UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL
INTEGRANTES:
-CORREA TERRONES, GARDENIA
-DÍAZ YORCA, WINNY
-HERNANDEZ CASTRO, STEFANNY
-MIRANDA VÁSQUEZ, JIMENA
-MORI MEDINA, CYNTHIA
-SEBASTIÁN GARCÍA, VALERIA
ASIGNATURA:
DERECHO DE LA FAMILIA
DCOCENTE:
KODZMAN LÓPEZ MARCO
CICLO:
JUNIO, 2022
CLASIFIACIÓN DE LAS FAMILIAS EN LA ANTIGUA ROMA
El concepto de la familia romana no coincide con nuestra noción actual de la misma: en Roma, el
lazo que une a las personas que pertenecen a la misma familia es exclusivamente la sujeción a la
potestad de un pater, en nuestros días, la base de toda familia es normalmente el vínculo natural
de consanguinidad o parentesco de sangre
FAMILIA AGNÁTICA:
Se entendía por familia agnaticia al conjunto de personas bajo la misma potestad doméstica, o que
lo estarían si el común pater no hubiese muerto, por línea de varón (hasta el sexto grado). Así, por
ejemplo, forman parte de la familia agnaticia de un individuo bajo la potestad de su abuelo (avus):
su padre (pater), su tío paterno (patruus), su hermano (frates), su hijo (filius) y su primer hijo de
su tío paterno (frater patruelis o patruelis) así como el hijo de éste (nepos ex patruelis) o su propio
nieto (nepos), así mismo todos los varones adoptados por el pater familias. La muerte del
ascendiente no implica la disolución del vínculo hasta el sexto grado.
FAMILIA COGNATICIA:
Frente a la agnación que, como hemos visto, era un vínculo familiar puramente jurídico e inherente
a la estructura patriarcal de la familia romana fuertemente jerarquizada (podríamos hablar de
parentesco civil), la cognación (cognatio, del verbo gigno = engendrar) es el vínculo o parentesco
de sangre que existe entre personas que, o bien descienden la una de la otra, o bien tienen un
tronco común. De ahí que podamos hablar de dos grupos de parientes: parientes en línea recta
(directa línea) y parientes en línea colateral (transversa línea). Los primeros son aquéllos que han
nacido unos de otros, y pueden contemplarse tanto en sentido ascendente (padres, abuelos,
bisabuelos, etc.), como en sentido descendente (hijos, nietos, biznietos, etc.). Los parientes en
línea colateral son aquéllos que, sin descender directamente unos de otros, tienen no obstante un
ascendiente o tronco común (hermanos, tíos, sobrinos, primos, etc.).
FAMILIA GENTILICIA:
Se entendía por familia gentilicia el conjunto de personas que tenían en común la misma base que
la familia agnaticia, es decir, la gens. Sin embargo, se consideran grados más lejanos, con la
condición de que los involucrados se sientan parientes.
FAMILIA POR AFINIDAD:
Afines son, según Modestino los cognados del marido y de la mujer (adfines sunt viri et uxoris
cognati), de donde podemos definir la afinidad (adfinitas) como el vínculo que une a un cónyuge
con los parientes consanguíneos del otro. Existe afinidad, por ejemplo, entre uno de los cónyuges
y los descendientes o ascendientes del otro, o bien entre uno de los cónyuges y los parientes
colaterales del otro.
La afinidad tiene relevancia en cuanto puede ser impedimento para el matrimonio o crear una
obligación de alimentos.
LA PATRIA POTESTAD EN ROMA
Están sometidos a este poder los hijos legítimos, o sea los nacidos de justas nupcias, y también el
resto de los descendientes nacidos de sus hijos varones. Para determinar si un hijo ha sido
concebido dentro de las justas nupcias, establecieron una presunción sin admitir prueba en
contrario (iuris et de iure) que determinó que el plazo mínimo de un embarazo era de 180 días y
el máximo de trescientos. Según los romanos, la maternidad era indiscutible, pero el padre era
simplemente el que estaba casado con la madre. Por lo tanto, el matrimonio debería haberse
configurado en los períodos en cuestión, para que el hijo pueda adjudicárselo al padre, de lo
contrario, éste podría impugnar su paternidad. Otro supuesto sería probar no haber tenido
relaciones sexuales con su esposa en esos períodos (por ejemplo, en casos de ausencia o
enfermedad).
La legitimación fue otra forma de adquirir la patria potestad, en este caso, sobre los hijos nacidos
de concubinato. Quedaban fuera de la posibilidad de legitimación los hijos adulterinos e
incestuosos. Para que se produjera la legitimación que equiparaba a estos hijos naturales a los
legítimos, se requería el consentimiento del legitimado, que, en caso de no poder hacerlo por su
corta edad, debía ratificarla posteriormente. Los medios otorgados por la ley para que sea válida
la legitimación, fueron: el matrimonio subsiguiente de los padres, la oblación a la curia o el
rescripto del emperador. El primer caso exigía que no existieran impedimentos matrimoniales al
momento de la concepción del hijo. Si en este caso los padres contraían matrimonio, el hijo
quedaba equiparado totalmente al hijo legítimo.
Esta institución del Derecho Civil, significaba, introducir al adoptado a la familia y crear un vínculo
de patria potestad sin la existencia de un vínculo de sangre. Dentro de la adopción cabía distinguir
la adopción de un alieni iuris, o sea de una persona que ya estaba bajo el poder de un pater y
pasaba a depender de otro y la adrogación, por el cual una persona sui iuris, o sea no sujeta a
patria potestad, pasaba a depender de otra en calidad de filius.
La adrogación, es más antigua que la adopción propiamente tal, era el nombre que recibía la
adopción de los sui iuris, el cual obedecía a la forma primitiva en que el pueblo romano autorizaba
esa constitución de la patria potestad.
REFERENCIAS:
González, J. G. D. T. (2022, 7 junio). La familia romana. Derecho Romano.
Recuperado 7 de junio de 2022, de https://www.derechoromano.es/2011/12/la-
familia-romana.html
[email protected]. (2020, 27 julio). Historia de los derechos
humanos: un relato por terminar. UNHCR ACNUR. Recuperado 27 de mayo de
2022, de https://eacnur.org/es/actualidad/noticias/eventos/historia-de-los-
derechos-humanos-un-relato-por-terminar