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El documento describe los desafíos ambientales de Perú en 2024, incluyendo fortalecer la legislación ambiental debilitada, enfrentar las economías ilegales como la minería y tala ilegal, y abordar los impactos del cambio climático. Se analiza la reciente aprobación de una ley que podría legalizar la deforestación ilegal y pone en riesgo a los bosques y pueblos indígenas.

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El documento describe los desafíos ambientales de Perú en 2024, incluyendo fortalecer la legislación ambiental debilitada, enfrentar las economías ilegales como la minería y tala ilegal, y abordar los impactos del cambio climático. Se analiza la reciente aprobación de una ley que podría legalizar la deforestación ilegal y pone en riesgo a los bosques y pueblos indígenas.

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Desafíos ambientales de Perú en 2024:


fortalecer la legislación ambiental y enfrentar
a las economías ilegales
por Yvette Sierra Praeli en 11 enero 2024

 La legislación ambiental peruana empieza el año 2024 seriamente debilitada


tras la aprobación de la modificación de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre
que, según expertos, abre el paso a la deforestación ilegal.
 La agenda de este año tiene entre sus temas prioritarios los impactos que
ocasionará el Fenómeno El Niño, así como atender los efectos ocasionados
por el cambio climático en el país.

A pocos días de terminar el 2023, el Congreso de la República le dio un


golpe a los bosques y a la Amazonía en Perú. En la penúltima sesión del
Pleno, se aprobó por insistencia varias modificaciones a la Ley Forestal
y de Fauna Silvestre que, de acuerdo con expertos y organizaciones
ambientales, significa abrir las puertas a la deforestación y a las actividades
ilícitas. Así, la legislación ambiental peruana empieza el año 2024
seriamente debilitada.

Un panorama que preocupa es la presencia del Fenómeno El Niño frente a


las costas peruanas. Según el último informe de la Comisión Multisectorial
del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) se espera que los
efectos de este fenómeno climático continúen por lo menos hasta inicios
de otoño de 2024.

Imagen de la deforestación provocada para expandir la agricultura en la cuenca del río


Sepahua, Perú. © Jason Houston/Upper Amazon Conservancy
Otro tema que debería marcar la agenda este 2024 es la implementación
de políticas de Estado para la protección de defensores ambientales y de
territorios indígenas que viven bajo constante amenaza del crimen
organizado. Las mafias relacionadas con la minería ilegal, la tala realizada
fuera de la ley, el narcotráfico y el tráfico de tierras se han instalado en la
Amazonía peruana y desde el año 2020 han acabado con la vida de por lo
menos 15 defensores ambientales; 11 de ellos son líderes indígenas,
según el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

El cambio climático y los compromisos internacionales asumidos por Perú


para la mitigación y adaptación ante el calentamiento global también son
una prioridad para el 2024, sobre todo, porque sus impactos han
empezado a sentirse con mayor fuerza en el país. ¿Cuáles son los desafíos
ambientales que Perú deberá abordar este 2024? Expertos consultados por
Mongabay Latam responden a esta pregunta.

Lee más | Balance ambiental de Perú en 2023: economías ilegales avanzan


en la Amazonía y persiste la impunidad ante los crímenes de líderes
indígenas

1. Fortalecer una legislación ambiental debilitada

La aprobación de la modificación de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre


marca un punto de quiebre para la política ambiental en Perú. “La
preocupación principal es que esta nueva norma serviría para legalizar toda
la deforestación ilegal que se ha dado en Perú en los últimos años, sin
discriminar de donde viene, en qué condiciones y con qué agravantes”, dice
Julia Urrunaga, directora en Perú de la Agencia de Investigación Ambiental
(EIA, por sus siglas en inglés). “Lo que está haciendo es eliminar los
requisitos para realizar un desbosque autorizado como indica la ley”,
agrega Urraga.
La deforestación causada por la colonia menonita se ha extendido en dos regiones de Perú.
Foto: Sebatian Castañeda.

El cuestionamiento principal a los cambios en la Ley Forestal se refiere a la


disposición que permitirá el cambio de uso de suelo sin que se realice un
estudio de clasificación de tierras para determinar si éstas tienen aptitud
forestal o agrícola, un requisito que hasta ahora era indispensable. Esto
significa que no será necesario un informe preliminar para autorizar que un
bosque sea talado para convertirse en tierra destinada a la agricultura.

Esta iniciativa legislativa fue aprobada inicialmente el 7 de julio del 2022,


pero fue observada por el Ejecutivo en agosto del mismo año. Tras un
nuevo debate en el Congreso, el proyecto fue archivado en marzo de 2023,
sin embargo, la congresista de Fuerza Popular, Nilza Chacón, solicitó su
reconsideración para que se apruebe por insistencia.

“Aprobar una norma de este tipo, que legaliza la deforestación ilegal y que
promueve actividades ilegales en los bosques es un nuevo ataque a tantos
defensores ambientales, muchos de ellos indígenas, que han sido
asesinados por las mafias vinculadas a esas actividades ilegales”, comenta
Urrunaga.

En un comunicado, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva


Peruana (AIDESEP) rechazó la aprobación de esta ley porque “representa
un grave peligro para los pueblos indígenas y promoverá la
deforestación a gran escala de la Amazonía”.
Fachada del Congreso de la República. Foto: Renato Pajuelo/ANDINA.

Aidesep señala también que “se trata de una ley en contra de los pueblos
indígenas” y que “pone en riesgo los bosques, la diversidad biológica y,
sobre todo, vulnera nuestros derechos colectivos como pueblos indígenas”.

Profonanpe, el fondo ambiental del Perú, la Defensoría del Pueblo y


el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Perú,
manifestaron su rechazo a “la norma que pone en riesgo a la Amazonía y
comunidades indígenas”. Varias organizaciones ambientalistas también
cuestionaron la aprobación de esta norma.

Las congresistas Ruth Luque y Susel Paredes, de la bancada Cambio


Democrático – Juntos por el Perú, presentaron dos pedidos de
reconsideración de la aprobación de esta norma. Las solicitudes fueron
admitidas y, de acuerdo al Reglamento del Congreso, debían someterse a
votación en el Pleno del Parlamento que retoma sus actividades en marzo
de 2024.

El miércoles 10 de enero de 2024, el presidente del Congreso, Alejandro


Soto, del partido Alianza para el Progreso, firmó la norma y ordenó su
publicación y entrada en vigor, sin tomar en cuenta los pedidos de
reconsideración admitidos anteriormente. El mismo día, ambos
documentos que aparecían en la web del Congreso, fueron eliminados.
Lo
s pedidos de reconsideración eran visibles en el portal del Congreso hasta el 10 de enero de
2024. Fuente: Captura de pantalla del portal del Congreso.

A través de su cuenta de X (antes Twiter) las congresistas Luque y Paredes


pidieron explicaciones al presidente del Congreso. Luque también indicó
que ha presentado un oficio señalando irregularidades en la tramitación de
esta norma.

En el Congreso también está en agenda otro controversial proyecto de ley.


En este caso se trata de la propuesta para establecer nuevas condiciones
para el acceso al Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) y,
además, ampliar su duración.

El Reinfo se creó en el año 2017 y el plazo para cerrar el proceso de


formalización de la pequeña minería y minería artesanal debía culminar el
año 2020. Sin embargo, el Congreso de la República ha extendido este
plazo en varias oportunidades, frenando de esta forma que se culmine
con el proceso de formalización minera.
La
minería en Madre de Dios está arrasando todo bosque a su paso. Foto: MINDEF

“Hay temas en agenda que implican mucho más dinero en juego, como es
la reapertura del Reinfo para mineros ilegales, que era temporal, pero lleva
más de 10 años prorrogando indefinidamente. En la práctica lo que ocurre
es que quien está inscrito en el Reinfo queda cubierto por un manto de
impunidad, es intocable para las autoridades. Minero ilegal que está
inscrito en el Reinfo, puede actuar sin que nadie lo toque. Esto obviamente
afecta y limita el trabajo de los fiscales y jueces que están exponiendo sus
propias vidas para luchar con este delito conectado a redes de crimen
organizado”, dice Urrunaga, de EIA.

Lissette Vásquez, adjunta en Medio Ambiente, Servicios Públicos y Pueblos


Indígenas de la Defensoría del Pueblo, también menciona la formalización
minera como un tema pendiente para el 2024. “La Defensoría está
alistando una supervisión a las entidades competentes para enfrentar la
lucha contra la minería. En las próximas semanas estaremos supervisando
a los gobiernos regionales de todo el país para saber cómo están
realizando sus funciones en la formalización minera”.

Vásquez señala que, sobre la base de esa supervisión, la Defensoría


preparará un paquete de recomendaciones a todas las entidades que
tienen competencias en la actividad minera. Hace algunos años se
emitieron un conjunto de decretos legislativos para abordar la política
pública en torno a la minería ilegal. “Han pasado más de 10 años desde la
emisión de esos decretos legislativos y es importante hacer un balance
respecto de cómo estamos ahora, de cara al año 2024, qué tanto hemos
avanzado o qué tanto hemos retrocedido. ¿Estamos exactamente en la
misma situación o estamos peor? Ese balance es el que espera el
sector”.

José de Echave, investigador de la organización Cooperacción y


exviceministro de Gestión Ambiental del Ministerio del Ambiente de Perú,
considera prioritario “detener toda la gran ofensiva que se está haciendo
para debilitar la institucionalidad ambiental”. Es una institucionalidad
precaria —dice De Echave— pero ha costado crearla.

2. El camino para enfrentar a las economías ilegales

La presencia de economía ilegales y del crimen organizado, principalmente


en la Amazonía peruana, se hizo evidente durante el 2023. Los asesinatos
de líderes indígenas que se enfrentaron a actividades ilícitas como el
narcotráfico y la minería y tala ilegal fueron una muestra, una vez más, de
cómo la criminalidad está copando más espacios en Perú.

A lo
largo del río Abujao han aparecido grupos de colonos que han ampliado la frontera
agrícola. Parte de esta agricultura está destinada al narcotráfico. Foto: Sebastián
Castañeda/Mongabay Latam.
Lissette Vásquez, de la Defensoría del Pueblo, menciona que muchos
delitos ambientales están asociados a las actividades extractivas ilegales,
como es el caso de la minería ilegal, que además está vinculada a otros
problemas como la trata de personas y explotación sexual y laboral. “Es
una problemática que se tiene que abordar de manera multisectorial. Tiene
que haber una coordinación interinstitucional, pero que no solo se impulse
por unos meses o cuando salga la noticia de una muerte, sino con políticas
públicas sostenidas en el tiempo”.

Vásquez señala que es un tema que se debe abordar de forma prioritaria.


“Estamos hablando de que en todas las regiones del país existe ya sea
minería informal o ilegal y que se generan vulneraciones de derechos de las
personas, hablamos de personas defensoras que son estigmatizadas,
amenazadas y que han perdido la vida. El medio en el que vivimos viene
siendo amenazado e impactado, y es momento de reflexionar si como país
estamos haciendo lo suficiente para enfrentarlo”.

Para Mariano Castro, director del Programa Unidos por los Bosques de la
Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS) Perú, el
crimen organizado también debe abordarse con una mirada regional: “El
crimen transnacional fue priorizado en la Cumbre
Amazónica. Esperamos que el abordaje sea a nivel regional, y que,
además, involucre a los países consumidores que están presionando
negativamente sobre la vida, el ambiente, la salud y la vulnerabilidad de
nuestro país. Esperamos que los acuerdos se concreten, creo que ahí hay
un punto que hay que seguir impulsando”.

La Cumbre Amazónica se realizó en Belém, en Brasil, en agosto de 2023. La


cita reunió a los jefes de estado de los países amazónicos, quienes luego de
dos días de reuniones emitieron la Declaración de Belém, un documento
con 113 puntos divididos en 18 segmentos y que incluyen temas como
cambio climático, protección de los bosques, cooperación policial, judicial y
de inteligencia en la lucha contra las actividades ilícitas, economía para el
desarrollo sostenible y derechos humanos.
La Cumbre Amazónica se realizó en Belém en Brasil en agosto de 2023. Foto: Gobierno de
Brasil.

En la Declaración de Belém se abordó, por primera vez, un artículo


específico sobre “la situación actual de los fenómenos delictivos y del
crimen organizado transnacional en la Amazonía”. En este segmento se
propone una reunión de ministros y autoridades en materia de seguridad
pública de los Estados Parte que deberá realizarse en Colombia, así como la
promoción del intercambio de información y la cooperación policial y de
inteligencia, para combatir los delitos ambientales.

En el caso de la tala ilegal, Julia Urrunaga considera que un tema


pendiente es la trazabilidad de la madera, es decir, conectar un
producto con su punto de origen para verificar la legalidad. “Nosotros
venimos presionando con la trazabilidad para la madera durante muchos
años, pero obviamente ahora, con la nueva ley de la Unión Europea, eso
también aplica a los demás commodities que se cultivan en tierras que
podrían estar deforestadas… se debe demostrar en esa cadena de
comercialización de qué productor o de qué parcela está viniendo ese
producto”, explica Urrunaga. La norma que menciona Urrunaga fue
aprobada en abril de este año por el Parlamento de la Unión Europea y
prohíbe las importaciones de café, cacao, carne de ganado vacuno, soya,
aceite de palma y una serie de sus derivados (madera, caucho, carbón
vegetal y papel impreso) que estén relacionados o hayan sido obtenidos de
bosques deforestados.
“Es urgente contar con sistemas de trazabilidad desde el punto de
producción de extracción de la madera hasta el container de exportación
que, además, con la tecnología que tenemos actualmente, son cada vez
más simples, baratos y asequibles”, menciona Urrunaga.

Perú necesita un sistema de trazabilidad eficiente y de acceso público,


continúa Urrunaga. “Cada vez más, los compradores internacionales no van
a adquirir los productos de lugares en los que no pueden verificar los
puntos de extracción. Vamos a quedar fuera del mercado o vamos a
quedar vendiendo a países en los que no les importa de dónde proviene el
producto”.

Comuneros wampís, apoyados por las rondas campesinas, retienen un bote cargado con
trozas de cedro y caoba en la cuenca del Bajo Santiago. Foto: Evaristo Pujupat.

3. Urge protección para líderes indígenas

“Lamentablemente el Congreso de la República denegó ratificar el Acuerdo


de Escazú. Perú sigue al margen de la ratificación de este acuerdo por
intereses empresariales, pues han dicho que este acuerdo quitaba la
autonomía a los gobiernos regionales de controlar los territorios. La contra
campaña fue muy fuerte de tal manera que el proyecto quedó archivado”,
señala Robert Guimaraes, expresidente de la Federación de Comunidades
Nativas del Ucayali y Afluentes (Feconau). “Considero que es un tema que
debe volver a la agenda del país”, agrega.
El Acuerdo de Escazú es un tratado para América Latina y El Caribe que
promueve el derecho de acceder oportuna y efectivamente a la
información ambiental, participar en la toma de decisiones que afecten el
ambiente y acceder a la justicia para asegurar el cumplimiento de las leyes
y derechos ambientales en los países de la región.

En septiembre de 2018, Perú firmó dicho tratado junto con otros 15 países
de la región. Sin embargo, para que éste pueda implementarse en cada
país, debe ser ratificado por el Congreso de la República. En el caso de
Perú, el Parlamento archivó el proyecto de ley para su ratificación en dos
oportunidades. La primera vez fue en octubre de 2020 y la segunda vez
ocurrió en julio de 2022.

El líder kichwa Quinto Inuma Alvarado fue asesinado el 29 de noviembre de 2023. Foto:
Archivo personal del defensor.

Guimaraes también habla sobre los mecanismos que se deben


implementar para la protección de los territorios indígenas y de los
defensores ambientales, quienes “son los actores principales en la
protección del bosque”, señala. El líder indígena pone como ejemplo lo que
está sucediendo en su comunidad, Flor de Ucayali. “Es una comunidad que
le ha dicho no al narcotráfico y viene enfrentando amenazas colectivas e
inseguridad en el propio territorio comunal. Esto debe llamar la atención al
Estado, a los organismos de derechos humanos y a las entidades
financieras para poner la mirada en las comunidades que están
enfrentando amenazas”.
De acuerdo con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, 15 líderes
indígenas y defensores ambientales han sido asesinados entre los años
2020 y 2023, de ellos, 11 han sido líderes indígenas. El líder kichwa Quinto
Inuma Alvarado, presidente de la comunidad Santa Rosillo de Yanayacu, en
San Martín, fue asesinado el 29 de noviembre de 2023; mientras que 8 de
abril de 2023 acabaron con la vida del líder indígena asháninka Santiago
Contoricón, reconocido por su intenso trabajo en la defensa de su pueblo
como dirigente del Comité de Autodefensas del Río Tambo, en la selva
central de Perú, además de ser un líder histórico que enfrentó al terrorismo
en la década de los años ochenta.

Para Julia Urrunaga, directora en Perú de EIA, es importante que este año
se active un mecanismo que ofrezca protección real a los defensores
ambientales mientras están vivos. “Por un lado, necesitamos que se
investiguen los asesinatos y los ataques, pero sobre todo debemos
protegerlos mientras están vivos y eso, claramente, no está funcionando.
No hay ningún interés y no hay presupuesto. Tener una norma que
permita la activación de un mecanismo de protección sin los
presupuestos necesarios es una burla”.

El líder indígena Santiago Contoricón fue asesinado en abril de 2023. Foto: Facebook
Santiago Contoricón.

4. Atender los efectos del Fenómeno El Niño


El 2024 empieza en Perú con dos fenómenos climatológicos frente a las
costas peruanas. El primero es el Niño Costero, que corresponde al
calentamiento del mar en la zona más próxima al litoral norte y central del
país; el otro es el El Niño global, es decir, el calentamiento del mar en la
zona del Pacífico central. Ambos eventos impactan en Perú.

En el último informe de la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del


Fenómeno El Niño (Enfen), emitido el 15 de diciembre de 2023, se indica
que “es más probable que predominen condiciones cálidas moderadas
hasta febrero de 2024”. El reporte también señala que la magnitud más
probable de El Niño costero es moderada en un 54 %. En cuanto al Niño del
Pacífico Central o Niño global, el comunicado del Enfen señala que las
magnitudes más probables son de 45 % que sea fuerte y 41 %
moderada.

“De acuerdo al pronóstico estacional enero-marzo 2024, persistirían las


condiciones cálidas de la temperatura del aire a lo largo de la costa norte y
centro. Es más probable que las lluvias en la costa norte y sierra norte
registren valores entre normal y sobre lo normal, principalmente en enero;
sin embargo, no se descartan eventos puntuales de lluvias fuertes en estos
sectores como parte de su estacionalidad. En el sur del país se prevén
lluvias por debajo de lo normal en la región andina, particularmente en la
sierra sur oriental”, señala el comunicado.
Una torrencial lluvia de una hora aproximadamente inundó las principales calles del Centro
de Piura y Castilla 3 – Foto Ricardo Cuba – Andina

Andrea Collantes, especialista en ecosistemas frágiles marino-costeros del


Programa de Bosques y Servicios Ecosistémicos de la Sociedad Peruana de
Derecho Ambiental (SPDA) considera que este año se debe priorizar la
atención de los efectos por el Fenómeno El Niño. “Definitivamente la
afectación se va a dar, pues los cambios en las condiciones del mar ya
están dadas. Eso significa cambios en la estructura de las poblaciones de
especies marinas, puesto que hay especies cuyo tamaño varía ante la
presencia de El Niño”, indica la bióloga citando como ejemplo, las conchas
de abanico que, según explica, crecen más rápido, pero alcanzan
dimensiones menores de las habituales.

Hay especies que se adaptan rápidamente ante esta variabilidad —explica


Collantes— mientras que otras simplemente migran, por tanto, cuesta más
reponerse ante esta variabilidad. “Es importante saber cuál será la
actuación de Produce [Ministerio de la Producción] frente al tema
pesquero. Se sabe que habrá más varazones. También habrá afectación de
lobos marinos y aves marinas. Entonces se debe articular entre
organizaciones sociales, grupos de conservación, gobiernos locales,
regionales y universidades para que se establezca un protocolo de
actuación frente a estos varamientos”.
Juvenal Medina, especialista del Centro de Prevención de Desastres
(Predes), señala que, de acuerdo con las instituciones nacionales e
internacionales que monitorean el Fenómeno El Niño, “vamos a tener que
afrontar una emergencia”.

Lo que toca hacer en el tiempo del que disponemos hasta que se presente
el problema —agrega Medina— es impulsar una planificación de acciones
correctivas, no solamente para atender lo dañado y resanar las heridas,
sino también entender que esto es un problema estructural, que requiere
soluciones de fondo y no solamente paliativos para pasar la temporada
crítica, como estamos haciendo ahora. “Hay que ver la forma de crear
condiciones seguras a través de medidas estructurales más decididas, que
sean sostenibles en el tiempo, pero también, ver la forma de reordenar el
uso del del territorio. Esto nos lleva a ver quiénes deben ser los que
gestionan el territorio, cuál es el perfil de una autoridad local, de un alcalde,
de un gobernador para promover el desarrollo en un territorio altamente
susceptible a todos estos fenómenos”.

San Antonio de Huarochirí en Lima sufrió inundaciones y aluviones. Foto: Andina.

Para Medina es crucial incluir la gestión ambiental y la gestión de riesgo de


desastres en la agenda política y en la agenda electoral. “Vamos a tener
elecciones el 2026 y debemos saber qué perfil de candidatos debemos
tener y debemos incorporar estos problemas”.
Un análisis de las Naciones Unidas sobre la gestión del riesgo en América
Latina concluye que el riesgo en la región está en ascenso pese a los
esfuerzos y acciones en distintos países, resalta Medina. “¿Esto qué refleja?,
por un lado, que aquello que estamos haciendo no es lo correcto y no
estamos enfocando bien los esfuerzos. Por otro lado, también sabemos
que hay un crecimiento poblacional en todos los países, un crecimiento con
mayores condiciones de riesgo, porque existe infraestructura que se
construye que no está bien ubicada ni planificada, por lo tanto, el resultado
es un país que crece vulnerable y en riesgo”.

Medina insiste que se debe pensar más allá de la emergencia. “Conocemos


los efectos de El Niño 1982-83 y 1997-98 y lo que estamos viviendo ahora
son situaciones muy similares, pero como que no hay lecciones aprendidas,
porque solamente hemos aliviado, hemos reconstruido, hemos
rehabilitado en la misma condiciones vulnerables. Eso no debe seguir así.
Quienes gobiernan el país tienen que cambiar de estrategia y tenemos que
exigir a quiénes elegimos como nuestras autoridades que también tengan
un planteamiento sobre estos temas”.

Puente Sechín ubicado en la carretera Panamericana Norte en la provincia de Casma región


Áncash – Foto – ANDINA – Daniel Bracamonte

5. Una mirada a la crisis climática y la transición energética

La cumbre de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, COP28,


realizada en diciembre de 2023 en Dubai, culminó con un acuerdo en el
que se reconoce la necesidad de dejar atrás los combustibles fósiles y
avanzar hacia las energías renovables y limpias.
En Perú, el camino hacia el cambio de matriz energética, sin embargo, aún
es incierto. Vladimir Pinto, representante de Amazon Watch en Perú, señala
que se trata de “un tema muy complicado”, pero que, sin embargo, “debería
iniciarse un debate a fondo sobre la transición energética en el país”.

Pinto explica que las inversiones de los hidrocarburos en Perú, sobre todo
en la Amazonía norte y en la costa norte, han sido tan críticas durante todas
estas décadas que, lejos de estar impulsando más actividad petrolera sobre
la base de la misma infraestructura jurídica y la misma infraestructura física
como el oleoducto, el país debería estar diseñando políticas para ir
cambiando la matriz energética.

Uchichiangos. Zona de uno de los derrames del Oleoducto Nor Peruano. Foto: OEFA.

Aunque hay una conciencia global sobre la necesidad de la transisicón


energética, Pinto señala que asume que ese cambio será dentro de unos 30
a 40 años. “En el cortísimo plazo lo que quieren es explotar al máximo las
reservas disponibles de petróleo y gas. Es una paradoja, porque el tener
una mayor conciencia sobre la transición energética está llevando al mundo
a que haya una pretensión de explotar más rápido todo lo que queda de
combustibles fósiles. Y, lamentablemente, el Estado peruano está
completamente subido en esa ola”.

Durante 2023, PeruPetro —empresa que en representación del Estado


peruano está a cargo de la exploración y explotación de hidrocarburos— se
encargó de poner en promoción 31 áreas con potencial de extracción de
hidrocarburos. De ellas, seis se ubican en el mar peruano, frente a las
costas de Tumbes, La Libertad, Áncash y Lima; mientras que otras 25 están
en las regiones amazónicas de Loreto, Ucayali y Madre de Dios.

José De Echave, investigador de la organización Cooperacción, menciona


otro de los problemas que enfrenta Perú con respecto a la crisis climática y
que será clave este 2024 y los años siguientes: la seguridad hídrica.

La sequía en 2023 afectó a los ríos de la Amazonía. Foto: Agencia Andina.

“Alrededor del agua estamos poniendo en riesgo la viabilidad de buena


parte del país. La seguridad hídrica entendida como la disponibilidad en
cantidad y calidad aceptables de agua para la salud, para los medios de
subsistencia, para los ecosistemas, para la producción y, por supuesto, para
las personas, es un tema fundamental para el país, pero estamos lejos de
lograr una seguridad hídrica en Perú y no veo voluntad política para colocar
ese tema en el centro de la discusión”, comenta De Echave

Creo que es una prioridad —continúa De Echave— y lo menciono porque


todo indica que este año se va a manifestar, debido a la presencia del
Fenómeno El Niño, lluvias torrenciales en la costa del norte y central del
país, y sequías en las zonas altoandinas. “Somos el país con la más baja
capacidad de almacenamiento de agua de América Latina. Y no solamente
porque no tenemos las fuentes suficientes, sino que las empresas que
tenemos, encargadas de almacenar el agua, están colmatadas y ya no
almacenan la cantidad que deberían. Es un tema fundamental y creo que
no se está viendo la importancia del tema del agua”.

De Echave recuerda lo que sucedió en Montevideo, la capital de Uruguay,


que en 2023 fue la primera capital del mundo que se quedó sin agua
potable, porque “vivió tres años de sequía”. Algo similar podría ocurrir con
Lima, menciona el experto de Cooperacción, debido a que las lagunas que
alimentan de agua a Lima están por debajo de los niveles de años
anteriores.

“En Lima hay casi 700,000 personas que no tienen acceso al agua
potable, por tanto, se tiene que seguir construyendo más
infraestructura para abastecer de agua”, señala De Echave, coautor del
libro La mina Ariana y la amenaza al agua de Lima y Callao, una reciente
publicación en donde se menciona que Perú es uno de los cuatro países de
América Latina que enfrenta una grave situación de vulnerabilidad hídrica.

Perú es un país con estrés hídrico. Foto: Statkraft Perú.

Según esta publicación, uno de los factores que explica esta situación es “la
distribución heterogénea disponible a lo largo de todo el territorio: aunque
en la costa peruana se concentra algo más del 70 % de la población y se
desarrollan las principales actividades productivas y de servicio, en esta
región apenas se cuenta con el 1.8 % del total del agua disponible”.

En septiembre de 2023, el Estado peruano declaró en emergencia por


déficit hídrico a 544 distritos de 14 departamentos del país. “Somos un país
que está declarado en estrés hídrico, tenemos una baja capacidad de
almacenamiento de agua y no protegemos adecuadamente nuestras zonas
productoras de agua”, concluye De Echave.
* Imagen principal: puesta de Sol sobre la Amazonía peruana. Foto: Jason
Houston/Upper Amazon Conservancy.

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