ANALISIS USO DE LOS DRONES EN LA APLICACIÓN DE LA LEY
Se entiende por una aeronave no tripulada a aquella que es capaz de realizar
una misión sin necesidad de tener una tripulación embarcada. Se hace la salvedad
que esto no significa la inexistencia de un piloto u operador que realice el trabajo
desde tierra. Existen dos tipos de vehículos aéreos, los vehículos aéreos
tripulados que consisten en aeronaves que poseen al menos un piloto para su
manejo y los vehículos aéreos no tripulados los cuales pueden suspenderse y
manejarse en el espacio aéreo sin necesidad de un piloto a bordo.
Los drones deben considerarse como vehículos aéreos no tripulados, ya que a
pesar que sí son controlados a distancia, dicho control de realiza de manera
remota y no mediante un piloto o tripulación a bordo.
Según lo estipulado en la Ley y Reglamento de Aviación Civil, la naturaleza
jurídica de un dron es la de una aeronave, es decir de un bien inmueble.
Actualmente, los drones son empleados para diversas actividades, entre ellas la
actividad ambiental, industrial, comercial, de seguridad, de recreo, búsqueda,
rescate e incluso de vigilancia, lo cual hace necesario desarrollar una regulación
que establezca los límites de su uso. El uso de los drones está regulado nacional
e internacionalmente por el derecho aeronáutico, el cual se puede definir como
una rama del derecho que posee características propias del derecho público,
porque es el Estado quien tiene control del espacio aéreo a través de sus
instituciones, y características del derecho privado, ya que existen relaciones
jurídicas y contratos entre los particulares. El Estado tiene soberanía exclusiva y
absoluta sobre el espacio aéreo que cubre su territorio. Para efecto de dicho
principio, la Constitución Política de la República de Guatemala en su Artículo 142
que trata sobre la soberanía del territorio, en su literal a) manifiesta que “El Estado
ejerce plena soberanía, sobre: a) El territorio nacional integrado por su suelo,
subsuelo, aguas interiores, el mar territorial en la extensión que fija la ley y el
espacio aéreo que se extiende sobre los mismos.
En el derecho aeronáutico guatemalteco debe aplicarse de manera jerárquica, en
primer lugar, lo establecido en la Ley de aviación civil y en su respectivo
reglamento, luego subsidiariamente lo contenido en el código civil y código de
comercio en lo conducente. Se complementa lo anterior con la doctrina y los
tratados firmados por Guatemala para lo que sea necesario.
La responsabilidad civil derivada del uso de drones, debe ser una responsabilidad
limitada y equitativa, y no una responsabilidad como la del derecho común que es
ilimitad.
La clase de responsabilidad civil que se derivaría de un uso indebido de un dron
es una responsabilidad civil directa, ya que el sujeto que lo maniobra proyecta sus
actos utilizando como medio un vehículo aéreo no tripulado, pero sí manejado por
este. Asimismo, se incurre en responsabilidad penal por el mal uso de los drones,
al emplearse como un móvil para cometer actividades ilícitas.
En cuanto al sujeto que debe asumir la responsabilidad civil que se derivaría del
uso indebido de un dron, debe entenderse que no es solo el propietario de la
aeronave, sino cualquier persona que realice actividades con él, siempre que
exista relación de causalidad y prueba suficiente.
Para los propietarios de aeronaves no tripuladas, es obligatorio mantener una
póliza de seguro vigente para cubrir las indemnizaciones a que den lugar los
eventuales daños, lo cual proporciona una garantía que hace más práctica la
reparación de daños causados.
En Guatemala, las aeronaves no tripuladas deben obtener una licencia para
operar que es otorgada por la Dirección de Aeronáutica Civil con base en el
Reglamento RAC-101 relativo a la regulación de aeronaves no tripuladas,
aeronaves de modelismo y fuegos artificiales a pesar de que dicha regulación es
un gran avance en esta materia, aún existen estipulaciones que necesitan una
adaptación más específica para las necesidades de los usuarios guatemaltecos.
Existe una necesidad urgente de emitir una normativa internacional que
proporcione un marco jurídico que contemple estándares internacionales
referentes a los vehículos aéreos no tripulados, debido al desarrollo acelerado de
los drones y el uso de los mismos en actividades criminales, con el objeto que
exista una normativa universal que proporcione seguridad jurídica y coadyuve a
establecer reglas claras y eliminar la burocracia. Siempre que se crea una nueva
tecnológica se deben crear nuevas leyes para su regulación, buscando siempre la
seguridad, uno de los objetivos principales de este derecho.
Se entiende entonces que la República de Guatemala tiene total soberanía de su
espacio aéreo, por lo que tiene total libertad de crear normas para su debida
seguridad siempre en contexto de lo estipulado por las organizaciones
internacionales, así como puede obligar a que una aeronave aterrice o que no
entre en su espacio aéreo por razones, por ejemplo, de no contar con permiso
para sobrevolar en el mismo, por ser una amenaza a la seguridad aérea, entre
otras.
Las fuentes del derecho aeronáutico, son todas aquellas reglas jurídicas que han
contribuido para la creación y regulación del mismo,