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Efecto de hojas de coca en Parkinson

Este documento describe un estudio sobre los efectos de la hoja de coca en atenuar los síntomas de la enfermedad de Parkinson en un modelo de rata. El documento analiza los antecedentes de la enfermedad de Parkinson a nivel mundial, méxico y querétaro. También describe la fisiopatología y tratamiento actual de la enfermedad, asi como los efectos de la hoja de coca.

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Efecto de hojas de coca en Parkinson

Este documento describe un estudio sobre los efectos de la hoja de coca en atenuar los síntomas de la enfermedad de Parkinson en un modelo de rata. El documento analiza los antecedentes de la enfermedad de Parkinson a nivel mundial, méxico y querétaro. También describe la fisiopatología y tratamiento actual de la enfermedad, asi como los efectos de la hoja de coca.

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Universidad para el Bienestar Benito Juárez García

UBBJ Sede Ezequiel Montes Qro.

[Capte la atención
de los lectores
mediante una cita
importante
extraída del
documento o utilice
este espacio para
resaltar un punto
clave. Para colocar
el cuadro de texto
en cualquier lugar
PROTOCOLO DE INVESTIGACIÓN
de la página, solo
tiene que
LAS HOJAS DE COCA AYUDAN
arrastrarlo.] A
ATENUAR LOS SÍNTOMAS DE LA
ENFERMEDAD DE KARKINSON EN
UN MODELO DE RATA ANIMAL

PRESENTADO POR:
GODOY BADILLO EMMANUEL - AES221093356
ANGEL JOEL. SÁNCHEZ RÍOS- AE221100169
KARIME JOSELIN ACOSTA COBIAN- AES221075693
DULCE OLIVIA BADILLO GÓMEZ - AES211040427
FEC HA D E EN TREG A:19 / 0 5 / 2 4
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN ………………………………………………………………………………………………………….4
1.1.- Temblor esencial ..................................................................................................................................................4
Temblor esencial y calidad de vida....................................................................................…………………..5
1.2.- Enfermedad de Parkinson................................................................................................................................5
1.3.- Enfermedad de Parkinson y calidad de vida ...........................................................................................7
1.4.- Calidad de vida y calidad de vida relacionada con la salud ……………………………………………7

2. ANTECEDENTES………………………………………………………………………………………………………10
2.1.- Parkinson a nivel Mundial………………………………………………………………………………………..10
2.2.-Parkinson a nivel México…………………………………………………………………………………………..11
2.3.- Parkinson a nivel Querétaro……………………………………………………………………………………..11
2.4.- Fisiopatología…………………………………………………………………………………………………………..12
2.5.- Tratamiento……………………………………………………………………………………………………………..14
2.6.- Efectos de la hoja de cocaína……………………………………………………………………………………...24

3. JUSTIFICACIÓN…………………………………………………………………………………………………………27

4. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA…………………………………………………………………………..29

5. PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN………………………………………………………………………………..29

6. HIPÓTESIS………………………………………………………………………………………………………………..29

7. OBJETIVO GENERAL………………………………………………………………………………………………….29

8. OBJETIVOS ESPECIFICOS…………………………………………………………………………………………..29

9. METODOLOGÍA…………………………………………………………………………………………………………30

[Link]
BIBLIOGRAFICAS………………………………………………………………………………………………………………..32
1. INTRODUCCIÓN

La Enfermedad de Parkinson (EP) es la segunda enfermedad


neurodegenerativa más común, luego del Alzheimer. Se caracteriza por
presentar síntomas motores y no motores (depresión y ansiedad tienen alto
impacto y prevalencia) que afectan la calidad de vida de los pacientes. La
hipotensión ortostática (HO) constituye uno de los trastornos no motores
que surge ante los cambios de posición corporal, generando episodios de
mareo, sensación de flotar en el aire, visión borrosa e, incluso, síncope.
Objetivo: Comparar el perfil de vulnerabilidad psicosocial entre pacientes
con EP que padezcan y no padezcan hipotensión ortostática (HO).

1.1.- Temblor esencial

El TE es el trastorno del movimiento más frecuente con una prevalencia en


mayores de 65 años que puede llegar hasta el 5%.8 La causa del TE es
desconocida, pero se le supone una carga genética importante ya que en más
del 50% de los casos existe afectación en otros miembros familiares.
Clínicamente se presenta como un temblor de acción (postural e intencional),
que generalmente inicia en manos y se manifiesta de manera bilateral y con
una frecuencia de 8-12 Hz. En casos graves puede acompañarse de
componente de reposo. Habitualmente, los miembros superiores están
comprometidos por el temblor de forma simétrica, y con la progresión de la
enfermedad, la cabeza y la voz pueden también verse también afectados,
siendo menos habitual en piernas, mandíbula, cara y tronco. El TE se puede
acompañar de signos neurológicos leves, como ataxia leve, distonia o postura
anormal de las extremidades o alteraciones. Para diferenciarla del temblor
monosintomático, la presentación junto a otra clínica neurológica ha sido
recientemente denominada "temblor esencial plus", aunque dicha
clasificación es controvertida. En un significativo porcentaje la severidad del
temblor es leve o moderada y no incapacitante para el paciente por lo que,
en muchos casos, no precisa tratamiento médico; pero en otros pacientes el
temblor llega a interferir en la independencia para la realización de
actividades básicas de la vida diaria (ABVD) y pueden provocar discapacidad
e impacto en la vida psicosocial del paciente.

El diagnóstico del TE es clínico y se basa en una historia completa y un


examen neurológico. En la actualidad, los criterios diagnósticos para el TE
son:
1. Síndrome de temblor de acción aislado bilateral en la extremidad superior.

2. Al menos 3 años de duración.

3. Con o sin temblor en otras localizaciones (por ejemplo, cabeza, voz, o


miembros inferiores).

4. Ausencia de otros signos neurológicos, como distonia, ataxia o


parkinsonismo. Existen una serie de pruebas de laboratorio de rutina que se
pueden realizar en caso de dudas, entre las que se incluyen la medición de
los niveles de tirotropina y electrolitos y la función hepática y renal.

1.1.- Temblor esencial y calidad de vida

El TE impacta en los diferentes dominios de la CV, como el físico, psicosocial,


comunicación y hobbies y ocio. Los datos muestran que el área física como
comer, escribir, beber es el afectado en mayor grado y que las áreas
psicológica y social se ven afectadas de igual modo, ya que el temblor
interfiere en las relaciones personales y provoca sentimientos negativos
sobre uno mismo, produce sentimientos depresivos y aislamiento social. Una
gran proporción de pacientes con TE manifiestan sentimientos de vergüenza
y ansiedad por temblor. También es conocido que mayor intensidad y
duración del temblor se asocia a una menor CV, siendo la severidad del
temblor la que más impacto tiene sobre la CV de estas dos.

En resumen, el temblor es una entidad clínica que puede tener numerosos y


dispares efectos sobre los pacientes que lo padecen. A pesar de existir
diferencias entre los dos mayores trastornos que cursan con temblor, TE y
enfermedad de Parkinson (EP), el temblor impacta, en ambos casos, en varios
dominios de la CV, que van desde lo físico hasta lo psicoafectivo, en una gran
proporción de pacientes. Dado el impacto negativo que éste puede tener
sobre la CV, muchos de estos pacientes deberían considerarse, de manera
rutinaria, para tratamientos no farmacológicos. La eficacia de los
tratamientos para el temblor, ya sean farmacológicos o quirúrgicos, deben
considerar su amplio impacto sobre la CV de los pacientes que lo padecen.

1.2. Enfermedad de Parkinson

La EP es el trastorno neurodegenerativo con mayor incidencia tras la


enfermedad de Alzheimer y se manifiesta típicamente por rigidez,
bradicinesia (lentitud de movimiento) y temblor en reposo. Estas
manifestaciones motoras se relacionan con la pérdida de neuronas
dopaminérgicas de la sustancia negra, por lo tanto, las estrategias de
tratamiento para EP se han dirigido al sistema dopaminérgico. Entre los
principales factores de riesgo se encuentra la edad. Además de la edad
avanzada, el género masculino también es considerado factor de riesgo
relevante en el desarrollo de EP, siendo la incidencia y prevalencia de la
enfermedad al menos 1,5 veces superior en hombres. Asimismo, las mujeres
presentan un fenotipo más leve de EP con respecto a los hombres (48%) y
una menor ratio de deterioro motor. Las enfermedades neurológicas han
aumentado en cuanto a prevalencia e incidencia en los últimos años, en
especial las que se relacionan con el envejecimiento, como la EP que no ha
sido ajena a este incremento. Este hecho se relaciona con un aumento de la
esperanza de vida, avances en diagnóstico y tratamiento, así como una mayor
educación sanitaria de la población en general. El inicio de la enfermedad se
suele situar en los 60 años de media y una vez se diagnostica la enfermedad,
la media de duración entre diagnóstico y fallecimiento del paciente es de 15
años, a pesar de ello los pacientes con EP pueden vivir durante dé[Link]
temblor clásico de la EP es un temblor que aparece en reposo de marcada
amplitud con una frecuencia de unos 4-6Hz y desaparición transitoria con el
movimiento, pero puede reemerger cuando se mantiene una postura. La EP
en general y el temblor en particular pueden suponer discapacidad y
alteración de la CV de los pacientes que la padecen. Aunque existe un amplio
tratamiento farmacológico para tratar la enfermedad, el temblor es muchas
veces refractario a la medicación, por lo que al igual que ocurre en el TE,
algunos pacientes continúan con discapacidad por el temblor pese al
tratamiento médico adecuado. En este tipo de pacientes y al igual que los
pacientes con TE, la intervención quirúrgica es una alternativa terapéutica.
Además de los aspectos motores, los síntomas no motores, que son
frecuentes en la EP, pueden impactar de forma negativa en la CV de los
pacientes. Los síntomas no motores son clasificados como disfunciones
autonómicas, trastornos del sueño REM (rapid eye movement), problemas
de estado de ánimo, anomalías cognitivas, y dolor y alteraciones sensoriales.
De estos, la disautonomía, la alteración del comportamiento del sueño, la
depresión y el trastorno del olfato, pueden preceder a los síntomas motores
de la EP por décadas.

Otros de los síntomas no motores es el dolor. Según evoluciona la


enfermedad, es frecuente e incluso, puede constituir el principal motivo de
queja para el paciente. El tratamiento en la EP con fármacos dopaminérgicos
puede relacionarse con problemas neuropsiquiátricos, los más relevantes
son el trastorno en el control de impulsos o alteraciones del comportamiento,
como realizar actividades estereotipadas. Todos ellos se han relacionado con
el uso de agonistas dopaminérgicos y, en menor nivel, con la levodopa. Según
avanza la enfermedad, los pacientes con EP que presentan alteraciones del
habla y de la marcha, depresión y síntomas que generalmente tienen una
pobre repuesta a la terapia de levodopa tienen un riesgo mayor de
desarrollar demencia. Aunque los factores de riesgo más importantes
asociados a la demencia son la edad del paciente y duración de la
enfermedad. En la fase avanzada, los síntomas más frecuentes son la
hipotensión ortostática, que puede agravar las caídas, y los problemas
genitourinarios y estreñimiento, relacionados con alteración del sistema
autónomo.

En resumen, la enfermedad de Parkinson es una patología con una evolución


larga y en la que se diferencian distintas fases, que se pueden identificar
antes del diagnóstico por el neurólogo, marcado por signos motores propios
de esta enfermedad.

1.3. Enfermedad de Parkinson y calidad de vida.

La enfermedad de Parkinson afecta la CV del individuo que padece la


enfermedad además de suponer una carga para el cuidador. La disminución
de la CV de pacientes con EP pasa a ser más pronunciada conforme la
enfermedad progresa. Asimismo, algunos estudios han concluido que la
depresión, una puntuación alta en la escala asociada a las ABVD de la UPDRS,
la gravedad de la enfermedad y el déficit cognitivo son determinantes de una
peor CV en estos pacientes. El estudio de Rodríguez-Violante et al. Concluye
que los signos motores y síntomas no motores de la enfermedad, evaluados
mediante la escala MDS-UPDRS, son determinantes de la CV de los pacientes
con EP. La parte I de la escala, que evalúa síntomas no motores, mostró un
mayor impacto sobre la CV que la parte II (actividades de la vida diaria). Este
hecho constata la importancia de los síntomas no motores de la EP, como
depresión y deterioro cognitivo, sobre la CV de los pacientes. Una mayor
puntuación en la parte III de la MDS-UPDRS, sobre exploración motora y
realizada por el neurólogo, también implica una peor CV del paciente.

1.4.- Calidad de vida y calidad de vida relacionada con la salud


El origen del concepto Calidad de Vida (CV) es antiguo y de alguna manera
controvertido desde su inicio. Los filósofos griegos 4 siglos A.C. propusieron la “buena
vida” como objetivo vital, un concepto equivalente a algunos aspectos de la noción
actual de CV.

1. Aristipo y los hedonistas definieron el logro de placer como base


de la felicidad, más tarde Aristóteles modificó el concepto de
felicidad a la búsqueda de actividades centradas en objetivos y
valores más dignos (eudaimonía: bienestar, felicidad). La
controversia entre hedonistas y eudemónicos, de alguna manera,
continúa influenciando en el presente el concepto de CV. Según el
Diccionario de la Real Academia Española, la CV se refiere al
“Conjunto de condiciones que contribuyen a hacer agradable y
valiosa la vida”. La definición es simple, en cuanto a que podría
ajustarse a la idea popular sobre CV, pero plantea cuando
intentamos determinar cuál es el "conjunto de condiciones" al que
se refiere o cuando pretendemos concretar qué significa "hacer
agradable y valiosa la vida". En ambos puntos las experiencias
personales, la ambición, la expectativa, entre otros factores,
introducen un factor subjetivo que hace que el concepto no se
pueda generalizar, principalmente si intentamos hacer extensible
el término a personas de diferentes grupos culturales,
económicos, sociodemográficos...Si pensamos en nuestro círculo
cercano este hecho se hace patente, ya que podemos identificar en
nuestros conocidos prioridades que disten mucho de las nuestras,
y esto supone una evaluación diferente de lo que nos provee CV.
Lo mismo ocurre a mayor escala, cuando se plantean
investigaciones a nivel nacional que miden la CV, y en mayor
medida si los estudios son internacionales incluyendo
participantes de países diferentes. Tras la Segunda Guerra
Mundial comienza a utilizarse el concepto de CV. Se llevaron a cabo
diferentes investigaciones que ponían el foco en conocer la
percepción de la población con relación a si tenían buena vida o si
se sentían seguros financieramente. La OMS, en Ginebra en 1966
durante el Foro Mundial de la Salud en Ginebra, definió la calidad
de vida global como: "La percepción que un individuo tiene de su
lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de
valores en los que vive y en relación con sus objetivos,
expectativas, normas y preocupaciones". Este concepto está
influenciado por la salud física del individuo, su estado
psicológico, sus relaciones sociales, familiares y con su entorno, su
grado de independencia. El hecho de que la CV se defina de forma
amplia, ya que integra de una manera holística muchos aspectos,
dificulta su análisis e interpretación, sobre todo si en los estudios
se evalúa de forma transversal en lugar de longitudinal. En la
segunda mitad del siglo XX el interés en la CV se asoció a la
preocupación para medir bienestar e indicadores sociales. En este
contexto, se iniciaron investigaciones sobre CV en las que se
recolectaba información y datos objetivos tales como el nivel
socioeconómico, educacional o tipo de vivienda, aunque muchas
veces estos indicadores eran insuficientes, ya que solo explicaban
un porcentaje relativamente pequeño de la variabilidad de CV
individual, por centrarse únicamente en aspectos económicos.
Más tarde, se incluyeron aspectos subjetivos (como satisfacción
con relaciones familiares, salud percibida…) haciendo posible una
valoración más completa de CV. Desde sus inicios el concepto de
CV ha estado relacionado con variables psicológicas que en sí
mismas involucran el concepto de bienestar, este hecho ha
propiciado que aun muchos investigadores no diferencien de
forma clara en sus estudios el concepto de CV, por un lado, y los
factores que influyen en la CV o lo utilizan de manera indistinta.
Meeberg planteó que existen muchos términos: satisfacción con la
vida, bienestar, autoreporte en saludo, salud mental, felicidad,
entre otros, que se usan de manera confusa para referirse a CV. Gill
& Fenstein, realizaron una revisión y concluyeron que el 25% de
los autores no definía la CV, solo el 35% de los artículos
desarrollaba un modelo conceptual complejo y que más del 50%
de los modelos no diferenciaba entre CV y los factores
determinantes de CV, apoyando los resultados obtenidos por
Meeberg un año antes. Asimismo, Taillefer y sus colaboradores
llevaron a cabo una revisión sobre modelos existentes del
concepto CV y obtuvieron resultados similares. Plantearon que
este hecho podría estar relacionado con el interés creciente de los
investigadores desde los años 60 por la CV y con el rápido
incremento del uso de éste término. Esta situación ha dado como
resultado problemas relacionados con la definición del término CV
y de las dimensiones que la comprenden, así como, dificultades
para llevar a cabo su medición y para identificar los factores que
pueden influenciar la CV.
2. ANTECEDENTES

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa crónica que afecta a millones de


personas en todo el mundo. Caracterizada por la degeneración progresiva de las células
nerviosas en ciertas áreas del cerebro, esta enfermedad conlleva síntomas motores
como temblores, rigidez muscular y dificultades en la coordinación motora, así como
síntomas no motores como depresión, trastornos del sueño y deterioro cognitivo.

Aunque existen tratamientos farmacológicos disponibles para controlar los síntomas


del Parkinson, como la levodopa y otros medicamentos dopaminérgicos, estos pueden
tener efectos secundarios significativos a largo plazo y no siempre son efectivos en
todos los pacientes. Además, con el tiempo, algunos pacientes desarrollan resistencia a
estos medicamentos o experimentan fluctuaciones en la respuesta terapéutica.

En este contexto, ha surgido un interés creciente en explorar terapias alternativas y


complementarias para el tratamiento del Parkinson. Una de las áreas de investigación
emergentes es el uso de productos naturales y medicina tradicional en el manejo de los
síntomas de esta enfermedad. La planta Erythroxylum coca, conocida por su contenido
de alcaloides, incluyendo la cocaína, ha sido utilizada históricamente en algunas
culturas sudamericanas con fines medicinales.

Aun así la cocaína es una sustancia altamente adictiva y su uso recreativo está prohibido
en la mayoría de los países, los compuestos presentes en la planta de Erythroxylum coca
también han mostrado tener propiedades farmacológicas diversas, que podrían ser
relevantes en el contexto del Parkinson. Investigaciones preliminares sugieren que
ciertos componentes de la planta podrían tener efectos neuro protectores,
antiinflamatorios y antioxidantes, lo que podría ser beneficioso para contrarrestar los
efectos degenerativos observados en esta enfermedad.

2.1. Antecedentes del Parkinson a nivel mundial:

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa crónica que afecta a personas en


todo el mundo, independientemente de su origen étnico, género o ubicación geográfica.
Se estima que alrededor de 6 millones de personas viven con Parkinson a nivel mundial,
y este número se espera que aumente debido al envejecimiento de la población y otros
factores
demográficos. Aunque la enfermedad puede manifestarse a cualquier edad, es más común en
personas mayores de 60 años.
A nivel mundial, se han realizado esfuerzos significativos para comprender mejor la
enfermedad, identificar factores de riesgo y desarrollar tratamientos más efectivos. Los
avances en la investigación han contribuido a una mejor comprensión de los
mecanismos subyacentes del Parkinson, lo que ha llevado al desarrollo de terapias más
dirigidas y personalizadas.

2.2. Antecedentes del Parkinson en México:

En México, al igual que en otros países, el Parkinson representa una carga significativa
para el sistema de salud y la sociedad en general. Se estima que entre 150,000 y 200,000
personas viven con Parkinson en México, aunque este número podría ser subestimado
debido a la falta de diagnóstico preciso y acceso limitado a la atención médica en
algunas regiones.

A pesar de los avances en la atención médica en México, los pacientes con Parkinson a
menudo enfrentan desafíos en términos de acceso a tratamientos especializados,
servicios de rehabilitación y apoyo emocional. Además, la conciencia pública sobre la
enfermedad y los recursos disponibles para su manejo son variables en diferentes
partes del país.

2.3. Antecedentes del Parkinson en Querétaro:

En el estado de Querétaro, al igual que en otras regiones de México, el Parkinson es una


preocupación de salud pública importante. Aunque no existen estadísticas específicas
sobre la prevalencia de la enfermedad en Querétaro, se sabe que el envejecimiento de
la población y otros factores demográficos pueden contribuir al aumento de los casos
de Parkinson en la región.

Los pacientes con Parkinson en Querétaro pueden enfrentar desafíos similares a los
observados en otras partes del país, incluida la accesibilidad a la atención médica
especializada, la disponibilidad de medicamentos y terapias, y el apoyo social y
comunitario. Sin embargo, es fundamental continuar trabajando en la sensibilización
sobre la enfermedad, la capacitación de profesionales de la salud y la mejora de los
servicios de atención para garantizar una mejor calidad de vida para los pacientes con
Parkinson en Querétaro
2.4. Fisiopatología

La base fisiológica de la enfermedad de Parkinson es la alteración del funcionamiento


normal del sistema de los ganglios de la base (GB) debido a la falta de dopamina, su
principal sustancia moduladora
En la enfermedad de Parkinson, degeneran las neuronas pigmentadas de la sustancia
nigra, el locus ceruleus y otros grupos dopaminérgicos del tronco encefálico. La pérdida
de las neuronas de la sustancia nigra produce el agotamiento de la dopamina en la cara
dorsal del putamen (parte de los ganglios basales) y causa muchas de las manifestaciones
motoras de la enfermedad de Parkinson

Los pesticidas, la residencia en el campo y la agricultura se asocian fuertemente a EP. Una


alta ingesta de hierro, anemia crónica, trauma craneoencefálico grave y trabajos de alta
complejidad cognitiva también se han visto asociados

El origen del proceso de degeneración que sufren las neuronas dopaminérgicas podría
estar en la disfunción mitocondrial, agregación de α-sinucleina, alteración de la autofagia,
estrés del retículo endoplasmático (RE) o la desregulación de la homeostasis intracelular
de calcio

Las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra (SN) pars compacta hacen parte de la
vía nigraestriatal que se proyecta hacia los ganglios basales, en donde regulan la actividad
de neuronas estriatales cuyas eferencias modulan la actividad del tálamo de forma directa
o indirecta. La vía indirecta normalmente es inhibida por la liberación de dopamina en los
receptores D2 de las neuronas estriatales (núcleo caudado y putamen), esta inhibición se
pierde en la EP por la deficiencia de dopamina, haciendo que se desinhiban las neuronas
estriatales, las cuales a su vez inhiben el globo pálido externo (GPe) que normalmente
inhibe el núcleo subtalámico (NST), dando como resultado la desinhibición de este último.
EL NST envía proyecciones glutamatérgicas hacia la SN pars reticulata y al globo pálido
interno (GPi), desde donde se inhibe los núcleos talámicos que se proyectan hacia la
corteza cerebral, lo que en últimas resulta en una disminución de la actividad locomotora
y la consiguiente bradicinesia , Figura 1. Por otra parte, la vía directa normalmente es
excitada por la liberación de dopamina sobre los receptores D1 de las neuronas
estriatales, esta excitación se pierde en la EP dando lugar a la inhibición de las neuronas
estriatales, las cuales a su vez inhiben el GPi y la SN pars reticulata que normalmente
inhiben la actividad del tálamo, por lo que éste último queda libre para enviar impulsos
excitatorios a la corteza motora y generando así la actividad motora en forma de temblor,
Figura 2.
2.5 .Tratamiento

• Carbidopa/levodopa (base del tratamiento)


• Amantadina, inhibidores de la MAO tipo B (MAO-B) o, en algunos pacientes, fármacos
anticolinérgicos
• Agonistas dopaminérgicos
• Inhibidores de la catecol O-metiltransferasa (COMT) utilizados siempre con levodopa, sobre
todo cuando la respuesta a la levodopa está desapareciendo
• Cirugía si los medicamentos no controlan suficientemente los síntomas o tienen efectos
adversos intolerables
• Ejercicio y medidas adaptativas

Muchos agentes orales se utilizan habitualmente para aliviar los síntomas de la embolia pulmonar
(véase tabla Algunos agentes antiparkinsonianos orales de uso frecuente).

La levodopa es el tratamiento más eficaz. Sin embargo, cuando la enfermedad de Parkinson se


agrava, a veces poco después del diagnóstico, la respuesta a la levodopa puede desaparecer y causar
fluctuaciones en los síntomas motores y discinesias (véase a continuación). Para reducir el tiempo
en que se toma levodopa y así minimizar estos efectos, los médicos pueden considerar el
tratamiento de los pacientes más jóvenes que tienen discapacidad leve con los siguientes fármacos
primero:

• Inhibidores de la MAO-B (selegilina, rasagilina)


• Agonistas de la dopamina (p. ej., pramipexol, ropinirol, rotigotina)
• Amantadina (que también es la mejor opción cuando se trata de reducir las discinesias de la
dosis máxima)

Sin embargo, si estos medicamentos no controlan suficientemente los síntomas, los médicos deben
iniciar con prontitud la levodopa, ya que por lo general se puede mejorar en gran medida la calidad
de vida. La evidencia sugiere ahora que la levodopa se vuelve ineficaz debido a progresión de la
enfermedad en lugar de la exposición acumulativa a la levodopa, como se creía previamente, el uso
de levodopa tan temprano probablemente no acelere la ineficacia del fármaco.

Las dosis muchas veces se reducen en los ancianos. Deben evitarse los fármacos que producen o
agravan los síntomas, sobre todo los antipsicóticos.

Levodopa

La levodopa, el precursor metabólico de la dopamina, atraviesa la barrera hematoencefálica en los


ganglios basales, donde es descarboxilada para formar dopamina. La administración simultánea del
inhibidor de la descarboxilasa periférica carbidopa impide la descarboxilación de la levodopa en
dopamina fuera del cerebro (en la periferia), y reduce así los requerimientos de dosificación de
levodopa para producir concentraciones terapéuticas en el cerebro, con disminución de los efectos
adversos secundarios a la dopamina en la circulación periférica.
La levodopa es más eficaz para aliviar la bradicinesia y la rigidez, aunque a menudo reduce en forma
sustancial el temblor.

Los efectos negativos a corto plazo frecuentes de la levodopa son


• Náuseas
• Vómitos
• Mareo leve o aturdimiento ligero

Los efectos negativos a largo plazo frecuentes incluyen

• Anomalías mentales y psiquiátricas (p. ej., delirio con confusión, paranoia, alucinaciones
visuales, "punding" [conductas complejas, repetitivas, estereotipadas])
• Disfunción motora (p. ej., discinesias, fluctuaciones motoras)

Las alucinaciones y la paranoia se producen con más frecuencia en los ancianos y en los pacientes
con deterioro cognitivo o demencia.

La dosis que produce discinesias suele disminuir a medida que la enfermedad progresa. Con el
tiempo, la dosis que se necesita para el beneficio terapéutico y la que provoca discinesia convergen.

La dosis de carbidopa/levodopa se aumenta cada 4 a 7 días según la tolerancia hasta alcanzar el


beneficio máximo o hasta que se desarrollen efectos adversos. El riesgo de efectos adversos puede
minimizarse comenzando con una dosis baja, como medio comprimido de 25/100 mg de
carbidopa/levodopa 3 o 4 veces al día (12,5/50 mg 3 o 4 veces al día), y aumentando lentamente la
dosificación hasta alrededor de un comprimido de 25/100 mg hasta 4 veces al día. Sobre la base de
la tolerancia y la respuesta del paciente, los médicos pueden aumentar la dosis cada semana hasta
2 o 3 comprimidos 4 veces al día. En circunstancias menos comunes, la dosis de levodopa puede
aumentarse hasta 3 comprimidos 5 veces al día. La mayoría de los pacientes con enfermedad de
Parkinson requieren de 400 a 1200 mg/día de levodopa en dosis divididas cada 2 a 5 horas, pero
en muy pocas ocasiones algunos pacientes con mala absorción requieren hasta 3000 mg/día.

Preferiblemente, la levodopa no debe administrarse con alimentos porque las proteínas pueden
reducir la absorción de la levodopa. Se recomiendan de 4 a 5 dosis de levodopa por día para
disminuir el efecto de las concentraciones plasmáticas fluctuantes de levodopa sobre diferentes
ganglios de la base, que pueden causar fluctuaciones motoras y discinesias.

Cuando predominan los efectos adversos periféricos de la levodopa (p. ej., náuseas, vómitos, mareos
posturales), puede ayudar un incremento de la cantidad de carbidopa. Dosis de hasta 150 mg de
carbidopa son seguras y no disminuyen la eficacia de la levodopa.

La domperidona puede usarse para tratar los efectos adversos de la levodopa (y otros fármacos
antiparkinsonianos). Bloquea los receptores periféricos de dopamina y no cruza la barrera
hematoencefálica, por lo que no afecta el cerebro. Al disminuir la descarboxilación de levodopa a
dopamina, la domperidona disminuye los efectos adversos periféricos de la levodopa, lo que reduce
las náuseas, los vómitos y la hipotensión ortostática. Las dosis recomendadas son
• Liberación inmediata: 10 mg 3 veces al día, que se aumenta hasta 20 mg 3 veces al día si es
necesario
• Liberación sostenida: 30 a 60 mg 1 vez por la mañana (esta dosis puede ser suficiente para
controlar los efectos adversos periféricos de la levodopa)

La domperidona no está disponible en forma sistemática en los Estados Unidos.

Puede ingerirse sin agua una forma oral disoluble de liberación inmediata; esta fórmula es útil en
los pacientes que tienen dificultades deglutorias. Las dosis son las mismas que para la
carbidopa/levodopa de liberación inmediata insoluble.

Existe una fórmula de liberación controlada de carbidopa/levodopa disponible; sin embargo,


generalmente se usa solo para tratar los síntomas nocturnos, porque cuando se toma con alimentos,
puede ser absorbida de forma errática y permanece más tiempo en el estómago que las formas de
liberación inmediata.

Hay nuevas formas de administración de levodopa disponibles o en desarrollo, pero aún no se ha


demostrado que alguna sea superior a la liberación inmediata de carbidopa/levodopa 25/100 mg.

En ocasiones, debe utilizarse la levodopa para mantener la función motora a pesar de las
alucinaciones o el delirio inducido por levodopa. En estos casos, las alucinaciones y el delirio pueden
tratarse con fármacos.

La psicosis se ha tratado con quetiapina oral o clozapina; estos fármacos, a diferencia de otros
antipsicóticos (p. ej., risperidona, olanzapina, todos los psicóticos típicos), no agravan los síntomas
parkinsonianos. La quetiapina puede iniciarse en dosis de 25 mg por la noche y aumentarse en
incrementos de 25 mg cada 1 a 3 días hasta 400 mg por la noche o 200 2 veces al día. Aunque la
clozapina es más eficaz, su uso es limitado porque la agranulocitosis es un riesgo (se estima que
ocurre en el 1% de los pacientes). Cuando se utiliza clozapina, la dosis es de 12,5 a 50 mg 1 vez al
día hasta 12,5 a 25 mg 2 veces al día. Se realiza un hemograma semanal durante 6 meses, cada 2
semanas durante otros 6 meses y luego cada 4 semanas en adelante. Sin embargo, la frecuencia
puede variar dependiendo del recuento de leucocitos. La evidencia reciente sugiere que la
pimavanserina es eficaz para los síntomas psicóticos y no agrava los síntomas parkinsonianos;
asimismo, la monitorización de los fármacos no parece necesaria. A la espera de una confirmación
adicional de eficacia y seguridad, la pimavanserina puede convertirse en el fármaco de elección para
la psicosis en la enfermedad de Parkinson.

Después de 2 a 5 años de tratamiento, la mayoría de los pacientes experimentan fluctuaciones en su


respuesta a la levodopa, y el control de los síntomas puede fluctuar de manera impredecible entre
eficaz e ineficaz (fluctuaciones "on-off"), a medida que la respuesta a la levodopa empieza a
desaparecer. Los síntomas pueden ocurrir antes de la siguiente dosis programada (denominado
efectos "off"). Las discinesias y los efectos "off" (de inactivación) son el resultado de una
combinación de las propiedades farmacocinéticas de la levodopa, en particular su corta vida media
(en particular, su corta vida media como fármaco por vía oral), y la progresión de la enfermedad.
Al principio de la enfermedad de Parkinson, hay suficientes neuronas supervivientes para
amortiguar cualquier saturación excesiva de los receptores dopaminérgicos en la sustancia negra.
Como resultado, las discinesias tienen menos probabilidades de ocurrir, y el efecto terapéutico de
la levodopa dura más tiempo debido a la recaptación excesiva de levodopa y a su reutilización. A
medida que se agotan las neuronas dopaminérgicas, cada dosis de levodopa satura más y más
receptores de dopamina, lo que provoca discinesias y fluctuaciones motoras porque la
administración de levodopa en la sustancia negra se vuelve dependiente de la vida media plasmática
de la levodopa (1,5 a 2 horas).

Sin embargo, las discinesias son el resultado principalmente de la progresión de la enfermedad y no


se relacionan en forma directa con la exposición acumulativa a la levodopa, como se creía. La
progresión de la enfermedad se asocia con la administración pulsátil de levodopa oral, que
sensibiliza y cambia a los receptores glutamatérgicos, especialmente NMDA (N-metil-Daspartato),
los receptores. Finalmente, el período de mejoría después de cada dosis se acorta, y las discinesias
inducidas por el fármaco conducen a oscilaciones desde acinesia hasta discinesias.
Tradicionalmente, estas oscilaciones se trataban manteniendo la dosis de levodopa tan baja como
fuera posible y utilizando intervalos de dosificación de tan sólo 1 o 2 h, los que son poco prácticos.
Los métodos alternativos para disminuir los efectos "off" (acinéticos) incluyen el uso adyuvante de
agonistas de la dopamina, así como inhibidores de la COMT o de la MAO; la amantadina puede
ayudar a manejar de forma fiable las discinesias.

Una formulación de gel intestinal de levodopa/carbidopa (disponible en Europa) se puede


administrar utilizando una bomba conectada a un tubo de alimentación insertado en el intestino
delgado proximal. Esta formulación se está estudiando como tratamiento para pacientes con
fluctuaciones motoras o discinesias graves que no pueden ser aliviadas por los fármacos y/o que no
son candidatos para la estimulación cerebral profunda. Esta formulación parece reducir en gran
medida los efectos "off" y aumentar la calidad de vida.

Amantadina

La amantadina se usa con mayor frecuencia con los siguientes objetivos:

• Reducir las discinesias secundarias a la levodopa


• Reducir los temblores

La amantadina es útil como monoterapia para el parkinsonismo incipiente y leve y más tarde puede
utilizarse para aumentar los efectos de la levodopa. Puede incrementar la actividad dopaminérgica
o los efectos anticolinérgicos. La amantadina también es un antagonista del receptor de NMDA y por
lo tanto puede ayudar a retardar la progresión de la enfermedad de Parkinson y las discinesias. Si
se utiliza como monoterapia, la amantadina a menudo pierde su eficacia después de varios meses.

Agonistas dopaminérgicos

Estos fármacos activan directamente los receptores dopaminérgicos en los ganglios basales.
Incluyen
• Pramipexol (0,75 a 4,5 mg por vía oral [dosis diaria total])
• Ropinirol (3-6 mg por vía oral hasta 24 mg [dosis diaria total])
• Rotigotina (administrada por vía transdérmica en dosis de 2 a 8 mg [dosis diaria total])
• Apomorfina (por vía inyectable en dosis de 2 a 30 mg [dosis diaria total])

La apomorfina se utiliza para tratar la bradicinesia aguda intermitente; la dosis es de 2 a 30 mg por


vía subcutánea según sea necesario, en principio con 2 mg una vez al día, para luego aumentar en
forma gradual hasta un máximo de 6 mg 5 veces al día).

La bromocriptina todavía puede ser utilizada en algunos países, pero en América del Norte, su uso
está limitado en gran medida al tratamiento de adenomas de hipófisis, ya que aumenta el riesgo de
fibrosis de las válvulas cardiacas y fibrosis pleural.

La pergolida, otro agonista dopaminérgico más antiguo derivado del cornezuelo del centeno, fue
retirada del mercado porque aumenta el riesgo de fibrosis de las válvulas cardíacas.

Los agonistas dopaminérgicos orales pueden usarse como monoterapia pero, como tales, pocas
veces son eficaces durante más de algunos años. El uso de estos fármacos al comienzo del
tratamiento, con dosis pequeñas de levodopa, puede ser útil en pacientes de alto riesgo de
discinesias y los efectos "on-off" (p. ej., en pacientes < 60 años). Sin embargo, los agonistas
dopaminérgicos pueden ser útiles en todas las etapas de la enfermedad, inclusive como terapia
adyuvante en las etapas posteriores. Los efectos adversos pueden limitar el uso de los agonistas
dopaminérgicos orales. En 1 a 2% de los pacientes, estos medicamentos pueden causar ludopatía,
compras excesivas, hipersexualidad, o comer en exceso, lo que requiere reducción de la dosis o la
suspensión del fármaco causal y, posiblemente, la evitación de esa clase de fármacos.

Se puede indicar pramipexol y ropinirol por vía oral en lugar de levodopa o con ella en la
enfermedad de Parkinson temprana o, si es necesario y no está contraindicado, puede agregarse al
tratamiento en la enfermedad avanzada. Estos medicamentos tienen una vida media de 6 a 12 h y
se pueden tomar como preparaciones de liberación inmediata 3 veces/día. También se pueden
tomar como preparaciones de liberación sostenida 1 vez al día, lo que ayuda a minimizar los picos
y los niveles mínimos en los niveles sanguíneos. La somnolencia diurna es un efecto adverso común.

La rotigotina, administrada por vía transdérmica 1 vez al día, proporciona una estimulación
dopaminérgica más continua que los agentes que se administran a través de otras vías. La dosis
comienza en 2 mg 1 vez al día y habitualmente se aumenta a 6 mg 1 vez al día. Fuera de los Estados
Unidos, se pueden recomendar dosis más altas (8 mg).

La apomorfina es un agonista dopaminérgico inyectable utilizado como terapia de rescate cuando


los efectos "off" son frecuentes e intensos. El inicio de la acción es rápido (5 a 10 min) pero su
duración es corta (60 a 90 min). Pueden administrarse 2 a 6 mg por vía subcutánea hasta 5 veces al
día según sea necesario. Se administra una dosis de prueba de 2 mg para controlar la presencia de
hipotensión ortostática. Se controla la tensión arterial en las posiciones supina y de pie antes del
tratamiento y 20, 40 y 60 min después. Otros efectos adversos son similares a los de otros agonistas
dopaminérgicos. Las náuseas pueden prevenirse comenzando con trimetobenzamida 300 mg 3
veces al día 3 días antes del inicio de la apomorfina y continuando con trimetobenzamida durante
los 2 primeros meses del tratamiento.

La apomorfina infundida por bomba subcutánea está disponible en algunos países; puede ser
utilizada en lugar de una bomba de levodopa en pacientes con embolia pulmonar avanzada y que
no son candidatos para la cirugía funcional.

Inhibidores de la MAO-B selectivos

Los inhibidores selectivos de la MAO-B incluyen la selegilina y la rasagilina.

La selegilina inhibe una de las 2 enzimas mayores que degradan la dopamina en el encéfalo, con lo
cual prolonga la acción de cada dosis de levodopa. En algunos pacientes con efectos "off" leves, la
selegilina ayuda a prolongar la eficacia de la levodopa. Utilizada al inicio como monoterapia, la
selegilina controla los síntomas leves; en consecuencia, el uso de levodopa puede retardarse
alrededor de 1 año. Una dosis de 5 mg por vía oral 2 veces al día no causa crisis hipertensiva, la que,
debido a la presencia de los metabolitos del fármaco semejantes a la anfetamina, a veces se
desencadena cuando los pacientes que toman un inhibidor de la MAO no selectivo consumen
tiramina en los alimentos (p. ej., algunos quesos). Aunque se encuentra virtualmente libre de efectos
adversos, la selegilina puede potenciar las discinesias inducidas por levodopa, los efectos adversos
mentales y psiquiátricos y las náuseas, lo que requiere una reducción de la dosis de levodopa. La
selegilina también se encuentra disponible en una fórmula diseñada para la absorción bucal (zydis-
selegilina).

La rasagilina inhibe las mismas enzimas que la selegilina. Es eficaz y bien tolerada en la enfermedad
temprana y tardía; los usos de rasagilina 1 mg por vía oral 1 vez al día son similares a los de la
selegilina. A diferencia de la selegilina, no tiene metabolitos similares a la anfetamina, lo que en
teoría, el riesgo de una crisis hipertensiva cuando los pacientes consumen tiramina es menor con
rasagilina.

Fármacos anticolinérgicos

Los anticolinérgicos pueden utilizarse como monoterapia en la enfermedad de Parkinson temprana


y, más tarde, para complementar la levodopa. Son más eficaces para el temblor. Las dosis se
aumentan muy lentamente. Los efectos adversos pueden incluir el deterioro cognitivo y la sequedad
de boca, que son particularmente problemáticos para los ancianos y pueden ser el principal
problema con el uso de estos fármacos. Por lo tanto, los medicamentos anticolinérgicos se utilizan
generalmente solo en pacientes jóvenes con enfermedad de Parkinson con predominio del temblor
o con algunos componentes distónicos. En raras ocasiones, se utilizan como tratamiento adyuvante
en pacientes de edad avanzada sin deterioro cognitivo o trastornos psiquiátricos.

Estudios que utilizan un modelo de ratón indican que el uso de fármacos anticolinérgicos debe ser
limitado porque estos medicamentos parecen aumentar la patología tau y la neurodegeneración; el
grado de aumento se correlaciona con la actividad anticolinérgica central del fármaco (1, 2).

Los anticolinérgicos habitualmente utilizados incluyen


• Benztropina: 0,5 mg por la noche hasta una dosis que puede oscilar entre 1 mg 2 veces al día
y 2 mg 3 veces al día
• Trihexifenidilo: 1 mg 3 veces al día hasta 2 a 5 mg 3 veces al día

Los antihistamínicos con afectos anticolinérgicos (p. ej., difenhidramina 25 a 50 mg 2 a 4 veces al


día o la fenadrina 50 mg por vía oral 1 a 4 veces al día) en ocasiones son útiles para el tratamiento
del temblor.

Los antidepresivos tricíclicos anticolinérgicos (p. ej., amitriptilina 10 a 150 mg por vía oral al
acostarse), si se utilizan para la depresión, pueden ser útiles como coadyuvantes de la levodopa.

Inhibidores de la catecol O-metiltransferasa (COMT)

Estos fármacos (p. ej., entacarpona, tolcapona) inhiben la degradación de la levodopa y la dopamina
y, por lo tanto, parecen ser auxiliares útiles de la levodopa. Se utilizan comúnmente en pacientes
que han estado tomando levodopa durante mucho tiempo cuando la respuesta a la levodopa
desaparece progresivamente al final de los intervalos de dosificación (conocido como efectos de
"wearing off"),

La entacapona se puede utilizar en combinación con levodopa y carbidopa. Para cada dosis de
levodopa que se administra, se agregan 200 mg de entacapona, hasta un máximo de 200 mg 8
veces/día.

La tolcapona es un inhibidor de la COMT más potente, ya que puede cruzar la barrera


hematoencefálica; sin embargo, se usa con menor frecuencia porque pocas veces, se ha informado
toxicidad hepática. Es una opción adecuada si la entacapona no controla suficientemente los efectos
"off". La dosis para la tolcapona se incrementa gradualmente desde 100 hasta 200 mg 3 veces al día.
Las enzimas hepáticas deben ser controladas periódicamente. La tolcapona debe interrumpirse si
las concentraciones de alanina aminotransferasa (ALT) o aspartato aminotransferasa (AST)
aumentan al doble del límite superior del rango normal o más, o si los síntomas y los signos sugieren
que el hígado está dañado.

La opicapona es un nuevo inhibidor de la COMT de tercera generación (recientemente aprobado en


los Estados Unidos) que parece ser eficaz y seguro en pacientes con enfermedad de Parkinson. A
diferencia de la tolcapona y la entacapona, la opicapona no requiere control con pruebas de
laboratorio periódicas o dosis múltiples por vía oral. La dosis recomendada es de 50 mg al acostarse.

TABLA

Algunos agentes antiparkinsonianos orales de uso frecuente

Cirugía

Si los fármacos son ineficaces o tienen efectos adversos intolerables, puede considerarse la cirugía,
que incluye la estimulación cerebral profunda y la cirugía lesional.
A menudo se recomienda la estimulación cerebral profunda del núcleo subtalámico o del globo
pálido interno para pacientes con discinesias inducidas por levodopa o fluctuaciones motoras
significativas; este procedimiento puede modular la hiperactividad en los ganglios basales y así
disminuir los síntomas parkinsonianos en pacientes con enfermedad de Parkinson. Para los
pacientes que sólo presentan temblor, a veces se recomienda la estimulación del núcleo ventral
intermedio del tálamo; sin embargo, como la mayoría de los pacientes tienen también otros
síntomas, suele preferirse la estimulación del núcleo subtalámico, que alivia el temblor y también
otros síntomas. Cuando el principal problema es el control inadecuado de las discinesias o cuando
los pacientes tienen un mayor riesgo de deterioro cognitivo, el globo pálido interno es un buen
blanco.

La cirugía lesional tiene como objetivo detener la hiperactividad dirigida al tálamo desde el globo
pálido interno; a veces se lleva a cabo talamotomía para controlar el temblor en pacientes con
enfermedad de Parkinson con predominio de temblor. Sin embargo, la cirugía lesional no es
reversible y no puede ser modulada en el tiempo; no se recomienda la cirugía lesional bilateral, ya
que puede tener efectos adversos graves, como disfagia y disartria. La cirugía lesional que
comprende el núcleo subtalámico está contraindicada porque causa un balismo grave.

La selección del paciente es el factor más importante para la cirugía funcional exitosa en la
enfermedad de Parkinson. La cirugía suele considerarse cuando el tratamiento farmacológico de las
discinesias discapacitantes y/o las fluctuaciones motoras es ineficaz o está muy limitado. El
tratamiento farmacológico puede ser inadecuado porque el fármaco tiene efectos adversos que
impiden mayores aumentos en la dosis de levodopa, lo que podría disminuir los síntomas.

Otros criterios de selección incluyen

• Enfermedad de Parkinson presente durante 5 a 15 años


• Edad del paciente < 70 años
• Sin deterioro cognitivo significativo, sin trastorno afectivo y, dependiendo de la expectativa
de vida, sin enfermedad terminal (p. ej., cáncer, insuficiencia renal crónica, insuficiencia
hepática, cardiopatía significativa, diabetes mellitus no controlada o hipertensión)

Los pacientes con deterioro cognitivo, demencia o un trastorno psiquiátrico no son candidatos
adecuados para la cirugía porque la neurocirugía puede agravar el deterioro cognitivo y los
trastornos psiquiátricos, y el riesgo de deterioro mental adicional es mayor que los beneficios de
cualquier mejora en la función motora.

Ecografía focalizada de alta intensidad (HIFU)

La ecografía focalizada de alta intensidad guiada por RM puede utilizarse para controlar el temblor
grave refractario a los fármacos en pacientes con enfermedad de Parkinson. Con este
procedimiento, el núcleo ventral intermedio del tálamo puede ser destruido con un riesgo mínimo
de hemorragia e infección, lo que puede ocurrir cuando se utilizan procedimientos
neuroquirúrgicos más invasivos.
Se están realizando estudios para determinar la seguridad y la eficacia de la ecografía focalizada de
alta intensidad guiada por RM, que tiene como objetivo tratar el temblor, la rigidez, la acinesia y
otros signos cardinales de la enfermedad de Parkinson a través del ataque dirigido al núcleo
subtalámico y al globo pálido interno (3).

Medidas físicas

Uno de los objetivos es aumentar al máximo la actividad. Los pacientes deben aumentar sus
actividades diarias en el máximo grado posible. Si no pueden hacerlas, la fisioterapia o la terapia
ocupacional, que pueden involucrar un programa de ejercicios, pueden ayudar a condicionarlos
físicamente. Los terapeutas pueden enseñar a los pacientes estrategias de adaptación y ayudarlos a
realizar sus propias adaptaciones en el hogar (p. ej., instalar un pasamanos para reducir el riesgo de
caídas).

Para prevenir o aliviar el estreñimiento (que puede ser el resultado de la enfermedad, los agentes
antiparkinsonianos y/o la inactividad), los pacientes deben consumir una dieta rica en fibras,
realizar ejercicios siempre que sea posible y beber cantidades suficientes de líquidos.

Los suplementos en la dieta (p. ej., psilio) y los laxantes estimulantes (p. ej., 10 a 20 mg de bisacodilo
por vía oral 1 vez al día) pueden ser de ayuda.

Cuidador y cuestiones del final de la vida

Debido a que la enfermedad de Parkinson es progresiva, los pacientes finalmente necesitan ayuda
con sus actividades diarias normales. Los cuidadores deben ser guiados hacia recursos que pueden
ayudarlos a aprender acerca de los efectos físicos y psicológicos de la enfermedad de Parkinson y
las formas de ayudar al paciente a funcionar lo mejor posible. Puesto que este cuidado es cansador
y estresante, se debe estimular a los cuidadores a contactar grupos de apoyo con el objetivo de
obtener soporte social y psicológico.

Con el tiempo, la mayoría de los pacientes adquieren una discapacidad grave y quedan paralizados.
Pueden ser incapaz de comer, incluso con asistencia. Debido a que la deglución se vuelve cada vez
más difícil, aumenta el riesgo de muerte secundaria a neumonía aspirativa. Para algunos pacientes,
un hogar de ancianos puede ser el mejor lugar para su cuidado.

Antes de que las personas con enfermedad de Parkinson estén incapacitadas, deben establecer
directivas por adelantado, que indican qué tipo de atención médica quieren al final de la vida.
2.6. EFECTOS DE LA HOJA DE COCAÍNA
El antiguo Tawantinsuyo ha dejado huellas tangibles que asombran a la humanidad,
pero para algunos, lo que realmente deslumbra es la magia y la filosofía del tejido
invisible de los antiguos habitantes de los Andes, una visión que emerge
necesariamente de una sociedad impregnada de religión. El propósito subyacente al
trabajo espiritual con la hoja de coca es nada menos que percibir el tejido invisible de
la naturaleza y del ser humano. Para los ancestros andinos, la vida se entrelaza en una
red, en un tejido que conecta y vincula con la tierra, las estrellas, los animales, los
hermanos, los ríos y las plantas. Esta metafísica permite a todos aprender a interpretar
los misteriosos mensajes codificados en los antiguos tejidos, más allá de las escrituras
visibles en los quipus. Este entrelazamiento simboliza cómo los actos humanos deben
estar conectados con los de sus semejantes, con la tierra, con la lluvia y con toda forma
de vida, ya que la existencia está intrínsecamente vinculada: no estamos separados de
nada ni de nadie.

La hoja de coca despierta los rincones adormecidos de nuestras células, aumentando


así la conciencia y la energía física. Si bien se ha hablado mucho sobre el poder nutritivo
de la coca, su disciplina principal radica en crear un espacio mental propicio para la
reflexión y el compartir en comunidad, una práctica con propiedades medicinales
equivalentes. El consumo de la hoja de coca no solo calma los pensamientos y
preocupaciones, sino que también simplifica la percepción de la vida, permitiendo una
comunicación más auténtica y compasiva. Además, nos enseña la filosofía del ayni, la
reciprocidad, que fomenta el diálogo sincero y honesto.

Entre los antiguos pobladores de los Andes, prevalecía la idea de que cualquier empresa
importante debía ir acompañada de coca para asegurar buenos augurios. Se
consideraba esencial llevar coca en la boca al acercarse al templo del sol, Koricancha, o
durante festividades como el festival del fuego sagrado. Además, la coca tenía un papel
crucial en los rituales funerarios, donde se colocaba en la boca de los difuntos para
facilitar su paso al más allá. A diferencia del alcohol, que hoy en día plaga los Andes con
violencia y problemas sociales, la hoja de coca nunca ha sido asociada con crímenes,
maltrato ni adicciones.

La cocaína, uno de los alcaloides presentes en la hoja de coca, tiene propiedades


anestésicas y analgésicas. Actúa bloqueando los receptores de dopamina en el sistema
nervioso, lo que prolonga y amplifica los efectos de este neurotransmisor, lo que se
traduce en un aumento de la estimulación. Sin embargo, su consumo no conduce
necesariamente a una dependencia física, aunque puede generar dependencia
psicológica. Otros alcaloides presentes en la hoja de coca, como la ecgonina y la
reserpina, tienen propiedades medicinales diversas, como la reducción de la presión
arterial, la mejora de la función cerebral y la lucha contra la osteoporosis. En resumen,
la hoja de coca es una planta con propiedades terapéuticas diversas y beneficiosas, cuyo
estudio y uso adecuados podrían aportar mucho a la medicina moderna.
La coca como medicina constitucional Al intentar luchar contra una enfermedad tenemos
básicamente 3 posturas, centrar la atención en el paciente, centrar la atención en la enfermedad o
bien una combinación de ambas. En su versión clásica y ortodoxa, la escuela médica busca despejar
las incógnitas dentro y alrededor de un agente patógeno dado, llámese bacteria, virus, tumor o
desorden metabólico. Es sin duda un razonable punto de partida, pero al reflexionar más sobre la
interdependencia entre enfermedad y sujeto enfermo, comprendemos lo importante que es
estudiar la constitución del enfermo. Esto despeja el camino a un amplio campo de estudio, el
estudio de las constituciones físicas que albergan la

diferentes enfermedades, y no una cerrada obsesión por la enfermedad en sí, y de esta amplitud de
visión se deduce que el tratamiento de la enfermedad será específicamente personalizado en cada
caso, según la enfermedad (huésped) y según la constitución del paciente (hospedero). La milenaria
medicina china con sus remotos años de ejercicio médico ha establecido que cada persona tiene una
planta, es decir una especie vegetal que lo representa medicinalmente, que dentro del abanico de
sus funciones más se ajusta al equilibrio de su constitución física y mental. El hallazgo de la planta
constitucional es más certero e importante en el proceso curativo que el hallazgo de la planta que
cure la sintomatología de la enfermedad, pero naturalmente podemos combinar ambas terapias,
una terapia herbolaria profunda que modifique la raíz, y en simultáneo otra terapia dirigida a
expeler las enfermedades transitorias que nos visitan. Siempre que se estudian los alcaloides
medicinales y principios activos de una planta, entramos en un árido terreno donde podemos
despilfarrar mucho esfuerzo cerebral y aun así no llegamos a la meta de comprender plenamente a
la planta. Saber que la hoja de coca es vasoconstrictor, adrenérgico, no nos dice nada sobre el
espíritu de la planta. Del mismo modo, si estudiamos en detalle la química celular del Papa Juan
Pablo II ¿acaso entenderíamos su dimensión humana y metafísica? En medicina herbolaria es
necesario expandirnos un poco más allá del culto a la farmacología, para buscar comprender el
factor constitucional que se mueve en la hoja de coca. Constitución de persona Hoja de coca:
Persona deprimida, fatigada, con letargo, somnolencia. Persona de contextura gruesa, piel gruesa,
apatía en la conducta Insensible al medio ambiente, tosco, posiblemente egoísta y farsante.

Osteoporosis, dolores articulares. Tendencia al frío, pulso lento y profundo, lengua pálida.
Principales usos terapéuticos de la hoja de coca.
1. Como suplemento de calcio, del cual es fuente superior.
2. Como fuente de proteínas, contiene 19.6% de contenido proteico.
3. Para combatir la artritis, osteoartritis,
4. Como antidepresivo de rápida acción.
5. Como tónico restaurador, en casos de fatiga crónica.
6. Como analgésico en condiciones de dolor.
7. Para mejorar las funciones digestivas, espasmos y cólicos intestinales.

Principales alcaloides de la hoja de coca. La búsqueda del secreto químico de la coca ha fascinado a
los investigadores durante años. ¿Qué sustancia secreta es la que provee tanta chispa y energía al
hombre? Cuando el Dr. Albert Niemann, en Alemania de 1850, descubre un alcaloide que nombra
cocaína, la ciencia le atribuye las propiedades ocultas de la coca, y el campo científico concentra sus
investigaciones en este alcaloide. La fascinación de la ciencia con la cocaína se ha desarrollado a tal
punto que ha llegado a cegar al hombre, a ignorar los
13 alcaloides restantes y el juego? de sustancias en el que todos están actuando dinámicamente. Más
aún, estos hallazgos de especialistas químicos y fisiólogos, abundan en conocimientos imperfectos.
La medicina andina en su lenguaje mágico nos dice que la coca contiene un espíritu que sabe
dónde y cómo curar. Hoy en día existe prueba fisiológica de que un alcaloide aislado puede
tener un determinado efecto, pero si lo acompañan sus alcaloides asociados su comportamiento
es diferente. Por ejemplo, la cocaína es un alcaloide que es extremadamente soluble con la
higrina, que es otro alcaloide de la hoja de coca, y una vez que tengamos la solución de los dos
cuerpos es prácticamente imposible separarlos, son alcaloides asociados que trabajan en
equipo. La coca tiene una gran cantidad de sustancias químicas que están actuando
dinámicamente , por lo tanto un análisis aislado de cada alcaloide no es semejante al efecto de
consumirlo en conjunto. Aun así, observaremos cómo se comportan individualmente algunos
alcaloides de la hoja de coca.

• cocaína
• benzoina
• reserpina
• inulina
• globulina
• higrina
• pectina
• ecgnonina
• quinonina
• Al parecer la hoja de coca contiene insulina también, pero este dato aún no está confirmado.
• papaína
• cocamina
• piridina
• atropina
• conina

Cocaína Alcaloide de propiedades anestésicas y analgésicas. Se utiliza ampliamente en oftalmología


y odontología. Para entender a la cocaína es necesario entender primero a la dopamina. La
dopamina es un neurotransmisor que actúa sobre el sistema nervioso simpático, produciendo un
incremento en las pulsaciones del corazón y aumento de la presión arterial. La dopamina es
precursora de la adrenalina y la noradrenalina. La cocaína actúa bloqueando los receptores que
absorben dopamina en los espacios de sinapsis nerviosa, haciendo que la dopamina tenga un
prolongado y amplificado efecto sobre el tejido nervioso, por ello se le considera un
neuroestimulante. En el cerebro la dopamina tiene cuatro grandes caminos de acción, en los que
facilita la transmisión nerviosa dentro del tejido nervioso cerebral.

1. Vía Mesolímbica: Une el área tegmental ventral al núcleo accumbens del sistema límbico. Un
exceso de dopamina en estos circuitos está asociado a la psicosis y esquizofrenia.
2. Vía Nigroestriatal: Comunica a la sustancia nigra con el striatum. Una falta de dopamina en
este circuito trae problemas en la coordinación de movimientos. La destrucción de células que
producen dopamina en esta parte del cerebro es lo que se conoce como enfermedad de Parkinson.

3. Vía mesocortical: Comunica al área tegmental ventral con el lóbulo frontal. Este circuito está
involucrado en la motivación y respuesta emocional. Frecuentemente involucrado en la depresión
y la falta de motivación.

4. Vía tuberoinfundibular: Conecta el hipotálamo con la región infundibular. Regula la


secreción de prolactina de la glándula pituitaria. Irregularidades en este circuito pueden traer
desórdenes hormonales, dolores de cabeza y problemas menstruales. Según los científicos, la
cocaína reduciría la producción de dopamina de modo que, cuando se la deja de consumir, se
percibirá un bajo nivel de estímulo que solamente puede ser restaurado, rápidamente, mediante el
consumo de más cocaína, generando la adicción. Hay un consenso, dentro de otro grupo de
científicos que recalca que el uso crónico de la cocaína no produce dependencia fisiológica y dejar
de consumirla repentinamente no produce efectos observables de privación o abstinencia. Sin
embargo, la cocaína puede resultar en dependencia psicológica o habituación.

La enzima acelera la formación de las células musculares y evita la putrefacción de los alimentos, de
ahí sus propiedades terapéuticas para las gastritis y las úlceras. Antifermentativo. Atropina La
atropina, interfiere con el sistema nervioso parasimpático, es una droga anticolinérgica, (inhibe
producción de la acetilcolina), natural compuesta por ácido

trópico y tropina, una base orgánica compleja con un enlace éster. Químicamente parecida a la
acetilcolina por ello modifica los impulsos nerviosos transmitidos por la acetilcolina. Las drogas
anticolinérgicas compiten con la acetilcolina en los receptores muscarínicos, localizados
primariamente en el corazón, glándulas salivales y músculos lisos del tracto gastrointestinal y
genitourinario. La atropina acelera el corazón, anestesia los nervios, dilata las pupilas, seca la piel,
produce sequedad en el árbol respiratorio, relaja los músculos lisos. En farmacología moderna se
utiliza en diferentes productos antigripales para aliviar resfriados y asma, en casos de úlceras
pépticas, para reducir la producción de ácidos en el estómago, la atropina también se suministra
antes de dar anestesia general para mantener libres las vías respiratorias. En dosis altas la atropina
causa delirio y alucinaciones y puede resultar tóxica. La atropina es el alcaloide activo presente en
la Atropa belladona, conocida como Belladonna, cardinal remedio en la medicina homeopática. En
Europa medieval esta planta era conocida por sus efectos alucinógenos. Se dice que Cleopatra
utilizaba esta planta para agrandar sus pupilas, de ahí su nombre belladona. La atropina está
igualmente presente en la Datura stramonium, conocido como el floripondio. Indios nativos de
Estados Unidos han usado datura en prácticas de chamanismo, del mismo modo, usado por los
sadhus o ascetas hinduistas como herramienta espiritual. En México las mujeres Yaqui utilizan
datura para disminuir los dolores de parto.
3. JUSTIFICACIÓN
Relevancia del problema:
La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta a millones
de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas
dopaminérgicas en la sustancia negra del cerebro, lo que conduce a síntomas motores como
temblores, rigidez y bradicinesia, así como a síntomas no motores. - A pesar de los tratamientos
existentes, como la levodopa y los agonistas dopaminérgicos, muchos pacientes no responden
adecuadamente o desarrollan efectos secundarios severos a largo plazo. Por ello, es crucial buscar
nuevas terapias que puedan complementar o mejorar los tratamientos actuales. Potencial
terapéutico de Erythroxylum coca:
- La hoja de coca, tradicionalmente utilizada por comunidades indígenas en América del Sur,
contiene alcaloides como la cocaína en bajas concentraciones, que tienen efectos estimulantes sobre
el sistema nervioso central.
- Estudios preliminares sugieren que ciertos alcaloides presentes en la hoja de coca podrían tener
propiedades neuroprotectoras y moduladoras de neurotransmisores que podrían ser beneficiosas
para trastornos como el Parkinson. Modelo animal adecuado:
- Utilizar un modelo animal de rata permite realizar estudios controlados para evaluar la eficacia y
seguridad de nuevos tratamientos antes de considerar ensayos clínicos en humanos.
Las ratas son un modelo bien establecido para estudiar la neurodegeneración y los efectos de los
tratamientos en la EP debido a su similitud fisiológica y genética con los humanos en términos de
sistemas neurológicos. Impacto potencial:
- Si se demuestra que los extractos de Erythroxylum coca pueden reducir los síntomas del Parkinson
de manera efectiva y segura, se abriría una nueva vía terapéutica basada en un recurso natural y
tradicional.
Esto podría no solo mejorar la calidad de vida de los pacientes, sino también ofrecer una opción de
tratamiento más accesible y posiblemente con menos efectos secundarios que los tratamientos
actuales. Consideraciones éticas y de seguridad:
- Se debe garantizar el cumplimiento de las normativas éticas para la investigación en animales,
asegurando el bienestar de las ratas durante el estudio.
- Es crucial evaluar la dosis y la forma de administración para maximizar los beneficios terapéuticos
y minimizar los riesgos potenciales asociados con los alcaloides de la hoja de coca.
4. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

LAS HOJAS DE COCA AYUDAN A ATENUAR LOS SÍNTOMAS DE LA


ENFERMEDAD DE KARKINSON EN UN MODELO DE RATA ANIMAL

5. PREGUNTA
¿LAS HOJAS DE COCA PUEDEN AYUDAR A ATENUAR LOS SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD
PÁRKINSON EN UN MODELO ANIMAL DE RATA?

6. HIPOTESIS
LA ADMINISTRACIÓN DE EXTRACTO DE ERYTROXYLUM COCA AYUDARÁ A ATENUAR LOS
SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD DE PARKINSON EN UN MODELO ANIMAL DE RATA

7. OBJETIVO GENERAL
VALORAR EL EFECTO ANTIPARKINSONIANO DEL ESTRACTO DE LAS HOJAS DE ERYTROXYLUM
COCA EN UN MODELO ANIMAL DE RATA

8. OBJETIVOS ESPECIFICOS
1. DETERMINAR LA ACTIVIDAD ANTIPARKINSONIANA DEL EXTRACTO ACUOSO Y ORGÁNICO
DE LA HOJA DE ERYTHROXYLUM COCA EN UN MODELO ANIMAL DE RATA
2. DETERMINAR LOS CAMBIOS EN LOS NIVELES DE DOPAMINA EN EL CEREBRO DE UN
MODELO ANIMAL DE RATA TRATADA CON EXTRACTO DE ERYTHROXYLUM COCA
3. ESTUDIAR LOS POSIBLES EFECTOS SECUNDARIOS DE TOXICIDAD DEL EXTRACTO DE LA
HOJA DE ERYTHROXYLUM EN UN MODELO ANIMAL DE RATA
9. METODOLOGÍA
• Objetivo de la Investigación Definir claramente el objetivo del estudio, por ejemplo: "Evaluar el
efecto de extractos de hojas de *Erythroxylum coca* en la reducción de los síntomas de la
enfermedad de Parkinson en un modelo de rata".
• Revisión Bibliográfica Realizar una revisión exhaustiva de la literatura existente sobre:
- La enfermedad de Parkinson y sus modelos animales.
- Usos tradicionales y medicinales de la hoja de coca.
- Estudios previos sobre tratamientos alternativos para el Parkinson.
• Diseño Experimental a. Selección del Modelo Animal
- Utilizar ratas como modelo animal debido a su aceptación en investigaciones neurológicas. -
Preferiblemente, usar ratas de la cepa Sprague-Dawley o Wistar.
b. Inducción del Parkinson en Ratas
- Inducir síntomas de Parkinson en las ratas mediante la administración de neurotoxinas
específicas, como 6-hidroxidopamina (6-OHDA) o rotenona.
- Confirmar la inducción mediante pruebas comportamentales y neuroquímicas.
c. Preparación del Extracto de Hoja de Coca
- Recoger y secar hojas de “Erythroxylum coca”.
- Preparar extractos acuosos o etanólicos de las hojas.
- Determinar la dosis apropiada a través de estudios de toxicidad preliminares.
• Grupos Experimentales Dividir las ratas en diferentes grupos, como mínimo:
- Grupo control sano.
- Grupo con Parkinson sin tratamiento.
- Grupo con Parkinson tratado con dosis bajas de extracto de coca.
- Grupo con Parkinson tratado con dosis altas de extracto de coca.
- Posible grupo tratado con un medicamento estándar para el Parkinson (como Ldopa) para
comparación.
• Administración del Tratamiento
- Administrar el extracto de hoja de coca diariamente por vía oral o intraperitoneal durante un
período definido (por ejemplo, 4 a 8 semanas).
• Evaluación de Síntomas y Efectos a. Pruebas Comportamentales
- Realizar pruebas como la prueba de rotarod, la prueba de cilindro y la prueba de escalera para
evaluar la función motora.
- Evaluar cambios en la actividad locomotora.
b. Análisis Neuroquímicos
- Medir los niveles de dopamina y otros neurotransmisores en el cerebro mediante HPLC o técnicas
similares.
- Realizar estudios histológicos para observar la integridad de las neuronas dopaminérgicas en la
sustancia .
• Análisis de Datos
- Utilizar métodos estadísticos adecuados para analizar los datos obtenidos.
- Comparar los resultados entre los diferentes grupos experimentales.
• Conclusiones
- Interpretar los hallazgos en el contexto de la hipótesis planteada.
- Evaluar la potencialidad de la hoja de coca como tratamiento para los síntomas del Parkinson.
- Identificar limitaciones del estudio y sugerir futuras investigaciones.
• Ética y Regulaciones
- Obtener aprobaciones éticas necesarias para el uso de animales en experimentación.
- Seguir las guías internacionales y nacionales para el cuidado y uso de animales de laboratorio.
10. REFERNCIAS BIBLIOGRAFICAS:

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