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SUIZA
GINEBRA --------- GRUYERES (1H EN COCHE)
GRUYERES -------------- INTERLAKEN (1H EN COCHE)
GRUYERES ------------- GINEBRA ------------- ANNECY
DIA 1. JUEVES
LLEGADA TEMPRANO EN AVIÓN Y SALIDA A GRUYERES. PASAR EL DÍA EN GRUYERES Y
ALREDEDORES.
Guryères es un pequeño pueblo medieval considerado como de los más bonitos de
Suiza en todas las guías. Y no es para menos, su arquitectura medieval y sus paisajes de
cuento hacen que se convierta en una de nuestra visitas preferidas en Suiza. Se encuentra
en el cantón de Friburgo, a tan solo 40 km de la ciudad homónima.
El nombre de Gruyères proviene de la grulla (grue en francés), pero ha quedado
inexorablemente unido al queso gruyère. Este queso solo se produce en la zona, y goza de
la protección de ser Denominación de Origen Protegida (AOP en francés).
La carretera conduce casi hasta la entrada del pueblo, donde encontramos un
aparcamiento gratuito. Dejamos el coche y ya podemos empezar con nuestra rusta de
cosas que hacer en Gruyères.
Recorrer la rue du Bourg
Y es que esta calle es la que nos lleva del aparcamiento hasta el pueblo. En la entrada nos
encontraremos, a la izquierda, con la oficina de turismo y, a la derecha, con la torre
Chupia Barba. Aquí se interrogaba a los presos, y una de las técnicas de tortura era
quemar las barbas de los reclusos, de ahí el nombre de la torre.
Más adelante, a mano izquierda, se encuentra una de las puertas antiguas de la
ciudad, Belluard. En su frontón están representados Claremboz y Bras de Ferde Villars
sousMont, dos guerreros que resistieron el asalto de Berna «solos» hasta que llegó la
ayuda. Si cruzamos la puerta tendremos una bonita vista de las murallas y las torres
defensivas con las montañas nevadas de fondo.
Volvemos a la calle, cruzamos la fuente y llegamos hasta una piedra alargada con
diferentes huecos. Son las llamadas Medidas Antiguas, donde se media el grano
antiguamente. Poco más adelante encontramos L’Auberge de la Haulle, un local que servía
como establo y granero en la planta baja y bar en la planta alta, y que hoy lo han
convertido en un restaurante.
rue du Bourg
Descubrir artistas locales en Le Calvaire
Donde se bifurca la calle encontramos Le Cavaire. Este edficio, del siglo XVI, se utilizaba
para almacenar el grano y la sal, pero ahora sirve para que artistas locales muestren sus
obras. La gran cruz de la fachada le da el nombre actual al edificio.
Le Calvaire
Acercarse hasta la iglesia de Saint Théodule
Si bajamos por la calle de la izquierda llegaremos hasta Sain Théodule. Esta iglesia, del
siglo XIII, es famosa por sus nueve campanas. Las originales fueron destruidas en un
incendio, salvo la campana de la agonía, la encargada de avisar cuando fallece un vecino.
A la izquierda de la iglesia se encuentra el cementerio, y a la derecha sale la
calle Charrière des morts, el camino por donde traían a los cuerpos para ser enterrados.
Iglesia de Sain Théodule
Conocer la curiosa historia del bufón Girard de Chalamala
Chalamala es una forma dialectal del francés chalemelle, un tipo de flauta. El bufón del
Conde Pedro IV tocaba la flauta, y por el apodo de Chalamala fue conocido. Contó las
hazañas de Claremboz y Bras de Ferde Villars sous Mont en varios poemas cantados. Con
respecto a la guerra con Berna, solía decir que el oso (símbolo de Berna) acabaría
cocinando la grulla (símbolo de Friburgo) al caldero. Se fecha su muerte en 1349, dejando
al Conde como heredero de sus deudas, su máscara y su traje. ¿Tal vez una última
broma?
Si volvemos a Le Calvaire y tomamos el camino de la izquierda, llegaremos hasta
la mansión Chalamala, que se le atribuye pero fue construida en fecha posterior a su
muerte.
Adentrarse en el mundo de Alien
¿Y qué pinta el universo de Alien en medio de un pequeño y encantador pueblo de la
montaña suiza? Pues que el diseñador del octavo pasajero, H.R. Giger, es suizo. En el año
1979 ganó el Oscar a los mejores efectos visuales, y con parte de sus ganancias adquirió
el cháteau de Saint Germain. Aquí estableció un museo con sus obras y también con su
colección privada de arte. La entrada cuesta 12,5 CHF, pero si no queremos visitar el
museo, tenemos otra opción. El HR Giger Bar se encuentra poco después de la mansión
Chalamala, y cuenta con varios diseños de Giger para la película. Una parada muy friki a la
que no nos pudimos resistir.
Disfrutar de una auténtica fondue de queso suizo
Si visitas el pueblo por la mañana a estas alturas será la hora de comer. Un sitio top para
probar la cocina local es Le Chalet. Nada más entrar notamos que el olor del queso
impregna todo el local. Las camareras van vestidas con el traje típico y el trato es muy
atento. Cuesta encontrar mesa si no tienes reserva, pero como comemos tarde para los
horarios suizos no tenemos problema. Dejamos guiarnos por las recomendaciones de la
camarera, y nos traen carne seca de Valais, encurtidos y la clásica fondue de queso, que
está realmente espectacular. De postre nos pusieron un merengue con doble crema y
también estaba muy bueno (aunque saldrás con un subidón de azúcar). Y para ser Suiza
no fue caro (unos 35€ persona), por lo que recomendamos mucho este restaurante.
Visitar el Cháteau
Y llegamos al castillo de Gruyère. Se encuentra al final de la calle que recorre la villa, en el
punto más alto. El castillo perteneció a varios condes, hasta que el último de ellos tuvo
que venderlo por problemas económicos. En 1938 el estado de Friburgo lo compra y lo
destina como museo. Así hoy podemos disfrutar de un recorrido por las estancias del
castillo, en el que se conservan los muebles originales que utilizaban los condes que lo
habitaron. También hay una pequeña colección de arte. La entrada cuesta 10 CHF.
Pasear por los alrededores
El entorno de Gruyères presenta muchos caminos boscosos para pasear. Hay uno,
llamado Les Grands Chemins, que bordea el Chateau, y es el que elegimos para apurar
nuestra visita en el centro antes de dirigirnos a la fábrica. Como fuimos en otoño la
estampa es magnífica, y el paseo, aunque corto, es muy agradable.
Les Grands Chemins
DIA 2. VIERNES
IR DE GRUYERES A INTERLAKEN. PASAR EL DIA POR ALLI Y VOLVER A DORMIR A
GRUYERES.
Esta lista de las cosas que ver y hacer en Interlaken te ayudará a descubrir una de las
zonas de montaña más bonitas del mundo, optimizando al máximo el tiempo. Situada en
el corazón de Suiza, entre los lagos de Thun y Brienz y dominada por las tres imponentes
montañas de Eiger, Mönch y el mítico Jungfrau, esta comuna del cantón de Berna
enamora a primera vista por sus paisajes naturales de ensueño en los que puedes
practicar todo tipo de actividades y deportes al aire libre. Además de sorprenderte con
cimas de más de 4.000 mil metros, lagos de color turquesa, infinitos valles verdes e
impresionantes saltos de agua, también merece la pena acercarte a sus pintorescos
pueblos situados alrededor de los lagos y disfrutar de los platos más típicos suizos como la
foundue. Aunque cualquier momento es bueno para visitar a Interlaken, si quieres
encontrar temperaturas más agradables te aconsejamos viajar entre mayo y septiembre,
mientras que el resto de meses son perfectos para los amantes de los deportes de
invierno como el esquí y el snowboard.
1. Llegar en un tren panorámico
La forma más fácil, cómoda y sorprendente de llegar a Interlaken es en tren desde Berna
o Lucerna, aunque si puedes elegir te recomendamos coger el Luzern-Interlaken Express,
que forma parte de esta espectacular ruta en trenes panorámicos por Suiza.
Este tren panorámico, incluido en el abono Swiss Travel Pass con un pequeño suplemento
si reservas plaza, cuenta con la ventaja de tener varios vagones con amplios ventanales
que te permiten disfrutar al máximo de los paisajes que salpican todo el trayecto de
Lucerna a Interlaken o viceversa.
Si no quieres hacer el viaje en tren debes tener en cuenta que la ciudad de Interlaken es
una de las más turísticas del país y dispone de una gran frecuencia de líneas de autobús
desde las principales capitales del país.
2. Alojamiento
Entre los alojamientos más asequibles se encuentra el Hotel Lötschberg, situado en el
centro, a solo 3 minutos a pie de la estación de tren de Interlaken West. Además de la
excelente ubicación, el hotel dispone de parking, vistas a la montaña y té y café gratuitos
las 24 horas. Otra opción económica es el Hotel Lötschberg y el Hotel Alphorn, ambos con
parking gratis y ubicados también cerca de la estación de tren. Si dispones de más
presupuesto y quieres un hotel más tranquilo con vistas al lago de Brienz puedes optar por
el Seehotel Bönigen o el Neuhaus Golf- & Strandhotel, con vistas al lago de Thun.
3. Thun, uno de los lugares que ver en Interlaken
Thun, una ciudad situada a orillas del río Aare y rodeada de las altas cimas de los Alpes,
es uno de los lugares que ver en Interlaken más bonitos.
La mejor forma de llegar a esta ciudad medieval fortificada es dando un agradable paseo
en barco por las aguas cristalinas del lago de Thun saliendo del muelle de Interlaken
West. Una vez desembarques puedes recorrer su pequeño casco antiguo repleto de casas
de colores y situado en un pequeño islote del Río Aare para después cruzar su bonito
puente de madera, pasear por la calle Obere Hauptgasse, acercarte a la Plaza del
Ayuntamiento y subir hasta el Castillo, desde donde tendrás una fantástica panorámica del
pueblo, el lago y los Alpes.
Si dispones de tiempo te recomendamos dar un paseo andando por la orilla del lago y
hacer un picnic en alguno de sus miradores.
4. Subir al Harder Kulm, una de las mejores cosas que hacer en Interlaken
En nuestro último viaje a esta región subimos en funicular al Harder Kulm o Top of
Interlaken, un mirador situado a 1321 metros, y te aseguramos que es otra de las mejores
cosas que hacer en Interlaken.
Desde esta plataforma triangular suspendida en el aire tendrás unas vistas de vértigo
sobre la ciudad, los lagos Thun y Brienz y las montañas más famosas del valle: Eiger,
Mönch y Jungfrau. Ten en cuenta que el mejor momento para coger el funicular, que
salva un desnivel de 800 metros en 10 minutos, es una hora antes del atardecer,
momento que te permitirá disfrutar de una increíble puesta de sol para después cenar
unos deliciosos y calóricos alplermakkaronen en el restaurante del mirador. Puedes
reservar la entrada con antelación al funicular desde esta página.
5. Valle de Lauterbrunnen
El Valle de Lauterbrunnen y sus 72 impresionantes saltos de agua es otro de lugares que
ver en Interlaken y alrededores más imprescindibles.
Situado a 20 minutos de Interlaken, Lauterbrunnen es uno de esos rincones del mundo en
los que te quedas sin palabras al ver los extensos prados verdes salpicados de casitas de
madera, que parecen sacadas del cuento de Heidi, y las verticales montañas repletas de
cascadas. Entre las cascadas que no te puedes perder de este valle se encuentran
Staubbachfall, uno de los saltos de agua más altos de Europa y los Saltos del
Trümmelbach, considerada la cascada subterránea más grande de Europa.
Si dispones de tiempo te proponemos coger alguno de los teleféricos que parten del
pueblo de Lauterbrunnen y hacer alguna de sus numerosas rutas de senderismo como la
que llega al bonito pueblo de Murren o la que pasa por diferentes saltos de agua del valle.
DIA 3. SÁBADO
VOLVER DE GRUYERES A GINEBRA. PASAR EL DÍA EN GINEBRA Y POR LA TARDE IR A
ANNECY A 30 MIN EN COCHE.
ANNECY
Canales que atraviesan la ciudad, pequeñas y coloridas casas a los costados y callejuelas peatonales por
las que perderse resulta una actividad apasionante. Es mucho lo que Annecy guarda para el viajero,
puesto que no solo encontramos una de las ciudades más bonitas en nuestro viaje por los Alpes
franceses, sino también una de las más encantadoras y pintorescas de todo Francia.
1. Palais de l’Île
La primera parada en la visita a Annecy es quizás a su icono más relevante, el Palais de l’Île o Palacio
de la Isla, clasificada como monumento histórico de Francia tanto por su belleza como por su legado
histórico.
El Palais de l’Île, una de las imágenes más tipicas de Annecy
El Palais de l’Île se encuentra en mitad del canal del Thiou, el canal más grande y famoso de Annecy,
sobre una pequeña isla y es visible perfectamente desde el puente de la Rue Perrière.
Su peculiar forma hace que sea uno de los lugares más fotografiados de Francia y por supuesto, un lugar
imprescindible que ver en Annecy, aunque su historia bien merece conocerla, pues se levantó en el siglo
XII como residencia del Señor de Annecy y posteriormente ha tenido muchos usos que van desde Palacio
de Justicia hasta prisión, su uso más famoso y que más ha calado, pues en su interior se encuentra un
museo que muestra recuerdos de la antigua prisión que fue el Palais de l’Île.
Precio: 3,80 euros (1,70 € reducida)
Horarios de visita: todos los días de 10:30 – 18h de junio a septiembre. El resto del año cierra los martes
y los mediodías.
Consulta todo sobre los Museos de Annecy
2. Castillo de Annecy
Hay varios castillos alrededor del lago, pero el Castillo de Annecy es uno de los más emblemáticos y
visitados de la zona.
Fue construido entre los siglos XII y XIV y se encuentra sobre una colina que domina la ciudad de Annecy.
De hecho, desde el interior del castillo, hay muy buenas vistas del casco antiguo de Annecy.
Entrada al Castillo de Annecy
La historia del castillo también se las trae, y es que sirvió en sus orígenes como residencia de los condes
de Ginebra. Tras ello, pasó a ser un cuartel y en última instancia, un refugio para personas sin techo,
hasta que fue adquirido por la ciudad de Annecy y se rehabilitó y transformó en el museo que hoy se
puede visitar.
Precio: 5,50 euros (2,60 € reducida)
Horarios de visita: todos los días de 10:30 – 18h de junio a septiembre. El resto del año cierra los martes
y los mediodías.
¡Info! Si viajas a Annecy, no puedes dejar de exprimir al máximo todo lo que ofrece el lago. Lee mi
post con estos planes que hacer en el Lago de Annecy y disfruta al máximo de uno de los grandes
espacios naturales de Francia.
3. Pont Morens
El Puente Morens es uno de los más bonitos que ver en Annecy y uno de esos lugares con una historia
curiosa.
El puente fue construido en sus inicios junto a unas casas y una capilla y fue, en aquel momento, el
primer puente de piedra construido en la ciudad, levantado en el siglo XIV.
Vistas del canal principal desde el Pont Morens
En aquel momento, todos los puentes de la ciudad eran de madera y a menudo los arrasaban las
inundaciones en la zona. Tras su construcción con piedra, el puente permitió por primera vez que, la
carretera de los Alpes que conducía desde Annecy hasta Ginebra cruzara el Thiou.
Hoy, desde el puente se obtiene una de las mejores vistas de Annecy, con sus coloridas casas a los lados
reflejadas sobre el agua cristalina del canal.
4. Pont des Amours, el lugar más romántico que ver en Annecy
El Pont des Amours o ‘Puente del Amor’ se encuentra en el Canal du Vassé, que acaba su curso en el
lago, y une los Jardines de Europa con la zona ajardinada del otro lado del canal.
La historia dice que este puente, en un primer momento, fue construido de rápidamente con madera para
recibir la visita de rey Carlos Alberto de Saboya en 1845.
Vista del Pont des Amours
No fue hasta 1859 que el puente se reconstruyó con hierro. El problema es que era tan aparatoso que
impedía la buena circulación de las embarcaciones por el canal, así que en 1907 se volvió a reconstruir,
esta vez algo más ligero y es el que se mantiene en la actualidad.
La leyenda dice que las parejas que se besen en el puente, permanecerán unidas para toda la vida.
Ahora, en mitad de una pandemia, yo no me quitaría la mascarilla ahí arriba.
Curiosidad: El Pont des Amours de Annecy era una de las imágenes que presentaba
Windows 7 como uno de sus fondos de pantalla predeterminados.
5. Jardines de Europa
Lugar de encuentro y descanso para los locales, los Jardines de Europa son el sitio ideal para tirarse en
el césped después de por el centro de Annecy.
Paseando por los Jardines de Europa
Este parque público es un remanso de paz con vistas al Lago de Annecy y los cercanos picos de los Alpes
franceses. De hecho, la imagen desde aquí es absolutamente evocadora y si ya te parecía bonita Annecy,
aquí vas a acabar de enamorarte.
Durante el verano suele haber bastante gente así que, si puedes, intenta ir a horas que no sean punta
para disfrutar un poco más de la ciudad y de estos jardines.
6. Rue Perrière
Aunque todas las callejuelas de la ciudad tienen su encanto, la Rue Perrière se lleva el premio a la más
bonita de todas. Eso sí, también a la que más gente tiene.
Vistas del canal principal desde el Pont Morens
Casas de colores, pequeñas terrazas y tiendas de productos locales (y otras tantas de recuerdos y
souvenirs) se entremezclan en paralelo a los canales dibujando la bonita imagen de Annecy.
Junto a ella, la Rue St. Claire es otra de las más bonitas de Annecy.
7. Piérdete por las callejuelas de la Vieille Ville y disfruta de los mejores
rincones que ver en Annecy
Y ahora que ya conoces al detalle algunos de los lugares más interesantes y bonitos que ver en Annecy,
llega el momento de perderse por su casco histórico, popularmente conocido como la Vieille Ville.
Los orígenes medievales se perciben durante toda la visita a la ciudad, atravesada por numerosos
canales y calles llenas de colorido, otra de las paradas imprescindibles es en su Catedral de St. Pierre,
erigida en el siglo XVI.
Vistas del lago desde Annecy
Otros templos aparecen salpicados entre los canales, como la Iglesia de St. François o la Iglesia de
Notre-Dame-de-Liesse, reconstruida sobre los restos de un antiguo templo dañado durante la Revolución
Francesa.
Una última parada interesante es la Puerta Perriére, la que fuese entrada principal de la ciudad.
8. Disfruta de la gastronomía saboyana en Annecy
Los quesos son uno de los manjares más preciados de la gastronomía saboyana y gran parte de sus
platos tienen a estos como su ingrediente principal.
Entre todo, el más popular es el queso Reblochon, cuyo queso tiene la denominación de origen protegida
de la Alta Saboya y con el que se pueden comer platos como la fondue (cazuelas de queso caliente
acompañadas de pan u otros ingredientes como las setas) o la raclette (plato también a base de queso
caliente, pero esta vez servido en pequeñas porciones por separado y con la patata hervida como
ingrediente principal).
Si te gustan los quesos, no puedes dejar de probar uno de estos platos en cualquier restaurante de la
ciudad.
Qué ver en los alrededores de Annecy
Si planeas un viaje de varios días a Annecy, verás que la ciudad es muy pequeña y que basta con un día
para conocer sus rincones más bonitos. Quizás uno más para dedicarle unas horas al lago y recorrerlo en
alguna pequeña barca o kayak que alquilan en la zona.
Si dispones de más días, puede que valga la pena dedicarle algo de tiempo a algunos de los lugares de
los alrededores del lago.
1. Evian, la ciudad termal a orillas del Lago Leman
Es posible que te suene de algo el nombre de Evian y sí, estás en lo cierto, la famosa agua viene de aquí
y se encuentra a solo una hora de camino desde Annecy.
Puedes organizar un día en el Lago Leman con la visita a esta ciudad famosa por sus aguas termales y
su estilo art noveau (¿recordáis la ciudad noruega de Alesund sobre la que os he hablado alguna vez?)
predominante en su arquitectura y cuya historia es de lo más interesante.
El edificio del Casino de Evian
Si te gusta la idea, puedes leer el artículo que publiqué sobre Evian, la ciudad termal del Lago Leman.
2. La aldea medieval de Yvoire
Y si estás pensando en pasar un día en el Lago Leman (que pertenece mitad a Suiza y mitad a Francia),
antes de llegar a Evian, encuentras uno de los pueblos más bonitos del país, la aldea medieval
de Yvoire.
La visita es muy rápida, pero pasear por las calles de su casco antiguo, atravesar sus murallas y
deleitarse la vista con sus colores es como hacer un viaje en el tiempo. No sentimos como en un cuento
durante nuestra visita a Yvoire. Y todo esto, con vistas al lago Leman, siempre en el horizonte de esta
encantadora aldea con vistas a la vecina Suiza.
Paseando por las calles de Yvoire
Si vas a visitar la aldea, hay varios aparcamientos públicos a las afueras del pueblo, a unos minutos
caminando del centro del pueblo. En pleno verano los aparcamientos, sobretodo el que queda en el
costado izquierdo -el más barato- se llenan bastante rápido.
El Lac des ilettes de los Alpes franceses
Después de Chamonix, hay una lista enorme de pueblos alpinos con encanto, como Megève, Saint
Gervais-les-Bains, Argentiere…así como varias cascadas, una de ellas, la de Rouget, con un caudal
descomunal y una de las más bonitas de los Alpes.
Hay muchas cosas que ver en los alrededores de Annecy, por eso, mucha gente planifica una estancia
larga y aprovecha para conocer la zona más profundamente.
¡Info! Lee mi artículo con las propuestas y planes que hacer en los Alpes franceses en verano, una
zona perfecta para unas vacaciones rodeados de naturaleza.
3. Recorre lo mejor que ver en el Lago Annecy, un lugar de infinitos
atractivos
Y por si todavía te sobra tiempo, no puedes irte de Annecy sin exprimir todo lo que puede ofrecer el Lago
de Annecy.
Aquí, mucha gente planea vacaciones de una o dos semanas íntegras en Annecy o en algún lugar del
lago y desde allí, dedican los días a hacer las incontables actividades que hay que hacer en la zona.
Lago de Annecy
Conocer el lago en kayak, buscar alguna playa para bañarte en sus aguas (por cierto, las más limpias de
Francia) o conocer los castillos que aquí habitan, pueden ser algunas de ellas, aunque hay muchas, tal
como te cuento en este artículo con varias propuestas que hacer en el Lago de Annecy.
Y como colofón, no te olvides de subir al Col de la Forclaz, desde donde tendrás unas vistas fabulosas
del lago, la imagen ideal que ver en el Lago de Annecy, una panorámica completa de uno de los parajes
más bonitos que vimos en nuestro viaje.
Cómo llegar a Annecy
Hay varias maneras de llegar a Annecy, aunque nosotros lo hicimos en coche durante nuestro viaje a
Francia y nos parece que es la manera más cómoda de visitar la zona.
Aun así, hay otras maneras, la más popular de ellas, llegando en coche desde Ginebra, el aeropuerto
más cercano a Annecy y alquilando un coche en el aeropuerto o en la propia ciudad, si vas a pasar
varios días en ella.
La otra alternativa es llegar a Annecy en transporte público. Hay trenes y autobuses, aunque el tren es
muy lento y tarda alrededor de dos horas en llegar a Annecy desde Ginebra.
El autobús, por su parte, tarda unos 50 minutos en llegar a Annecy. Puedes mirar rutas y precios con las
dos principales compañías que operan en la zona:
Flixbus
Transalis
DIA 4. DOMINGO
PASEAR POR GINEBRA.
1. Catedral de San Pedro
La Catedral de San Pedro, construida en diferentes estilos y con un espectacular pórtico neoclásico,
es uno de los lugares que ver en Ginebra más representativos. Su edificación empezó en el siglo
XII y fue la iglesia madre adoptada por Juan Calvino, uno de los líderes de la Reforma Protestante.
En su interior además de ver una antigua silla de madera usada por el famoso teólogo francés
Calvino, encontrarás la mayor colección de capiteles románicos y góticos de Suiza y unas increíbles
vidrieras del siglo XIV. La visita la puedes completar bajando al subsuelo para ver los restos de las
primeras iglesias que se construyeron en esta ubicación, que resultan un complemento perfecto a la
visita a la catedral.
Aunque nuestro lugar favorito de la catedral se encuentra subiendo los 157 escalones de las torres,
que te llevarán a un mirador con unas vistas panorámicas de la ciudad, del lago y de los Alpes.
Catedral de San Pedro
2. Jet d’Eau
La fuente Jet d’Eau, situada en el embarcadero de Eaux Vives y con unos chorros que puede
alcanzar los 140 metros de altura, es uno de los monumentos más famosos que ver en
Ginebra.
En sus orígenes en 1886 se utilizaba como válvula de seguridad de una red de energía hidráulica,
hasta que en 1891 se trasladó a la ubicación actual para convertirse en otro de los atractivos
turísticos de la ciudad, que estamos seguros, no te dejará indiferente.
Este potente chorro de agua, que sale a una velocidad de 200 kilómetros por hora, se puede ver
desde muchos puntos de la ciudad y está considerada como una de las fuentes de agua más
grandes del mundo y como no podía ser de otra forma, una de las visitas en Ginebra que no puedes
perderte.
Una buena opción para conocer la ciudad y acercarte al Jet d’Eau es reservar este paseo por el Lago
Lemán, uno de los lagos más bonitos de Europa, o este que incluye un tour panorámico por la
ciudad.
Jet d’Eau
3. Barrio de Carouge
A menos de 10 minutos en tranvía del centro histórico de Ginebra se encuentra Carouge, nuestro
barrio favorito y uno de los lugares con más encanto que visitar en Ginebra.
Conocido como el barrio italiano, Carouge era hace siglos una ciudad independiente de Ginebra, que
pertenecía a la casa de los duques de Saboya. Esta poderosa casa contrató a los mejores arquitectos
italianos para diseñar una ciudad mediterránea al estilo de Niza, para además competir en belleza
con la vecina Ginebra.
En la actualidad, sus animadas calles llenas de rincones con encanto, los pequeños restaurantes y
cafés con terraza, las tiendas de moda, los estudios de arte, lo convierten en un barrio perfecto para
pasear.
Entre los lugares más imprescindibles del barrio se encuentra la Place du Marché, que cada
miércoles se monta un mercado de frutas y verduras frescas, la calle St-Joseph con sus famosos
paraguas y el paseo en bici o andando por la orilla del río Arve.
Una ruta por el barrio la puedes terminar probando la gastronomía local en el encantador Cafe du
Marche y poner la guinda con un postre en la chocolatería de Mr & Mrs Renou.
Barrio de Carouge, uno de los lugares que ver en Ginebra
4. Sede de las Naciones Unidas
El Palacio de las Naciones o Palais des Nations, alberga la segunda sede de la ONU en importancia
después de la de Nueva York y es otro de los lugares que ver en Ginebra imprescindibles.
Este enorme edificio, situado en el Parque Ariana enfrente de la Plaza de las Naciones, está
completamente blindado y solo se pueden ver las banderas de los 193 estados que forman parte de
la ONU y el palacio de lejos.
Si reservas con antelación en esta página oficial podrás hacer una visita guiada en su interior, para
ver salas como la de los Derechos Humanos, que destaca por su gran cúpula decorada por el artista
español Miquel Barceló.
Además de esta, en la Plaza de las Naciones, es interesante pararse un tiempo delante del
monumento Broken Chair, que reivindica el rechazo a las minas anti personas y las bombas de
racimo y es uno de los iconos de esta zona de la ciudad.
En esta zona llena de edificios gubernamentales destaca también el Museo Internacional de la Cruz
Roja y la Media Luna Roja, visitas muy recomendables si cuentas con un tiempo extra en la ciduad.
Una cómoda opción para visitar los lugares más alejados del centro de la ciudad y ahorrar tiempo
es reservar el autobús turístico de Ginebra que tiene parada en la sede de la ONU.
Sede de las Naciones Unidas
5. Maison Tavel, uno de los lugares que ver en Ginebra
La Maison Tavel, situada en el centro histórico, es la casa privada más antigua de la ciudad y uno de
los lugares que visitar en Ginebra más interesantes.
Esta casa medieval destruida por un incendio en 1334 y perteneciente a una poderosa familia de la
ciudad, funciona como museo desde 1986 mostrando el desarrollo de la ciudad y de la vida cotidiana
desde la Edad Media. En su interior además de recorrer las habitaciones decoradas al detalle con
objetos y muebles de época, se encuentra una gran maqueta de toda la ciudad del 1850.
6. Parc des bastions
El Parc des Bastions, situado a los pies del centro histórico y a pocos metros de la gran Place de
Neuve, es otro de los lugares más importantes que ver en Ginebra.
En este caso, el lugar más destacado del parque es el Muro de la Reforma o de los Reformadores,
que se construyó a principios del siglo XX en honor a los hombres que ayudaron a crear y difundir la
Reforma y el protestantismo como Calvino, John Knox, Farel y Teodoro de Beza.
Además de ver el muro, el parque es un buen lugar para pasear tranquilamente, hacer un picnic en
la sombra de sus árboles o hacer una partida en alguno de sus grandes tableros de ajedrez.
Para acceder al parque tendrás que pasar por la Place de Neuve que tiene varios edificios
destacados como el Conservatorio de Música, el Museo Rath y el Gran Teatro.
Parc des Bastions
7. La Jonction
A unos 20 minutos paseando por la orilla del Ródano o a 10 minutos en tranvía se encuentra La
Jonction, el punto donde confluye el río Arve y el río Ródano, donde si subes al al viaducto situado
en frente de La Jonction, podrás ver perfectamente como se mezclan las aguas de diferente color y
corriente de los dos ríos.
Además de poder ver este fenómeno natural, esta zona se ha transformado en un
espacio alternativo, acondicionado con hamacas, plataformas de madera y una serie de chiringuitos
que son ideales para tomar el sol, darse un baño o hacer un picnic en un día de sol.
La Jonction, uno de los lugares que visitar en Ginebra
8. Centro histórico
Un paseo por el centro histórico, la Vielle Ville en francés, situado alrededor de la Catedral de San
Pedro, es una de las mejores cosas que hacer en Ginebra.
Perderse por las estrechas calles empedradas como la Rue de l’Hôtel-de-Ville y la Gran-Rue,
descubrir plazas con encanto como la Place du Bourg-de-Four y la Place du Molard, sentarse en
terrazas de restaurantes y cafés históricos, entrar en tiendas de antigüedades y galerías de arte o
simplemente, beber de sus fuentes, es una auténtico placer para los sentidos.
Para reponer fuerzas te recomendamos acercarte a alguno de los mejores restaurantes donde comer
en Ginebra como Le Thermometre y Chez Ma Cousine.
Centro histórico de Ginebra
9. Jardín Inglés
El Jardín Inglés, situado a orillas del Lago Lemán, es uno de los espacios verdes de Ginebra,
perfectos para relajarse y desconectar de la en ocasiones, ajetreada vida en la ciudad.
El lugar más famoso del parque es el Reloj de Flores o Horloge Fleurie, un homenaje a la tradicional
industria relojera de Suiza y uno de los lugares que ver en Ginebra imprescindibles.
Este reloj de cinco metros de diámetro está formado por plantas y flores de todo tipo que se van
cambiando en cada estación del año y es además uno de los relojes más precisos del mundo, al
estar conectado a un satélite que ajusta la hora.
Otros lugares destacados de este jardín son el Monumento Nacional, dos estatuas de bronce que
representan la reunificación de Ginebra con Suiza, y la fuente Quatre-Saisons.
Jardín Inglés
10. Bains des Pâquis
Bains des Pâquis, situado en un muelle a pocos metros de la Fuente Jet d’Eau, es uno de los lugares
con mejor ambiente que visitar en Ginebra.
Aquí se reúnen locales y turistas para tomar el sol, disfrutar de unas buenas vistas de la ciudad y del
lago Lemán, darse un baño en la piscina en verano o en la sauna en invierno, tomar una cerveza o
comer una deliciosa fondue, que según cuentan, es la mejor de la ciudad.
Vuelos easy jet a Génova 112 € del 20 al 23 de julio
ibis bulle Le Gruyere 2 noches 119€ del 20 al 22 de julio
Residence Studio Geneve Centre 1 noche 58€ del 22 al 23 de julio