PERSONAS CON DISCAPACIDAD.
LAS FUNCIONES O ACTIVIDADES QUE SE
ASIGNEN A UN SISTEMA DE APOYOS PARA EL EJERCICIO DE SU CAPACIDAD
JURÍDICA DEBEN FACILITAR LA EXPRESIÓN LIBRE Y GENUINA DE SU VOLUNTAD EN
TORNO A TODOS LOS ACTOS DE SU VIDA CON TRASCENDENCIA JURÍDICA Y SER
CONSENTIDAS POR ELLA.
1. Determinar en base a los criterios de la corte cual sería la estrategia, que puntos
hacerle ver al juez para que autorice los apoyos señalados en la jurisprudencia:
El apoyo es un mecanismo que la Convención sobre los Derechos de las
Personas con Discapacidad prevé con la finalidad toral de facilitar que la persona con
discapacidad pueda hacer efectivos todos sus derechos en condiciones de igualdad con
las demás personas y sin discriminación, el apoyo atiende a la persona en su
individualidad considerando su diversidad funcional y las concretas barreras de su
entorno, es decir, responde a la condición específica de la persona y al contexto en que
desarrolla su vida; de manera que ésta puede requerir diversos tipos de apoyo que, para
ser adecuados, habrán de ser diseñados o establecidos conforme a sus propios
requerimientos y necesidades, con la intensidad que le permita realizar el derecho para
el que requiere el auxilio, y éste puede materializarse a través de personas, objetos,
instrumentos, productos, así como arreglos de distinta índole necesarios para que se
desarrolle el apoyo requerido, que reconozcan la interdependencia y la indivisibilidad de
los derechos, la presencia de más de una discapacidad, u otras condiciones de
vulnerabilidad que converjan en la misma persona, todo ello, a fin de que se le brinde la
asistencia que efectivamente necesita.
Un sistema de apoyo para el ejercicio de la capacidad jurídica tiene como
propósito fundamental facilitar a la persona con discapacidad la expresión libre y
genuina de su voluntad en torno a todos los actos de su vida que puedan tener una
trascendencia para el derecho, es decir, en el ejercicio de los derechos y las
obligaciones, en la constitución de situaciones o estados jurídicos y en la asunción de
deberes de esa índole; particularmente, se alude a las medidas necesarias para ayudar
a la persona a que pueda tomar sus propias decisiones y conforme a ellas ejercer su
capacidad jurídica al realizar sus derechos en su específica circunstancia de
discapacidad, fortaleciendo su autonomía y libre autodeterminación en ese ámbito
jurídico.
Este tipo de apoyo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 12.4 de la
Convención mencionada, debe respetar los derechos, la voluntad y las preferencias de
la persona con discapacidad, evitando el conflicto de interés y la influencia indebida,
debe ser proporcional y adaptado a su circunstancia, aplicarse en el plazo más corto
posible y sujetarse a un examen periódico por una autoridad u órgano judicial
competente, independiente e imparcial, como:
a. No puede ser sustitutivo o contrario a la voluntad, se requiere el consentimiento
de la persona con discapacidad para contar con él, es ésta quien debe planificar,
elegir y ejercer el control de su apoyo en forma directa o rechazarlo.
b. Debe permitir a la persona con discapacidad: obtener y entender información, así
como evaluar las posibles alternativas a una decisión y sus consecuencias; c)
expresar y comunicar una decisión y ejecutar una decisión; esto, no mediante el
ejercicio de una representación jurídica a cargo de las personas de apoyo que en
los hechos permita sustituir materialmente la voluntad de aquélla, sino, se
reitera, mediante la asistencia solicitada las funciones o actividades que se
asignen a un sistema de apoyo de esa naturaleza deben ser acordes a su finalidad
y a los caracteres referidos.
2. Precedentes y su ejecución de sentencia de amparo las autoridades responsables:
El Juez del conocimiento nuevamente sometió a la persona a diversas revisiones
por médicos psiquiatras, finalmente, ponderando las opiniones de éstos, decretó el
cese del estado de interdicción bajo la consideración de que su condición de salud
estaba "controlada", extinguió la tutela y curatela y a petición de la parte solicitante
designó a diversas personas como sistema de apoyo, a quienes atribuyó encomiendas
para que la persona con discapacidad continuara con sus tratamientos médicos y se
mantuviera "controlada", haciéndolos responsables de los daños y perjuicios que se le
pudieren causar.