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Evolución del Poder Popular en Venezuela

El documento explora el origen y evolución del concepto de poder popular en Venezuela, citando definiciones, experiencias históricas como la Comuna de París y los soviets, y el surgimiento de expresiones de poder popular en el país a partir del siglo XX.
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Evolución del Poder Popular en Venezuela

El documento explora el origen y evolución del concepto de poder popular en Venezuela, citando definiciones, experiencias históricas como la Comuna de París y los soviets, y el surgimiento de expresiones de poder popular en el país a partir del siglo XX.
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REPUBILICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA


UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS CENTRALES
“ROMULO GALLEGOS”
AREA DE CIENCIAS POLITICAS Y JURIDICAS

PODER POPULAR

1ER AÑO, SECCION 9

INTEGRANTES:
Una definición clara de lo que se entiende por poder popular nunca ha sido oficializado, ni resulta
fácil de asir en la literatura especializada o en el discurso político. Es uno de esos términos
cargados de múltiples significados y dimensiones. En una primera indagación hemos hallado dos
definiciones que, procediendo de trayectorias de activismo social diferentes, comparten rasgos
comunes y pueden servirnos como punto de partida.

La primera, la encontramos a partir de explorar en el portal oficialista del Gobierno venezolano


llamado Aporrea ([Link]). Es la definición proporcionada por Roso Grimau, donde se
enfatiza como poder popular la diversidad de formas organizativas con las cuales el sujeto popular
puede ejercer la toma de decisiones en distintos ámbitos de la vida pública y el carácter soberano
o autónomo que está en el trasfondo del concepto de poder popular, dice así: “Es el poder del
pueblo organizado, en las más diversas y disímiles formas de participación, para la toma de
decisiones en todos los ámbitos (político, social, ambiental, organizativo, internacional y otros),
para el ejercicio pleno de su soberanía” (Grimau, 2010).

El segundo, muy similar, es de mayores precisiones en cuanto a los distintos aspectos clave que
abarca la noción de poder popular. Comparte con el concepto primero la autonomía (no lo llama
soberanía sino protagonismo) y diversidad de las organizaciones para la participación popular, e
incorpora la utilidad colectiva como propósito del ejercicio del poder popular, así como el proceso
formativo que entraña la participación. Fue redactado por un activista social venezolano que no
tiene militancia política, José Gregorio Delgado Herrera, que ha asesorado la elaboración de
algunas leyes participativas antes del Gobierno de Chávez, y durante este Gobierno. Dice así:

“[es] El proceso mediante el cual el pueblo muestra sus capacidades y propuestas para incidir en
las decisiones públicas, que le permiten asumir en forma organizada la solución de los problemas
de las comunidades, utilizando recursos propios o externos, mediante el ejercicio del
protagonismo y se hace parte de las formas de la participación y la gestión directa de los asuntos
que le proporcionan a la gente mejor calidad de vida y condiciones que contribuyan a su desarrollo
integral” (Delgado Herrera, 2010: 75).

A partir de estas amplias nociones del poder popular, que ponen de relieve su asiento en la
diversidad organizativa, en su carácter autónomo, en sus propósitos de autodesarrollo y su meta
de contribuir al bien común, dilucidamos tres etapas en la evolución del poder popular en
Venezuela, elaboradas con la información procedente de trabajos sobre la participación popular.

RAICES [Link] POPULAR

"La conformación del poder popular pasa primero por la creación de las organizaciones populares,
los liderazgos, desde los niveles más comprometidos en la dirección del país desde el punto de
vista político, económico, militar, social, hasta los niveles más comprometidos ahí en la base
popular". Hugo Chávez Frías
Hoy, en Venezuela, con el nacimiento de las Comunas Socialistas y el desarrollo del Poder Popular
Comunal, creemos importante detenernos en algunas referencias históricas, conocer sus aportes y
continuar su legado, veamos algunas:

Una de estas referencias es La Comuna de París, que fue una breve experiencia de gobierno
autogestionario a finales del siglo XIX. Surgió luego que el pueblo de París se alzara en armas en
contra de la rendición de los franceses en la guerra con Prusia. Para el 26 de marzo de 1871, los
sublevados convocaron a elecciones libres y se instaló el Consejo de la Comuna.

Durante su corto gobierno, la Comuna tomó importantes medidas populares: Reformas laborales
en cuanto a los horarios y las condiciones de trabajo; tomas de fábricas abandonadas;
remuneración de todos los funcionarios administrativos y del gobierno, igual al salario de un
obrero; educación laica gratuita y obligatoria; sustitución del ejército regular por el pueblo en
armas, entre otras.

A pesar de la heroica resistencia de los Comuneros, las fuerzas de la monarquía lograron tomar el
control de París, tras varias semanas de intensos combates que finalizaron con la muerte de más
de 30.000 personas.

“Los proletarios de París… se han dado cuenta de que ha llegado la hora de salvar la situación
tomando en sus manos la dirección de los asuntos públicos”. Manifiesto del Comité Central de la
Guardia Nacional, París, Francia, 1.871.

Los soviets, quienes nacieron durante la primera huelga general de los trabajadores rusos en
1905. La palabra Soviet significa ¨Consejo¨ en ruso. Su organización y funciones variaron según las
circunstancias históricas. En un primer momento fueron Comités para organizar las huelgas en las
fábricas.

Progresivamente, esta estructura de organización se convirtió en el órgano de representación de


los intereses de toda la clase obrera. Para 1917, su lucha era tal, que desempeñaron un papel
fundamental en la caída del zarismo.

Gracias a la amplia capacidad de organización de los trabajadores lograda a partir de los Soviets,
el nuevo gobierno revolucionario pudo descansar sobre una estructura democrática y
genuinamente proletaria.

Sus decisiones eran tomadas en asambleas generales y aunque contaban con un comité ejecutivo
y distintas comisiones, los temas relevantes eran discutidos en sesiones plenarias. De esta manera,
los Soviets fueron siempre, a través de sus distintas transformaciones, expresión directa de la
voluntad de la clase trabajadora.

“Los Soviets eran una organización de base y funcionamiento ampliamente democráticos”.


Andréu Nin. Los Soviets: Su origen, Desarrollo y Funciones, 1932.

Los Consejos de Fábrica. En abril de 1920 los trabajadores organizan una serie de huelgas en
Turín, principal centro industrial de Italia para la época.
Los obreros desarrollaron una forma de organización, distinta de la burocracia sindical, que les
permitió tomar el control de la producción en las fábricas. Este movimiento alcanzó su máximo
nivel de articulación en los Consejos de Fábricas.

Las empresas tomadas se organizaban primeramente en equipos de oficio, los trabajadores de


cada uno de estos equipos elegían a un obrero con mandato condicionado que participaba en la
Asamblea de delegados de la fábrica.

De esta manera se garantizaba la participación directa de los trabajadores en todos los asuntos de
la producción. Además de sus tareas técnicas y administrativas, los Consejos de Fábrica lograban
una asombrosa capacidad de movilización: En una ocasión, en apenas una hora, fueron capaces de
movilizar, sin preparación previa, a más de 120.000 obreros de distintas empresas.

“Todo el poder del Estado a los Consejos Obreros y Campesinos”. Antonio Gramsci. El Movimiento
Turinés de los Consejos de Fábrica, 1920.

Origen del poder popular en Venezuela

Hasta inicios del siglo XIX, el pueblo venezolano fue súbdito de la Corona española –y en el caso
de la población de origen africana, esclavos de propietarios blancos-, y luego, al romperse el lazo
colonial, y gracias a las luchas independentistas, la condición de ciudadano de una República
apareció, aunque estuvo restringido a elites de propietarios, comerciantes, hombres y letrados
(que eran una minoría ínfima de la sociedad). En estas condiciones, el pueblo llano careció
realmente de derechos ciudadanos, y el ejercicio del poder popular fue casi inexistente. Sin
embargo, los sectores populares irrumpían en lo público en determinados momentos para
expresarse bajo la forma de multitud e interpelar a las autoridades. La multitud en la historia,
como lo estudió George Rudé (1971), puede considerarse como una expresión “premoderna” del
poder popular que se dio, tanto en la Europa del Ancienne Regime, como en las urbes
latinoamericanas en tiempos coloniales y de repúblicas oligárquicas. Las multitudes, un grupo de
contacto directo o “cara a cara”, se presentaron en espacios públicos de las ciudades coloniales o
de las nacientes repúblicas, entre otros motivos, para quejarse ante los gobernantes por un
maltrato intolerable, un tributo injusto, una escasez, para observar y vitorear a un nuevo caudillo
que venía a tomar el poder, para repudiar y saquear los bienes de un caudillo caído, o para abogar
por derechos, como el derecho a vivir en libertad (Arrom y Ortoll, 1996, López Maya, 2000).

Desde fines de la década de los treinta del siglo XX y hasta 1958 se abrió en la sociedad venezolana
un lapso de transición con respecto a este orden de cosas, cuando en virtud de las
transformaciones modernizadoras que ocurren en la estructura económica y social, las
movilizaciones de esas multitudes se hacen más frecuentes e intensas en distintas ciudades del
país, pero principalmente en Caracas, y sus motivaciones se vuelven más políticas. La gente, como
lo señala el historiador Ramón J. Velásquez (1979), salió a la calle a la muerte del dictador Juan
Vicente Gómez en diciembre de 1935, y se mantuvo allí durante los próximos meses y años, dando
forma y apoyo a demandas de modernización, a exigencias de derechos civiles y políticos como la
libertad de expresión, integridad física, sufragio femenino y otros. Esas movilizaciones
contribuyeron en los años siguientes a la emergencia de organizaciones sindicales, gremiales y
partidarias. La sociedad fue cambiando y sus distintos sectores se fueron organizando, en una
dinámica fundamentalmente originada “desde abajo” –desde la sociedad misma- creando el tejido
social y político que posibilitaría la instauración y estabilización de un régimen democrático en

1958 (López Maya, 1984).

En ese interregno entre la sociedad vieja que agonizaba y la nueva que emergía destacan los años
entre 1945 y 1948, cuando llegó al poder a través de un golpe militar-civil una hegemonía nueva
no andina, que incluyó sectores populares emergentes, de rasgos modernos. El lapso conocido en
la historiografía como “trienio adeco” trajo la primera constitución, que reconoció el derecho al
voto universal, directo y secreto para todos los venezolanos mayores de dieciocho años,
independiente de su sexo, condición social o grado de instrucción. Fueron tres años de
efervescencia popular donde un Gobierno revolucionario incentivó la movilización, organización y
participación popular. Aunque este régimen y la constitución que se aprobó por una Asamblea
Constituyente en 1946 naufragaron en noviembre de 1948, cuando se produjo un nuevo golpe de
Estado, ahora estrictamente militar, que abolió la constitución democrática, podemos considerar
que comenzó el camino institucional de la participación popular y el reconocimiento del Estado al
poder popular. Todos los venezolanos adultos adquirieron formalmente el derecho a organizarse y
participar en la res pública, alcanzaron la condición de ciudadanos con derechos civiles y políticos

Poder popular entre 1958 y 1999

En enero de 1958, cuando un golpe de Estado cívico-militar acaba con la dictadura militar de
Marcos Pérez Jiménez, se inició en el país el siguiente período, cuando se desarrolla el proceso que
cristaliza y consolida una democracia representativa de tipo liberal. En este régimen político, el
poder popular se expresa, ya no en la calle y/o de modo espontáneo e informal, sino
principalmente a través del sufragio universal, directo y secreto, que se vuelve a consagrar en la
Constitución de 1961, donde los partidos políticos se asumen como mediadores casi exclusivos
entre sociedad y Estado. Si bien el marco constitucional de 1961 reconoce y garantiza el derecho a
la libre asociación y como consecuencia, crecieron y se institucionalizaron sindicatos, gremios
profesionales, cámaras empresariales y otras diversas formas de organizaciones asociativas, la
tendencia fue a una creciente cooptación de las organizaciones de la sociedad civil por parte de los
principales partidos signatarios del Pacto de Punto Fijo, esto es, de los partidos Acción
Democrática (AD) y socialcristiano COPEI. En el arreglo institucional de la democracia venezolana,
en virtud de las condiciones sociopolíticas de debilidad de la sociedad civil en general, y de la
naturaleza de los acuerdos constitutivos, que desde 1958 facilitaron y estabilizaron las
instituciones –como el llamado Pacto de Punto Fijo o el firmado entre organizaciones sindicales y
patronales conocido como el Pacto de Advenimiento Obrero-Patronal - los sectores populares
quedaron subordinados crecientemente a una dinámica “desde arriba”, pautada por los partidos
políticos. Esto fue facilitado por las características de “Petroestado” que en ese siglo adquirió el
Estado venezolano.

Desde los años veinte del siglo XX, el Estado recibe un ingreso fiscal cuantioso, derivado de las
regalías e impuestos que exige sobre actividades extractivas en el territorio nacional llevadas a
cabo por las transnacionales de hidrocarburos. La “renta petrolera”, que ingresa a las arcas del
Estado, le ha permitido a quienes controlan el Gobierno, antes de 1958 los militares andinos y
desde 1958 los partidos AD y COPEI, hacer uso con bastante discreción de estos recursos
rentísticos para consolidarse en el poder y sujetar al resto de la sociedad a sus proyectos y aún a
sus caprichos. Esta dinámica direccionada desde arriba y sostenidamente alimentada con los
recursos públicos, tendió a cooptar toda expresión organizativa autónoma de la sociedad,
manteniendo debilitada la capacidad de decidir de manera independiente –soberana o autónoma-
de las organizaciones civiles y por ende ahogando el poder popular. Por estas características, la
democracia venezolana de 1958 en adelante produjo una ciudadanía limitada, que si bien
reconoció los derechos civiles y políticos de todos los venezolanos adultos, y se abrió a la
participación política, desde los años sesenta criminalizó y reprimió duramente las expresiones
más efervescentes del pueblo como la movilización y organización popular callejera y cualquier
forma participativa por fuera y/o contraria a los partidos signatarios de Punto Fijo. En reemplazo a
relaciones horizontales entre Estado y ciudadanos, se crearon fuertes vínculos de patronazgo y
clientelares entre partidos y sectores populares, y en general entre partidos, ciudadanos y todas
las expresiones organizadas de la sociedad. El ingreso fiscal petrolero, sobre todo con la bonanza
ocurrida a mediados de los años setenta, contribuyó a debilitar las posibilidades de que la
sociedad pudiera ejercer a través de sus organizaciones un contrapeso real al poder político. La
exclusión social, económica y política de este modelo tendió a crecer, haciéndose crítica en las
décadas de los ochenta y noventa, cuando la inestabilidad del precio del barril petrolero en los
mercados mundiales instaló en el país una crisis económica, que devino en social y a la que se le
sobrepuso para remediarlo la aplicación de políticas económicas neoliberales que acentuaron la
pobreza, desigualdad y exclusión de las mayorías populares. El estallido social conocido como el
“Caracazo” de 1989 marcó un quiebre de las relaciones entre Estado y sociedad operantes por tres
décadas. Ese 27 de febrero de 1989 y los días siguientes, el pueblo se volcó a la calle para expresar
su malestar ante la subida de los pasajes del transporte colectivo consecuencia de haber firmado
el Gobierno de Carlos Andrés Pérez un compromiso con el Fondo Monetario Internacional para
aplicar un programa de ajustes macroeconómicos- deviniendo la protesta en un saqueo
generalizado en las ciudades principales del país a establecimientos comerciales y de alimentos. La
desproporcionada represión ejercida por el Gobierno de Pérez, que produjo un saldo de cientos de
civiles muertos, alejó a los sectores populares de la democracia representativa, y produjo un
rechazo vehemente a los partidos políticos, reactivándose en el vacío de mediaciones, las
multitudes como sujeto político. De nuevo desde la calle, las multitudes buscaron reconstruir el
poder popular para hacerle frente a quienes detentaban el poder y exigir sus derechos (López
Maya, 2005).

Participación y poder popular en el primer gobierno de Hugo Chávez (1999-2006)

Fue en los años de crisis y movilización popular de la década de los ochenta y noventa del pasado
siglo cuando fue cuajando la idea de la democracia participativa como panacea a nuestros males,
como un tipo de democracia más profunda, capaz de recuperar el poder para el pueblo que exige
el régimen democrático. La democracia participativa como propuesta política se fue incubando y
desarrollando en diversos ámbitos institucionales, como la Comisión Presidencial de Reforma del
Estado (COPRE) y la Comisión Bicameral Especial del Congreso para la Reforma Constitucional
(1989-1992). Le dio, sin embargo, su savia y empuje la movilización popular constante que se vivió
por esos años, en cuyo seno de expresaron múltiples demandas y aspiraciones de los venezolanos.
La propuesta alcanzó finalmente expresión política durante la campaña electoral de 1998, en el
programa del movimiento bolivariano liderado por el actual presidente Hugo Chávez, y adquirió
rango constitucional con la CRBV, elaborada por la Asamblea Constituyente convocada para tal fin,
al quedar electo Chávez a la Presidencia de la República. La CRBV fue aprobada por el voto popular
en diciembre de 1999. A partir de 1999, el gobierno del presidente Chávez dio impulso a variadas
innovaciones participativas, algunas de las cuales, habían sido gestadas y ya practicadas en los
años noventa. Mesas técnicas y consorcios sociales fueron algunas de las innovaciones
participativas creadas o impulsadas por el partido LCR en la zona de Guayana y Caracas en los
noventa, que pasaron con el nuevo régimen a ser políticas nacionales.

Junto con ellas, la sociedad venezolana, apoyada por el gobierno, ideó otras como los comités de
tierra urbana, que surgieron de un movimiento de pobladores en Caracas conocido como la
Asamblea de Barrios, también de los años noventa. Simultáneamente, el gobierno tomó la
iniciativa, con asesoría cubana, de incentivar la creación de comités de salud y otras modalidades
de participación comunitaria dentro de su concepción de las misiones sociales.

Venezuela durante primer Gobierno de Chávez, fue una especie de laboratorio, donde se
ensayaron diversas formas participativas, que buscaban, tanto resolver graves y postergados
derechos y servicios fundamentales de las mayorías populares del país como servicios de agua
potable, luz, rehabilitación física de los barrios, salud, educación, como promover con la
participación el autodesarrollo, la corresponsabilidad y el protagonismo ciudadano. Como se
señalaba en documentos oficiales, se trataba de educarse participando -y empoderarse
participando-. Se buscaba el fortalecimiento y la consolidación del poder popular como base de
una democracia renovada y más sustantiva.

La expresión Poder Popular se ha empleado como uno de los principios rectores del programa
político adelantado por el Gobierno Nacional Bolivariano, y ha sido calificado como Socialismo o
transición al Socialismo, desde el año 2005.

Ahora, una primera aproximación a la concreción de esta figura se realizó en el 2006, con la
promulgación de la Ley de los Consejos Comunales, la cual creó la Comisión Nacional Presidencial
del Poder Popular.

Pero es en el año 2007, cuando la figura adquiere mayor relieve, primero, por la decisión del
presidente de la República de calificar a todos los Ministerios como "Ministerios del Poder
Popular".

Segundo, por el protagonismo que el "Poder Popular" tuvo en el Proyecto de Reforma


Constitucional, rechazado por referendo del 2 de diciembre de 2007, reforma en la cual se
concibió a esa figura como una de las ramas del Poder Público y se asumió que tal Poder está
conformado por el pueblo, titular de la soberanía y que su finalidad era la participación en el
modelo socialista.

Tercero, el "Poder Popular" también quedó desarrollado en el Plan de Desarrollo Económico y


Social de la Nación 2007-2013.

El poder popular en Venezuela hace referencia a una propuesta creada por el gobierno
socialista conel objetivo de mejorar la democracia participativa y que el pueblo tenga mayor
protagonismo en las decisiones del Estado. El poder popular en Venezuela tiene mayores poderes
que solo consultar al pueblo, ya que ellos pueden participar de manera activa por medio
de juntas comunales o en las asambleas para aportar sus opiniones y soluciones frente a
los problemas del territorio.

El Poder Popular se fundamenta en el principio de soberanía y el sentido de progresividad de los


derechos contemplados en la Constitución de la República, cuyo ejercicio y desarrollo está
determinado por los niveles de conciencia política y organización del pueblo.

Las organizaciones del Poder Popular se constituyen por iniciativa de los ciudadanos y ciudadanas,
de acuerdo con su naturaleza, por intereses comunes, necesidades, potencialidades y cualquier
otro referente común, según lo establecido en la ley que rija el área de su actividad

Poder Popular es el ejercicio pleno de la soberanía por parte del pueblo en lo político, económico,
social, cultural, ambiental, internacional, y en todo ámbito del desenvolvimiento y desarrollo de la
sociedad, a través de sus diversas y disímiles formas de organización, que edifican el estado
comunal. Sustentado en el Artículo 3 de la constitución Bolivariana de Venezuela.

El poder popular es una propuesta para la construcción del socialismo mediante un modelo de
democracia participativa y protagónica en la que se sustentaría la organización del Estado
socialista

Una característica del poder popular en Venezuela es que busca que su población se involucre
no de mayor manera en los temas sociales dentro del territorio nacional

LEY ORGANICA DEL PODER POPULAR

La presente Ley Orgánica del Poder Popular, tiene por objeto desarrollar y consolidar el Poder
Popular, generando condiciones objetivas a través de los diversos medios de participación y
organización establecidos y los que surjan de la iniciativa popular en orden a ejercer el pleno
derecho a la soberanía, la democracia ...

“El Poder Popular es el más grande logro de la Revolución” (Hugo Chávez Frías) Es el pueblo el que
decide; es la comunidad la que decide; no somos nosotros, no es Chávez el que va a decidir… Son
ustedes los que deciden, es el poder popular, es la democracia directa, a través de las asambleas
populares, a través de la participación, el protagonismo popular. Aló Teórico N-1Hugo Chávez Frías

CUÁL ES EL MARCO CONSTITUCIONAL DE LA LEY

La Ley, es el resultado de la impostergable tarea de construir el Gobierno del Pueblo, teniendo sus
premisas jurídico-político en la propia Constitución Bolivariana de Venezuela. Por tanto, los
artículos que hacen referencia en cómo el pueblo es protagonista de la transformación de su
realidad son los siguientes: “Artículos 5; 62; 70; 118 y 119”

¿CUÁL ES EL OBJETO DE LA LEY?


“Artículo 1. La presente Ley tiene por objeto desarrollar y consolidar el Poder Popular, generando
condiciones objetivas a través de los diversos medios de participación y organización establecidos
en la Constitución de la República, en la Ley y los que surjan de la iniciativa popular, para que los
ciudadanos y ciudadanas ejerzan el pleno derecho a la soberanía, la democracia participativa,
protagónica y corresponsable, así como la constitución de formas de autogobierno comunitarias y
comunales para el ejercicio directo del poder.

¿QUE ES EL PODER POPULAR?

De acuerdo a la Ley el Poder Popular se contempla de la forma siguiente: Artículo 2. El Poder


Popular es el ejercicio pleno de la soberanía por parte del pueblo en lo político, económico, social,
cultural, ambiental, internacional, y en todo ámbito del desenvolvimiento y desarrollo de la
sociedad a través de sus diversas y disímiles formas de organización, que edifican el Estado.
L.O.P.P.

¿CÓMO SE CONSTITUYE EL PODER POPULAR?

Artículo 13. Las organizaciones del Poder Popular se constituyen por iniciativa de los ciudadanos y
ciudadanas, de acuerdo con su naturaleza por intereses comunes, necesidades, potencialidades y
cualquier otro referente común, según lo establecido en la Ley que rija el área de su actividad”.
L.O.P.P.

LAS ORGANIZACIONES Y EXPRESIONES ORGANIZATIVAS DEL PODER POPULAR ESTIPULADAS EN LA


LEY

Artículo 9. Las organizaciones del Poder Popular son las diversas formas del pueblo organizado,
constituidas desde la localidad o de sus referentes cotidianos por iniciativa popular; que integran a
ciudadanos y ciudadanas con objetivos e intereses comunes, en función de superar dificultades y
promover el bienestar colectivo, para que las personas involucradas asuman sus derechos y
deberes y desarrollen niveles superiores de conciencia política. L.O.P.P.

¿CUÁL ES EL ÁMBITO DE APLICACIÓN DE LA LEY?

La Ley concibe y dispone como ámbitos de aplicación en su Artículo 6 los sujetos sociales
siguientes: Organizaciones, expresiones del Poder Popular Personas naturales y jurídicas,
Comunidades Sectores Sociales, Sociedad en General y Situaciones que afecten el interés
colectivo, acatando el principio de legalidad en la formación; Ejecución y Control de la Gestión
Pública.

¿CUÁLES SON LOS ÁMBITOS DE ACTUACIÓN DEL PODER POPULAR?

El Poder Popular en términos establecidos en la Ley que regula la materia tiene como ámbitos de
actuaciones los siguientes: “La Planificación de las Políticas Públicas: en los términos establecidos
en la Ley que regula la materia es un ámbito de actuación del Poder Popular que asegura,
mediante la acción de gobierno compartida entre la institucionalidad pública y las instancias del
Poder Popular, en el cumplimiento de los lineamientos estratégicos del Plan de Desarrollo
Económico Social de la Nación, para el empleo de los recursos públicos en la consecución,
coordinación, armonización de los planes, programas y proyectos a través de los cuales se logre la
transformación del país”. Art. 17 /…“Economía Comunal: es un ámbito de actuación del Poder
Popular que permite a las comunidades organizadas, la constitución de entidades económico-
financieras y medios de producción, para la producción, distribución, intercambio y consumo de
bienes y servicios, así como de saberes y conocimientos, desarrollados bajo formas de propiedad
social comunal.¡ en pro de satisfacer las necesidades colectivas”. Art. 18“La Contraloría Social: es
un ámbito de actuación del Poder Popular para ejercer la vigilancia, supervisión, acompañamiento
y control sobre la gestión del Poder Público, las instancias del Poder Popular y las actividades del
sector privado que afecten el bienestar común”. Art 19

¿CUÁLES SON LAS INSTANCIAS Y ALCANCE DEL PODER POPULAR?

De acuerdo a la Ley las Instancias del Poder Popular son:- El Consejo Comunal: Instancia de
participación, articulación e integración entre los ciudadanos y las diversas organizaciones
comunitarias, movimientos sociales, que permiten al pueblo organizado ejercer el gobierno
comunitario.- La Comuna: Es la integración de comunidades vecinas con una memoria histórica
compartida, rasgos culturales, usos y costumbres que se reconocen en el territorio que ocupan.-
La ciudad Comunal: Constituida por iniciativa popular mediante la agregación de varias comunas
en un ámbito territorial determinado.- Los Sistemas de Agregación Comunal: Que por iniciativa
popular surjan entre los Consejos Comunales y entre las comunas. Art. 15

¿CUÁL ES LA RELACIÓN QUE RIGE EL PODER PÚBLICO CON EL PODER POPULAR?

“Artículo 26. Las relaciones del Estado y Poder Popular se rigen por los principios de igualdad,
integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad, en el marco del
sistema federal descentralizado consagrado en la Constitución de la República”. L.O.P.P.¿LOS
DIFERENTES NIVELES DEL PODER PÚBLICO DEBERÁN TRANSFERIR COMPETENCIAS AL PODER
POPULAR?“ Artículo 27. La República, los estados y municipios, de acuerdo con la Ley que rige el
proceso de transferencias y descentralización de competencias y atribuciones. Transferirán a las
comunidades organizadas, a las comunas y a los sistemas de agregación que de éstas surgirán:
Gestión y Administración”. L.O.P.P.

¿QUÉ BENEFICIOS NOS BRINDA LA LEY?

Mediante el proceso de aplicación de la Ley, las diferentes organizaciones sociales e instancias de


participación del Poder Popular se pueden obtener los beneficios siguientes: Ejercer el derecho a
la soberanía. Fortalece el autogobierno Garantiza la iniciativa popular, en el ejercicio de la gestión
social. Coadyuva con las políticas de Estado en todas sus instancias. Profundiza la
corresponsabilidad, la autogestión y la cogestión Impulsa el ejercicio de la función de prevención,
vigilancia, supervisión, acoplamiento y control de manera individual y colectiva sobre la gestión
social, comunitaria, comunal, pública y privada. Impulsa nuevas formas de producción. Genera
nuevas formas de agregación político-territorial. Impulsa nuevas organizaciones de base.

Participación Popular Autogobierno Corresponsabilidad Autogestión


Ley Orgánica de Contraloría Social. Ley Orgánica del Poder Popular. Ley Orgánica de los Consejos
Comunales. Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal. Ley Orgánica de las Comunas. Ley
Orgánica de Planificación Pública. Ley Orgánica del Consejo Federal de Gobierno ¿CÓMO SE
VINCULA LA LEYCON EL BLOQUE DE LEYESDEL PODER POPULAR? La presente Ley se vincula con las
leyes del Bloque del Poder Popular de la manera siguiente: Participación Popular Autogobierno
Corresponsabilidad Autogestión Cogestión Planificación Iniciativa Popular

“Hay que ir a un nivel superior de gobierno en la Comuna, donde el Consejo Comunal será parte
del órgano comunal, como un brazo, o los brazos de un organismo; pero también están las
piernas; los Comités de Tierra Urbana. Hay que transcender al gobierno comunal, a las estructuras
del Poder Comunal, del Poder Popular, del autogobierno, de la Contraloría Social y de la
autogestión general” Hugo Chávez Frías, 2009

Conclusiones

El poder popular entendido como el pueblo organizado en las más diversas formas participativas
para la toma de decisiones autónomas sobre asuntos que le competen, se fue creciendo y
fortaleciendo en la vida republicana de Venezuela. A partir de 1946, y sobre todo de 1958 en
adelante, con la obtención de los derechos civiles y políticos para todos los mayores de dieciocho
años, partidos políticos, sindicatos, gremios y múltiples organizaciones asociativas representaron y
canalizaron el poder popular, que en la forma de multitud venía en el pasado expresando sus
malestares, demandas y sueños. El poder popular alcanzó un momento estelar durante el primer
Gobierno del presidente Chávez cuando la democracia participativa y protagónica consagrada en
la CRBV inició su desarrollo, impulsándose el protagonismo popular en mecanismos de democracia
directa como el referendo revocatorio presidencial de 2004 y sobre todo en el fuerte estímulo
dado desde el Gobierno a abrir los espacios estatales para la participación de los ciudadanos
organizados en la lucha por derechos humanos y para gestión de políticas públicas.

Sin embargo, hacia fines de ese Gobierno, la acción gubernamental cambió de enfoque conceptual
participativo, pasando a una concepción que llamándose Socialismo del siglo XXI, ha venido
debilitando las potencialidades de autonomía y empoderamiento presentes en las organizaciones
participativas que se impulsaron en los años iniciales. En 2006, con la creación de los CC
constituidos a partir de una ley, si bien se vendieron como innovaciones participativas de segundo
nivel o intermedias, destinadas a coordinar y fortalecer las innovaciones participativas ya creadas y
en crecimiento, en la práctica, por su fuerte vínculo legal y conceptual con el Presidente y su total
dependencia a los recursos públicos, en vez de fortalecer el poder popular, ha tendido a debilitar
el potencial autónomo y soberano del pueblo organizado transfiriendo la toma de decisiones al
Presidente de la República. Con las leyes que sobre el poder popular se han aprobado desde 2009,
bien por vía de Ley Habilitante conferida al Ejecutivo Nacional por la Asamblea Nacional, o bien
por esa misma Asamblea controlada hasta 2010 por el oficialismo, esta tendencia se ha
institucionalizado. El Estado Comunal que viene emergiendo paralelo al Estado Constitucional es
centralizado y concentra poder en manos del Ejecutivo Nacional, sirviendo las organizaciones
populares como instrumentos de la planificación centralizada y teniendo como propósitos la
construcción de un nuevo modelo llamado Socialismo del siglo XXI.

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