LAS ACTIVIDADES DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
26 respuestas
[Visto: 70155 veces]
A fin de dotar de contenido a la función administrativa, es necesario definir cuales son las
actividades que la Administración Pública desempeña en mérito a dicha función, dado que la
misma no es en absoluto homogénea. En primer lugar, las actividades funciones de la
Administración Pública deben configurarse como obligaciones, al amparo del principio de
legalidad y teniendo en cuenta la competencia de cada uno de los entes que la conforman.
Asimismo, ninguna de dichas actividades puede considerarse propia de la función gubernativa,
la función legislativa o la función jurisdiccional.
En primer lugar, tenemos la llamada actividad de policía – o actividad de limitación -, que
implica la obligación de la Administración de fiscalizar, controlar y asegurar la seguridad y el
orden, a fin de obtener la adecuación del comportamiento particular al interés público ,
restringiendo la libertad o ciertos derechos de los particulares, pero sin sustituir la actuación
de los mismos . Ello si tomamos en cuenta que por la naturaleza de su función la
Administración está autorizada a limitar ciertos derechos o intereses de los particulares . Es en
uso de la actividad limitativa que la Administración Pública puede otorgar autorizaciones,
licencias y permisos a fin que los particulares desempeñen determinadas actividades.
La actividad prestacional de la Administración es la que está referida al manejo de los servicios
públicos. En general, se entiende por servicio público aquel cuya prestación debe
necesariamente asegurarse, por ser la misma de interés público o interés común. Es decir, un
servicio público es la prestación obligatoria, individualizada y concreta de bienes y servicios,
para satisfacer necesidades primordiales de la comunidad .
La actividad de fomento consiste en la realización de determinadas acciones por parte de la
Administración Pública a fin de promover o estimular la realización de ciertas actividades por
parte de los particulares, actividades que son consideradas de interés público . Dicha actividad
de la Administración no implica una imposición sino una ayuda para la realización de la
actividad económica en cuestión . La actividad de fomento es desempeñada
fundamentalmente a través de las subvenciones y los subsidios.
La actividad normativa de la Administración consiste en la emisión de norma jurídicas de rango
secundario – es decir, inferior al de la ley – denominadas en forma genérica reglamentos, los
mismos que en principio sirven para complementar o hacer operativas las leyes, y que incluyen
los llamados reglamentos autónomos, los mismos que no requieren de una ley a la cual
reglamentar. A estas normas haremos referencia más adelante al tratar del sistema de fuentes
del derecho administrativo. Es necesario señalar que esta función no implica una intromisión
en la función legislativa otorgada originariamente al Parlamento, puesto que la actividad
normativa de la Administración siempre va a implicar la emisión de normas de rango inferior a
la ley y subordinadas a ésta.
La actividad sancionadora goza actualmente de especial singularidad, puesto que permite a la
Administración sancionar a los particulares por la comisión de determinadas infracciones, las
mismas que no poseen la calificación de delitos. Como veremos más adelante, la actividad
sancionadora de la Administración posee ciertos principios que tienen por finalidad proteger al
particular de posibles actos arbitrarios . Asimismo, esta actividad no implica impartición de
justicia, toda vez que la Administración no penaliza delitos, ni puede aplicar penas privativas
de libertad.
Además, debemos considerar la actividad cuasijurisdiccional del estado, por la cual la
Administración Pública se encarga de resolver controversias entre particulares o entre estos y
otras entidades del Estado, a través del empleo del denominado procedimiento administrativo
trilateral, al cual aludiremos más adelante. Dicha actividad se ejerce a través de los llamados
tribunales administrativos o de los entes encargados de componer conflictos – o resolver
controversias – entre particulares o entre estos y el propio Estado.
Finalmente, aun se discute la existencia de actividad arbitral en la Administración Pública. Por
actividad arbitral debemos entender aquella en la cual la autoridad administrativa resuelve de
manera definitiva una controversia suscitada entre particulares, a través de una decisión que
resulta ser vinculante para las partes en conflicto. Esta actividad debe diferenciarse de la
actividad cuasijurisdiccional en tanto esta última no implica el efecto de cosa juzgada que sí
generaría el laudo arbitral.