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Conócete A Ti Mismo

Este documento trata sobre la importancia del autoconocimiento para poder conocer a Dios. Explica que Dios nos dio sentimientos y nos enseña a manejarlos de manera sana. También clasifica los principales sentimientos y cómo expresarlos o contenerlos de forma inadecuada puede afectar la salud.

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Rafael Salinas
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Este documento trata sobre la importancia del autoconocimiento para poder conocer a Dios. Explica que Dios nos dio sentimientos y nos enseña a manejarlos de manera sana. También clasifica los principales sentimientos y cómo expresarlos o contenerlos de forma inadecuada puede afectar la salud.

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Conócete a Ti Mismo

Es necesario poder llegar al autoconocimiento, para poder estar en la posibilidad de Conocer a


Dios, la manera en cómo nos auto percibimos condiciona en gran medida, la manera en que
percibimos a Dios.

Dios nos está llevando a que aprendamos reconocer y aceptar los sentimientos que emanan de
nuestro ser, no somos robots, fuimos creados a imagen de Dios, y Dios mismo tiene sentimientos,
y es el quien quiere que aprendamos a manejarlos como el, lo hace. No debemos negar la
existencia de un sentimiento negativo en nosotros, al contrario, debemos identificarlo, determinar
cuál es su origine, y llevarlo a buen puerto, de lo contrario, el ignorar esto, nos convierte en una
hoya exprés, iremos acumulando presión en el momento menos adecuado, explotaremos y es
muy probable que eso traiga destrucción a nuestro alrededor.

Los sentimientos se clasifican en ocho grupos:

 ira (furia, hostilidad, irritabilidad, disgusto)


 tristeza (pena, autocompasión, desesperación, desánimo, soledad)
 miedo (ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, susto, terror, aprensión)
 placer (alegría, alivio, satisfacción, deleite, emoción, euforia, éxtasis)
 amor (aceptación, confianza, devoción, adoración)
 sorpresa (conmoción, asombro, maravilla)
 disgusto (desprecio, desdén, aversión, repugnancia, repulsión)
 vergüenza (culpa, remordimiento, humillación, pudor, disgusto).

La contención de los sentimientos de una manera inadecuada, provoca que nuestro cuerpo los
exprese de una manera no sana, es decir, cuando no manejamos correctamente la ira, tristeza,
disgusto, etc. La manifestación de este sentimiento contenido, será malestares físicos, como
dolores en el cuerpo, malestares estomacales, es decir enfermedades psicosomáticas, hay un
dicho que dice “el cuerpo grita lo que las emociones callan”.

La cultura de educación de nuestras familias fue en muchas ocasiones, la de contener


inapropiadamente los sentimientos, esto para no ocasionar problemas con los demás, para esto
este ejemplo:

 No soy muy bueno con los sentimientos. Realmente no tengo, tiempo para esto. Bueno, a
mi familia le importaba más hacer otras cosas.
 No sé lo que siento. Es toda una gran confusión.
 A veces, cuando estoy por interactuar con personas con autoridad, o con alguien que no
conozco, tengo sensaciones físicas que desconozco por qué me pasan.
 En ciertas ocasiones, estoy desbordado por emociones que me desorganizan y confunden.
 Después de tener un encuentro difícil con alguien (por ejemplo, un conflicto), muchas
veces me deprimo y no sé por qué.
 No muy a menudo, incluso durante un comercial de televisión, se me llenan los ojos de
lágrimas.
 Cuando me siento mal, no sé distinguir si estoy asustado o enojado.
 Sobrellevo una sensación abrumadora de ser vergonzoso, culpable o anormal.
 Mi familia nos enseñó que las niñas buenas no se enojan y los niños grandes no lloran.

Hay que dejar claro, que también la expresión indiscriminada de nuestros sentimientos, provocara
muchos problemas, si hacemos eso seremos como una veleta, llevada de aquí a allá. Lo
importante es desarrollar un equilibrio sano entre la razón y los sentimientos. Para poder
desarrollar esto Dios nos dio una herramienta, su palabra, con ello podemos discernir cuando un
pensamiento o sentimiento es correcto, es de Dios o bien de parte del enemigo o nuestra carne,

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque
muchos falsos profetas han salido por el mundo.” 1ª Jn 4:1

Esto mismo aplica en el campo de las emociones. Ignorar nuestras emociones es darle la espalda a
la realidad. El saber detectar nuestras emociones, nos conduce a la realidad.

Satanás quiere desvirtuar nuestra verdadera imagen, Dios ha dicho algo sobre nosotros, que si le
recibimos seriamos hijos , pero santanas quiere que no aprendamos a vivir como tal y nos tienta
caer en tres áreas Comportamiento, Posesiones y Popularidad. Jesús fue tentado en ello, después
de que Dios había dicho “él es mi hijo amado y tengo en El complacencia” satanás vino a sacarlo
de su posición de hijo.

SOY LO QUE HAGO

Mateo 4:3 nos menciona que Satanás tentó a Jesús diciéndolo, “llevas 30 años sin hacer nada ya
ahora resulta que eres el hijo de papá, a ver que se diga algo de ti convierte estas piedras en pan
(paráfrasis)”. Muchos somos tentados a calificar nuestra vida, por los logros obtenidos, por las
cosas que hemos hecho, hoy más que nunca el valor de una persona en la sociedad está marcado
por los logros, y cuando nuestro logros no encajan en los estándares actuales, caemos en la
tentación de sentirnos menos, y esto nos hace pensar que Dios nos ama o acepta por los logros
obtenidos en nuestro andar Cristiano.

SOY LO QUE TENGO

Lo siguiente no es orden cronológico de Mateo 4 pero es para dar un énfasis en este punto.
Satanás llevo a Jesús a ver la hermosura y poder de la tierra diciendo “Mira todo esto, es mío, no
tienes nada, ¿Cómo piensas que eres alguien? Hoy estamos en una cultura consumista, estamos
siendo bombardeados por infinidad de spots publicitarios, y el gancho de todos ellos generar en
nosotros la necesidad de su producto, esto nos programa inconscientemente para anhelar
siempre el último auto, el ultimo iphone, la mejor ropa, la mejor comida, etc. Y cuando no lo
obtenemos consideramos que nuestra vida es un fracaso y no merece la pena que sigamos
viviendo, e escuchado historias de jóvenes muriendo por obtener el ultimo iphone, niñas
vendiendo su virginidad por un boleto para un concierto, no permitamos que lo que nuestro valor
y felicidad se base en esto. Acumular cosas, solo nos trae un sentimiento de seguridad falso, por
que en el momento que perdamos eso, nuestra vida se derrumba, por ello es necesario entender
que Dios nos ama y que valemos la sangre de Cristo, al poner nuestro valor en Cristo, le quitamos
el poder de nuestro valor en función de nuestras posiciones.
SOY LO QUE OTROS PIENSAN

Satanás invitó a Jesús a arrojarse desde el sitio más alto del templo para que las personas pudieran
creer en él. Hasta ese momento la gente no pensaba nada de Jesús. En efecto, no era conocido
popularmente. ¿Cómo podían pensar que esa vida tenía tanto valor?

En mi caso particular, he batallado mucho tiempo con este problema, y me he dado cuenta que
tiene que ver a que de pequeño mis padres exigían mucho de mi, y entonces cuando algo no hacia
bien, recibía una buena reprimenda, entonces esto género en mí el siempre estar esforzándome al
máximo para poder cumplir esas expectativas, y al final eso lo traslade a mis relaciones fuera de mi
hogar, hacia cosas para ser aceptado, muchas veces hasta dejaba de ser yo con el fin de encajar en
el ambiente que me encontrara, y esto me llevo a tener muchos problemas gratuitos, porque
nadie puede agradar a todos y en todo, cuando veía o sentía que mis esfuerzos por no eran
valorados, eso generaba en mi tristeza y enojo, y terminaba deprimido.

Pero llego un tiempo que Dios me mostro que él me ama, sea como sea. Hubo una canción de
Danilo Montero con Thalles Roberto que dice :

Aun siendo así


Pobre pecador, Dios me ama
Siendo imperfecto
Aún sin merecerlo, Dios me ama

Si yo estoy fuerte
Si yo estoy de pie, Dios me ama
Si estoy débil, si yo estoy caído
Él no me dejará de amar

Sin su amor, sin su perdón


No se que sería de mí
Dios me amó tanto que entregó a su hijo
Para morir en mí lugar

Dios me ama
Y su amor es tan grande incondicional
Dios me ama
Y siempre está con sus brazos abiertos a mí

A partir de esto Dios me a llevado por un proceso de sanidad en esta área, y como ya lo mencioné
párrafos atrás, lo primero que el Hizo fue que aprendiera a reconocer el origen de mis
sentimientos, y también a manejarlos de una manera Sana.
EL FALSO YO

En verdad con lo antes mencionado cuando no entendemos nuestra posición en Dios, nos hace
crear una pantalla, dependiendo la ocasión: En casa somos uno, en el trabajo somos otro, con los
amigos somos otro y en la iglesia somos otros, y ocasiones queremos aparentar algo que no somos
incluso con Dios. Tarde que temprano el verdadero yo va a ser revelado y de una manera o otra, y
puede que eso genere problemas, por eso es necesario comenzar a auto conocernos.

Me pareció interesante la historia de Joe DiMaggio, el cual fue alguien formidable en el baseball,
era admirado por muchos, pero al morir su verdadero yo salió a la luz, y la imagen de super
estrella quedo desmoronada, al darse a conocer que era una persona egocéntrica, copetitiva,
codicioso y egoísta. Muchos vivimos este tipo de vida una máscara para esto y otra mascara para
lo otro.

EL VERDADERO YO

Nuestro ejemplo para aprender a vivir de acuerdo al verdadero yo es Jesús, el sabía bien quien
era, y a pesar que de que sus familias lo tiro de loco, sus amigos lo traicionaron, los líderes de una
nación lo odiaban, él se mantuvo firme en su condición de Hijo, siempre fue el mismo en todo y
con todos, y sabia manifestar adecuadamente sus emociones. Hace tiempo estaba meditando en
el Getsemaní, cuando Jesús tuvo esa platica intensa con Dios, el estaba siendo honesto con sus
sentimientos, en ningún momento los ignoro, al contrario, los expreso con su padre, no tuvo
miedo en sentirse y verse vulnerable ante su padre y ante sus amigos sus discípulos más cercanos,
y lo que aprendo de ello, es, la manera correcta de manejar esos sentimientos intensos, es
llevarlos ante el padre.

hubo un episodio donde sentí mucho enojo y tristeza, hasta decepción, anterior mente no me
permitía sentir eso y lo enterraba en mi interior, ¿Cómo alguien como yo puede estar sintiendo
esto? Decía, y vino Jesús a mi mente, así que doble mis rodillas, exprese mis sentimientos al padre,
no los evadí, los afronte frente a El y le dije “Sé que esto que siento no es bueno para mi, pero ya
no lo voy a negar estoy enojado, molesto y decepcionado, te entrego esto señor, porque yo no
puedo y no quiero ser una olla exprés” El señor ese día hizo algo, sentí sanidad, sentí libertad, y el
señor me guio a expresar correctamente mis sentimientos, al final el medio la manera correcta de
resolver es conflicto primeramente interno y luego con la persona que me sentía así. Desde
entonces Dios me a estado llevando a esos tiempos donde el me permite expresarme con libertad,
y también a expresarme con más libertad y sabiamente, mis sentimientos, por que dicho sea de
paso, el señor ya me había hablado de no guardarme las cosas, pero no era sabio en decirlas y al
final, generaba más problemas. La manera efectiva para mí ha sido:

 Reconocer el sentimiento
 Ir al padre para expresárselo
 El padre me muestra la raíz de este sentimiento
 Perdono y suelto a mí mismo y a los demás
 Y pido consejo a alguien de confianza (Pastores, Amigos íntimos)
 Tomo acciones (Valor)
 Estado de Diferenciación 75 %

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