BOLILLA 4 LABORAL
INSTITUCIONES SOCIOLABORALES
Empresa: El art. 5º, LCT define a la empresa como "la organización instrumental de medios personales, materiales e
inmateriales, ordenados bajo una dirección para el logro de fines económicos o benéficos".
— los medios materiales son los instrumentos de producción; — los inmateriales los conocimientos y la tecnología en
general; en ellos no se debe incluir al trabajador, ya que el hombre no es una mercancía.
La LCT utiliza un concepto organizativo y finalista para definirla, es decir, como un instrumento para satisfacer necesidades
humanas. En realidad, no es un ente jurídico ni un sujeto de la relación laboral, ya que esta se establece entre personas
físicas o jurídicas.
Régimen jurídico.
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Participación de los trabajadores en la gestión.
Asociaciones Profesionales
El sindicalismo obrero. Evolución histórica.
SINDICALISMO OBRERO:
El primero de los poderes con que cuentan los trabajadores es el poder constituyente, es decir, la facultad de constituir
organizaciones sindicales sin necesidad de solicitar autorización previa, y con la única exigencia de inscribirse ante la
autoridad de aplicación para obtener la personería jurídica. Una asociación sindical es una agrupación permanente de
trabajadores que ejerce una actividad profesional o económica para la defensa y promoción de los intereses de los
trabajadores y para lograr mejores condiciones de vida. Son organizaciones permanentes, constituidas por una pluralidad
de personas que ejercen una actividad profesional similar.
Se puede diferenciar el gremio del sindicato. El gremio es un conjunto de personas que tienen el mismo oficio, profesión,
categoría o estado social. En cambio, el sindicato es la organización del gremio, es el gremio jurídicamente organizado.
Estas asociaciones presentan los siguientes caracteres:
— son permanentes: ya que tienen vocación de continuidad en el tiempo, consolidando su desarrollo;
— son voluntarias: ya que su existencia depende de la voluntad de sus integrantes;
— no tienen fin de lucro: no persiguen la obtención de utilidades para repartir entre sus integrantes;
— no son paritarias en su organización: están estructuradas de acuerdo con jerarquías internas, con órganos de conducción
y resolución que ejercen la autoridad y el poder disciplinario;
— son independientes: son creadas, gobernadas y administradas sin injerencia del Estado ni de los empleadores; no obsta
a ello la fiscalización estatal respecto de la legitimidad de su funcionamiento, ya que están sujetas al régimen jurídico del
país.
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La definición que surge de la ley 23.551 es más restringida, ya que no se refiere a cualquier asociación, sino que el concepto
se circunscribe a la entidad más representativa, que es la única a la que se otorga personería gremial. De lo dispuesto en
los arts. 2º, 3º y 5º puede colegirse que la ley 23.551 conceptualiza las asociaciones sindicales como aquellas entidades que
tienen por objeto la defensa de los intereses de los trabajadores, es decir, de todo cuanto se relacione con sus condiciones
de vida y de trabajo. La acción sindical debe contribuir a remover los obstáculos que dificultan la realización plena del
trabajador.
Se especifica lo atinente al objeto de las asociaciones sindicales de trabajadores, dando un concepto amplio —que sigue los
lineamientos del Convenio 87 de la OIT— de lo que entiende la ley por "intereses de los trabajadores". La fórmula
adoptada permite la libre expansión de la actividad sindical, adecuándose a la cambiante realidad socioeconómica.
En cuanto a su naturaleza jurídica, se trata de una entidad asociativa de derecho privado con fines distintos a los del
Estado, ya que su objeto es la defensa de los intereses de los trabajadores.
EVOLUCION HISTORICA:
La historia del movimiento sindical está ligada al desarrollo del capitalismo: surge al calor de las primeras fábricas en
Inglaterra en la primera mitad del siglo XIX, y se consolida con la expansión de las grandes empresas a finales de ese siglo y
principios del XX. Por aquel entonces, las condiciones laborales eran terribles para la gran mayoría de los trabajadores:
jornadas de más de 14 horas, trabajo infantil, salarios de miseria o falta de medidas de prevención, además de la ausencia
total de servicios públicos, provocaban que en los barrios obreros de Manchester, Liverpool o Glasgow la esperanza de vida
se situase en torno a los 26 años en 1840.
Los primeros sindicatos se distribuían por oficios, pero rápidamente se fueron agrupando hasta formar grandes sindicatos
nacionales e internacionales en la segunda mitad del siglo XIX, consiguiendo su legalización en la mayoría de los países
occidentales y convirtiéndose en actores poderosos a principios del nuevo siglo. En 1921 los sindicatos europeos ya
contaban con 46 millones de trabajadores. Antes, los soviets rusos —sindicatos en un sentido amplio— fueron una de las
fuerzas más importantes en las dos revoluciones que vivió ese país en 1917. En Estados Unidos se consiguió fijar la jornada
de ocho horas en 1886 gracias a la huelga del 1 de mayo, origen del Día Internacional de los Trabajadores. Precisamente, la
jornada de ocho horas fue una de las primeras consignas del movimiento sindical a nivel internacional, así como las
vacaciones pagadas o la seguridad social, entre otras que acabaron plasmadas en el derecho laboral gracias a la actividad
sindical.
El primer país que reconoció a los trabajadores el derecho a agremiarse fue Estados Unidos de América del Norte (1825),
pero hasta 1890 no se reconocen los derechos de los sindicatos obreros en virtud de la llamada Sherman Act. En España,
los sindicatos son admitidos (1868) por un breve período y luego son disueltos (1872); en Inglaterra, son reconocidos en
1871; y en Francia, en 1884 e incorporados al Cód. del Trabajo en 1927.
La incorporación de los derechos colectivos de los trabajadores a los textos constitucionales de los países adquirió su
mayor auge hacia fines de la Segunda Guerra Mundial.
El primer sindicato argentino reconocido como tal fue la Sociedad Tipográfica Bonaerense, formada en 1867. Hacia 1890
aparecieron las primeras federaciones de carácter obrero: la FORA (Federación Obrera Regional Argentina), dirigida por
inmigrantes anarquistas, y la UGT (Unión General de Trabajadores). Más tarde, y ante la debilidad protectora de la nueva
legislación laboral que iba apareciendo, fueron formándose distintos sindicatos de inspiración socialista o anarquista. Estos
sindicatos, todavía simples asociaciones civiles que no estaban agrupados en confederaciones de carácter nacional, no
concibieron otra medida (para alcanzar algunos logros que los posicionase entre los trabajadores) que llamar a largas y
constantes huelgas.
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2. Finalidad del sindicalismo obrero. Su diferenciación respecto de las demás asociaciones. Estructura sindical. Enfoque del
sindicalismo: sociológico, económico, político jurídico.
Organización sindical. Grados.
Doctrinariamente se han efectuado distintas clasificaciones. Las más trascendentes se hacen en virtud del grado de las
asociaciones y en función de los trabajadores que cada una agrupa.
a) Clasificación en función del grado (art. 11).
Existen asociaciones sindicales:
1) de primer grado, que son los llamados sindicatos, uniones o asociaciones;
2) de segundo grado, que son las que reúnen asociaciones de primer grado y se denominan federaciones;
3) de tercer grado, que son las confederaciones que agrupan a las asociaciones de primero y segundo grado (CGT).
Se da así una estructura de organización piramidal, en la cual la base está dada por sindicatos o uniones (asociaciones de
primer grado), que tienen por afiliados a los trabajadores individualmente considerados; la parte media, por federaciones
(asociaciones de segundo grado), cuyos afiliados son sindicatos, y la parte superior, por confederaciones (asociaciones de
tercer grado), cuyos afiliados son las federaciones y uniones. Las confederaciones pueden ser sectoriales (Confederación de
Trabajadores de la Educación de la República Argentina) o centrales sindicales (que agrupan a todas las entidades sindicales
de todos los sectores profesionales y en todo el territorio del país).
b) Clasificación basada en los trabajadores que agrupan (art. 10). Se pueden diferenciar los siguientes sindicatos:
— Horizontales, que son los que agrupan a los trabajadores de un mismo oficio, arte o profesión, aunque se desempeñen
en actividades distintas. La agremiación se basa en la comunidad de oficio, profesión o categoría laboral de sus miembros,
con prescindencia de la actividad a la cual se dedica la empresa o empleador en favor de la cual se desempeñan. La ventaja
de este tipo de organización es la homogeneidad de los intereses que representa, y su mayor desventaja, la atomización de
la representación, que disminuye la eficacia de su accionar por pérdida del poder de presión.
— Verticales, que agrupan a los trabajadores de una misma actividad (industria o servicio) o actividades afines. Los
llamados sindicatos de industria o de actividad tienen como base el sector de la producción o actividad económica al cual
pertenecen las empresas o empleadores que ocupan a sus afiliados, sin tomar en consideración la calificación profesional o
el tipo de prestación que llevan a cabo. Este tipo de organización, que es el predominante en el sindicalismo actual,
presenta como ventajas su amplia base de representación, la cuantía de los ingresos en concepto de cuotas que ello genera
y la consolidación de la unidad sindical que aumenta la eficacia de su accionar. Sus desventajas son la monopolización del
accionar sindical, y la falta de atención específica de los problemas de sectores minoritarios (como los jerárquicos o los
especializados).
— De empresa: son una subespecie de sindicato vertical, y su ámbito de representación comprende únicamente el
personal que presta servicios en una misma unidad productiva, sin importar las tareas o funciones que cumplen. Salvo que
se trate de un sindicato de una empresa de grandes dimensiones, estas organizaciones tienen pocos afiliados, escasos
medios materiales y reducida capacidad de presión y negociación. Nuestro ordenamiento legal desalienta la creación de
sindicatos de empresa al limitar los supuestos en que puede otorgárseles personería (art. 29). También existen los sistemas
mixtos, que son aquellos que combinan los horizontales y los verticales.
Base geográfica, actividad o profesión.
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Unidad y pluralidad sindical.
En el derecho comparado existen dos sistemas de modelos sindicales: el de unidad o unicidad sindical —al que adhiere la
Argentina— y el de pluralidad sindical. El sistema de la unidad sindical se presenta en los casos en que la ley impone o
reconoce un solo sindicato por actividad, oficio o profesión, o cuando, existiendo varios, solo uno (generalmente el más
representativo) tiene funciones sindicales. La pluralidad sindical se presenta cuando es posible constituir varias
asociaciones (más de una) por actividad, oficio o profesión, es decir que existen distintas asociaciones representativas de
los trabajadores de una misma actividad u oficio. En este sistema hay tantas entidades de una misma actividad, oficio o
profesión con iguales derechos sindicales como lo decidan los propios trabajadores.
El sistema adoptado por nuestra legislación es el de unidad promocionada o unidad inducida, por el cual solo se le otorga
personería gremial a la organización sindical más representativa y que — además— hubiere actuado durante un período no
inferior a seis meses como asociación simplemente inscripta (arts. 21 y 22). Esto significa que de todas las asociaciones
registradas solo una —la más representativa— tiene la representación gremial de la actividad (art. 25, ley 23.551), es decir,
la personería gremial. Las otras asociaciones registradas tienen funciones no esenciales desde el punto de vista de los
derechos sindicales, ya que carecen de personería gremial.
Si bien el art. 14 bis, CN, hace referencia al derecho de los trabajadores de constituir una asociación libre y democrática,
reconocida por la simple inscripción en un registro especial, las leyes de asociaciones profesionales que rigieron a lo largo
de la historia —la ley 14.455, la 20.615, la 22.105 y la 23.551, actualmente vigente— siempre adoptaron el sistema de la
unidad sindical, haciendo recaer la personería gremial solamente en el sindicato más representativo y careciendo de
derechos sindicales las entidades simplemente inscriptas.
En síntesis, en nuestro sistema normativo coexisten dos tipos de sindicatos: 1) los simplemente inscriptos, que carecen —
como quedó dicho— de derechos sindicales propiamente dichos, y, 2) aquellos a los cuales la autoridad de aplicación les
otorga personería gremial (el sindicato más representativo) que reúne todos los derechos sindicales.
4. Libertad sindical, diversos aspectos.
El principio de libertad sindical se encuentra en el centro de los valores de la OIT: Está consagrado en la Constitución de la
OIT (1919), en la Declaración de Filadelfia de la OIT (1944), y en la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos
fundamentales en el trabajo (1998). Se trata también de un derecho proclamado en la Declaración Universal de los
Derechos Humanos (1948).
Justo López la definió como el conjunto de poderes individuales y colectivos, positivos y negativos, que aseguran la
independencia de sus respetivos titulares en orden a la fundación, organización, administración, gobierno y actividad
externa (actividad sindical) de las asociaciones profesionales de trabajadores.
El principio de libertad sindical abarca tanto el aspecto individual como colectivo:
La libertad individual: consiste en la posibilidad del trabajador de afiliarse a un sindicato o de no hacerlo, o de desafiliarse.
La libertad colectiva: se refleja en la facultad de la asociación sindical de regir su funcionamiento en forma autónoma e
independiente de la intervención del Estado y de los empleadores. ( como la facultad de organizar autónomamente la
entidad sindical, redactar sus estatutos y reglamentos, administrarse y gobernarse autónomamente, etc)
El derecho de sindicación y de constitución de sindicatos y organizaciones de empleadores y de trabajadores es el requisito
necesario para la solidez de la negociación colectiva y del diálogo social. Sin embargo, siguen existiendo retos en la
aplicación de estos principios. En algunos países, determinadas categorías de trabajadores (como los funcionarios, la gente
de mar, y los trabajadores de las zonas francas industriales) se encuentran excluidas del derecho de sindicación, se
suspenden ilegalmente las organizaciones de empleadores y de trabajadores, o se produce una injerencia en sus
actividades, y, en algunos casos extremos, los sindicalistas son encarcelados o asesinados.
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Las normas de la OIT, junto con el trabajo del Comité de Libertad Sindical y otros mecanismos de control, allanan el
terreno para la resolución de esas dificultades y para la garantía del respeto de este derecho humano fundamental en todo
el mundo.
5. Funciones sindicales. Defensa del interés profesional, servicios sociales; participación en el proceso socio-económico.
6. Asociaciones profesionales de empleadores.
Las asociaciones profesionales de empleadores, a diferencia de aquellas conformadas por trabajadores, tienen como
finalidad no solo representar los intereses de sus asociados en el ámbito del derecho del trabajo, sino también en otros
aspectos de la actividad económica, tales como asesorías técnicas, representatividad ante el Estado, solución de problemas
coyunturales, etcétera.
Estas entidades representan los intereses de sus afiliados, pero no solo en cuestiones laborales, dado que sus fines son más
amplios, ya que se ocupan de distintos aspectos de la actividad económica, como el análisis de mercado o el asesoramiento
técnico.
En cuanto a su actuación en el plano laboral, resultan una contrapartida de las asociaciones sindicales de trabajadores, y su
finalidad esencial radica en negociar con ellas las condiciones de trabajo y empleo.
3. El Estado. Tutela estatal del trabajo. organismos administrativos, jurisdiccionales y paraestatales.
4. Entidades internacionales. Panorama general.
La OIT.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) es una entidad internacional formada por los gobiernos y las centrales
empresariales y sindicales de distintos países (alrededor de 170), con sede en Ginebra y delegaciones regionales. Sus
expertos asesoran a los gobiernos y participan activamente en todos los foros internacionales, y sus recomendaciones son
seguidas por la mayoría de las naciones; dicta, además, convenios que se incorporan al derecho interno de los distintos
países.
Fines: De acuerdo con los principios expresados en el preámbulo de su constitución, la OIT tiene como fines esenciales
promover internacionalmente la justicia social y prestar asistencia técnica a los programas de desarrollo económico y
social, reuniendo y difundiendo toda la información relativa a los problemas del trabajo, estableciendo normas de validez
internacional y controlando su aplicación y eficacia en todos los países.
Sus principales fines son:
a) establecer la justicia social, como única forma de lograr una paz universal y duradera;
b) mejorar las condiciones del trabajo en todos los países, ya que los niveles de pauperismo y marginación de los
trabajadores conspiran contra la paz;
c) lograr la adopción de un régimen de trabajo uniforme a nivel internacional que proteja a los trabajadores, para que
todos los países puedan mejorar la condición de sus obreros.
La OIT regula la protección del trabajador respecto de las denominadas prácticas antisindicales, las que, según Etala (8) son
una especie que queda comprendida dentro de la noción amplia constituida por las denominadas prácticas desleales. Así,
en su art. 1º, el Convenio 98 establece que 1. Los trabajadores deberán gozar de adecuada protección contra todo acto de
discriminación tendiente a menoscabar la libertad sindical en relación con su empleo... El inc. 2º del art. 1º a la vez dispone:
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...2. Dicha protección deberá ejercerse especialmente contra todo acto que tenga por objeto: (a) sujetar el empleo de un
trabajador a la condición de que no se afilie a un sindicato o a la de dejar de ser miembro de un sindicato; (b) despedir a un
trabajador o perjudicarlo en cualquier otra forma a causa de su afiliación sindical o de su participación en actividades
sindicales fuera de las horas de trabajo o, con el consentimiento del empleador, durante las horas de trabajo.
El Consejo Económico-Social de la ONU.
El Consejo Económico y Social (ECOSOC) es el órgano que coordina la labor económica y social de las Naciones Unidas y de
las instituciones y organismos especializados que conforman el sistema de las Naciones Unidas. Está formado por 54
miembros elegidos por la Asamblea General, con mandatos de tres años. Cada miembro tiene un voto y las decisiones
dentro de este órgano se toman por mayoría simple.
El Consejo Económico y Social tiene las siguientes prerrogativas:
Servir de foro central para el examen de los problemas económicos y sociales y la elaboración de
recomendaciones de política dirigidas a los Estados Miembros y al Sistema de las Naciones Unidas.
Realizar o iniciar estudios, informes y recomendaciones sobre cuestiones de índole económica, social,
cultural educacional, de salud y otros asuntos conexos.
Fomentar el respeto y la observancia a los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos.
Convocar conferencias internacionales y preparar proyectos de convención para someterlos a la
consideración de la Asamblea General.
Coordinar las actividades de los organismos especializados, mediante consultas y recomendaciones directas,
o haciéndole recomendaciones a la Asamblea y a los Estados Miembros.
Celebrar consultas con las organizaciones no gubernamentales que se ocupan de asuntos que competen al
Consejo
El Consejo Interamericano Económico y Social.
El consejo interamericano económico y social, fue un órgano perteneciente a La Organización de los Estados Americanos
(OEA), aunque actualmente la creación del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI), que asume las
funciones del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES).
El CIDI tiene como finalidad promover la cooperación solidaria entre sus Estados miembros para apoyar a su desarrollo
integral, y en particular, para contribuir a la eliminación de la pobreza. Cumple sus objetivos mediante la implementación
del Plan Estratégico de Cooperación Solidaria para el Desarrollo Integral.
Otras organizaciones mundiales y regionales.