de un fuerte mestizaje de pueblos, que haría
complicada tan anciana separación por sus orígenes97.

93
Montserrat DELGADO BORRAJO, Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Os lemavi
a través das fontes literarias e epigráficas”, en Minius: revista do departamento de
Historia, Arte e Xeografía, n. 16 (2008), pp. 136-137.
94
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los Señores de Galicia…, t. I, p.
49.
95
Germán VÁZQUEZ SUEIRO, Historia de Monforte y su tierra de Lemos, León,
Excmo. Ayuntamiento de Monforte de Lemos, 1990, p. pp. 57-59.
96
Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes altomedievais da Terra de Lemos”, en
LÓPEZ CARREIRA A., O Condado de Lemos na Idade Media: I Simpsio de Historia
en Terra de Lemos: [Monforte de Lemos, 4,5 e 6 de maio de 2007, Casa da Cultura
de Monforte de Lemos], Santiago de Compostela, Xunta de Galicia, Consellería de
Innovación e Industria, Dirección Xeral de Turismo, 2008, p. 20.
97
Montserrat DELGADO BORRAJO, Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Os lemavi
a través das fontes literarias e epigráficas..., p. 137.

48
Precisamente con los matices propios de las fronteras difusas, el
solar de los Lemavi en Lemos estaría igualmente flanqueado por otros
pueblos antiguos, destacando los Seurri al norte, de donde descendería
el nombre de Sarria; los Lougei en el oriente, en el entorno de O Courel;
los Baedi y Babali al oeste y suroeste; y los Intermici, en la ribera
orensana del Sil98. El eje Lugo-Sarria-Lemos tendría, pues, un origen
antiguo.

Como otras comunidades protohistóricas, los Lemavi fueron


recogidos por distintos autores latinos. De ellos dan cuenta en primer
lugar Estrabón y Tito Livio con descripciones muy genéricas99, siendo
Plinio El Viejo el primero en situarlos en el convento lucense en su
Naturallis Historia100. Con todo, será Ptolomeo, ya en el siglo II d. C.
quién más datos nos ofrezca sobre este pueblo, que sitúa en su
Geographike Hyphegesis a 30 millas al sur de la ciudad de Lugo, en
torno a un núcleo central llamado Daktonion101.

La localización de este lugar generó opiniones encontradas en el


pasado, tras situarlo Madoz en la villa de Chantada y A. Blázquez en
torno al lugar de Diciona (San Pedro Fiz de Hospital, O Incio)102. Sin
embargo, tal y como afirma E. Pardo de Guevara y Valdés, hoy
podemos dar por resuelta la cuestión y adscribir sin ninguna duda este

98
Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Aproximación á romanización da Terra de
Lemos”, en Minius: revista do departamento de Historia, Arte e Xeografía, n. 15
(2007), pp. 119-120.
99
Montserrat DELGADO BORRAJO, Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Os lemavi
a través das fontes literarias e epigráficas..., p. 136.
100
Lucensis conventus populorum est sedecim, praeter Celticos et Lemavos
ignobilium ac barbarae appellationis en Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes
altomedievais da Terra de Lemos..., p. 21.
101
Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Aproximación á romanización da Terra de
Lemos..., pp. 119-120.
102
Germán VÁZQUEZ SUEIRO, Historia de Monforte y su tierra de Lemos…, pp.
60-65.

49
lugar al propio Monforte de Lemos103, tanto por la pequeña variación
del nombre con respecto al Castro Actonio que figura en este lugar en
el año 915104, como por los pequeños sondeos arqueológicos realizados
en la cara norte del monte de San Vicente de Monforte y que han
confirmado la existencia de un castro de considerables dimensiones105.
Pese a la opinión de E. Pardo de Guevara y Valdés, la
controversia parece mantenerse desde el mundo de la arqueología tardo
antigua. Aquí debemos resaltar la teoría planteada por F. Arias Vilas en
1992, que apoyándose en la ausencia a la sazón de datos arqueológicos
en Monforte, planteó situar el viejo Dactonio en torno al yacimiento de
Castillón (San Vicente de Castillón y Santiago de Castillón, Pantón),
argumentando para la existencia del topónimo Castro Actonio en torno
al monte monfortino un traslado simbólico del mismo con la fundación

103
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los Señores de Galicia…, t. I, p.
49.
104
915-mayo-4. Testimonio de la prueba caldaria entre Arion y Ermesindo que
reclamaban la posesión de las iglesias de San Vicente, in Castro Actonio, y Santa
María ad radicem ipsius castri, en Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección
diplomática de San Vicente del Pino, tesis doctoral dirigida por José Ignacio de Viana
y Vieites, Granada, Universidad de Granada. Facultad de Filosofía y letras, 1990, n.
2, pp. 237-240.
105
Entendemos las amplias dimensiones del castro por la amplitud topográfica de los
restos encontrados en distintos sondeos realizados en el parque Zapardiel de Monforte
de Lemos, en la cara norte del monte de San Vicente. Gracias a ellos aparecieron
distintas estructuras de habitación tanto en la falda del monte, a escasos 20 metros del
río Zapardiel que discurre por la vega inmediata, como en puntos cercanos a la muralla
medieval de Monforte, así como otros restos en la parte más alta del citado parque, en
las espaldas ya de la cima del mismo, ocupado por el monasterio de San Vicente del
Pino y el castillo condal. En Iván ÁLVAREZ MERAYO, “Sondaxes arqueolóxicas
no xacemento castrexo de Monforte de Lemos (Lugo)”, en Maria de la Paz VARELA
CAMPOS (Ed.), Actuacións arqueolóxicas. Ano 2008, Santiago de Compostela,
Xunta de Galicia. Consellería de Cultura e Deporte. Dirección Xeral de Patrimonio
Cultural, 2010, pp. 63-64.

50
del monasterio de San Vicente del Pino, que sitúa en el siglo IX, para
vincularse así al pasado local106.

Aún tras la aparición de los referidos restos arqueológicos, M.


Delgado Borrajo y M. Grande Rodríguez han rescatado esta hipótesis,
señalando la importancia de Castillón, a la que califican de caput civitas
de los Lemavi, y dejando abierto que pudiera tratarse de Dactonio107.

Por nuestra parte, sin negar en ningún extremo la importancia


del yacimiento pantonés, no contemplamos otro lugar posible para
Castro Dactonio más que el monte monfortino. La continuidad
toponímica no nos permite otro diagnóstico, sobre todo habida cuenta
de que las referencias del año 915 y de la propia fundación del burgo de
Pino108 apenas buscan dar una adscripción geográfica más precisa, pues
desde el 935 sabemos que el conjunto recibe el nombre de San Vicente
del Pino109. Lejos de buscarse un entronque con ningún pasado, ambos
diplomas parecen perseguir exclusivamente una aclaración indudable
sobre el solar concreto al que se refieren. A ello se añade que, en nuestra
opinión, y como pronto desarrollaremos, el monasterio de San Vicente
aún no estaba fundado en el año 915, con lo que no podría estar
utilizando el acta de la prueba caldaria para vincularse con el pasado de
ningún modo.

106
Felipe ARIAS VILAS, A romanización de Galicia, Vigo, Edicións A nosa terra,
1992, p. 242.
107
Montserrat DELGADO BORRAJO, Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Os
lemavi a través das fontes literarias e epigráficas..., pp. 139-141.
108
El diploma fundacional se encuentra perdido en la actualidad. Afortunadamente
fue recogido en por Manuel RISCO, España Sagrada…, t. XL, pp. 226-227.
109
935-enero-02. Los condes Suario Gutiérrez y su esposa Gontroda, donan al abad
Sabarico de Pombeiro la villa e iglesia de Caneda, limitada, entre otros, por los
términos de Sancto Vincentio de Pino. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ y Pedro
LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo de Pombeiro y su
colección diplomática en la Edad Media, Sada, Ediciós do Castro, 1996, n. 1, pp. 53-
54.

51
Por otra parte, una última referencia se ha vinculado
tradicionalmente a los Lemavi, la obrada por Justino en torno al río
Chalibe, asimilado así al Cabe monfortino110. En opinión de M.
Delgado Borrajo y M. Grande Rodríguez este debería ser identificado
con el río Queiles, en la comarca de Tarazona (Zaragoza)111.
Más allá de los testimonios diplomáticos, en el terreno de la
epigrafía tenemos varios testimonios de la romanización de este pueblo.
Entre ellos se cuentan una tesela hallada en Arjona (Jaén) -curiosamente
reconquistada a finales del siglo XIV por, entre otros, el conde de
Lemos Fadrique Enríquez- en la que se registra una cohorte
Lemavorum, o una lauda sepulcral hallada y conservada en Astorga
cuya inscripción testimonia igualmente la tribu Lemava: Fabia Eburi
filia Lemaua112.

De la romanización de estas élites locales nos habría quedado


varias figuras y estelas halladas en distintos castros, y la villa romana
que se localizaba en torno a Santa María de Proendos (Sober)113, en
cuyo templo parroquial se conserva igualmente una estela, utilizada por
la familia de los López de Lemos para remontar su linaje hasta Iulia
Cornelia114.

110
Xurxo M. AYÁN VILA, “Os castros despois dos castros: un espazo simbólico na
paisaxe rural galega” en Paula BALLESTEROS ARIAS (Coord.), Encontros coa
etnografría, Noia, Toxosoutos, 2005, pp. 74-76.
111
Montserrat DELGADO BORRAJO, Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Os
lemavi a través das fontes literarias e epigráficas..., p. 142.
112
Fabia Eburi / f(ilia) Lemava (Castello) / Eritaeco a(nnorum) / XL (quadraginta)
Uirius / Caesi f(illius) Le /maus (Castello) eo / dem an(norum) / VII (septem) hic s(iti)
s(unt) / Caessius. En Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Aproximación á
romanización da Terra de Lemos..., p. 120.
113
Ibidem, pp. 123-127.
114
(Autor desconocido), Breve epitome de la familia y casas de los López y Lemos,
pobladores de la Tierra de Lemos, Biblioteca Nacional, Ms. 11.642, 38 fols, 27r – 34
r.

52
La red viaria romana también contribuyó a articular el espacio,
particularmente la ruta que atravesaba la comarca en sentido oeste-este,
desde el entorno del río Miño y hacia Quiroga, pasando por el propio
yacimiento de Castrillón y el castro de Cividá, en un eje vigente en la
Edad Media y en el que vienen a insertarse el hospital de Moreda y el
propio puente que salva el Cabe en Monforte115. Este último tendría
origen romano según la tradición local, aunque nada en los ámbitos
diplomático ni arqueológico lo sugiere, no pudiendo retrotraerlo más
allá del siglo XI. De todos modos, para que esta calzada pudiera
alcanzar el entorno de Quiroga es imprescindible sortear, de la manera
y en el punto que sea, el cauce del Cabe.
En sentido norte-sur existía una vía de comunicación con Sarria
(y Lugo), de la que han aparecido igualmente referencias epigráficas y
sobre cuyo recorrido opina M. Grande Rodríguez que podría alcanzar
igualmente Castillón, continuando hacia algún puerto sobre el río Sil116.
Quizás coincidiera con la semita antiqua que registra E. Ferreira
Priegue en el entorno de A Pobra do Brollón, descendiendo desde
Sarria, y que podría ser, en el entorno de Santa Cristina de O Viso (O
Incio), el camino flanqueado de castros en que las crónicas asturianas
sitúan el enfrentamiento entre Alfonso II y Mahmud117.
En lo que a nuestro objeto más interesa, es decir a la huella
espacial dejada por este pueblo más allá de su denominación, e
integrada en la historia de evolución y continuidad de Lemos, debemos
destacar el elemento poblacional señero de este pueblo, los castros. En

115
Elisa FERREIRA PRIEGUE, Los caminos medievales de Galicia, Boletín
Avriense. Anexos, 9, Ourense, Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense, 1988, p.
229.
116
Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Aproximación á romanización da Terra de
Lemos..., p. 129.
117
Elisa FERREIRA PRIEGUE, Los caminos medievales de Galicia, Boletín
Avriense. Anexos, 9, Ourense, Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense, 1988, pp.
226-227.

53
este sentido, concordamos plenamente con la idea de X. M. Ayán Vila,
para quién esta comarca es un escenario de continuidad paisajística
desde la Edad del Hierro, al haber modelado los castros el paisaje y
haberse ido vinculando a ellos y a su entorno inmediato las iglesias,
uillae y parroquias118. La continuidad parece establecerse de manera
más decidida en el ámbito rural, aunque también en el urbano vemos
una continuidad espacial muy clara en el caso de Monforte, aun cuando
como realidad urbana sea una creación netamente medieval provocada
por un agente más o menos externo.

El vínculo entre los castros de este periodo y las realidades


posteriores quedó inocentemente bien resumido por G. Niemeier
durante su visita a la comarca en la primera mitad del siglo XX, que de
su observación concluyó la premisa cada pueblo tiene su castro119.

Pese a que el geógrafo pecó de un evidente optimismo dados sus


propios datos, según las cuales el partido de Monforte registraba a la
sazón apenas 62 castros (por 139 parroquias en la tierra de Lemos,
inferior al partido de Monforte), en una ratio bastante parecida a la que
los estudios actuales dan para la tierra de Melide120. Lo cierto es que el
tiempo ha terminado por darle la razón. En la actualidad son 103 los
castros registrados en esta comarca, por 139 parroquias, de las cuales
es preciso sustraer al menos tres, desgajadas en el siglo XVIII121. La

118
Xurxo M. AYÁN VILA, “Os castros despois dos castros: un espazo simbólico na
paisaxe rural galega..., pp. 76-81.
119
Greg NIEMEIER, “Tipos de población rural en Galicia”, en Estudios Geográficos,
n. 19 (1945), pp. 318-319.
120
En Melide (A Coruña) encontraríamos un castro por cada dos parroquias actuales,
en Xosé FARIÑA JAMARDO, A parroquia rural en Galicia, Santiago de Compostela,
EGAP, 1996, pp. 55-64.
121
Se trata de San Ramón de O Chao do Fabeiro (Monforte de Lemos) y Santa Inés
de Parada dos Montes (A Pobra do Brollón). Véase en Rubén CASTRO REDONDO,
Medir y delimitar en un mundo impreciso: conflictos entre vecinos por medidas y
límites en la Galicia moderna, tesis doctoral dirigida por Ofelia Castelao, Santiago de
Compostela, Universidad de Santiago de Compostela, 2016, p. 576.

54
ratio se reduce a un castro por cada 1’32 parroquias. Esta cifra podría
apurarse más si excluimos las parroquias que comparten topónimo,
variando tan solo el titular, y de las que parece lógico estimar un origen
común122. De este modo podríamos reducir el número de feligresías a
tan solo 128, reduciendo la antedicha ratio a 1’24.
Los números aún podrían modificarse al tener en cuenta las 28
parroquias del municipio de O Incio, usualmente excluidas de los
distintos balances con el moderno criterio de su adscripción a Sarria. En
este caso se suman otras 28 parroquias por, al menos, 8 castros123. A la
provisionalidad de los números se une el problema de adscribirlos en su
totalidad, y durante todo el tiempo a Lemos. Dadas todas estas
circunstancias, creemos más prudente basarnos en los datos anteriores,
aun cuando excluyen este municipio, entendiendo que ningún elemento
sugiere una modificación profunda de los mismos en este territorio.

122
La reflexión es particularmente pertinente en el caso de Castillón, donde las dos
parroquias sitúan sus templos en torno a la misma elevación de Castelo, una en su cara
norte y otra en la sur, a una distancia total entre ambas de apenas 160 metros.
El conjunto de parroquias que repiten topónimo con sus colindantes serían Rubián
(Santiago y San Pedro Fiz), en Bóveda; Moreda (San Romao y San Salvador) en
Pantón y Monforte de Lemos; Tor (San Xoán y San Xillao) en Monforte de Lemos;
Anllo (Santo Estevo y San Martiño) en Sober y Pantón; Cangas (Santiago y San
Fiz) en Pantón; Toiriz (Santa María y Santalla) en Pantón; y Ribas de Miño (San
Vitoiro y Santo Estevo) en O Saviñao.
123
Seis son sugeridos por la microtoponimia: Castragude en San Cristovo da Cervela,
Castro en Santo Estevo de Eirexalba, Castro de Abaixo en Santa María de Reboiro,
Castro de Arriba en Santa María de Mao y Trascastro en Santalla de Trascastro. A
ellos se unen los castros atestiguados de Incio, en Xurxo M. AYÁN VILA, “Os castros
despois dos castros: un espazo simbólico na paisaxe rural galega..., p. 83, y Santa
Cristina do Viso, en José Miguel NOVO GUISÁN, “Santa Cristina do Viso, O Incio,
Lugo: ¿un castro antiguo o un castillo medieval?” en Croa, n. 12 (2012), pp. 37-40.

55
En la vinculación entre castros y parroquias median varios
elementos necesarios: las modificaciones antiguas y tardo antiguas, la
llegada del cristianismo, el eventual abandono del poblamiento castral,
la configuración del sistema de uillae, etc.

Imagen 1. Los castros localizados en la tierra de Lemos, incluyendo el municipio de


O Incio. Mapa obtenido en Álvaro ARÍZAGA CASTRO, Xurxo M. AYÁN VILA,
“Etnoarqueología del paisaje castreño: la segunda vida de los castros”, en Francisco
Javier GONZÁLEZ GARCÍA (Coord.), Los pueblos de la Galicia céltica, Madrid, Akal,
2007, p. 495.

En términos generales, los distintos estudiosos que se han


dedicado a trabajar los procesos de despoblación y reocupación tardía
de los castros de Galicia se alinean en torno a dos ideas, los que se
adhieren a una idea de inseguridad consecuente a la llegada del pueblo

56
suevo, y los que inciden en las continuidades y en la expansión
económica124.

Para el marco concreto de la tierra de Lemos existen estudios


monográficos sobre la evolución de estas estructuras desde la Edad del
Hierro y hasta la Alta Edad Media, destacando nuevamente las
aportaciones de M. Delgado Borrajo y M. Grande Rodríguez125 y X.M.
Ayán Vila126, que como destaca B. Rodríguez Sánchez127, suponen
acercamientos encontrados a una misma realidad en un espacio
limitado, entre la opción de los primeros, que otorgan una importancia
crucial a los cambios sociales obrados por la romanización, y el mayor
énfasis en la continuidad del segundo, que fía las modificaciones al
cambio de pensamiento obrado por la cristianización de la población y
del espacio.

Esta última premisa no se aleja demasiado de la teoría formulada


para la vecina Sarria por T. Rodríguez Fernández y según la cual sería
el priscilianismo el que modificaría las estructuras mentales de la
población comarcal, contribuyendo de manera decisiva al cambio en las
fórmulas de asentamiento128.

124
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, “Castros, castillos y otras fortificaciones en el
paisaje sociopolítico de Galicia (siglos IV-XI)”, en Juan Antonio QUIRÓS
CASTILLO y José María TEJADO SEBASTIÁN, Los castillos altomedievales en el
noroeste de la Península Ibérica, Bilbao, Universidad del País Vasco, 2012, pp. 33-
34.
125
Montserrat DELGADO BORRAJO, Manuel GRANDE RODRÍGUEZ, “Os
lemavi a través das fontes literarias e epigráficas..., pp. 121-124.
126
Xurxo M. AYÁN VILA, “Os castros despois dos castros: un espazo simbólico na
paisaxe rural galega..., pp. 74-81.
127
Brais RODRÍGUEZ SÁNCHEZ, “O proceso de abandono dos castros.
Continuidades e rupturas entre a Idade do Ferro e a Alta Idade Media. un estado da
cuestión”, en Gallaecia, 31 (2012), p. 146.
128
Tomás RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, "El fin del mundo fortificado y la aparición
de las

57
Una y otra hipótesis parecen alinearse con las percepciones de
G. Niemeier, subrayando el fuerte vínculo entre castro e iglesia en la
comarca. No en vano, un 31’9% de estos monumentos en Lemos se
hallan cristianizados129, un 18’4% con el templo parroquial o una
capilla en su cima, y un 13’5% a los pies130.

Imagen 2. Iglesias y capillas asociadas a un castro en la tierra de Lemos. En Álvaro


ARÍZAGA CASTRO, Xurxo M. AYÁN VILA, “Etnoarqueología del paisaje castreño:
la segunda vida de los castros”, en Francisco Javier GONZÁLEZ GARCÍA (Coord.), Los
pueblos de la Galicia céltica, Madrid, Akal, 2007, p. 499.

"aldeas abiertas". La evidencia del Centro-Oriente de Lugo (Samos y Sarria)". En


Espacio, Tiempo y Forma, Madrid, Serie I, Prehistoria y Arqueología. 7 (1994), pp.
153-189.
129
Álvaro ARÍZAGA CASTRO, Xurxo M. AYÁN VILA, “Etnoarqueología del
paisaje castreño: la segunda vida de los castros… ”, p. 498.
130
Xurxo M. AYÁN VILA, “Os castros despois dos castros: un espazo simbólico na
paisaxe rural galega...,pp. 81-88.

58
La cristianización de muchos de los castros no excluye el uso de
algunos como elementos militares durante los años oscuros de la época
sueva y visigoda, así como los albores del reino astur. Del conjunto de
Lemos debemos destacar tres: Santa Cristina do Viso (O Incio),
escenario de la batalla ya comentada en época de Alfonso II131; el
castellum Minei132, en Santiago de Vilar de Ortelle (Pantón); y
nuevamente el complejo de Castillón (Santiago y San Vicente de
Castillón, Pantón). Para todos ellos plantea J.C. Sánchez Pardo su
vinculación a patrimonios locales durante estas centurias de difícil
conocimiento133.

Además, el frecuente uso de los viejos castros como nuevos


castillos medievales134 tendrá una evidente manifestación en el caso
monfortino, con el castillo condal emplazado sobre la cima del viejo
Castro Actonio.

El tercer factor de continuidad altomedieval que más nos


interesa es el demográfico. Según X.M. Ayán Vila, hasta un 62% de los
castros de Lemos mantuvieron un uso habitacional en la Edad Media.

131
Se encuentra recogida en las dos versiones de la Crónica de Alfonso III. Véase en
Zacarías GARCÍA VILLADA (Ed.), Crónica de Alfonso III, Madrid, Junta para
Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, Centro de Estudios Históricos,
1918.
132
Habría sido donado a la catedral de Lugo por Alfonso II junto a la iglesia de San
Martín. C.A. González Paz vinculaba su interés a su cercanía al río Miño, aunque la
su relevancia se ve acrecentada por la cercanía a otro espacio notablemente temprano
de Lugo, el monasterio y coto de Atán. En Carlos Andrés GONZÁLEZ PAZ,
''Castrum et Castellum Algunos ejemplos del marco altomedieval gallego”, en
Amador RUIBAL RODRÍGUEZ (Coord.), Actas del III Congreso de Castellología
Ibérica: 28 de octubre – 1 de noviembre, Guadalajara 2005, Madrid, Asociación
Española de Amigos de los Castillos: Diputación Provincial de Guadalajara, 2005, pp.
115-116.
133
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, “Castros, castillos y otras fortificaciones en el
paisaje sociopolítico de Galicia…” , pp. 39-51
134
Álvaro ARÍZAGA CASTRO, Xurxo M. AYÁN VILA, “Etnoarqueología del
paisaje castreño: la segunda vida de los castros… ”, p. 492.

59
Esta elevada cifra esconde no obstante una lectura muy concreta del
concepto de castro, pues como el mismo autor reconoce, solo en un 26%
de los casos existen aldeas localizadas sobre los restos de la
construcción, siendo lo más frecuente (35’9%) que los núcleos de
población se localicen en sus cercanías135.
En todos los casos anteriores los castros parecen conservar un
fuerte papel simbólico, siendo un elemento reconocido por la población.
Los encontraremos aún en el siglo XI en la fundación del burgo de Pino,
antecedente de Monforte; en el nombre de feligresías como Santa
Mariña de Castrosante (A Pobra do Brollón); delimitando cotos
monásticos136, o sirviendo al obispo Amor de Lugo para delimitar los
once condados que atribuye a la diócesis lucense, testimonio último de
que a la altura del siglo XI eran una realidad identificable, y de
antigüedad reconocida137.

A pesar de todas estas continuidades, o como una más de ellas,


en las laderas y en el valle, a la sombra de estos castros se desarrolla un
nuevo sistema de poblamiento: las villae. Citando las palabras de E.
Portela Silva y M.C. Pallares Méndez en su estudio del valle de Verín:
“As villae substituíron ó castro; o vello territorio de aquel mantuvo
aínda una función organizativa no novo sistema; á altura do século

135
Xurxo M. AYÁN VILA, “Os castros despois dos castros: un espazo simbólico na
paisaxe rural galega...,pp. 81-88.
136
Por ejemplo, in torrentem Sabugarie prope locum de castro, límite del coto
confirmado por Alfonso VII al monasterio de San Vitoiro de Ribas de Miño. 1144,
agosto. Alfonso VII confirma los privilegios concedidos al monasterio de san Victorio
de Ribas de Miño. En Manuel RECUERO ASTRAY, Marta GONZÁLEZ
VÁZQUEZ, Paz ROMERO PORTILLA, Documentos medievales del Reino de
Galicia: Alfonso VII (1116-1157) … , n. 107, pp. 109-110.
137
Se trata de los castros de Chavaga y Fiolleda (Monforte de Lemos) y Guítara (Eiré,
Pantón), que figuran entre los límites del condado pallarense. En 572, Delimitación
de los 11 condados en los que se dividía la adyacencia de Lugo, supuestamente
realizada en el 610 durante el II Concilio de Braga. En José Luis LÓPEZ SANGIL,
Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo… ”, n. 6, pp. 42-46.

60
X, no val de Verín, nada indica que eses cambios ocorreran onte, nin
que a vella estructura fora alterada significativamente por proceso
algún de desocupación e reocupación”.

Y más adelante:
“Unha continuidade que alcanza ó sistema organizativo anterior, o
dos poboados fortificados de altura, os castros, e que testemuñan,
como vimos de ver, as referencias á pervivencia física e á pervivencia
funcional”138.

El proceso, tal y como estudia X.M. Ayán Vila para una


parroquia de la tierra de Lemos (San Pedro de Cereixa, A Pobra do
Brollón) arrancaría en la tardo Antigüedad y se desarrollaría a través de
los siglos oscuros de la Alta Edad Media, emergiendo documentalmente
como un proceso consolidado entre los siglos VIII y X. Según este
mismo autor, la prolija cantidad de antropónimos germánicos que dan
nombre a muchas de estas villae139 serían testimonio del gran desarrollo
de este proceso durante los años de dominación sueva140.

La villa se nos muestra en este sentido como la primera de las


unidades de articulación del espacio gallego medieval. Se trata de

138
Ermelindo PORTELA SILVA, Maria del Carmen PALLARES MÉNDEZ,
“Galicia, á marxe do Islam”, en O Feito Diferencial Galego na Historia, Vol I
Historia, [relatorios do Encontro O Feito Diferencial Galego na Historia, celabrado
no Museo do Pobo Galego en Santiago de Compostela os días 16-19 de decembro de
1996], Santiago de Compostela, Museo do Pobo Galego : A Editorial da Historia,
1997, pp. 446-447.
139
Se trata de un extremo ampliamente atestiguado en los estudios de N. Ares Vázquez
para cada uno de los municipios de Lemos. Se da igualmente, y de manera
paradigmática, en Nicandro ARES VÁZQUEZ, “Carude, Ramberde, Sambade,
Sesvalde: topónimos de Monforte”, en Boletín de Estudios del Seminario. Homenaje
al Dr. Eligio Rivas Quintas. Seminario ''Fontán-Sarmiento'' de Hagiografía, toponimia
y Onomástica de Galicia, n. 21 (2000), pp. 64-69.
140
Xurxo M. AYÁN VILA, ). "Etnoarqueoloxía e microhistoria dunha paisaxe
cultural: a parroquia de San Pedro de Cereixa (Pobra de Brollón, Lugo)". Cuadernos
de Estudios Gallegos. t. LII, 118. Santiago de Compostela (2005), pp. 135-136.

61
elementos dotados de unos términos precisos reconocidos por todos los
contemporáneos, incluyendo en su interior los lugares de habitación, de
cría de ganado, de cultivo y de bosque, con total independencia a su
tamaño, población y consideración social de la misma. La suma de
varias villae integrará el territorio y la terra141. El término villa acoge
tres niveles de significación, que J.C. Sánchez Pardo resume en
entidades de población, comunidad y territorio142.

Estas villae mantienen en muchas ocasiones una relación


inmediata con las posteriores parroquias, aunque, tal y como demuestra
F. López Alsina en torno a la villa Ostulata y su iglesia de San Vicente,
los términos de una parroquia clásica del siglo XI pueden ser el
producto de la adición de los términos de varias villae anteriores143.
En el caso concreto de Lemos, la mayor parte de los diplomas
del siglo XI nos muestra ya un notable grado de coincidencia entre la
estructura de villae y las parroquias actuales, aunque existen algunas
excepciones. Este extremo puede comprobarse particularmente bien en
el conjunto de feligresías del entorno de la actual capital municipal de
A Pobra do Brollón, según los límites que poseía en el año 1050 la villa
de Ceresia, en la que se localizaba una basílica dedicada a Santa María,
sin mucha duda, Santa María de Saa (A Pobra do Brollón):

141
Fernando LÓPEZ ALSINA, “La articulación de las unidades de organización
social del espacio en Galicia durante la Edad Media: villa, parroquia, terra”, en José
Ángel SESMA MUÑOZ, Carlos LALIENA CORBERA (Coord.), La pervivencia del
concepto: nuevas reflexiones sobre la ordenación social del espacio en la Edad
Media, Zaragoza, Universidad de Zaragoza: Grupo de investigación de excelencia
C.E.M.A., 2008, p. 57.-64.
142
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, Territorio y poblamiento en Galicia entre la
Antigüedad y la Plena Edad Media, tesis doctoral dirigida por José Miguel Andrade
Cernadas, Santiago de Compostela, Universidade de Santiago de Compostela, 2008,
pp. 73-74.
143
Fernando LÓPEZ ALSINA, “La articulación de las unidades de organización
social del espacio en Galicia durante la Edad Media: villa, parroquia, terra…, pp. 66-
77.

62
“IIIª villa in Lemabus, que fuit de Iuliano et ipsa vocabulo Ceresia, et
habuimus ipsa villa per suum pretium subtus basilica sancte Marie,
discurrente rivulo Cerasia, et est per termino de Laurenti, et inde per
termino de Sancto Petro et inde per Braulione, et inde per Castro
Sancti et inde per Ferrarios”144.

Tal y como podemos comprobar en el mapa que adjuntamos a


continuación, la mayor parte de villae coinciden con la situación actual
de las parroquias: San Pedro de Lamaigrexa, San Pedro da Pobra do
Brollón, Santa Mariña de Castrosante y San Salvador de Ferreiros. Sin
embargo, la villa de Laurenti no ha dado ninguna parroquia propia,
siendo hoy un lugar (Lourente) dentro de los términos de la feligresía
de Saa, que aúna de este modo, al menos, dos villae altomedievales.

Imagen 3. Mapa parroquial actual del entorno de A Pobra do Brollón.

144
1050, octubre, 28. Pedro Gutierrez dona al monasterio de Samos la villa de Cereixa,
en tierra de Lemos. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de Samos (s. VIII-XII).
Estudio introductorio. Edición diplomática. Apéndices e índices. Santiago de
Compostela, Obra social Caixa Galicia, 1986, n. 131, pp. 285-287.

63
Aún más interesante encontramos el vecino caso de Santiago de
Castroncelos, donde en el año 1005 existían dos villae, Pinario y
Marturi, los actuales lugares de Piñeiros y Martul. En una situación
intermedia entre ambas se localizaba la iglesia dedicada a la sazón a
San Cristóbal, seguramente en el mismo emplazamiento del templo
parroquial actual, y que finalmente encabeza y articula la parroquia con
un topónimo alusivo a su vinculación a un viejo castro145.

A la inversa, el mapa parroquial posterior parece perfectamente


prefigurado en los términos de las villae limítrofes con Santalla de
Caneda (Monforte de Lemos) en el año 935. El segundo día del citado
año los condes Suario Gutierrez y su esposa Gontroda donan a
Pombeiro una villa, Kaneta, con su iglesia dedicada a Santa Eulalia. Lo
más interesante de este acto es que nos describe los términos antiquis
de esta villa: contra parte orienti pro termino Sendalizes, San Pedro de
Sindrán, efectivamente al oriente de Caneda en la actualidad; contra
parte septentrioni per terminos de Basconis, San Martiño de Vascós,
ciertamente al norte; contra occidenti pro terminis de Sancto Vincentio
de Pino, el propio San Vicente del Pino, San Vicente de Monforte,
también en su situación actual; et pro terminus de Petrauzos,
seguramente San Salvador de Reigada, donde se encuentra el lugar de
Pedrouzos; y contra parte meridie pro termino de Nozeta, Santo Estevo
das Nocedas, única modificación importante del territorio, pues el

145
1005-agosto-7. Miro y su mujer Sendiverga incomunian al abad Manilán de
Celanova la mitad de dos villae en Lemos, llamadas Pinario et Marturi, localizadas
junto al rio Cerasia, debajo de la iglesia de San Cristóbal. En José Miguel ANDRADE
CERNADAS, O tombo de Celanova, Estudio introductorio, edición e índices (ss. IX-
XII), Santiago de Compostela, Consello da Cultura Galega, 1995, t. I, n. 448, p. 610.

64
hecho de que estas dos feligresías confinaran implica que la de Santa
Mariña do Monte aún no existía146.

Imagen 4. Mapa parroquial actual en torno a Santalla de Caneda.

Más al norte, en el año 1098 encontramos los límites de la villa


de Randar (Santa María de Rendar, O Incio). Se nos sitúa a la sazón
propre aula Sancta Maria, una indudable referencia eclesiástica, y
limitada por los términos de: Castro Servandi, Goon, Sancta Cristina,
Toldanos, Castro Andrar y Traimonte. En tres casos la coindencia es
absoluta con el mapa parroquial actual: Santa María de Goo, Santa
Cristina do Viso y Santiago de Toldaos, todas ellas en el municipio de
O Incio. Por el contrario, Castro Servandi, Castro Andrar y Traimonte

146
935-enero-02. Los condes Suario Gutiérrez y su esposa Gontroda, donan al abad
Sabarico de Pombeiro la villa e iglesia de Caneda, limitada, entre otros, por los
términos de Sancto Vincentio de Pino. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Pedro
LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo de Pombeiro y su
colección diplomática en la Edad Media, Sada, Seminario de Estudos Galegos, Ed.
do Castro, 1996, n. 1, pp. 53-54.

65
han desaparecido, si bien esta última es hoy un lugar de la feligresía de
San Xoán de Sirgüeiros (O Incio)147.

Imagen 5. Mapa parroquia actual en torno a Santa María de Rendar.

Todos los procesos anteriores parecen resumirse en Monforte,


la que será cabecera de la tierra y condado de Lemos en la Plena y Baja
Edad Media. Aquí encontramos el viejo Castro Dactonio, y sobre su
cima la iglesia de San Vicente del Pino, cumpliendo la máxima anterior
de un templo localizado sobre el castro. Nada sabemos sobre su
despoblamiento y eventuales reocupaciones, aunque M. Risco situaba
su definitivo abandono en el 711, achacándolo simplemente a la
invasión islámica, que presumía destructiva en Galicia, y no a ningún
dato concreto148. Quizás lo único seguro es que el lugar mantuvo la

147
1098-junio-29. Pelayo Odoario dona al abad Suero de Samos la villa de Rendar en
el Incio. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de Samos…, n. 148, pp. 310-311.
148
Manuel RISCO, España Sagrada…, t. XL, Madrid, 1796, pp. 225-226.

66
relevancia simbólica, ahora cristianizada, a través de la iglesia de San
Vicente.

A finales del siglo XI se habían desarrollado a los pies del


monte, en el llano, dos villulis, una a cada lado del río Cabe149. Ambas
poseían a su vez una iglesia, en la margen izquierda, a la sombra del
propio castro, la de Santa María de Régoa, y en la margen derecha la de
San Claudio. De la primera de las dos tenemos noticias ya en el 915,
momento en que seguramente ya estaría configurada una aldea que
justificara su existencia.
Nada indica que estas dos villulis alcanzaran a tener unos
términos propios, pues no figuran en los antedichos términos de
Santalla de Caneda del 935, ni entre los que limitaban al monasterio de
Cinsa en el año 1098150. De manera parecida a lo que observábamos en
Castroncelos, la iglesia del castro, en este caso ya un monasterio a la
altura del siglo XI es la que retiene la importancia y el nombre
parroquial posterior frente a las villae del llano.
En ambos casos parecemos observar una cierta continuidad
entre el poblamiento castreño y el marco parroquial posterior,
integrando en su interior las realidades altomedievales sin que estas
alcancen la suficiente madurez como para constituirse en otra cosa que
entidades menores del conjunto parroquial.

149
(Sin data) Donación del conde Raimundo de Borgoña a la abadía de San Vicente
del Pino. Reproducción fotográfica del pergamino (4 fotografías), ACCHyS, Junta
para Ampliación de Estudios. Centro de Estudios Históricos, Instituto de Estudios
Medievales. Archivo Fotográfico Claudio Sánchez Albornoz Cartularios Monforte de
Lemos Colección Boo Pita, AEHCaja 34/Carp. 3/ doc. 4
150
1098-noviembre-30. Vermudo Alfonso dona al abad Suero de Samos y sus mones
la cuarta parte del monasterio de San Juan, junto al rio Cinsa (San Salvador de
Seoane). En En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de Samos…, n. S-19, pp. 471-
472.

67
El caso monfortino, excepción hecha de estos últimos matices,
ofrece igualmente un parangón de interés en Monterrei, cuyo castro de
Baroncelli se había despoblado y servía apenas como referencia
geográfica a la altura del siglo X. A sus pies, se había desarrollado la
villa de San Fiz de Pazos. La principal diferencia con Monforte estriba,
empero, en la ausencia de un elemento simbólico como la iglesia de San
Vicente, que mantiene esta elevación alejada de los centros de poder
comarcal hasta la propia fundación urbana iniciada, con poco éxito en
su origen, por Alfonso IX151.

1.3 La ausencia de Lemos en el Parrochiale Suevum. La


protoparroquia

Si la voz paganus recuerda la inicial vocación urbana del primer


cristianismo, pronto fue necesario para la Iglesia salir de los muros de
las capitales diocesanas y enfrentar la realidad rural. La sede lucense
precisó, como las demás, desarrollar unas primeras iglesias al margen
de la metropolitana, a las que transferir algunas de las prerrogativas
hasta entonces propias de la silla episcopal, particularmente el
bautismo.
Esta es la realidad de la que vendría a hacer relación el tan
célebre como controvertido Parrochiale Suevum, un listado de cada una
de las diócesis del reino suevo con sus respectivas parroquias antiguas
o protoparroquias. La mitra lucense lo utilizó e interpoló según sus
intereses en el contexto de las luchas que mantuvo con las sedes
limítrofes durante la reorganización de la iglesia leonesa iniciada bajo
el reinado de Fernando I. Dos serán las ideas de innegable paternidad
lucense: la redistribución de la mayor parte de su territorio diocesano

151
Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ, La villa de Monterrei y su tierra (siglos
X-XIX), Vigo, Universidade de Vigo: Servizo de publicacións, 2015, pp. 15-18.

68
no en parroquias sino en once condados, y la deslocalización a Asturias
de las posibles exigencias territoriales de la diócesis de Mondoñedo152.
Ambas se encuentran presentes en las cuatro versiones independientes
del texto: A, conservada en Lugo; B y C, en el Liber Fidei de Braga; y
D, en Santiago de Compostela153. Estas adiciones le provocaron un
frontal cuestionamiento como fuente fiable que, sin embargo, fue
sustancialmente superado desde la obra de P. David, quién asumió su
veracidad y utilidad en lo que al listado de la mayor parte de parroquias
se refiere, llegando a situar su redacción entre el 572 y el 573154.

Lugo, autor de la exitosa falsificación, es consecuentemente un


escenario particularmente complejo en el que analizar los rastros de
veracidad, y conocer su distribución real a la altura del siglo VI es casi
imposible. Todas las versiones recogen empero un espacio repartido
entre la capital metropolitana con su adiacentia, once comitatus y un
conjunto de tres parroquias individualizadas por sus nombres: Seuios,
Cauarcos y Cairoga155. Esta última es la que ha presentado menos
dudas en cuanto a su identificación con Quiroga, en el sureste de la
provincia de Lugo, dado el ínfimo salto nominal156. Cauarcos, sin
embargo, ha tenido dos posibles correspondencias con otros tantos
lugares hoy llamados Cabarcos, uno situado en la costa lucense, en el
municipio de Barreiros y la diócesis actual de Mondoñedo; y el otro
inmediatamente al este de Quiroga, ya en la provincia de León y

152
Fernando LÓPEZ ALSINA, “El Parrochiale Suevum y su presencia en las cartas
pontificias del siglo XII”, en Klaus HERBERS, Fernando LÓPEZ ALSINA und Frank
ENGEL (Coord.), Das begrenzte Papsttum: Spielräume päpstlichen Handelns,
Legaten, delegierte Richter, Grenzen, Berlín, De Gruyter, 2013, pp. 111-113.
153
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, "Organización eclesiástica y social en la Galicia
tardoantigua. Una perspectiva geográfico-arqueológica… ”, pp. 441-442.
154
Pierre DAVID, Études historiques sur la Galice et le Portugal du VIe au XIIe
siècle, Lisboa, Institut français au Portugal, 1947, p. 82.
155
Ibidem, p. 39.
156
Manuel C. DÍAZ y DÍAZ, M. Virtudes PARDO GÓMEZ, “La Diócesis de Lugo
hasta 1100”, en Iglesias de Lugo, Mondoñedo-Ferrol y Orense, Madrid, Biblioteca de
Autores Cristianos, 2002, p. 8.

69
diócesis de Astorga, en un territorio altomedieval del mismo nombre,
en continuidad con el pueblo prerromano de los Cabarci157. La
parroquia restante, Seuios, es la más complicada de las tres dada la
inexistencia de una equivalencia particularmente evidente en la
toponimia eclesiástica o civil actual. En este sentido, muchas han sido
las distintas opciones propuestas, destacando la asimilación a
Suegos158, en el municipio de Pol, en el espacio central de la provincia
de Lugo, diócesis homónima, en directa relación con la idea de
confusión entre Sevios y Segios159. Del mismo modo, las opciones de
Arzúa160 y O Courel161 han sido igualmente planteadas.

Más recientemente, los autores de la edición del Tumbo Viejo


de la catedral de Lugo, J.L. López Sangil y M. Vidán Torreira, asumían
en su trabajo otra hipótesis singularmente interesante para este trabajo:
Seuios podría ser Lemos162. Idéntica idea ha desarrollado y defendido
J.C. Sánchez Pardo, recordando su situación limítrofe con Quiroga y su
analogía con Cabarcos al devenir Lemos del pueblo Lemaui163.

Por nuestra parte, nos alineamos completamente con estos


últimos y extendemos nuestra mirada a un segundo documento

157
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, “Organización eclesiástica y social…” , p. 445
158
Manuel C. DÍAZ y DÍAZ, M. Virtudes PARDO GÓMEZ, “La Diócesis de
Lugo… ”, p.8
159
Dado que en algunas versiones aparecen 12 topónimos, se ha valorado la idea de
una identificación entre Suegios, en José Miguel NOVO GÜISÁN, “Lugo en los
tiempos oscuros: las menciones literarias de la ciudad entre los siglos V y X (III)”, en
Boletín do museo provincial de Lugo, t. 8, Vol. 2, 1997-1998, p. 191.
160
José CARBAJAL SOBRAL, Los Concilios de Braga en los siglos VI y VII como
reflejo de la vida en la Gallaecia de la época, O Porriño, Imprenta Paz, 1999, p. 236.
161
Juan Carlos RIVAS FERNÁNDEZ, Antigüedad del episcopado auriense, Ourense,
Duen de Bux, 2003, p. 142.
162
Pues no en vano corrigen la forma Seuios por Lemos en la nota 108 de la edición
del documento 7 (Parrochiale) en José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN
TORREIRA, “Tumbo viejo de Lugo (transcripción completa)”, en Estudios
mindonienses, 27 (2011), n. 7, p. 48.
163
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, “Organización eclesiástica y social…” , p. 445.

70
confeccionado en Lugo, concebido como complementario del anterior,
y muy probablemente redactado en el siglo XI164. Se trata de un diploma
que describe nuevamente la configuración diocesana del espacio
lucense, añadiendo un largo desarrollo de las dimensiones exactas de
cada uno de los once condados, sin replicar el esfuerzo con Lugo y su
adyacencia ni con las tres parroquias.
El sentido de este texto, como el de la propia interpolación del
Parrochiale, surge tras la conquista de Coímbra. Por entonces el frente
occidental del reino leonés tan solo conocía cuatro diócesis: Iria, Lugo
y Mondoñedo al norte, y una lejana Oporto al Sur, dejando entre medias
un amplio espacio repartido entre unas y otra. En compensación, las
sedes de Oviedo y León, carentes de la antigüedad de las demás, pero
con una historia de promoción regia a sus espaldas, se habían hecho con
innumerables territorios del entorno lucense. Ante la inminente
restauración de las sillas intermedias de Tui, Ourense y Braga, el obispo
lucense, Amor, buscará no perder sus dominios meridionales sin
conseguir algo a cambio a modo de compensación. Su estrategia pasa
por presentar ante el Papado una batería documental en la que muestra
una diócesis antigua y coherente, que se extiende desde el mar
Cantábrico al río Sil, y en la que por algún motivo decide cambiar
aquello que la documentación original pudiera recoger y sustituirlo por
el sistema de los once condados, dejándose, no obstante, esas tres
parroquias. Al texto inicial del Parrochiale le añade así un segundo
documento (Tempore suevorum según su íncipit) con el desarrollo de
los espacios condales, en el que figura de nuevo la palabra Seuios165.
Completa el prelado el conjunto con una donación que retrotrae a

164
[572] En el Concilio II de Braga, siendo obispo metropolitano bracarense Martín,
bajo el rey suevo Miro (570-583), en la er 610, año 572, se fijan los límites de los
conce condados de la diócesis lucense, siendo Nitigio (569-589) obispo de la misma,
y nombrado como arzobispo. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN
TORREIRA, “Tumbo viejo…” , n. 6, pp. 42-46.
165
Fernando LÓPEZ ALSINA, ‘’El parrochiale suevum...”, pp. 105-118.

71
Alfonso II el Casto, el fundador de la iglesia de Oviedo, por la cual
todas las concesiones a la sede ovetense en el viejo espacio de Lugo
tendrían un carácter temporal, debiendo ser devueltas cuando Braga
fuera restaurada166. Lemos no aparece tampoco en este listado, aunque
sí lo hará finalmente en el de las iglesias de Oviedo retornadas a Lugo
por Alfonso VII tras el concilio de Salamanca167.
El texto identifica los once condados como: Flamosis, Superata,
Nauiensis, Sarriensis, Paramensis, Palarensis, Decensis, Durriensis,
Uliensis, Nallarensis y Montenegrinus. Desarrolla los límites de cada
uno de ellos, con una precisión variable según los casos, que permite,
grosso modo, la reconstrucción del espacio total que la iglesia lucense
atribuye a estas entidades y que conjuntamente dibujan el espacio
diocesano. Al hacerlo, y pese a no ser incluidos en la descripción la
ciudad de Lugo ni las tres parroquias mencionadas, la cartografía

166
832-03-27. Alfonso II da a la iglesia de lugo las villas de Braga y Ourense e
incorpora a Oviedo varias parroquias que volverían a Lugo en caso de reconquista de
Braga y Orense. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA,
“Tumbo viejo…” , n. 8, p. 49.
167
1154, 01, 03. Salamanca. Alfonso VII concede a la diócesis de lgo los límites que
pretendía, compensando a la de Oviedo con bienes de la corona. En José Luis LÓPEZ
SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo…” , n. 29, pp. 93-94.

72
devuelve en forma de vacíos los huecos necesariamente atribuidos a
esos espacios:

Imagen 6. Reconstrucción de los 11 condados descritos en Tempore suevorum. En


Mariña BERMÚDEZ BELOSO, Luis Manuel IBÁÑEZ BELTRÁN, “Una cartografía para los
once condados de la diócesis de Lugo: hacia una nueva aproximación al Parrochiale
Suevum”, en Vínculos de historia, (En prensa), p. 8 (del texto).

73
De los tres vacíos, uno se localiza en el centro diocesano,
claramente la ciudad de Lugo y su territorio inmediato. Los dos
restantes se encuentran en el flanco meridional, en las orillas del río Sil.
El más oriental, alargado, parece coherente con Quiroga y Cabarcos
(León), aunque la división entre ambos no pueda señalarse. El más
occidental, sin embargo, aparece perfectamente bien definido, y dado
que tan solo resta un topónimo, debe ser Seuios. El espacio que se le
otorga coincide con buena parte de la tierra de Lemos, cubriendo
aproximadamente algo más de la mitad del marco geográfico de estudio
del que nos habíamos dotado en el primer apartado del presente
capítulo.
La imagen que ofrece este segundo texto es indudablemente
pleno medieval, fruto de las interpolaciones del obispo Amor con los
once condados de Lugo, jugando para ello con una arquitectura de
orónimos e hidrónimos reconocibles para el contemporáneo de este
último, pero problamente distintos de la geografía del momento. La
exclusión de ese mapa de los huecos coincidentes grosso modo con
Lemos, Quiroga y Cabarcos, nos muestra que, como poco, para los
autores de este segundo texto Seuios era, sin duda alguna, Lemos.
El motivo por el cual Lugo decidió excluir estos tres espacios de
la interpolación es algo que se nos escapa. Ni tan siquiera parece existir
un patrón homogéneo en la actuación posterior de la diócesis para con
ellos, así, mientras Quiroga y Cabarcos quedan vinculadas a Astorga,
sin que Lugo plantee ningún pleito por ellas, por Lemos estará dispuesto
a sostener largos enfrentamientos con Oviedo y Ourense, y ello a pesar
de haberse limitado seriamente en sus argumentos al no figurar incluida
en ninguno de los tres instrumentos de Amor168.

168
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, Luis Manuel IBÁÑEZ BELTRÁN, “Una
cartografía para los once condados de la diócesis de Lugo… ”, pp. 14-18 (del texto).

74
Sin embargo, nuestro interés no se sitúa todavía en el siglo XI,
sino en el VI. Aceptando que nada impide que un concilio de estas
características se haya celebrado por entonces en Lugo y de él haya
quedado algún testimonio escrito que llegara hasta el siglo XI169, y
asumiendo plenamente que en la redacción del Parrochiale hay datos
verdaderos y dignos de fe a los que fueron interpolados
intencionalmente otros falsos170, ¿qué probabilidades hay de que Seuios
sea otra interpolación pleno medieval y cuántas de que sea algo genuino
capaz de haber superado el filtro de las falsificaciones del obispo Amor?

En este sentido, el topónimo puede mostrársenos como un


paradójico testimonio de verdad. No en vano existen dos grandes
posibilidades: el prelado lucense acuña un nombre completamente
inventado; o lo copia de documentos ciertamente antiguos. En el primer
supuesto, ¿qué utilidad iba a obtener en crear una denominación que no
remite a ningún territorio para después otorgárselo en negativo a Lemos
en el segundo documento? ¿Qué justificaría esa política diferenciada
con Quiroga y Cabarcos?
En el caso de responder a un término procedente de la
documentación, se nos abren otras dos posibilidades: un fallo ingenuo,
apenas fruto de un error de lectura, por el que Lemos es entendido como
Seuios, o una voluntad deliberada de corromper el nombre para ocultar
su existencia. En cualquiera de los dos supuestos estamos aceptando
que la parroquia de Lemos figuraba en documentos antiguos.
Por tanto, sabemos que en el siglo XI el enigmático Seuios se
entiende por Lemos, la sede lucense no gana nada con la invención de
este topónimo y, en caso de proceder de la lectura de documentos

169
Fernando LÓPEZ ALSINA, El parrochiale suevum..., p. 108
170
Pierrre DAVID, Études historiques sur la Galice et le Portugal du VIe au XIIe
siècle…, p. 82.

75
antiguos, fuera deliberado o no, la inclusión de esta parroquia supone
su presencia en esos diplomas.

La única alternativa a todo lo que se ha expuesto sería que


ciertamente Seuios fuera una protoparroquia conservada en la
documentación antigua y Lugo la asimilara a Lemos de modo sutil en
esa segunda versión documental. Esta opción presentaría, sin embargo,
dos problemas: Amor debería renunciar en primera instancia a
interpolar un nombre que no le aporta nada, para corregirlo muy
tibiamente después; y, de nuevo, el topónimo nos remitiría a una
realidad de gran importancia que, sin embargo, se habría extinguido sin
dejar la más tenue huella.
De ello también sería prueba que en la versión A del texto
original, conservada en Lugo, no aparece la fórmula Seuios sino
Lemos171, aunque después la misma iglesia no mantenga esta opción al
insertar el documento en el Tumbo Viejo172.
Así pues, si parece fuera de toda duda que Seuios es Lemos a la
altura del siglo XI, también parece notablemente factible que su nombre
apareciera vinculado a una parroquia en documentación más antigua,
tal vez incluso del antedicho siglo VI.
No nos quedaremos, empero, en la mera elucubración en torno
a su aparición en el Parrochiale Suevum. Buscaremos otros criterios
generales que testimonian el papel de este territorio como una eventual
parroquia antigua.

171
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, “Organización eclesiástica y social… ”, p. 445.
172
AHN, Códices, L.1043, f. 05v-06v, digitalizado en [Link] En su
edición de esta obra, J. L. López Sangil y M. Vidán Torreira corrigen el nombre por
Lemos sin aportar ninguna explicación (José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN
TORREIRA, “Tumbo viejo… ”, doc. 6, pp. 42-46), sin embargo, la lectura de la obra
digitalizada parece indudablemente Seuios.

76
El primero de ellos nos devuelve a esta célebre relación y el ya
conocido vínculo entre algunas de las parroquias ahí recogidas y
distintas entidades protohistóricas de la Gallaecia. Es el ejemplo de
varias divisiones de la diócesis iriense como Celticos, Coporos y Arros,
correspondientes a los pueblos Celtici, Copori y Arroni, citados por
Plinio y Ptolomeo173. Sería pues la misma situación para Lemos y su
continuidad con el pueblo Lemauo, recogido del mismo modo por
ambos autores, tal y como hemos tratado ya. Consistiría en una nueva
parroquia étnica, en la que un pueblo protohistórico otorga el apelativo.

La lógica entre las tres parroquias reseñadas en el Parrochiale


suevum es también notable. Nos encontraríamos con tres distritos
colindantes entre sí, con un origen étnico en los casos de Lemos y
Cabarcos, y con, al menos, varios restos de época romana en el caso
quirogués174, que justificarían la importancia de los tres territorios en el
horizonte tardo antiguo. En nuestro caso concreto, su relevancia
demográfica se atestigua tanto por las referencias explícitas de los
autores antes mencionados como por el muy generoso volumen de
castros conservados o fosilizados en la toponimia175.
A todo ello debemos añadir el dinamismo propio de la
infraestructura viaria romana en el territorio, como ya hemos tratado, y

173
Martín FERNÁNDEZ CALO, “Plinio, o parroquial suevo, e a evolución estrutural
do poder local… , p. 176.
174
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, “Organización eclesiástica y social…” , pp. 443-
444.
175
Su gran relevancia mereció un capítulo específico dentro del estudio de Xurxo M.
AYÁN VILA, “Os castros despois dos castros: un espazo simbólico na paisaxe rural
galega…, pp. 63-136. La importancia de algunos yacimientos con reocupaciones
tardoantiguas como San Vicente de Castillón (Pantón) ha sido también recogida por
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, “Castros, castillos y otras fortificaciones en el
paisaje sociopolítico de Galicia (siglos IV-XI), en Juan Antonio QUIRÓS
CASTILLO, José María TEJADO SEBASTIÁN (Ed.), Los castillos altomedievales
en el noroeste de la Península Ibérica, Bilbao, Universidad del País Vasco, 2012, pp.
33-34.

77
el temprano florecimiento religioso del entorno inmediato de Lemos,
particularmente en su flanco meridional, en torno al valle del rio Sil176.

El vínculo con las entidades protohistóricas se convierte


también en una íntima relación entre organización eclesiástica y civil
tardo antiguas, manteniéndose dicho vínculo a lo largo de toda la Alta
Edad Media, provocando un alto índice de coincidencia entre estas
circunscripciones y los territoria altomedievales177. En el caso de
Lemos este punto es particularmente complejo, tal y como hemos
señalado en el apartado dedicado a la polivalencia del término. No
obstante, y pese a la fragmentación de este espacio en la Alta Edad
Media178, hemos incidido ya en la temprana noción, de un territorio
Lemos, que desarrollaremos en el próximo capítulo.
Un último vínculo importante de las entidades manifestadas en
el Parrochiale son los arciprestazgos y arcedianatos pleno medievales,
muchas de las iglesias que figuran en el listado darán después su
nombre a estas nuevas demarcaciones eclesiásticas179. En el caso de

176
Debemos recordar el encaje de Lemos en lo que después constituirá la llamada
Ribeira Sacra, así como la cercanía al yacimiento ourensano de Barxacova: Eduardo
Breogán NIETO MUÑIZ, “Romanos en San Vitor: vestigios romanos en la necrópolis
rupestre de San Vitor de Barxacova (Parada de Sil, Ourense): algo más que unas
tumbas en roca”, en Actas de las V Jornadas de Jóvenes en Investigación
Arqueológica, Santiago de Compostela, Mayo de 2012, Madrid, Organización
JIA2012, 2013, pp. 126-130; así como la inscripción de san Pedro de Rocas,
igualmente en la margen ourensana pero apenas unos 10 km en línea recta del río Sil:
José FREIRE CAMANIEL, “Os comezos do monacato en Galicia”, en José Manuel
GARCÍA IGLESIA (Dir.), A Ribeira Sacra: esencia da espiritualidade de Galicia: :
Sala de Exposición da Capela de Santa María, Lugo, 27 abril-16 de xuño 2004,
Catedral-Basílica de San Martiño de Ourense, 2 de xullo-22 de agosto 2004, Santiago
de Compostela, Xunta de Galicia, Consellería de Cultura, Comunicación Social e
Turismo, 2004, pp. 44-46.
177
Martín FERNÁNDEZ CALO, “Plinio, o parroquial suevo… ”, p. 176.
178
Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes altomedievais da Terra de Lemos...”, p. 22.
179
Fernando LÓPEZ ALSINA, “Parroquias y diócesis: el obispado de Santiago de
Compostela”, en José Ángel GARCÍA DE CORTÁZAR, Del Cantábrico al Duero:

78
Lemos lo más interesante es el arcedianato, en manos del abad del
monasterio de San Vicente del Pino (Monforte de Lemos) sobre un
espacio total de 40 parroquias clásicas180. No obstante, el arcedianato y
sus dimensiones requieren un cierto replanteamiento del que nos
ocuparemos en el apartado correspondiente.
La referencia al templo abacial de San Vicente nos señala el
camino por el que continuar, pues en nuestra opinión sería esta la
ecclesia bautismal de la parroquia de Lemos, antes, consecuentemente,
de devenir en cenobio benedictino.
Si bien la conversión de un templo en monasterio no sería
necesariamente incompatible con su carácter proto parroquial181, en este
caso plantearemos un retraso en la fecha de fundación del cenobio
monfortino, que trataremos más extensamente en su capítulo específico.
Por el momento nos detendremos en su documentación más antigua
conservada, en concreto en los dos únicos diplomas previos al siglo XII,
dos testimonios en mitad de la oscuridad documental.
El primero es la supuesta concesión de la diócesis uere nullius a
San Vicente en el II Concilio de Oviedo, bajo el reinado de Alfonso II
el Casto182. Se trata de un documento abiertamente falso y descartado

trece estudios sobre la organización social del espacio en los s. VIII a XIII. Santander,
Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cantabria, 1999, p. 288.
180
Antolín LÓPEZ PELÁEZ, Los Benedictinos de Monforte, A Coruña, Ed. Carré,
1895, p.40.
181
Michel AUBRUN, La paroisse en France: des origines au XVème siècle, Paris,
Éditions A, et J. Picard, 2ª Ed., 2008, pp. 47-49.
182
791-mayo-26. Supuesta concesión del supuesto primer Concilio de Oviedo en
donde el monasterio de San Vicente del Pino de Monforte obtiene jurisdicción uere
nullius bajo la supuesta sede metropolitana de Oviedo, en Carlos RODRÍGUEZ
FERNANDEZ, La colección diplomática de San Vicente del Pino, tesis doctoral
dirigida por José Ignacio de Viana y Vieites, Granada, Universidad de Granada.
Facultad de Filosofía y letras, 1990, n. 1, pp. 234-236.

79
de su cronología por la historiografía hace más de medio siglo183. Su
contexto más que evidente son las querellas que enfrentan a la iglesia
leonesa en el siglo XI. Nos movemos en una cronología próxima a la
de las interpolaciones lucenses sobre el texto del Parrochiale suevum,
en un momento en el que los intereses de Lugo, Oviedo y Ourense se
cruzan en Lemos, y el monasterio monfortino parece decidido a entrar
en el conflicto y sacar todo el provecho posible184.

Descartado el del 791, el primer testimonio del cenobio de San


Vicente del Pino sería del año 915, un interesante documento de
indiscutida autenticidad en torno a la ordalía o prueba caldaria realizada
en el mismo185. Varios autores han estimado antes de este momento el
origen más que probable de la comunidad de San Vicente186,
entendiendo que su existencia en ese instante era algo meridiano. Sin
embargo, nosotros creemos necesaria una revisita del propio diploma,
que puede entrañar claves sustantivas, si cambiamos la percepción de
esta iglesia.

El texto comienza presentándonos las cuatro figuras que


integran el tribunal constituido en nombre del rey Ordoño II: el abad
Kintila, el diácono Pedro, el presbítero Gemundi y el conde
(desconocemos en donde) Hariani. Se nos detallan a continuación las
dos partes contendientes: Arión y Ermesindo, y los testigos que el

183
Manuel Rubén GARCÍA ÁLVAREZ, “En torno a los orígenes del Monasterio de
San Vicente del Pino”, en Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos
Históricos y Artísticos de Lugo, t. 5, n. 37-38 (1952), pp. 80-90.
184
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, Luis Manuel IBÁÑEZ BELTRÁN, “Una
cartografía para los once condados de la diócesis de Lugo… ”, pp. 17-18 (del texto).
185
915-mayo-4. Testimonio de la prueba caldaria entre Arión y Ermesindo que
reclamaban la posesión de las iglesias de San Vicente y Santa María, en Carlos
RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La Colección diplomática de San Vicente…, n. 2, pp.
237-240.
186
Caso del propio editor de su conjunto documental al abordar la fundación del
cenobio, en RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, Colección diplomática de San Vicente…,
p. 55.

80
primero presenta al juicio: los propios Kintila, abad, y Pedro, diácono,
y otras 50 personas, de ellas un total de 12 son presbíteros, frente a un
solo fratre, otro fratre diácono y el resto, del que ninguna información
complementaria se aporta. Éste es un primer elemento para tener en
cuenta, pues resulta notablemente extraño que, en un pleito celebrado
dentro de un monasterio, y entre 50 personas, apenas en un caso se apele
a un hermano como testigo. Estas 50 personas afirman que las iglesias
de San Vicente in Castrum Actonium y Santa María ad radicem ipsius
castri pertenecieron (abuit) al abuelo de Arión, el abad Kigalendoni.
Parte de los testigos, además, afirman haber visto en vida a este último
detentando la potestate de ambos templos.
Percibimos como el castro sigue siendo el elemento de
referencia para una iglesia a la que en ningún momento queda reflejada
una adscripción a un monasterio, ni su prelación sobre su hermana del
llano. Nada sugiere que ninguna de las dos acoja un cenobio, nada
sugiere que exista ninguna diferencia entre ellas como iglesia regular y
templo secular.
El diploma prosigue con el testimonio de los mismos testigos.
Estos sitúan la posesión de ambos templos después de Kigalendoni en
su sobrino, el presbítero Censerico, posteriormente obispo, que las
poseyó durante 54 años187. Así pues, la historia reconstruida de ambos
templos nos proyectaría hasta la primera mitad del siglo IX. A la muerte

187
No es descartable que este documento y la figura de este obispo haya sido utilizada
de algún modo por la diócesis de Ourense. Entre la batería documental falsificada por
esta iglesia en el siglo XI figura un documento, supuestamente del año 900, en el cual
Alfonso II restauraba a esta sede sus posesiones, entre ellas Lemos y Limia,
dilapidadas por el obispo Censerico. La sede de San Martín podría estar jugando aquí
con la idea de que ese dominio no habría sido personal sino diocesano. Véase [900],
agosto, 28. Gijón. Alfonso II restaura el patrimonio de la sede de Ourense, dilapidado
por el obispo Censerico, en M. Beatriz VAQUERO DÍAZ, Francisco Javier PÉREZ
RODRÍGUEZ, Colección documental del Archivo de la Catedral de Ourense I (888-
1230), León, Centro de Estudios e Investigación ''san Isidoro'', caja España de
Inversiones. Archivo Histórico diocesano, 2010, Vol. I, doc. 2, pp. 50-53.

81
del obispo Censerico, el dominio habría pasado ya directamente a
Arión.

El desarrollo del juicio tiene por protagonistas al presbítero


Froila, representante de Arión, y al abad Censerico (distinto, aunque
tocayo del obispo anterior), a su vez en nombre de Ermesindo. El abad
Kintila, considerado neutral pese a haber formado parte de los testigos,
es el encargado de guiar a Macedonio a la prueba caldaria por mano del
sayón Guimiro. Otros tres presbíteros figuran como testigos de la
ordalía, y al menos otros dos (puesto que algunas partes del documento
no resultan legibles) contemplaron la resolución de esta.
Analizado sin la idea preconcebida de que el objeto de disputa
es un monasterio, nada parece indicarlo. No queda recogida ninguna
palabra que nos hable del mismo, ni de una comunidad, y ni tan siquiera
de hermanos. El contraste es más que significativo con el documento
más antiguo del cercano San Vicente de Pombeiro, apenas 20 años más
tardío, y donde se menciona específicamente monasterio
Palumbario188. Muy por el contrario, todo evoca a un juicio entre los
patronos de dos iglesias, por lo que parece ambos laicos, aunque con
religiosos en sus ascendientes, que habrían detentado los templos desde,
al menos, la primera mitad del siglo IX, en la línea lógica de la extensión
de la privatización y la entrada en dependencia de muchos templos que
M. Aubrun fijaba justamente en los siglos VIII-IX189, y que en el caso
peninsular adquiere los matices propios que la desestructuración

188
935-enero-02. Los condes don Suario Gutiérrez y su esposa doña Gontroda, donan
al abad de Pombeiro, la villa e iglesia de Caneda por los límites que se indica, y la
villa de Fradelo en Castillóns. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Pedro LUCAS
DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo de Pombeiro…, n. 1, pp. 53-
54.
189
Michel AUBRUN, La paroisse… pp. 33-42.

82
política y territorial consiguiente al colapso del reino visigótico le
aporta190.

El único elemento que podría recordar a un monasterio es la


presencia del abad Kintila, sin embargo, era este, precisamente, el
nombre que recibían los rectores de la iglesia bautismal,
diferenciándose así del resto de presbíteros que atendían los distintos
templos rurales191. El uso del término para remarcar esa situación de
jerarquía sobre un territorio es la que parece darse con las abadías de la
diócesis de Oviedo192.
Debemos, consecuentemente, retrasar la conversión de San
Vicente en un monasterio. Una interpretación alternativa sería
simplemente que el cenobio hubiera modificado su asentamiento desde
la vega del río Cabe hacia la cima del monte, a una iglesia ya construida
y con una historia dilatada en el ámbito secular. Eso es lo que recoge el
inventario moderno de Fray Mancio, si bien al no conservar el
documento al que hacía referencia debemos mostrarnos cautos193. En
cualquier caso, las cuestiones sobre el origen del cenobio del santo
aragonés serán tratadas en su apartado específico.

190
Fernando LÓPEZ ALSINA, “Da protoparroquia ou parroquia antiga altomedieval
á parroquia clásica en Galicia”, en Fernando GARCÍA PAZOS (Ed.), A parroquia en
Galicia: pasado, presente e futuro, Santiago de Compostela, Xunta de Galicia, 2009,
pp. 63-65.
191
Fernando LÓPEZ ALSINA, “El encuadramiento eclesiástico como espacio de
poder: de la parroquia al obispado”, en Los espacios de poder en la España medieval,
XII Semana de Estudios Medievales, Nájera, del 30 de julio al 3 de agosto de 2001,
Asociación "Amigos de la Historia Najerillense", Logroño, Instituto de Estudios
Riojanos, 2002, pp. 425-457.
192
Véase Miguel CALLEJA PUERTA, La formación de la red parroquial de la
Diócesis de Oviedo en la Edad Media, Oviedo, Real Instituto de Estudios Asturianos
(RIDEA), 2000.
193
Pedro BOO PITA, “De Monforte de Lemos: un documento del siglo IX”, en
Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, t.
4, n. 34 (1950), pp. 130-135.

83
Descartada la existencia de un monasterio a comienzos del siglo
X, nada hemos aportado aún sobre por qué motivo podría ser este el
templo bautismal de la proto parroquia de Lemos. Para ello
retomaremos en primer lugar la figura del Abbas, pues en opinión de F.
López Alsina, existe una continuidad cuasi funcional entre ellos y los
nuevos arciprestes y arcedianos que se desarrollan a partir del siglo XI.
Ambas figuras ejercerán un papel intermedio en el control de los
territorios diocesanos, algo particularmente relevante en el ámbito
leonés, inmerso en la reforma eclesiástica durante el reinado de
Fernando I, y particularmente tras el Concilio de Coyanza de 1055, paso
fundamental hacia la afirmación de la jurisdicción episcopal sobre unos
territorios diocesanos coherentes y homogéneos, pero también sobre las
iglesias propias y monasterios194,
La misma continuidad encontramos en Italia entre las iglesias
pieve y el arcipreste posterior195. Para el ámbito francés era M. Aubrun
quien defendía una absoluta continuidad entre el arcediano y el
responsable de la iglesia bautismal en la época merovingia. En este
mismo espacio encontramos particularmente interesantes las
resoluciones del concilio de Mayence, que en el año 847 desaconseja la
conversión de estos templos en monasterios, pero prevé que, en el
supuesto de que así lo hicieran, un monje de la comunidad debería
asumir la representación del viejo distrito proto parroquial en el sínodo
diocesano196.

Así pues, dos huellas de ese abbas serían el arcipreste o el


arcediano y, particularmente en el caso de un monasterio, su silla en el
sínodo de la diócesis. Ambos supuestos concurren, fuera de toda duda,

194
Fernando LÓPEZ ALSINA, “Da protoparroquia ou parroquia antiga...”, pp. 71-75.
195
Andrea CASTAGNETTI, La pieve rurale nell’Italia padana. Territorio,
organizzazione patrimoniale e vicende della pieve veronese di San pietro di ''Tillida''
dall'alto medioveo al secolo XIII, Roma, Ed. Herder, 1976, pp. 3-8.
196
Michel AUBRUN, La paroisse…, pp. 47-49

84
en el monasterio de San Vicente: su abad estaba al frente del arcedianato
de Lemos/Monforte197, al que más tarde dedicaremos un capítulo, y
poseía una silla propia en el sínodo lucense. Así lo recoge la crónica
general del Padre Yepes:
“El Abad del Monasterio de San Vicente de Monforte es Arcediano en
la Iglesia de Lugo y tiene en el coro de ella su silla, que es la primera
del coro derecho, aunque el cabildo no quiere darle, sino la última de
las dignidades del coro izquierdo, que es la razón porque el abad no
quiere asistir en los Sínodos en Lugo, puede el abad asistir a él por
su persona, ó enviar otra que asista en su nombre, á la cual se le dá
la misma silla y lugar que se debe á la persona de Abad si asistiera.
Está a elección del Abad, ó de la persona que va en su lugar predicar
en el Sinodo, ó decir la misa el Obispo por su persona y si el Abad no
quiere ir ni enviar al Sinodo, no puede ser compelido á ello”.198

Muy en relación con este último punto, R.R. Vilariño de


Barbeito recoge a finales del siglo XIX el recuerdo de una vieja
costumbre monfortina: la reunión de todos los presbíteros del
arcedianato en la iglesia de San Vicente, el miércoles de letanías
menores, es decir, la víspera del jueves de la Ascensión, para el rezo de
estas. Concluido el oficio religioso, todos estos párrocos accedían a la
cámara abacial, donde se desarrollaba un capítulo de corrección de
costumbres199. Este ritual no pasaría de lo anecdótico, ni merecería ser
tratado aquí, si no fuera porque el II Concilio de Braga fijó, ya en el
siglo VI, que los clérigos de las iglesias rurales vecinas celebrasen
conjuntamente las letanías (cuaresmales, no obstante). En opinión de F.

197
Eduardo PARDO DE GUEVARA Y VALDÉS, Los señores de Galicia. Tenentes
y condes de Lemos…, t. I, p. 53.
198
Antonio de YEPES, Crónica general de la Orden de San Benito, patriarca de
religiones, Madrid, Biblioteca de Autores Españoles, t. CXXIV, 1960, p. 216.
199
Ricardo R. VILARIÑO DE BARBEITO, Monforte, sus monumentos, leyendas y
tradiciones, El Eco de Lemos, Monforte de Lemos, 1896, pp. 24-28.

85
López Alsina el compendio de templos reunidos serían los integrantes
de la proto parroquia200.

Recuerda también a la reunión que en la primera jornada de cada


mes mantenía el arcediano o decano, según regiones, con los clérigos
de un arcedianato en Francia, con el mismo fin correctivo201. Y se
acerca en algún sentido también a las fiestas que las iglesias rurales
debían celebrar en su templo bautismal originalmente, reconociendo así
su superioridad jerárquica. En la Galia, el concilio de Agde (506)
menciona seis festividades sujetas a la iglesia principal, entre ellas la de
la Ascensión202. La situación no varía demasiado en Italia, incluso en
cronologías más tardías203
Volvamos ahora hacia el propio templo de san Vicente mártir.
No conservamos aquí un baptisterio ni un apellido particularmente
elocuente que nos recuerde ese pasado proto parroquial, pero sí
importantes indicios en su propia localización. Regresando a la propia
acta de la prueba caldaria (915), la fórmula exacta de su emplazamiento
es in Castrum Actonium, una referencia que podría ser meramente
toponímica, si no fuera por la descripción dada para el templo de santa
María, situado ad radicem ipsius castri. Además, apenas veinte años
después, entre los límites antiquos de la villa de Caneda (Santa Eulalia
de Caneda, Monforte de Lemos) figuran los de la villa de Sancto

200
Fernando LÓPEZ ALSINA, “Da protoparroquia ou parroquia antiga...”, p. 59
201
Agustín HEVIA BALLINA, Memoria Ecclesiae XV: Las visitas pastorales en el
ministerio del obispo y archivos de la iglesia, Santoral hispano-mozarabe en las
diocesis de España, Memoria Ecclesiae XV. XIII Congreso de la asociación, Sevilla
11-16 septiembre 1997, Oviedo, mAsociación de Archiveros de la Iglesia en España,
1999, pp. 35-36.
202
La relación completa de festividades sería: Navidad, Epifanía, Pascua, Ascensión,
Pentecostés y Natividad de San Juan Bautista, en Michel AUBRUN, La paroisse…,
pp. 14-15.
203
Andrea CASTAGNETTI, La pieve rurale…, p. 3-8

86
Vicentio de Pino204. Este límite, coherente con los límites que
conocemos para la parroquia ya en fase urbana, nos da dos ideas
fundamentales al ponerlo en relación con el diploma anterior: las
iglesias de San Vicente y santa María se sitúan dentro de los términos
de la misma villa, en la que San Vicente goza de una notable prelación,
pues otorga el hagiotopónimo a la misma; y el nombre de esa villa no
es Castro Actonio, este hace referencia exclusivamente al monte en
cuya cima y pies se localizan ambos templos.

Establecido este pequeño matiz, el carácter de iglesia castral de


san Vicente no admite la más mínima duda. No es algo baladí puesto
que en Italia el vínculo entre pieve y castrum es bien conocido205,
mientras que en Francia M. Aubrun señala los lugares fortificados y los
castra como uno de los espacios comunes para su asentamiento, aunque
no los más frecuentes206. No obstante, en Lemos se trata de una relación
común a muchos templos, tanto que G. Niemeier llegó a hablar de un
castro por parroquia207 y X. Fariña Jamardo estima la media gallega en
un castro por cada dos parroquias208. Yendo a lo cuantitativo, el 18’4%
de los castros inventariados en la comarca están coronados por un

204
935, enero, 02. Los condes don Suario Gutiérrez y su esposa, doña Gontroda, donan
al abad de Pombeiro la villa e iglesia de Caneda y Santa Eulalia por los límites que se
indica; y la villa de Fradelo en Castillóns. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Pedro
LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo de Pombeiro… , n.
1, pp. 53-54.
205
Andrea CASTAGNETTI, La pieve rurale…, pp. 3-8.
206
Para el siglo V, señala que 3 de las 21 parroquias de la diócesis de Amiens se
encontrarían en castra, balance parecido al de Auvernia (2-3 de un total de 20). En el
Limosín aumenta su importancia hasta 10 de 50. En Michel AUBRUN, La paroisse
en France…, pp. 19-23
207
Greg NIEMEIER, Tipos de población rural en Galicia, traducción de J. Gavira, en
Estudios Geográficos, n. 19 (1945), pp. 301-327.
208
Xosé FARIÑA JAMARDO, A parroquia rural en Galicia, Santiago de
Compostela, EGAP, 1996, pp. 55-64.

87
templo, mientras que otro 13’5% tienen una iglesia a sus pies209. En el
caso del Castro Actonio, se daba la suma de ambas posibilidades.

Con todo, un elemento singulariza esta iglesia castral sobre las


otras: el haber sido emplazada en el lugar más simbólico del castro más
importante – Castro Dactonio – del pueblo Lemavo, que da nombre a la
protoparroquia. Si el vínculo étnico de muchas de las iglesias del
Parrochiale está fuera de duda, su asentamiento en las cabeceras
distritales de estos mismos grupos parece una consecuencia más que
lógica210. Es, a su vez, consecuente con, al menos, dos de las tres vías
fundamentales de erección de un templo bautismal: la iniciativa de una
comunidad y la del Obispo211, siendo en los dos supuestos lógica la
elección de un lugar fuertemente simbólico y geográficamente central,
accesible y con buena visibilidad desde varios Km a la redonda.

El diálogo entablado con el templo de santa María puede


decirnos también algo de este cariz simbólico. Además del innegable y
ya suficientemente tratado vínculo entre ambas, no podemos dejar de
señalar la existencia de dos templos tan cercanos el uno del otro y la
más simple accesibilidad de santa María, al estar localizado en la vega
del río Cabe. Para X.M. Ayán Vila, la existencia de estas duplicidades
templo en el castro – templo en el llano se explicarían normalmente por
el traslado del primero hacia el segundo en aras de un sentido práctico.
La pervivencia de la iglesia del castro, a veces vinculada a la idea de
una voluntad deliberada del titular por permanecer en el lugar, sería el
testimonio último de la honda huella simbólica del lugar212. En este
caso, carecemos de una tradición que propugne una porfiada terquedad

209
Xurxo M. AYÁN VILA, “Os castros despois dos castros...”, pp. 81-83.
210
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, “Organización eclesiástica y social…” , p. 455
211
Tres serían las grandes vías para la erección de estos primeros templos rurales: la
iniciativa de un propietario de una villa rústica, la iniciativa de una comunidad y la
acción directa del Obispo de la diócesis. En Fernando LÓPEZ ALSINA, “Da
protoparroquia ou parroquia antiga...”, pp. 58-60.
212
Xurxo M. AYÁN VILA, “Os castros despois dos castros...”, pp. 102-106.

88
del santo por permanecer sobre la peña, pero tal vez podamos permutar
esa falta por la voluntad de la comunidad de instalarse en este lugar,
antes, sin duda, de la fundación urbana.
La advocación es otro factor para tener en cuenta en este sentido.
Las primeras iglesias bautismales carecían de titular, frente a basílicas
y martiria, sin embargo, con la extensión devocional de los siglos V y
VI, asumirán la abogacía de santos, particularmente Santa María,
apóstoles y mártires213. En la Península Ibérica destacan muy
particularmente las advocaciones del santoral hispanorromano, dentro
de las cuales, coronado igualmente con la palma martirial, destaca el
oscense Vicente, muy común igualmente en los templos castrales214.
No obstante, la antigüedad de la advocación es poco
concluyente en este caso, toda vez que la larga mayoría de las
parroquias de Lemos tienen titulares notablemente antiguos. No en
vano, si nos circunscribimos al espacio que en negativo nos deja el
segundo documento elaborado por Lugo en el siglo XI, las feligresías
concentran siete templos dedicados a San Martín de Tours; cinco a
Santa María; tres a San Salvador y otros tantos a San Juan y al
protomártir San Esteban; dos a San Cipriano, San Román, San Julián,
San Félix, San Vicente, San Miguel y los apóstoles Pedro, Santiago y
Andrés; y uno solo a Santa Eulalia, San Acisclo, Santa Marina, San
Nicolás, San Mamés, San Jorge y Santa Cruz. Todos ellos son a su vez
indicios de la antigüedad de la fundación de las iglesias en el medio
rural de Lemos.
La representatividad de esta muestra está limitada por cuatro
factores: las diferentes antigüedades de las parroquias; las dudas en
torno a la fiabilidad de las conclusiones extraíbles del estudio
cartográfico del documento referido en una escala tan pequeña (dado el

213
Michel AUBRUN, La paroisse en France..., p. 19.
214
Xurxo M. AYÁN VILA, “Os castros despois dos castros...”, pp. 96-99.

89
problema de fijar límites exactos y la cuestión metodológica de incluir
o excluir las feligresías en las que se encuentran esos elementos de
linde, algo aún más complicado cuando se estudia en negativo); la
validez para el siglo VI de los espacios referidos en el XI (aun cuando
aceptemos que Lemos no haya sido afectado por la interpolación
lucense y releguemos esta a los once condados, nada asegura el espacio
geográfico toda vez que lo reconstruimos a través, precisamente, de
esos condados); y la existencia de otros templos de destacada
antigüedad y otras advocaciones, hoy desparecidos de la malla
parroquial, tales como el templo de San Verísimo en el entorno del río
Cinsa215, el de San Claudio dentro del propio San Vicente del Pino216 o
la capilla de San Lorenzo en el castro de Cereixa, en proceso de estudio
arqueológico en la actualidad217.
El objetivo de analizar estas advocaciones es exclusivamente el
de mostrar hasta qué punto de poco representativa puede ser la
antigüedad de la advocación de San Vicente, dado que no destaca sobre
el conjunto de las reseñadas. Más aún, la alianza entre iglesia castral y
advocación al santo oscense la encontramos igualmente en Castillón
(Pantón)218.

215
946-abril-28. A Deo vota Rudilo fai unha permuta co diácono Kintila, pola que lle
entrega terras e maceiras en Salcedo e en Moreira, a cambio de terras xunto á igrexa
de San Verisimo xunto o río Cinsa. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O
tombo de Celanova..., t. I, n. 450, p. 612
216
(Sin data) Donación del conde Raimundo de Borgoña a la abadía de San Vicente
del Pino. Reproducción fotográfica del pergamino (4 fotografías), ACCHyS, Junta
para Ampliación de Estudios. Centro de Estudios Históricos, Instituto de Estudios
Medievales. Archivo Fotográfico Claudio Sánchez Albornoz Cartularios Monforte de
Lemos Colección Boo Pita, AEHCaja 34/Carp. 3/ doc. 4
217
Xurxo AYÁN VILA, “Etnoarqueología e microhistoria dunha paisaxe cultural: a
parroquia de San Pedro de Cereixa (Pobra de Brollón, Lugo)”, en Cuadernos de
estudios gallegos, t. 52, n. 118 (2005), pp. 117-172.
218
Sobre la historia y debate en torno a su reocupación altomedieval trata José Carlos
SÁNCHEZ PARDO, “Castros, castillos y otras fortificaciones… ”, pp. 33-34.

90
Por el mismo motivo se hace complicado aplicar al caso que nos
ocupa la hipótesis de la Segunda Narbonense, que promulga que en el
entorno de la iglesia bautismal se situarían una serie de oratorios en
torno a los cuales los clérigos debían realizar una suerte de giro. Muchos
de estos oratorios serían las parroquias clásicas futuras, una vez que
alcanzaran la madurez suficiente como para independizarse de su
matriz. Debido a este origen repetirían una serie de advocaciones tardo
antiguas219. No obstante, tal vez podamos inferir algo así en la imagen
de las parroquias más cercanas a la monfortina. Si nos centramos en el
arciprestazgo moderno de Monforte220 (ver mapa n. 7) podemos
advertir rápidamente dos tipos de feligresías, unas situadas más
distantes y de términos mayores, con las siguientes advocaciones: Santa
María y Santalla de Toiriz, San Xoán y San Xillao de Tor221, San
Salvador y San Romao de Moreda, San Cosme de Fiolleda, Santa María
de Baamorto, San Pedro de Sindrán, Santa María da Penela, San Fiz de
Vilamarín, Santa María de Rozabales y San Mamede de Vilachá. Frente
a ellas, la corona inmediata al núcleo urbano presenta términos
relativamente pequeños, con la excepción de San Salvador de Seoane,

219
Michel AUBRUN, La paroisse…, pp. 19-23.
220
Aunque discutiremos la cuestión del arciprestazgo en el apartado posterior, para
esta referencia hemos tenido en cuenta los datos de Tomás LÓPEZ, Mapa general del
obispado de Lugo, Madrid, 1768, accesible en
[Link]
221
Si bien la iglesia de San Julián aparece en documentos muy antiguos (Vinculada a
Moreda en 942-mayo-18. Godesteo véndelle ó diácono Quitila unha terra que posúe
no lugar do Salvador de Moreda, preto da igrexa de San Xiao, en José Miguel
ANDRADE CERNANDAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 450, p. 612), la de San
Juan, que posee términos sensiblemente más pequeños no queda atestiguada hasta el
siglo XVI (1502-agosto-28. Monasterio de Ferreira. Doña María López, abadesa de
Ferreira, afora a Afonso Seoane, su mujer, Tareixa González, y tres voces el lugar de
Felgueira y otras leiras en la feligresía de San Xoán de Tor y outras feligresías, por
cinco talegas de pan, un canado de vino, dos gallinas y cuatro maravedís viejos al año,
siendo vasallos del monasterio y pagando por luctuosa un carnero, en José Ignacio
FERNÁNDEZ DE VIANA Y VIEITES, Colección diplomática del Monasterio de
Santa María de Ferreira de Pantón, Lugo, Excma. Diputación Provincial de Lugo,
1994, n. 216, pp. 276-278).

91
alterado por la presencia de un monasterio que acabó por darle
nombre222, y con unas advocaciones particularmente antiguas: San
Cibrao da Vide, Santo André de Distriz, San Martiño de Piñeira, Santa
Lucía de Guntín, San Acisclo de Gullade, Santo Estevo das Nocedas,
Santa Mariña do Monte (que parece no existir aún en el 935223), Santalla
de Caneda, San Martiño de Bascós, San Salvador de Reigada/Pedrouzos
y San Pedro de Ribas Altas (véase imagen 7).

El tamaño de todas estas parroquias contrasta notablemente con


la amplitud de los términos de San Vicente del Pino que medido como
la suma de las 4 parroquias urbanas actuales, que permanecieron unidas
bajo su signo hasta el siglo XVIII224, nos da un tamaño de 18'182 Km2
225
, una cifra que dobla generosamente la media gallega, de apenas 7’8
Km2 226. Dado que de la fragmentación de los distritos de las parroquias
antiguas surgirían las parroquias clásicas traspasada la frontera del siglo

222
1058, diciembre, 13. La infanta Elvira Vermúdez y su hermano Ordoño, con la
mujer de éste, doña Fronilde Peláez, reconocen que doña Sarracina posee una parte
en el monasterio de san Juan en el valle de Lemos, según se desprende del pleito que
por ello mantuvieron. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de
Samos (s. VIII-XII), Estudio introductorio. Edición diplomática. Apéndices e índices,
Santiago de Compostela, Obra social Caixa Galicia, 1986, n. S-13, pp. 462-464.
223
935, enero, 02. Los condes don Suario Gutiérrez y su esposa doña Gontroda, donan
al abad Sabarico, de Pombeiro, y sus compañeros, la villa e iglesia de Caneda y Santa
Eulalia por los límites que se indica; la villa de Fradelo en Castillóns y algunos agros
en la misma. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El
priorato benedictino de San Vicenzo de Pombeiro…, n. 1, pp. 53-54.
224
AHN, Clero-Secular_Regular, L.6352. Tras un largo pleito por la jurisdicción
eclesiástica de la villa, el obispado lucense y el monasterio llegan a un acuerdo en
1723 por el cual esta es cedida a la mitra, que desgaja Santa María de San Vicente,
convirtiéndola en hijuela de la monacal, que retiene, no obstante, el carácter de
principal.
225
Medición propia realizada gracias al programa QGIS 3.4.1.
226
Fernando LÓPEZ ALSINA, “La articulación de las unidades de organización
social del espacio en Galicia durante la Edad Media: Villa, Parroquia, Terra” en J.A.
SESMA MUÑOZ, C. LALIENA CORBERA (Coord.), La pervivencia del concepto:
Nuevas reflexiones sobre la ordenación social del espacio en la Edad Media,
Zaragoza: Universidad de Zaragoza, Grupo de Investigación de Excelencia C.E.M.A.,
2008, pp. 61-62.

92
X, una regla común que encontramos cumplida tanto en el noroeste
peninsular como en el ámbito centroeuropeo227 es que, a parroquia más
grande, parroquia más antigua.

Imagen 7. Mapa parroquial actual del arciprestazgo moderno de Monforte.

La advocación y el emplazamiento del templo nos permiten, a


su vez, una provechosa comparación con los más firmes candidatos a
ejercer el mismo rango de iglesia bautismal en las otras dos
protoparroquias consignadas por el Parrochiale Suevum: Quiroga y
Cabarcos. En el primer caso, las probabilidades señalan al templo de
Santa María de A Ermida, lugar del que procede el famoso Crismón de
Quiroga, del siglo V, y en cuyo entorno fueron encontrados abundantes

227
Michel AUBRUN, La paroisse en France…, pp. 15-16.

93
restos romanos228. Se trata de una iglesia con una advocación
potencialmente antigua -si bien un tanto atemporal- y situada en una
posición elevada, dominante sobre el valle, con una indudable traza
simbólica.
En Cabarcos existen dos templos bajo ese nombre: uno dedicado
a san Pedro, donde se localiza la mayor parte de la población actual, y
un segundo bajo la advocación del mártir San Tirso. Si ambos se
encuentran elevados, en una posición dominante y simbólica sobre el
valle, es la del santo hispanorromano la que más destaca en esta
característica.
Si aceptamos la hipótesis de que a las parroquias de Lemos,
Quiroga y Cabarcos les corresponderían las iglesias bautismales de San
Vicente (del Pino), Santa María (de A Ermida) y San Tirso, tendríamos
un patrón perfectamente cumplido de templo con advocación antigua,
en dos ocasiones del santoral hispanorromano, y localizadas en
topografías elevadas, con posiciones dominantes sobre el valle de un
río y alta visibilidad.
Mencionábamos en el caso quirogués la presencia del crismón,
un testimonio de esa comunidad paleocristiana y de su vinculación al
lugar de A Ermida. En el caso de San Vicente no se ha conservado
ningún elemento que delate semejante antigüedad, pero los escasos
sondeos arqueológicos de los últimos años revelan algunos restos en
esta dirección. No en vano, en 2010, en el interior del tapiado de una
puerta lateral del templo, se encontraron diversos materiales antiguos,
entre ellos un fragmento de mármol decorado con un busto y una suerte
de cruz de san Andrés que se remontaría al siglo VI, es decir, al
momento justo del Parrochiale Suevum229.

228
José Carlos SÁNCHEZ PARDO, “Organización eclesiástica y social…” , p. 454.
229
Entre otras cosas, fue también hallado un ajedrezado románico, procedente de una
arquivolta, seguramente del viejo templo monacal. En Ernesto IGLESIAS

94
Además, creemos que el actual templo de san Vicente, del siglo
XVI, se encuentra en el mismo lugar en el que estuvo la fábrica
románica, y esta a su vez en el lugar de la precedente, tal vez desde el
siglo VI, como sugieren estos estudios arqueológicos. Para ello nos
basamos también en la referencia de la prueba caldaria, pero sobre todo
en la situación “incómoda” de la iglesia, solamente explicable por su
preexistencia y la voluntad de no alterar su posición en tiempos
posteriores. El edificio se encuentra justo en el centro de la cima del
monte, en el lugar más destacable, más simbólico, presidiendo de algún
modo la tierra de Lemos, lo cual provoca un notable constreñimiento al
resto de edificaciones: el propio monasterio -con el claustro en posición
contraria a la canónica-, el palacio condal y la torre del homenaje. Todas
estas construcciones habrían tenido una posición mucho más holgada
de haber desplazado ligeramente la iglesia hacia un lado o el contrario.
Retomaremos más tarde la cuestión de la topografía de esta
cima, con más detalle y datos más concretos. Por el momento nuestra
reflexión es más sencilla: nada salvo su preexistencia respecto al resto
de construcciones justifica que la iglesia ocupe una posición que
complica todas las demás edificaciones; nada salvo su fuerte
simbolismo justifica que ni el propio monasterio se haya atrevido a
moverla.
Esta última idea enlaza con la relevancia posterior del templo.
Para M. Aubrun, las ecclesiae bautismales mantendrían por lo general
un cierto prestigio sobre su vieja circunscripción230. En el caso
monfortino, y más allá de la cuestión del arcedianato, esta
consideración estaría fosilizada en el propio monasterio, una de las
grandes instituciones de la tierra de Lemos, como trataremos más
adelante, pero también con el resto de poderes que se van a situar en su

ALMEIDA, Evocación histórico-artística monfortina, Noia, Toxosoutos, 2016, pp.


15-19.
230
Michel AUBRUN, La paroisse en France…, pp. 33-42.

95
entorno: la fundación de la villa en el siglo XII-XIII y el asiento en el
mismo espacio del poder condal nos hablan de la relevancia que retiene
el viejo Castro Dactonio, pero también del templo que lo culmina.
En resumidas cuentas, aunque Lemos no aparece en el
Parrochiale Suevum, estimamos como la hipótesis más fundamentada
que el lugar de su iglesia bautismal fuera el propio de San Vicente del
Pino, erigida sobre el castro que ejercía de lugar central del pueblo los
Lemavi, localizado en un emplazamiento igualmente central y accesible
del valle de Lemos.
En definitiva, el principal elemento de puente entre el pasado
antiguo, protagonizado por el pueblo protohistórico de los Lemavi,
asentado en el conventus jurídico lucense, y el mundo medieval parece
establecido por la iglesia, tanto a nivel particular por la cristianización
de buena parte de los castros antiguos, como a nivel general a través del
encuadre del valle de Lemos en una parroquia antigua, a la que
corresponde la voz Seuios del Parrochiale Suevum.
El establecimiento de la proto parroquia de Lemos en la
Antigüedad Tardía fue decisiva para la pervivencia posterior del
nombre del pueblo de los Lemaui y la consecuente existencia del de
Lemos.
La localización de la iglesia bautismal del distrito sobre el
Castro Dactonio, el lugar más representativo de los viejos lemavi,
parece una consecuencia lógica, dada su centralidad geográfica y su
dominio visual sobre casi todo el valle de Lemos. El monasterio de San
Vicente, aún inexistente en el año 915, hereda buena parte de los
elementos recordatorios de la sede de una parroquia antigua,
particularmente la cabecera del arcedianato de Lemos.

96
2. LA INTEGRACIÓN EN EL REINO ASTURLEONÉS:

EL TERRITORIUM DE LEMOS
(De las primeras apariciones hasta 1093)

Tal y como ya hemos presentado, Lemos es una realidad duradera en el


tiempo cuya expresión espacial y funcional se adapta y modifica según
las situaciones sucesivas que este dibuja. Para la Alta Edad Media, la
primera estructura en la que confluye esta comarca es un territorium,
del que definir sus dimensiones aproximadas será nuestro principal
objetivo. Esta integridad sufriría, no obstante, una brusca ruptura en el
siglo X según C. Baliñas231, para volver nuevamente a la unidad con la
aparición de la tenencia de Lemos. El surgimiento de esta nueva
realidad es el extremo cronológico que fijamos para este capítulo,
concretado en la fecha de 1093, siguiendo el testimonio esgrimido por
A. Barón232, que retrotrae desde 1104, año de fundación del burgo de
Pino por el tenente don Froila Díaz, la fecha defendida por E. Pardo de
Guevara y Valdés233.

2.1 Los primeros testimonios altomedievales del territorium.


La búsqueda de la primera aparición documental de Lemos se enfrenta
a la larga y no menos compleja problemática de la veracidad de las
fuentes. No obstante, si aceptáramos de manera acrítica las dataciones
aparecidas en los diplomas medievales, deberíamos remontarnos al 747,
lo cual, en todo caso, nos dejaría un amplio lapso de oscuridad, ora

231
Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes altomedievais da Terra de Lemos...”, p. 22.
232
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia: política y relaciones
de poder en el occidente peninsular (1093-1107), Valladolid, Glyphos Publicaciones,
2017, p. 296.
233
Eduardo PARDO DE GUEVARA Y VALDÉS, Los señores de Galicia… , t. I, pp.
50-52.

97
desde los testimonios protohistóricos, ora desde el texto del Parrochiale
que venimos de comentar.

En esa fecha, en torno a la mitad de la octava centuria, se nos


sitúa el Testamento Mayor de Odoario, un texto considerado falso por
P. David debido a la inclusión de varios templos bajo la advocación de
San Pelayo siglo y medio antes del martirio del joven en Córdoba. J.L.
López Sangil y M. Vidán Torreira, que comparten la tesis de David,
abren la puerta a que la sede lucense pudiera utilizar documentación
ciertamente antigua para justificar una serie de posesiones a lo largo y
ancho de la diócesis, aunque sin poder avanzar más allá de la mera
hipótesis. La fecha verdadera podría retrotraerse hasta los siglos XI-
XII, en el contexto de la disputa por el título metropolitano con
Braga234.

De cualquier manera, el texto nos presenta algunas ideas que


serán de utilidad, sobre todo en el horizonte de los siglos IX-XI: un
espacio denominado Lemos entre el Miño y el Sil, siempre al sur del
castro de Santa Cristina, y en el que ya nos prefigura, al menos, dos
espacios internos: Mao y Saviñao-Licín.

Las posesiones que la iglesia lucense atribuye a su mítico


prelado se sitúan en cuatro grandes áreas, tres en lugares potencialmente
fronterizos: la orilla del Miño al este, donde sitúa Saviñao-Licín, la vega
del Sil al sur y el castro de Santa Cristina (junto a Santalla de Bardaos,
las feligresías señaladas más al norte del mapa), en el valle del Mao 235.

234
15-mayo-747. Testamento Mayor de Odoario. Dona a la iglesia de Lugo todo lo
que había adquirido desde que llegó a la sede huyendo de los musulmanes en África.
En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo… ”, n.
2, pp. 25-31.
235
Representación propia a partir de los datos extraídos de la edición del Tumbo Viejo
realizada por J.L. López Sangil y M. Vidán Torreira.

98
Imagen 8. Lugares identificados en el Testamento Mayor de Odoario sobre la red
parroquial actual.

Si la antigüedad de este testamento es más que cuestionable, no


lo son menos los dos siguientes candidatos a testimonio más pretérito.
El primero sería del año 772, la carta fundacional del pequeño cenobio
de San Esteban de Atán, que, paradójicamente, ya figuraba entre las
posesiones odoarianas. Realiza un pormenorizado recorrido por los
términos del monasterio, extremo que recuperaremos más adelante,
situándolo siempre en Lemos y siempre en la margen izquierda del

99
Miño. La mayor parte de sus estudiosos lo han considerado digno de fe,
pero retrasando su datación en, al menos, un siglo236.

Del 791 sería, finalmente, la concesión por parte de Alfonso II


el Casto de la diócesis uere nullius al monasterio de San Vicente del
Pino. La casa monfortina se sitúa igualmente en Lemos, pero su fecha
debe ser necesariamente retrasada por centurias, seguramente hasta el
siglo XII237.

Como vemos, los tres testimonios del siglo VIII son inválidos
desde una perspectiva cronológica. Así las cosas, C. Baliñas Pérez fijó
la primera aparición medieval de Lemos en el año 876238, lo cual
supone no considerar al menos otros dos documentos, en teoría del
mismo siglo IX, y a los que nos referiremos más tarde239.

Resulta obvio que el territorio Lemaense del 876 no es, en


ningún caso, una realidad ex novo que podamos remitir a este momento
histórico. Es una continuidad desde los puntos que hemos tratado en los

236
15-mayo-747. Testamento Mayor de Odoario. Dona a la iglesia de Lugo todo lo
que había adquirido desde que llegó a la sede huyendo de los musulmanes en África.
En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo… ”, n.
2, pp. 25-31.
237
Manuel Rubén GARCÍA ÁLVAREZ, “En torno a los orígenes del Monasterio de
San Vicente del Pino”, en Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos
Históricos y Artísticos de Lugo, t. 5, n. 37-38 (1952), pp. 80-90.
238
Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes altomedievais da Terra de Lemos...”, p. 20.
239
Se trata de dos textos atribuidos por la iglesia lucense a los reyes Alfonso II y
Alfonso III, seguramente confeccionados en el siglo XI en el conjunto del corpus
creado por el obispo Amor en su pugna con las sedes vecinas. Se trata de 871.
Inventario realizado por orden de Alfonso III de las heredades de la iglesia de Santa
María de Lugo en Lemos, Sabiñao y Brosmos. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel
VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo…”, n. 4, pp. 34-36; y 841-enero-01. Alfonso II
devuelve a la iglesia de Lugo los bienes que esta tuvo en el pasado, los amplía, y
decide que sea la sede metropolitana en lugar de Braga. En José Luis LÓPEZ
SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo viejo… ”, n. 5, pp. 36-41.

100
capítulos previos, que apenas ha atravesado un túnel de oscuridad
documental en el que, probablemente, solo la arqueología podrá terciar.

2.2 Lemos, un territorium


La fórmula que encontramos en el 876 nos está identificando una
realidad altomedieval concreta que, como fijábamos al comienzo, es la
que podemos contextualizar hasta el año 1093: el territorium de Lemos.
Si bien después de esta fecha el término seguirá usándose, desde
mediados del siglo XI es paulatinamente sustituido por la voz
terra/tierra, en una continuidad semejante a la del resto de Galicia,
como señala M. Bermúdez Beloso:
“Terra e territorio entendidos como vocábulos moi próximos e que
asociados a un mesmo topónimo referirían a un espazo común e moi
probablemente cunha concepción compartida da entidade asociada a
ese nome”240.

Tal y como señala la misma autora, la voz territorium presenta


una gran variedad de usos, pudiendo aludir tanto a pequeños enclaves
como a grandes espacios241, correspondiendo en este caso al primero de
los mismos. Estaríamos, consecuentemente, ante un elemento de la
organización de la Galicia incorporada al reino asturleonés que, en
palabras de C. Baliñas Pérez sería la politización del espacio
humanizado a partir de las comarcas naturales, con las que coincide en
la mitad de los casos, y con una notable continuidad con respecto al
pasado, donde la inmutabilidad se eleva al 70%242. Se trata de unas
células territoriales presentes igualmente en Asturias, una realidad
intermedia entre el reino y las uillae, capaz de concitar una triple

240
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do occidente peninsular e a súa
organización territorial ca. 700-ca. 1250, tesis doctoral dirigida por Fernando LÓPEZ
ALSINA, Santiago de Compostela, Universidad de Santiago de Compostela, 2017, p.
392.
241
Ibidem, p. 161.
242
Carlos BALIÑAS, “As orixes altomedievais da Terra de Lemos...”, pp. 21-23.

101
percepción geográfica, social y política para A. Solano Fernández-
Sordo243.

La importancia de estos ámbitos estriba en la antedicha


continuidad desde el mundo antiguo y protohistórico, hilado en muchas
ocasiones en base a un mantenimiento espacial y nominal como el que
cursa en Lemos. El papel del texto del Parrochiale Suevum como
puente entre estos dos extremos de una misma continuidad ha sido
frecuentemente señalado, así como la notable coherencia entre las
realidades religiosas recogidas en la relación y estas circunscripciones
civiles altomedievales244.
Centrándonos en el caso de Lemos, recurrimos nuevamente a C.
Baliñas Pérez, a quién debemos la única estimación de lo que pudo ser
este territorio. En su opinión, el conjunto de Lemos estaría definido para
la altura del año 900 como la suma de los cinco municipios actuales de
Monforte de Lemos, Bóveda, A Pobra de Brollón, Sober y Pantón -es
decir, todos los integrantes de la actual comarca, salvo O Saviñao-. A
este conjunto habría que restarle desde el año 929 buena parte de las
parroquias brollonesas, constituidas en commisso independiente. Se
basa C. Baliñas Pérez en la donación de Alfonso IV que en ese año
recibió Gutier Menéndez, padre de San Rosendo, de los comissa de
Saviñao y Lor entre otros245. Curiosamente, nada sabríamos del centro
del territorium que, según plantea el mismo autor, podría estar pasando
al directo dominio del monasterio de San Vicente del Pino. Desde esta
óptica, la creación de la tenencia de Lemos, en algún momento a finales

243
Álvaro SOLANO FERNÁNDEZ-SORDO, Álvaro SOLANO FERNÁNDEZ-
SORDO, Una villa de la marina centro-oriental asturiana y su entorno en la Edad
Media, el Alfoz y la Puebla de Maliayo…, pp. 131-134.
244
Martín FERNÁNDEZ CALO, Plinio, o parroquial suevo... p. 186.
245
929-agosto-16. Alfonso IV concede a su tío Gútier el gobierno de los commissa de
Quiroga, Castillón, Saviñao, Loseiro y Ortigueira y la mitad del de Lor. En Emilio
SÁEZ, Carlos Sáez, Colección diplomática del Monasterio de Celanova (842-1230),
Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá, 1996, t. I (842-942), n. 32, pp. 99-100.

102
del siglo XI, sería el catalizador de la reunificación del viejo territorio
bajo un solo comes246.

Se nos introduce así un nuevo término: el commisso. Se trata de


un concepto que el mismo C. Baliñas Pérez terminó por igualar al de
comitatus247 y que se desliza hacia la complicada arquitectura
geográfico-política de la Alta Edad Media hispana248. No obstante, y
seguramente por fortuna, es, junto a territorio y valle, la única
dimensión geográfica que hemos encontrado en la documentación
referente a Lemos.
La aparición de estas figuras está directamente relacionada con
ese encaje e integración del espacio gallego en el reino asturleonés,
alcanzando en el siglo IX el mayor grado de fragmentación, es decir, el
diseño de distritos más pequeños, ante la incapacidad de un gobierno
efectivo de la monarquía sobre demarcaciones mayores. El desarrollo
cronológico supondría una progresiva reorganización y ampliación de
estos distritos, hasta alcanzar los espacios mucho mayores que
encontramos, también para Lemos, en el siglo XII249.
Muy a diferencia de lo ocurrido hasta ahora, debemos en este
punto mostrar una discrepancia con el planteamiento de C. Baliñas
Pérez. En nuestra opinión, el territorio de Lemos debió ser mayor del
apuntado anteriormente y nunca habría visto desgajado las parroquias
brollonesas. Para argumentarlo nos iremos a los marcos geográficos

246
Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes altomedievais...”, pp. 23-24.
247
Carlos BALIÑAS PÉREZ, Do mito á realidade: a definición social e territorial de
Galicia na Alta Idade Media (séculos VIII-IX), Santiago de Compostela, Fundación
Universitaria de Cultura, 1992, p. 151.
248
El más actualizado balance de este sujeto podemos observarlo en Mariña
BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do occidente peninsular e a súa organización
territorial…, pp. 81-406.
249
Fernando LÓPEZ ALSINA, La ciudad de Santiago de Compostela en la Alta Edad
Media, Santiago de Compostela, Consorcio de [Link] de Santiago de
Compostela, 2013 (2ª Ed. Corregida), pp. 216-236.

103
naturales que la documentación pleno medieval y moderna nos daba
para Lemos, y buscaremos a un lado y otro de ellos las identificaciones
territoriales que la documentación de estas tres centurias nos aporta.
Comenzaremos por las orillas del río Sil (sur) y Miño (oeste), donde la
importante presencia de monasterios de origen altomedieval nos facilita
la tarea, continuando después por los flancos norte y sur, notablemente
más difíciles de reconstruir.

De todos los límites que nos habíamos dado como marco general
en la definición inicial, el que parece más infranqueable es el
meridional: el río Sil, a su vez límite diocesano consignado en el
Parrochiale Suevum, tanto desde la perspectiva lucense como orensana.
Constituye un límite natural tan destacado, tanto por su abundante
caudal como por la abrupta ruptura topográfica que suponen sus
cañones, que lo extraño sería que el territorio de Lemos lo traspasara.
Esta percepción parece confirmada por las palabras del pontífice
Pascual II en 1105, cuando al enumerar las parroquias lucenses en
manos de Oviedo señala entre ellas Lemos usque ad fluuium Silum250.
Esta idea, que vemos asentada antes y después de la horquilla
cronológica que en este instante nos ocupa, parece igualmente
atestiguada en la documentación altomedieval. Así lo recogen los
fondos del pequeño monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil, en la
orilla orensana de este cauce, que identifica sus posesiones en la ribera

250
1105-septiembre-30. Pascual II concede a la iglesia de Oviedo ser sufragánea
directa de la santa Sede y le confirma unos límites diocesanos entre los que se cuentan
Coyanza, Asturias de Santillana, el valle de Mena y varios territorios lucenses (Sarria,
Lemos, Asma, Camba...), orensanos (Aguiar de Pedraio, Limia, Avión...) y tudenses
(Castela de Avia). En M. Beatriz VAQUERO DÍAZ, Francisco J. PÉREZ
RODRÍGUEZ, Colección documental del Archivo de la Catedral de Ourense I (888-
1230), Centro de Estudios e Investigación ''san Isidoro'', caja España de Inversiones.
Archivo Histórico diocesano, León, 2010, n. 8, págs. 62-66.

104
contraria como in territorio Lemaense propre ripa Sile en el año 962251,
etiqueta territorial de la que no se dota al propio cenobio.

Pese a que los documentos más antiguos de esta comunidad de


ribera no especifican el territorio en el que este se encuentra, resulta
evidente que el Sil, entre los ríos Lor y Miño, marca la separación entre
Lemos y Caldelas. A este último territorio se nos vincula en el 995 el
pequeño cenobio de San Paio de Abeleda252, de nuevo en la margen
orensana, visualmente enfrentado a Amandi y Doade, ambos
atestiguados para Lemos en el 989253.
La vecindad entre Lemos y Caldelas parece extenderse por la
mayor parte de este tramo del cauce silense, toda vez que este último
alcanzaría hasta limitar con Búval en el entorno de Esgos, cerca del
cenobio de San Pedro de Rocas, según se desprende de la referencia in
monte Baron inter Buvale et Caldelas, super Castro Litorie (Castro
Litoria, San Pedro de Rocas, Esgos, Ourense)254.

251
962-mayo-15, Donación del presbítero Auterigo al monasterio de santa Cristina.
En Elisa FERNÁNDEZ SUÁREZ, El monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil,
Trabajo de licenciatura realizado bajo la dirección del catedrático Dr. D. Manuel
Lucas Álvarez, Santiago de Compostela: Universidade de Santiago de Compostela
(USC), 1958, t. I, pp. 19-20. Y también 963-junio-3. Sencino Rodríguez y Aragunti
donan al monasterio de Santa Cristina la villa de Piñol, cerca del Sil, en territorio de
Lemos. En Elisa FERNÁNDEZ SUÁREZ, El monasterio de Santa Cristina de Ribas
de Sil…, vol. I, n. 1, pp. 21-24.
252
In Caldelas, avellaneta, en 934-marzo-11. El Obispo [San] Rosendo y sus
hermanos hacen entre ellos colmellum diuisionis de las villae procedentes de la
herencia de sus abuelos y de sus padres Gútier e Ilduara. En Emilio SÁEZ, Carlos
Sáez, Colección diplomática del Monasterio de Celanova…, n. 40, pp. 106-109.
253
989-noviembre-17. Donación al monasterio de Amandi hecha por el confeso
Buisano. En Buenaventura CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática I, Lugo,
Publicaciones Diócesis de Lugo, 2016, n. 59, pp. 159-160.
254
873-julio-18. Recesindo dona a Gutierre e Ilduara un busto en el lugar de Felgarias,
en el monte Barón entre Búbal y Caldelas. En José Miguel ANDRADE CERNADAS,
O Tombo de Celanova..., t. II, n. 568, pp. 784-785.

105
De este modo, Caldelas le cede a Búval el papel de otro en el
que buscar los confines del territorio de Lemos. Aquí encontramos un
nuevo monasterio con documentación altomedieval, Santo Estevo de
Ribas de Sil, con un más que elocuente nombre alusivo a su situación
abalconada sobre el cauce fluvial, que en el 921 es situado en territorio
Buualo255.
Búbal resulta un distrito particularmente complejo, con una
definición cambiante según la institución de la que procedan los
testimonios documentales256. Sin embargo, para nuestros objetivos esta
problemática resulta indiferente, pues de acuerdo con el estudio
desarrollado por M. Bermúdez Beloso, los términos de este complicado
espacio están siempre al lado opuesto al que nos interesa de los cauces
del Miño y el Sil. Más aún, los dos únicos puntos en los que esta autora
transgrede el cauce de este último, en la feligresía de Pombeiro, remite
a descripciones de límites, como el que encontramos en el diploma
anterior, del 921, en el que en las fronteras de Ribas de Sil hallamos el
puerto de Pombeiro. De hecho, esta mención es particularmente
afortunada, pues de modo prácticamente coetáneo encontramos en ese

255
Sunt territorio Buualo, provintie Galletie, ripe Silis, ad portum Nobum, inter portos
sanabreca et palumbario, subtus castello litorie. 921, octubre, 12. Ordoño II autoriza
al abad Franquila la reconstrucción del monasterio de san Esteban de Ribas de Sil y
concede numerosas posesiones por los términos que indica. En Emilio DURO PEÑA,
El monasterio de San Esteban de Ribas de Sil, Ourense, Instituto de Estudios
Orensanos ‘’Padre Feijoo’’ de la Diputación de Orense, 1977, n. 1, pp. 247-249.
256
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do occidente peninsular e a súa
organización territorial…, pp. 370-376.

106
lugar otro pequeño cenobio, enfrentado de modo casi simétrico al
anterior, y que se define en territorio Lemabus257.

Imagen 9. Localización de todos los puntos tratados sobre la malla parroquial actual.
Hemos sombreado las feligresías actuales de Amandi y Doade.

Tenemos de este modo dos monasterios a comienzos del siglo


X, los dos asomados sobre la suerte de acantilados que constituyen las
gargantas del Sil, al norte uno en Lemos, al sur el otro en Búbal. Lo
mismo ocurre con San Paio de Abeleda, al sur del Sil es Caldelas, justo
al norte, Amandi y Doade, son Lemos. El carácter fronterizo del río es
indudable.

257
935-enero-02. Los condes don Suario Gutiérrez y su esposa doña Gontroda,
realizan varias donaciones al abad Sabarico de Pombeiro, y sus compañeros, entre
ellas la villa e iglesia de Caneda y la villa de Fradelo en Castillóns. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo
de Pombeiro…, n. 1, pp. 53-54.

107
Asentado el límite meridional del territorium de Lemos, el
monasterio de Pombeiro nos sirve de puerta hacia el límite oeste, pues
en el mismo documento anterior se nos presenta como una basílica en
territorio Lemabus inter duo flumina Mineo et Sile. El papel del Miño
es algo menos evidente que el del Sil, toda vez que el espacio dejado a
Lemos en el Parrochiale Suevum no lo alcanza en ningún momento.
El obispo San Rosendo recibía en el año 933 una iglesia
dedicada a San Cristóbal en el lugar de Canizos, iuxta flumen
discurrente Mineo territorio Lemaus. Los términos de este templo
serían por un lado el propio río Miño hasta Sancto Martino y de ahí a la
peña Foni, y del otro desde el rucco de Dominici hasta la basílica de
San Salvador y de nuevo por el Miño hasta la pescaria de Testerici258.
Pese a los prolijos detalles, la localización de este espacio no es sencilla,
y tal vez haya que encuadrarlo en la actual parroquia de San Xulián de
Mourelos (O Saviñao), donde había un templo dedicado a San
Salvador259 y otro a San Martín en el lugar de Portotide según una
donación regia a Celanova del año 941260. Su vecindad con San Martiño
da Cova (O Saviñao) también haría viable la opción de este último
templo.
Sea como fuere, tal vez debamos entender este San Cristóbal
como el donado a la sede mindoniense en el 916 por Ordoño II. El claro
vínculo entre la sede britoniense y el cenobio celanovés, sumado al
carácter personal de la merced del 933, podría explicar lo que
aparentemente serían dos dádivas contradictorias en menos de dos

258
933-mayo-28. El presbítero Leodefredo dona al obispo San Rosendo su monasterio
de San Cristóbal de Canizos, en el territorio de Lemos, en la orilla del río Miño. En
José Manuel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 444, p. 606.
259
Según aparece en 976-noviembre-18. Donación de Senior a Diomondi, Ventura
CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática II…, n. 133, pp. 20-23.
260
941-agosto-11. El rey Ramiro II le concede a San Rosendo y al monasterio de
Celanova varias villae e iglesias. En José Manuel ANDRADE CERNADAS, O tombo
de Celanova…, t. I, n. 219, pp. 311-312.

108
décadas. En esta ocasión la nómina de iglesias, uillas y homines, donde
Minei intra Lemaos, vuelve a ser prolija: Sancte Marine de Barro,
Sancta Columba, Sancti Saluatoris, Sancti Christofori, Sancte Agate,
Sancti Iacobi de Loueros, Sancti Martini, Sancte Eulalie et Sancti
Iohanne Ripe Minei261. La identificación de estos templos se troca en
múltiples ocasiones imposible, ora porque su advocación es demasiado
genérica (San Martín, San Salvador), ora porque es inexistente en la
actualidad (Santa Águeda, Santa Columba). Sin embargo, en otros
casos podemos realizar algunas conjeturas: Sancti Iacobi de Loueros
sería Santiago de Xuvencos (O Saviñao) en opinión del editor E. Cal
Pardo, Sancte Marine de Barro correspondería al lugar de Barrio, en
San Xulián de Mourelos (O Saviñao), en opinión de N. Ares
Vázquez262, y Santa Eulalia podría corresponder a Santalla de Licín (O
Saviñao) o a Santalla de Rebordaos, (O Saviñao), literalmente en la
orilla del Miño. Sin embargo, la más interesante es San Juan, su
asimilación al lugar de Seoane, actualmente en San Martiño da Cova
(O Saviñao), en la propia orilla del río, no resulta demasiado
aventurada.

De este modo, tenemos un primer punto en la margen izquierda


del Miño situada en Lemos en la primera mitad del siglo X. Aguas
abajo, en la actual Santo André de Ribeiras de Miño (Pantón),
deberíamos encontrarnos en este mismo instante un viejo conglomerado

261
916-agosto-13. El rey Ordoño II dona al obispo dumiense de Mondoñedo varias
iglesias en la orilla del Miño: Santa Mariña de Barro, Santa Comba, San Salvador,
San Cristovo, Santa Ágata, Santiago de Lobeira (Xuvencos), Santa Baia y San Xoán
de Ribeiras de Miño. En Enrique CAL PARDO, Colección diplomática medieval do
arquivo da Catedral de Mondoñedo…, n. 3, pp. 13-14.
262
Nicandro ARES VÁZQUEZ, “Toponimia do Concello do Saviñao”, pp. 263-264.

109
monástico donado igualmente a Celanova, del que trataremos más
adelante263.

Más abajo aún se localiza Santo Estevo de Atán (Pantón),


situado en territorio de Lemos en su controvertida acta fundacional.
Para nuestro interés, mantendría toda su validez si aceptamos la tesis de
L. Vázquez de Parga e Iglesias que lo retrotraía al 954264. Entre los
términos de este monasterio hallamos, nuevamente, a Pombeiro.

En el lado opuesto, aguas arriba, encontramos el monasterio de


San Paio de Diomondi (O Saviñao). Su referencia más pretérita nos
lleva al año 976, con la donación de Senior de este lugar, con tres
basílicas dedicadas a la memoria de San Salvador, San Miguel y San
Pelayo, en territorio Lenaus (sic)265. No obstante, la mención al mártir
cordobés, muerto apenas 50 años antes, pone en tela de juicio su
datación266.
Continuando la línea ascendente, el testamento del obispo
Hermenegildo, fechado en el 954267, aunque descrito como de
desconcertante latín por N. Ares Vázquez, podría hacer referencia con

263
941-agosto-11. El rey Ramiro II le concede a San Rosendo y al monasterio de
Celanova varias villae e iglesias..En José Manuel ANDRADE CERNANDAS, O
tombo de Celanova…, n. 219, pp. 311-312
264
Luis VÁZQUEZ DE PARGA, “Los documentos sobre las presuras del Obispo
Odoario de Lugo”, en Hispania: Revista española de historia, t. X, n. 41 (1950), pp.
635-680.
265
976-noviembre-18. Donación de Senior a Diomondi, Ventura CAÑIZARES DEL
REY, Colección diplomática II, n. 133, pp. 20-23.
266
J. Delgado Gómez, siguiendo a Vázquez Saco lo explica por la relación familiar
de la donante con el mártir, siendo ambos sobrinos del obispo tudense Hermogio. En
Jaime DELGADO GÓMEZ, “Los muy interesantes restos histórico-arqueológicos de
la que fue la iglesia de San Pedro de Cela” en Enrique SAMPIL SÁNCHEZ (Coord.),
Circulo Polo Saviñao III: 50 aniversario do círculo cultural recreativo Saviñao,
Escairón: Círculo cultural recreativo Saviñao, 2010, pp. 220-222.
267
954-junio-21. Testamento del Obispo Hermenegildo. Fundación de Diomondi. En
José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo Viejo…” , n. 103,
pp. 212-214.

110
su basílica territorio Lemaos, in loco predicto Damundi, no al actual
Diomondi, sino a su vecino septentrional Santo Estevo de Ribas de
Miño (O Saviñao), dada la coincidencia en la advocación de ambas
basílicas con el santo protomártir y San Pedro, titular de su iglesia
vinculada de Cela, en opinión del mismo autor268 y más recientemente
de J. Delgado Gómez269.
Continuando en la misma dirección, el templo de Santa Eulalia
de Rebordaos (O Saviñao) podría ser a la que se hacía referencia en la
donación del 933. La villa de Roboretanos aparece igualmente en el año
958 adscrita al territorio de Saviñao, lo cual no es baladí, como pronto
veremos270.
Finalmente, la actual feligresía de San Vitoiro de Ribas de Miño
(O Saviñao) encierra el recuerdo del monasterio homónimo, cuyo
privilegio de fundación remonta al reinado del mismo Ramiro II271. A
diferencia de los casos de Atán y Diomondi, y de manera parecida a lo
que apuntábamos con la comunidad monástica de Ribeiras de Miño, el
diploma sitúa el cenobio de acuerdo con referencias hídricas, el Miño
por un lado y el Sardiñeira, por el otro, sin especificar ningún territorio.

Pese a las notables nebulosidades y la perenne espada de


Damocles de la falsedad documental, parece más que sensato
considerar como probada la adscripción al territorio de Lemos de esta

268
Nicandro ARES VÁZQUEZ, “Fundación do mosteiro de Santo Estevo de Ribas
de Miño”, en Lucensia, n. 25, 2002, pp. 359-368.
269
Jaime DELGADO GÓMEZ, “Los muy interesantes restos histórico-
arqueológicos… ”, pp. 217-220.
270
958-marzo-29. Cartamiro confessus y Vidirilli Deo vota donan Samos varias villas
en distintos territorios, entre ellas algunas en Saviñao. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 127 pp. 277-279.
271
Manuel MARTÍNEZ SUEIRO, “Privilegio de fundación del Monasterio de San
Victorio de Ribas de Miño, suscrito por el rey Ramiro II”, en Boletín de la Comisión
provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Orense, VI, n. 128, sept-oct
1919, pp. 142-144.

111
orilla oriental del río Miño. ¿Qué ocurre empero con la margen
contraria?

Afortunadamente el lado occidental del Miño fue igualmente


juzgado como propicio para la vida monástica por varias comunidades
que han dejado testimonios diplomáticos. El primero que debemos
abordar es San Xoán da Cova (Carballedo), simétricamente enfrentado
a Santo Estevo de Atán, de modo semejante a lo que ocurría entre
Pombeiro y Ribas de Sil. Su fondo documental superviviente es muy
escaso, y apenas alcanza para una referencia en el 1082 que lo sitúa en
el flumen Mineo. Sin embargo, el testamento del obispo lucense Pelayo,
recogido en España Sagrada, lo situaba en el 998 en esa misma orilla,
en territorio Bembiz272 . Además, N. Ares Vázquez identificó en el lugar
de Papelle (San Xoán da Cova, Carballedo) la uilla Papelli273 que
aparece en el tumbo de Celanova en el 947 situada en la orilla del Miño,
en territorio Bubale274, y entre la documentación de Pombeiro, en
idéntico lugar, en el año 964275.

Pocos kilómetros al norte de A Cova se instaló otra comunidad


religiosa, la de Santo Estevo de Chouzán (Carballedo). La descripción
del cenobio que se hace con motivo de una donación en el año 986 es
muy clara: baselica uel monasterium constructum esse uidetur Ripa
Minei, subtus castello Graulio, portum Flauzani, territorio Bubalo276.

272
Manuel RISCO, España Sagrada…, t. XL, Madrid, 1796, p. 407.
273
Nicandro ARES VÁZQUEZ, “Toponimia do Concello de Carballedo”, en
Lucensia, n. 30, 2005, pp. 66-67.
274
947-marzo-26. El presbítero Serniano dona al monasterio de Celanova varias villae
e iglesias en el territorio de Búbal. En José Manuel ANDRADE CERNANDAS, O
tombo de Celanova…, t. II, n. 567, pp. 782-784.
275
997-junio-29. Vermudo II confirma al monasterio de San Vicenzo de Pombeiro las
donaciones de sus predecesores. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Pedro LUCAS
DOMÍNGUEZ, El priorato benectino de San Vicenzo de Pombeiro… , n. 3, pp. 56-
58.
276
986-enero-1. Daniel, quasi abba, dona al monasterio de Chouzán dos quintas partes
del lugar de Parada, más otra que pasaría al monasterio a la muerte del donante. En

112
Siguiendo nuestro recorrido aguas arriba del Miño nos
encontraríamos con la actual parroquia de Santiago de Arriba,
físicamente enfrentada a la de Mourelos, de la que apenas lo separa el
cauce del río. En el año 1094, apenas tres más tarde del extremo
cronológico de este capítulo, la catedral de Lugo recibía una donación
en la que se contaban un sexto de Mourelos, in Lemos, y la misma
proporción de Sancto Iacobo de Ripa cum Uilla Uxi en Asma277. En el
mismo lugar, dos décadas antes, es situada la vecina feligresía de
Camporramiro278; mientras que N. Ares Vázquez identificó en este
espacio a la feligresía de Pesqueiras, de nuevo en el testamento del
obispo Pelayo, a finales del siglo X279.
Finalmente, enfrentado a San Vitoiro de Ribas de Miño tenemos
dos feligresías que comparten el topónimo de Insua (San Salvador y San
Xián), sin mucha duda la villa que aparece in Monterroso en el año
934280, junto a la quinta parte de Bustos, Vultuaria y Sardiñeira281.

Ricardo PICHEL GOTÉRREZ, Fundación e primeiros séculos do mosteiro bieito de


Santo Estevo de Chouzán (sécs. IX-XIII), Noia: Ed. Toxosoutos, Serie Trivium, 2009,
n. 2, pp. 75-77.
277
1094-diciembre-06. El cónsul Suario Munionis realiza varias donaciones a la
iglesia de Lugo, entre ellas la de Mourelos em Lemos. En José Luis LÓPEZ SANGIL,
Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo… ”, n. 124, pp. 256-257.
278
1073-enero-6. Ermesenda, Christi ancilla, confirma la donación de la villa de
Cusanca y otros bienes en Asma y Lemos, realizada por su tía Ermesenda al
monasterio de Chantada. En José MÉNDEZ PÉREZ, Pablo S. OTERO PIÑEYRO
MASEDA, Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, El monasterio de San Salvador de
Chantada (siglos XI-XVI): historia y documentos, Santiago de Compostela, Instituto
de Estudios Gallegos ''Padre Sarmiento'' – CSIC, 2016, n. 1, pp. 173-179.
279
Nicandro ARES VÁZQUEZ, “Toponimia do Concello de Chantada”, en Lucensia,
11, n. 22, 2001, p. 85.
280
Este topónimo apenas se repite en la actualidad en municipios del norte de la
provincia de Lugo, demasiado alejados de Monterroso.
281
934-marzo-11. San Rosendo y sus hermanos hacen colmellum divisionis del
patrimonio heredado de sus abuelos y de sus padres, Gutier e Ilduara. En José Miguel
ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova… , t. II, n. 478, pp. 662-664.

113
Particularmente interesante resulta el inventario de donaciones
de Alfonso III a la iglesia lucense, pero sobre su redacción pende la
absoluta certeza de su falsedad o notable interpolación, dejando en
entredicho su utilidad para las fechas que nos ocupan. Según esta
relación, mientras en Lemabus, Sauiniano y Verosimo quedarían Atán,
Rosende o Sancti Georgi in Ripa Sardinaria - hoy perdido, aunque
indudablemente en el valle del río Sardiñeira-, en Asma se situarían
Santa María de Castelo o San Pedro de Líncora282.

El mismo problema anterior se hace extensivo a las vagas


referencias a la situación fronteriza del Miño que podemos hallar en las
donaciones de Alfonso II283 y el testamento mayor del obispo
Odoario284.
Representamos todas estas referencias en el siguiente mapa,
confeccionado, con todas las reservas que ello exige -particularmente
en este caso-, sobre una capa vectorial de parroquias actuales:

282
871. Inventario ordenado por Alfonso III de las heredades de la iglesia de Santa
María de Lugo en Lemos, Sabiñao y Brosmos. En José Luis LÓPEZ SANGIL,
Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo…”, n. 4, pp. 34-36.
283
841-enero-01. Alfonso II devuelve a la iglesia de Lugo los bienes que esta tuvo en
el pasado, los amplía, y decide que sea la sede metropolitana en lugar de Braga. En
José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo viejo…”, n. 5,
pp. 36-41.
284
15-mayo-747. Testamento Mayor de Odoario. Dona a la iglesia de Lugo todo lo
que había adquirido desde que llegó a la sede huyendo de los musulmanes en África.
En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo… ”, n.
2, pp. 25-31.

114
Imagen 10. El límite del territorium de Lemos en torno al río Miño.

Búbal: 1. San Miguel de Oleiros 2. San Xoán da Cova 3. Santo Estevo de


Chouzán.

Asma: 1. San Salvador de Vilaúxe 2. Santiago de Arriba 3. Santa María de


Camporramiro 4. San Pedro de Líncora 5. Santa María de Pesqueiras.

Monterroso: 1. San Xián da Insua. 2. San Salvador da Insua.

Lemos: 1. San Vicente de Pombeiro. 2. Santo Estevo de Atán 3. San Martiño


da Cova [Link] Xián de Mourelos. 5. San Paio de Diomondi 6. Santo Estevo
de Ribas de Miño 7. Santalla de Rebordaos.

Sardiñeira: San Vitoiro de Ribas de Miño.

115
Frente a la claridad con la que Pombeiro asignaba a Lemos el
ángulo formado por la desembocadura del Sil en el Miño, en el flanco
noreste los límites del territorium no parecen tan evidentes. Tal y como
pasaba con el monasterio de San Vitoiro de Ribas de Miño, las pocas
referencias documentales en esta área remiten a este cauce o al
Sardiñeira285. Los límites concretos de Lemos en esta esquina son
consecuentemente de difícil reconstrucción y, como veremos más
adelante, la eventual fragmentación del territorio en el siglo X que
mencionaba C. Baliñas Pérez entra directamente en la problemática de
este lugar.

En cualquier caso, el vértice del ángulo en este entorno parece


estar en el monte Uenturarii/Uultuaria/Uulturaria, que nos arroja dos
posibles localizaciones, muy cercanas una de la otra. El nombre sugiere
su asimilación con el pico Veitureira (Santa María de Castro de Rei de
Lemos, Paradela), a su vez coherente con las descripciones que lo sitúan
entre el curso del Sardiñeira y el Loio. Sin embargo, el falso de San
Vicente del Pino (del 791 según la propia datación del diploma,
seguramente del siglo XII) recoge la siguiente aclaración: ipsum
montem Uultuaria ubi (di)cent Nebulario286, que plantea su adscripción
al cercano monte Neboeiro (San Xoán de Remesar, Bóveda).
Esta elevación aparece como una referencia fundamental en
varios documentos altomedievales. Es el caso del acta fundacional de
San Vitoiro de Ribas de Miño (929), entre el Miño y el Sardiñeira como
ya habíamos señalado, y bajo el monte Uenturarii; y de la igualmente

285
La aparición de este hidrónimo queda atestiguada fundamentalmente en los
diplomas ya comentados y en toda la documentación diocesana atribuida al siglo IX,
con el inherente problema de su autenticidad.
286
791-mayo-26. Supuesta concesión del supuesto primer concilio de Oviedo en
donde el monasterio de san Vicente del Pino, y su abad Spasandus, obtienen la
jurisdicción Vere Nullius bajo la sede metropolitana de Oviedo. En Carlos
RODRIGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente del Pino…,
n.1, pp. 234-236.

116
tratada donación de Ordoño II a Mondoñedo de un amplio conjunto de
iglesias y monasterios a la orilla del Miño (916): Minei intra Lemaos
scilicet discurrente riuulos Minei et Sauiniano et S[ardi]naria sub alpe
Uultuaria287. Es también utilizado como referencia en la donación de
Bóveda (San Martiño de Bóveda, Bóveda) al compostelano cenobio de
San Paio de Antealtares (1079): uilla suprataxata in territorio Lemos,
subtus monte Uultuaria, discurrenre riuulo Humanu288, y de la de
Rubián (Santiago de Rubián o San Pedro Fiz de Rubián, Bóveda; o San
Vicente de Rubián de Cima, O Incio) al de Samos (1013): villam meam
que est in territorio Lemabus, subtus monte Vultuaria, inter duos
discurrentes rivulos Homano, villam quam nuncupant Ruvian289.
Ejerce pues como divisoria de aguas entre el valle del
Sardiñeira, encaminado ya hacia el Miño, y el Mao, que riega el valle
homónimo hasta entregarse al Cabe. Es esta una separación natural que
deberemos retomar más adelante.

En el ámbito de los documentos falsos atribuidos a la Alta Edad


Media debemos destacar su aparición en dos. La presunta donación de
Alfonso II al obispo Froilán de todo lo que la sede lucense había tenido
en el pasado -y en la que el Vultuaria figura como referencia para la

287
916-agosto-13. El rey Ordoño II dona al obispo dumiense de Mondoñedo varias
iglesias en la orilla del Miño: Santa Mariña de Barro, Santa Comba, San Salvador,
San Cristovo, Santa Ágata, Santiago de Lobeira (Xuvencos), Santa Baia y San Xoán
de Ribeiras de Miño. En Enrique CAL PARDO, Colección diplomática medieval do
arquivo da Catedral de Mondoñedo..., n. 3, pp. 13-14.
288
1079-junio-12. Los condes Sancho y Onega donan al monasterio de Antealtares la
villa de Bóveda con sus términos y las iglesias de Santo Estevo y San Martiño. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, San Paio de Antealtares, Soandres y Toques: tres
monasterios medievales gallegos, Seminario de Estudos Galegos, Sada: Edicións do
Castro, 2001, n. 5, pp. 178-180.
289
1013-mayo-2. Gontrode dona al monasterio de Samos una villa en Lemos. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 198, pp. 374-
375.

117
iglesia de San Jorge junto al rio Sardiñeira-290, y el atribuido al mismo
monarca por el monasterio de San Vicente del Pino y que abordamos
en la página anterior. En este último caso, la importancia de esta
elevación es refrendada en el hecho de que el cenobio monfortino lo
tome como un vértice de su diocesis uere nullius.
El cariz fronterizo de la montaña se percibe aún mejor desde el
flanco opuesto, a cuya sombra queda un tercer espacio. Así lo
observamos en el año 969, en una donación al pequeño monasterio de
San Juan de Loio (Loio, Paradela), situado in territorio Paramo, sub
urbe Lucense, in villa Iohanni, que iacet costa montis Vultuaria,
discurrente rivulo Logio291.
Fuera cual fuere el monte Vultuaria, el Veitureira o el
Neboreiro, en su flanco norte el valle del río Loio quedaría circunscrito
en el territorio de Páramo, mientras que su cara sureste lo harían a la
cuenca del Mao, en Lemos, y la oeste a las riberas del Sardiñeira.
Como es fácilmente perceptible, esta frontera resulta muy
consistente con los límites actuales entre la comarca de Lemos y la de
Sarria, siendo igualmente coherente con la descripción moderna tratada
al comienzo del presente capítulo. Tan solo conoce una notable fricción
con el topónimo inmediato al norte, el de la parroquia de Santa María
de Castro de Rei de Lemos (Paradela). Sin embargo, este apellido no
parece existir en la Edad Media, figurando exclusivamente como
Castro de Rege en el diploma más antiguo del monasterio allí radicado

290
841-enero-01. Alfonso II devuelve a la iglesia de Lugo los bienes que esta tuvo en
el pasado, los amplía, y decide que sea la sede metropolitana en lugar de Braga. En
José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo viejo… ”, n. 5,
pp. 36-41.
291
969-diciembre-23. El presbítero Vermudo Peláez se ofrece junto con sus bienes al
monasterio de San Juan de Loyo. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San
Julián de Samos…, n. S-7, pp. 451-452.

118
(1167)292. En nuestra opinión, su adscripción a Lemos se debe al
progresivo control que sobre este coto monástico ejercerá el conde de
Lemos en la Baja Edad Media y época moderna, como más adelante
tendremos ocasión de argumentar.
Entramos de este modo en el ámbito norte del territorium de
Lemos, el flanco que más ha cambiado entre el siglo XVIII y la
actualidad, y también el único carente de una frontera natural evidente.
Afortunadamente, la referencia del monte Veitureira / Neboreiro nos
sitúa en mitad del camino.
La ausencia de grandes límites naturales parece provocar una
particular avidez por el valor fronterizo de las elevaciones orográficas.
De este modo en la parroquia de San Miguel de Vila de Mouros (O
Incio)293 encontramos el alto do Ourol, sin duda el que aparece en 1075
en villam meam vocabulo Sauto, territorio Lemabus, subtus monte
Aural, propre aula Sancta Eolalie de Bardanos, con una certera
referencia a las vecinas feligresías de San Mamede de Vilasouto (O
Incio) y San Xulián de Santalla de Bardaos (O Incio)294. La adscripción
de Vilasouto a Lemos la teníamos ya atestiguada casi un siglo antes295.

La función limítrofe de esta elevación vuelve a quedar patente


en 1093, cuando se recoge in territorio Froian, subtus monte Aurale,
discurrente aqua de Pontizelas, sub aula Sancti Petri, seguramente San

292
Ángel FERNÁNDEZ LÓPEZ, El monasterio cisterciense de Santa María de
Castro de Rey (Paradela), Lugo, Servicio de Publicaciones de la Diputación
Provincial, 2006, p. 98.
293
El Villa Mauri in Lemos en opinión de N. Ares. En Nicandro ARES VÁZQUEZ,
“Toponimia do Concello do Incio”, p. 83.
294
1075-abril-22. Ermesenda Núñez, hija de los condes Nuño Núñez y Onega Peláez,
dona al abad de Samos, Fromarico, el lugar de Vilasouto, en tierra de Lemos. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 200, pp. 377-
379.
295
982-abril-8. Ordoario dona al monasterio de Samos varias villae en territorio de
Lemos, entre ellas Vila Sauto. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San
Julián de Samos… , n. 202, pp. 380-381.

119
Pedro de Froián (Sarria)296. Además, en 1054 el propio Aural (más que
el monte parece referirse a una villa con términos propios, seguramente
en torno al lugar de Oural, hoy dentro de la parroquia de San Xulián de
Chorente, Sarria), junto a Sancti Saturnini (San Sarduniño de Froián,
Sarria) y Sancti Vincentii (San Vicenzo de Froián, Sarria), son situados
en territorio Froilani297.
Inmediatamente al sur del Alto do Ourol nos encontramos el
conjunto de parroquias que comparten el nombre de Rubián, que en el
1013 era situado junto al río Humano (Mao) en territorio Lemabus298,
así como 66 años más tarde lo hacía el lugar de Quintela, en la actual
feligresía de San Vicenzo de Rubián de Cima (O Incio)299.
De igual modo, tenemos la actual parroquia de San Xoán de
Noceda (O Incio), villa en territorio Lemabus según diploma del año
1070, rodeada por los términos de Veremundi, Albam (Eirexalba),
Aimer (Eimer, San Pedro Fiz de Rubián) y Castro Guti (tal vez Castro
de Gutián, Rubián de Cima). Más difícil de comprender parece el
documento que 21 años después lo sitúa junto a su vecina Covela y
Bardaos en Laurario. De este diploma podemos igualmente entender
que San Cristovo da Cervela, feligresía señalada como puerta norte de
los Estados de Lemos en la relación dieciochesca con la que

296
1093-junio-6. Elvira Núñez vende a Pedro Bacón y Martin Peláez y su mujer Maria
Peláez una heredad en el territorio de Froián, bajo el monte Oural. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de Samos…, n. 225, pp. 409-410.
297
1054-mayo-15. Nepociano dona al monasterio de Samos la villa de Laureiro, en
territorio de Froyán. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de
Samos…, n. 77, pp. 206-207.
298
1013-mayo-2. Gontrode dona al monasterio de Samos una villa en Lemos. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de Samos…, n. 198, n. 374-375.
299
1079-julio-11. Baltar Froilaz dona al monasterio de Samos la villa de Rubián en
Lemos. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de Samos…, n. 197,
pp. 372-373

120
empezábamos este apartado, no se contaba entre las tierras de Lemos,
sino en Froián300.

Continuando hacia el este, el siguiente gran elemento de linde


parece ser el monte Hoccosu / Occoso / Mocoso, que entendemos como
el actual O Couso, en el cierre septentrional del valle del río Mao301.
De este modo, mientras en 1072 la falda norte del mismo ejerce de
elemento identificativo de la villa de Sonniti, en territorio Froilani302,
en cinco ocasiones a lo largo del siglo XI lo encontramos como
referencia para lugares situados en el territorio o valle del Mao 303. En
cuatro de estas ocasiones los términos de la villa de Formigarios
(Santiago de Formigueiros, Samos) aparecen referenciados sin
especificar si se encuentran o no en otro espacio, con lo que no podemos
precisar si quedaría incluido o no en Lemos, si bien nos decantamos por
su exclusión, toda vez que su pertenencia rompería la coherencia
geográfica que hasta ahora parece mantenerse.

300
1091. El abad Fromarico de Samos hace relación de todo el patrimonio que la
abadía de Samos ha incrementado bajo su mandato. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ,
El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 55, pp. 165-167.
301
Coincidimos con la identificación hecha por M. Lucas Álvarez en Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, p. 596.
302
1072-marzo-17. Guntina dona al monasterio de Samos varias villas, entre ellas una
en San Saturnino de froián y la mitad de otra en Formigueiros. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. S-16, pp. 466-468.
303
1057-agosto-28. Menendo Peláez vende al abad de Samos una heredad en Veiga
de Mao. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n.105,
pp. 246-247.
1069-enero-28. Piniolo Vermúdez por encargo de Sarraceno Vermúdez entrega a
Samos la villa de Veiga, propre aula de Santa Maria de Revoiro. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 106, pp. 247-249.
1075, abril, 22. Ermesenda Núñez, hija de los condes Nuño Núñez y Onega Peláez,
dona al abad de Samor la vila de Sauto, propre aula Sancta Eolalie de Bardanos. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 200, pp. 377-
379.
234. 1047-abril-28. Jimeno Fróilaz vende a Samos la quinta parte de una villa en
Veiga de Mao. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…,
n. 234, pp. 419-420.

121
Los estudios de M. Bermúdez Beloso refrendan igualmente
nuestras percepciones, encajando en lo sustantivo con este límite su
reconstrucción del comitatu de Froian (la principal diferencia estriba
en que esta autora no incluye en su reconstrucción la feligresía de San
Cristovo da Cervela):

Imagen 11. Comitatu de Froian. Mapa procedente de Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O


espazo do occidente peninsular e a súa organización territorial…, p. 239.

La situación de O Couto no es en absoluto baladí, pues como se


puede apreciar en el mapa que adjuntamos a continuación, se sitúa
dentro de los términos de la parroquia actual de Santa Cristina do Viso
(O Incio), donde se localiza el castro de Santa Cristina, escenario
atribuido tradicionalmente a la batalla mantenida por Alfonso II el
Casto contra el rebelde Mahamud que aparece en las Crónicas
Asturianas304. En la presunta devolución de sus viejas posesiones a la

304
Véase José Miguel NOVO GUISÁN, “Santa Cristina do Viso, O Incio, Lugo: ¿un
castro antiguo o un castillo medieval?” en Croa, n. 12, 2002, pp. 37-40.

122
iglesia lucense, teóricamente obrada por el mismo monarca, este
enclave es situado inter territorio Lemabus et Sarrie305.

Bajo este mismo monte se localizaría en el año 947 la villa de


Flanello, en tierra de Lemos, a la orilla del río Mao y con una iglesia en
cuyos altares se rendía culto al Salvador y los doce apóstoles y a Santa
María306. C. Baliñas situó este lugar en algún punto del actual
municipio de Bóveda, toda vez que excluía a Incio del territorio de
Lemos307, sin embargo, la referencia del monte O Couso y todo lo que
hemos argumentado anteriormente, nos invitan a pensar que esta villa,
cuyo nombre no parece conservarse en la actualidad, se localizaría en
el valle alto del Mao, en algún espacio entre las actuales parroquias de
San Salvador y Santa María de Mao (O Incio). Tendría de hecho
muchas posibilidades de ser el enclave llamado Planeto, localizado en
San Salvador de Mao, territorio de Lemos, en el año 991308.

El último vértice de este flanco septentrional parece situarse en


otro monte, el Oribio. Su nombre aparece ya en uno de los más antiguos
y controvertidos diplomas del monasterio de Samos, que a través de él
se sitúa en el 872 en territorio Lausata, circa rivulum Sarrie,
discurrente Eribio309. Lejos de ser una excepción, el gran cenobio de

305
841-enero-01. Alfonso II devuelve a la iglesia de Lugo los bienes que esta tuvo en
el pasado, los amplía, y decide que sea la sede metropolitana en lugar de Braga. En
José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo viejo…”, n. 5,
pp. 36-41.
306
947-mayo-1. Genitrigo dona a Samos la iglesia que él mismo levantó en sus
heredades en la villa de Flanelo, en tierra de Lemos, sub calce monte aquoso. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 226, pp. 410-
411.
307
Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes altomedievais...”, p. 21.
308
991-julio-30. Bermudo II dona a la abadía de Samos el monasterio de San Salvador
de Mao. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos… , n.
100, pp. 240-241.
309
872-julio-25. El abad Ofilón, la monja Maria y el presbítero Vicente realizan un
inventario de los bienes de Samos, los que ellos habrían traído de Córdoba, los que ya

123
San Julián acostumbra a identificarse bajo esta elevación: cuius
monasterio dinoscitur territorio Samanos in ripa Sarrie subtus monte
Zebruario vel Eribio310.
De manera semejante a los casos anteriores, sirve también como
referencia para Lemos: valle Humano, territorio Lemabus, subtus
monte Eribio, siguiendo la fórmula con la que se contextualiza la iglesia
de Santa María de Mao en el 982 311. Encontramos este templo
nuevamente, pero sin la referencia al monte en el año 1007312, y en el
1042, cuando el lugar de Veiga, en dicha parroquia en la actualidad,
aparece sub aula sancte Marie in valle Omano, in territorio
Lemabus313.
Extremos muy parecidos se repiten en el año 1056 con la iglesia
de Santiago de Toldaos in territorio Lemabus (…) sub alpe Eribio314, y
cuatro años después con in valle Homano, territorio Lemabus, subtus
monte Eribio, prope vestra domo Taxaria, villa vocabulo Fedenales, ab

existían en el cenobio y los que habrían sumado desde su llegada. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 5, pp. 69-72.
310
982-enero-5. Lucito Lucidiz dona al monasterio de Samos el cenobio de San
Salvador de Bande. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de
Samos…, n. 23, pp. 104-107.
311
982-diciembre-9. Fonsino dona a su sobrino Ermenegildo la iglesia de Santa María
de Mao, en territorio de Lemos. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San
Julián de Samos…, n. 153, pp. 318-320.
312
1007-noviembre-22. El presbítero Quindulfo y la monja Guntrode donan al
monasterio de Samos su iglesia propia de santa María de Mao. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 98, pp. 236-237.
313
1042-febrero-26. Diego Gutiérrez dona al monasterio de Samos la villa de Veiga,
territorio de Lemos sub aula sancte Marie de Mao. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ,
El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 101, pp. 241-242.
314
1056-agosto-03. Pleito mantenido entre Rodrigo Rodríguez y Rodrigo Godínez
sobre unas heredades en Lemos, in locum predictum Toldanos, prope ecclesiam sancti
Iacobi sub alpe Eribio. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de
Samos…, n. 243, pp. 426-427.

124
antiquo modo dicitur villa Viride, tal vez el lugar de Vilaverde, en San
Román de Mao315.

No obstante, nada parece indicar que Lemos llegue hasta el


propio monte Oribio. En primer lugar, porque las referencias siempre
remiten al valle del río Mao, que nace a unos 7 km en línea recta de
dicha elevación, aún en los términos a los que da nombre. En segundo,
porque las inmediatas feligresías de Lóuzara316 parecen constituir un
territorio propio317, mismo espacio donde se contextualizaba
inicialmente el monasterio de Samos.

315
1060-octubre-11. Menendo Aldretiz y sus hijos venden a Samos la vila de
Fedenales, en el valle de Mao, territorio de Lemos. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ,
El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 237, pp. 421-422.
316
En sus advocaciones de San Cristóbal y San Juan, ya aparecen en el año 922-
agosto-01. El rey Ordoño dota al recientemente restaurado monasterio de Samos y le
concede bienes y objetos litúrgicos. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de
San Julián de Samos…, n. S-2, pp. 443-447.
317
931-febrero-08. Elarino y Gundilo donan al monasterio de Samos una vila llamada
Pradocelo en territorio de Lózara. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San
Julián de Samos…, n. 119, pp. 266-267.

125
Imagen 12. Límite norte del territorium de Lemos utilizando como base la malla
parroquial actual. 1. Alto do Oural 2. Monte Eribio 3. Monte O Couso 4. Vultuaria (a.
Ventureira, b. Neboreiro)

Para mejorar la visibilidad del mapa hemos evitado las etiquetas


de las cuatro parroquias de Paradela que se sitúan contiguas, apenas
diferenciadas por el hagiotopónimo (derecha de la imagen), y las dos de
Lóuzara, igualmente diferenciadas por su advocación (izquierda de la
imagen).

La comparación con el mapa anterior de M. Bermúdez Beloso


resulta igualmente elocuente. Las elevaciones anteriores marcan una
frontera clara, en la que apenas quedan unas feligresías no cubiertas,
siendo una de ellas la propia de Samos, inicialmente adscrita a Lóuzara.

126
Imagen 13. Límite norte del territorium de Lemos siguiendo la orografía y el marco
parroquial actual, frente al comitatu Froián reconstruído por M. Beloso Bermúdez.

Precisamente, la existencia de Lóuzara nos permite limitar muy


específicamente nuestro territorium inmediatamente al sur del valle del
Mao. No en vano, mientras en el 1079 la actual parroquia de Santalla
de Trascastro (O Incio) era situada en territorio Lauzara, sub alpe
Eribio318, sus vecinas, el conjunto de feligresías bajo el nombre de
Incio, eran situadas en Lemos junto a Toldaos y Vilameá apenas cuatro
décadas antes319. Del mismo modo, Saa, en el flanco meridional, era

318
1079-noviembre-10. Aldreto Quintilaz dona al monasterio de Samos la villa de
Trascastro. En En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de Samos…,
n. 118, p. 266.
319
1037-diciembre-18. Nota sobre una donación de Rodrigo a su esposa Senior. En
Buenaventura CAÑIZAREZ DEL REY, Colección diplomática II, n. 163, pp. 98-99.

127
igualmente colocada en Lemos por el monasterio de Samos en el año
1050320.

Con todo, este entorno parece reducirse en algún momento a


finales del siglo XI. De este modo, en 1082 se describen los dextros de
Samos quod fuit temporibus avii eius magni regis donni Adefonsi, en
los que no podrían penetrar los mayordomos condales de Larín a
percibir varios impuestos. Las tres parroquias que comparten el nombre
de Mao quedan englobadas dentro de ellos321. Es un primer indicio de
un cambio en este entorno, complementado años más tarde con la
ampliación del coto de Samos. Nunca más ningún otro diploma nos
situará estas parroquias en Lemos.
Con ello entramos en el último ámbito a analizar, el límite este,
protagonizado por el río Lor. Los testimonios en este lugar son
particularmente antiguos, pudiendo retrotraernos al 886, cuando
Argemiro y su familia entregan al monarca Alfonso III las villae de

320
No aparece una referencia directa a este topónimo en el diploma. Basamos la
afirmación en nuestra identificación de la basílica de Santa María, discurrente rivulo
Cerasia, como el templo de Santa María de Saa, contraviniendo la lectura de M. Lucas
Álvarez que la asimiló a Santa María de Baamorto. Llegamos a esta conclusión
siguiendo los límites que el mismo documento aporta: per términos Laurenti
(Lourente, núcleo de la propia parroquia de Saa, al este de la iglesia de Santa María,
en la orilla del río Saa), et inde per termino de Sancto Petro (San Pedro de
Lamaigrexa, inmediatamente al sur de Lourente) et inde per Braulione (Brollón,
antecedente de la puebla homónima, al oeste del anterior y al sur de Saa), el inde per
Castro Sancti (Castrosande, al oeste de Saa) et inde per Ferrarios (Ferreiros,
inmediatamente al norte de Saa). Como vemos, la descripción traza un círculo
perfecto que solo encierra la iglesia de Santa María de Saa. En 1050-octubre-28. Pedro
Gutiérrez dona al monasterio de Samos varias villae, entre ellas una en tierra de
Lemos. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 131,
pp. 285-287.
321
Illos dextros de Samanos et per iussionem regis confirmarunt illos dextros et
sacarunt inde sagionem regis et rausum et homicidium et fossadarias et totam
calumpnian et nulli dederunt licentiam ii imperare nisi soli Deo et vicario samanense.
1082-octubre-21. Pleito sobre el monasterio de Barxa entre el abad Fromarico y Eita
Goséndiz vicario del Rey desde el Miño al Sil. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El
Tumbo de San Julián de Samos…, n. 4, pp. 66-68.

128
Salzeto, Villa Plana y Dominici, todas ellas situadas en territorio
Lemaos, secus rivulo Laure322, fácilmente identificables como San
Xoán de Salcedo y San Mamede de Vilachá (A Pobra do Brollón) y
Domiz (lugar de Salcedo). Medio siglo más tarde, en el 928, el rey
Sancho Ordóñez reintegra al nieto del anterior la posesión de las villae,
volviendo a situarlas en el mismo lugar323.
No parece tan claro que aguas abajo el río conservara esa
función limítrofe, ni que el linde fuera del todo bien reconocido. Incluso
el mapa parroquial actual parece recoger esta realidad al no ejercer el
Lor de divisoria en las dos últimas feligresías que atraviesa (las
quiroguesas Santa María de Quintá de Lor y Santiago de Augas
Mestas). La confusión a este respecto la observamos en el año 955,
cuando Celanova adquiría dos tierras en Linares, propre flumen Syle,
necesariamente en el lugar/feligresía de San Cosme de Liñares (A Pobra
de Brollón), y sin embargo el cenobio lo situaba en tierra de Quiroga324.
Deberíamos con ello descartar el papel fronterizo del río Lor, si no fuera
porque apenas seis meses antes el obispo San Rosendo había recibido
una donación de una villa quam dicunt in Lemos Linares325.

322
886-abril-13. Argimiro hace carta de incomunicación al rey Alfonso III,
entregándole varias villae en el territorio de Lemos. En José Miguel ANDRADE
CERNADAS, O Tombo de Celanova..., n. 233, pp. 329-330.
323
928-febrero-19. El rey Sancho Ordóñez devuelve a Oduario varias villae que
habían sido de su familia y que habían perdido por colegium regis. En José Miguel
ANDRADE CERNADAS, O Tombo de Celanova..., t. I, n. 234, pp. 330-331.
324
955-diciembre-18. Sendino vende a Celanova una tierra situada en Liñares, en el
territorio de Quiroga, cerca del río Sil. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O
Tombo de Celanova..., t. I, n. 114, pp. 95-96; y 955-diciembre-18. Benedicto vende a
Celanova una tierra situada en Liñares, en el territorio de Quiroga, cerca del Sil. En
José Miguel ANDRADE CERNADAS, O Tombo de Celanova..., t. I, n. 115, pp. 96-
97.
325
955-junio-21. El abad Tandino, del monasterio de San Adrián, convierten a San
Rosendo en heredero del monasterio. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O
Tombo de Celanova..., t. II, n. 511, pp. 706-707.

129
Más al sur, en el entorno de la desembocadura del río se repiten
las situaciones ambiguas. Debemos destacar en este sentido las dos
basílicas dedicadas a San Tirso y San Pedro, en Quiroga, junto al curso
del Sil, atestiguadas en los años 931326 y 937327, y que, curiosamente,
solo parecen encajar con los lugares de igual hagiotopónimo localizados
en la parroquia de Amandi, más al occidente que Vilachá y con un
diploma que la asegura como perteneciente a Lemos (y en el que
menciona igualmente el templo de San Tirso) en el 989328. Las
opciones se nos antojan nulas, pues ningún otro topónimo en todo el sur
lucense sugiere un altar consagrado al mártir toledano. Con esta
realidad choca la posible identificación de San Pedro con el lugar
homónimo en la orilla occidental del Lor, muy cerca ya del Sil, en la
parroquia de Santa María de Quintá de Lor (Quiroga), pues el diploma
del 937 señala la vecindad colindante entre ambos templos, y en el
entorno inmediato de esta última apenas se localiza el lugar de Santa
Andrea. Mucho menos ambigua resulta la adscripción de la aldea de
Parada, justo en la desembocadura del río, pero en su margen
occidental, en la orilla occidental a Karioga en el año 922329.

326
931-mayo-30. Manusildi vende al abad Visclamundo una viña en el valle de
Quiroga, en el lugar de San Tirso, junto al río Sil. En Emilio SÁEZ SÁNCHEZ, Carlos
SÁEZ, Colección diplomática del monasterio de Celanova (842-1230), Alcalá de
Henares, Universidad de Alcalá de Henares, 1996, t. I, n. 33, pp. 100-101.
327
937-diciembre-2. Ragefredo cambia al presbitero Viman un linar en territorio de
Quiroga, en el lugar de eclesia Sancti Tyrsi. En Emilio SÁEZ SÁNCHEZ, Carlos
SÁEZ, Colección diplomática del monasterio de Celanova…, t. I, n. 56, pp. 129-130.
328
Busiano dona al abad onualdo y frailes de Sancta Maria ubi dicent domni Amandi,
territorio verosimo, discurrente rivulo sile, ubi via est de portu quem dicent Gudini
(…) et est ipsa villa et ipsa hereditate in otrizi prope ecclesiam sancti Tirsi sive et in
donadi comodo est de illa parte de Sile. En Nicandro ARES VÁZQUEZ, ‘’Toponimia
do Concello de Sober’’, pp. 245-248.
329
922-agosto-01. Dotación del rey Ordoño al monasterio de Samos, recién
restaurado. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n.
S-2, pp. 443-447.

130
Imagen 14. Entidades menores localizadas sobre el mapa anterior. Aprovechamos la
menor escala para representar las parroquias que habíamos situado en el ángulo
noreste, denotando la continuidad entre nuestros límites. 1. San Tirso (Santa María
de Amandi) 2. San Pedro (Santa María de Amandi) 3. Parada (Santiago de Augas
Mestas) 4. Domiz (San Xoán de Salcedo)

2.3 Hipótesis alternativas a la fragmentación del territorium de


Lemos en commissa menores.
En este espacio ambiguo en la ribera del Lor creemos encontrar una
solución a la donación que en el año 929 el rey Alfonso IV hacía a su

131
tío don Gutier de varios commissa, entre ellos los de Lor y Saviñao330.
A priori esta concesión pone en tela de juicio las dimensiones de Lemos
en sus flancos este y oeste, llevando a C. Baliñas Pérez a proponer una
fragmentación del viejo territorium en entidades más pequeñas. Esta
política obedecería a la ausencia de una cabecera comarcal definida (en
lo que podemos inferir que su aparición contribuirá a la reunificación
de la tenencia de Lemos), y supondría un cambio evidente en la frontera
oriental, donde podríamos rastrear la pertenencia a Lemos de Salcedo y
Domiz, en el Lor, en año 886 y su adscripción a esta nueva entidad en
el siglo X. El bloque central, sumido en el vacío documental, quedaría
en la hipótesis de este autor bajo el control del monasterio de San
Vicente del Pino, con su documento de la prueba caldaria en el año
915331.
No obstante, nada asegura que esas feligresías localizadas junto
al Lor formaran parte de este nuevo commisso. Más aún, el segundo
diploma que confirma su adscripción a Lemos en el año 928 puede
verse como una sugerencia de que no lo harían. En su lugar proponemos
circunscribir esta nueva demarcación a algún lugar de ese amplio
entorno donde la documentación no nos permite situar certeramente los
límites de Lemos. Tres grandes indicios apuntan en esta dirección: en
primer lugar la toponimia actual, que consagra el apellido de Lor a las
tres feligresías localizadas en este espacio, San Xosé de Vilar de Lor y
Santa María de Quintá de Lor (Quiroga) y Santa Mariña de Barxa de
Lor (A Pobra de Brollón); en segundo la existencia de un coto de Lor
que, al menos, cubría el lugar de A Ponte, en la feligresía de Barxa, en

330
929-agosto-16. Alfonso IV concede a su tío Gutier, padre de San Rosendo, el
control de los commissa de Quiroga, Cartelion, Laure, Saviñao, Loseiro y Ortigueira.
En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova..., n. 207, p. 293.
331
Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes altomedievais da terra de Lemos...”, pp. 21-
24.

132
el siglo XV332, y que en 1671 se extendía a toda la parroquia333; y
finalmente, la identificación del castillo de Lor hecha por M. Vázquez
Seijas en su obra sobre las fortalezas de la provincia de Lugo, al que
vincula directamente con esta donación y con los progenitores de San
Rosendo, en el lugar de Esmorelle, justo en la orilla oriental del río, en
los términos de Quintá de Lor334.
Ni tan siquiera podemos asegurar que este espacio perteneciera
antes del 929 a Lemos, pues el lugar de O Sobrado, también en Quintá
de Lor, parece consistente con el Suveretum que figura en el Tumbo de
Samos, inicialmente apenas identificado en la orilla del Lor, pero desde
la confirmación de Ordoño I situado in Laure335.
Con todo ello, fijar los límites en este flanco y saber si en el 929
se desgaja alguna parte del territorio se nos antoja imposible,
sucumbiendo ante la escasez y ambigüedad documental.
Coincidimos, sin embargo, con C. Baliñas Pérez en lo que al
commisso de Saviñao se refiere, un espacio que remite a un pequeño río

332
1461-febrero-21. Lugo. El cabildo de Lugo afora el lugar de Ponte, en el coto de
Lor, parroquia de Santa María de Barxa. En María Xosé PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo. Século XV, Santiago de Compostela, Consello da
Cultura galega, 2005, n. 1139, pp. 290-292.
333
Perteneciendo para entonces a la orden de san Juan, al partido de Lor, centrado en
Quiroga. En Isidro GARCÍA TATO, Eleutino ÁLVAREZ ÁLVAREZ, Las
encomiendas gallegas de la Orden militar de San Juan de Jerusalén. Estudio y edición
documental. La encomienda de Quiroga, Santiago de Compostela, CSIC - Xunta de
Galicia. Instituto de Estudios Gallegos ''Padre Sarmiento'', t. II, pp. 456-514.
En el siglo XVIII Barxa de Lor, Quintá de Lor y Augasmestas pertenecen a la
jurisdicción de Quiroga. En Rubén CASTRO REDONDO, Medir y limitar en un
mundo impreciso…, p. 642
334
Manuel VÁZQUEZ SEIJAS, Las fortalezas de Lugo y su provincia, Lugo, Servicio
de publicaciones de la Diputación Provincial de Lugo, 1997, t. VI, pp. 7-8.
335
853-julio-13. Ordoño I confirma un privilegio de Ramiro I. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 41, pp. 135-137. Se trata de un
documento auténtico según C. Sánchez Albornoz, extremo que parece recoger M.
Lucas Álvarez en 1986.

133
y su valle localizados íntegramente dentro de los términos descritos
anteriormente. No en vano, lo hemos dejado para el final para poder
abordarlo con mayor profundidad y porque creemos que ahora podemos
interpretarlo de manera más eficaz.
El primer problema surgido a la hora de valorar el eventual
desgajamiento de Saviñao con respecto Lemos en el año 929 es el
desconocimiento sobre la definición geográfica de este espacio,
producto de la escasez de fuentes y la falta de fiabilidad de las
existentes. La donación de Ordoño II a Mondoñedo en el año 916 por
la cual se citan específicamente los ríos Saviñao y Sardiñeira dentro de
Lemos336 sugiere que al menos hasta ese momento el territorium se
extendía por los valles de estos ríos que discurren entre el Uultuaria y
el Miño, sin dejarnos precisar muy bien su límite norte. Pasado el
umbral del año 929 tres testimonios nos sitúan y a la vez limitan la
posible extensión de Saviñao: en el 958 Santalla de Rebordaos (O
Saviñao) es situada en el territorio de Saviñao, sin ninguna mención
complementaria a Lemos337; casi dos décadas después, la donación de
Sénior a Diomondi sitúa claramente el cenobio en Lemos, cerrando lo
que podría ser una salida natural para este valle338.
Si Saviñao fue desgajado en este instante hubo de serlo en torno
al valle homónimo, como el nombre sugiere, siguiendo quizás el curso
del río Pesqueiras (en el que desagua), sorteando así los términos de
Diomondi y no llegando al Miño sino por la margen contraria de este

336
916-agosto-13. El rey Ordoño II dona al obispo dumiense de Mondoñedo varias
iglesias en la orilla del Miño: Santa Mariña de Barro, Santa Comba, San Salvador,
San Cristovo, Santa Ágata, Santiago de Lobeira (Xuvencos), Santa Baia y San Xoán
de Ribeiras de Miño. En Enrique CAL PARDO, Colección diplomática medieval do
arquivo da Catedral de Mondoñedo…, n. 3, pp. 13-14.
337
958-marzo-29. Cartamiro confessus y Vidirilli Deo vota donan Samos varias villas
en distintos territorios, entre ellas algunas en Saviñao. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 127, pp. 277-279.
338
976-noviembre-18. Donación de Senior a Diomondi, Ventura CAÑIZARES DEL
REY, Colección diplomática II, n. 133, pp. 20-23.

134
último río, muy cerca ya de Rebordaos. Sus límites interiores no podrían
ir más allá del Uultuaria, igualmente utilizado en la referencia del 958,
mientras en el flanco norte con el valle del Sardiñeira tendríamos los
mismos problemas de indefinición que para el conjunto de Lemos en
esta área.
Desde la perspectiva eclesiástica, y sin entrar aún en la
veracidad de los diplomas ni en el papel de este espacio en su
arquitectura territorial, tal vez debamos rescatar la enumeración de
iglesias que son situadas en Saviñao en un inventario de la sede lucense,
supuestamente del año 871339. Se enumeran los templos de San Juan de
Butiláns (Budián, lugar de la parroquia de Frontón, en opinión de N.
Ares Vázquez340, una situación muy excéntrica que hace que nos
inclinemos más por San Juan de Abuíme o San Juan de Vilatán, ambos
en el propio valle del Saviñao), San Jorge en la orilla del Sardiñeira y
Santa Eulalia de Licín. Curiosamente, su vecina Rosende se enumera
en los confines del territorio Liciani, aunque la distinción parece poco
útil, toda vez que en el 897341 estas tres últimas son situadas en dicho
territorio, que como veremos parece aludir, al menos en términos
eclesiásticos, a una misma realidad.
Con cierta independencia respecto de la entidad territorial que
adquiriera el commisso de Saviñao, debemos profundizar en la
significación de esta figura jurídica. Más allá de su papel como distritos
en los que se agrupan un número variable de villae en las que habitan

339
871. Inventario ordenado por Alfonso III de las heredades de la iglesia de Santa
María de Lugo en Lemos, Sabiñao y Brosmos. En José Luis LÓPEZ SANGIL,
Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”, n. 4, pp. 34-36.
340
Nicandro ARES VÁZQUEZ, “Toponimia do Concello de Pantón”, en Lucensia,
n. 41 (2010), pp. 245-248
341
897-junio-30. Inventario de las donaciones de Alfonso III a la Iglesia de Lugo. En
José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El tumbo Viejo… ”, n.
57, pp. 135-142.

135
los pobladores342, sometidos a un permanente cambio en el que la
fragmentación es una opción habitual343.

Multitud de opciones pueden explicar la aparición de este


commisso de Saviñao, sin pasar necesariamente por la fragmentación
del territorio. En primer lugar, porque de este modo se comprueba en
Lemos una duplicidad bien atestiguada en el conjunto del reino leonés,
entre estos distritos de gobierno, frecuentes en la documentación regia
(aunque extraordinaria en nuestro caso concreto), y el territorio
geográfico, mucho más común en la documentación privada344.
Precisamente en referencia al caso que nos ocupa, M. Bermúdez Beloso
señalaba que aquello que el monarca concede a Gutier no es sino la
potestas pública345, la capacidad para desempeñar los poderes que son
propios del rey en una demarcación concreta, reconocible, pequeña,
fácil de gobernar, pero no necesariamente desgajada del territorio
mayor del que haría parte. Es precisamente la idea defendida por M.C.
Pallares Méndez, para quién la concesión de una parte de un condado
preexistente no significaba necesariamente la fragmentación de este346.
Un commisso puede ser el reconocimiento del dominio
territorial de un determinado miembro de la élite del reino -Gutier

342
Fernando LÓPEZ ALSINA, La ciudad de Santiago de Compostela en la Alta Edad
Media..., pp. 215-216
343
Ejemplo paradigmático es Postmarcos, escindido en Postmarcos de Arriba y
Postmarcos de Abajo, deviniendo el primero en Noia tras la fundación urbana
homónima, que toma su nombre de la iglesia de Santa Cristina de Noia, hoy Santa
Cristina de Barro. En Fernando LÓPEZ ALSINA, “Pro utilitate regni mei: as cidades
e a orla costeira do Miño ao Deva no reinado de Alfonso IX de León”, en Alfonso IX
e a súa época: Pro utilitate regni mei: catálogo da exposición celebrada no Pazo
Municipal de Exposicións Kiosco Alfonso do 15 de xullo ao 7 de setembro de 2008,
A Coruña/Madrid, Concello da Coruña/Ministerio de Cultura, 2008, pp. 192-194.
344
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do occidente peninsular e a súa
organización territorial…, pp. 220-222.
345
Ibidem, p.168.
346
Maria del Carmen PALLARES MÉNDEZ, Ilduara, una artistócrata del siglo X,
Sada, Edicións do Castro, 2004, pp. 109-111.

136
Menéndez en este caso-, encuadrado en el poder del rey al que
representará en ese espacio 347. En este sentido A. Carvajal Castro
señalaba que en ocasiones los términos pueden no referirse tanto a
circunscripciones concretas y definidas como a la potestad que estas
figuras representaran. Sin embargo, en nuestro caso concreto, la idea de
donación real asociada a espacios concretos y reconocibles no sugiere
un concepto tan etéreo, sino ciertamente un lugar más o menos definido
que, sin embargo, coincide bastante bien con parte de la argumentación
de este mismo autor. Plantea en esta lógica la superposición geográfica
operada bajo el reinado de Ordoño III entre el commisso de Sancta
Maria y el valle de Ratario, que pese a ser en origen una parte del
primero, figura como un commisso en sí mismo, donado al obispo
Gonzalo en el año 952348.
Esta situación, de más que evidente analogía con el valle del
Saviñao, fue interpretada por M. Pérez de un modo alternativo y que
nos resulta de particular consistencia para el caso de Lemos. Según su
interpretación, esta anomalía apunta a una “nueva jerarquización del
espacio político” en la que Valderratario es dependiente de Santa
María349. La solución cobra particular sentido en el caso que nos ocupa,
pues veremos a Saviñao actuando como un territorio dentro de Lemos,
del mismo modo que encontramos los de Humano y Verosmos. Si a
diferencia de estos dos últimos, el primero vivió un periodo de

347
Carlos ESTEPA DÍEZ, “El poder regio y los territorios”, en La época de la
monarquía asturiana: actas del simposio celebrado en Covadonga (8-10 de octubre
de 2001), Oviedo, Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA), 2002, p. 456.
348
Álvaro CARVAJAL CASTRO, Bajo la máscara del regnum. La monarquía
asturleonesa en León (854-1037), Madrid, Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC), 2017, p. 161.
349
Mariel PÉREZ, “La configuración del espacio político en el Reino de León: los
marcos territoriales del poder feudal en el ámbito leonés” en Sociedades
precapitalistas: revista de historia social, Vol. 2, n. 1 (2012), p. 10.

137
independencia, al menos desde una perspectiva jurídica350, y la
cronología exacta que habría tenido esa experiencia, son cuestiones a
las que no podemos responder.
No nos detendremos por ahora en demasía en esta
circunscripción, ni en sus análogas de Mao y Brosmos, pues las tres
tendrán un apartado propio más adelante. Apenas resaltaremos por el
momento como la aparición de estos espacios inferiores dentro del
territorium de Lemos en la mitad del siglo X tiene otro parangón
reseñable en las vecinas tierras de Baronceli. En el año 982 es registrado
en este lugar un espacio inferior denominado Lobarzana. Un siglo más
tarde, en 1029, la pista de esta última parece perderse, pero el conjunto
del territorio figura divido en tres: Baronceli, Mons Niger y Sauto
Veremundi, aunque en el siglo XII una nueva reorganización devuelve
el nombre de Lobarzana, junto a Cabrera y Soutovermud351.

En el caso de Lemos advertimos la aparición de estos tres espacios


de manera escalonada. El primero podría ser el territorio Humano en el
año 854, aunque seguramente la fecha no sea correcta352. Le seguirían
Saviñao, según lo que ya hemos tratado, y Verosmos, que en el 963
figura de manera tímida en la fórmula in territorio Lemos, val de
Verosimo prope flubio Sil353. Muy probablemente, y tal como ocurre

350
Para M. Pérez los términos commissum y mandatione enfatizan el aspecto
jurisdiccional de la circunscripción, frente a territorium que alude a ella desprovisto
de estas connotaciones. En Mariel PÉREZ, “La configuración del espacio político en
el Reino de León…” , p. 9.
351
Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ, La villa de Monterrei y su tierra…, pp.9-
10.
352
854-abril-26. El presbítero Gudesteo construye las iglesias de San Román y San
Mamed de Mao, dentro de la villa de Teixeira y las entrega a jurisdicción del abad de
Samos. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de Samos…, n. 99,
pp. 238-239.
353
963-junio-3. Sencino y Aragunti donan la villa de Piñol, cerca del Sil, en territorio
de Lemos. En Elisa FERNÁNDEZ SUÁREZ, El monasterio de Santa Cristina de
Ribas de Sil…, n. 2, pp. 21-24.

138
con Baroncelli, existiría un cuarto distrito en torno al valle central del
río Cabe que llevaría el mismo nombre del conjunto del territorio:
Lemos. Esto se percibiría en la fórmula empleada en el año 1005 para
referirse a unas villae ubicadas en Santiago de Castroncelos (A Pobra
do Brollón), situadas a la sazón in ualle Lemaense,354, una fórmula que
parece más cercana al Val de Verosimo que al territorio de Lemos.
Además, la existencia de esta nueva circunscripción explicaría la
separación entre Lemos, Saviñao, Brosmos y Mao que se articula, por
ejemplo, en el presunto inventario de bienes donados a la iglesia lucense
por Alfonso III355.

2.4 Una propuesta de concreción espacial para el territorium de


Lemos.
Teniendo en cuenta todos estos datos, así como los ya analizados
anteriormente, proponemos el siguiente mapa general, como una
aproximación a las dimensiones generales del territorium de Lemos
desde sus primeras apariciones y hasta finales del siglo XI, momento en
el que se producen una serie de alteraciones que veremos a
continuación. Para su confección partimos de los elementos naturales,
tanto hidrográficos como orográficos a los que nos hemos ido
remitiendo, y lo desarrollamos siguiendo el mapa de parroquias actual,
con todas las necesarias reservas que ello despierta.

Remarcamos igualmente los espacios que hemos considerado


dudosos, ya sea porque sus hitos delimitadores nos ofrecen datos
ambiguos, o porque se trate de demarcaciones que hayan podido
desgajarse en algún momento. A la izquierda de la imagen marcamos

354
1005-agosto.7. Miro hace carta incomuniationis al monasterio de Celanova de dos
villae en Lemos. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…,
t. I, n. 448, p. 610.
355
871. Inventario ordenado por Alfonso III de las heredades de la iglesia de Santa
María de Lugo en Lemos, Sabiñao y Brosmos. En José Luis LÓPEZ SANGIL,
Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”, n. 4, pp. 34-36.

139
igualmente la feligresía de Santa Inés de Parada dos Montes, formada
en 1753 a partir de San Pedro de Lamaigrexa356.

Imagen 15. El territorium de Lemos (ss. IX-XI)

Este espacio no coincide con el hueco dejado a Lemos en el


Parrochiale Suevum, siendo este último mucho más pequeño que aquel.
Con ello confirmamos que Amor no presenta en Tempore Suevorum la
realidad existente en el siglo XI, que juzgaba quizás poco verosímil para
el siglo VI, sino algo distinto, en algunos aspectos parecido, y
reconocible, pero sustancialmente diferente.

356
Rubén CASTRO REDONDO, Medir y delimitar en un mundo impreciso…, p. 576.

140
Imagen 16. Comparación del territorium de Lemos con el hueco dejado a Lemos en
el Parrochiale Suevum. Superponemos al mapa anterior la representación de los
puntos exactos consignados en Tempore Suevorum y una capa que representa el
Comitatus Paramensis siguiendo el mapa parroquial actual357

2.5 El gobierno del territorium


Identificada la expresión espacial de Lemos se nos plantea una última
cuestión antes de cerrar este apartado: ¿Cómo estaría gobernado el
territorium de Lemos? ¿La fragmentación anterior tiene una correlación
en de las células de poder?

357
Esta última capa es fruto del trabajo conjunto con M. Bermúdez Beloso, contenido
en Mariña BERMÚDEZ BELOSO, Luis Manuel IBÁÑEZ BELTRÁN, “Una
cartografía para los once condados de la diócesis de Lugo: hacia una nueva
aproximación al Parrochiale Suevum”, en Vínculos de historia, (En prensa).

141
La primera prevención a este respecto que debemos hacer es la
cronológica. Estamos abordando un periodo relativamente amplio para
el cual apenas tenemos 8 testimonios diplomáticos en los que se nos
habla de figuras de poder, normalmente a través de juicios. De estos
seis testimonios tan sólo uno procede del siglo X, mientras los otros se
concentran en el siglo XI.
El más antiguo es el ya comentado de la prueba caldaria conservado
en el fondo del monasterio de San Vicente del Pino. Más allá de la
cuestión concreta del pleito, identificamos tres figuras a destacar en el
ámbito del poder y la justicia: domni Hariani juez del conde que juzga
en nombre del rey Ordoño; Lempedum iudicum; y Guimiro sagione.
Pese a que el diploma precisa que las iglesias objeto de la disputa se
localizan en territorio Lemaos, a ninguna de las anteriores figuras se les
precisa una adscripción territorial.

Quizás Hariani haya sido juez de un conde en el territorio de


Lemos, quizás en un comitatus que lo abarcara en su totalidad, quizás
en un commisso sobre una parte de este. No disponemos de suficientes
elementos de juicio como para valorarlo. Cabe, incluso, que haya sido
designado juez únicamente para este pleito.

De un modo u otro, a mediados de la centuria llegaría la


fragmentación, al menos del poder político. Es evidente que cuando
Alfonso IV entrega el commisso de Saviñao el poder público se
encuentra fraccionado o jerarquizado en este instante. En este sentido,
si la correlación geográfico-política que parece darse entre la aparición
de un territorio de Saviñao se manifestara a su vez con el resto de los
espacios a los que nos hemos referido -extremo de lo que no albergamos
ninguna prueba-, se nos volvería a plantear la cuestión de qué ocurriría
con ese ámbito central en el que C. Baliñas Pérez suponía un papel

142
destacado del cenobio monfortino de San Vicente del Pino358. Más que
esta abadía, miramos hacia otra más meridional: Celanova. El motivo,
además de su evidente relación con Gutier Menéndez, pasa por la
existencia casi simultánea de un degantario de Lemos en el seno de esta
institución monástica, un cargo encomendado por el propio San
Rosendo al diácono Quintila, gran acrecentador del patrimonio
inmueble del cenobio en el entorno central de Lemos359. Si bien E. Sáez
y C. Sáez interpretaron este término relacionándolo con las tierras
baldías puestas en cultivo360, podría ser leído también por su cercanía a
la palabra decanía, un tipo de entidad típica de dominios monásticos361,
entendida por M. Bermúdez Beloso como una entidad distinta al
commisso, pero no una fracción de este362. La abadía celanovesa y la
familia de su fundador gestionaron este tipo de distrito, como prueba
una donación hecha en el año 942 por el rey Ramiro II363. Además, la
fórmula deganea, mucho más cercana a degantario, aparece igualmente
en la documentación gallega364, también en la celanovesa365. Aunque

358
Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes altomedievais da terra de Lemos...”, pp. 21-
24.
359
936-977. Inventario de los bienes adquiridos por el diácono Quintila, degantario
de San Rosendo en Lemos. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de
Celanova..., t. I, n. 454, pp. 616-618.
360
942-977. Inventario de las tierras y viñas adquiridas por el diácono Quintila,
degantario del obispo [San] Rosendo en Lemos. En Emilio SÁEZ SÁNCHEZ, Carlos
SÁEZ, Colección diplomática del monasterio de Celanova…, t. II, n. 184, pp. 174-
177.
361
Maria del Carmen PALLARES MÉNDEZ, Ilduara, una artistócrata del siglo X…,
p. 109.
362
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do occidente peninsular e a súa
organización territorial…, p. 171.
363
942. Ramiro II encomienda a Froila Gutiérrez el control sobre varios commissa y
decanías. sub manus mater tus tie Ilduare. En José Miguel ANDRADE CERNADAS,
O tombo de Celanova..., n. 499, pp. 691-692.
364
Maria del Carmen PALLARES MÉNDEZ, Ilduara, una artistócrata del siglo X…,
p. 110.
365
Deganeas et homines en 986-enero-01. Bermudo III confirma la donación de las
decanías de Barra y Abruciños a Celanova y le suma otras en Caldelas y Tabeirós. En
José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova..., t. I, n. 5, pp. 21-24.

143
ningún diploma recoge una deganea de Lemos, esto puede explicarse
por la propia política de confección del tumbo, en el que se muestra un
claro desinterés por Lemos a partir del siglo XI, seguramente
incluyendo tan sólo el inventario del degantario porque aún mantenían
algunas de las propiedades adquiridas por él.
No encontramos ningún testimonio semejante hasta la centuria
siguiente. Justo al comienzo, en 1001, Bóveda (San Martiño de Bóveda,
Bóveda) acoge un juicio entre el conde Rodrigo y doña Jimena, en
nombre del cenobio de San Salvador de Ferrierasci, ante la reina Elvira.
La celebración de este sucede en un concilio que cuenta con la presencia
de varios jueces y un sayón. No queda claro el por qué este encuentro
tiene lugar en Bóveda, pero no parece que se pueda relacionar con
ninguno de los espacios menores que hemos tratado, pues el lugar es
identificado in valle de Lemabus 366. En 1079 esta misma villa es
donada al monasterio compostelano de Antealtares por el conde Sancho
y su mujer Ónega, que la habían recibido de la infanta Teresa y esta, a
su vez, de su padre el rey Bermudo. Nuevamente, no se especifica
ninguna adscripción territorial del conde367.
A mediados de siglo, en 1056, encontramos un nuevo proceso por
la villa de Toldanos, en territorio Lemos (Santiago de Toldaos, O Incio),

Istas deganeas ab integro en 949-marzo-18. Ramiro II concede a Celanova tres


decanías: Tríos, Sorga e Bande. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo
de Celanova..., t. I, n. 264, pp. 376-377.
Duas deganeas en 985-septiembre-29. Bermudo III dona a Celanova dos decanías en
territorio de Búbal, Abruciños y Barra, en José Miguel ANDRADE CERNADAS, O
tombo de Celanova..., t. II, n. 503, pp. 695-697.
366
1001-mayo-05. Pleito entre Jimena Jiménez y Rodrigo Romariz sobre unas
heredades. La reina Elvira, madre de Alfonso V, preside el juicio. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de Samos…, n. S-10, pp. 456-458.
367
1079-junio-12. Los condes Sancho y Ónega donan al monasterio de Antealtares la
villa de Bóveda con sus términos y sus iglesias de Santo Estevo y San Martiño. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, San Paio de Antealtares, Soandres y Toques: tres
monasterios medievales gallegos, Sada, Seminario de Estudos Galegos, Ediciós do
Castro, 2001, n.5, pp. 178-180.

144
pero en este caso la vista se desarrolla en Samos, ante el abad, tres
jueces y un sayón368. Apenas dos años después Jimena Flaínez se dirige
a la infanta Elvira rogándole le devuelva el monasterio de San Juan
circa arrogium Cenisa, valle Lemabus (San Salvador de Seoane,
Monforte de Lemos). Pocos días después Sarracina plantea un pleito
exigiendo la mitad del mismo cenobio y se celebra en Paradela un
nuevo concilio, fuera de los límites del territorio de Lemos. Entre los
testigos figura un magiorino rex, sin que se aporten más datos369.

Se nos introduce así una figura, el merino del rey, que encontramos
nuevamente en el año 1064. En esta fecha dos pleitos distintos reclaman
nuestra atención, en el mes de marzo, en Destriana (León) se celebra el
proceso entre el monasterio local y el de Samos por varios bienes en
Incio y Lóuzara. En el concilio presidido por el rey Fernando I se
sientan una serie de iudices uel vicarios, entre los que se citan Ovecus
Tolmiriz, qui est suus maiorinus maior sive et iudex in ista terra de
Lemos et de Sarria ubi ista actio discurrit370.

En octubre del año 1064, otro monasterio importante, Celanova,


llega a un juicio con los herederos de Kintila Díaz por varios bienes. La
causa se desarrolla en esta ocasión en Sancti Iuliani de Moreta in terra
de Lemabus (San Xillao de Tor, Monforte de Lemos), el centro de la

368
1056-agosto-03. Pleito entre Rodrigo Rodríguez y Rodrigo Godínez sobre una
heredad en Toldaos, territorio de Lemos. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo
de San Julián de Samos…, n. 243, pp. 426-427.
369
1058-diciembre-13. Pleito entre la infanta Elvira Vermúdez junto a su hermano
Ordoño y Sarracina, en la que aquellos terminan por reconocer la parte que esta posee
en el monasterio de San Juan, en el valle de Lemos. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ,
El tumbo de San Julián de Samos…, n. S-13, pp. 462-464.
370
1064, marzo, 05. Pleito entre el abad de Samos y Ordoño Arias, merino del rey y
representante del monasterio de Destriana sobre varios hombres de Incio y Louzara,
celebrado ante el rey Fernando I. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de San
Julián de Samos…, n. 113, pp. 255-256.

145
decanía celanovesa, y al frente se sitúan iudice Pelagio Didaz et sagione
Didaco Argemondiz, qui erant maiorinos de rex domno Fredenando371.

Encontramos pues bien atestiguada la figura del merino mayor del


rey Fernando, que actúa en dos tierras: la de Lemos y la de Sarria, La
función que desempeña como merino mayor se describe también como
iudex o juez, lo que sugiere que este cargo unipersonal se puede
designar tanto con un término como con el otro. A su vez hay que pensar
hay que pensar que por debajo de él hay otros agentes menores llamados
igualmente merinos.
Percibimos igualmente otro elemento importante en los dos juicios
del año 1064, la aparición de la terra de Lemos, en lugar del territorium
o el valle. Se trata ciertamente del primer testimonio de esta nueva
realidad, que abordaremos en apartados posteriores. Con ello se nos
deslizan ciertos cambios operados sobre el territorio, que parecen
adelantarse sin embargo a los cambios políticos que supone el
establecimiento de la tenencia de Lemos.
De este modo, en el año 1082 Samos vuelve a iniciar un pleito por
un pequeño monasterio. En el diploma resultante se nos aclara una idea
que se nos ha planteado antes: la persona con la que se enfrenta el
cenobio es Eita Goséndiz, vicarium del rey de Miño a Sil con casa en
Elarín (San Salvador de Larín, Sarria) y juez hasta el mar372.
Larín se encuentra claramente fuera de nuestro territorio, de hecho,
en el año 962 lo localizamos en territorio Sarrie subtus muro de

371
1064-octubre-22. Juicio entre Sancho Quintilaz, en nombre de los herederos de
Kintila Díaz, degantario de San Rosendo en Lemos, y el monasterio de Celanova por
una heredad en Moreda, en Lemos. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O
tombo de Celanova…, t. I, n. 455, pp. 618-619.
372
1082-octubre-21. Pleito entre el abad de Samos y Eita Goséndiz vicario del Rey
desde el Miño al Sil, sobre el monasterio de Barxa. El juicio se desarrolla en un
concilio presidido por Alfonso VI. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San
Julián de Samos…, n. 4, pp. 66-68.

146
Mahamuth propre villa regis que vocitant Elarin373. Sin embargo, en
una pequeña referencia inserta en un diploma del 933 se habla del
territorio Elarin374, con lo que tal vez Sarria haya vivido un proceso de
fragmentación interna parecido al de Lemos. Se trata en cualquier caso
de un antecedente para la villa de Sarria, distante apenas 8 Km de ella.
El núcleo actual sería fundado en una posición encastillada, frente a la
situación ribereña de Larín, presumiblemente por Alfonso IX375.

Pese a esta situación, resulta evidente que, al menos en la segunda


mitad del XI, inmediatamente antes de la aparición de Froila Díaz,
comes in Lemos et in Sarria, con el que arranca la tenencia de Lemos
en opinión de E. Pardo de Guevara y Valdés376, los territorios, las tierras
de Lemos y Sarria, probablemente ya con una cierta jerarquización
interna, forman un único distrito de gobierno que se extiende, al menos,
desde el propio núcleo de Larín, donde se asienta el vicario regio, y
hasta el Sil, límite último de Lemos377. No parece, sin embargo, que
exista un único lugar destinado al ejercicio de la justicia, o al menos no

373
962-mayo-21. Sentario Ariániz dona al monasterio de Samos villam que fuit sua et
est territorio Sarrie subtus muro de Mahamuth, propre villa regis que vocitant Elarin.
En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 32, pp. 118-
119.
374
Quorum baselica sita est urbe lucense, territorio Elarin, ripa fluuium. 933-junio-
1. Goncina dona al monasterio de Samos una villa en Corvelle. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de Samos…, n. 18, pp. 96-97.
375
Al menos la primera referencia a Villam Nouam de Sarria en 1228 está
directamente ligada a este monarca. En 1228-julio-27. Alfonso IX da al cabildo de
Lugo una heredad en Ventosela. Facta carta apud Uillam Nouam de Sarria. En José
Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El tumbo Viejo…” , n. 74, pp.
161-162.
376
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los señores de Galicia…, pp. 59-
60.
377
Seguramente es a esta situación a la que se refiere C. Baliñas Pérez cuando afirma
que el origen del condado de Lemos estaría en el reinado de Fernando I, aunque
originalmente vinculado a Sarria. En Carlos BALIÑAS PÉREZ, “As orixes
altomedievais da terra de Lemos...”, p. 24.

147
existe un abanico de documentos lo suficientemente significativos
como para señalar unos espacios determinados.

Aunque el matiz parezca pequeño, mientras con Froila Díaz parece


existir una acumulación de dos magistraturas análogas en dos espacios
distintos pero contiguos -como señalaremos en el siguiente apartado-, a
finales de la centuria decimoprimera todo parece indicar que era una
única circunscripción la que incluía ambos espacios, por lo demás bien
diferenciados en la documentación.
El ejercicio de la justicia en el territorium parece ser de tipo público,
en nombre del rey, y resuelta por jueces nombrados específicamente
para cada caso concreto.

En definitiva, el viejo solar de los Lemavi, ligado con ellos a través


del hilo conductor de la parroquia antigua, se nos presenta entre los
siglos IX y XI como un territorium dentro del reino asturleonés. Se trata
de un espacio exclusivamente rural, definido y colindante con otros
territoria, limitado por los ríos Sil y Miño al sur y al oeste,
respectivamente; por una serie de elevaciones orográficas al norte; y
presumiblemente por el cauce del Lor al este.

La claridad geográfica que muestran los distintos testimonios


diplomáticos no parece trasladarse necesariamente al mundo político.
De este conocemos su fragmentación durante el siglo X, que parece
obedecer a una cierta jerarquización interna, con el commisso de
Saviñao y la decanía de la abadía de Celanova en el valle central de
Lemos. A finales del siglo XI, sin embargo, todo el conjunto parece
estar inserto en un único distrito gubernativo con Sarria, en el mismo
momento en que el territorium comienza a dejar paso a una nueva
realidad, la terra, que se adelanta algunas décadas a la tenencia.

148
3. EL ENCAJE DE LEMOS EN LA IGLESIA LUCENSE
Y SU ESPACIO DIOCESANO:
Arciprestazgos, arcedianatos y administraciones
El estudio del encuadramiento de Lemos en el seno de la diócesis de
Lugo arroja también mucha luz sobre el espacio así denominado.

La iglesia leonesa vivió en el siglo XI una profunda reforma que,


más allá de las particularidades producidas por la dinámica fronteriza y
las restauraciones episcopales, supuso la cristalización de las parroquias
clásicas y la introducción de dos figuras claves en el control territorial
eclesiástico: los arciprestes y arcedianos. Ninguna de las dos es una
creación de este momento, pero hasta entonces se habían mantenido en
una ratio de uno por diócesis378. La maduración de muchos de los viejos
oratorios rurales, ahora devenidos en parroquias clásicas, requiere el
desarrollo de ambos agentes, encargados de sustituir el viejo vínculo
entre el abbas protoparroquial y la administración diocesana 379. Al
arcediano se le conferirá la jurisdicción sobre las feligresías de su
circunscripción o arcedianato, mientras que el arcipreste se encargará
de la perspectiva espiritual del clero de su arciprestazgo380.

La red de arciprestazgos y arcedianatos cubre el espacio


diocesano lucense desde el punto de vista de la jurisdicción eclesiástica.
La diócesis conocerá desde el siglo XII y durante toda la Baja Edad

378
Fernando LÓPEZ ALSINA, “Da protoparroquia ou parroquia antiga altomedieval
á parroquia clásica...” p. 62.
379
Este proceso fue profundamente estudiado por José Ángel GARCÍA DE
CORTÁZAR, La construcción de la diócesis de Calahorra en los siglos X al XIII: la
Iglesia en la organización social del espacio, Logroño, Instituto de Estudios Riojanos
(IER), 2018.
380
Antonio GARCÍA y GARCÍA, “Parroquia, arciprestazgo y arcedianato: origen y
desarrollo”, en Agustín HEVIA VALLINA, Memoria Ecclesiae VIII: Parroquia y
Arciprestazgo en los Archivos de la Iglesia (II); Santoral Hispano-mozárabe en
España. Actas del X congreso de la asociación, Salamanca 12-15 septiembre de 1994,
1996, pp. 19-40.

149
Media, seis arcedianos, los de Neira, Sarria, Abeancos, Deza, Dozón y
Triacastela. A ellos se sumarían los abades-arcedianos de Monforte y
Samos381.
El concepto “administración se aplica a una realidad diferente.
Buena parte del conjunto de bienes y rentas que, siendo de la sede
episcopal, han sido atribuidos al cabildo catedralicio, se organizan en
un número determinado de administraciones. El cabildo concede la
gestión de los bienes y rentas de una administración a uno o dos
capitulares, que tienen la obligación de suministrar a la mesa capitular
un montante fijo para hacer frente a los gastos del cabildo durante una
parte del año (usualmente un mes). Los arcedianos, en su particular
conocimiento territorial, serán especialmente apropiados para lograr el
arriendo de las administraciones ubicadas en sus distritos382.

La naturaleza de cada administración puede ser muy cariada.


Solo un inventario detallado de los bienes de cada una permitiría
conocer su composición, que puede incluir tanto la parte del señorío de
la iglesia lucense como rentas y jurisdicciones puramente eclesiásticas.
Cada administración suele aparecer vinculada a uno de los
meses del año, pero también a un referente topográfico, que remite a la
zona donde se concentran los bienes. Este referente no tiene por qué ser
coincidente con los nombres de los arciprestazgos, aunque resulta
evidente que los bienes y rentas se encontraban necesariamente
encuadrados en la malla de arciprestazgos y, como veremos a

381
Francisco PÉREZ RODRÍGUEZ, “Los cabildos catedralicios gallegos en la Edad
Media (siglos XII-XIV)”, en Semata: ciencias sociais e humanidades, n. 22 (2010),
p. 164.
382
María José PORTELA SILVA, José GARCÍA ORO, La Iglesia y la ciudad de
Lugo en la Baja Edad Media: los señoríos, las instituciones, los hombres, Santiago
de Compostela, Instituto Padre Sarmiento de Estudios Gallegos, 1997, p. 63.

150
continuación, la equivalencia territorial entre administración y
arciprestazgo es lo normal, al menos en los englobados en Lemos.

3.1 Los seis arciprestazgos y los dos arcedianatos de la diócesis de


Lugo existentes en Lemos en la Edad Moderna.

Con todo, y a falta de fuentes medievales, tenemos que empezar por


apoyarnos en los testimonios de la Edad Moderna. Según O. Rey
Castelao, en 1752 la diócesis se dividía en 40 arciprestazgos. El espacio
que hemos identificado para el territorium de Lemos tiene a la sazón
una expresión en términos de arciprestazgos, en concreto engloba seis
de ellos: Amandi y Ferreira de Pantón, con 23 feligresías cada uno;
Incio y Monforte, ambas con 28; y Santalla de Rei y Saviñao, con 32383.

Cuando en el año 1701 el obispo de Lugo, Lucas Bustos, visita


sus iglesias parroquiales, relaciona 154 feligresías visitadas,
distribuidas de la siguiente manera entre los seis arciprestazgos
anteriores:
- Amandi (23 parroquias): Santo Estevo de Anllo; San Xoán
de Barantes; Santa María de Bolmente; Santo Estevo de
Refoxo, con San Martiño de Arroxo; San Salvador de
Figueiroá; San Miguel de Rosende; Santiago de Gundivós;
San Salvador de Neiras; San Pedro de Canaval con Santa
María de Vilaescura; San Martiño de Liñarán; San Miguel
de Marcelle; San Nicolao de Millán; Santa Cruz de
Brosmos; San Vicente de Pinol, con San Xurxo de Santiorxo
y San Pedro de Bulso; Santa María de Proendos, con San
Martiño de Anllo; San Xillao de Lobios; Santa María de

383
Información extraída del Catastro de la Ensenada, según publica Ofelia REY
CASTELAO, “La Diócesis de Lugo en la época Moderna”, en José GARCÍA ORO
(Coord.), Iglesias de Lugo, Mondoñedo-Ferrol y Orense, Madrid, Biblioteca de
autores cristianos, 2002, pp. 97-98.

151
Amandi; y San Martiño de Doade (perteneciente a San
Vicente del Pino).
- Ferreira de Pantón (19 parroquias): Santiago de Castillóns,
con San Vicente de Castillóns; San Romao de Acedre; Santo
Estevo de Espasantes; Santiago de Cangas (vicaría de los
benedictinos de Ribas de Sil); San Xulián de Serode, con
San Fiz de Cangas; San Xoán de Frontón; Santa María de
Ferreira, con San Vicente de Deade; San Mamede de
Mañente, con San Xoán de Toldaos; San Martiño de Pantón
(agregada al convento dominico de San Jacinto de Monforte
de Lemos); Santo André de Següín; San Xulián de Eiré, con
San Miguel de Eiré; San Cibrao de Vilamelle, con San
Martiño de Siós; y San Vicenzo de Pombeiro (parroquia
aneja al monasterio de San Esteban de Rivas de Sil).
- Incio-Mao-Somoza (27 parroquias): San Xoán Remesar;
Santa Baia de Teilán con San Pedro Fiz de Rubián; San
Vicente de Rubián de Cima; Santa María de Tuimil;
Santiago de Rubián; Santo Estevo de Eirexalba; Santalla de
Trascastro; Santa María de Reboiro con Santiago de
Toldaos; San Martiño de Bóveda; Santa María de Góo, con
Santa Cristina do Viso, San Xulián de Santalla de Bardaos,
San Xoán de Bardaos, San Cristovo da Cervela, con Santo
Tomé de Castelo da Somoza; San Xoán de Sirgueiros, con
Santa María de Rendar; Santa María Foilebar, con Santa
Mariña do Incio; San Xoán de Noceda, con San Pedro de
Covela y San Miguel de Vila de Mouros; San Pedro do
Incio, con San Miguel do Incio; y San Mamede de
Vilasouto.
- Monforte (21 feligresías): Santa María de Régoa
(Monforte); San Martiño de Bascós, con Santalla de Caneda;
San Pedro de Sindrán; Santa María da Penela, con Santa
Mariña do Monte; San Fiz de Vilamarín; San Cosme de

152
Liñares; Santa María de Rozabales; San Acisclo de Gullade,
con Santo Estevo das Nocedas; San Cosme de Fiolleda; San
Martiño da Gándara o Piñeira; Santa María de Toiriz, con
Santalla de Toiriz; Distriz; San Cibrado da Vide, con San
Salvador de Seoane; San Xillao de Tor, con San Xoán de
Tor; y San Salvador de Reigada.
- Santalla de Rey (29 parroquias): San Xoán de Salcedo;
Santa María de Saa; San Pedro de Lamaigrexa; Santalla de
Rei con San Martiño de Ferreirúa y San Salvador de
Ferreiros; San Pedro de Cereixa; Santa Comba de Fornelas;
Santa María de Pinel; San Cristovo de Guntín, San
Bartolomeu de Vilalpape, San Xián de Veiga, San Xoán de
Chavaga, San Xoán de Abrence, San Vicenzzo de Ver, con
San Paio de Mosteiro; Santiago de Ribas Pequenas; San
Cristovo de Martín; Santa María de Piño; Santa Mariña de
Castronsante; San Xurxo de Eixón; Santa María da Parte;
Santa María de Quintá de Lor; Santiago de Ambasmestas;
San Pedro de A Pobra do Brollón, con Santiago de
Castroncelos; San Miguel de Canedo; San Martiño de
Laiosa; y Santa María de Outara (anejo de San Mamede de
Vilasouto, arciprestazgo de O Incio).
- Saviñao-Sardiñeira (35 feligresías): Santalla de Licín, con
San Xoán de Vilatán; Santalla de Rebordaos; San Sadurniño
de Chave; San Xulián de Vilacaíz, con San Xoán de
Sobreda; Santa María de Ousende; Santo Estevo de Ribas de
Miño, con San Sadurniño de Piñeiró; Santa María de Reiriz;
San Martiño de Vilelos, con Santiago de Xuvencos, Santa
Cruz de Rebordaos e San Vicente de Eirexafeita; San
Salvador de Vilaesteva; San Vitoiro de Ribas de Miño, con
Santa María de Segán; San Xulián de Mourelos; San
Salvador de Vilasante; Santa María de Seteventos; San
Martiño de Tribás; Santo Estevo do Mato; Santa María de

153
Marrube (anejo al priorato de A Cova); Santo André de
Ribas de Miño; Santiago de Vilar de Ortelle; San Martiño
da Cova (Priorato Real), con San Lourenzo de Fión; San
Xoán de Abuime; San Pedro de Besteiros, con San Paio de
Diomondi; Santiago de Louredo y San Fiz da Laxe; Santa
Cecilia de Freán, con Santa Mariña de Rosende; y Santo
Estevo de Atán384.

Tan solo en el caso de Amandi el número de iglesias visitadas


en 1701 coincide con el de parroquias relacionadas en el Catastro de la
Ensenada, en Ferreira de Pantón el prelado visitó cuatro templos menos,
uno en Incio-Mao-Somoza, siete en Monforte y tres en Santalla de Rei.
En un único caso, en Saviñao y Sardiñeira, las iglesias visitadas superan
en tres a las relacionadas en el Catastro.

Para este mismo siglo XVIII disponemos de otra fuente de


información, un mapa de la diócesis de Lugo con la delimitación de sus
arciprestazgos, realizado en 1756. Dado lo confuso que puede resultar
en ocasiones su representación debido a la inclusión de elementos del
relieve, hemos optado por volcar sus datos en un mapa más claro:

384
Amador LÓPEZ VALCÁRCEL, “Las visitas pastorales del Obispo d. Lucas
Bustos a la Diócesis de Lugo”, en Agustín VALLINA HEVIA (Ed.), Memoria
Ecclesiae XV: Las visitas pastorales en el Ministerio del Obispo y Archivos de la
Iglesia. Santoral Hispano-mozárabe en las diócesis de España. Actas del XIII
Congreso de la Asociación celebrado en Sevilla (segunda parte) (11 al 16 de
septiembre de 1997, 1998, pp. 395-408.

154
Imagen 17. Los seis arciprestazgos englobados en Lemos y sus limítrofes. Al sur se
halla el límite de la diócesis de Ourense y al suroeste el de Astorga.

Este mapa apenas contradice los datos de la visita pastoral de


1701 en un extremo, al situar la parroquia de San Cosme de Liñares en
Santalla de Rei y no en Monforte. En el resto de los casos, una y otra
fuente son plenamente compatibles.

Sobre el mismo mapa podemos identificar de manera más


efectiva las parroquias que el obispo Bustos no visitó en 1701, y que
explican la mayoría de las diferencias con respecto al Catastro:

155
Imagen 18. Parroquias visitadas por el obispo Lucas Bustos en 1701 sobre el mapa
general de los arciprestazgos englobados en Lemos.

Las excepciones son:

En el arciprestazgo de Ferreira de Pantón / Val de Ferreira, San


Romao y San Salvador de Moreda, esta última a la sazón perteneciente
a la Orden de San Juan385
En el arciprestazgo de Incio-Mao-Somoza, San Bartolomeu de
Vilarbuxán (creada después del propio Catastro de la Ensenada386) y

385
Isidro GARCÍA TATO, Eleutino ÁLVAREZ ÁLVAREZ, Las encomiendas
gallegas de la Orden de San Juan…, t. II, pp. 456-514.
386
Rubén CASTRO REDONDO, Medir y delimitar en un mundo impreciso…, p. 586

156
Santa Cruz de O Incio (creada después de 1753387), y San Pedro Fiz de
Hospital do Incio, sede de la encomienda sanjuanista de O Incio.

En el arciprestazgo de Monforte, San Ramón do Chao do


Fabeiro (escindida en 1756388); San Pedro de Ribas Altas, Santa Lucía
de Guntín y San Mamede de Vilachá, anejas a San Vicente del Pino,
que retendrá el derecho de visita hasta 1723389; y Santa María de
Baamorto, igualmente perteneciente a la orden de San Juan 390. En el
Catastro se contaría igualmente la división parroquial de la villa de
Monforte entre San Vicente y Santa María de Régoa, llevada a cabo en
1723.
En el arciprestazgo de Santalla de Rei faltarían Santa Einés de
Parada dos Montes (creada con posterioridad a 1753391) y San Xosé de
Vilar de Lor (quizás vinculada a la Orden de San Juan o inexistente
dada la advocación), Santiago de Freituxe, Santa Mariña de Barxa de
Lor (jurisdicción de la orden de San Juan) y San Pedro de Valverde,
anejo a San Vicente en las mismas condiciones que los anteriores.
En el arciprestazgo de Saviñao-Sardiñeira, Santo Tomé da
Broza, igualmente en la jurisdicción de la orden de San Juan. En
revancha, aún existían las parroquias de San Pedro de Besteiros y Santa
Cruz de Rebordáns392.
Establecida la situación para el siglo XVIII, retrocedemos hacia
atrás. El censo de población de la corona de Castilla realizado en el siglo

387
Rubén CASTRO REDONDO, Medir y delimitar en un mundo impreciso…, p. 558
388
Ibidem, p. 576
389
AHN Clero-Secular_Regular, L.6352, Pleito con el monasterio de San Vicente del
Pino de Monforte sobre jurisdicción eclesiástica ordinaria y derecho de visita en la
villa de Monforte y sus anejos (1656-1723).
390
Isidro GARCÍA TATO, Eleutino ÁLVAREZ ÁLVAREZ, Las encomiendas
gallegas de la Orden de San Juan…, t. II, pp. 456-514.
391
Rubén CASTRO REDONDO, Medir y delimitar en un mundo impreciso…, p. 576
392
Isidro GARCÍA TATO, Eleutino ÁLVAREZ ÁLVAREZ, Las encomiendas
gallegas de la Orden de San Juan…, t. II, pp. 456-514.

157
XVI es de poca utilidad para la diócesis lucense, dado el nulo esfuerzo
mostrado por el obispo a la hora de detallar la arquitectura interna de la
misma393. Sin embargo, para ese mismo siglo contamos con el Tumbo
del obispo Tristán Calvete (1534-1539), que describe la geografía
diocesana. En ella observamos las mismas seis demarcaciones que nos
resultan familiares: Brosmos (Amandi); Val de Ferreira (Ferreira de
Pantón); Incio-Somoza (Incio-Mao-Somoza); Monforte; Santalla de
Rei; y Saviñao-Sardiñeira394.

El texto no desciende a identificar las parroquias que constituían


cada una de las circunscripciones, relacionando exclusivamente el
número de feligresías que correspondían a la sazón a cada una. Las
cantidades vuelven a ser parecidas a las que ya conocemos para el siglo
XVIII.

Tumbo del Obispo Tristán Visita pastoral del obispo Catastro de la


Calvete (s. XVI) Lucas Bustos (1701) Ensenada (1752-1753)
1 26 Monforte (arcedianato) 21 Monforte 28 Monforte
2 31 Santalla de Rey 29 Santalla de Rey 32 Santalla de Rey
(administración)
3 20 Incio-Somoza 27 Incio, Mao y Somoza 28 Incio
(administración)
4 32 Saviñao-Sardiñeira 35 Sabiñao-Sardiñeira 32 Saviñao
(administración)

393
Las letras del prelado son las siguientes: El Obispado tiene mil y veinte pilas Una
pila con otra tendrá veinte feligreses. Estos viven apartados por los campos. Solo
Lugo y Monforte de Lemos terná cada pueblo hasta trescientos vecinos. Las villas de
Sarria, Chantada, Puertomarin y Tracastela, ninguna de estas tendrá más de sesenta
vecinos. En Tomás GONZÁLEZ, Censo de población de las provincias y partidos de
la Corona de Castilla en el siglo XVI…, p. 264.
394
María de las Nieves PEIRÓ GRANER, El señorío episcopal lucense en el siglo
XVI. Estructura y administración, Lugo, servicio de publicaciones de la Excma.
Diputación Provincial de Lugo, 1998, pp. 279-295.

158
5 17 Val de Ferrera 19 Ferreira de Pantón 23 Ferreira de Pantón
(administración)
6 21 Brosmos 23 Amandi 23 Amandi
(administración)
TOTAL 147 154 166
Tabla 2. Comparación de los datos del Tumbo del obispo Tristán Calvete sobre la
organización interna de la diócesis lucense en Lemos, y los datos de arciprestazgos
del siglo XVIII.

La manera en que este tumbo denomina a cada una de estas seis


unidades no es baladí. y nos permite encuadrarlas en dos arcedianatos.
Las 26 feligresías de Monforte constituyen el arcedianato de Monforte,
aunque el mismo texto nos puntualiza que a ellas se suman las 21 de la
administración de los Brosmos y las 32 de la administración de
Saviñao-Sardiñeira. Por el contrario, las administraciones de Santalla
de Rei, Incio-Somoza y Val de Ferreira -junto a la administración de
Páramo-Gontrade y las parroquias del arcedianato de Sarria, ambas
exteriores a la tierra de Lemos- formarían parte del arcedianato de
Sarria395.
Todo apunta a que el arciprestazgo monfortino es denominado
también arcedianato, si bien el arcedianato de Monforte comprende tres
arciprestazgos: Monforte, Brosmos y Saviñao-Sardiñeira. Este extremo
ya lo inferíamos en 1471, cuando el obispado reclama al arcipreste de
Monforte, Estebo Fernandes, clerigo de Fiolleda et arcipreste en lo
arcedianadgo de Monforte, los sinodáticos que había entregado al
arcediano, que no era otro que el abad de San Vicente del Pino396.

395
María de las Nieves PEIRÓ GRANER, El señorío episcopal lucense en el siglo
XVI…, pp. 293-295.
396
1471, Reclamación sobre los sinodáticos del arcedianato de Monforte, que el
arcipreste de Monforte había llevado ante el arcediano creyendo que eran suyos,
mientras el obispado defiende que se trata de un derecho episcopal en todas las
feligresías de la diócesis. En María Xosé PORTELA SILVA, Documentos da
Catedral de Lugo: século XV..., n. 1198, pp. 354-356.

159
Los seis arciprestazgos de la tierra de Lemos se integran en dos
arcedianatos. El arcedianato de Monforte agrupa los tres arciprestazgos
de Saviñao, Monforte y Amandi. Por su parte, el arcedianato de Sarria
engloba los otros tres, Incio-Mao-Somoza, Santalla de Rei y Val de
Ferreira. Nótese que en el siglo XVI una buena parte de la tierra de
Lemos se haya encuadrada en un arciprestazgo cuyo centro está en
Sarria, es decir, fuera de la tierra de Lemos. Con ello se produce una
importante diferencia entre la administración civil y la eclesiástica, que,
sin embargo, parece mucho más coherente entre arciprestazgos y
circunscripciones menores de Lemos.

Imagen 19. Representación de los arcedianatos de Monforte y Sarria, con sus


respectivos arciprestazgos.

160
Esta distribución supone que el arciprestazgo de Val de Ferreira
se convierte en un enclave del arcedianato de Sarria, aislado del resto
de arciprestazgos.
3.2 Los seis arciprestazgos y los dos arcedianatos de la dióceiss de
Lugo existentes en Lemos en la Edad Media

El amplio recorrido que hemos realizado por la Edad Moderna nos ha


permitido definir con claridad las unidades de la organización territorial
de la diócesis de Lugo en la Tierra de Lemos. A partir de esta certeza,
podemos ahora ocuparnos del análisis e interpretación de las referencias
documentales propiamente medievales, con el objetivo de registrar la
organización territorial de la Edad Media.

Para ello comenzamos por el acuerdo de reparto de derechos,


bienes y rentas, suscrito entre el obispo Pedro III y la canónica de Lugo,
un documento no fechado que Villamil y Castro situó en el 1120. En
concreto, al abordar el espacio que nos ocupa, el diploma recoge lo que
el prelado cede a la canónica:
In Paramo, totum ius Episcopale et cum tributis omnibus exceptis
prandiis quando diocesi Episcopus uisitauerit. Omne ius Episcopale
de Paradela et de Vmano et Vnicio cum hereditatibus de Uentosa et
Ecclesiam Albam cum familiis et Ecclesiis. Et cetera Episcopalia iura
per Lemos, Sauinianos et Verosmum usque ad Sile et Mineum. Adhuc
etiam Cairogam. In Ripa de Caue, Villam Desteriz397.

397
1120. Testamentum diuisionis inter episcopum Lucensem et canonicam. En
Buenaventura CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática II…, n. 102, pp. 260-
264.
Los editores del Tumbo Viejo de Lugo, en el que se transcribió este documento, optan
sin embargo por no fecharlo, y situarlo en una horquilla entre 1114 y 1133, las fechas
del episcopado de Pedro III. Véase en 1114-1133. Inventario de heredades de la
canónica lucense. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El
tumbo Viejo…” , n. 109, pp. 223-229.

161
Pese a que el texto no incluye la palabra arciprestazgo, nos está
identificando estas circunscripciones en la medida en que encuadran el
ius episcopale. En los párrafos que hemos seleccionado, se enumeran
un total de 7 arciprestazgos, entre ellos 4 englobados en Lemos: Mao-
Incio (a la sazón quizás dos arciprestazgos separados), por un lado; y
Lemos, Saviñao y Brosmos, por otro. El reparto no afecta a dos
distritos, Val de Ferreira y Santalla de Rei.

Por lo demás, ni los seis arciprestazgos ni los dos arcedianatos


anteriores parecen poder ponerse en relación con el hueco dejado a
Lemos en el segundo texto del Parrochiale Suevum presentado por el
obispo Amor de Lugo398. Dado que esta diócesis no buscaba reproducir
las estructuras exactas del siglo XI, sino crear unos distritos
reconocibles para el contemporáneo (que pudieran pasar por
circunscripciones propias del siglo VI) sobre los que asentar sus
reivindicaciones ante el Papado399, muy probablemente esta falta de
equivalencias con arciprestazgos y arcedianatos no merezca mayor
consideración.
En realidad, el vacío dejado a Lemos en este segundo texto, Deo
Omnipotenti según su incipit, se aproxima a la suma de solo tres de los
seis arciprestazgos englobados en Lemos: Monforte, Amandi/Brosmos
y Val de Ferreira.

398
[572] En el Concilio II de Braga, siendo obispo metropolitano bracarense Martín,
bajo el rey suevo Miro (570-583), en la era 610, año 572, se fijan los límites de los
conce condados de la diócesis lucense, siendo Nitigio (569-589) obispo de esta, y
nombrado como arzobispo. Los once condados descritos son: Flamosus (Chamoso),
Superata (Sobrada), Naviensis (Navia), Sarriensis (Sarria), Paramensis (Páramo),
Palarensis (Pallares), Decensis (Deza), Durriensis (Dorra), Uliensis (Ulloa),
Nallarensis (Narla) y Montenegrinus (Montenegro). En José Luis LÓPEZ SANGIL,
Manuel VIDÁN TORREIRA, “Tumbo viejo… ”, n. 6, pp. 42-46.
399
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, Luis Manuel IBÁÑEZ BELTRÁN, “Una
cartografía para los once condados de la diócesis de Lugo… ”, pp. 19-20.

162
Imagen 20. Sobre la malla de arciprestazgos modernos se proyecta el perfil del
comitatus Paramensis, construido a partir del mapa parroquial actual, según los
elementos limítrofes descritos en Deo Omnipotenti400

El perfil podría ajustarse más a la suma de estos tres distritos si


georreferenciamos el lugar exacto de los hitos señalados en la redacción
lucense:

400
Capa obtenida del trabajo conjunto con M. Bermúdez Beloso en Mariña
BERMÚDEZ BELOSO, Luis Manuel IBÁÑEZ BELTRÁN, “Una cartografía para
los once condados de la diócesis de Lugo…” , pp. 1-25.

163
Imagen 21. Georreferenciación exacta de los hitos limítrofes recogidos en Deo
Omnipotenti en el extremo sur del Comitatus Paramensis: (de derecha a izquierda)
Salvadur, el castro de Chavaga, el monte Pedroso, Baamorto, el castro de Fiolleda,
el castro dos Mouros el castro de Guítara, y el puerto de Pombeiro.

Esta identificación nos será útil para responder a una última


cuestión vinculada al reparto de derechos y bienes entre Pedro III y la
canónica: las ausencias de Val de Ferreira y Santalla de Rei. En
principio estas no deberían abocarnos a ninguna conclusión,
simplemente el prelado no cede ningún elemento en esos distritos, sin
embargo, y pese a que los arciprestazgos constituyen una red dotada de
estabilidad y tendente a permanecer en el tiempo, creemos que el
motivo por el que no se le da nada en ellos a la canónica es que aún no

164
existían, y que son fruto de un ajuste puntual producido, seguramente,
en el siglo XIII.

Otro conjunto de fuentes documentales procedente de los


diversos pleitos interdiocesanos nos ayuda a argumentar esta hipótesis.

La batería documental presentada por Amor de Lugo ante


instancias papales no dejó indiferente a las diócesis vecinas que sentían
sensiblemente atacados sus intereses401. En el caso de Ourense, y pese
a que la carta de restauración de la sede auriense en el 1071402 reproduce
las diez iglesias que su sede poseía en el texto del Parrochiale
Suevum403, el obispo Diego presenta una carta atribuída a Alfonso III
que le asigna dos parroquias que no le atribuía el Parrochiale: Lemos y
Limia404. Quizás el prelado intenta sacar provecho de la aparente
ausencia de Lemos en la documentación lucense. Pero no es eso lo que
nos ocupa, sino el conflicto que desencadena esta innovación.
Conocemos la labor como jueces delegados del pleito de los prelados
de Ciudad Rodrigo y Astorga en la segunda mitad del siglo XII405, así
como la sentencia favorable a Lugo emitida por la Santa Sede en

401
Fernando LÓPEZ ALSINA, "El parrochiale suevum...", pp. 120-126.
402
Ibidem, pp. 108-109.
403
Palla Auria, Verugios, Bebalos, Tepolos, Geurres, Pinça, Sassauio, Verecanos,
Senabria y Calapages Maiores. En Pierre DAVID, Études historiques sur la Galice…,
pp. 30-44
404
[900]-agosto-28. Alfonso II restaura el patrimonio de la sede de Ourense. En M.
Beatriz VAQUERO DÍAZ, Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ, Colección
documental del Archivo de la Catedral de Ourense…, n. 2, pp. 50-53
405
[1166-1167-1178-1179]-mayo-19. Litterae executoriae de Alejandro III
comisionando a los obispos de Astorga y Ciudad Rodrigo en el pleito habido entre los
prelados de Lugo y Ourense. El primer reclamaba la jurisdicción de Búbalo y
Cusanza, y el segundo la de Lemos y Verosmos. En José Luis LÓPEZ SANGIL,
Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”, n. 801, pp. 150-151; y [1182]-
septiembre-22. Litterae executoriae de Lucio III comisionando a los obispos de
Ciudad Rodrigo y Astorga para que sigan juzgando en el pleito existente entre los
obispos de Lugo y Ourense sobre las iglesias de Lemos y Verosmos. En José Luis
LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”, n. 860, p. 191.

165
1185406. Lo más sustantivo del proceso es que, frente a la idea original
recogida en la interpolación auriense, por la cual el territorio en cuestión
sería exclusivamente Lemos, todas las referencias al pleito inciden en
que son dos los objetos de la disputa: Lemos (Monforte) y Verosmos
(Brosmos-Amandi).
Pese a que el vacío dejado en el Parrochiale por Amor equivale
a tres distritos modernos, solo dos de ellos figuran en el pleito del siglo
XII con Ourense.
Además, cuando en 1161 Alejandro III confirma la jurisdicción
de la sede de Lugo, ofrece una somera descripción de la entidad de
Lemos, criterio que no mantiene con el resto de los arciprestazgos:
Lemos ex una parte per Flumen Sile usque ad Portum Palumbarii, et
altera parte per Flumen Mineum usque ad eundem Portum
Palumbarii, Savinianos, (…) 407.

De la frase anterior se deduce que, en el ángulo suroccidental, el


puerto de Pombeiro ejerce de elemento separador entre el arciprestazgo
de Lemos y el de Saviñao, extremo que tan sólo es posible si Val de
Ferreira aún no existe como arciprestazgo.

¿Cuándo sería entonces desgajada esta nueva demarcación?


Creemos que podría haberse producido tras el acuerdo, recogido por A.
López Peláez, suscrito entre el abad de San Vicente y el obispo Martín

406
[1185]-agosto-02. Escrito - cum ex iniuncto nobis- del Papa Lucio III a D Rodrigo
II obispo lucense, donde se describe el prolijo pleito entre Lugo y Orense sobre la
posesión de Brosmos y Lemos que quedaron para Lugo, quedando otras feligresías
para Orense. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El
Tumbo Viejo… ”, n. 97, pp. 197-200.
407
Se menciona además al monasterio de San Vicente, junto al resto de grandes
cenobios diocesanos. 1161-enero-28. Segundo escrito del Papa Alejandro III
poniendo bajo su protección a la Iglesia de Lugo y confirmándole todo lo que tuviera
por concesión papal. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA,
“El Tumbo viejo… ”, n. 91, pp. 188-190.

166
en 1232408, terminados ya todos los conflictos exteriores de la diócesis.
La concordia supondría que el abad de San Vicente cede la jurisdicción
eclesiástica de 13 de las 40 parroquias sobre las que vendría
ejerciéndola409. La sustracción nos dejaría al abad imperando sobre 27
feligresías, que más la propia del monasterio sumarían justamente las
28 del arciprestazgo monfortino.
El prelado lucense habría aprovechado esta nueva situación para
reorganizar el sur diocesano y crear la nueva demarcación de Val de
Ferreira. El viejo arciprestazgo de Lemos se fragmentaría en dos:
Monforte, con las 28 feligresías sobre las que el abad retendría la
jurisdicción, y Val de Ferreira, con las restantes.
En 1236 se documenta por primera vez la nueva demarcación
eclesiástica: tenente ecclesias de Ferraria archidiaconus Petris
Sebastianus. Como conjunto de iglesias es, sin duda, un arciprestazgo.
Su nombre sin embargo es ambiguo, pues podría pensarse en Ferreira
de Pallares, pero nos inclinamos por Ferreira de Pantón por pertenecer
el documento a la colección diplomática de este monasterio410.
Apenas ocho años después, la tenencia ha pasado a Ruderici
411
decano . Ya en 1416 tenemos una tímida mención a la administración

408
F. Pérez Rodríguez lo pone en relación con otros acuerdos similares suscritos por
las diócesis gallegas con monasterios que ejercían los derechos arcedianales (…)
desde siempre. Los ejemplos más cercanos estarían en la misma Lugo con Samos en
1250, y en Ourense con Celanova en 1221. En Francisco Javier PÉREZ
RODRÍGUEZ, “Los cabildos catedralicios gallegos… ”, pp. 165-166.
409
Antolín LÓPEZ PELÁEZ, Los benedictinos de Monforte…, pp. 60-66.
410
… tenente Lemabus F. Gomez, episcopus lucensis Micael, tenente ecclesias de
Ferraria archidiaconus Petris Sebastianus. En 1236-agosto-19. Mariña Fernández,
de acuerdo con el monasterio de Ferreira de Pantón hace placitum con Martiño Vieites
de la leira de Queiruidu. En José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA Y VIEITES,
Colección diplomática del Monasterio de Santa María de Ferreira de Pantón…, n.
11, pp. 26-27.
411
… domno Andrea tenente Lemos; domno M. Ruderici decano, tenente ecclesias de
Ferraria. En 1244-abril-17. Doña Milia, con el convento de Ferreira afora la leira de

167
del mes de diciembre en terra valis Ferreyra412. Solo en una ocasión se
le denomina arciprestazgo, en 1342, al hacer referencia a la
administración del mes de febrero de Páramo-Gontrade y el coto de san
Julián de Eiré et con o arçiprestadigo de Val de Ferreira 413. La
administración se denomina con el mismo nombre que el arciprestazgo
porque engloba todos los bienes capitulares radicados en el término de
este.

De manera prácticamente simultánea a Val de Ferreira aparece


en la documentación el arciprestazgo de Santalla de Rei. Nuevamente,
su ausencia en el reparto entre obispo y canónica no asegura su
inexistencia, aunque nos parece la opción más probable, tanto por su
oportuna aparición en estos instantes como por lo que parecen los
ajustes propios de una nueva realidad. Y es que en 1237 hallamos un
arcipreste de Ferreirúa (San Martiño da Ferreirúa, A Pobra do Brollón),
feligresía vecina de Santalla de Rei 414. Un año más tarde, sin embargo,
el arciprestazgo parece haberse trasladado a la vecina parroquia de San
Xurxo de Eixón, figurando su titular junto al arcipreste de Monforte

Veiga, en Mañente, a Pedro Pérez. En José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA Y


VIEITES, Colección diplomática del Monasterio de Santa María de Ferreira de
Pantón…, n. 13, pp. 28-29.
412
1416-mayo-14. Juan, deán de la catedral de Lugo y administrator dezembris in
terrs valis de Ferreyra, presenta al prior de Pombeiro y su monasterio para la capilla
de Santa Maria, inserta en el mismo monasterio. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ,
Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo de
Pombeiro… , n. 84, p. 144.
413
1342-septiembre-7. El deán y el cabildo de Lugo arriendan la administracion del
mes de diciembre en Páramo-Gontrade y San Julián de Eiré et con o arçiprestadigo
de Val de Ferreira por 3250 maravedís anuales. En Maria José PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo, Século XIV, t. I, Santiago de Compostela, Consello
da Cultura Galega, 2007, n. 434, pp. 471-472.
414
1237-febrero-28. Donación de Pelagius Petri, praelatus ecclesiae de Eigion, et
archipresbiter de Ferreirua, al Obispo al que adopta como hijo. En Buenaventura
CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática III…, n. 387, pp. 169-170.

168
entre los testigos de una concordia415. Deberemos aguardar a 1403 para
documentar las terras de Santa Alla entre las administraciones del mes
de junio del cabildo la iglesia lucense416.
Quizás, y a diferencia de Val de Ferreira, el origen de este
arciprestazgo se deba a una reorganización menor de los viejos Mao e
Incio, que posteriormente encontraremos fusionados en un solo. Es
posible que la diócesis estimara más conveniente unir ambas
demarcaciones y situar un nuevo centro algo más meridional,
ensayando primero con San Martiño de Ferreirúa antes de asentarlo
definitivamente en Santalla de Rei.
En 1447 era el chantre de Lugo quién se encontraba al frente de
la administración (el mes no se indica) de Santa Valla de Rey417,
mientras que a finales de la centuria es el arcediano de Sarria quién
ejerce como administrador de la administración de Santalla de Rey (sin
que nuevamente se relacione el mes), recibiendo las rentas en calidad
de arcediano-administrador en la casa del arcipreste418.
En el caso de los arcedianatos, la información no es demasiado
amplia. Sabemos, como desarrollaremos más adelante, que el abad de

415
1238-enero-5. Acuerdo entre el monasterio de Montederramo y el prelado de San
Mamede de Vilachá por los décimos de la iglesia de San Martiño de Piñeira. Entre los
testigos de la concordia se encuentran Pelagium Petri, archipresbiterum de Eigion, et
Petrum Garsie, archipresbiterum de Monte Forti. En Ramón LORENZO VÁZQUEZ,
Colección documental do mosteiro de Montederramo…, t. I, n. 126, pp. 307-308.
416
1403-enero-10. El cabildo de Lugo afora a Lopo López un casal en San Fiz de
Vilafarte. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo,
Século XV..., n. 901, pp. 28-29.
417
1447-enero-23. El chantre de Lugo, amistrador de Santa Valla de Rey por lo
cabildo da dita Iglesia de Lugo, afora a Elvira Ares un casal en Santiago de
Castroncelos. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo,
Século XV..., n. 1071, p. 214.
418
1498-abril-27. El deán y cabildo de Lugo aforan a Diego de Río el lugar Río, en
San Martiño de Ferreirúa, con el consentimiento del arcediano de Sarrea,
admiistrador de la administración de Santalla de Rey. En Maria José PORTELA
SILVA, Documentos da Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1398, pp. 592-593.

169
San Vicente ejercía como arcediano de Lemos, pero desconocemos si
en su distrito se contaban igualmente los arciprestazgos de Brosmos y
Saviñao. Lo juzgamos, en todo caso, un extremo bastante probable,
pues encontramos a las tres circunscripciones eclesiásticas casi siempre
unidas en la documentación. En el caso del arcedianato de Sarria, parece
probable que haya incluido desde tiempos muy tempranos el
arciprestazgo de Mao e Incio, que como hemos visto, tiende a aparecer
separado del resto de distritos englobados en Lemos. El arciprestazgo
de Val de Ferreira probablemente se adscriba al arcedianato de Sarria
desde su creación tras el acuerdo entre el abad de San Vicente y el
obispo Martín.
3.3 Los pleitos de las sedes de Lugo y Oviedo a propósito de la
jurisdicción diocesana: Lemos, Brosmos y Saviñao.

Los tres arciprestazgos de Lemos, Brosmos y Saviñao aparecen


reflejados en distintos diplomas desde muy temprano.
En realidad, las tres circunscripciones figuran en cierta forma en
los testamentos odoarianos, atribuidos al siglo VIII, aunque
pertenecientes en opinión de P. David a las centurias XI-XII419.
También constan en la supuesta confirmación de Alfonso II de todo lo
que Lugo había poseído en el pasado, considerado falso por L. Barrau-
Dihigo, pero pseudo-original para J.L. López Sangil y M. Vidán
Torreira. En este listado se incluyen multitud de bienes en el territorio
Lemabus, y dentro de él varias iglesias del territorio Liciniano-
Saviniano, que parecen funcionar como sinónimos, y otras en territorio
Uerosimo420. La triada de circunscripciones reapare en el Inuentarium

419
15-mayo-747. Testamento Mayor de Odoario. Dona a la iglesia de Lugo todo lo
que había adquirido desde que llegó a la sede huyendo de los musulmanes en África.
En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”,
n. 2, pp. 25-31.
420
841-enero-01. Alfonso II devuelve a la iglesia de Lugo los bienes que esta tuvo en
el pasado, los amplía, y decide que sea la sede metropolitana en lugar de Braga. En

170
Hereditatum de Lemos ad Lucensem Ecclesiam Spectantium, un
documento atribuido a Alfonso III y considerado falso por J.L. López
Sangil y M. Vidán Torreira, en el cual se recogen las posesiones
lucenses en Lemabus et in Sauiniano et in Uerosimo421.
La determinación de Lugo a recuperar la jurisdicción episcopal
sobre determinados conjuntos parroquiales, que denominamos
arciprestazgos, lleva al enfrentamiento directo con Oviedo, Ourense o
Astorga. Los conflictos se sustancian a lo largo del siglo XII en una
pléyade de pleitos en los que las diferentes sedes presentan documentos
en los que figuran los nombres de los arciprestazgos objeto de litigio,
Junto al enfrentamiento con Ourense, que ya hemos abordado,
el litigio con Oviedo se concentra en el sur lucense. A los dos textos
interpolados del Parrochiale Suevum, el obispo Amor sumó un tercer
documento, una presunta carta de Alfonso II, por la cual se
incorporaban a Oviedo múltiples circunscripciones de la diócesis
lucense, que era compensada con los espacios de Ourense y Braga.
Introduce hábilmente una idea mucho más relevante para el siglo XI,
momento en que son restauradas las sedes auriense y bracarense, con la
restauración de estas dos últimas iglesias, las circunscripciones cedidas
a Oviedo habrían de volver a Lugo. En la enumeración subsiguiente no
figura Lemos, pero sí Sauinianos et Sardinaria, junto a Valbonica,
Neira, Flammoso, Sarria, Paramo, Frolani, Auiancos, Asma, Camba et
ecclesias de Dezon422. Parece como si Amor tan solo incluyera en este

José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo…”, n.
5, pp. 36-41.
421
871. Inventario realizado por orden de Alfonso III de las heredades de la iglesia de
Santa María de Lugo en Lemos, Saviñao y Brosmos. En José Luis LÓPEZ SANGIL,
Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo…” , n. 4, pp. 34-36
422
832-marzo-27. Alfonso II da a la iglesia de Lugo las villas de Braga y Ourense e
incorpora a Oviedo varias parroquias, bajo la condición de ser reintegradas a a Lugo
en caso de restauración de Braga y Ourense. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel
VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”, n. 8, p. 49.

171
listado los espacios encuadrados en alguno de los once condados
descritos.

Sea como fuere, cuando Alfonso VII resuelve las reclamaciones


de Lugo contra Oviedo en el Concilio de Salamanca (1154) identifica
los elementos objeto de disputa, determinando que regresen al control
de la sede de Santa María de Lugo. La relación completa es la siguiente:
Superiorem et Inferiorem Neiram cum Uallonga, Framosum, Sarria,
Froilanos, Lemos, Uerosmi, Sauinianos, Paramo, Asma, Camba,
Dezon et Auiancos423. Vemos que se trata del mismo listado atribuido a
Alfonso II con el único añadido de Lemos y Brosmos, que también eran
reclamados por Ourense.
Si parece evidente que el espacio dejado en blanco en el
segundo texto y coincidente con Lemos/Seuios equivale a esta altura a
la suma de Lemos y Brosmos, no lo parece menos que la adscripción
de Saviñao al comitatus Paramensis se mantiene en la presunta carta de
Alfonso II. Con el siglo XII esta situación cambia y Saviñao se vincula
siempre a Lemos y Brosmos, como hemos visto en el acuerdo entre
Pedro III y la canónica.

Por el lado ovetense, el extenso corpus pelagiano también


atribuía a Alfonso II la concesión de varias circunscripciones en el sur
de Lugo, la fórmula elegida no puede ser menos interesante: Lemes cum
Anitia (lege Unitio) et Verosma et Sauiniana et Froyane usque ad rivum
Silum424. En 1105 el papa Pascual II declara a Oviedo diócesis exenta y

423
1154-enero-03. En el concilio de Salamanca, Alfonso VII concede a la diócesis de
Lugo los límites que pretendía, y compensa a Oviedo con bienes de la corona. En José
Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”, n. 29, pp.
93-94.
424
In Galletia, Vallislonga; Suarna; Neira; tota Sarria usque ad flumen Mineum cum
Paramo; Flamosa, cum ecclesiis de Fresno; tota Lemes cum Anitia et Verosma et
Saviniana et Froyane usque ad flumen Silum; Asma; Camba; Castella; Cusanca;
Barbantis; Aviancos; Avia et Avion; Limia, cum ecclesiis de Petraio... En (Sin data)
Límites de la diócesis de Oviedo en tiempos del rey Casto. En Francisco Javier

172
le confirma su espacio diocesano, en el que aún figura Unicio y Lemos
usque ad fluuium Silum425. Se trata de los únicos casos en que O Incio
consta entre los territorios en disputa.
Entre lo que Lugo y Oviedo presentan como concesión de
Alfonso II y lo devuelto por Alfonso VII, podemos observar la
progresiva aparición de estos tres conjuntos de iglesias en la
documentación papal.

En primer lugar, la carta de Calixto II de 1123 confirma a la


iglesia lucense la posesión del mismo listado de parroquias de 1105,
salvo Saviñao y Brosmos426, algo de por sí curioso, pues Pascual II las
había confirmado a Oviedo en 1105 y, de acuerdo con la propia
documentación lucense, la restitución no tendría lugar hasta 1130427.
Sin embargo, Inocencio II428 repite la misma fórmula, debiendo
aguardar a Adriano IV, que en 1156 confirma el mismo listado, pero en

FERNÁNDEZ CONDE, Libro de los Testamentos de la Catedral de Oviedo, Roma,


Iglesia Nacional Española, 1971, n. 3, pp. 379-380.
425
1105-septiembre-30. Pascual II concede a Oviedo ser diócesis exenta, y confirma
sus límites diocesanos, incluyendo la tierra de Coyanza (Valencia de Don Juan), las
Asturias de Santillana, el valle de Mena y varios territorios gallegos que forman o
formaron parte de las diócesis lucense (Sarria, Lemos, Asma, Camba...), auriense
(Aguiar de Pedraio, Limia, Avión...) y tudense (Castela de Avia). En M. Beatriz
VAQUERO DÍAZ, Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ, Colección documental
del Archivo de la Catedral de Ourense…, n. 8, pp. 62-66.
426
1123-febrero-05. Calixto II confirma distintas iglesias a la diócesis de Lugo. En
José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”, n.
86, pp. 178-179.
427
1130-febrero-4. Sentencia a favor del obispo de Lugo del cardenal legado en el
Sínodo de Carrión. En Buenaventura CAÑIZARES DEL REY, Colección
diplomática II…, n. 239, p. 263.
428
1131-octubre-31. Inocencio II confirma a Lugo diversos territorios. En José Luis
LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo…” , n. 87, pp. 180-
181.

173
esta ocasión ya recoge tanto a Lemos como a Verosmos429. Es la primera
confirmación papal desde el Concilio de Salamanca.

Apenas un año después el mismo pontífice vuelve a confirmar a


Lugo los territorios otrora en manos de Oviedo pero, ahora sí, incluye
Lemos, Verosmos y Savinianos430. De igual modo se expresaba tres
años antes el acuerdo que pone fin al conflicto entre sedes431. No
obstante, y tal vez por el comienzo del pleito con Ourense, en 1161
Alejandro III confirma nuevamente las posesiones de Lugo432.
Las apariciones fluctuantes entre un Papa y otro tienen menos
importancia para nuestro objetivo, que no es otro que acreditar la
existencia de las circunscripciones.

3.4 Los arciprestazgos englobados en la Tierra de Lemos y sus


términos según las fuentes medievales.
La presencia de estos conjuntos de iglesias en otros documentos
medievales nos permite un pequeño recorrido, caracterizando algunos
de estos arciprestazgos con más detalle. De él exceptuamos a Val de
Ferreira y Santalla de Rei, para los que ya hemos desarrollado toda la
información de la que disponíamos.

429
1156-agosto-17. Adriano IV confirma a Lugo diversos territorios. En José Luis
LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo…” , n. 88, pp. 182-
183.
430
1157-agosto-02. Adriano IV confirma a Lugo sus territorios en manos de Oviedo.
En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”,
n. 89, pp. 183-185.
431
1154-enero-19. Carta de controversia, con la que se da por finalizado el
enfrentamiento entre Lugo y Oviedo. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN
TORREIRA, “El Tumbo Viejo…” , n. 113, pp. 238-241.
432
Se menciona además al monasterio de San Vicente, junto al resto de grandes
cenobios diocesanos. 1161-enero-28. Alejandro III pone bajo su protección a la Iglesia
de Lugo y le confirma todo lo que posea por concesión papal, privilegios regios y
donaciones de particulares. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN
TORREIRA, “El Tumbo Viejo…” , n. 91, pp. 188-190.

174
Mientras Saviñao es un hidrónimo que da nombre también al
territorio altomedieval, Brosmos e Incio remiten a dos iglesias: San
Miguel de Santa Cruz de Brosmos y San Pedro Fiz de Incio, dos
advocaciones particularmente antiguas433, en templos que, al menos en
el segundo caso, conservan restos paleocristianos434. Igual que ocurría
con San Vicente del Pino, las virtuales cabeceras de estas iglesias
parecen presentar una antigüedad y relevancia notables, hasta el punto
de que podrían tratarse de algunos de los primeros oratorios en
desarrollar una tensión emancipadora para con su templo bautismal435.
En el caso de Saviñao, empero, un templo destaca particularmente:
Santa Eulalia de Licín, hasta el punto de sustituir al nombre de Saviñao
en algunas ocasiones436. Convergen aquí de nuevo una advocación
antigua, la mártir emeritense, y un templo con restos paleocristianos437.
Solventados los pleitos plenomedievales, los distintos
arciprestazgos siguen ofreciéndonos información de interés. En el caso
de Brosmos, buena parte de nuestra atención se centra en el nombre. Si
ya 1243 encontrábamos a un archipresbitero de Amande, tal

433
Lo más probable en el primer caso es que San Miguel haya desplazado una
advocación original a la Santa Cruz, provocando esta suerte de doble hagiotopónimo.
M. Aubrun cita entre las advocaciones más antiguas las de los misterios de la fe, entre
ellos la Santa Cruz, y el culto apostólico, con particular devoción a las cadenas de San
Pedro. En Michel AUBRUN, La paroisse en France… , pp. 17-19.
434
Xurxo M. AYÁN VILA, Os castros despois dos castros..., p. 83.
435
F. López Alsina habla de una situación de enfrentamiento, bien atestiguado para
las pieve italianas, entre los oratorios rurales que han alcanzado una cierta madurez y
sus iglesias cabecera, de las que aspiran a independizarse en el ejercicio de
sacramentos tales como el bautismo. En Fernando LÓPEZ ALSINA, "Da
protoparroquia ou parroquia antiga altomedieval á parroquia clásica en Galicia...”, pp.
58-60.
436
Por ejemplo, en 897-junio-30. Inventario de las donaciones de Alfonso III, en José
Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”, n. 57, pp.
135-142.
437
Felipe ARIAS VILAS, “O patrimonio cultural galego e o seu reflexo nas terras do
Saviñao”, en Circulo Polo Saviñao III, Escairón, Círculo cultural recreativo Saviñao,
2011, pp. 231-244.

175
denominación parece adoptar un papel notablemente secundario hasta
la Edad Moderna438. Es, además, el único arciprestazgo que podemos
reconstruir parcialmente en la Edad Media, aunque sea en un momento
tan tardío como 1444. La clave está en los beneficios parroquiales del
monasterio de Santa Cristina de Sil, que cita en el Emenistrado dos
Lerosmos las siguientes parroquias en las que disfruta de derechos:
Pinol, Bolmente, Santiorxo, Amandi, San Martín de Anllo, Barantes,
Lobio, Bulso, Penedo – tal vez Proendos-, Figueiroá y Brosmos439. Se
trataría de algo más de la mitad de las feligresías que le son propias en
la Edad Moderna.

Del mismo modo, podemos situar la feligresía de San Miguel de


Rosende en este arciprestazgo en 1246440. Esta parroquia vuelve a ser
protagonista en 1369, cuando el abad de San Esteban de Ribas de Sil
recibe el derecho de nombrar capellán, correspondiendo hacerlo al
administrador de la tierra dos Verosmos en el caso de que no
consiguiera hacerlo441. En el mismo año, y con motivo de la entrega por
parte del prelado lucense al cabildo de lo que le correspondía por el
yantar en Amandi, Ferreira, Rosende y Cangas, se afirma que estas
cuatro feligresías estaban ennos Verosmos et enno Val de Ferreyra442.

438
1243-junio-3. Venta de Nunus Petri al Obispo. En Buenaventura CAÑIZARES
DEL REY, Colección diplomática III…, n. 394, pp. 182-183.
439
1444-junio-24. Se concede a santa Cristina el derecho de presentación de san
Vicente de Piñol. En Elisa FERNÁNDEZ SUÁREZ, El monasterio de santa Cristina
de Ribas de Sil…, n.107, pp. 207-213.
440
1246-mayo-10. El obispo Miguel y el cabildo de Lugo unen al monasterio de Ribas
de Sil la iglesia de san Miguel de Rosende. En Emilio DURO PEÑA, El monasterio
de San Esteban de Ribas de Sil, Ourense, Instituto de Estudios orensanos ''Padre
Feijoo'' de la Diputación Provincial, 1977, n. 42, pp. 279-280.
441
1369-abril-13. Estevo Eanes subprior del monasterio de Santo Estevo de Ribas de
Sil entrega al obispo y cabildo de Lugo la iglesia de Santiago de Vilar de Ortelle y
recibe a cambio las de Santiago de Cangas y San Miguel de Rosende, en tierra de
Lemos. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo. Século
XIV…, t. II, n. 701, pp. 811-814.
442
1369-noviembre-3. El obispo de Lugo entrega al cabildo lo que le corresponde de
yantar en las iglesias de Santa María de Amandi, Santa María de Ferreira y otras. En

176
Amandi y Rosende estarían consecuentemente en el primero, Ferreira y
tal vez Cangas en el segundo.

En la segunda mitad del siglo XV comienzan a vincularse de


nuevo los nombres de Brosmos y Amandi, así en 1466 encontramos la
adjudicación de la administración del mes de junio en los Verosmos et
Couto de Amande443, mientras que seis años después el arcediano de
Deçon figura como administrador dos Verosmos et Couto de Amande444

El arciprestazgo de Incio también modifica ligeramente su


nombre frente al lacónico Unicio, con el que lo encontramos en los
pleitos de los siglos XI y XII. De este modo la circunscripción se
enriquece, añadiéndosele los nombres de Mao y Somoza. El fenómeno
lo detectamos en 1302, cuando documentamos la presencia de un
tenente as veces de arcediago na Somoça de Lemos 445, que muy
improbablemente pudo constituir una circunscripción separada, pues
seis años más tarde encontramos ya la denominación triple de Somoça
de Lemos, Inço e Mao446.

Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo. Século XIV..., t. II,
n. 707, pp. 826-827.
443
1466, julio, 9. Carta de poder a Gómez García de Goyoso, arcediano de Dozón y
amistrador da amistraçon do mes de junio que he en os Verosmos et couto de Amande.
En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo, Século XV..., n.
1173, p. 329.
444
1472-enero-2. El cabildo de Lugo afora una heredad en Amandi. El pago se
realizará a Gomes Garçia de Goyoso, arçediano de Deçon et administrador dos
Veroosmos et couto de Amande. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da
Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1207 , pp. 364-366.
445
1302-octubre-2. Iohan [Rodriguez] racionero de Lugo y teente as veçes d'arçedago
na Somoça de Lemos afora a García Rodríguez un casal en Castro, en Santo Estevo
de Eirexalba. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo.
Século XIV..., t. I, n. 22, p. 59.
446
1308-junio-27. Iohan Rodriguez racionero de Lugo y teente vezes d'arçidiago na
Somoça de Lemos, et no Ynço et no Mao afora una muiñeira a Pedro Fernández En
Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo. Século XIV…, t. I,
n. 65, p. 97.

177
La misma fórmula triple se reproduce en 1337447, 1346448,
1452449 1471450, en los cuatro casos con la administración del mes de
marzo. Justamente la misma administración queda recogida en 1432 y
1433, pero en ambas ocasiones se puntualiza que la expresión territorial
de la administración equivale al arciprestazgo de las tierras de Inço,
Mao e Somoça451.
El arciprestazgo de Saviñao-Sardiñeira, parece vivir el
asentamiento definitivo del topónimo, con preponderancia de Saviñao,
en los últimos 250 años de la Edad Media. Comenzando precisamente
hacia 1250, nos encontramos una primera referencia en la donación del
presbítero de San Julián de Mourelos (Saviñao en la Edad Moderna) a
Oseira, en la que figura como testigo Alfonso Petri canonico in

447
1337-enero-12. El arcediano de Dozón y administrador del mes de marzo en la
Somoça de Lemos, Inço et Mao afora un casal a Martiño Ruiz en Santo Estevo de
Eirexalba. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo.
Século XIV..., t. I, n. 350, pp. 365-366.
448
1346-febrero-2. Iohan Gutierres, canónigo de Lugo y vigario de Iohan Gomes,
coengo de Lugo, et teente a amiistraçon do mes de março na Somoça de Lemos, no
Inço et no Mao solicita un nuevo foro en Eirexalba, alegando la pérdida del primer
[Link] Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo.
Século XIV..., t. I, n. 482, pp. 527-528.
449
[Link] cabildo de Lugo afora al arcediano de Dozón la mitad de la
iglesia de Santa María de Reiriz, con consentimiento de Gonçalvo Peres de Carvalido,
arçediano de Sarrea en a dita iglesia, et administrador da administraçon do mes de
março en terras do Inço et do Mao da Somoça. En Maria José PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1092, pp. 237-238.
450
1471-marzo-2. El cabildo de de Lugo arrienda al chantre la administración de
marzo en Incio, Somoza y Mao. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da
Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1200, pp. 357-358.
451
1034. 1432-septiembre-12. El Cabido de Lugo acepta como administrador de
marzo en Incio y Mao al canónigo Lopo Ferná[Link] Maria José PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1034, pp. 174-175. Y 1433-enero-
8. El canónigo Lopo Fernández, administrador del mes de marzo en el arciprestazgo
y tierras de Inço et Maao, afora Álvaro López el coto de Rendar y Sigueiros. En Maria
José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1035, pp.
175-177.

178
Savinaho in vice sedis452. En el mismo siglo XIII parece reemerger la
topografía interna del distrito al situarse Santa María de Segán en
Sardiñeira453, que nuevamente debemos entender como el flanco norte
del mismo, en torno al valle del río homónimo.
En el siglo XIV podemos fijar Rebordaos454, Vilar de Ortelle455
y A Cova, Marrube y Fión en esta administración456. Esta última
referencia nos permite atestiguar a Gil Ferrandes, arçipreste de
Savinao et Sardineyra.
En la centuria siguiente nos encontramos en 1404 a un canónigo
de Lugo, administrador de Saviñao-Sardiñeira, instituyendo un rector
en la iglesia de Santa Eulalia de Licín457, y nuevamente al arcediano de

452
1247. Iohan Fernández, prelado de la Iglesia de San Xulián de Mourelos, dona al
monasterio de Oseira un casal en San Pedro de [Link] los testigos figura
Alfonso Petri canonico in Savinaho in vice sedis. En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ,
Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa María de Oseira
(Ourense), t. I (1025-1310), n. 595, pp. 553-555.
453
1289-julio-4. Cesión de la hermana del Obispo Alonso Yáñez al nuevo Obispo
Fernando Pérez. En Buenaventura CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática
III…, n. 480, pp. 347-349.
454
1373-enero-20. El Obispo y el cabildo de Lugo anexan a Santa María a Nova la
mitad de la iglesia de Santa Alla de Revordaos, que he en terra de Savinao. En María
José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo. Século XIV..., t. II, n. 731,
pp. 858-859.
455
1369-noviembre-3. El obispo de Lugo y el cabildo otorgan a la priora de Santa
María a Nova dos partes de la iglesia de Santiago de Vilar de Ortelle, sen cura que he
enna amistraçion de Savinao. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da
Catedral de Lugo. Século XIV…, t. II, n. 708, pp. 827-830.
456
1377-febrero-2. Pleito entre el deán de Lugo, Iohan Affonso, administrador del mes
de abril en tierras de Savinao et de Sardineyra, y el monasterio de San Martiño da
[Link] Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo. Século
XIV…, t. II, n. 760, pp. 902-904.
457
1404-enero-20. Rodrigo Arias, canónigo de lugo y administrador del mes de abril
en terras de Saviñao y de Sardiñeira, instituye como rector de la iglesia de santa
Eulalia de Licín por presentación de Fadrique, conde de Trastámara, a Lopo
Fernández. En José MÉNDEZ PÉREZ, Pablo S. OTERO PIÑEYRO MASEDA,
Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, El Monasterio de San Salvador de Chantada..., n.
146, pp. 428-429.

179
Dozón ejerciendo de administrador en 1472458. La documentación de
este siglo nos permite situar en este mismo distrito las feligresías de
Sobrada459, y Santa Mariña de Rosende460.
Finalmente, el arciprestazgo de Monforte, otrora de Lemos.
Poco queda por añadir a lo ya comentado previamente. Certificamos la
presencia del arcipreste junto al abad-arcediano en el siglo 1311461.

En 1471 se produjo un conflicto singular. La diócesis demanda


al clérigo de Fiolleda y arcipreste en el arcedianato de Monforte por
haberle entregado al abad los sinodáticos. El prelado se defiende
argumentando que creía le pertenecían al titular de San Vicente462. La
extraña fórmula arcipreste en el arcedianato, ya la hemos comentado, y
no permite mucha otra interpretación que la de la confusión entre ambos
términos. El arciprestazgo monfortino, con arcipreste distinto del abad,
constituía el arcedianato de Lemos junto a dos administraciones,
aunque solo en este arciprestazgo disponía el abad de San Vicente de la
jurisdicción eclesiástica sobre la integridad de sus parroquias. De modo

458
1472-junio-11. Gómez García de Gayoso, arcediano de Dezón y administrador de
Sabynaao et Sardineyra afora a Lopo Negro todo lo que la administración tenía en
San Pedro de Besteiros y San Xulián de Mourelos. En Maria José PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1217, pp. 377-278.
459
1457-enero-5. Venta en Santa María de Bóveda. Entre los testifgos figura Álvaro
Pérez, clérigo de San Xoán de Sobrada, que he en a amistraçon de Savinao et
Sardineyra. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo,
Século XV..., n. 1116, pp. 265-266.
460
1429-diciembre-11. Alfonso González, prior de Pombeiro, renueva a Juan
Rodríguez Forno la cantidad que este debe pagar por los frutos de la iglesia de santa
Mariña de Rosende. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ,
El priorato benedictino de San Vicenzo de Pombeiro…, n. 122, pp. 194-195.
461
1284-1311 Traslado del acuerdo entre Rodrigo, abad y arcediano de Monforte, y
el monasterio de Montederramo sobre los décimos de Piñeira y O Ivedo. En En Ramón
LORENZO VÁZQUEZ, Colección documental do mosteiro de Montederramo…, t.
II, n. 712, pp. 882-883.
462
1471, Reclamación sobre los sinodáticos del arcedianato de Monforte. En Maria
José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1198, pp.
354-356.

180
consecuente, seguramente es al arciprestazgo a lo que se refieren en
1443 cuando contextualizan las feligresías de San Cibrao da Vide,
Santo Estevo das Nocedas y Santa María da Penela, todas ellas en el
municipio de Monforte de Lemos, en el arcedianadgo de Monforte en
1443463.
3.5 La jurisdicción eclesiástica del abad del monasterio de San
Vicente del Pino sobre el arcedianato de Lemos y el arciprestazgo
de Monforte.
El abad de San Vicente de Monforte era a su vez arcediano con silla
propia en el coro lucense, como ya hemos establecido, sobre un distrito
equivalente a la suma de los arciprestazgos de Monforte, Brosmos y
Saviñao, detentando además la jurisdicción eclesiástica de las 28
parroquias del primero de ellos, denominado usualmente como
arcedianato.
El motivo por el cual el titular del monasterio benedictino poseía
el cargo de arcediano nunca aparece explicado por ninguna de las
partes, aunque nosotros lo hemos vinculado ya en varias ocasiones al
carácter de iglesia proto parroquial de San Vicente, de la que habrían
heredado sus abades la jurisdicción sobre el arcedianato.
Lo cierto es que las primeras referencias que tenemos del abad
actuando como arcediano proceden ya del siglo XIII. Se trataría del
acuerdo suscrito entre el cenobio de Montederramo en 1237, al final del
cual el cabeza del monasterio firma como Abbas et archidiaconus
Montis Fortis464. Para entonces se han producido ya dos procesos

463
1443-febrero-27. El obispo de Lugo afora a Fernando de Carrión un casal entre
varias parroquias del entorno monfortino, en el arcedianato de Monforte. En Maria
José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1064, pp.
207-208.
464
(1284-1311). 1239. Traslado da avinza entre Rodrigo, abade e arcediago de
Monforte, e o mosteiro de Montederramo sobre os décimos de Piñeira e O Ivedo. En

181
trascendentales que veremos en los próximos capítulos: a los pies de la
casa benita se ha edificado el burgo de Pino primero y la villa de
Monforte después, hasta el punto de haber asumido el arcedianato su
nombre; y el propio monasterio se ha fortalecido muy notablemente
gracias a las múltiples donaciones realizadas por Alfonso VI, Alfonso
VII y Alfonso IX.
Además, en 1388 el obispo de Lugo entrega a un particular el
derecho de presentación en la iglesia de Santa María de Toiriz (Pantón)
y emplaza al abad monfortino a hacerle colación a los sacerdotes que
presente, reconociendo la autoridad del abad sobre este espacio465. Un
siglo más tarde se reproduce la situación con Santalla de Toiriz (Pantón)
y el obispo emplaza nuevamente al abad monfortino por caer esta
iglesia en su jurisdicción466.

En este mismo siglo XV se replica la misma petición del prelado


al abad monfortino a cuenta del derecho de presentación, de Santa
Eulalia de Caneda en 1425467, y de San Salvador de Seoane en 1480 468.

Ramón LORENZO VÁZQUEZ, Colección documental do mosteiro de


Montederramo..., t. II, n. 712, pp. 882-883.
465
1388-abril-28. El obispo de Lugo afora todo lo que la mitra posee en Santa María
de Toiriz, y entrega el derecho de presentación, emplazando al abad de Monforte a
hacerle colación al clérigo que sea presentado. En Maria José PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo. Século XIV…, t. II, n. 874, pp. 1051-1054.
466
1480-enero-31. El obispo de Lugo concede a Pedro Garza el derecho de
presentación en la iglesia de Santalla de Tuiriz, y emplaza al abad de Monforte a que
haga título y colación. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral
de Lugo, Século XV..., n.1320, pp. 492-494.
467
1425-septiembre-10. Juan Vázquez, abad del monasterio de San Vicente del Pino
de Monforte, a presentación del prior de Pombeiro, da colación del beneficio de Santa
Eulalia de Caneda a favor de Alfonso G. y Alvaro Afonso. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo
de Pombeiro…, n. 111, p. 182.
468
1480-enero-31. El obispo afora Pedro Garza el coto de San Salvador de Cinsa,
incluyendo la presentación de la iglesia, solicitando al abad de Monforte que dé
colación al clérigo que aquel nombrare. En Maria José PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo, Século XV..., n. 1231, pp. 494-496.

182
Más allá del papel de arcediano, nos interesan los motivos que
llevaron al monasterio a controlar la jurisdicción eclesiástica de las
parroquias del arciprestazgo (una jurisdicción abacial que, según
Yepes, era muy anterior a su condición de arcediano469), y los distintos
capítulos del enfrentamiento por ellas entre el cenobio y la sede lucense.
Según A. López Peláez estas feligresías ascenderían originalmente a 40,
reduciéndose tras el pleito con el obispo Martín a las 27+1 del
arciprestazgo monfortino470, primer triunfo del prelado lucense que, en
nuestra opinión, supone el arranque de un nuevo arciprestazgo en torno
al valle del río Ferreira.

Quizás en el contexto de este enfrentamiento, o tal vez


intentando terciar en los pleitos entre Lugo, Ourense y Oviedo, el
monasterio de San Vicente del Pino confecciona un documento falso,
que pese a datarse en el siglo VIII, fue retrasado por M. R. García
Álvarez al siglo XII471. El diploma se sitúa en el supuesto concilio de
Oviedo, bajo el reinado y la presidencia de Alfonso II El Casto, el
mismo monarca al que acudieron en sus respectivas falsificaciones las
tres diócesis antedichas. De acuerdo con el texto, el abad Spasandus
habría acudido a la capital del reino astur y habría recibido de manos
del monarca la concesión de una diócesis uere nullius para la abadía472.
No es infrecuente encontrar monasterios benedictinos
intentando retener la jurisdicción episcopal sobre una serie de iglesias

469
Ricardo R. VILARIÑO DE BARBEITO, Monforte, sus monumentos, leyendas y
tradiciones…, pp. 24-28.
470
Antolín LÓPEZ PELÁEZ, Los benedictinos de Monforte…, pp. 60-66.
471
Manuel Rubén GARCÍA ÁLVAREZ, “En torno a los orígenes del Monasterio de
San Vicente del Pino…” , pp. 80-90.
472
791-mayo-26. Supuesta concesión del supuesto primer Concilio de Oviedo en
donde el monasterio de San Vicente del Pino de Monforte obtiene jurisdicción uere
nullius bajo la supuesta sede metropolitana de Oviedo, en Carlos RODRÍGUEZ
FERNANDEZ, La colección diplomática de San Vicente del Pino…, n. 1, pp. 234-
236.

183
rurales cuya cura de ánimas habían recibido entre los siglos VIII y X473.
La particularidad de San Vicente radica en que carece de una
antigüedad probada tan grande como Celanova o Samos474. En nuestra
opinión, si disponía de un marco tan amplio de feligresías rurales bajo
su control, este debía derivarse de su viejo papel como cabecera proto
parroquial.
El cenobio describe además las dimensiones de su diócesis uere
nullius, aunque quizás siguiendo el ejemplo del obispo Amor, opta por
dibujar un distrito sin casi topónimos, estructurado a partir de una
sucesión de hidrónimos y orónimos, reconocibles en el siglo XII pero
proyectados al siglo VIII475.

473
Fernando LÓPEZ ALSINA, “Da protoparroquia ou parroquia antiga altomedieval
á parroquia clásica...” p. 64
474
San Vicente de Monforte, Celanova y Samos son los únicos tres casos de abades-
arcedianos sobre una amplia jurisdicción que relaciona Francisco Javier PÉREZ
RODRÍGUEZ, “Los cabildos catedralicios gallegos… ”, pp. 165-166.
475
Terminauerunt illas per terminos antiquos et concluserunt eas per ipsum montem
Uultuaria ubi (di)cent Nebulario et descendit ad illum rogium que descendit de
Remesar et discurrit Samtaylam et descendit ad illum portum de Parrarium et feret in
illum rivolum de Humanum. Et conclude per illum riuolum et descendit cum ille per
Vaer et item per Ripas et pergit per terminos de Populeros et feret in rouolum Kaue
ad illa uilla que dicent Purcis et uadit quomodo uenit Kaue usque ad Fornelas et uadit
per illum riuolum qui dicent Çereisa et item per ille portu de Friaria et uade in
directum per illa aqua de Çaresia usque feret in portum que uovitant Porto Esia et
feret in illa semita antiqua que uenit de Castro Sancti et conclude inde per illa semita
antiqua que uadit sub ille uilla de Pignario, totum per illa semita usque eira de Lupos
et item pergt de alia parte Lor usque ad cacumen montium que uocitant Uillar Solanu
et conclude per uerticem montium et peruenit ad illas trauessas inter Lor et Kayroga
et par Castro de Arias et descendit ad flumen Sileet conclude per illum flumen usque
intrat Lor in Sile et item per Lagares de inde ad Pena Alua et item ad Aquiaria et per
Banios usque ad Paratella et descendit ad illum portum de Donati et feret ubi intra
arrogio qui dicent Rubisco in Sile et conclude per illum arrogium de Rubiscum et
pergit per illo ualle que exiit in Donati ad illas ueredas de Mamonela et pergit per
illa uereda antiqua usque uadit ad terra Tremu? et item per illa lucensa que descendit
ad ille fontano de Maurentam et feret in ipsum riuolum que dicent Neyres et descendit
per illum riuolum usque in Kaue et conclude per Kaue usque in Serpentina et incipit
per serpentina et pergit per Toldanos usque ad Panton et item ad Castellium et item

184
Hemos georreferenciado cada uno de esos elementos y
construido el siguiente perfil:

Imagen 22. Superposición del perfil descrito para la diócesis uere nullius de San
Vicente del Pino sobre el mapa de arciprestazgos en la Edad Moderna.

El perímetro dibujado no corresponde con el arciprestazgo


moderno, aunque el volumen de feligresías que enmarca oscila entre las
42 y las 55, según entendamos los límites de modo inclusivo o

per inter Ambaria et per Fontanum et uadit per illo monte de Linarru et uadit ad illas
archas et uadit in directum ad Asperela et intra in arrogio de Regulfi et uadit per illo
ualle ad Cabanelas et conclude ad ipsum montem de Nebulario, unde se incipiunt.

185
exclusivo. No es una cifra tan alejada de las 40 que fijaba A. López
Peláez.

Si ese era el perímetro del conjunto de iglesias integrantes de la


jurisdicción abacial hasta el siglo XIII, estas se hallarían dispersas por
varios arciprestazgos distintos, mientras parte de las del arciprestazgo
monfortino se encontrarían ajenas al abad en la esquina suroccidental,
siempre según la descripción de Alejandro III en 1116 según la cual
Lemos y Saviñao se encontraban en el puerto de Pombeiro476. De este
modo, la equivalencia entre jurisdicción y arciprestazgo no sería una
realidad hasta el acuerdo con el obispo Martín.
El aún generoso volumen de 28 feligresías se volvería a
erosionar fuertemente en el siglo XVI, momento en el que una nueva
acometida de la sede lucense privaría al abad monfortino de la inmensa
mayoría de sus parroquias, relegándolo exclusivamente a San Vicente
de Monforte y cinco anejos 477.
Lo cierto es que el poder eclesiástico del cenobio monfortino
constituyó un importante elemento de fricción durante más de 500 años
entre abad y obispo, según se recoge en lo que parece el último gran
pleito al respecto, sostenido entre los años 1656 y 1723478.

476
1161-enero-28. Segundo escrito del Papa Alejandro III poniendo bajo su
protección a la Iglesia de Lugo y confirmándole todo lo que tuviera por concesión
papal. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo
Viejo…” , n. 91, pp. 188-190
477
Antolín LÓPEZ PELÁEZ, Los benedictinos de Monforte…, pp. 60-66.
478
AHN, Clero-Secular_Regular, L.6352. Pleito con el monasterio de San Vicente del
Pino de Monforte sobre jurisdicción eclesíastica ordinaria y derecho de visita en la
villa de Monforte y sus anejos. La mayor parte del volumen corresponde a diferentes
autos, concordias, etc. sobre el pleito con el abad del Monasterio de San Vicente del
Pino de Monforte por la jurisdicción eclesiástica ordinaria y derecho de visita sobre
la villa de Monforte y sus anejos, aunque incluye otros documentos relativos a visitas
de testamentarías y parroquias, pleitos, etc. Tabla de contenidos al principio del
volumen, y portadillas con regesto delante de los documentos individuales que
componen el volumen (1656-1723).

186
La causa concreta del conflicto moderno parece estar en la
celebración de la fiesta de la visitación, propia de la cofradía de Santa
María de Régoa en el templo homónimo en 1657. Para aquella
festividad acudió el vicario del obispo y prelado de la feligresía de Santa
María da Penela (Monforte de Lemos) al templo monfortino, a donde
debía llegar la imagen de Nuestra Señora de Montserrat desde el templo
monacal (asunto este último al que volveremos más adelante) en la tarde
del 1 de Julio para presidir las vísperas, abandonándolo tras la misa
mayor de la festividad del día siguiente. El conflicto estalló durante la
eucaristía, pues varios hombres del abad accedieron a la iglesia
intentando situar una silla de pontifical en el altar mayor. El conflicto
estalló en una lucha violenta entre ambas partes, valiéndose de los
listones de las propias andas de la imagen mariana. Bajo este
desafortunado incidente subyace el conflicto por el control de la iglesia
de Santa María de Régoa y el resto de los templos de la parroquia
monfortina.

Lo más interesante para nosotros viene en la larga


argumentación consiguiente, en la que el abad afirma ver su jurisdicción
reducida a la parroquia monfortina y cinco anejos, de los que cita apenas
tres: San Pedro de Ribas Altas, San Pedro de Valverde y Santa Lucía
de Guntín. De la resolución posterior podemos intuir que los dos
restantes eran San Mamede de Vilachá y San Martiño de Doade. Esta
es la situación que reconoce para 1662 -y que da cuenta del fortísimo
declive ocurrido desde 1232-, pero aprovecha la coyuntura para
plantear una vieja reivindicación, demandando su autoridad casi
episcopal sobre buena parte de la tierra de Lemos (sin que llegue a
concretar su alcance), escudándose para ello en el documento del
supuesto Concilio de Oviedo.
El hecho de que el abad acuda a este argumento en un pleito que
cerrará una querella que debería haber comenzado en el siglo XIII si
hacemos caso a la sentencia, da ciertos visos de verosimilitud al espacio

187
reseñado en el diploma atribuido al rey Casto para los siglos centrales
de la Edad Media. Nos alineamos así con la idea defendida por C.
Rodríguez Fernández, para quien la falsedad del documento no implica
que este no pudiera recoger algo verdadero, sino de iure al menos sí de
facto, en la Plena Edad Media479.
Los extremos cronológicos aportados por el propio proceso
moderno no son nada anecdóticos, pues situarían el comienzo de las
hostilidades en el siglo XIII, la fecha del pleito de 1232 con el obispo
Martín. El mismo C. Rodríguez Fernández reflexionaba que si hasta
este momento ningún prelado lucense había pleiteado con el abad
monfortino, muy probablemente este ejercía la labor episcopal sobre el
espacio reseñado480.
En resumen, la Tierra de Lemos englobaba en el siglo XVI seis
arciprestazgos distintos: Monforte, Brosmos, Saviñao-Sardiñeira, Val
de Ferreira, Santalla de Rei y Mao-Incio-Somoza. Los distritos de
Lemos/Monforte, Brosmos, Saviñao-Sardiñeira, y Mao-Incio ya
existían en el siglo XII, mientras que Val de Ferreira y Santalla de Rei
parecen creaciones del siglo XIII, tras la concordia suscrita entre el abad
de San Vicente y el obispo Miguel de Lugo.

El vacío consignado a Lemos en el Parrochiale Suevum no


coincide con ninguna de estas circunscripciones, sino que se acerca a la
suma de los arciprestazgos de Monforte, Brosmos y Val de Ferreira.
El pleito entablado entre la sede lucense y la ovetense incluirá
como objeto de litigio a todos los arciprestazgos anteriores, mientras
que el conflicto con Ourense se concentra en los dos arciprestazgos
existentes a la sazón en el vacío del Parrochiale, Lemos y Brosmos.

479
Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente del
Pino…, pp. 91-92.
480
Ibidem, pp. 92-93.

188
El arcediano de Lemos era el abad de San Vicente, cuya
jurisdicción se extendía por la suma de los arciprestazgos de Monforte,
Brosmos y Saviñao, quedando englobamos los demás en el arcedianato
de Sarria. Además, el abad llegó a ejercer la jurisdicción episcopal sobre
unas 40 parroquias de Lemos, de modo semejante a Celanova y Samos.
A diferencia de estos cenobios de probada antigüedad, creemos que el
origen de este derecho en San Vicente devenía del carácter proto
parroquial de su iglesia.

Esta jurisdicción abocará al conflicto entre la abadía y la mitra


lucense, controversia en la que hay que contextualizar el diploma falso
del supuesto concilio de Oviedo redactado por el cenobio, y en el que
tal vez se contemple la realidad existente a la sazón. Finalmente, con la
firma de una concordia en el año 1232 con el obispo Miguel, el abad
cede la jurisdicción episcopal sobre 13 de sus 40 feligresías, ratificando
la sede de Lugo el control abacial control sobre las restantes, que
integran el arciprestazgo de Monforte.

Con los seis arciprestazgos y los dos arcedianatos la iglesia


secular encuadra Lemos, sus parroquias y sus habitantes, en el espacio
diocesano de Lugo, aunque para ello deba ponerse de acuerdo con el
clero regular.

189
4. LA PRESENCIA MONÁSTICA EN LA TIERRA DE
LEMOS
“Desde el temprano surgimiento de las primeras manifestaciones
cenobíticas en el noroeste peninsular hasta las grandes amortizaciones y
exclaustraciones del siglo XIX, los monasterios han señoreado las
estructuras del agro, han protagonizado un gran control sobre buena
parte de las relaciones sociales e, incluso, han ejercido una cierta labor
como educadores o transmisores de una determinada cultura”481

Con estas palabras introducía J.M. Andrade Cernadas su estudio


sobre el monacato benedictino y la sociedad gallega medieval, en un
resumen que hemos considerado oportuno rescatar a modo de reflexión
inicial de este apartado.

En un contexto íntegramente rural como el que venimos de


detallar, en el que campesinos, agricultores y ganaderos, habitan un
palimpsesto que escribe iglesias sobre castros y villae a la sombra de
estos, los monasterios altomedievales, los cenobios benedictinos y
cluniacenses y finalmente el Císter, vinieron a encontrar un sustrato
fértil en el que germinar. Su dominio del campo se traducirá en
heredades y viñas, en la jurisdicción eclesiástica o el derecho de
presentación sobre diversas iglesias, y en multitud de cotos
jurisdiccionales.
El monasterio de San Vicente del Pino transgredirá esta posición
inicial, y a sus pies verá nacer una nueva realidad, distinta y original, de
marcado carácter urbano. El hijo se apoderará del trono del padre, y
pronto veremos a lo que fue una abadía rural encerrada entre las
murallas de la villa de Monforte. El cenobio lamentará ante los
monarcas de los siglos XII y XIII las pérdidas sufridas por la mutación
en lo que parecía su ecosistema natural, pero a cambio se adaptará a las

481
José Miguel ANDRADE CERNADAS, El monacato benedictino y la sociedad de
la Galicia medieval…, p. 7.

190
bondades de la nueva realidad, participando de sus réditos a través de
las donaciones regias de tributos y bienes.

En la nómina de monasterios asentados en Lemos destaca


ciertamente San Vicente del Pino o de Monforte, pero también el
cisterciense de San Salvador / Santa María de Ferreira de Pantón. A
ellos se suman multitud de cenobios y prioratos de menor tamaño: San
Vicenzo de Pombeiro, San Miguel de Eiré y San Fiz de Cangas en el
actual municipio de Pantón; San Pedro de Valverde en el de Monforte
de Lemos; San Xulián de Lobios en el de Sober; y San Martiño da Cova,
San Vitoiro de Ribas de Miño y Santo Estevo de Ribas de Miño en el
de O Saviñao.
A ellos se unen otros cenobios asentados en otros lugares de
Galicia, pero con propiedades y jurisdicciones en Lemos. El listado
vuelve a ser prolijo: San Salvador de Celanova, San Xulián de Samos,
Santo Estevo de Ribas de Sil, San Salvador de Asma, Santa María de
Oseira, San Paio de Antealtares, Santa Cristina de Ribas de Sil, Santa
María de Meira, Santa María de Montederramo, Santa María de Melón,
Santa María de Ferreira de Pallares, Santo Estevo de Chouzán, etc…

Todos los anteriores, tanto los localizados en Lemos como los


foráneos, se encuentran recogidos por F.J. Pérez Rodríguez en su obra
sobre los monasterios medievales gallegos, cuyo listado hemos usado
como referencia en la búsqueda de estos cenobios482.
Sin embargo, a la relación anterior aún cabría sumarles otras
instituciones, las que no sobrevivieron a la propia Edad Media o
terminaron dependiendo de la iglesia lucense. Entre los primeros se
cuentan varios cenobios altomedievales que hemos ido encontrando en
la documentación, pero para los que carecemos de un estudio de

482
Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ, Mosteiros de Galicia na Idade Media
(séculos XII-XV), Ourense, Deputación de Ourense – Fundación Caixa Galicia, 2008.

191
referencia que los agrupe a todos. Nuestra labor ha podido recoger los
siguientes: el conjunto de Santo André de Ribeiras de Miño, en el actual
municipio de Pantón; San Xoán de Cinsa, San Acisclo de Gullade y San
Martiño de Baamorto o do Ermo, en Monforte de Lemos; San Paio de
Mosteiro, en Bóveda; San Adrián y San Martiño de Ferreiros, en A
Pobra do Brollón; y San Salvador de Mao, en O Incio. Como veremos,
muchos de ellos acabarán vinculados a Celanova.

Entre los segundos la cifra parece mucho más reducida: Santo


Estevo de Atán, en Pantón; Santa María de Amandi, en Sober; y San
Paio de Diomondi, en O Saviñao.
No nos ocuparemos en este capítulo de todos ellos. La mayoría
los trataremos a través de su principal huella territorial, los cotos
jurisdiccionales, en su apartado específico. En este momento tan solo
nos centraremos en las dos grandes abadías situadas dentro de Lemos,
San Vicente del Pino y San Salvador /Santa María de Ferreira de
Pantón, así como el priorato del primero, San Pedro de Valverde. Antes
de llegar a ese punto haremos una pequeña reflexión sobre los
monasterios altomedievales y el destacado papel de Celanova como
destino de buena parte de ellos.

Entre tanto, presentamos el siguiente mapa, en el que


contextualizamos todo el conjunto de monasterios que hemos
documentado en Lemos, con la excepción de las órdenes militares, que
debido a su llegada más tardía, trataremos directamente en el apartado
dedicado a los cotos jurisdiccionales.

192
Imagen 23. Los monasterios medievales en Lemos. Incluimos dos cenobios de los que
no tenemos constancia medieval: Vilasante483 y San Romao de Moreda484

4.1 Los monasterios altomedievales.


El mapa anterior nos muestra un elevado volumen de cenobios
altomedievales sin continuidad posterior. La mayor parte de ellos

483
La existencia de un cenobio en la parroquia de San Salvador de Vilasante se trata
de una hipótesis planteada por N. Ares Vázquez con la que buscaba explicar la
existencia del lugar de Mosteiro en dicha feligresía. Véase en Nicandro ARES
VÁZQUEZ, “Toponimia do Concello do Saviñao...”, p. 206.
484
No existe evidencia documental medieval sobre este monasterio, que según Madoz
fue un priorato benedictino. Véase en Pascual MADOZ, Diccionario geográfico-
estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar, Madrid,
Establecimiento tipográfico de P. Madoz y L. Sagasti, 1845-1850, t. XI, p. 594.

193
terminarán vinculados a otras instituciones, normalmente exteriores a
la Tierra de Lemos que, a falta de grandes casas locales, parecen gozar
de un gran arraigo en estos siglos.
4.1.1 Celanova: de su larga sombra en Lemos al repliegue pleno
medieval.

Celanova y Samos constituyen, junto a Santa Cristina de Ribas


de Sil, los monasterios con una presencia más temprana en Lemos. Su
presencia documental en el territorio antecede largamente a los
monasterios locales de San Vicente de Monforte y Santa María de
Ferreira de Pantón, cuya eclosión no se produce hasta el siglo XI.

De entre todos los anteriores, el comportamiento más particular


parece el adoptado por Celanova, cuya incidencia entre los siglos IX-
XI es particularmente destacada, dejando paso después de esta última
centuria a un manifiesto desinterés por la tierra de Lemos que no se
advierte del mismo modo en la abadía de Samos.
[Link] La decanía de Moreda

El monasterio de San Salvador de Celanova (actual provincia de


Ourense) fue fundado por el obispo San Rosendo en el siglo X. La
institución recibirá buena parte del patrimonio y cuotas de poder
público de la familia del fundador, extremo que ha llevado a muchos a
entenderlo como un establecimiento familiar, pese a que tampoco
coincide plenamente con las características propias de este tipo de
cenobios485 .

485
José Miguel ANDRADE CERNADAS, Los orígenes del monasterio de Celanova
y su patrimonio documental, en Xosé Antón FIDALGO SANTAMARIÑA, Xesús
SIMAL GÁNDARA (Coord.),”Patrimonio cultural de Galicia e norte de Portugal”,
actas do curso de verán da Universidade de Vigo, celebrado do 5 ó 8 de xullo de 1995
en Celanova (Ourense) e Santo Tirso (Portugal), Ourense, Deputación provincial de
Ourense, 1997, pp. 119-121.

194
La familia del fundador había mostrado su interés por el espacio
de Lemos al recibir de manos del rey el commisso de Saviñao, y en
cierta medida parecen haber trasladado esta relevancia política a su
creación. Todavía en vida de San Rosendo existió en el monasterio
celanovés un degantario de Lemos, una figura que, como ya hemos
explicado, entendemos como responsable de una decanía. Las deganeas
no fueron una figura extraña para la abadía orensana. J.M. Andrade
Cernadas señala un total de cuatro: Baroncelli, San Félix, Santa Eulalia
de Berredo y Santa María de Bobadela, todas ellas en la actual provincia
de Ourense486. Pese a no figurar explícitamente en la documentación,
creemos que el degantario Quintila es el testimonio último que permite
entender una quinta decanía, la de Lemos.
El centro de esta demarcación estaría situado en torno a la iglesia
de San Julián de Moreda, hoy San Xillao de Tor (Monforte de Lemos),
probablemente la más antigua de las distintas parroquias que comparten
el nombre de Moreda (San Romao y San Salvador). En este lugar se
centraría la actividad de Quintila en el siglo X, consiguiendo bajo su
administración multiplicar las posesiones de Celanova en Lemos, y
muy particularmente en el valle en torno al río Cabe, como recoge el
inventario inserto en el Tumbo del monasterio487. La ingente cantidad
de bienes recogidos en este texto nos hace plantearnos una rápida y
deliberada voluntad de crear un sólido dominio en este lugar,
probablemente a partir de la donación inicial del precedente monasterio
de Santa Eulalia, que veremos a continuación. La relación consigna un
total de 38 propiedades agrarias entre viñas, lareas y tierras, todas ellas
repartidas por los términos de las actuales parroquias de San Salvador

486
José Miguel ANDRADE CERNADAS, El monacato benedictino y la sociedad de
la Galicia medieval…, pp. 135-136
487
936-977. Inventario de las heredades conseguidas por el diácono Quintila,
degantario de San Rosendo en Lemos. En José Manuel ANDRADE CERNADAS, O
tombo de Celanova..., t. I, n. 454, pp. 616-618.

195
de Moreda, San Romao de Moreda, San Xillao de Tor y San Xoán de
Tor.

Al margen de este instrumento, el Tumbo de Celanova recoge


dos adquisiciones no contempladas en el inventario: la compra realizada
por el mismo Quintila en el lugar de Lama Maior en el año 942488; y
una permuta por la que el degantario cedía unas tierras que se
encontraban en la ribera del río Cinsa, junto a la iglesia de San
Verísimo489, a cambio de varias tierras calvas en Salcedo, y varios
pomares próximos al templo de San Julián en el 946490. Entre tanto, una
donación del rey Sancho I a San Rosendo de una mina de hierro en el
lugar de Cova (San Salvador de Moreda)491, en el año 959, continuaba
incrementando el patrimonio de la abadía en Lemos.
La relevancia de la iglesia de San Julián de Tor aún parece
notable en el año 1064, cuando es escenario de un juicio por varias

488
942-mayo-18. Godesteo vende al diácono Quintila una tierra in loco predicto que
vocitant Moreta territorio Lemabus super lama maiore prope ecclesia Sancti Iuliani.
En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 451, p.
613.
489
Esta advocación no se conserva en ningún lugar de Lemos. La referencia al río
Cinsa nos sitúa no obstante en el entorno de las feligresías monfortinas de San Xillao
de Tor y Santa María de Baamorto.
Quizás se trate del San Verisimo de Bouzoua que encontramos precisamente
vinculado a San Xillao de Tor entre los diplomas del monasterio de Oseira. En 1238-
abril-9. Guillermo Núñez dona al monasterio de Oseira sus derechos sobre varias
iglesias, entre ellas Sancti Iuliani de Moreta in Lemos, similiter in ecclesia sancti
Verissimi de Bouzoua. En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección diplomática do
mosteiro cisterciense de Santa María de Oseira..., t. I, n. 436, pp. 410-411.
490
946-abril-28. Rudilo, Deo vota, permuta con el diácono Quintila terras calvas qui
fuerunt de Vizamondo, in Salizedo, et mazanares in ipsa terra in villa Moreda prope
domun Sancti Iuliani territorio Lemos, a cambio de unas tierras junto a la iglesia de
Sanctum Vereximum in ripa rivulo Scenisa. En José Miguel ANDRADE
CERNADAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 450, p. 612.
491
959-marzo-28. Sancho I dona a San Rosendo y a Celanova post nomine Domini
Salvatoris Cova territorio Lemhos undifer ferrum eiciunt qui fuit domnica ab integro.
En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 356, pp.
512-513.

196
heredades en Moreda, desplazándose hasta el lugar las autoridades del
territorium492. El asunto es interesante, pues enfrenta a los
descendientes de Quintila con la abadía.
Un balance general de la documentación de origen celanovés
referida a Lemos nos permite corroborar tanto su temprana aparición,
desde la centuria previa a la propia fundación, como la multiplicación
de referencias durante el primer siglo de vida del cenobio (18), y el
importante refreno en la tendencia en el siglo XI, abriendo paso a la
absoluta y curiosa ausencia en los siglos posteriores493.

Lemos en la documentación de
Celanova
18

4
0 0 0

S IX SX S XI S XII S XIII S XIV

492
In loco predicto sancti Iuliani de Moreta in terra de Lemabus iudice Pelagio Didaz
et sagione Didaco Argemondiz qui erant maiorinos de rex domno Fredenando
qualiter veniente frater Ariani in ipsa villa de Moreta. En 1064-octubre-22. Sancho
Quintilaz, en nombre de los hijos de Quintila Díaz, pleitea con el monasterio de
Celanova sobre una tierra en Moreda. En En José Miguel ANDRADE CERNADAS,
O tombo de Celanova…, t. I, n. 455, pp. 618-619.
493
Información recopilada a partir de las publicaciones de José Manuel ANDRADE
CERNADAS (Ed.), O tombo de Celanova… t. I-II; Emilio SÁEZ, Carlos SÁEZ,
Colección diplomática del Monasterio de Celanova (842-1230), t. I-III; y María
Beatriz VAQUERO DÍAZ, Colección diplomática do Mosteiro de San Salvador de
Celanova (s. XIII-XV).

197
Si en lugar de remitirnos a toda la documentación del
monasterio, optamos exclusivamente por aquella contenida en su
Tumbo la situación no sufre importantes cambios. De nuevo
encontramos un inicial conjunto documental previo a la fundación, el
grueso de las menciones en el siglo X, una tendencia decreciente en el
XI y la absoluta ausencia en el XII, último siglo del propio cartulario494.

Lemos en el Tumbo de Celanova

16

3 0

S IX SX S XI S XII

El objetivo de individualizar los datos relativos al Tumbo


responde al sentido intencional de la documentación en él recogida. De
acuerdo con J. M. Andrade Cernadas, la catalogación y reunión de los
diplomas que lo integran habría tenido lugar en el último tercio del siglo
XII, siempre después de la fecha del último documento que recoge:
1165. Sería un momento de crisis del modelo de monacato que la abadía
había desarrollado y de profundas tensiones, destacando las
consecuentes a la independencia portuguesa495.

494
Información recopilada a partir de la publicación de José Manuel ANDRADE
CERNADAS (Ed.), O tumbo de Celanova… t. I y II.
495
José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova… t. I, pp. 18-19.

198
Para nuestro interés, lo más sustantivo de la fecha de confección
del cartulario es que nos muestra una foto fija de la relación del cenobio
con la tierra de Lemos a fines del siglo XII. Para entonces el interés de
Celanova en esta comarca está notablemente menguado, sin ningún
nuevo documento desde finales de la centuria precedente. Sin embargo,
el hecho de que los monjes encargados de seleccionar los diplomas a
incluir hayan elegido hasta un total de 26 referencias a Lemos nos hace
plantearnos que continuaban otorgándole alguna importancia. Aunque
de ese monto deberíamos reducir entonces algunos ejemplos en los que
las propiedades de Lemos se hayan insertas en listados más grandes496,
la presencia de otros como el inventario de bienes del degantario
Quintila, anteriormente mencionado, solo pudo ser seleccionado porque
alguno de ellos seguía bajo el dominio del monasterio.
Ambos extremos -la pérdida de interés en Lemos por parte del
monasterio y el mantenimiento de algunas de las viejas propiedades
adquiridas- se ven corroborados en la permuta suscrita entre Celanova
y el obispado de Lugo en 1375, por la cual la abadía entrega a la mitra
todo aquello que posee en Lemos, ya sean propiedades agrarias,
derechos de presentación e incluso, jurisdicciones. De hecho, con este
acuerdo pasa a manos de la iglesia de Lugo el dominio sobre el coto de
Vilar de Ortelle (probablemente localizado en torno a algunos lugares
de la parroquia de Santiago de Vilar de Ortelle, Pantón) que,
consecuentemente, estaba a la sazón en las celanovesas497.

496
Por ejemplo, en el caso del 934-marzo-11. San Rosendo y sus hermanos hacen
colmellum divisionis del patrimonio que habían recibido en herencia de sus padres.
Además de varios bienes situados en Lemos, se registran otros muchos en Sarria,
Navia o Monterroso. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de
Celanova…, t. I, n. 478, pp. 662-664.
497
Acuerto entre el obispo de Lugo y un representante del monasterio de Celanova
por el cual este último entrega al primero todos sus bienes y jurisdicciones en Lemos:
O dito sennor obispo mostrou et feso leer por min o dito notarioa o dito Afonso Perez
de Sober et a todos los omes moradores no dito couto, huna carta feyta et escripta en
pulgameo de coyro, et feyta et signada con signal de notario publico (…) se continna

199
Sea como fuere, observamos un claro punto de inflexión a partir
del siglo XI, momento en que arranca una pérdida de interés que nunca
se recupera. En este sentido, lo ocurrido enlaza bastante bien con la
tendencia global de Celanova, que tras un siglo X de clara expansión y
multiplicación patrimonial (hasta más de un 70% del total del Tumbo
procede de esta centuria según cálculos de J. M. Andrade Cernadas),
con el siglo XI llega una notable relajación en el ritmo expansivo,
mientras los monjes concentran sus esfuerzos en el enfrentamiento que
sostienen con la sede orensana, en la poderosa competencia del Císter,
llamado a un notable éxito en Galicia498 y en su nueva situación
fronteriza que parte sus posesiones entre dos coronas 499.
Sin embargo, el hecho de que esta situación nunca remonte,
antes bien termine en la total extinción de los dominios celanoveses en
el siglo XIV, probablemente tenga otros elementos. Seguramente
muchos de ellos seguirán vinculados a la gestión interna del cenobio,
más centrado en su ámbito inmediato y, particularmente, en las líneas
fortificadas de la frontera con Portugal500; pero tampoco deberíamos

que o dito señor obispo et dayan et cabidoo de sua iglesia feseran permutaçon et
escambeo con Afonso Peres, esleyto confirmado que enton era, et o prior et convento
do moesteyro de Çellanova porque o dito esleyto et seu convento deran a o dito sennor
obispo (…) todas las herdades et casas et bees et posisoes et dereyto et iurdiçoes et
padroadigos et iur de apresentar et vinas et pesqueyras et moynos et rendas et
dereyturas, que o dito moesteyro de Çellanova avia et lle perteesçia d’aver en toda
terra de Lemos et de Savinao et de Sardineyra (…) A qual carta o dito sennor obispo
levou para guarda de seu dereyto et diso (...) que le enbiara reçeber por seus
procuradores este dito couto et senorio.
En 1375-agosto-2. Acta notarial por la que el obispo de Lugo comunica a los vecinos
del coto de Vilar de Ortelle el cambio de titular de la priora de Santa María A Nova
al titular de la sede lucense. Simultáneamente, se recoge una nueva permuta entre el
monasterio de Celanova y el obispado lucense. En Maria José PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo: século XIV..., t. II, n. 743, pp. 875-876.
498
Véase Ermelindo PORTELA SILVA, La colonización cisterciense de Galicia...,
pp. 46-49.
499
José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova… p. 21.
500
José Miguel ANDRADE CERNADAS, ‘’Los monjes negros y el poder en la
Galicia de los siglos X-XII: El ejemplo de Celanova’’, en Os Beneditinos na Europa,

200
descartar la competencia directa de nuevas y poderosas casas sobre el
territorio mismo de Lemos. No en vano, a comienzos del siglo XII
encontramos los primeros testimonios del monasterio de San
Salvador/Santa María de Ferreira de Pantón501, pronto vinculado al
Císter502, y desde la segunda mitad del siglo XI nos aparece sin atisbo
a la duda el monasterio de San Vicente del Pino
[Link] Celanova, confluencia de la espiritualidad altomedieval

El mayor potencial de la documentación de Celanova descansa,


empero, en su capacidad para registrar pequeños cenobios
altomedievales de Lemos que terminaron vinculados a la abadía
rosendiana. Gracias a este proceso, podemos entrever parte de la
espiritualidad altomedieval del valle de Lemos, grosso modo inserto en
la Ribeira Sacra.

El primer lugar donde detenernos en este sentido son las orillas


del río Miño, en el flanco oeste del territorium y de la tierra de Lemos.
En este entorno, Ramiro II donó a Celanova en el año 941 lo que había
sido una confederación monástica un siglo antes503. El origen de este

1º Congresso Internacional 23 a 26 de novembro de 1995 – Santo Tirso (Portugal),


Cámara Municipal de Santo Tirso, 1998, pp. 40-42.
501
La competencia sería particularmente cercana en este caso, pues un tercio de la
iglesia de Santa María de Ferreira, en cuyos términos parroquiales se localiza el
monasterio, pertenecía en el año 1090 a Celanova. En 1090-mayo-15. Ermorigo dona
una heredad a la iglesia de Santa María de Ferreira, en la que Celanova tiene una
tercia. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 447,
p. 609.
502
En concreto, en 1175, tras la donación de la condesa Fronilde, esposa de Rodrigo
Pérez de Traba. En Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ, Mosteiros de Galicia na
Idade Media..., pp. 188-189.
503
941-agosto-11. Ramiro II dona a San Rosendo y su monasterio de Celanova varias
villae e iglesias, entre ellas: Porto Abbati simul et ipsum portum nec non et ecclesias
quarum vocabula sunt Sancta Maria cum villa Berreto, Sancta Eogenia et Sanctum
Martinum et Sanctum Andre; alias Sanctum Romanum, Sancta Marina in Envolati,
Sancto Iacobo In laureto, item Sanctum Martinum in Portum Titi. En José Miguel
ANDRADE CERNANDAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 219, pp. 311-312

201
espacio habría estado en un abad llamado Senior, creador de un original
monasterio bajo advocación de Santa María en Barreto, tal vez en la
actual O Barreal (Santo André de Ribeiras de Miño, Pantón), cum
fratribus et sororibus, que contaría a su vez con los templos de Lausata,
que no hemos podido identificar, y Santa Eugenia en portum abbatis
Senioris, sin duda en el lugar de Portabade (Santo André de Ribeiras de
Miño). Además, los monjes se habrían hecho con una iglesia dedicada
a San Martín, preexistente (muy probablemente la ermita de San Martín
en Castelo, Santiago de Vilar de Ortelle, el templo edificado sobre el
Castellum Minei504), y habrían fundado otras tres: de nuevo San Martín,
en la orilla del Miño; Santiago en Laureto in valle Saviniani y San
Salvador505. La identificación de Santiago de Louredo (O Saviñao) no
parece complicada, pese a localizarse ligeramente distante. Sin
embargo, San Salvador y San Martín resultan más ambiguas. La
primera podría tratarse de San Salvador de Vilasante (O Saviñao),
convecina de Louredo, lo que a la vez podría ser una explicación al

504
Véase Carlos Andrés GONZÁLEZ PAZ, “Castrum et castellum: algunos ejemplos
del marco altomedieval gallego”, en Actas del III Congreso de Castellología Ibérica.
Guadalajara, 28 de octubre - 1 de noviembre 2005, Guadalajara, Excma. Diputación
provincial de Guadalajara, 2005, pp. 115-116.
505
821-enero-24. El abad Astrulfo, sobrino y sucesor de Senior, fundador de las
iglesias de Sancta Maria in Barreto, ecclesiam que est sita in locum qui dicitur
Lausata, et aliam ecclesiam que vocatur Sancta Eugenia ad Portum ipsius abbatis
Senioris et cum suos fratres prehendidit locum antiquum, et ecclesiam Sancti Martini
que ibi sita erat ex more antiguo. Et fundavit ecclesiam Sancti Martini in villas
antiqyuas super ripam Minei, et fundavit domun Sancti Iacobi in locum qui dicitur
Laureto in valle Saviniani et Sancti Salvatoris. Astraulfo confirma después los
mismos templos y la iglesia de Sancti Romani super ripam Minei. de Santa María en
Lausato, de Santa Uxía en Portum Abbatis, San Martín e San Román respectivamente
nas ribeiras do Miño e a de Santiago de Lauredo, en tempos do rei don Alfonso II e
do bispo Adaulfo - cabeza dunha federación monástica dota de todo o necesario as
igrexas que compoñen dita congregación. Por outra banda, reitérase a obriga de
respecta-la autoridade do abade, para evitar casos como o citado neste diploma e
protagonizado por Astragundia. En José Miguel ANDRADE CERNANDAS, O
tombo de Celanova…, t. I n. 208, pp. 294-296.

202
lugar de Mosteiro en torno al que teorizaba N. Ares Vázquez 506. De
manera análoga, el nuevo templo de San Martín junto al Miño podría
ser el precedente del monasterio de San Martiño de A Cova (O Saviñao)
que, de hecho, en el siglo XV tenía propiedades en el lugar de
Portabade507, si bien, para entonces, este espacio integraba el coto de
Porcis, dependiente de la mitra lucense508.
De cualquier manera, todo este conjunto era dotado en el siglo
IX por el abad Astrulfo, sobrino de Senior, que añadía una última iglesia
a la relación, consagrada a San Román, sin mucha duda ubicado en el
lugar de San Romao, de nuevo en la misma feligresía de Ribeiras de
Miño509.
Así pues, tenemos una comunidad dúplice y familiar, dos
características comunes en el monacato gallego previo a la
benedictinización510, que se extiende a lo largo de un espacio poco
desdeñable, siempre asomado al río Miño, en el cual han fundado un
puerto, testimonio último de la relevancia de la comunidad y del valor
que tiene la localización junto a este curso fluvial.
Cuando Ramiro II dona todo este conjunto a Celanova, parece
que la vida monástica ya ha cesado, aunque se mantiene una cierta
percepción de conjunto. El monarca centraliza la donación en el lugar
de Portabade con su puerto, que debía retener cierta relevancia

506
Nicandro ARES VÁZQUEZ, Toponimia do concello de Saviñao..., p. 266.
507
AHN Clero-Secular_Regular, L.6671, Libro bezerro de San Martín de Acova, pp.
287r. – 298r.
508
María Nieves PEIRÓ GRANER, El señorío episcopal lucense…, p. 67
509
Ecclesiam Sancti Romani super ripam Minei... En el mismo 821-enero-24. El abad
Astrulfo, sobrino y sucesor de Senior… . En José Miguel ANDRADE CERNADAS,
O tombo de Celanova… , t. I, n. 208, pp. 294-296.
510
J.M. Andrade Cernadas, siguiendo a A. Linage Conde, sitúa en la extinción de
ambas características el verdadero termómetro del cambio hacia la benedictinización,
por encima de la recepción de la propia regla, que no es sinónimo de su seguimiento
pleno. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, El monacato benedictino y la
sociedad de la Galicia medieval… pp. 25-26.

203
económica, y con sus iglesias de Santa María en Berreto, Santa
Eugenia, San Martín y San Andrés, única incorporación y, sin atisbo a
la duda, la homónima sede parroquial actual de Ribeiras de Miño.
Completan el conjunto Santiago de Louredo, San Román, y otros dos
nuevos templos: Santa Marina in Envolati, tal vez el lugar de A Santa
Mariña de la vecina Eiré, y San Martín en Porto Tidi, tal vez una de las
dos iglesias con esta advocación que teníamos un siglo antes, en el lugar
de Portotide, en la actual Mourelos (O Saviñao). Este templo aparece
bajo el patronazgo de San Miguel en otra donación poco posterior, del
976, dirigida a la sede lucense, aunque la invocación del documento, en
la que aparece el mártir cordobés Pelayo, pone en entredicho, al menos,
la fiabilidad de la fecha que aporta511.
En cualquier caso, la doble advocación de Portotide podría estar
relacionada con la duplicidad del topónimo, que localizamos a ambas
orillas del Miño, una en San Xián de Mourelos, y otro en la margen
chantadina del mismo512. Alfonso IX acotará el Portotide de Chantada
al monasterio de San Salvador de Asma en 1188513.

511
In Portu Tidi eclesie uocabulo Sancti Migaeli. 976-noviembre-18. Donación de
Senior a Diomondi. En Ventura CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática II,
n. 133, pp. 20-23.
La iglesia de San Miguel de Portotide siguió existiendo hasta el siglo XX, cuando
quedó cubierta por las aguas del embalse de Os Peares.
512
1373-agosto-14. Inés Martínez realiza una donación al monasterio de San Salvador
de Asma y recibe un canado de vino mosto sobre el casal de Portotide, parroquia de
san Julián de Mourelos y, de no haberlo allí, sobre el otro casal de Portotide sito al
otro lado del rio Miño. En José MÉNDEZ PÉREZ, Pablo OTERO PIÑEYRO
MASEDA, Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, El Monasterio de San Salvador de
Chantada…, n. 118, pp. 379-381.
513
1188-marzo-23. Villafranca / 1345-noviembre-20. Ourense. Alfonso IX de León
comunica al obispo de Lugo, al conde Gómez y a los de Monterroso que toma bajo su
protección la veiga de Portotide y la acota a Chantada. En José MÉNDEZ PÉREZ,
Pablo OTERO PIÑEYRO MASEDA, Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, El Monasterio
de San Salvador de Chantada…, n. 3, pp. 184-186.

204
El obispo San Rosendo recibía otro monasterio en Lemos, en las
orillas del río Miño, en el año 933. Se trata del templo de San Cristóbal
de Canizos, un topónimo y advocación hoy desaparecidos. Los términos
de este templo serían por un lado el propio río Miño hasta Sancto
Martino y de ahí a la peña Foni, y del otro desde el rucco de Dominici
hasta la basílica de San Salvador y de nuevo por el Miño hasta la
pescaria de Testerici514. Su localización nos ha resultado imposible.

No obstante, quizás debamos entender este San Cristóbal como


el donado a la sede mindoniense en el 916 por Ordoño II. El claro
vínculo entre la sede britoniense y el cenobio celanovés, sumado al
carácter personal de la merced del 933, podría explicar lo que
aparentemente serían dos dádivas contradictorias en menos de dos
décadas. En esta ocasión la nómina de iglesias, uillas y homines, donde
Minei intra Lemaos, vuelve a ser prolija: Sancte Marine de Barro,
Sancta Columba, Sancti Saluatoris, Sancti Christofori, Sancte Agate,
Sancti Iacobi de Loueros, Sancti Martini, Sancte Eulalie et Sancti
Iohanne Ripe Minei. La identificación de estos templos se troca en
múltiples ocasiones imposible, ora porque su advocación es demasiado
genérica (San Martín, San Salvador), ora porque es inexistente en la
actualidad (Santa Águeda, Santa Columba). Sin embargo, en otros
casos podemos realizar algunas conjeturas. Sancti Iacobi de Loueros
sería Santiago de Xuvencos (O Saviñao) en opinión de Cal Pardo,
Sancte Marine de Barro podría ser la Santa María de Barreto que
habíamos visto, aunque la sutil diferencia en la advocación sería un
problema. Santa Eulalia podría corresponder a Licín o a Rebordaos,
literalmente en la orilla del Miño. Sin embargo, la más interesante es
San Juan, su asimilación al lugar de Seoane, actualmente en A Cova, en

514
933-mayo-28. El presbítero Leodefredo dona a San Rosendo su monasterio in loco
ubi dicunt Canizos ecclesie vocabulo Sancti Christovali iuxta flumen discurrente
Mineo territorio Lemaus. En José Manuel ANDRADE CERNADAS, O tombo de
Celanova…, t. I, n. 444, p. 606.

205
la propia orilla del río y muy colindante con el conglomerado de
Ribeiras de Miño, no resulta demasiado aventurado515.

Una tercera comunidad, y quizás la más interesante, terminó


vinculada igualmente a Celanova. Se trata del cenobio de Santa Eulalia,
cuyos orígenes parecen estar en el 856, cuando Evenando y otras
personas, cuya relación no queda clara, se entregan a Absalón para que
sea su abad al frente de este nuevo monasterio516. Este abad realiza en
el 879 una compra en Moreda junto a una tierra que ya poseía, un dato
anecdótico, si no se tratara del núcleo central de las posesiones
celanovesas posteriores517. La localización exacta de esta comunidad
nunca se especifica, aunque tal vez podamos ponerla en relación con las
dos iglesias que aparecen en Lemos en la dotación rosendiana de
Celanova (942): Santa Eulalia de Armena Bovata y Santa María, en el
mismo lugar518. Dos parroquias colindantes llevan dichas advocaciones
mientras comparten topónimo: Santa Baia y Santa María de Toiriz,
ambas en el actual municipio de Pantón. La presencia de Celanova en
este lugar está, por otra parte, más que atestiguada, pues justamente en
los términos de Santa Baia, en el lugar de Trasulfe, compró San

515
916-agosto-13. Ordoño II dona al obispo de Mondoñedo las uillas e homines ubi
Minei intra Lemaos, scilicet discurrente riuulos Minei et Sauiniano et s[ardi]nria de
Sancte Marine de Barro, Sancta Columba cum terminis suis, Sancti Saluatoris, Sancti
Christofori, Sancte Agate, Sancti Iacobi de Loueros, et ecclesiam Sancti Matini et
ecclesiam sancte Eulalie et sancti IOhanne Ripe Minei. En Enrique CAL PARDO,
Colección diplomática medieval do arquivo da Catedral de Mondoñedo..., n. 3, pp.
13-14.
516
[856]-marzo-7. Evenando y otros religiosos se entregan al presbítero Absalón y al
monasterio de Santa Eulalia para hacer vida religiosa en él. En Emilio SÁEZ, Carlos
SÁEZ, Colección diplomática del Monasterio de Celanova…, t. I, n. 2, pp. 59-61.
517
879-abril.1. Godesteo vende al abad Absalón una tierra en Moreda, iuxta vestra
terra agrum que dicimus Longata maiore. En José Miguel ANDRADE CERNADAS,
O tombo de Celanova…, t. I, n. 441, pp. 601-602.
518
942-septiembre-26. San Rosendo dota al monasterio de Celanova de varios bienes.
Entre ellos In Lemos (…) ecclesia Sancte Eulalie in Armena Bovata et ecclesia ibidem
Sancta Maria. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…, t.
I, n. 2, pp. 7-13.

206
Rosendo varios casares519. Los bienes fueron mantenidos o ampliados
por la casa celanovesa, toda vez que en el 1096 acuden ante el comes
de Lemos a un juicio por el impago del loco de Trasulfi520.
En ninguno de los casos precedentes existen evidencias para
pensar que esos cenobios mantenían su actividad monástica en el
momento en que sus propiedades pasaron a Celanova. Un escenario
diametralmente opuesto es el que ofrecen otros tres pequeños
monasterios: San Adrián, San Pelayo y San Pedro.
En el caso de San Adrián, la documentación recoge la donación
de todo el monasterio en el 955. Sus monjes lo entregan directamente a
San Rosendo, incluyendo sus propiedades en Liñares (San Cosme de
Liñares, A Pobra do Brollón), que la documentación situará
alternativamente en Lemos o en Quiroga, pero siempre en la orilla del
río Lor, dando cuenta de la permeabilidad del límite oriental. Esta
localización nos invita a pensar que este cenobio pudiera asentarse en
el lugar de San Adrián, en la actual parroquia de San Pedro de A Pobra
do Brollón521.
El cenobio de San Pelayo es recibido por Celanova en el 1043,
por lo tanto más tarde que en todos los casos anteriores, algo coherente
con su advocación. Se trata de una donación múltiple obrada por Aloito,
abad del cenobio de Ribeira, en medio de la cual se cita in Lemaus ubi

519
954. Vizamondo vende a San Rosendo y al monasterio de Celanova la mitad de un
casal en Trasulfi. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…,
t. I, n. 73, p. 112.
520
1096-septiembre-27. Los hermanos Sendino y Pelaio, en nombre del abad de
Celanova, se presentan ante el conde en Lemos, Froila Díaz, pidiendo su amparo ante
los impagos de los hermanos Gontrode y Iermias Gudesteiz en loco predicto de
Trasulfi discurrente rivulo Serpentina, vocabulo ecclesie sancte Eolalie. En José
Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 443, pp. 604-605.
521
955-Junio-21. El abad Tandino, del monasterio de San Adrían, entrega el cenobio
a San Rosendo. Con ello entregan duas illius villas, unam quam dicunt in Lemos
Linares, et ala qua dicunt in Ramo Covas. En José Miguel ANDRADE CERNADAS,
O tombo de Celanova…, t. II, n. 511, pp. 706-707.

207
dicent alio monasterio de sancto Pelagio522. Esta comunidad ya
existiría en el año 1005, momento en que lo habitaba Zucaria, hija de
los fundadores de Santa María de Ribeira (Xinzo de Limia, Ourense)523.
Estaríamos, pues, ante un templo muy temprano dedicado al mártir
cordobés. En opinión de J.M. Andrade Cernadas, su localización exacta
estaría en la parroquia de San Paio de Mosteiro (Bóveda).
Finalmente, el cenobio de San Pedro se perfila como el de más
complicada identificación. Sabemos de él por una referencia indirecta
del 959, en la que se nos habla de una uilla en Búbal que había
pertenecido a esta comunidad y a la sazón había pasado a la casa
rosendiana524. Parece, de nuevo, un cenobio cuya vida religiosa ya se
había extinguido. Su identificación es extremadamente compleja, dada
la penuria de datos. Andrade Cernadas lo identificó con San Pedro de
Ribasaltas, a las puertas de la ciudad de Monforte. Desconocemos por
qué motivo optó por este lugar, del que nuestras primeras informaciones
datan del siglo XII, cuando Alfonso IX ofrece su iglesia y coto a la sede
lucense, sin que se haga referencia a ningún carácter monacal525. Cierto

522
274. 1043-marzo-17. El abad Aloito dona el monasterio de Ribeira a Celanova.
Establece que si alguien contraviene su decisión pergat ad alios monasterios que sic
fuerit de nostro avolenco, entre los cuales cita in Lemaus ubi dicent alio monasterio
de sancto Pelagio. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de
Celanova…, t. I, n. 274, pp. 400-403.
523
1005-febrero-13. Pleito entre el diácono Aloito y el monasterio de Palaciolo, por
la tenencia del monasterio de Santa María de Ribeira. El cenobio fue fundado por
Alfonso y Gutina, quedando posteriormente al frente de él su hija Zucaria, quién poco
antes de morir se trasladó a otro cenobio suyo: in territorio Lemabus quos nuncupant
Sancto Pelagio. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…,
t. I, n. 275, pp. 403-406.
524
959-junio-15. Los habitantes de la villa de Santa Eulalia, en Lemos, se reconocen
obligados a pagarle al monasterio de Sancti Petri de Lemos unde vos fratres
hereditarios habetis et traditos in pactos regule in monasterio Cellenove. En José
Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 446, p. 608.
525
1194-febrero-15. Alfonso IX dona las iglesias de Ribas Altas, con su coto, As
Nocedas y Gándaras (Piñeira) a la sede lucense. En Ventura CAÑIZARES DEL REY,
Colección diplomática III, n. 318, pp. 40-41.

208
es, no obstante, que su posición a orillas del río Cabe, casi equidistante
del Mao y del Cinsa, le otorga una lógica topográfica con el resto de los
establecimientos vinculados a Celanova, de la que sólo podría participar
el vecino cenobio de San Pedro de Valverde, para el que deberíamos
entonces adelantar su cronología. A pesar de ello, nos inclinamos por
esta segunda opción ya que, como desarrollaremos a continuación, era
un monasterio constituido en el siglo XI y con amplias posibilidades de
ser, en origen, una comunidad dúplice.

Con todo, podría tratarse de cualquiera de los templos dedicados


a San Pedro a lo largo y ancho de Lemos, hasta un total de siete en la
Plena y Baja Edad Media, número al que podrían sumarse los tres
lugares nombradros como el primero de los apóstoles en San Miguel de
Marcelle, San Vicenzo de Pombeiro y Santa María de Amandi. Éste
último con el respaldo de aparecer quizás en la propia documentación
celanovesa, aunque adscrito a Quiroga526.

A la acción de uno de estos tres últimos monasterios podría


deberse el núcleo de propiedades que Celanova poseyó en la orilla del
río Lor y cuyos diplomas anteceden la fundación de la abadía. Nos
referimos a las uillae de Salcedo y Domiz (San Xoán de Salcedo, A
Pobra do Brollón) y Vilachá (San Mamede de Vilachá, A Pobra do
Brollón)527. No obstante, estas pudieron llegar al monasterio orensano
a través de la propia familia de San Rosendo, que como sabemos tuvo
una importante presencia en Lemos.

526
937-diciembre-2. Ragefredo intercambia con el presbítero Viman un linar en el
territorio de Quiroga, ubi dicitur eclesia Sancti Tyrsi et iacet ipsa terra iuxta alium
linare de ecclesia Sancti Petri. La vecindad entre dos lugares denominados San Tirso
y San Pedro en la actualidad solo se da en Santa María de Amandi. En Emilio SÁEZ,
Carlos SÁEZ, Colección diplomática del Monasterio de Celanova…, t. I, n. 56, pp.
129-130.
527
886-abril-13. Argemiro entrega al rey Alfonso III las villae de Salzeto, Villa Plana,
Dominici en territorio Lemaos. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo
de Celanova…, t. I, n. 233, pp. 329-330.

209
Finalmente, tampoco podemos descartar el vínculo del
monasterio de Celanova con el cenobio de San Martiño do Hermo (en
el lugar de San Martiño, San Ramón do Chao de Fabeiro, Monforte de
Lemos). Su nombre revela la situación en la que se encontraba en la
Baja Edad Media, a la sazón aún en los términos de Santa María de
Baamorto528. La primera referencia que conocemos a este monasterio
es una mención indirecta que aparece en el Tumbo de Samos529, pero
en una compra realizada por el degantario Quintila en el año 941 junto
al río Cinsa, el vendedor se refiere a las dimensiones del agro vendido
como usque in uestro termino de Boue Morto530. Lo más probable es
que el posesivo remita a una villa, antecedente de la parroquia de Santa
María de Baamorto, pero no podemos descartar una relación con el
monasterio de San Martín.
Todo este conglomerado celanovés en pleno corazón de Lemos
implica que la abadía orensana debió convivir en este espacio con los
monasterios de San Xoán de Cinsa y San Martiño do Hermo, además
de San Pedro de Valverde y el propio San Vicente del Pino. Además,
su iglesia de San Xillao de Tor531 queda enmarcada dentro del

528
1427-enero-23. Foro en San Martynno do Hermo, sub o signo de San Martyno de
Vaamorto (seguramente un error). En Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La
colección diplomática de San Vicente del Pino…, n. 96, pp. 442-443.
La advocación mariana de Baamorto la encontramos registrada desde el siglo XII, en
1177-octubre-12. El deán Rodrigo dona bienes a la catedral de Lugo, entre ellos uno
sub Parrochia sanctae Mariae de Boimorto. En Ventura CAÑIZARES DEL REY,
Colección diplomática III, n. 284, pp. 360-361.
529
In territorio Lemabus, in villa que dicunt Villa Martini, villa que comparavimus
de sorore Raniberta et de fratres sancti Martini de Vaymortuo. En 1020-1061. El abad
Diego dona al monasterio de Samos la iglesia de San Antolín. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 15, pp. 90-93.
530
941-enero-21. Kindiverga vende al diácono Quintila una tierra junto al río Cinsa,
usque in lucenza de Cersedelo, et usque in uestro termino de Boue Morto. En José
Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 452, p. 614.
531
El derecho de presentación de esta iglesia había pasado a manos de un particular
en 1238, que lo cede a su vez al monasterio de Oseira junto al de San Verísimo. En
1238-abril-9, Guillermo Núñez dona al monasterio de Oseira su derecho de patronato

210
arciprestazgo de Lemos y del arcedianato abacial. No tenemos noticia
de ningún enfrentamiento, aunque como decíamos antes, tal vez el
fortalecimiento de San Vicente y la pérdida de interés de Celanova
tengan alguna relación.
4.1.2 Los otros monasterios altomedievales.

Hemos abordado ya buena parte de los pequeños cenobios


altomedievales asentados en Lemos que no consiguieron tener
continuidad. Entre los restantes, algunos terminaron vinculados a la
iglesia de Lugo y otros al cenobio de San Vicente del Pino. En este
instante nos ocuparemos sin embargo de las únicas excepciones que no
hemos tratado aún, San Salvador de Mao y San Salvador de Ferreiros.

San Salvador de Mao parece localizado en torno a la parroquia


homónima del municipio de O Incio. La única noticia que tenemos de
él data del año 991, cuando es donado por Vermudo II a la abadía de
Samos532. En 1112 parece haber dejado atrás su condición monástica, y
figura como una iglesia más en la confirmación de los derechos
samonenses obrada por Alejandro III en 1175533

En el caso de San Salvador de Ferreiros, la primera noticia que


hemos encontrado data del año 1001, cuando aparece como una realidad

sobre varias iglesias, entre ellas monasterio sancti Victoris (San Vitoiro de Ribas de
Miño) et sancti Stephani Ripe Minei (Santo Estevo de Ribas de Miño) et sancti Iuliani
de Moreda (San Xillao de Tor, Monforte de Lemos). En Miguel ROMANÍ
MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa María de
Oseira…, t. I, n. 436, pp. 410-411.
532
991-julio-30. Vermudo II dona pro remedio anime mee monasterium sancti
Salvatoris, territorio Lemabus, prope rivulo Omano fundatum in villa que antea
vocabatur Planeto et modo dicitur sanctum Salvatorem. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 100, pp. 240-241.
533
1175-septiembre-15. Alejandro III confirma al monasterio de Samos todos sus
derechos jurisdiccionales y patronales, entre ellos in Humano ecclesiam Sancti
Salvatoris. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n.
53, pp. 153-157.

211
preexistente534. Casi dos siglos más tarde Gelvira Fernandi dona un
tercio del cenobio a la Orden de San Juan535, que aún existía en 1259,
última vez que queda recogido su carácter monacal536. Resulta curiosa
la escasez de datos de un establecimiento cuya existencia alcanzó el
siglo XIII.
4. 2 El gran monasterio de Lemos: San Vicente del Pino.

La historia medieval de Lemos no puede ser comprendida sin la de su


gran cenobio: el monasterio de San Vicente del Pino. Menos relevante
en la escena general que las otras dos grandes casas presentes en este
espacio, Samos y Celanova, la casa monfortina devendrá en la más
fuerte del territorio, pudiendo incluso provocar la pérdida de interés en
el de Celanova.

4. 2.1 La cuestión de los orígenes de la vida monástica


La relevancia comarcal del cenobio viene en buena medida
determinada por su situación, favorecida por la historia del lugar hasta
conferirle un fuerte sentido simbólico, y por su suerte pleno medieval,
al terminar por acunar, primero junto a Raimundo de Borgoña y después
al rey Alfonso IX, y en todos los casos junto al comes, al burgo de Pino
y posteriormente la villa de Monforte. El éxito de la nueva población
fue a la postre un éxito del propio cenobio, que acaparó buena parte de
los derechos y beneficios que esta generaba.

534
Figura como monasterio de Sancti Salvatori de Ferrierasci. En 1001-mayo-5.
Pleito mantenido entre Jimena Jiménez y Rodrigo Romaniz ante la reina Elvira por
unas heredades. En En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de
Samos…, n. S-10, pp. 456-458.
535
1181-abril-18. Donación de una porción del monasterio de Ferreiros al hospital de
san Juan por Elvira Fernández. En Ventura CAÑIZARES DEL REY, Colección
diplomática II, n. 294, pp. 379-380.
536
1259-abril-9. Martinus Petri dona a la Iglesia de Lugo el derecho de patronato del
Monasterio de san Salvador de Ferreiros. En Ventura CAÑIZARES DEL REY,
Colección diplomática III, n. 405, p. 227.

212
Pero mucho antes de llegar a ese punto debemos tratar el nada
secundario asunto de sus orígenes. El padre Yepes lo remontaba al
entorno del año 755537, en una línea seguida por G. Vázquez Sueiro538,
al dar por válido el diploma del Concilio de Oviedo. Mucho más
recientemente, E. Iglesias Almeida lo situó en los comienzos del siglo
X, en el entorno del siguiente documento relevante de su fondo, la
prueba caldaria539, extremo que podemos entender compartía C. Baliñas
Pérez al plantear un papel destacado del cenobio en el gobierno del área
central de Lemos en la misma centuria540.

Como ya hemos abordado al tratar la proto parroquia,


consideramos que una relectura más detenida del acta del 915 no
permite afirmar la existencia de una comunidad monástica en este lugar,
al no incluir ningún elemento que lo sugiera a excepción de la palabra
abad, con muchas otras interpretaciones posibles. Ello tampoco impide
que en algún momento antes del siglo XI se haya podido formar una
primera comunidad, uno de esos monasterios prebenitos que en pleno
puerperio durante la desorganización subsiguiente al colapso del reino
visigótico, disputarán traspasada la frontera del 1000 la jurisdicción
episcopal a sus sedes respectivas, parafraseando a F. López Alsina541.
En este abanico de posibilidades abiertas, tampoco podríamos
descartar el extremo que llegó a plantear P. Boo Pita apoyándose en el

537
Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente del
Pino…, p. 69.
538
Este autor reconoce ya la falsedad del diploma del 755, pero aun así da validez a
los datos históricos que recoge. En Germán VÁZQUEZ SUEIRO, Historia de
Monforte y su tierra de Lemos…, pp. 115-118.
539
Ernesto IGLESIAS ALMEIDA, Evocación histórico-artística monfortina…, pp.
15-19.
540
Carlos BALIÑAS PÉREZ, As orixes altomedievais da Terra de Lemos..., pp. 21-
24.
541
Fernando LÓPEZ ALSINA, “Da protoparroquia ou parroquia antiga
altomedieval...”, pp. 63-65

213
Inventario de Fray Mancio542: un origen geográfico distinto al de la
iglesia de San Vicente. Según tal relación, los monjes habrían ascendido
a la cima, a un lugar áspero y lleno de puntas para refugiarse de la
tiranía (islámica), en lo que desde luego no es un relato altomedieval.
El inventario no debía de especificar el lugar del que habrían partido,
toda vez que el autor plantea dos posibilidades fundamentales: la peña,
es decir en la propia falda del monte de San Vicente, en la ribera del
Cabe; y la margen contraria, en el lugar de las Cortes543. Este último
emplazamiento es particularmente interesante, pues aparece
especificado dentro del coto concedido al monasterio por el rey Alfonso
VII544 y en sus inmediaciones existió una iglesia puesta bajo la
advocación de San Claudio.
El supuesto de un traslado sería plenamente compatible con la
preexistencia de los templos de San Vicente y Santa María y con el
pasado de aquel como sede proto parroquial de Lemos. No obstante,
ningún otro indicio documental nos permite concluir nada, pues a fin de
cuentas aun conservando el Inventario de Fray Mancio, sería preciso
conocer el documento original que motivó el asiento.

542
Se trata de un inventario de los fondos del monasterio de San Vicente del Pino
realizado en el siglo XVI. Como ocurre con buena parte de la documentación del
cenobio, este inventario no se conserva ni en el archivo parroquial ni en el fondo del
AHN, sino en una colección particular de una familia de Monforte. El historiador local
F. Aira Pardo ha tenido acceso a él y sabemos que proyecta una publicación al
respecto, pero no hemos conseguido que nos facilitara ningún dato de este documento.
La única información que conocemos al respecto es a la que hace referencia P. Boo
Pita a mediados del siglo XX.
543
Pedro BOO PITA, “Localización del Monasterio benedictino de Monforte de
Lemos”, en Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y artísticos
de Lugo, t. 3, n. 27-28 (1948), pp. 180-185.
544
Conocemos esta concesión gracias a la confirmación obrada por Alfonso IX en
1191: Confirmo etiam eidem monasterio cautum de ipsis cortis que stant ex alia parte
Cauie. En 1991-marzo-29, Alfonso IX confirma los privilegios de sus antecesores al
monasterio de San Vicente del Pino. En Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La
colección diplomática de San Vicente…, n. 4, pp. 242-243.

214
Dejando de lado esta cuestión, lo cierto es que no conservamos
referencias directas al monasterio hasta la segunda mitad del siglo XI.
En 1073 encontramos por vez primera al abad monfortino como testigo
en un diploma del monasterio de San Salvador de Asma, en
Chantada545. Le siguen la donación de Bóveda seis años más tarde546 y
en 1098 la del cenobio de San Juan de Cinsa a Samos547.
En el 935 ya figuraba Sancto Vincencio de Pino entre los límites
de la villa de Kaneta (Santalla de Caneda, Monforte de Lemos), pero en
ningún momento se hace referencia a que se trate de un monasterio548.
Es, en todo caso, el testimonio más antiguo del topónimo, pues en la
prueba caldaria de 20 años antes apenas se remitían al Castro Actonio.
En resumen, no podemos hipotetizar la fecha de fundación de la
abadía de San Vicente, aunque nos parecen descartadas las teorías que
los situaban en torno al siglo VIII, y creemos que las voces que en
tiempos más modernos lo han retrasado al entorno del siglo X se

545
Abbas Fredenandu Sancti Vicentii Pino, figura entre los confirmantes en 1073-
enero-6. Ermesenda, Christi ancilla, confirma al monasterio de Chantada y a sus
monjes y monjas el testamento que había hecho su tía Ermesenda por el que donaba
la villa de Cusanca junto a otros bienes en Asma y Lemos. En José MÉNDEZ PÉREZ,
Pablo S. OTERO PIÑEYRO MASEDA, Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, El
Monasterio de San Salvador de Chantada…, n. 1, pp. 173-179.
546
Uille uiride Exemenus abba confirmat; de Sancto Uincencio de Pinnio fradel [...]
confirmat; de Sancto Stephano de Ripa Sili Guterre abba… . En 1079-junio-12. Los
condes Sancho y Ónega donan al monasterio de Antealtares la villa de Bóveda con
sus términos y las iglesias de Santo Estevo y San Martiño. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, San Paio de Antealtares, Soandres y Toques…, n. 5, pp. 178-180.
547
Comes Regimundo in Gallecia. Comes Froilani Didazi qui ipsa terra imperabat.
Abbas sancti Vincenti Micael. En 1098-noviembre-30. Vermudo Alfonso dona a
Samos la cuarta parte del monasterio de San Juan, junto al rio Cinsa (San Salvador de
Seoane). En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. S-
19, pp. 471-472.
548
Contra occidenti pro terminis de Sancto Vincentio de Pino et pro terminus de
Petrauzos. En 935-enero-2. Los condes Surio Gutiérrez y Gontroda donan al abad
Sabarico, de Pombeiro, la villa e iglesia de Caneda. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ,
Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo de
Pombeiro…, n. 1, pp. 53-54.

215
estaban dejando guiar por una lectura incorrecta del acta de la prueba
caldaria. En cualquier caso, la fundación debió tener lugar entre este
siglo y los albores del siglo XI, quizás de manera más o menos
simultánea al monasterio de Ferreira de Pantón.
4.2.2 Los siglos del favor real: XI-XIII.

Con cierta independencia del momento y lugar en el que el


cenobio monfortino fuera fundado, si algo parece innegable es que su
máxima expansión se produce a lo largo del siglo XII y la primera mitad
del XIII, cuando distintos monarcas van haciendo una serie de
donaciones escalonadas a la abadía. El cronograma aproximado de las
mismas, si nos remitimos a la documentación conservada en la
actualidad, publicada en su correspondiente colección diplomática,
mostraría un primer documento de Alfonso VII en el que confirmaba
las cláusulas contenidas en el acta fundacional del burgo, hoy no
conservado. En 1191, Alfonso IX confirmaría a su vez esos dos
diplomas, así como una donación anterior a ambas hecha por su abuelo
Raimundo de Borgoña. Le sigue una batería de seis donaciones y
privilegios en 1199, 1204, 1208, 1218, 1223 y una restante no datada.

La primera de las donaciones remontaría consecuentemente al


conde Raimundo. La existencia de esa inicial franquicia sería segura en
opinión de I. Ruiz Albi549, que sostenía acertadamente la supervivencia
de esta carta hasta tiempos relativamente cercanos, tras descubrir su
transcripción muy parcial en la colección de Sobreira y Salgado550.
La fortuna nos ha permitido localizar unas fotografías que
reproducen el documento perdido de Raimundo de Borgoña,
conservadas en la colección Boo Pita del fondo de Claudio Sánchez

549
Irene RUIZ ALBI, “Cancillería y documentos de Raimundo de Borgoña y la
infanta Urraca…” , pp. 207-208.
550
M-RAH, 9/4044(14), (sin data). Donación de Raimundo de Borgoña al monasterio
de San Vicente del Pino (incompleta).

216
Albornoz551. Gozan de una calidad que, con la excepción de algunos
pliegues, permite una aceptable lectura, muy condicionada en cualquier
caso por su fragmentación en distintas instantáneas y la imposibilidad
de consultarlas de modo simultáneo siguiendo las normas de la
institución que las conserva.
Tanto el nombre de la colección en la que se encuentran las
imágenes, como algunas referencias contenidas en el texto que lo
identifican con el diploma que afirmaba haber visto P. Boo Pita552.
El documento en pergamino estaba escrito en letra visigótica
muy tardía, con rasgos más cercanos a la carolina que el diploma de
1196, con el que se cierra el ciclo visigótico en la colección de San
Vicente553. Figuran en su intitulación el rey Alfonso VI y su esposa
Constanza, lo que situaría su redacción antes de 1093554, sin embargo,
en el cuerpo del diploma consta una datación imposible, el año 931.
Esta fuerte contradicción despierta las suspicacias en torno a su
falsedad, sin embargo, creemos que otros motivos, no del todo
excluyentes con esta última idea, podrían explicar este a priori grueso
error.

551
ACCHyS, Caja 34/Carp. 3/ doc. 4. (Sin data). Donación de Raimundo de Borgoña
al monasterio de San Vicente del Pino. 4 fotografías Junta para Ampliación de
Estudios. Centro de Estudios Históricos, Fondo Instituto de Estudios Medievales.
Archivo Fotográfico Claudio Sánchez Albornoz, Serie Cartularios Monforte de
Lemos Colección Boo Pita.
552
Fundamentalmente los templos de San Vicente, Santa María, San Claudio y Santa
Eufemia, las cuatro ermitas originales de la población que afirmaba haber encontrado
recogidas en un documento del siglo X. Véase en Pedro BOO PITA ''Santa Maria la
Real de la Régoa'', en Boletín de la Comisión de Monumentos de Lugo, 3, n. 29-30
(1949), p. 207.
553
Siempre según el estudio de Carlos RODRIGUEZ FERNÁNDEZ, La colección
diplomática de San Vicente…, p. 211.
554
Irene RUIZ ALBI, “Cancillería y documentos de Raimundo de Borgoña y la
infanta Urraca…” , pp. 207-208.

217
El tipo de letra presenta en este sentido un valor equívoco: si
bien su comparación con el documento de 1196 permitiría una datación
posterior a esta fecha, en línea con la tardía llegada de la letra carolina
en el Occidente peninsular y la pervivencia hasta momentos tardíos de
la visigótica555. La cancillería de Raimundo de Borgoña, tan
influenciada por el origen de su titular, podría estar ya trabajando con
una letra de transición a finales del XI, como se pone de manifiesto en
multitud de diplomas coetáneos del reino de León556.

En cualquier caso, dos afirmaciones pueden darse por


indudables: un documento suscrito por Raimundo de Borgoña existía
en 1191, momento en que Alfonso IX confirma todo lo obrado por su
atauo comite Reimundo557 y el diploma que nos ocupa, en el caso de ser
una falsificación, no podría ser muy posterior a esta última fecha.

Por otro lado, el carácter de acta fundacional del cenobio con el


que ha sido descrito en la Biblioteca Tomás Navarro Tomás, no parece
particularmente fundado tras su atenta lectura.
El texto se inicia con una triple invocación a San Vicente, San
Pelayo y San Miguel. La referencia al mártir de Córdoba sería suficiente
para invalidar la datación con la que cierra el propio pergamino (931).
No así para la fecha que sugiere la intitulación del rey Alfonso VI, su
esposa Constanza, y su yerno el conde Raimundo.
La institución a la que los monarcas y el conde se dirigen no
deja lugar a dudas: monasterii sancti Uincentii de Pino in territorio
Lemauus ubi est cenouiale decus Abbas domno Micahel. Seguramente

555
Véase Ainoa CASTRO CORREA, Colección diplomática altomedieval de Galicia
I: documentación editada en escritura visigótica (662-1234), Noia, Toxosoutos, 2011.
556
Irene RUIZ ALBI, “Cancillería y documentos de Raimundo de Borgoña y la
infanta Urraca…” , pp. 207-208.
557
1191-marzo-29. Alfonso IX confirma al monasterio de San Vicente de Monforte
todos sus privilegios. En Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección
diplomática de San Vicente…, n.4, pp. 242-243.

218
se trate del mismo abad Miguel que figura en la fundación del burgo en
1104558 y en la ya mencionada donación del monasterio de San Juan de
Cinsa a Samos en el año1098. El objetivo de Alfonso VI parece ser
devolver al monasterio villas, heredades e iglesias poseídas por los
antecesores de Miguel, y cuya referencia documental se había perdido
tras un incendio en el archivo del cenobio obrado por omines malos. La
ocasión se aprovecha para añadir una larga relación de nuevas
donaciones.

En primer lugar, se sitúan las decanis uel uillulis (…) ad


radicem ipsius monti: Sancta Maria derregula (sic), con sus senaras
localizadas al otro lado del río, en las Cortes, limitadas por los términos
de San Claudio y la vereda del Favario (Fabeiro). La referencia a la
iglesia de Santa María, ya atestiguada en la prueba caldaria del 915, se
complementa así por primera vez con su apellido de Regoa, más de una
centuria antes de su primera referencia conocida hasta la fecha559. Pero
además, la idea que se nos introduce aquí no es tanto la de un templo
como la de una villa con sus términos, que cruzan al lado opuesto del
río, al lugar de las Cortes, el mismo que se encargará específicamente
de confirmar Alfonso VII, y donde según el Inventario de Fray Mancio
se localizaba originalmente el cenobio. Los límites de la pequeña villa
son el Fabeiro, en el entorno de la actual calle Corredoira560, y los
términos de San Claudio, una iglesia -probablemente también una villa-
desaparecida en la propia Edad Media, localizada en el entorno de lo
que en el siglo XVI será el convento franciscano de San Antonio561.

558
Manuel RISCO, España Sagrada…, t. XL, pp. 226-227.
559
La primera vez que registrábamos el nombre era en 1333-mayo-27. Testamento de
Juan Sobrote. En Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de
San Vicente…, n. 23, pp. 277-279.
560
1708. Viña en el Fabeiro, al lugar que llaman Corredoira. En Inventario del
archivo del monasterio de San Vicente del Pino (1833), C4 L6 N.201, p. 28v.
561
Solía aber templo de San Claudio del que ya no ay mención sino en escrituras y
devia de estar donde se edificó San Francisco. En s. XVI, Descripción de la villa de

219
Ambos límites nos dibujan un lugar de las Cortes devenido en una
pequeña isla de Santa María de Régoa, en el lado opuesto del Cabe,
justo en el punto en el que desemboca el puente. A simple vista, solo la
presencia de esta edificación, no atestiguada hasta un siglo más tarde562,
justificaría esta anomalía.
En San Claudio, precisamente, cita varias heredades recibidas
en donación testamentaria. Las posesiones en su entorno se extienden
por Carude (de Alende563), con lareas, casas y cortiñas. En esta misma
orilla se localizarían varias villae identificadas por sus posesores,
repitiéndose la situación en la vega aquende, donde también se situarían
molinos y pesqueras. Otra villa, una larea y varias heredades
compradas por el propio abad Miguel se encontrarían en alguno de los
dos Carude. Otras cinco villas parecen localizarse en el entorno más
inmediato al monasterio, de las que se puede identificar una, convecina
al camino que unía el monte con Sesbalde.

Buena parte de la riqueza de la abadía parece provenir de los


fratribus de Sancto Acisclo de Guliati (Santo Acisclo de Gullade,
Monforte de Lemos), hablándonos así de un pequeño monasterio
altomedieval del que no teníamos constancia. De él parecen provenir
dos villae en el valle de Noceda, otra en O Incio, dos no localizadas, y
otras ocho en el propio Gullade, así como dos heredades y un pedazo
de tierra situado entre este último y Santalla de Caneda. Además, en

Monforte. En Manuela SÁEZ GONZÁLEZ, La platería en Monforte de Lemos, Lugo,


Excma. Deputación Provincial de Lugo, 1987, n. 2, pp. 101-102.
562
1192. Venta de una casa in terra de Lemos, in Pino (...) super ripam fluuii de Caue
inter viam publicam qua itur ad ipsum burgum de Pino (...) im principium pontis iam
dicti fluminis. En Elisa FERREIRA PRIEGUE, Los caminos medievales de Galicia…,
p. 227.
563
Como desarrollaremos en el capítulo dedicado a la villa, dos lugares del entorno
monfortino recibirán el nombre de Carude, uno en la misma margen que la población,
denominado Carude de San Lázaro, y el restante en la orilla contraria, denominado
Carude de Alende o de San Antonio tras la fundación del convento franciscano en el
siglo XVI.

220
Noceda se incluye la basílica de San Esteban, descartando así la opción
de San Xoán de Noceda, en O Incio, y confirmando la de Santo Estevo
das Nocedas, en Monforte de Lemos.
En el mismo Santo Acisclo de Gullade, pero por una vía distinta
al viejo cenobio, habían recibido una villa y varias heredades.

En Santalla de Caneda sumaban varias arrotellas, y tierras, así


como tres modios en la vereda. Quizás en esta misma parroquia se
situaba el monte en el cual edificó el abad Miguel una ermita (quizás la
hoy advocada a San Pelayo, en los límites de Caneda con la parroquia
de Santa Mariña do Monte) dedicada a la memoria de San Nicolás, una
advocación muy temprana para el siglo XI564.

En Martelli (Marcelle) había recibido el monasterio una villa de


la condesa doña Onega (coautora en el año 1079 de la donación de San
Martiño de Bóveda a la abadía de Antealtares565), lo cual confirmaría
que a comienzos del siglo XI el monasterio ya estaba fundado. La
misma persona entregó otra villa íntegra, no situada.

En Moreda, sub aula de San Salvador (San Salvador de Moreda,


Monforte de Lemos), junto a la raíz del castro de A Broza, varias
heredades. En este mismo lugar, o en su vecino San Romao (Pantón),
poseían dos villae.

564
El culto a San Nicolás fue muy popular desde momentos muy tempranos en el
Imperio Romano Oriental, donde se encontraba su santuario, en la ciudad de Mira
(Turquía). En Occidente no era un absoluto desconocido, pero la gran expansión de
su culto se produce a partir del año 1087, cuando sus reliquias son trasladadas desde
la costa de Anatolia a la ciudad de Bari (Puglia, Italia). Véase en Marta POZA
YAGÜE, “San Nicolás de Myra o San Nicolás de Bari”, en Revista Digital de
Iconografía Medieval, vol. III, n. 6 (2011), pp. 85-86.
565
1079-junio-12. Los condes Sancho y Ónega donan al monasterio de Antealtares la
villa de Bóveda con sus términos y las iglesias de Santo Estevo y San Martiño. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, San Paio de Antealtares, Soandres y Toques…, n. 5, pp.
178-180.

221
El conjunto se completaría en Villa Martini con sus villae de
Palatio y Pecina (San Fiz de Vilamarín, con sus lugares de Pacio y
Peciña), una viña en Sindinales (tal vez San Pedro de Sindrán, aunque
su situación junto a un templo dedicado a San Martín no encajaría con
ella), y villae en Savarici, Pinilli, Chavaga (San Xoán de Chavaga),
Laureta, Petrauzos (San Salvador de Reigada) y Ripas Altas (San Pedro
de Ribas Altas). En Broça (Santo Tomé da Broza, Saviñao) recibirían
viñas y cortinas, mientras que en Castillón y en Marçe (Marce, Santiago
de Vilar de Ortelle, Pantón) asumían otras dos villae. En Piñeiras poseía
varias arrotelas, lareas y pedazos de tierra.

Fuera de Lemos aún poseería la abadía la villa de Combarro en


territorio de Sarria, la iglesia de San Saturnino en Barbatello (tal vez
Barbadelo, Sarria), varias villae en el valle de Camba, otras en la orilla
del río Arenesci y varios elementos en Salinense.

Restan, finalmente, distintas arrotellas, linares, lareas y villae


en localizaciones no identificables.
Casi al final del diploma figura la data: era 969. No se trata de
la habitual posición en el escatocolo. Lejos de ello, figura inserta en el
último tramo de la enumeración del patrimonio del monasterio. Esta
anomalía, unida a lo extraño de tan burda falsificación en un marco
cronológico que no podría ir mucho más allá del siglo XIII, cuando la
memoria de Raimundo de Borgoña y Alfonso VI aún era cercana, nos
invita a buscar posibles explicaciones.
Una hipótesis verosímil que haría encajar todas las piezas
pasaría por entender que al final de toda la enumeración se inserta el
contenido de otro diploma datado con esa fecha, remarcando así la
solemnidad de aquello que recoge: la donación de las heredades de

222
Francos y Sezeda por el conde Nuno Sarraçini y su esposa la condesa
Goegena566.

La relevancia de esta pequeña donación es indudable. Consiste


en el lugar de Francos (Francos, San Martiño de Doade, Sober) con su
iglesia de San Mamés, así como las heredades de Ripa Sile de San Juan
y San Verísimo y su Sauto (Souto, San Martiño de Doade, Sober)
describiendo cuidadosamente los términos englobados: por la lucença
de Santa María, cacumen montium que dicit Monte Roso, Vilarino, el
rio Sil y el puerto de Donati (Doade), ascendiendo por el rio Rubiscum
y el valle de Seceda hasta la Lucenza, tierra Treme y siguiendo por la
vereda hasta los términos de Marcelle y Fenali, limitando con los de
San Pedro de Baños, y de nuevo al Sil. El monasterio recibía en este
espacio el cauto integro.

Si observamos el mapa, el espacio delimitado coincide a la


perfección con la actual feligresía de San Martiño de Doade, un coto
del monasterio de San Vicente, y, en sus límites occidentales, con parte
de los límites consignados en el documento del 791.
Esto último no quiere decir, por supuesto, que esa eventual
donación del 931 fuera auténtica, total o parcialmente, y que el
monasterio no pudiera aprovechar la pérdida de su archivo para
conseguir el reconocimiento de parte de sus demandas patrimoniales

566
Lo cierto es que este matrimonio lo encontramos atestiguado entre los confirmantes
de algunos diplomas del siglo X, como en Ego Didago et uxor mea Sxemena uobis
Nuno Sarrazinici et uxor uestre… 910. Diego y su mujer Xemena donan a Nunno
Sarraciniz y a su mujer, una viña en Villa Nazareno. En Antonio FLORIANO
CUMBREÑO, Diplomática española del período astur. Estudio de las fuentes
documentales del reino de Asturias…, t. II, n. 201, pp.386-387.
Nuño Sarraciniz también figura entre la lista de confirmantes (950)-mayo-18. Ramiro
II dona al monasterio de Guimarâes una villa junto al Duero. En Manuel CARRIEDO
TEJEDO, “El concilio de León del año 950, presidido por Ramiro II” en Tierras de
León: revista de la diputación provincial, León, Excma- Diputación Provincial, vol.
34, n. 93-94 (1994), pp. 16-18.

223
por parte de Raimundo de Borgoña, o que, incluso, haya sido
interpolado con posterioridad, por ejemplo, de manera simultánea a la
confección del diploma del supuesto Concilio de Oviedo. De hecho, no
se hace ninguna referencia a este coto en la confirmación de Alfonso
VII, diploma que se conserva muy incompleto, pero tampoco en la de
Alfonso IX, debiendo esperar a 1204 para que este mismo monarca
done la iglesia de San Martín de Doade quam incauto memorato
monasterio567. El diploma se cierra con la suscripción del conde
Raimundo.

Un segundo documento, preservado de idéntica manera,


contiene el acta fundacional del burgo de Pino. Disponemos de
Conservamos tres ejemplares: uno impreso de manera parcial en España
Sagrada568, otro copiado en la Colección Sobreira y Salgado569, y el
último en una traducción, más completa que las anteriores,
probablemente del siglo pasado, que ha llegado a nuestras manos
procedente de una colección particular de Monforte de Lemos, lo cual
sugiere nuevamente que este diploma no debió de desaparecer hasta el
siglo XX570.
El primer problema en que debemos reparar pasa nuevamente
por la datación. El padre Yepes la situó en el 1079, siendo corregido
por M. Risco al 4 de abril de 1104571. Nuestra capacidad de juicio al
respecto es nula, dado el desconocimiento del diploma original, pero

567
1204-octubre-29. Alfonso IX concede al monasterio de San Vicente del Pino
distintas rentas sobre la villa de Monforte y varias iglesias rurales de su entorno
inmediato, entre ellas la de San Martiño de Doade con su coto. En Carlos
RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente…, n. 7, pp.
247-248.
568
Manuel RISCO, España Sagrada… , t. XL, pp. 226-227.
569
M-RAH, 9/4044(45), 1104. Acta fundacional del burgo de Pino.
570
Colección particular, Monforte de Lemos. Anónimo. Traducción del acta
fundacional del burgo de Pino, 3 fols.
571
M. Risco en España Sagrada apunta a una mala lectura del número romano por
parte del padre Yepes, entendiendo MCXII donde debía leer MCXLII.

224
debemos alinearnos con M. Risco, como hicieran E. Pardo de
Guevara572 y Valdés y G. Vázquez Sueiro573, al entender que en 1079
ni Raimundo de Borgoña574 ni Froila Díaz575 se encontraban aún en
Galicia.
No entraremos por el momento en el contenido propiamente
dicho del documento, habida cuenta de que su contenido será mucho
más útil para el capítulo dedicado al propio burgo de Pino. Por el
momento, apenas nos centraremos en los beneficios que obtiene la
abadía con la fundación proto urbana, asentada sobre territorio del
cenobio: un tercio de la nueva población, de los ingresos de las
Kalendas (seguramente un mercado a celebrar cada primer día de mes,
como posteriormente desarrollaremos) y de todas las otras ferias que se
celebraran, así como tres casas sobre las que disfrutaría de inmunidad,
y en las que no podría entrar mayordomo ni sayón. A. Barón atribuye
esta inmunidad jurisdiccional a los movimientos del conde de Galicia
para ganarse el favor de los monasterios576.

Alfonso VII, como decíamos al comienzo, confirma estos


beneficios en un documento incompleto, del que se ha perdido
consecuentemente la data, pero que constituye el más antiguo de los
diplomas conservados. En general, parece centrarse más bien en las

572
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los señores de Galicia…, pp. 50-
52.
573
Germán VÁZQUEZ SUEIRO, Historia de Monforte y su tierra de Lemos…, pp.
140-142.
574
Trataremos en el próximo capítulo el debate sobre el momento de la llegada de
Raimundo a Galicia. En todo caso, todas las teorías lo situarían en una horquilla entre
el año 1087 y 1093, claramente después del año 1079.
575
Tras un origen en la zona de Astorga y El Bierzo, la primera vez que aparece
vinculado a Galicia es en el año 1091, al frente de la tenencia de Valdeorras, en la
diócesis de Astorga, en cualquier caso. En José Manuel CANAL SÁNCHEZ-PAGÍN,
“El conde leonés Don Fruela Díaz y su esposa, la navarra Doña Estefanía Sánchez
(siglos XI-XII)”, en Príncipe de Viana, año 47, n. 177 (1986), pp. 29-34.
576
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia…, pp. 281-286.

225
franquicias subsiguientes a la fundación, que en las iniciales de
Raimundo de Borgoña. Añade, no obstante, un concepto nuevo:
cautamus ubi (sic) tres casas in ipsa populatura ad monasterium.
Insuper cautamus eidem monasterio castrum… El resto del texto se ha
perdido, pero nos permite reconocer por vez primera la idea de un coto
del monasterio más allá de las tres casas iniciales, probablemente en
torno al propio monte de San Vicente por el uso de la fórmula castrum
(in castrum Actonium era situada la iglesia del mártir oscense en la
prueba caldaria)577.

Afortunadamente, la nueva confirmación obrada por Alfonso IX


en el año 1191 recoge la información perdida. El monarca confirma las
franquicias de su abuelo y del conde Raimundo, y añade que el cenobio
perciba todas las directuras en la población y en las ferias y mercados
por medio de su mayordomo, del mismo modo que el señor de la tierra
los recibiría por medio del suyo.

Confirma igualmente el coto, con la particularidad de que en


esta ocasión conservamos íntegra la descripción de sus términos:
Confirmo etiam cautum uestrum domuum in ipsa populatura
monasterio, et confirmo et ipsum cautum eiusdem castri ubi idem
monasterium positum est, cum molendinis et clibanis et capella
Sancte Marie, sicut a via concluditur. Confirmo etiam eidem
monasterio cautum de ipsis Cortis que stant ex alia parte Cauie sic
quod nullus sit ausus pro aliqua causa ipsi monasterio predicto modo
aliquo auferre uel inquietare aut uiolare578.

577
1126-1157. Alfonso VII confirma al monasterio de San Vicente la posesión de un
tercio de la población de Monforte de Lemos. En Carlos RODRÍGUEZ
FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente…, n. 3, p. 241.
578
1191-marzo-29. Alfonso IX confirma al monasterio de San Vicente de Monforte
todos los privilegios concedidos por sus antecesores. En Carlos RODRÍGUEZ
FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente…, n. 4, pp. 242-243.

226
Siguiendo lo expresado por Alfonso VII parece confirmar las
tres casas dentro de la nueva población y el coto sobre el castro donde
se localiza el monasterio, en la montaña de San Vicente, el castro
Actonio de la prueba caldaria. Los límites exactos del mismo no se
detallan, pero se especifica que forman parte de él los molinos,
consecuentemente la vega del río Cabe, cuyas infraestructuras
hidráulicas ya aparecían en la donación original; y la capilla de Santa
María, la iglesia de Régoa. También forma parte del coto, de nuevo, el
espacio de las Cortes, al otro lado del río Cabe, justo donde desemboca
el puente, atestiguado documentalmente un año después 579. El vínculo
de este espacio con la existencia del puente parece ahora casi indudable.
El dominio del monasterio sobre este espacio es particularmente
espinoso. El problema estriba en que nunca más volvemos a tener
documentada la existencia de un coto en el monte de San Vicente, que
forzosamente habría de incluir entonces la villa amurallada y parte de
sus arrabales. Tanto es así que C. Rodríguez Fernández obvia el cautum
y afirma que “no consta que los abades de Monforte ejercieran jamás
jurisdicción civil ni criminal sobre la villa y su alfoz”, reduciendo su
señorío temporal a los diferentes cotos periféricos580.
En nuestra opinión, el dominio temporal de la casa de San
Vicente sobre el monte es innegable para buena parte del siglo XII, al
menos entre la confirmación/concesión de Alfonso VII y los momentos
posteriores a la confirmación de Alfonso IX en 1191. Es a partir de este
momento cuando debieron operarse los cambios que justifiquen una
desaparición de esta concesión jurisdiccional. En esta línea, nos parece

579
1192. Venta de una casa in terra de Lemos, in Pino (...) super ripam fluuii de Caue
inter viam publicam qua itur ad ipsum burgum de Pino (...) im principium pontis iam
dicti fluminis. En Elisa FERREIRA PRIEGUE, Los caminos medievales de Galicia…,
p. 227.
580
Carlos RDORÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente…,
p. 89.

227
preciso comprender las donaciones del mismo Alfonso en 1199 y 1204.
En la primera de ellas el monarca deja traslucir una serie de cambios
urbanos operados a la sombra del monasterio, entre el burgo de Pino y
la villa de Monforte que justifican nuevas donaciones ante las pérdidas
ocasionadas por la acción pobladora. Juzgado a nuestro entender como
poco probable que estos daños remonten a la fundación del burgo casi
100 años atrás, las nuevas franquicias deben obedecer a otros procesos
que abordaremos con la suficiente profundidad en el capítulo
específico. De entre todos ellos tan solo trataremos por el momento uno:
la desaparición del viejo coto.

El rey afirma que en contraprestación de las heredades del


monasterio, situadas donde la villa se ha poblado y todo aquello que el
cenobio poseía de sus predecesores en el burgo de Pino, le entrega 400
sólidos anuales a perpetuidad, equivalentes a la mitad del portazgo de
la villa, que deberá cobrar el mayordomo de la abadía.

Tras esta acción se esconde una ya consolidada política de


favorecimiento a monasterios y catedrales a cuenta de los generosos
réditos producidos por las nuevas entidades urbanas a lo largo de toda
Galicia, como ocurre entre Ribadeo y la abadía de Meira, el burgo de
Faro y la iglesia compostelana581, o el portaticum del puerto de Tui y
su sede episcopal582. De hecho, tan solo unos días antes, el monarca
había entregado un cuarto del portazgo de Mondoñedo a su iglesia583.
La política se repite fuera de Galicia, tal y como ocurre entre
Llanes y el monasterio de Valdedios o entre Avilés y San Salvador de

581
Fernando LÓPEZ ALSINA, “Pro utilitate regni mei: as cidades e a orla costeira
do Miño...”, pp. 214-220.
582
Jean GAUTIER-DALCHÉ, Historia urbana de León y Castilla en la Edad
Media…, pp. 232-234.
583
César GONZÁLEZ MÍNGUEZ, El portazgo en la Edad Media: aproximación a
su estudio en la Corona de Castilla, Bilbao: Universidad del País Vasco, 1990, p. 55.

228
Oviedo584. También fuera del reino encontramos situaciones análogas,
como el diezmo sobre el portazgo aplicado a paños, armas y cueros de
Castro Urdiales, que Alfonso VIII entrega a la catedral de Burgos en
1192585, o el diezmo del puerto de Santander que ofrece a la misma
institución586.
El sentido de donación que busca resarcir a una institución
religiosa por las pérdidas vinculadas a una fundación urbana tampoco
es extraño. Lo encontramos de manera casi paralela a comienzos del
siglo XIII con la fundación de A Coruña y su relación con el viejo burgo
de Faro, compensando el monarca en la primera las pérdidas de la
iglesia compostelana con el declinar de la estrella del segundo587.
Situaciones parecidas hallamos en Asturias tras la fundación de la Pola
de Santa Catalina de Gijón y de la de Maliayo (Villaviciosa)588, y en el
reino de Castilla entre Laredo y el monasterio de Santoña, a costa del
que fue fundado589. La utilidad de estas políticas resulta evidente
atendiendo a la escasa suerte de un núcleo que contase con el frontal
rechazo de una institución de estas características, como ocurriría entre
la nonnata Pola de Sariego y el cenobio de Valdediós590.
Sin embargo, en nuestro caso, este pago acompañado de la
concesión y confirmación de molinos, aquas, acenias et casas quas
modo ibi habet, preter illas que non sunt incautate a tempore

584
El mismo Alfonso dona a la Sancta Ouetensis una tercera parte de la villa, con sus
derechuras y pertenencias y con la tercera parte del navage del puerto. En Fernando
LÓPEZ ALSINA, “Pro utilitate regni mei: as cidades e a orla costeira do Miño...”, p.
219.
585
Jean GAUTIER-DALCHÉ, Historia urbana de León y Castilla en la Edad
Media…, pp. 90-93.
586
Ibidem, pp. 232-234.
587
Fernando LÓPEZ ALSINA, “Pro utilitate regni mei: as cidades e a orla costeira
do Miño...”, pp. 220-223.
588
José Ignacio RUIZ DE LA PEÑA, Las polas asturianas…, p. 155.
589
Jean GAUTIER-DALCHÉ, Historia urbana de León y Castilla…, pp. 90-93.
590
José Ignacio RUIZ DE LA PEÑA, Las polas asturianas…, p. 155.

229
imperatoris, así como cortes quas habet ultra ipsum pontem, es decir,
prácticamente lo mismo que formaba parte del coto, pero sin que se
entienda su supervivencia, sino más bien una propiedad dominical,
parece distinto. Recuerda de hecho a la política llevada a cabo por
Alfonso IX cuando sus proyectos urbanos chocaban con los derechos
de otras instituciones: expropiar y compensar, tal y como sintetiza F.J.
Pérez Rodríguez para Baiona, Salvaterra y Betanzos591.

El parangón más cercano lo encontraríamos en 1201 con la villa


de Baiona, fundada sobre el viejo coto de Erizana, perteneciente al
cercano monasterio de Oia, al que se lo compró intercambiándole una
serie de bienes y derechos y entregándole la iglesia de la población592.
En el caso de Betanzos, Alfonso IX le concede en 1219 el traslado al
castro de Untia, a la sazón perteneciente al monasterio de Sobrado, al
que compensó con rentas sobre el tráfico marítimo y terrestre y la mitad
de las iglesias que se fundaran en la nueva villa593.

Ambos ejemplos parecen meras reproducciones de lo que había


ocurrido en 1199 con la villa de Monforte, donde el monarca otorga a
San Vicente todas estas concesiones a modo de compra del espacio del
monte, seguramente también del coto monástico del que nunca más
vuelve a quedar rastro.

La analogía se alarga en 1204, cuando reconociendo un litigio


abierto entre el concejo local y la abadía, Alfonso IX amplíe las
donaciones de cinco años antes con la tercera parte de los fumazgos, la
mitad del portazgo, la novena parte de las caloñas y todas las iglesias,
presentes y futuras, de la población. Añadía las iglesias de Ribas Altas,

591
Francisco Javier PÉREZ RODRÍGUEZ, La villa de Monterrei…, pp. 15-18.
592
Julio GONZÁLEZ, Alfonso IX…, p. 248.
593
Jean GAUTIER-DALCHÉ, Historia urbana de León y Castilla…, pp. 87-90.

230
A Vide, Mato, Seteventos y Doade quam incauto memorato monasterio
cum sua parrochia594.

El monarca era perfectamente consciente de la amenaza para la


villa que constituiría la oposición del monasterio, como él mismo había
sufrido en Baroncelli, donde la negativa de Celanova frustró sus
proyectos urbanos, debiendo aguardar la fundación de Monterrei hasta
el reinado de su nieto, Alfonso X595.

La batería de donaciones destinadas a cubrir las pérdidas


patrimoniales y jurisdiccionales aún se completan en 1208 con la
concesión del monte realengo de Vilar de Mouros (actual enclave de la
parroquia de Doade, separado de ella por la de Marcelle)596, en lo que
tal vez haya que leer un intento por resarcir la pérdida del coto sobre un
monte por otro; y, en fecha desconocida, la capacidad para nombrar al
clero de sus iglesias libremente 597. Además, en 1223 el rey basculaba
en favor del cenobio en un nuevo conflicto con el concejo local,
sentenciando que ninguna voz se amortizara en Monforte sin la
presencia del mayordomo del monasterio598.

594
1204-octubre-29. Alfonso IX concede al monasterio de San Vicente del Pino
distintas rentas sobre la villa de Monforte y varias iglesias rurales de su entorno
inmediato, entre ellas la de San Martiño de Doade con su coto. En Carlos
RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente…, n. 7, pp.
247-248.
595
Julio GÓNZALEZ, Alfonso IX…, pp. 244-249.
596
1208-julio. Alfonso IX dona a San Vicente del Pino el monte realengo de Vilar de
Mouros. En RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San
Vicente…, n. 8, pp. 249-250.
597
1188-1230-marzo-23. Alfonso IX manda que el monasterio de San Vicente de
Monforte nombre al clero secular en sus iglesias, y que nullus caballarius nec rico
homo nec aliquis alius contrariet eos super hoc nec demandet quicquam ipsis clericis
propter hoc. En Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de
San Vicente del Pino…, n. 12, p. 255.
598
1223-marzo-23. Alfonso IX se dirige al concejo de Monforte y ordena que ninguna
voz se amortice en la villa sin el mayordomo del monasterio de San Vicente. En Carlos

231
Muy probablemente para mayor seguridad, la abadía buscó la
sanción de Roma a todas sus nuevas prerrogativas, en un momento en
que se estaba enfrentado a la sede lucense por las espirituales, que
consiguió con la confirmación de Inocencio III en 1213599.
4.2.3 La evolución del cenobio entre los siglos XI y XII.

Allende las donaciones regias, el corpus documental del cenobio


de San Vicente editado y estudiado por C. Rodríguez Fernández apenas
comprende dos aforamientos para el periodo comprendido entre los
siglos XI y XIII. Consecuentemente, podemos considerar bien
estudiada la situación del monasterio en la Baja Edad Media, pero no
así la Plena Edad Media. Por ello que presentamos en este apartado un
pequeño compendio de diplomas inéditos, procedentes de diferentes
fondos conservados en Madrid, con los que buscamos mejorar el
conocimiento de la abadía en estos siglos.
En primer lugar, dentro del mismo fondo fotográfico en el que
hemos hallado la donación de Raimundo de Borgoña, localizamos otros
conjuntos de instantáneas que reproducen un mazo de traslados
modernos de documentación medieval de los siglos XI y XII, algunos
ya conocidos, como la prueba caldaria y las confirmaciones de Alfonso
VII, y otros completamente nuevos: de 1099 y 1181. Su carácter de
traslado nos impide intentar terciar en su eventual fidelidad textual y
nos obliga a confiar en la buena lectura del redactor moderno en
aspectos tales como la datación600.

RODRIGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente del Pino…,


n. 11, p. 254.
599
1213-mayo-30. Bula de Inocencio III confirmando todos los privilegios otorgados
por Alfonso IX al monasterio de San Vicente del Pino. En Carlos RODRÍGUEZ
FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente del Pino…, n. 9, p. 251.
600
ACCHyS, AEHCaja 34/Carp. 3/ n. 20. Conjunto de fotografías que contienen los
siguientes documentos: a)Acta de la prueba caldaria (915), b) Venta de Odoario
Ordoniz de la villa de Villaber, c) Trueque de la iglesia de San Mamés de Villacha

232
El primero, de 1099, es la compraventa del núcleo de Villaber,
vendida a Munnio Petriz por Odoario Ordoniz in territorio Lemabus
(…) sub signo Sancti Iacobi, una descripción que tan solo encaja con el
lugar de Vilaverde, en Santiago de Castillón (Pantón) 601. Sin embargo,
hemos hallado este mismo documento inserto en la colección Sobreira
y Salgado, donde figura el escatocolo completo, y la fecha se retrotrae
hasta 1129, apareciendo el monarca Alfonso VII y su esposa
Berenguela602

El segundo, del año 1182, es una venta efectuada por Suario


Suariz y el que parece su hermano Velascus Suariz, de sendas partes de
la iglesia de San Mamés de Villa Plana de Salvadur (San Mamés de
Vilachá, A Pobra do Brollón, aún a menudo nombrada como Vilachá
de Salvadur, lugar de la vecina feligresía de Santa María de Rozabales)
al abad de San Vicente, Diego, y sus monjes. A todo ello se suma la
donación de todas las posesiones que tenían en el mismo templo y su
entorno, Orraca y Exemena Petriz, y Adefonsus Roderiquiz603.

El conjunto lo completa una donación de 1079, que pese a estar


inventariada como dirigida a San Vicente, parece haberse hecho en
favor del priorato de San Pedro de Valverde, de modo y manera que lo
abordaremos al tratar este pequeño cenobio.

hecha por Suario Suárez en 1182, d) donación de Alfonso VII al monasterio de San
Vicente; e) Privilegio de Alfonso IX en el que concede y confirma al monasterio de
San Vicente del Pino la tercera parte de esa población, f) Donación de Nuño García
al monasterio de San Vicente.
601
Ningún elemento sugiere el carácter de donación al monasterio de San Vicente con
el que ha sido inventariado en el ACCHyS: “Donación de Odoario Ordoniz de la villa
de Villaber al monasterio de San Vicente de los Pinos”.
602
M-RAH, 9/4044(56). 1129. Odoario Ordoniz vende unas heredades a Munio
Petriz.
603
La datación con la que ha sido catalogado exige una pequeña matización, pues si
bien la data Era 1220 nos arroja ciertamente el año 1082, al situarse en la Kalendas
Ianuarias debemos pensar en las postrimerías del mes de diciembre del año
precedente.

233
Continuando con el mismo fondo fotográfico, tenemos otro
diploma del año 1111. Se trata nuevamente de un traslado moderno, en
el que habría sido trascendental juzgar el formato del pergamino, pues
recoge algunos datos trascendentales604:
Tras la triple invocación a San Vicente del Pino, San Miguel y
Santa María, Arias Arias testa su heredad de Castro ad ipso loco ubi est
habitatio monachorum (es decir, en el propio monte monfortino), junto
al abad Miguel, coherente con sus apariciones en los documentos de
1091-1093 y 1104, profitentes regula sancti Benedicti. Se trataría así de
la primera referencia certera a la introducción de la regla del patriarca
de Nursia en el monasterio monfortino, algo no tan extraño para este
momento, dada su larga extensión de manera simultánea la expansión
cluniacense605.

El testamento parece completarse con la iglesia de San Salvador


de Moreda, siendo suscrito entre un martes y miércoles de las nonas de
enero de 1111, bajo el reinado de la reina Urraca y la tenencia en terra
de Lemabus del comite Favila.
En la colección Sobreira y Salgado, por su parte, hay otros
testimonios de interés para el siglo XII. El primero nos remontaría a
1172 y consistiría en la venta al abad Velasco de San Vicente de varias
heredades en el Castro de Rezimir (Recimil, Santiago de Gundivós,
Sober). La vinculación con esta feligresía se hace indudable en las

604
ACCHyS, AEHCaja 34/Carp. 3/ doc. 16. Donación testamentaria de Arias Arias
de la iglesia de San Salvador de Moreda.
605
Para J.M. Andrade Cernadas la benedictinización de un cenobio no pasa por el
conocimiento de la regla en exclusividad, sino por toda una transformación más
profunda, que varía tradiciones arraigadas en el monacato altomedieval como los
cenobios dúplices o familiares. Señala, igualmente, el ámbito cronológico en el que
este paso definitivo tiende a darse con la extensión de la adhesión a Cluny. Véase en
José Miguel ANDRADE CERNADAS, El monacato benedictino y la sociedad de la
Galicia medieval…, pp. 25-26.

234
suscripciones finales al figurar Maria Osoriz prestamaria in colacione
Sancti Jacobi de Gundiuonis606.

Ya en el siglo XIII conocemos un pequeño conflicto surgido en


torno al derecho de percepción del portazgo, que tan prolijamente había
otorgado y confirmado Alfonso IX. En 1255 el juez del rey en tierra de
Lemos, Fernán Pérez, sentencia en el pleito abierto entre el monasterio
y Martín Fernández, vecino de Sarria. Este alegaba que los monjes le
estaban exigiendo el pago del portazgo en un lugar donde nunca antes
lo habían hecho, mientras que los del Pino presentaban un privilegio
regio que los habilitaba a la percepción de este tributo en todo Lemos,
con lo que tal vez no sea ninguno de los que conocemos y que se
circunscriben a Monforte. El juez, en consello (…) cum homees boos
dictó que cada mercader procedente de otro condado607 debía pagar el
correspondiente portazgo, pero tan solo en una ocasión608.

4. 3 El priorato cluniacense de San Pedro de Valverde


Entre los últimos anejos retenidos en lo espiritual por San Vicente del
Pino en el siglo XVIII se cita San Pedro de Valverde609, hoy una
pequeña feligresía del actual municipio de Monforte de Lemos, que a
la sazón y desde la Baja Edad Media acogía un priorato dependiente del
cenobio monfortino610. Por este mismo motivo, su fondo documental
quedó vinculado al de este, siendo publicado junto al resto de diplomas

606
M-RAH, 9/4044(72). 1172. Venta de una heredad en el castro de Recimil a San
Vicente del Pino.
607
Se trata de la palabra empleada en la transcripción recogida en la colección, en
lugar de la forma terra que sería la más conveniente.
608
M-RAH, 9/4044(85). 1255-febrero-1. Sentencia dictada por Fernán Pérez, juez del
rey en Lemos, sobre la percepción del portazgo por parte de la abadía de San Vicente.
609
AHN Clero-Secular_Regular, L.6352, Pleito con el monasterio de San Vicente del
Pino de Monforte sobre jurisdicción eclesiástica ordinaria y derecho de visita en la
villa de Monforte y sus anejos (1656-1723).
610
Carlos RODRIGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente…,
p. 72.

235
por C. Rodríguez Fernández. Se inicia en el siglo XIII con dos foros
datados en 1232611 y 1251612.

Los orígenes de este pequeño monasterio son, empero, más


antiguos. Sin poder descartar del todo que se trate del mismo cenobio
que figura en la documentación de Celanova en el año 959 como San
Pedro de Lemos (identificado por J.M. Andrade Cernadas como San
Pedro de Ribas Altas, aún cuando no nos consta un pasado monástico
para esta iglesia monfortina613), la vida monástica en este enclave queda
plenamente atestiguada a mediados del siglo XI, con la aparición de su
abad entre los confirmantes de un diploma del monasterio de Samos614.
En el mismo siglo XI, en algún momento entre 1020 y 1061
conocemos la existencia de la sorore Aeilo de Valle Viride615, con lo
que no podemos descartar una primitiva comunidad dúplice, muy
habitual entre el monacato altomedieval, tal vez corregida con la
entrada en la obediencia cluniacense. Esta idea se refuerza en la
donación hecha en 1079 por Nuno García en la que se cita al abba

611
1232. El prior de San Pedro de Valverde, Fernando Peláez, afora a Domingo Pérez
una heredad en Montecalvo. En Carlos Carlos RODRIGUEZ FERNÁNDEZ, La
colección diplomática de San Vicente…, n. 13, p. 256.
612
1251. El prior de San Pedro de Valverde, Pascasio, afora a Fernando Vermúdez
una viña en Reboredo, en Santa María de Baamorto. En Carlos RODRIGUEZ
FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente…, n. 14, p. 257.
613
959-junio-15. Juicio entre los habitantes de la villa de Santa Eulalia y el monasterio
de Celanova, heredero de los derechos que sobre dicha villa tenía el monasterio de
San Pedro de Lemos. En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O tombo de
Celanova…, t. I, n. 446, p. 608.
614
Exemenus monasterio Valis Viridi abbas. En 1078-septiembre-20. Odoario Pérez
dona al monasterio de Samos la villa de Ranego. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El
Tumbo de San Julián de Samos…, n. 176, pp. 348-349.
615
In territorio Lemabus, in villa que dicunt Villa Martini, villa que comparavimus
de sorore Raniberta et de fratres Sancti Martini de Vaymortuo; et hic in ipsa villa de
Martini alia villa que comparavimus de sorore Aeilo de Valle Viride meia cum cunctis
edificiis vel prestationibus suis. En 1020-1061. El abad Diego dona al monasterio de
Samos la iglesia de San Antolín y su monasterio con todas sus posesiones. En Manuel
LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 15, pp. 90-93.

236
Oxemenus et monachos uel fratres et sorores, ellos serán los receptores
de la villa de Pinilli (Santa María de Pinel, A Pobra de Brollón), por sus
términos antiguos e incluyendo el templo dedicado a Santa María. A la
luz del mismo texto, parece que la advocación del cenobio era San
Pedro y San Pablo y San Pelayo616.
Este pequeño monasterio entra en la obediencia cluniacense en
el año 1124 con la donación de Munio Romariz y su esposa María
Pérez617. Los donantes remarcan el carácter pro anima de su donación
sobre el cenobio y sus posesiones, al que afirman tener derecho por
herencia de sus abuelos618. Diez años antes le habían donado igualmente
el templo de San Pedro de Canaval (Canaval, Sober), tras recibirla como
merced por parte de la reina Urraca en gratitud por sus buenos
servicios619. Hemos encontrado la transcripción de este diploma entre
los fondos fotográficos de la biblioteca Tomás Navarro Tomás, del
CSIC, lo cual nos permite ampliar el conocimiento que teníamos sobre
esta donación. De acuerdo con el texto, la donación habría tenido lugar
en 1125, momento en que la pareja entregaba al cenobio dos tercios de
la propia villa de Valverde, que habían recibido anteriormente de la
reina Urraca, así como la villa de Populario (Probeiros, Santa María da
Parte, Monforte de Lemos), salvo un sexto que pertenecía a Samos, la
villa de Raigata con la iglesia de San Salvador de Petrauzos (Reigada,
Monforte de Lemos), y los templos de San Esteban de Nozeda (Santo

616
ACCHyS, Caja 34/Carp. 3/ doc. 20, 1079. Donación de la villa de Pinel al
monasterio de Valverde (mazo de traslados modernos).
617
Laura RÍOS RAMOS, “San Pedro de Valverde: Monforte de Lemos (Lugo” en
Francisco RODRÍGUEZ IGLESIAS (Dir.), Mosteiros e conventos da Península
Ibérica, A Coruña, Hércula., 2008, t. VI, pp. 192-199.
618
ACCHyS, Caja 34/Carp. 3/ doc. 11. 1124. Donación del monasterio de San Pedro
de Valverde a Cluny.
619
Manuel RISCO, España Sagrada…, t. XLI, p. 5.

237
Estevo das Nocedas, Monforte de Lemos), y San Pedro de
Kanauales620.

Unos pocos años antes, mismos Munio Romariz y María Pérez


habían hecho ya otra generosa donación al monasterio, incluyendo el
Palatio de Kaneta (Santalla de Caneda, Monforte de Lemos, tal vez el
lugar de Pacios en la vecina Chavaga) que había heredado de su padre
Roman Petriz, varias heredades en As Nocedas y Caneda y el mismo
lugar de Probeiros. Al mencionar este espacio desliza dos ideas
importantes: lo recibieron como donación de la reina doña Urraca y,
más relevante, este espacio se localiza en la orilla del río, dentro del
cautum de Valverde621.
Con todo, quizás este lugar de Probeiros constituyera en realidad
un coto separado, aunque vinculado al principal de San Pedro de
Valverde. Así se explicaría la referencia a un coto de Probeiros en el
año 1461622. En el siglo XVIII la totalidad de la parroquia se encontraba
englobada en un único coto dependiente del priorato de San Pedro de
Valverde623.

620
ACCHyS. Caja 34/Carp. 3/ doc. 7. 1125. Munio Romániz y su mujer María Pétriz
donan al monasterio de San Pedro de Valverde unas heredades en As Nocedas y
Caneda.
621
M-RAH, 9/4044(49). 1121-junio-13. Munio Romariz y María Petriz hacen una
donación al monasterio de San Pedro de Valverde.
622
311. 1461-octubre-22. La abadesa de San Salvador de Trives afora una viña en el
couto de Probeiros, entre las parroquias de San Pedro de Valverde y Santa María da
Parte. En Antonio MARTÍNEZ SÁEZ, El Monasterio de San Salvador de Sobrado de
Trives: estudio histórico y diplomático…, p. 549.
623
Rubén CASTRO REDONDO, Medir y delimitar en un mundo impreciso…, p. 591.

238
Imagen 24. El coto de San Pedro de Valverde, con el lugar de Probeiros.

El texto nos revela otros dos grandes datos en su comienzo, al


dirigirse al abad Godesteo et fratribus uestris (desapareciendo
consecuentemente las sorores que encontrábamos en 1079), que
habitaban el cenobio bajo la regula sancti Benedicti. Antes de entrar en
la observancia cluniacense, este pequeño cenobio se ha benedictinizado
y, consecuentemente, ha dejado de ser dúplice.
En resumidas cuentas, frente al pequeño cenobio dúplice que
vemos dibujado en la segunda mitad del siglo XI, en la segunda década
del XII nos encontramos una comunidad exclusivamente masculina, en
línea con su adopción de la regla benita, y al frente de un coto (cuyas
dimensiones desconocemos), siendo favorecido por la nobleza
vinculada a la reina Urraca. Será este mismo cenobio, y esa misma
nobleza la que mediada la tercera década de la misma centuria entregue
todo el conjunto a la abadía borgoñona de Cluny.

239
La entrada en la órbita de la abadía borgoñona coincide casi a la
perfección con la fecha de 1124, data de consagración del templo según
figura en la inscripción conservada en un dintel del edificio. Cabe
preguntarse, consecuentemente, si la nobleza que tanto estaba
beneficiando a Valverde no estaría igualmente detrás de la construcción
del templo que ha llegado a nuestros días. Se conserva una iglesia de
nave única, en la que se atisba el arranque de varios arcos fajones
propios de una bóveda de cañón, pese a que la cubierta es de madera.
Poco decorada en el interior y exterior, lo más destacable es su portada
principal, ya de regusto gótico, con cinco arquivoltas apuntadas, aún
policromadas en rojo y azul624.
En el mismo año 1124 el propio monasterio estaría
incrementando su patrimonio mediante compraventas, en este caso de
los lugares de Pilantes (desconocido) y Vilar Papi (Vilalpape, Bóveda).
El diploma los sitúa bajo el signo de Santiago, probablemente de la
vecina iglesia parroquial de Santiago de Ribas Pequenas (Bóveda), con
lo que San Bartolomé de Vilalpape aún no existiría. La fecha en todo
caso presenta un notable problema, pues en el cuerpo del texto no se
menciona un abad sino a domno Stephano priore de uale sancti Petri et
omnes cluniacenses fratres. La presencia de la reina Urraca en el
escatocolo impediría en todo caso postergarlo más allá de 1126, pero el
conjunto de la frase Regnante Regina Urraca in Legione et filio eius in
Toleto incrementa el desconcierto625.

En cualquier caso, los reinados de Alfonso VI y Urraca fueron


proclives a las donaciones a Cluny, particularmente en los años de
gobierno sobre Galicia de Raimundo de Borgoña626.

624
Laura RÍOS RAMOS, “San Pedro de Valverde: Monforte de Lemos…" , pp. 192-
196.
625
M-RAH, 9/4044(50). 1124. Pedro Gundisalviz vende varias heredades al
monasterio de San Pedro de Valverde.
626
Ermelindo PORTELA SILVA, La colonización cisterciense en Galicia…, p. 59

240
4. 4 El monasterio cisterciense de Santa María de Ferreira de
Pantón

En la parroquia de Santa María de Ferreira de Pantón, capital del


municipio de Pantón, se localiza el monasterio de la misma advocación,
si bien cenobio y sede parroquial constituyen templos diferentes, como
corresponde a un establecimiento cisterciense. Pese a ello, nada sugiere
que la situación haya sido diferente antes de la afiliación de la abadía al
Císter.
La feligresía de Santa María de Ferreira se funde con el pasado
protohistórico de la tierra de Lemos a través del castro que en ella se
conserva, y que da su nombre al lugar donde se asienta la capitalidad
municipal pantonesa. Aunque no se cuenta entre los castros
cristianizados de Lemos -el templo parroquial se localiza a casi 500
metros- su vinculación con un oratorio parece evidente en su aparición
en el 982 como Castro de Sancte Marie627. El nombre de Ferreira,
tomado del río que la atraviesa, parece haber denominado antes al
cenobio que a la feligresía, que en el 1080 era descrita como locum et
domum sancte Dei genitris Marie qui est de Monasterio Cellenove
tercia integra et in Gaudillani subtus monte Corneto discurrente rivulo
Serpentina et de alia parte Ferreira 628. Un siglo más tarde era
denominada Santa María de Basillao (nombre de un lugar cercano al
templo parroquial)629.

627
Nicandro ARES VÁZQUEZ, “Toponimia do Concello de Pantón...”, pp. 262-263.
628
1090-mayo-15. Donación a la iglesia de Santa María de Ferreira de una heredad
por parte del monje Ermorigo, como remedio de su alma. En José Miguel ANDRADE
CERNADAS, O tombo de Celanova…, t. I, n. 447, p. 609.
629
1180-febrero. Fernando II dona a Fronilde y al monasterio de Ferreira todo lo que
tenía en el coto de Ferreira, con las iglesias de Santa María de Basillao, San Vicente
de Deade, San Martiño de Siós y San Cibrán de Vilamelle. En Manuel RECUERO
ASTRAY, Paz ROMERO PORTILLA, María Ángeles RODRÍGUEZ PRIETO,
Documentos Medievales del Reino de Galicia: Fernando II (1155-1188) … , n. 173,
p. 218.

241
Desconocemos en qué momento el monasterio de Celanova
perdió el tercio de la iglesia de Santa María, aunque su inclusión en el
tumbo de la abadía sugiere que aún le perteneciera en el momento de la
confección del cartulario. En cualquier caso, la cercana fundación de un
nuevo monasterio sería un motivo fundamentado para alentar el
desinterés de la casa de San Rosendo, que como ya hemos visto
comienza a desentenderse del importante patrimonio que había
construido en Lemos.

Los orígenes del monasterio de Ferreira no son bien conocidos.


El diploma más antiguo de su fondo archivístico, del siglo X, nos
identifica un cenobio advocado a San Miguel, aunque T.C. Moure Pena
lo ha vinculado al vecino monasterio de San Miguel de Eiré, planteando
un vínculo inicial entre ambas abadías630.

La primera noticia segura del monasterio de Ferreira data de


1108: Sancti Salvatoris, in quorum nomine fundatum est extat arcisterio
Ferraria, territorio Lemabus. Su advocación inicial opta por el
Salvador, aunque la presencia mariana se observa ya en el mismo
diploma: Et concedo ad monasterium Ferrarie que vocitant Sancti
Salvatoris et Sacte Marie et sanctorum apostolorum631.

El nuevo monasterio, cuyo fundador desconocemos, se habría


adscrito a Cluny en 1117, aunque su obediencia a la casa borgoñona se

630
Teresa C. MOURE PENA, “Precisiones históricas sobre el monasterio cisterciense
de San Salvador de Ferreira de Pantón (Lugo) a partir de nuevos testimonios
documentales y arqueológicos”, en Cisterium (separata), año 55, n. 231, (abril-junio
2003), pp. 365-289.
631
1108-enero-26. Ximena dona al monasterio de San Salvador de Ferreira cuanto
posee junto a sus en Lemos, Sarria y Asma. En José Ignacio FERNÁNDEZ DE
VIANA y VIEITES, Colección diplomática del Monasterio de Santa María de
Ferreira de Pantón… , n. 5, pp. 22-23.

242
convirtió en algo efímero, que E. Portela Silva vincula a una excesiva
dependencia de sus protectores632.

El cambio en las preferencias de la monarquía, entre Raimundo


de Borgoña y Urraca, grandes benefactores de la abadía de la tierra natal
del conde, y el mayor interés por el Císter de Alfonso VII, en busca de
un aliado y de un prototipo de cenobio que no juzgaba tan ligado a sus
padres. Con todo el gran benefactor del Císter gallego será Fernando
II633.
Bajo el reinado de este último monarca se produce la donación
de la condesa Fronilde, que en 1175 afirma estar restaurando la vida
religiosa en el monasterio634, un ejemplo claro del fracaso cluniacense
que defendía E. Portela Silva como la gran causa del éxito del Císter635.
En el mismo año, la condesa dota su refundación con tres cuartos de la
iglesia de San Cibrao de Vilamelle (Pantón) y la mitad de las de San
Martiño de Tribás y San Martiño de Siós (Pantón)636. Con la actividad
de Fronilde, el cenobio pasa a estar ocupado por monjas cistercienses
en este mismo año de 1175637.
A partir de este momento la advocación del cenobio virará
progresivamente hacia Santa María, aunque San Salvador seguirá

632
Ermelindo PORTELA SILVA, La colonización cisterciense de Galicia…, p. 41
633
Ibidem, pp. 55-63
634
1175-diciembre-17. Fronilde Fernández restaura la vida monástica en el
monasterio de Ferreira y lo pone bajo la custodia del abad Vidal de Meira. En José
Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA y VIEITES, Colección diplomática del
Monasterio de Santa María de Ferreira…, n. 7, p. 24.
635
Ermelindo PORTELA SILVA, La colonización cisterciense de Galicia…, p. 48.
636
1175-diciembre-17. Segunda donación de Fronilde al monasterio de Ferreira de
Pantón. En Ventura CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática II, n. 283, pp.
358-359.
637
Ermelindo PORTELA SILVA, La colonización cisterciense de Galicia…, p. 41

243
apareciendo de manera ocasional 638. En cierta medida la doble
dedicación inicial parece mantenerse, aunque quizás por acción de la
comunidad cisterciense, la mayor importancia inicial de San Salvador
bascula ahora hacia Santa María.
Lo más sustantivo para nuestro interés es que en el año 1180
Fernando II concede a la misma Fronilde y a su monasterio todo lo que
poseía en el coto de Ferreira, de cuya existencia nos informa con dicha
concesión. El coto engloba cuatro parroquias: Santa María de Basillao
(de Ferreira), San Vicente de Deade, San Martiño de Siós y San Cibrao
de Vilamelle639, todas ellas en el actual municipio de Ferreira de Pantón.
Esta jurisdicción nunca más vuelve a quedar atestiguada, y todo apunta
a que desaparece en momentos aún muy tempranos. Desconocemos el
momento exacto y la razón que lleva a su fin.

Las fórmulas notariales de los diplomas suscritos en el propio


monasterio nunca llegan a registrar el coto jurisdiccional. Por el
contrario, nos muestran el concurso de los notarios condales del Val de

638
1364-enero-14. Maior Arias, abadesa de San Salvador de Ferreira, vende al obispo
de Lugo un quiñón en el coto de Vilanova. En María José PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo: Século XIV..., t. II, n. 657, pp. 749-750.
639
Cum tota silgaria et cum totum meum caritelum, cum caeteris pertinentiis ac
uocibus quae parte regia pertinent, et illis quatuor ecclesiis, uidelicet et sancta Maria
de Uazilano, sancti Uicenti de Deade, sancto Martino de Sioes et sancto Cipriano de
Uillamelli. Cauto etiam istud uobis. En 1180-febrero. Fernando II dona al monasterio
de Ferreira todo cuanto pertenecía al realengo en el coto de Ferreira. En José Ignacio
FERNÁNDEZ DE VIANA y VIEITES, Colección diplomática del Monasterio de
Santa María de Ferreira…, n. 8, p. 25.

244
Ferreira en la Baja Edad Media640, y seguramente ya los de la tierra en
el siglo XIII641.

Imagen 25. Mapa del efímero coto del monasterio de Ferreira de Pantón.

640
Por ejemplo, en Eu Fernán Falaco, notaro púplico por meu señor o conde dom
Fadrique enno Val de Ferreira. En [Link] Pérez, abadesa de
Ferreira, afora un lugar en San Xián de Eiré. Documento realizado en el monasterio.
En José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA y VIEITES, La colección diplomática del
monasterio de Santa María de Ferreira de Pantón…, n. 109, pp. 130-131.
641
Debemos recurrir a la suposición porque en ninguno de los diplomas del fondo de
Ferreira de Pantón datados en el siglo XIII se especifica el lugar de redacción. No
obstante, cabe pensar que la acción tuviera lugar en el propio monasterio, por ejemplo,
en Eu Iohán Domínguez, notario público del rey en terra de Lemos, por mandado e a
rogo das partes fiz escrivyr. En 1289-diciembre-12. Doña Mencía, madre de doña
Milia, con el convento de Ferreira da a Domingos Domínguez una viña en Pousadoiro,
San Lourenzo de Fión. En José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA y VIEITES, La
colección diplomática del monasterio de Santa María de Ferreira de Pantón…, n. 24,
pp. 37-38.

245
En resumen, además de su encuadramiento en el marco
diocesano lucense, buena parte de la población de Lemos se vio a su
vez encuadrada por la presencia cercana de multitud de monasterios. De
entre todos ellos destaca San Vicente del Pino, que aspiró precisamente
a impedir la jurisdicción eclesiástica de la mitra lucense.
El clero regular, particularmente cercano al campesinado y al
mundo rural, se convierte así en un importante contingente social de la
tierra de Lemos. Con sus heredades, sus viñas, sus cotos y su impronta
espiritual, los diferentes cenobios marcarán la economía, el encuadre
jurídico y la devoción de buena parte de la población rural.
La abadía de San Vicente terminará sin embargo físicamente
separada de su medio rural natural. Los distintos reyes deberán
compensarla para lograr su visto bueno a la nueva situación,
volviéndola así una institución de fuerte arraigo también urbano.
Los grandes movimientos monásticos de la Plena Edad Media,
Cluny y el Císter tendrán sus ecos en Lemos. El cenobio de Santa María
de Ferreira de Pantón, tras un efímero paso por el primero, terminará
por convertirse en la gran abadía cisterciense de la tierra de Lemos,
mientras que el pequeño priorato de San Pedro de Valverde será el gran
exponente cluniacense local, terminando, ya en las postrimerías de la
Edad Media, por depender de San Vicente del Pino.
Todos los anteriores formarán parte de una tupida red de
cenobios de distinto tamaño que cubrirán con mayor o menor intensidad
los distintos valles de Lemos. En total hemos podido señalar 23
monasterios, de los que 13 no sobrevivirán a la Plena Edad Media.
Buena parte de ellos terminarán vinculados a otras casas, algunos a
instituciones locales, pero otros muchos a abadías exteriores, sobre todo
Celanova, o a la iglesia diocesana de Lugo. A través de ellos podemos
atisbar un pedazo de la espiritualidad altomedieval, en la que este clero
regular tuvo un acercamiento profundo a la realidad rural de Lemos,

246
antes de que el prelado de Lugo ejerciera efectiva su jurisdicción, y
antes de que reyes y condes reorganizaran los equilibrios internos de la
tierra con la fundación de villas y alfoces.

247
5. TIERRA Y TENENCIA:
Lemos en la Plena Edad Media (1093-1327)

Desde mediados del siglo XI el territorium de Lemos deja paso


progresivamente en la documentación a una nueva entidad: la terra de
Lemos. Apenas unas décadas más tarde, comenzamos a atestiguar la
existencia de un tenente de Lemos, homogeneizándose así plenamente
el encuadre geográfico y el político. Con una y otro entramos en la
organización propia de la Plena Edad Media del noroeste peninsular.
En 1104 era fundado a la sombra del cenobio de San Vicente el
burgo de Pino. Si su padrino era el conde Raimundo de Borgoña, sus
padres eran el propio monasterio y el comes Froila Díaz y su esposa
Estefanía. Con esta creación arrancaba una historia urbana a la que
dedicaremos un capítulo propio, pero en opinión de E. Pardo de
Guevara, también comenzaba la andadura de la tenencia de Lemos,
iniciando, de hecho, en Froila Díaz su relación y estudio de los condes
de/en Lemos642. En cierta medida, C. Baliñas también se sumaba a esta
idea al entender la reorganización del espacio de Lemos, que
consideraba fragmentado desde el siglo X, bajo un poder unificado y un
centro concreto y nuevo, situando en este extremo la diferencia con la
situación precedente y, en cierta medida, el elemento imprescindible de
esta recuperada unidad643.
Sin embargo, como avanzábamos algunas páginas atrás, unos
años antes, en 1096 lo encontrábamos ya como comite Froila Didaz
viligatum Lemabus. La palabra puede ponerse en relación con uillicus,
una suerte de administrador fiscal en época visigoda, que en la Edad

642
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los señores de Galicia…, pp. 50-
52.
643
Carlos BALIÑAS PÉREZ, As orixes altomedievais da terra de Lemos…, pp. 21-
24.

248
Media devendría en oficial con competencias económicas, fiscales y
judiciales, en un sentido muy parecido al de merino644. Además, el
carácter condal aparece igualmente reflejado y, de un modo u otro,
podemos interpretar que uno de los espacios donde se ejerce es Lemos.
A. Barón incide en su desempeño ya de las funciones propias del poder
delegado, al impartir justicia entre el abad de Celanova y unos
particulares645. Del mismo modo, en 1098 volvemos a encontrar una
referencia a este personaje en la donación del pequeño cenobio de San
Juan de Cinsa (Seoane, Monforte de Lemos) donde ya figura bajo la
fórmula Comes Froilani Didazi qui ipsa terra imperabat 646.

No obstante, todo parece indicar que no sería en realidad Froila


Díaz el primero de la lista de tenentes de Lemos, pues el tumbo de
Samos recoge en 1093, apenas unos años antes, un tenente Lemos et
Sarriam comite domno Fernando647. Si bien no podemos afirmar que
este fuera ciertamente el primero de todos, necesita forzosamente
encontrarse, al menos, entre los primeros, como pronto
desarrollaremos.
Con esta fecha abrimos un capítulo dedicado a dos conceptos
entrelazados que dan lugar a una nueva realidad: tierra y tenencia,
germen último del poderoso condado cuyo origen podemos situar en
1327, fecha del nombramiento del primer conde de Lemos, Álvar

644
Según definición del Lexicon Latinitatis Medii Aevi Regni Legionis (s. VIII-1230)
imperfectum, consultado a través de [Link] [29-septiembre-2019;
12:00].
645
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia… , p. 296.
646
1098-noviembre-30. Vermudo Alfonso dona al abad de Samos la cuarta parte del
monasterio de San Juan de Cinsa. Son testigos el conde Raimundo, el conde Froila
Diaz y el abad Miguel de San Vicente del Pino. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El
Tumbo de San Julián de Samos…, n. S-19, pp. 471-472.
647
1093-junio-6. Elvira Núñez vende una heredad en territorio de Froián, bajo el
monte Oural. Entre los testigos encontramos al tenente Lemos et Sarriam comite
domno Fernando y al tenente froian Roderico Suerii. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ,
El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 225, pp. 409-410.

249
Nuñez Osorio, por merced de Alfonso XI648. Entre la primera mención
a un tenente o conde en Lemos, y su conversión en el conde de Lemos
situamos el conjunto de este capítulo.
5.1 La Tierra de Lemos

Las terrae son un elemento importarte de encuadre social,


político y geográfico de la Galicia plenomedieval. Comunes a todo el
reino de León, constituyen en opinión de F. López Alsina un distrito
para el ejercicio del poder, particularmente el realengo, representado a
través de los tenentes, con una extensión concreta y límites precisos,
confinantes con las de sus vecinas. Ejercía además como escalón
superior supralocal, de escala comarcal, agrupando en su interior a un
número variable pero siempre considerable de parroquias clásicas.
Podía igualmente fragmentarse en distritos menores649.

Frente al territorium, con el que mantiene claras semejanzas, la


terra aúna connotaciones de tipo político y geográfico, y sin embargo
parece anteceder en su aparición documental a su expresión política por
excelencia: los tenentes. Los estudios de M. Bermúdez Beloso
demuestran como la aparición de terrae tiende a adelantarse en Galicia
a la de tenens, anecdótica en el siglo XI y generalizada con el XII,
repitiéndose esta dinámica con las centurias XII y XIII para el caso de
los jueces y notarios. Esta autora ejemplifica, precisamente, con Lemos
este desarrollo de las apariciones documentales: 1093 el primer tenente,
1064 la primera referencia a la terra de Lemos y 1247/1267 la primera
referencia a un notario de Monforte/Lemos650.

648
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los señores de Galicia…, pp. 122-
131.
649
Fernando LÓPEZ ALSINA, “La articulación de las unidades de organización
social del espacio en Galicia… ”, pp. 76-77.
650
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do Occidente peninsular e a súa
organización territorial..., pp. 279- 392.

250
En puridad, existen al menos cuatro testimonios con fecha
anterior a 1064 en los que figura la terra de Lemos, si bien en dos de
ellos esta referencia prueba la falsedad del diploma:

- Acta del presunto concilio de Oviedo, celebrado en el 791 bajo


los auspicios de Alfonso II, proveniente de los fondos del
monasterio monfortino de San Vicente del Pino. En las primeras
líneas figura la fórmula In tota terra de Lemabus651. Dado lo
mucho que ya hemos argumentado acerca de la probada
falsedad de este texto, esta aparición tan sólo confirma lo ya
ampliamente demostrado.

- El inventario de donaciones de Alfonso III a la iglesia de Lugo,


fechado en el 897 e integrado en el Tumbo Viejo. Considerado
falso por Barrau-Dihigo, que lo sitúa en los siglos XII-XIII652.

- Acta de entrega de la iglesia de San Salvador de Flanello al abad


de Samos, en el 947. La frase exacta que recoge es In terra de
Lemos, loco predicto Flanello. El editor, M. Lucas no estimó la
falsedad ni la interpolación de este texto653.

- Una nota sobre una donación de Rodrigo a su esposa Sénior, del


1037, localizada entre la documentación de la iglesia lucense,

651
Et fuit ibi in ipsum Sanctum Concilium Spassandus, abba de cenobio Sancti
Uincenti de Pino, et dederunt ad ille in ipso concilio et ad sua ecclesia licentiam
ligandi (atque) solvendi in tota terra de Lemabus. En 791-mayo-26. Acta del supuesto
primer concilio de Oviedo. En Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección
diplomática de San Vicente del Pino…, n. 1, pp. 234-236
652
In terra de Lemos: ecclesiam Sancte Eulalie de Rege, uillam de Oliuetello Maiore
et altero Oliueto. In Uilla Ageredi, ecclesiam Sancti Iuliani ab integro, ecclesiam
Sancte Marine cum suo castro. En 897-junio-30. Inventario de donaciones de Alfonso
III a la sede lucense. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA,
“El tumbo Viejo… ”, n. 57, pp. 135-142.
653
947-mayo-1. Genitrigo dona al abad de Samos la iglesia de San Salvador de
Flavelo, en tierra de Lemos, que construyó en sus heredades. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 226, pp. 410-411.

251
donde figura en tierra de Lemus654. Como el resto de los
diplomas transcritos por V. Cañizares del Rey, carecemos de un
estudio acerca de su autenticidad, de gran importancia en este
caso. No obstante, la aparición en el mismo texto de la
referencia in provintia Galletia daría ciertos visos de
autenticidad, pues esta fórmula, de por sí infrecuente,
desaparece tras la decimoprimera centuria según el estudio de
M. Bermúdez Beloso655.

Durante la segunda mitad del siglo XI observamos la


convivencia entre la fórmula terra y territorio para referirse a Lemos.
Encontramos aún esta última forma en 1119656, e incluso en 1254657, si
bien se trata de un caso extraordinario.
5.2 La tenencia de Lemos

Pese a la atestiguada existencia en el año 1064 de la terra de


Lemos como un distrito propio658, la aparición en ese mismo año de lo
que parece un único mayordomo y juez para la suma de Lemos y

654
1037-diciembre-18. Nota de la donación de Rodrigo a su esposa Senior de varias
villae, entre ellas varias en tierra de Lemos. En Ventura CAÑIZARES DEL REY,
Colección diplomática II, n. 163, pp. 98-99.
655
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do Occidente peninsular e a súa
organización territorial..., p. 393.
656
Damus ipsam hereditatem pro alia vestra in territorio Lemabus, in loco predicto
Ecclesia Alba. En 1119-abril-17. Martin Peláez y su mujer donan al abad de Samos
una heredad en el lugar de Burvia en el Bierzo, a cambio de otra que el monasterio
tiene en tierra de Lemos, reservándose la mitad de los frutos de su propiedad. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 186, pp. 361-
362.
657
Que est in territorio de Lemos, in valle de Ferraria. En 1254-agosto-20. El obispo
de Lugo anexiona al monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil la iglesia de Santiago
de Cangas, localizada en el territorio de Lemos, en el valle de Ferraria. En Emilio
DURO PEÑA, El monasterio de San Esteban de Ribas de Sil…, n. 45, pp. 282-284.
658
1064-octubre-22. Sancho Quintilaz, representante de los herederos del degantario
de San Rosendo en Lemos, Kintila Díaz, lleva a juicio a Celanova por una heredad en
San Xillao de Tor, in terra de Lemabus. En José Miguel ANDRADE CERNADAS,
O tombo de Celanova..., t. I, n. 455, pp. 618-619.

252
Sarria659, y sobre todo, en 1082 la existencia de un vicario que entiende
de Miño a Sil y tiene su asiento en Larín (San Salvador de Larín,
Sarria)660, evidencian el desfase entre terra y tenencia. Todo apunta a
que durante varias décadas Lemos se mantuvo integrado en un mismo
distrito gubernamental y judicial con las tierras de Sarria661.
Frente a ello, la referencia de 1093 de tenente Lemos et Sarriam
sugiere la acumulación de mandatos en una misma persona, pero no la
existencia de un único distrito. Aún cuando Froila Diaz en 1110 pueda
reseñar su dominio igualmente de Miño a Sil662, siempre aparecerá
especificando su doble control sobre Lemos y Sarria. Además,
siguiendo los resultados de CODOLGA, el diploma de 1093 no es sólo
la primera referencia a un tenente en Lemos, sino también la primera a
uno en Sarria. La unidad que percibimos en 1082 ha dejado paso a dos
distritos en 1093.

En este breve lapso de tiempo encontramos un hecho


fundamental para la historia de Galicia y del conjunto del reino de León,
el matrimonio de la infanta Urraca con el borgoñón Raimundo, a los
que Alfonso VI entrega el control del territorio gallego con el título de
condes. La fecha exacta de la llegada de Raimundo a la Península no es
segura. B.F. Reilly apuntó al año 1087, vinculando la revuelta del conde

659
1064-marzo-5. Pleito ante Fernando I entre el abad de Samos y un representante
del monasterio de Destriana (León). Entre los jueces y vicarios que asisten al monarca
figura Ovecus Toimiriz, que est suus maiorinus maior sive et iudex in ista terra de
Lemos et de Sarria, ubi ista actio discurrit. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo
de San Julián de Samos…, n.113, pp. 255-256.
660
1082-octubre-21. Pleito sobre el monasterio de Barxa entre el abad de Samos y
Eita Goséndiz, vicario del Rey desde el Miño al Sil cum casa in Elarin. En Manuel
LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 4, pp. 66-68.
661
C. Baliñas señala también esta unidad junto a Sarria en Carlos BALIÑAS PÉREZ,
“As orixes altomedievais da terra de Lemos…” , p. 24.
662
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia…, pp. 330-331.

253
Ovéquiz a su llegada663 A. Gambra, sin negar su eventual presencia en
León en ese año, retrasó su asentamiento definitivo a 1091664, Más
recientemente, M. Calleja Puerta y A. Barón han planteado como
opciones más conservadoras las de 1090-1091665 y 1093,
respectivamente666.
Prácticamente en esa misma horquilla cronológica debemos
situar la generosa donación del mismo Raimundo al monasterio de San
Vicente del Pino que ya hemos tratado en su correspondiente capítulo.
Dado que en él se menciona a la reina Constanza, esposa de Alfonso VI
fallecida en la segunda mitad del mismo año 1093, su datación nos
coloca, como mucho, entre 1091 y 1093667.
Curiosamente, en la escritura de la donación no parece
referenciarse ningún tenente. La única figura de poder territorial que
suscribe es comes R, el propio Raimundo tal y como señalaba I. Ruiz
Albi668. A él se añade una referencia a la curia condal, un grupo de
notables muy cercanos al titular que lo acompañarán en las tareas de
gobierno y recibirán en pago el control de muchas de estas tenencias.
El propio Froila Díaz se contará entre estos magnates, ejerciendo como

663
Bernard F. REUILLY, El reino de León y Castilla bajo el rey Alfonso VI (1065-
1109), Toledo, Instituto Provincial de Investigaciones y Estudios toledanos, 1989, pp.
218-220.
664
Andrés GAMBRA, Alfonso VI. Cancillería, curia e imperio, León, Centro de
estudios e investigación “San Isidoro” - Caja España de inversiones, Caja de ahorros
y monte de piedad - Archivo histórico diocesano, 1997, t. I, pp. 479-480.
665
Miguel CALLEJA PUERTA, El conde Suero Vermúdez, su parentela y su entorno
social. La aristocracia asturleonesa en los siglos XI y XII, Oviedo, KRK, 2001, p. 549
666
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia…, pp. 85-95
667
Andrés GAMBRA, Alfonso VI. Cancillería, curia e imperio…, pp. 468-469.
668
Irene RUIZ ALBI, Cancillería y documentos de Raimundo de Borgoña y la infanta
Urraca, en Fernando SUÁREZ y Andrés GAMBRA (Coord.), Alfonso VI. Imperator
totius orbis Hispanie, Madrid, Ed. Sanz y Torres, 2011, p. 208.

254
mayordomo del conde en 1094669, y como tenente desde al menos 1091,
momento en que tenía encomendado el gobierno de Valdeorras670.

Se conjugan tres factores interesantes en este punto: la gran


cercanía cronológica al 6 de Junio de 1093, primera referencia a las
tenencias de Lemos y Sarria; el todavía embrionario sistema de
tenencias en el reinado de Alfonso VI, hasta el punto de que M.
Bermúdez Beloso apenas recoge un 0’5% del total de tenentes
reflejados en la documentación gallega para la segunda mitad del siglo
XI y 1% para la primera del XII671; y la relativa poca proclividad del
conde Raimundo a las concesiones de bienes patrimoniales en favor de
monasterios y abadías672.
A. Barón, siguiendo a Yepes, consideró el infrecuente diploma
monfortino como apenas una restitución documental de los bienes que
el cenobio ya poseía, necesario tras el incendio del archivo abacial673.
Sin cuestionar en ningún extremo esta idea, recogida en el propio texto
(que alude a un conflicto desconocido por nosotros), no podemos evitar
plantearnos la hipótesis de si la generosidad condal no estaría vinculada
al nacimiento de la tenencia.

Hemos desarrollado ya ampliamente como el crecimiento de la


abadía de San Vicente del Pino se debió, sobre todo, a las concesiones
regias paralelas al desarrollo urbano de Pino/Monforte. Se podría decir
que su situación fue la cornucopia de la abadía. Al haber llegado al
monte deseado por los tres poderes comarcales en primer lugar, fue
incrementando sus dominios y franquicias conforme crecía el núcleo
669
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia…, p. 246
670
Ibidem, p. 296
671
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do Occidente peninsular e a súa
organización territorial..., p. 298.
672
A. BARÓN apenas cita una en al monasterio de San Xoán de Poio. Abundan mucho
más las concesiones de inmunidades. En Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña,
conde de Galicia…, pp. 245-246.
673
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia…, pp. 386-387.

255
urbano y los intereses reales / condales en él. Quizás este proceso, que
conocemos en 1104 con la fundación del burgo, hubiera arrancado ya
algo más de 10 años atrás. No sería extraño que el conde Raimundo, en
pleno proceso de articulación del sistema de tenencias, y dispuesto a
dividir el viejo distrito de Sarria y Lemos, hubiera reconocido e
incrementado los bienes del cenobio monfortino a cambio de poder
situar en la cima de Castro Actonio algún tipo de primitiva fortificación
que actuara como núcleo central del poder del nuevo tenente.

Esta idea no puede pasar del estadio de simple hipótesis, toda


vez que las primeras menciones al castillo monfortino se demorarán por
siglos, pero resulta evidente que el comes precisará de un espacio
concreto desde donde ejercer su función. En cierta medida, lo que
precisaría un particular esfuerzo probatorio sería que en este momento
un territorio de esta envergadura no se dotase de un castillo que lo
dominara, de al menos una simple torre más simbólica que defensiva,
como las que se extienden en los siglos XI y XII a lo largo y ancho del
reino674. De haber sido así, pocos lugares podrían ser más apropiados
en todo el valle de Lemos, como señalaba ya R. Balsa de la Vega,
especulando con una eventual torre, tal vez edificada con materiales
perecederos, sobre la cima de San Vicente en 1104675. Dada su
visibilidad en un radio que roza los 15 km por el sur, hasta la orilla
contraria del río Sil, pocos espacios podrían ser más adecuados para este
tipo de construcción, más aún si entendemos que sobre esta misma
elevación estaban los restos del viejo castro central de los Lemavi y el
templo proto parroquial de Lemos. Darle al nuevo poder un lugar con
estas características justificaría sobradamente el reconocimiento y la

674
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia…, pp. 299-309.
675
Rafael BALSA DE LA VEGA, Catálogo-inventario monumental y artístico de la
provincia de Lugo: lo
llevó a término por Real Orden de 21 de junio de 1911, fotocopia de un manuscrito,
1912, pp. 163-64.

256
generosidad de Raimundo, además de las curiosas coincidencias
cronológicas.

Por lo demás, la presencia desde estos tempranos momentos de


una edificación defensiva sobre el castro Dactonio contaría con un
argumento a favor y uno en contra. Por un lado, nos explicaría por qué
motivo no se conserva ningún testimonio relativo a su construcción
posterior. Cuesta creer que el monasterio fortalecido al calor de las
donaciones de Alfonso VII y Alfonso IX permitiera de buen grado
compartir un espacio tan exiguo con la fortaleza condal sin asegurarse
nada a cambio. Esta crónica de un conflicto anunciado, en cierta manera
recogido en la leyenda local de la corona de fuego676, no parecería muy
explicable sino por la preexistencia de la edificación a las donaciones
regias del siglo XII.

En el lado opuesto estaría el hecho de que, a priori, la fortaleza


quedaría dentro del coto concedido al monasterio por Alfonso VII,
aunque la genérica descripción que de él poseemos no permitiría darlo
por seguro.
Si todo lo anterior fuera cierto, o al menos la vinculación entre
la donación y los orígenes de la tenencia, estos se situarían en una
pequeña horquilla entre el 1091 y junio de 1093. Si no lo fuera, el
intervalo podría abrirse, como mucho, a los once años trascurridos entre
1082 y esa última fecha.

676
Se trata de una arraigada tradición local acerca de un conflicto entre abad y conde.
Aunque los motivos del mismo varían según las versiones, incluyendo desde una
relación carnal entre el prelado y la esposa o la hija del noble hasta una disensión por
la construcción de un puente desde el palacio a la iglesia del monasterio, todas
coinciden en el violento final que le da nombre: el conde mandaría forjar una corona
de hierro y calentarla al rojo vivo, colocándola sobre las sienes del Abad mientras este
se encontraba sentado a la mesa. Véase en Ricardo R. VILARIÑO DE BARBEITO,
Monforte, sus monumentos, leyendas y tradiciones…, pp. 65-67.

257
No resultan pues unas fechas particularmente llamativas. El
consenso historiográfico acepta que tras las rearticulaciones
territoriales consecuencia de la crisis e inestabilidad políticas de finales
del siglo X y el primer tercio del XI677, la llegada de la nueva dinastía
con la coronación de Fernando I abrió la puerta a una reorganización de
la territorialidad del reino de León, más allá de que algunos sitúen en
este mismo instante la sustitución del viejo sistema de commissa y
mandationes por el nuevo de tenencias678, y otros la retrasen hasta el
siglo XII679. Se corresponde además con las primeras, aunque tenues,
apariciones de esta figura en Galicia, como hemos mencionado
anteriormente680.
La profundidad de los cambios y las atribuciones de los nuevos
tenentes son puntos que han generado igualmente visiones dispares en
la historiografía. No es nuestro objetivo descender hasta esos niveles, y
para nuestro marco concreto, quizás la mejor definición sea la que nos
aporta E. Pardo de Guevara y Valdés: depositarios de unos territorios
bajo el nombre de tenens o comes para el ejercicio de unas magistraturas
ni vitalicias ni hereditarias, al contrario, determinadas por el rey, en
nombre del cual ejercerían el poder político y judicial681.
El destacado papel jugado en todo este proceso por el propio
Raimundo de Borgoña no constituye tampoco ninguna novedad.
Además de la coincidencia plena con su llegada al poder gallego, la
curia palatina que rodeó al borgoñón incluía toda una pirámide nobiliar,

677
Álvaro CARVAJAL CASTRO, Bajo la máscara del regnum…, pp. 196-206.
678
Carlos ESTEPA DÍEZ, El reinado de Alfonso VI, Madrid, Spainfo Ings, 1985, p.
85.
679
Cristina JULAR PÉREZ-ALFARO, Los adelantos y merinos mayores de León:
siglos XIII-XV, León, Universidad de León, 1990, p. 58.
680
Remitimos de nuevo al estudio de Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do
Occidente peninsular e a súa organización territorial..., p. 279-392.
681
Eduardo PARDO DE GUEVARA Y VALDÉS, Los señores de Galicia…, t. I, pp.
59-60.

258
en la cúspide de la cual se situaban los condes, grandes magnates que
tendrán asegurado su control político sobre estas nuevas
demarcaciones, mientras todo un importante grupo de baja nobleza irá
ocupando cargos a su vez más pequeños, como merinos y vicarios, un
extremo que habremos de recuperar más tarde682.
Con todo, y tal y como ya hemos señalado, la generalización de
estas tenencias aún tardará algunas décadas. En este sentido, la
temprana aparición, histórica y documental, de una tenencia en el
espacio de Lemos nos pone de manifiesto la relevancia de esta tierra.
Importancia que se corrobora en palabras de C. Jular Pérez-Alfaro al
incluirla en las que califica como siete macrotenencias gallegas683.
La relevancia de Lemos deja su huella igualmente en la
designación de su cabeza, Froila Díaz, uno de los cinco magnates que
figuran en los diplomas de Raimundo: Pedro Fróilaz, Froila Díaz, Suero
Vermúdez, Nuño Velázquez y Sancho Pérez684. Su posición al frente de
dos de las macrotenencias, además de su cargo como mayordomo del
conde en el 1094, nos hablan de la relevancia del personaje. Tan solo
un territorio de gran importancia para el gobierno de Galicia sería digno
de un magistrado así, y solo un miembro del círculo más cercano al
poder sería digno de un cargo semejante.

Vinculado historiográficamente en el pasado al Cid a través de


su esposa doña Jimena, sobre todo por su aparición en el poema de Mío
Cid685, hoy se le considera hijo de Diego Pérez, descendiente de la

682
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia…, pp. 230-299.
683
Se trataría, además de Lemos, de Sarria, Limia, Montenegro, Monterroso, Toroño
y Trastámara. En Cristina JULAR PÉREZ-ALFARO, Los adelantos y merinos
mayores de León…, pp. 74-90.
684
Andrés BARÓN, Raimundo de Borgoña, conde de Galicia…, pp. 230-233.
685
Llegaba el plazo, querien ir a la Cort,
en los primeros va el buen rey don Alfonso,
el conde don Anric y el conde don Remond:
aqueste fue el padre del buen enperador:

259
familia Flaínez, con un importante patrimonio en Asturias y León686.
La relevancia de su familia parece atestiguada en su matrimonio con
Estefanía Sánchez -que suscribe junto a él el acta fundacional del burgo
de Pino-, vinculada a la familia real navarra687.
No se le conocen magistraturas previas a la tenencia de
Valdeorras, en 1091, y cinco años después ya simultaneaba las de Sarria
y Monforte. No obstante, lo encontramos vinculado a esta tierra en
1094, al ejercer como confirmarte de una donación en Mourelos (O
Saviñao) a la iglesia de Lugo, aunque sin que se le especifique ningún
cargo o dignidad688. En ese mismo año figura ya mencionado como
mayordomo de Raimundo de Borgoña689.
Su carrera política se habría acercado a la capital del reino tras
la muerte de Alfonso VI, asumiendo los condados en León, Astorga, el
Bierzo y Aquilare690. Esta idea coincide grosso modo con el dato

el conde don Fruella y el conde don Beltrán.


Fueron y de su reino otros muchos Sabidores,
de toda Castiella todos los meiores.
En José Manuel CANAL SÁNCHEZ-PAGÍN, “El conde leonés Don Fruela Díaz y su
esposa, la navarra Doña Estefanía Sánchez… , p. 23.
686
Inés CALDERÓN MEDINA, “La antroponimia de la nobleza leonesa
plenomedieval, un elemento de construcción de identidad y memoria nobiliaria”, en
Miscelánea Medieval Murciana, XXXV (2011), pp. 71-72.
687
José Manuel CANAL SÁNCHEZ-PAGÍN, “El conde leonés Don Fruela Díaz y su
esposa, la navarra Doña Estefanía Sánchez…” , pp. 24-28.
688
1094-diciembre-6. Carta de Mourelos. Suario, hijo del conde Munio envía su
cuerpo a la iglesia de Santa María de Lugo y le lega diversos bienes en su testamento.
En la primera columna de confirmantes suscriben numerosos obispos, en la segunda
varios abades y arcedianos, en la tercera Froyla Didat y otro personaje, sin ninguna
categoría asociada, y un comes. En Ventura CAÑIZARES DEL REY, Colección
diplomática II, n. 201, pp. 189-192.
689
En opinión de J. M. Canal no sería raro que Froila Díaz simultaneara la
mayordomía con la tenencia de Lemos, que considera cercana a la sede de los condes
de Galicia. En José Manuel CANAL SÁNCHEZ-PAGÍN, “El conde leonés Don
Fruela Díaz y su esposa, la navarra Doña Estefanía Sánchez…” , p. 32.
690
José Manuel CANAL SÁNCHEZ-PAGÍN, “El conde leonés Don Fruela Díaz y su
esposa, la navarra Doña Estefanía Sánchez…” , p. 32

260
esgrimido por Vázquez Seijas, que fijaba su partida de Lemos en
1111691. No obstante, ya en 1109 había devenido en Legionensium
comes692. Quizás la confianza que parece suscitar entre Raimundo de
Borgoña y Urraca durante su gobierno al frente de Galicia se haya
mantenido con el ascenso de la reina al trono leonés, entregándole el
control del territorio de la capital.
Actuando como comes en Lemos apenas lo tenemos atestiguado
durante este tiempo en 1098693 y en 1104 con la fundación del burgo.
En 1111 ciertamente, hallamos ya un tenente comite domnus Favila694.
Comienza así una lista de comes / tenentes que ya ha sido
estudiada por E. Pardo de Guevara, si bien en nuestro trabajo hemos
encontrado algunos nombres suplementarios. La siguiente tabla, de
realización propia, muestra el listado más completo que hemos podido
construir. Es la suma de los nombres aportados por E. Pardo de Guevara
y Valdés y J. González y otros nuevos (en negrita), fruto de otros datos
documentales y bibliográficos convenientemente citados.

691
Manuel VÁZQUEZ SEIJAS, Las fortalezas de Lugo…, t. VI, p. 151.
692
Carlos ESTEPA DÍEZ, Estructura social de la ciudad de León, siglos XI-XIII,
León, Centro de Estudios e Investigación ''San Isidoro'', 1977, pp. 245-246
693
1098-noviembre-30. Vermudo Alfonso dona al abad de Samos la cuarta parte del
monasterio de San Juan de Cinsa. Son testigos el conde Raimundo, el conde Froila
Diaz y el abad Miguel de San Vicente del Pino. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El
Tumbo de San Julián de Samos…, n. S-19, pp. 471-472.
694
ACCHyS Caja 34/Carp. 3/ doc. 16. 1111. Donación testamentaria de Arias Arias al
monasterio de San Vicente del Pino.

261
Nombre Fecha Título Territorio
Fernando 1093 Tenens/Comite Lemos y Sarria
Rodríguez
Froila Díaz 1094/1096 - Tenens/Comite/ Lemos y Sarria
1109/1111 Viligatum
Favila 1111 Tenente/Comite illa terra Lemabus
Rodrigo 1111-1144696 Tenens/Comes/Comitis/ Lemos y Sarria /
Vélaz695 Consul/Senior Galicia697
Álvaro de 1144-1167 Comes Lemos, Montenegro,
Sarria, hijo del Folgoso, Sarria y
anterior Monterroso698.
Rodrigo 1165/1167-1171 Tenens Lemos
Álvarez

695
I. Ruiz Albi lo recoge igualmente en 1120-agosto-6. La reina Urraca, en remedio
de su alma y por petición de Rodrigo, conde de Lemos y Sarria, concede al monasterio
de Samos varias villas y castillos. la villa de Barjiela, junto al río Sarria, En Irene
RUIZ ALBI, La reina doña Urraca (1109-1126). Cancillería y colección
diplomática… , n. 115, pp. 539-542.
696
Fecha aproximada de su muerte según Eduardo PARDO DE GUEVARA y
VALDÉS, Los señores de Galicia…, t. I, p. 65.
697
Ibidem, pp. 64-65
698
J. González no las considera de ejercicio necesariamente simultáneo, reduciendo
Lemos a la horquilla 1165-1167. En Julio GONZÁLEZ, Regesta de Fernando II,
Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Instituto Jerónimo Zurita,
1943, pp. 188-190.
Sin embargo, lo que nosotros entendemos del estudio de la documentación, de idéntica
manera a E. Pardo de Guevara, es que durante esos dos años Álvaro Rodriguez, aún
comes in Sarria, le había cedido la tenencia de Lemos a su hijo, Rodrigo Álvarez.
Véase en 1165-julio-13. Fernando II confirma al monasterio de Samos el coto de
Vilela, en el Bierzo. Entre los confirmantes figuran Rodericus Alvari tenens Lemos, y
Comes Aluarus in Sarria. En Manuel LUCAS, El Tumbo de San Julián de Samos…,
S-27, pp. 481-482.

262
Nuno Nuniz699 1172 Tenente Lemos
Fernando 1178-1180 Comes Lemos
Ponce
Gutierre 1182-1185 Tenente / dominans Lemos (Lemos,
Rodríguez Monterroso y Sarria
en 1184700; Lemos y
Sarria en 1185701)
Vermudo 1186-1187 Comite ?* Lemos y Limia
Álvarez
Gómez 1188 Comes / Tenens Trastámara,
Monterroso y Lemos
Fruela 1188
Gonzalo 1190
Ibáñez
Fernando 1190
Vélaz
Juan 1193-1194
Fernández
Gutierre 1194
Rodriguez
Fruela 1195-1196

699
M-RAH, 9/4044(72). 1172. Venta de una heredad en el castro de Recimil a San
Vicente del Pino.
700
1184-enero-19. Fernando II confirma el privilegio de coto al monasterio de Santa
María de Meira. Entre sus confirmantes figura Guterrius Roderici dominans in
Montenigro et Sarra et Lemos. En Manuel RECUERO ASTRAY, Paz ROMERO
PORTILLA, María Ángeles RODRÍGUEZ PRIETO, Documentos Medievales del
Reino de Galicia: Fernando II…, n. 211, pp. 279-280.
701
1185-enero-1. Fernando II concede al Monasterio de San Julián de Samos la villa
de Armea. Entre los confirmantes figura Guterrius Roderici dominans in Lemos et in
Sarria. En Manuel RECUERO ASTRAY, Paz ROMERO PORTILLA, María
Ángeles RODRÍGUEZ PRIETO, Documentos Medievales del Reino de Galicia:
Fernando II…, n. 223, pp. .295-297.

263
Pedro 1997
Fernández
Fernando 1197
Gonzalo 1197
Núñez
Fernando 1199
Osorio
Nuno Nuñez 1200-1204702
Juan 1204
Fernández
Gonzalo 1204-1206 y Tenente Lemos, Monterroso
Núñez 1210703 y y Trastámara.
1220704
Fernando 1207 / 1208- Comite / Tenente Lemos
Fernando 1217
Gutiérrez (de
Castro)
Rodrigo 1213
Gonzalo 1218
Fernández
Sancho 1218
Fernández de
León /

702
No incluido por E. Pardo de Guevara y Valdés, pero sí por J. González en los
índices de su obra. Véase Julio GONZÁLEZ, Alfonso IX…, p. 858.
703
1210, marzo. Alfonso IX concede a la catedral de Ciudad Rodrigo la tercia del
portazgo. Entre los confirmantes figura Domino Gunzalvo Nunez tenente Lemos et
Monterrosum. En Julio GONZÁLEZ, Alfonso IX…, t. II, n. 258, pp. 352-353
704
1220-junio. Jimena García vende una heredad en Carude (Monforte de Lemos) al
monasterio de Oseira. En el escatocolo del documento figura el tenente Lemos G. Nuni
comite. En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro
Cisterciense de Santa María de Oseira…, t. I, n. 202, pp. 201-202.

264
Comitis
domni
Aluari705
Fernando 1221-1224 Tenente Monterroso y Lemos
Gutiérrez (de /1240706
Castro)
Nuno Nuñez707 1228
Domna 1231 Tenente Lemos?
Tireixa708
Alfonso709 1242 Tenente Lemos

705
Ninguno de los dos es seguro. En la donación de la ermita realenga de San Pedro
de Amoeiro al monasterio de San Vicente del Pino, en 1218, figuran entre sus
confirmantes De manu domini Sancii Fernandi, y Petro Iohannis Marino, maiordomo
de sub manu comitis domno Aluari. Al haberse suscrito apud Monforte, y no figurando
otras autoridades civiles, no sería extraño que alguno de los dos fuera el tenente de
Lemos. En 1218-febrero-16. Alfonso IX concede al monasterio de San Vicente de
Monforte la ermita realenga de San Pedro de Amoeiro, en Carlos RODRÍGUEZ
FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente…, n. 10, pp. 252-253.
706
Pese a la opinión de E. Pardo de Guevara y Valdés, encontramos a F. Guterri
tenente Lemos en 1240. Benito Suárez vende a Juan Fernández unas heredades en
tierra de Lemos. En el escatocolo figura tenente Lemos domno Fernando Guterri. En
Ramón LORENZO, Colección documental do mosteiro de Montederramo…, n. 140,
pp. 322-323.
707
Gunzalvo Johannis tenente Limiam,Nuno Nuniz tenente Lemos, Fernando Garsia
regis [Link] 1228-junio-26. Donación que hizo el rey Alfonso IX de la mitad
del beneficio de Arbo y del casal de Soutelo. En Segundo CAMBÓN SUÁREZ, El
monasterio de Santa María de Melón (siglos XII-XIII), tesis doctoral dirigida por
Manuel Lucas Álvarez… , n. 202, pp. 820-822.
708
1231. El abad concede a varias personas una heredad en Leuvas. Tenente Lemus,
domna Tireixa. En Elisa FERNÁNDEZ SUÁREZ, El monasterio de Santa Cristina
de Ribas de Sil…, n. 9, pp. 36-37.
709
Lo encontramos en 1242. Sancha Nuñez entrega a Estefanía Pérez unas heredades
en Santo Estevo de Anllo (Sober). En el escatocolo figura el tenente Lemos domno
Alfonso. En Ramón LORENZO, Colección documental do mosteiro de
Montederramo…, t. I, n. 146, pp. 328-329.

265
Andrés 1230710 Tenente / Ricohominio in Lemos / Lemos y
Fernández de 1242711 Sarria713
Castro 1255712
Pedro 1256 Tenente Lemos
Domínguez 714
Martín Gil715 1259/1260716 Tenente Lemos

710
E. Pardo de Guevara y Valdés no fija una horquilla para el gobierno de este tenente.
no da una horquilla. Nosotros presentamos las dos fechas extremas en las que lo
hemos encontrado. Empezando por 1230. El abad de Santa Cristina de Ribas de Sil
afora un casal en Lemos. En el escatocolo figura tenente Lemabus Andre Fernandit.
Elisa FERNÁNDEZ SUÁREZ, El monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil…, n.
7, pp. 32-33.
711
En la misma fecha que el tenente Alfonso, 1242-diciembre. Doña Milia junto al
monasterio de Ferreira afora una heredad en Lama Redonda. Figura el tenente Lemus
domna Andrea. En José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA y VIEITES, Colección
diplomática del Monasterio de Santa María de Ferreira de Pantón…, n. 12, pp. 27-
28.
712
Aún lo encontramos en 1255-abril. Martiño Pérez de Veiga vende al monasterio
de Oseira un molino en San Xián de Veiga (A Pobra do Brollón). En el escatocolo
hallamos domno Andrea tenente terram de Lemis. En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ,
Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa María de Oseira…, t. I, n.
737, pp. 696-697.
713
En la documentación hemos encontrado exclusivamente la referencia a Lemos, sin
embargo E. Pardo de Guevara y Valdés, y J. González le añaden también la
jurisdicción de Sarria.
714
1256. Donación hecha por Gonzalvo Pérez al Obispo Miguel. Tenente Lemus Petro
Dominguez. En Ventura CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática III, n. 224,
p. 255.
En el mismo año encontramos en un foro realizado en Santo Estevo das Nocedas
(Monforte de Lemos), un tenente domno P., seguramente la misma persona. En Carlos
RODRIGUEZ FERNÁNDEZ, La Colección diplomática de San Vicente…, n. 16, p.
262,
715
M-RAH, 9/4044(86). 1259-febrero-26. Donación de Andreo Méndez al monasterio
de San Vicente del Pino.
716
Tenente Lemos don Martin Gil, en 1260-enero-23. Foro hecho por mandato de la
abadesa de San Salvador de Trives de varios lugares más allá del río Cereixa. En
Antonio MARTÍNEZ SÁEZ, El monasterio de San Salvador de Sobrado de Trives…,
n. 38, pp. 78-80.

266
Martín 1267717-1269718 Tenente Lemos
Affonso
Esteban
Fernández de
Castro719
Fernán Ruiz de Finales del siglo
Castro720 XIII-1304/1305
Infante don 1304/1305–
Felipe 1327
Alonso, hijo 1306-1310 Tenente Lemos
del infante
don
Fernando721

717
1267-abril-18. Pedro Vello y otros venden a Elvira Pérez un quiñón de leira en San
Mamede de vilachá (A Pobra do Brollón). En el escatocolo figura el tenente lemos,
Martin Afonso. En Ramón LORENZO, Colección documental do mosteiro de
Montederramo…, t. I, n. 266, pp. 438-439.
718
1269-noviembre-16. Teresa Lourenza concede un foro en Santa Comba de
Fornelas (A Pobra do Brollón). Al final del documento se registramos el tenente lemos
don martin Affonso. En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do
Mosteiro Cisterciense de Santa María de Oseira…, t. I, n. 974, pp. 928-929.
719
Pardo de Guevara no aporta una cronología ni mayores datos acerca del título
empleado. Por nuestra parte, no lo hemos encontrado atestiguado en la
documentación.
Abandonó al rey Alfonso X, motivo que probablemente le llevó a perder el control
sobre la tenencia de Lemos, como podemos inferir en el pedido de su hijo y sucesor
por la restitución del castillo de Monforte. En Eduardo PARDO DE GUEVARA y
VALDÉS, Los señores de Galicia…, t. I, pp. 113-131.
720
Según señala E. Pardo de Guevara y Valdés, la crónica del Rey don Fernando IV
recoge la petición de Fernán Ruiz del castillo de Monte Forte, en tierra de Lemos, a
la reina regente María de Molina. En Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS,
Los señores de Galicia…, t. I, p. 122.
721
Probablemente Alfonso de la Cerda, hijo del infante Fernando de la Cerda. Aunque
E. Pardo de Guevara y Valdés no lo recoge, podemos situarlo en la coyuntura inestable
subsiguiente a la muerte de Fernán Ruiz de Castro que el mismo describe, en Eduardo
PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los Señores de Galicia…, t. I, pp. 128-129.
La referencia la encontramos en 1306, marzo, 14. El prior de San Vicenzo de
Pombeiro se compromete a pagar cinco moyos de castañas por los lugares de

267
Alvar Núñez 1327 Primer Conde722 Trastámara, Lemos y
Osorio Sarria. Señor de
Cabrera y Ribera.
Pedro 1332: Alfonso XI le concede la villa de Monforte y sus términos
Fernández de
Castro

Tabla 3. Tenentes de Lemos (1093-1332).

En el análisis del conjunto de la Tabla 3 observamos el


cumplimiento de dos premisas importantes. De un lado, la progresiva
vinculación de la tenencia a miembros de la familia Castro a lo largo
del siglo XIII, ligando solar y linaje, ya en la línea de las reclamaciones
de Fernán Ruiz de Castro a la reina María de Molina, y ejerciendo de
antecedente a la construcción del condado y el conjunto de los Estados
de Lemos, de modo muy semejante a lo que ocurre con los Biedma al

Cenfogos a la priora de San Xoán da Cova. Atestigua el acuerdo Martin Fernandes


por mandado de Fernan Perez notario poblico en terra de Lemos por el muy nobre
Sennor don Affonso, fillo del infante don Fernando. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ,
Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo de
Pombeiro…, n. 31, pp. 82-83,
El último testimonio de este tenente lo encontramos en 1310-enero-27. El prior de
Pombeiro afora a Rodrigo Álvarez un canal al otro lado del río Sil. El escribano vuelve
a ser Martin Ferrandes por mandado de Pero Ferrandes, notario poblico de terra de
Lemos pollo moy nobre sennor don Afonso fillo del infante don Fernando. En Manuel
LUCAS ÁLVAREZ, Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San
Vicenzo de Pombeiro…, n. 34, pp. 85-86.
Por su parte, M. T. Ferrer i Mallol, basándose en la crónica de J.M. del Estal (El reino
de Murcia bajo Aragón), recoge la entrega temporal de Lemos al infante Alfonso de
la Cerda junto a otros muchos territorios de León y Castilla. En Maria Teresa
FERRER I MALLOL, Entre la paz y la guerra: La corona catalano-aragonesa y
Castilla en la Baja Edad Media, Barcelona, Consejo Superior de Investigaciones
Científicas. Institución Milá y Fontanals. Departamento de Estudios Medievales,
2005, pp. 125-126.
722
Según E. Pardo de Guevara y Valdés sería el primer conde de Lemos, entendido
ya este sustantivo como un título y no como un sinónimo de tenente. En Eduardo
PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los señores de Galicia…, t. I, p. 129.

268
frente de la tenencia de Monterrei723 . De otro, el declive de las fórmulas
imperans y comes a partir del reinado de Alfonso IX724, extremo que se
hace particularmente notable en el siglo XIII, cuando el término tenente
parece el único atestiguado, manteniendo ya una fuerte diferencia con
la idea de conde que representarán, en la primera mitad del XIV, Alvar
Núñez Osorio y Pedro Fernández de Castro.
Es justo en ese momento, en el reinado de Alfonso IX, cuando
tras unas décadas de inestabilidad rescatamos los largos mandatos al
frente de la tenencia, S. Barton señala la destacada relevancia de la
tenencia de Lemos, capaz de figurar junto a otras tales como Astorga,
Asturias de Oviedo, León o la Limia725.
5.3 Donde se cruzan Tierra y tenencia: una definición espacial

Hemos definido ya la terra como un espacio claramente delimitado y


distinto de las terrae colindantes. Hemos desarrollado igualmente el
listado de unos comes / tenentes que durante los siglos XII y XIII
imperaron igualmente en un concepto preciso de Lemos. La
ambigüedad entre lo geográfico y lo político que nos había complicado
la labor en los siglos IX al XI, debería ahora dejar paso a una realidad
mucho más nítida y evidente.
El proceso de reconstrucción de la tierra de Lemos será muy
parecido al que hemos desarrollado al tratar el territorium, aunque
notablemente más sencillo, al partir precisamente de esa base anterior.

723
César OLIVERA SERRANO, Los Señores y el Estado de Monterrey (siglos XIII-
XVI), Cuadernos de Historia de España. UniversIdad de Buenos Aires. Instituto de
Historia de España ''Claudio Sánchez Albornoz''. Fundación Duques de Soria, 2006,
n. LXXX, pp. 153-154.
724
Julio GONZALEZ, Alfonso IX…, t. I, p. 226
725
Simon BARTON, “Alfonso IX e a nobreza do reino de León”, en Alfonso IX e a
súa época = Alfonso IX y su época: Pro utilitate regni mei…, pp. 71-87.

269
Comenzamos nuevamente en los ejes básicos que
encontrábamos en la descripción moderna de Lemos: del puente de
Belesar, sobre el río Miño, al cauce del Lor, en sentido Oeste-Este, y de
la Cervela al Sil, en un eje Norte-Sur726. Debemos invocar también, y
ahora con más razón, la donación a la Orden del Hospital de la iglesia
de San Pedro Félix de O Incio en algún momento entre finales del siglo
XI y comienzos del XII, en la que se describe Lemos como aquello
comprendido entre los ríos Miño y Lor, sin precisar sus lindes
septentrional y meridional727.

Iniciando nuevamente nuestro recorrido por esas cuatro grandes


referencias, nos dirigimos del mismo modo al sur, al cauce del río Sil.
Nada indica que un límite tan evidente fuera a sufrir transgresiones, tal
y como además indican, nuevamente, las palabras de Pascual II en 1105
Lemos usque ad fluuium Silum728.

Al otro lado del Sil, el cenobio de Santa Cristina sigue dándonos


información interesante en esta nueva etapa. Si en 1193 encontramos
ya entre los confirmantes de una donación de la que fue receptor en
Teimende y Chandrexa (ambas en la orilla ourensana, en el municipio
de Parada de Sil) al tenente y al maiordomo in Caldelas729, la

726
ADA C.248 N.207. Relación y descripción de los Estados de Lemos (s. XVIII).
727
46. [1188-1218]-Mayo-29. Gutierre Rodríguez y su mujer la condesa Elvira Osorio
donan a la orden de San Juan el monasterio de San Pedro Fiz de O Incio. En Isidro
GARCÍA TATO, Las encomiendas gallegas de la Orden Militar de San Juan de
Jerusalén…, t. I, pp. 148-149.
728
1105-septiembre-30. Pascual II concede a la iglesia de Oviedo ser sufragánea
directa de la santa Sede y confirma sus límites diocesanos, entre los que se cuentan la
tierra de Coyanza, las Asturias de Santillana, el valle de Mena y varios territorios
gallegos que forman o formaron parte de las diócesis lucense (Sarria, Lemos, Asma,
Camba...), auriense (Aguiar de Pedraio, Limia, Avión...) y tudense (Castela de Avia).
En M. Beatriz VAQUERO DÍAZ, Francisco J. PÉREZ RODRÍGUEZ, Colección
documental del Archivo de la Catedral de Ourense…, n. 8, págs. 62-66.
729
1193, Sancha Peláez dona a Santa Cristina de Ribas de Sil unos casales en
Teimende y Chandrexa. Regnante rege Adefonso in Legione, Roderico Fernandi
tenente Caldelas (…) En Víctor RODRIGUEZ MUÑIZ, O mosteiro de Santa Cristina

270
confirmación del privilegio de coto efectuada por Alfonso X en 1276
especifica que son los hombres del tenente de Caldelas los que no
podrán exigir el cobro de tributos dentro de los dominios monásticos.
Lejos de ser una imagen fija del siglo XIII, el documento del rey Sabio
remite a otros diplomas no conservados que alcanzan hasta los tiempos
de Alfonso VII730. Este espacio, según la reconstrucción de V.
Rodríguez Muñiz, se localizaría siempre al sur del cauce silense 731.

La adscripción de lugares localizados en la orilla ourensana del


Sil a Caldelas posee varios ejemplos:

- La iglesia de San Cipriano in Ripa Sile (…) in terra de Caldelas


en 1222732. No parece tener continuidad en la actualidad, aunque
fue situada en Chandrexa, muy cerca de Santa Cristina, por J. C.
Rivas733.

- El monasterio que uocatur sanctus Laurentius et iacet in terra


de Caldelas, loco certo, iuxta flumen quod dicitur Sil734,

de Ribas de Sil na Idade Media, Ourense, Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense,


Grupo Marcelo Macías, 2011, n. 6, pp. 107-108.
730
1276-noviembre-14. Alfonso X confirma los privilexios otorgados al monasterio
de Santa Cristina de Ribas de Sil por Afonso VII, por los que no se permite a los
hombres de Caldelas penetrar el coto del monasterio para cobrar fonsadera. En Victor
RODRÍGUEZ MUÑIZ, O mosteiro de Santa Cristina de Ribas de Sil na Idade
Media..., n. 19, pp. 109-110.
731
Ididem, pp. 50-52.
732
88. 1228-mayo-14. [1170, abril, Tui]. Alfonso IX confirma la carta de Fernando
II por la cual la iglesia de San Cibrao de Ribas de Sil, en Caldelas, es donada a
Montederramo. En Ramón LORENZO, Colección documental do mosteiro de
Montederramo…, t. I, n. 88, pp. 270-271.
733
Juan Carlos RIVAS FERNÁNDEZ,“Monasterios prerrománicos orensanos”, en
José Manuel GARCÍA IGLESIAS, La Ribeira Sacra : esencia de espiritualidad de
Galicia, Santiago de Compostela, Xunta de Galicia, 2005, pp. 64-65.
734
1155-julio-31. Fernando II confirma a Rodrigo Menéndez la posesión del
monasterio de San Lorenzo, en tierra de Caldelas, en la orilla del Sil, entre los
cenobios de San Cipriano y San Adrián. En Manuel RECUERO ASTRAY, Paz
ROMERO PORTILLA, María Ángeles RODRÍGUEZ PRIETO, Documentos
Medievales del Reino de Galicia: Fernando II…, n. 1, pp. 3-4.

271
seguramente San Lourenzo de Barxacova (Parada de Sil,
Ourense).

- El monasterio de San Miguel de Ribas de Sil, donado a


Montederramo por Alfonso VII en 1152 y ya a la sazón situado
en terra de Caldelas735. Seguramente se trate del lugar de San
Miguel (San Paio de Abeleda, Castro Caldelas, Ourense).

Aún más expresiva resulta una referencia de 1287, fruto de un


acuerdo entre el clérigo de San Martiño de Bascós (Monforte de Lemos)
y Santa María de Torbeo, feligresía ribereña, en el municipio lucense
de Ribas de Sil, pero en su margen meridional. El objeto del acuerdo se
cifra en della agua do Sil aquende, contra Torveo et contra
Caldellas736. Dos años después, una venta al mismo prelado de Bascós,
y pese a contar con notario del concejo de Monforte, nos sitúa Torbeo
en Caldelas737.
En la orilla septentrional del Sil, cubriendo ese mismo flanco,
encontramos referencias para tres feligresías: Santiorxo, Amandi y
Doade. Santiorxo figura inequívocamente en Brosmos en 1444738.

735
1152-marzo-07. Alfonso VII dona al monasterio de santa María de Montederramo
el de San Miguel de Ribas de Sil, en tierra de Caldelas. En Manuel RECUERO
ASTRAY, Marta GONZÁLEZ VÁZQUEZ, Paz ROMERO PORTILLA,
Documentos medievales del Reino de Galicia: Alfonso VII (1116-1157), A Coruña,
Xunta de Galicia, 1998, n. 145, pp. 153-154.
736
1287-octubre-23. Gómez Pérez, clérigo de Torbeo, reconoce a Martiño Eanes,
capellán de San Martiño de Bascós la propiedad sobre unas heredades. En Ramón
LORENZO, Colección documental do mosteiro de Montederramo…, t. I, n. 472, pp.
635-636.
737
1289-marzo-2. Eldonza Bernáldez y Maior Pérez venden al clérigo de San Martiño
de Bascós unas heredades en Santa María de Torbeo. En Ramón LORENZO,
Colección documental do mosteiro de Montederramo…, t. I, n.487, pp. 648-649
738
Se trata en todo caso de una jurisdicción de tipo eclesiástico. 1444-junio-24. Se
concede al cenobio de santa Cristina el derecho de presentación en varias parroquias,
entre ellas Santiorxo y Lobios, en el enemistrado de Verosmos, diócesis de Lugo. En
Elisa FERNÁNDEZ SUÁREZ, El monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil…, n.
107, pp. 207-213.

272
Antes apenas podemos vincularla a Lemos a través de la aparición del
notario de la tierra en 1329, pero desconocemos el lugar de redacción
del texto739; Amandi, un coto de la iglesia de Lugo740, en cuyos términos
se localiza Vilaoudriz, interpretado por N. Ares como el Oudriz que
figura en Lemos en 1179741. En Doade encontramos un coto de San
Vicente del Pino desde momentos muy tempranos742, al que se vincula
el de Vilar de Mouros, desgajado del realengo en favor del mismo
cenobio por Alfonso IX743. Más al norte de todas las anteriores,
Brosmos da nombre a uno de los valles interiores de Lemos: Verosmos.

Más al oeste, en la margen orensana seguimos encontrando el


monasterio de San Esteban de Ribas de Sil. En 1214 Alfonso IX le
confirma el coto del 921, cuando el cenobio era situado en el territorio
de Búbal744. Ya en el siglo XIII el rey leonés defiende las exenciones
del cenobio frente a la tierra y castillo de Aguiar745. El espacio de este

739
1329-enero-22. Domingo Vázquez vende al abad de Santa Cristina de Ribas de Sil
todas sus heredades de Santiorxo. En Elisa FERNÁNDEZ SUÁREZ, El monasterio
de Santa Cristina de Ribas de Sil…, n. 42, pp. 100-101.
740
1293-septiembre-1. Privilegio por el cual Sancho IV concede al Cabildo un
heredamiento en Santa María de Amandi, después de ser informado el monarca de
que les pertenecía casi toda la heredad, con excepción de un pedazo que aún seguía
en el realengo. En Ventura CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática III, n.
487, pp. 359-360.
741
Nicandro ARES VÁZQUEZ, Toponimia do Concello de Sober…, pp. 245-248.
742
Figura en la donación de Raimundo de Borgoña a la abadía, siendo posible que se
trata de una adición posterior, como ya hemos comentado.
743
1200-julio. Alfonso IX da al monasterio de San Vicente de Monforte el monte
realengo de Vilar de Mouros (San Martiño de Doade, Sober). En Carlos RODRIGUEZ
FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente del Pino…, n. 8, pp. 249-
250.
744
Las dimensiones de Bubal podrían ser ligeramente más pequeñas en el siglo XIII
con respecto a lo que habían sido en el siglo XI, en Mariña BERMÚDEZ BELOSO,
O espazo do Occidente peninsular e a súa organización territorial..., p. 372.
745
1214-agosto-7. Alfonso IX confirma al monasterio de San Esteban de Ribas de Sil
los privilegios de coto, que delimita, y prohíbe a los agentes de la tierra de Aguiar
penetrar en su territorio. En Emilio DURO PEÑA, El monasterio de San Esteban de
Ribas de Sil… , n. 13, pp. 258-259.

273
coto se prolongaría desde sus confines con el de Santa Cristina de Ribas
de Sil y hasta más allá de la desembocadura de este en el Miño, siempre
en el flanco sur746..
En 1218, la misma abadía protesta ante el rey porque el conde
Gonzalo Nuñez in terra de Lemos, demandaba servicios en las iglesias
que allí poseía la comunidad, citándolas a continuación: Santa María de
Proendos (Sober), San Salvador de Neyres (Neiras, Sober), San Martino
de Anlio (Anllo, Sober), San Miguel de Roosinde (Rosende, Sober),
San Vicente de Deade (Deade, Pantón), Santiago de Arteli (Vilar de
Ortelle, Pantón), Santa María de Reiriz (O Saviñao), Santiago de
Cangas (Pantón), y San Juan de Fronton (Frontón, Pantón) 747. Las más
importantes en este instante son Anllo y Frontón, pues ambas se
localizan en la orilla septentrional del Sil, enfrentadas al propio
monasterio.

También el vecino monasterio de San Vicente de Pombeiro


recibió una confirmación de su coto por parte de Alfonso VII. En este
caso el monarca utiliza casi las mismas fórmulas del documento inicial
del 935: Prouintia Galletie, territorio Lemabus748. En 1296,
encontramos ya a un notario jurado en o couto de Pombeyro, teendo as
uezes de Iohan Perez de Sindran notario publico del Rey en la villa de
Monfore, et en na terra de Lemos749.

746
Emilio DURO PEÑA, El monasterio de San Esteban de Ribas de Sil…, pp. 186-
187.
747
1218-enero-13. Alfonso IX falla que el monasterio de san Esteban de Ribas de Sil
no preste servicio al conde Gonzalo Núñez ni a ningún otro ricohombre de Lemos por
las iglesias que posee en aquella tierra. En Emilio DURO PEÑA, El monasterio de
San Esteban de Ribas de Sil… , n. 17, pp. 262-263.
748
1129-1139-abril-18. Alfonso VII demarca el coto de San Vicenzo de Pombeiro. En
Manuel LUCAS ÁLVAREZ, Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino
de San Vicenzo de Pombeiro…, n. 7, pp. 61-62.
749
1296-marzo-1. El prior de Pombeiro afora una heredad sobre el burgo de
Ambasmestas, por a renta y condiciones que se indican. En Manuel LUCAS

274
Con Pombeiro llegamos al vértice en el cual Sil y Miño unen
sus aguas. En este punto, directamente enfrentado al monasterio
anterior, encontramos la feligresía de Oleiros, que en 1205 se convertía
en coto del monasterio de Oseira750, ampliando lo ya establecido medio
siglo antes por Alfonso VII, que ya había acotado un espacio de esta
parroquia al mismo monasterio, la pescaria del lugar de Ambasmestas.
Lo más interesante aquí es la exhaustiva descripción que se realiza de
este enclave:
Facio tibi captum de ipso flumine Mineo ex utraque parte fluminis, ex
una parte sicut intrat Buval in Mineum et sicut dividuntur nostri
termini cum terminis Sancte Eulalie de Muerit, sicuti protenditur ad
Cahzon de Paleiro; ex altera parte versus Lemos, octuaginta passus
sicut vadit per viam de Teron; in longitudine autem a Terron usque
ad pennam de Infante751.

La descripción nos sitúa en la desembocadura del Búbal en el


Miño, dejando al otro lado del primero los términos de Santa Eulalia de
Muerit, seguramente en torno al lugar de Santa Baia en la feligresía de
Santa María de Beacán. Del lado opuesto la referencia es Lemos, en
concreto el lugar de O Terrón (parroquia de Pombeiro), justo en la orilla
contraía del Miño, poco antes del encuentro de este con el Sil.
Continuando aguas arriba, en la margen oeste, justo al norte de
Oleiros, encontramos el pequeño cenobio de Chouzán, que en 1144 era
descrito como illo monasterio de Sancti Stephani de Flauzano, et iacet

ÁLVAREZ, Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo


de Pombeiro…, n. 27, pp. 78-79.
750
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do Occidente peninsular e a súa
organización territorial..., pp. 129-136.
751
34. 1157-julio-30. Afonso VII acota a Oseira una pesqueira en el rio Miño. En
Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de
Santa María de Oseira…, t. I, n. 34, pp. 39-41.

275
in terra de Asma752. Misma adscripción territorial que la recibida cuatro
años después por el lugar de Soutariz, en la feligresía de A Sariña753.

Inmediata a la anterior, en la misma vega del Miño encontramos


Santiago de Arriba, igualmente situada en Asma ya en el año 1094754,
del mismo modo que su vecina Santa María de Camporramiro en
1251755.

En 1208, desde Chantada, Alfonso IX otorgaba una serie de


franquicias a los habitantes del burgo de Belesar756. En aquel instante
nada se menciona acerca de la terra en la que este núcleo se encuentra,
pero casi dos siglos más tarde, cuando se ha convertido en un coto del
cenobio chantadino de San Salvador, se nos sitúa sin ninguna duda en
terra d’Asma757.

752
1144-junio-30. Alfonso VII dona a Oseira el monasterio femenino de Chouzán
(Santo Estevo de Chouzán, Carballedo), en la orilla del río Miño, en tierra de Asma.
En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense
de Santa María de Oseira…, t. I, n. 17, pp. 20-21.
753
1148-novembro-13. Afonso VII dona al monasterio de Oseira un casal junto al
Miño en la villa de Soutariz,(Soutariz, San Vicente da Sariña, Chantada). En Miguel
ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa
María de Oseira…, t. I, n. 20, pp. 23-25.
754
1094-diciembre-06. Suario Munionis hace a una amplia donación a la Iglesia de
Lugo. En Asma entrega la sexta parte de Sancto Iacobo de Ripa. En José Luis LÓPEZ
SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo Viejo… ”, n. 124, pp. 256-257.
755
1251-junio. El abad y un particular eligen jueces para delimitar un monte que se
encuentra in terra de Asma, sub parrochiis Sancti Salvatoris de Villaoxe et Sancte
Marie de Campo Ramiro. En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática
do Mosteiro Cisterciense de Santa María de Oseira…, t. I, n. 660, pp. 618-619.
756
6. 1208. Chantada. Alfonso IX otorga diversas franquicias al burgo de Belesar,
algunas de las cuales ya disfrutaban desde Alfonso VII. En José MÉNDEZ PÉREZ,
Pablo S. OTERO PIÑEYRO MASEDA, Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, El
monasterio de San Salvador de Chantada…, n. 6, pp. 189-190.
757
1394-agosto-18. Vasco Gómez das Seixas, señor de la villa de Chantada entrega el
coto de Belesar, que he en terra d'Asma, al monasterio de San Salvador de Asma. En
José MÉNDEZ PÉREZ, Pablo S. OTERO PIÑEYRO MASEDA, Miguel ROMANÍ
MARTÍNEZ El monasterio de San Salvador de Chantada…, n. 134, pp. 406-407.

276
Algo más al norte, las feligresías de Santa Baia de Pedrafita y
Santiago de Sobrecelo pertenecían a la tierra de Asma en 1250758 y
1221759, respectivamente. Esta última, además, era situada en territorio
Asue en 1198760.
Finalmente, en el meandro formado por el Miño al norte de San
Vitoiro de Ribas de Miño, de manera enfrentada a Santa María de Segán
(O Saviñao), se localiza San Vicente de Mourulle (Taboada), que en el
año 1341 era in terra d’Asma in Riba Miney761.
En el lado opuesto, volviendo de nuevo a Pombeiro,
encontramos el coto de Atán, cuyas confirmaciones no mencionan la
tierra de la que queda desgajado762, y Vilar de Ortelle, cuya presencia
entre las iglesias que Santo Estevo de Ribas de Sil poseía en la tierra de
Lemos ya ha sido señalada763.

758
1250-deciembre-23. El obispo y cabildo de Lugo conceden el derecho de
presentación de Santa Baia de Pedrafita in Asma al monasterio de Oseira. En Miguel
ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa
María de Oseira…, t. I, n. 639, pp. 597-598.
759
1221. Fernando Rodriguez vende o su sobrino in termino de Asma, loco nominato
Videla, discurrente aula Sancti Iacobi de Sobercedo. En Miguel ROMANÍ
MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa María de
Oseira…, t. I, n. 214, pp. 212-213.
760
1198-julio-18. Carta de una venta efectuada por los hijos de Fernando Muñiz en
territorio Asme, villa prenominata Superceto, sub aula sancti Iacobi. En Miguel
ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa
María de Oseira…, t. I, n. 95, pp. 106-107.
761
1341-septiembre-10. El Obispo de Lugo concede el beneficio curado de San
Vicente de Mourulla, en tierra de Asma, al monasterio de Ferreira de Pallares. En José
Ángel REY CAÍÑA, Colección diplomática de Ferreira de Pallares, tesis doctoral
dirigida por José Ignacio Fernández de Viana y Vieites, Granada, Universidad de
Granada. Facultad de Filosofía y letras, 1985, n. 514, pp. 1003-1004.
762
1164-diciembre-13. Fernando II concede a la catedral de Lugo el privilegio de coto
para el monasterio de San Esteban de Atán. En Manuel RECUERO ASTRAY, Paz
ROMERO PORTILLA, María Ángeles RODRÍGUEZ PRIETO, Documentos
Medievales del Reino de Galicia: Fernando II…, n. 61, pp. 75-77.
763
1218-enero-13. Alfonso IX falla que el monasterio de san Esteban de Ribas de Sil
no debe prestar ningún servicio al conde Gonzalo Núñez ni a ningún otro ricohombre

277
Más al norte encontramos la feligresía de Mourelos, en 1094
situada en territorio Lemaos764, y muy plásticamente denominada en
1166 como Mourelos de Lemos765. Además, en 1247 y con motivo de
una donación a Oseira por parte del prelado de su templo, nos
encontramos la presencia entre los confirmantes del tenente y varios
cargos de gobierno de Lemos, así como un notario de la villa de
Monforte766.

Siguiendo en línea ascendente, San Paio de Diomondi, cuyos


diplomas fundacionales nos situaban en el territorio de Lemos, parece
haber formado parte de la tierra de Lemos hasta su conversión en coto
de la iglesia de Lugo ya en 1366 767. Del mismo modo, los también
monasterios de San Esteban y San Victorio de Ribas de Miño aparecen

de Lemos por las iglesias que posee en aquella tierra, entre ellas la de Santiago de
Vilar de Ortelle. En Emilio DURO PEÑA, El monasterio de San Esteban de Ribas de
Sil… , n. 17, pp. 262-263.
764
1094-diciembre-6. Suario Munionis entrega su cuerpo a Santa María de Lugo y la
dota en su testamento con multitud de sus propiedades. Entre ellas illa in territorio
lemabus quam nuncupant Maurelus (San Xián de Mourelos, O Saviñao). En Ventura
CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática II, n. 201, pp. 189-192.
765
1166-abril-29. Bernardo Muñoz, en su testamento, lega ad milites Iherusalem su
villa de Mourelos de Lemos. En José Ángel REY CAÍÑA, Colección diplomática de
Ferreira de Pallares…, n. 16, pp. 301-302.
766
Desconocemos, empero, si el documento fue redactado en Mourelos. En 595. 1247.
Juan Fernández, prelado de la iglesia de San Xián de Mourelos, dona a Oseira un casal
en San Pedro de Besteiros. Entre los confirmantes aparecen: tenente Lemus domno
And[reo], Alfonso Petri canonico in Savinaho in vice sedis, maiorino regis in Lemus
Isidori Guterri. Suscribe el documento Iohannis Martini iuratus notarius Montis
Fortis. En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro
Cisterciense de Santa María de Oseira…, t. I, pp. 553-554.
767
1366-septiembre-8. Fernando Ruíz de Castro, conde de Trastámara, Lemos y
Sarria, dona a la iglesia de Lugo el coto de las parroquias de San Paio de Diomondi y
San Pedro de Besteiros, en tierra de Lemos. En Maria José PORTELA SILVA,
Documentos da Catedral de Lugo... século XIV, t. II, n. 677, pp. 776-777.

278
atestiguados en Lemos en el año 1238768, cuando Oseira recibe el
derecho de patronato que sobre ambos ejercía Gonzalo Núñez.

Finalmente, en el ángulo norte, a la altura de nuevo del monte


Ventureira/Nebulario, un límite de validez vigente769, debemos rescatar
nuevamente el listado de iglesias dependientes de San Esteban de Ribas
de Sil, pues cuenta Reiriz en tierra de Lemos. Ello nos permite, a
diferencia del caso del territorium, perfilar perfectamente esta área,
colindante ya con las feligresías que comparten el apellido Paradela.
La extensa parroquia actual de Santa María de Castro de Rei de
Lemos, pese a su nombre, creemos que seguía constituyendo un espacio
distinto al de la Terra de Lemos en este instante, vinculándose quizás
más tarde, cuando el conde asume la encomienda del coto del
monasterio que allí estaba asentado. Ninguno de los pocos diplomas de
este pequeño cenobio invita a pensar en su adscripción a Lemos en la
Plena Edad Media, antes bien, el matiz señalado por Alfonso IX en
1221 al acotar el lugar de Vilalpape (San Bartolomeu de Vilalpape,
Bóveda), remarcando su pertenencia a la tierra de Lemos, sugiere que
el cenobio no lo estaba770.

Entramos así en el flanco septentrional, de nuevo mucho más


problemático por la ausencia de elementos tan evidentes como los
límites naturales marcadas por el Sil y el Miño. No repasaremos

768
1238-abril-9, Guillermo Núñez dona al monasterio de Oseira su derecho de
patronato sobre varias iglesias, entre ellas monasterio sancti Victoris et sancti
Stephani Ripe Minei et sancti Iuliani de Moreda (San Xillao de Tor, Monforte de
Lemos), in Lemos. En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do
Mosteiro Cisterciense de Santa María de Oseira…, t. I, n. 436, pp. 410-411.
769
Habida cuenta del retraso necesario al entorno del siglo XII del documento falso
del monasterio de San Vicente del Pino, que este atribuía a Alfonso II en el siglo VIII,
y la utilización en el mismo del concepto terra de Lemos, creemos probada la vigencia
de esta elevación como elemento reconocido de linde.
770
Ángel FERNÁNDEZ LÓPEZ, El monasterio cisterciense de Santa María de
Castro de Rey (Paradela)… , p. 100.

279
nuevamente la función limítrofe de algunas de las elevaciones que
separan los valles de Sarria y Lemos, ya abundantemente trabajados en
el capítulo del territorium. Nos centraremos en este instante en las
feligresías atestiguadas en la tierra de Lemos en la horquilla cronológica
que en nos ocupa.
En primer lugar, recurrimos a la confirmación de los distintos
derechos ejercidos por la abadía de Samos por parte del pontífice
Alejandro III en 1175. El papa parece utilizar las fórmulas civiles, pues
señala las parroquias encuadradas en la Tierra de Lemos. En concreto:
San Román de Moreda, Verix (Virís, San Vicente de Castillón), San
Juan de Cinsa, Distriz, Santa María de Cereixa con el monasterio de
San Victorio (Santa María de Saa, aún con la ermita de San Victorio en
el lugar de Forgas), Santa María de Tuimir (Tuimil, Bóveda), San
Esteban de Ecclesia Alva (Eirexalba, O Incio), Sancti Thome de
Sumoza (Castelo de Somoza, O Incio), y Rubián (alguna de las tres
parroquias con ese nombre en los municipios de Bóveda y O Incio).
Fuera de esta etiqueta deja el pontífice dos feligresías del viejo
territorium de Lemos: In Humano Sancti Salvador y Sancti Iacobi
(seguramente Santa María o San Romao). Ambas se sitúan dentro del
coto samonense y de las posesiones directas de la abadía771.

771
Locum ipsum in quo monasterium situm est cum toto cauto suo (...) in Humano
ecclesiam Sancti Salvatoris, eclesiam Sancti Iacobi. (...) In terra de Lemus ecclesiam
Sancti Romani de Moreda cum hereditatibus suis et servitialibus circum positis.
Unam ecclesiam in Verix, duas tercias ecclesie Sancti Iohannis de Cenisa et quintam
relique tercie eiusdem ecclesie cum hereditatibus et servicialibus suis; terciam ecesie
de Distriz, monasterium Sancti Victoris cum cclesia Sancte Mari de Ceresa cum
hereditatibus et servicialibus suis; ecclesiam Sancte Marie de Toemir cum toto cauto
suo et cum hereditatibus et servicialibus suis; ecclesiam Sancti Stephani de Ecclesia
Alva cum hereditatibus et servicialibus circum iacentibus, ecclesiam de monasteriolo
cum pertinentiis suis, mediam ecclesiam ancti Thome de Sumoza, mediam ecclesiam
de Ruvian. En 1175-septiembre-4. Alejandro III confirma al monasterio de Samos
todos sus derechos jurisdiccionales y patronales que venían disfrutando de antiguo.
En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 53, pp. 154-
157.

280
Esta clasificación parece corroborar lo que ya apuntábamos, el
incremento del poder territorial de Samos conlleva una reducción del
espacio considerado de Lemos en el siglo XI. El valle alto del Mao,
donde varias feligresías comparten este mismo nombre, deja de ser
considerado Lemos y nunca integra la Terra.
Un primer paso se daría en 1082 cuando se prohíbe a los agentes
de Larín penetrar los dextros de Samos para la percepción de varios
tributos. En el interior de estos dextros quedan englobadas tres de las
feligresías del valle del Mao: Santa María de Mao, San Salvador de Mao
y Santa María de Revoiro772.
La georreferenciación de los distintos hitos recogidos en este
diploma nos dibuja este perímetro:

772
1082-octubre-21. Confirmación de los dextros de Samos y sus exenciones:
saccarunt inde sagionem regis et rausum et homicidium et fossadarias et totam
calumpnian et nulli dederunt licentiam ibi imperare nisi soli Deo et vicario
samanense: per illam arcam super Montam, et inde per illam arcam super Saon, que
dicunt Samanega, et inde per illo fontano sub […] et inde in prono per illam aquam
usque in Sanctum Vincentium de Toldanos, et in directo ad illam petram de Calvor,
et concludit intus Sanctum Laurentium cum aiacentiis suis, et inde per illam costam
inter Castellum et Varzenola, et inde per aquam de Sarambelo discurrentem , et inde
per aquam de [ ] et inde per illam lagonam super Guisali et inde per Cornias inter
castrum de Formicarios et montem Occosum et inde tras illas covas de Humano ubi
saccant vena ferrea et concludit illas intro se, et inde ad aquam de Humano ubi
invenerunt Petram Fixam antiquam et inde iuxta Sancta Mariam de Revoiro XV pasos
huc et inde ad illam scriptam super Onitio, et inde ad Fogium Lupale et figunt se in
Eira Patron et invenerunt illas petras fixas veridicas et illos testamentos et
concluserunt ipsum monasterium de Varzena et illam ecclesiam de Sancta Maria de
Lier. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 4, pp.
66-68.

281
Imagen 26. Al marco aproximado que habíamos definido para el territorium de Lemos
le sobreponemos en forma de puntos los hitos limítrofes recogidos en 1082, y en gris
la superficie aproximada que representarían en base a la malla parroquial actual. El
conjunto estaría incompleto en su frente este, donde no hemos podido identificar de
manera efectiva algunos puntos, siendo en todo caso irrelevante para nuestro
objetivo actual.

A esta primera alteración se sumarían las proyectadas en 1146


por Alfonso VII al ampliar el coto samonense de la siguiente manera:
Amplifico, inquam, illud per illam lagenam que est inter Toldanos et
Sanctam Cristinam (do Viso), et ex inde per illam cerdariam de

282
Lobos, et inde per illo castro de Sirgarios, et inde per stratam usque
ad Campello, et ex alia parte per montem mocossum773

La posición intermedia de algunos de estos hitos provoca ciertas


dudas, pero aún con la estimación más conservadora, el marco general
volvería a modificarse de la siguiente manera:

Imagen 27. Los espacios sumados al coto de Samos por Alfonso VII sobre la malla
parroquial actual.

773
1146-mayo-10. Alfonso VII amplía el antiguo coto del monasterio de Samos por
el suroeste. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El tumbo de San Julián de Samos…, n.
57, pp. 168-170.

283
Parte de las dudas sobre el carácter inclusive o exclusive de estos
límites quedan resueltas en 1167 en un acuerdo entre el obispado de
Lugo y la abadía de Samos donde se fijan en el coto de esta última las
feligresías de Santa Maria de Revoiro, Sancto Iacobo de Toldanos y
Lauzara (Lóuzara)774. Para las demás, podemos recurrir a las
jurisdicciones del siglo XVIII, cuando el dominio del monasterio se
extendía por las parroquias de Santa María de Mao, San Salvador de
Mao, Santiago de Toldaos y Santa María de Revoiro775.

Las parroquias de San Xoán de Sirgueiros, Santa María de


Randar y Santa Cristina do Viso plantean sin embargo una notable
ambigüedad que nunca podremos solventar. Por un lado, un inventario
de Samos del que trataremos más adelante las sitúa en terra de
Homano776, y nunca más las encontraremos claramente adscritas a
Lemos, quizás con la excepción de Santa Cristina 777. Sin embargo, en
el siglo XVIII formaban parte de la jurisdicción de la Somoza Mayor
de Lemos778.

Santa María de Rendar y San Xoán de Sirgueiros constituían


cotos de la iglesia de Lugo a finales del siglo XII, pues aparecen
nombrados junto a otros de la tierra de Lemos en 1185, aunque no se

774
1167-mayo-04. Acuerdo para la distribución de las rentas monásticas de Samos
entre abad y monjes. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de
Samos…, n. 51, pp. 149-152.
775
Rubén CASTRO REDONDO, Medir y delimitar un mundo impreciso…, pp. 580-
582.
776
En 1125-junio-15. Inventario realizado por el abad Pedro Froilaz sobre el
patrimonio incrementado por Samos bajo su gobierno. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 54, pp. 157-164.
777
Quizás se trate de la Sancta Christina de Zumoza que registramos en 1265-enero-
30. Carta de venta de Fernando Ibáñez a su hermano. Entre los testigos figura
Johannes Monionis de Sancta Christina de Zumoza. En José Ángel REY CAÍÑA,
Colección diplomática de Ferreira de Pallares… , n. 213, p. 579.
778
Rubén CASTRO REDONDO, Medir y delimitar en un mundo impreciso…, p. 586.

284
explicita que también se encuadren en ella779. Santa Cristina do Viso,
también sería un coto de la mitra lucense según el supuesto inventario
de donaciones de Alfonso III780, aunque no encontramos ninguna
información posterior al respecto. Se trata pues de tres parroquias
dudosas en cuya adscripción definitiva no podemos terciar.
En lo que se refiere a la parroquia de A Cervela, fijada como
límite en la descripción moderna de los Estados de Lemos, nada
conocemos. Tampoco lo hacemos para su vecina Vilar de Mouros,
aunque probablemente aquí el límite se mantenga invariable en torno al
alto do Oural, toda vez que el núcleo homónimo, en el lado de Froián
en siglos anteriores, es denominado Oural de Sarria en 1300781.
Más al sur, el territorio de las parroquias que comparten el
nombre de Incio parece ser nuevamente Lemos, como puede inferirse
de la donación obrada a la orden de San Juan que hemos mencionado
ya en diversas ocasiones.
Nos adentramos de este modo en el último flanco, el este. Aquí
tenemos nuevamente atestiguado para Lemos la feligresía de San Xoán
de Salcedo en 1205782, antes de llegar al valle del Lor, nuestro límite
según la donación antedicha de Incio a la orden sanjuanista. No

779
...Ecclesiam de Vair, Ecclesiam de Randar et Ecclesiam de Sirgueiros, cum
cautis.... En 1185-agosto-02. Escrito del papa Lucio III al obispo de Lugo, Rodrigo
II, sobre el pleito con la diócesis de Ourense. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel
VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo viejo…” , n. 97, pp. 197-200.
780
In terra de Humano: Castrum et ecclesiam sancte Christine uillis atque familiis et
cauto. En 897-junio-30. Inventario de las donaciones de príncipe don Alfonso III. En
José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN TORREIRA, “El Tumbo viejo…” , n.
57, pp. 135-142.
781
1302-agosto-31. El cabildo de Lugo afora varios casares a Garcái Bodelo, entre
ellos uno en Oural de Sarria. En María José PORTELA SILVA, Documentos da
Catedral de Lugo. Século XIV..., t. I, n. 21, pp. 58-59.
782
1205-julio-12. Acuerdo entre el cenobio de Montederramo y la Orden de Santiago
sobre la heredad de Salcedo, quod est in Lemos. En Ramón LORENZO, Colección
documental do mosteiro de Montederramo…, t. I, n. 49, pp. 230-231.

285
poseemos, sin embargo, mayores datos que corroboren la vecindad
entre Lemos y Quiroga en ambas orillas, ni tampoco una cuidada
explicación al problema de las parroquias en las que las aguas no
ejercen de divisoria. Sabemos, empero, que en 1205 Alfonso X entregó
a la orden de San Juan todo el realengo de Lor, así como la iglesia de
San Breyjimi, que formaba una misma feligresía con Santa Marina de
Barxa en 1322783. Este lugar parece el referido como Varzenam de
Lemos en 1183784, aunque tampoco podríamos descartar que se tratara
del Varcena in terra de Keiroga que encontramos ocho años antes785.
Conocemos, como ya hemos señalado, la existencia de un coto en el
siglo XV sobre el lugar de A Ponte, justo sobre el cauce del Lor, donde
se encuentran las feligresías de Barxa y Quintá. Sabemos igualmente
que el coto de Lor estuvo en manos del conde de Lemos hasta 1515,
cuando lo entregó igualmente a la orden del Hospital786, y por la
documentación de esta, podemos circunscribir este espacio a la
parroquia de Barxa787.

783
1322-marzo-3. El deán y el cabildo aforan un casal en Santa Mariña y San Breixo
de Barxa de Lor. En María José PORTELA SILVA, Documentos da Catedral de
Lugo. Século XIV..., t. I, n. 197, pp. 218-219.
784
1183-enero-25. Fernando II confirma al abad y monjes de Samos las donaciones
hechas por sus antecesores, entre ellas la de Varzenam de Lemos. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 84, pp. 217-218.
785
1175-septiembre-4. Alejandro III confirma al monasterio de Samos todos sus
derechos jurisdiccionales y patronales, entre ellos in terra Keiroga ecclesiam de
Varzena. En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 53,
pp. 153-157.
786
ADA C. 85 N. 78. 1513. Acuerdo para que el coto de Lor pase a la encomienda
de la Orden de San Juan de Quiroga
787
(En 1671) Yten tiene en Santa Marina de Barja de Lor la jurisdicción espiritual
juntamente con la temporal; en la qual dicha yglesia tiene un capellán que nombra el
comendador y lleva por el servicio de ella la congrua que se dirá y la visita el vicario
general de la encomienda y el comendador lleva enteramente los diezmo granados y
menudos, pertenecientes a dicha yglesia y las rentas siguientes (…)
En Isidro GARCÍA TATO, Eleutino ÁLVAREZ ÁLVAREZ, Las encomiendas
gallegas de la Orden militar de San Juan de Jerusalén…, t. II, pp. 456-514.

286
La lectura más sencilla supondría que la orden sanjuanista
imperara con su dominio quirogués sobre la margen levantina del Lor,
mientras la tierra de Lemos quedara a poniente. Sin embargo, esta
hipótesis nos exige, una vez más, valorar que las parroquias de Quintá
de Lor y Augasmestas no cubrieran ambas orillas del cauce, sino
exclusivamente la ribera oriental.
En el lado de las certezas, podemos situar con claridad un último
vértice. En 1124 Alfonso VII concede a Montederramo un coto en tierra
de Lemos consistente en los núcleos de Pigneria, Transmonte, Lupiam
y Fragam cum oliveto usque in illum terminum ubi intrat Lor in Sile
quantum ad regiam pertinet dignitatem. La descripción es inmejorable
para nuestro estudio, la orilla oeste del Lor en el momento final en el
cual desemboca al Sil, y donde hoy se localiza Trasmonte, es Lemos.
Pero además el monarca nos dice que este espacio queda separado de
Vilaplana, Vilachá, y Augasmestas, por los ríos Ferruginentum y Sil788.
Aunque la lectura cartográfica es compleja, todo apunta a que se refiere
al ángulo mismo encerrado entre el Sil y el Lor (y algún riachuelo,
quizás vinculado al topónimo actual Encostas do Fuluxento), a caballo
en la actualidad entre los términos de San Mamede de Vilachá y
Santiago de Augasmestas.

788
1124-marzo-15. Alfonso VII dona y acota al monasterio de Montederramo los
lugares de Piñeira, Trasmonte, ''Lupia'' y O Ivedo, en tierra de Lemos. En Ramón
LORENZO, Colección documental do mosteiro de Montederramo…, t. I, n. 1, pp.
179-180.

287
Con todo el conjunto de lugares y parroquias potencialmente
fronterizos que hemos ido identificando dentro y fuera de Lemos
realizamos un nuevo mapa de elocuentes conclusiones.

Imagen 29. Sobre el mapa actual de parroquias, conjunto de lugares y feligresías


identificadas en Lemos (en oscuro) y localizadas en otras terrae (claro). En marrón
situamos los espacios dudosos.

Con los datos anteriores, proponemos el siguiente mapa como


hipotética reconstrucción de lo que pudo ser la Terra de Lemos pleno
medieval:

288
Mapa 30. La terra de Lemos. Dejamos con un patrón de relleno de línea las tres
parroquias dudosas del ángulo noreste. Situamos a su alrededor el resto de terrae
que hemos encontrado en la documentación, aunque tan sólo ofrecemos unos límites
seguros en el caso de la terra de Búbal, basándonos en el estudio específico de Mariña
BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do Occidente peninsular e a súa organización
territorial..., p. 372.

5. 4 El gobierno de la parte rural de la tenencia


Hasta aquí han sido muy pocos los datos que hemos afrontado sobre el
gobierno de la tenencia. Conocemos el papel del comes / tenens como
representante último del rey y de todas sus funciones en el territorio,
pero nada más hemos visto aún de la cadena de mando operada entre
esta figura y control objetivo y eficaz del territorio. No obstante, no

289
veremos en las próximas líneas toda esta arquitectura interna, tan sólo
la que podemos comprender como general a toda la tenencia, dejando
para sus respectivos (y consecutivos) capítulos los apartados dedicados
a cada una de las divisiones internas de Lemos y, muy importante a
partir de 1104, de sus dos núcleos urbanos: Pino/Monforte y Puebla de
San Pedro/Entrambasaguas/Brollón.
Las instituciones primarias y más simples serían la existencia de
un concilium capaz de abordar cuestiones administrativas, políticas,
militares y judiciales del conjunto de la tierra, al que se sumarían sus
eventuales homólogos rurales, de los que no ha quedado ningún rastro.
Curiosamente, tampoco la reunión de concilios nos ha dejado ninguna
huella después de la fecha marcada de 1093, aunque sí antes en
numerosas ocasiones a lo largo del siglo XI, tal y como abordamos al
hablar del gobierno del territorium. Se trataría de una asamblea de
hombres libres que ejercía funciones fundamentalmente judiciales bajo
la presidencia del conde o tenente789.

Encontramos atestiguado desde 1204 el que, siguiendo a


Eduardo de Hinojosa debería ser el reflejo último del concejo de la
tierra790, el de la villa de Monforte791. No obstante, el concilium de la
tierra debía ser algo mucho más formal y definido, marcado por las
funciones judiciales como hemos señalado anteriormente792.

789
Maria del Carmen CARLÉ, Del Concejo Medieval castellano – leonés, Buenos
Aires, Instituto de historia de España, Universidad de Buenos Aires, facultad de
filosofía y letras, 1968, pp. 11-22.
790
Eduardo de HINOJOSA MARTÍNEZ, “Origen del régimen municipal en Castilla
y León”, en Estudios sobre la historia del derecho español, Madrid, 1903, pp. 3-70.
791
1204-octubre-29. Alfonso IX, con el consenso del concejo de Monforte, concede
al monasterio de San Vicente del Pino los fumazgos, portazgos y otras rentas de la
villa. En Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San
Vicente…, n. 7, pp. 247-248.
792
Jean GAUTIER DALCHÉ, Historia urbana de León y Castilla en la Edad Media,
siglos IX-XIII, Madrid, Siglo veintiuno de España Editores s.a., 1989 (2ª Ed.), pp. 42-
48.

290
Entre las magistraturas encontramos desde los momentos más
antiguos las figuras más básicas, que J. Gautier-Dalché denominaba la
triada señorial al norte del Duero793: el juez, el merino y el sayón. Se
trata de tres agentes distritales básicos, que a menudo encontramos a lo
largo de los siglos XII y XIII todavía en los fueros urbanos794, en el
marco de la progresiva acción de las villas y ciudades por limitar el
control señorial a través de estos agentes795. La presencia de todos ellos
figura atestiguada en el año 1064796, en un momento en el que sabemos
que el gobierno de la tierra aún se vinculaba al de Sarria, ejerciéndose
conjuntamente desde Larín. Ambas figuras nos volvían a aparecer
claramente vinculadas a este núcleo sarriano en el año 1082797.
Nunca encontraremos testimonio tan completo después de 1093,
aunque sí algunas tímidas apariciones. La primera nos lleva a 1130,
cuando al comes Rodrigo, tenente, lo acompaña en el escatocolo de una

793
Jean GAUTIER DALCHÉ, Historia urbana de León y Castilla, pp. 359-369
794
En el caso gallego, figuran en los fueros de Allariz y el bono burgo de Caldelas,
muy cercano a Lemos. En ambos casos los marcos forales, en la tradición saguntina,
no se prevén magistrados propios del concejo, pero sí límites importantes a la acción
de los agentes señoriales, sobre todo el merino, que deberá ser vecina de la villa y
contar con el visto bueno del concejo para poder asumir el cargo. En Ana ARIAS
SANTIAGO, “Fundación de la villa de Allariz: El fuero otorgado por Alfonso VII”,
en Jesus DE JUANA, Francisco Xavier CASTRO, Aspectos históricos de Ourense:
VIII Xornadas de Historia de Galicia, Ourense, Servicio de publicacións da
Deputación de Ourense, 1995, pp. 19-21.
795
Jean GAUTIER DALCHÉ, Historia urbana de León y Castilla…, p. 347.
796
1064-octubre-22. Sancho Quintilaz, representante de los descendientes de Kintila
Díaz, pleitea con el monasterio de Celanova por una heredad en San Xillao de Tor.
En el juicio participan iudice Pelagio Didaz et sagione Didaco Argemondiz qui erant
maiorinos de rex domno Fredenando En José Miguel ANDRADE CERNADAS, O
Tombo de Celanova..., t. I, n. 455, pp. 618-619.
797
1082-octubre-21. Pleito sobre el monasterio de Barxa entre el abad de Samos y
Eita Goséndiz vicario del Rey desde el Miño al Sil. El sayón, el merino y el resto de
los hombres de Eita Goséndiz tendrán prohibido penetrar los dextros del monasterio.
En Manuel LUCAS ÁLVAREZ, El Tumbo de San Julián de Samos…, n. 4, pp. 66-
68.

291
venta el maiorino suo Adefonso798. Tres décadas después, en 1164,
Fernando II concede el coto de Atán a la iglesia de Lugo, especificando
en el diploma que ni maiorino ni sagione de la tierra podrán penetrar
los límites de este espacio, dejándonos entrever de esta manera las dos
figuras fundamentales del gobierno de Lemos799.
No será hasta el siglo XIII cuando podamos volver a ponerles
nombre a estos magistrados, concretamente en 1246. Por entonces, con
motivo de una venta de bienes localizados en Deza, probablemente
realizada en Monforte debido al concurso de un notario de concejo,
ejercía como merinus majoris de Lemos Sanctius Marcos, mientras F.
Petriz se nos presenta como iudex de Lemus, y Ioannes Didaci como su
sirviente800. Un año más tarde el cargo de merino parece haberse
renovado, encontrando doblemente atestiguado a su frente a Isidoro
Gutiérrez801. El oficio del juez debió de extenderse por más tiempo,
pues parece corresponderse con el Fernan Pedriz, juyz, que encontramos

798
M-RAH, 9/4044(56). 1129. Odoario Ordoniz vende unas heredades a Munio
Petriz.
799
1164-diciembre-13. Fernando II concede a la catedral de Lugo el privilegio de coto
para el monasterio de San Esteban de Atán. Sagio uel maiorinus terminos istos audeat
irrumpere uel uiolenter intrare wel pro aliqua uoce uel calumpnia et iniuria aliqua
ibi aliquid pignorare uel capere. En José Luis LÓPEZ SANGIL, Manuel VIDÁN
TORREIRA, “El tumbo Viejo… ”, n. 61, pp. 104-105.
800
1246,-enero-13. Venta de bienes otorgada por Oveco Oariz en favor del Deán y
Cabildo de Lugo. Entre los distintos agentes mencionados aparecen Merini Majoris
in Lemus Sanctii Marcos y F. Petri judex de Lemus. Entre los testigos se encuentra
Iohannes Didaci, serviens dicti judicis de Lemus. En Ventura CAÑIZARES DEL
REY, Colección diplomática III, n. 398, pp. 189-190.
801
1247-noviembre. Doña Milia junto al monasterio de Ferreira llega a un acuerdo
con Martiño Páez sobre unas tierras del cenobio. En el escatocolo figura maiorino in
Lemus Isidoro Guteriz. En José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA y VIEITES,
Colección diplomática del monasterio de Santa María de Ferreira de Pantón…, n.
15, pp. 30-31.
1247. Xoán Fernández, clerígo de San Xián de Mourelos hacia una donación al
monasterio de Oseira. Figura en el diploma maiorino regis in Lemus Isidori Guterrit.
En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense
de Santa María de Oseira…, t. I, n. 595, pp. 553-554.

292
en 1255 terciando en el conflicto entre el monasterio de San Vicente del
Pino y un vecino de Sarria por razón del portazgo de Lemos802. Dos
décadas más tarde, en 1274, constatamos ya un nuevo juez de Lemos,
Arias Páez803.
La serie de jueces parece la mejor atestiguada, pues en 1285
volvemos a tener noticias de quien encabezaba esta magistratura. Este
nuevo testimonio presenta, en todo caso, algunas particularidades, se
trata del primer diploma del expediente que recoge el pleito sostenido
entre el monasterio de San Vicente y los vecinos de su coto de Doade
por el pago de la martiniega. En él, unos y otros recurren ante Juan Díaz,
que se nos presenta como tenente as vezes de Nuño Martinez juiz
alcaide del rey en Monforte y en terra de Lemos804. Percibimos aquí
como esta figura comienza ya a tener un arraigo doble entre la villa y la
tierra, de modo semejante a como harán los notarios, pero sobre todo,
vemos como se nos plantea con esa doble descripción de juiz alcaide.
El alcaide podría ser el gobernador de una fortaleza, castillo o ciudad,
con funciones militares; o también un oficial de carácter judicial o
ejecutivo. Desde mediados del siglo XII aparece vinculado a fórmulas
típicas del mundo judicial, particularmente el juez, como en este caso,
y el sayón805. Desconocemos si en el caso concreto de Monforte y la
tierra de Lemos esto le aportaba algún matiz específico, quizás un
mayor control sobre la fortaleza de la villa ante la previsible ausencia
de Esteban Fernández de Castro, pertiguero mayor de la tierra de

802
M-RAH, 9/4044(85). 1255-febrero-1. Sentencia dictada por Fernan Pérez, juez del
rey en Lemos, sobre la percepción del portazgo por parte de la abadía de San Vicente.
803
1274-octubre-21. Xoán Arias de Robreda afora a Paio Domínguez sus heredades
de Trasmonte. Arias Páez, juiz de Lemos. En Ramón LORENZO, Colección
documental do mosteiro de Montederramo…, t. I, n. 336, pp. 504-505.
804
ACCHyS, Caja 34/Carp. 3/ doc. 13. 1277. Sentencia del juez alcaide de Monforte
sobre la martiniega que deben pagar los vecinos de Doade.
805
Según definición del Lexicon Latinitatis Medii Aevi Regni Legionis (s. VIII-1230)
imperfectum, consultado a través de [Link] [29-septiembre-2019;
18:00].

293
Santiago entre 1294 y 1289806. De modo análogo, conocemos la
existencia de un alcaide al frente del castillo de Monterrei en 1333807.

En 1292, apenas siete años después, encontramos una nueva


figura, Juan Martínez, ejerciendo como juyz del rey en tierra de
Lemos808. Tanto el apellido alcaide como la referencia explícita a la
villa han desaparecido.

Todo ello nos lleva a la reflexión acerca de si en realidad no


podemos encontrarnos ante la presencia de más de un juez, quizás uno
simultaneando funciones sobre la villa y la tierra y otro u otros
entendiendo sobre el resto del espacio.

La aparición progresiva de esta figura abiertamente adscrita a


Lemos desde mediados del siglo XIII, testimonio último de la
consolidación administrativa de la tierra y su gobierno, coincide con la
tendencia general de Galicia. De este modo, M. Bermúdez Beloso
registra en la segunda mitad de esta centuria más del 50% del total de
jueces vinculados a terrae en el conjunto de la documentación
gallega809

Ya con el siglo XIV hallamos las últimas referencias a esta


misma figura del juez, la primera en 1331810, cuando era ejercida por

806
Eduardo PARDO DE GUEVARA y VALDÉS, Los Señores de Galicia…, t. I, p.
121.
807
César OLIVERA SERRANO, Los Señores y el Estado de Monterrey…, p. 154.
808
1292-marzo-14. El juez del rey en tierra de Lemos, Juan Martínez, pronuncia una
sentencia por la que reconoce el derecho que tenía el monasterio de Ferreira para talar
y pacer en los montes de Cotillón. En José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA y
VIEITES, Colección diplomática del monasterio de Santa María de Ferreira de
Pantón…, n. 26, pp. 39-40.
809
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do Occidente peninsular e a súa
organización territorial..., p. 298.
810
1331, Ribadavia / 1331-noviembre, Monforte. Sentencia dada por Fernando Díaz
de Valladolid, juez y alcalde del rey en Ribadavia, por la que los vasallos y hombres
del monasterio de Chantada, residan o no en el alfoz de esa villa, están exentos del
pago de pechos y pedidos al concejo. El procurador del cenobio acude a la villa de

294
Fernan Soogo, juez de la tierra de Lemos al frente de un pleito
celebrado en la villa de Monforte. Más de tres décadas después, cuando
la mayor parte de la tierra de Lemos ya ha abandonado el realengo, el
conde dona a la sede lucense los términos de San Paio de Diomondi, y
al hacerlo especifica que no entren en ellos mayordomo, juez, merino
ni justicia, que parecen nuevamente, y de modo nada sorprendente, las
grandes figuras de gobierno de la tenencia811.

El concurso del mayordomo, cuya presencia acabamos de


señalar, es más tardía que la de la triada señorial. Lo encontramos por
ver primera en el año 1191, en la confirmación de todos los privilegios
concedidos anteriormente a San Vicente del Pino por parte de Alfonso
IX, cuando este monarca afirma recipiat in ipsa populatura et in
kalendis et in feriis per suum maiordomum, sicut et dominus terre ipsius
per suum maiordomum suas receperit directuras812.

La función de esta figura parece fundamentalmente económica,


vinculada a la percepción de los derechos que el tenente conserva, en
este caso, en el burgo de Pino. De la referencia del siglo XIV antes
mencionada podemos inferir no obstante que la función del mayordomo
no se circunscribía a la villa, sino probablemente a todos recursos
vinculados al conde, y que, quizás, la tierra se fraccionase a este efecto
en varios mayordomazgos, tal vez uno por feligresía.

Monforte, ante Fernan Soogo, juis por el rey en terra de Lemos, para solicitar una
copia de la sentencia En José MÉNDEZ PÉREZ, Pablo S. OTERO PIÑEYRO
MASEDA, Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, El monasterio de San Salvador de
Chantada…, n. 55, pp. 265-269.
811
1366-septiembre-8. Don Fernando Ruíz de Castro, conde de Trastámara, Lemos y
Sarria, dona a la iglesia de Lugo el coto de San Paio de Diomondi, con su jurisdicción
civil y criminal. Ningún mayordomo, juez, merino ni justicia de la villa de Monforte
podrá penetrar en la jurisdicción. En Maria José PORTELA SILVA, Documentos da
Catedral de Lugo. Século XIV, t. II, n. 677, pp. 776-777.
812
1191-marzo-29. Alfonso IX confirma al monasterio de San Vicente de Monforte
la posesión de un tercio de la población. En Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, La
colección diplomática de San Vicente del Pino…, n. 4, pp. 242-243.

295
En 1218 volvemos a encontrar un maiordomo in Lemos entre los
confirmantes de la donación de la ermita realenga de Amoeiro al
monasterio monfortino. No obstante, al figurar en la columna de cargos
eclesiásticos, tal vez se esté refiriendo al mayordomo de la iglesia
lucense o del propio cenobio monfortino, a su vez atestiguado en
1223813. Sin embargo, en la columna de autoridades civiles aparece la
fórmula Petro Iohannis Marino, maiordomo sub manu comitis domno
Aluari814, que quizás sí pueda ser entendida como un mayordomo
condal de Lemos.

El notariado también se adapta a la realidad política que impera


en Lemos desde 1093 y durante los siglos plenomedievales. De manera
coherente con el resto de Galicia, la presencia de estos personajes
vinculados a una circunscripción concreta comienza a generalizarse en
el siglo XIII, en un proceso paralelo al que observábamos para los
jueces815.

De este modo, la primera adscripción de un notario a la tierra de


Lemos la encontramos en 1264816, a su vez consistente con la fuerte
aparición de estas figuras en la documentación gallega de la segunda

813
1223-marzo-23. Alfonso IX, manda que ninguna voz se amortice en Monforte sin
el mayordomo del Monasterio de San Vicente. En Carlos RODRÍGUEZ
FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente del Pino…, n. 11, p. 254.
814
1218-febrero-16. Alfonso IX concede al monasterio de San Vicente de Monforte
la ermita realenga de San Pedro de Amoeiro. En Carlos RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ,
La colección diplomática de San Vicente…, n. 10, pp. 252-253.
815
Así lo defiende M. Bermúdez Beloso, Co cambio no poder e o que supuxo na
administración, hai outros personaxes que comezan a cobrar unha maior relevancia
desde o século XIII e que dan importantes pistas acerca da configuración territorial:
notarios e xuíces. En Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do Occidente
peninsular e a súa organización territorial..., p. 295.
816
1264-enero-20. El abad del monasterio de Santa María de Montederramo, a fora a
Domingo Paz una heredad en Viloudriz, Santa María de Amandi (Sober), en un
documento realizado en Monforte ante Pedro Freyre, notario del rey en tierra de
Lemos. En Ramón LORENZO, Colección documental do mosteiro de
Montederramo…, t. I, n. 249, pp. 423-424.

296
mitad de la centuria (un 63% del total según los estudios de M. Beloso
Bermúdez817).

Apenas tres años más tarde hallamos la referencia a un notario


público del rey in Lemos, in Monforte818. Se nos plantean así las dos
modalidades básicas que hallamos en todo el resto del siglo XIII y
buena parte del XIV, los notarios que únicamente declaran ejercer por
delegación regia en la tierra de Lemos819, y aquellos que lo son en la
villa de Monforte y el conjunto de Lemos820.
En esta misma centuria encontramos las primeras referencias a
notarios jurados por el concejo monfortino, adelantándose incluso a la
primera referencia señalada anteriormente, retrotrayéndonos hasta
1247821.

Los notarios irán mostrando a su vez las modificaciones internas


en el conjunto de Lemos y los devenires históricos y políticos de la

817
Mariña BERMÚDEZ BELOSO, O espazo do Occidente peninsular e a súa
organización territorial..., p. 298.
818
1267-mayo. Vasco Fernández vende a Lorenzo Fernández un casal en San Xillao
de Moreda (de Tor actualmente). En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección
Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa María de Oseira…, t. II, n. 945, pp.
900-901.
819
Por ejemplo, en 1278-enero-15. Sueyro Pérez, notario del rey en terra de Lemos,
traslada un documento otorgado por el monasterio de Ferreira de Pantón a Pedro
Domínguez sobre una heredad en Santiago de Freituxe (Bóveda). En José Ignacio
FERNÁNDEZ DE VIANA y VIEITES, Colección diplomática del monasterio de
Santa María de Ferreira de Pantón…, n. 23, pp. 36-37.
820
Por ejemplo, en 1279-marzo-2. Acuerdo entre el procurador de Oseira y Pedro
Vázquez por el que permutan un casal en Vilar de Santa Aia por otro en Santa María
de Ousende (O Saviñao). Atestigua el pacto Arias Perez teente as veces de Sueyro
Perez, notario publico del rey en Monforte et en terra de Lemos en terra de lemos. En
Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección Diplomática do Mosteiro Cisterciense de
Santa María de Oseira…, t. II, n. 1133, pp. 1076-1077.
821
1246-enero-13. Venta de bienes otorgada por Oveco Oariz al deán y cabildo de la
iglesia lucense. Suscribe al final Ego Joannes Martini, publicus Notarius concilii
Montisfortis. En Ventura CAÑIZARES DEL REY, Colección diplomática III, n. 398,
pp. 189-190.

297
tenencia hacia los Estados condales. De este modo, y a la temprana
aparición anterior, se sumarán a lo largo de los siglos XIV y XV otros
notarios operando en las circunscripciones menores y en la puebla de
Brollón, como pronto tendremos ocasión de analizar.
Las primeras modificaciones del encaje político de la tenencia
parecen manifiestas en 1306 822 y 1309823, cuando la tradicional
dependencia regia del notariado es sustituida por la del infante Alfonso,
hijo de don Fernando, seguramente Alfonso de la Cerda según lo que
hemos señalado en el cuadro de tenentes. Tras este efímero episodio,
los notarios regresarán a ejercer su oficio en nombre del rey en la tierra
de Lemos824, o en la villa de Monforte y el conjunto de la Tierra825. Sin
embargo, estos últimos serán los primeros en dar cuenta de las
profundas modificaciones que se obrarán en la primera mitad del siglo

822
1306-marzo-14. El prior de Pombeiro acuerda pagar a la priora de San Xoán da
Cova cinco moyos de castañas cada año por unos lugares. Suscribe el pacto Martin
Fernandes por mandado de Fernan Perez notario poblico en terra de Lemos por el
muy nobre Sennor don Affonso, fillo del infante don Fernando. En Manuel LUCAS
ÁLVAREZ, Pedro LUCAS DOMÍNGUEZ, El priorato benedictino de San Vicenzo
de Pombeiro..., n. 31, pp. 82-83.
823
1309-abril-14. Adán Viviáez vende a Xoán Ramos una leira en las Arroteas, San
Martiño de Pantón. Da fe de la venta Johán Fernández, teente as veçes en Val de
Ferreyra por Migael Martiiz, notario púplico en Lemos pollo moy nobre señor don
Affonso, filo do inffante don Fernando. En José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA y
VIEITES, Colección diplomática del monasterio de Santa María de Ferreira de
Pantón…, n. 35, pp. 49-50.
824
Por ejemplo, en 778. 1314-enero-28. El procurador de Montederramo acusa a
Álvaro Rodríguez y Xoán Eanes, alcaldes de la puebla de San Pedro de
Entrambasaguas (A Pobra do Brollón) de violar sus derechos sobre los cotos de
Trasmonte y San Xoán de Salcedo. , de infrinxilos seus dereitos de couto en
Trasmonte e Salcedo. El litigio pasa ante Tel Alffonso, notario publico del rey don
Affonso en toda tierra de Lemos. En En Ramón LORENZO, Colección documental
do mosteiro de Montederramo…, t. II, n. 778, pp. 966-968.
825
Por ejemplo, en 1314-enero-2. El procurador del abad de Oseira hace un trueque
con Vasco Pérez. Certifica el acuerdo Martin Perez, teente as veces de [] publico dell
rey en monforte et en terra de Lemos. En Miguel ROMANÍ MARTÍNEZ, Colección
Diplomática do Mosteiro Cisterciense de Santa María de Oseira…, t. III, n. 1385, p.
20.

298
XIV, registrando desde 1333, apenas seis años después de la donación
de Alfonso XI de la villa y sus términos al conde Pedro Fernández de
Castro, su nueva situación bajo la fórmula: notario publico por don
Pedro em Monforte et em seu couto826.
Aún en 1332 registramos, no obstante, un notario de la tierra
bajo nombrado por el rey827, extremo que parece justificarse en el
progresivo paso del realengo al señorío, comenzando por la villa y
términos y extendiéndose por el resto de la tierra de Lemos, como
pronto veremos.

5.5 La compartimentación interna.


Tal y como hemos señalado en varias ocasiones a lo largo de los
capítulos precedentes, desde el siglo X comenzamos a ver en la
documentación la presencia de circunscripciones menores dentro de
Lemos. Desde muy temprano hallamos las tres más pretéritas: Saviñao,
Verosmos y Mao, a las que tal vez haya que añadir el propio Lemos
aplicado al ámbito central, de modo semejante a lo que hemos señalado
para la organización eclesiástica. Hacia el siglo XIII, de manera paralela
a la probable reorganización de los arciprestazgos que apuntábamos en
el capítulo dedicado al encaje de Lemos en la iglesia lucense,
comenzamos a observar la aparición de dos entidades civiles en esos
mismos lugares: Val de Ferreira, que comparte nombre con la

826
1333-mayo-23. Testamento de Juan Sobrote. Suscribe el diploma Migel Yanes,
notario publico, por don Pedro en Monforte et em seu couto. En Carlos RODRÍGUEZ
FERNÁNDEZ, La colección diplomática de San Vicente del Pino…, n. 27, pp. 277-
279.
827
1332-diciembre-09. La abadesa del monasterio de Eiré, afora a María Pérez de
Pedraguda un casal en Castillón. Suscribe el foro Affonso Eanes, tente as vezes em
Val de Ferreyra por Miguel Eanes, notario público del rey em terra de Llemos. En
José Ignacio FERNÁNDEZ DE VIANA y VIEITES, Colección diplomática del
monasterio de Santa María de Ferreira de Pantón…, n. 45, pp. 60-61.

299
demarcación eclesiástica, y la puebla y términos del Brollón que, pese
a no coincidir en nombre con el arciprestazgo de Santalla de Rei,
presenta unos límites muy parecidos.
También los viejos espacios parecen sufrir ciertas
modificaciones en el siglo XIII, particularmente el cuerpo central donde
el desarrollo de la villa de Monforte y sus términos alterarán el marco
con el que nos encontraremos en la Baja Edad Media. En este sentido,
parece probable que villa y términos sean herederos directos, en
términos espaciales, del distrito central de Lemos, de modo tal que
conocer al hijo nos permitirá saber sobre el padre.
La situación es muy parecida en Monterrei, donde en 1029 son
perceptibles tres distritos menores Mons Niger, Sauto Veremundi y
Baroncelli (homónima del territorium/terra). En el siglo XII las
denominaciones se habían transformado en Sautovermud, Cabrera y
Lobarzana, que ya figuraba en un diploma del 989. Los términos y alfoz
de la villa de Monterrei se construirán sumando estos dos últimos
distritos828.
5.5.1 Las primeras referencias a