CURSO DE ÁNGELES
CLASE 1: ÁNGELES Y METAFÍSICA
Por Alexiis
¿Qué y quienes son los ángeles? Los ángeles son los “ayudantes
invisibles” que tras una llamada nuestra están preparados para
intervenir en nuestro favor, pero respetando siempre las leyes del
karma.
Son seres de luz, de muchos niveles evolutivos, que se mueven
con armonía en torno a nosotros. Son admirables seres cuyas
vidas inspiran y crean todo en la naturaleza.
Los ángeles son seres espirituales, y todos nosotros somos seres
espirituales, pero espiritual no es sinónimo de religioso, aunque
muchas religiones puedan ser muy espirituales. La espiritualidad
es algo que todos llevamos dentro y de los cual demasiado a
menudo estamos desconectados. Lo espiritual en nosotros es lo
que da sentido a la vida, haciéndonos conectar con nuestra
esencia, con la paz mental. Descubrir el mundo del espíritu, nos
dicen los ángeles, es como volver a nacer.
Los ángeles pueden hacernos recordar nuestro origen espiritual y
nuestro fin divino. Pueden ayudarnos a restaurar nuestro estado
lamentable y a vivir una vida de acuerdo con lo que realmente
somos. Sólo tenemos que hablar con ellos, pedírselo
humildemente, con fe, con esperanza, con convicción.
Seres de luz, los ángeles son manifestaciones de lo divino que
esperan que los acojamos en la simplicidad y en la pureza del
corazón, en los brazos del niño mágico que hay dentro de cada uno
de nosotros. Quieren que los abracemos, pues ellos nos abrazan
constantemente y nosotros no nos damos cuenta.
Es imposible compaginar en pocas clases una realidad que es tan
múltiple y compleja como la de los ángeles.
Nada tengo que enseñar a nadie, sólo he intentado extraer lo
mejor de muchos textos y he querido reunir pensamientos y
filosofías a veces muy diversas entre sí: reunificar el pensamiento
cristiano, el laico, cabalístico, teosófico, etc.
Leyendo todo el material disponible me di cuenta de que todas
aquellas cosas que hasta entonces había solamente intuido,
tomaban finalmente forma. En la mente y el corazón tenía un
enorme ovillo de nociones, informaciones, conocimientos
parcialmente míos y parcialmente “sugeridos”. La confusión y el
desorden en mi mente empiezan a ensamblar el rompecabezas que
representaba el estudio de los ángeles.
Estoy convencido de que una condición esencial para todo el
trabajo con los ángeles es el convencimiento de su existencia, a
tal fin es necesario que obtengamos la mayor cantidad posible de
información sobre nosotros mismos y ellos, y describirlos de una
forma que resulte aceptable a todos.
Hay demasiadas cosas por decir, algunas parecerán como de
ciencia ficción, otras se darán por descontado. Lo trato de hacer
lo mejor posible, con una inmensa humildad y con gran espíritu de
servicio, pero mis medios son limitados, y Ellos, por el contrario,
son tan complejos.
Estoy segura que mientras estoy escribiendo todo esto, estoy
rodeada de los ángeles, y que Ellos me están ayudando a
encontrar las palabras correctas y la información que conviene
que yo transmita. Si en algo no resulta clara, desde ya no es una
falla de Ellos, sino que no he sabido interpretarlos correctamente.
A lo largo de mi vida estoy tratando de incrementar mi ya diario
contacto con estos Seres de Luz.
Encontraréis, quizás en desorden, pero en total hermandad y más
allá de todas las teologías, ángeles cristianos, cabalísticos, devas,
espíritus de la naturaleza, todos lado a lado, con la perfecta
armonía que les es característica, sin espíritu de competición, sin
necesidad de confrontarlos entre sí.
El ángel es energía, es presencia, sea cual sea el nombre o la
imagen con que la tradición humana le ha denominado. El ángel es
realidad. Que el hombre moderno lo crea o no, el ángel existe,
nada podrá cambiar su ser. No importa que no lo veamos; tampoco
podemos ver el sonido de la música ni el olor de un perfume, sin
embargo eso no hace que no existan. Además, el que no los
veamos con nuestros ojos físicos no es lo más importante, ya que
hay cosas como la electricidad, que tampoco no llegamos a ver,
sino que solamente percibimos sus efectos.
Con los ángeles ocurre algo parecido. Por regla general, y salvo
que ellos deseen lo contrario, no podemos verlos, pero sí podemos
sentirlos. No es necesario hacer complicados ejercicios de
visualización para ver a los ángeles. Sólo es necesario que
percibas o, mejor dicho, que te des cuenta del fruto de su trabajo y
que lo agradezcas.
Entre toda la información que te iré suministrando a lo largo de las
clases, serán al final de tu mente y tu corazón los que hagan la
elección, será tu instinto el que te guiará hacia el modo más afín
con tu modo de ver, sentir y pensar.
Creo que es mi tarea la de ir eligiendo, seleccionando, extrayendo
y compaginando los distintos temas hasta convertirlos en una
base de aprendizaje útil.
Debemos comprender que los ángeles quieren ser nuestros
amigos. Son nuestros compañeros en el viaje de la vida por este
planeta cuyo amor, luz y sabiduría puede enriquecer nuestras
vidas enormemente. Quieren compartir con nosotros y ayudarnos a
crecer hacia el único destino espiritual que es el nuestro. Su guía
y apoyo son maravillosos, y debemos alegrarnos y dar gracias por
ello.
Y nuestro agradecimiento va – ante todo y en primer lugar – hacia
la Fuente de la que procedemos tanto los ángeles como nosotros.
Los ángeles en sí no son esta Fuente. No son divinos, aunque
ellos, como nosotros, son inmortales. Si sus rostros brillan con una
luz que no es terrenal, es porque están llenos de la Luz única.
Como ya he dicho, los ángeles son nuestros amigos, no nuestras
herramientas ni nuestros criados personales a quienes podemos
dar órdenes. Sirven a Dios, que es Amor, y la única agenda que
conocen, es el Plan Divino.
Hay una clave en la misma palabra “ángel”, derivada del griego
Angelos, que significa “mensajero”. Los ángeles son mensajeros
de nuestro Creador. Contienen en sí los patrones básicos de la
Creación , que se tornan manifiestos en nuestro mundo
tridimensional.
Ellos obran con nuestras almas en conjunción con la Mente
Universal , para ayudarnos a elevar la visión y el espíritu,
recordándonos la verdad, la belleza y la bondad que existe dentro
de todo. Al invocar a nuestros ángeles para que nos ayuden a
ejecutar tareas tanto mundanas como inspiradas, podemos confiar
en que todo sucederá de acuerdo con la Voluntad Superior y no
sólo con la nuestra.
Mediante esta colaboración perdemos nuestra sensación de
aislamiento, empezamos a comprender realmente que no estamos
solos y carentes de apoyo; que en nuestro derredor hay ayuda y
guía por doquier. En esta forma comenzamos a abrirnos al estado
de gratitud en el que pueden ocurrir los milagros.
La existencia de los ángeles comienza exactamente en el límite
donde termina nuestro pensamiento racional y lógico, donde
termina nuestro mundo convencional y rutinario. Pasando por ese
límite, comienza la sorpresa y el asombro. Allí es posible
encontrarlos, sutiles, livianos, de rostros luminosos y hermosos
ropajes.
Ellos, extendiendo sus alas, nos ayudarán a pasar esas fronteras
racionales y llegar a un sitio donde nos transformamos y
comenzamos nuevamente a tener fe. Para ello tenemos que
dominar nuestro mayor miedo, el de ser diferentes. Podemos tener
la certeza de que ese miedo, el de ser diferentes. Podemos tener
la certeza de que ese miedo se irá disolviendo y cada vez que nos
dejamos caer en el desánimo, ellos nos sostendrán con sus alas.
Cada vez que estemos desorientados, ellos nos susurrarán
mensajes fantásticos a los oídos y nos dejarán señales para
indicarnos el camino, que es tan fácil perder.
Las hadas y los duendes también transitan por estos caminos,
pero muchas personas no pueden encontrarlos… sobre todo si
hace mucho tiempo dejaron de soñar y sus proyectos se taparon
con las malezas y las hierbas tupidas que crecen sobe los sueños
nunca realizados.
Los ángeles nos enseñan también que las oraciones aprendidas en
la infancia son una protección fuertísima y son fórmulas mágicas,
y por lo tanto, están llenas de poder.
Ellos nos devuelven la magia, la fe en nuestros sueños, la
confianza y la memoria de un origen muy antiguo. La memoria
olvidada de ser hijos del cielo, hijos del esplendor, hijos de Dios.
Como escribe la popular autora Solara, lo importante es que
“recordemos quienes somos y no volvamos a caer en la ilusión de
sentirnos como pequeños humanos que lloran por algo que esté
fuera de nosotros para que nos ayude o nos asista”
Esta memoria de nuestro verdadero origen es uno de los primeros
regalos que recibimos cuando los ángeles, al comunicarnos con
ellos, nos permiten entrar cada vez más en sus dominios, con la
facilidad que tienen los niños, para quienes este mundo mágico
está siempre abierto.
En cuanto a la forma de los ángeles, ellos dicen que no están
limitados por la forma, que su forma cambia mientras se mueven,
participando de las cualidades de los reinos que transitan. Como
no son perceptibles por nuestra vida normal, y como cambian y se
mueven tanto, refiriéndolos a nuestra noción de forma, resultan
amorfos.
Creo que hay momentos, cuando desean comunicarse con los
humanos, en que adquieren una forma densa con el propósito de
que podamos percibirlos… Después de todo, la mayoría de
nosotros ni pensaría en comunicarse con una impresión en
movimiento.
Aplicando este principio, los espíritus de la Naturaleza más
pequeños, es decir los duendes, elfos, hadas, etc., son a veces
vistos por los niños, vistiendo a la moda tradicional de la Edad
Media. Este tipo de vestimentas proviene de que en aquel período
algunos humanos aún estaban por lo general suficientemente
próximos a la naturaleza, como para relacionarse con el mundo de
las hadas.
Aprende a hablar con los ángeles es, en realidad, aprender a
hablar con nosotros mismos y con nuestros semejantes de un
modo nuevo y más profundo. Es aprender a comunicarnos más
abiertamente con nuestro universo y estar más sintonizados con
nuestro rol de co creadores y participantes de su evolución.
Para hablar con los ángeles no se requiere técnica alguna. No hay
métodos fáciles para enseñar a hablar con ellos, como tampoco lo
hay para comunicarnos con nuestro YO Interior. La verdadera
comunicación surge de nuestro propio ser y de la totalidad de
nuestra vida. Es algo en que nos transformamos en el transcurso
de nuestra existencia y no algo que aprendemos. Lo que realmente
comunicamos es aquello que somos, no tanto lo que podemos
expresar con palabras.
Comunicarse con los ángeles requiere, en verdad, una particular
actitud de totalidad hacia la vida, hacia nuestros semejantes y
hacia nosotros mismos. Cualquiera de nosotros puede hablar con
ellos, lo que significa que el camino está abierto a quienquiera que
se proponga modificar sus conceptos preestablecidos y explorar
su mundo de una manera nueva. Ello requiere una gozosa
ampliación de nuestra visión de la realidad, y estar dispuestos a
abrirnos a nosotros mismos y a lo que nos rodea, y a un
movimiento consciente para abarcar nuestra totalidad.
Los ángeles se comunican con las criaturas humanas de un modo
directo, no verbal. Pueden hablarnos de dos modos, desde adentro
o desde fuera, en nuestro interior o en las señales del mundo
exterior. Sus palabras no se entienden con la cabeza sino que se
sienten con el corazón. No se razona, se intuye. No hemos de
rompernos la cabeza con los ángeles, hemos de abrir el corazón.
Con sus consejos y sugerencias, los ángeles nos ayudan a superar
las limitaciones humanas, a vivir la eternidad en el momento
presente, el Cielo en la Tierra.
Los ángeles siempre han estado ahí, para socorrernos, para
ayudarnos, pero lo importante es, cuando pedimos su ayuda, que
nos demos cuenta de su presencia en nosotros.
Estamos viviendo, en los albores del siglo XXI, un momento crucial
de la historia de la humanidad. De nosotros depende que este
pequeño planeta deje de ser un planeta azul y se convierta en un
infierno. Los ángeles nos exhortan a luchar por nuestro hogar
terrestre, pero no nos damos cuenta de ello. Están detrás de los
movimientos ecologistas, están a favor de la vida. Son los
mensajeros de la Nueva Era y nosotros tenemos oídos de la vieja.
Nos traen un mensaje de esperanza y confianza que los humanos
nos negamos a escuchar.
Los ángeles desean que trabajemos conjuntamente para mejorar
nuestro planeta. Invocar su ayuda y su presencia es algo sencillo y
maravilloso que podemos lograr si nos lo proponemos.
El propósito de este curso es ayudarte a contactar con los ángeles
y su vibración angélica, abriéndoles las puertas de tu corazón,
para que puedan penetrar en tu vida cotidiana. Aunque no te des
cuenta, los ángeles están deseando entrar en tu vida, pero tú no
les dejas. Constantemente les estás diciendo que no.
Los humanos tenemos una verdadera fijación con el NO. Durante
los tres primeros años de vida de un niño, la palabra que mas se
oye es precisamente esta: NO. Ello va creando en su cerebro una
programación negativa que arrastrará de un modo inconsciente a
lo largo de toda su vida y que le impedirá vivir milagros, hablar con
los gnomos y las hadas, conversar con los ángeles y muchas
cosas más. Así se va creando un destino aparentemente
ineludible, del cual parece dificilísimo escapar. Poco a poco la
vida va perdiendo luz y color, y nos instalamos en la rutina
desecadora y aburrida.
No hay medio alguno para engañar al destino, ni tampoco ningún
artificio para escapar al plan cósmico. Es absurdo querer
liberarnos de él por nuestras propias fuerzas, desoyendo sus a
menudo ineludibles lecciones. Todos nosotros hemos de sufrir
nuestras propias tribulaciones y dificultades, de las que somos
más responsables de lo que creemos y hemos de aprender las
lecciones que comportan. Cuando aprendemos de lo que nos
sucede, deja de ser tan doloroso. Pero nadie debe perder la
esperanza ni desfallecer, pues la vida nos reserva un destino
luminoso si somos capaces de decirle simplemente SI.
Cuando le decimos SI a la vida, una cohorte de ángeles acude
enseguida a nosotros para socorrernos con sus virtudes. Cada uno
de los ángeles que veremos en el transcurso de este curso está
encarnando una VIRTUD a la que podrás apelar cuando te halles
en dificultades. No temas hacerlo. No estás haciendo magia ni
nada que se le parezca. Estás ejerciendo un derecho que tienes
desde el día en que naciste, o a lo mejor desde antes de nacer.
Verás con el transcurrir de los días, que lo lindo no es solamente
comunicarte con los ángeles cuanto te encuentres en dificultades,
sino el compartir con ellos también las cosas lindas que vas
viviendo, ya que hay ángeles de la alegría, del juego, del
optimismo, etc. Es inmensa la lista de los ángeles que puedes
invocar para que compartan tu vida contigo. Verás que ello te
brindará una sensación de plenitud y gozo mucho mayor en tu
vida, de lo que has podido disfrutar hasta ahora.
Todos los grandes maestros coinciden en que los humanos no
podemos luchar por nosotros mismos, con nuestras propias
fuerzas, contra nuestros defectos. ¡Y sin embargo debemos
hacerlo! Y es que la única forma de luchar contra un demonio es
invocando al ángel opuesto. Así de sencillo. No se trata de
concentrar más energía en los defectos, en los problemas, en lo
negativo. Hemos de ser capaces de volcarnos en lo positivo para
que lo negativo pierda fuerza.
De este modo, meditando en la virtud del ángel, en lo que
representa, vamos dejando que ella crezca en nosotros y
terminará eliminando el defecto. Meditando en un ángel concreto
iremos despertando en nosotros sus virtudes, sus características
positivas, y veremos cómo, de un modo mágico, éstas se
manifestarán en nuestras vidas.
REALIDAD Y FE
Al parecer existen dos métodos básicos para abordar un tema
como el de los Ángeles. El enfoque histórico puede dar sus frutos.
Se podría resumir como el método en que la realidad pesa más que
la fe. Ello nos permite, además, examinar los diversos árboles
genealógicos de las huestes angélicas, lo cual nos permite
asimismo remontarnos a los orígenes culturales específicos de
cada una de las especies.
En muchos casos descubrimos la prueba patente de la utilización
global de antiguas líneas de consanguinidad. Observamos cómo
los escribas de un grupo religioso concreto se limitaron a trasladar
a sus escritos los mitos más sustanciosos de las tribus
conquistadas o de las que les conquistaron. Ellos es mucho más
evidente en los eclécticos préstamos de los hebreos. Por la misma
razón, éstos pueden atribuirse el ser los introductores de los
Ángeles a escala auténticamente celestial.
Si aplicamos un método estrictamente histórico, podemos caer en
la gran tentación de llegar a la conclusión de que los Ángeles no
son más que una colección de fantasías exageradas de los santos
eruditos, lo cual podría ser cierto en muchos casos.
Existe, sin embargo, otro método que podríamos calificar de
sobrenatural. En éste, la fe pesa más que la realidad. De hecho, es
uno de los métodos que más utilizamos para abordar un tema
como el de los Ángeles sin realmente planteárnoslo. Tenemos una
serie de ideas preconcebidas, basadas en una tradición
ininterrumpida de la piedad popular que parece tener unas raíces
arquetípicas mucho más profundas que la mayor parte de las
religiones que se han perdido en la noche de los tiempos. Estas
concepciones arcaicas, bastante más antiguas que el
cristianismo, el Islam o el Judaísmo, parecen haberse reproducido
con los genes, o como mínimo tener una profunda ligazón con la
memoria colectiva.
El último enfoque es el del método científico. Aquí la ecuación que
se establece es más sutil. Se puede decir que la realidad crea la fe
o bien que, al observar un fenómeno a nivel científico, el
observador puede hacerse una idea de cómo funciona éste y de su
naturaleza. De todas formas, los científicos modernos han
descubierto que el mundo no es tan simple y que a menudo la fe
crea la realidad.
Los físicos cuánticos saben que, si esperan que una partícula
actúe como una onda, así será. Si esperan que actúe como un
punto, se acomodará de la misma forma a su idea. Esto se debe en
parte a que cualquier método de observación del mundo cambia
necesariamente nuestra percepción de él. Y es todavía más
fundamental la idea de que no podemos salir del universo para
observarlo. Todos formamos parte de nuestro propio experimento.
Este es un punto de mucha mayor importancia cuando nos
planteamos la observación de los Ángeles. No debe olvidarse que
no se puede dar vida al Ángel por su testigo. No existen pruebas
concretas y sustanciales que demuestran lo que ha visto y
experimentado el testigo. Lo demás forma parte del mito, la
leyenda y la especulación
TRABAJAR EN GRUPO
Si eres tan afortunada como para formar un pequeño grupo de
personas en sintonía que se reúnan para meditar y rezar, la ayuda
que podréis recibir será inmensa. Y también será inmensa la ayuda
que podréis dar a vuestros semejantes.
Os podréis reunir para enviar energía curativa, por medio del
Ángel, a personas enfermas. Podréis enviar energías de luz,
pensamientos de solidaridad, comprensión, amor fraternal y
desinteresado hacia lugares o personas.
Por ejemplo, hacia una persona extraviada, una persona acusada
injustamente, hacia un lugar en el que ha ocurrido una catástrofe
o un desastre natural, o hacia una nación en guerra.
Antes de iniciar la plegaria, lávense cuidadosamente las manos
(símbolo de la ablución ritual con la que había que acercarse al
templo). Después hablen entre ustedes para decidir sobre cómo
utilizar la energía y hacia quien dirigirla.
Después de esto, entrad por algunos minutos en silenciosa
meditación, fijando en vuestra mente la imagen del Ángel. Pedidle
con simplicidad que intervenga con sus Legiones para sanar,
aconsejar, proteger…
Terminad con una plegaria colectiva de acción de gracias.
Naturalmente esto no es sino un bosquejo básico; ustedes podrán
aportar vuestra propia iniciativa con todas las modificaciones que
consideren oportunas.
NOTICIA
En la madrugada del 2 de octubre de 1996 un recolector de basura
del barrio de Barracas notó algo raro en la bolsa de residuos
cerrada, que estaba a punto de lanzar al sistema triturador de su
camión.
La abrió. Encontró allí una bebita de 2,400 Kg . Que no tenía más
de cuatro horas de nacida. La llevó de inmediato a la maternidad
Sardá, donde, con amor y ciencia, la dejaron en perfecto estado de
salud a las 24 horas.
El hecho se hizo público y más de 200 familias se ofrecieron para
adoptarla. Al tener que anotarle en su historia clínica los médicos
coincidieron en llamarla Milagros.
El hombre que la halló es Miguel Ángel Vanderbergue, 42 años,
casado, dos hijos. Lloró ante los periodistas, de pura bronca y
emoción.
Miguel significa “¿Quién como Dios?”; Ángel significa “enviado de
Dios”. El hecho ocurrió el mismo día en que la Iglesia Católica
celebra – desde hace unos 300 años – el Día del Ángel de la
Guarda.
CLASE 2: LOS ÁNGELES A TRAVÉS DEL TIEMPO
Por Alexiis
Los Ángeles vienen a todos nosotros en variedad de formas.
Algunos los ven directamente, en persona, o en visiones o sueños.
Otros han sentido su refulgente presencia, o los han oído hablar o
cantar. Hay quienes los han experimentado como musas que los
inspiran creativamente. Y algunos, a lo largo de los siglos, han
dedicado su vida a estudiar a los Ángeles desde una perspectiva
puramente filosófica o teológica.
Además, de las informaciones sobre ángeles que contienen las
escrituras hebreas, el Nuevo Testamento y el Corán, cada una de
las tradiciones religiosas tienen una vasta literatura clandestina
sobre los seres celestiales, y sobre cómo establecer contacto con
los mismos.
Sin embargo, ahora estamos viviendo en otro momento de la
historia. Las tradiciones secretas son compartidas en la
actualidad por todo el planeta. Estamos en el umbral de un gran
cambio. Por una parte nos enfrentamos a un aparente desastre
global; por la otra hay potencial para la más gloriosa
transformación espiritual que nuestra especie haya visto nunca.
Parecemos estar más desequilibrados que nunca. Sin embargo,
también estamos más entretejidos globalmente, más abiertos,
interesados y evolucionados.
A esta altura de la aceleración personal y planetaria se están
descartando reglas previas y formas antiguas. El contacto con los
Ángeles, que solía requerir años de meditación y dedicación, está
ahora a disposición de todo el que lo busque, porque los ángeles
están más próximos a nosotros, y más dispuestos a trabajar con
nosotros, en un plano consciente, de lo que estuvieron en miles de
años.
Es obvio que los Ángeles están llegando cada vez a más personas,
trayendo el mismo mensaje: es hora de cambiar, hora de crecer,
de curar nuestras idas y nuestro bienamado planeta. Los Ángeles
no establecen contacto sólo con personas especiales o de un
modo secreto, sino que lo hacen abierta y gozosamente, trayendo
buen humor y buenas nuevas.
Si queremos entender plenamente la dimensión de los Ángeles,
debemos aceptar el supuesto de su existencia real. Los Ángeles
son reales en la misma mediad que este escrito es real. Podrás
objetar que a este papel lo puedes ver, sentir, que tiene
consistencia al tacto, que pesa, mientras que el Ángel no tiene
nada de esto y es del todo invisible…
También la fuerza de la gravedad es invisible y, sin embargo, es la
fuerza más importante en todo el universo. Determina la
estructura física de cada ser viviente, permite a los océanos
permanecer en sus abismos, al viento seguir una dirección y
mantiene en perfecto orden cada cuerpo viviente o inanimado. Y
sin embargo, no existe en nuestro actual nivel de tecnología un
instrumento capaz de medirla.
Sabemos que está, que existe, pero no podemos intervenir de
ninguna manera sobre ella; no conocemos ninguna de las leyes
que regulan su curso. Para la ciencia del 2000 la fuerza de la
gravedad continúa siendo un misterio, como los Ángeles; con la
diferencia de que, sobre los Ángeles, se han dicho mucho más
cosas.
Cada ser humano, ya sea bueno o malo, santo o pecador, dispone
de un Ángel custodio. Es una presencia real que desempeña un
cometido junto al ser hermano humano. El Ángel habla, nos
susurra ideas, propone cambios, sugiere la solución a cada uno de
nuestros problemas, nos trae intuición y sabiduría.
Susurra en nuestra mente, en ese momento privilegiado en el que
estamos resbalando de la vigilia al sueño, o también al
despertarnos, cuando se ha acabado el sueño pero aún no
estamos del todo lúcidos.
Las mayores intuiciones y revelaciones de nuestra vida, nos
vienen en esos momentos, sugeridas por nuestro “alter ego”, del
cual, con desdén, rechazamos la existencia. El Ángel habla y
nosotros estamos sordos, o más bien convencidos de haber
hablado nosotros o de haber encontrado solos la solución o la
inspiración.
Su ayuda nos llega en el silencio y en la tranquilidad, a menudo sin
reconocerla ni pedirla. Si, por el contrario, nuestra postura con
relación a él cambiase, se convertiría en una verdadera
colaboración.
Por lo tanto, el Ángel es, pues, una realidad, más para penetrar en
la profundidad de su ser, debemos comenzar por cancelar algunas
ideas preconcebidas que tenemos sobre él.
Antes que nada, abandonemos la idea de un Ángel con alas
emplumadas. Lo sé, es una imagen querida, fuertemente enraizada
en nuestra mente, será un lugar común pero es confortador. El
Ángel con sus bellas alas susurrantes como las de las palomas o
las de la gaviota, capaz de volar siempre y en cualquier lugar a
nuestro alrededor, de atravesar los cielos para alcanzarnos es,
pura y simplemente, una bella imagen, que nos ha ayudado quizás
a superar el miedo a la oscuridad, siendo niños, o el miedo a estar
en casa solos.
Tranquilízate, el Ángel de nuestra infancia ha existido, existe y
siempre ha estado junto a nosotros, jamás se ha alejado un metro,
ni siquiera cuando hemos olvidado o, peor, renegado de su
existencia.
Si queremos extender nuestro pensamiento y ver el Ángel de la
“virtud o cosa”, debemos imaginarlo carente de forma humana,
alada o no. El Ángel es energía, es puro espíritu, infinitamente más
ligero y sutil que el aire (que pede ser pesado y contaminado) o
que la misma luz.
El Ángel ES.
Esta representación no es fácil de comprender ni de aceptar, ni
siquiera hoy en que nuestra toma de conciencia está muy
avanzada.
Imagínate el nivel de evolución de la humanidad hace diez mil
años, en la época en la que presumiblemente se desarrolla la
narración bíblica. Los Ángeles se manifestaban con mucha
frecuencia a los hombres. Para hacerse visibles debían asumir una
forma que fuese comprensible a la inteligencia humana. Debían
ser creíbles y aceptables. No podían manifestarse en su verdadera
esencia, esto es, puro espíritu o energía del todo informe, y por lo
tanto no perceptible al ojo físico.
¡Quién hubiera dado crédito a una persona que nos dijera haber
dialogado con un “remolino de energía”! no le creeríamos ni
siquiera hoy, especialmente hoy.
El Ángel sabe que no debe atemorizar excesivamente al hombre y
que debe hacerse aceptar como criatura venida del cielo para
traer la palabra divina. En la imaginación popular ningún ser podría
surcar los cielos sin ser sostenido por las alas; ¡se aplastaría
contra el suelo!.
La pregunta es: ¿Qué aspecto tendría un ángel si pudiéramos
verlo? Es difícil responder. Los físicos encuentran el mismo
problema para determinar como es un electrón. ¿Es una partícula
o una onda? ¿Está en un solo sitio en un momento dado o en
varios? Lo mismo ocurre con los Ángeles. Su cuerpo existe en
varios sitios a un mismo tiempo o en todos ellos. ¿Cómo, pues, se
podría dibujar el retrato de un Ángel o tomarle una foto? No se
puede. Ellos en ciertas circunstancias dadas pueden retrasar lo
suficiente su energía como para hacerse visibles a nuestros ojos
físicos, pero lo hacen por nosotros.
Si nuestros sentidos sutiles estuvieran plenamente desarrollados,
como lo estarán en nuestra historia futura, podríamos comenzar a
verlos como seres de radiantes pulsaciones lumínicas. Esa luz no
es como la que proviene del sol, el fuego o una bombilla eléctrica.
Es una luz mucho más sutil, que todo lo penetra.
Los veríamos así, pero también los veríamos en muchos sitios
diferentes al mismo tiempo. Sería como sostener muchas
diapositivas de la misma persona contra una luz intensa, para
poder verlas a todas al mismo tiempo. En medio de esta
superposición de cuerpos se vería una intrincada trama de fibras,
como filigrana o, más correctamente, como los meridianos, esas
fibras de energía en flujo por el sistema de acupuntura de nuestro
cuerpo.
Algunas de esas fibras estarían dentro de su cuerpo, pero muchas
se extenderían también hacia fuera, sin tiempo ni espacio, hacia
todos los rincones del universo. Son esas fibras lo que algunos han
percibido como alas, así como es u luz lo que ha inspirado en otros
la idea de que tienen un halo.
Hay muchos tipos diferentes de ángeles, algunos se podrían
parecer a esferas multidimensionales; otros a rayos de luz,
espirales de luz, conos de luz, y el tamaño variaría desde una
mota hasta una galaxia. Aunque su tamaño es filtrado por nuestras
percepciones, guarda alguna relación con su función y su
naturaleza. Cuanto más grande parecen, más colectiva es su
función. Así, algunos de los que llamamos “seres superiores” se
nos presentarán como más grandes.
Los ángeles nos vigilan; esa es claramente, una de sus funciones.
Pero también se nos revelan, expandiendo gradualmente nuestra
visión del mundo para incluir un universo más grande, tanto en el
plano interior como en el exterior. Nos ayudan a ver que no
estamos solos y a la deriva en un cosmos vasto y desierto, como
simples grupos de moléculas reunidas al azar, sin ton ni son ni
propósito.
Todos somos una parte de esa expansiva oleada de conocimiento,
y la historia de esta ola es parte de nuestra herencia espiritual
global. No pertenece a los miembros de ninguna religión, raza,
credo o sexo en particular, sino a toda la humanidad.
Es importante destacar que los sufíes hayan reconocido a los
ángeles como amigos bienamados. Los sufíes fueron los místicos
del mundo islámico, quienes veían a los ángeles como compañeros
del corazón, reflejos de Dios, el Bienamado. En su obra
encontramos una reconciliación del conflicto entre quienes ven a
los ángeles como seres externos y quienes los consideran
aspectos de nuestra alma o Yo Superior. Cuando comprendemos
que es nuestro ángel, nuestro verdadero yo, el compañero de
nuestra alma, quien nos conduce hacia Dios, ya no importa que el
ángel esté dentro o fuera: la paradoja ha sido superada. Y se inicia
una nueva era de relaciones entre las dos especies.
LA IMPORTANCIA DE ESCRIBIR
Conviene que tengas un cuaderno especial para anotar los
distintos mensajes y conversaciones con tú ángel. Tal vez quieras
usar también una birome especial, algo que destaque y diferencie
estos elementos de los comunes.
Por sencillo que esto parezca, otorga respeto a tu encuentro con
tu ángel y te ayuda a pasar de la conciencia ordinaria a la
angelical.
Comienza por fechar cada mensaje que recibas, y cuando la
comunicación haya terminado, convendrá que le pongas un título
breve, resumiendo el tema. Esto te ayudará a recordar los puntos
principales de cada transmisión y te facilitará su búsqueda más
adelante.
Uno de los motivos por los que destaco la importancia de anotar
los mensajes angélicos es que, en un principio, tenderás a
desechar lo que surja como invento tuyo o producto de tu mente.
Al anotarlo preservarás las palabras para poder, más adelante,
distinguir claramente la voz de tu ángel. Escribir fija esa frágil
conexión y te proporciona un registro de tus relaciones a medida
que se desenvuelven.
El releer las transmisiones en otro momento enriquecerá tu vida
con el amor y la claridad que caracteriza a la voz angélica.
Además, cuando los observes desde cierta distancia te asombrará
lo acertado y esclarecido de esos mensajes.
Para hablar con tus ángeles no hace falta meditar durante veinte
años en la cima de una montaña. Los diferentes ejercicios te
preparan para hacerlo, te ayudan a tornarte receptiva y dispuesta
a aceptar, a experimentar sentimientos de compasión, ternura,
profundo entendimiento y placer.
Los ángeles nos conectan con nuestra más elevada fuente de
conocimiento: el YO Superior, ese aspecto de uno mismo que tiene
conciencia de Dios. Es amante, pero neutral; compasivo, pero no
sentimental. Existe en cada uno de nosotros, aunque muy pocos
pueden mantener estados de conciencia de Dios por períodos
prolongados. Pero muchos de nosotros lo entrevemos
ocasionalmente, gracias a Dios. Lo suficiente para saber que
forma parte de quienes somos. Y trabajar con los ángeles ayuda a
traer ese Yo Superior.
La escritura no es el único medio de comunicarte con tu ángel.
Para algunas personas puede no haber palabras, sino un
movimiento de sensaciones, colores, imágenes y hasta música.
Toma nota o dibuja lo que aparezca. Como quiera aparezca la
información, debes estar preparada para registrar lo que recibas.
Escribir o dibujar es un reconocimiento, una aceptación de lo que
se te ha dado. En este aspecto los ángeles se parecen mucho a
nosotros, los humanos: cuando se los reconoce, les encanta dar
más.
Recuerda que “ángel” significa “mensajero”. Lo que surja a través
de ti será un mensaje de los ángeles, ya aparezca en forma de
palabras, imágenes, música o sentimientos. Puedes imaginar a los
ángeles como algo externo, como otra forma de vida, o como algo
interno, un aspecto de tu Yo Superior. De un modo u otro, las
técnicas para comunicarse con ellos funcionarán del mismo modo.
Así como no hay arriba y abajo en el espacio exterior, tampoco
hay dentro ni fuera en el reino angelical. Todo está vinculado.
Acércate a los Ángeles con un sentido infantil del juego y la
diversión. Si alguno te parece extraño y hasta ridículo, no importa.
Estás en un viaje de descubrimiento que revelará tu propio
potencial de profunda y amorosa comunicación, no sólo con los
ángeles sino con todas las personas de tu vida.
DIARIO DE ÁNGELES
A fin de ayudarte a definir tus mentas, aspiraciones y deseos más
profundos, y con ello descubrir cómo los ángeles pueden contribuir
a la creación de una energía positiva que te acerque a ellos, es
conveniente comenzar un diario de ángeles, el cual se convertirá
en tu cuaderno de trabajo con el fin de llegar a comprender tus
objetivos y visualizar tu futuro, de la misma forma en que
aprenderás a centrarte en lo que deseas en vez de preocuparte por
lo que todavía no has conseguido.
Los Ángeles poseen formas muy creativas para hacerte saber lo
que se requiere para llevar a cabo tu misión fundamental. La clave
es reconocer los indicios que demuestran que los ángeles trabajan
o juegan para ti a través de tu Ser Superior (o de tu propio Ángel
de la Guarda ). Estos indicios incluyen: la paz del espíritu,
sentimientos de esperanza, golpes de suerte y encuentros
favorables. Estos síntomas confirman que te encuentras en el
buen camino y que los conductos que te comunican con tu ángel
se hallan abiertos y sintonizados con la dicha radiante del
universo.
En tu diario podrás liberar tu imaginación de la trampa de la
severidad. Si te sirves de él podrás desafiar, aceptar y alcanzar la
galaxia de tu imaginación. Tu imaginación es tu línea directa con
Dios. Si cultivas y haces producir tu imaginación, te salvarás del
tedio y una vez más entrarás en sintonía con tu intuición.
Utiliza tu diario como una agenda que te enumere las maneras de
tomarse la vida tan a la ligera como los ángeles y te recuerde que
debes ser menos seria en la vida. Sigue en tu diario la pista de
todo lo que descubras sobre la dicha y la liviandad. Anota los
proverbios y extractos de los libros y artículos que te inspiren.
Sigue de cerca todas las experiencias de los ángeles, sus
sincronicidades y tus pensamientos sobre ellos. Utiliza este diario
para descubrir otras dimensiones de tu sentido del humor y tu
liviandad mediante la conciencia angélica.
Verás como puedes trabajar o jugar con los ángeles para adquirir
un nuevo conocimiento de ellos, proceso por medio del cual
descubriremos que la felicidad radica en nosotros y no en nuestras
circunstancias. Sabrás cómo los ángeles pueden guiarte y
asistirte cada día de tu vida.
Piensa por un momento que la vida es un experimento que tiene
por meta la revelación. Tú sola no puedes llegar a ella. La
revelación es la facultad de obtener oportunidades valiosas por un
mero accidento. Es más factible que casualidades de esta índole
ocurran cuando tu vida tiende más a realizar experimentos
espirituales que a experimentos físicos o tangibles.
Quizás nosotros mismos iniciamos el experimento antes de nacer
buscando a los padres adecuados, los posibles lugares y demás
oportunidades para nuestro desarrollo, con el fin de que nuestros
cuerpos evolucionen y crezcan de acuerdo con las pautas
establecidas en nuestro experimento.
Es probable que nos pongamos el listón muy alto, más de lo que
nos imaginamos cuando realmente llevamos a cabo el proceso. Un
aspecto positivo de este experimento radica en que se trata de
algo muy propio y personal en donde tú puedes cambiar las reglas,
traspasar los límites, batir nuevas marcas a cambiar totalmente el
curso de los acontecimientos, porque dispones de libre albedrío.
Otra parte positiva respecto al experimento de desarrollo es la de
poseer ayudantes invisibles de la divina providencia, que son los
que te recuerdan cuáles eran tus metas al inicio de la experiencia.
Siempre se encuentran allí para recordarte, mediante su
inspiración, lo maravillosa y fantástica que eres. Estos ayudantes
invisibles son los Ángeles.
La vida no es un experimento tan serio, sino uno más ligero,
optimista y lleno de humor. Si atraes a ángeles a tu vida y a tu
conciencia, experimentarás la felicidad y el humor radiante del
universo.
CONOCE A TU ÁNGEL
Te daré por separado un ejercicio muy importante, sobre todo la
primera vez que se efectúa. En este caso visualizar al propio Ángel
significa entrar efectivamente en contacto con él. Significa abrir
de nuestra iniciativa aquella puerta detrás de la cual el Ángel ha
estado siempre exiliado.
En los planos sutiles, existen barreras tan sólidas como en los
planos de lo físico. Un pensamiento negativo crea una pared en el
plano astral, insuperable para las criaturas que aquí viven y
trabajan. Viceversa, la apertura mental y la disponibilidad abren un
camino que podrán recorrer para llegar hasta nosotros.
La visualización, en realidad es una técnica para hacer descender
la sustancia de los planos superiores hacia los vehículos
inferiores. Es una verdadera técnica de transmutación.
El ejercicio completo para la visualización del propio Ángel hay
que ejecutarlo en sus detalles sólo la primera vez, después será
suficiente hacer volver a la mente su presencia y el Ángel estará
cerca de nosotros.
Recordemos, además, que el Ángel es armonía y belleza,
dispongámonos mentalmente en la mejor situación de serenidad
física y mental.
En la visualización, la primera imagen que aparece es la más
importante, la que será utilizada como referencia cada vez que se
quiera volver a llamar al Ángel de la muerte.
En el momento en que leas las instrucciones, hazlo con la máxima
serenidad y atención, pues esta primera lectura es ya una
meditación. Las imágenes se formarán en tu mente en el momento
mismo en que leas la palabra escrita. Esas imágenes son reales.
Si logras visualizar durante la lectura, habrás obtenido el mismo
resultado de la meditación. El Ser que habrás visualizado a libro
abierto será el que retorne, cada vez que lo llames con tu mente.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA NRO. 1 – Conoce a tu ángel
Antes de leer lo que sigue, tranquiliza tu espíritu y prepárate
exactamente como si debieses meditar con los ojos cerrados:
1) Siéntate cómoda y relajada.
2) Efectúa tres respiraciones lentas y profundas.
3) Visualiza un gran cielo azul nocturno. Imagina que
estás al aire libre en una espléndida noche estival. Estás
observando el cielo nocturno de un azul intenso, tachonado de
estrellas. Todo en torno tuyo es serenidad y paz, envuelto por el
color de la noche.
4) Fija tu atención observando las estrellas, míralas,
busca con calma, contando por lo menos hasta siete. Parecerá
que las estrellas huyen o desaparecieran de tu visión; no te
preocupes del resultado, no estás compitiendo con el tiempo.
Puede ser suficiente un minuto o diez, utiliza el tiempo necesario.
5) Observa ahora atentamente una sola estrella. Aíslala
de las otras y mira cómo resplandece en el cielo nocturno.
Lentamente es punto luminoso se mueve. Atraviesa el cielo y baja
hacia donde estás.
6) Según se va acercando se vuelve cada vez más
grande y luminosa. Su luz alumbra el cielo nocturno, se ha vuelto
ahora como un gran meteoro luminoso.
7) Continúa observando esta transformación. En el
interior de esta luz se entrevé una figura. Obsérvala atentamente
mientras se va dibujando su silueta: es tu Ángel.
8) Presta mucha atención a esta criatura. Anota
mentalmente cada uno de sus detalles. Imprímela bien en tu
mente y en tu corazón. Es tu Ángel.
9) Sonríele y camina a su encuentro con las manos
tendidas. Él vendrá hacia ti envolviéndote completamente con su
luz. Serás todo uno con su luz.
10) Entre tu realidad y la suya se ha establecido un
contacto. Mantente mentalmente en su luz, mientras que logres
visualizarlo, podrás comunicarte con él, podrás hablarle. Antes
que nada, dale las gracias por haber respondido a tu llamada.
11) Pídele ayuda y protección. Pídele que se quede a tu lado
y que vuelva cuando tengas necesidad de Él.
12) Mantén este contacto vivo en tu mente, no será difícil.
La sensación es tan agradable que difícilmente tenderás a
abandonarla.
13) Manifiéstale tu amor y tu gratitud. Usa las palabras que
surgirán directamente de tu corazón. No busques un lenguaje
sofisticado. Háblale como hablarías a tu imagen reflejada en un
espejo.
14) Prométele la asiduidad de tu pensamiento y la
autenticidad de tu amor. El Ángel es verdad y pureza además de
energía.
15) Salúdale con afecto y gratitud y déjale volver a su cielo
azul, no lejos de ti. No estará nunca tan lejos como para no poder
escuchar tu llamada a intervenir.
CUENTO DE ÁNGELES
Tres Ángeles estaban preocupados por esconder a Dios en alguna
parte, para preservarlo de las maldades del hombre.
Uno de ellos dice: “el mejor lugar para esconderlo es en el fondo
del mar”. Pero el segundo le contesta: “no, porque el hombre es
capaz de inventar un submarino que llegue hasta allí y pretenderán
dañarlo. Mejor guardémoslo en la estrella más lejana”.
“Tampoco”, dice el tercero, “también el hombre puede inventar
una nave espacial que alcance esa estrella para dañar al Creador.
El mejor lugar donde podemos esconderlo es en el corazón del
hombre”.
Y los otros le preguntan: “¿y qué puede pasar si el hombre
encuentra a Dios en su corazón?”. El tercer ángel con mucha paz,
les dice:
“Si el hombre encuentra a Dios en su corazón, también va a
encontrar el amor. De esa manera podrá compartir ese amor con
todos los demás hombres y ya nadie podrá dañar a Dios ni querrá
hacerlo”.
CLASE 3: ENCUENTRO ANGÉLICO
Por Alexiis
Debemos examinar profundamente cualquier encuentro de tipo
espiritual para constatar si se trata realmente de un encuentro
angélico o no. A fin de ayudar en esta evaluación quiero mencionar
unos cuantos puntos que es preciso tener en cuenta.
1) Los encuentros con ángeles no nos dejan una sensación de
ansiedad ni temores indefinidos.
Los ángeles son seres de luz; viven su vida plenamente en paz y en
el gozo de saber que están actuando en untado de acuerdo con su
naturaleza. No se limitan a presentarse ante nosotros, entregarnos
su mensaje y desaparecer dejándonos con miedo y ansiedad. Por
lo menos no lo hacen sin dejarnos la solución para nuestras
ansiedades. Dios es la certidumbre definitiva, la afirmación de
toda bondad; las inspiraciones que nos llegan de Dios, ya sea a
través de sus ángeles o por cualquier otro medio, son
completamente positivas y concebidas para nuestro mayor
beneficio. Por supuesto, tales mensajes no son toda dulzura y luz.
Pero, por muy duro que nos resulte recibirlo, siempre trae amor,
siempre es positivo y claro.
Un verdadero mensaje de los ángeles nos deja con una sensación
de confianza, para nada ansioso. No importa que el mensaje sea
gozoso o cargado de íntima sobriedad, siempre sentiremos una
gran confianza interna en el sentido de que el contenido del
mensaje nos será de provecho, es adecuado para nosotros y
armoniza con lo que, en lo más hondo del espíritu, sabemos qué
son las cosas correctas y sinceras.
En otros casos, el mensaje podrá aumentar nuestra comprensión
de lo que somos y para qué estamos en la tierra, porque nos
conduce hacia lugares más profundos de nosotros mismos, en
corazón y en espíritu, pero aún en un caso así, al final siempre
sentimos una confianza absoluta y plena de que el mensaje es
verdadero.
2) Los ángeles no nos dejan confundidos
San Pablo hizo notar que “Dios es un Dios de orden, no de
confusión”. Los ángeles llegan a nosotros provenientes de Dios.
¿Sería entonces posible que Dios se tomara el “trabajo” de enviar
a un mensajero celestial con capacidad para revestir la forma que
se considerase necesaria para comunicarse,.. y luego se limitara a
dejarnos un mensaje confuso?
No. Por supuesto, eso no quiere decir que Dios pase por alto
nuestra mente humana. Lo que hemos de hacer es pensar en un
mensaje angélico, actuar en consecuencia, y hacer que forme
parte de nosotros antes de que podamos aprovecharlo. Sin
embargo, según podemos ver, la confusión existente en nuestra
sociedad y en nuestras propias vidas, no estamos viviendo del
todo y a la perfección en la luz, puesto que en tal caso ya no
existiría el desorden y mucho menos el caos. Cuando uno de esos
mensajes está lleno de incoherencias, elaborado con señales
confusas, es muy posible que haya surgido de nuestra propia
mente.
3) Los ángeles no intentan obligarnos a nada.
Cuando los ángeles llegan a nosotros trayendo un mensaje, ese
mensaje es de Dios; no se trata de mensajes de los propios
ángeles.
Cuando recibimos un mensaje que, a nuestro entender, puede ser
angélico en su origen, y tan perentorio que nos sentimos
impulsados a cumplirlo sobre la marcha, o cuando consideramos
que no nos queda otra elección o incluso que, en caso de no
cumplir el mandato, sobrevendrá un castigo, entonces hay que
dudar de que se trate de un mensaje proveniente del cielo.
Uno de los aspectos más preciados de la naturaleza humana es el
libre albedrío, la capacidad de que estamos dotados para elegir
según sea nuestra voluntad entre lo malo y lo bueno, o
sencillamente lo que consideremos que sea más conveniente para
nosotros.
Los impulsos que provienen de Dios, ya sea en forma directa o
durante el transcurso de nuestra vida, están destinados a
ayudarnos para que podamos hacer lo bueno, lo inteligente, y lo
que contenga amor. Dios nos ha creado como seres que pueden
elegir, y que se sienten satisfechos por el hecho de poder hacerlo;
por lo tanto, Dios no ha de forzarnos en modo alguno, y mucho
menos a través de mensajes llevados por los ángeles.
Cuando los ángeles llegan a nosotros con un mensaje que
compromete nuestra mente o nuestra voluntad, siempre está
destinado a dejarnos con la necesaria libertad para elegir.
4) Los mensajes angelicales llaman la atención hacia el que los
envía y no hacia el mensajero.
¿Se te ha ocurrido pensar por qué razón los ángeles se presentan
con más frecuencia bajo la apariencia de seres humanos comunes,
para nada celestiales, criaturas apenas metidas en un cuerpo que
algunas veces tenemos el privilegio de ver? Creo que es así
porque no quieren que nos fijemos en ellos más de lo
indispensable, sino en el mensaje que nos traen y en Aquel que lo
envía.
Siempre que recibamos un mensaje que de alguna manera no nos
incite a aproximarnos más a Dios – es decir, a rezarle o
agradecerle, ya sea en voz alta como estableciendo una
comunicación sin palabras -, será conveniente que echemos un
vistazo a nuestro interior y nuestra capacidad creativa como
posible fuente del mensaje.
Si la figura del mensajero aparece tan opaca entre nosotros y el
mensaje (o quien nos lo envía) como para que sólo podamos verlo
en él, entonces ese mensajero no es un ángel. Es necesario
subrayarlo constantemente, los ángeles nunca se interponen en el
camino. No quieren convertirse en el centro de nuestra atención
durante más tiempo del indispensable para entregar su mensaje o
hacer aquello para lo cual han sido enviados.
5) Examinar siempre los frutos de cualquier encuentro angélico o
de todo mensaje que se le presente, tanto en su vida, como en la
vida de los suyos
Creo que Jesús lo expuso con toda claridad cuando recordó que
“por el fruto se conocerán los árboles, pues un buen árbol siempre
tendrá que dar buenos frutos….” Un encuentro angelical
proveniente de Dios y no de la propia imaginación siempre tiene
que producir buenos frutos, resultados tangibles.
Desde luego, cuando nuestro propio anhelo de encontrar a Dios
nos lleva a imaginar más de una cosa, más de lo que ofrece la
realidad, también encontraremos buenos frutos. No somos troncos
muertos, ni mucho menos; somos criaturas extraordinarias,
hermosos seres, y tengo la certeza de que cualquiera de nosotros
tiene que haber producido alguna vez un puñado de dátiles o de
jugosas aceitunas. Pero si tropieza con alguna negatividad dañina
– es decir, malos frutos – como resultado de un encuentro con un
ángel, con toda sinceridad tengo mis dudas de que se trate de uno
de esos encuentros.
6) Poner a prueba todo aquello que parezca ser un mensaje
angélico pero esté en contracción con lo que tienes por cierto,
sabio y pleno de luz y amor
Otra forma de poner a prueba la realidad de un encuentro angélico
consiste en examinar muy a fondo el contenido del mensaje, y
también lo que el portador dice y hace. Los ángeles son enviados
de Dios, cuyas palabras dirigidas a nosotros siempre han de estar
colmadas de luz, gozo, paz, sabiduría, amor, coraje y confianza.
Por lo tanto, las palabras que nos digan los ángeles deberán estar
siempre en condiciones de conducirnos hacia un amor más
grande, hacia la alegría y la confianza. Lo mismo pasa con los
hechos de los ángeles, que nos conducen hacia la luz, la paz y
todas las cosas buenas que provienen de Dios.
Si un ser que se aparece en una visión ordena que alguien le
encienda velas todos los días, o de algún otro modo tratar de
dirigir la atención del que recibe el mensaje hacia los mismos que
lo traen, entonces tendremos la obligación de examinar mucho
más de cerca todo lo que se relacione con la autenticidad o no del
mensaje. Hemos de tener siempre en cuenta que los ángeles no
atraen hacia ellos más atención de la que consideran necesaria.
7) Todo encuentro angélico nos cambia mucho o poco, pero
siempre para mejor.
Siempre que Dios llega a nosotros a través de sus ángeles nos
resulta imposible no cambiar de alguna manera muy sutil. Es
posible que el encuentro nos sirva para despertar un interés
acerca del reino espiritual que jamás habíamos tenido, o por lo
menos alguna curiosidad en ese sentido.
Quizás el encuentro nos haga penar en lo afortunados que hemos
sido y nos impulse a sentir más piedad y más sentido de
solidaridad con los más necesitados y menos venturosos. Es
posible que nos haga comprender lo valiosos que somos a los ojos
del cielo, cuán maravillosos somos, qué gloriosas son todas las
creaciones de Dios.
Tal vez alcancemos a oír una vocecita que nos trae la certeza de
que Dios nos ama, tal como tantas veces ocurre cuando un ángel
acude a rescatarnos de una situación difícil o peligrosa.
Del modo que sea, siempre hay allí un resto de gracia, como un
fertilizante programado para actuar en el momento debido,
destinado a permitirnos crecer. O hay encuentro con los ángeles
pensado para dejarnos tal como estábamos, sea donde fuere que
hayamos estado. Si no podemos crecer un poco, o por lo menos
experimentar la necesidad de crecer (lo hacemos, ya que, después
de todo, siempre tendremos el libre albedrío para crecer o no),
¿cómo podremos decir que nos hemos encontrado con un ángel?
8) Los encuentros con ángeles no pueden tener consecuencias
perjudiciales para quienes nos rodean
Esto no quiere decir que todos deban creernos cuando les
hablamos de nuestros encuentros con los ángeles. Pero sí
podemos confiar en que la misión angélica significa para nosotros
– y para quienes nos rodean y a quienes amamos – nada más que
amor y paz.
En ocasiones las reacciones de los que están junto a nosotros, en
cuya buena voluntad creemos, pueden servir de mucho para
ayudarnos a determinar si en realidad hemos sido tocados por un
ángel. Cuando los demás le digan que está procediendo de manera
ajena a su carácter habitual, y no precisamente para mejor sino
más bien todo lo contrario, entonces convendría ponerse a pensar
seriamente en cómo seguir la pista a sus actos hasta llegar a la
experiencia. Si lo consigue, cuídese antes de atribuirlo todo a un
mensajero celestial.
9) Todo ser al que podamos convocar, ya sea por medio de ritos o
sin ellos, probablemente no sea un ángel.
Conviene no olvidar que los ángeles son seres soberanos, dentro
de los límites marcados por su servicio hacia nosotros y para con
la Divinidad. No se trata de seres a los que podemos dominar a
voluntad.
Jamás podríamos convocar a un ángel para que apareciera ante
nosotros y ni siquiera para que nos hablara, ya sea merced a
nuestra propia energía o reuniendo a un grupo dispuesto a aunar
voluntades, como tampoco utilizando artefactos tales como la
tabla Guija o las cartas de Tarot.
Jamás se podrá forzar a uno de esos seres. Los propios ángeles se
encargarán de hacer saber cuándo consideran que corresponde
presentarse, y ellos entienden que deben hacerlo sólo cuando Dios
les comunica que el momento es el adecuado.
*****
ÁNGEL DE LA GUARDA
Cada persona en la Tierra tiene asignado un ángel de la guarda.
Cada ser humano, independientemente de sus creencias, aspecto
físico o condición, tiene el privilegio de poseer un ángel de la
guarda. Está contigo siempre, vayas donde vayas, hagas lo que
hagas. Tu ángel de la guarda ha estado siempre contigo incluso
cuando decidiste venir a l mundo en tu forma actual de ser
humano. También recuerda y también tiene en cuenta las metas
que te has marcado en la vida, y tampoco olvida las aspiraciones
que yacen en tu subconsciente.
Seguro que recordarás alguna situación de peligro en tu vida de la
que podrías haber salido gravemente herida y que una fuerza
invisible te condujo a la salvación. Quizás no hayas tenido una
experiencia así, pero habrás leído u oído de alguna similar. La
mayoría de los que conducimos un auto, especialmente por las
carreteras, conoceos la existencia de ángeles de la guarda. Varias
veces habrás visto coches al borde de un accidente que,
empujados por una extraña fuerza, han evitado una colisión en el
momento preciso.
Cuando uno resulta gravemente herido y alguien acude a salvarle
la vida en el instante preciso, éste último generalmente va porque
“algo” le ha indicado que fuera. El ángel de la guarda del herido ha
ido a buscar al ángel de la otra persona y le ha transmitido la
llamada de socorro. Fundamentalmente, se sabe que los ángeles
de la guarda nos vigilan y protegen en cada uno de nuestros
movimientos.
¿Por qué pues no intentamos llegar a conocer a nuestro ángel de
la guarda? Tu ángel de la guarda puede ayudarte de muy distintas
maneras, aparte de salvarte de accidentes de coche o de daños
físicos. Cultiva una profunda relación con tu ángel de la guarda. Le
puedes pedir sabiduría y clarividencia en los momentos más
confusos de tu vida. También puedes conseguir que tu ángel
establezca contacto con los ángeles de la guarda de tus
amistades para que así puedan comentar entre ellos tus
relaciones.
Haz caso de tu intuición; ésta irá en aumento si estás en armonía
con tu ángel. Ten en cuenta que los mensajes de advertencia y
consejo que recibes de tu ángel de la guarda llegan a ti gracias al
conocimiento profundo de tu intuición. ¿Has dejado alguna vez de
hacer algo porque de repente has tenido la sensación de que iba a
ser un error, dándote cuenta más tarde de que si lo hubieras
hecho, los resultados habrían sido desastrosos?
Sé creativo con tu ángel de la guarda. En tu intimidad, compórtate
como el niño que tiene un amigo y confidente invisible. A los
ángeles les encanta. Se sabe que los niños ven y hablan con sus
Ángeles. Esto sucede antes de que puedan expresar aquello que
ven con exactitud, pero hay algunos que recuerdan cuando podían
ver y hablar con su ángel de la guarda.
En determinados periodos del desarrollo de un niño sus ángeles de
la guarda llaman a sus ayudantes. El ángel suele necesitar ayuda
cuando el niño cumple los “terribles dos años” de edad. Después
de que todo haya vuelto a su cauce (esto depende del niño), no se
precisa de ayuda extra hasta que el niño pase a la adolescencia y
comience a conducir. En este momento, algunos jóvenes disponen
de un ejército de Ángeles de la guarda, pero la mayoría de ellos
cuentan por lo menos con dos Ángeles que trabajan horas extras
para protegerlos durante esta etapa tan arriesgada. A los veinte
años, edad en que los jóvenes son conscientes de que no son
indestructibles, la ayuda angélica ya no es tan necesaria. Más
adelante en la vida la ayuda extra variará según las necesidades.
Un gran número de seres humanos sufre a lo largo de su vida y
esto hace que se produzca una regresión en su crecimiento
espiritual, porque se sienten profundamente desdichados. En el
subconsciente de estas personas existe la idea de suicidio cuando
tienen que reaccionar o tomar decisiones importantes en la vida.
Los ángeles se sienten frustrados cuando deben asistir a estos
infelices. Es obvio que los Ángeles no participarán de esta
infelicidad. Por lo tanto éstos sólo pueden esperar a que estas
personas decidan dejar de sufrir y se produzca así una
transformación. Estamos dotados de libre albedrío, así que, si
queremos sufrir, o creemos que esto es lo apropiado, es problema
nuestro.
A veces creemos que los ángeles están de vacaciones. Algo que
creemos que ni Dios ni nuestro ángel de la guarda lo permitiría,
ocurre. Uno de los grandes misterios de la vida es entender por
qué a personas buenas les acaecen desgracias y, en cambio,
malas personas tienen suerte en la vida. Podemos elucubrar al
respecto y encontrar respuestas tales como el karma y a otras
tantas lecciones que debemos aprender. Pero nunca se puede
responder de manera satisfactoria a la pregunta de por qué existe
la injusticia en el mundo. Nuestros ángeles de la guarda nunca se
van de vacaciones, pero cuanto más positivos y optimistas
seamos, más fácil les será protegernos y darnos sustento.
Así pues, llénate de esperanza, confianza y fe, porque tu ángel de
la guarda siempre se ocupará de ti. No te preocupes por el
mañana, sé feliz por ser quien eres y da gracias a tu ángel de la
guarda. Ten siempre presente que él es el mismo hoy, que ayer y
que mañana. El quiere recordarte que en estos momentos estás
viva y que, te guste o no, esto es un hecho.
Tu ángel te vigila y controla cada uno de tus pasos, esperando
siempre un progreso. Ya sea de la desgracia a la normalidad, de la
normalidad al bienestar o del bienestar a la felicidad absoluta; tu
ángel siempre quiere llevarte a un escalón superior. Estará
siempre a tu lado para recordarte el importante papel que juegas
en este planeta tan concurrido.
La costumbre católica de recitar la oración del Ángel de la Guarda
puede ayudarte a sentir la presencia de tu ángel:
Ángel de la Guarda , dulce compañía
No me desampares ni de noche ni de día.
Las horas que pasan, las horas del día,
Si tú estás conmigo serán de alegría.
No me dejes solo, sé en todo mi guía
Sin ti soy chiquito y me perdería.
Ven siempre a mi lado, tu mano en la mía,
Ángel de mi guarda, dulce compañía.
*****
¿QUIÉN SOY YO?
Conocerse a sí mismo no es por cierto tarea sencilla, pero sí
esencial, siempre que nuestro deseo sea llegar a aprender cómo
ponernos en contacto con nuestros ángeles. Ellos están
observándonos con muchísima más precisión que nosotros
mismos. Pueden recordar cada una de nuestras aspiraciones. Esto
es algo que jamás podríamos igualar, pero, en cambio, podemos y
debemos tratar de recordar todo cuanto hemos hecho en este
mundo. Llevar a cabo una especie de autobiografía mental.
Para preparar esas memorias, o como se las quiera llamar, tendrás
que disponer de algunos momentos particularmente calificados
del día o de l anoche, aquellos en los cuales nuestros procesos
mentales no se ven perturbados por nada y por lo mismo se
muestran más activos, ya que éste será un ejercicio de la mente y
la voluntad.
Elije una habitación tranquila o un espacio abierto, con tal de que
allí se produzca el menor número posible de distracciones. No
pongas ninguna clase de música, puesto que este ejercicio ha de
ser una entrega muy seria y de total concentración. Escoge
también una silla cómoda o adopta una postura recta y alerta, de
ningún modo relajada ni carente de un enfoque definido.
Tómate unos minutos antes de acostumbrarte al ámbito que haya
a tu alrededor, que serán aprovechados asimismo para expulsar de
tu mente toda posible preocupación. A renglón seguido, deberás
expresar lentamente una breve oración implorando ayuda y
cooperación. Se elevará esa plegaria a la Altísima Fuente que
cada no reconozca como existente fuera de nosotros, diciendo
algo similar al o que sigue:
“Humildemente trato de saber de mí cuanto pueda saber: quién
soy, de dónde provengo, hacia dónde voy, y qué es lo que deberé
hacer en éste mi viaje por este mundo. Pido ayuda y
esclarecimiento para comprender qué significa ser humano, qué
significa ser yo. Doy gracias por el conocimiento e iluminación que
necesito para hacer esto.”
Después, permanece sentada alrededor de un minuto y formúlate
esta pregunta: “¿Quién soy?”. Y a partir de entonces empieza a
contestar, con todos los detalles de que seas capaz, todas las
conexiones y recuerdos posibles. No hay respuestas correctas o
equivocadas; cualquier cosa que “seas” es correcta. Intenta
establecer todas las relaciones, todas tus cualidades y defectos,
cada experiencia pasada.
Las afirmaciones que se hagan acerca de quiénes somos tendrán
que contener la mayor exactitud posible. Si se trata de una
cualidad que forma parte de nuestra vida, si es una esperanza que
se abriga para disfrutar durante la vida, si forma parte del pasado
o del presente, todo eso también deberá mencionarse.
Cuando hayas terminado – cosa que puede demandarte horas e
incluso varias sesiones por el estilo – da gracias por todo lo que
eres, lo que has hecho y lo que desearías ser. Para entonces, lo
más probable es que hayas expresado al menos un millar de
declaraciones acerca de quién eres, y te percatarás de cuán
complicado es, y con cuántas otras vidas, las vidas de otros, has
tenido que ver. Tus ángeles acudirán en tu ayuda, porque es
importante para ellos que tu propia autoconciencia se acreciente.
Este ejercicio sólo deberás realizarlo una vez, siempre que le
concedas el tiempo y la atención que realmente merece. No
obstante, podrás repetirlo en caso de que quieras agregar más
detalles a tus propias apreciaciones respecto de lo que eres.
*****
INVOCACIONES Y ORACIONES
Voy a darte una serie de oraciones e invocaciones provenientes de
las más diversas fuentes.
Muchas de ellas proceden de los libros de Hodson que, como ya
hemos visto, tenía mucha familiaridad con los Ángeles.
Elegí aquella que más se acomode a tu modo de ser, repítela y, si
es posible, fotocópiala y divúlgala. Así te convertirás en
colaboradora activa en la construcción del famoso puente entre
nosotros y Ellos.
Pero casi tengo la certeza que, si has llegado en tus estudios a
esta parte, ello significa que, desde hace ya mucho tiempo estás
trabajando en la construcción de aquel famoso puente, mucho más
de lo que tu memoria logre recordar.
*****
ORACIONES
A los Ángeles Sanadores
¡Os Saludo, Devas de la sanación!
Venid en nuestra ayuda.
Verted vuestra energía curativa
Sobre este hermano nuestro.
Colmad cada célula de fuerza vital.
Dad a cada nervio la paz.
Aplicad los sentidos torturados.
La onda de vida que sube
Lleve calor a cada fibra
Mientras el cuerpo y el ánima son restaurados
Por vuestro poder sanador.
Dejad que un ángel vele,
Que conforte y proteja
Hasta que la salud retorne.
Un ángel que rechace todo mal
Y acelere el retorno de la fuerza
O acompañe a la Paz si la Vida se ha acabado.
¡Os saludo, Devas de la sanación!
Venid en nuestra ayuda
Compartid con nosotros las fatigas de la Tierra
Para que Dios se despierte por medio del hombre.
A los Ángeles de la Naturaleza
¡Os saludo, Devas de la Tierra y del Cielo!
Venid en nuestra ayuda.
Dad la fertilidad a nuestros campos,
Desatad la vida en todas nuestras semillas,
Que nuestra tierra puede ser fecunda.
¡Os saludo, Devas de la Tierra y del Cielo!
Venid en nuestra ayuda
Compartid con nosotros las fatigas de la Tierra
Y que la Divinidad interior sea liberada.
*****
MEDITACIÓN PARA CONECTARNOS CON NUESTRO ÁNGEL
GUARDIÁN
1) Siéntate cómodamente frente a plantas y flores,
obsérvalas, conéctate con la belleza de la naturaleza que se
encuentra frente tuyo. Inspira esa belleza y siente como esta
energía de la belleza llega a tu corazón.
Desenfoca la vista y comenzarás a ver una luminosidad que
irradian las plantas que se encuentran frente tuyo. Inspira
profundamente y siente como esa energía, con cada inspiración
llena tu corazón y comienzas a sentir una sensación de amor que
sale de tu corazón, pasando por tu cabeza y se conecta con la
planta que se encuentra frente tuyo, y la sensación de amor sigue
creciendo.
2) Plena de energía de Amor cierra tus ojos e imagina el
cielo estrellado a tu alrededor, imagina que todas las estrellas se
conectan contigo. Inspira profundamente y siente como el Amor
en tu interior crece.
Siente como esa energía sale de vos a través de todos tus poros e
ilumina tu cuerpo energético, va hacia el cosmos y regresa
llenándote de más Amor.
Tu ser está conectado con el universo, pleno de energía.
3) Visualiza sobre tu cabeza la imagen de un Ángel.
Imagina que la luz que sale desde el centro del corazón del Ángel
es blanca y dorada. Inspira y siente como esta luz cubre tu cabeza
y tu rostro. Comenzarás a sentir un cosquilleo en tu coronilla, un
tibio calor que te envuelve.
Inspira aún más profundamente y siente que esa luz llega a tu
corazón. Siente paz y alegría plena. Cuando sientas esto pide a tu
Ángel que te dé una muestra de su Amor generando una
coincidencia favorable para vos y hace un pedido simple para
sentir su acción en tu vida.
4) Lleva tus manos hacia el corazón en señal de
agradecimiento a Dios y a tu Ángel. Conserva lo más posible el
estado de felicidad que está en vos en espera de la señal que le
pediste a tu ángel. Una vez que sientas la presencia de tu ángel y
su acción en tu vida, te encuentras preparada para profundizar aún
más esa relación y transformarte en un canal de la luz del Reino
Angélico en nuestra tierra.
No está demás que antes de dormir repitas la tradicional plegaria
de nuestra infancia: “Ángel de la guarda, dulce compañía, no me
desampares ni de noche ni de día”, solamente para que nuestro
protector sepa que lo tenemos presente.
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CLASE 4: ENCUENTRO ANGÉLICO II
Por Alexiis
Quien haya experimentado un encuentro con ángeles, si su vida se
ha visto alcanzada por el amor angélico, lo primero que sentirá es
más amor por sí mismo, como si fuera un ser único y maravilloso.
Y además de ese amor ha de sentirse más libre para amar a los
demás, a las otras criaturas, por lo hermosa que son (incluyendo a
los Ángeles). Y esas personas llegarán a amar la luz, a Dios,
porque Dios es el autor de todo amor, la fuente y el objetivo final
de nuestro amor.
Claro que uno puede estar tan envuelto en uno mismo, tan
dominado por un amor egoísta que cree que somos perfectos, que
terminamos por confundirnos al punto de cree que nuestros
sueños o percepciones son angelicales. Y si nos amamos de
manera tan desordenada, hasta podemos llegar a imaginarnos que
un ángel nos ha llenado de amor. Pero si es así como suceden las
cosas, entonces advertiremos, observando con cuidado, que esa
experiencia no hizo que aumentase nuestro amor por Dios o por
nuestros semejantes. Por el contrario, encontraremos que todo
nuestro pensamiento se ha centralizado en mí, en el yo, no en los
otros.
Cuando el encuentro angélico es auténtico, lo primero que hará
será llevarnos a la más profunda meditación y la contemplación de
los grandes misterios del universo, pero al final conseguirá que
nos volvamos hacia todo lo exterior para amar al mundo con
mayor seguridad.
Los milagros se producen con mayor frecuencia de lo que
suponemos. No me estoy refiriendo a curas milagrosas de
enfermedades mortales, sino a esos pequeños milagros personales
de cada uno de nosotros, que sirve de algo así como indicadores
que apuntan al hecho de que Alguien nos ama.
Considero que los milagros son recordatorios de que el universo
dista de ser un caos imposible de ordenar o reconocer, que hay en
él un orden establecido para todo cuanto existe, y que las
distintas dimensiones a las que denominamos cielo y tierra no se
hallan totalmente separadas. Todos los milagros realizados por los
ángeles, no son sino otros tantos signos indicadores del amor de
Dios, ya sea que se trate de hechos dramáticos o de fenómenos
muy sutiles.
Los Engaños del Oscuro
No me gusta hablar de la oscuridad. Creo que cuanto más
aludamos a ella, mayor será el poder que le demos, y perder
nuestro tiempo en eso no puede ser sino algo tonto, porque si
miramos siempre hacia la verdadera luz, nos veremos colmados de
esa luz y la oscuridad perderá toda su fuerza sobre nosotros. Pero
también es verdad que ninguno de nosotros es tan perfecto como
para contemplar siempre la luz sin trepidar, y no hay persona tan
sabia como para que pueda distinguir siempre entre la verdadera
Luz y la oscuridad. De modo que se torna necesario establecer
algún discernimiento respecto a los espíritus oscuros para que
podamos redondear esta presentación.
Los Ángeles caídos existen, son ángeles que por diversas razones
han perdido el interés genuino que deben tener los ángeles por la
raza humana, por decirlo de alguna manera. La existencia de tales
criaturas se ha reconocido desde los tiempos en que el hombre
comenzó a escribir en tabletas de arcilla o en láminas de
pergamino. Son seres personales, al igual que los ángeles de la
luz.
Si bien las filosofías y teologías que a ellos se refieren discrepan
de manera radical tanto en el tiempo como en el espacio, resulta
importante comprender que, por razones sólo por ellos sabidas,
algunas veces deciden hacer notar su presencia (con disfraces
que pueden resultar muy auténticos) a fin de llevarnos por mal
camino e impedir que sigamos buscando la Luz que es Dios. Tal
vez sean exactos ciertos relatos antiguos en el sentido de que
tienen celos de los humanos porque Dios nos favoreció incluso por
encima de los seres angélicos… pero eso es algo que no puedo
afirmar.
Con todo, si bien no es lo común, se sabe que los ángeles de la
oscuridad se disfrazan para hacerse pasar por ángeles del cielo.
Es por tal razón que muchos místicos que han tenido frecuentes
encuentros con los Ángeles – como por ejemplo San Juan de la
Cruz y más recientemente el Padre Pío, un sacerdote italiano que
muestra los estigmas -, siempre han desconfiado de sus
encuentros, tanto si se trató de un ángel o de otro ser humano
(como por ejemplo la Virgen María ) o incluso del propio Dios.
El temor ante la posibilidad de no estar en condiciones de
distinguir la Luz de la oscuridad ha impulsado a más de uno a
evitar por completo los encuentros con ángeles. Todavía hoy, son
muchos los que aconsejan tener muchas precauciones con el
tema de los encuentros angélicos, en razón de que los poderes de
engaño del oscuro son muy grandes.
Quiero decir que los ángeles de la oscuridad, sólo hasta cierto
punto están en condiciones de falsificar a los verdaderos Ángeles
de la Luz. Es que directamente no tienen en su interior capacidad
para que una persona pueda desarrollarse en dirección a la Luz ,
como tampoco para sentir amor y gozo verdaderos, por la sencilla
razón de que ya han dejado de saber qué son esas cosas. Son
incapaces de producir nada que no sean frutos falsificados, que
pronto se destruyen, se pudren y se vuelven amargos.
Por lo general, ni siquiera intentan conquistar nuestra mente por
medio del mal en sí mismo. Nos seducen para llevarnos a la
adoración de nosotros mismos y de los dones de que disponemos,
tal como si nos hubiésemos creado solos y nos hubiéramos dado
todas esas capacidades de que disponemos. En lugar de volvernos
hacia la Llama que es Dios, nos engañan induciéndonos a penar
que esas pequeñas lenguas de la Llama que ilumina y da calor a
nuestro espíritu son ellas mismas la verdadera Luz, la auténtica
llama.
En todos los casos, cuando nos volvemos hacia la Luz , la
oscuridad pone pies en polvorosa, y creo que es todo cuanto
debemos saber sobre esta cuestión, a menos que tengamos que
tratar con ellos o seamos sencillamente unos tontos.
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EL TEMOR Y EL MIEDO
Lo contrario del amor, en cierto modo, no es el odio sino el miedo,
el temor. Porque el odio no es nada tangible, es un vacío que
significa la total ausencia de amor, un cero absoluto en la escala
de amor. El miedo en cambio, es otra entidad: es lo que cualquiera
de nosotros experimenta cuando no confía en el amor que alienta
en nuestro corazón. Y por cierto que en estos días nuestras
muestras de confianza son muy escasas.
No creemos en nuestros hijos ni en nuestros cónyuges, en nuestro
trajazo y ni siquiera en nuestro país. Como resultado de todo ello,
podemos llegar a estar tan colmados de temores, incertidumbres y
ansiedades, que al final nuestra vida se paraliza… Pero es
imposible transformarlos.
Nos sentimos descontrolados, o creemos que nos controla nuestra
vida y no al revés. Queremos tocar a nuestros ángeles y sentir que
ellos a su vez nos tocan, porque sentimos que no los afectan
nuestros miedos: ellos creen y confían en el Amor, del cual son sin
la menor duda sus servidores.
De modo que, para nosotros, los ángeles constituyen una fuente
de paz y tranquilidad que por todos los medios tratamos de asumir
y aprender de ella. Muchas personas son llevadas a alcanzar esa
serenidad total que gobierna al ser angélico tratando de
compartirla o comprenderla para que también peda bendecir sus
vidas.
Desde luego, habrá algunos que quieran llegar demasiado lejos,
gente que no desee tomar el control de su vida sino que se
alegraría de que la gobernasen totalmente los ángeles. Se trata en
esos casos de sujetos cuya personalidad es tan frágil, o ha sido
tan sacudida, que para cualquier actitud que tomen tienen
necesidad de que alguien los guíe y con todo gusto se apoyarían
en los ángeles. También esas personas buscan entrar en contacto
con sus ángeles.
Asimismo, para algunos, los ángeles constituyen una suerte de
figuras sustitutivas de Dios. Muchos adultos consideran que el
moderno concepto de Dios les resulta inaceptable, o harto
impersonal y distante, como tampoco aceptan que, según la
antigua doctrina, Jesús sea Dios bajo una forma humana, personal
y accesible. Sin embargo, la búsqueda de Dios forma parte de
nuestro ser más interior. Es universal la necesidad de estar unidos
a nuestra Fuente.
Tales personas ven con frecuencia en los ángeles aquello que aún
no pueden percibir en Dios: amor personal que surge en ellos
porque han sido tocados; una sabiduría que no reconoce tiempos y
los alcanza para enriquecerlos; una fuerza increíble elaborada
para inspirarlos.
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TRABAJO CONJUNTO
Los convoquemos o no, los ángeles están con nosotros en nuestra
vida cotidiana, dispuestos, deseosos y encantados de ayudarnos.
No importa lo que hagamos: meditar, hacer compras, conducir el
auto o bucear a profundidad, ninguna tarea es demasiado
pequeña, ningún objetivo demasiado grandioso como para no
merecer su afectuosa atención.
Ahora veremos algunos ejemplos de las maneras en que nuestros
compañeros celestiales acompañan y animan las actividades
cotidianas, y de cómo puedes solicitar su ayuda para alcanzar tus
objetivos.
Algunos libros contemporáneos sobre los ángeles se concentran
en las intervenciones milagrosas, incidentes en que se salvaron
vidas y se evitaron calamidades. Aunque son apasionantes,
indiscutiblemente, esos acontecimientos suelen producirse sólo
una vez en la vida, sin embargo los ángeles están muy presentes y
disponibles para todos y cada uno de nosotros, todos los días y no
sólo en ocasiones especiales.
Por dispuestos que estén a ayudarnos, los ángeles no son hadas
de la buena suerte que toquen tu copa con una varita mágica y te
otorguen todos tus deseos. Pueden ayudarte a alcanzar lo que
desea tu corazón, pero no crear tu destino. Eso sólo pueden
hacerlo Dios y tú. Lo que hacen los ángeles es servir a Dios
mediante cada uno de nosotros. En realidad, más de uno de
nuestros invisibles ayudantes nos han sugerido, en muchas
ocasiones, que los humanos somos las manos de los ángeles y la
voz de sus mensajes inspirados.
Cuando aprendes a conversar con tus ángeles, entras en una
asociación de trabajo con ellos. Un socio es alguien que trabaja
contigo, que comparte tu alegría, te arroja la pelota y te respalda
en tiempos de vacas flacas. Para desarrollar esa sociedad, basta
con acordarte de pedir ayuda a tus ángeles, y con frecuencia se te
presentarán cuando realmente los necesites, aunque hayas
olvidado llamarlos.
Pide a tus ángeles que te acompañen durante tu vida cotidiana.
Pídeles que te aquieten o te guíen las manos cuando hagas algo
que requiera habilidad y precisión. pídeles que te conduzcan a
alojamientos adecuados si estás en una ciudad que no conoces.
Pídeles que aseguren un viaje y un regreso sin peligros y que
faciliten los trasbordos cuando viajéis, tú o tus personas queridas.
Cuando quieras expandir tus conocimientos, tu capacidad o tus
habilidades, no dejes de pedírselo a tus ángeles.
Uno de los beneficios de recurrir a los ángeles es que el acto de
pedir elevará tu manera de encarar las cosas. Al refinar tu actitud,
al abrirte a la afirmación y a un punto de vista positivo, realizas
tus posibilidades de éxito en todo lo que haces o deseas lograr. Al
visualizar el mejor resultado posible, atraes las energías positivas
para que fluyan hacia ti.
Desde los tiempos más remotos, la gente ha trabajado con las
energías positivas para crear lo que deseaban en el plano físico.
Como resultado han crecido culturas y civilizaciones. A lo largo de
milenios, ciertas maneras de operar energéticamente han
resultado invariablemente efectivas para el propósito de la
manifestación. Reciben distintos nombres de los diferentes
sistemas y escuelas de pensamiento; algunos cambian el orden de
la ejecución. Pero las leyes o pasos siguen siendo los mismos. En
realidad son muy simples y, con ayuda de tu ángel, puedes
utilizarlos para alcanzar tus objetivos.
Si bien hay muchas variaciones y agregados al proceso de
manifestación, existen sólo cinco principios que se aplican
universalmente. Con la asistencia angélica puedes ampliar
notablemente el poder de estas leyes, porque la naturaleza
angélica contiene un ingrediente vital para la manifestación: una
amorosa aceptación. Como los ángeles existen en un plano de
pensamiento superior, más próximo al reino de la Fuente Creativa ,
pueden ayudarte a sembrar tu meta en la dimensión donde el
pensamiento es, realmente, creación.
1) El primer paso en la manifestación es la intención.
Tomas la decisión consciente de tener lo que deseas. Si no estás
segura de desearlo de verdad, dedica unos minutos a imaginarte
teniéndolo. Si no puedes visualizar o sentir cómo es, quizás no lo
quieras del todo. O tal vez no crees poder tenerlo. A veces
dejamos de desear algo cuando pensamos que no podemos
tenerlo, aunque no dejemos de quererlo, por supuesto;
simplemente, negamos el deseo. Con frecuencia, el miedo a la
desilusión debilita la intención. Tenemos miedo de no conseguir lo
que deseamos. Este miedo se crea en la sensación de poco valer.
2) El segundo paso para alcanzar tu meta es el
compromiso de obtenerla… y estar dispuesto a aceptar todo lo que
te traiga. Tienes que estar segura. Nada de melancólicos “tal vez”
o “si yo pudiera”. Nada de ambivalencias. Este paso requiere que
concentres tu intención y experimentes la convicción de que
puedes tenerlo. ¿Alguna vez obtuviste algo que deseabas
desesperadamente, sólo para descubrir que, después de todo, no
lo querías? ¿O no supiste qué hacer con lo obtenido? La culpa está
en la falta de compromiso.
3) El tercer paso requiere afirmación: reclamar lo que
deseas utilizando una visualización, afirmándolo en voz alta y
escribiéndolo o dibujándolo. Puedes hacer cualquiera de estas tres
cosas, pero cuantas más hagas, mejor, porque cada una activa tu
intención y comienza a establecerla en el reino físico. Para
visualizar el logro de tu objetivo experiméntalo tan plenamente
como puedas, por medio de tantos sentidos como te sea posible:
debes verlo y sentirlo, oírlo, tocarlo y hasta degustarlo, si se
puede.
Afirma lo que deseas diciendo en voz alta: “Ángel quiero tener…. “.
Recuerda las palabras de la Biblia : “En el principio fue el verbo”.
El sonido de tu voz crea una onda y el poder de tu intención la
claridad de tu visualización, dan esa onda potencia y duración.
Algunas personas hacen un mapa del tesoro de lo que desean,
recordando figuras que ilustren su meta y pegándolas en una hoja
de papel o cartón.
Cada uno de estos actos reforzará tu convicción interior, iniciando
la realización de lo que desea. Estás cocreando con nuestro
Creador, con la ayuda de tus bienamados ángeles. Tu parte
consiste en concebir todo el cuadro y cómo quieres que sea.
4) El cuarto paso es la gratitud, dar gracias por la
manifestación, como si ya se hubiera producido. Existe ya en otra
dimensión, que es familiar a nuestros alados colegas. Sé generosa
con tu agradecimiento y tus alabanzas a la Fuente de Todo.
5) El quinto paso es el más difícil: el desprendimiento.
Tienes que liberar tu meta hacia el Universo, para que este pueda
hacerse cargo y entregar lo que has pedido. Cinco breves palabras
te ayudarán a recordarlo: “Déjalo y deja a Dios”.
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INVOCACIONES Y ORACIONES
Invocaciones Matinales
A los Devas de Ceremonias
Hermanos de las huestes dévicas,
Venid todos en nuestra ayuda.
Dadnos vuestro ígneo poder dévico
Como os damos nuestro amor humano.
Llenadlo todo con poder y vida;
Participad con nosotros en los trabajos de esta tierra
Para que la vida formal se torne libre.
A los Ángeles de la Música
¡Salve, Devas de la Música !
Venid en nuestra ayuda.
Entonad par nosotros cantos de alegría.
Llenadnos con vuestra divina armonía.
Despertadnos para que podamos oír vuestra voz.
Armonizad nuestros oídos con vuestro canto.
Animad nuestra música terrena con vuestra luz.
Participad con nosotros en los trabajos de la Tierra.
Que los hombres oigan las melodías que cantáis
Más allá de los reinos del Tiempo y el Espacio.
A los Devas Guardianes del Hogar
¡Salve, Ángeles Guardianes del Hogar!
Venid en nuestro auxilio.
Participad con nosotros en nuestra labor y recreación.
Estad con nosotros para que oigamos vuestros vuelos
Y sintamos vuestro aliento en nuestras mejillas.
Acercaos y sentid nuestro amor humano;
Tomad nuestras manos en las vuestras.
Relevadnos por algún tiempo
Del agobio de esta carne.
Permitidnos participar con vosotros
De vuestra admirable libertad por el espacio,
De vuestra inmensa vida en el aire soleado,
De vuestra gran intensidad jubilosa,
De vuestra unidad con la Vida.
Ayudadnos a trabajar y recrearnos,
De modo que se acerque el tiempo
En el que toda nuestra raza
Os conozca bien
Y os salude como hermanos peregrinos
En el sendero de Dios.
¡Salve Ángeles Guardianes del Hogar!
Venid en nuestro auxilio.
Participad con nosotros en nuestra labor y recreación,
Para que la vida interior sea libre
A los Ángeles Constructores
¡Salve, huestes dévicas constructoras!
Venid en nuestro auxilio.
Ayudad a este nuevo nacimiento
En el mundo de los hombres.
Fortaleced a las madres en sus dolores.
Enviad vuestros ángeles de bien,
Que atiendan el lecho del nacimiento
Y asistan a la alborada
De esta nueva vida.
Dad al niño que viene
La bendición del Señor.
¡Salve, huestes dévicas constructoras!
Venid en nuestra ayuda.
Ayudad a este nuevo nacimiento
En el mundo de los hombres,
Y que su Divinidad interior pueda verse en libertad.
A los Ángeles Sanadores
¡Salve, Devas del Arte de Curar!
Venid en nuestra ayuda.
Derramad vuestra vida que cura
En este … (dígase lugar o persona)
Que toda célula se cargue de nuevo
Con fuerza vital
Dad la paz a todo nervio.
Que el sentimiento atormentado se calme.
Que la marea creciente de la vida
Inflame todo miembro
Para que vuestro poder curador
Restablezca alma y cuerpo.
Dejad aquí (o allí) un ángel que vele,
Conforte y proteja,
Hasta que vuelva la salud o la vida se aleje,
Para que mantenga alejado todo mal,
Acelere el retorno de la fuerza,
O conduzca a la paz donde cese la vida.
¡Salve, Devas del Arte de sanar!
Venid a nuestra ayuda
Y participad con nosotros de los trabajos de esta tierra.
Que Dios se vea libre en el hombre.
A los Ángeles de la Naturaleza
¡Salve, Devas de tierra y cielo!
Venid en nuestro auxilio.
Dad fertilidad a nuestros campos.
Dad vida a todas nuestras simientes,
Para que esta nuestra tierra sea fructífera.
¡Salve Devas de tierra y cielo!
Venid en nuestro auxilio.
Participad con nosotros en los trabajos
De nuestro mundo.
Que la Divinidad interior sea libre.
A los Ángeles de la Belleza y el Arte
¡Salve, Ángeles de la Mano de Dios!
Venid en nuestra ayuda.
Imprimid en nuestros mundos
De pensamiento, sentimiento y carne
Un sentimiento de Belleza Divina.
Ayudadnos a percibir la visión del YO,
A reconocer en todas las cosas creadas,
La Belleza del Yo.
Que a través de la Belleza encontremos,
Profundamente oculto tras velos externos,
De color, línea y forma,
El verdadero YO.,
Así habiéndonos ayudado,
Inspirados con el poder
De expresar en nuestras vidas
Todo cuanto hayamos visto,
La Bondad, la Verdad y la Belleza.
Permitid que os veamos y conozcamos,
Ángeles de Su Mano;
Que al veros aprendamos a participar
En vuestra tarea de sembrar belleza por El mundo.
¡Salve, Ángeles de la Mano de Dios!
Venid en nuestro auxilio.
Participad con nosotros en los trabajos de la tierra.
Para que la belleza interior pueda revelarse.
Himnos Vespertinos de Plegaria y Acción de Gracias
Que las bendiciones de lo alto
Fluyan y embellezcan al amor humano,
Que por gratitud enviamos a vosotros
Los Ángeles protectores del día.
Aceptad nuestro amor y oraciones de gratitud
Y ayudadnos a vivir y trabajar de tal modo
Que siempre y día tras día
Vuestras huestes nos encuentren
Cada vez más con vosotros.
Imploramos esta noche vuestra tutela para todos;
Estad con los niños, los ancianos y los enfermos.
Rodead sus lechos con las alas de la vida y la paz.
Protegedlos, os rogamos, hasta la aurora
Y que, al volver una vez más el sol
A darnos vida, calor y luz,
Volvamos a empezar nuestras obras
Con salutaciones y alabanzas
A Aquel que es Padre de todos nosotros.
Que muy juntos todos
Sus humanos y angélicos hijos
Trabajen en Su Nombre
Para alcanzar el glorioso día
En que en nuestro mundo y el suyo
Reine sólo su Voluntad. Amen.
La noche nos congrega al cerrar nuestro terrenal día,
Y ahora aquí nos congregamos, nuestra angélica hueste,
Para ofrendarte nuestro amor y gratitud,
Para darte las Gracias por tu servicio.
Que Aquellos que trabajan siempre, noche y día,
Derramen sobre ti múltiples bendiciones,
Te envía su Amor y gracia sobrehumanos,
Que su Compasión y Vida te colmen
Hasta que rebosantes corrientes de amor caigan
De ti hasta nosotros y retornen otra vez a ti,
Uniendo nuestros corazones con vínculos fraternos,
Enlazándonos con lazos de amor divino.
Te rogamos que siempre respondas a nuestra llamada,
Porque siempre estarán para ti abiertos nuestros corazones.
Acercaos más, benditos mensajeros de Dios.
Queremos oír a Dios en el batir de vuestras alas.
En silencio y serenos de corazón y mente
Te saludamos al cerrarse el día.
Que Él te envuelva en sus eternos brazos
Hasta que su esplendor y júbilo brillen en ti.
Bendito seas, permanece con los niños esta noche.
Permanece con los ancianos y enfermos.
Que cada lecho tenga su ángel guardián
Para que todos duerman en paz y despierten a tiempo
De sentir la presencia del guardián, aún con ellos. Amén.
CLASE 5: ¿QUÉ QUIEREN LOS ÁNGELES DE NOSOTROS?
Por Alexiis
Nada en absoluto…. Bueno, no mucho en realidad. Ellos no
pretenden que les demostremos un amor especial, respeto,
admiración, deferencia, agradecimiento, por ayudarnos a crecer
hacia la Luz. Los ángeles en verdad intervienen algunas veces en
nuestras vidas, y están siempre trabajando entre bambalinas para
ayudarnos a ser amantísimas criaturas.
Los ángeles no quieren ninguna de esas cosas que acabo de
mencionar, por lo menos no de una manera especial. No quieren
que les encendamos velas ni que pasemos mucho tiempo
rezándoles. Por cierto, menos aún que les hagamos ofrendas de
flores, frutas y cosas por el estilo. No quieren que la gente se
reúna en círculos horas enteras intentando exclusivamente
establecer una comunicación con ellos, hacer que se les dirija la
atención sólo a ellos, como si fueran un fin en sí mismos.
Se niegan en forma terminante a convertirse en centro de
atención. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que, para un ángel,
sólo Dios puede ser el centro de atracción, puesto que en el
Centro está el Señor, sólo Dios es el centro. Lo único que ellos
quieren es lo que quiere Dios. Tal vez sea por eso que algunos
equivocados les rezan a los ángeles; no alcanzan a ver que ellos
son los mensajeros, no los mensajes, y por cierto no son el
Remitente. Los ángeles nos dicen:
No somos el comienzo y el fin de todas las cosas. Somos criaturas
como tú y yo. Que no te atrape la idea de que hacemos planes
para ti, que discutimos el futuro de los hombres, que estamos en
condiciones de aportar la salud perfecta y una larga vida al que
sepa apretar los botones adecuados.
No hacemos ninguna de esas cosas y no queremos que se nos pida
hacerlas. Son cosas que pertenecen a las posibilidades de Dios y
no de nosotros. Cuando trabajamos en tu beneficio desde nuestra
dimensión es porque Dios nos creo para hacerlo en esa forma.
Cuando nos oigas, nos veas o nos sientas dentro de ti, es porque
nos ha enviado Aquel que nos creó para que lo hagamos.
Carecemos de un mensaje propio; hasta la última letra de todos
ellos pertenecen a Dios y vienen de Dios. No tenemos ninguna
gracia personal para concederte, ningún mensaje privado que
ayude al esclarecimiento. todo eso proviene de Dios.
Te ruego que nuestra luz no te enceguezca. Es verdad, se trata de
una luz gloriosa que maravilla, pero es sólo nuestra naturaleza la
que nos hace así. Consideramos que la combinación de materia,
mente y espíritu del hombre es una manifestación tan gloriosa de
Dios en su diversidad infinita como es de maravillosa en nosotros.
Nuestra luz y la vuestra proceden de la misma Fuente. Somos
seres que hemos sido creados. No nos hicimos a nosotros mismos.
Somos servidores, tutores, guías. Es así como somos; y nos agrada
ser así.
En verdad, existen muchas diferencias entre tu raza y la nuestra.
Hemos podido ver cómo vuestro mundo surgía del polvo del
sistema solar. A las órdenes de Dios, hemos ayudado a ponerlo en
movimiento. Os hemos visto crecer en vuestro planeta. No hemos
muerto jamás, ni lo haremos. No nos hemos rebelado contra
nuestra naturaleza como vosotros lo hicisteis contra la vuestra, al
menos no volveremos a hacerlo. No envejecemos ni sabemos de
enfermedades. ¿Pero acaso vas a agradecernos por eso?
¿Tendrías que hacernos ofrendas? No, no. Simplemente somos
fieles a nuestra naturaleza. Sed vosotros fieles a la vuestra:
creced, amad, aprended lo que es juicios, unid cuerpo, alma y
espíritu. Es todo cuanto pedimos y, por otra parte, n siquiera lo
pedimos nosotros; es Dios quien lo hace.
¿Habéis notado alguna vez que los ángeles jamás titubean cuando
están en cumplimiento de una misión? No se detienen ni dejan que
pase un solo día. Hacen aquello para lo cual han sido asignados; y
lo hacen con amor, puesto que se hallan colmados de Amor. Luego
se va. Me parece que les preocupa mucho que les pongamos
demasiada atención en ellos y podamos confundir al mensajero
con Aquel que los envía.
Esto no quiere decir que ignoremos cuánto vale en nuestra vida la
tarea de los ángeles. Lejos de tal cosa. Agradeciendo todos los
días al ángel de la guarda, y a los otros que le asisten, por todos
los cuidados, todos sus servicios y haciéndolo dentro del contexto
de agradecer a Dios por habernos enviado su ángel por sobre todo
lo demás, y fijando la atención en Él que envía, nos volvemos más
sensitivos con respecto al mensaje, cualquiera sea éste.
*****
ALTARES
Los mismos ángeles sugieren crear, en cada casa, escuela,
hospital o lugar en que se vive en comunidad, un pequeño espacio
destinado a ellos. Los altares no tienen por qué ser grandes ni
vistosos; pueden ser tan sutiles que incluso pueden llegar a pasar
desapercibidos a las personas que comparten vuestro hogar.
La finalidad de un altar es la de crear un centro de fuerza.
Seguramente, en tu casa habrá algún área reducida que te sirva
como foco espiritual. Si no logras encontrar un lugar, batará una
imagen colgada en una pared, y si ni esto es posible, bastará que
pensemos mentalmente y con gran intensidad que aquel rincón es
“suyo”.
El altar nos recuerda que en la vida hay algo más que la consabida
lucha diaria para sobrevivir y alcanzar el éxito. Se trata de un
lugar en el que esos pequeños objetos, para nosotros tan sagrados
y significativos, pueden estar reunidos y ser tratados con respeto.
Los altares pueden ser colocados en cualquier sitio, en un tocado,
en la repisa de una ventana o una mesita de noche. Bastará un
jarro con flores frescas, siempre que intencionadamente estén
ofrecidas a Él, incluso si no hay una imagen sagrada para atraer al
ángel hacia aquel lugar. Pues será la intensa llamada de tu
corazón quien lo atraerá allí donde queráis que Él esté.
Una vez elegido su puesto, visualizad el Ángel en aquel lugar,
enviadle constantemente pensamientos de amorosa simpatía, de
fraternidad. Por la mañana, párate un momento para una breve
plegaria, pedile ayuda y protección para la jornada que comienza.
Por la noche, antes de irte a dormir, dirígele otro breve
pensamiento de acción de gracias por el día que acaba de
terminar, pidiéndole protección durante la noche para vosotros y
para todos tus seres queridos.
No olvides enviarle un pensamiento para la paz y para la serenidad
de todo aquello que vive.
En forma aparte te daré oraciones e invocaciones que puedes
utilizar, pero lógicamente puedes escribir otras usando tus propias
palabras, lo importante es actuar, lanzar al éter las guirnaldas de
luz de muchos colores de tus pensamientos amorosos. Siempre
hay un Ángel dispuesto a recogerlos y a llevarlos a los pies de
Dios.
Puedes sentarte en una silla o sillón delante de tu altar, y cuando
te pongas a rezar, encendé una vela o prende un sahumerio. La
vela representa tu intensa atención, y el sahumerio y las flores son
la oferta de belleza.
Será tu pensamiento el que consagre aquel lugar. Cuando te
retires en oración o envíes un pensamiento amoroso, el Ángel allí
estará, escuchándote.
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CIMENTACIÓN
Como los ángeles son mensajeros celestiales, y por añadidura,
alados, puede parecerte algo extraño que el primer paso para
conectarse con ellos se llame Cimentación. ¿No sería más lógico
desprenderse de los cimientos? Contrariamente a lo que se pueda
pensar, la cimentación es esencial para cualquier tipo de trabajo
espiritual, y te resultará sumamente útil también en tu vida
cotidiana.
Cimentarse significa centrar la atención en el cuerpo y el estar
presente en el momento. Es el acto de reunir todas tus energías
(mentales, emocionales y físicas) y poner pensamientos y
emociones en un equilibrio sereno y armonioso dentro del cuerpo.
Cuando estás cimentada resulta mucho más fácil centrar
selectivamente la atención ya estés trabajando en tu empleo o en
un proyecto, y visualizar u oír la voz de tu ángel, en todo momento
que desee meditar.
Pasamos gran parte de la vida en piloto automático. Tal vez hayas
tenido la experiencia, durante un largo viaje al volante, de caer
súbitamente en la cuenta de que estás conduciendo. Has cubierto,
diez, veinte kilómetros, quizás más, cambiando de vías, haciendo
señales y pisando los frenos cuando ha sido necesario, pero tu
mente estaba a “mil kilómetros de allí”.
De vez en cuando todos soñamos despiertos. Cuando esto se torna
habitual se le llama “distracción”. Sólo Dios sabe cuántas cosas
hemos guardado en el sitio incorrecto, cuántas citas hemos
olvidado, y qué errores hemos cometido cuando el cuerpo estaba
presente pero la mente en otra parte. Eso ocurre cuando no
queremos hacer lo que estamos haciendo, oír lo que alguien dice o
estar en donde estamos.
Si no podemos apartarnos físicamente de una situación, la
abandonamos mentalmente. Nuestra atención pasa a otros
pensamientos, otros tiempos, otros lugares. Es fácil detectar a la
persona que no presta atención, porque su rostro tiene una
expresión vacía: “Las luces están encendidas pero no hay nadie en
casa”.
Aprender a cimentarte, a reunir y estabilizar tus energías, marcará
en tu vida una gran diferencia. Te permitirá estar presente por
completo, alerta y relajada, receptiva. Puedes comparar la
cimentación al amarrar un bote al muelle o plantar en tierra las
clavijas para una carpa. Estar cimentado es estar anclado, en
conexión y a salvo.
Cimentarse es simple, pero indispensable para establecer una
comunicación permanente con tú ángel. Es la base para el
Proceso de Gracia.
Antes de comenzar, busca en tu casa un sitio donde te sientas
muy cómoda, es decir el lugar donde ubicaste tu altar. El sencillo
rito de encender una vela, quemar una varilla de incienso, poner
una flor fresca o llenar de agua un hermoso cuenco te ayuda a
calmar la mente y a establecer un estado de ánimo reflexivo para
la cimentación.
Al altar que ya tienes establecido, quizás te convenga agregar la
imagen o la estatua de un ángel que te agrade. Cada vez que
meditas yo haces los ejercicios en ese lugar, lo consagras. Entra y
sal a conciencia y con respecto. Descubrirás que tu lugar de
meditación es como un templo. Almacenará la energía que creas
al meditar, facilitándote el vínculo con tu ángel cada vez que
regreses.
Una vez que tengas cierta experiencia en la conversación con tus
ángeles, puede llegar el momento en que te atraiga la idea de
hacer estos ejercicios al aire libre, en contacto con la naturaleza.
Busca un sitio discreto, donde se siente la energía y sepas que
nadie va a molestarte. Sin embargo, al principio te resultará
mucho más fácil concentrarte adentro, donde puedas eliminar las
distracciones.
Establecer contacto con los planos sutiles de la inteligencia
angélica consiste en escuchar. Se requiere silencio y quietud.
Busca un momento en que estés segura de no ser interrumpida.
Desconecta el teléfono, la radio y el televisor. A algunos les gusta
meditar con una bella música de fondo, pero tratándose de los
ángeles hemos descubierto que es mejor escucharlos en silencio.
Los ángeles mismos han confirmado que: “Abre tu corazón a los
sonidos del silencio y oirás las maravillas de todo lo que existe”, y
aconsejaron: “Recomendamos reservar un rato dos veces al día,
por la mañana y al atardecer, para aquietarse y, en silencio,
llenarse de luz blanca”.
Reserva ese tiempo para aquietarte y aquietar tu ambiente.
Durante los ejercicios de cimentación no necesitarás anotar nada
en tu cuaderno, pero quizás te convenga tenerlo contigo, para
registrar cualquier pensamiento o sensación que se presente
después de hacerlos.
El ejercicio en sí te será dado en forma separado.
Busca zonas de tu vida en las que puedas no estar cimentada y
piensa en el efecto que eso tiene en tus relaciones, en tu trabajo y
en otros aspectos. A medida que continúes practicando el
ejercicio, fíjate qué diferencia percibes cuando te conectas con la
tierra y el cielo.
Abrirte a tu ángel, un ser que no vive en el mundo físico, es
también cobrar conciencia de tu propio ser no físico. Durante
miles de años, en todo el planeta, curanderos y místicos han
explorado el cuerpo no físico, llamado cuerpo sutil o energético.
Este cuerpo y sus sutiles campos y órganos existe en el mismo
espacio que el cuerpo físico y también a su alrededor. El campo
que emana del cuerpo físico recibe el nombre de aura.
Aunque es invisible para casi todos nosotros, los psíquicos y otras
personas dotadas de visión espiritual pueden ver dentro del
cuerpo los centros de energía o chacras, así como el campo
energético de alrededor; también las plantas y los animales tienen
cuerpos de energía sutil.
*****
ÁNGELES CONSTRUCTORES DE LA NATURALEZA HUMANA
Ya hemos dicho a grandes rasgos algo sobre los Ángeles
constructores de la naturaleza. Son los que se transmiten las
formas arquetípicas de la materia.
En este específico contexto, nos referimos a los constructores del
reino humano, a las inteligencias arquetípicas que vigilan los
nacimientos, presentes en cada lugar de la Tierra cuando una
mujer está a punto de dar a luz. Así habla Hodson (tengamos
presente que fue un médico y que vio mucho sufrimiento):
“Es por desconocer su misión y la ayuda que nos pueden dar lo
que en estos últimos tiempos ha convertido el parto en un
momento de agonía y muerte. Mientras los hombres invocaron su
ayuda, ellos enseñaron a la raza humana cómo dar a luz a su
progenie con alegría. Verán que su gran sacrificio no será ya más
alterado por el miedo y por los gritos de dolor”.
*****
ORACIONES LITÚRGICAS
Las siguientes oraciones se han recopilado de Misales en uso en
la Iglesia Católica y pertenecen a varias liturgias canónicas.
Al Ángel Custodio
“Oh Dios que en tu misteriosa Providencia mandas del cielo a tus
ángeles para nuestra custodia y protección, haz que en el camino
de nuestra vida podamos ser sustentados con su ayuda y alcanzar
con ellos la eterna felicidad. Por Cristo Nuestro Señor.”
(Liturgia de los Ángeles Custodios)
Para la Protección Personal
“Oh Dios, que llamas a los Ángeles y a los hombres a cooperar en
tu diseño de salvación, concédenos a nosotros, peregrinos sobre
esta Tierra la protección de sus espíritus Beatos, que en el cielo
están delante de Ti para servirte y que contemplan la gloria de tu
faz. Por Cristo nuestro Señor”.
(Liturgia de San Miguel)
Al Ángel de la Gloria
“Nosotros proclamamos, Señor, tu gloria que resplandece en los
ángeles y en los arcángeles: honrado a estos mensajeros tuyos,
exaltamos tu infinita bondad: en los Espíritus Beatos Tú nos
revelas cuán grande eres y amable, más allá de cualquier criatura,
por Cristo nuestro señor”.
(Prefacio de los ángeles)
Oración para quien viaja
“Oh Dios, que has permitido a los hijos de Israel atravesar el mar
con los pies secos… concédenos un camino favorable y un tiempo
sereno y tranquilo, de modo que, acompañados por tu santo ángel,
podamos llegar a la meta a la que nos dirigimos, y al final, al
puerto de la eterna salvación. Por Cristo nuestro Señor”
(Liturgia del Itinerario)
Al Ángel de la casa
“Visita, Señor, nuestra casa y aleja de nosotros toda insidia del
enemigo infernal; tus ángeles santos nos custodien en la paz y tu
bendición siempre esté sobre nosotros. Por Cristo nuestro Señor”.
(Liturgia de Completas)
A los Tres Ángeles
Venga del Cielo a nuestras casas
El ángel de la paz, Miguel, venga
Portador de serena paz y relegue al infierno
Las guerras, fuentes de tantas lágrimas.
Venga Gabriel, el ángel de la fuerza,
Echa a los antiguos enemigos y visite los templos
Queridos al Cielo, que Él, triunfador,
Ha hecho elevar sobre la Tierra.
Nos asista Rafael, el ángel que cuida
La salud; venga a curar a todos nuestros enfermos
Y a dirigir nuestros inciertos pasos
Por los senderos de la vida”.
(Liturgia de los Ángeles Custodios)
CLASE 6: AUTOCONCIENCIA
Por Alexiis
Depende en buena parte de nuestra autoconciencia la capacidad
de comprender el lenguaje de los ángeles en nuestro corazón, pero
depende más aún de nuestra disposición para encontrarnos con lo
divino, con Dios, la Luz , la Fuente , tanto de nuestra vida como de
la vida de los ángeles.
SI NO NOS ENTREGAMOS A LA BÚSQUEDA DE DIOS, NUNCA
ESTAREMOS EN CONDICIONES DE ESTABLECER UNA RELACIÓN
FRUCTÍFERA CON NUESTROS ÁNGELES.
Creo que esto es la parte más importante a tener en cuenta en la
enseñanza de los ángeles. Los ángeles provienen de Dios; fueron
creados como servidores del Señor, para reflejar la gloria de Dios y
para observarnos tanto a nosotros como cuanto existe en el
cosmos. Provienen de Dios y tienen su lugar dentro de la Luz y el
Amor de los Cielos. Lo único que les interesa es llevar a cabo el
cumplimiento de los planes de Dios. Si deseamos hablar con ellos
“donde ellos habitan”, habremos de hablarles de las cosas que les
interesan.
Los ángeles se expresan utilizando el lenguaje de Dios.. que no es
sino el lenguaje del amor. Si lo que deseamos es conversar con
nuestros ángeles, es preciso que también nosotros nos
expresemos en ese idioma, y podemos aprender a hacerlo.
Además de la búsqueda de Dios y juntamente con ella, también
hemos de buscar la Divinidad dentro de nosotros mismos, en la
vida de cada uno. Desde luego que no habremos de convertirnos
en ángeles; pero sí podemos igualarnos a ellos por lo que
hacemos.
¿Y cuál es la esencia del amor angélico? Trabajar en forma
secreta en la vida del amado, para ayudarlo a crecer en el amor, el
gozo, la sabiduría, la paz y todas esas cualidades que brillan sobre
nosotros en el cielo. Buscar a los ángeles no significa sólo que nos
comprometemos a buscar a Dios, sino a volvernos – tanto nosotros
como nuestra vida – más santos. Significa liberarnos de los celos,
porque ese sentimiento es absolutamente ajeno a la vida de un
Ángel. Significa desprendernos del odio y crecer en espiritualidad,
porque los Ángeles son amantes y generosos. Significa llevar una
vida positiva y que no esté regida por los temores ni las
ansiedades, ya que los Ángeles saben que vivir en Dios destruye
los temores.
Y significa aproximarnos a otros para ayudarlos. Esto nunca se
podrá subrayar lo suficiente. Si lo que ansiamos es funcionar en la
misma longitud de onda que nuestros Ángeles, tendremos que
ayudar a los otros a que puedan elevarse. No sólo tendremos que
amar, sino demostrar qué y cuánto amamos. No sólo estar en paz
con nosotros mismos, sino dejar que toda la paz posible inunde la
vida de los otros.
Otra forma de ayudarnos a ser más sensibles a la presencia de los
Ángeles es comenzar a buscarlos por todas partes, incluso donde
comemos o donde hacemos nuestras compras, porque están en
todas partes.
*****
HUELLAS DE ÁNGEL
Hay coincidencias que son los que se llaman “huellas de ángel”.
Las huellas de ángel son las sincronizaciones, las coincidencias
que reverberan de significado y te dan la sensación de que hay
alguien por ahí, ocupándose de beneficiarte.
Algunas huellas de ángel son tan sutiles que puedes pasarlas por
alto, si no tienes la costumbre de buscarlas.
Si por ejemplo no podemos llegar a tiempo a un cierto lugar, o nos
demoramos más de lo esperado, no nos debemos alterar cuando
los planes parecen empantanarse. Todas esas ‘demoras’ tienen
una finalidad, nos tenemos que limitar a esperar que aparezca el
motivo y pronto se hace visible.
Cuando sientes el impulso de llamar a alguien y esa persona te
dice: ‘Justamente necesitaba hablar contigo! ¿Cómo supiste que
debías llamar”, allí están las huellas de ángel, aunque podrías
atribuirlo también a la percepción extrasensorial. Es lo mismo.
Cuanto en tus manos cae el libro adecuado en el momento justo…
¡Más huellas de ángel!
Si dedicamos un momento a reflexionar sobre los innumerables
momentos de gracia que hemos experimentado, comenzaremos a
apreciar un esquema de intervención benévola. Lo que ha sido
denominado corazonada, sexto sentido, intuición, bien podría ser
la voz de un ángel que nos susurra una indicación, enseñándonos a
utilizar la sabiduría que nos fue dada por nuestro Hacedor.
Invocar la atención y la compañía de tus compañeros celestiales
favorece la oportunidad de crear más “huellas de ángel”. Esas
ocasiones en que se encuentra lo que no se buscaba brindan el
placer de las sorpresas felices y proporcionan un sentido de flujo y
la armonía de la vida.
*****
LOS GUÍAS ESPIRITUALES
Hay un dicho muy conocido que dice: “Cuando el alumno está
preparado, el maestro aparece”. Los guías espirituales entran y
salen de nuestras vidas de acuerdo a nuestras necesidades.
Generalmente representan la base de una cultura, raza o religión
en particular, o también la senda de la vida. Son maestros.
Cuando un nuevo guía acude a ti, posiblemente te invadirá un
ansia voraz de saber todo lo que desconocías sobre una
determinada cultura o religión. Empiezas por comprarte libros,
objetos, incienso, discos o ropa que tenga que ver con esta nueva
afición y con lo que ésta te ofrece. De repente te irás encontrando
personas con el mismo interés por esta búsqueda espiritual. Este
proceso te ofrece una oportunidad de tomar un nuevo rumbo,
ocurra repentina o desapercibidamente.
Podrás ver a tus guías a través de la meditación o por otros
medios. Básicamente, todo lo que tienes que hacer es descubrir
de dónde vienen tus intereses y percibir los mensajes de tu
interior. Una vez que conozcas a tu guía o guías, podrás acelerar
tu proceso de aprendizaje al explorar las múltiples posibilidades
de crecimiento.
Si uno de tus guías espirituales es, por ejemplo, un indio
americano, es posible que tengas visiones que te pongan en
contacto con la madre tierra. Esto te hará sentir más respeto por
este planeta, lo que te llevará a cierto activismo.
Si tu guía es un budista Zen, te enseñará a olvidarte de tu ego por
un tiempo, a desarrollar tu intuición y a aprender a ser. Quizás
cambies tu trabajo por otro más elemental y menos intelectual
para aprender nuevas maneras de ser.
También es posible que tus guías sean personajes del pasado,
como por ejemplo Florence Nightingale. En este caso tu guía
propiciará un período de atención a la salud y a la nutrición.
Si tu guía es celta, te fascinarás por los cuentos de hadas,
leyendas del Rey Arturo, reyes, reinas, místicos y arpas.
Los guías nos enseñan los valores espirituales que nos son ajenos.
El reconocer a nuestros guías, a través de los importantes
cambios que se producirán en nuestras vidas, nos ayudará a ser
conscientes de nuestros seres más íntimos propósito de una
determinada búsqueda espiritual. Nuestros guías nunca nos
abandonan realmente, pero puede que se desvanezcan para que
otros guías ocupen su lugar cuando tengamos nuevas lecciones
que aprender. Sus enseñanzas son básicas, nos dan una nueva
perspectiva y gran creatividad que nos conducirá a la armonía con
nuestro ser superior.
*****
LA GRATITUD
El valor de los sentimientos es igual a la inmensidad cuando
podemos dar de nosotros lo mejor que tenemos. No se mide en
espacio ni en tiempo, y menos se puede esperar algo a cambio.
Si queremos transformar nuestras relaciones, tenemos que
invocar a los Ángeles y aprender de ellos distintas experiencias.
Cuando llamamos a la conciencia angelical, que es grandeza
porque no existe en ella diferencia entre el uno y el otro, utilizando
la ley de la gratitud vamos a poder valorar más nuestras acciones
y al resto de las personas.
Luego de purificar o limpiar nuestro cuerpo emocional podremos
hacer una lista de todas las cosas que de cada día tenemos que
agradecer. Así dar gracias con el corazón abierto a cada persona o
situación que vamos agradeciendo.
La ley de la gratitud afirma que siempre devolvemos al universo la
respuesta que en otro momento ya había sido otorgada como una
acción, que nosotros podemos percibir o no. Por eso nadie puede
dar lo que no tiene o no sabe que lo posee.
Al comprender profundamente que la infinita Providencia nos da
justo lo que necesitamos, como las aves del cielo que confían
totalmente en el poder de nutrición de la tierra, es así que mirando
solamente a otro, sin decirle nada, pero agradeciéndole desde
nuestro interior, podemos irradiar todos los sentimientos de luz
que guarda nuestro ser, y curar las heridas del alma-
También ésta es una forma de respuesta y entrega más profunda,
la más importante: nuestro reconocimiento. En ese momento
comenzamos a sentir que somos un Todo imposible de separar,
como una danza que no se detiene generando unión y armonía
entre todas las almas.
Está ya funcionando nuestra conciencia angelical, y se establece
para siempre en nuestra realidad tan humana, y quizás, a partir de
ese momento de purificación, tan divina.
*****
EL ÁNGEL DEL PERDÓN
Hay un viejo dicho: “Errar es humano, perdonar es divino”.
El Perdón es un desprenderse de las ataduras del pasado que nos
permite ver al mundo y a nosotros mismos a través de la claridad
luminosa del presente eterno.
El Perdón es la gran fuerza amorosa capaz de transformarlo todo
sin violencia ni coacción.
Para personas que fácilmente estallan en ataques de ira o de
enojo, la invocación del Ángel del Perdón restablece la armonía,
liberta tensiones, aplaca el estado agresivo.
También permite ver la solución de un problema con mayor
claridad y en consecuencia brinda paz espiritual.
Si no puedes perdonar a alguna persona que te ha dañado, pídele
al Ángel que te oriente sobre la causa o razón de esa situación,
para que aprendas la esencia del motivo y al final descubras qué
es lo que tienes que cambiar para que no te resulten dolorosas las
enseñanzas de la vida.
De fundamental importancia es que aprendas a perdonarte a vos
misma por los errores cometidos, y que no vengas castigándote
consciente o inconscientemente por estos motivos.
Te propongo que:
Sin duda hay en tu vida personas o cuestiones a las cuales te es
difícil perdonar. Y es muy fácil que te limites a proyectar sobre
ellas odio o indiferencia. Es igual. Estás proyectando aspectos
ocultos de tu personalidad, que te niega a reconocer en ti mismo,
sobre ellas.
Sin darte cuenta, estos odios más o menos irracionales, te están
separando del Ángel del Perdón. Para solucionar este
importantísimo problema, debes conectarte con el mismo, y para
hacerlo debes comenzar perdonándote a ti mismo.
Imagina que estás sentada bajo las alas del Ángel del Perdón.
Siente como todo tu ser absorbe su vibración y se funde con ella.
Pídele que haga desaparecer el rencor de tu vida y que te ayude a
perdonarte a ti misma, a tus padres y a todos aquellos que tú
creas te han perjudicado en tu vida.
Invita a tu Ángel del Perdón a compartir contigo la maravillosa
experiencia del Perdón.
*****
BENDICIONES PARA LA TIERRA
Esta oración hay que recitarla dando un giro completo y elevando
las manos juntas hacia los cuatro puntos cardinales, motivo por el
cual entre un punto y otro será necesaria una breve pausa para
ejecutar el movimiento.
Es una oración muy intensa que atrae y sensibiliza a los Devas, los
cuales dejan una gran vibración de serenidad en el lugar en el cual
se ha recitado.
Muy sugestiva, está cargada de gran fuerza si se recita en grupo al
aire libre, inmersos en la belleza de la naturaleza.
Paz al Norte,
Al Sur,
Al Oeste,
Al Este.
Paz a través de los cuatro elementos
Y al éter cósmico que todo contiene.
Haya paz y amor para todas las criaturas
Visibles e invisibles
Por medio de sus reinos
Y de sus elementos
Paz a sus Ángeles
Y a sus Devas.
Pas a nosotros que con ellos
Compartimos el camino.
*****
A LOS ÁNGELES CONSOLADORES
Es una invocación particularísima para ser dirigida mentalmente
hacia los lugares de guerra o en los que hayan ocurrido estragos,
torturas, actos de terrorismo, matanzas realizadas por el hombre o
por las fuerzas de la naturaleza, graves incidentes con muchas
víctimas.
Fue compuesta para el Ghetto de Varsovia. Todavía hoy se copia
en tiras de papel que enrolladas son depositadas donde sea
posible, entre las piedras, en las fisuras de los muros y en los
muchos sitios de sufrimiento sobre la Tierra.
Si se acompaña con pensamientos compasivos, posee un gran
poder evocador. Solicita la intervención del Deva Consolador. Es la
primera vez que su publicación es autorizada, pues ya es tiempo
de que difundamos esta costumbre reparadora.
Como pétalos de rosas en un desierto de sal,
Amor, compasión, dulzura,
Pensamientos comprensivos
Desciendan a estos lugares.
Que los cielos se abran
Y ángeles misericordiosos hagan descender
Miel y ambrosía para curar las heridas:
A través del tiempo y el espacio.
De los reinos oscuros
De donde locura y terror han surgido
Locura y terror retornen
Y que la Nada los trague.
Que la Luz envuelva con su rayo
Toda vida truncada, y compense
Cada gota de sangre, y
Cada lágrima.
Que la nueva vida sea fácil
Y el karma positivo.
Devas Consoladores, lleven a quien queda
Resignación y fortaleza.
Y que el Hombre comprenda
Y la Tierra no olvide…
CLASE 7: TRABAJO CON LOS ÁNGELES
Por Alexiis
Antes de ir al encuentro de cada ángel para solicitarle su
cooperación, debes seguir cuatro pasos preliminares que revisten
vital importancia. Si has creado una mutación en cualquier ángel
en particular, a través de las proyecciones de tus temores, tus
opiniones, tus juicios condenatorios o tus culpas, el contacto
directo con ese ángel podrá muy bien llevarte hacia un profundo
conflicto interior. De modo que, entonces, la principal prioridad
deberá ser alcanzar una especie de curación de tu conciencia, una
limpieza de tu mente y de tu corazón para eliminar todas las
proyecciones perjudiciales y para disolver todos los obstáculos
que bloquean las energías.
El hombre, en efecto, insiste en el desarrollo de descubrimientos,
de revelaciones, de la obtención de poderes como no se han visto
desde los días de la Raza de los Atlantes. Y a menos que, esta vez,
sea moralmente lo bastante fuerte como para controlar esas
fuerzas y desarrollar esa perspectiva de espiritualidad que resulta
esencial en todos aquellos que detentan gran poder, resultará
nuevamente abrumado… De modo que debería cuidarse de
emprender cualquier búsqueda encaminada a utilizar a los ángeles
y devas con una deliberada intención egoísta o con propósitos
destructivos.
El trabajo con los Ángeles puede ser una maravillosa aventura de
creación conjunta que te permitirá comenzar inmediatamente el
proceso de curación, perdonándote a ti misma por todas tus
equivocaciones. En realidad, no eres verdaderamente tú quien se
ha equivocado; sino que es una falsa creencia, o una forma de
pensamiento errónea, llamada ego, la cual no es nada más que
una parte de la gran ilusión en que está sumida tu vida, aunque la
acción del ego puede dejar heridas emocionales que deben ser
curadas. Al perdonarte a ti misma, simplemente estás apelando a
la Energía de Corrección, a la Ley de la Modificación y el Ajuste,
PARA transmutar los viejos patrones erróneos y para eliminar los
fantasmas de otro tiempo.
Tú debes escudriñar en tu conciencia, y si en tu recorrido aparece
alguna circunstancia de tu pasado que te provoca un sentimiento
de vergüenza o de desmerecimiento, revisa toda la escena desde
un punto de vista panorámico y proyecta el Amor de Dios que hay
en vos sobre todas las imágenes de tu memoria. No intentes
arrojarlas fuera de tu mente. Eso sería una forma de reprimirlas.
Entrégalas al Espíritu y deja que se consuma.
También permite que salgan a la superficie las viejas raíces del
pecado, el miedo y la culpa, y deja que se agiten y se remuevan en
el seno del Fuego Sagrado hasta volver a sentirte limpia y pura.
Comprende que sin el concurso de la Acción Divina , resulta
imposible entregar cualquier pensamiento o sentimiento al
Espíritu que ha de transmutarlos.
El segundo paso en la restauración de las relaciones entre tú y los
ángeles es examinar los problemas de personalidad que puedes
estar experimentando – temor, decepción, falta de honradez, ira,
arrogancia, confusión, obstinación, sentimientos de futilidad,
celos, impaciencia, resentimiento, de baja estimación de tu propio
valor, etc., etc. Aprovecha también para tomar nota de los
aspectos negativos de tu vida, como pueden ser las necesidades
económicas, discordias familiares, problemas sexuales,
incapacidad para mantener relaciones duraderas, enfermedades y
mala salud, problemas legales y fracasos en los negocios o en tu
profesión. Esta evaluación te ayudará a ver cuáles son los ángeles
que han sufrido las mayores adulteraciones.
Una vez que has localizado tus puntos problemáticos te
encuentras lista para iniciar el tercer paso: la entrega total al
Espíritu que mora en tu interior, de tu mente, tus emociones, tu
cuerpo y tu mundo personal, sin ocultar ni reprimir nada y
entregándolo todo y para Dios.
A partir del análisis anterior, corta las cuerdas de todos los rasgos
negativos de tu personalidad y vacíate incluso de todo aquello que
parezca pertenecer a la tercera dimensión de la naturaleza
humana. Recuerda que, al hacerlo, inmediatamente entra en
acción la Ley de la Modificación y el Ajuste, el principio corrector
que forma parte de la naturaleza divina de la persona, esa energía
purificadora que se irradia desde el yo espiritual de cada individuo.
Todos esos elementos que tú has entregado en forma sincera y
auténtica, son corregidos y modificados en los planos interiores de
conciencia y así los Ángeles se ven liberados de todas las
proyecciones del ego.
Una vez que has comenzado a sentir más y mejor las vibraciones
espirituales de tu conciencias, estás lista para dar el paso final
antes de entrar en contacto con los Ángeles.
Este cuarto paso consiste en meditar y poner en juego en tu
conciencia la presencia del Espíritu de Dios que habita en ella.
Esto debe ser hecho antes de intentar cualquier visita al reino
interior. Contempla el poder protector de tu Sagrado YO y siente
cómo te rodean sus “brazos eternos”. Luego pídele al Espíritu que
te sirva de guía para viajar a las profundidades de tu conciencia,
que te escolte personalmente para ir al encuentro del ángel que
desees consultar. Siente cómo, en tu viaje interior, te envuelve la
presencia del Amor, la Sabiduría y el Poder del Espíritu y ve y
siente la Luz que te rodea cuando avanza a través de un túnel
sinuoso.
Al llegar a cierto punto de tu viaje, podrás ver que una luz aparece
delante de ti y así sabrás que está aproximándose el Ángel.
Cuando estés más cerca, te darás cuenta de que esa luz comienza
a tomar la forma y el aspecto de un ser físico, que puede ser
hombre o mujer. Contempla sus ojos y, sintiéndolo profundamente
en tu corazón, exprésale tu amor y tu gratitud y siente cómo ese
amor te es retribuido.
En ese momento puedes interrogarlo sobre cualquier tema que
venga a tu mente, pero te sugiero que preguntes: ¿Cómo puedo
ayudarte en tu tarea de hacer que la perfección se manifieste en
mi vida?. La respuesta puede llegar a sorprenderte, pero,
cualquiera que sea, asegúrate de escribirla en un diario de tu viaje
espiritual. El Ángel también te preguntará qué puede hacer por
vos, de modo que debes estar preparada para responderle con
cariño y con franqueza.
Comprende que, aunque el contacto con los Ángeles comience en
tu imaginación, no se trata de un simple ejercicio imaginativo.
Imaginación significa “el poder de representar las cosas
mentalmente” y así estás usando el pensamiento creativo para
introducirte en los planos interiores, donde tu sentido de la vista
te ha de revelar la presencia de estos Ángeles de la Ley Cósmica.
¡Y ellos son seres reales! Ellos son los agentes activos del Logos,
y ejecutan todos los detalles del plan del mundo.
Al encontrarte con los Ángeles, te darás cuenta de que no siempre
asumen la misma forma y aspecto. Cuando se produzcan cambios
en lo que proyectas sobre ellos, asumirán una apariencia
diferente. Algunas veces están tan bloqueados por el ego que sólo
podrás ver un contorno borroso y nublado.
Durante tu encuentro con el Ángel no debe sorprenderte si Él o
Ella llaman a otro Ángel para que participe de la experiencia. Si
eso sucede, solicita al primer Ángel que te lo presente y que te
explique la razón de la presencia de su compañero.
Habla con los Ángeles. Conversa con ellos; hazles preguntas,
escúchalos. También pueden mostrarte lo que parece ser una
escena, como una película proyectada sobre una pantalla. Observa
cuidadosamente la “película” y, en caso de no estar segura, no
vaciles en pedirles que te explique su significado.
Aunque estas enseñanzas son eminentemente esotéricas, son
también sumamente prácticas, lo cual significa que los principios
deben ser practicados si ansías recibir beneficios totales. Todo
esto implica emprender un viaje de desarrollo espiritual que ofrece
una rica recompensa al viajero que está dispuesto a prestarle la
debida dedicación.
*****
LA MEDITACIÓN COMO CAMINO
La meditación es ciertamente una de las formas privilegiadas para
comenzar el diálogo con el Ángel.
Meditar regularmente procura comúnmente un inmenso beneficio
en todos los planos. Aumenta la sensación de bienestar
psicofísico, hace más estable el equilibrio emocional, mejora el
emprendimiento y la memoria, potencia la capacidad creativa e
intuitiva.
La meditación es una especie de tranquilizante del pensamiento,
calma los arrebatos de la emotividad y deja la superficie de la
mente limpia y serena como un espejo de agua. Y sobre este
límpido lago, muy visible desde lo alto, podrán posarse los
pensamientos y las intuiciones que provienen de los planos
sutiles.
Generalmente, nosotros ofrecemos a los Maestros Invisibles
nuestra mente como una copa llena de preocupaciones. La
meditación vacía esta copa, hace que se vuelva pulida y
acogedora para que pueda rellenarse de pensamientos divinos.
El siguiente esquema es rápido y eficaz para quien pretenda
comenzar a meditar, síguelo punto por punto. Entre un punto y
otro, toma unos segundos de pausa:
1) Siéntate cómodamente, espalda recta, manos
apoyadas sobre las rodillas. No es necesario estar en el suelo con
las piernas cruzadas, si no se está acostumbrado entran
calambres; si el cuerpo está incómodo, la mente se queda
atenazada al cuerpo, por lo tanto, punto primero: estar cómodos.
2) Efectúa tres respiraciones lentas y profundas, inspira
por la nariz y expira por la boca.
3) Permanece por uno o dos minutos sin pensar en nada
en particular. Caerás en la cuenta de que todos los pensamientos
se agolparán en tu mente; analízalos imparcialmente, sin luchar
para desecharlos.
4) Cuando te aquietes, haz otra respiración muy lenta y
profunda, y después repite en el silencio de tu mente este antiguo
mantra: SO HAM.
5) El mantra se repite con mucha calma y lentitud,
durante más o menos 15 minutos; no es necesario nada más.
6) Te ocurrirá seguramente que te distraerás, que
recordarás que estás siguiendo pensamientos cualesquiera y que
no recitas el mantra. Vuelve a repetirlo, concentrando la atención
sobre las dos únicas sílabas. Continúa durante 15 minutos.
La meditación es serenidad, simplicidad, pureza. Debemos permitir
a la mente resbalar sobre las dos sílabas, libre y elástica, sin que
se deba tratar ni solicitar ningún encuentro espectacular. No te
pongas tensa en la expectativa de que “algo” debiera ocurrir.
Al finalizar los quince minutos, te parecerá quizás que no ha
pasado nada, pero en las profundidades de tu ser se está creando
un espacio azul. Justo aquel espacio que generalmente está
ahogado por pensamientos, preocupaciones, emociones.
En ese espacio azul puede tener lugar el diálogo con vos misma y
con tu ser angelical, con el Ángel que vive en el alma de cada uno.
Para que la meditación dé sus frutos, es necesario practicarla
cotidianamente. Intenta conseguir un espacio de quince minutos
en el marco de tu jornada, te darás cuenta muy pronto que será el
tiempo mejor empleado…
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ENERGÍA DEL ÁNGEL GUARDIÁN
Todos tenemos un Ángel guardan que siempre nos acompaña. Hay
muchas personas que perciben a su Ángel Guardián cuando están
en peligro y una fuerza exterior a ellas las rescata o las guías
hacia la seguridad. No hay problema alguno en que alguien no
haya reconocido los momentos en que el Ángel Guardián estuvo a
su lado; ahora podrá empezar a darse cuenta.
Cuando abrimos la mente podemos descubrir que recordamos
circunstancias del pasado por largo tiempo olvidadas que se
relacionan con el Ángel Guardián. Tales recuerdos no siempre se
refieren a momentos de peligro. En realidad, la mayoría de las
experiencias que tenemos con los Ángeles son maravillosos
momentos en que te sentiste bien sin razón aparente y quisiste
reír y cantar, o momentos en que tuviste una inspiración
transformadora, la seguiste y todo salió muy bien.
Tal vez alguien recuerde que de pequeño, cuando estaba solo y
tenía miedo, apareció una hermosa luz que lo hizo sentir a salvo
sobre la tierra. En la identificación de experiencias angélicas no
debemos ser muy estrictos con nosotros mismos ni concentrarnos
demasiado en los milagros divinos en que los Ángeles aparecen y
nos llevan volando hacia un lugar seguro. Basta con ser uno
mismo para saber cómo y cuándo el Ángel Guardián nos fue de
ayuda.
Comenzaremos a ver todas las experiencias creativas y divertidas
que podemos generar junto con el ángel guardián ahora que nos
conocemos. Básicamente, sugiero entablar una relación de
verdadera amistad con el Ángel guardián. Imaginemos que
tenemos un mejor amigo invisible que presencia todo lo que nos
pasa y con quien podemos compartir nuestras percepciones.
No todos tenemos la misma idea sobre los ángeles guardianes.
Algunos creen que el Ángel guardián es lo mejor de sí mismos,
parte del mismo sistema de energía que el alma o el espíritu de
cada uno. Otros creen que el Ángel guardián es un ser separado
que va junto a ellos todo el tiempo. Hay otros que dicen que el
Ángel guardián es el guía espiritual. Cada uno elegirá la
explicación que mejor le cuadre. Pero incluso cuando surjan
dudas, hay que intentar mantener la mente abierta y poco a poco
se llegará a conocer al Ángel guardián.
Cuando en tu vida se produzca una situación en la que precisas
aplicar poder de manera especial, imagina que tu sistema de
energía se ajusta por completo con el de tu ángel guardián. Así lo
podes hacer cuando quieras expandir tu conciencia o recibir
discernimientos valiosos. El ajuste del sistema de energía propio
con el del Ángel guardián también sirve para proporcionarnos una
dosis de energía sanadora. No hay reglas para esto. Sólo hay que
aplicar los sentimientos que uno tiene respecto del Ángel guardián
y dejar que todo suceda.
*****
ÁNGELES DEL HOGAR DOMÉSTICO
De ellos ya hemos hablado en forma separada. Son una realidad
consoladora, son los custodios del núcleo familiar, de los
ancianos, de los niños. También ellos podrían hacer muchísimo si
los reconociéramos, amáramos e invocásemos.
Una familia puesta conscientemente bajo la protección de su
Ángel vive en una constante aura de bendición y de armonía. El
Ángel, una vez aceptado, colabora activamente en el crecimiento
espiritual de “su” familia, interviniendo también para defenderla en
las controversias y en los problemas materiales.
*****
PARA LA PROTECCIÓN CONTRA LAS FUERZAS OSCURAS
Es una oración medieval sacada del libro de Francesco Berra
L’Angelo del Signore. Es una arma eficaz de protección que hay
que recitar para aumentar la serenidad y la confianza en sí mismo:
“Señor manda todos los santos Ángeles y Arcángeles. Manda al
santo Arcángel Miguel, al Santo Gabriel y al Santo Rafael para que
estén presenten y defiendan y protejan a este siervo tuyo; Tú que
lo plasmaste, al que diste un alma y por el cual te dignaste
derramar tu sangre.
“Lo protejan, lo iluminen cuando esté despierto; cuando duerma lo
dejen tranquilo y seguro contra toda manifestación diabólica, de
modo que ningún ser que tenga poder maligno pueda jamás entrar
en Él.
“Que no se atrevan a ofender o herir su alma, su cuerpo, su
espíritu o aterrorizarle o solicitarlo con la tentación”.
ORACIONES ESPECIALES
Siempre del libro de Franceso, cito textualmente algunas
oraciones, explícitamente dirigidas a los Ángeles Protectores de
algunos oficios.
Para las Fuerzas del Orden
Oh Sumo Caudillo de las Milicias Angélicas, San Miguel Arcángel,
nosotros te invocamos como nuestro protector. Como Tú
reconoces que toda tu autoridad es de Dios Omnipotente, así con
tu ayuda nosotros queremos que todo nuestro servicio se cumpla
como suprema alabanza de la Justicia y del Amor de Dios, en la
caridad del prójimo y en la fidelidad a la Patria.
Para el honor de nuestro nombre, te rezamos además
humildemente, o nuestro amable Protector, para que custodies en
nuestra conciencia aquel orden y aquella paz de Cristo que son el
presupuesto del orden y de la paz que tenemos la noble misión de
tutelar. Amén.
Para los Banqueros
Oh, sabio San Miguel Arcángel, que sujetas en tu mano la balanza
de la divina justicia, haz que en nuestra cotidiana preocupación de
custodiar, administrar y distribuir el dinero de otros, Tu protección
nos guíe siempre a valorar cada cosa con honestidad, justicia y
caridad.
Alcánzanos de Dios, te lo suplicamos, que nuestra cuenta personal
se cierre cada día, y siempre, con la verdadera e insuperable
ganancia que es la paz del corazón en Jesús Señor Nuestro. Amén.
Para los Radiólogos
Oh, San Miguel Arcángel, que sois el más antiguo contemplador de
la luz eterna que es invisible a nuestros ojos, mándanos un rayo de
ella a nuestro corazón.
Así, iluminados por la Verdad , y purificados por el Amor, nos
acercaremos más dignamente a nuestros aparatos liberadores de
imponderables energías, adorando la sabiduría de Dios.
Oh, luminoso Protector nuestro, que conoces a qué precioso
remedio y a qué sutil peligro nos acercamos diariamente, haz que
el misterio de las radiaciones emane para nosotros luz de vida y
nunca tinieblas de muerte; y que la liberación de los males
corporales nos induzca a adorar la bondad infinita de Dios y de
nuestro Señor Jesús Cristo. Amén.
Para los Paracaidistas
Eterno e inmenso Dios que creaste los eternos espacios y mediste
sus desmesuradas profundidades, mira, benigno, a nosotros los
paracaidistas que, en el cumplimiento del deber, saltando de
nuestros aparatos nos lanzamos en la inmensidad de los cielos.
Manda al Arcángel San Miguel como nuestro custodio y protege
nuestro intrépido vuelo. Como niebla al sol, nuestros enemigos se
disipen frente a nosotros.
Cándida como la seda del paracaídas sea siempre nuestra fe e
indómito nuestro coraje.
Bendice, Señor, nuestra Patria, las familias, nuestros seres
queridos; para ellos en el alba, y en el ocaso sea siempre nuestra
vida, y para nosotros, o Señor, Tu glorificada sonrisa. Así sea.
*****
A Nuestro Ángel Custodio
Ángel Mío protector
Dame la fuerza para realizar
Los propósitos de crecimiento interior
De colaboración y de servicio.
Mi voluntad es pura,
Potenciada con tu fuerza.
Ayúdame en las cosas cotidianas,
En las materiales y espirituales.
Desarrolla en mí tus dotes,
Que yo vea mis defectos,
Y que posea compasión y paciencia.
Guía mis pensamientos, los deseos, las acciones
Hacia aquello que es más justo
Para mi crecimiento espiritual
Y dame la capacidad de aceptar
Lo que no logro comprender.
Oración de Clausura
Te saludo, Ángel nuestro,
Protector y aliado.
Te saludo, Señor del Lugar,
Y a vosotros, Ángeles y Devas
Que habéis estado cerca.
Vuestra potencia acompañe nuestro intento
Y lo deposite ante el trono del Inmenso
Donde la luz asciende en remolinos llameantes.
Que nuestra llamada sea aceptada y descienda
Del Espíritu a la materia
Según nuestro karma.
Volved a correr el velo
Y que el Plano se cumpla.
*****************
CLASE 8: ¿POR QUÉ BUSCAMOS EL CONTACTO?
Por Alexiis
Nada hay más cerca de nosotros, salvo el amor de Dios, que la
presencia de nuestros ángeles de la guarda. Nos conocen mejor,
en forma más íntima, que nuestros padres o nuestros cónyuges. Se
ocupan apasionadamente de nuestro bienestar espiritual y
también de nuestra salud física, en cuanto ésta pueda efectuar lo
espiritual (cosa que siempre sucede).
Desde el momento de nuestra concepción, nuestros ángeles
guardianes nos han acompañado, manteniendo sin cesar su
contacto con nosotros. Saben lo que hacemos, conocen nuestras
penas, se enteran de cuanto vemos y decimos. Tienen a su cargo
la vida y la muerte de toda célula viviente y nos aman, porque son
serse enviados por Dios y Dios es amor.
Y el amor es la más básica, bella e importante de todas las
comunicaciones, así como la más poderosa. Es algo tan sencillo
como el niño protegido en brazos de su madre y al mismo tiempo
tan complejo como la mujer sin hogar, enferma de SIDA, que,
cuando encuentra a alguien más necesitado que ella, le brinda su
único tapado para que se abrigue. Es hermoso, porque el amor
crea belleza en el espíritu que ama y del que es amado. El amor es
importante, porque nos trae el recuerdo de Dios, y Dios es amor. Y
es poderoso, porque puede transformar nuestras vidas con más
fuerza que un terremoto.
El amor tiene necesidad de comunicarse. Ansía llegar al amado
para que cada persona sepa que es admirada y querida y que
alguien está cuidando de ella. Cuando le resulta imposible
alcanzarnos por medio de hechos o de palabras, lo hace en
espíritu. Necesita, debe comunicarse.
Nuestros ángeles nos aman, y porque nos aman sólo piensan en
nuestro bien. Quieren que nos sintamos felices y estemos en paz,
desean que todos nos enteremos de cuánta es la sabiduría, la
misericordia y el amor que ellos tienen. Quieren lo mejor para
todos nosotros.
Por nuestra parte, también amamos a nuestros ángeles, aunque la
mayoría de las veces no estamos conscientes de ello. Quizás
hayamos tenido alguna intuición de su labor en algún momento de
la vida, como la mano que nos retuvo en el momento en que
íbamos a ponernos delante de un camión, o aquella oleada de
consuelo cuando llorábamos la muerte de un amigo bienamado,
muerto no hacía mucho. Y también, sencillamente tenemos fe en
la existencia de los Ángeles y en que ellos nos aman y se ocupan
de nosotros.
Pero, en última instancia, ya sea que hayamos visto o no a
nuestros ángeles, hayamos podido hablar con ellos o no, lo que
queremos es comunicarnos con esos seres. Deseamos verlos cara
acara para agradecerles todo lo que cuidan de nosotros y cuánto
nos guían. El ansia de tener una de esas formas de contacto es
absolutamente normal. No tiene nada de extraño. El amor se
encarga de salir en busca de lo que debe amarse: Dios lo hace;
nuestros ángeles nos buscan, y nosotros buscamos a Dios y a
todos los que se relacionan con Él o provienen de Él. Para eso
estamos hechos y eso es propio de la naturaleza humana.
El universo entero se maneja y alimenta con las energías del amor.
El mundo se trasformaría todo, absolutamente todo lo relacionado
con nuestras vidas, fuera motivado por el amor y recibiera su
energía del amor. Creo que muy en lo hondo de nuestro corazón,
todos estamos enterados de esto, pero tememos vivir de acuerdo
con esas reglas, tal vez con la esperanza de que algún otro ponga
a rodar la bola para que todos los demás podamos seguirla. Los
ángeles están en condiciones de ayudarnos a dar más fuerza a
nuestro amor, de modo que por eso queremos buscarlos y
aprender.
Nosotros decimos que no lo hemos oído ni lo hemos visto alguna
vez, pero es que no nos hemos dado cuenta. Para conseguirlo,
necesitamos desarrollar nuestra visión interior, nuestra
conciencia hacia adentro, oír lo que sucede dentro de cada uno.
Sólo entonces van a funcionar nuestros ojos y nuestros oídos.
Y no hay otra forma de desarrollar la sensibilidad con respecto a
nuestros ángeles, que constantemente nos hablan en lenguas
angélicas, que están mucho más allá de lo que pueden captar los
sentidos humanos. Hemos de preparar neutro espíritu y nuestro
corazón, y en ocasiones incluso nuestro cuerpo, y entonces sí
estaremos en condiciones de que los ángeles lleguen hasta
nosotros en tal forma que podamos reconocerlos como seres
angélicos.
Los motivos que nos muevan a desear tales encuentros han de ser
puros y en absoluto originados en algún interés personal. Incluso
así, debemos aceptar que tales encuentros podrían llegar a no
concretarse nunca. No hay ruego ni promesa, por grande que sea,
capaz de impulsar a nuestros ángeles a ponerse en contacto con
nosotros. Nuestras conversaciones con el ángel custodio de cada
uno – en lento avance- han de buscarse dentro de los límites del
reino espiritual y nunca en la esfera física. Cuando sea necesario,
dentro de esta dimensión, llevar a cabo una entrevista con nuestro
custodio, Dios y nuestros ángeles habrán de encargarse de que
ello sea posible.
¿Qué determina el contacto?
Cuatro factores que han de presentarse juntos, determinan si
advertiremos o no que tenemos un contacto con nuestros ángeles:
Ø Si forma parte del plan de Dios;
Ø Si en verdad conocemos y entendemos qué son y qué hacen
los ángeles, así como aquello que pueden hacer o no;
Ø Si son puros nuestros deseos para desear un encuentro de
esa clase, y;
Ø Si estamos preparados para un encuentro
El primero de esos factores – si forma parte del Plan – está
totalmente fuera de nuestro control. Sin embargo, entiendo que si
rezamos con fervor y sinceridad pidiendo el privilegio de ver a los
ángeles de Dios con nuestros ojos de seres humanos, así como
merced a nuestra percepción interior, el encuentro podría
concederse.
Desde luego, la concesión de ese pedido habrá de depender
siempre del porqué de nuestro deseo de tener un encuentro
angélico. Si las razones son puras y libres de motivos tales como
la autogratificación, una curiosidad ociosa o el deseo de controlar
a otros, o incluso sentir celos de quienes sí han tenido encuentros
con ángeles, entonces podríamos estar más cerca de que el deseo
nos sea concedido.
Y en cuanto se refiere a estar preparados o no, ya es una cuestión
del estilo personal de nuestra vida.
*****
LOS CHAKRAS
Así como el sistema nervioso coordina la actividad dentro del
cuerpo físico, existen en el cuerpo energético centros que ayudan
a integrarlo en nuestro vehículo físico, con nuestra mente y
nuestras emociones. Así como hay en el cerebro diferentes zonas
que se relacionan con diferentes funciones físicas y mentales, así
cada uno de estos centros se relaciona también con diferentes
funciones. Están localizados, no sólo en la cabeza, sino por todo el
cuerpo.
Estos centros energéticos se denominan chakras, palabra
sánscrita que significa “rueda”, pues cuando volvemos nuestros
sentidos hacia adentro para explorarlos los vemos y sentimos
como discos o esferas giratorias. Hay ocho chakras principales
que se disponen en línea, desde la base de la columna hasta la
parte alta de la cabeza, y es con estos centros energéticos con los
que trabajaremos en el siguiente proceso de cimentación.
Hasta hace poco nos concentrábamos en siete chakras
principales, pero a medida que evolucionamos y nos vamos
acercando a los ángeles, un nuevo chakra está despertando
dentro de nosotros. Los llamamos chakra del timo. Se encuentra
entre los chakras del corazón y de la garganta. Así como los
ángeles están abiertos a toda la vida, este nuevo chakra nos
sostendrá mientras aprendamos a abrirnos más y más los unos a
los otros.
La función del chakra del timo es generar paz y amor universal.
También se vincula con la glándula timo, parte importante de
nuestro sistema inmunológico. El despertar de este nuevo chakra
fortalecerá nuestro sistema inmunológico y nos ayudará a tratar
con el cáncer, el SIDA, las enfermedades del corazón, los ataques
y otros males.
Dedica el tiempo necesario a estudiar el diagrama siguiente, para
poder familiarizarte con la localización de los chakras y los
colores que se relacionan con ellos.
Chakra de la Raíz : Base de la columna, su función es la
supervisión y seguridad; color – rojo; elemento – tierra; reino
mineral.
Chakra Sexual: Bajo vientre; sexualidad, creatividad, naranja;
elemento agua; reino vegetal.
Chakra del Plexo Solar: Región del plexo solar; función – logros y
poder; amarillo; fuego, animal.
Chakra del Corazón: Centro del pecho; amor; verde; aire; humano.
Chakra del Timo: Parte superior del pecho; compasión, paz;
aguamarina; reino – enlace con el mundo del alma.
Chakra de la Garganta : Garganta; comunicación; azul; reino
angélico.
Chakra del tercer Ojo: Centro de la Frente ; intuición; añil;
arcángeles.
Chakra de la Coronilla : Parte superior de la cabeza: conciencia
cósmica; violáceo; el Creador.
Cuando te hayas familiarizado con el diagrama y el gráfico,
estarás listo para explorar tus chakras.
La mayor parte de las personas no sabe dónde tiene el páncreas o
el hígado, mucho menos los órganos del cuerpo sutil. Tal vez no
sientas tus chakras la primera vez que hagas un ejercicio con los
chakras. Quizás tampoco los veas. O puedes sentir algunos con
más potencia que otros. No te preocupes si no lo consigues de
inmediato. La afinación de los sentidos sutiles es progresiva;
cuanto más repitas los ejercicios, más mejorarás.
Observa si algunos son más fáciles de percibir que otros. Aspira
más profundamente hacia aquellos con los que te sientas menos
vinculada, hasta que tu conciencia de todos sea igual, hasta que
todas sus luces brillen con potencia.
Las energías de cada chakra se relacionan con zonas de tu vida
cotidiana y física. Te proporciono un breve resumen de los
principales asuntos pertinentes a cada uno, en lo mental y lo
emocional, en lo físico y en lo psíquico. Concéntrate en un chakra
determinado cuando estás dedicada a la actividad
correspondiente, puede ayudarte a fluir en armonía con tus más
elevadas intenciones.
RAÍZ: Seguridad, cimentación, presencia, confianza; aparato
digestivo inferior.
SEXUAL: Sexualidad, sensualidad, intimidad, creatividad;
glándulas y órganos sexuales; clarisensitividad.
PLEXO SOLAR: Poder, control, logros, autoestima; glándulas
adrenales, tubo digestivo superior; sensibilidad de las “ondas” de
gentes y sitios.
CORAZÓN: Amor, compasión, perdón, entrega, aceptación;
corazón y sistema circulatorio; empatía.
TIMO: Amor universal (incondicional), hermandad, lazos con toda
la humanidad, paz; timo y sistema inmunológico; telepatía.
GARGANTA: Comunicación, espontaneidad, hablar y oír la verdad;
tiroides, garganta y oídos; clariaudiencia.
TERCER OJO: Sabiduría, discernimiento, visión espiritual, glándula
pineal, cerebro / mente; clarividencia.
CORONILLA: Yo Superior, espiritualidad; pituitaria, cuerpo
energético; conciencia cósmica.
Como verás, si tienes dificultades con tu hogar y tu trabajo, el que
participa es tu chakra de la raíz. Los problemas financieros se
relacionan con los chakras de la raíz y del plexo solar, puesto que
las preocupaciones monetarias afectan tu sentido de la seguridad
y de tu imagen personal.
Si analizas temas relacionados con el amor y las relaciones,
trabaja con el chakra del corazón. Si estás estudiando para un
examen, presta atención a tu tercer ojo. Si piensas en cambiar de
ocupación para dedicarte a un objetivo en concreto, ten
conciencia de tu chakra del plexo solar.
En cuestiones de salud, puedes consultar el detalle y ver dónde
los chakras se relacionan con tu cuerpo físico. Una ronquea o una
laringitis involucra el chakra de la garganta; si tienes problemas
estomacales, trabaja con el chakra del plexo solar, que se
relaciona con la parte superior del tubo digestivo.
EL ÁNGEL DE LA ACEPTACIÓN
Un ángel que se especializa en ayudarte a confiar en el proceso
divino, a tener fe en tu futuro y en el futuro del mundo, y a aceptar
que la voluntad y el plan de Dios son extremadamente buenos, es
el Ángel de la Aceptación conjunto con el Ángel de la Paciencia.
Este ángel es de naturaleza femenina. En la mitología griega se la
conocía como Iris, “la diosa del Arco Iris, dotada de alas doradas y
mensajera de los dioses.. Era la encargada de transmitir a los
hombres las órdenes de los dioses, viajando por el camino del
Arco Iris”. También se la llamaba Reina de los Cielos, y se dice
que era la mensajera habitual de la Reina de los Dioses, la
guardiana de los Misterios.
Examinemos un poco las palabras clave que acabamos de ver: El
arco iris representa el canal o pasaje entre el reino de la tríada
espiritual, o divina conciencia, y la personalidad, y es también el
camino que recorre Iris al traer los mensajes que provienen de lo
alto. El arco iris también simboliza el signo de la alianza que se
describe en el Génesis (9:13-15); por lo que este ángel es también
el Ángel de la Alianza , lo cual significa que el mundo de un
individuo no será inundado por el diluvio de la negatividad si ese
individuo encarna las cualidades de este Poder Causal.
¿Y en qué consisten esas cualidades? En tener un sentido de
proporción en la vida, junto a la capacidad de mantenerse con
firmeza y equilibrio en el camino espiritual mientras la vida nos
hace oscilar hacia atrás y hacia delante, entre el polo positivo y el
polo negativo. En la cualidad de practicar la moderación en todas
las cosas y de no caer en el fanatismo, independientemente de la
pasión o devoción que sintamos hacia una determinada actividad.
En la fuerza que nos capacita para concentrarnos en la dirección
espiritual y para seguir el plan de la vida mientras se va
desarrollando y nos revela los objetivos cada vez más grandes e
importantes por los que debemos luchar. ¿Acaso un diluvio de
pesimismo y de escenas que representan lo peor que puede llegar
a suceder podría sumergir a una persona así? No, de ninguna
manera, pues cuenta con la poderosa ayuda de este ángel.
Su nombre de “Reina de los Cielos” se refiere al principio femenino
en la conciencia de la personalidad recta, al sentimiento de la
verdad espiritual que anida en un individuo cuya conciencia y
comprensión se basan fundamentalmente en los valores
superiores. Como una “mensajera de los dioses”, su tarea principal
siempre consiste en recibir y transmitir las verdades espirituales
que le comunica la “Reina de los Dioses, la Madre del Mundo, es
decir, el tercer aspecto de la trinidad, el Espíritu Santo.”
Este ángel representa el vórtice, o remolino, a través del cual la
expresión de las energías de aceptación y paciencia han de ser
extendidas a lamente y al corazón del individuo.
La palabra aceptación significa consentimiento y estar de acuerdo
con Dios en que los seres individuales son divididos, es decir el
reconocimiento del Yo como forma de una expresión de Dios. La
aceptación es la máxima entrega, la aceptación de la Presencia
de Dios en ti como tu YO. Es a través de esta aceptación que la
personalidad cede su lugar a la individualidad.
Sí, Iris no sólo nos recuerda quiénes somos y qué somos, sino que
también nos proporciona la tenacidad para mantenernos
firmemente en el camino espiritual hasta que la experiencia de la
realización – la comprensión absoluta de nuestra verdadera
identidad – comienza a despertar en nuestra conciencia. Cuando
su energía se encuentra bloqueada, lo cual se debe, por lo general
al temor al futuro y a la falta de confianza en el proceso divino, el
individuo encuentra dificultades para adaptarse a las situaciones
nuevas, manifiesta una tendencia a discutir con casi todo el
mundo, se vuelve despilfarrador, extravagante y frívolo.
Ahora llama al Ángel de la Aceptación y al de la Paciencia e inicia
una amistad con la Reina de los Cielos. Ella te hará elevarte hacia
el camino del puro pensamiento y te enseñará lo que realmente
significa el optimismo. Ella no te mimará i estará de acuerdo con
las excusas que le presentes para justificar tus actos irracionales,
tus arrebatos emocionales o tu conducta demasiado indulgente
con respecto a cualquiera de tus acciones. Ella siempre te dirá la
verdad y esa es la razón que hace que pueda ser un aliado tan
confiable a lo largo de nuestro viaje espiritual. Tú también amarás
su manera franca, sincera y directa de expresarse.
Finalidad: Suministrar la energía que nos capacita para confiar en
el proceso divino con total aceptación del “pase lo que pase”,
viviendo día a día con calma y ecuanimidad.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las
proyecciones del ego: dificultades para adaptarse a las nuevas
situaciones y circunstancias; tendencias al despilfarro y a la
extravagancia; persona a la que le gusta discutir.
Su energía resulta bloqueada debido a: el miedo al futuro; un
sentimiento inconsciente de que la voluntad de Dios no siempre es
buena; la falta de confianza en el plan y en las intenciones que el
Espíritu tiene para los seres individuales.
*****
A LOS ÁNGELES CONSTRUCTORES
(Oración para las mujeres embarazadas)
¡Os saludo, legiones de Devas constructores!
Venid en nuestra ayuda.
Custodiad a esta criatura que nace
En el mundo de los hombres.
Dad fuerzas a la madre,
Enviad vuestros Ángeles benévolos
Que asistan al nacimiento
Y anuncian el alba de la nueva vida.
Llevad al hijo que nace
La bendición del Señor.
¡Os saludo, legiones de Devas Constructores!
Venid en nuestra ayuda.
Guiad al niño que nace
Al mundo de los hombres
Para que su Divinidad interior sea liberada.
*****
AL ÁNGEL DEL GRUPO
Es una oración para recitar cuando hay un grupo que se ha
confiado a la protección de un Ángel. Hay que recitarla cada vez
que el grupo se reúne. Al final, antes de cada uno se aleje para
tomar su propio camino, se recitará la siguiente fórmula:
Ángel nuestro, protector y aliado,
Recoge y transforma nuestros pensamientos de amor.
Abre las puertas entre tu mundo de luz
Y nuestro mundo de niebla.
Guía nuestros pasos sobre el punto que nos une
Y que el puente sea ancho y seguro.
Acerca de nosotros tus Hermano
Para que escuchen nuestra llamada.
Aleja las nieblas de la materia
Para que vea nuestro intento de amor
Y nuestro corazón puro.
Dejad abiertas las puertas para que invocándoos
Podemos sentiros cerca.
Con vuestra ayuda
Nos sea dado proteger, consolar, curar.
Nos sea dado ayudar a quien sufre
En el cuerpo y en el espíritu.
Vuestra guía extienda nuestros conocimientos
Pues conocer es servir.
*****************
CLASE 9: LA ENERGÍA
Por Alexiis
Podemos seguir comprendiendo otros puntos que generan nuestro
universo no sólo a través de lo espiritual, sino también ayudados
por la ciencia.
Tanto el planeta Tierra como nuestro cuerpo están formados por
masa, materia. Se ha comprobado a través de la física cuántica
que la célula tiene inteligencia propia y que puede asimismo
autodirigirse y auto-modificarse.
Pero básicamente la energía, la vibración, no sólo se transforma a
nivel de la materia física, sino también a través de otros planos de
materia que vamos a seguir explicando más adelante.
Ya hace cincuenta años la ciencia conocía ochenta y tantas
formas de materia física (en la actualidad se conocen muchos
más) y sabíamos que la materia se componía de partículas
increíblemente minúsculas con espacios intermedios. Pero ahora
empezamos a saber que es tanto el espacio comprendido entre la
materia que en cierto sentido puede decirse que nada es
totalmente sólido, todo está compuesto de átomos, y el átomo, a
su vez, contiene electrones, neutrones y protones que giran en
órbitas o vibran con gran rapidez formando un conjunto de
partículas, espacio y cargas eléctricas que a su vez forman la
materia. Así como el cuerpo físico es materia más concentrada,
existe el cuerpo emocional que sería el conjunto de emociones
que sentimos.
El Cuerpo Mental es el conjunto de pensamientos que nosotros
mismos irradiamos permanentemente, que también forman otro
cuerpo. Todos los cuerpos integrados forman el cuerpo espiritual.
Hace cincuenta años se había empezado a comprobar que hasta
las más insignificantes partículas no son cosas sino manojos de
vibraciones.
Hay diversas formas de energía; se trasladan por el aire y el
espacio sin perder sus formas características debido a su diversa
frecuencia de vibración.
Es así que las vibraciones que abarcan desde una frecuencia de
quince por segundo hasta quince mil por segundo, son
perceptibles por el oído humano como sonidos.
Las vibraciones que sobrepasan la última cifra citada, dejan de ser
percibidas por nuestro oído, pero al alcanzarse una frecuencia de
un millón quinientas mil vibraciones aproximadamente, principia
esa forma de energía llamada calor, que puede ser percibida por
otro de nuestros sentidos.
Más arriba en la escala de las vibraciones viene la luz, a menudo
combinada con el calor, la cual es percibida por nuestros ojos. Las
vibraciones luminosas más bajas empiezan con el rojo oscuro y las
más altas forman el violeta; a unos tres millones por segundo se
encuentran las ultravioletas y otras más, invisibles al ojo pero
detectables mediante instrumentos como la máquina Kirlian.
También pueden ser percibidas por nuestros sentidos internos.
En un punto más elevado de la escala, todavía no puede decirse
cuan algo, están las vibraciones del pensamiento, y éstas son
esas vibraciones invisibles, inaudibles, que relampaguean de
mente a mente.
Son numerosas las razones que pueden aducirse para justificar
que el pensamiento y la fuerza vital pueden ser consideradas
como la misma naturaleza que la electricidad.
Einstein demostró matemáticamente que en todo el universo
existen grandes campos de fuerza. He aquí el gran concepto
mental de Einstein, elaborado hace casi sesenta años: E = mc2.
Esta fórmula expresa la conversión de la masa en energía.
Al utilizarse la energía atómica se demuestra de una vez por todas
y para todo el mundo que la masa es energía. Como la energía es
vibración, es indudable que todo es vibración. Ahora sabemos que
somos vibración y de eso no cabe la menor duda.
Nosotros estamos inmersos dentro de untar energético
vibracional, todo lo que pensamos y sentimos también va creando
las realidades que todos vivimos.
Las vibraciones de nuestros sentimientos y pensamientos
continúan formando cuerpos no materiales o no perceptibles a
nuestros ojos, como se explicó antes.
Si nosotros enviamos un pensamiento, no es unidireccional,
funciona como un boomerang, como se cree en el plano
tridimensional. La energía vibra en planos muy elevados, más allá
de lo que nuestra conciencia puede comprender: sólo nos
aceramos a percibir cuando nos conectamos con nuestro interior
que funciona de manera más sutil y perfecta de lo que nuestros
sentidos externos puedan captar.
*****
TRANSFORMACIONES
Una de las principales causas de que la gente crea que los
ángeles se nos dan a conocer con tanta frecuencia, es el deseo
que los impulsa a enseñarnos a crecer y convertirnos en buenos
administradores de este planeta.
Tal idea nos dice que los ángeles están junto a nosotros para
ayudarnos a elevar nuestra conciencia, nuestro auto-
reconocimiento espiritual como raza y no sólo como individuos.
Casi podríamos decir que los Ángeles están con nosotros para
proporcionarnos una dosis de vitaminas que debe administrarse en
los momentos justos.
Esta teoría, que en general se apoya en el lenguaje propio de la
New Age , argumenta que el mundo está al borde de una
transformación tan gloriosa que ni siquiera encontramos palabras
para describirla. Los Ángeles se hallan entre nosotros para
servirnos de guías, para ayudarnos a penetrar en un nuevo nivel en
cuanto a la conciencia que debemos tener de la tierra. Y cuando
llegue el momento, a su debido tiempo, veremos a todos esos
Ángeles que nos rodean en forma permanente y viviremos con
ellos como nuestros amigos y salvadores.
Parece que, en un sentido limitado, este concepto de
transformación es cierto. Creo que los ángeles se encuentran
entre nosotros a fin de que se produzca un cambio profundo en el
mundo. Pero no por eso supongo que ellos habrán de hacerse
cargo del trabajo. Su presencia más obvia en nuestra vida es para
despertarnos a la necesidad de empezar a modificar el mundo a fin
de que sea tal como ellos y nosotros lo deseamos. Y cuando nos
hayamos desarrollado los luciente como para sembrar amor, por
haber cambiado nosotros y por haber transformado el mundo de
nuestro alrededor, ya no necesitaremos ayuda para ver a nuestros
ángeles y caminar con ellos. Sólo Dios sabe cuánto tiempo
demandará esto.
En ocasiones parecer que la única frontera que hemos alcanzado
es la frontera del desastre. Poseo la esperanza de que tengamos la
sabiduría necesaria como para aprender, y sé que ella es parte del
motivo de que los ángeles se hayan tornado visibles con tanta
frecuencia en los últimos tiempos.
Nuestros Ángeles, desde luego, aspiran a que logremos nuestra
transformación personal, no menos que la transformación de la
tierra. Y así es como tendría que ser. No estamos en condiciones
de cambiar el mundo para mejorarlo si no podemos siquiera
cambiarnos a nosotros mismos y despojarnos de celos y envidia,
perjuicios y codicia, y de todas las formas que puede revestir el
mal. Y no podemos hacer nada de eso sin contar con la presencia
de Dios en nuestra vida.
Los Ángeles que se encuentran entre nosotros son otras tantas
señales de esperanza para indicarnos que nuestra transformación
– y la del mundo entero – no es imposible. El cielo no dista una
galaxia de nosotros, sino que está aquí, nos dicen; el reino de Dios
está aquí, en nuestro medio… y aquí estamos nosotros para
demostrarlo. Las barreras no son insuperables. Dios están tan
cerca como los latidos del corazón.
Es de fundamental importancia tener en cuenta que debemos
invocar a nuestros Ángeles, por la sencilla razón de que ni ellos
podrán ayudarnos tanto como desean, si nosotros no lo
invocamos. Todos nosotros, más de una vez nos hemos quedado
cortos, sin alcanzar nuestro objetivo, por no pedirles ayuda. Los
Ángeles están aquí para socorrernos en aquellas cosas que no
podemos hacer solos. Y me refiero a las cosas sobrenaturales, no
a las comunes.
Por ejemplo, hay mucha gente que suele decir: “Yo estoy tranquilo
porque tengo apostado en la puerta de casa a mi ángel guardián,
de modo que ni me preocupo por cerrar con llave cuando salgo”.
Sin embargo, no es esa la responsabilidad de los ángeles. Por el
contrario, se supone que cada uno de nosotros debe preocuparse
por la protección personal de sus bienes terrenales.
Por cierto que a los ángeles les agrada sobremanera poder
ayudarnos. Es su misión, y cuanto más los dejamos hacerlo, más
felices son. Les gusta realizar cosas que nos ayudan.
*****
LOS MENSAJEROS
Tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento hallamos
numerosas historias de Ángeles que se aparecen a los hombres y
que traen mensajes. Estos mensajes casi siempre anunciaban
acontecimientos de capital importancia, por ejemplo, el
nacimiento del Mesías. Después de este hecho, no se conocen
muchos casos de apariciones de Ángeles. Sin embargo, ellos nos
siguen enviando mensajes. Dado que no siempre los vemos y
oímos físicamente, hemos de intentar permanecer creativos y
perceptivos, para así estar en condiciones de recibir sus
mensajes.
Los Ángeles utilizan sistemas para difundir mensajes que ni
siquiera imaginamos. ¿Te has encontrado alguna vez sentado
durante horas, devanándote los sesos, intentando hallar la
respuesta a una pregunta o problema? Precisamente en el instante
en que decides dejar de meditar, aparece una paloma en la cornisa
de tu ventana. Al reparar en ella sientes una sensación de calor y
paz. Entonces, cuando te acercas a la ventana, ves pasar un
camión que lleva escritas las palabras que te proporcionan las
respuestas que tu cabeza no logró encontrar. Una vez acabada la
lucha por hallar esa solución, te das cuenta de que el mensaje te
ha llegado sin hacer tú el mínimo esfuerzo.
Presta atención a las sutilezas de la vida. Los Ángeles pueden
llegar a nosotros de maneras distintas pero que a menudo se nos
escapan. Es en nuestros sueños donde los mensajes se nos
manifiestan con más frecuencia. Los Ángeles, al comunicarse con
nosotros, demuestran ser creativos y de la misma forma
deberíamos serlo nosotros al recibir sus mensajes.
Los mensajes del cielo son siempre para el bien supremo de la
humanidad; nunca exigen el uso de la fuerza o de la autoridad.
Algunos de nosotros identificamos a los ángeles con fuerzas
espirituales que guían a nuestro Ser Superior infundiendo
pensamientos nobles a nuestra conciencia. Independientemente
del papel específico que juegan, todos los ángeles son de una
forma u otra mensajeros.
Los que son heraldos de Dios traen las nuevas más vitales. Estos
portadores de noticias no se irán hasta que recibas su mensaje.
Por consiguiente, recuerda que debes relajarte y dejarte llevar por
la intuición.
*****
EL ÁNGEL DE LA ARMONÍA
Imaginemos por un momento lo que pasaría si una persona
perteneciente a la cuarta dimensión del mundo, viviera en nuestro
plano físico, y como él o ella aparecería ante los ojos de los
demás.
Esa persona representaría el perfecto equilibrio entre la cabeza y
el corazón, la voluntad y el amor, el interior y el exterior, el
trabajo, y el juego, la quietud, y la acción, la impresión y la
expresión, el escuchar y el hablar, el recibir y el dar, la irradiación
y la atracción. Esa persona imaginaria sabía seguramente cómo
vivir. Tendría un flexible y relajado campo de energía y una
conciencia del equilibrio total, lo cual es otra forma de la
estabilidad, definida como regularidad, aplomo y seguridad en sí
mismo.
Todas las cosas parecían encontrarse unidas, lo cual es el
significado del vocablo griego “harmozein”, del cual se deriva
nuestra palabra armonía. Y como un subproducto de este orden,
equilibrio y armonía, esa persona irradiaba una sensación de paz,
de serenidad y de tranquilidad.
Qué maravilloso sería si todos expresáramos esa misma clase de
energía, ese mismo estado de conciencia. Por cierto que la imagen
que tendríamos de nosotros mismos sería diferente y que, sin
temores ni culpas, podríamos incluso comenzar a vivir
honestamente, como a todos nos gustaría hacerlo. Y eso sin decir
que las demás personas se sentirían muy contentas de estar junto
a nosotros. Pero nosotros no podemos fingir.
Pero si tratamos durante un tiempo de representar un rol de orden
y armonía, desde el punto de vista de la personalidad humana, muy
pronto nos convertiríamos en hermosos pero repugnantes robots,
en dulces máquinas excesivamente controladas, emanando
permanentemente un aire protector y condescendiente.
¿Has conocido a esas personas que presentan una perfección
superficial, pero tan delgada que se puede ver a través de ella? Y,
detrás de esa máscara de imperfecta superioridad, en todas ellas
encontramos una revuelta masa de temor y de ira reprimidos.
Para ser realmente una manifestación de orden y armonía,
debemos tomar la Energía del Alma que produce esas cualidades,
y entonces llegamos a ser y ya no es necesario representar ningún
papel. Te sorprenderás al saber que la energía que manifiesta
todos estos atributos es la alegría. El orden y la armonía nacen de
la alegría, y no al revés. El Ángel de la Armonía es la “alegría del
Señor”, la pura energía del regocijo, el júbilo y el éxtasis del Yo
Superior, que se irradia como el sol del mediodía para disipar las
sombras de la tristeza, la miseria y la desesperación. Y esto se
logra estableciendo el equilibrio y la estabilidad en nuestras vidas.
La invocación de este Ángel nos restablece la armonía, libera
tensiones, aplaca el estado agresivo. Permite ver la solución de
los problemas con mayor claridad. Brinda paz espiritual. Genera un
campo positivo que pone fin a la tristeza ocasionada por cualquier
motivo. Brinda más alegría y ganas de vivir.
El Ángel de la Armonía ayuda a eliminar la ansiedad.
Especialmente indicado para lograr una recuperación rápida,
incluyendo problemas afectivos de pareja. Restablece el ánimo, da
fuerza, temple y empuje para realizar cualquier tarea que se
emprenda. aumenta la vitalidad y la energía. Actúa contra las
fluctuaciones de ánimo, produciendo un campo mental y una
actitud positivos.
Si queremos evolucionar espiritualmente hemos de crear
constantemente armonía en nosotros mismos y alrededor nuestro.
Te propongo que:
Siéntate en un lugar cómodo y tranquilo.
Cierra los ojos y relájate. Visualiza una luz de un color a tu
elección que te evoque armonía.
Si una vez visualizado no te sientes totalmente a gusto con ese
color, cámbialo como cambiarías el canal del televisor hasta que
encuentres el que te satisface visualmente.
Invoca al Ángel de la Armonía y pídele que la armonía entre a tu
vida.
Antes de despedirte, y abrir los ojos, dale las gracias.
Finalidad:
En la vibración de la paz en la conciencia; nos ayuda a mantener el
equilibrio y la imparcialidad ante todas las situaciones; nos inspira
a vivir con integridad.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las
proyecciones del ego: disfrutar ante la idea de un conflicto, un
adversario permanente, un Creador de desorden; una persona que
experimenta mucha oposición en todos los ámbitos de su vida.
Su energía resulta bloqueada debido a: la ausencia de alegría y de
inspiración; la creencia de que cualquier tipo de ataque está
justificado por la autoprotección y de que la paz y la conciliación
son signos de debilidad.
*****
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 2
Abrirte a tu Ángel
Ten a mano tu libreta de anotaciones y tu birome. Al tope de una
página en blanco, escribe: “Abrirme a mi Ángel”, y la fecha
1) Siéntate en tu lugar sagrado, con los pies bien
apoyados en el suelo y los ojos cerrados. Siente la presencia de tu
Ángel, que se acerca cada vez más. Imagina que te envuelve
suavemente con sus alas.
2) Mientras inhalas y exhalas lentamente, siente o
percibe la presencia de tu Ángel, que te extiende los brazos.
Respira esa proximidad y deja que dentro de ti surja una pregunta.
3) Concentra la atención en tu corazón. Pon en tu
corazón la pregunta que deseas formular, visualizando las
palabras escritas allí.
4) Cuando sientas las palabras en tu corazón, abre los
ojos y anota la pregunta en tu cuaderno. Vuelve a cerrar los ojos.
5) Con las palabras de tu pregunta en el corazón y en la
mente conéctate con tu profundo deseo de oír la voz de tu ángel.
Escucha en tu corazón y en tu garganta. Pon atención a cualquier
sentimiento que surja. Los ángeles llegan a nosotros a través de
los sentimientos, de modo que esa pueda ser la primera forma de
contacto. Permite esos sentimientos y permanece abierto a las
palabras que se presenten.
6) Anota todo lo que recibas, sean palabras, imágenes o
sensaciones.
7) Recuerda agradecer a tu ángel su mensaje.
8) Lee lo que has recibido.
Observa las sensaciones que te despierta el mensaje. Puede
sorprenderte o quizás te conmueva. Si las palabras te llenan los
ojos de lágrimas o si te sientes conmovida, sabrás que tu ángel ha
hablado a través de ti.
Los ángeles se presentan a nosotros de modo que podamos
recibirlos. Si no estás segura de haber recibido nada, vuelve a
cerrar los ojos y repite el ejercicio desde el comienzo,
estableciendo una conexión más potente con tu deseo de
comunicarte con tu ángel. Acepta con gratitud lo que recibas. No
deseches ni critiques lo que aparezca. porque eso cerrara tu
corazón, bloqueando la comunicación. Cuando aceptas, te abres;
cuando estás abierta, es mucho más probable que recibas.
CLASE 10: SOÑAR CON ÁNGELES
Por Alexiis
Los sueños son una puerta al inconsciente, pero también una
puerta a los reinos sutiles. Representan largas cartas de tu
inconsciente, con frecuencia escritas en un lenguaje extraño y
misterioso. Los sueños son también otro portal por el que puedes
llegar a conocer a tus ángeles y disfrutar de tu relación.
Conectarse de este modo con los Ángeles es fácil y natural;
sucede aún cuando no tengamos conciencia de ello.
El estado de sueño es un punto de acceso que ofrece especiales
ventajas para nuestros compañeros celestiales, pues cuando
dormimos, la mente inconsciente está bien abierta. Desaparecen
las resistencias y los bloqueos de la conciencia (el yo) levanta
para mantener a raya a los Ángeles. La cualidad fluida y
espontánea de los sueños se acerca más al comportamiento de
los Ángeles que al estado reglamentado, muy organizado, en el
que existimos los humanos en nuestras horas de vigilia.
Con frecuencia nuestros Ángeles se nos presentan en sueños,
pero no siempre los recordamos o, si lo hacemos, no siempre los
reconocemos. En el sueño pueden aparecer amigos íntimos, pero
al despertar nos damos cuenta de que nunca los hemos visto. O
pueden presentarse como figuras sabias, poderosas e
importantes, no necesariamente con alas u otros símbolos
estereotipados de su identidad, tales como arpas y halos.
A veces los Ángeles se presentan bajo formas animales u otras no
hacen notar su presencia asumiendo forma alguna, sino que se
puede presentar como una luz intensa, blanca o dorada.
Otras veces despertamos con una sensación de bienestar, de que
todo está bien, de que estar vivos es una bendición. Tal vez no
recordemos siquiera haber soñado, pero el buen humor impregna
la rutina normal de la mañana, como la luz del sol al iluminar
súbitamente un cielo gris y opaco. Cuando eso ocurre hay una
buena posibilidad de que uno de nuestros ángeles haya hecho una
presentación estelar mientras dormíamos. Pregunta a tu Ángel
cómo puedes reconocer su presencia en sueños.
Todos nos hemos educado en la creencia de que existe una
separación entre humanos y Ángeles, si acaso se nos enseñó a
creer en los Ángeles. Pero esa separación es sólo un estado de la
mente… ¡de nuestra mente, no de la angelical! En nuestros sueños
es posible cambiar la mente y superar las barreras mentales que
hemos erigido a fin de estar con nuestros Ángeles con toda
naturalidad.
Recuerda que no sólo nuestros compañeros nos buscan en el
sueño. El Arcángel Miguel es el guardián del tiempo de los sueños,
así que puedes invocar su vigilante presencia. Y existe toda una
categoría de Ángeles que trabajan con los sueños; su misión es
proporcionarnos información mientras dormimos.
Estos Ángeles rara vez hacen notar directamente su presencia en
nuestros sueños, como nuestros Ángeles acompañantes. Son
primordialmente mensajeros; sólo podemos reconocerlos por los
regalos que nos hacen en el sueño.
Los sueños son elusivos. El primer paso consiste en recordar tus
sueños, lo que es todo un desafío. Es esencial tener una actitud
mental positiva. Basta con comenzar a creer en tus sueños.
Cuando creemos en algo, lo valoramos. Cuando valoramos algo, le
infundimos energía, y aquello en lo que ponemos energía comienza
a crecer.
Si te has pasado la mayor parte de la vida convencida de que no
vale la pena recordar los sueños, no esperes despertar mañana
con uno sobre la almohada. Inaugurar una nueva creencia requiere
tiempo. Pero puedes programar de nuevo tu mente consciente
para permitir que te llegue el recuerdo de los sueños. Lo bueno es
que puedes esperar confiado. Los sueños pueden tornarse
realidad. Y cuando eso ocurre, son manifestaciones del deseo más
profundo de nuestro corazón. Ellos nos ponen en contacto con
nuestras pasiones.
El deseo apasionado de conectarte con tus Ángeles es la
motivación que te permitirá conocerlos en tus sueños. Luego viene
la diligencia. Debes estar dispuesta a seguir adelante con el
proceso y superar resistencias profundamente arraigadas. Si
despiertas con un sueño en medio de la noche, no te muevas y
trata de recobrarlo. Revívelo; puedes comenzar con cualquier
fragmento que recuerdes y permitir que se expanda. Luego anótalo
y ponle fecha antes de volver a dormir.
Cada vez que despiertes después de haber soñado sigue el mismo
procedimiento. Si cambias el cuerpo de posición puedes perderlo
mientras lo revives; por eso debes permanecer quieta y recordar
del sueño todo lo que puedas. Luego anótalo con tantos detalles
como recuerdes. Fecha tus sueños. Hasta puedes dar a cada uno
un título que lo resuma. Eso te ayudará a recordarlo o hallarlo más
adelante.
Existe una resistencia innata a hacer esto y es preciso superarla a
conciencia. La resistencia se presenta también en el hecho de que
despertemos ciertos sueños porque no tienen sentido o porque no
recordamos todos los detalles. Pero a medida que los valores más,
descubrirás que la resistencia desaparece.
Por separado te daré algunas maneras de utilizar al dormir y de
estimular el recuerdo de los sueños.
Hay que tener en cuenta que, aún después de establecer el
contacto del sueño, puedes tener que formular la misma pregunta
durante varios días y hasta semanas enteras antes de recibir o
comprender plenamente la respuesta. Y quizás no surja en una
aparición directa de los ángeles. El sueño en sí puede ser la
respuesta a tu Ángel. O quizás se presente en una sola palabra,
una imagen o una canción que recordaste al despertar.
La respuesta también puede ser el don de un sueño en el que te
encontraste volando, sin esfuerzo y sin alas. Y a veces no llega en
un sueño, sino en un suceso o en un instante de súbita
iluminación. Tal vez se presente bajo la forma de una llamada
telefónica casual, hecha por un amigo, en una frase que leas en el
periódico de la mañana, o un fragmento de conversación oído por
casualidad en la calle. Lo principal es permanecer alerta y abierta.
La paciencia te permitirá perseverar, aunque no obtengas
resultados de inmediato. Te ayudará a tener fe en tus Ángeles,
confiando en que, a su debido tiempo, vendrá también de este
modo. La fe te gana el cariño de tus invisibles defensores, además
de crear un espacio para los milagros, que es donde pululan y
prosperan. Los milagros no tienen por qué ser algo que sacuda la
tierra. Bien pueden ser pequeños acontecimientos de tu vida diaria
que te hagan sentir bien, reír o hasta llorar de felicidad.
Puedes registrar tus sueños en tu cuaderno de Ángeles o aparte,
en un diario especial. Cualquiera que sea, ponlo justo a tu cama
cuando te acuestes. Si eres de los que no pueden despertar y
tomar nota sin tomar primero una taza de café, lavarse los dientes
o abrirle la puerta al gato, sería mejor que tuvieras a mano un
grabador. El más conveniente es que el que activa con la voz, para
que puedas encenderlo sin cambiar de postura.
Los sueños son efímeros. Por eso es mejor anotar (o grabar) lo que
recuerdes en cuanto despiertes. Cualquier actividad tal como
levantarte o cambiar de posición, puede barrer toda una noche de
sueños hacia la oscuridad del inconsciente.
Cuando anotes o grabes lo que ha ocurrido en tu sueño, será útil
ponerlo todo el tiempo presente: “Camino por el bosque. Un búho
ulula a poca distancia… “Ese búho, sabio ser alado, bien podría ser
tu Ángel disfrazado.
A veces, durante el día salen a la superficie fragmentos del sueño;
una escena, una sensación, el rostro de una persona. Es
importante anotar cualquier cosa que recuerdes, aunque no le
encuentres sentido o creas que no tiene importancia. Cada
fragmento merece el respeto de u atención: cuando se la
concedes, el mundo de los sueños se te revela más y más.
Llevar un diario no sirve sólo para conservar imágenes e
información que normalmente olvidarías, sino también para
aumentar tu memoria de los sueños. Al dedicarte a escribir lo que
recuerdas, refuerzas tu intención en un plano físico. Tu intención
se origina en el plano mental. El refuerzo de tu intención obra
sobre el inconsciente, así como sobre la conciencia.
Otra ventaja de llevar un diario es que puedes releerlo de vez en
cuando. Eso te brinda una idea de dónde has estado y a dónde vas.
Puede revelarte sitios de estancamiento y ayudarte a aclarar
sueños desconcertantes, que sólo con el tiempo comienzan a
tener sentido. Un diario de sueños es una herramienta importante
para el crecimiento interior.
El mero repaso de los títulos que diste a tus sueños puede servirte
de clave para marcar temas recurrentes y bloqueos interiores de
los que no tenías conciencia.
Puedes utilizar tu diario de sueños para desarrollar diálogos con
personas, objetos y elementos que aparecen en los sueños. Este
es uno de los mejores medios para decodificar la compleja
simbología que caracteriza a los sueños. Al dialogar, hablas con
aspectos de ti mismo que son inconscientes y aparecen bajo la
apariencia de objetos o de otras personas. Los sueños están
llenos de chistes y juegos de palabras: otra clave de la presencia
angélica.
Da rienda libre a tu imaginación y permítete hablar francamente.
Al escribir con libertad puedes descubrir tus sensaciones ocultas,
tus miedos y deseos, además de comprender cosas que ocurren en
tu vida.
*****
EL PERDÓN: EL CAMINO ANGELICAL HACIA LA SANACIÓN
La base de toda curación es el perdón: la eliminación por decisión
propia, de la ira y la rabia provocadas por las heridas que nos han
causado personas o sucesos y el daño que nos hemos hecho a
nosotros mismos. Siempre que hay la necesidad de curar, existe la
necesidad de perdonar. El perdón es el “camino angélico” que nos
conduce a la sanación.
A lo largo de nuestras vidas en este mundo, todos padecemos el
daño que nos causan otras personas y también hacemos daño a
los demás. Muchas veces actuamos sin piedad y pronunciamos
palabras que hieren a los demás, o lo que es lo mismo, dejamos de
decir palabras cariñosas cuando deberíamos, o vemos que alguien
nos necesitaba y le damos la espalda. No importa el nombre que le
demos a estos sucesos (error, karma o pecado): todos causan
heridas espirituales que pueden separarnos de los demás y de
nuestra propia alma.
Es una situación terrible. Provenimos de Dios, que es Uno, que no
sólo es omnipotente sino también inmanente, es la unidad que
impregna toda la creación, que rebosa sabiduría y amor creativo,
¿y qué es lo primero que hacemos cuando somos conscientes de
nosotros mismos? Creamos ruptura, alienación y separación. Y lo
que todavía es peor: aceptamos esto como una forma de vida.
Estamos tan acostumbrados a que nos hagan daño y a hacer daño
a los demás y seguir como si no hubiera pasado nada, que ni
siquiera nos damos cuenta de la importancia de la sanación que
necesitamos. Nos sentimos demasiado heridos para preocuparnos
por ello.
Nuestros Ángeles consideran que esta situación es intolerable.
Ellos son mensajeros perfectos, perfectos transmisores del amor y
la gracia de Dios. No pecan ni hieren a ninguna criatura; en su
sociedad no existen las divisiones. Lo único que desean es que el
amor, la armonía y la perfecta paz de Dios habiten en nosotros,
porque estas cualidades forman parte de ellos. Odian vernos
aislados de nosotros mismos y de los demás. Saben que es
antinatural.
Por este motivo, los Ángeles están dispuestos a ayudarnos en
cualquier momento para que seamos capaces de perdonar a los
demás y comprender la necesidad de pedir perdón cuando hemos
herido a otra persona. Siempre que perdonamos o pedimos perdón,
los Ángeles están junto a nosotros y nos ofrecen su amor y su
apoyo.
El perdón y la curación son inseparables. El perdón, tanto si lo
damos como si lo recibimos, es lo que inicia el proceso que nos
cura estas terribles heridas. Es la medicina más poderosa que
existe, porque detiene la infección que las heridas pueden causar
y prepara el terreno para que el amor las sustituya a través de la
reconciliación.
El perdón no es una emoción, un sentimiento de benevolencia o
compasión. Se puede describir como un acto voluntario mediante
el cual decidimos eliminar una herida. Decidir perdonar algo que
nos ha hecho daño no significa tolerarlo ni quitarle importancia.
Significa que hemos decidido no retener la herida, no llevarla en
nuestro corazón y no utilizarle en contra del individuo que la
causó.
Ser capaz de tomar una decisión así ya es una forma de curarse,
porque evita que una herida se infecte más. Y cuando el perdón
abre las puertas a la paz de la reconciliación, entonces el amor
también puede entrar y eliminar cualquier rencor, incluso el más
antiguo e intenso. En la mayoría de los casos, nuestro problema es
que nos sentimos tan heridos, que pensamos que podemos vivir
con el rencor y no nos esforzamos por conseguir la reconciliación,
que es lo único que aliviará nuestro dolor.
La manera más sencilla de perdonar es cuando alguien pide ser
perdonado. Pero también somos capaces de perdonar aunque la
persona que nos haya herido no quiera o no pueda pedirlo, porque
el perdón depende de nuestra voluntad y proviene de la
comprensión, el conocimiento y la conciencia.
El perdón no siempre es algo instantáneo, por supuesto. A veces
se necesita mucho tiempo para perdonar. A veces se necesita
toda una vida. Antes de tomar la decisión de perdonas
conscientemente, tenemos que crecer en comprensión e
iluminación, y a menudo tenemos que reafirmar varias veces
nuestra decisión antes de que los sentimientos heridos aparezcan
de nuevo.
A veces se necesita más que toda una vida para perdonar.
Parecería que la noción católica de “purgatorio” es precisamente
eso: una casa de sanación después de abandonar este mundo, una
escuela para aprender lo que todavía tenemos que aprender y que
deberíamos haber aprendido mientras estábamos en la tierra.
Si aceptamos el hecho de que somos hijos de Dios, debemos
comprometernos totalmente a vivir una vida gobernada por el
amor, que sea digna de nuestro Creador. No sólo tenemos que
esforzarnos por estar en paz con nosotros mismos y con los
demás, sino que también debemos trabajar para perdonar a todos
aquellos que nos hayan herido u ofendido. No debemos hacer
concesiones con las heridas mortales. No tenemos derecho a
pensar que podemos vivir con una herida. Debemos esforzarnos
para curarlas, porque fuimos creados para alcanzar la plenitud.
Esto significa que cuando el amor no está presente en nuestros
actos, cuando hacemos algo que hiere a otras personas, debemos
pedirles perdón. No importa cuál fuera nuestra intención; si
hacemos daño a alguien, aunque sea involuntariamente,
necesitamos pedirle perdón.
En una ocasión, San Pedro le preguntó a Jesús cuántas veces
tenía que perdonar a alguien, y Jesús respondió que setenta veces
siete. Con estas palabras quería explicar que no existen límites
para el perdón.
El perdón no es simplemente una cuestión ente dos individuos;
Dios también tiene mucho que ver con ello. Cuando hemos hecho
daño a alguien, a nosotros mismos o incluso a nuestro entonces,
también debemos pedir perdón a Dios. Dios creó un bello y
perfecto orden en el mundo. Siempre que rompemos esta armonía
creando división y separación, sin respetar el plan divino, debemos
pedir a Dios que nos perdone, y no sólo eso, sino también que nos
ilumine y nos conceda una mayor capacidad de comprensión para
poder crecer y reparar el daño que hayamos causado.
Dios, cuya compasión es infinita, siempre se apiadará de nosotros
y nos perdonará, y además nos concederá la sabiduría y la gracia
que necesitamos para mejorar nuestras vidas.
Con frecuencia los Ángeles actúan como mediadores: nos hacen
llegar estos dones que Dios nos concede e intentan ayudarnos
para que los utilicemos correctamente. Los Ángeles viven de
acuerdo con el amor y la luz de Dios de forma muy diferente a
nosotros, al menos mientras estamos en este mundo. Todo lo que
hacen está en armonía con el plan divino.
A veces el mayor obstáculo que nos impide alcanzar la curación es
nuestra incapacidad de perdonar nuestras propias faltas, incluso
cuando nuestra fe nos dice que Dios nos ha perdonado, y las
demás personas implicadas también nos han ofrecido su perdón.
Si no podemos perdonarnos a nosotros mismos, es por culpa de
nuestro amor propio, ya sea por exceso o por defecto. A veces nos
vemos tan despreciables que no somos capaces de convencernos
de que merecemos ser perdonados por algún error que hemos
cometido. No nos amamos ni nos consideramos dignos de ser
amados.
******
EL ÁNGEL DE LA FE
La FE no es la creencia irracional sino la secreta confianza, más
allá de las apariencias y de las limitaciones del ego.
La falta de Fe es como una especie de ceguera para con el mundo
espiritual; la Fe es la visión del alma. Al pertenecer a otro nivel de
realidad que también engloba la nuestra, la FE todo lo puede.
La Fe descansa en la providencia, mientras que la duda se apoya
en la ignorancia, en el temor.
Cuando invocamos al Ángel de la Fe , nos sentimos bien plantados,
enfrentando las limitaciones que tenemos dentro de nosotros y
alrededor nuestro, y una vez que hemos reestructurado nuestra Fe
y nuestro idealismo, entonces podemos empezar a concretar
nuestra espiritualidad, recién hallada, traduciéndola en acción.
Nos da capacidad de compartir lo que tenemos y seguir siendo lo
que somos; puede llevarnos simultáneamente no sólo hacia la
superior comunión que tal vez busquemos, sino también hacia la
solidez y la estabilidad de las relaciones que son capaces de
resistir y reconstruirse a pesar de las fluctuaciones internas y
externas de nuestras vidas cotidianas.
Nos permite darnos tiempo de quietud para sintonizarnos con
nuestro centro y despejar de nosotros los escombros de cada día;
dejar que nuestros sentimientos sigan su propio curso.
El Ángel de la Fe declaró que: “Si quieres volar y no sabes cómo ni
adonde o cómo puedes elevarte de la tierra, las alas las puedes
desplegar muy velozmente con tu fe”.
“Imagina que en tu espalda cada una de tus fibras se convierte en
hilos de luz blancos y celestes que se van entretejiendo
lentamente hasta que sientas que se convierten en alas.
“Elévate con ellas hasta el lugar más sagrado que imagines;
podrás ir a una montaña, a un lago, a una inmensa llanura o a un
lugar imaginario.
“Remóntate, vuela y logra el milagro mayor: te elevarás con tu
corazón y sentirás la liviana sensación de amor que es la fe en tu
libertad interior”.
******
ÁNGELES DE LA ENERGÍA
Se entiende como energía espiritual; es la carga de la fuerza, de
entusiasmo, es el empujón con el que los seres humanos dan
comienzo a sus proyectos, a sus actividades. Sin esto, la vida
sería un escuálido trajín carente de alegría y de interés.
Estos Ángeles están presentes en cada ritual, en cada ceremonia
religiosa, sobre la cual derraman la flamante fuerza de la que son
portadores.
*****
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 3
Apertura hacia el Ángel
Siéntate cómodamente en tu “espacio sagrado” con los pies bien
apoyados contra el suelo y los ojos cerrados. Sentí la presencia de
tu Ángel cada vez más cerca de ti. Imagínate que sus alas te
envuelven dulcemente.
Inspira y expira suavemente y sentí la presencia de tu Ángel cada
vez más cerca de ti. Inspira esta intimidad y deja que surja de tu
interior una pregunta.
Concentra la atención en tu corazón. Presenta la pregunta que
piensas hacer en tu corazón, visualizando en él las palabras
escritas.
Cuando escuches las palabras en tu corazón, abre los ojos y
escribí la pregunta en un papel. Vuelve a cerrar los ojos.
Con las palabras de tu pregunta en tu corazón y en tu mente, entra
en contacto con tu profundo deseo de escuchar la voz de tu Ángel.
Escucha en tu corazón y en tu garganta. Mantente consciente de
cada sensación que emerge. Los Ángeles llegan a nosotros a
través de los sentimientos, de modo que ésta puede ser la primera
forma de contacto. Deja salir los sentimientos y ábrete a las
palabras que llegan.
Escribí todo lo que recibas, ya sean palabras, imágenes o
sensaciones.
Recuerda agradecer a tu Ángel el mensaje.
Relee lo que has recibido.
*****
CLASE 11: LA LLAMA VIOLETA
Autor desconocido
Tal como hemos visto en el estudio de metafísica, la Llama Violeta
es la que actuará en esta Era de Acuario para liberarnos y
purificarnos, y veamos ahora un poco el enfoque que se le da al
color violeta dentro del estudio de los Ángeles.
Hasta hace pocos años era impensable la idea de proponer ropas,
tejidos, cortinas, mantas, y objetos varios de color violeta.
El violeta ha sido considerado injustamente durante siglos como
un color “desafortunado”. Esta creencia ha sido alimentada por el
hecho de que los ornamentos sacerdotales en la liturgia fúnebre o
cuaresmal son, en efecto, violetas.
Desde el punto de vista esotérico, observando las cosas del lado
oculto, reservado a pocos, se sabe por el contrario que el violeta
es el color del equilibrio cósmico que presupone la iluminación.
Nace del cruce entre el rojo, color “horizontal” de las pasiones
materiales terrones, y el azul, el Espíritu que trasciende la materia
elevándose hacia el cielo.
De la “crucifixión” cósmica entre los dos colores, nace el
equilibrado violeta, en el que el azulado espíritu modera la roja
pasión, la sabiduría prevaleciendo sobre el impulso.
Nace así, en este “estado de gracia” en el cual cuerpo y espíritu,
mente y materia, se encuentran en una situación privilegiada, la
posibilidad de hacerse receptivos, abiertos a la energía de
iluminación que libremente fluye de los planos superiores.
Pero más allá de las cosas ya conocidas hay muchas otras que
todavía no han sido introducidas en los planos del conocimiento
humano. Los maestros nos informan por medio de canales ocultos,
que en los planos de la evolución está previsto que dentro de este
siglo debemos hacernos receptivos al color violeta.
Para que esto ocurra es necesario que mentes humanas,
particularmente sensibles, capten este tipo de información de los
planos sutiles y la difundan al mundo físico.
Generalmente, las mentes predispuestas son seleccionadas y los
individuos instruidos ocultamente durante las horas del sueño.
Estas personas, provenientes de todo el mundo, de ninguna
manera se imaginan que forman parte de los planos evolutivos de
la humanidad,
Se trata, en su mayor parte, de individuos de mente elástica, con
una buena base de conocimientos en su sector específico,
predispuestos al estudio, a la creatividad, capaces de grandes
avances innovadores, abiertos a la genialidad y a la intuición.
Sería del todo inútil inspirar una sinfonía maravillosa a un hombre
que no conozca las leyes de la música; no estaría en condiciones
de transcribirla y de hacer un don al resto de la humanidad. Los
Maestros habrían echado a perder así sus propias energías.
¿Qué es en el fondo una obra de arte o un gran invento?
Aparentemente es la creación concebida por la mente de un
artista; ocultamente, por el contrario, es una idea sugerida y
“piloteada” desde los planos superiores por entidades encargadas
de este menester y que tienen como objetivo la evolución del
hombre en todos los planos, puesto que la evolución espiritual va
al paso con la tecnológica.
En tanto el hombre no sea liberado de las necesidades materiales
más inmediatas, tendrá poco tiempo y espacio para mirarse
interiormente. Un hombre desesperado y hambriento difícilmente
buscará la trascendencia, dará la prioridad al alimento.
*****
EL ÁNGEL ES LEY
Hemos hablado hasta ahora de “inteligencia” que guía a cada una
de las partículas de la materia. Ahora probemos a sustituir la
palabra Inteligencia por la palabra “Ley”.
Cada cosa creada responde a precisas leyes que establecen su
movimiento y sus funciones.
En el universo, para mantener la vida, todo es movimiento;
también los organismos que nos parecen inanimados, como los
minerales, tienen un movimiento interno. Los átomos del cuarzo
giran en torno a su eje central, exactamente como los átomos de
las células humanas o los grandes planetas que giran alrededor de
su sol. Cada cosa creada responde a una precisa ley de energía-
movimiento-armonía y en cada uno de los reinos de la naturaleza
existe el deseo de evolución hacia una meta superior, pues vida,
inteligencia y concienciación penetran todas las cosas.
El reino mineral, que vive en los recovecos oscuros de la Tierra ,
desea efectuar el pasaje de la naturaleza inerte a la radiactiva en
el que se expande hacia la materia circunstante, el primer paso
hacia el gran sueño; la luz.
El reino vegetal ya vive y se expande por medio de la luz. Su deseo
es la emanación del perfume pero sobre todo el movimiento. El
vegetal sueña en la libertad del vínculo de las raíces.
El reino animal, en sus infinitas formas, tiene a la transformación
hacia el reino superior; por la domesticidad y el sacrificio, el
elemento iniciador del reino animal es el hombre, que debe
conducir el alma animal hacia la liberación a través de sus
características propias: domesticidad, afectuosidad, fidelidad.
Cada vez que un ciclo vital se cumple, una serie de animales
atraviesa el pasaje de la evolución y entra a formar parte de la
individualidad humana.
El reino humano, que ya ha realizado todos los deseos de los
reinos inferiores, tiene al reino inmediatamente superior, aquel
reino súper humano, el quinto reino en el que se mueven las
entidades angélicas y los Maestros de Sabiduría. Esta es la meta
del hombre, hacerse uno de ellos.
Existen también Seres, profundamente distintos del hombre, que
se ocupan de la aplicación de estas leyes. Seres conscientes,
carentes de libre albedrío, que no pueden ejecutar elección alguna
sino la ejecución de su menester, pero sometidos a las leyes del
karma.
Debemos entender, que los Ángeles que rigen la fuerza de la
gravedad, no pueden ser puestos en la condición de elegir, no
pueden decidir por propia iniciativa: “Esto cansado de este
encargo tan aburrido, voy a ocuparme de los vuelos de los
pájaros…”
Si esto pudiese ocurrir, todo el sistema planetario caería en la
ruina. En una fracción de segundo, el trabajo evolutivo para el que
han sido necesarios muchos millones de años sería destruido….
Dios no deja nada a la improvisación. En sus diseños de absoluta
perfección, no hay lugar para las inteligencia rebeldes. El hombre
es algo absolutamente especial, creado (esperemos) a Su Imagen
y Semejanza.
También la rebelión primera de la que nacieron las Fuerzas
Oscuras ha tenido indudablemente un papel en la creación, papel
que Dios ha preestablecido y que no nos es dado conocer. El
Ángel, por lo tanto, sigue rígidamente y sin posibilidad de
apelación, antes al contrario, con gozosa consciencia, el deber
que le ha sido confiado, por grande o pequeño que sea.
En el Universo, todo se mueve según una Ley de Armonía
infinitamente grande y perfecta, que el hombre percibe con
estupor, aunque no siempre se le adapte.
Los científicos son, entre los seres humanos, quienes con más
frecuencia chocan contra esta incomparable ley y, sin embargo,
entre ellos sólo algunas almas elegidas entreven la presencia de
una Mano Divina….
*****
ÁNGELES SANADORES
La teoría que afirma que lo que fluye por nuestras mentes afecta
profundamente lo que corre por nuestros cuerpos, es más que
evidente. Para curar el cuerpo se puede empezar por curar la
mente, proveyéndola de todo lo necesario para hacerla feliz.
Eliminar ideas negativas que perjudican a la salud y sustituirlas
por pensamientos positivos también te ayudará a sanar el cuerpo.
Hoy en día las personas intentan curarse cambiando su forma de
pensar y tomando nuevas actitudes ante la vida.
Los Ángeles sirven también de agentes sanadores. Nos ayudan
enviando y canalizando sus rayos curadores. Colaboran a
estabilizar los conflictos que aparecen en las relaciones humanas.
También transmiten y divulgan mensajes de indulgencia y
reconciliación a las personas que nos conciernan, si estamos
predispuestos a perdonar y a olvidar. Los Ángeles también pueden
llegar a estas personas en cuestión, incluso si están muertas.
Cuando la gente se pone tan enferma que ya no controla su
energía curativa o cuando después de un accidente terrible se
llega al coma profundo, Dios envía a los Ángeles curadores para
que se responsabilicen de ello. Estos purifican la atmósfera que
rodea a los enfermos y a los inconscientes creando una barrear
que les distancia de las influencias nefastas y no deseadas.
Dentro de esta barrera purgan la atmósfera de negatividad
aportando a su vez energía pura y limpia. De esta forma los rayos
sanadores de amor tienen acceso directo al enfermo o al que está
sufriendo.
Bajo la guía de Rafael, su poderoso Arcángel, están llenos de amor
hacia sus hermanos humanos. Están presentes en cada lugar en el
que haya un enfermo. Ellos no pretenden competir ni tienen
perjuicios en cuanto a hospitales y médicos. Cada hospital posee
un Ángel de la Guarda. Es sabido que hay enfermeras que han
visto a Ángeles curando a seres humanos de graves
enfermedades.
Intervienen prontamente cada vez que les sea lanzada una
invocación, una reclamación de ayuda. Sólo en esta condición
pueden intervenir, y demasiadas veces se quedan inoperantes
pues en el momento del dolor poquísimas personas se acuerdan de
dirigir a lo alto su plegaria.
No conocen barreras de tiempo o espacio, ni de lengua, ni de fe,
están disponibles par quien pida socorro a la Divinidad , a
cualquier Divinidad, pues Dios Padre es uno, y ningún grito se
queda desoído.
Una sola barrera les retiene y los deja inertes: la que está puesta
por las mentes humanas que ignoran o reniegan de su presencia.
Si nos encontramos en peligro o estamos físicamente heridos,
harán cualquier cosa para ayudarnos (siempre que no nos
opongamos a ello). Los Ángeles a veces aparecen como unos
seres humanos con todos sus atributos que acuden a rescatar al
que está al borde de la muerte.
******
COLABORACIÓN ENTRE ÁNGELES Y HOMBRES
Ya en la antigüedad la comunicación entre Ángeles y hombres fue
estrecha y fueron Ellos los que colaboraron en la creación de las
grandes civilizaciones, y se considera que la historia se va a
repetir y que necesariamente esta comunicación y cooperación
tendrán que restablecerse.
Quiero transcribir a continuación algunos párrafos de los libros
escritos por Geoffrey Hodson, en los cuales los Ángeles nos
hablan en primer persona dándonos las indicaciones para
acercarnos sus Reinos.
Geoffrey Hodson puede que haya sido el más grande clarividente
de nuestros tiempos. Médico, por tanto formado en una rígida
escuela científica, estaba dotado de “segunda vista”.
Veía las auras, las vibraciones y las energías multicolores que
emanan de cada cosa, de los pensamientos de los humanos, y de
los valles, de los árboles y de las flores. No se trataba de un
fenómeno temporal ni de una forma de alucinación. Sus
observaciones, precisas y circunstanciales, eran anotadas con
todo detalle, comparadas con las de otros clarividentes, no son
jamás inexactas ni imprecisas.
Relataba las observaciones sobre las “cosas” que veía con la
misma tranquila precisión con la que preparaba las fichas clínicas
de sus pacientes.
En cierto momento de su vida, fue “contactado” por una criatura
angélica a quién él mismo dio el nombre de “Bethelda”. Empezó
desde aquel momento un verdadero trabajo de aprendizaje, como
si todos aquellos años de clarividencia pura, de estudio y
capacidad de observación hubieran sido sólo la preparación para
este importante acontecimiento.
De ello han nacido muchos libros, en los que se ha hecho una
crónica aguda de decenas de años de observaciones y en los que
se han relatado las exactas palabras de sus instructores. En los
textos de Hodson, sobre todo en la Fraternidad de los Ángeles y de
los Hombres se cita muchas veces la necesidad de comprender y
aceptar la existencia de los Ángeles y de iniciar con ellos un
trabajo de colaboración. La especie humana puede ganar mucho
con este intercambio, en tecnología, conocimiento científico y
serenidad interior.
Por su parte, los Ángeles de algunas órdenes cumplen su
evolución junto con nuestra raza. Nosotros somos su misión, el
trámite para su crecimiento. Ellos son nuestra referencia, nuestro
modelo, el ejemplo que debemos seguir para nuestra evolución
espiritual, pero nosotros somos el camino que ellos deben recorrer
para crecer.
A continuación cito algunos párrafos en los que nos hablan los
Ángeles directamente:
“Los medios más fáciles de acercamiento se encuentran en al
amor a la Naturaleza. Quien quiera llegar a conocerse deberá
aprender a entrar en contacto con la Naturaleza , de modo más
profundo del que actualmente es posible al hombre normal.
“Además de un más intenso aprecio por su belleza, debe existir
gran reverencia hacia todas sus formas, reverencia que nace del
reconocimiento de la presencia divina, de la cual estas formas,
estas manifestaciones, estas bellezas no son sino la expresión
exterior.
“Junto a esto, es necesario también alcanzar un vivificante
sentido de unidad con la Naturaleza , identificándose con cada
árbol, cada flor, cada hilo de hierba, cada nube de cielo, y
dándonos cuenta de que las múltiples diversidades que componen
un valle, un jardín o un vasto panorama de montañas, de mar o de
cielo, no son otra cosa que el Ser Único que existe en vosotros,
Dios, del que sois una parte, por medio del cual podéis penetrar
más allá que el velo exterior de la belleza.
“Alcanzado tal resultado, estaréis en el umbral de nuestro mundo,
habréis aprendido a ver con nuestros ojos, a conocer con nuestra
mente y a sentir con nuestro corazón”.
*****
ÁNGEL DE LA ENTREGA
Entregarnos es dejar de lado nuestro ego y, en total confianza,
darnos a Dios o a los demás.
Se ha dicho que a Dios le basta cualquier cosa ofrecida con el
corazón entero.
Esa es la verdadera entrega: hacerlo todo en la vida de un modo
entero, total, involucrando en ello la totalidad de nuestro ser,
hasta las últimas consecuencias.
Cuando uno se entrega a Dios o a sus Ángeles, debe estar
dispuesto a todo, pues su vida comenzará a cambiar de un modo
mágico e imprevisible.
Todo lo que hagamos desde una conciencia de totalidad, producirá
resultados totales y nos colmará.
Todo lo que hagamos desde una conciencia parcial y limitada, no
podrá producir más que resultados limitados y nos dejará vacíos.
Te propongo que:
Siéntate o tiéndete en un aposición que te resulte cómoda y
agradable. Cierra los ojos y respira profundamente, e intenta
mantener tu mente en blanco.
Imagina que estás sentada bajo una luz suave y cálida. Siente
como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
En el extremo de esta luz el Ángel de la Entrega y el demonio del
Retener. familiarízate con estos dos visitantes angélicos e insiste
en que el demonio del Retener desaparezca de tu vida y que el
Ángel de la Entrega se manifiesta.
Invítale a compartir el calor y la luz contigo.
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PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 4
Hacer Realidad los Sueños
En este ejercicio usarás las técnicas de Cimentación, liberación y
Alineación que ya has aprendido, junto con una visualización
nueva.
Cuida de que no te molesten; ve a tu lugar sagrado e invita a tu
Ángel a estar contigo. Puedes invocar a otros Ángeles específicos.
Por ejemplo: si el tema es tu espacio vital, ya porque necesites
una casas nueva o quieras redecorarla, invitarás también a un
Ángel de Ambientes. Ten en cuenta cuáles pueden facilitarte
mejor el fin que tienes pensado y recíbelos también.
1) Cierra los ojos. Ciméntate, céntrate y alíneate con tu
Ángel (o tus Ángeles)
2) Libera cualquier impedimento, conocido o
desconocido para ti, que pudiera estorbarte en el logro de tu
objetivo. Pide a tu Ángel que te ayude a retirarlos, liberándolos por
medio de tus raíces hacia la tierra.
3) Imagina tu meta y siéntete experimentándola.
Imagina que se torna realidad y repara en lo que sientes, la ropa
que llevas puesta y las reacciones de cualquiera que pueda estar
presenciándolo. Haciendo participar cuanto menos a cuatro de tus
sentidos, vivificas tu visualización y cifras el mensaje en tu cuerpo
físico.
4) Pon esta imagen en tu corazón. Pide y recibe para
ella la bendición de tu Ángel. Siente el calor y la satisfacción de
haber logrado lo que deseas.
5) Agradece el haberlo recibido.
6) Irradia la imagen desde tu corazón hasta los brazos
de tu Ángel y visualiza a tu guardián rodeándola con una burbuja
de luz violácea.
7) Observa como asciende la burbuja, subiendo y
subiendo rumbo al Universo.
8) Cuando ya no puedas ver la burbuja, abre los ojos
Desperézate, camina. Aparta la cuestión de tu mente, pero
permanece abierta para recibir cualquier señal que te indique que
comienza a materializarse.
CLASE 12 REINO ANGÉLICO
POR ALEXIIS
El universo es un macrocosmos de energía y de poder creativo, y
todo hombre, mujer o niño, es el epítome de la totalidad del
cosmos. En tu campo individualizado de energía, en ese
microcosmos que eres tu, hay cantidad de Poderes Causales, o
ángeles, controlan tu pensamiento consciente y que rigen la
manifestación de todas las formas y experiencias que tienen lugar
en tu vida personal.
Su existencia ha sido enseñada desde la aparición de las
hermandades espirituales y de las sociedades filosóficas, hace ya
miles de años.
En las enseñanzas de sabiduría estos Poderes Causales son
llamados por muchos nombres, incluyendo los de Agentes,
Ángeles, Formas del Pensamiento Consciente, Manos de Dios,
Señores, los Resplandecientes, y más recientemente, arquetipos
(en la psicología analítica de Carl Jung).
Prefiero utilizar el término Ángeles, los cuales según el Diccionario
Metafísico Bíblico, son quienes “guardan, guían y dirigen las
fuerzas naturales de la mente y el cuerpo, las cuales llevan en sí el
futuro de todo hombre”.
Los cristianos siempre han creído en la existencia de seres
incorpóreos como los ángeles, así como los yoguis y místicos
hindúes creen en los devas. Ellos no sólo están vitalmente
involucrados en el ordenamiento de nuestro destino, sino que
también son los encargados de controlar las poderosas fuerzas
espirituales utilizadas en la construcción y la conservación de
todo el Cosmos.
Los devas, en realidad, pueden ser descriptos más
adecuadamente como centros de fuerza y de inteligencia que, bajo
la dirección de inteligencias aún más grandes que las de ellos,
llevan a cabo las funciones correspondientes a los diversos oficios
específicos para los que han sido asignados. Así, en efecto, están
siempre listos para ayudar y dar al individuo según la medida de su
receptividad.
Para ellos, todo es vibración. En eso consiste su lenguaje, su nota
tónica, la manifestación del propio Dios. Ellos moran en un reino
de amor y de extática belleza, un reino de música que se hace
visible a través de formas brillantes y transitorias, de color que se
vuelve audible en olas de sonidos exquisitos; de átomos de
materia que están en perpetuo movimiento, cambiando,
fundiéndose, separándose, en respuesta a los impulsos de la
energía creativa cuya expresión constituye la exclusiva razón de
la existencia de los devas.
Los ángeles o poderes causales son extensiones del Espíritu de
Dios que habita en cada individuo. Son formas de pensamiento
divino que operan bajo la Ley del Libre Albedrío, lo cual significa
que están sujetas a la energía que, consciente o
inconscientemente, irradiamos todos nosotros. Hay que pensar
también que mediante diversas formas de adulteración ya sea por
medio del temor, la culpa, la ira, la frivolidad y otras
características del ego, podemos literalmente cambiar su
verdadera naturaleza. Podemos desviar sus divinas intenciones y
restringir y paralizar sus expresiones.
Cada Ángel tiene un deber cósmico que cumplir, como un vórtice,
a través del cual emite su verdadera naturaleza de su ser, la
abundancia, las relaciones amorosas, el éxito, la armonía, o
cualquiera puede ser su tarea específica. Su rol es siempre el de
estar a tu servicio, lo cual significa que tú puedes hacer caso
omiso de su función y de su naturaleza primaria y crear tu propia
realidad, y Él está obligado a seguirte.
Recuerda que la naturaleza de los Ángeles representa todo lo que
es bueno, auténtico y hermoso, y a menos que sus energías sean
mancilladas por el accionar del ego, experimentarás todas esas
óptimas cualidades en el ámbito de tu propia vida. Cuando, de
manera consciente, mantienes tu propia afinación en consonancia
con las vibraciones más altas de cada Ángel, puedes ser amada,
amante, creativa, próspera, enérgica, resuelta, sabia, intuitiva,
comprensiva, alegre, victoriosa, armónica, lúcida, confiable,
fuerte, paciente, valiente, imaginativa, iluminada, plena, exitosa,
ten sentirás protegida, estarás siempre respaldada por la Verdad y
serás maravillosamente libre, es decir, que llegarás a ser todo
aquello para lo que has sido creada.
Pero si tu “realidad” incluye problemas, restricciones, limitaciones
y debilidades de carácter, eso significa simplemente que estás
proyectando falsas imágenes sobre esas energía vivientes y ellas,
a su vez, proyectarán esas equivocaciones y esos conceptos
erróneos en la pantalla exterior del mundo fenoménico y
continuarán proyectando esa apariencia negativa hasta llegar a
producir un cambio en la energía de tu manifestación en el punto
de tu expresión situado en el interior de tu conciencia.
PROCESO DE CURACIÓN
Curar no es solamente lo que nosotros tradicionalmente
pensamos. La energía de nuestro cuerpo físico, emocional o
mental, cuando se debilita es porque se bloqueó no permitiendo el
fluir natural.
En todos los niveles encontramos leyes iguales o parecidas a este
funcionamiento porque somos energía y luz, la base de la materia.
Lo único que cambia es la densidad de la energía, en el nivel
donde se encuentre el bloqueo, el dolor o lo que nosotros
llamamos enfermedad. La energía emocional se podría comparar
con la densidad del agua, la física con la de la tierra, la mental con
la vibración energética del aire.
Entonces se podría decir que curar es volver al estado natural del
cuerpo, cuando nosotros nos sentimos vitales y fuertes. En el
plano emocional curar también sería tener sentimientos o
emociones estables, neutras y positivas.
Siguiendo este razonamiento, a nivel mental curar es tener
pensamientos positivos, para accionar luego en forma
constructiva todo lo que vamos ideando en nuestra mente, sin
sentir que nuestros pensamientos pueden mezclarse con
emociones negativas como por ejemplo el miedo, que en general
nos paraliza la posibilidad de pensar y actuar eficazmente.
Los Ángeles tienen todas las cualidades curativas porque sus
características son tan puras como las que habitan en nuestro
mundo interior. Los seres celestiales tratan siempre de que las
recordemos irradiando luz a nuestra alma.
La energía espiritual acciona en nuestro mundo con las leyes
naturales, creativas y va integrando todos los reinos de manera
armoniosa; simplemente nosotros nos desconectamos todo el
tiempo de sus cualidades y poderes; los Ángeles viven
recordándonos y curándonos para no alejarnos de nosotros
mismos, porque ésta e la enfermedad más grave que podamos
llegar a sufrir.
En realidad para poder curarnos debemos centrarnos en nuestro
interior y aprender su mensaje, respetando los códigos que pueden
ser diferentes y únicos en cada uno de nosotros; por eso los
Ángeles ayudan a simplificar nuestra vida para conocernos mejor.
Los Ángeles son los responsables de planear coincidencias y por
consiguiente también pueden dar con el doctor o sanador
apropiado para tu enfermedad. Cada hospital, lo creas o no, posee
un Ángel de la Guarda.
LOS ÁNGELES PSICÓLOGOS
Ya dije previamente que los Ángeles son como los pensamientos y
que nos inspiran introduciendo ideas en nuestros procesos y
modelos mentales. Los Ángeles nunca interferirían en nuestros
procesos sin que antes nosotros lo solicitáramos, así que, en
definitiva, somos nosotros los responsables.
Si conscientemente decidimos que estos procesos mentales se
lleven a cabo, los Ángeles colaborarán a que eliminemos de
diferentes maneras, los pensamientos negativos y molestos.
Si quieres ser una persona más feliz es importante saber con
precisión por qué hay que revisar los pensamientos negativos. A
continuación citaré algunas de las formas en las que los
pensamientos negativos afectan nuestro bienestar:
1) Los pensamientos negativos aplastan la vitalidad y el sistema
inmunológico.
2) Los pensamientos y aseveraciones negativas influencian a los
que te rodean.
3) Los pensamientos e ideas negativas crean perjuicios en el plano
perceptivo haciendo que sólo tengas en cuenta los aspectos
negativos de la vida. En consecuencia esperas y buscas
(consciente o inconscientemente) resultados negativos que
confirman tu pesimismo.
4) Los pensamientos negativos te apartan de la consecución de
metas positivas. Por ejemplo, en vez de desperdiciar tiempo y
energía intentando sobrellevar una posible situación negativa,
deberías perseguir las oportunidades más valiosas
Si aspiras a igualarte a tu Yo Superior, resulta muy beneficioso
transformar tus pensamientos y revisar los programas de tu
cerebro que no funcionan. Si te sirves de las técnicas creativas de
visualización para conectar con la plenitud del universo, tienes
que saber cómo y por qué funcionan estas técnicas de
visualización y pensamiento positivo. Los beneficios aparecen
cuando eliminas los programas de pensamientos negativos que te
hacen creer que no mereces el bien supremo.
Los Ángeles creadores de programas mentales pueden tener
acceso a tu mente, si así lo permites. Si entras en un estado
receptivo, estos ángeles reprogramarán tu cerebro añadiendo
nueva información y descartando programas negativos y caducos.
Quizás te parezca ridículo intentar que los Ángeles entren en tu
cerebro para realizar cambios en Él. Muchos de vosotros, no
obstante, aceptáis que otros medios dudosos como la televisión,
ideas anticuadas o compuestos químicos penetren en él. Por lo
tanto ¿por qué no los Ángeles? Intenta imaginar que los Ángeles
tienen el mismo efecto en tu cerebro que las encefalinas. Estos
métodos introducen nuevas formas de ondas cerebrales, además
mejoran la estructura molecular y programan la inspiración, todo
ello confiriéndote una misión de grandeza en la vida.
Te propongo que:
Vayas a tu lugar de meditación y te pongas lo más cómoda y
relajada posible.
Imagina frente tuyo una gran pantalla como de cine en la cual se
ve en forma totalmente ampliada tu cerebro. Vas viendo una
cantidad de Ángeles que están limpiando con sumo cuidado todos
los casilleros mentales que contienen patrones mentales y
programaciones negativas, y que estas mismas, una vez retiradas,
van siendo consumidas y transmutadas en una enorme hoguera de
fuego violeta.
Una vez hecha esta limpieza a fondo, no quedando ni una sola
mancha oscura que representaría un patrón negativo que se ha
escapado de la vista de los Ángeles, viene toda una columna de
Ángeles que llevan un estandarte en el cual se puede leer con
letras doradas “Programaciones Positivas”. A medida que llegan a
tu cerebro van colocando estas programaciones en cada uno de
los casilleros.
Ahora estos amorosos guardianes envuelven a tu cerebro en una
nube rosa de amor, y con sumo cuidado y cariño lo van colocando
nuevamente en tu cabeza, y tu verás como paulatinamente l
apantalla se va esfumando en la nada.
De ahora en adelante verás brotar cual preciosas flores todas las
ideas y metas positivas en tu vida.
EL ÁNGEL DE LA TRANSFORMACIÓN
El hombre goza de una serie de capacidades extraordinarias que lo
diferencias de las otras criaturas vivas, entre las cuales se cuenta
la de obrar pequeños milagros en su existencia. Entre estos está
la transformación.
Este Ángel es responsable de la transformación del espíritu y el
pensamiento en el reino físico. Debido a su obra transformadora,
este Ángel nos ayudará cada vez que hagamos un trabajo creativo.
Transformarse es cambiar las formas, es trascender las
apariencias, fijándose en la esencia que las resume. Cuando
somos capaces de profundizar en un problema, en una relación,
podemos transformarla. Si nos quedamos en las apariencias,
siempre seremos víctimas.
No deberíamos quejarnos de nuestro destino, pues en nosotros
está la clave para cambiarlo. Cuando conectamos con nuestro
verdadero fondo, con nuestro Yo Superior, es fácil que las formas
cambien.
El Ángel de la Transformación también asiste en sus misiones a
los Ángeles del Nacimiento y de la Muerte. Un nacimiento o
muerte acaecidos en tu círculo pueden precipitar tu
transformación. El nacimiento y la muerte son también metáforas
que representan los cambios que necesitas efectuar.
Este es el momento de poner en práctica las ideas nuevas,
desprendiéndote de las viejas que nos han dado fruto. Al haber
elegido este Ángel, prepárate para la transformación que pronto
llegará a tu vida.
Puedes llamar a este Ángel para cambiar y aprender a crecer.
Especialmente para limar o modificar todo lo que puede ser muy
brillante y divino, que nosotros queremos irradiar. Con su
presencia podemos lograr captar energía del cosmos, activar y
potenciar el poder de los objetos mágicos, incentivar la
inteligencia, el discernimiento y la verbalización y ayuda a curar y
transformar en el nivel físico, emocional y mental.
El Ángel de la Transformación nos dice que siempre los milagros
se asociaron con la curación, porque curar es mantener en
armonía y volver el equilibro al organismo de un ser.
Curar es una forma de transformar aquello que no está
funcionando y que provoca dolor o sufrimiento. Los dolores se
sienten no solamente en el cuerpo. Si observamos a un niño, llora
por el dolor de no ser comprendido; si escuchas a un adulto, llora
por el sufrimiento de no poder convivir, a veces ni consigo mismo.
Si pensamos en que somos energía y luz, todo puede
transformarse y todo es relativo, o todo puede cambiar.
Te propongo que:
Siéntate o estírate en un lugar en el que nadie te pueda molestar.
Cierra tus ojos y relájate.
Permite que en tu mente aparezcan aquellos pensamientos
negativos, aquellas opiniones y comportamientos negativos que te
molestan en ti o en los demás. Recuerda situaciones concretas en
las que te dejaste dominar por la negatividad.
Dirígete a tu Ángel de la Transformación con toda la humildad que
puedas y pídele ayuda. Visualiza una luz pura y cristalina que
invade todo tu ser como una inundación que va anegando toda la
negatividad que hay en ti. Visualiza cómo esa luz cristalina
convierte tu mente en algo puro y transparente, produciendo en
ella la transformación.
Pídele a tu Ángel de la Transformación también para que te cure
de todo dolor viejo o reciente. Pídele que lo elimine desde la
fuente misma donde ha sido creado este sufrimiento; Él te va a
ayudar realizando seguramente todos los milagros para que nada
ya pueda dañarte
También puedes utilizar este ejercicio para transformar una
situación, una relación o simplemente para ayudar a transformar
el mundo.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA NRO. 5
Afirmaciones de Sueños
Las afirmaciones establecen un estado mental positivo y de
aceptación. Cuando se las repite una y otra vez, sobre todo
expresándolas con mucha convicción, las afirmaciones entran en
el inconsciente, alineándolo con la conciencia.
Las Afirmaciones resuenan más cuando las acompaña una
visualización. Mientras pronuncias tu afirmación, es conveniente
que la visualices o imagines.
Si no sueles recordar tus sueños, prueba con esto:
Afirmación Nº 1
Soñaré.
Recordaré mi sueño.
Mañana despertaré y escribiré mi sueño.
Al pronunciar estas palabras, imagínate dormida y soñando. Luego
visualízate al despertar, alargando la mano hacia el cuaderno
donde pones por escrito tus sueños o los mensajes de tus ángeles
para anotarlo.
Si tienes buena memoria para tus sueños, puedes saltear la
primera afirmación y pasar a esta.
Afirmación Nº 2
Estoy abierto a ti, ángel mío.
Te invito a visitarme en mi sueño.
Siempre es mejor, al crear tus afirmaciones, invocar a tu Ángel por
su nombre, si lo conoces. Elige tus propias palabras, utilizando los
dos ejemplos citados como guía. También en este caso, cuanto
más te conectes con tus sentimientos, más poder darás a tu
afirmación.
Es útil visualizar, mientras pronuncias tu afirmación, un rayo de luz
rosada o dorada que brota de tu corazón y que te conecta con el
corazón de tu Ángel. O puedes imaginar un lugar hermoso donde
unirte con tu Ángel. Repite tu afirmación mientras imagines la
escena.
Una vez que has establecido contacto con tu Ángel en tus sueños,
puedes comenzar a trabajar con Él en temas específicos,
formulando preguntas en el momento de quedarte dormida. Esto
causa el mismo efecto que escribir a tu Ángel. En realidad, te
conviene escribir las preguntas en una hoja de papel y ponerlas
bajo la almohada. Aunque lo hagas, es buena idea vocalizar
también la afirmación.
Afirmación Nº 3
Querido Ángel: en mi sueño de esta noche querría una aclaración
sobre ….. o,
Por favor, esclaréceme sobre… o,
Ayúdame a comprender, por favor…
Utiliza tu intención como punto central para sembrar el estado de
sueño. Cuando estés quedándote dormida, imagina que tienes un
sueño en el que tu Ángel viene a ti. Inventa el sueño, tal como
querrías tenerlo. El sueño que recuerdes durante la mañana
contendrá algunos elementos o rastros de esa semilla. Afirma que
es así, aunque debas hacer de detective para hallar la clave.
La clave para identificar a nuestros Ángeles en nuestros sueños,
es sentir el tono del sueño. Las emociones o sensaciones que
hayas tenido en la atmósfera, una cualidad o hecho que resulte
fuera de lo común, exótico o ultraterreno, pueden señalar la
presencia de los ángeles.
CLASE 13 CATEGORÍAS DE LOS ÁNGELES
Por Alexiis
Los Ángeles, como las personas, pertenecen a familias o clanes.
Se les han dado muchos nombres, pero, según la opinión de varios
historiadores de Ángeles, los más conocidos se pueden disponer
en tres categorías o esferas, comenzando por lo alto, con los más
próximos a Dios, y descendiendo hasta aquellos que están
vinculados con el mundo físico.
Todos los que escriben sobre Ángeles están de acuerdo en que
hay muchos tipos diferentes de seres celestiales que sirven de
puentes entre los reinos espiritual y físico. Existen numerosas
opiniones en cuanto al número de categorías, sus nombres y las
funciones de cada uno. El sistema de organización más
comúnmente seguido en el mundo occidental proviene de un libro
que apareció en el siglo VI. Se supone que fue escrito por Dionisio
el Areopagita, discípulo de San Pablo. En él figuraban tres tríadas
o esferas de Ángeles, con tres categorías en cada uno.
La palabra “ángel”, en sí, se utiliza como término genérico para
referirse a todos los seres celestiales, pero también para designar
a los miembros de la tercera esfera, los más próximos a lo físico.
Así, también la palabra “arcángel” se utiliza con frecuencia como
término genérico para referirse a todos los órdenes elevados de
seres celestiales, aunque en realidad no sea sino uno de órdenes
más altos.
Las legiones angélicas están compuestas así:
1ª. Esfera: Ángeles que sirven como consejeros celestiales:
1) Serafines
2) Querubines
3) Tronos.
2ª. Esfera: Ángeles que trabajan como gobernadores celestiales:
4) Dominaciones
5) Virtudes
6) Potestades
3ª. Esfera: Ángeles que funcionan como mensajeros celestiales:
7) Principados
8) Arcángeles
9) Ángeles.
TRIADA O ESFERA SUPERIOR
El conjunto de la jerarquía de los Ángeles puede describirse mejor
diciendo que se trata de una vasta esfera sin fin de seres que
rodean a un punto central incognoscible, al que se denomina Dios.
El Centro Divino es definido como una emanación de pensamiento
puro de la vibración más elevada, cuyos sutiles rayos parecen
cambiar de frecuencia a medida que se alejan del centro.
Cuando las vibraciones disminuyen su velocidad, en un primer
momento se convierten en una región orbital de luz pura. Cuando
esta luz disminuye su intensidad, alejándose más de la fuente,
comienza a condensarse en materia. Así, la imagen aparecería
como un inmenso Sol rodeado por una corteza delgada de materia
oscura.
La primera tríada de presencia angélicas se conoce como los
Serafines, los Querubines y los Tronos, que se hallan reunidos en
torno a un núcleo central de pureza. Un Serafín vibra en la
frecuencia angélica más elevada. El Querubín, en el siguiente
anillo que orbita alrededor de la fuente, tiene una velocidad de
vibración algo menor, mientras que los Tronos del tercer anillo
marcan el punto en el cual comienza a aparecer la materia.
1) SERAFINES: Son reconocidos generalmente como
representantes del orden más elevado de los Servicios Angélicos
de Dios.
Se los conoce normalmente como Ángeles con 3 pares de alas y
que tienen miles de ojos en sus alas. La leyenda dice que están
tan cerca del trono de Dios que usan un par para taparse el rostro,
el otro para taparse el cuerpo y las piernas, y el tercero para
mantenerse flotando.
Son los Ángeles que aparecen nombrados como coro en la Biblia,
en Isaías, y que dice que se cantan uno a otro: “Santo, Santo,
Santo es el Señor de las Huestes, la tierra está llena de Su Gloria”,
mientras rodean el Trono. Una hermosa explicación de esta
actividad aparentemente monótona es que en realidad se trata de
una canción de creación, una canción de celebración.
Es la vibración primordial del Amor. Es una esfera creativa, en la
que resuena la Vida. Los Serafines están en comunión directa con
Dios y, como tales, son seres de luz y pensamiento puros que
resuenan con el Fuego del Amor.
Conocidos popularmente como las “flameantes serpientes
voladoras del rayo”, que “rugen como leones” cuando se
despiertan, a los Serafines se les identifica más con la serpiente o
el dragón que con cualquier otro orden angélico. En realidad, su
nombre sugiere una combinación del término hebreo “rapha”, que
significa “sanador”, “médico” o “cirujano” y “ser”, que quiere decir
“ser superior” o “Ángel custodio”. Durante mucho tiempo la
serpiente o dragón ha sido un símbolo de las artes curativas,
sagrado hasta Esculapio. Dos serpientes se enroscan alrededor
del legendario “caduceo”, nuestro actual símbolo de la profesión
médica.
2) QUERUBINES: En la genealogía histórica se lo representaba con
cuatro alas y cuatro caras, siendo representados con frecuencia
como los Portadores del Trono de Dios y como Sus Aurigas. En el
Salmo 18 Dios es conducido por un Querubín, aunque el carruaje
parece haber sido un Ángel del orden contiguo inferior –
denominado Trono.
Actualmente a los Querubines se los representa generalmente
como bebés de cuerpo entero, con alas.
Son los distribuidores de la energía, los que establecen la forma
que debería tomar, y que activarán las legiones de arcángeles
inferiores para que se ocupen de ello. Serán, en verdad, las
escalas inferiores, cada una según su propio cometido, quienes
realicen completamente, y con la máxima perfección que les es
propia, el pensamiento Creador de la Divinidad.
Son los custodios de la luz y de las estrellas. Aunque alejados de
nuestro plano de la realidad, su luz toca nuestras vidas, la luz
divina que ellos filtran desde el cielo.
La vibración sutil que emana de los Querubines es la del
Conocimiento y la Sabiduría.
3) TRONOS: Estos Ángeles son descriptos como las grandes
“ruedas” o los de “múltiples ojos”. Curiosamente, mientras los
Querubines parecen ser los aurigas de Dios, los Tronos parecen
ser los carruajes. El símbolo es una rueda de carreta con alas en
los vórtices.
Las descripciones de los tronos han cautivado la imaginación de
muchos entusiastas de los ovnis, pues las hallan muy cercanas a
las observaciones de los encuentros actuales con las
denominadas naves espaciales venidas de fuera. De todas las
formas angélicas, las “ruedas” son ciertamente las más
enigmáticas. Quizás se deba al simple hecho de que representan
imágenes parecidas a nuestra propia tecnología, si bien al mismo
tiempo fueran descriptas en una era en que incluso la rueda en sí
misma era alta tecnología.
Se los convoca porque saben mucho de la Creación de Dios y son
los que equilibran el amor propio y lo ponen en la justa balanza.
Ellos habitan una región del Cielo que comienza a adoptar forma y
sustancia. Es en este punto que el Cielo se encuentra con la Tierra
y asuma la sustancia de la carne, quedando así expuesto a la
posibilidad de corrupción. Rudolph Steiner llega a decir que, en un
gesto de amor, los Tronos ofrendaron la sustancia que sirvió de
base para nuestra existencia material.
TRIADA O ESFERA INTERMEDIA
El segundo grupo de los tres órdenes está compuesto por las
Dominaciones, las Virtudes y las Potestades. El tema de una
unificación última con “Dios, el origen” compendia todo el empeño
de los Ángeles de la Segunda Tríada. Debido a esto existe una
constante tensión dual que surge entre las polaridades del bien y
el mal, la material y el espíritu, lo superior y lo inferior. Todos los
órdenes dentro de la Tríada pugnan por equilibrar y reconciliar a
tales oponentes y, al hacerlo, todos son proclives al riesgo de
corrupción.
4) DOMINACIONES: Este orden, según Dionisio, “regula las
obligaciones de los Ángeles. Otros eruditos sostienen que las
Dominaciones son cauces de misericordia, que viven dentro del
segundo cielo. Supuestamente, esta esfera sagrada tiene las
letras celestiales del Nombre Sagrado suspendidas en su reino.
5) VIRTUDES: Estos Ángeles de Gracia conceden Bendiciones
procedentes de las alturas, normalmente en forma de milagros.
Con mayor frecuencia, son asociados a los héroes y a los que
luchan por el bien. Se dice que infunden coraje cuando más se
necesita. Aparecían en la Ascensión de Cristo, donde dos de ellas
le escoltaron hasta el Cielo.
6) POTESTADES: Se supone que fueron los primeros Ángeles
creados por Dios. Las Potestades habitan la peligrosa región
limítrofe entre los cielos primero y segundo. Dionisio da fe de ellos
resistiendo los esfuerzos de los Demonios por apoderarse del
Mundo. Aparecen para actuar como una especie de guardia
fronteriza que patrulla los Senderos Celestiales atentos a la
infiltración diabólica.
Obviamente, estas patrullas son un asunto arriesgado y San Pablo
advirtió severamente a sus diversas congregaciones que las
Potestades pueden ser tanto el bien como el mal. En la Epístola de
los Romanos 13:1 se revelaba que “El Alma está sometida a las
Potestades”, y es en sus esfuerzos por mantener un equilibrio
dentro de nuestras almas que algunas son conocidas por llegar a
estar excesivamente identificadas con el lado oscuro de los seres
humanos, por lo que son proclives a pecar. Aún así, las Potestades
encuentran su verdadera vocación en equilibrar o reconciliar los
opuestos.
TRIADA O ESFERA INFERIOR
La Tercera triada de Principados, Arcángeles, y Ángeles está
firmemente enraizada dentro del reino del primer cielo, así como
con sus límites con nuestro universo temporal y material. Esto
quiere decir que los tres órdenes son los más expuestos y
vulnerables a cualquier corrupción de la carne. También podría
explicar el hecho de que los Ángeles individuales procedentes
estos órdenes son más conocidos por nosotros, debido,
simplemente, a que se nos asemejan más.
7) PRINCIPADOS: Originalmente, los Principados eran
considerados como una orden que estaba a cargo de las naciones
y de las grandes ciudades de la tierra. Más tarde, estos límites se
expandieron, pero al hacerlo, las fronteras se volvieron más
imprecisas. Extendieron su dominio y se convirtieron en los
protectores de la religión (un encargo difícil, si se hallan
implicadas las cuatro religiones principales), tendiendo a adoptar
un punto de vista más bien ortodoxo del bien y del mal.
8) ARCÁNGELES: Los Siete Ángeles que se alzan ante el Señor en
las Revelaciones son representados habitualmente con los
Arcángeles. Mientras que las fuentes cristianas y judía están de
acuerdo en el número siete, existe un debate profano acerca de
quienes podrían ser en realidad. No obstante, cuatro nombres que
aparecen con regularidad matemática son: Miguel, Gabriel, Rafael
y Uriel. Los otros tres candidatos son seleccionados
tradicionalmente entre Metrón, Remiel, Sariel, Anael, Ragüel y
Raziel.
Dionisio nos dice que los Arcángeles son “Mensajeros que llevan
los Decretos Divinos”. Están considerados como los intercesores
más importantes entre Dios y los humanos, y son ellos quienes
comandan las legiones del Cielo en su constante batalla con los
Hijos de las Tinieblas.
FUNCIONES DE LOS ARCÁNGELES
Aunque sus esferas de influencia se sobreponen e interconectan,
cada Arcángel tiene su propio distrito:
URIEL: Es la presencia lumínica protectora del Este, del sol
naciente, de la mañana y los nuevos principios, de la primavera y
el color amarillo. Uriel trae a la mente energías transformativas y
es el guardián del reino mental. Bajo su dominio caen la ciencia, la
economía y la política. Esto lo incluye todo, desde la limpieza de
tóxicos a los problemas del hambre, la falta de vivienda y las
reformas políticas. La obra de Uriel incluye sistemas,
organizaciones y todos los temas relacionados con el trabajo.
GABRIEL: Es la presencia lumínica Protectora del Sur, del
mediodía y el calor solar, del verano y el color verde. Es el
guardián de las emociones, las relaciones y la creatividad. Cuando
estamos luchando con abusos, adicciones, familias en disfunción
o con las dificultades de las minorías sexuales para hallar el amor
y ser amadas. Es el Ángel de la Esperanza y la Revelación, el Amor
y los Contactos del Corazón. El terreno especial de este Arcángel
es la creatividad y las artes, las emociones y todas nuestras
relaciones con animales, con personas y con Ángeles.
RAFAEL: Es el Protector del Oeste, del crepúsculo, la noche, el
otoño y el color rojo. Es el guardián de nuestro cuerpo físico y de
la curación. Su dominio es la casa del crecimiento y la
transformación. Esto incluye todo lo que va desde la cirugía a la
herbolaria, desde lo personal hasta lo planetario. Su poder puede
actuar sobre enfermedades físicas, mentales y emocionales.
MIGUEL: Es el protector del Norte, que es la casa de l anoche, el
invierno y el color azul. El Norte es el reino del espíritu y de los
sueños. Miguel es el guardián de la paz, la armonía y la
cooperación global. Y trabaja por la cooperación y la
reconciliación. Es hora de que aprendamos a vivir en paz y
armonía con otros, a derribar las barreras que han separado a
naciones, partidos políticos, sectas religiosas, familias e
individuos, debido a diferencia de opiniones, miedos y egoísmos.
Todos somos ciudadanos de la Tierra, pese a nuestra adversidad.
Mientras realizas tu búsqueda espiritual es útil recordar las
enseñanzas que Miguel nos ofrece. A veces estamos tan
dedicados a buscar respuestas que olvidamos la importancia de
formular las preguntas correctas.
EL ARCÁNGEL MIGUEL
Su nombre significa “EL QUE ES COMO Dios”, es sin duda el más
conocido de los arcángeles superlumínicos. Miguel es reconocido
en las tres tradiciones sagradas de Occidente.
Según la tradición judía, es Miguel quien se apareció a Moisés en
medio de una zarza ardiente, volviendo a aparecerse en el episodio
del entierro, donde se disputa con Satán la posesión del cuerpo
del viejo patriarca. Se cree que es quien rescató a Daniel y a sus
amigos de la madriguera de los leones.
En los Pergaminos del Mar Muerto, Miguel emerge como el
Príncipe de la Luz, que libra una guerra contra los Hijos de la
Oscuridad, en la cual encabeza la batalla angélica contra las
legiones de Belial, el Ángel Caído.
Recientemente, en 1950, el Papa Pío XII declaró a Miguel patrono
de todos los policías.
Por lo general, Miguel es mostrado con una espada desenvainada,
que simboliza su papel como gran adalid de Dios.
Existen tradiciones musulmanas que describen a Miguel en una
forma prodigiosa. “Alas de color verde esmeralda… cubierto con
cabellos de azafrán, cada uno de ellos conteniendo un millón de
caras y bocas y muchísimas lenguas que, en un millón de
dialectos, imploraban el perdón de Ala”. En el Corán se dice que
los querubines se formaron a partir de las lagrimas vertidas por
este gran Ángel sobre los pecados de la fe.
Miguel también es conocido como el Ángel del Juicio Final y en su
carácter de “pesador de almas” tiene una genealogía que data de
cuando las tribus de Israel estaban en cautiverio en Egipto.
En la Edad Media también se sostuvo que Miguel era el
“Acompañante del Alma”, el conductor de las almas hacia el otro
mundo. Como la Iglesia estaba ansiosa por atraer a los antiguos
adoradores paganos de la Galia Romana, que seguían
manteniéndose fieles al Dios Mercurio, dotó a Miguel con muchos
de los atributos de ese Dios del mundo terrenal. Las capillas
dedicadas a Miguel se levantaron sobre las ruinas de los antiguos
templos, que invariablemente habían sido construidas sobre
colinas o montículos. Así, Miguel, como Mercurio, llegó a ser el
guía de los difuntos.
En Daniel se vaticina que cuando el mundo vuelva a estar en
auténticas dificultades, reaparecerá Miguel. Muchos eruditos
señalan a este siglo como aquél en el cual Miguel se revelará una
vez más en toda su gloria.
Miguel es el que protege a los creyentes, libera sus casas,
destruye las obras de magia negra y sortilegios, por lo tanto es un
colaborador amado y verdadero, tanto por los humildes que se
sienten protegidos, como por los poderosos que se identifican con
Él.
Miguel representa el Sol en su pleno dominio, a lo largo del arco
resplandeciente de su recorrido, de las primeras luces del Este
hasta el último rayo del Oeste, antes de que llegue la noche.
En el plano humano, el Arcángel Miguel ayuda a conseguir el éxito,
la afirmación, facilita la lucha para superar los obstáculos. La
tradición lo asimila a todo lo que concierne a la Potencia en todos
sus aspectos positivos.
Como Ángel Solar, domina la constelación del León, pero siendo
también Señor del Elemento Fuego, extiende su protección a la
tríada zodiacal del fuego: Aries, Leo y Sagitario.
La Biblia menciona a menudo su nombre en la imaginación
humana su imagen es asociada a la criatura llameante del Ángel
de la Luz. Se quiebran las tinieblas con su llegada, y el enemigo,
agazapado en la sombra, es afrontado y derrotado.
El suyo es el importante papel de jefe de los ejércitos Celestes, el
vencedor de la Bestia, el vencedor por excelencia de todas las
batallas. Esta apariencia suya de guerrero victorioso e
invulnerable el asegurará la gran benevolencia de parte de todos
los ejércitos, soldados y reyes de todas las épocas.
Antiguamente se asociadaza a Miguel con la curación, y en
particular, con la curación física a través del agua. Para nosotros
el agua es sagrada, porque es indispensable para la vida. Somos
capaces de vivir durante meses sin comer, pero en pocos días
morimos por falta de agua. En la antigüedad, los ríos y los rayos
eran considerados Fuentes de fuerza espiritual, así como los
medios de transporte eran una fuente de comida. Se consideraba
que las corrientes de agua eran como emanaciones de Dios o de la
Madre Naturaleza que daban vida a todas las cosas. En las
culturas más antiguas, el Dios de las aguas (Yamm, Poseidón,
Neptuno, etc.) era una Divinidad muy poderosa.
Desde tiempos inmemorables, el agua ha jugado un importante
papel en la curación de las enfermedades. Los manantiales de
agua caliente se veían como regalos especiales de Dios, y se
asociaban a espíritus protectores o incluso divinidades. Los pozos
naturales y las fuentes normales, e incluso los ríos y arroyos,
también se reverenciaban por sus propiedades curativas y cada
uno de ellos tenía su espíritu guardián.
Esta creencia también prevaleció en las épocas bíblicas. Se
conoce la historia de cómo una noche Jacob llegó al Río Yaboc y
allí luchó contra un Ángel al despuntar el alba. Los estudiosos del
folclore religioso consideran que aquel Ángel era el guardián del
río. Según la tradición judía, el Ángel que luchó contra Jacob era
Miguel y lo hizo para probar si era digno de convertirse en el
patriarca y padre de Israel. Durante el combate junto al río, Jacob
se dislocó la cadera y se considera que Dios envió a Rafael para
curarle.
Durante la época en que vivió Jesús, los judíos creían
fervientemente que Dios había escogido al Arcángel Miguel para
que velara por determinadas fuentes de agua, especialmente
aquellas que tenían propiedades curativas. Esta creencia puede
provenir del hecho de que tradicionalmente se considera que
Miguel es un Ángel protector especial de los judíos, quienes
asociarían esta protección con todos los fenómenos naturales de
su mundo.
Parece que esta asociación todavía va más lejos. La tradición
considera que Miguel es el Ángel del Éxodo, que condujo al pueblo
de Israel a través del Mar Rojo y que, cuando moisés golpeó la
roca en el desierto, hizo que de ella manara agua para calmar la
sed de los israelitas. En ambos casos el agua es una fuente de
vida y de seguridad para el pueblo judío. Por consiguiente, puede
ser que la asociación de Miguel con la curación a través del agua
se inicie aquí.
Un interesante pasaje del evangelio de San Juan también habla de
las curaciones de Miguel a través del agua: “Hay en Jerusalén,
junto a la puerta de las Ovejas, una piscina llamada en hebreo
Bezatá, con cinco soportales. En estos soportales había muchos
enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que aguardaban el
movimiento de las aguas. Pues un Ángel del Señor descendía de
tiempo en tiempo a la piscina y agitaba el agua. Y el primero que,
después de movida el agua, entraba en la piscina, quedaba sano
de cualquier enfermedad que tuviese”. (Juan 2, 2-4).
La tradición judía suele asociar al Ángel del Señor que agitaba las
aguas con Miguel y al verdadero sanador con Rafael.
¿Por qué se considera que Miguel cura a través del agua? Parece
que las aguas termales y otros lugares parecidos debían
protegerse, tanto de desastres naturales como sobrenaturales,
porque eran muy valiosos para la humanidad. Sólo el más
poderoso de los protectores era capaz de hacer algo por estos
lugares sagrados tan importantes. Por este motivo, se consideró
que Miguel era el Ángel que debía velar por estos lugares de
sanación.
Esta creencia todavía se conserva en muchas partes del mundo,
como por ejemplo, el Centro Médico San Miguel de Newark, Nueva
Jersey, que se fundó en 1867 y es uno de los muchos hospitales
dedicados al Arcángel.
También se considera que Miguel es el Ángel que conduce a las
almas de los que han muerto hacia el otro mundo. Es el patrón de
los hospicios, y cuando conozcamos a alguien cuya vida en este
mundo está llegando a su fin, podemos pedirle a Miguel que le
acompañe en su viaje al más allá.
EL ARCÁNGEL RAFAEL
Su nombre significa “EL RESPLANDOR QUE CURA”, y tal como lo
indica su nombre en hebreo, es el sanador por excelencia: “Rapha”
(que cura) + Él (Dios). La raíz de su nombre significa mucho más
que la simple curación física. Incluye todo tipo de arreglo o
reparación, desde zurcir unos calcetines hasta purificar el agua o
arreglar cualquier defecto de un producto.
Podemos observar que la esencia del nombre Rafael implica un
cambio para mejor, la restauración de algo para que recupere su
estado original, ya sea en relación con nuestro ser físico o con
nuestra espiritualidad.
Se dice que Rafael que es el guardián de los espíritus de los seres
humanos, no de sus cuerpos. Y esto es lo que corresponde al
Sanador de Dios, porque todas las curaciones se inician en el
espíritu, incluso las curaciones de enfermedades físicas. La mayor
parte de la curación que necesitamos es la curación del espíritu o
de aspectos relacionados con el espíritu, el pensamiento, las
emociones y las relaciones personales.
La tradición cabalística ha asociado a Rafael con el planeta
Mercurio, del cual es Arcángel dominador. También para los
griegos, Mercurio era el señor de la medicina, pero descubriremos
que es una relación que funda sus raíces en la antigüedad más
remota.
Es conocido por ser el príncipe-jefe que gobiérnale segundo cielo,
jefe del Orden de las Virtudes, guardián del Árbol de la Vida en el
Edén y, por reconocimiento propio, uno de los siete Ángeles del
Trono. Esto es lo que revela a Tobías en el Libro de Tobías.
En este relato, viaja disfrazado en compañía del hijo de Tobías, sin
darse a conocer hasta el fin del viaje. Rafael enseña a Tobías que
ha capturado un enorme pez, cómo utilizar cada parte del animal,
“el corazón, la bilis y el hígado.. son necesarios para medicinas
útiles..y las agallas son buenas para untar los ojos en los que hay
una manchita blanca, que resultarán curados”.
Por cierto, la carrera de Rafael parece salpicada de misiones
médicas. Curó el dolor de la circuncisión a Abrahán, que no había
sido sometido a este procedimiento de niño. Rafael fue luego
enviado por Dios a curar el muslo del pobre Jacob, maltratado por
Samael. Y también se aseguró que Él dio a Noé, después del
Diluvio, un apreciadísimo “libro médico”.
De Él se ha dicho que es “una de las cuatro presencias puestas
por encima de todas las enfermedades y de todas las heridas de
los hijos de los hombres” (Enoc 1), y en el “Zohar” es el
“encargado de curar la tierra… la tierra que brinda un lugar al
hombre, a quien también cura de sus enfermedades”.
Si bien oficialmente es una Virtud, se dice que tiene las seis alas
de un Serafín, pero al mismo tiempo pertenece a los Querubines,
las Dominaciones y las Potestades. También se dice de Él que es
el más divertido y sociable de toda la grey angélica, y a menudo
aparece representado charlando alegremente con algún confiado
mortal. Su carácter risueño se debe posiblemente al hecho de ser
Regente o Ángel del Sol.
Lo más importante que aprendemos de Rafael, y por extensión de
todos los que sirven a Dios, es que no vienen a nosotros por propia
decisión, sino por voluntad de Dios. Esperan que se les trate con el
respeto que merecen tan grandes mensajeros, pero jamás
aceptarán agradecimiento o gloria por sí mismos, sino para Dios,
que es quien les envía. Debeos recordar esto cuando intentamos
establecer una relación recíproca con nuestro Ángel de la Guarda,
porque si Dios no proporciona vida y profundidad a esta relación
no será nada satisfactoria.
Rafael es además el guardián de la investigación científica, de los
conocimientos aplicados a la materia. Este gran Ser conoce cosas
que para los hombres serán aún desconocidas por milenios.
Cuando llegue el momento hará descender, por medio de sus
legiones, ideas e intuiciones en la mente de individuos
predispuestos.
Si el corazón y la mente de los científicos, de los médicos, de los
investigadores estuviesen abiertos a esta realidad, Rafael podría
hacer confluir sobre ellos estos dones de conocimiento que puede
hacer llegar sólo gota a gota. Si en verdad es tan difícil para los
hombres de ciencia creen en la existencia del Ángel, prueben al
menos a dejar abierto un pequeño portillo a la posibilidad, a la
trascendencia. Prueben, al menos, a enviar una sonrisa afectuosa,
no despreciativa, hacia esta gran Energía de poder y de
conocimiento. Prueben, en el secreto de su corazón, donde nadie
viene a apuntarles con el dedo o a reírse de ellos, prueben a dejar
una pequeña posibilidad a lo maravilloso y a lo imponderable que,
como bien saben los investigadores, aletea siempre, inalcanzable,
en torno a cada microscopio…
Rafael es el dominador de la constelación zodiacal Virgo. Según la
astrología tradicional, Virgo está dominada por Mercurio, y bajo
este signo tenemos los mejores custodios de la salud, enfermeros,
farmacéuticos, investigadores, científicos. Mercurio es el custodio
de la inteligencia, de la investigación científica y de las
indagaciones. Pertenece al elemento Tierra y como tal domina
también la Tríada de los signos que a ella pertenecen: Virgo, Tauro
y Capricornio.
La influencia de Rafael es fortísima, también en la constelación de
Géminis, dominaos ellos por Mercurio. En este signo estimula la
facultad intelectiva, pues los Géminis son pocos propensos al
sacrificio y al espíritu de servicio activo que está, por el contrario,
muy desarrollado en Virgo.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 6
Limpieza del Alma
Imaginemos a la Energía Cósmica como un enorme diamante, con
infinitas facetas cortadas a la perfección. De cada faceta emana
un esquema de luz singular, más hermoso y magnífico que
cualquier color visible en la tierra. La luz de cada faceta se
concentra en cada ser humano. Es la luz del don que tenemos para
ofrecer al mundo; es la luz que nos une a Dios y a los demás seres
humanos. Todos formamos parte de un espectro de colores
hermosos. Cuando tenemos la libertad de ser nosotros mismos, la
luz nos emana del alma en forma de un esquema brillante y
singular. La luz brilla con más intensidad cuando somos realmente
nosotros mismos.
Una forma de reconocer el lodo o el polvo que opaca nuestra luz
es mirarnos con honestidad e identificar los esquemas que nos
provocan la duda y la infelicidad. Para ello, vamos a tomarnos un
momento para meditar.
Ingresamos en el estado de relajación y, cuando estamos listos,
comenzamos a ir hacia adentro y a conectarnos con el color de
nuestra luz. Quizás no lleguemos a ver un color definido, así que
nos concentraremos en nuestro propio centro de energía, la fuente
del yo.
Les pedimos a los Ángeles que nos muestren parte del lodo o el
polvo que oscurece nuestro brillo. Prestemos atención, y cuando
la mente registre algo que queramos eliminar, vamos a visualizar a
los Ángeles limpiadores como frotan el lugar con una solución
limpiadora y el lodo se desvanece en el universo para ser
transmutado. Seamos creativas, y si registramos las experiencias
en un diario, podemos anotar ésta para poder releerla de vez en
cuando.
Los Ángeles nos ayudan a ser auténticos y fieles a nosotros
mismos. Y lo hacen de maneras variadas, ya que poseen el
programa, o plano, que nosotros ayudamos a crear antes de llegar
a esta existencia. Cuando nos alejamos demasiado del centro, los
Ángeles dejan huellas sutiles para recordarnos que debemos
volver al camino y ser nosotros mismos, algo que no siempre
resulta fácil.
Cuando nos enfrentamos a situaciones rutinarias, por lo general
comenzamos a comportarnos como si hubiéramos conectado el
piloto automático. El auto descubrimiento es lo que nos permite
descubrir quienes somos y cuáles son los programas automáticos
que operan en nuestras vidas. Cuando descubrimos un esquema,
nos damos la oportunidad de seguir aplicándolo o no. E inclusive,
cuando decidimos continuar, el esquema cambia porque ya somos
conscientes de lo que estamos haciendo.
El propósito de esta práctica es que lleguemos a ser auténticos: la
broma está en que no existe un truco ni una clave especial para
llegar a ser auténticos. La autenticidad evalúa lo que de singular
tiene cada ser humano. Así que tal vez sea necesario que cada
uno realice alteraciones en las prácticas aquí presentadas para
adaptarlas mejor a su alma.
La autenticidad proviene del verdadero conocimiento de uno
mismo. “Conócete y sabrás cómo vivir”, reza el dicho. Cuando
llegamos a conocernos, sabemos cómo entregarnos. Si no
podemos entregarnos, nos veremos atrapados en la obsesión por
nosotros mismos y, conociéndonos, esa obsesión nos jugará una
mala pasada. Si esto sucede, conviene que nos tranquilicemos y
que les pidamos a los Ángeles que nos recuerden quienes somos y
cuál es nuestra misión aquí.
Entonces HAGÁMOSLO y pasaremos el mejor momento que
pudiéramos imaginar.
Cuando somos verdaderamente nosotros mismos, transmitimos un
mensaje de amor que genera una reacción en cadena positiva en
el universo. El simple hecho de pasar caminando junto a alguien
en la calle podría cambiar la vida de esa persona. Podemos
ofrecerles a otros seres humanos la experiencia angélica sin
saberlo, así como recibimos experiencias de ciertas personas y
nos preguntamos si se trata de Ángeles.
A veces cuando intentamos enviar mensajes, el destinatario no los
recibe; y luego, cuando ni siquiera lo intentamos, el mensaje le
llega con gran nitidez. Enviar transmisiones positivas irradiando
nuestra luz y la luz de los Ángeles es una forma de estimularlas.
Por ejemplo, podemos enviar conscientemente bendiciones en
rayos de luz o en alas de Ángel a cierta persona, lugar o grupo.
También podemos transmitir el mensaje de que queremos atraer a
nosotros a las personas que más nos necesitan y a quienes más
recitamos en la vida. Este pedido recibe una atención natural
cuando expresamos al mundo que nos rodea quiénes somos
realmente. Estemos alerta y seamos conscientes de lo que
transmitimos, y recordemos: cuando nos acosen las dudas,
actuemos con dulzura, y transitaremos un programa de encanto y
alegría.
CLASE 14: MIGUEL Y RAFAEL TRABAJANDO JUNTOS
Por Alexiis
Parecería ser que Miguel y Rafael colaboran para conseguir un
objetivo común: trabajan juntos para ayudarnos a alcanzar la
sanación. Cuando existe una gran necesidad de curación, como
por ejemplo en el caso de una persona muy afectada por la muerte
de un ser querido, la protección de Miguel es una parte muy
importante del proceso de sanación. El gran Arcángel puede, en
sentido metafórico, extender sus alas a nuestro alrededor para
protegernos de influencias perjudiciales que podrían evitar que
nos concentráramos en la necesidad de curarnos. En un ambiente
protector como este, nuestros Ángeles de la Guarda, en
colaboración con Rafael, nos pueden ayudar a sanar.
Todos tenemos muchas oportunidades para pedir a nuestros
Ángeles que nos ayuden a sanar nuestras vidas, pero para las
personas cuya profesión consiste en curar, las oportunidades de
disfrutar de la colaboración de los Ángeles son mucho más
numerosas.
Como profesional de la salud, uno se debería someter a la tutela
permanente de Rafael y Miguel. Nunca se debería entrar en la
habitación de un paciente sin antes pedir al Ángel Propio y al del
paciente que brinde su ayuda. No habría que recetar una
medicación o un tratamiento sin antes pedir ayuda a los Ángeles
para que aquel tratamiento resultara tan efectivo como fuera
posible.
Por la noche habría que decir a cada uno de los pacientes, “Sueña
con los Ángeles”, y por la mañana, igual que todavía lo hacen los
granjeros franceses: “Buenos días a ti y a tus compañeros”,
refiriéndose, por supuesto, a su Ángel.
Habría que hablar a los pacientes de sus Ángeles de la Guarda
porque es muy reconfortante saber que los Ángeles siempre están
con nosotros. Es seguro que las noches pueden ser muy largas y
solitarias.
Muchas personas que están gravemente enfermas, sobre todo
aquellas que están ingresadas en un hospital, explican que han
visto a sus Ángeles o han notado que les tocaban. En ocasiones el
personal del hospital se ríe de estas experiencias y aseguran que
sólo son producto de los calmantes, pero los pacientes saben la
verdad. Sus Ángeles les visitan para curarles, tal vez no curen sus
cuerpos de forma inmediata, pero les curan el miedo y la
angustia que sienten y les transmiten fe y esperanza haciendo que
se sienten mejor. En ocasiones también les visitan para facilitarles
la transición de esta vida a la próxima, y entonces les dicen que
ha llegado la hora de partir.
Los niños son especialmente propensos a ver Ángeles. Tal vez son
demasiado jóvenes para saber que ver Ángeles es “imposible”, y
por lo tanto los ven con mayor facilidad.
EL ARCÁNGEL GABRIEL
Su nombre significa “DIOS ES MI FUERZA”, y parece ser nuestro
más frecuente visitante de los reinos elevados.
Es el Gobernador del Edén y el mandatario de los Querubines. Se
dice que se asienta a la siniestra de Dios y para los mahometanos
dictó la totalidad del Corán a Mahoma y está considerado como el
Ángel de la Verdad.
Gabriel es descrito como dotado de 140 pares de alas, y en la
tradición judeocristiana es el Ángel de la Anunciación, de la
Resurrección, de la Misericordia, de la Revelación, y de la Muerte.
Como mandatario del primer cielo, está más cercano al Hombre.
Según el testimonio de Juana de Arco, fue Gabriel quien persuadió
a la Doncella de Orleáns para que ayudase al Delfín.
Gabriel se aparece a Daniel a fin de explicar la asombrosa visión
que tuvo el profeta de la lucha entre el carnero y el macho cabrío
(siendo destruido por los griegos del oráculo de los persas). Vuelve
a aparecerse a Daniel para anunciarle la llegada de un Mesías,
mensaje que repite medio milenio más tarde a María en la
Anunciación. Es curioso que apareciese en tantas concepciones.
Antes que a María, ya había anunciado a Zacarías la llegada de
Juan el Bautista.
El carácter esencialmente femenino de este notable Arcángel se
revela una vez más en la tradición popular, que habla de cómo
saca del paraíso al alma invariablemente rechazada y la adoctrina
durante los nueve meses que permanece en el seno materno.
La astrología esotérica ve al Arcángel relacionado con la esfera
lunar y con el elemento Agua, del signo Cáncer.
Es el agua de la gestación, en la que se desarrolla el germen
divino que se encarnará en cada embrión humano. Naturalmente,
es un agua simbólica, que no pertenece a la dimensión física sino
a los planos astrales superiores. Es el agua a través de la cual se
entrevé el futuro, el elemento que consiente a la mente humana
llegar a la intuición. Es la precognición que hace surgir la
genialidad y los descubrimientos científicos o la creación de una
obra maestra en el arte.
Gabriel es el custodio de la creatividad expresada en todos los
campos del conocimiento humano; es el que abre la mente del
hombre a la comprensión del genio y de la belleza; el que hace
“Concebir” las ideas, pues a Él atañe todo lo que concierne a la
concepción, tanto en el plano físico como en el abstracto.
Por lo tanto, Gabriel actuando a través de las Legiones de sus
Ángeles, extiende su dominación incluso sobre todo lo que
concierne a la creación física y espiritual de un nuevo ser.
En el momento de la concepción, sus legiones de Devas,
constructores de la forma, descienden en la materia; guiarán el
proyecto físico de las células que se van agregando en el vientre
materno para plasmar a un hombre.
Otra criatura de sus legiones celestes acompañará al embrión
físico al espirito que deba encarnarse. Permanecerá toda la vida
junto al nuevo nacido, haciéndose su custodio… Tal vez el gran
Arcángel se moverá “personalmente” para escoltar a una gran
Entidad cuando ésta debe entrar en un cuerpo físico para
encarnarse en la Tierra.
Los comunes mortales, sea cual sea su religión, fe, raza o color,
sean buenos o malos, futuros santos o individuos perversos, todas
las criaturas que han nacido o nacerán sobre nuestro planeta,
realizan su viaje del mundo espiritual al físico guiadas por Ángeles
sometidos a Gabriel, y que permanecerán siempre a su lado. De
Gabriel, pues, dimanan las infinitas legiones de los Ángeles
custodios, los pacientes ayudantes del género humano. Criaturas
que ayudan en la evolución de nuestra especie, pero que, a la vez,
se desarrollan por medio de nosotros.
Dominador del elemento Agua, Gabriel, extiende su influencia
sobre Cáncer, Piscis y Escorpio.
EL ARCÁNGEL URIEL
Citado como uno de los cuatro Ángeles de la Presencia,
significando su nombre “FUEGO DE DIOS”, es clasificado
diversamente como Serafín, Querubín, regente del sol, llama de
Dios, presidente del Hades y, en su papel más conocido, Arcángel
de la Salvación.
Dirige el Tártaro (o Infierno) y en el colérico e infernal “Apocalipsis
de San Pedro”, Uriel aparece como el Ángel del Arrepentimiento,
descrito gráficamente como un ser casi despiadado como
cualquier demonio, al que uno no desearía encontrarse en el
Infierno. “Uriel, el Ángel de Dios, expulsará, de acuerdo con su
trasgresión, a las almas de los pecadores… que arderán en sus
moradas con un fuego eterno. Y después de que todos hayan sido
destruidos en sus moradas, serán castigados eternamente, etc.,
etc.
Para aquellos que todavía imaginan que todos los Ángeles son
dulces y encantadores, esta descripción debe resultar una
advertencia. Los Ángeles probos son tan inmutables en el
cumplimiento de sus obligaciones como un camión de cuarenta
toneladas que circula a ciento cincuenta kilómetros por hora,
aproximadamente con el mismo efecto.
Con frecuencia se ha identificado como el Querubín que se alza
“en la Puerta del Edén con una espada flameante”, o en su calidad
de Ángel que “vigila el trueno y el terror”, Uriel parece ser una
figura muy seria, y, como tal, su Presidencia del Infierno parece
más apropiada.
La afirmación de que fue el Ángel que dio la Cábala al hombre está
curiosamente reñida con lo que sabemos de su fanática probidad.
No obstante, existe una cierta justicia poética en el hecho de que
fue precisamente este Ángel riguroso con las normas quien, en el
siglo VIII, resultó tan severamente reprobado por un Concilio
Eclesiástico. Más tarde, la Iglesia se aplacó y Uriel fue
rehabilitado, pero transformado en un santo cuyo símbolo sagrado
era una mano abierta sosteniendo una llama.
Uriel también se distingue por ser el Ángel más observador de
todos. Él fue el mensajero enviado para advertir a Noé de la
proximidad del diluvio, siendo conocido además como el Ángel del
mes de septiembre.
EL ARCÁNGEL RAGÜEL
Hay además, cuatro Arcángeles especiales. Son Arcángeles del
misterio, a estos no se los puede convocar pero sí debemos
conocerlos.
Tradicionalmente conocido como Rasuil, Rufael, Akrasiel y
“AMIGO DE DIOS”, Ragüel, según Enoc, se ocupa de vengar el
mundo de los astros. Esto también puede interpretarse como el
que vigila el buen comportamiento de los Ángeles. ¡Y llegaremos a
descubrir que éste es probablemente el oficio más agotador de
toda la burocracia celestial!.
Los Ángeles son una especia particularmente vulnerable cuando
llegan a la corrupción. E incluso este mismo Ángel, que se suponía
debía juzgar la conducta de sus pares, debido a un giro
maravilloso del destino, fue reprobado por la Iglesia en el 745 d.c.,
junto con Uriel. Ambos Arcángeles sufrieron la indignidad de ser
excluidos de las listas en el prestigioso Santoral. Esto sucedió en
el ignomioso concilio eclesiástico convocado por el Papa
Zacarías, quien dirigió una especie de caza de brujas angélica
entre los estratos más elevados de los seres celestiales.
Condenó a Ragüel por ser un demonio “que se hizo pasar por
Santo”. Como logró Zacarías obtener en la tierra la prueba de ello
está más allá de lo imaginable y debe de haber sido fuente de
perplejidad y especulación, incluso en esa época.
En períodos más tranquilos, este Arcángel fue mencionado en
parte del manuscrito de la apócrifa Revelación de Juan. En el
manuscrito se lee que “Entonces Él enviará al Ángel Ragüel
diciendo: haz sonar la trompeta por los Ángeles del frío, la nieve y
el hielo, y calma toda clase de ira en los que se alzan a la
izquierda.
Fue Ragüel quien transportó a Enoc al cielo. Entre sus otras
funciones se dice que figuraba la de ser un Ángel de la Tierra y un
guardián del segundo cielo.
EL ARCÁNGEL SARIEL
También conocido como Suriel, Suriyel, Zerachiel, y Saraquel, su
nombre significa “MANDATO DE DIOS”. Esto se adecuaría a la
descripción de sus obligaciones tal como son enunciadas por
Enoc, quien dice que es Sariel el responsable de la suerte de los
Ángeles que trasgreden las Leyes.
Mientras que existen muchos aspirantes con méritos para el
dudoso honor de ser el Ángel de la Muerte, Sariel ha sido siempre
el candidato más probable. Aunque por lo general se cree que fue
Zagzagel quien transmitió a Moisés todo su conocimiento, muchos
eruditos atribuyen la tarea a Sariel. Ciertamente, Él es conocido
por haber sido casi suizo en cuestiones de higiene, habiendo
adoctrinado al Rabino Ismael en muchos de los detalles sanitarios
de la conducta virtuosa.
También se afirmó que Sariel es un sanador como Rafael, un
Serafín y un Príncipe de la Presencia.
No obstante, según lo que estamos comenzando a reconocer como
patrón angélico de conducta, también es mencionado por Enoc
como uno de los rebeldes caídos. Es difícil conciliar esto con el
hecho de que en “Las Guerras de los Hijos de la Luz contra los
Hijos de las Tinieblas” su nombre aparece sobre los escudos de
una de las unidades combatientes de los Hijos de la Luz.
Presumiblemente, su carácter de agente doble fue aclarado hacia
el siglo I.
EL ARCÁNGEL RAZIEL
Conocido también como Ratziel, Gallizur, Saraquel y Akrasiel,
Raziel ostenta el fascinante título de “ÁNGEL DE LAS REGIONES
SECRETAS Y DE LOS MISTERIOS SUPREMOS”
Según una leyenda, Raziel es el autor de un gran libro, “donde se
pone por escrito todo el conocimiento celestial y terrenal”. Cuando
el Ángel dio su volumen a Adán, algunos Ángeles envidiosos se lo
robaron para arrojarlo al océano. Una vez recobrado por Rahab, el
Ángel demonio primordial de las profundidades, el libro pasó
primero a Enoc, quien aparentemente lo presentó como propio, y
luego a Noé, que de Él aprendió a hacer su arca. Se cree que
también Salomón poseía ese libro, el cual le proporcionó sus
extraños conocimientos mágicos y dominio sobre los demonios.
A partir de entonces parece haber desaparecido, después del
breve descubrimiento con Salomón. Resurgió la paternidad
literaria de Eleazar de Works, un escritor medieval. Se dice que en
las páginas de este volumen Raziel reveló las 1.500 claves de los
misterios del Universo. Lamentablemente, dichas claves están
escritas en un código secreto que ni siquiera es comprendido por
los Ángeles más importantes.
Otros místicos judíos informan que “cada día el gran Ángel Raziel
se alza sobre la cumbre del Monte Horeb y proclama los secretos
de los hombres a toda la humanidad”.
Según Moisés Maimónides, Raziel es el Jefe de los Tronos,
identificándose con un brillante fuego blanco, que es una de las
características de ese orden.
Un atributo curioso, registrado por el Rabino Pirke, es que Raziel
“despliega sus alas sobre los Hayyot por miedo de que su aliento
llameante consuma a los Ángeles auxiliadores”. Los Hayyoth, o
bestias celestiales, son considerados idénticos a los Querubines.
*****
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 7
Cartas a tu Ángel
Para realzar tu experiencia y ayudar a crear una atmósfera que
conduzca a la comunicación angélica, es conveniente encender
una vela o una varilla de incienso. necesitarás papel y lápiz. Te
conviene hacer la cimentación antes de comenzar, sobre todo si te
sientes atolondrada.
1) Siéntate cómodamente y dedica unos instantes a
concentrarte en tu respiración, regulándola de modo tal que
inhalación y exhalación duren aproximadamente el mismo tiempo.
2) Ahora vuelve tu atención hacia adentro y piensa en
tu Ángel, tal como lo haces cuando escribes a tus amigos. Piensa
en tus amigos, en su aspecto, y luego te diriges a ellos teniendo
en cuenta su personalidad. De la misma forma, piensa en tu Ángel
y permítete sentir su suave energía.
3) Fecha tu carta, escribe “Querido Ángel” y deja que
fluyan las palabras. Pide a tu Ángel orientación y/o apoyo y
agradécele su ayuda por anticipado. Luego firma al pie, como lo
harías en una carta a un amigo.
4) Si tienes un altar de meditación o una caja en la que
guardes cosas especiales, puedes guardar la carta allí. Algunos
ponen las cartas a sus Ángeles bajo la almohada. Otros las
queman, enviando el mensaje a los cielos con el humo que se
eleva. Tú sabrás qué hacer con la tuya. Y si no lo sabes, ¡pregunta
a tus Ángeles!
CLASE 15: EL AMOR COMO META
Por Alexiis
El objetivo de la larga enseñanza por parte de las criaturas
angélicas es el de conseguir en el hombre una profunda
transformación interior. Este resultado, sin embargo, será muy
lento, gradual. Muchos siglos han de transcurrir en la búsqueda de
los individuos listos para su elevación. Y desde hace ya muchos
siglos esta búsqueda se ha iniciado desde lo alto y poco a poco
cada vez más seres humanos estarán elegidos o implicados.
La criatura angélica que llevó los mensajes a Hodson, narra las
etapas del viaje del hombre: de la indiferencia hacia sus
semejantes hasta el desarrollo de la llama interior, del amor hacia
todas las criaturas que lo despierta, lo hace arder desde el
interior, lo transforma hasta hacer de Él una presencia divina que
camina sobre la Tierra.
Es un mensaje de esperanza, es una exhortación perentoria:
“¡Despertad!”, grita el Ángel y Hodson recoge fielmente sus
palabras.
Es un texto extenso pero es de tal intensidad y belleza que sería
una lástima no transcribirlo, sería privarte de la emoción que
puede dar el conocer estas palabras. Léelo y reléelo, deja que la
grandiosidad de este mensaje llegue a tu corazón:
“Vendrá un tiempo, en la larga serie de las muchas vidas del
hombre, en el que el amor tomará el mando. Cuando el hombre se
rinda a su poder, el amor inundará su ser, llenará su corazón,
penetrará en los escondites de su alma. De ese modo, lleno de
amor, iluminado, inundado, verá el dolor y el sufrimiento del
mundo, oirá el grito de cada alma que sufre.
“Las lágrimas de dolor caerán sobre su corazón y arderán como
gotas de llama líquida”.
“El dolor de los pájaros, de los animales, de los peces del mar
encontrará cabida en las puertas del corazón. Sentirá sus agonías
mientras se mueren masacrados por manos que no conocen amor.
“Viendo todo esto, sintiéndolo profundamente en su alma, se
levantará para intentar salvarlos y descubrirá que es impotente,
que no puede parar la mano de la crueldad, que no puede sanar las
heridas abiertas.
“Descubrirá que no tiene ni el conocimiento ni la facultad d
eliminar la agonía de los hombres y de los animales, agonía que
lacera su corazón.
“Entonces, consciente de su propia impotencia decidirá obtener el
Conocimiento y el Poder.
“De ese modo Él buscará el sendero y, una vez encontrado,
empezará a andar por Él. Si alguna vez tuviera vacilaciones, el
amor le conducirá. Si por debilidad se volviera atrás, el amor le
parará los pasos.
“Si se perdiera a lo largo de los placenteros caminos transversales
de la ilusión y de la intemperancia, el amor hará que vuelva atrás.
“Si con argumentos huecos y teorías sin vida, los filósofos le
ordenaran parase, si cerrara su oídos a los gritos del dolor, el amor
tocará su poderosa trompa, haciendo desaparecer las teorías y las
filosofías, quemará en Él con tal ardor que ya no podrá quedarse
quieto.
“Si caminando se ilusionara con los sueños, el amor despertará su
alma, despedazará sus sueños, pidiéndole acción.
“Si tuviera que tropezar, el amor le sostendrá. El amor le sonreirá
a casa paso, ahondando cada vez más en su corazón.
“En el sendero, descubrirá pronto que al lado del amor andan
Conocimiento y Poder. Tiende la mano para ayudar a sus
semejantes y ve como se curan sus heridas.
“Lleno de esta nueva alegría sigue su viaje. Y el amor hablará a su
corazón diciéndole: “Conocimiento y Poder deben estar unidos
dentro de ti, antes de que tu puedas sanar los dolores del mundo.
“Así, el amor le pone entre las manos el estandarte que debe llevar
y escribe en él el nombre de Dios.
“Los hombres lo ven mientras recorre el camino, le ven el
estandarte entre las manos, pero al reforzarse por leer su nombre,
ven solamente “Poder-Conocimiento-Amor”.
“No pueden leer el nombre de Dios, ven solamente la armadura, la
espada y el escudo que Dios concede al hijo que va en viaje hacia
Casa.
“Armado y equipado de esta manera, atraviesa el puente;
encuentra la fuente del conocimiento, del poder y del amor, de
esos se sacia y reconoce que es un ser divino.
“Así, ahora que ha tomado conciencia, vuelve para sanar el mundo
que ha dejado detrás de sí. No hay dolor que no responda a la
magia de su toque y no hay sed que no pueda ser aliviada con su
poder. No hay mal que su conciencia no pueda disipar, no hay
forma de vida, por elevada o modesta que sea, en la que no se
puede ver a sí mismo.
“Sana por medio de la identificación. Elimina el dolor puesto que
es el Ser del dolor, puesto que el dolor es el lado oscuro de la
alegría.
“Dejando el mundo de los hombres, se convierte en su redentor,
éste es el premio, ésta es la meta. Para esto comenzó a recorrer el
sendero.
“En el acto de la redención experimenta el máximo de alegría, la
alegría del amor completamente manifestado.
“Vosotros, lectores, ¿no habéis sentido en vuestro corazón el dolor
del mundo? ?El grito de sus sufrimientos os ha dolido en vuestro
corazón o al contrario dormís aún?
“Podéis dormir aún un poco, pero vendrá el tiempo en el que el
amor os tomará de la mano y posará vuestros pies sobre el
Sendero. Por esto he venido a hablar en nombre de vuestro
angélico Ser, a intentar mostrarnos la Vía, a hablaros de su
magnificencia, de la gloria todavía por revelar.”
No hay comentarios que pueda añadir a estas líneas. Si el amor
hacia nuestros semejantes toca profundamente nuestro corazón,
estamos en el camino justo. Si el deseo de llevar ayuda es fuerte
dentro de nosotros, desde lo Alto han individualizado y
predispondrán los caminos para que nuestros pasos no se pierdan
en la selva de las ilusiones terrenas…
Este es el último fin para el que hemos sido instruidos, para
ponernos en disposición de dar el salto, de pasar del estado de
humanidad “en sueño” al de humanidad “en camino”.
EL ARCÁNGEL REMIEL
En los documentos más antiguos es conocido como
“MISERICORDIA DE DIOS”. Este nombre lo identifica como el
“Señor de las Almas que esperan la Resurrección”. Es el “Señalado
por Dios” para conducir las almas al Juicio Final.
Ciertamente, debería saber acerca de tales cuestiones del alma,
pues es claramente mencionado en los escritos de Enoc como
conductor de los apostatas y uno de los Ángeles caídos.
Simultáneamente aparece como uno de los siete Arcángeles que
se alzan ante Dios. Según Enoc, esta jerarquía era “responsable de
la difusión de las doctrinas de los Siete Arcángeles”.
Se dice que en los comienzos de su carrera fue Él, y no Miguel, el
Ángel que destruyó al ejército de Senaquerib. Como es el Ángel
que manda sobre las visiones verdaderas y fue a través de la
“visión verdadera” de Baruc que Remiel se manifiesta como el
vencedor de Senaquerib, resulta indudable que parece tener una
desventaja desleal sobre Miguel en la atribución de la hazaña.
Se dice que en este combate venció a Nisroc, “la gran Águila”,
quien fue mandatario del orden de los Principados hasta su derrota
como adalid de los asirios.
EL ARCÁNGEL METATRÓN
Según los místicos judíos, llegó a detentar el rango del más alto de
los Ángeles, pese a no estar mencionado en las escrituras. Sin
dudas, Metatrón tiene abundantes títulos que son defendidos por
los rabinos, si bien como Ángel cristiano es más enigmático que la
mayoría de ellos. El significado de su nombre nunca ha recibido
una explicación satisfactoria, aunque una interpretación es: “EL
QUE OCUPA EL TRONO VECINO AL TRONO DIVINO”.
En ésta y muchas otras ocasiones ocupa el territorio
habitualmente reclamado por los demás Arcángeles, en particular
por Miguel, con quien más se identifica.
En términos de antigüedad, Metatrón es, en realidad, el más joven
de la hueste celestial. En una versión de su historia, Metatrón fue
en un tiempo el patriarca Enoc, quien se convirtió en un Ángel
flameante, dotado con 36 alas (6 x 6) e innumerables ojos. Esto
sólo le haría unos 8.500 años más viejo, lo cual, si bien resulta sin
duda impresionante si nos atenemos a los criterios mortales,
apenas se corresponde con la escala angélica ciñéndonos a la
creencia de que los Ángeles fueron creados al mismo tiempo que
el Universo, quince mil millones de años atrás.
En ciertas escuelas del misticismo, Metatrón, al que se considera
el más alto de los seres celestes, llegó a recibir el nombre de
YHWH Menor. En hebreo, las letras YHWH representan el nombre
más sagrado e impronunciable de Dios.
Enoc fue elegido por el Señor como escritor de la verdad, el más
grande escriba de la tierra, por lo que no resulta sorprendente que
en ese salto a la forma angélica, como Metatrón, le acompañasen
sus anteriores facultades. Por ello Metatrón es conocido como el
escriba celestial, que registra todo cuanto sucede en los archivos
etéreos.
TRANSFORMACIÓN ENTRE LOS ÁNGELES
Según ciertas fuentes, han observado que últimamente se están
produciendo profundos cambios en los reinos angélicos. Parece
ser que esta reorganización corresponde a la relación de ciertos
Ángeles que trabajan con nuestro mundo, lo cual se debería al
cambio de nuestra conciencia colectiva, la que permite un mayor
acercamiento hacia nosotros.
Por ejemplo, existen cuatro Ángeles súper lumínicos mayores que
se ocupan de la vida humana sobre la Tierra, los que son Gabriel,
Miguel, Rafael y Uriel. La forma en la que trabajan para nosotros
ya no es la misma de tiempos pasados. Miguel, por ejemplo, era
siempre visto con una espada amputando el mal. Pero como
estamos dominando la dualidad, Miguel ya no necesita hacer eso.
Sus funciones han variado y ahora es el Custodio de la Paz.
A Gabriel se le ha visto siempre como el Ángel de la Revelación,
pero como ahora estamos más cerca de los Ángeles, cambia la
naturaleza de la revelación. Ya no es necesario que se nos revelen
cosas que podemos captar de otras maneras. Por eso Gabriel está
adoptando funciones diferentes; experimenta cambios en la
descripción de su trabajo y se va convirtiendo, simplemente, en el
Ángel de las Relaciones.
Actualmente, aunque superficialmente no lo parezca, estamos
viviendo más en Armonía con Todo Lo Que Es.
Tal como ya dije antes, como todos los seres celestiales son a un
tiempo masculinos y femeninos, de modo que se puede utilizar una
versión femenina de Uriel, Gabriel, Rafael y Miguel, si lo prefieres.
Descontando la aparición ocasional de algún raro individuo
esclarecido, los seres angélicos más elevados se mantienen
apartados de la experiencia humana. David Spangler, uno de los
fundadores de la comunidad de Findhorn, ha observado que, si los
Ángeles trabajan con individuos y grupos pequeños, parecen tener
una cualidad humana y, por cierto, toman aspecto humano de vez
en cuando, pero los Ángeles que se ocupan de grupos más
numerosos pueden parecer, desde nuestra perspectiva, bastante
impersonales.
El surgimiento en nuestro cuerpo de un chakra nuevo, el chakra
del timo nos brinda un vínculo energético de persona a persona,
por primera vez. Este vínculo y la gradual evolución de la
conciencia grupal, nos permiten conectarnos con estos seres de
una nueva manera. Podemos haber sido tan ciegos a su presencia,
como en otros tiempos a la existencia de virus y bacterias, pero
cuando nos reunimos en grupos, generamos una energía y
conciencia suficiente para atraer a hordas de Arcángeles.
¿Por qué queremos atraerlos? ¿Es alguna forma de evitar nuestras
responsabilidades? ¿O podría ser que ellos fueran la energía
transformadora que todos pedimos en nuestras oraciones,
aquellos cuyos profundos conocimientos sobre las
transformaciones planetarias nos permitirán efectuar los grandes
cambios con gracia y elegancia?
Cuando se abran a los Arcángeles grupos de médicos, por ejemplo,
podrán recibir información sobre curaciones que alterarán
radicalmente nuestro modo de cuidarnos.
Las asambleas de científicos que se abran a sus ángeles recibirán
información mucho más avanzada que la que podrían conseguir
construyendo telescopios multimillonarios o aceleradores de
partículas.
Los ambientalistas y expertos en ecología recibirán información
que permita limpiar los desperdicios tóxicos y crear fuentes de
energía alternativa que nadie ha imaginado aún.
Los políticos que se reúnen en grupos, invocando a los Ángeles,
obtendrás esclarecimiento e información para resolver los grandes
problemas de nuestra época.
Ya estés luchando con problemas familiares o de trabajo, de tu
comunidad o del gobierno, cuando trabajes con los Arcángeles
elevas el plano en el que funcionas y profundizas la trama
energética que te conecta a aquellos con quienes trabajas.
EL ÁNGEL DE LA APERTURA
Una mano abierta puede contener agua, pero una mano cerrada
no. Cuando estamos abiertos, el amor puede penetrarnos, pero
cuando nos cerramos sólo queda lugar para la tristeza.
Un Ángel una vez me dijo que el pecado de Adán fue cerrarse a
Dios. Adán cayó cuando cerró su corazón.
Si hubiera seguido abierto, todavía viviríamos en el paraíso.
Cerrarse es quedarse en las limitaciones del ego, mientras que
abrirse es dejarse penetrar por el gozo infinito de Dios.
Cuando nos abrimos, permitimos que la vida fluya a través
nuestro. Cuando nos cerramos, estamos haciéndole el juego a la
muerte.
Te propongo que:
Te puedas preparar para esta meditación mediante un buen baño y
poniéndote ropas limpias.
Puedes encender una vela y quemar incienso.
Vacía tu mente de todo lo que creas te autolimita e imagínate
rodeado de una luz suave y cálida.
Siente como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
En el extremo de esta luz está el Ángel de la Apertura. Ábrete a Él
e invítale a que entre a tu vida y que el gozo infinito de Dios te
llene.
Ábrete y déjate penetrar por la sensación de paz, luz y limpieza
que se desprende de Él.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 8
La Presencia YO SOY
Trata de registrar lo que está sucediendo en tu interior o exterior;
ahora sabemos que podemos crear nuestra realidad y modificarla
a cada momento.
Vamos a invocar, con la asistencia del Ángel de la Presencia a
nuestra amorosa Presencia Mágica, que habita en el interior de
nuestro corazón.
Se visualiza como un foco de luz dorado rosado, que contiene
amor, sabiduría y poder.
Luego de purificar nuestros cuerpos podemos registrar seta dulce,
eterna presencia, que está directamente conectada con la esencia
de nuestro ser.
Conoce el propósito de nuestra existencia y el camino correcto a
seguir.
Una vez que la hayas conectado, pídele que siempre puedas
irradiar tu luz a los demás, que puedas consolar con tu amor a los
que necesitan decir las palabras más sabias, poder concretar las
acciones brillantemente.
Siendo el puente perfecto y el canal verdadero para todos los
reinos de la creación.
CLASE 16: EXPANDIENDO LOS SENTIDOS
Como los Ángeles viven en un estado de conciencia expandida,
uno de los mejores modos de alinearnos con ellos es expandiendo
nuestros sentidos. Nos vemos constantemente bombardeados con
estímulos del mundo exterior; por eso se diría que todos nuestros
sentidos están continuamente en uso. Pero no es así. Por el
contrario: para manejar la extraordinaria cantidad de información
recibida, nos cerramos y seleccionamos nuestra experiencia. No
podemos responder a todo; nuestros circuitos se sobrecargarían.
Por ese motivo muchas personas viven en un estado de
semiconciencia. Es como comer cuando se está resfriado, y con la
nariz tapada: no se percibe el sabor de la comida, con lo que se
pierde gran parte del gozo.
Una mayor conciencia sensorial acentuará el placer de lo que
hagas. Es fácil y divertido de adquirir. La próxima vez que
escuches música, ábrete a la posibilidad de verla, sentirla y hasta
degustarla. Pon tu casette favorito; no importa que sea de rock o
de Bach. Por en volumen tan alto como los vecinos lo permitan y
acuéstate en el suelo. Siente las vibraciones en el cuerpo. Cierra
los ojos y observa qué colores o imágenes aparecen. Diferentes
fragmentos tendrás formas diferentes o te causarán sensaciones
distintas. Déjate llevar, sabiendo que estás creciendo en armonía
y sensibilidad. Y supón que pudieras degustar la música: ¿sabría a
helado, a hamburguesa o a ensalada de hojas de lechuga?
La próxima vez que mires algo bello, ya sea una pintura o un coche
nuevo y reluciente, ábrete a las posibilidades de escuchar sus
sonidos, oler su fragancia y degustar su sabor. Si pudieras traducir
a sabor lo que ves, ¿sería dulce o agrio, salado o picante? Si
pudieras tocarlo, ¿sería liso o rugoso, suave o áspero? ¿A qué
olería? Deja que estos ruidos, aromas, imágenes, sabores y
sensaciones te lleven a otros reinos, a ensoñaciones de síntesis y
nueva apreciación.
La próxima vez que vayas a comer algo, cierra los ojos y olfatéalo
bien. ¿A qué te recuerda? ¿Es potente, suave, áspero? Cuando te
lo lleves a la boca, saborea tu textura y no sólo su sabor. Aparte
del color que tiene, ¿qué color describiría su gusto? Y cuando lo
comes, ¿cómo suena? ¿Crujiente y esponjoso?
El olfato es el más evocativo de todos los sentidos. Un aroma
puede transportarte instantáneamente a experiencias y
sensaciones previas. La próxima vez que huelas algo, cierra los
ojos. Inhala su fragancia con la boca abierta; es posible que hasta
puedas percibir su sabor. Cuando respires su olor, ¿puedes sentir
su textura? ¿De qué color podría ser? Si fuera música, ¿cómo
sonaría?
Para aumentar tu sentido del tacto, frota un trozo de seda contra
la parte interior de tu antebrazo manteniendo los ojos cerrados.
Ahora frótalo contra tu frente, sobre el Tercer Ojo. ¿Lo sientes
distinto en diferentes lugares? Experimenta con otras texturas
tales como lana, papel de aluminio, un trozo de fruta o un pétalo
de flor. Reúne impresiones. ¿Qué sonido se relaciona con esta
textura? ¿Qué color, qué forma? ¿Qué olor? ¿Qué sabor?
Explora maneras de extender tu gozo a los cinco sentidos, pues
estás a punto de embarcarte en el sexto. Cuando viajas
consciente de tu niño interior descubrirás maneras de enfrentar el
mundo con maravilla, apreciación y placer. Y esas son justamente
las condiciones que alientan el contacto angélico. El expandir
juguetonamente tus sentidos te ayudará a desarrollar la capacidad
de comunicarte con la energía no física de los Ángeles.
Por separado se te darán diferentes Programaciones Angélicas
que te enseñarán a alinearte con los Ángeles de un modo diferente
cada una.
EL ÁNGEL DE LAS RELACIONES AMOROSAS
Las relaciones amorosas significan mucho más que el solo hecho
de atraer el alma correcta para que sea nuestro compañero o
compañera, y también significan más que encontrar la receta para
vivir con otra persona sin tener ninguna clase de conflictos, pues
los verdaderos vínculos incluyen a toda la familia planetaria. La
piedra fundamental sobre la que se basan esta clase de relaciones
es la responsabilidad, la habilidad para responder a las
necesidades de otra persona sin minimizar la responsabilidad con
la que él o ella tienen que cargar. Estas es la clave para
establecer una relación correcta.
Esto nos dice que, si dos personas han de disfrutar de una
relación, cualquier clase de relación – entre amigos, amantes,
esposos, entre padres e hijos o entre personas que trabajan en el
mismo lugar – ambas partes deben ser responsables. Y esta
responsabilidad incluye la comprensión de lo que se refiere para
establecer un buen vínculo y para responder plenamente a esas
necesidades.
Además, esto debe hacerse sin violar la libre voluntad del otro y
sin dejar pasar las ocasiones que puedan presentarse para que la
otra persona pueda crecer, física, emocional, mental y
espiritualmente. Debemos recordar que cada uno de nosotros
viene al mundo con una tarea específica para su alma, y que, en la
escuela de la vida, no debemos ocupar el lugar de otras personas,
ni tratar de aprender las lecciones por él o por ella. Si, en su
nombre, hacemos las pruebas que corresponden a otro,
incurriremos en un engaño cósmico y sumaremos karma por los
problemas que causemos.
La significación de la palabra “responsabilidad” es la cualidad de
ser responsable sin entrometernos, para poder concentrarnos en
dar lo que se necesita. Pero, en verdad, todo lo que tenemos para
dar a cualquiera es el fruto de nuestra propia conciencia, lo cual
significa que, una vez más, el punto de partida de cualquier
relación correcta y amorosa es el individuo al que estás mirando
en el espejo.
En primer lugar, no podemos amar auténticamente a otra persona
si no nos amamos a nosotros mismos, y esta verdad está
explicada y destacada en el Nuevo Testamento. En Marcos, 12:28-
31, leemos: “Y acercase uno de los escriba que les había oído y,
viendo que, les había respondido muy bien, le pregunto: “¿Cuál es
el primero de todos los mandamientos?”. Jesús le contestó: ‘El
primero es: Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único
Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu
alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existen otros
mandamientos mayores que estos”.
Jesús nos dijo que “nuestro Dios es el único Señor”, queriendo
decir que la divina conciencia, el Yo Superior, es el único YO de
cada individuo en este plano y más allá.
Después de establecer el principio de identidad universal, Jesús
nos dijo que amemos a nuestro YO con todo lo que tenemos. Así,
tenemos que amar, adorar, apreciar y cuidar a este magnífico Ser
Superior que somos con todo nuestro corazón, nuestra alma,
nuestra mente y nuestras fuerzas. Y como nuestra divina
individualidad está reflejándose continuamente en nuestra
personalidad y en nuestros cuerpos físicos, no debemos pasar por
alto totalmente al “círculo”. Aunque no llegaremos a sentir hacia
el yo que se manifiesta en el plano físico el mismo tipo de
arrobamiento y de apasionada afección que sentimos por el Único
Señor que mora en nosotros, deberíamos experimentar una
profunda sensación de estima y aprobación y un fuerte
sentimiento amistoso hacia la persona que somos en el mundo.
Esto también es Amor. Recuerda, sólo existe un faro de luz. Lo que
llamamos la naturaleza inferior no es otra cosa que la Luz aún no
realizada que se encuentra en el extremo inferior del espectro. Si
el Amor puede transformar a las bestias más salvajes, también
puede, con toda seguridad, ser capaz de domesticar al ego.
La tercera parte del más grande de los mandamientos es la de
amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Prójimo quiere
decir “otra persona”, y como cualquier otra persona es una
manifestación del mismo YO y del mismo espíritu YO SOY, el
mandamiento, simplemente nos está diciendo que amemos a esa
única Presencia que se espera en muchas formas,
independientemente de cuál sea la máscara (es decir la persona)
que esa Presencia esté vistiendo en este mundo.
Hay que comprender que lo que estamos viendo en los otros, y
también lo que estamos recibiendo de ellos, es una proyección de
lo que hay dentro de nosotros mismos, y que esto puede aplicarse
a todo el espectro de nuestras relaciones.
La mayoría de las veces, se trata de pensamientos y sentimientos
que han sido reprimidos. Pero toda energía debe ser expresada de
alguna manera, y la energía reprimida se expresa por medio de la
proyección, por ejemplo, al atribuir a cualquier otra persona
ciertas características de nosotros mismos para poder
experimentarlas a través del otro y poder, así aprender de esa
experiencia.
Para ser más concreta, si tu dices que “nadie quiere
comprometerse conmigo”, lo que realmente estás diciendo es que
no quieres comprometerse contigo mismo, y quizás, esto se deba
a que no te sientes valiosa o digna de ser estimada, y no crees que
valga la pena comprometerse contigo. La raíz de esta
minusvaloración podría muy ser alguna forma de culpa que se
encuentre oculta en las profundidades de tu conciencia, una
sensación de culpa por algunos errores del pasado por los cuales
tu misma te has condenado y, por lo tanto, sientes que debes ser
castigada.
Lo que estás proyectando sobre los otros es “No te acerques y no
te intereses en mí, porque me he sentenciado a una vida de
apartamiento de toda relación amorosa”. La otra persona se hace
eco de tu proyección y actúa en consecuencia con lo que le estás
diciendo.
Lo que oscurece nuestra conciencia de la presencia del amor en
nosotros mismos y en nuestras relaciones es la culpa. Cuando dos
personas continúan aprendiendo sus lecciones para lograr
perdonar, su culpa decrece proporcionalmente: mientras menos
culpa haya, mayor será el amor que podremos experimentar. Este
es el amor que “crece” en el seno de una relación. En realidad, lo
que ocurre es que la culpa decrece a través del perdón y esto
permite el crecimiento del amor que siempre estuvo listo para
crecer en nuestras mentes.
Nuestras relaciones, más que cualquier otra actividad de nuestra
vida, son las que producen la mayor cantidad de efectos kármicos.
Cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras, afectan de
una u otra manera, el desarrollo de nuestras relaciones. Todo
cuanto damos ha de volver a nosotros, de modo que el
mandamiento de “amaos los unos a los otros”, es realmente una
guía para vivir más armoniosamente a través de la aplicación
correcta de la ley kármica. Al ser plenamente conscientes de que
siempre cosechamos lo que sembramos, podremos comenzar a
edificar una relación correcta – con pensamientos amorosos,
palabras de aliento y acciones constructivas – tanto en nuestro
hogar como en nuestro lugar de trabajo, y en todas partes en las
que nos tengamos que desenvolver.
Uno de los más famosos principios herméticos nos dice que como
es arriba es abajo. Esta es una Verdad Absoluta que nos lleva a
tratar con la ley de las correspondencias y nos capacita para
solucionar un problema yendo más arriba del nivel en donde
parece estar nuestra dificultad. Podríamos decir: “Mi conciencia
de mi Yo Divino como la fuente de mis relaciones amorosas es mi
relación amorosa”. Tú sólo puedes tener lo que eres consciente de
tener. Como es arriba es abajo.
Al aplicar este principio, estás pasando del efecto a la Causa,
estás ingresando en el reino creativo de tu Espíritu, y dejando que
las vibraciones de tu naturaleza superior sean el poder de
atracción y armonía. Considéralo de esta forma: El lugar en donde
estás experimentando la necesidad de una relación amorosa (o
tratando de llevar armonía a una relación difícil) es el punto que
representa el “abajo”. Exactamente por encima de este nivel se
encuentra tu naturaleza pensante y sensible, la cual es el punto
que representa el “arriba”.
En este nivel, estás proyectando una vibración de necesidad (de
no tener) y quizás también alguna clase de fricción, un temor, una
culpa o una sensación de minusvaloración. Como es arriba es
abajo. Sin embargo, cuando asciendes al nivel superior de
conciencia, te conectas con la Energía del Yo Superior, la cual se
derrama a través de tu conciencia y se vuelca hacia el mundo
fenoménico para crear el vínculo de armonía que has estado
buscando. El nuevo “arriba” te ha de revelar un nuevo “abajo” y, de
esta manera, demuestra la Verdad de esta antigua ley.
Y, cuando se trate de establecer una relación agradable, no
olvides la frase que afirma que “ambas partes deben ser
responsables”. Cuando tienes conciencia de tu Yo Superior, como
fuente, causa y calidad de tus vinculaciones con los demás, el Yo
Superior asume la total responsabilidad y se hace cargo de
trabajar en y sobre todo aquello que te preocupa – para darte lo
que necesitas.
Sólo existe una Elación, y es la Relación con el Señor que mora en
nosotros, y si podemos dejar de mirar “hacia fuera” en busca de
soluciones y si dedicamos nuestro tiempo y atención al Magnífico
Único que se manifiesta en nosotros, y si amamos a ese Yo con
todo nuestro corazón y toda nuestra mente, nuestras vidas se
verán completadas con el milagro de una relación.
Pregúntate a ti misma si no ha llegado el momento de dejar de
poner trabas y límites a tu ser ilimitado. Pregúntate también si no
es tiempo de eliminar todas las condiciones que le estás
imponiendo a la gran conciencia incondicionada de tu Sagrado Yo.
Independientemente de cuán lejos hayas llegado en el camino
espiritual, sabes, intuitivamente, que la solución de todos los
problemas está dentro tuyo, lo que significa que tu vida y tu
mundo pueden ser curados y armonizados por el Señor y Yo
Superior que tú en verdad eres.
Como un ego temeroso y frustrado, puedes dedicarte a
psicoanalizar cada problema que se presenta en tus relaciones
hasta que te encuentres caída en medio de un montón de basura.
Y durante todo ese tiempo, tu sonriente, amoroso, alegre y
omnisapiente Yo Cósmico está esperando para “hacer todo de
nuevo” en tu vida. Todo lo que necesitas para poner manos a la
obra es tu voluntad de rechazar las proyecciones del ego, de
trabajar con la ley de Causa y Efecto, haciendo el bien, sin mirar a
quién y tu conciencia de tu Presencia y tu reconocimiento de que
esa es la única relación.
Con tu compromiso de desprenderte del temor y de la culpa y con
tu comprensión de la ley, unido a tu conciencia y a tu
reconocimiento, estarás edificando una conciencia como la que
has deseado. Muy pronto, el vínculo de inocencia y armonía, entre
tu y “esa persona”, estará firmemente establecido. Y no importa si
en este momento conoces, o no, el nombre de “esa persona”, pues
el Espíritu estará libre para desarrollar la actividad que le
permitirá atraerla y tomar la decisión correcta. No sólo te llevará a
establecer vínculos con todas las relaciones correctas, sino que
también te ayudará a liberarte de aquellas que ya no pertenecen a
tu vida.
Invocando al Ángel de las Relaciones Amorosas, esta energía
viviente y consciente libera una vibración especial que nos
condiciona para hacer, intuitivamente, una correcta elección de
nuestras relaciones personales, incluso en caso de aquellas que
nos llevan al noviazgo y al matrimonio. Sin embargo, no se limita
sólo a los asuntos del corazón. Es un centro de poder que,
constantemente, nos está recordando la responsabilidad que viene
aparejada con el ejercicio de nuestra libre voluntad en la elección
de cualquier clase de vínculo emocional. Si esta energía se
encuentra bloqueada por nuestros propios sentimientos de culpa,
de temor, de rechazo o por un bajo sentido de nuestro valor,
nuestra habilidad para discernir correctamente se ve por completo
oscurecida y la consecuencia es la elección equivocada de
nuestras relaciones, lo que nos llevará a un amor no correspondido
y a experimentar problemas sexuales.
El Ángel de las Relaciones Amorosas es representado por Géminis,
la poderosa fuerza que un día habrá de crear la unidad de todo el
planeta. Esta energía es una fuerza de unión que vincula y muestra
las relaciones, las relaciones entre el ritmo y la forma, entre el yo
y la sustancia, y entre el yo y sus vecinos y parientes. En este
símbolo de la sabiduría divina está implícito el propósito del amor
divino. Amor y sabiduría son una pareja que no puede ser
separada, y es en esta polaridad que vemos cómo se manifiesta la
luz arquetípica de Cristo.
Finalidad:
Asegurar que elijamos correctamente nuestras relaciones; es la
energía primaria que impulsa el noviazgo y el matrimonio.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las
proyecciones del ego: malas decisiones y elecciones equivocadas
en el ámbito de nuestras relaciones; amor no correspondido;
problemas sexuales.
Su energía resulta bloqueada debido a: la sensación de que uno
“no vale nada”; la culpa y la creencia de que es necesario ser
castigados por los errores del pasado; el miedo a ser rechazado.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 9
Liberación por el Agua
Algunos pensamos mejor en la ducha. El siguiente ejercicio te
permite obtener claridad y limpieza en el cuerpo físico, el mental y
el emocional.
Si no puedes recurrir a una verdadera ducha, puedes hacer esta
liberación como visualización. Descubrirás que es sumamente
efectiva para trabajar con sensaciones de ambivalencia,
indecisión, pereza, postergaciones, y falta de concentración. Pero
puedes lavar también cualquier otro problema.
1) Ponte de pie, con la cabeza bajo la ducha, de modo
que el agua te rodee por todas partes.
2) Señala el problema del que quieres liberarte y
experiméntalo dentro de ti. Siéntelo a tu alrededor, en el campo de
energía que rodea tu cuerpo.
3) Mientras el agua cae a tu alrededor, siente cómo se
lleva lo que deseas liberar. Usa las manos para escurrir el
problema e imagina que se va por el desagüe.
4) Recuerda agradecer al problema las lecciones que te
ha enseñado y a los Ángeles del agua el haber ayudado a limpiar
tu ser.
5) Disfruta del resto de la ducha
Hay quienes utilizan este ejercicio todas las mañanas cuando se
duchan, con el fin de preparase para la jornada. El mismo ayuda a
enfrentar con armonía el trabajo que se tiene por delante, aún si la
noche anterior se estuvo de fiesta y se acostó tarde.
CLASE 17: LAS DIMENSIONES ESPIRITUALES DE LA CURACIÓN
Trabajar con los Ángeles no elimina en modo alguno la necesidad
de recurrir a los profesionales del arte de curar, pero puede
facilitar el proceso curativo del cuerpo sutil, lo cual es un
importante agregado al trabajo que estás haciendo en el mundo
físico. Cuando perdemos contacto con la negatividad que
retenemos dentro del cuerpo o cuando no sabemos liberarla,
estamos invitando a que la enfermedad entre en nuestra vida.
Pregunta a tu Ángel cuáles son las causas espirituales del
desequilibrio que experimentas y qué puedes hacer para facilitar
su liberación. Una afección puede desaparecer o curar más
rápidamente cuando se sabe qué la provoca. Si pides a tu Ángel
información sobre una enfermedad, formula tu pregunta de una
manera abierta. Por ejemplo: “¿Qué tengo dentro de mí que
necesite curarse?” o: “¿Cuáles son las lecciones que me enseña
esta enfermedad?”. No preguntes si debes someterte a la
quimioterapia o a una dieta a base de jugos. Las preguntas que se
responden por sí o por no (es decir, las que se refieren a
decisiones críticas) generalmente reciben respuesta de tu propia
mente. Y cuando estás enfermo o adicto, la mente está asediada
por el miedo.
Cuanto más palpable sea la presencia de tu Ángel, más fuerte se
torna el conducto para que tu Ángel comparta su energía contigo.
Cuando estás triste o cansada, si te sientes mal o necesitada de
curación, imagina a tu Ángel envolviéndote con sus alas. El abrazo
de un Ángel puede ser una curación en sí. Y puedes trabajar con él
de distintas formas. Cuando vas al médico puedes pedirle a tu
Ángel que te acompañe. Siente su presencia en el consultorio y
también la del Ángel de tu médico. El tener conciencia de ellos
reafina la situación y la eleva a una frecuencia más alta. Eso
facilita cualquier tipo de diagnóstico y tratamiento.
Cuando tomes una decisión referida a la salud, utiliza todas las
facultades que tengas a tu disposición: la información que te
proporcione el médico, la investigación sobre la dolencia que
padeces o que afecta a un ser querido y los datos de que
dispongan organizaciones o sociedades que trabajen con esa
enfermedad.
Usa a tus compañeros celestiales para que te ayuden a despejar y
superar el miedo, a fin de elegir la curación que te convenga en
todos los planos, el físico, el mental, el emocional y el espiritual.
El primer paso hacia la curación es la manifestación de la
enfermedad o el reconocer y aceptar la adicción. Con tus ángeles
al lado, puedes aprender a recibir de buen grado todas y cada una
de sus manifestaciones como parte de tu curación. Llamar a tu
guardián personal te infundirá también la actitud correcta,
compasiva y de comprensión, neutralidad y aceptación. Recurrir a
tu Ángel te abre al amor, y este, cura.
Si hay una parte especial de tu cuerpo que necesite curación,
invoca la presencia de tu Ángel compañero. Siente y visualiza la
curativa luz dorada que brota de la punta de sus alas, hacia la
parte afectada. Invoca también a los Ángeles de curación y
visualízalos rodeando tu cama, portadores de amor y apoyo.
También puedes pedir consejo a tu Ángel sobre cómo trabajar con
la situación en el plano energético. Una vez más: esto no
reemplaza el trabajo que debes hacer con un profesional humano.
Antes bien, aumenta el efecto al encarar el proceso de curación
desde una perspectiva espiritual.
Si te vas a someter a cualquier procedimiento médico, ten la
seguridad de que el cuarto está lleno de Ángeles: los tuyos, los de
todos los presentes y toda una bandada de Ángeles de curación.
Cada vez que necesites curarte, ábrete al reparador que llevas
dentro. No eres la víctima de lo que necesita curación, sino su
discípulo. Cuando entras con tus Ángeles en el aula, activas la
oportunidad de aprender y magnificas la sabiduría que viene de ti.
Tu Ángel puede cargar y alinear con tu cuerpo cualquier tipo de
medicación, vitaminas, minerales o fórmulas herbáceas que estés
tomando. Sostén en la mano tu medicación. Invoca a tu Ángel e
imagínalo tocando el frasco o el paquete con sus alas. Visualiza la
luz que se vierte dentro del contenido, vigorízalo y afinándolo con
tu cuerpo, par que no haya efectos colaterales y se funda
armoniosamente con él.
Si algún conocido tuyo está enfermo, visualízalo rodeado de
Ángeles de curación, refulgiendo con una suave luz verde y
dorada. Reparar o curar significa devolver la integridad en cada
paso del trayecto desde el nacimiento hasta la muerte. A veces
por medio de una enfermedad o en medio de ella recobramos la
integridad. Eso puede ocurrir de diversas maneras. A veces, lo que
parece una enfermedad es un caso de reconexión mal
diagnosticado. Solicita la ayuda de los Ángeles de Conexión.
Cuando visites a un enfermo, invita a los Ángeles de la curación a
que te acompañen. Siente, visualiza y percíbelos llenando la
habitación. Cuando te vayas, déjalos allí. Recuerda que sólo
pueden entrar cuando los invitamos. Si la persona con quien estás
es receptiva a estos celestiales reparadores, comparte con ella lo
que sabes y cuéntale cómo te han ayudado a ti. Si no, es más
afectuoso no imponerle tus experiencias, pero eso no te impide
abrir tus alas y llenar el cuarto de energía angelical. Eso
beneficiará a todos los que entren en el cuarto: médicos,
enfermeras, parientes y amigos.
El corazón es un órgano vital, esencial para nuestro bienestar
físico, emotivo y espiritual. Nos conecta con nuestros Ángeles.
Cuando nos abrimos a ellos expandimos nuestra capacidad de
amor y compasión. Todo el mundo tiene “problemas” del corazón
de vez en cuando, sentimientos tales como soledad, dolor, rechazo
y culpa. Al trabajar con nuestros Ángeles podemos curar esas
sensaciones y desarrollar una mayor autoestima, más aceptación
de nosotros mismos y de otros.
LOS ÁNGELES DEL BUEN HUMOR
Actualmente se habla mucho de transformación. Transformación
significa un gran cambio. Cuando solicitemos una transformación
espiritual (consciente o inconscientemente), la obtendremos y nos
sorprenderemos de todo lo que conlleva. Cuando luchamos por dar
un cambio espiritual y definitivo a nuestras vidas, nos perseguirán
pruebas y exámenes a donde quiera que vayamos. El camino de la
transformación espiritual es accidentado y no debemos perder
nuestro sentido del humor.
G. K. Chesterton dijo que los Ángeles podían volar porque se
tomaba a sí mismos a la ligera. Ellos nos enseñan que la vida no
es tan seria y que el reírse de nosotros mismos nos hará más
libres. Gracias a ellos aprendemos a reírnos en vez de a quejarnos.
Encontrar el sentido del humor a la vida no es tan fácil, es mucho
más fácil ser serio.
El buen humor, como el amor, es uno de los canales mágicos a
través de los cuales los Ángeles pueden llegar a ti. Muy a menudo
perdemos un montón de tiempo y energía tomándonos la vida
demasiado en serio. La transformación espiritual es una elección
personal que asumes en tu camino. Los Ángeles no lo harán por
nosotros, somos nosotros lo que hemos de realizar este “trabajo
espiritual”.
Es decir, hemos de buscar en nuestro interior y conscientizarnos
con exactitud de lo que queremos transformar. Sonreír y reír son
algo altamente curativo. Está demostrado que se utiliza mucha
menos energía en una sonrisa que en fruncir el ceño y que así
como esto último desencadena procesos bioquímicos que pueden
enfermarnos, la más tímida de las sonrisas es suficiente para
incrementar en nuestro organismo el flujo de endorfinas.
Los Ángeles nos pueden ayudar a la hora de extraer el sentido del
humor en cualquier ocasión. Para hallar este sentido del humor en
una situación aparentemente trascendental (como, por ejemplo,
encontrarse estancado en un dilema espiritual) párate y piensa:
“Ya está bien, Ángeles, ¿qué hay de gracioso en esto?” Debemos
encontrar siempre una salida a nuestros dilemas, es decir,
decídete y llama a los Ángeles del buen humor para que te ayuden
a ver lo que hay de gracioso en tu problema.
Si te estás lamentando, transforma tus quejas en risas. Los
humanos son divertidos, particularmente cuando se quejan. El
quejarse es de hecho una forma de hacerse querer si se hace con
sentido del humor. Es realmente increíble cuántas banalidades nos
tomamos en serio cada día. ¿Qué es serio realmente? ¿Qué te han
hecho ahora estas personas tan espantosas? ¿Has estado
muriendo de hambre últimamente o te han amenazado con
encarcelarte por no pagar el alquiler? Buenos, si es así, intenta
reír, probablemente la gente lo pensará que eres un comediante en
paro y te darán de comer. Después descubrirán que estás a punto
de quedarte sin hogar y, puesto que eres tan gracioso, y ellos no
se han divertido últimamente, te acogerán en su casa.
¿Recuerdas cuando de niño llorabas porque algo te parecía
tremendamente espantoso y de golpe se te iban las ganas de llorar
y querías reírte pero aún sin poder hacerlo delante de tus padres,
inevitablemente estallabas en carcajadas?
Los Ángeles del buen humor están preparados para devolverte el
humor divino que te llevará a un estado de gracia. Por lo tanto,
cuando no tengas ganas de estar serio, déjate llevar por las
carcajadas: el estado de gracia llega instantáneamente.
Te propongo un ejercicio:
Cierra los ojos y relájate. Reflexiona sobre la gravedad del
instante que estás viviendo; cada segundo que pasa es un paso
más hacia la ineludible muerte, pues vivir es morir poco a poco.
Adopta una actitud solemne acorde con la situación y… ríete.
Ríete a carcajadas porque todo es una broma, una inmensa broma
cósmica. Cada fragmento de tu vida es como el trozo de una
comedia, sólo que a veces tú eres el espectador mientras que
otras veces eres la víctima. Nada es eterno y al mismo tiempo,
todo lo es. Ríe a carcajadas y dale las gracias al Ángel del Buen
Humor por ayudarte a soportar los momentos duros que puedan
haber en tu vida.
EL ÁNGEL DE LA CONFIANZA
La frase preferida de los Ángeles parece ser “no temas”. Con ellos
nos están diciendo que tengamos confianza.
Quieren reconfortarnos, infundirnos ánimos, hacernos saber que
están ahí, aunque no lo veamos, para protegernos y guiarnos en
nuestras vidas.
Cuando tenemos confianza, nada de lo que pueda ocurrir fuera de
nosotros nos afecta.
Los Ángeles nos enseñan que hay dos tipos de confianza; con
mayúsculas y con minúsculas. La confianza con minúsculas se
basa en cuestiones humanas relativas a la personalidad, como el
comportamiento; la Confianza con mayúsculas se basa en el amor.
Cuando confiamos en las opiniones de otra persona (o las nuestras
propias), en su comportamiento (o en el nuestro), fácilmente
podemos equivocarnos. Pero cuando confiamos en el amor,
nuestras flechas siempre son certeras.
Te propongo que:
Siéntate y estírate en una posición cómoda y relajada y
despreocúpate de lo que ocurra en el exterior.
Cierra los ojos y respira profundamente. Deja que con el aire que
espires salgan también todo el miedo y la desconfianza que pueda
haber dentro de ti, todo aquello que te produce intranquilidad.
Sigue respirando a fondo y visualiza tu silla o el suelo como un
colchón de luz. visualiza esta luz y poco a poco entrégate a ella.
Esa luz te está protegiendo y te protegerá durante todo el día.
Pídele al Ángel de la Confianza que nunca te abandone.
EL ÁNGEL DE LA ESPONTANEIDAD
Ser espontáneo es ser lo más parecido a como se es, sin actuar o
pensar condicionado por el pasado.
La espontaneidad coincide con la inocencia. “Inocencia” significa
“no saber”, y tras este “no saber” humano se esconde una
sabiduría divina.
Por regla general, los humanos tienen miedo de la espontaneidad y
se escudan en la rutina, pero la rutina es un veneno para el
corazón; la espontaneidad es como un aire que lo refresca.
Conectando con el Ángel de la Espontaneidad podremos hacer
entrar este aire fresco en nuestras vidas.
Para vivir, sentir, pensar y actuar con espontaneidad, debemos
conectar con nuestro Yo Superior que se confunde con el Ángel de
la Espontaneidad.
Te propongo que:
Busca un lugar tranquilo e intenta, sin forzar, mantener tu mente
en blanco.
Imagina que estás sentada bajo una luz suave y cálida: es la luz de
tu Sol Interior que no sólo te alumbra, sino que también te da el
calor necesario para crecer por dentro.
Acércate a esta luz y confúndete con ella. Obsérvala sin intervenir,
deja que vengan a tu mente pensamientos, y sensaciones, pero no
intervengas.
Siente como ráfagas de aire fresco te envuelven, penetran en tu
cuerpo, inundándote de una sensación de bienestar y dicha.
Invita a tu Ángel de la Espontaneidad a compartir contigo la
libertad de vivir en el momento sin reparar en el pasado y sin
pensar en el futuro.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 10
Recreos de Humor
Este ejercicio nos ayudará a desarrollar un sistema para sanar con
humor el estado mental y a genera un plan de mantenimiento para
lograr estar centrados.
Aquí en la tierra prevalece la gravedad, y son incontables las
ocasiones en que cargamos con más peso del que podemos llevar.
La filosofía básica de esta práctica es aligerarnos y liberarnos de
la gravedad mental. Para tener una salud mental completa
debemos mirarnos con honestidad cien veces al día. Con los
Ángeles a nuestro lado podremos ver el humor de las situaciones,
y con cada mirada honesta a nosotros mismos podremos reírnos
mucho; la seriedad y la gravedad se desvanecen con naturalidad.
Cada vez que nos sea posible tomémonos un recreo para reírnos
de nosotros mismos. Observemos el potencial humano de
cualquier situación que estemos viviendo. La mejor comedia es la
vida real, en especial cuando uno se ocupa de sus cosas y
comienza a tomarse a sí mismo con demasiada seriedad. El orgullo
da lugar a una gran cantidad de situaciones humorísticas;
entonces, en cuanto logremos distinguir signos de orgullo, en
nosotros mismos o en otros, observemos el humor que ello genera.
Tomarse un recreo para aligerarse y reírse ayuda a que uno pueda
mantenerse centrado y fiel a sí mismo. El humor puede cambiar la
percepción en un instante. La capacidad de ver el humor en las
experiencias cotidianas resulta muy importante para combatir el
estrés.
El humor nos afecta a todos de diferente manera. Esto se
descubre cuando intentamos contarle a alguien algo gracioso que
nos ocurrió y empezamos a reírnos tanto que apenas podemos
finalizar el relato, entonces la otra persona nos mira con cierto
asombro. Luego, cuando por fin logramos contar todo, la otra
persona se ríe más por nuestra actitud que por el relato.
Si no podemos encontrar un amigo con quien reír, podemos reírnos
con los Ángeles. ¿A quién le importa que otros nos vean riéndonos
solos? Eso es en sí mismo gracioso. Vamos a darnos un festín de
risas.
La manera más fácil de incorporar humor a la vida es pedirles a los
Ángeles que nos lo proporcionen. Tenemos que declarar frente a
ellos que estamos hartos y aburridos de la seriedad de la vida y
que estamos listos y dispuestos para aceptar más humor. Cuando
nos despertemos por las mañanas vamos a proclamar el hecho de
que ese día reiremos y tendremos muchos buenos momentos, y
que los Ángeles guardianes nos ayudarán a conseguirlo.
Vamos a desarrollar nuestro propio plan de mantenimiento para
mantener la mano abierta a las experiencias absurdas y ridículas
de la vida.
Para que el sentimiento de orgullo deje de abrumarnos, bastará
con que nos relajemos y riamos mucho y que nos ridiculicemos a
nosotros mismos. Cuando ocurra algo inesperado que nos
descoloque un poco, tendremos que aprender a hacer una pausa
para retomar el aliento, y buscar el lado humorístico de la
situación.
Si cada vez que resulte posible nos miramos a nosotros mismos
con honestidad pero con amor y humar, seguramente viviremos
mucho tiempo más. Recordemos divertirnos al menos un poquito
por día; contamos con la ayuda y el apoyo absoluto de los Ángeles.
CLASE 18: EL NIÑO INTERIOR
Tenemos que aprender a cambiar el trabajo por el juego, ya que
cuando trabajamos, muchas veces nos forzamos. Forzarse en
cualquier situación implica sufrir, y por lo general uno termina
bloqueando el camino de la abundancia. Si confiamos en los
Ángeles y permitimos que la mayor parte de nuestro trabajo se
lleve a cabo en el reino invisible del cielo, obtendremos más que lo
necesario. La disposición a liberar la lucha hará que seamos más
creativos en todo lo que emprendamos. Los Ángeles nos ayudan a
atraer a nuestra vida situaciones que nos permiten ser mejores
personas.
Recibimos alegría directamente de los Ángeles. Si nos sentimos
alegres, sentimos a los Ángeles. No hay separación alguna. La
alegría y el regocijo son invenciones angélicas que apuntan a
darnos a los seres humanos un respiro de lo mundano. La alegría y
el regocijo son como la felicidad verdadera; no podemos pagar
para obtenerlos ni dedicarnos a buscarlos. Sólo podemos hacernos
más receptivos para recibir los dones de la alegría y el regocijo,
manteniendo la mente abierta y flexible; en otras palabras,
actuando con espontaneidad, como los niños.
La vida es un proceso por el que tomamos conciencia de quiénes
somos realmente, y los Ángeles nos conocen bien. Ellos nos tienen
en una proyección del Yo Superior y de nuestras mejores
intenciones / dones en la vida. Ellos quieren conectarnos con
nuestro origen divino, y quieren danzar y jugar con nuestra
conciencia, para aliviarnos el peso y hacernos felices. Cuando
encontremos el juego de nuestra vida con la ayuda de los Ángeles
seremos felices sin motivo, aquí y ahora. A su vez, esto atraerá
hacia nosotros toda clase de acontecimientos alegres,
regocijantes y maravillosos.
Resulta más fácil cambiar el concepto de trabajo cuando volvemos
a introducirnos hacia nuestro propio niño. El niño interior es el Yo
Superior, nuestra propia esencia pura y no adulterada. El espíritu
humano es infantil y alegre. Pero es también muy vulnerable.
Necesita protección bajo la forma de amor para crecer y
fortalecerse de manera positiva. Muchos espíritus humanos fueron
quebrados y reprimidos durante la infancia y la adolescencia.
Quizás necesitemos ir hacia nuestro interior y hacer renacer al
niño que llevamos dentro para poder reintegrar la alegría y el amor
al espíritu humano.
Vamos a visualizar un niño feliz. Lo primero que se me ocurre es
alegría, una de las invenciones angélicas específicamente
pensada para los seres humanos. Los niños transmiten la alegría
con facilidad – sin esfuerzo – por el solo hecho de ser ellos mismos
en ese momento. En una época fuimos transmisores de alegría
pura, lo que significa que estábamos plenamente integrados con
los Ángeles.
Podemos integrarnos plenamente con ellos una vez más si
permitimos que la alegría fluya con libertad en nuestra vida. Esto
vuelve a llevarnos hacia el “juego”, el juego divino de la creación.
Jugar es el acto fundamental para vivir el momento. Olvidemos el
trabajo; borremos esa palabra del vocabulario y reemplacémosla
por juego. No será fácil, pero valdrá la pena.
Uno de los temas básicos de esta enseñanza es liberar al niño
interior e integrar el espíritu de la alegría infantil en nuestro ser.
Esto hará de nosotros personas completas, puesto que al
redescubrir la esencia infantil descubriremos quiénes somos
realmente. Los Ángeles pueden jugar muy bien con un ser humano
integrado; la senda está abierta y ellos pueden guiarnos sin los
insípidos bloqueos emocionales de la vida adulta ni la tendencia
de complicarlo todo.
Los Ángeles están con nosotros para hacernos más felices y no es
necesario complicar innecesariamente un mensaje tan hermoso
con una cantidad de artificios, palabras y sistemas de creencias.
Debemos liberarnos de la noción ridícula de ser adultos. Esta es la
causa principal de la muerte espiritual en personas mayores de
doce años. Seamos nosotros mismos – lo cual significa ser uno
con el niño interior – y transmitamos alegría a los adultos insípidos
que quieren que todo sean tan serio y tan complicado.
El poema siguiente pertenece a un libro muy especial titulado
“Cuidemos a los niños”, escrito por Ken Cousens:
LA ESTACIÓN DE UN NIÑO
Una canción primaveral de risas
Es la estación de un niño
Que toca las flores, la lluvia cantante
Cada pétalo fragante
Cada mancha de verde pasto
Horas que pasan sin motivo
Dormitando tras un juego sin sentido.
El calor del verano
Es el llamado de un niño
Pez plateado en cascadas
Cada sabor de la vida libre al viento
Frescos helados para vos y para mí
Nos salpicamos y reímos, delicia fría
La mano de papá y la noche clara.
Los colores del otoño
Son el sueño de un niño
Hojas al viento, chiquillos danzantes
Juguetes rotos en todo el camino
Sonrisas de calabazas, escenas medrosas
Artimañas y noche de brujas
Todo es parte del juego del niño.
El frío invierno
Época agradable para un niño
La tibieza de la cercanía y el chocolate caliente
Lecturas, dibujos, mentes en crecimiento
Tiempo de cuentos que no olvidaremos
Cada año crecemos pero aún no nos sorprende
Nuestro amor es fuerte mientras la vida avanza.
Las vueltas de la vida, remolinos iniciales
Los años transcurren, no hay tiempo de parar
La estación del niño que todos alimentamos
Nosotros vamos y venimos pero la vida sigue
Amemos siempre, es todo lo que nos dicen
Y el niño interior así se desarrolla.
No importa la edad humana que tengamos: somos NIÑOS. Cada
uno de nosotros tenemos un color especial de la luz de Dios. Esta
luz que poseemos es nuestro don para el mundo, y cuando la luz
brilla intensamente se transmite nuestra esencia y se recibe
nuestro don. Bajo esta luz de Dios siempre seremos niños. La luz
es nuestra eternamente. La llevamos en nuestro interior, y precisa
de ventanas limpias para brillar con intensidad a través de ellas.
La luz puede opacarse. Cuando nos sentimos deprimidos e
infelices, la luz se ha opacado; la hemos reprimido. Es muy
frecuente que las presiones de la vida adula opaquen esa luz, y
para recuperarla debemos regresar a nuestra verdadera naturaleza
lumínica como hijos de Dios y de la luz.
Por separado se te dará un ejercicio para volver a reactivar la luz
en nuestra vida.
CARTAS A TUS ÁNGELES
A medida que fortalezcas tu relación con tu gran amigo celestial,
te será grato explorar otros modos de entretejerla a tu vida
cotidiana. Escribir cartas a tu Ángel y a los compañeros angélicos
de otras personas, te permite centrar tu atención y mejorar tu
capacidad de comunicación.
Al aprender a soñar con los Ángeles te abrirás a un rico depósito
de información valiosa que normalmente permanece oculta en el
inconsciente.
Escribir a los Ángeles es un excelente modo de alinearse y
ponerse en contacto con ellos; además, puede brindarte una
mayor claridad en tus problemas personales. Escribirles, tal como
escribirías una carta a un amigo íntimo y querido, te ayuda a
fortalecer el contacto que ya habías formado estableciendo un
vínculo mente-corazón. Ese vínculo se desarrolla según pongas al
Ángel en tu mente y en tu corazón para dirigir tus pensamientos
hacia Él.
El acto de escribir también te ayuda a organizar tus pensamientos,
despejando tu mente. Al hacerlo permitirás que los Ángeles
lleguen a ti en una frecuencia más alta. La correspondencia con
tus amigos celestiales despeja la estática y la cháchara mental
que dificulta una buena recepción.
Otro beneficio es que, cuando exteriorizas tus intenciones y
deseos, comienzas a liberarlos. Un pensamiento en papel es algo
encapsulado y completo. Al anotarlo despejas las partes de tu
cerebro que lo contenía, dejando espacio para algo nuevo.
Escribir también puede ayudarte a debilitar tu apego con respecto
a los deseos. Cuando los anotas puedes desprenderte de ellos. Si
continúas aferrada a ellos, no hay modo de que te abras a tu Ángel
a fin de recibir el apoyo que necesitas para conseguir lo que
quieres. Sólo podemos recibir con la mano abierta y vacía. Sin
embargo, si lo que deseas no viene a ti cuando o como lo
deseabas, no pierdas de vista el resultado. Con mucha frecuencia
descubrirás que, en cambio, ocurrió algo mejor.
Conviene recordar que los Ángeles son seres de contacto, no de
control. Sus maneras de apoyarnos no provienen del poder, sino
del amor. Por ejemplo, si te atrae una persona, puedes escribir a
tu Ángel para pedirle apoyo. Pero si escribes “Querido Ángel:
quiero que Juan me ame”, no recibirás tanto apoyo como si
escribes: “Querido Ángel: ayúdame a hallar el modo adecuado de
demostrar mi amor a Juan”. De modo similar, antes que
“Consígueme este empleo, por favor”, te conviene pedir “ayuda
para encontrar ahora el trabajo conveniente con un sueldo justo”.
Cunado pedimos ayuda, nuestros Ángeles nos respaldarán
siempre. Pero lo hacen desde una perspectiva más amplia de la
que con frecuencia podemos apreciar. Lo que percibimos como el
amante ideal o el empleo perfecto puede no ser lo más
conveniente para nosotros a largo plazo, aunque por el momento
pueda parecernos bueno y adecuado a la imagen actual de lo que
deseamos.
Al conversar y comunicarnos con nuestros Ángeles, aprendemos a
refinar nuestros deseos, a no desear simplemente lo que nosotros
queremos, sino lo que sea mejor para todos. Con el correr del
tiempo descubrimos que eso nos brinda una satisfacción más
profunda. Y ese es sólo uno de los dones del contacto angelical.
Escribir a tu Ángel es fácil. Sigue sólo los pasos que detallaré por
separado.
Además de escribir a tu propio Ángel, puedes enviar cartas a todos
los tipos de Ángeles que sientas la necesidad de hacerlo. Escribir
una carta a uno de esos Ángeles es un modo de invitarlo a tu vida.
Si estás en una etapa de transición, puedes escribir una carta para
un Ángel de modelo, pidiéndole que te ayude a ver el plano de la
siguiente parte de tu vida. Si acabas de tomar un nuevo empleo y
debes trabajar por primera vez con una computadora, escribe a los
Ángeles de la tecnología, específicamente a un Ángel de
computadoras, para pedir su apoyo y su orientación. Si tu vida es
un torbellino, envía una nota a un Ángel de paz o un Ángel de
gracia, pidiéndole que venga a tu vida.
Ten en cuenta que también puedes escribir a los Ángeles de otras
personas, no para tratar de dominarlas, sino para expresar lo tuyo.
A veces puedes encontrarte en situaciones difíciles o incómodas
con una persona con quien no puedes hablar, o quizás temes
herirla si dices lo que quieres decir.
También puedes tener la necesidad de decir algo a una persona
que ha muerto o desaparecido de tu vida. En estos casos, es útil
escribir al Ángel de esa persona. Di la verdad. Quítate el peso de
encima. Esto no es para censurar, sino para expresar lo que
sientes sobre lo que te preocupa y cómo desearías que fueran las
cosas.
Cuando escribes al guardián de otra persona, el mensaje es
entregado en el plano angélico. Con frecuencia el acto de escribir
coincide con una inesperada apertura de comunicación con esa
otra persona o la precede inmediatamente. Y si no se presenta un
mejoramiento en la relación, el solo hecho de escribir la carta
puede ayudarte a liberar el enojo, el miedo o la necesidad de
obtener algo que esa persona no puede darte.
En una buena relación, la comunicación fluye en ambos sentidos.
Algunas cartas a tu Ángel no necesitan respuesta. Son mensajes
de final abierto. Pero lo maravilloso de tener amistad epistolar con
un Ángel es que no necesitas rondar tu buzón a la espera de una
respuesta. Si quieres recibir noticias inmediatas de tu compañero,
basta con que, después de haber escrito a tu Ángel, tomes otra
hoja de papel y dejes que tu Ángel te escriba. En esta ocasión
encabeza la carta dirigiéndola a tu propio nombre. Luego descansa
y deja que las palabras de tu Ángel leguen a ti bajo la forma de una
carta.
Todo el mundo tiene su propia manera de intercambiar cartas.
Confía en que tu sentido interior te guíe hacia la forma más
adecuada para ti
EL ÁNGEL DE LA ALEGRÍA
La alegría es la energía que sirve como catalizador del orden y de
la armonía. Sin alegría todas las formas que retienes en la
conciencia comienzan a desintegrarse, pues la alegría es la
energía de la fusión y de la unidad.
En la conciencia del individuo, la alegría no proviene del exterior,
sino del yo superior que mora en Él, del YO SOY, y esta alegría se
logra plenamente a través del hecho de permanecer en esa
Presencia. ¿Qué significa permanecer? Significa quedarse,
convivir, residir, habitar. Cuando somos “conscientemente
conscientes” de la Presencia de la Divina Conciencia , es decir,
cuando comprendemos que eso está presente, entramos en
consonancia con la Energía de la Alegría , debido a la canción del
alma que siempre es alegre.
La vibración del omnipotente YO SOY es pura alegría, y cuando
recogemos esta vibración, damos muchos frutos, no sólo
atrayendo un nuevo bien, sino también corrigiendo y protegiendo
el bien que ya se ha manifestado en nuestras vidas.
La alegría proviene de la conciencia divina del YO SOY y, cuando
la mente se encuentra conscientemente anclada en el reino
superior, inunda la personalidad con toda su energía. La alegría
abre las cortinas de la mente y deja entrar la luz que disipa las
tinieblas.
La llama gemela de la alegría es la serenidad, y una vez que el
fuego de la alegría y la serenidad domina todo el espectro de la
personalidad, todas las situaciones del mundo exterior son
controladas en la Luz , lo cual explica el hecho de que la alegría,
literalmente, crea y conserva el orden y la armonía en nuestras
vidas.
Una persona llena de alegría se encuentra en consonancia con el
ritmo del universo, es cálida, contenta, pacífica, equilibrada,
aplomada y confiada, dotada de un corazón jubiloso y desbordando
de gratitud. Y, como todo lo exterior es un reflejo de lo interior, se
encuentra “unida” con todas las cosas en perfecto orden y
armonía.
La naturaleza de este Ángel es femenina y se encuentra situada en
el vórtice entre el reino causal de la divina consciencia y la
personalidad.
La alegría está hecha para ser compartida y los Ángeles la crean
para compartirla con nosotros. Si pudiéramos ver a estos Ángeles
participando en una fiesta, estarían bailando, sonriendo y
cantando alegremente junto con los demás. Ellos afirman que
donde no hay alegría y gozo es porque ellos retiraron sus
servicios.
Es evidente que no son necesarios banquetes para congraciarse
con la alegría. estar enamorado o pasear con el ser amado puede
ser igualmente una forma de sentir alegría. De hecho, si estás
enamorado de la vida, hagas lo que hagas, lo harás con alegría.
El Ángel tiene por función específica la diversión y la alegría en
todos los ordenes de la vida, incluso en la pareja, donde sus efecto
son notables. La presencia del Ángel termina con el aburrimiento y
genera siempre nuevas vías de satisfacción a través de la alegría.
Sería difícil sentir alegría sin contar con los Ángeles, pues ellos la
han creado. Si la necesitas para ti y para los que amas, pídeles
ayuda, que siempre estarán dispuestos a añadir hilaridad y
diversión a tu felicidad. Quizás tengas que ser tú el promotor, así
que sigue los dictados de tu corazón en busca del lado feliz de la
vida.
Te propongo que:
Busca un lugar tranquilo donde puedas relajarte e intenta
mantener tu mente en blanco, sin rechazar los pensamientos que
se te vayan apareciendo, pero también sin darles fuerza. Imagina
que estás rodeada de una sensación agradabilísima de gozo que
inunda todo tu cuerpo. Siente cómo todo tu ser es penetrado por
este gozo que parece circular con la sangre a través de tus venas
y cómo se funde con él.
Siente cómo dentro de ti están el Ángel de la Alegría y el Demonio
de la Tristeza. No los rechaces. Familiarízate con estos dos
visitantes y pide que el demonio de la tristeza desaparezca y que
el Ángel de la Alegría irrumpa en tu vida, en tu trabajo, en tus
relaciones. Invítale a compartir contigo su buen humor y su
dulzura.
El Ángel de la Alegría ahora te propone que te imagines todo el
mundo en una fiesta. Los Ángeles sirviendo manjares en la fiesta.
Duendes tocando melodías increíbles, hadas que son el coro
celestial. Los animales corriendo felices por todos los lugares.
Brillan los fuegos artificiales de la felicidad.
Si puedes ver la Tierra en ese gozo, es porque también te inundará
el amor y el milagro de la felicidad cuando tú quieras.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 11
La Luz
Hoy vamos a intensificar la luz que llevamos en nuestro interior
para que brille con su real luminosidad.
Vamos a hacer una verificación física, comenzando por los pies:
¿En qué posición están, y qué hacen? Vamos a moverlos de un
lado a otro, y vamos a permitir que la luz los abrace. ¿Y las
piernas? ¿Están estiradas o encogidas? ¿Están cómodas?
Permitamos que la luz penetre en las piernas para sentir que abre
canales de flexibilidad que mantienen viva la luz. ¿Las manos
están cómodas y sueltas, o tensas mientas sostienen esta hoja?
¿Los brazos están pesados, livianos, doblados? Incorporemos la
luz y visualicemos los brazos como alas de luz, listas a volar en
cualquier momento.
Ahora dirijamos la concentración a nuestro centro, la zona del
cuerpo donde los órganos realizan experimentos químicos y el
corazón bombea la energía de la sangre al resto del cuerpo. Ahora
inspiremos profundamente y aflojemos todos los músculos del
estómago. Aflojemos la espalda, hagamos contorsiones y
empujemos como si fuéramos pollitos que tratan de salir del
cascarón. Ahora otra inspiración más, pero esta vez de luz pura.
Ahora viene la parte difícil. Vamos a relajar la mente, que muy
probablemente sentimos alojada en la cabeza. Relajamos los
músculos del cuellos, los estiramos suavemente y sentimos que el
cuello desaparece. Ahora la cabeza queda colgando en el espacio.
¿Qué vemos, oímos, olemos y percibimos por el gusto? Relajemos
los músculos del rostro. Dejemos que la mente vuele libremente
por un instante y luego pongámosla en foco para hacer algunas
comprobaciones del estado actual de conciencia.
¿Cómo actuamos? ¿Cuál es el tono que prevalece en nuestra vida
últimamente? ¿Estamos actuando como adultos plagados de
responsabilidades que nadie puede comprender ni ayudarnos a
superar? Si es así, recordemos que somos hijos de la luz; conforme
aprendamos a jugar con el fluir divino de la vida, las
responsabilidades cambian y se convierten en juegos.
Comencemos a imaginar la forma en que las pequeñas
insatisfacciones se proyectan en nuestra vida. Si estamos
preocupados por algo, tomemos conciencia de que la
preocupación no es un problema para los hijos de la luz; entonces
vamos a entregarla a los Ángeles. Si nos sentimos con poca
energía, vamos a pedirle a los Ángeles que nos ayuden a
redescubrir la energía del hijo de la luz. Tristeza o depresión
significan que la luz se va opacando y que el adulto que hay en
nosotros decidió apagarla para dejar de sentir dolor. Seamos hijos
de la luz y retomemos la conexión con la alegría de la niñez
iluminada. Volvamos a encender la luz y dejemos que brille
intensamente. ¡Los Ángeles están para ayudarnos! Pidámosles
alegría para reemplazar la tristeza.
¿Somos felices? Tenemos que saber en nuestro interior que esa
felicidad no se debe a ese nuevo juguete maravilloso que tenemos
o al fantástico puesto de trabajo que conseguimos ni a la hermosa
relación que tenemos con otra persona. La felicidad que sentimos
se debe a que nos amamos a nosotros mismos y a que permitimos
que nos sucedan cosas agradables. Si las circunstancias
cambiaran, no dejaríamos de ser felices. Ya que la felicidad viene
desde el interior y todos los hijos de la luz sabemos cómo tener
unicidad con la esencia de la felicidad.
¿Somos amigables? ¿Permitimos que los demás entran y salgan de
nuestra vida? Un hijo de la luz es amigable y atrae personas
amigables y mágicas. Las preguntas anteriores son sólo algunas
de las que podemos hacernos y pueden permitirnos un muy buen
esclarecimiento interior sobre zonas de la vida en las que
quisiéramos que la luz fuera más intensa.
Este ejercicio no tiene como objetivo que se lo tome con
demasiada seriedad. Es tan sólo una forma de comprobación para
que concentremos la atención en el hecho de que somos hijos de
la Luz. No siempre recordamos que somos hijos de la luz y que
tenemos un padre que nos nutre – el poder superior del universo
que por siempre nos ama, que los Ángeles mantienen y
personalizan para nosotros – que puede encargarse de los
problemas que no son realmente nuestros. Lo único que
necesitamos hacer es recordar que podemos entregar nuestros
problemas de adultos a fin de que sean resueltos para el mayor
bienestar del universo, soltarnos y dejárselos a los Ángeles.
CLASE 19: EL ÁNGEL DE LA IMAGINACIÓN Y LA LIBERACIÓN
Al discutir el tema de la fuerza creativa de la imaginación tienes
que saber que en ningún momento estoy hablando de entretenidos
ejercicios de simulación, de ilusiones extravagantes o de
pretensiones irreales. En el contexto de esta revisión, deberíamos
pensar en la imaginación como en la creación de formas precisas
de pensamiento, de imágenes mentales sustanciales y como en la
habilidad para utilizar esas imágenes para canalizar energías y
dejar que se expresen como una manifestación de la Realidad de
nuestra verdadera naturaleza.
Cuando Napoleón dijo que el mundo estaba gobernado por la
imaginación, estaba diciendo una verdad esotérica, debido a que
la imaginación es el poder que ha creado el mundo. También
nosotros, en tanto que expresiones del Ser Supremo, tenemos el
poder necesario para imaginar un mundo, para crearlo ya sea
correcta como erróneamente. Todas las cosas que vemos en
nuestras vidas son las manifestaciones visibles de las formas de
pensamiento que nosotros mismos hemos creado, ya sea
consciente o inconscientemente.
Si la enfermedad, la discordia o la pobreza están gobernando el
mundo, eso ocurre porque estamos usando nuestro Poder de
Imaginación para manipular equivocadamente los materiales de
nuestra mente. Si, por el contrario, predominan la plenitud, la
abundancia y la armonía, eso es una evidencia de que nuestras
formas de pensamiento han sido creadas comprendiendo y
expresando una ley espiritual y de que se están manifestando en
el mundo fenoménico para cumplir con su misión.
En las antiguas escuelas, a los iniciados se les enseñaba a pensar
en abstracto, es decir a construir formas de pensamiento que no
se relacionaran con ninguna circunstancia particular en el mundo
exterior ni con ningún objeto material; a ver colores, formas y
símbolos con el ojo interior y también se los instruía para que
comprendieran el movimiento fluido de la energía el poder y la
fuerza. Los maestros enseñaban el arte de la percepción intuitiva
entrenando a los estudiantes para que aplicaran la imaginación
creativa para ver el mundo interior del reino del espíritu.
El objetivo consistía en desarrollar una sensibilidad gráfica interior
que debía ser interpretada mediante la comprensión espiritual en
lugar de relacionarla con el recuerdo de visiones previamente
contempladas con los ojos físicos. La razón de esta instrucción
apuntaba a desarrollar el poder de lograr determinadas
visualizaciones, de crear formas de pensamiento constructivas, y
de proyectar esas ventajosas influencias sobre la vida física. No
sólo el mundo del individuo tenía que cambiar dramáticamente
para reflejar el modelo divino, sino que la misma persona debía
dejar de ser una fuerza destructiva con relación a los demás
individuos. Djwhal Khul lo explica de esta manera:
“La necesidad de pensar claramente y de eliminar ideas
engañosas, destructivas y negativas, se vuelve cada vez más
necesaria a medida que el aspirante progresa en su camino.
Cuando el poder de la mente se incrementa, y cuando el ser
humano diferencia cada vez más sus propios pensamientos del
conjunto de los pensamientos generales, inevitablemente
confundirá en sus pensamientos la sustancia con la forma. Al
principio esto es automático e inconsciente… Pero cuando el
hombre evoluciona y adquiere mayor poder, y se incrementa su
capacidad para hacer daño o para ayudar, y a menos que aprenda
a construir correctamente sus pensamientos… se convertirá en un
agente destructivo y en un centro de fuerzas dañinas y
perjudiciales, destruyendo y dañando – no sólo a sí mismo – … sino
hiriendo y dañando a aquellos que vibran con su misma nota”.
Por lo tanto, a los aspirantes se les enseñaba el arte de la
visualización a través del pensamiento abstracto y a construir
formas de pensamiento basadas en ideas espirituales para
aprovechar el asombroso poder que tiene la mente para hacer el
bien.
La función del Ángel de la Imaginación y la Liberación es ayudar al
individuo a fortalecer la visión de su ojo interior, para ver con la
mente – en lugar de hacerlo con los ojos físicos – tanto las cosas
abstractas como las concretas, y para liberar el alma de la
dominación de la personalidad. En las escuelas más recientes, se
enseña que este Ángel tiene el poder de demostrarnos que el
elemento dominante es el que vemos y no lo que pensamos; o sea
que la verdadera visión es el único poder capaz de llevarnos hacia
nuestros objetivos, y que esa visión es el vínculo entre los cielos y
la tierra.
Si la energía de este Ángel se encuentra bloqueada por una
inadecuada utilización de nuestras facultades imaginativas (la
visión de la mente mortal que mira hacia abajo en lugar de mirar
hacia arriba), el individuo puede llegar a ser poco sincero y poco
confiable. Será una persona llena de miedos que utiliza las
trampas y el engaño para conseguir lo que desea, un
pronosticador de tristezas y predicciones, debido a la
descontrolada sensibilidad de su naturaleza emocional.
Cuando sentimos que nuestra capacidad de pensar se encuentra
bloqueada y que somos incapaces de utilizar la imaginación,
debemos solicitar la ayuda de este Ángel. En ese caso tómate un
tiempo y escribe, dejando que fluyan libremente, las primeras
cosas que te ventan a la cabeza, aunque sean completamente
absurdas. Esto hará que se afloje la presión de los pensamientos
con que el ego está bloqueando tu mente y te liberará para que tus
pensamientos creativos se eleven a un nivel superior.
Tú puedes hacer que tu vida cambie completamente utilizando el
poder de la imaginación creativa y el comienzo de ese cambio es
entrar en contacto con el Ángel de la Imaginación y la Liberación.
Entabla una amistad con el Ángel, y deja abiertas las líneas de
comunicación para poder escuchar los consejos adecuados para
liberar tu mente, purificar tus emociones y contemplar la visión
superior.
Ejercita la visión de tu ojo interior y una vez que logres ver (y
sentir) la acción de la energía, dedica varios minutos a la
búsqueda y la percepción de la imagen, el ver y sentir como
desciende el rayo de Luz y, por último, la forma en que se irradia
hacia el exterior.
Finalidad
Nos enseña a aplicar la imaginación abstracta y ver con nuestro
ojo interior; fortalece la visión espiritual capacitándonos para ver
la Verdad del Reino – una visión superior de la Realidad que puede
manifestarse completamente en el plano tridimensional.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las
proyecciones del ego: persona poco sincera, poco confiable, que
acostumbra engañar y mentir para lograr sus objetivos, “un
pronosticador de calamidades”.
Su energía resulta bloqueada debido a: el uso inapropiado de la
imaginación; ver siempre con la mente mortal, la cual mira hacia
abajo en lugar de mirar hacia arriba; porque el sistema emocional
se encuentra limitado por el miedo.
RECUPERACIÓN Y CURACIÓN
Cuando invitamos a los Ángeles a participar en nuestra vida,
comenzamos a comprender que todos los senderos pueden
llevarnos a Dios. La enfermedad es una ruta hacia el despertar
espiritual; también lo es una adicción. Como timbres de alarma,
nos advierten que estamos atascados o fuera de curso y que no
podemos progresar en nuestra senda espiritual mientras no
despertemos. Para avanzar e nuestro desarrollo superior,
necesitamos descubrir el bloqueo y retirar la causa. Debemos
curar en un plano profundo.
Una señal de que estamos en el camino hacia la Conciencia
Superior es el reconocer que creamos nuestra propia realidad.
Todo lo que atraemos a nuestra vida (¡incluyendo situaciones que
no se nos ocurriría desea!) es una oportunidad, y a veces un
desafío, de iniciar la acción correcta. Esta comprensión no
encierra ninguna culpa. Sin embargo ¡cuántas veces se nos hace
sentir equivocados y hasta culpables por estar enfermos o tener
un adicción!.
Los Ángeles nos dicen que cuanto viene a nuestra vida es una
enseñanza, una lección. El cáncer ya es bastante malo sin
necesidad de que nos flagelemos por haberlo contraído. Sin
embargo, equiparamos enfermedad con maldad. Cuanto más
enfermos estemos, peor debemos de ser.
Es aquí donde la presencia curadora de los Ángeles resulta muy
importante, pues los Ángeles nos dan amorosa aceptación, sin
censuras ni críticas. Están aquí para ayudarnos a salir de las
enfermedades y de los problemas que hemos atraído hacia
nosotros, a fin de entrar en la salud y el equilibrio. Con la ayuda de
nuestros Ángeles aprendemos a bendecir la lección, en vez de
maldecir el problema. Y lo que bendecimos mejora.
Alinearnos con nuestros Ángeles nos permite descartar la culpa y
la vergüenza por nuestro estado, para continuar con la curación.
En vez de sentirnos mal al respeto o tratar de negarlo, podemos
iniciar acciones responsables que nos liberen y nos curen. cuando
damos intervención a los Ángeles nos abrimos a la manera
angélica de encarar cualquier situación dada: sin culpa, sin
vergüenza, sin reproches.
Sin que importe lo que hayamos hecho, los Ángeles nos hacen
saber que aún estamos bien. No nos juzgan; por eso, cuando
unimos nuestras fuerzas a las de ellos, aprendemos a no juzgarnos
a nosotros mismos. Esto libera una energía que podemos
aprovechar para recuperarnos y curarnos, ya estemos luchando
contra el cáncer, el SIDA o el abuso de drogas. Vale para cualquier
clase de abuso, sea físico, mental, emocional o sexual.
Los Ángeles no nos curan: nos ayudan a curarnos solos. Su
presencia permite que cada uno de nosotros, cualquiera que sea
nuestra enfermedad o adicción en particular, cure sus
sentimientos de separación y soledad. No estamos solos. Desde el
momento en que te vinculas con tu Ángel no tienes por qué volver
a sentirte solo. Y no tienes por qué curarte solo. Los Ángeles
están contigo; son parte de tu equipo personal de curación, que
puede incluir a médicos, terapeutas y otros profesionales del arte
de curar, y a miembros de un grupo de recuperación.
Así como cada uno de estos auxiliares dará a tu curación una
inclinación o una modalidad especiales, así los Ángeles te
conectarán con una perspectiva espiritual, para que puedas captar
la importancia y el significado de la afección que has manifestado.
Las adicciones surgen de una sensación de poco valor, así como
todos los abusos provienen de la falta de interés y respeto. Son
una señal de que el amor está ausente. Todo abuso de alcohol,
drogas, cafeína, nicotina, sexo, relaciones sexuales, apuestas y
comida es un intento de llenar el vacío interior.
Las adicciones son técnicas para soportar las deficiencias de
amor. Cuando un bebé no recibe las caricias, la alimentación y el
vínculo que requiere, crece con un déficit de amor. Eso perjudica
la autoestima y retrasa el desarrollo de un saludable amor por uno
mismo. Cuanto menos te ames a ti misma, más propensa será a
alimentarte con un sustituto para sentirte bien. Eso toma la forma
de una conducta compulsiva.
Las conductas compulsivas o adicciones están fuera de equilibrio
con la medida correcta. Cuando no recibes lo que necesitas en
cantidad suficiente, tus actos compensatorios serán también
desequilibrados.
Las adicciones son el camino que muchas personas eligen para
hallar a Dios. Es el Yo Superior en marcha, guiando al individuo de
la manera que más se adecua a los requerimientos de esa alma.
Se podría decir que es una manera rigurosa, como lo son el SIDA,
el abuso sexual u otras vías difíciles. Ese rigor guarda proporción
con el nivel de obstinación del alma atrapada en él… y su fortaleza
final. Si quieres desenterrar una piedra pequeña, puedes hacerlo
con los dedos o con una pala. Si requieres retirar un canto rodado,
usas dinamita.
Para romper el ciclo de la adicción, la dinamita suele presentarse
bajo la forma de un suceso dramático: un accidente, una
enfermedad, una catástrofe. Esto ocurre con tanta frecuencia que
es habitual creer que el adicto debe tocar fondo antes de empezar
a recuperarse. No es necesariamente así, pero en los casos en que
la dinamita estalla, se demuestra que no había otro modo de
llamar la atención de esa persona. El hecho es una llamada para
despertar.
Tienes a tu disposición el Ángel de la Guarda , como fuente de
amor curativo. En esos momentos de aislamiento y temor, cuando
no sabes cómo seguir adelante, ábrete a tu Ángel y deja pasar ese
amor, ese cuidado, esa ternura. Si has abandonado tu adicción y
tienes miedo de recaer, convócalo para que te colme, para que te
sirva de respaldo y apoyo, para que te dé la fuerza que necesitas.
Eres digno de ese amor.
Si recaes, no te castigues ni vuelvas a culparte, pero también
debes autorizarte a continuar con los abusos. Pide a tu Ángel que
te envuelva en sus alas grandes y suaves. Aspira su amor sin
censuras y ten compasión de ti mismo, y de tu problema. La
compasión equivale a amorosa aceptación, no de tus acciones,
sino de tu YO. Tu Ángel te ama tal como eres. Tu Ángel no te
juzga.
EL ÁNGEL DE LA OBEDIENCIA
La obediencia humilde, dijo una vez un Ángel, hace que se cumpla
sin trabas la voluntad de Dios.
Ser obediente no es hacer lo que nos digan los demás sin pensar y
sin responsabilizarnos.
Ser obediente es ser capaz de distinguir qué impulsos proceden de
nuestro ego y cuáles de nuestro corazón y tener la valentía de
seguir a estos últimos, sin ponerles trabas.
Ser obediente no quiere decir abandonar nuestra voluntad y
nuestra responsabilidad; es más bien fundir nuestra voluntad con
la de Dios y ser plenamente responsables no sólo de lo que nos
atañe, sino también de aquello que aparentemente no tienen nada
que ver con nosotros.
Te propongo que:
Siéntate perfectamente relajada, satisfecha y a gusto contigo
misma.
Cierra los ojos y no intervengas: deja que acudan pensamientos y
sensaciones, pero no hagas nada ni por que vengan ni por que se
vayan.
Invoca al Ángel de la Obediencia y espera pacientemente a que
acuda.
Si junto a Él aparece el demonio de la desobediencia, pídele
simplemente que se vaya. Pero no se lo pidas con palabras: te
desobedecería. Pídeselo con el corazón y dale las gracias por irse.
Pídele también con el corazón al Ángel de la Obediencia que entre
en tu vida.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 12
Liberación por la Tierra
A medida que practiques los ejercicios de cimentación y vayas
conociendo tus chakras, puedes querer aclarar un problema
específico que corresponda a tu centro de energía en especial. Por
ejemplo, los problemas de seguridad se relacionan con el chakra
de la raíz; las desilusiones amorosas se relacionan con el chakra
del corazón, etc. sino estás segura de cuál es el chakra
involucrado, puedes cubrir todas las bases liberando el bloqueo de
todos los centros. Una solución más rápida es liberar desde el
corazón y luego desde el chakra de la raíz.
El ejercicio que te doy a continuación amplía el esquema del
ejercicio Básico de Liberación; te permite profundizar más en el
cuerpo sutil, para que puedas llegar al sitio donde están
almacenados estos bloqueos. Puedes pasar por todos tus chakras
en una sesión o trabajar con uno solo.
Para despejar un bloqueo de un solo chakra, puedes pasar
directamente allí después de cimentarte en tu chakra de la raíz.
Este ejercicio es especialmente efectivo para liberar miedos,
dudas, desilusiones y sensaciones de poco valer, ineptitud y
autocrítica.
1) Relájate y cierra los ojos. Invita a tu Ángel a estar
contigo. Concéntrate en la respiración, en tanto envías tus raíces
a la tierra. Cuando hayas penetrado y estén afirmadas, comienza a
extraer por tus raíces la energía de la tierra, llevándola a cada uno
de tus chakras, uno a uno.
2) Imagina finas hierbas o filamentos que surgen del
chakra de la coronilla, alargándose al cielo y conectándote con Él.
Aspira la energía de los cielos por medio de estas fibras,
llevándolas a todas tus chakras, uno a uno. Vuelve a concentrarte
en el chakra de la raíz.
3) Fíjate si hay allí emociones, recuerdos o bloqueos
que necesites liberar. En ese caso, concéntrate en cada uno de
ellos, sucesivamente. Averigua de dónde han venido y pregúntate
qué te han enseñado.
4) Cuando estés lista para liberar, agradece al recuerdo
o bloqueo lo que hayas aprendido. Inhala profundamente y exhala
el bloque con fuerza, por la boca, con un sonido sibilante. Siente
cómo viaja por tus raíces hasta la tierra, a medida que exhalas.
Repite dos veces más.
5) Cuando estés lista, aspira hondo, lleva la energía de
la tierra a tu chakra sexual y repite los pasos 3 y 4. continúa
avanzando por los chakras, uno a uno, explorando y liberando.
6) Agradece a tus Ángeles y a nuestra madre, la Tierra ,
por trabajar contigo. Presta atención a tu cuerpo físico. Repara en
tu respiración. Y cuando estés lista, abre los ojos.
Tal vez descubras que este ejercicio de Liberación por la Tierra
ofrece una bonificación: te deja más cimentada, más centrada y
estable.
CLASE 20: TUS ALAS DE ÁNGEL
¿Quién no ha deseado poder volar? Mucho antes de que Leonardo
da Vinci diseñara diferentes artefactos voladores, los antiguos
griegos relataban la historia de Dédalo, quien hizo un par de alas
para sí mismo y para Ícaro, su hijo, a fin de escapar volando de la
isla en la que estaban prisioneros. Las alas estaban hechas de
plumas unidas con cera. Pese a las advertencias de su padre Ícaro
voló demasiado cerca del so, las alas se derritieron y Dédalo, con
el corazón destrozado, vio que su hijo caía al mar y se ahogaba.
Pero supongamos que tienes alas que no pueden fundirse. Así
como nuestros chakras son más sutiles que nuestro cuerpo físico,
hay dentro de nosotros puntos de energía y fibras aún más sutiles.
Imagina por un momento que hay pares de diminutas vainas
doradas a cada lado de tu espalda, desde lo alto del cuello hasta
la parte baja de tu espalda, desde lo alto del cuello hasta la parte
baja de tu espalda, y que, si presentas atención a esas vainas,
despertarán y se abrirán. De ellas se desenroscarán diminutas
fibras doradas, a lo ancho de tu espalda y más allá. Son tus fibras
aladas. Plenamente abiertas, actúan como un sistema de antenas
que te ayudarán a alinearte con tu Ángel.
Si nosotros tenemos un juego de estas fibras, los Ángeles poseen
muchas. Aparte se te hará hacer un ejercicio que te mostrará
cómo abrir tus doradas fibras aladas y despertar a la parte de ti
que es angelical.
Aunque puede parecer extraño en un principio, cuanto te
acostumbras a ellas disfrutas desplegándolas también en lugares
públicos. Mira qué pasa cuando las despliegas en un ascensor
repleto… o viajando en autobús.
Una anécdota nos comenta que una noche un estudiante de los
Ángeles, estando en un restaurante atestado de gente no lograba
llamar la atención de la camarera por mucho que se esforzara.
Sólo para entretenerse, decidió abrir sus alas mientras la
esperaba. A los pocos segundos tenía a la camarera a su lado, y se
llevó una sorpresa al ver el rótulo con su nombre: Ángela.
Cuando hayas terminado de usar tus alas, lo mejor es recogerlas
nuevamente dentro de tu cuerpo, para que las fibras no se enreden
o anuden. Si ocurre eso, visualiza a tu Ángel de pie detrás de ti,
con un gran peine dorado, peinándolas hacia fuera. El Ángel puede
usar las fibras de sus propias alas para quitarte los enredos.
También las puedes limpiar y peinar bajo la ducha.
Una manera sencilla de darte energía es hacer que esas fibras
vengan hacia adelante, rodeándote hasta que las puntas de un ala
toquen las puntas de la otra. Tus alas crearán un cilindro de luz
dorada a tu alrededor que puedes introducir en tu cuerpo en
espiral. Percibe esa luz que se vierte dentro de ti, llenando tus
chakras y todas las partes de tu cuerpo físico.
Cuando despliegues las alas, irradias energía amorosa, no sólo
desde las puntas de tus alas, sino también desde tu corazón. Ya
estés sentada en un autobús o formando fila en el supermercado,
cada vez que abres las alas emites amor al mundo y contribuyes a
elevar la atmósfera espiritual.
DEFINICIÓN
Para poder utilizar los peldaños al éxito, debes definir lo que
deseas. Conversar con tus Ángeles puede ayudarte a fijar tus
objetivos. ¿Quieres lo que quieres por ti misma o para impresionar
a otros? Si tu meta es ser rica, ¿con qué propósito deseas el
dinero? ¿Es para disfrutar del bienestar en un plano físico, mental
o emocional, o para demostrarte y demostrar a otros que estás
bien? ¿De qué otra manera podrías satisfacer estas necesidades?
Al establecer lo que realmente deseas allanarás el camino de su
obtención.
Puedes dialogar con tu Ángel para analizar tu motivación y
desentrañar cualquier renuencia de tu parte a recibir lo que dices
desear. A veces el inconsciente retiene una agenda oculta, tal
como la falta de valor o el miedo a la envidia, que bloquea la
realización de tu meta.
Para ayudarte a definir tus metas, conviene comenzar con una
lista de deseos. Esto significa anotar todo lo que deseas, por
descabellado que pueda parecer. Repasa la lista y consolida
cualquier duplicación. Luego agrega detalles a lo que deseas.
Puedes descubrir que se divide en dos categorías, tales como
dinero, salud e imagen personal, relaciones y otras cosas. ¿Qué
categoría es más importante para ti? Ponlas en orden, desde la
primera a la última de tus preferencias. Esto te será de gran ayuda
para definir tus prioridades y fijar tus intenciones.
Cunado sepas con claridad lo que deseas, comienza por
seleccionar uno de los puntos, que no sea el primero ni el último
de tu lista. Debe ser algo que desees mucho sin que te sientas
devastado si no lo consigues. Además, debe ser un objetivo cuyo
cumplimiento no dependa de otra persona. Cuando lo hayas
elegido, puedes hacer el ejercicio que te daré aparte.
Todos queremos ciertas cosas y todos deseamos disfrutar de los
placeres de la vida, aunque cada uno de nosotros tiene una idea
individual de lo que eso constituye. Para algunos, la palabra
“abundancia” conjura imágenes de vacaciones en Hawai y largas
limosinas, de opulencia y plenitud. Esto tiene que ver con los
valores materiales.
Para otros, significa una vida equilibrada y en armonía con los
propios objetivos, rica en relaciones y amistades amantes,
generosa en entusiasmo, gozo y buena salud. Esto tiene que ver
con los valores espirituales. La abundancia en el plano espiritual
proviene de adentro… y de arriba. La abundancia en el plano
material proviene de afuera.. y de abajo. Pero no hay motivos para
que no puedas tenerlo todo.
Iniciar una asociación con nuestros Ángeles crea las condiciones
que nos permiten triunfar, prosperar y crecer, desarrollando
nuestra naturaleza más elevada. Estas condiciones son la
franqueza, la cordialidad y la gratitud. El contacto activo y
cotidiano con nuestros guardianes expande el alcance de nuestra
visión, que pasa de “yo” a “nosotros”, de los intereses personales
al interesarse por otros y por el bienestar de nuestro planeta.
Según nos volvemos más y más hacia nuestros Ángeles,
desarrollamos nuestra abundancia espiritual. Nos tornamos
agradecidos por lo que tenemos. Y eso establece una base para
que comencemos a recibir también en el plano material. Cuando
sabes que Dios te ama, que tus Ángeles están bien dispuestos a
asistirte para que logres tu mayor deseo, te abres a la abundancia
del universo y a las maneras en que esta pueda manifestarse en el
plano físico. Comprendes y sabes en lo más hondo que eres
merecedora.
Cuando pides ayuda a tus Ángeles, deja que ellos decidan de qué
modo se materializará. Pide que se manifieste lo que deseas (o
algo mejor), para el mayor bien de todos.
Uno de los muchos dones que nos traen los Ángeles es la claridad.
Y ser claro es, en gran parte, liberar pensamientos y sentimientos
que puedan impedirnos alcanzar nuestras metas.
RECICLAR ENERGÍA
Mucho durante el curso hemos hablado del uso de la energía
positiva. ¿Existe acaso la energía negativa? Si y no. Si visualizas
la energía como algo que se presenta en cilindros largos, verás
que la positiva se mueve derechamente; la negativa, en cambio, se
mueve en forma retorcida.
La naturaleza fundamental de toda energía es la misma; sólo
cambia de forma. No se trata de que haya dos tipos de energía,
sino que la energía tiene dos maneras de moverse, fluir y crear la
realidad. Si estás dispuesta a crear la realidad, a manifestar lo que
deseas en la vida, te conviene asegurarte de que tu energía sea
recta, centrada y bien dirigida.
Una de las lecciones que estamos aprendiendo en el plano físico
es que no podemos arrojar los desperdicios en cualquier parte ni
fabricar objetos que no sean reciclables. Lo mismo ocurre con la
energía.
No podemos jugar con ella sin pensar. Si lo hacemos, bien
podemos estar contaminando el plano de realidad de otra persona,
que por el momento es invisible para nosotros.
Aprenderás una técnica con la que puedes rectificar tu energía.
Tal como un producto biodegradable vuelve a la tierra en forma de
humus, así también la energía puede convertirse en humus
mediante cierto ejercicio.
CUPIDO – EL ÁNGEL DEL AMOR
Cupido es el Dios romano del amor, el hijo de Venus. Es
denominado Eros entre los griegos. Generalmente se lo representa
como un Ángel joven, regordete, equipado con arco y flechas.
El don más grande del que disponemos los humanos en la tierra es
el auténtico amor sentimental, pero ¿porqué nos causa tantos
problemas? Porque nos involucra con otras personas que no nos
proporcionan la felicidad que esperábamos de ellas. Sólo nosotros
mismos generamos nuestra propia felicidad, y los demás pueden
realzarla, pero no nos la pueden proporcionar.
Habrás oído decir que “el amor es ciego” cuando se está
enamorad, y no nos damos cuenta de la realidad hasta mucho más
tarde. A menudo nos aferramos demasiado tiempo a alguien que
no es realmente compatible con nuestra naturaleza, lo cual nos
impide que algo mejor pueda entrar en nuestras vidas. Cuando
amamos a los demás, hemos de darles libertad de movimiento, y
perdonarles si hacen algo que nos disgusta.
Amar es decirle sí a la vida, y demasiado a menudo estamos
negándola sin saber que lo hacemos. Amar, han dicho los místicos,
es la única razón para vivir. Pero es un hecho que muchos seres
humanos nunca aprenden a amar. La causa de esta desgracia no
se halla en el odio, como podríamos creer, sino en el miedo.
El canto de amor, o la llamada de amor que hacían los seres
primitivos, era porque imitaban a los animales, y en la Creación
todo de alguna manera es una llamada o una forma de hacer todo
por amor.
Los animales se cuidan mucho entre ellos y la hembra llama al
macho en forma amorosa y éste también responde de la misma
forma. Nosotros, los seres humanos, creemos ser los más
civilizados, pero nos hemos olvidado lo que es amar sinceramente.
Aunque puede parecer paradójico, uno de los principales
obstáculos que impiden que los Ángeles puedan actuar a través
nuestro, es la falta de amor que sentimos por nosotros mismos. Y
es que, en el fondo, tenemos miedo de nosotros mismos, de una
parte de nosotros mismos.
Los Ángeles se mueven por canales de amor, por canales
plenamente conscientes de su propio valor. Si logramos amarnos a
nosotros mismos y a los demás, en poco tiempo habremos abierto
el canal que los Ángeles necesitan para comunicarse con
nosotros.
El amor procede del misterio, algo que está en las antípodas de
nuestro ego, y aspira apasionadamente a volver a ese misterio
arrastrándonos lo queramos o no. Todos hemos constatado que
cuando amamos realmente a alguien nos convertimos en algo así
como en espejos de su corazón. Cuando alguien nos ama,
recíprocamente, se convierte en un espejo de nuestro corazón.
Podemos escuchar la voz del ego o la voz del amor. Cuando
escuchamos la voz del ego es como si los demonios nos
estuvieran dictando lo que quieren que hagamos. Cuando
escuchamos la voz del amor, es como si los Ángeles nos
inspiraran. Son dos modos totalmente distintos de ver la vida: a
través de los ojos del amor o a través de los ojos del temor.
El Ángel del amor lo podemos invocar para cualquier problema;
encuentra soluciones más allá de la lógica y totalmente divinas.
Especialmente para curar la energía emocional negativa.
Es una caricia de luz su energía cuando nos sentimos
incomprendidos o deprimidos. Es milagroso para armonizarnos
cuando estamos cansados o bajo presiones en distintos niveles de
nuestra vida.
Es importante también invocar a este Ángel cuando perdimos un
ser amado, ya sea por fallecimiento o algún tipo de alejamiento
brusco; nos da la fuerza necesaria para comprender con piedad
divina el motivo real que tenemos que aprender en ese momento y
cómo desapegarnos de esa situación sin negarla sino con la
lección aprendida.
Te propongo que:
Siéntate o estírate en un lugar en el que nadie te pueda molestar.
Cierra los ojos y relájate. Permite que tu mente aparezcan
aquellos pensamientos de odio y aquellos comportamientos poco
amorosos que te molestan en ti o en lo demás. Recuerda
situaciones concretas en las que te dejaste dominar por el odio.
Dirígete a tu Ángel del Amor con toda la humildad que puedas y
pídele su ayuda. Visualiza una luz pura y cálida que invade todo tu
ser como una inundación que va anegando todo el odio que hay en
ti.
Visualiza cómo esa luz cristalina convierte tu corazón en algo puro
y transparente, haciendo que la fuerza del Amor se apodere de ti.
También puedes utilizar este ejercicio para transformar una
situación, una relación, o simplemente para ayudar a transformar
el mundo.
Definición dada por un Ángel de lo que es la palabra amor:
“Cada uno de ustedes es algo así como un héroe, un elegido. Basta
con pensar que son el único espermatozoide que sobrevivió entre
unos 200 millones. Y, desde el instante mismo en que se juntó con
el óvulo, se transformaron en una persona, algo único y
maravilloso, el fruto de un amor. Ese amor deberían repartirlo en el
mundo durante toda la vida, para multiplicarlo. Y todo andaría
mejor.
“¿Qué es el amor? No tengo que ir muy lejos para encontrar la
mejor definición que nadie jamás pudo haber dado. Está en la
Biblia , lo tienen escrito allí pero no lo leen. En Corintios 13, 1-8 de
la primera carta de San Pablo a ese pueblo. Dice textualmente:
“Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los Ángeles, si
no tengo amor, soy como bronce que suena o platillo chillón. Y
aunque tuviera don de profecía y conociera todos los misterios y
toda la ciencia, y aunque tuviera toda la fe hasta trasladar
montañas, si no tuviere amor, nada soy.
“Y aunque repartiera en comida todo lo que poseo, y aunque
entregara mi cuerpo para ser quemado, si no tuviere amor de nada
me sirve.”
“El amor es magnánimo, benigno, el amor no envidia, no se jacta,
no es engreído, no es deshonesto, no busca lo suyo, no se irrita, no
toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia sino que se
congratula con la verdad; el amor todo lo disimula, todo lo cree,
todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca muere, aunque se
desvanezcan las profecías, aunque cesen las lenguas, aunque la
ciencia desaparezca…
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 13
Limpieza y Liberación Rápidas
El ejercicio básico de Liberación es una herramienta importante,
pero habrá ocasiones en que no tengas tiempo de realizar todo el
proceso. Tras haber practicado la técnica básica, ahora podrás
utilizar una versión más abreviada, que es la siguiente:
Este ejercicio resulta útil cuando tienes poco tiempo o quieras
liberar una sola cosa. En caso de emergencia, puedes hacerlo de
pie, pero es mejor sentarse, con los pies bien apoyados en el
suelo. Es especialmente adecuado para liberar la resistencia, los
obstáculos, la fatiga y las vibraciones ajenas.
Antes de comenzar, pide ayuda a tu Ángel.
1) Con los pies bien apoyados en el suelo, inhala
profundamente. En tu primera exhalación, envía las raíces hacia la
tierra.
2) Cuando vuelvas a inhalar, siente en el cuerpo lo que
quieras liberar. Al exhalar, visualízalo y siente cómo se dispara por
tus raíces, bien hacia la tierra. Continúa exhalando durante tanto
tiempo como puedas, hasta que hayas expelido todo el aire de tus
pulmones.
3) Cuando tomes el aliento siguiente, lleva los ojos
hacia arriba, como si miraras hacia lo alto de tu cabeza. Inhala tan
profundamente como puedas.
4) Cuando exhales, envía los filamentos desde la
coronilla de tu cabeza hacia los cielos, a gran velocidad.
5) Al inhalar, visualiza la luz solar de los cielos que se
vierte hacia tu coronilla. Deja que te llene el cuerpo y fluya por tus
raíces hacia el centro de la Tierra , con tu cuarta exhalación.
6) Repite los ciclos de respiración dos veces más,
hasta un total de tres, pidiendo ayuda a tus Ángeles. Cuando
hayas terminado agradece a los ángeles y a la tierra.
CLASE 21: EL ÁNGEL DE LA RENUNCIACIÓN Y LA REGENERACIÓN
Renunciación significa “abandonarse, dejarse ir, entregarse” y el
término Regeneración se define como “renacer en el espíritu”; o
ser “restaurado en el estado original del ser”. Por consiguiente
para despertar a nuestra verdadera identidad, debemos dar algo,
algo que, por lo general, consiste en hacer algún sacrificio. Pero
una vez que salimos del sueño, vemos que no se trata en
absolutote un sacrificio, sino que, simplemente es reemplazar lo
inferior por lo superior.
Desde los principios la renunciación ha sido la plataforma para el
renacimiento espiritual y la piedra basal de la personalidad. Su
importancia como una línea de acción a seguir ha sido siempre tan
fundamental que ningún Misterio, escuela, religión, tradición
esotérica o filosofía espiritual ha olvidado incluirla entre sus
disciplinas tradicionales. Y todos los maestros espirituales de los
que tenemos noticias han considerado que este proceso de
“abandono” es el verdadero preludio para alcanzar la supremacía y
el dominio espiritual.
El maestro tibetano Djwhal Khul dice que “para tener debemos
desapegarnos, y para retener debemos desprendernos. Esa es la
Ley. La vida, para el discípulo, se convierte en una serie de
procesos de desprendimiento, hasta aprender la lección de la
renunciación”. Las antiguas enseñanzas de la Sabiduría
Intemporal, de las que, más tarde, Pablo se hizo eco, estaban
basadas en la verdad de que cuando no tienes nada, lo posees
todo. Este es el principio que guía al Ángel de la Renunciación y de
la Regeneración y este debe ser nuestro credo si buscamos ganar
nuestra libertad y ser todo aquello para lo que hemos sido
creados.
“Yo no puedo traer la paz al mundo, ni puedo alimentar a las
multitudes hambrientas, curar las enfermedades, armonizar las
relaciones o hacer que prosperen aquellos que están esclavizados
por las deuda y las limitaciones. No, yo no puedo hacerlo, pero el
Sagrado Yo Superior que Es la Realidad de cada uno de nosotros sí
puede hacerlo”.
Comenzamos por abandonar nuestro sentido de la existencia
mortal – por desprendernos de lo que consideramos la
“personalidad y por llegar a identificarnos con el Yo Superior, con
nuestra conciencia divina, que está dentro de cada uno de
nosotros. En este proceso de cambio de identidad, entregamos
todo cuanto ha sido adquirido por la personalidad. Para alcanzar
nuestra naturaleza superior, debemos renunciar a todo lo que
constituye el “inventario” de la naturaleza inferior, porque hasta
que ésta no esté completamente vacía de todo lo que era no
puede llenarse con la esencia de la naturaleza superior. Lo más
bajo debe ser sacrificado por lo más alto, de otra manera no
podremos llegar a concretar nuestro renacimiento espiritual.
¿Por donde comenzar? Examinemos esta lista de veinte
características de la personalidad:
1) La tendencia a criticar.
2) La tendencia a asumir, por otros,
responsabilidades que no nos corresponden asumir.
3) La tendencia a dejar en manos de otros la
responsabilidad por nuestro propio bienestar.
4) El sentimiento de que necesitamos ser
cuidados y protegidos por otra persona, que está relacionado con
lo mencionado en el punto anterior.
5) El orgullo espiritual y la tendencia a probar
nuestra espiritualidad dando a otras personas admoniciones o
consejos espirituales que no nos han sido solicitados.
6) Las ambiciones egoístas.
7) La autoconmisceración.
8) La sensación de poder personal.
9) Una sensación de futilidad.
10) La tendencia a buscar alivio o liberación a través
del alcohol o de las drogas.
11) La tendencia a representar el papel del “amante
sufriente”.
12) La tendencia de controlarnos emocionalmente en
toda clase de relaciones, incluyendo las relaciones con nuestros
esposos o esposas, o con nuestros hijos o amigos.
13) El engaño y la deshonestidad.
14) El temor y la culpa.
15) La sensación de que valemos muy poco.
16) La identificación del YO con el cuerpo y la preocupación
por mantenernos físicamente en forma y por satisfacer nuestras
necesidades corporales.
17) El énfasis en la seguridad personal.
18) El sentimiento de que “mi verdad es superior a la tuya”,
de que “mi misión es más grande que la tuya”.
19) El “complejo de Mesías”.
20) Una conciencia desanimada – sin vitalidad, sin fuego, sin
luz, ni animación – y el vivir sin ninguna clase de inspiración.
La gran Renunciación, el último paso antes de la Regeneración,
tiene lugar después de que has reconocido cada una de las
características y de los complejos de tu personalidad,
concentrándote en cada uno de ellos, desprendiéndolos de la
propia conciencia al entregarlos al Sagrado Fuego que arde en
nuestro interior y trabajando diariamente para vivir sin estas
energías adulteradas. Esto requiere disciplina, pero con cada uno
de estos actos de desprendimiento, más y más rayos de la Luz del
Yo van introduciéndose en nuestra personalidad.
El proceso de emerger de la oscura celda de la naturaleza inferior,
no siempre es un suave y fácil movimiento hacia arriba, sino que
puede convertirse en una escalada dura y extenuante. Pero
recuérdalo bien, Tú no te has encarnado sólo para poner el pan
sobre la mesa, pagar el alquiler, planear tu seguridad en los
últimos años de tu vida – o para ser una impotente medusa o un
amenazante tiburón. Estás aquí para renacer en Espíritu y
entonces compartir el ardiente resplandor de tu Luz interior para
el bien y el beneficio de todo el mundo.
Cuando estás motivada por esa intención, algo extraño y
maravilloso acontece en los asuntos más cotidianos de tu vida.
Inicia el proceso de desprendimiento y, con cada nueva acción de
desapego, algo cada vez mejor va teniendo lugar en todos los
ámbitos. Y, muy pronto, te darás cuenta de que la práctica de la
inocencia te resulta completamente natural, de que dar a los otros
la libertad que necesitan para experimentar plenamente su vida
está satisfaciendo todo cuanto te preocupa y que así también
llegarás a ser verdaderamente independiente al no experimentar
ninguna clase de preocupación por tu propia seguridad.
Descubrirás que no tienes que probar nada a nadie y que la
autocompasión, la futilidad, el miedo y la culpa desaparecerán
junto con tu necesidad de buscar algún escape. Cuando llegues a
comprender que tú misma ere el Reino de la pura energía, lograrás
liberarte de la atracción hipnótica de la tercera dimensión y con
esa comprensión las sensaciones de carencia y de limitación se
convertirán en meros y borrosos recuerdos del pasado.
Para efectuar el proceso de renunciación y regeneración se puede
hacer un proyecto de dedicar sensata días a desmontar todas las
conexiones del ego desprendiéndonos de todas las atracciones
mentales, emocionales y físicas – liberándolos de todas las cosas
que nos atan a la rueda de la lucha y el esfuerzo – y, una vez hecho
esto, seres humanos, sino como seres espirituales de Luz. El Ángel
de la Renunciación y la Regeneración presta una valiosa ayuda
para demostrar que el proceso de desmontar las conexiones el
ego no significa descalificar el mundo físico como algo no
espiritual. Por el contrario, significa encontrar el equilibrio entre lo
absoluto y lo relativo y ver la unidad del espíritu y la materia a
través del único ojo de la conciencia divina. Es vivir como un ser
espiritual encarnado en una forma física.
Vayamos al encuentro del Ángel de la Renunciación y de la
Regeneración. recuerda que no se trata de una especie de hada
con alas que flota en su campo de energía o de una criatura
nacida hace muchos siglos de la imaginación de los maestros de
algún colegio de Misterios. Estos Ángeles son fuerzas vivientes y
energías conscientes que habitan en el cuerpo causal y que
funcionan como remolinos de Poder.
En el orden natural del proceso de su accionar, extienden a la
conciencia personal – como si fueran rayos de luz – la visión, la
actividad, y el poder creativo del Yo Divino. Y la luz de este Ángel,
en particular, apunta a mantener a la conciencia operando en el
“modo de entrega”, para ayudarnos a dejar de lado toda sensación
de separación con el alma superior y para preparar la personalidad
par ala “Gran Infusión del Señor”. Si esa energía se encuentra
bloqueada por las proyecciones de miedo, de pérdida y de
privación, producidas por el ego, desarrollamos una conciencia de
“víctimas”, una naturaleza suspicaz y celosa y una sensación de
ser la “presa” de todos los que nos rodean.
Finalidad
Proporciona la energía para la entrega, demostrándonos la
facilidad y la belleza de “no tener nada para poseerlo todo”.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las
proyecciones del ego: conciencia de ser siempre la “víctima”;
naturaleza desconfiada y sensación de estar siendo la “presa” de
todos; celos.
Su energía resulta bloqueada debido a: el profundo miedo a las
pérdidas; la creencia inconsciente de que liberar el Espíritu
significa privación; una profunda ansiedad relacionada con
entregarse a la humanidad para alcanzar el dominio y la
supremacía espiritual.
LOS DOCE PASOS DEL PROGRAMA ANGÉLICO
Si estás en un programa de doce pasos, puedes trabajar con los
Ángeles a cada paso del trayecto. No olvides pedir especialmente
la ayuda de Rafael. Si estás dispuesta a trabajar en tus
adicciones, estudia la posibilidad de incorporarte a un programa
de doce pasos en tu zona. Hay grupos en todas las poblaciones del
mundo, incluidos Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos,
Gordos Anónimos y Jugadores Anónimos.
1) Reconoce que no puedes contra tu adicción,
cualquiera que sea, y que tu vida se ha vuelo inmanejable. Ese
puede ser el paso más difícil de todos. Pide a tu Ángel
acompañante que permanezca a tu lado y te eche una mano.
Siente su amor y podrás escalar ese peldaño para continuar la
marcha. Además, llama a un Ángel de Curación para que te apoye.
2) Este paso te invita a creer en un Poder más grande
que ti misma, capaz de devolverte la cordura. Puedes identificar
este poder con Dios, con Dios o con tu propio Yo Superior.
Cualquiera que sea tu sistema de creencias, tu Ángel es un puente
hacia ese plano superior. Recurre a él para que fortalezca tu
conexión. Invoca también a un Ángel de la gracia para que se
cruce en tu vida y teja algo de amor de Dios en tu corazón.
3) Decides dedicar tu vida a Dios. Conociendo el amor
de tu Ángel por ti, puedes permitirte cruzar el puente de su ser
hacia un amor aún más grande. Además un Ángel de modelos
puede ayudar a que te abras al plan universal mayor.
4) Se requiere que hagas un inventario moral de tu vida.
Invoca a un Ángel de información para que te de apoyo mientras lo
haces, ayudándote a repasar tu vida y recordándote cosas que
puedas haber bloqueado u olvidado.
5) A continuación admites ante Dios, ante ti misma y
ante otra persona la naturaleza de tus equivocaciones. Aquí los
Ángeles de proceso te asistirán en la difícil tara de recuperar el
equilibrio, liberar pensamientos y sentimientos negativos que
hayas albergado quizás durante años.
6) Pides a Dios que borre los defectos de tu inventario
personal. Recurre a un Ángel de Reorganización para que te ayuda
a hacerlo. Recuerda que no necesitas hacerlo todo solo, para eso
existe el grupo, incluyendo los grupos de los que participan
ángeles.
7) Pide a Dios que te ayude a superar tus deficiencias.
Pide a un Ángel de Transformación que te ayude en este gran
cambio. El trabajo no es fácil, pero después de todo lo que has
pasado, puedes hacerlo.
8) Hace una lista de todas las personas a las que has
hecho daño y te marcas el propósito de saldar cuentas con ellas.
En este paso te conviene llamar a los Ángeles de conexión para
que mejoren tu funcionamiento con el fin de que puedas cambiar
tus antiguos patrones de conducta.
9) Repara el daño causado a todas las personas de tu
lista, salvo cuando eso los perjudicara o hiciera daño a otros. Aquí
puedes invocar a los Ángeles de vinculación que has compartido
con esas personas para que te ayuden a expresarte de la manera
más amorosa.
10) Continúa haciendo un inventario personal y aprende a
admitir de inmediato tus equivocaciones. En este esfuerzo puedes
invocar a un Ángel de paz para que te ayude a desarrollar
sentimientos de serenidad y perdón por tus propias faltas.
11) Se te invita a mejorar tu relación con Dios, cualquiera
que sea la idea que tengas de Él. Llama a uno de los Ángeles de
Afinación para que te ayude en tu apertura, te acompañe en la
plegaria y la meditación y te ayude a descubrir que cada momento
de cada día es tiempo sagrado.
12) Comparte con otros el mensaje de tu despertar y a
practicar los doce pasos en todos los aspectos de tu vida.
Recuerda que los Ángeles del Medio te ayudarán a trabajar en este
paso. Según aprendas a hacer un espacio sagrado de todo sitio en
el que estés, este paso se te irá haciendo más fácil.
El Proceso de Gracia puede ser muy útil en la recuperación.
Cuando más cimentada estás, más te sustentas en la realidad. Te
conviene hacer la Meditación Básica de Cimentación todas las
mañanas, al despertar, aunque no planees hablar con tu Ángel.
Utiliza el Ejercicio Básico de Liberación y pide a tu Ángel que te
ayude para liberarte de los patrones adictivos. Como ya conoces a
tu Ángel, puedes formular tu primera apelación de este modo: “Por
favor, Ángel, ayúdame a reconocer lo que me está impidiendo
superar mi adicción para que pueda liberarlo”. Luego haz tu lista
de limpieza espiritual y realiza el trabajo de liberación,
centrándote en tu adicción.
Cuando te sientas asustada o débil, cuando pongas en duda tu
capacidad de cambiar de vida, utiliza los ejercicios de Alineación
para sacar una vibración más elevada. El amor y el miedo no
pueden existir en un mismo lugar ni a un mismo tiempo. Y cuando
estás canturreando con los Ángeles no hay sitio para el miedo.
Conversar con tu Ángel puede proporcionarte una mayor
comprensión sobre la naturaleza de tu adicción y tu recuperación,
iluminando tu conducta de maneras tan suaves y amantes que te
será mucho más fácil efectuar los cambios necesarios.
EL ÁNGEL DE LA ESPERANZA
La esperanza es la mayor prueba de confianza en Dios. Todo es
fácil para el que lo espera todo de Dios.
Nunca deberíamos desesperar ni de nosotros mismos ni de Dios,
pues la desesperanza es una artimaña del Diablo para alejarnos de
nuestro Creador.
Junto con la Fe, la Esperanza construye nuestro futuro. Pero
esperar no es aguardar, esperar es tener confianza y estar seguros
de que siempre sucederá lo mejor.
Un Ángel dijo una vez que “todo le llega a aquel que sabe ‘esperar’.
Pero se refería a una esperanza activa, como la de la oración,
como la del amor.
Te propongo que:
Busques un lugar tranquilo y apacible donde puedas relajarte e
intentar mantener tu mente en blanco.
Descuelga el teléfono.
Imagina que estás sentada bajo una luz suave y cálida. Siente
como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
En el extremo de esta luz están el Ángel de la Esperanza y el
demonio de la desesperanza. Familiarízate con estos dos
visitantes e insiste en que el demonio de la desesperanza
desaparezca y que el Ángel de la Esperanza se manifieste.
Invita a tu Ángel de la Esperanza a compartir contigo el calor y la
luz.
EL ÁNGEL DE LA CLARIDAD
La Claridad es la capacidad de ver las cosas tal como son, sin que
nuestro ego se proyecte en ellas.
Ciertas religiones orientales sostienen que el mundo es ilusorio,
pero esta opinión también es una ilusión. El mundo no es ilusorio,
es terriblemente real, aunque de una realidad distinta a la que
creemos.
Lo que sí es ilusorio es nuestra visión del mundo, porque no vemos
las cosas como son, sino como nos interesa que sean, como a
nuestro ego le interesa que sean.
Al ego le falta claridad porque tiene miedo al Ángel de la Claridad;
pondría al descubierto todas sus pequeñeces, todas sus
porquerías.
Debemos obtener claridad en nuestras vidas, pues con claridad
todo es más fácil y maravilloso.
Te propongo que:
Siéntate o estírate en un lugar tranquilo en el que te puedas
relajar fácilmente.
Respira con amplitud y profundidad.
En cada inspiración visualiza el aire como pura transparencia e
invita al Ángel de la Claridad a entrar en ti.
Cada vez que expires, visualiza el aire que sale como ensuciado e
invita al demonio de la confusión a salir con él.
Hazlo diariamente y en unos pocos días verás cómo tu vida se
torna clara y luminosa.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 14
Curar Una Relación
Para esta visualización necesitas dos velas y un ambiente
tranquilo y retirado. Cuida de tener a mano tu cuaderno y una
birome, por si quieres anotar lo que recibas.
1) Enciende dos velas. Una te representa a ti; la otra a
la persona cuya relación contigo deseas curar. Al encender las
velas di: “Invoco a mi Ángel para que me asista en esta curación.
Invoco al Ángel de … (agrega el nombre de la persona) para que
asista en esta curación. Invoco la presencia de nuestro Ángel
vinculante.
2) Cuando ambas velas estén encendidas, di: “Pongo
bajo la luz este momento, esta curación y esta relación”. Aspira y,
al exhalar, visualiza la ceremonia de curación como si se
produjera también en tu corazón.
3) Visualiza a la otra persona. Mírala como es
realmente; buena, mala, divertida, triste, tal como la conoces.
4) Cuando hayas repasado las múltiples facetas de la
otra persona, pide una impresión de su Ángel. Cierra los ojos y
deja que esa impresión crezca.
5) Invita a ese Ángel a compartir contigo y con tu Ángel
lo que se debe hacer para curar la relación. Escucha la respuesta
de Ángel y siéntela también. Quizás recibas impresiones de luz,
color o imágenes, además de oír palabras. Permanece abierto a
las impresiones que recibas y no rechaces nada, aunque te
parezca tonto.
6) Cuando las impresiones se esfumen, da las gracias al
Ángel de la otra persona. Luego ábrete a las respuestas de tu
propio Ángel. Pregunta: “¿qué se debe hacer para curar la
relación?” una vez más ábrete para recibir lo que venga sin juzgar.
7) Cuando hayas recibido el mensaje de tu propio Ángel,
pregunta el Ángel de la Vinculación si hay algo más que debas
saber.
8) Agradece a los Ángeles e imagina un hermoso regalo
que contenga las impresiones y sugerencias que acabas de
recibir. Imagínate entregando ese regalo a la otra persona.
Clase ángeles 22: LIBERACIÓN
Hablar con nuestros Ángeles es algo natural y gozoso, algo que
ellos disfrutan tanto como nosotros. Siendo así, ¿por qué no lo
hace constantemente todo el mundo? El motivo es que debemos
encontrarnos con en ellos en su propia frecuencia, que es
diferente de la nuestra. Como no existe en el cuerpo físico, su
vibración es más fina. Para hablar con ellos, para comunicarnos,
debemos salir de nuestro estado mental, ordinario, el que se
refiere a trabajos, relaciones, espacio vital, salud, etc., para pasar
a la Mente Superior. Para hacer eso debemos aprender a
desprendernos de ciertas cosas. Por eso debemos liberarnos.
Liberarnos de preocupaciones, problemas y creencias negativas
sobre el propio yo, os deja en libertad de ingresar en el estado de
claridad, neutralidad y amor incondicional que caracteriza al reino
angélico. Nos lleva a un sitio de perdón, para nosotros mismos y
para otros. Y resulta estupendo.
Los Ángeles están dispuestos a asistirnos en la vida cotidiana, de
modo que nuestras preocupaciones mundanas no carecen de
importancia. Por el contrario. Justamente porque son importantes
contribuyen a formar lo que sentimos sobre nosotros mismos,
factor muy significativo para la conexión angélica. Si estamos
deprimidos, si nos sentimos indignos o culpables, si albergamos
sentimientos desdichados sobe otros, no estamos en la mente
superior. Para volar con los Ángeles necesitamos ir ligeros de
equipaje. Y para eso hay que purificar. Esto no significa que
debamos ser santos para hablar con nuestros Ángeles: sólo que
debemos desechar el equipaje mental y emocional que cargamos
gran parte del tiempo.
Las técnicas de liberación te ayudarán a desechar ese equipaje
para que puedas conversar con naturalidad con tus compañeros
alados. También ayuda a poner claridad en la vida cotidiana y tal
vez descubras que tus cosas comienzan a marchar mejor y que te
sientes más feliz, menos tensa y más en paz contigo misma.
Existe un aspecto especial del yo que, a veces, se dificulta la
conexión con nuestros Ángeles. El yo en sí no es malo, aunque ha
adquirido una desagradable reputación en algunos círculos
espirituales. Es el yo quien se cuida de nuestros intereses; trabaja
par protegernos de la desilusión y la sensación de fracaso. Pero
cuando no se alimenta con amorosa autoconcepción, el ego
desarrolla un aspecto negativo que refleja la autocrítica y la
sensación de valer poco.
Oímos en la cabeza esa voz negativa. Es la parte que nos juzga; el
veredicto es “culpable” o “no lo bastante bueno”. Nos compara
(desfavorablemente, por lo general), nos critica o regaña y nos
impone patrones de perfección imposibles. De lo contrario, nos
halaga, tratando que nos sintamos mejor al buscar errores en
otros y culparlos por sus deficiencias. A veces la voz negativa
habla en primera persona: “No tengo remedio, jamás llegaré a
nada”. A veces usa la segunda: “Pedazo de idiota, ¿para qué
hiciste eso?”. Es imposible abrir el corazón cuando esa voz es la
que maneja todo.
El mejor modo de ajustar cuentas con esa voz negativa es
prestarle atención. comienza reconociendo su existencia
simplemente: “Oh, allí está otra vez mi voz negativa”. Como el niño
caprichoso que gimotea pidiendo atención, la voz negativa
responderá positivamente bajando su volumen. Una vez que hayas
cobrado conciencia de ella reconociendo su presencia, puedes
empezar a identificar la negatividad que albergas.
Para ayudarte a detectar focos de negatividad, he aquí una lista de
los temas que, según hemos descubierto, surgen con más
frecuencia, y algunas de las conductas que generan:
Falta de valor
Miedo a la intimidad
Duda
Abandono
Miedo a la desilusión
Rechazo
Perfeccionismo
Resentimiento
Orgullo
Envidia
Ineptitud
Celos
Crítica (de sí y de otros)
Culpa
Ira
Persecución
Odio
Vergüenza
Dolor
Culpar a otros
Odio por uno mismo
Deshonestidad
Sensaciones de alienación
Privación
Necesidad de dominio
Falta de concentración
Ambivalencia
Pérdida de tiempo
Indecisión
Fatiga
Aburrimiento
Depresión
Apatía
Codicia
Cuando hayas confeccionado tu propia lista, ¿hay algo en ella que
te sorprenda? ¿O los problemas te son tan familiares que casi
parecen viejos amigos? ¿Enemigos acaso? A esta altura quizás
experimentes somnolencia, aburrimiento o enojo; tal vez tu mente
se distraiga. Todas son señales de resistencia, ¡prueba de que
estás en la pista correcta! La resistencia se presenta cuando te
enfrentas con problemas que te ponen incómoda. Como tratar de
evitar las cosas molestas es perfectamente natural, no te
reproches por desear dormir una siesta, dar un paseo o tomar un
barco de carga hacia China. Levántate, estira los músculos. Saca
la cabeza por la ventana para respirar lentamente varias veces.
Luego vuelve a tu lista y léela varias veces.
Cuando has identificado los problemas de los que estés dispuesta
a liberarte, emplea estas enseñanzas, ya que esta liberación es un
paso esencial para alcanzar el estado de apertura que nos permite
comunicarnos con nuestros Ángeles.
Por estar ligados con el suelo y, por lo tanto, sujetos a la
gravedad, nuestra vibración es más densa que la de los Ángeles.
Liberarnos ayuda a elevar nuestras vibraciones personales,
mediante la descarga de energías que han estado bloqueadas o
retenidas en los sistemas mental y emocional. Aferrarse a algo
requiere esfuerzo y energía, y nos impide recibir. Si estamos
empantanados en la negatividad, no podemos abrirnos a nuestros
Ángeles. Cuando nos desprendemos de eso, liberamos la energía
que se puede aprovechar de maneras más productivas; así
podemos recibir la sabiduría y el amor que ellos nos traen.
Los recuerdos, sobre todo los traumáticos, se almacenan en el
cuerpo físico en un plano celular, así como en el cuerpo de energía
sutil. De hecho, tu cuerpo recuerda cada cosa que te haya
ocurrido en el plano físico: cada vez que te caíste del triciclo, te
pillaste los dedos con una puerta o te golpeaste la cabeza. Tu
mente recuerda todo lo demás, aunque gran parte se almacena en
tu inconsciente.
Cuanto más vigorosa sea tu respiración en los ejercicios de
liberación, mejor descargarás la negatividad, llevando vitalidad y
gozo a todas tus células. Hay dos modos de hacerlo: exhalando
vigorosamente por la boca o resoplando por la nariz. Ambas dan
resultado; pruébalas y decide cuál te conviene.
Utilizar el sonido agrega una nueva dimensión al proceso, al
ayudarte a alinear los cuerpos físico y de energía sutil,
poniéndolos en resonancia. Puedes subir o bajar por la escala
musical hasta hallar un sonido o nota que te resulte cómodo
emitir. Mantenlo hasta que se te acabe el aliento, dejándolo
vibrar por todo tu cuerpo; hasta que puedas sentir que tu cuero
cosquillea. Este uso de sonido se llama “entonación”. Estimula y
abre el chakra de la garganta, que es el centro de la comunicación
del cuerpo y el sitio donde los Ángeles nos hablan.
Notarás que liberamos hacia la tierra, utilizando el sistema de
raíces que ya has practicado. A lo mejor te preguntarás, en tu
preocupación por la Madre Tierra, si hacerlo no está mal. ¿No es
contaminar la tierra con nuestra basura, aunque sea en los planos
mental y emocional? Puedes estar tranquila, la Tierra recibe las
energías que desechamos, tal como recibe desechos tales como
fertilizantes y turba. Se descomponen en sus componentes más
finos y se reciclan, para nutrirnos y engendrar nuevo crecimiento.
Sensaciones y pensamientos tienen una profunda influencia en la
formación de todas las vidas; no merecen que se les tenga miedo
ni odio. Antes bien, deben ser respetados, reconocidos y tratados
como uno querría trata a cualquier cosa viva. En realidad, el modo
más positivo de encarar la liberación es con gratitud por todos tus
pensamientos y sensaciones, cualesquiera que sean. Buenos o
malos, te han ayudado a llegar donde estás ahora: preparándote a
conocer a tu Ángel. Recuerda dar las gracias a estos
pensamientos y emociones antes de desecharlos. Dar las gracias
es un modo de expresar que aceptas su función y el propósito
que han cumplido en tu vida. Y esa aceptación es una parte vital
de la capacidad de desechar.
Aún cuando hayas trabajado con los puntos más importantes de tu
lista, quizás descubras que algunos de ellos vuelven a aparecer,
posiblemente bajo astutas formas nuevas. No te desalientes. La
práctica lleva al lucimiento, y cuanto más practiques, mejor
sabrás identificar y desechar modos de ser ya inútiles. Si te has
sentido indigna durante toda tu vida, no es realista pretender
librarte de todo eso en una sola sesión. Sé amante contigo misma.
No necesitas ser perfecta para comunicarte con tus Ángeles. Sólo
debes estar dispuesta a liberar una sola molécula del bloqueo que
arrastras, y el espacio que se vacíe será espacio suficiente para
que entre tu Ángel.
DEBER CÓSMICO DE LOS ÁNGELES
Recuerda que cada uno de los Ángeles tiene un deber cósmico y
que es el de emitir la verdadera naturaleza de su ser, para
ayudarnos en el proceso de despertar.
Son formas de pensamientos divinas que están cargadas con
divinas intenciones, pero también están sujetas a la energía que
nosotros, consciente o inconscientemente, estamos
constantemente irradiando, lo cual significa que podemos cambiar
su naturaleza y paralizar su manifestación.
Hay muchos Ángeles que están expuestos al riesgo de ser
abrumados por nuestras proyecciones, pues la conciencia
colectiva está orientada hacia el conflicto, con una vibración que
tiende permanentemente hacia el desorden.
De modo que debemos estar siempre alerta y ponernos de
inmediato en acción para eliminar nuestros estados mentales
signados por el egoísmo, el hábito de juzgar a los otros, el
criticismo, el orgullo intelectual, la frialdad y la estrechez, como
así tantos otros que no es posible enumerar a todos.
Debemos oponernos a estos defectos a través de la energía y el
poder de la alegría, la alegría del Señor que YO SOY, y permitir que
el sentimiento de alegría se convierta en el estado natural de
nuestro ser.
Así, los Ángeles estarán en libertad y la primera ley del universo –
el orden divino – se convertirá en un factor dominante de nuestras
vidas.
EL ÁNGEL DE LA GRACIA
El trabajo de estos Ángeles consiste en entretejer el reino
espiritual con el material. Ellos nunca abandonan su tejido.
Quienquiera que se les cruza en el camino es tejido a su obra por
un instante imborrable, experimentando el amor y la bondad de
Dios.
La gracia llega como un don, sin que se la llame para enriquecer o
catalizar su vida.
El Ángel de la Gracia nos da el poder de adquirir la libertad a
través del compromiso. Al hallar a la persona, a la tarea, al grupo o
a la profesión que sean acertados, podemos liberar realmente
nuestras energías para ser más eficaces y estar más satisfechos
con nuestras actividades.
Una vez que conocemos nuestras prioridades y metas, y nos
dedicamos a ellas, concretamos nuevas posibilidades.
Esa dedicación puede liberarnos de las imposiciones que hicimos
propias en el pasado y puede permitirnos desarrollar nuestros
controles internos, al igual que nuestra capacidad para auto
disciplinarnos y bastarnos a nosotros mismos.
Si alguna vez has tenido un momento de gozo en medio de tu
dolor, sabes lo que es la gracia.
Cuanta más conciencia tengas de estos Ángeles, más abierto
estarás a sentir constantemente estos momentos de gracia.
Cuando elijas a este ser, abre el corazón y sonríe.
Te propongo que:
Busca un lugar tranquilo donde puedas relajarte e intenta
mantener tu mente en blanco.
Imagina que estás entada bajo una luz suave y cálida. Siente como
todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
En el extremo de esta luz se encuentra el Ángel de la Gracia y te
dice que si puedes hablar con palabras de colores, creando
diálogos de arco iris; si conviertes y revistes con sonidos
armoniosos todo lo que tocas;
Si ves luz en todo lo que te rodea hasta en ti mirando tu propio
espejo;
Si puedes soñar con Ángeles y Querubines y compartir tus sueños
con todos;
Si agradeces al que está equivocado por la enseñanza que te deja;
Si te guardas en silencio celestial cuando otro pretende agredirte;
Las mejores noticias te llegaron en este día, ya te convertiste en
un Ángel.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 15
El Paraguas Angelical
Cuando quieras a tu Ángel especialmente cerca de ti durante todo
el día, abre tu Paraguas Angelical. Esta visualización se puede
utilizar cuando tienen en la mente un objetivo en particular, como
un examen o una entrevista importante, y deseas permanecer
centrada y serena. O cuando necesitas el consuelo de tener junto
a ti a un amigo querido.
1) De cara al Este, extiende tus brazos hacia fuera y di:
“Permanece conmigo, Ángel”. Cierra los ojos un momento e
imagina a tu Ángel de pie detrás de ti; sus alas comienzan a
envolverte. Repite esta invocación de cara al Sur, al Oeste y al
Norte. Observa si al hacerlo detectas en tu cuerpo o en la
atmósfera alguna sensación especial.
2) Cuando hayas completado la invocación hacia los
cuatro puntos cardinales, siéntate y levanta los brazos, con la
palma de las manos hacia arriba. Imagina a tu Ángel de pie a tu
espalda, sosteniendo un paraguas grande con varillas hechas de
oro. Aunque no hay tela que cubra el armazón del paraguas, las
varillas están conectadas por gotas de luz dorada, de modo que te
encuentras bajo algo parecido a una gigantesca telaraña dorada,
salpicada de rocío celestial.
3) A través de esta red de luz caen unas gotas de luz
blanca y dorada, que te rodean y te envuelven. Mueve los brazos
para sentir con más potencia los efectos de este paraguas.
Mientras lo haces, di: “Mi Ángel está conmigo”. Repite esto tantas
veces como lo desees.
4) Cuando te levantes, percibe el campo de energía
creado por ese paraguas especial. Imagínalo suspendido por
encima de ti a medida que transcurra el resto de tu día.
En cualquier momento, durante la jornada, puedes decir:
“Acompáñame Ángel”, y visualizar nuevamente le Paraguas
Angelical. A diferencia de los paraguas comunes, a éste no puedes
dejarlo olvidado en el autobús o en el cine.
Dado que me informaron que llegó recortada, ahora mando el
resto. Lamento esto está más allá de lo que puedo manejar. Por si
les interesa, el curso de los Ángeles lo estoy subiendo a mi blog
http://wayran.blogspot.com
CLASE 23 ÁNGELES Y PLANETAS
La tradición confía los planetas a un Ángel Dominador. Y a cada
Ángel se le atribuye un nombre. Pero esto no significa que ese sea
el “verdadero” nombre del Ángel; cada tradición y religión tiene
sus Ángeles y no considera los nombres ni los Ángeles de los
demás.
Utilizaremos los nombres de la tradición cabalística y astrológica,
sin olvidar que por aquel entonces Urano, Neptuno y Plutón no
habían sido aún descubiertos como planetas. Sin embargo, la
mitología los conocía perfectamente como divinidades, con sus
funciones y sus menesteres. Probablemente por medio de la
religión de aquel tiempo se enseñaban cosas que la ciencia aún
ignoraba. Si es cierto, como lo es, que religión y mitología son
inspiración divina, el hecho de que anticiparan los conocimientos
científicos no debería extrañarnos, sino darnos una prueba más.
Como vemos en hojas apartes, los Arcángeles están relacionados
con: Miguel – Sol; Gabriel – Luna y Rafael – Mercurio.
Anael – Venus
Es el Arcángel unido a la esfera de Venus. Es el que tiene en
custodia todo cuanto existe de bello y armonioso. Es el inspirador
de los artistas, el que hace resonar en los oídos de los hombres
más sensibles la armonía de las Esferas, para que sea escrita,
bajo forma de música para ser escucha por medio de los
instrumentos en el planeta Tierra. La música, el color, la belleza,
la armonía y la benevolencia serán los medios por los que el
género humano evolucionará en los siglos venideros.
La influencia que el Arcángel venusino ejercita a través de sus
Ángeles será siempre mayor en el transcurso de los años, y
despertará en el corazón de los hombres el sentimiento de
benevolencia. La finalidad será la de alcanzar el amor cósmico,
que aún está muy alejado de la esfera de la comprensión humana.
Nuestra especie, que creemos tan evolucionada, vista desde lo
Alto, parece apenas salida de la caverna, agresiva, litigiosa. Una
raza sanguinaria que aún no ha aprendido los simples valores
humanos de la hermandad y de la solidaridad. El trabajo de esta
legión de Arcángeles es aún muy largo y paciente.
Ángel domina la constelación zodiacal de Libra y de Tauro, pero
influye positivamente en Acuario y Géminis.
Khamael – Marte
Es el Arcángel dominador del planeta Marte. Por sus atributos de
guerrero, en otros textos cabalísticos, este papel viene asignado,
a veces, a Miguel. Otros textos modifican levemente su nombre en
Camael o también Samael.
Khamael en la tradición más rigurosa es definido como “La Mano
Derecha de Dios” o también el Ángel castigador, en cuanto que es
Él quien administra la justicia divina, inflexible en su misión.
Es el observador imparcial de los trabajos del hombre, definido
como el “Señor del Karma”. De Él dimanan las legiones de seres
que “llevan los registros”, la situación del Karma para determinar
las pruebas que serán propuestas de nuevo a los humanos en sus
futuras encarnaciones.
La tradición astrológica le atribuye todas las cualidades típicas de
Marte: la fuerza, la combatividad, el valor, la decisión. Son los
mismos atributos que los antiguos reconocían en la Divinidad
venerada con el nombre de Marte, señor de la guerra y de las
armas, protector de los soldados y de los fabricantes de armas,
del fuego y de la metalurgia.
Khamael protege de los peligros derivados de los incendios, de las
explosiones y de las armas. Da fuerza y decisión a los propósitos,
sostiene la voluntad, protege (en los límites de su ministerio y del
karma individual) a los que gobiernan las naciones.
Es el dominador del signo Aries.
Sachiel – Júpiter
Es uno de los Arcángeles egoístamente más invocados desde la
antigüedad hasta nuestros días. Representa la opulencia, la
majestad, la riqueza, el bienestar físico, el prestigio, el dinero.
En efecto, la antigua Divinidad que en un tiempo tuvo como
nombre Júpiter fue la más poderosa de todos los dioses, fue la que
reinaba sobre el Olimpo y a la que las divinidades menores y los
elementos estaban totalmente sujetos. Júpiter era representado
sobre las nubes, asentados sobre un trono azul de zafiros, con un
rayo en el puño como cetro. Sachiel, el Arcángel dominador del
planeta Júpiter, gobernador del signo de Sagitario, no desdeña
ayudar a los humanos para que obtengan el bienestar. Desempeña
su ministerio de Ángel “rico”, dentro de los límites entre los cuales
el karma individual le consiente intervenir.
Si en el karma de un hombre la riqueza se considera dañina para
su evolución espiritual, si es una prueba que debe superar porque
la ha vivido mal en una vida anterior, no habrá súplicas ni
invocaciones que conmuevan a Sachiel o a cualquier otro Ángel.
nadie, con excepción del propio interesado, con su voluntad,
superando las pruebas que encontrará en su camino, podrá
modificar su karma.
Sachiel y sus Ángeles son los atentos dispensadores de la energía-
dinero, puesto que el dinero, como la sangre, es un verdadera linfa
vital. Su circulación debe tener lugar de modo equilibrado, como
todos los líquidos en el interior del cuerpo humano, sin
estancamientos, sin carencias, sin hemorragias.
Cassiel – Saturno
El Arcángel Cassiel es el dominador de la esfera de Saturno, el que
ha realizado ya su plano evolutivo en una época muy lejana, la
antigua edad de Oro o Era Saturniana, de la que los humanos no
guardan ningún recuerdo.
Sólo los mitos y las leyendas nos hablan de una época lejana en la
que los Dioses vivían sobre la Tierra, habitaban en templos
espléndidos y la humanidad-niña, sabiamente guiada, podía
escuchar sus voces y contemplar sus rostros.
Después las cosas cambiaron: los dioses abandonaros
progresivamente la tierra para trasladarse a una dimensión menos
violenta, más enrarecida.
Desde esta dimensión, las antiguas divinidades comunican aún
con el hombre, pero ahora no directamente como antaño;
necesitan de filtros e intermediarios, porque los ojos de los
humanos, empañados, ya no pueden soportar el esplendor de su
presencia.
Cassiel es uno de ellos (pero en definitiva, incluso en diversa
medida, todos los otros Ángeles lo son). De su planeta frío y
(teóricamente) lejano, Cassiel sigue con ojos amorosos a los
ancianos, los que, como Él han llevado a cabo su tarea y asisten,
como espectadores y no como guerreros el desarrollo de los
acontecimientos.
Siempre bajo el dominio de Cassiel, denominado también el “Ángel
del Silencio”, encontramos todo lo que está bajo tierras, minas,
yacimientos, fallas telúricas, todo el reino mineral que
silenciosamente y en tiempos muy largos evoluciona en la larga e
incesante marcha “de las tinieblas a la Luz”, que por cierto es
también común a todos los otros reinos, incluido el humano.
Uriel – Urano
La relación entre Uriel y Urano en la tradición astrológica es
bastante reciente, puesto que antiguamente se pensaba que los
planetas eran sólo siete. Con los nuevos descubrimientos
astrológicos se colmaron algunas lagunas. Algunas divinidades de
los tiempos pasados fueron revisadas y adaptadas a los nuevos
conocimientos.
Eso le pasó a Uriel que, como hemos visto, tuvo en el curso de los
siglos, algunos “disgustos” con las autoridades religiosas.
El dominio del muy reciente Urano se le adapta perfectamente. Es
el Arcángel que dirige la constelación de Acuario, signo
extravertido y revolucionario, destinado a influenciar a la futura
humanidad. Uriel se combina bien con el gobierno de la magia, de
la astrología, y de la electrónica, típicamente acuarianas.
Es el protector de los exploradores, de los innovadores y,
considerando su papel en lo referente a las que son, y serán las
profesiones del futuro, podríamos poner bajo su protección
también a los astronautas, que en los antiguos textos de magia no
podían haber sido mencionados.
Uriel tiene el control sobre las fuerzas mágicas que presiden los
bruscos e imprevistos cambios, no sólo en el destino de los
individuos particulares, sino también a nivel planetario.
La nueva Era o Edad de Acuario está controlada en su rápida
sucesión de acontecimientos por este gran Ángel que tiene aún
una inmensa tarea que cumplir para la humanidad.
Asariel – Neptuno
Este gran Arcángel, gobernador de la esfera de Neptuno, era muy
bien conocido por los antiguos, quienes le confiaron el dominio de
los océanos.
El culto a Neptuno (el nombre Asariel fue una sobreposición
debida al cambio de religión) fue mantenido en vigor durante
mucho tiempo, cuando ya el cristianismo había extendido
ampliamente su dominio.
Durante muchos siglos los desplazamientos tenían lugar sobre
todo por vía marítima, por lo cual la devoción a la Divinidad marina
que protegía a los navegantes, fue muy intensa.
Con la conquista griega de las costas mediterráneas, se
consagraron a Neptuno templos y ciudades en muchos lugares.
Por referirnos a Italia, Paestrum merece ciertamente una visita. El
templo que allí se puede admirar cede solamente al Partenón de
Atenas. Y en Paestrum, las personas más sensibles, entre las
espléndidas columnas clásicas, podrán aún sentir viva la
presencia de una Gran Energía. El Custodio oculto de los Templos
nunca se ha alejado…
Más allá de los grandes mares, las costas y los navegantes por
mar, Asariel extiende su dominio sobre los que tienen el don de la
clarividencia, sobre los “oráculos”, aunque hoy no se sabe con qué
nombre definir a quienes hacen profecías.
Antiguamente se llamaban Picias, Sibilas, Pitonisas y vivían en sus
propios, muy venerados lugares de culto. Todavía más atrás en el
tiempo, la profecía era considerada un don divino y los que sabían
interpretar los auspicios, lo sueños, los vuelos de los pájaros o los
signos del cielo, eran tenidos por la comunidad en gran
consideración; su vida se ennoblecía, teniendo una dignidad casi
sacerdotal.
Asariel, como Neptuno, gobierna la constelación de Piscis.
Azrael – Plutón
Este también es un Arcángel con una larga historia. El que hoy
conocemos como Azrael y al que se le ha asignado el dominio del
“joven” Plutón, ha tenido siempre una Divinidad muy conocida por
los antiguos.
Su función principal fue (pero lo es aún hoy y lo será en el futuro)
la de acompañar en el más allá al espíritu de los difuntos.
Toda tradición, y toda cultura, ya desde la más remota prehistoria,
ha colocado en sus cultos más sagrados a una figura como ésta.
Así como el misterio de la muerte siempre ha sido insondable, así
de insondable fue el misterio de las estaciones y el movimiento de
los astros en los cielos.
Cada vez que el hombre se encuentra frente a lo incomprensible,
eleva su pensamiento hacia la Divinidad, benévola o malévola, que
regula el curso de los acontecimientos, para que le sea propicia.
La búsqueda de lo sobrenatural, de lo trascendental está
enraizada en los profundos recesos del alma humana, puesto que
la sensibilidad misma del hombre es la que le permite captar la
existencia de seres inmateriales de los planos Superiores.
De la misma manera, las Criaturas Celestes impresionan
fuertemente el espíritu del hombre, permitiéndole percibir su
esencia. De vez en cuando hacen una breve aparición, se revelan
confirmando las impresiones humanas.
La fantasía crea sólo la imagen exterior de la Divinidad, le atribuye
un nombre y una función, y la reviste con una forma conocida que
su mente puede aceptar.
La Divinidad, prescindiendo del nombre y de la forma que se le ha
atribuido, ha existido siempre, eones antes de que el hombre
existiera…
Así, el Arcángel que hoy lleva el nombre de Azrael fue venerado
como Anubis, el custodio de las puertas oscuras del reino de los
muertos. Fue Caronte el que transportaba las almas del mundo
material al mundo invisible.
Pero Azrael es mucho más. De sus manos nace el “Río Leteo”, el
agua que da a quienes traspasan las fronteras de la vida el olvido
de la existencia apenas transcurrida y le permite reposar en paz.
Por decirlo de otra manera, es el que guía los pasos del difunto
hacia un lugar sin ruidos en el que los recuerdos no lo alcanzarán
ni le herirán por mucho tiempo. Él abre las puertas del Devachan,
lugar de serena beatitud que será el paso sucesivo en la espera de
volver a reencarnar con el nuevo deber, en un nuevo cuerpo y con
una memoria libre de recuerdos.
Es por tanto Azrael el jefe de las legiones de “ayudantes
invisibles” que se ponen al lado de las personas que están a punto
de morir, que las cuidan para facilitarles el tránsito y que guiarán
dulcemente sus primeros pasos en la nueva dimensión que están
por alcanzar.
Son los Ángeles súbditos de Azrael que acuden cada vez que
desde la Tierra se eleva la plegaria: “Dales el descanso eterno,
Señor…” y se dirigen hacia el alma a quien la oración ha sido
dirigida.
Pero acuden a cualquier otro rezo, dicho en cualquier idioma, a
cualquier otra divinidad, se ofrecen para cualquier requerimiento
de ayuda para acompañar a un difunto, puesto que las barreras de
culto, de raza y de creo existen sólo en la Tierra. La Divinidad es
una, así como único es el “corpus” de sus Ángeles. ¡No lo
repetiremos jamás lo suficiente!
Azrael desarrolla la capacidad de sondear el misterio, la búsqueda
de las leyes inexploradas por naturaleza, una investigación
metafísica, no experimental, de laboratorio.
Es el Arcángel protector de los ocultistas, no de los mercenarios
de lo oculto, sino de los que se asemejan a los antiguos
alquimistas. Buscadores de la Piedra Filosofal para transmutar no
el vil metal sino la propia alma.
Azrael, definido como el Arcángel del Misterio, domina la
constelación del Escorpión.
LOS OPUESTOS
Según la teoría de los opuestos y de los contrarios, es sabido que
donde está el blanco también está el negro, que al día se opone la
noche, al calor el frío, etc.
Si existe una multitud de Ángeles “blancos”, existe por
contraposición, otra multitud de Anglés negros, éstos también
indudablemente necesarios para el desenvolvimiento del Plan.
Donde hay inmovilidad, estatismo, no hay evolución. El movimiento
se crea por contraposición de dos fuerzas, y en el movimiento hay
evolución.
Pero yo en este curso no quiero entrar en mayor detalles sobre los
Ángeles Negros, ya que es mi sentir el que quiero sembrar
serenidad y esperanza, además no creo en ningún otro demonio si
no es el que está encerrado en el corazón del hombre, y es este
dominio personal el que nos pone obstáculos en el camino.
Hay opiniones diferentes en cuanto a lo que pudo ocurrir en el
pasado para que algunos Ángeles cayeran, pero lo indiscutible es
la persistencia con la que esta idea ha surgido en casi todos los
sistemas de creencias del planeta. El cristianismo y el judaísmo
tienen a Satanás, a Lucifer y, según las diversas sectas, un
sinnúmero de Ángeles caídos.
Lucifer, dice una tradición, era uno de los siete grandes
arcángeles de nuestro sistema solar, que actuaba como custodio
del planeta Venus. Dios pidió un voluntario, entre sus principales
Ángeles, que estuviera dispuesto a descender a la Tierra para
fortalecer la resolución espiritual de la humanidad de la
humanidad mediante una tentación constante. Lucifer se ofreció
para la tarea. Pese a sus amorosas intenciones, con el correr de
los siglos nuestra mente fue identificando poco a poco a lucifer
con el demonio, en vez de verlo como un aspecto de Dios que nos
ayuda a crecer, fortaleciendo nuestros músculos espirituales.
“El demonio me llevó a hacerlo”, es una excusa tentadora para
justificar cualquier cosa; nos hemos dejado cegar por ella, al
punto de retratar a Lucifer como fuente de todo lo que
consideramos “maligno” en el mundo.
Una de las tareas celestiales de Lucifer, cuyo nombre mismo
significa “dador de luz” o “portador de luz”, es enseñarnos el
necesario lado oscuro de la vida. Lucifer es la sombra que revela
la luz por contraste. En muchos sentidos, no podemos ver la
verdadera luz sino después de experimentar la oscuridad.
Tendemos a no valorar algo hasta que lo perdemos y volvemos a
recuperarlo mediante nuestro propio esfuerzo. La parábola del hijo
pródigo señala esa peculiaridad de la naturaleza humana.
Esta interdependencia de luz y oscuridad, de alegría y pesar, de
bien y mal, así como todos los opuestos de nuestro dual sistema
de realidad, cede a la comprensión de que, dentro de un contexto
más amplio. Cristo y Lucifer son, sino exactamente
complementarios, miembros de un mismo bando y partes
integrales de un todo.
El mal es sólo la privación del bien, y cuando el alma emerge de
esta ilusión de mal, Lucifer retoma su puesto original entre los
grandes Arcángeles de Dios.
¿Satán es necesario? si la tradición judía nunca consideró que
Satán fuera rival de Dios ni que fuera independiente de su voluntad
¿para qué existe?
La palabra hebrea Satán significa “adversario”, no de Dios sino de
la humanidad. Las concepciones judaicas sobre la omnipotencia y
la unicidad absoluta de Dios no permiten la presencia de ningún
adversario en Sus Dominios, pero Dios creó a los humanos y les
garantizó la libre voluntad. Y les confirió la capacidad tanto del
bien como del mal.
La serpiente en el Jardín de Edén en el Satán que llevamos
adentro. Es el arquitecto de nuestras conductas perniciosas, el
seductor incansable, el racionalizador del mal y el agente de
nuestra propia ruina. Pero puede ser resistido positivamente. El
antídoto para SU VENENO es la firma convicción de que su papel
es colocado en nuestras almas por medio de sus tentaciones. En
ese sentido Dios quiso que Satán formara nuestro carácter moral.
Satán es una fuerza dentro de cada uno de nosotros. No podemos
deshacernos de él porque forma parte de nosotros. Sin embargo
podemos dominarlo si nos resistimos a su llamado tentador y
hacemos caso a la Inclinación al Bien, que también es parte
integral de nosotros.
Lentamente, con seguridad, vamos emergiendo colectivamente de
esta ilusión del mal. Hacerlo significa aferrarse con firmeza de la
concepción de Dios como Poder Único, Principio Vital Ultimo, del
que todo lo demás emana. Naturalmente, la ilusión del miedo y el
odio aún acecha en nuestras ciudades, y, a veces, puede
convencernos, si prestaos demasiada atención a los medios, de
que tiene cierto grado de realidad objetiva.
Pero, ¿no es justamente ese el desafío que se nos ha presentado,
lograr un entendimiento más pleno del lado oscuro de nuestra
propia naturaleza? Según aprendemos a liberar y, finalmente,
deshacernos de la conducta negativa y autodestructiva, también
cesamos de proyectar nuestra propia negatividad sobre un
demonio ficticio, Ángeles caídos u otras personas. Cuando
llegamos a este punto no tenemos más necesidad de aferrarnos a
la ilusión del mal.
Al reconciliar estas características aparentemente opuestas
demostramos también esas cualidades que los Ángeles tanto
aprecian en nosotros. Y a nuestra vez, podemos liberar a los
supuestos Ángeles caídos de la negatividad que hemos ido
exteriorizando sobre ellos, a través de largos milenios. Al hacerlo
así podemos permitirles, una vez más cumplir con las funciones
para las que fueron creados en un principio.
EL ÁNGEL DEL EQUILIBRIO
Toda nuestra vida en este planeta no es sino una constante
búsqueda en el exterior de un equilibrio que sólo se halla en
nuestro interior.
Conectar con el Ángel del Equilibrio, que siempre está con
nosotros, en lo más profundo de nosotros mismos, es situarnos en
ese punto metafísico de equilibrio en el cual el bien y el mal se
confunden en el Mejor, y en el cual la verdad y la mentira se
confunden en aquel silencio que está más allá de la verdad y de la
mentira.
El equilibrio consiste en utilizar tanto la cabeza como el corazón.
El equilibrio no es mantenerse erguido sobre un solo pie, es
mantenerse sobre los dos pies.
Te propongo que:
Te pongas cómoda y cierres los ojos.
Aspira profundamente sintiendo como el aire llena tus pulmones y,
cuando espires, siente como el aire que devuelves llena el espacio
que te rodea.
Aprecia el equilibrio que hay entre el aire que recibes y el que
devuelves.
Imagínate como una persona extraordinariamente equilibrada,
capaz de relajarse, divertirse, pero también de pensar y trabajar
sin dejarse alterar por lo que pueda ocurrir en el mundo exterior.
Tu vida está perfectamente equilibrada, como tu respiración.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 16
Meditación Centralizadora
Pasamos mucho tiempo dentro de la mente, de la cabeza. Pero
esta meditación llevará la conciencia a tu mismo corazón, el
centro de tu cuerpo, que es el sitio donde tus Ángeles se
encuentran contigo.
Lo único que necesitas es un sitio donde puedas estar en silencio
y sin perturbaciones. Lee varias veces los pasos antes de
comenzar.
1) Cierra los ojos. Siente cómo sube y baja tu aliento en el cuerpo.
Mantén el pensamiento de que, cuando respiras, Dios te está
dando aliento.
2) Pon las manos sobre el corazón. Siente el latir del corazón, la
fuerza vital. Siente cómo bombea sangre a todos los rincones de
tu cuerpo.
3) Mantén la atención centrada en el corazón y su latido. Si tu
mente se distrae, devuélvela a tu corazón, al centro de tu
naturaleza sensible.
4) Imagina una luz o llama en el centro de tu corazón. Representa
la chispa de lo Divino dentro de ti. Es la semilla de quien eres. De l
amanera que puedas, conéctate con esa chispa y siente lo que
significa para ti.
5) Exhala a fondo. Cuando estés lista, vuelve a abrir los ojos.
Este ejercicio puede inundarte con una gran sensación de calma,
de percepción de tu Yo Superior. Puedes utilizarlo a cualquier hora
del día, dondequiera que estés, cunado no te sientas centrada.
Como sólo lleva un minuto, puedes hacerlo en tu escritorio, o ante
el volante de tu auto cuanto te detenga un semáforo en rojo. La
vida que llevamos es mucho más complicada que la de nuestros
abuelos. Bienvenido sea cualquier herramienta que nos permita
permanecer centrados.
Cuando pensamos en Ángeles, con frecuencia pensamos en coros
celestiales, en Ángeles con carpas y trompetas. Cuando entramos
en alineación con nuestros acompañantes, nos abrimos a esa
música gloriosa, que tanto se oye como se siente.
CLASE 24 LOS ÁNGELES Y LOS ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA
Los espíritus de la naturaleza son en sí un orden angélico, pero
están literalmente en una longitud de onda diferente de la de
nuestros acompañantes espirituales.
Algunos de los nombres que las diferentes culturas han asignado a
los espíritus de la naturaleza son: devas, elfos, hadas, ondinas,
sílfides, salamandras, faunos, duendes y gnomos. Son los patrones
imperantes que controlan todo lo viviente: lo que crece, las
cosechas y los jardines, selvas y lagos, peces, aves y animales.
Encontraremos bajo su mando y su control cada cosa que exista
en la inmensidad de la creación.
El término oriental “Deva”, con el que se definen las criaturas
angélicas, expresa con gran eficacia su esencia. “Deva” deriva del
sánscrito “resplandeciente” o más precisamente “ser de luz”. Su
raíz etimológica es: “dyaus”, que en nuestra lengua se puede
traducir como “pequeña Divinidad”.
En efecto, en la concepción oriental, el Deva es un especie de
Divinidad menor, ligada con frecuencia a las fuerzas de la
naturaleza. Usamos el término sobre todo para designar los
custodios de lugares, de los árboles, de las montañas, de las islas
aunque nuestro cuerpo humano también tiene espíritus naturales o
Devas, tal como los llamamos. Los Devas de nuestro cuerpo son
los principios organizadores que coordinan la inmensa cantidad de
información que fluye constantemente por el cuerpo físico. Son el
equivalente espiritual de la miríada de células, organismos y
microorganismos que han acordado cooperar en conglomerados
tales como nuestros riñones, el hígado, los pulmones, el corazón y
el páncreas.
De todos los seres angélicos, los espíritus de la naturaleza son los
más afines a nuestra realidad humana. Son un reino que merece
gran respeto, pues ha sido el más afectado por nuestras locuras
ambientales. Sin embargo, continúan sirviendo de buen grado.
Abrirnos ahora a ellos es muy importante, pues poseen mucha
información vitalmente necesaria en esta época de transformación
planetaria.
Los antiguos, por supuesto, aceptaban el reino de los espíritus de
la naturaleza sin cuestionarlo, como un hecho de visión y
experiencia directos. Los órganos de percepción del mundo
suprasensible se han atrofiado en el hombre moderno, como parte
del precio que debe pagarse por la evolución de la mente
científica analítica.
Los espíritus de la naturaleza pueden ser reales como siempre han
sido, aunque no perceptibles sino por quienes puedan volver a
desarrollar la facultad de verlos y experimentarlos. Tal vez el
fenómeno que nos ocupa ahora es simplemente uno de los muchos
ejemplos de lo que se abre paso desde planos superiores, hacia
nuevas posibilidades de cooperación creativa, tal como ha sido
demostrado en Findhorn -Escocia y en Perelandra – Virginia, dos
lugares de maravillas hortícolas en donde se puede ver y apreciar
personalmente el enorme beneficio mutuo de una colaboración
consciente entre humanos y espíritus de la naturaleza.
Las personas sensibles que trabajan con la tierra siempre han
tenido cierta percepción de la existencia del reino invisible. Lo
sepas o no, te pones en contacto con los espíritus naturales cada
vez que atiendes tus palabras, cuando respondes al impulso de
abrazar un árbol, cuando caminas por un jardín o comes cualquier
cosa cultivada.
El cuadro que los Devas presentan es que desde su punto de vista,
la situación del mundo es crítica. El mundo de los espíritus de la
naturaleza está cansado del mondo en que el hombre está
tratando a las fuerzas vitales. Los devas y los elementos están
trabajando con la ley de Dios en el crecimiento de las plantas. El
hombre está constantemente violándola. Hay una posibilidad real
de que hasta puedan darle la espalda al hombre, a quien a menudo
consideran como un parásito en la Tierra. Esto podría significar
una retirada de la fuerza vital de las formas vegetales, con
resultados obviamente devastadores.
Con todo, su deseo es trabajar en cooperación con el hombre, a
quien le ha sido dada la divina tarea de cuidar de la Tierra. Por
generaciones el hombre las ha ignorado y hasta negado su
existencia.
Dondequiera que estemos podemos invocar a nuestros Devas,
quienes sin duda están instantáneamente en contacto con
aquellos que se hallan en la misma longitud de onda en cualquier
otro lugar. El contacto no traerá necesariamente un conocimiento
científico, aunque éste puede producirse a continuación.
La posibilidad de cooperar con los Devas debería ser investigada
cuidadosamente. Ha llegado la hora de hablar de ello
abiertamente.
Los Devas son los constructores de nuestro mundo.
Personificaciones de la inteligencia creativa, gobiernan o
transmutan lo que podríamos llamar energías (ondas o partículas
que vibran en patrones) en estructura cada vez más “físicas”
(incluso estructuras emocionales y mentales), y finalmente en lo
que llamamos materia (que es un patrón en el espacio)
Construyen vehículos para la expresión de la vida en todos los
niveles: mineral, vegetal, animal, humano y suprahumano.
Obviamente como constructores de vida habitan nuestro planeta
desde hace mucho tiempo. En realidad, formaron la vida
planetaria, así que son los Señores de la Involución y la Evolución,
moldeando vehículos cada vez mejores, más precisos, más
sensibles, para la expresión de la conciencia.
En su condición de constructores, los Ángeles eran parte de la
historia de la Tierra antes que, lo que llegó más tarde, la
humanidad. En cierto sentido son nuestros padres que – en la
infinitos e intrincados recursos y procesos de la naturaleza – en
los infinitos e intrincados recursos y procesos de la naturaleza –
produjeron además cuerpos para nosotros. Están inmutablemente
ligados a la Tierra, si bien están más allá de ella en sus roles
cósmicos. Ellos también están aprendido y transformándose, y
dicen que el destino dévico y el humano confluyen.
Los Devas son inmensamente poderosos. Como reguladores de los
sistemas naturales, como agentes de los patrones de la creación,
uno podría casi decir que son todopoderosos.
En cuanto a los sentimientos los Devas son una fuente constante
de alegría y exaltación. El “Diccionario de Todas las Escrituras y
Mitos” de G.A. Gaskell, define a los Devas como “los que brillan”,
como “Exaltadas Inteligencias de Verdad, Sabiduría y Amor en los
planos superiores”. Operan desde los planos búdicos (principio de
la sabiduría) y superiores en la promoción del proceso evolutivo.
Están comprometidos con las energías más elevadas y atraídos
por aspiraciones desde abajo…” Estas emociones y cualidades
superiores se hacen inmediatamente evidentes cuando entran en
contacto con cualquier nivel del mundo angélico, y estar en
presencia de tal alegría, amor, pureza, levedad o paz (los frutos del
espíritu, en la definición de San Pablo), es sentirse completamente
vivificado y nuevo, y profundamente cómodo.
Esas cualidades, esas expansiones emocionales se entretejen con
todos los aspectos del mundo angélico, haciendo que su trabajo
sea un juego, un éxtasis danzante, un arte consumado, un puro
deleite, una paz que va más allá de la comprensión.
AFINAR LA CONEXIÓN
Te has abierto a tu Ángel, has oído su bondadosa voz o sentido su
presencia luminosa y amante. Has comenzado a disfrutar de su
compañía celestial. Ahora estás lista para avanzar, desarrollando
la capacidad de refinar y mantener un aclara línea de
comunicación cuando y donde lo desees.
A veces la comunicación se rompe. ¿Por qué ocurre esto y qué se
puede hacer para remediarlo? ¿Y en cuanto a los mensajes que no
son ciertos? ¿Cuál es la mejor manera de pedir orientación a tu
Ángel para los asuntos personales?
Encontrarás respuestas para esas preguntas y, para ayudar a
resolver los pequeños problemas, utilizaremos técnicas más
avanzadas para la Cimentación, Liberación y Alineación.
Abrirnos a los Ángeles nos abre a otros mundos, a otras
dimensiones de sensitividad. Te gustará explorar los reinos de
arquetipos que moran en el inconsciente colectivo. Un arquetipo
representa una cualidad o una serie de rasgos en especial; la
diosa Venus, por ejemplo, representa la belleza femenina: la
Virgen, el amor maternal. Los animales también cumples
funciones arquetípicas: el león es valiente; el zorro, astuto y así
sucesivamente.
Con el ejercicio de cimentación avanzada, puedes entablar
amistad con el reino animal, el vegetal y el mineral, así como
conectarte con los Ángeles, Arcángeles y el reino arquetípico.
Descubrirás que los chackras son lazos entre tu cuerpo sutil, el
físico y otros mundos no vistos.
Hablar con los Ángeles es como hablar por teléfono con un amigo:
de vez en cuando la comunicación puede cortarse. Aún después de
haber establecido un fuerte contacto puedes descubrir, de vez en
cuando, que el mensaje se interrumpe. Las transmisiones que se
detienen en el medio de un frase o cambian notablemente el
lenguaje o de tono se deben a la conciencia del yo. El entusiasmo
o la exuberancia pueden poder al YO en primer plano.
¿Alguna vez has notado súbitamente que estabas fuera de tu
cuerpo? En cuanto eso ocurre, ¡BUM! Vuelves adentro como un
disparo de cañón. A veces hablar con los Ángeles produce un
efecto similar. Cuando uno comienza es bastante natural
reaccionar con un asombrado: “¡Eh, mira esto!”, pero eso puede
disipar el estado de apertura y receptividad que tanto te costó
crear.
Si la conversación se empantana, bastará con que pidas a tu Ángel
que regrese.
Cuando pides consejo a tu Ángel sobre algo muy importante para
ti, tu apego a un resultado o punto de vista en particular puede
corromper o distorsionar la información que recibas. Por eso es
muy importante despejar a conciencia la mente y las emociones
de cualquier aporte a la respuesta antes de recibirla.
Con respecto a la autenticidad del material recibido, las
distorsiones se originan en el deseo y el miedo, que impiden que la
voz intuitiva o más elevada surja veraza y con claridad. El deseo y
el miedo crean un estado de capricho.
Libérate de toda consideración antes de pedir una guía. Ten en la
mente y en el corazón tu deseo de saber sólo la verdad. Pide que
se te diga la verdad, que lo ilumine todo. Si hay alguna duda sobre
la veracidad de la información, pregunta. Pregunta y vuelve a
preguntar. Lo que se pregunta con sencillez y seriedad siempre
recibe respuesta.
El miedo es el complemento del deseo. Es lo que no quieres que
suceda. Perturba la recepción angélica tanto como el deseo, con
apegos y caprichos. En la vinculación con los Ángeles, una palabra
que se usa muco es “rendición”. Rendirse significa renunciar a los
miedos y confiar que se impondrá el bien más elevado. Significa no
ser caprichoso, sino voluntarioso.
Antes de formular a tu Ángel una pregunta que te parezca
importante, atiende a cualquier miedo que puedas tener
formulándote estas preguntas:
Si ocurriera (lo que temes) ¿qué sentiría?
¿Qué haría?
¿Y luego?
¿Estoy dispuesta a liberarme de este miedo?
¿Estoy dispuesta a conocer la verdad?
Si la respuesta es sí, utiliza la técnica de Liberación Avanzada que
te doy en hojas apartes. Se basa en los elementos de tierra, agua y
fuego.
Puedes descubrir que te relacionas mejor con uno de ellos que con
los otros. Te recomiendo realizar una vez cada uno de ellos, para
ver cuál es el más adecuado.
¿ES UN ÁNGEL?
Se pueden presentar algunas preguntas como: ¿Cómo saber
cuándo es tu Ángel quien habla y cuándo tu mente? ¿Cómo saber
si es un Ángel o un guía?
Utilicemos la analogía del televisor, imaginando por un momento
que tú eres el aparato. Hay muchos canales o emisoras que
trasmiten. (En este caso, al hablar de canales nos referimos a una
voz, no a la persona que lo recibe). Mientras no te abras a los
Ángeles el único canal que puedes recibir en tu televisor proviene
de tu mente, de tu yo. No es difícil detectar la diferencia entre tu
mente y tu Ángel. Tu mente está llena de críticas y palabras tales
como “deberías”. Te dice qué hacer, cómo, y cuándo hacerlo. Y
nunca deja de indicarte lo que has hecho mal.
La voz de tu Ángel es serena y compasiva. A veces, irónica, ¡A
veces habla en rimas!. Nunca censura ni te dice que te has
equivocado; tampoco te indica qué hacer, aparte de indicarte
mirar hacia adentro o ser más amante contigo misma. Siempre
señala el punto de vista positivo y ofrece consejos constructivos.
¡Qué diferente suena del antiguo programa negativo que proviene
de nuestra mente! Es un espectáculo completamente nuevo.
En realidad, una de las maneras de identificar la voz angélica es la
sensación que te produce.
Las sensaciones de amor, de mayor auto aceptación, de paz
interior, de ser profundamente queridos y reconocidos, son
señales de comunicación angelical. También puedes tener una
reacción física, aunque no con tus emociones, porque las estás
bloqueando. El estado del corazón abierto es un requisito previo
para hablar con los Ángeles.
Otras manifestaciones físicas que pueden acompañar la
comunicación angélica son: escalofríos, carne de gallina,
cosquilleos en el dorso del cuello; una claridad de visión fuera de
lo habitual; lágrimas, que fluyen cuando se abre súbitamente el
corazón emocional, y un olor dulce o fragrante que no tiene
explicación. Tal vez percibas algo que huele a flores.. cuando no
hay flores alrededor. Todo esto indica las visitaciones angelicales.
Una vez que estableces el contacto inicial con tu ángel, hay dos
maneras de conversar con ellos. La primera es hacer una pregunta
de carácter general y abrirse para recibir la respuesta, como por
ejemplo: ¿Cuál es mi finalidad en esta vida? ¿Cuáles son mis
dones? ¿Cómo debo llamarte? ¿Cuál es tu nombre?, etc., etc.,
Cada Ángel se comunica a su modo. Tal vez el tuyo quiera hablar
contigo en cuanto te levantes. El estado soñoliento y relajado en
que te encuentras un momento antes de dormir y al despertar, por
la mañana, es sumamente apto para hablar con los Ángeles. Por
este motivo, algunas personas tienen siempre la libreta de
anotaciones y la birome cerca de la cama.
Quizás tu Ángel prefiera comunicarse sólo en viernes o en otro día
determinado. Y si dice que se llama Juan, no te sorprendas. No
todos los Ángeles tienen nombres caprichosos. Si le preguntas su
nombre y o recibes respuesta, no te preocupes. En realidad no
tiene nombres personales; los que recibimos al preguntar
corresponden a una vibración a la que nosotros damos un nombre.
Si tu Ángel dice llamarse Gabriel o Rafael, ¿estás hablando con
una arcángel? probablemente no, pero el Ángel pertenece al clan
de Gabriel o de Rafael. Cuando tropieces con un Arcángel te darás
cuenta, sin duda.
La segunda manera de conversar con tu Ángel es interactuando
utilizando el formato del diálogo. Una vez que empieces a
desprenderte de viejas barreras mentales y emocionales,
comenzarás a revelar tus verdaderas fuerzas, tus dones y tu
bondad. Nuestros Ángeles viene a nuestra vida para ayudarnos en
eso. Cuanto más dialoguemos con ellos, más información
compartirán
EL ÁNGEL DEL CORAJE
El verdadero coraje no consiste en vivir alocadas aventuras en
continentes inexplorados, sino en vivir la única y gran aventura
para la cual hemos nacido.
La gran aventura es responder sí a la vida atreviéndonos a abrir
nuestros brazos y nuestros corazones a lo desconocido, sea cual
sea la forma que vaya a tomar, ayudándonos el Ángel del Coraje y
el de la Confianza.
Tener coraje es ser consecuentes con nosotros mismos, a pesar
de lo que puedan decir los ignorantes que nos rodean y no nos
dejan ser nosotros mismos.
Si queremos crecer por dentro (Y ese es el objetivo de la vida
encarnada) debemos estar abiertos a lo inesperado y ser valientes
ante lo desconocido. Arriesgarnos puede darnos miedo, pero sin
riesgo es imposible liberarnos de las cadenas de nuestro ego.
Te propongo que:
Te sientas en un lugar tranquilo y en el que estés segura de que
nadie te va a molestar. Descuelga el teléfono.
Lentamente, cierra los ojos y deja que la quietud que
experimentas se apodere de ti.
Visualiza esa quietud como la Vida que hay dentro y fuera de ti y
entrégate a ella, sin miedo, con coraje.
Visualiza como esta misma vida va creciendo y te va llenando de
fuerza y valor.
Es el Ángel del Coraje que estaba prisionero en tu interior.
Libéralo, invítalo a entrar en tu vida.
Dale las gracias por hacerlo.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 17
Audición Expandida
Para oír la voz de tu Ángel también debes poder escuchar. El
ejercicio siguiente está ideado para extender tu capacidad de
escuchar y acentuar tu facultad de clariaudiencia, que está
sobornada por el chackra de la garganta, el centro energético de
comunicaciones de tu cuerpo. Esta habilidad no tiene nada de
misteriosa: es simple extensión natural del alcance de frecuencia
de nuestros sentidos.
Antes de hacer cualquier ejercicio recuerda que tienes que estar
bien relajada y cimentada; observa si hay algo que necesites
liberar antes de comenzar. En ese caso, dedica algún tiempo para
efectuar la liberación.
para anotar.
Pon la música y sube el volumen hasta que el sonido rebote en el
cuarto y te rodee. Permítete sentir la música en el cuerpo y
disfruta de las sensaciones agradables o felices que te brinde.
Mientras disfrutas de la música, imagina que tu Ángel baila al
compás de la melodía, cualquiera que sea la forma en que lo veas.
Mantén la imagen de tu Ángel bailando hasta que acabe la música.
Apaga el sistema de sonido y elimina cualquier otro ruido
mecánico que haya en el cuarto, tal como relojes, ventiladores o
acondicionadores. Luego prosigue con el ejercicio:
1) Siéntate, cierra los ojos y escucha el silencio. ¿Qué oyes?
Escucha los sonidos que provienen de fuera: de la calle o de los
vecinos. Sintoniza el más lejano. Sintoniza los más próximos a ti.
Siéntelos en tu cuerpo.
2) Mantén los ojos cerrados. Después de escuchar los sonidos
exteriores, ve hacia adentro. Escucha los silencios entre un sonido
y otro, entre las notas, entre tus oídos. En ese espacio, entre tus
oídos y tu garganta, está el sentido de tu Ángel, la voz de tu
guardián y compañero.
3) Permanece quieto y sigue escuchando, siempre con los ojos
cerrados. imagina que tu Ángel está sentado, o de pie, a tu lado.
Tal vez no percibas palabras, pero si lo haces toma tu cuaderno y
anótalas. Si no, quizás veas colores o líneas enredadas. Deja que
las imágenes se traduzcan a sonidos en el oído de tu mente.
4) Cuando sientas que los sonidos y el silencio se han convertido
en parte de ti, abre suavemente los ojos.
Es posible que durante este ejercicio, tu Ángel te busque. Lo
sabrás por el mensaje que recibas, mediante sensaciones,
imágenes y hasta palabras. Pero aunque no recibas ningún
mensaje, el ejercicio te pondrá en un nuevo sitio de atención
receptiva. Durante la mayor parte del tiempo estamos ocupados
charlando o pensando en lo que vamos a decir, que no nos
permitimos los placeres del silencio, de escuchar los diferentes
tipos de sonidos que viven en ese silencio. Es en el silencio donde
nos hablan los Ángeles.
CLASE 25 – SERES DE LUZ – ÁNGEL GUARDIÁN
La Iglesia enseña que cada uno de nosotros tiene a su lado un
Ángel que lo protege y lo custodia. Da testimonio de ello la oración
que todos hemos aprendido de niños:
Ángel de Dios que eres mi guardián
Ilumíname, custódiame, guíame y protégeme
Que a ti me ha confiado la piedad celestial.
Santo Tomás de Aquino, en la Summa Theologica ratifica esta
antigua enseñanza y confirma que el Ángel custodio está junto al
hombre durante toda su vida; lo asiste también en el momento de
la muerte, y en el más allá le indica el camino hacia la morada.
Ciertos testimonios modernos parecen confirmar esta antiquísima
creencia: me refiero a las visiones de los moribundos, es decir, a
las experiencias de quien ha estado en coma, o que de alguna
manera se ha encontrado cerca de la muerte, y en esa tierra de
nadie entre el más allá y el más acá ha visto y oído algo que se le
grabó de manera imborrable en la memoria.
Son miles las experiencias recogidas hasta ahora en todo el
mundo y su coincidencia, más allá de las grandes diferencias
socioculturales y de las esperanzas religiosas de quienes fueron
sus protagonistas, es uno de los elementos que hace pensar que
no se trata solamente de sueños y visiones.
Las características de las experiencias en el momento de la
muerte son las siguientes: cuando la conciencia lúcida se apaga,
la persona se descubre fuera del cuerpo, privada del envoltorio
material, pero en perfectas condiciones de pensar, recordar, ver y
sentir. Percibe todo lo que sucede alrededor de su cuerpo muerto,
pero no puede ser percibido por los presentes. Simultáneamente
toma contacto con una dimensión distinta y superior, que es
definida por todos los que la han experimentado, como
ultraterrena; ven, en efecto, paisajes estupendos, escuchan
música dulcísimo y, sobre todo, se encuentran inmersos en una luz
extraordinaria, que todos coinciden en definir como algo imposible
de describir con palabras humanas. La palabra que mejor se
adapta a la nueva dimensión y a la luz es “amor”.
Algunos tienen, además, la visión de la “película de la vida”, en la
cual vuelven a ver toda la vida transcurrida y le dan un valor ético;
hay quienes se encuentran con las personas queridas que han
muerto anteriormente. Para otros existe el encuentre con un “ser
de luz”, cuyo papel se asemeja mucho al del Ángel Custodio.
Cada persona es acompañada desde el nacimiento hasta la muerte
por seres espirituales. Todos tienen estos acompañantes, crean o
no en ellos, sean judíos o católicos o aún cuando no tengan
religión: sus creencias personales no tienen ninguna importancia.
Dado que el amor es incondicional y sin límites, cada uno recibe
este regalo desde el nacimiento. Los niños llaman a estos
acompañantes “compañeros de juegos” y están perfectamente
conscientes de su presencia. Pero cuando empiezan a ir a la
escuela, los adultos hacen que se olviden de este Amigo – hasta
que se encuentra en el lecho de la muerte.
El encuentro con las criaturas luminosas que tan frecuentemente
dicen haber tenido los que han sido reanimados, tiene un
significado muy especial: otorga calma y seguridad y queda
grabado en la mente durante toda la vida.
Un médico holandés, H. C. Moolenburgh, comenzó a interesarse
por los Ángeles después de oír que tantos de sus pacientes
hablaban de ellos, y ha escrito sus descubrimientos en un “Manual
de Ángeles”. Ve a los humanos como un equipo de buceadores de
profundidad que buscan tesoros perdidos, conectados con la
superficie sólo por unas pocas mangueras de aire y por la radio.
Los Ángeles son la tripulación de superficie, que trabajan a bordo
del barco para asegurase de que no corramos peligro.
“Hasta hemos recibido”, escribe, “instrucciones detalladas sobre
el tipo de tesoro que deberíamos recoger, que ha de ser de un tipo
que podamos llevar con nosotros. Y probablemente nos suben
todas las noches para que tengamos un respiro, y a nuestra
muerte se nos sube definitivamente”.
¿Cuántas veces olvidamos que tenemos toda la ayuda del mundo?
Sin embargo, a fin de evolucionar tenemos necesidad de “olvidar”.
De lo contrario habríamos seguido siendo, como dice Moolenburgh,
“niños dependientes, sobrecogidos por la grandeza de nuestros
mayores”.
“Ninguna cosa creada carece de su protección personal”, los
Ángeles que nos protegen y aconsejan están preparados.
Todo el mundo tiene Ángeles de la Guarda arriba, en cubierta. Y
cuando tratamos de vivir la vida y seguir las maneras de ser más
alineadas con Dios, y nuestro destino más alto, nuestros Ángeles
se dedican más estrechamente a guiarnos y aconsejarnos.
EL ÁNGEL DE LA ABUNDANCIA
El Ángel de la Abundancia está en nuestro campo de fuerza, de pie
ante la Puerta adecuada, e irradia la esencia espiritual de la
prosperidad, la belleza, el lujo y el bienestar. Como una extensión
del Espíritu del Yo, ella es el vórtice a través del cual pasa la
Energía Creativa de la prosperidad material, y, a menos que se
encuentre bloqueada por las proyecciones del eco, ocasionadas
por errores y por la ignorancia humana, su tarea consiste en
asegurar que tu vida esté continuamente abastecida con
abundancia de bienes.
Cuando el poder de este Ángel se ve oscurecido por las
proyecciones del ego, el individuo no sólo experimenta
dificultades económicas sino que también sufre una profunda
sensación de inseguridad y enfrenta conflictos familiares y
problemas con su profesión y con el sexo. La creencia de que todo
resulta insuficiente afecta muchas áreas de la vida, y cada
situación añade más peso a la negación original de la
omnipresencia de la abundancia.
Recuerda que el Ángel de la Abundancia fue creado por el Espíritu
para ser el agente de una de las disposiciones primarias del Reino,
la de atender el abastecimiento infinito.
¿Cuál es, entonces, la razón por la que las personas experimentan
condiciones tan poco satisfactorias en tu vida? Eso se debe a que
la puerta está cerrada, ya sea parcial o completamente, y la razón
de que se este canal se encuentre obstruido se encontrará en la
conciencia del individuo y en lo que creas acerca de Dios y de la
abundancia.
La Abundancia es la verdadera naturaleza de Dios y, desde el
momento en que Dios se expresa en cada individuo, se convierte
en la verdadera naturaleza de cada uno de nosotros. Cuando el Ser
Supremo se expresó a través de nosotros, nada fue dejado de lado.
Cada uno de los atributos del espíritu, incluyendo la abundancia,
nos fue dado con toda su plenitud, lo cual significa que todos esos
atributos son infinitos y eternos.
Desde los comienzos de las escuelas de sabiduría, las academias
espirituales de la antigüedad, han enseñado que el Ser Absoluto o
Dios, no llegó a estar directamente involucrado con los efectos, es
decir con aquellas cosas que habríamos de llamar dinero, comida,
vestimentas, viviendas y transportes. Así vemos que el don de la
Abundancia es la energía creativa, el verdadero Amor del Espíritu,
y que esa energía se ha convertido en el hilo y el tejido de la
conciencia, dando como resultado las formas materiales. Una vez
más es la conciencia del individuo la que se expresa en el mundo
fenoménico.
Cuando uno llega a ser consciente de la Presencia de Dios, la
Presencia se convierte en parte de nuestra conciencia, y así tiene
lugar una infusión espiritual. Y, cuando uno se identifica con este
Espíritu de Dios como la propia abundancia, nuestra conciencia se
convierte en el principio de la prosperidad.
La energía fluye para manifestarse a través de nosotros,
reproduciendo eternamente en el mundo de las formas todas las
vibraciones de nuestra conciencia. El propósito principal de estas
ideas es capacitarnos para operar con la ley superior – la Ley de la
Abundancia – antes que con la ley de la carencia y la necesidad,
debido a que la conciencia es, en si misma, satisfactoria como ley,
independientemente de cuál sea el punto en el que está
concentrada.
Si, actualmente, estás experimentando problemas económicos,
eso significa que estás trabajando con la ley inferior, que ha sido
activada por alguna falsa creencia que vos misma has inventado y
proyectado, como si fuera una situación verdadera, sobre la
pantalla del mundo exterior.
Ahora, estás en condiciones de ver que un pensamiento realmente
eficaz no tendría que estar centrado en el efecto, sino en la causa
que ha provocado este efecto, para corregir el error de percepción
que hay en tu conciencia. Tú has hecho una realidad de una
ilusión, le has otorgado poder a una alucinación, y has fortalecido
ese modelo ilusoria que domina tu vida.
Cuando logramos remover las obstrucciones e impedimentos que
se encuentran en nuestra conciencia – al alcanzar una profunda
conciencia de la Presencia Divina – los efectos que el ego
proyecta sobre el mundo exterior comienzan a desvanecerse y
son, simultáneamente, reemplazados por las impresiones divinas
de una naturaleza sustancial.
Como, a partir de ese momento, brilla la Luz pura del Yo Divino, las
proyecciones del ego se consumen totalmente, y en todas las
formas, condiciones y experiencia sólo se refleja la Voluntad, el
Amor y la Visión de Dios.
Los Ángeles son extremadamente prácticos para demostrarnos
nuestras falsas creencias. Por ejemplo, el Ángel de la Abundancia
puede estar diciéndote que estás equiparando la pérdida de una
relación con la pérdida de tus ingresos, que estás equivocándote
en un área determinada y que estás superponiendo ese error en el
terreno de tus finanzas, que está transfiriendo la culpa y creando
una deuda monetaria, o que si te estás permitiendo tomar alguna
ventaja en un determinado nivel, esto puede producir una
vibración similar que traiga como consecuencia que alguien esté
tomando ventajas a nivel económico.
¿Qué ocurre con los tipos inescrupulosos y con las mentes
criminales que viven en lujurioso esplendor? Recuerda que lo que
se manifiesta en el mundo fenoménico es la conciencia del
individuo y que no hay nada que una mente bien concentrada y
bien determinada no pueda lograr incluso la acumulación de
grandes riquezas. Pero cuando la fortuna se construye a través de
la mente del ego, una vida opulenta estará directamente
relacionada con la tristeza y con las aflicciones.
Si la energía de las provisiones y suministros, que está hecha de
puro amor, se convierte – por obra de una conciencia dominada
por el ego – en el poder de acumular riquezas a cualquier costo,
esta violación de la ley cósmica será retribuida en forma de
violencia, desintegración del cuerpo, o ataques de las estructuras
institucionales de la sociedad que llevarán al colapso financiero y
posiblemente a la desgracia pública.
Como el Amor es un requisito absolutamente indispensable para
construir una conciencia de prosperidad, te sugiero que hagas
todo cuanto sea necesario para estimular las vibraciones del
Amor. Comienza por el primero y más grande de los
mandamientos, que es el de Amar a tu Señor Yo con cada
partícula de tus sentimientos y que debes amar a todos tus
prójimos como si fueran ese Yo.
También podrías ir a los bosques o a tu propio patio y buscar algún
objeto que tenga un pequeño significado para vos. Levanta una
piedra y, durante los primeros días, prueba de amar a esa piedra y,
durante los próximos días, prueba de amar a esa piedra como
nunca has amado a nadie o a nada sobre la tierra. Desarrolla tu
compasión y tu ternura hacia esa piedra; acaríciala, háblale,
cuéntale acerca de tu origen divino y de su sustancia eterna.
Una vez que hayas logrado ser uno con esa piedra, avanza para
ponerte en consonancia con todo lo que existe en la naturaleza y
repite el mismo proceso. Luego, comienza a concentrarte en las
personas. Mira a cada individuo como una Sagrada Encarnación de
Dios. Cuando miras a las personas desde la perspectiva de la
Verdad, estás viendo más allá del cuerpo y llegas a contemplar lo
que realmente son, la manifestación del Espíritu de Dios.
Luego, comenzarás a ver más allá de todas las formas y sólo verás
la Realidad, y las vibraciones del Amor continuarán
expandiéndose. A partir de allí, el Ángel del Amor tomará el
control y lo mantendrá en consonancia con la Energía del dinero y
en armonía con el proceso creativo del Ángel de la Abundancia,
Al mismo tiempo que estás expandiendo tus vibraciones de Amor,
y viendo a todas las personas como el mismo Yo Sagrado que tú
eres, comienzas a compartir de todo corazón – sin esperar obtener
una compensación sino por la alegría de hacerlo – sabiendo que,
cuando das algo a otras personas, te estás dando algo a ti misma,
porque todos somos un mismo Yo.
Algún día, el sistema económico del mundo se basará en la idea de
compartir. La Sabiduría Intemporal lo afirma con toda claridad: a
aquellos que dan se les dará para que puedan seguir dando.
Cuando tú entras en la gracia de compartir, sabiendo que puedes
dar libremente, debido a que ahora lo tienes todo, las
proyecciones de insuficiencia del ego se ven dejadas de lado, y el
Ángel de la Abundancia puede funcionar naturalmente para
mantenerse constantemente abastecida con absoluta abundancia
de provisiones y suministros.
El Ángel de la Abundancia reflexiona:
“Cuántas veces hemos oído decir a algunas personas: “Si tendría
más dinero sería más feliz, si cambiara este trabajo sería mejor, si
mi esposa (o esposo) cambiara yo sería mejor”.
“Así podemos seguir una lista innumerable de condicionamientos
para estar bien, todos externos, todos alejados de la verdadera
fuente de la alegría.”
“El Ángel cuenta que nosotros tenemos que tener en nuestro
interior cascadas de luz en abundancia. Si no utilizamos esa
riqueza es porque pensamos que sólo aquello que está fuera de
nosotros es valioso, y así esas fuentes se van secando como un
árbol que al no dar frutos no se reproduce, porque sus semillas
desaparecen, o lo que es peor, se extingue. Eso sucede con todo
lo que se abandona.
El Ángel recomienda nutrirnos de nuestra propia felicidad, sin
exigir lo que tenemos o lo que queremos que nos den los demás.
Esa imagen ejemplifica muy claramente lo que el Ángel nos dice:
si tenemos en la mano dos copas llenas no podemos tomar de
ellas al mismo tiempo.
Nosotros queremos atragantarnos sin disfrutar cada sorbo de
nuestra copa divina, que sólo se va llenando en nuestro interior.
Te propongo que:
Te sientes o estires en un lugar tranquilo donde puedas relajarte y
olvidarte de los problemas cotidianos.
Desconecta el teléfono e intenta mantener tu mente en blanco, sin
rechazar los pensamientos y sensaciones que vayan apareciendo,
pero también sin provocarlos. simplemente contémplalos. Sin duda
son muchísimos. Proceden de tu interior.
Visualiza algo que desees, surgiendo de tu interior. Pruébalo con
varias cosas; pueden ser objetos físicos, salud, amistad,
comprensión. No importa. Dentro de ti está en forma de semilla
todo lo que puedas encontrar en el mundo exterior.
¡Y está en abundancia!
Visualiza esa semilla y pídele al Ángel de la Abundancia que la
riegue con su amor. Realiza este ejercicio a diario y en pocos días
verás como aparece por arte de magia lo que deseas.
Finalidad: Es el distribuidor de la sustancia divina que encarna en
todos los suministros, el amor, la belleza y el poder que está en
constante irradiación.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las
proyecciones del ego: carencias económicas y limitaciones,
discordias familiares, sentimientos de inseguridad y futilidad;
problemas sexuales y profesionales.
Su energía resulta bloqueada debido a: la creencia en situaciones
de insuficiencia, la negación de la verdad de la abundancia, la
belleza y el bienestar omnipresentes.
LA DEPRESIÓN
En ocasiones nos deprimimos tanto que sentimos como si
estuviéramos siendo atacados físicamente por fuentes ignotas. No
importa si el ataque se produce o no; los sentimientos son reales.
Imaginemos que el cuerpo funciona gracias a una batería
recargable. Cuando la batería tiene poca carga, nuestra luz será
débil y los pensamientos no serán claros ni brillantes. Cuando
recargamos la batería cuidándonos adecuadamente, brillaremos
con intensidad y obtendremos una lectura clara de las situaciones
de la vida.
Son muchas las cosas que pueden hacernos perder la carga de
batería. No es ningún secreto que transitar por los altibajos de la
vida constituye un proceso agotador. Por eso necesitamos dormir,
moveros y comer alimentos nutritivos para mantenernos en buena
forma. Pensemos en una época en que tuvimos mucha actividad,
cuando corríamos como locos y nos descentrábamos. Quizás haya
sido una época emocionante, pero ¿qué sucedió cunado toda esa
actividad frenética terminó? ¿Nos sentimos vacíos y deprimidos?
A muchas personas les sucede esto.
Muchas personas pasan gran parte de la vida fuera de su centro,
gastando su fuente de energía a causa de una estimulación
excesiva, y luego caen muy bajo, se estresan y ya no pueden
seguir adelante. Entonces, después de un tiempo de depresión, se
ponen nuevamente en pie y comienzan a andar.
Yo no pretendo juzgar este tipo de estilo de vida, ni intento decir si
está bien o mal, pero quiero destacar algunas cosas que las
personas que llevan esta vida manifestaron. Los períodos de baja
pueden llegar a ser alarmantes en el caso de personas con un
estilo de vida frenético, que pierden la capacidad de seguir en ese
ritmo.
Esto puede lleva a que personas que en situaciones normales son
positivas, comiencen a pensar negativamente respecto de muchas
cosas: ellas mismas, otras personas y sus vidas. Todo toma un
tinte negativo y pesimista. El que pasa por ese período negativo
comienza a comportarse con dureza hacia sí mismo y a decir que
algo malo debe de haber en su personalidad. A veces se imaginan
acosados por demonios que quieren hacerlos fracasar y verlos
infelices. Repito: no juzgo si estas percepciones son hechos o no:
eso no importa. Quiero que sepas que puede evitarse que se
produzca este vaciamiento y que lo Ángeles pueden ayudarnos de
diversas manera.
Muchas son las formas en que llevamos la carga de nuestras
baterías a unible peligrosamente bajo. Por un lado, cualquier tipo
de sustancia química, incluyendo alcohol y otras drogas, pueden
desgastarnos la energía física. Lo mismo que trabajar en una tarea
que detestamos. La energía también se deprime por el hecho de
albergar sentimientos de resentimiento u odio hacia una persona o
lugar y sentir que no tenemos el poder para resolverlos. Lo mismo
ocurre con una relación infeliz. Utilizar la energía para rescatar o
controlar a otros (lo que en el largo plazo provoca más trabajo)
también nos deja vacíos. Seguramente podrás imaginar más
ejemplos.
Estos son sólo algunos ejemplos de situaciones temporarias que
pueden darnos la sensación de haber perdido poder. Estos
momentos pueden ser puntos de inflexión positivos si abrimos la
mente y dejamos que los Ángeles re trabajen algunas actitudes y
cambien algunas situaciones. Vamos a tomarnos recreos durante
el día para encontrarnos con los Ángeles, nuestra naturaleza
interior.
Visualicemos algunas sesiones de recarga con los Ángeles.
Podemos hacerlo de la forma que más nos convenga. Una forma
sería dejar toda actividad de lado y sentarnos con un vaso lato de
agua fresca. Mientras sorbemos el agua, imaginamos que es
energía pura y limpia. El agua llegará a nuestro centro, la batería,
y nos reenergizará. Y el cuerpo es parte del equilibrio de la
naturaleza, por lo que debemos asegurarnos de cuidarlo.
Protejamos nuestro centro y nuestra sensibilidad. Apartemos lo
negativo y no olvidemos que los ángeles constituyen una gran
barrera para esas fuerzas negativas no queridas.
EL ÁNGEL DE LA CREATIVIDAD
Desde que nacemos vivimos en un mundo de fantasías que
nosotros mismos hemos creado. Pero eso no es creativo.
Cuando somos realmente creativos, es cuando ya no estamos
proyectando nuestras fantasías, sino que estamos siendo nuevos y
espontáneos porque estamos conectados directamente con la
fuente de la Creatividad.
Crear, en realidad significa ordenar, poner orden, reencontrar el
orden implícito original, que siempre estuvo en la esencia de las
cosas, pero que no aparece en las apariencias, al menos para
aquellos que no saben ver.
Si queremos ser de verdad creativos, hemos de aprender a
conectar de nuevo con la Fuente de la Creatividad.
Te propongo que:
Siéntate o estírate en un lugar en el que te sientas a gusto y
relajado. Dirige tu atención hacia tu interior, hacia lo más profundo
de ti mismo, olvidándote del exterior.
Permite que los pensamientos y sensaciones que aparezcan se
vayan y déjate caer hacia adentro, sin miedo y con confianza.
Se te ocurrirán ideas, muchas ideas: es que te estás aproximando
a la Fuente de la Creatividad.
Invoca al Ángel de la Creatividad, llámale e invítale a que
aparezca.
Cuando lo veas o lo sientas, déjate envolver por su luz y dale
gracias por ayudarte a vivir tu vida de cada día de un modo nuevo
y creativo, conectando con lo más íntimo de ti mismo.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 18
Pregunta a tus Ángeles
Lee el ejercicio varias veces y antes de hacerlo haz primero el de
cimentación, liberación y alineamiento. Omitirlos es como omitir el
precalentamiento cuando vas a correr. Cuanto más te estires,
mejor correrás.. o volarás, en este caso.
Para hacer este proceso, necesitarás tu diario angelical,
estilográfica.
1) Cómodamente sentado en tu lugar sagrado, siente la presencia
de tu Ángel y comienza a inhalar todo su amor. Saluda a tu Ángel
con el corazón y recibe su saludo.
2) Deja que en tu mente se forme una pregunta. Ponla en tu
corazón. Cuando puedas sentir las palabras en el corazón, abre los
ojos, anótala y formúlala a tu Ángel.
3) En el silencio, ábrete a las palabras que vengan a ti de tu Ángel.
Anótalas sin pensar en ellas.
4) Como en cualquier conversación, tendrás cosas que decir en
respuesta a lo que tu Ángel te ha expresado. Anota esas palabras
mientras las emites a tu Ángel.
5) Una vez más, recibe la respuesta que te dé tu Ángel y anota las
palabras.
6) Continúa hasta que hayas llegado al final de la conversación.
7) Da las gracias a tu ángel
Presta atención a tu cuerpo, a tu respiración, a lo que te rodea.
Lee lo que recibiste. ¿Qué te enseñó sobre ti misma? ¿Qué
sensaciones te inspira? Si no crees que la información sea
correcta o útil, si te parece que todo es invento tuyo, guárdala.
Vuelve a leerla más adelante, quizás después de una o dos
semanas. El tiempo te dará distancia suficiente para evaluar sus
méritos con una actitud menos crítica.
Cuando tu Ángel habla, puede sacudir algunas de tus creencias
más antiguas y arraigadas. Cualesquiera que sean los motivos, los
humanos nos aferramos mucho a nuestras creencias y estamos
convencido de que son acertadas.
Los momentos íntimos con tu Ángel son una honda fuente de
placer. Tu ayudante celestial trate a tu vida consuelo y alegría, así
como iluminación para enfrentar temas problemáticos. En este
momento estás disfrutando de tu primer contacto con tu Ángel.
¡Felicitaciones! Y te esperan nuevas diversiones.
CLASE 26 LOS ÁNGELES DE LOS PUNTOS CARDINALES
El Ángel, en todas las tradiciones, es el regidor, el gobernador,
aquél que codifica y mantiene el orden de las cosas que la Mente
Creadora le ha confiado.
Los Puntos Cardinales representaron desde siempre para el
hombre referencias precisas en las que basarse. El punto desde
donde sale el Sol y aquel donde se oculta, han sido siempre
considerados justamente los “anclajes” inmutables del Universo.
Toda la geometría, le geografía, la trigonometría, la misma
matemática, por no hablar de las más sencillas nociones de
astronomía, se basa en esta imprescindible realidad.
En la mente del hombre de cada época y de cada culto, por tanto,
un Gran Ser siempre ha controlado el curso regular del Universo,
poniendo en los lugares estratégicos a otros Seres, subalternos
suyos, que hicieron esas reglas inmutables.
Una precisa referencia a los Ángeles de los puntos cardinales y a
los colores a ellos asociados, nos viene de la visión de Zacarías.
El profeta, como es conocido, venía siendo instruido durante
mucho tiempo, por el “Ángel de Yahvé”. El Ángel le enseñaba
imágenes, situaciones, lugares o personas y le descifraba su
significado.
“Por lo tanto levanté los ojos otra vez y vi; había cuatro carros que
salían de entre los montes. En el primer carro había caballos rojos
y en el segundo carro caballos negros. Y en el tercer carro había
caballos blancos y en el cuarto carro caballos bayos.. el Ángel me
dijo: “Estos son los cuatro espíritus de los cielos que salen
después de haber estado en su puesto delante del Señor de la
Tierra entera. En cuanto a los caballos negros, salen del país del
norte, los caballos blancos deben de salir de detrás del mar. En
cuanto a los bayos deben salir del país del Sur.”
Es interesante notar cómo estos “cuatro espíritus de los cielos”
habían estado ya “en su puesto”, que no era delante del Trono de
Dios, como se podía imaginar fácilmente, sino delante de un
espíritu inmediatamente superior a ellos, o sea el “Señor de la
Tierra Entera”.
En la tradición Maya, la Tierra era cuadrada y todas las estrellas
daban vueltas alrededor saliéndose en ángulo recto. Con esta
cosmogonía era muy simple imaginar en cada uno de los cuatro
ángulos a cuatro divinidades: los Bacabi. Eran muy semejantes a
nuestros Ángeles: se aposentaban en los cuatro puntos cardinales
asistidos por los “Chaques”, otros Ángeles de rango inferior que
controlaban los elementos, los vientos y la lluvia.
Cada “Chaque” tenía un color diferente según su campo de acción.
Es interesante comparar estos colores, pues los encontraremos en
muchas otras tradiciones.
El Chaque del Norte era de color blanco, el Chaque del Sur era
amarillo, el Chaque del Este rojo y el del Oeste negro.
Los Ángeles de los puntos cardinales son espléndidas criaturas
que custodian de modo inflexible cuanto la Divinidad les ha
confiado. Hasta aquí la Iglesia está de acuerdo, pero no acepta
introducir nombres desconocidos, serían marcados como
demonios o divinidades paganas.
La tradición gnóstica nos describe los deberes y las funciones de
los Ángeles; en cuanto a sus nombres, ya no es cosa tan
fundamental darles uno…
Ángel del Norte
Es un Ángel de vestidos blancos o quizás del aura cándida, que en
el fondo es la misma cosa…
Es el gobernador del elemento aire, gobernador de los vientos y de
la nieve. Se eleva, silencioso sobre las inmensas extensiones
polares, y también sobre las cálidas zonas desérticas. Su Ser no
está ligado a la temperatura física sino a la vibración que le llega
de los lugares.
Este modo de ser solitario no lo hace indiferente al género
humano, al contrario, lo acompaña desempeñando un papel muy
importante.
Es el custodio de los deseos y de las esperanzas de los hombres y
también de sus secretos.
Es el ángel consolador de quién ha perdido un apersona querida.
Puede intervenir en los pensamientos y en los sueños de quien
sufre, llevándole consuelo.
Interviene para calmar la ansiedad, para apagar el fuego del
rencor y con la misma dulzura para domar la furia de los
elementos cuando se desencadenan en la tempestad.
Le gusta que le ofrezcan incienso y pétalos de flores blancas.
Protege tanto los lugares geográficos como a los hombres de los
peligros debido al hielo, a la nieve, y a los huracanes.
Recordemos que en el interior de la furia de los elementos se
desencadenan los devas oscuros. Así como los Ángeles de la luz
tienen la misión de proteger, guiar, custodiar aquello que les ha
sido confiado, del mismo modo los devas opuestos, los oscuros,
tienen el deber de destruir, confundir, romper los equilibrios.
El Ángel del Norte es el dominador del elemento aire y
corresponde al signo de Acuario. La tradición astrológica lo
empareja con el planeta Urano.
Ángel del Sur
Ángel solar, con un resplandeciente vestido del color de la llama,
es el regidor de la luz, del fuego, del calor.
Es el Ángel de la comunicación, de la palabra, es quien suscita
alegría y amor en el corazón de los humanos. Probablemente es
también el responsable de tantos “flechazos”, puesto que suscita
la llama del enamoramiento, de la simpatía, y también de la
compasión y la solidaridad.
En cuanto “portador de la llama” trae también la chispa de la vida
al mundo animal y vegetal. Es quien distribuye el “prana”, por
tanto, la vitalidad, la energía física, el don de la curación.
Es el custodio de las acciones del hombre, de las decisiones
activas, del movimiento dinámico, del coraje y también del
bienestar material.
Su presencia disuelve las nieblas grises del odio, de la tristeza, de
la desesperación. Consigue infundir optimismo en las personas
descorazonadas y guía a los débiles hacia la capacidad de luchar.
Protege de los peligros que provienen del fuego, pues Él es el
Señor de este elemento. Su lucha contra el Deva del signo
contrario se dirige a mantener el equilibrio entre el fuego que da la
vida y aquel que devora y destruye.
Su energía es el fuego germinador de la creación, y a Él le ha sido
confiado el crecimiento de todas las cosas vivientes en los cuatro
Reinos de la Naturaleza.
Ángel del Oeste
Es el Ángel ligado al elemento Tierra. Reina sobre las estacione,
sobre los frutos y sobre el trabajo del hombre. Hoy lo llamaríamos
con razón el Ángel de la Ecología.
Su color es el verde brillante de las hojas primaverales o de las
tiernas praderas.
Por su posición, también se le llama “El Centinela de la Noche” o
el “Guerrero del Oeste”. Según la tradición oculta, acoge entre sus
manos el disco solar en el ocaso, lo custodia de los ataques de las
tinieblas en el curso de la noche, y se lo entrega por la mañana a
su gran compañero, el Ángel del Este. Una función muy semejante
la encontramos en la mitología egipcia, en la cual el disco solar
Ra, se embarca cada noche en la galería subterránea por la que
discurre el río Amenti. A lo largo de la travesía deberá luchar
contra el dragón Apep que quiere devorarlo para que las tinieblas
reinen sobre la Tierra.
Es el Ángel que acoge a las almas de aquellos que mueren desde
el ocaso hasta el alba y las conduce hacia la Luz para que la
oscuridad no los confunda.
Custodia el crecimiento espiritual de los hombres, reforzando en
ellos la conciencia y la determinación. Su protección aleja a los
devas malignos y las fuerzas oscuras, disipa las pesadillas
nocturnas sobre todo de los niños.
Agradece la oferta de flores, de fruta y de sus delicados perfumes.
Defiende cosas y personas de los peligros que provienen de la
tierra y de sus movimientos, derrumbamientos, terremotos, etc.
Ángel del Este
Es un Ángel con una extensa aura azul turquesa, el que rige el
elemento agua, tanto de la simbólica representativa del futuro que
se puede revelar, como del agua real de los océanos.
Es Él quien vela las visiones y los sueños nocturnos para evitar
que sean demasiado claros y que, interpretados con anticipación,
comprometen el desenvolvimiento del Plan.
Es también denominado el “centinela de la Aurora”, puesto que,
simbólicamente, cada mañana recoge entre sus manos el disco
solar que emerge de la noche, y lo acompaña en su recorrido a lo
largo del arco del cielo.
Y es justamente con el primer resplandor del sol cuando este
Ángel se hace de vez en cuando visible a los mortales, en aquel
arcano momento entre la última sobra de la noche y la primera luz
de la mañana.
Es el gobernador del inconsciente y de lo profundo. Señor de la
Intuición y de la Precognición. Vigila la realización espiritual y
material del camino humano.
Justamente por este deber suyo de acompañar durante el camino
“de las tinieblas a la luz”, este Ángel es considerado como el
custodio del futuro del hombre. Conoce la realización de los
eventos y hace que sean comprensivos poco a poco, mientras
acompaña el camino de la evolución. Se le podría definir con razón
el custodio de la Era Nueva.
Ama el ofrecimiento de agua limpia en copas de cristal.
Su protección guiará a los hombres que le confían al efectuar las
elecciones justas. Armoniza los planos materiales de vida
cotidiana con el Gran Plan.
Aleja los peligros que nos vienen de lo imprevisto, de la
distracción, de la locura, y naturalmente, del agua que es su
elemento.
LOS CUATRO ELEMENTOS
En la Alta Edad Media se consideraba que los Ángeles gobernaban
los cuatro elementos: el aire, el agua, el fuego y la tierra; movían
las estrellas, velaban por los cultivos y bendecían la procreación
de todos los seres vivientes, incluyendo los nacimientos de los
humanos.
Cada día de la semana tenía su Ángel protector, cada estación del
año, cada signo astrológico, cada hora del día o de la noche, es
decir, prácticamente todo cuanto se hacía, pensaba, escribía o
veía estaba gobernado por un Ángel propio.
A continuación daré el detalle de los Ángeles que gobernaban los
meses, los signos astrológicos, los cuerpos celestes y los días de
la semana.
Ángel – Mes – Signo Astrológico
Gabriel – Enero – Acuario
Barquiel – Febrero – Piscis
Maquidiel – Marzo – Aries
Asmodel – Abril – Tauro
Ambriel – Mayo – Géminis
Muriel – Junio – Cáncer
Verquiel – Julio – Leo
Hamaliel – Agosto – Virgo
Uriel – Septiembre – Libra
Barbiel – Octubre – Escorpio
Adnaquiel – Noviembre – Sagitario
Anael – Diciembre – Capricornio
Ángel – Cuerpo Celeste – Día de la Semana
Rafael – Sol – Domingo
Gabriel – Luna – Lunes
Sammael – Marte – Martes
Miguel – Mercurio – Miércoles
Zidkiel (Aniel) – Venus – Jueves
Anael (Kafziel) – Saturno – Viernes
Kefarel (Zadkiel) – Júpiter – Sábado
Por el otro lado hay una lista de nombres y funciones angélicas
que figura sólo en el libro de Enoc 3:
Gabriel – Ángel del fuego
Baradiel – Ángel del granizo
Ruhiel – Encargado del viento
Baraquiel – Encargado de los relámpagos
Za’amiel – Encargado de los torbellinos
Ziquiel – Encargado de los cometas
Zi’iel – Encargado de los temblores
Za’apiel – Encargado del huracán
Ra’amiel – Encargado del trueno
Ra’asiel – Encargado de los terremotos
Shalgiel – Encargado de la nieve
Matariel – Encargado de la lluvia
Shimshiel – Encargado del día
Lailiel – Encargado de la noche
Galgalliel – Encargado de la esfera del sol
Opanniel – Encargado del disco de la luna
Kokabriel – Encargado de las estrellas
Rahatiel – Encargado de las constelaciones
Los nombres de estos Ángeles están armados de acuerdo con la
naturaleza de sus tareas, hay una regresión casi atávica a un
panteón pagano en el cual un Dios corresponde prácticamente a
cada uno de los fenómenos naturales. Los panteones griegos y
romanos, entre otros, designaban dioses y diosas a cada fuerza
principal de la naturaleza.
EL ÁNGEL DE LA RESPONSABILIDAD
Una de las grandes lecciones que nos pueden enseñar los Ángeles,
es que el mundo es un espejo de nosotros mismos, y que si
queremos cambiar el mundo, hemos de comenzar cambiándonos a
nosotros mismos.
Nuestra mayor responsabilidad es, pues, con nosotros mismos.
Pero muy a menudo hundimos los hombros cuando escuchamos la
palabra responsabilidad.
Creemos que la responsabilidad tiene que ver con algo que
tenemos que hacer, cuando en realidad no deseamos hacer nada.
Asociamos la palabra responsabilidad a la palabra deber.
Al ego le molestan las verdaderas responsabilidades, y por ello
prefiere las falsas, las que él se inventa para sentirse importante.
Cuando algo no funciona como quisiéramos en nuestras vidas, en
seguida señalamos con el dedo a los demás. El ego siempre hace
la trampa de situar la responsabilidad de nuestros problemas en
los demás, porque así no tiene que tomarse la molestia de
solucionarlos.
Pero, la verdadera responsabilidad es la otra cara de la moneda de
la libertad. No hay verdadera libertad sin responsabilidad, ni
responsabilidad sin libertad.
Somos responsables de aquello que vemos, de aquello que
sentimos, de aquello que oímos, de aquello que vivimos, pues
somos nosotros mismos quienes elegimos lo que vemos, lo que
sentimos, lo que oímos, lo que vivimos. En cierto modo, todo lo
que nos sucede, ya lo hemos pedido y nos ha sido concedido.
Te propongo que:
Busques un lugar tranquilo donde no te molesten y donde puedas
relajarte e intenta mantener tu mente en blanco.
Imagina que estás sentada bajo una luz suave y cálida. Siente
como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
Piensa en aquellas cosas de las cuales no quisiste hacerte
responsable y cuya culpa endilgaste a los demás, a las
circunstancias, al gobierno, a Dios, a la astrología, a la genética,
etc.
Reconocer que tú las creaste y acepta la libertad que produce ser
responsable.
Invita a tu Ángel de la Responsabilidad a que se manifieste y
comparta contigo el calor y la luz.
EL ÁNGEL DEL FUEGO
Todas las civilizaciones han adorado el fuego, no se trata sólo de
un elemento, es también un arquetipo profundamente instalado en
lo más interior de cada ser humano.
El Fuego es la virtud secreta del Sol que hace madurar el grano
para que venza la pasividad de la tierra que lo sepulta y resucite
en forma de flor ascendiendo hacia el cielo.
El fuego es la virtud secreta del grano que atrae la luz del Sol para
que lo caliente atravesando incluso la tierra que aparentemente
los separa.
La acción es la clave del elemento fuego. Puede ser una acción
orientada hacia el exterior o dirigida hacia tu interior reanimando
la llama de tu propio fuego, a veces un tanto ahogada por las
circunstancias.
Al invocar al Ángel del Fuego el mismo te transmite la más pura
esencia del fuego, por eso estimula, enciende, da brillo, empuje
especial y energía vital.
Te propongo que:
Busques un lugar tranquilo donde nadie te moleste y puedas
relajarte, e intenta mantener tu mente en blanco.
Imagina que estás sentada bajo una luz poderosa y cálida.
Siente como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
En el extremo de esta luz están el Ángel del Fuego y el Demonio
del Frío. familiarízate con estos dos visitantes e insiste en que el
demonio del frío desaparezca y que el Ángel del fuego se
manifieste.
Invita a tu Ángel del Fuego a compartir el calor y la luz contigo.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 19
Sintonizar tus Ángeles Comunicantes
Si tu socio, amante, amigo, colega o compañero de clase está en
contacto con los Ángeles, podéis hacer juntos este ejercicio. De lo
contrario, siéntate en silencio e imagina a la otra persona contigo.
Comienza con la Meditación Básica de Cimentación y pasa a lo
siguiente:
1) Cierra los ojos. Siente que tu Ángel Guardián sentado detrás de
ti. Presta atención a su energía o vibración particular.
2) Siente al Ángel Guardián de la otra persona. Visualízalo sentado
detrás de ella, esté o no físicamente presente.
3) Cuando percibas al otro Ángel, invoca la presencia del Ángel
vinculante de la relación. Con frecuencia esta energía se
presentará como una gran esfera que os rodea, a ti, al otro y a
ambos Ángeles. También puedes percibirla como otro ser, sentado
entre vosotros dos, y ligándoos a ambos.
4) Sintoniza al Ángel de la Vinculación y deja que crezca tu
captación de su presencia. ¿De qué modo difiere de la de tu Ángel
guardián? ¿Cómo es? Mientas exploras la nueva presencia,
recuerda que está contigo pro el vínculo que te conecta a la otra
persona. Lleva consigo la energía de lo más amante y armonioso
que exista entre vosotros.
5) Así como aprendiste a dialogar a con tu Ángel personal, ábrete
ahora al ángel de la vinculación, recibe su energía y escucha sus
palabras. Formúlale cualquier pregunta, exprésale todas las dudas
o necesidades que puedas tener. Debes estar abierta para recibir
su consejo y su sabiduría: en palabras, imágenes, colores o
sensaciones, en cualquier otra forma que puedan presentarse.
6) Si estás haciendo esto con la otra persona, compartid
mutuamente vuestras experiencias del encuentro con el Ángel de
Vinculación. Esto ayudará para que vuestra vinculación sea más
sólida.
7) Si lo estás haciendo sola, visualiza al otro y sabe que el Ángel
de Vinculación tocará suavemente a esa persona mediante su
guardián. Sabe también que tu búsqueda ya ha comenzado a
marcar una diferencia.
8) Cuando hayas terminado, agradece al Ángel de la Vinculación, a
los dos ángeles de la Guardia y también a tu amigo. Una vez más,
concéntrate en tu respiración. Cuando estés lista, abre los ojos.
CLASE 27 LOS ÁNGELES LUNARES
Así como hay Ángeles regentes para todos los días del año solar, o
más exactamente, un Ángel para cada cinco días, hay Ángeles que
dominan el ciclo lunar, mucho más corto que el solar.
La Luna se renueva cada veintiocho días, y, como veremos, hay un
Ángel tutelar para cada día. Del mismo modo que sus hermanos
solares, también los Ángeles Lunares son portadores de dones y
virtudes para los seres humanos.
Cada uno de ellos materializa y transmite concretamente las
energías que vienen activadas por el paso de la luna en los
diversos grados del Zodíaco.
Cada Ángel posee una individualidad propia particular, incluso,
para ser exactos, él es la esencia misma de la virtud de la que se
ha hecho intermediario.
Por ejemplo, el Ángel Nº. 8, Manediel, el portador del valor, Él es el
valor mismo; su modo de ser es la quintaesencia misma del valor,
y no podría ser de otra manera puesto que, como sabemos, el
Ángel es ley, incluso representa la estricta aplicación de una ley
puesto que el Ángel no puede elegir actuar o portarse de otro
modo.
El Ángel es la emanación directa de una gran energía de amor y
armonía, ningún pensamiento que no sea luminoso y sereno puede
penetrar en su mundo de belleza y devoción.
Toda Legión Angélica cumple su misión con imperturbable
determinación, en el ámbito del campo de acción que le ha sido
atribuido.
Los Ángeles que se ocupan de los seres humanos vuelcan en ellos
toda la potencia y la energía de los cuales son portadores.
Nosotros somos Su Misión. Con todos nuestros defectos y
nuestros problemas somos el medio a través del cual también el
Ángel crece y evoluciona.
No hay límites a su capacidad de dar, así como no hay límite a
nuestra posibilidad de pedir. La falta de requerimiento de ayuda
por parte nuestra, crea algo como un bloqueo en la energía del
Ángel. Al Ángel lo que lo pone en marcha, es nuestra petición de
ayuda o de colaboración.
Los Ángeles acceden con alegría a realizar nuestros deseos, ya
que están deseando intervenir en nuestra vida; el único
impedimento está representado por el karma de cada uno de
nosotros. Si la realización de un deseo nuestro está en contra de
aquello que representa nuestro destino o karma, aquel deseo no
será escuchado por mucho que podamos rogar e insistir.
A continuación los nombres de 28 Ángeles lunares y los dones de
los que son portadores. Notarás que hay dos Amixiel,
respectivamente en los Nro. 3 y 28:
1. GENIAL – El portador de un porvenir mejor
2. ENEDIEL – Ofrece ayuda providencial
3. AMIXIEL 1º – Interviene en el mundo del trabajo
4. AZARIEL – Realiza los deseos
5. GABRIEL – Refuerza la pureza de los sentimientos
6. DIRACHIEL – Favorece el comercio
7. SEHELIEL – Custodia las buenas intenciones
8. MANEDIEL – Es portador de coraje
9. BARBIEL – Ayuda en la resolución de los problemas
10. ARDEFIEL – Desarrolla la lógica y la racionalidad
11. NECIEL – Ofrece nuevas ideas e intuiciones
12. ABDIZUEL – Es portador de afortunadas coincidencias
13. JAZERIEL – Ayuda a los cambios afortunados
14. ERGEDIEL – Es el protector de la belleza física
15. ATALIEL – Favorece las ganancias en dinero
16. AZERUEL – Favorece la meditación y la reflexión
17. ADRIEL – Refuerza la voluntad
18. EGIBIEL – Favorece la concepción y la maternidad
19. AMUTIEL – Ayuda a desenredarse de las dificultades
20. KIRIEL – Favorece el equilibrio interior
21. NETHNAEL – Portador de bondad y generosidad
22. GELIEL – Ayuda a la realización de los proyectos
23. REQUIEL – Portador de clarividencia
24. BARINAEL – Favorece la afirmación personal
25. AZIEL – Protege en los cambios de trabajo
26. TAGRIEL – Portador de creatividad
27. ALHENIEL – Acrecienta el poder personal
28. AMIXIEL 2º – Desarrolla el amor por el conocimiento.
Para conocer el nombre del Ángel dominador del día en el que
estamos viviendo, es necesario dotarse de un calendario que
traiga las fases lunares.
El calculo parte del día en el que se forma la luna nueva (señalada
en el calendario con un círculo negro).
Durante el primer día de la luna nueva reina el Ángel Nro. 1,
Genial. El día siguiente le tocará el turno al Ángel Nro. 2, Enediel, y
así sucesivamente.
Si, por ejemplo, deseas cambiar de trabajo, será bueno pedir la
ayuda del Ángel justo, Aziel. Naturalmente, podrías dirigirle
peticiones y plegarias en cualquier momento, pero alcanzarán la
máxima eficacia el día exacto en el que el Ángel domina. Estará
propenso a dispensar la energía de la que es portador.
Es útil recordar que si la realización de una petición debiera
resultar dañina para nuestro porvenir, o para el de otras personas,
difícilmente se nos concederá lo que pedimos.
El Ángel trabaja en un mundo de absoluta armonía y benevolencia,
no ayudaría jamás a un ser humano a expensas de otro o contra
las reglas celestiales de justicia, inocuidad y sinceridad.
Frecuentemente, cuando nosotros deseamos ardientemente una
cosa, estamos totalmente obcecados por la fuerza misma de
nuestro deseo, y no logramos darnos cuenta de si hay una insidia
al acecho; son los límites de la naturaleza humana, a los que la
potente naturaleza angélica pone remedio.
El Ángel es disponible, afectuoso, pleno de amor y fraternidad,
pero no olvidemos JAMÁS que no es subalterno nuestro y, ni
mucho menos, ¡está sujeto a nuestras órdenes!
Por muy pequeño que pueda ser el Ángel con el que entramos en
contacto, no olvidemos ni por un instante que estamos frente a
una Potencia infinitamente más grande que nosotros.
EL PODER PERSONAL
Todos los que estamos aquí en la tierra tenemos nuestras propias
fuentes de poder personal. Hay quienes los desperdician y
terminan sintiéndose y actuando como víctimas; hay quienes van
hasta el otro extremo con sus poderes y generan situaciones que
victimizan a otros. Nuestro poder es la energía que utilizamos para
establecer quienes somos. La vida implica un equilibrio muy fino.
Si se nos quitó demasiado poder en la etapa de crecimiento,
quizás lleguemos a sentirnos descontrolados e impotentes, y esto
puede llevarnos a buscar el poder fuera de nosotros mismos. Si de
niños se nos dio demasiado poder, quizás debamos superar el
“síndrome del centro del universo” o cierta tendencia hacia la
vanidad o el narcisismo. De cualquier manera, el poder personal
depende de un delicado equilibrio.
Cuando estamos centrados hemos incorporado totalmente en
nosotros mismos el poder personal y la fuerza de vida; podemos
controlar la llama. Si no estamos centrados, la llama puede quedar
fuera de control o ser tan débil que se apague por accidente.
El concepto de poder y equilibrio no es nuevo. Lo que quizás sea
nuevo para algunos es la idea de que los Ángeles pueden
ayudarnos a mantener el poder en equilibrio y luchar por nosotros
cuando nos sentimos víctimas. Tal vez nosotros no lleguemos a
ver esta lucha, ni a saber que se está produciendo, pero si
confiamos en los Ángeles ellos siempre estarán allí, alentándonos
a la victoria. Y, si vamos rumbo a un poder excesivo, ellos nos
ofrecerán amables lecciones tendientes a moderar la llama.
Hay momentos en los que quizás debamos confiar en otras
personas para definir quiénes somos y para darnos una ilusión de
seguridad. Pero esto puede generar problemas. La única seguridad
sobre esta tierra proviene de nuestro propio interior. La seguridad
es sólo una ilusión; la verdadera seguridad sólo existe cuando nos
sentimos felices de ser quienes somos.
No hablo de la felicidad externa; me refiero al hecho de saber en lo
profundo del corazón que no importa dónde estemos ni lo que
ocurra a nuestro alrededor: todo está bien puesto que nosotros
somos básicamente felices y tenemos recursos para
entretenernos. Se trata de un poder verdaderamente mágico, con
el que los Ángeles adoran jugar.
Cuando alcanzamos esa forma mágica de ser, las leyes (los
Ángeles) del universo trabajan a favor nuestro y nos brindan
amigos maravillosos y relaciones interesantes.
Por el contrario, si estamos constantemente buscando nuevos
amigos y relaciones con la convicción de que ellos llenarán un
espacio que nos falta en la vida, repeleremos a las personas. Una
vez más, esto nos vuelve a levar a ser nosotros mismos. Somos
especiales, extraordinarios, destacados y muy capaces de tener lo
que queremos. Cuando conozcamos esa verdad en lo profundo de
nuestro ser, otros de parecer similar también lo sabrán y se
sentirán atraídos por nosotros. Entonces las personas traerán
embellecimiento para la vida en lugar de desengaños.
Quienquiera que seamos en este mismo momento, y cualquiera
sea el pasado de donde provengamos, tenemos nuestro propio
poder personal, y si lo utilizamos con equilibrio y armonía nos
proporcionará una forma de ser felices y libres. Podemos cambiar
de rumbo, revertir costumbres negativas, romper moldes viejos,
divertirnos, ser una persona nueva, comenzar una carrera,
convertirnos en artistas o poetas o en lo que nos dice el corazón;
para todo hace falta dirigir la energía hacia un objetivo en
especial; es la energía que viene de nuestra propia fuente de
poder interior, el Yo Superior, con el que los Ángeles están en
contacto cercano.
Las prácticas te demostrarán cómo pueden ayudar los Ángeles a
mantener el poder personal fresco y energizado en lugar de rancio
y aplastante, a proteger el poder personal de las influencias
negativas y a aprender a cruzar los límites adecuados.
ÁNGELES DE VINCULACIÓN
Así como todos tenemos Ángeles personales que nos han sido
asignados (Ángeles acompañantes o de la guarda) todas las
relaciones tienen también Ángeles guardianes. Estos ayudantes
celestiales provienen de una clase de seres llamados Ángeles de
Vinculación o Coordinación.
Cada pareja, cada amistad tiene uno, cada equipo de trabajo, cada
familia. Su presencia es cálida y reconfortante; hace que nos
sintamos abrazados y a salvo. Como su campo energético es más
grande que el nuestro, nos expanden, abriéndonos a mayores
posibilidades de comunicación con otros. Ese enorme campo
energético nos incluye también a nosotros, junto con nuestros
guardianes personales; por eso no corremos peligro al
aventurarnos más allá de cualquier vacilación o timidez que pueda
inspirarnos alguien.
En cualquier relación hay tiempos buenos y tiempos en los que
surgen problemas o conflictos. Estos pueden ser preocupantes,
pero en verdad nos ayudan a crecer y a curar problemas que nos
acompañaron toda la vida.
Toda relación en la que entramos se basa, hasta cierto punto, en
las primeras relaciones que jamás hemos tenido: con nuestros
padres. De ellos aprendemos patrones de relación, tanto buenos
como malos. Si examinamos lo que no está funcionando en una
relación actual, con el objetivo consciente de identificar nuestros
modelos negativos, en vez de culpar al otro, tenemos la
oportunidad, no sólo de recomponer la relación, sino también de
curarnos nosotros mismos.
Cuando trabajamos con los Ángeles de Vinculación, expandimos
nuestra capacidad innata para la felicidad y la comunicación
sincera. Si hay tensiones o malentendidos, convocar a los Ángeles
de Vinculación allana los puntos escarpados y facilita la
reconciliación.
Aparte encontrarás un ejercicio para sintonizar tus Ángeles
comunicantes, para que puedas hablar con ellos cada vez que
necesites algo más de luz en una relación.
Puedes ponerte en contacto con el Ángel de la Vinculación cuando
estés en un momento gozoso de las relaciones para expresarle tu
placer y tu gratitud. Si la relación se torna espinosa, no olvides
reconectarte.
También puedes utilizar esta sincronización cuando estés lejos de
la familia o los amigos y desees conectarte con ellos en un plano
energético. En el trabajo y en proyectos conjuntos, si otros han
aprendido también a hablar con sus Ángeles, este ejercicio puede
mejorar notablemente el trabajo y ayudar a que todo marche de
manera más fácil, eficiente y creativa.
EL ÁNGEL DE LA PAZ
Paz es armonía, un libre fluir de varios elementos que trabajan
juntos para permitir la creatividad y el crecimiento. La Paz es una
energía que impregna el universo. No es pasiva, sino activa.
La verdadera Paz es la del corazón. Que en el mundo haya guerra o
Paz no depende sino de que la haya en el corazón de los hombres.
Estar en Paz es situarse más allá del conflicto, más allá de la
dualidad característica del ego, más allá de las formas exteriores,
más allá de los contrarios. Es permanecer conectado con la
Fuente del Ser y descansar en ella, incluso cuando estamos
realizando una actividad externa.
La verdadera paz no es, pues la exterior, obtenida a base de
convenciones, pactos y arreglos, sino la que surge del interior,
directamente del alma.
La verdadera paz invade, es contagiosa y nos acerca a los
Ángeles.
Si invocas al Ángel de la Paz tienes el poder de poner colaboración
y paz a problemas o personas de tu vida. Al hacerlo, abres nuevas
puertas para que la energía de la paz entre a nuestro mundo.
Si eliges a este Ángel, debes saber que eres un agente para el
cambio, un mensajero del principio que está transformando la
conciencia de este planeta. Los Ángeles de la Paz portan las
visiones y la energía que necesitamos para hacer esto.
Pegúntate cuáles son tus sueños más profundos y recuerda que, al
poner paz en tu propia vida, sueños aún más grandes que éstos se
manifestarán para todos.
También es importante invocarlo después del fallecimiento de un
ser querido, para que lo acompañe en el proceso del alma para
despegarse de la tierra.
El Ángel de la Paz anula vibraciones nocivas que quieren atacar el
hogar, oficina, comercio, etc. Favorece el bienestar físico y
psíquico de las personas. Atrae los espíritus positivos y
trabajadores de la naturaza. Ayuda al crecimiento y floración de
todas las especies de plantas. Protege la salud y buen carácter de
los animales domésticos.
Este Ángel nos habla sobre la nueva humanidad como sigue:
“La morada que antes era una casa o un cuerpo ahora es luz y con
ella puede transformarse cada espacio y cada tiempo. La luz de la
nueva humanidad es la luz brillante que no se apagará, es la luz
dorada de la hermandad de seres que ya están brillando en el
Universo.
Ustedes, los que están en contacto con los Ángeles, van a sentir
la paz que está cubriendo todo el mundo con un nuevo manto de
protección y amor”.
Te propongo que:
Busques un lugar apacible donde nadie te moleste.
Tranquilízate y relájate como en cualquier ejercicio de meditación,
e intenta mantener tu mente en blanco.
Persuádete de que el Ángel de la Paz está contigo en todo
momento, prescinde de aquellos pensamientos y sensaciones que
te hacen sentir intranquilo; no les hagas caso.
Cuando sientas que te rodea una paz ilimitada, luminosa y
angélica, siente cómo todo tu ser absorbe esta luz y se funde con
ella. Es el Ángel de la Paz.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 20
Alivio del Dolor
Para evitar el sufrimiento y el dolor los seres humanos hacemos
cosas inteligentes y otras que no lo son tanto. No resulta difícil
comprender por qué queremos evitar sensaciones de dolor y
frustración. La pena, la angustia, la soledad, la culpa, el rechazo,
el temor, el remordimiento y el odio no son experiencias
divertidas.
A fin de evitarlas, muchos de nosotros las aplazamos y las
ignoramos, con la esperanza de que todo se resuelva sin ningún
esfuerzo de nuestra parte. Tomamos medicinas para eliminar el
dolor; nos rodeamos de mucho por hacer para no tener tiempo de
enfrentar el dolor; caemos en depresiones profundas y vivimos en
mundos de fantasía del pasado o del futuro.
Todas estas defensas contra el dolor impiden que experimentemos
la vida en el presente. Has escuchado hablar de la importancia de
vivir en el presente, pero esta simple verdad suena a repetición
puesto que el presente es el único momento que tenemos. Quizás
has escuchado decir que los peores problemas son aquellos que
nunca suceden; en otras palabras, que sólo existen en nuestra
imaginación.
Dedicamos un valioso espacio de la imaginación a preocuparnos
por cosas que nunca sucederán. Las experiencias desagradables
de la vida no serían tan malas si las conjugáramos en presente.
Vivir plenamente el presente puede resultar fascinante; todo
depende de la actitud que tomemos hacia la vida.
La sociedad en que vivimos se inclina por liberarse del dolor;
buscamos alivio inmediato, cuanto más inmediato mejor. Si
tenemos un leve dolor de cabeza, un anuncio publicitario en la
televisión nos recuerda que tenemos que tomar una aspirina para
liberarnos del dolor. Estamos tan convencidos de que el dolor es
algo malo que, cuando sufrimos cualquier tipo de dolor, nos
sentimos fracasados.
El hecho de utilizar nuestro propio dolor como una lección o como
un punto de inflexión positivo en la vida puede hacer de ese dolor
la lección más valiosa que jamás hayamos imaginado, y que nos
llevará a la grandeza. El Dr. Bernie Siegel se refiere al dolor y al
sufrimiento como “la tecla para reemplazar a Dios”, un mensaje
que nos lleva a repensar nuestro camino, quizás a cambiar de
carácter y de destino, y a “encontrar el modo especial en que cada
uno puede contribuir con amor al mundo”.
Si existe el dolor en nuestra vida y en nuestro cuerpo vamos a
pedirles a los ángeles que nos ayuden a comprender el significado
superior que ello tiene para el camino de la vida. Les pedimos que
nos conduzcan hacia la verdadera fuente de dolor y que nos
ofrezcan guías de cómo aliviarlo de manera natural y para nuestro
mayor bienestar.
Si hay alguna situación que resulte demasiado difícil de enfrentar
con honestidad, es decir, si hay algo en la vida que todavía no
estamos dispuestos a enfrentar porque nos sentimos solos,
debemos saber que no estamos solos. Los Ángeles están allí junto
a nosotros; cuando estemos listos para admitir algo que nos causa
dolor, ellos nos admirarán y recompensarán por haberlo hecho.
Veamos el dolor desde una nueva perspectiva. ¿Qué es el dolor
exactamente, y por qué es tan horrible? ¿Por qué resulta tan difícil
ver sufrir a otro ser humano? ¿Qué haríamos si un ser amado
estuviera sufriendo una enfermedad terminas y nos pidiera que lo
ayudáramos a morir? ¿Por qué el suicidio genera tanta angustia a
los que se quedan? ¿Significan algo estas preguntas? ¿O sería
mejor evitarlas?
Pregunto todo esto porque muchas veces asumimos el dolor de
otra persona y terminamos juzgándolo desde nuestro punto de
vista. Quizás nos preguntamos por qué esa persona no se dedica a
recuperarse y a vivir. Cuando experimentemos dolor, vamos a
hacernos acompañar por un Ángel y no por un destructor del dolor.
Mediante el diario vamos a preguntarnos: ¿Estoy evitando una
supuesta situación de dolor? ¿Estuve tolerando una forma
degradada de dolor para evitar un arrebato de dolor más intenso?
Vamos a formular un pedido y enviarlo a los Ángeles afirmando
que estamos dispuestos a mirar abiertamente la razón del dolor
que sufrimos. Y luego recibamos la ayuda desde lo alto.
CLASE 28 ÁNGELES CONSTRUCTORES Y TUTELARES
Los Ángeles, por tanto, en una escala de Seres de todo orden y
grado, representan las inteligencias que están detrás de toda cosa
creada. Ellos conocen las leyes según las cuales la materia se
agrega, y se evoluciona en una forma definida.
El Ángel arquetipo de una cierta forma, por ejemplo, el pino, por
medio de sus legiones de constructores hará de modo que todos
los pinos de la Tierra crezcan y se desarrollen según el mismo
modelo. Entre un árbol y otro habrá pequeñas diferencias. Y
pequeñas diferencia habrá entre una hoja y otra del mismo árbol, o
entre una rama y otra. En la naturaleza no existen dos cosas
absolutamente idénticas: dos hojas, dos pinos, dos hombres, dos
copos de nieve.
Cada hoja, cada hombre, aún siendo semejantes, poseen una
propia identidad única e irrepetible. Esa unicidad es posible, pues
también los Devas, constructores de formas, aún siendo
multitudes de muchos millones, conservan cada uno su propia y
precisa individualidad. Cada uno de ellos construye la forma de la
cual es el custodio: “a su imagen y semejanza” en un modo que es
exclusivamente suyo. Igual a todas las otras, pero no idéntica.
A diferencia del hombre que puede cumplir de mala gana el deber
que le ha sido confiado, cometiendo errores por negligencia o
deliberadamente, por mala fe, el Ángel desenvuelve con alegría la
única misión que la Inteligencia Divina le ha confiado, pues ésta
es la única finalidad de su vida.
El Deva constructor de las hojas de un eucalipto, construye
solamente aquellas y nada más… Cuando los batallones de
constructores hayan permitido al espléndido eucalipto formarse,
un solo Ángel tendrá su total custodia. Su trabajo estará en
sintonía con todas las multitudes de constructores, desde las
raíces a las ramas, y a las hojas, siguiendo el esquema arquetipo
de todos los eucaliptos del planeta. A su vez, el Deva del eucalipto
trabajará en colaboración con todos los custodios de todos los
árboles del bosque.
El bosque tiene un Ángel Tutelar, que vigila, no sólo la vida de los
árboles, flores y frutos, sino también la de las rocas, de los
pequeños y grandes animales que viven en su ámbito, y también la
de aquellos hombres que allí residen y que por allí transitan.
El Custodio del Bosque depende a su vez del Ángel que custodia el
valle o la montaña, el así llamado “Señor del Lugar”. Y si en el
valle existen cursos de agua, lagos, construcciones, existirán sus
correspondientes Ángeles para cuidar de ellos, subalternos todos
del “Señor del Lugar”
A su vez, el Ángel del Lugar colabora activamente con el Ángel de
la Región, etc. pues no existe sobre la Tierra un lugar geográfico,
con todos sus habitantes (minerales, vegetales, animales o
humanos) que no esté sometido a la tutela de un Ángel.
Las características naturales de un lugar: colinas, llanuras, valles,
la misma vegetación, son en cierta manera “el cuerpo físico” por
medio del cual el Ángel se manifiesta a la percepción humana.
El Ángel no necesita cuerpo físico, su esencia es pura energía, no
visible. Es como un aura distintamente coloreada que se adapta a
la forma física de la “cosa” de la que es custodio, sea una flor, un
río o una roca.
El Ángel influye con su aura a la del lugar; pero también el lugar,
modificándose en el transcurso del tiempo, producirá
modificaciones en el aura misma del Ángel, puesto que todo está
estrictamente relacionado entre sí.
Cuando en un lugar, desde siempre bajo la custodia de un Ángel se
establece un pueblo, el influjo recíproco es aún mayor y más
eficaz. No olvidemos que entre Ellos y nosotros existe un
intercambio muy estrecho.
El Ángel ayuda a la evolución humana (o mineral, vegetal, animal)
pero a su vez “crece” evoluciona junto con la “cosa” que custodia
y que Él mismo ha ayudado a “crecer”. Los Ángeles Tutelares de
los diversos pueblos de la Tierra “crecen” en el plan evolutivo
junto al pueblo al que están ayudando. Veamos si podemos
ejemplificar este concepto tan importante.
Cito textualmente las palabras de Rudolf Steiner, que contienen
una grandiosa visión del conjunto:
“Todos sabemos que la superficie de la Tierra es diferente en las
diversas partes del globo, y que en las diversas regiones se
encuentran las condiciones más desiguales de desarrollo de los
caracteres particulares, de las cualidades de los pueblos.
“La conciencia materialista dirá que el clima, la flora y quizás el
agua de una determinada región de nuestra Tierra, junto con
muchas otras cosas, determinan la manifestación de las
características del pueblo que los habita. No hay que extrañarse si
la conciencia material, la conciencia del plan físico juzga de este
modo, puesto que conoce, en efecto, sólo lo que es visible a los
ojos físicos.
“Para la conciencia clarividente, sin embargo, desde cada punto
de nuestra Tierra se eleva en realidad una singular nube espiritual,
que hay que indicar como el aura etérica de aquella particular
región. Esta aura etérica es totalmente distinta, sobre la
superficie de Suiza o sobre la de Italia; y aún más distinta sobre
Noruega, Francia o Alemania.
“Así como todo hombre tiene su cuerpo etérico, así sobre todas y
cada una de las regiones de nuestra superficie terrestre se eleva
una especie de aura etérica.
“Las auras que se elevan sobre las regiones, se alteran en el curso
de la evolución humana en cuanto un pueblo abandona su sede y
toma posesión de otra región de la Tierra.
“El hecho característicos es que, realmente, el aura etérica que
está sobre una región determinada no depende solamente de
cuanto surge del suelo, más también del pueblo que por último ha
establecido allí su residencia”.
Existe, como hemos visto, un intercambio entre el Ángel del lugar
y sus habitantes. Pero hay mucho más, es un recorrido gradual y
ordenado.
El aura de una ciudad está compuesta por la suma de las auras de
todos sus habitantes, por buenos o malos que ellos sean, sumada
a la emanación típica del lugar. Auras de todos los tipos
contribuyen a crear una aura sola, y ésta influirá, a su vez, en el
cuerpo etérico del Ángel que custodia la ciudad.
Éste es uno de esos conceptos que se comprenden mejor con el
corazón que con la mente, pero trataremos de profundizarlo más
adelante.
Encontramos que un Ángel custodia a cada familia. Cada vez que
dos individuos forman parejas, a sus dos custodios se añadirá un
tercero, puesto que ahora se han convertido en una “familia”.
Podrán trasladarse a cualquier parte del mundo, pero el “tercer
Ángel” les seguirá a todas partes. Y cuando nazcan los niños
llegarán con ellos “nuevos” Ángeles custodios, pero el Ángel de la
familia será siempre el mismo.
Pero no será el único que tenga cuidado de ellos. Otro Ángel
“habita” en cada vivienda, la custodia inmutable, siguiendo la
suerte del edificio, tanto en la reestructuración como en las
demoliciones o en los bombardeos (esperemos que nunca más).
En los grandes edificios modernos, en las modernas ciudades
dormitorio, podemos suponer la existencia de un Ángel Tutela que
sigue la existencia de todo el condominio y de todas las familias
que lo habitan.
Existe además el Ángel del Barrio, inconscientemente alimentado
por el sentido localista de sus habitantes, y el Ángel de la ciudad,
del sector, de la barriada, del grupo alejado de casas.
Existe el Ángel de la Región, el de la Nación, el del Continente y
así hasta el infinito.
LA NUEVA ERA
En la Nueva Era, a la fraternidad y a la colaboración entre hombres
y Ángeles se le ha reservado una gran tarea. Pero, para que esto
ocurra, es necesario que la mente y el corazón de los hombres, de
una gran masa de hombres. Estén abiertos a la realidad de su
existencia.
Si en los hombres existe la duda, la incredulidad o incluso la mofa
hacia las Legiones Celestes, ¡cómo pueden estas criaturas
penetrar en nuestra vida diaria!
Los Ángeles Sanadores, por ejemplo, están parados delante de los
lugares donde los humanos sufren, pero son inoperantes junto a
las camas de los enfermos en las salas de los hospitales. Podrían
hacer grandes cosas, podrían verter sobre nosotros el don de la
curación, del cual son portadores, dispensar consuelo y salud,
pero son poquitísimos los hombres que invocan su ayuda,
haciendo inútil y desesperada su presencia.
Es necesario establecer un sólido puente entre los Ángeles y los
hombres, pero a esta construcción deben colaborar todos.
Este trabajo ha sido iniciado con La Nueva Era y ya se empiezan a
entrever los primeros excitantes frutos. Inesperadamente desde
las fuentes más diversas, no necesariamente de origen cristiano
(¡al revés!) se ha comenzado a hablar de Ángeles.
El tema del Ángel ha entrado en las nuevas composiciones
musicales, en el arte, en la meditación; está insinuándose con
extrema dulzura y persistencia en el pensamiento y en la filosofía
de nuestros días. Incluso la publicidad utiliza imágenes angélicas
para promocionar sus productos…. Estas son solamente las
primicias de un movimiento aún mucho más vasto que andarán
desarrollándose en los años venideros.
Todos somos los constructores de la Nueva Era. Con firmeza y
tenacidad, pero con absoluta libertad, estamos llamando a aportar
nuestra contribución de “ladrillos” hacia aquel puente que guiará a
los Ángeles hacia nosotros.
Sobre la próxima venida de los Ángeles no hay muchos textos en
circulación, y los pocos o no están traducidos a nuestra idioma o,
como ocurre con frecuencia, a las temáticas que traen esperanza
al corazón del hombre, los libros son difíciles de encontrar pues
han sido publicados por pequeños editores de buena voluntad, que
quedan fuera de la difusión comercial de la distribución.
Uno de los textos más interesantes, aunque no de fácil lectura, es
“la Exteriorización de la Jerarquía”. Es uno de los muchos libros
que el Maestro Tibetano D.K. canalizó por medio de Alice Bailey en
el transcurso de más de 50 años, a comienzos del siglo.
Considerando que también este texto es difícil de encontrar, cito
textualmente algunos de los párrafos más significativos:
“Podría ser interesante hacer notar que cuando venga Aquel que
los Ángeles y los hombres esperan y cuyo trabajo consiste en
inaugurar la Nueva Era, completando así lo que inició en Palestina
dos mis años ha, traerá consigo algunos de los Grandes Ángeles
así como también algunos Maestros.
“Los Ángeles siempre han estado activos en la historia bíblica y
entrarán de nuevo en la vida de los seres humanos con mayor
poder que el que tuvieron en los últimos tiempos.
“Se les ha enviado un llamamiento a fin de que se avecinen de
nuevo a la humanidad, y con sus vibraciones más elevadas y con
su superior conocimiento, unan sus fuerzas a la del Cristo y sus
discípulos para ayudar a la raza.
“Por ejemplo, deberán comunicar muchas cosas en relación al
color y al sonido, y al efecto de estas dos fuerzas sobre los
cuerpos etéreos de los hombres, de los animales y de las flores.
Cuando todo esto que Ellos enseñen sea aprendido por la raza, los
males físicos y las enfermedades serán eliminados.
“El grupo de Ángeles o Devas violeta que operan sobre los cuatro
niveles etéreos, será particularmente activo…. Estos cuatro
grupos de Ángeles son un conjunto de servidores consagrados al
servicio de Cristo y su trabajo consiste en entrar en contacto con
los hombres para instruirlos”.
El texto continúa con la indicación de los argumentos específicos
mediante los cuales ocurrirá el adoctrinamiento, o sea:
“1) Enseñaremos a la humanidad a ver etéricamente y lo hará
elevando la vibración humana con la interacción de la suya”.
En otras palabras, nos elevarán un escalón haciéndonos un poco
menos materiales y un poco más semejantes a ellos. Este empuje
cualitativo de nuestro modo de ser, nos permitirá adquirir la así
llamada “visión etérica”, aquella que hoy definimos con muy
rudimentaria aproximación como “clarividencia”; pero será algo
mucho más refinado.
“2) Darán instrucciones sobre el efecto de los colores en la
curación de las enfermedades y en particular de la eficacia de la
luz violeta en aliviar los males humanos y en curar las
enfermedades del plano físico, que tienen origen en el cuerpo
etérico.
“3) Los mismos pensadores materialistas (los científicos, n.d.a.)
demostrarán que el mundo del súper consciente existe, y que es
posible conocer a los Ángeles y a los hombres que no están
encarnados físicamente y no poseen un cuerpo físico, y que se
pueden entrar en contacto con ellos.
“4) Instruirán a los seres humanos en el conocimiento de la física
suprahumana, de modo que el peso pueda ser transmutado, el
movimiento será más rápido, la velocidad será acompañada por la
ausencia de rumor de fricción, eliminado así la fatiga.
“En el dominio humano de los niveles etéreos reside la superación
de la fatiga y el poder de trascender el tiempo”.
Debemos precisar que estas líneas fueron escritas en 1919 cuando
Einstein y su teoría de la relatividad estaban todavía lejanos en el
tiempo y el espacio…
Debemos tener presente que quien dictaba esas palabras a Alice
Bailey no era un común mortal, era uno de los Maestros de la
Jerarquía, con pleno conocimiento del Plano Evolutivo de la
humanidad.
Releído hoy, este mensaje parece preanunciar el descubrimiento
de una nueva fuente de energía con posibilidad de intervenir sobre
la fuerza de la gravedad, y consecuentemente, de aligerar la
fricción, el ruido y la fatiga. Por ahora, un descubrimiento de este
género parece lejano y sin embargo, es muy posible…
Incluso habiendo comprendido (después de Einstein) que tempo y
espacio son relativos al punto del que son observados, aparece
muy sorprendente el concepto de que en los niveles etéreos
humanos resida la posibilidad de trascender el tiempo.
Enseñarán a la humanidad el modo de nutrir correctamente el
cuerpo y de extraer el nutriente necesario del etéreo circundante.
El hombre concentrará la tención sobre el cuerpo etérico, y el
funcionamiento y la salud del cuerpo físico serán cada vez más
automáticos”.
Indudablemente, con este salto cualitativo, también la cadena
alimenticia será modificada. El actual ciclo se basa sobre una
cruel y sanguinaria ley de sacrificio de un reino en relación con el
otro.
No será ya necesario matar a otros seres, bien sean animales,
vegetales o minerales para alimentarse. Esto llevará a una notable
mejoría del campo etérico en el que la humanidad deberá vivir,
pues el grito de dolor que se eleva al cielo desde los mataderos,
de los caladeros de pesca, pero también desde las minas, de las
plantaciones y de los huertos domésticos, continúa resonando
ininterrumpidamente, y viene absorbido por cada cosa animada o
inanimada comunicándole ese sufrimiento.
Nuestro planeta no es un inerte amasijo de minerales que rueda en
el espacio, sino una criatura viva con un “corazón” etérico
pulsante y sensible. Los sufrimientos inflingidos a uno de los
reinos vivientes: mineral, vegetal, animal o humano, se comunica
instantáneamente en el etéreo cósmico circunstante, y vuelve a
calar, y por tanto a hacer sufrir, todas las cosas, puesto que todo
es Uno.
“Con el crecimiento de la sensibilidad de los hombres en los
próximos años, la facultad telepática de los hombres y su
capacidad de responder a la inspiración interior se desarrollarán y
manifestarán cada vez más. Con el desarrollo de la telepatía
intuitiva, y con la creciente comprensión del poder del color y del
sonido, se entrará en contacto con el trabajo de Cristo y de los
Grandes Seres, y se entenderá… la fecha está al caer… “
EL ÁNGEL DE LA TIERRA
Cada vez son más lo que cobran conciencia de la “hipótesis de
Gaia”, formulada por primera vez en 1979 en el libro “Gaia: una
nueva perspectiva de la vida en la Tierra”. En ella Lovelock
resucitaba la idea sostenida desde siempre por los pueblos
antiguos e indígenas del planeta: que nuestro planeta es un ser
viviente, una vasta inteligencia que se regula a sí misma. Todo lo
que vive en él y dentro de él es una parte de su ser. Lovelock la
llamó Gaia, como los antiguos griegos a la Diosa Madre de toda la
vida terrestre.
Cuando más se piensa en la Hipótesis de Gaia, más lógica y obvia
es. La Tierra está viva, sí. Es la progenitora de todos nosotros. Y
así como cada uno tiene su Ángel de la guarda, su Ángel
acompañante, así lo tiene la Tierra.
Así como nuestro planeta tiene un millar de nombres (Tierra, Gea,
Herat son sólo unos pocos), así también el Ángel de la Tierra tiene
muchos nombres, todos ellos desconocidos, pero a punto de ser
descubiertos.
Por encima de los principados hay muchas órdenes de Ángeles.
Por ejemplo, el Ángel de la Tierra es un trono. Todos los planetas
tienen guardianes de este orden, pues en cierto sentido, cada
mundo es un asiento para el Creador y eso es lo que reflejan estos
seres angélicos.
Si trataras de visualizar el cuerpo del Ángel de la Tierra, verías
quizás un vasto cinturón de luz que cubre toda la órbita de nuestro
planeta: una forma elíptica, de novecientos cincuenta y dos
millones de kilómetros de longitud. La Tierra tarda un año en dar
la vuelta al sol dentro del cuerpo de este ser. Cuando nos
vinculamos con este Ángel experimentamos una unidad de tiempo
y espacio.
En este momento, nuestra tarea primordial es la curación de la
tierra. Ella sabe curarse sola, sin duda; lo que debemos hacer es
sintonizar con nuestra Madre Gaia y el Ángel de la Tierra para
averiguar cuál es la acción adecuada para la curación en cualquier
momento dado. Cuando se ejecuta el ejercicio correspondiente, no
sólo envías energía curativa al planeta, sino que haces saber a los
espíritus de la naturaleza y a los Ángeles que estás lista para
trabajar en armonía con todos ellos.
Hacer esto en grupo con otros es un paso importante para la
curación de nuestro querido planeta. Si conoces a otros que estén
dialogando con sus Ángeles, comenzarás a sentir cómo se
profundiza y expande la energía colectiva del grupo.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 21
La Culpa
¿Realmente te has detenido alguna vez a pensar en la palabra
culpa? Culpa significa responsabilidad por un error y crítica por
hacer mal. La culpa es un peso pesado con el que nos rodeamos
cuando no podemos cambiar el pasado que nos acecha. Si nos
culpamos por algo que sucedió en el pasado vamos a comenzar a
permitir que surja en nuestra vida una predisposición al perdón y
al olvido.
Quedarse aferrado al pasado nos impide seguir adelante en el
camino hacia una vida feliz y espiritual. El pasado sólo permanece
vivo en la mente, y quizás ni siquiera tengamos un recuerdo
exacto de lo que sucedió.
Vamos a tomar una hoja de papel, convocamos a los Ángeles y
hacemos una lista de todos los asuntos inconclusos. Los Ángeles
querrán que comencemos a darles un tono más leve a las
percepciones sobre el pasado, por lo que tendremos que empezar
a pensar en el humor.
Probablemente algunos recuerdos del pasado no sean para nada
graciosos, pero puedo asegurarle que pueden perder mucho del
peso con que nos agobian la vida. El humor sana, y los Ángeles lo
utilizan con mucha frecuencia.
Entonces, después de hacer una lista de las personas con las que
tenemos asuntos inconclusos, debido a nuestra testarudez o a la
de ellas, busquemos el humor. Los Ángeles nos ayudarán. Te
garantizo que si se trata de una situación seria, relacionada con el
falso orgullo, no le faltará humor.
Cuando nos sucede algo doloroso, busquemos el crecimiento. Lo
doloroso puede ser el mayor acelerador del crecimiento que se
conozca. En este punto, después de haber hecho la lista, la idea
principal de los Ángeles es que cultivemos el estar dispuestos a
alivianar y prepararnos para liberar el pasado, cambiando la
percepción que tenemos sobre él.
La esencia de esta práctica consiste en la predisposición a
tomarnos con más liviandad liberanCLASE 29 ÁNGELES DE LA
NATURALEZA
Son los Devas elementales o espíritus de la Naturaleza, las
pequeñas criaturas que la fantasía del hombre ha clasificado como
gnomos, elfos, silfos, hadas, ondinas, dríadas o criaturas del
fuego. Especificación según G. Hodson:
Gnomo: “Gnomo” es un título genérico de los espíritus naturales
del elemento tierra. Vive normalmente dentro del doble etérico de
la tierra; es por lo común delgado y larguirucho, de apariencia
grotesca, cadavérico, con mandíbulas en forma de farol, y a veces
solitario. Da la impresión de extrema vejez; toda su apariencia y
porte difieren cabalmente de los del hombre actual.
Sus brazos son demasiado largos para nuestro sentido de la
proporción, y como sus piernas, están doblados en las
articulaciones como si se hubiesen endurecido con la edad. Su tez
es muy tosca y áspera, los ojos son pequeños y negros, con un
leve sesgo hacia arriba en los costados.
El gnomo es aparentemente una reliquia de los tiempos de la
antigua Lemuria y, si esto es cierto, puede significar que el tipo es
una representación de la apariencia de la gente de esa época.
El gnomo de la tierra no es un tipo agradable de elemental; los
encontrados en Inglaterra han sido de color muy negro o marrón
turba, y aunque raras veces fui objeto de su hostilidad, su
atmósfera es decididamente desagradable.
Elfos: Los elfos difieren de los demás espíritus naturales
principalmente en que, por lo común, no están vestidos con
reproducción alguna del atuendo humano, y su constitución
corporal consiste en una masa sólida de sustancia etérica,
carente por entero de organización interior.
Los elfos del bosque parecen cubiertos por completo por una piel
ajustada y de una sola pieza, que reluce como si estuviera mojada
y tiene el color de la corteza de haya. Sus manos y pies son
grandes, totalmente desproporcionados respecto del resto de sus
cuerpos. Sus piernas son delgadas y sus orejas rematan en punta,
casi en forma de pera. Sus narices son también puntiagudas y sus
bocas anchas. Dentro de la boca no hay dientes ni estructuras – ni
siquiera lenguas, por lo que puede verse – como si todo fuese de
una pieza de jalea etérica. Una pequeña aura verde los rodea.
Viven de las raíces de una enorme haya. Desaparecen a través de
una hendidura por la que entran como en una cueva, y se hunden
en el suelo hasta fundirse con el doble etérico del árbol.
Los elfos de las playas tienen cabezas de tamaño desmesurados,
rostros de elfos, orejas grandes, cuerpecitos redondos y piernas
cortas y finas que terminan en pies que parecen telarañas. Tienen
una estatura de 7 a 15 cm.; se familiarizan con los seres humanos
y la presencia de éstos de ningún modo los perturba.
Silfos: Son espíritus naturales del aire. Su estatura es más bien
por debajo de la estatura humana, pero son muy humanos en
cuanto a la forma, aunque asexuados.
Se divierten intensamente, en grupos de dos o tres, viajando por el
cielo a gran velocidad. En su júbilo hay cierta fiereza cuando se
llaman unos a los otros; sus gritos resuenan como el silbido del
viento, recordando a las valkirias de la ópera homónima de
Wagner. Sin embargo, esto es una ilusión producida por las fuerzas
que fluyen a través de su auras.
Predominan pálidos matices color rosado y azul-celeste, mientras
en torno a sus cabezas se pervive una luz radiante de muchas
tonalidades.
Los rostros de estas criaturas astro-mentales del aires se parecen
a las extrañamente bellas pero feroces amazonas, fuertes, vitales
y controladas a pesar de su abandono aparentemente indiferente.
Sus movimientos a través del aire son muy rápidos, pues parecen
recorrer distancias entre 16 a 24 Km. en un instante.
Los silfos de las tormentas son oscuros y horribles, de apariencia
muy similar a la de grandes murciélagos que se desplazan con
rapidez. Se proyecta hacia atrás y hacia delante por el valle de
Wythburn; a veces siguen muy de cerca la conformación de la
colinas. Parecen estar en un estado de gran excitación y dan la
impresión de intensificar las condiciones eléctricas y magnéticas
características de una tormenta.
Sus rostros son humanos y plenamente formados, aunque su
expresión es claramente desagradable. Profieren un ruido extraño,
como un chillido, y ocasionalmente te lanzan verticalmente hacia
arriba, traspasan las nubes y reaparecen por encima de éstas.
Transcribiré un comentario hecho por G. Hodson en su libro Reino
de los Dioses, sobre la Gran Tormenta de Londres del 10 de Julio
de 1923:
“Indescriptiblemente demoníacos y terroríficos son los seres que,
en lo alto de las regiones aéreas, se ven regocijándose con la furia
de la tormenta cuando los mellados destellos del relámpago y el
ensordecedor rugido del trueno prosiguen hora tras hora durante
la noche. Su apariencia es algo parecida a la del murciélagos
gigantescos. Sus cuerpos son de forma humana, pero no es un
espíritu humano el que brilla a través de esos ojos grandes,
rasgados hacia arriba. Su color es oscuro como la noche, roja y
flamígera el aura que los rodea, dividiéndose en dos enormes alas
detrás de la forma central. El “cabello” corre hacia atrás, desde la
cabeza, como lenguas de fuego. Miles de seres, de quienes ésta es
solo una deficiente descripción se regocijan con la potencia de la
tormenta. El choque de las fuerzas poderosas produce en ellos una
intensa exaltación de la conciencia a media que se elevan, se
mecen, se proyectan, giran y se lanzan con velocidad,
intensificando aparentemente las fuerzas de la tormenta que
parecen corporizarse en ellos.
“Detrás y encima de ellos, en el corazón mismo de la tormenta,
hay uno junto al cual los elementales de la tormenta y la
desintegración no son sino murciélagos que revolotean. Allí, en
medio de todo eso, se verá uno de los grandes Devas de los
elementos, de forma humana, pero de belleza, majestuosidad y
energía como la de un excelso superhombre. El conocimiento de
esta presencia inspiró valor y calma cuando, precisamente antes
que un relámpago hendiese los cielo con una cinta de fuego, uno
de los seres oscuros pareció lanzarse con violencia hacia abajo, y
por un instante mecerse amenazadoramente, muy cerca, encima
de nosotros. Los ojos funestos, que brillaban con frenesí, estaban
fijos en la tierra abajo. Por una fracción de segundo se conmovió
la conciencia detrás de esos ojos, produciendo una sensación de
vértigo y terror tales como nunca los experimenté desde los días y
las noches de la Primera Guerra Mundial.
“Sometido a esta prueba, comprendí el valor de mis experiencia
bélicas, pues automáticamente la voluntad venció al miedo y
aquietó el temblor del cuerpo, producido por la visión y el
ensordecedor estampido del trueno con que se acompañaba.
Luego, el oscuro espíritu de la tormenta se alejó velozmente,
prorrumpiendo en su peculiar grito extraño, exultante, que no era
de esta Tierra y resultaba continuamente audible a través de la
tempestad.
“En medio de todo este alboroto había un equilibrio calmo e
inconmovible, un poder reconocido, incluso por estas legiones
indómitas. No podrían ir más allá de cierto límite, pues siempre
estarían controladas por la voluntad del Señor de la Tormenta,
supremo gobernante de las fuerzas elementales”.
Las Hadas: Son de apariencia claramente femenina, y visten con
colores blanco y rosa muy pálido, un material refulgente de
textura excesivamente sutil. Les llega hasta la cintura y brilla
como una madreperla. Las alas aúricas, cuando se materializan
etéricamente, son pequeñas y ovaladas.
En una ocasión, mientras estudiaba la vida de los espíritus
naturales en la campiña de Lancashire, escribe G. Hodson, un algo
avanzado espíritu natural del aire, asociado con el reino vegetal,
me proporcionó una interesante exhibición de la encantadora
influencia que pueden ejercer ciertas clases de hadas sobre quien
se aproxima a su dominio. Mi constancia de la experiencia dice lo
siguiente:
Un hada bella y altamente evolucionada está asociada con un seto
de zarzas en el que florecen profusamente rosas silvestres. Es de
carácter especialmente atractivo, y su estatura, de unos 1,219 m.
Viste un leve atuendo fluido, transparente, sutil y áurico, y nos
contenla con la más amistosa de las sonrisas. Su aura es
destacadamente vital y parece una nube de matices muy suaves
pero radiantes, a través de los cuales emanan y destellan dardos
de luz encandilante. Los colores incluyen el rosa pálido, suave y
luminoso, el verde pálido, el color lavanda y el azul nebuloso, a
través de todos los cuales se proyectan brillantes danzas
luminosas. Se halla en un estado de exaltada felicidad.
Como experimento, cedí en parte al hechizo que deliberadamente
ejerció sobre mí y al seductor llamado con que me invitó, o mejor
dicho, incluso me desafió, a abandonar el mundo de los hombres y
compartir con ella, y con otras de su especie que se mecían en las
cercanías, la irresponsable alegría del Reino de las Hadas. Durante
un lapso, casi inconsciente del cuerpo, pero siempre lo
suficientemente despierto en él como para retornar a voluntad,
experimenté en alguna medida la radiante felicidad, jubilosa y
despreocupada, que parece ser el estado permanente de todos los
que moran en el mundo “feérico”. Un contacto muy estrecho
implica peligro, pues requiere un decidido esfuerzo abandonar y
volver a tomar una vez más la carga – tal como entonces me
pareció – de la existencia física.
Las Ondinas: La ondina pertenece al elemento sutil del agua y,
hasta donde se sabe, jamás se halla muy alejada de océanos,
lagos, ríos y cascadas. Tiene forma claramente femenina, está
siempre desnuda, por lo común carece de alas y sólo en raras
ocasiones lleva alguna clase de adorno. Su forma, diminuta o de
estatura humana, es arrebatadoramente bella, y sus movimientos
están llenos de gracia. La cascada es uno de sus lugares favoritos
y allí se la verá divertirse, a menudo con un grupo de espíritus del
agua, disfrutando al máximo las fuerzas magnéticas de la
cascada.
Aparentemente, hay períodos durante los cuales la ondina se
retira de la vida intensa y externa en la que se la encuentra con
más frecuencia, y halla cierta calma y reposo en los abismos
silenciosos y fríos debajo de las cascadas o en las extensiones
más tranquilas de los ríos, al igual que en los lagos. Esta vida
pacífica debajo de las aguas está en marcado contraste con la
actividad y júbilo intensos que manifiesta en medio de las aguas
que caen y de la espuma iluminada por el Sol.
Las Driadas: Nombre que se le da a las ninfas de los bosques y de
los árboles. Las contrapartes mentales-emocionales de los
bosques están llenas, a menudo, de interés y belleza
arrebatadoras. Las fuerzas vitales del reino vegetal y de otras
emanaciones de los árboles, particularmente de los más grandes,
llenan la atmósfera con finas radiaciones en medio de las cuales
juegan los espíritus naturales de los árboles y viven y se mueven
los Ángeles.
Estos últimos a veces dan la impresión de un estado de conciencia
más bien onírico y de ser expresiones de la vida del árbol,
unificada con el espíritu que anima a toda la vegetación. Se
funden en los árboles y emergen de éstos, se deslizan alrededor
del bosque más bien como doncellas altas, algo tímidas, delgadas,
graciosas y vestidas con diáfanos atavíos de muchos verdes
matices.
Los Ángeles más avanzados de los árboles, los asociados con
árboles muy viejos y grandes, revelan una claridad más humana de
perspectiva y poder mentales. Su visión puede ser aguda y
penetrante cuando presta atención a quien entra en su reno
siendo capaz de verlos y comunicarse con ellos. No obstante, en
su caso también se recibe la impresión de una íntima fusión de su
vida y consciencia con la del árbol al que animan, y a cuya
evolución ayudan.
Las Salamandras: Puesto que, como su elemento es relativamente
amorfo, los espíritus naturales del fuego carecen de forma fija, y
describirlos es algo difícil de lograr y documentar. Sugieren una
forma humana subyacente, extremidades y “cabello” constituido
por corrientes de ardiente energía proyectada, que sólo en raras
ocasiones se acomodan en forma y posición a la estructura
humana.
Sin embargo, cuando el rostro no está velado por las llamas
áuricas, es de apariencia claramente humana. Su expresión es
absolutamente no humana, mientras que los ojos rasgados hacia
arriba parecen estar iluminados con una especie de impío deleite
en el poder destructor de su elemento. De cara triangular, el
mentó y las orejas son puntiagudos, y la cabeza está rodeada y
delineada por llamitas titilantes, color rojo-anaranjado, a través de
las cuales lanzan centellantes lenguas de fuego.
Las salamandras varían de altura de 0,610 a 0,914 m. hasta los
grandes colosos del poder ígneo que son los Señores del Fuego
asociados con el Sol.
Cada uno de estos Ángeles de la naturaleza custodia, vive y
trabaja en el elemento que le es propio, sea en la tierra, en el
fuego, aire o agua. Viven en simbiosis con flores, piedras, nubes o
cursos de agua. Regulan el clima, los elementos y el crecimiento
de los vegetales.
Cuando el hombre aprenda a contactarlos, obtendrá el máximo de
la Naturaleza, con equilibrio, sin usar violencia a ningún reino,
cancelando de su memoria pesticidas, insecticidas y afines, que
solamente son portadores de muerte.
EL ÁNGEL LA GRATITUD
La gratitud es una cuestión esencial en el crecimiento espiritual.
La gratitud no es sólo la virtud que nos hace agradecer a los
demás sus dones, sino que sobre todo es la capacidad de conectar
con la Gracia del Espíritu Santo.
La mejor manera de darle las gracias a Dios por la vida, es vivirla
plenamente, sin separatividad, sabiéndonos completos y unidos a
los demás.
Dar las gracias no es un acto de cortesía, es un verdadero acto de
magia que todos podemos incorporar a nuestras vidas.
Cuando quieras conseguir algo de alguien, sólo tienes que darle
las gracias. En el peor de los casos lo desorientarás.
Una buena costumbre es siempre darle las gracias al Ángel
guardián de las personas con las que tienes que negociar, antes
de iniciar la negociación.
Te propongo que:
Imagínate sentado frente a una suave corriente de agua que fluye
tranquilamente a tu lado.
Siente el calor del sol sobre tu rostro, que te penetra y produce
una sensación de felicidad.
Empiezas a sentirte relajada por el sonido producido por la
corriente y a identificarte con ella.
Imagina que el agua corre a través de tu propio cuerpo, que lo
limpia, que purifica tu mente.
El agua, el sol, el cielo, todo es expresión de un Ángel que te da
las gracias porque estás viva. Identifícate con él y dale también tú
las gracias a toda la creación por la vida que fluye a través de ti,
que te pertenece y a la cual perteneces.
EL ÁNGEL DE LA VOLUNTAD
Analicemos por un instante la palabra voluntad. Hablamos del libre
albedrío y de la voluntad de Dios sin comprender que son una la
misma cosa. El libre albedrío es nuestra posibilidad de utilizar
libremente la voluntad de Dios, la cual se encuentra concentrada
en nuestra divina conciencia.
Esto significa que la guía de nuestra intuición, nuestras
verdaderas aspiraciones y nuestras intenciones más amorosas son
representaciones de la voluntad de nuestro Yo Superior, y que el
hecho de aceptar en nuestra vida cualquier cosa que esté por
debajo de ese nivel superior significa renegar de esa voluntad.
Los Ángeles, los seres más libres de la Creación, están
supeditados a la voluntad de Dios.
Si a menudo las cosas no ocurren como quisiéramos, aunque sí se
lo hayamos pedido a nuestros Ángeles, no tengamos la menor
duda de que ellos están haciendo lo mejor para nosotros, pues
tienen en cuenta la voluntad de Dios, que se halla enfocada en la
esencia de las cosas, mientras que la nuestra sólo tiene en cuenta
las apariencias.
El Ángel de la Voluntad puede ayudarte a discriminar tu verdadera
y profunda voluntad de los deseos de otras personas que puedan
influir sobre vos.
También te ilumina para que aprendes a poner energía en las
cosas que realmente merecen tu atención para tu desarrollo y
evolución.
El Ángel de la Voluntad afirma que jurar o prometer es un acto a
favor de algo que nosotros queremos tener dentro nuestro. Todo lo
que prometemos sabemos que se encuentra en nuestro interior.
Pero por alguna traba o por alguna inhibición o bloqueo no
queremos manifestar a los demás esa promesa.
Quiere decir que cuando se jura o se promete algo y no se realiza
es porque no se quiere ya que la voluntad verdadera viene de la
creación suprema, la voluntad pequeña viene de cada uno. Si
tienes el corazón cerrado podrá prometer tu boca abierta.
Te propongo que:
Siéntate o tiéndete en una posición que te resulte cómoda y en la
que te sientas bien. Poco a poco cierra los ojos y respira
profundamente intentando mantener tu mente en blanco.
Imagina que estás sentada bajo una luz cálida y poderosa. Siente
cómo todo tu ser absorbe esta luz y tu voluntad se funde con ella.
Pídele al Ángel de la Voluntad que se manifieste en los diversos
aspectos de tu vida, e invítalo a intervenir en tus decisiones y a
compartir contigo su fuerza y su calor.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 22
Jardín Mental
Una forma de incorporar programas positivos consiste en
visualizar la vida como un jardín. Hay vidas tan hermosas como los
jardines ingleses, combinados todos los colores como una pintura
impresionista. Otros jardines de vida pueden estar llenos de flores
silvestres, con árboles altos que representan la fuerza en una
zona. Otros pueden estar muy bien arreglados y en un perfecto
orden, lo que no invita a que los niños jueguen en él ni a que
alguien arranque un pimpollo.
Lamentablemente, hay vidas que parecen jardines desarreglados,
con malezas, plantas secas y árboles caídos; pero ni siquiera en
este caso conviene desesperarse, puesto que un jardín siempre
tiene la posibilidad de ser vuelto a plantar y desmalezar.
Pensemos en nuestro propio jardín. Si nos parece bien, podemos
tomar una hoja de papel y dibujarlo. Utilicemos la imaginación y
pasemos un buen momento. Los proyectos nuevos pueden
aparecer como retoños; un árbol puede representar la familia
propia, un rosal, el amor y el romance; las viñas florecidas pueden
ser los amigos y así sucesivamente.
Ahora después de haber visualizado claramente el jardín mental,
vamos a convertirnos en jardineros y a observar qué hace falta
hacer. Quizás hay una zona que creció en exceso y precisa un
recorte, o hay maleas que hace falta eliminar para poder sembrar
nuevas semillas. Si el jardín luce bien, vamos a pensar en cuáles
son las zonas que quisiéramos cosechar.
Pensemos en cómo fomentar el crecimiento saludable
(fertilizantes), y guardémoslo en la memoria. Pensemos en cuáles
son los frutos de lustra labor que pueden estar listos para se
cosechados. Si el jardín creció en exceso y parece fuera de
control, vamos a tener que desmalezar y cultivar.
Cualquiera sea el estado del jardín, vamos a dejar espacio para
plantar semillas nuevas y lugar donde los Ángeles pueden jugar.
Quizás ellos quieran presentarnos una nueva variedad de flores o
frutas, pero necesitan el espacio.
Ahora vamos a hacer una relajación profunda y vamos a visualizar
el jardín mental. Pensemos en las semillas que quisiéramos
sembrar y visualicemos cómo serán cuando crezcan y florezcan.
Vamos a limpiar un espacio para permitir que los Ángeles ingresen
a nuestra mente y siembren la semilla. Les pedimos a los Ángeles
que cuiden los retoños y que les permitan crecer con fuerza y
salud. Les pedimos también que nos esclarezcan sobre la forma de
hacer que el jardín crezca. Les preguntamos si hay semillas
escondidas, o si una semilla puede llegar a convertirse en una
hermosa flor silvestre. ¿Hay ramas en el camino? ¿Hay plantas que
se superponen entre sí?
Después de haber visualizado y disfrutado del jardín durante un
rato, nos quedaos en estado de relajación y tranquilizamos la
mente. Ahora vamos a pedirle a los Ángeles algunos pensamientos
simiente. Los pensamientos simiente son ideas que podemos
seleccionar para que crezcan en el futuro, y precisan tiempo para
germinar en nuestra mente mediante la meditación.
Un pensamiento simiente puede significar el comienzo de un
proyecto importante que iniciaremos en algún momento de la vida,
o puede ser una idea con la que juguemos en las meditaciones
durante años hasta que se desarrolla y toma la forma de una
convicción o un concepto. Recordemos que somos los jardineros,
y que, con los Ángeles de compañía, podemos hacer que nuestro
jardín sea tan grande y hermoso como lo soñamos.
CLASE 30 EL ÁNGEL EN NOSOTROS
Por Alexiis
¿Es posible hablar de Ángeles desde el punto de vista psicológico?
¿Se puede pensar en un “encuentro” a nivel psíquico con las
criaturas angelicales a las cuales, según tantas tradiciones
religiosas, hemos sido confiados? ¿Es posible adentrarnos tanto
en nosotros mismos como para llegar a encontrar esta figura de
maestro y consejero, y luego llevar sus enseñanzas a la superficie,
a la luz de la conciencia? Aparentemente sí. Por lo menos algunas
veces.
En cada uno de nosotros hay otro que no conocemos. Él os habla a
través del sueño y nos dice de en qué nos ve distintos de cómo
nosotros nos vemos. Si nosotros nos encontramos en una
situación insoluble, este desconocido puede darnos un poco de
luz, de una manera que sirve para modificar nuestro
comportamiento – justamente el que nos ha llevado a esa difícil
situación.
Tenemos que tratar de entrar en contacto con ese guía interno de
dos millones de años que vive en todos nosotros. En general, la
mayor parte de nuestras dificultades dependen de que hemos
perdido el contacto con nuestros instintos, con la antiquísima y no
olvidada sabiduría que se encuentra almacenada en cada uno de
nosotros.
Nos preguntamos qué son los “Ángeles custodios”? ¿Existen
realmente?
El término ?ángel custodio” es un concepto vago pero también
positivo. Sí, los Ángeles custodios existen. Se trata de maestros y
consejeros, de formas de energía que rodean a cada hombre y que
se han dirigido a él por varios motivos. Algunos de estos seres
espirituales se ocupan de la evolución y las capacidades
cognoscitivas del hombre, otros lo sostienen en las crisis y en los
peligros. Pero sólo salvan al hombre de los peligros si éste es el
deseo del Padre. Otros más se ocupan de las posibilidades
concretas que se le ofrecen al hombre a lo largo de su existencia.
No debe olvidarse que cada uno de estos maestros ya ha
alcanzado el nivel de un ser espiritual. Esto significa que ya ha
experimentado una cantidad de procesos educativos mayores que
los de la persona que guía y acompaña. De alguna manera estos
maestros son también protectores, sin embargo no intervienen
directamente en los hechos, como se podría pensar al reflexionar
sobre la figura del Ángel Custodio, tal como se la entiende
tradicionalmente.
Una intervención directa significaría una interferencia en el libre
albedrío del hombre. Estos seres están a disposición como
maestros, consejeros y guías, si se los invoca, tanto a través de la
meditación como por medio de la oración. Esta es una función
específica.
El término ‘Ángel’ es una definición de estos maestros; fue
introducido hace siglos pro los cristianos para subrayar de manera
precisa la espiritualidad de estos seres. Sin embargo, dicho
término no se corresponde totalmente con los hechos, ya que los
maestros espirituales de los hombres no tienen para nada las alas
que se les atribuyen. Son espíritus individuales que actúan en el
plano etéreo.
En todo el Universo las cosas animadas están acompañadas y
guiadas por maestros, porque el Padre, en su infinita sabiduría,
puso junto a cada ser viviente a quienes pueden guiarlo y
sostenerlo. Estos son los maestros. En la religión cristiana se
llaman “Ángeles”. Ellos existen y están a disposición de todos,
para guiarlos en las horas de necesidad, en la meditación y en la
oración. Naturalmente dentro de los límites en que no se interfiere
con el libre albedrío y el karma del hombre.
Muchas veces estos maestros se nos presentan en nuestros
sueños y representan una inteligencia superior a la que tenemos
en estado de vigilia y poco a poco podemos llegar a comprender y
aprender de los mensajes que nos hacen llegar.
En el Universo visible, cada partícula de materia creada está
gobernada por una inteligencia. Desde el más pequeño átomo al
sol más esplendoroso, hay un orden pre establecido y hay una
inteligencia consciente que lo controla a fin de que cada cosa se
desarrolle según el plan pre establecido.
En un Universo tan inmenso nada se mueve de modo casual. Una
Ley de absoluta perfección y armonía rige el movimiento, y el
movimiento es vida.
La circulación de la sangre en el cuerpo humano, sigue un ciclo
perfecto, igual en la cadencia y en el “modelo” al ciclo de las
mareas, a las fases lunares, al soplar de las brisas. Cada cosa
sigue su propio orden. Cada célula “sabe” exactamente cómo debe
comportarse, cada planeta “conoce” cuál es su elíptica y su órbita
en el ámbito de la galaxia a la que pertenece.
Los pájaros construyen los nidos con arquitectura admirable, las
plantas alternar los brotes, flores, frutos y casi sin cometer
errores, en un perfecto equilibrio de conocimiento y belleza.
¿Dónde han aprendido el arte de crear colores, perfumes y
sabores? ¿Qué calendario interno hace abrir o cerrar las corolas y
caer las hojas o las semillas?
En el Universo todo es orden, equilibrio y armonía y sobre todo,
concienciación. Hasta la más invisible partícula subatómica sabe
exactamente sobre qué orbita rodar y cómo agregarse. ¿De dónde
llega toda esta conciencia? ¿Quién la infunde en la materia?
Ni siquiera queremos tomar en consideración la idea materialista
de que la vida en la Tierra se haya autocreado. La ciencia afirma
que la vida ha tenido origen sobre el planeta por una serie
increíble de coincidencias; presión, temperatura, un fortuito cóctel
de proteína y aminoácidos inmersos en la justa dosis de humedad,
radiaciones, etc.
Científicamente para la materia puede ser correcto. Sólo que falta
un elemento “insignificante”: la chispa divina.
El equilibrio es una virtud indispensable si queremos examinar las
cosas a nuestro alrededor. Equilibrio en no aceptar por oro de ley
cualquier rareza espiritual, religiosa o esotérica, y también
equilibrio en no rechazar, a priori, un argumento porque nos
parezca irracional o inexplicable.
Hoy es más necesario que nunca trazar aquel mágico, pero aún
lejano puente entre la ciencia materialista y el espíritu posibilista,
solamente entonces se aclarará el misterio y la mirada del hombre
podrá desplegarse sobre dos mundos.
Para comprender cuanto sigue, es necesario dejar de lado, por un
momento, los propios pre conceptos y condicionamientos
científicos. Proba de aceptar la idea de que en el universo, todas y
cada una de las partículas de materia creada son guiadas en su
destino y en su función por una inteligencia. A su vez, esta
inteligencia singular está guiada por una inteligencia mayor y ésta
por otra mayor todavía, etc. Es como un inmenso juego de cajas
chinas en cuyo vértice, infinitamente lejano, pero siempre
presente, esta Dios.
Pongamos un ejemplo: nuestro cuerpo funciona porque un
complejo conjunto de órganos está en constante movimiento. Que
lo recordemos o no, hagamos lo que hagamos, nuestros pulmones
respiran, el corazón pulsa, el hígado elabora complejas alquimias…
A cada órgano le corresponde una inteligencia que sabe
exactamente cuál es su deber, en qué momento y en qué lugar.
En el caso de descompensaciones de cualquier tipo, todas las
inteligencias colaboran juntas para reparar el daño. Por medio de
los neurotransmisores se manda al cerebro la señal de dolor,
parten los anticuerpos, las endorfinas, etc… o cualquier otro
sistema de intervención urgente interna.
Cada perfecta sincronía y supremos conocimiento, las
inteligencias elementales proveen, por sí solas, a remediar los
daños, naturalmente dentro de ciertos límites. Estas inteligencias
no están controladas por el hombre, se activan
independientemente de su voluntad.
El mismo despliegue de fuerzas reparadoras es connatural en
todos los otros reinos de la naturaleza. Se activa en el cuerpo de
los animales, en la planta cuando se corta una flor, o sobre la roca
que se auto cicatriza después del golpe del pico.
Existen Devas arquetipos de cada especie creada que conservan
el “modelo original”, reconstruyendo, reparando, interviniendo
cada vez que ocurran mutaciones.
NUESTROS CINCO SENTIDOS
La mayor parte de nosotros no ve a los Ángeles como objetos
físicos. Algunos los han visto como campos de luz deslumbrante,
demasiado luminosos para observarlos fijamente. Si realmente ves
un Ángel, éste tomará la forma que tú más desees. Casi todos
nosotros hemos visto pinturas de Ángeles con alas y auras. Si
quieres imaginártelos como seres humanos bellos y alados,
puedes hacerlo. Si un Ángel está destinado a aparecer ante ti,
quieras o no, tomará esa forma. Los Ángeles se han ido
apareciendo a personas a lo largo de la historia, pero es un hecho
poco frecuente y es considerado como un “gran acontecimiento”.
Para conocer a los Ángeles debes modificar con mente abierta, la
premisa “ver para creer” pasando a “saber por intuición”. La
realidad es mucho más de lo que nosotros vemos y oímos. Un
ejemplo sería las trasmisiones que difunde una emisora de radio o
televisión, igualmente invisibles y silenciosas, pero presentes en
todo momento. Vemos los objetos físicamente a través del reflejo
de una banda de frecuencias llamada “luz visible”, pero no veos en
su totalidad el campo magnético tridimensional de luz que nos
rodea, sino que sólo percibimos los rayos de luz que abarcan las
pupilas de nuestros ojos.
Si filtramos selectivamente la información que nos rodea a través
de cada uno de nuestros sentidos, y si ocurren acontecimientos a
nuestro alrededor que no son registrados por nuestra conciencia,
sucede lo siguiente: parte de la realidad que filtramos pertenece a
actos angélicos. Los Ángeles están muy ocupados y se encuentran
en muchos lugares a la vez. Si los pudiéramos ver en seguida nos
invadiría el caos y podríamos enloquecer. Cuando los santos y
místicos oyen voces y ven visiones, la gente se asusta y los
califica de “dementes”.
Las leyendas cuentan que en otros tiempos era fácil ver y hablar
con Ángeles, hadas, duendes, elfos y con otras criaturas mágicas
(quizás sea éste el origen del folklore y de los cuentos de hadas)
los humanos se preocupaban tanto por la magia de estos reinos,
que no prestaban atención al mundo físico. Por razones de
desarrollo y de supervivencia tuvieron que “desconectar” sus
sentidos y dejar de comunicarse con estos seres mágicos.
Cuando “oímos Ángeles”, probablemente son unos coros de voces
cantando en la lejanía. Hay casos de Ángeles que han embellecido
con sus cantos la música que otras personas escuchaban.
También es posible que cuando los Ángeles estén a tu alrededor,
oigas dulces y estremecedoras campanas o repiques.
Los Ángeles a veces desprenden una fragancia que nos cuesta
identificar. Dos de las que más se aprecian son el jazmín y la rosa.
Algunos creen que se hallan protegidos por Ángeles porque en
momentos preciso han sentido un suave roce sobre sus hombros e
incluso una fuerte presencia que hace que busquen a alguien
inexistente a su alrededor.
No te preocupes si no experimentas estas sensaciones mágicas,
imaginativas o físicas hacia los Ángeles, pues ellos no han venido
a interferir en nuestro desarrollo; a veces, algunos de nosotros nos
dejamos llevar por pensamientos mágicos y experiencias místicas.
La actitud más importante a adoptar para atraer a los Ángeles es
la del optimismo, felicidad y amor incondicional.
Los Ángeles rodearán a la persona verdaderamente buena y
afectuosa y le proporcionará aún más amor y felicidad. Si estas
sensaciones las experimentas con rapidez o no, no tiene
importancia. Lo importante es proseguir tu propio camino para dar
con ellos y modificar el lema “ver par creer” del que siempre nos
han hablado.
Los Ángeles son como pensamientos. Los pensamientos no los
podemos ver, pero sabemos que existen. Podemos formular
cuantos pensamientos queramos, no hay límite para ellos. Imagina
por un momento una fuente de la que van brotando pensamientos.
Crea un pensamiento positivo de amor hacia una persona.
Imagínalo viajando como un rayo de luz y curando ala persona en
la cual estas pensando. Este rayo iluminará la mente y el corazón
de este ser. Ahora, esta persona posee un corazón luminoso y
podrá enviar sus efectos beneficiosos a otras personas. La
bendición original ha creado una reacción en cadena de felicidad
que cada vez irá llegando a más personas. Imagina lo que puede
llegar a provocar un pensamiento negativo. No describiré los
eslabones de la cadena pero estoy segura de que tu imaginación
te ayudará a ver lo nocivo que ello puede resultar.
Los pensamientos son reales y poderosos aunque no podamos
verlos, y lo mismo ocurre con los Ángeles. Cada uno de nosotros
tiene su propia “ventana hacia la realidad” y consecuentemente
puede obtener su propia experiencia con Ángeles. Sin embargo,
existe un denominador común: los Ángeles no hacen daño, sino al
contrario, nos ayudan. Todo lo que interfiere en nuestro bienestar
o nos distancia de nuestro Yo Superior y nos llega en forma de
mensajes, experiencias, acontecimientos o pensamientos, no
tiene nada que ver con Ángeles. En su reino sólo se respira
energía positiva y luz de amor rosada. Cuando experimentamos
momentos cumbres de alegría y/o de amor, significa que hemos
conectado con los Ángeles. Los Ángeles no tienen experiencias
cumbres, son experiencias cumbres. (Los Ángeles no sufren los
altibajos que los humanos sufrimos). Los Ángeles nos sirven de
modelo de pensamientos felices y positivos.
EL ÁNGEL DE LA SINCERIDAD
El poder de la mente es inmenso: desintegra. Pero el Poder de la
Verdad es mayor aún; cohesiona e integra.
Cuando mentimos, nos estamos haciendo daño a nosotros mismos
a nivel celular: estamos autodestruyéndonos. Cuando vivimos en
la Verdad, estamos cohesionando nuestro Cuerpo de Luz.
La sinceridad es mucho más que una virtud, es el camino que
conduce a la Verdad. Y es un camino lleno de atajos, que sortea
emboscadas y trampas amparándose en la limpieza del corazón.
Es un camino de lucidez y de valor.
Te propongo que:
Te sientas perfectamente relajada, satisfecha y a gusto contigo
misma, en una posición en la que te encuentres particularmente a
gusto.
Cierra los ojos y no intervengas: deja que acudan pensamientos y
sensaciones, pero no hagas nada ni por que vengan ni por que se
vayan. Acepta lo que venga y deja que se vaya lo que se va.
Invoca al Ángel de la Sinceridad y espera pacientemente a que
acuda.
Si aparece junto a Él el demonio de la mentira, pídele simplemente
que se vaya. Pero no se lo pidas con palabras; te mentiría, diría
que se va, pero simplemente se escondería. Pídeselo con el
corazón y dale las gracias por irse.
Pídele también con el corazón al Ángel de la Sinceridad que entre
a tu vida.
LA PROYECCIÓN DEL PENSAMIENTO
La información que se ofrece concerniente a los medios por los
cuales las fuerzas espirituales y mentales pueden ser invocadas y,
con la cooperación angélica, radiadas sobre el mundo, puede ser
utilizada para bien o para mal.
Todo uso egoísta del poder espiritual es malo. La actividad oculta
para auto beneficio material, con la motivación deliberadamente
escogida de ventajas personales, es magia negra. La calamidad
sigue inevitablemente su práctica.
El empleo de los poderes espirituales y mentales para bienestar de
toda la humanidad, sin pensar en la retribución, es magia blanca y
procura bendiciones al mundo.
La mente y el cerebro humano son poderosas estaciones mentales
de radio. Los pensamientos no sólo modela el carácter de quien
piensa, sino también el de los que reciben la transmisión mental.
La impresión producida por el pensamiento del hombre sobre su
semejante ayuda a formar características individuales y
nacionales, e influye sobre el destino humano y el progreso de la
civilización.
Tan íntima e incesante es esta interacción psíquica, que todos
comparten los logros de cada uno, si bien al mismo tiempo pocos
se disocian totalmente de la responsabilidad por la extendida
fealdad, crueldad y criminalidad que son la maldición de este
planeta. Pues esto último es producto de pensamientos feos,
crueles y criminales.
Las ideas que se proyectarán deberán ser escogidas con gran
cuidado. Sólo pueden transmitirse con seguridad las verdades
incuestionables e inmutables, pues cada verdad tiene detrás y
dentro de sí su propia fuerza espiritual. Cada verdad filosófica es
un poder al igual que una idea. El pensamiento sobre una verdad
hace derivar la energía de esa verdad. La proyección del
pensamiento mediante la afirmación mental y la expresión verbal
de una verdad libera esa energía.
Las ideas escogidas para ser proyectadas deben, por tanto,
suscribir por lo menos tres normas. Deben ser básicamente
veraces, no-compulsivas (enviándoselas sólo como ofrendas) y
totalmente benéficas en su influencia. Además, para que
produzcan máximo efecto, deben ser concebidas y afirmadas
impersonalmente y con completa claridad.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 23
La Sonrisa
Así como un recuerdo en las células puede disparara sentimientos
negativos, un recuerdo también puede ser el disparador de
sentimientos positivos.
La sonrisa es un ejemplo de ello. Sonreímos naturalmente cuando
nos sentimos felices o cuando estamos a punto de reír, de modo
que se estima que el hecho de colocar la boca en posición de
sonrisa dispara una respuesta feliz.
Vamos a utilizar la sonrisa como un borrador de pensamientos
negativos. Cuando surja uno de esos pensamientos, lo haremos
desaparecer con una sonrisa. Permitámonos sentir el proceso de
la sonrisa que borra los sentimientos negativos de la mente, o
visualicemos la sonrisa como un chorro de agua que limpia lo
negativo.
Puedes imaginar también la sonrisa como una luz hermosa que
brilla a través del rostro. Cuando una persona sonríe, parece
hermosa independientemente de sus rasgos físicos; los Ángeles
promueven la belleza y en la tierra y adoran una buena sonrisa. Al
sonreír atraemos la energía angélica.
Sé que hay momentos en los que no tenemos ganas de sonreír y no
soporto que alguien me pida que sonría sin tener en cuenta el
resto de los elementos de la situación. Pero uno puede pedirse a sí
mismo sonreír incluso aunque no tenga ganas de hacerlo, y el
simple hecho de sonreír puede hacernos cambiar de ánimo y de
actitud. En otras palabras, conviene sonreír siempre porque la
sonrisa atrae a los Ángeles, que nos ayudarán a borrar lo negativo
y a transformar la percepción en positiva.
Cuando no sonreímos ni tenemos ganas de hacerlo, tratemos de
identificar la razón. Vamos a mirarnos al espejo y a notar qué nos
dice nuestra expresión. Tal vez estemos cansados y tengamos una
expresión vaga, apática. O tal vez estemos preocupados por algo y
tengamos una expresión angustiada y atormentada. ¿Nos vemos
tristes e infelices? ¿Enojados? ¿Egoístas? ¿Perplejos? Vamos a
observarnos sin juzgar, rastreando la expresión hasta su origen, y
luego comencemos a sonreír. No importa si la sonrisa es genuina o
no; simplemente sonriamos.
Y si se trata de alguien que sonríe todo el tiempo, incluso cuando
se siente mal, que no cambie; que observe qué significa eso, sin
juzgarse de manera negativa.
Conviene recordar algunas cosas respecto de la sonrisa: es difícil
ser rudo o egoísta con alguien que sonríe, así que si sonreímos
más el resto del mundo nos tratará mejor. La sonrisa atrae a los
Ángeles; entonces, si sentimos miedo en una situación la sonrisa
nos brindará más protección. La sonrisa se facilita con la práctica.
Cuando nos invada una sonrisa plena, la felicidad y la paz de los
Ángeles nos rodeará y nos abarcará.
CLASE 31 CONCIENCIA ANGELICAL
CONCIENCIA ANGELICAL
Por Alexiis
Con el comienzo de la Nueva Era , ha llegado el tiempo de iniciar
la colaboración entre los Ángeles y los hombres, a fin de erradicar
de nuestro planeta esta época oscura de masacres, de odio, de
consumismo desenfrenado, que es el resultado de un egoísmo sin
límites, que a todos nos está afectando por igual.
En todo el Planeta, con modalidades diversas, según el diferente
nivel de comprensión humana, los Ángeles hacen resonar en los
planos de la conciencia, la delicada nota de su llamada. En el
estruendo de las metrópolis, en el silencio de los templos, en las
escuelas, en las oficinas, en cualquier lugar donde haya seres
humanos, cada vez más personas entre ellos alcanzan a percibir la
llamada de los hermanos alados.
Muchos captan el mensaje durante el sueño, cuando de cada
ángulo de la Tierra millares de hombres y mujeres son reunidos en
las “Aulas Nocturnas de Aprendizaje”, para ser instruidos
ocultamente. Casi nadie, al despertar, recuerda lo que ha recibido
en la noche, ésta es la regla. Con la mente libre de
condicionamientos o recuerdos, cada uno puede trabajar en el
Plano con sus propios medios, por pequeños o grandes que sean.
La selección en “Clases de Aprendizaje” se efectúa en todo el
planeta entre hombres y mujeres de cualquier edad, desde niños a
ancianos. No se tiene en cuenta ni el nivel de cultura ni la
condición social, sobre todo se examina el aura de los individuos,
eligiendo a los predispuestos para el servicio activo.
Desde lo alto nos observan y nos valoran, casi todos somos útiles
para las inescrutables finalidades de los Maestros. A menudo,
personajes imprevisibles, a los que ningún humano daría crédito,
forman parte activa del Plan, junto con otros que, aparentemente,
nos parecen más predispuestos. El metro de los Maestros no es
ciertamente el de los hombres…
Para que los Ángeles puedan trabajar en nuestra dimensión y
acelerar nuestro crecimiento evolutivo, no hacen falta muchas
cosas; nuestros Hermanos Mayores no ponen condiciones
taxativas. Su mundo es de alegría, serenidad y armonía, las
mismas cosas que querrían instaurar en el nuestro.
Los requisitos fundamentales para colaborar los poseemos todos,
pero uno particularmente facilitará el camino de ellos hacia
nosotros: nuestra serena confianza en la existencia real de Ellos.
Para que esto se realice será necesario mucho tiempo; cuánto,
depende de nosotros. No se buscan héroes sino seres humanos.
Es necesario crear un puente entre las dos dimensiones, y
veremos que una vez iniciada la construcción por nuestra parte,
súbitamente nos los encontramos de frente, sin tener que esperar
a llegar a la mitad del trabajo.
Abrir nuestro corazón y la mente a los Ángeles no comporta gran
dificultad. Es necesario que nos hagamos “inocentes como niños”,
hacer puro nuestro corazón, que nuestros fines estén libres de
segundas intenciones. Es una elección de vida, pero entre las más
sencillas de realizar.
Los Ángeles en principio, no ponen condiciones particulares a su
colaboración. Son espíritus puros, incapaces de pensamientos
negativos, de finalidades ocultas y dañinas, y piden de nosotros la
misma pureza y transparencia.
Quien decida trabajar con Ellos debe olvidarse de sí mismo, debe
hacerse un limpio y desinteresado servidor de la humanidad. Quien
se acerca a los ejércitos celestiales debe hacerse transparente
como el cristal, debe ser un canal limpio por medio del cual la
energía que viene de lo alto, pueda fluir libremente para ser
vertida sobre el género humano que todavía duerme. Ningún
pensamiento egoísta, ningún separatismo o segundas intenciones
deben empañar corazón y mente de quién pretenda trabajar con
Ellos.
Cada uno de nosotros está rodeado por problemas grandes o
pequeños y es justo invocar ayuda para resolver nuestros
problemas, pero no debemos dejarnos cegar por el problema
mismo. Deberíamos tenerla capacidad de dejar fuera el egoísmo y
pedir ayuda también para otros hermanos nuestros,
apesadumbrados también ellos por problemas más grandes que el
nuestro.
Por ejemplo, si una persona sufre por estar enferma, puede
ciertamente pedir a las legiones de Ángeles Sanadores ayuda para
sanar, pero obtendrá infinitamente más alivio si pide ayuda para sí
misma y para las otras personas enfermas como ella. Recibirá
ayuda para sí, pero recibirá también, por reflejo, la ayuda que haya
enviado hacia las personas que sufren.
El objetivo de su plegaria ha sido ensanchado, hecho más puro,
más desinteresado, y por lo tanto imbuido de un amor más grande.
El egoísmo en el pedir para sí ha sido superado por el altruismo
fraterno de pedir también para los otros seres que sufren.
La respuesta angélica será rápida y viva, pues nuestro amor
(desinteresado o no), nuestras intenciones, aún las más ocultas,
son perfectamente visibles en el aura.
Trabajando con los Ángeles, entramos en contacto con grandes
energías sobrehumanas, verdaderas potencias, portadoras de gran
energía, que se ponen en movimiento para acudir a la llamada del
hermano humano.
Los Ángeles están efectivamente entre nosotros, muy cerca,
dispuestos a intervenir a la mínima llamada de ayuda. Saben
acoger cada uno de nuestros más pequeños pensamientos de
gratitud, y de afecto para con ellos. Están con la misma alegría al
lado del sabio que del niño, del iniciado que del lugareño.
Los Ángeles manifiestan que las barreras entre nuestros mundos
están cayendo y que:
“La iniciativa para esta comunión debe provenir de los humanos,
nosotros siempre estamos aquí. Aquellos de ustedes que nos
alcanzan, sienten el toque de la belleza, de la verdad, el asombro y
hasta una sensación de vuelta al hogar. Así sabrán que han
ingresado a nuestra realidad y desearán regresar a ella.
Experimentarán una expansión del espíritu, y se verán renovados.
Nosotros también nos renovamos, porque durante mucho tiempo
ha habido una separación entre nuestros reinos, para detrimento
de ambos.
“No podemos ir a ustedes, pero notamos, reconocemos y
respondemos cuando vienen a nosotros. Su impulso de
reconocimiento de la belleza, de la verdad y la reverencia, por un
breve momento nos unifica. Generalmente esto no perdura; no
tienen el coraje de sus convicciones, ni práctica para permanecer
con nosotros. Decimos: relájense, despréndase de su antiguo
conocimiento, sean como niños y simplemente vengan. No importa
si no nos relacionamos a nivel del lenguaje o el pensamiento.
Sabemos que si la humanidad pudiese sentir nuestros reinos, la
vida en la Tierra cambiaría completamente. Sería lo mejor que
haya hecho el hombre, porque no los retendríamos, pero los
pasaríamos en conciencia al Uno de quien siempre somos
conscientes.
“No pueden traer lastres a nuestro mundo, no pueden venir a
nosotros a menos que sean libres, semejantes a un niño y livianos.
Comparado con la usual lobreguez humana, el nuestro es
ciertamente un mundo maravilloso. Aún así, si no quieren, pueden
vivir su vida cotidiana con la misma actitud con que vienen a
nosotros. Saben que tienen que dejar caer sus lastres para entrar
en contacto con nosotros y, por lo tanto, saben que pueden
hacerlo. Decimos, ¿por qué no hacerlo todo el tiempo? Resulta
extraño continuar con antiguas pautas mientras la libertad puede
ser suya siempre que quieran.”
“Nuestra conciencia es superior a la de los seres humanos porque,
aún cuando tratamos con la materia tanto como lo hacen ustedes,
no podríamos separarnos de la Divina Fuente del Poder. Ustedes
humanos se separan de esa misma Fuente por medio de sus
pensamientos. Tienen mayores poderes que nosotros, pero
también mayores limitaciones. Nosotros no estamos aprisionados
por las formas inferiores; no es preciso que ustedes lo estén y no
lo estarán cuando se hayan identificado con aquella Fuente.
“Las energías de nuestro mundo y de su mundo son inmensas, se
acumulan por todos lados, claman por ser liberadas y usadas. El
poder está en todos, pero mucho de Él se encuentra más allá de
ustedes, porque están demasiado bloqueados por las limitaciones
impuestas por el egocentrismo. Nosotros manejamos esa energía,
ese poder, en vastas extensiones, en concentrados toques, en
torbellinos, y la manejamos a la derecha, a la izquierda y al centro
como color, como sonido como cualquier cosa que puedan
imaginar. Pero la manejamos de acuerdo con un patrón y en
función del todo; la manejamos para Dios con precisión y con lo
mejor de nuestra habilidad. Es nuestra alegría perfeccionar ese
poder y transformarlo en servicio.
“¿No quieren ustedes hacer lo mismo? ¿Por qué aniquilarse
mediante el uso imperfecto del poder? Para nosotros, la vida es un
glorioso cambio de expansión; a menudo es para ustedes una
pesada molestia, un movimiento carente de propósito.. y todos
usan sus oportunidades y su poder en contra del todo.
“Es una idea ridícula pensar que pueden obtener para sí mismos
simplemente lo que se les ocurra sin tomar en cuenta el Todo, ya
sí y todo eso es lo que hacen, aquello para lo que fueron educados,
aquello para lo que la atmósfera del mundo está preparada. ¡Les
habríamos dicho esto hace generaciones si nos hubieran dado la
oportunidad!
“Bromas aparte, realmente deseamos inculcar en el mundo
humano que hay una nueva manera de lograr un bello uso del
poder: poniendo a Dios en primer lugar, y ahí está la increíble
maravilla del poder gobernado en armonía con el Todo, tal como
sucede con nosotros, en un centellante intercambio de belleza
conducente a otra aún mayor, mundos sin fin, y sin un movimiento
en falso, o un ruido estridente, o nada fuera de lugar, porque no se
nos ocurriría pensar solamente en nosotros mismos. El mundo
está cambiando, y nosotros quisiéramos aumentar el cambio a
inculcar en ustedes, la pureza, belleza, fuerza y maravilla de poder
usado para Dios. No hay palabras para expresarlo, encuéntrenlo
todo en su interior”.
EL ÁNGEL DEL AMOR INCONDICIONAL Y DE LA LIBERTAD
En una de las escuelas de misterios, es decir una de las antiguas
escuelas de sabiduría, el arquetipo que represente a la Energía del
Amor es pintado como la primera manifestación de la mente
divina, o Ser Supremo. En la Astrología , este ángel es
representado por el planeta Urano, cuya simbología está
directamente relacionada con el desarrollo de la conciencia
espiritual y la iniciación en un orden superior de la vida, por medio
del Poder del Amor Universal y de la Fuerza de la Libertad.
Cuando, hace muchísimos años, los místicos descubrieron la
existencia de los ángeles se reconoció que Amor – no el amor
humano, sino el amor divino, el Amor Incondicional – era el
principio rector de estos Poderes Causales, la auténtica energía
que había creado todo el cosmos. La Libertad se asimiló como un
atributo de este Ángel, para enfatizar los aspectos incondicionales
del amor divino y para diferencia claramente entre el sentimiento
humano llamado amor, representado por la naturaleza inferior, y el
Amor sin límites, sin trabas y sin fronteras representado por este
Ángel.
La Fuerza y la Energía del Amor Incondicional es absoluta y
completamente libre, mientras que el amor condicionado que se
expresa en la naturaleza humana tiende a limitar y restringir tanto
al amado como al propio amante. La personalidad humana,
acuciada por el deseo de ser amada, tenderá siempre a provocar
la misma emoción en los otros, pero esto no es más que amar para
ser amado – las ataduras están eternamente presentes – y, para
satisfacer motivos egoístas, produce una obligación en las otras
personas. Esa clase de amor es obligatorio y manipulador,
mientras que el Amor Incondicional es algo abierto y carece de
límites.
Desde la época de nuestra “caída” en la conciencia material, esa
forma de amar incondicionalmente no ha sido propia de la
naturaleza humana y, sin embargo, es la única forma de amor
conocida por nuestra alma divina. Y ese amor está irradiándose
tiernamente en todas las mentes y en todos los corazones, como
un Ángel del alma, distribuyendo la energía del amor y trabajando
para liberar a cada individuo de las ataduras del ego.
Con sólo tomarte un momento para pensar acerca de lo que
realmente es el Amor, puedes llegar a comprender el asombroso
poder que el Ángel del Amor Incondicional y de la Libertad – la
Mano de Amor de Dios -, tiene en su propio campo de energía.
Cuando este Ángel está libre de las proyecciones del ego, tu
realmente te conviertes en una fuerza que irradia bondad y
cualquiera que se encuentra en el campo de tu radiación es
elevado al estándar divino de totalidad y de armonía.
Como en tu conciencia experimentarás una completa ausencia de
temor, de culpa, o de cualquier sentimiento de represión y de
restricción podrás saber que el Amor Universal está fluyendo
libremente a través tuyo. Si experimentas sentimientos negativos,
eso significa que estás bloqueando la influencia divina del Ángel a
través, específicamente, de emitir juicios sobre las personas y
situaciones basándote sólo en las apariencias. Consideremos un
poco más cuidadosamente lo que esto significa.
Todas las cosas que vemos sólidas y tangibles en nuestro mundo
físico, ya sea la que vemos en este preciso momento o que las que
imaginamos que llegaremos a ver en el futuro, son sólo
apariencias. En el sentido espiritual, estas cosas son una “ilusión”,
debido a que están sujetas a cambios; tienen un comienzo y un fin,
además de ser un efecto, una consecuencia. Y el único poder que
podemos encontrar en un efecto es el poder que le otorga el
observador en el momento en que lo está juzgando. El proceso de
juzgar mediante las apariencias se convierte en un grave
obstáculo para el accionar del Ángel del Amor y la Libertad.
Cuando estamos decididos a ver sólo las mejores cualidades,
tanto en nosotros mismos como en otras personas, dejamos al
Ángel en libertad para disipar los temores que nos han mantenido
en esclavitud. Todas aquellas cosas a las que uno ha podido llegar
a temer, no son nada más que un efecto, y en este se incluyen las
personas, los lugares y las cosas. Sí, las personas, vos y cualquier
otro que aparezca como una forma física, son sólo una sombrea de
la Verdad. Recuerda que una ilusión puede parecer real, pero eso
no significa que sea la Realidad.
El cuerpo físico, como la mente y las emociones, son mutables y
transitorias, sólo parecen ser sustanciales. ¿Pueden hacerte algún
daño estas sombras? Sólo si tu les confieres la autoridad par que
lo hagan, y el hecho de que se les transfieras ese poder, significa
que tu las has juzgado de manera errónea, y que, una vez más,
estás poniendo obstáculos a la acción del Ángel que “crea nuevas
formas y vivifica todas las cosas”.
Si haces un alista de 101 temores, esa enumeración sólo ha de
representar 101 condiciones, situaciones y “cosas” que no existen
en ninguna parte, excepto en tu mente. El poder del miedo se ve
enormemente aumentado por las formas de pensamiento que
nosotros mismos hemos construido a partir de nuestros temores y
fobias. Estas formas de pensamiento aumentan su poder cada vez
que les prestamos atención, pues la “energía sigue al
pensamiento”, hasta que llegan a dominarnos completamente.
¿Y qué ocurre con las situaciones atemorizadoras que te están
presionando justo en este momento, esas situaciones que son muy
reales, en términos de tu experiencia de vida? Sin que importe
cuán genuino y factual parezca ser cada una de esas situaciones,
tu solo estás tratando con apariencias, y eres tú quien decide
cuánto poder deseas conferirles.
La Sabiduría de los Siglos siempre ha sostenido que todo es
energía y vibración. Cuando la energía se manifiesta como materia
produce ilusión…. La materia sólo es un punto focal temporal de la
energía y esto ocurre con respecto a todas las formas. Pero,
subyaciendo en todas las formas existe un patrón de energía que,
constantemente está atrayendo hacia sí toda la materia para
llevarla hacia un nivel superior. En esto consiste la verdadera
naturaleza perdurable de un determinado fenómeno.
Mira a tu alrededor y fíjate en cualquier cosa de las que existen en
el mundo material, incluyendo tu cuerpo. Todo cuanto te rodea es
energía manifestándose como materia. Si juzgas por la apariencia
de escasez, enfermedad, riesgos, intimidación y peligros, lo que tú
haces es condenarte a ti misma. Así bloqueas y detienes la acción
del Poder del Amor y la Libertad y haces que otras ilusiones, aún
más amenazadoras aparezcan ante tuyo como plenamente
sustanciales.
El secreto es retroceder en la conciencia, alejarse de lo que estás
viendo, y dar un paso a los patrones de energía subyacentes, al
remolino de vibraciones “que, constantemente, está atrayendo
hacia sí toda la materia para llevarla hacia un nivel superior”. ¿Y
dónde se encuentra este patrón, este remolino? Justo dentro de tu
propia conciencia. En ese campo de fuerza viviente al que
llamamos yo, tú o nosotros, está el patrón que rige todo lo que
existe en el mundo fenoménico – dinero, hogar, comida,
transporte, las relaciones ideales y el cuerpo perfecto – la infinita
abundancia en el plano tridimensional.
Estos patrones, o ideas divinas, se asemejan a las diapositivas
que se proyectan en una pantalla. Cuando la Energía-Luminosa se
irradia a través de la diapositiva, la imagen perfecta es proyectada
en la pantalla exterior de nuestro mundo, y su vida aparece
“totalmente llena”. Sin embargo, si estás experimentando alguna
insuficiencia, en cualquier área de tu vida, eso significa
simplemente que estás reemplazando la caja donde se guardan las
diapositivas divinas por otra que contienen diapositivas que son
de tu propia creación. Y esto sucede porque tu misma te estás
identificando con efectos que parecen limitadores, antes que con
la Causa , que no es otra cosa que tu conciencia limitada.
Las diapositivas divinas están esperando que tú las coloques en el
proyector. ¡Comprende que tú misma eres el proyector, tu
conciencia es la que las proyecta! Y como la energía creativa está
fluyendo constantemente a través de tu conciencia, de modo que
ahora tu trabajo consiste en ver (con tu ojo interior) la realidad de
los patrones, para amarlos con toda la fuerza de tu mente y de tu
corazón, y para sentir la energía derramándose a través de los
patrones e irradiándose hacia toda la materia acumulada y
convirtiéndose en algo sustancial. Esta acción sirve para avisar a
los Ángeles que ahora estás juzgando correctamente y que has
tomado la decisión de hacer que los patrones perfectos ocupen el
lugar de las falsas imágenes creadas erróneamente por el ego.
Cada vez que, en el mundo que te rodea, veas alguna apariencia
que parezca estar por debajo de los modelos divinos de armonía,
plenitud y suficiencia, aleja tu atención de las escenas exteriores
y haz que tu diapositiva interior cambie, haz que deje de ser una
imagen de miedo y reemplázala por un patrón de Realidad
Perfecto. ¡Cambia la diapositiva!
Ten siempre esta frase en mente y repítela interiormente cada vez
que aparezca alguna indicación visual que anuncie la presencia
del miedo. Luego contempla el patrón de Realidad, asegúrate de
que ha ocupado el lugar central de tu corazón, en tu naturaleza
sensible, y, con amor, y con total interés, examina esa huella
maestra.
Existe un patrón para cada una de las cosas que podrías llegar a
necesitar o desear en tesa vida, de modo que si “por allí” ves algo
que tenga incluso la más mínima posibilidad de producirte miedo,
¡cambia de diapositiva! Y ten en cuenta que, cada vez que lo
hagas, no sólo estás reemplazando una ilusión por la Realidad ,
sino que también estás liberando al Ángel del Amor Incondicional
y de la Libertad para que esté en condiciones de cumplir con su
maravilloso trabajo de ayudarte a realizar tu identidad divina.
Finalidad: Enseñarnos a actuar sin maldad, con inocencia, y sin
perjudicar a otros y funcionar como la fuente desde la que ha de
derramarse el Amor Universal, servir como el maestro y señor de
los otros Poderes Causales; ayudar a la realización de nuestro
Verdadero YO y a reconocer ese Yo en las otras personas.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las
proyecciones del ego: miedo, culpa, sentimientos de represión;
una conciencia que nos dice que no estamos siendo juzgados
imparcialmente por los demás.
Su energía resulta bloqueada debido a: la tendencia de juzgar a
otras personas y a las situaciones basándonos en las apariencias.
EL ÁNGEL DE LA SÍNTESIS
El ser humano es la síntesis de la creación. Por esta razón los
antiguos lo llamaban “microcosmos”, hecho a imagen y semejanza
del “macrocosmos”.
Dentro de cada ser humano está completo el conocimiento sobre
sí mismo, su vida, sus problemas, todo aquello que necesita
conocer en la vida. Pero muy a menudo buscamos fuera de
nosotros mismos ese conocimiento que siempre estuvo en nuestro
interior.
El conocimiento interior es eterno, sintético, unitivo, esencial,
mientras que los conocimientos exteriores son provisionales, se
pierden en los detalles y a menudo no son sino ignorancia
camuflada.
Huyamos pues del análisis desintegrador y quedémonos con la
síntesis creadora.
Te propongo que:
Busques un lugar tranquilo en el que sepas que nadie te va a
molestar.
Poco a poco cierra los ojos y siente como te vas serenando.
Sin forzarlos, deja que fluyan en tu interior pensamientos y
sensaciones, pero no te fijes en ellos. Más bien déjate fluir a ti
mismo visualizando un tobogán que va hacia adentro, hacia la
fuente de Conocimiento que hay dentro de ti.
Déjate deslizar por ese tobogán hasta caer en los brazos del Ángel
de la Síntesis. Dale las gracias por recibirte y pídele que esté
presente en tus decisiones y en tu vida en general.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 24
Declaración de Cambio
La palabra escrita tiene un poder propio, en especial cuando los
Ángeles participan. Entonces, cuando necesitemos ayuda para
camibar un esquema de pensamiento o una mala costumbre,
sacamos una hoja de papel y comenzamos a escribir.
Vamos a hacer una declaración de que estamos libres de
pensamientos negativos, esquemas caducos y mapas antiguos.
Anunciamos finalmente que estamos dispuestos y felices a
aceptar el cambio, y declaramos que los nuevos esquemas con
resultados positivos reemplazan las costumbres negativas y
caducas.
Podemos hacer esto de la forma que más nos convenga, pero
hagámoslo con creatividad. Declaremos todas nuestras falencias,
todo el exceso de equipaje, y dispongámonos a renunciar a ello
pro el bien del Yo Superior. En el cambio de perspectiva nos
conviene divertirnos e incorporar una dosis de humor. Es muy
gracioso que una persona se ría de sí misma y disfrute de la locura
de la existencia humana.
Anunciemos formalmente nuestra fe en los Ángeles; ellos nos
ayudarán a salir en los tiempos difíciles, y por sobre todo nos
ayudarán a ser felices y a aceptar el hecho de que
verdaderamente merecemos tranquilidad y bienestar.
Cada uno de nosotros es un ser humano maravilloso y valioso,
cuya vida es una luz en la tierra, y los Ángeles quieren que
disfrutemos de ello.
¡Vamos adelante!
CLASE 32
LOS ÁNGELES DE LA CABALA
Con diferencia a la tradición cristiana, la cábala hebraica dedica
muchísimo espacio a la búsqueda de los nombres sagrados de los
Ángeles o genios cabalísticos, como también se los llama.
La ciencia cabalística, a través del estudio numerológico y
basándose en el alfabeto hebraico, descubrió que la suma del
valor numérico de las letras forman el nombre de Jehová (Dios) en
un total de 72. de este total de 72 proviene el número de 72
atributos de Dios y de los Ángeles que cercan su trono.
Los nombres de los 72 genios cabalísticos fueron extraídos de una
parte del Libro del Éxodo de la Biblia hebraica, a partir de una
difícil combinación de letras y palabras allí expresadas.
Resulta para todos muy interesante conocer el nombre del Ángel
que dominaba sobre el planeta el día de nuestro nacimiento, y en
las pocas líneas que lo acompañan, reconoceremos en él algunas
características que nos son propias.
Según el Zohar, o libro de los nombres, setenta y dos Ángeles
rodean el Trono de Dios. Ruedan perennemente alrededor de una
elipse que corresponde al conjunto de las constelaciones del
Zodíaco.
Cada uno de estos Ángeles de luz, contrasignado con un número
del 1 al 71, domina por cinco días, ocupando así cinco grados del
arco en el zodíaco celeste. Para facilitar los cálculos, siendo que
los grados son 360 y los días 375 (esto es 72 x 5 = 360), se ha
hecho una excepción para el Ángel Nro. 72
Esta criatura, de nombre Mumiah, domina durante un período
delicadísimo de transición entre Piscis y Aries, esto es, entre la
oscuridad del fin del invierno y la luz del equinoccio de primavera.
Solamente Él domina por diez días. Esta es la tabla más simple, la
que no da ningún proble-ma para su interpretación.
Las pocas indicaciones disponibles dicen que los nombres se
forman por tres versículos misteriosos del capítulo 14 del Éxodo,
uno de los cinco libros de Moisés.
Cada versículo está formado por 72 letras. El nombre de cada
Ángel está formado a su vez por tres letras (HIA, AEL, EL o IEL),
que son nombres divinos atribuidos a diversas legiones de
Ángeles.
La aviación civil israelí, por ejemplo, ha elegido como nombre para
su compañía de bandera, “EL AL”. Solamente los entendidos saben
que su significado es poco más o menos “Las Alas del Ángel”.
Todos tenemos necesidad de protección.
Según la tradición, los nombres de los Ángeles que habitan las
moradas de Oriente y Occidente y terminan por EL, IEL, IAEL,
mientras que ellos que residen en las mansiones del norte y sur
terminan por IAH y AEL.
Según el Zohar, la escala que Jacob vio en sus sueños, estaba
formada por 72 escalones, cuya máxima altura puesta sobre los
rayos del sol y de la luna, se perdía en las mansiones celestes.
Por medio de esta escalera mística, una multitud e Ángeles (la
influencia de Dios) descendían y se comunicaban con todas las
órdenes de Jerarquía Celestes y con todas las criaturas del
cosmos.
Este número desarrolla un papel importante en las tradiciones. Los
72 Ángeles presiden los 72 quinarios del cielo, esto es, las
subdivisiones del círculo zodiacal en sectores de cinco grados
cada uno (5 x 72 = 360)
Jesucristo habría elegido, además de los 12 apóstoles, 72
discípulos. También los ancianos de la Sinagoga eran 72.
Por medio de estas indicaciones, los antiguos cabalistas han
elaborado los 72 nombres de los Ángeles.
Cada Ángel lleva consigo un “atributo divino”, una especie de
himno que canta incesantemente y con el cual testimonia la
grandeza divina.
Cada uno de los atributos divinos que el Ángel repite
permanentemente como mantra, es también el “don” que Él trae a
su protegido.
Cada uno de estos espíritus sirvientes ocupa cinco grados del
zodíaco, esto es, “domina” durante cinco días al año, cediendo
después el paso al Ángel que le sucede. Pero debemos tener
presente que el año celeste comienza no el 1º de Enero como el
año solar, sino en la medianoche del 21 de marzo.
Todas las cosas comienzan en la media noche, cuando el día
“viejo” se acaba y surge el siguiente. Dondequiera que nosotros
nos encontremos, la influencia del nuevo día comienza a hacerse
sentir a partir de la hora cero. Y al mismo tiempo, el dominio de
los Ángeles planetarios.
Con la siguiente tabla, será, pues, facilísimo para cada uno
encontrar el nombre y las fun-ciones de su propio Ángel
dominante. Atención, no se trata del Ángel custodio personal; para
conocer su nombre deberemos esperar a que nos lo sugiera acaso
en el sueño, acaso en el silencio de la meditación.
Los Ángeles de la tabla que sigue son los que dominan sobre la
Tierra en el espacio de cin-co días. Como tales, son portadores de
protección, energía, oportunidades y dones para todos los seres
que nacen en el período bajo su dominio.
Como verás, se trata, por lo demás, de dones espirituales, pero ya
sabemos bien qué espí-ritu y materia están muy conectados. Con
mucha frecuencia, será la voluntad humana, con sus excesos, la
que transforme el don de un Ángel en un defecto o un exceso que
soportaremos toda la vida.
ÁNGELES, DÍAS Y DONES CELESTES
1 – Del 20 al 24 de Marzo – EHYA – Dios elevado
Da iluminación espiritual, una voluntad poderosa para crear y para
trasformar. rapidez en los razonamientos, lucidez en la
introspección. Buena salud y capacidad para sanar enfermos.
2 – Del 25 al 29 de Marzo – JELIEL – Dios Caritativo
Espíritu caritativo, carácter abierto y leal. Amor por la infancia y
por los hijos. concede fecundidad a las personas, a los animales y
a las plantas. Restablece la paz conyugal, la fidelidad. Suerte en el
comercio.
3 – Del 30 Marzo al 3 de Abril – SITAEL – Dios de la Esperanza
Da protección en los cargos de gran responsabilidad. Protege en
las adversidades de la vida cotidiana y contra los ejércitos y
potencias del mal. Fuerza física y gran valor.
4 – Del 4 al 8 de Abril – ELEMIAH – Dios escondido
Éxito en el ámbito de la profesión. Protección contra los robos y
los accidentes durante los viajes. Paz interior para las personas
atormentadas, alivia la angustia. talento musical.
5 – Del 9 al 13 de Abril – MAHASIA – Dios Salvador
Permite vivir en paz con todos. Da equilibrio, diplomacia, sabiduría
y amor por la libertad. Facilidad para aprender. Éxito en los
exámenes.
6 – Del 14 al 18 de Abril – LELAHEL – Dios Loable
Salud, curación rápida en las enfermedades. Iluminación
espiritual. Éxito y fortuna en el mundo de la ciencia. Fidelidad a
los ideales. Capacidad de poner paz entre los litigantes.
7 – Del 19 al 23 de Abril – ACHAIAH – Dios Bueno y Paciente
Comprensión, paciencia para superar las dificultades. Capacidad
de entender los secretos de la naturaleza, de hacer
descubrimientos. Comprensión del sentido de la vida, retorno a la
fe.
8 – Del 24 al 28 de Abril – CAHETEL – Dios Adorable
Bendiciones divinas, alejamiento de los espíritus malvados. Éxito
en la agricultura, cosechas abundantes (sean materiales o
espirituales) Tendencia al misticismo y a la introspección.
Carácter paciente.
9 – Del 29 de Abril al 3 de Mayo – HAZIEL – Dios de la Misericordia
Rectitud moral, nobleza de alma y generosidad. Protección contra
las traiciones y la envidia. Amistad, afecto, capacidad de suscitar
simpatías. Realización de los propios deseos.
10 – Del 4 al 8 de Mayo – ALADIAH – Dios propicio
Protección contra los malvados. Regeneración moral, curación de
las enfermedades. Capaci-dad en el trabajo. Capacidad de
perdonar las ofensas. Cambios afortunados.
11 – Del 9 al 13 de Mayo – ALUBIA – Dios Loado
Confiere gran sabiduría. Protege a los gobernantes, a los políticos
o a aquellos que guían a otras personas (o se puede invocarle por
ellos). Equilibrio y diplomacia. Fuerte capacidad de recuperación
en las dificultades.
12 – Del 14 al 18 de Mayo – HAHAIAH – Dios Refugio
Favorece la capacidad de interpretar los sueños. Da protección
contra los sortilegios y el ren-cor de los demás. Espíritu misionero.
Fuerza interior. Capacidad de análisis de la personalidad interior.
13 – Del 19 al 23 de Mayo – IEZAEL – Dios Glorificado
Favorece la fidelidad conyugal, la reconciliación de las parejas, la
felicidad, la capacidad de mantener buenas relaciones de amistad,
de realizar los proyectos. Carácter optimista.
14 – Del 24 al 28 de Mayo – MEBAHEL – Dios Conservador
Da a sus protegidos el sentido de la justicia, benevolencia y
comprensión. capacidad de de-fenderse de las calumnias, amor
por la libertad. Cambios aventureros y afortunados.
15 – Del 29 de Mayo al 2 de Junio – HARIEL – Dios Creador
Fe, retorno a la fe, capacidad de creen en lo sobrenatural. Sentido
de la medida, equilibrio, inventiva en el trabajo, creatividad,
felicidad en la vida familiar.
16 – Del 3 al 7 de Junio – HAKAMIAH – Dios del Universo
Protección en los litigios, facilidad de suscitar y mantener
amistades importantes. Carácter fuerte, capaz de dar consejos y
de ser escuchado con respeto. Intuición y sabiduría.
17 – Del 8 al 12 de Junio – LAUVIAH – Dios Admirable
Amigos de confianza, mucha afectuosidad, dulzura de carácter,
buen reposo nocturno, capacidad de reponerse de las
enfermedades del cuerpo y de los sufrimientos del espíritu. Sueños
premonitorios.
18 – Del 13 al 17 de Junio – CALIEL – Dios que concede
Protección en las adversidades. Ayuda de lo alto en caso de
dificultades. Realización de proyectos. Amor por la verdad y
protección de los calumniadores. Facilidad de palabra.
19 – Del 18 al 22 de Junio – LEUVIAH – Dios Clemente
Serenidad interior, protección en los incidentes. Capacidad de
reponerse de las enfermedades. Optima memoria, propensión al
arte. Capacidad de ayuda a los otros con el buen ejemplo.
20 – del 23 al 27 de Junio – PAHALIAH – Dios Redentor
Capacidad de comprender las leyes de la naturaleza, propensión
por la ciencia. capacidad de comprender la propia misión en la
vida. Protección de los traidores y de los sortilegios. Fidelidad en
el amor.
21 – del 28 de junio al 2 de Julio – NELKHAEL – Dios Único
Protección contra las fuerzas del mal, contra los sortilegios y
contra la envidia. liberación de los opresores. Carácter fuerte y
sereno. Amor por la belleza y el arte.
22 – Del 3 al 7 de Julio – YEIAYEL – la mano Diestra de Dios
Fortuna en los viajes, expediciones y en el comercio. Respeto a
otros. Protección de los imprevistos y de los reveses económicos.
Capacidad de recuperarse de las enfermedades.
23 – Del 8 al 12 de Julio – MELAHEL – Dios Liberador
Protección de las armas, del fuego y de los atentados. Capacidad
de curar por las hierbas. Amor por los viajes. Liberación de los
calumniadores. Prosperidad, matrimonio feliz.
24 – Del 13 al 17 de Julio – HAYUIAH – Dios Bueno
Protección de lo alto en caso de necesidad. Liberación de los
peligros durante los viajes y en los traslados. Defiende de los
calumniadores y de los timadores. Sueños premonitorios. Carácter
amable, lealtad.
25 – Del 18 al 22 de Julio – NITH-HAIAH – Dios de la Sabiduría
Capacidad de comprender las disciplinas esotéricas. Sabiduría y
amor por el estudio. Sueños premonitorios. Protección de las
fuerzas del mal, buena salud.
26 – Del 23 al 27 de Julio – AHAYAH – Dios Oculto
Propensión hacia la justicia y la ley. Amor por la verdad. Protege
de los calumniadores y de los mentirosos. Gran fuerza interior.
Atracción hacia las cosas divinas.
27 – Del 28 de Julio al 1 de Agosto – YERATHEL – Dios Protector
Protección contra los calumniadores, los mezquinos, los
enemigos. Protección contra los agresores. Misión de propagar la
Luz y la Civilización. Facilidad de palabra.
28 – Del 2 al 6 de Agosto – SELLA – Dios que Cura
Optima salud, predisposición para la medicina. Protege del fuego,
de los accidentes, y de los sucesos imprevisibles. Vida larga y rica
en satisfacciones. Respeto hacia las amistades.
29 – Del 7 al 11 de Agosto – REUEL – Dios que Ayuda
Protege de los enemigos y de las obras de sortilegios. Capacidad
de consolar a los otros con la palabra. Gran amor hacia el prójimo,
fortuna. Salud y recuperación rápida de las enfermedades.
30 – Del 12 al 16 de Agosto – OMAEL – Dios Paciente
Paciencia, capacidad de solucionar problemas en todas las
situaciones de la vida. Protege de la desesperación y los
disgustos. Amor hacia el reino animal. matrimonio feliz. Carácter
no-ble, espíritu elevado.
31 – Del 17 al 21 de Agosto – YECABEL – Dios Inspirador
Intuición, éxito en el campo profesional. Talento natural hacia el
conocimiento del reino ve-getal. Capacidad de salir de las
dificultades. Inteligencia notable.
32 – Del 22 al 26 de Agosto – VASARIAH – Dios Justo
Carácter sociable. Predisposición hacia la justicia y la ley.
Benevolencia por parte de los poderosos y de los magistrados.
Protección contra las agresiones y las maledicencias.
33 – Del 27 al 31 de Agosto – YEHUIAH – Dios del Conocimiento
Protege contra la hostilidad, la envida y las conjura. Éxito en el
trabajo. Capacidad de comprensión de la ciencia. Carácter
ordenado y respetuoso de la disciplina.
34 – Del 1 al 5 de Septiembre – LEHAHIAH – Dios Clemente
Calma la cólera (la nuestra o aquella en contra de nosotros).
Capacidad de poner paz entre los litigantes. Excelentes ocasiones
de éxito. Comprensión de las Leyes Divinas. Carácter altruista.
35 – Del 6 al 10 de Septiembre – CHAVAKHIAH – Dios de la Alegría
Paz y armonía entre las personas y los familiares. Carácter
condescendiente. capacidad de superar las dificultades.
Protección de la discordia, capacidad de perdonar.
36 – Del 11 al 15 de Septiembre – MENADEL – Dios Adorable
Talento natural hacia la medicina. Capacidad de curar, aconsejar.
Fortuna en los cambios de residencia y de trabajo. Carácter
disponible, amor hacia los demás.
37 – Del 16 al 20 de Septiembre – ANIEL – Dios de las Virtudes
Capacidad de penetrarlos secretos de la Naturaleza y del
Universo. Capacidad de síntesis, amor a la ciencia. Capacidad de
superar las adversidades. Notoriedad a través de estudios e
investigaciones.
38 – Del 21 al 25 de Septiembre – HAAMIAH – Dios de la Esperanza
Comprensión de las rituales, espíritu religioso y altruista. Ayuda en
la investigación y la difu-sión de la Verdad. Encanto personal y
capacidad de convencer a las personas. Intuición en la búsqueda
espiritual.
39 – Del 26 al 30 de Septiembre – REHAEL – Dios que Perdona
Capacidad de curar a los demás y excelente salud personal. Ayuda
de lo alto y protección de los peligros. Carácter amistoso y
respetuoso de las amistades. Fidelidad en el amor y relaciones
afortunadas.
40 – Del 1 al 5 de Octubre – YEIAZEL – Dios del Júbilo
Carácter alegre y portador de júbilo. Amor a la libertad, espíritu
altruista. Liberación de los enemigos y protección de la envidia.
Capacidad de consolar a las personas que sufren.
41 – Del 6 al 10 de Octubre – HAHAHEL – Dios Trino (en tres
personas)
Gran capacidad de palabra. Inspiración por la fe. Espíritu religioso
y fuerte sentido místico. Sueños premonitorios. Gran amor al
prójimo. Fortuna en los viajes, amistades importantes.
42 – Del 11 al 15 de Octubre – MIKAEL (no es Miguel el Arcángel) –
Dios de la Virtud
Sentido del equilibrio y de la diplomacia. Éxito en la política.
Facilidad de palabra. Protección en los accidentes, sobre todo en
los viajes. Larga vida.
43 – Del 16 al 20 de Octubre – YOLIAH – Dios Dominador
Protege contra los enemigos y los opresores. Aleja la depresión y
la soledad. fortuna en el trabajo y en las iniciativas empresariales.
Carácter fuerte, dominador. matrimonio feliz.
44 – Del 21 al 25 de Octubre – YELAHIAH – Dios Eterno
Protección contra las injusticias, favorable a los jueces y
abogados. Valor y capacidad para superar los momentos difíciles.
Capacidad de guiar a los demás e imponer su propia voluntad.
45 – Del 26 al 30 de Octubre – SEHALIAH – Dios Animador
Protección contra los prepotentes y los falsos. Carácter amable y
nobleza de alma. Excelente salud, recuperación rápida de las
enfermedades y capacidad de curar a los demás. Recono-cimiento
de los propios méritos.
46 – Del 31 de Octubre al 4 de Noviembre – ARIEL – Dios Revelador
Capacidad de comprender los secretos de la Naturaleza.
Propensión a la ciencia, la medicina y la investigación. Mente
lúcida y óptima intuición. Protección de los accidentes. Sueños
premonitorios.
47 – Del 5 al 9 de Noviembre – ASALIAH – Dios de la Verdad
Ánimo elevado. Capacidad de elevarse hacia la Luz. Espíritus
místico. Amor por la justicia y la verdad. Interés por las disciplinas
esotéricas. Capacidad de comprensión. Profundidad de
pensamiento.
48 – Del 10 al 14 de Noviembre – MÍALE – Dios, Padre Caritativo
Capacidad de suscitar amor, paz y benevolencia entre los demás.
Amigos fiables. Sueños premonitorios. Matrimonio feliz y gran
sentido de responsabilidad hacia los hijos. Longevidad.
49 – Del 15 al 19 de Noviembre – VEHUEL – Dios Grande y Elevado
Protección contra los robos y los accidentes. Animo generoso,
disponibilidad hacia los otros. Propensión a la enseñanza.
Capacidad de pacificar a los que riñen.
50 – Del 20 al 24 de Noviembre – DANIEL – Dios de los Siglos
Capacidad de síntesis y profundidad de raciocinio. Amor por la
belleza y el arte. carácter magnético capaz de ayudar y consolar a
los demás. Protección de los agresores.
51 – Del 25 al 29 de Noviembre – HAHASIAH – Dios Escondido
Sabiduría, ánimo noble y elevado hacia las cosas del espíritu.
Vocación por la medicina y la investigación científica. Amor por el
prójimo. Protección de los mentirosos.
52 – Del 30 de Noviembre al 4 de Diciembre – IMAMIAH – Dios
Elevado
Protección de los accidentes durante los viajes. Amor por la
libertad, éxito en los negocios y en la sociedad. Espíritu
independiente y amigable. Óptima memoria.
53 – Del 5 al 9 de Diciembre – NANAEL – Dios del Conocimiento
Inspiración para el estudio de las ciencias ocultas. Conocimientos
esotéricos por medo de la meditación. Inspiración para los
abogados y para los magistrados. Amor por la verdad.
54 – Del 10 al 14 de Diciembre – NITHAEL – Dios de los Cielos
Vida larga y serena. Protección de los peligros, ayuda divina en los
momentos de dificultad. Sentimientos religiosos, nobleza de
ánimo. Capacidad de llevar ayuda a los que sufren.
55 – Del 15 al 19 de Diciembre – MEBAHIAH – Dios Eterno
Predisposición para la enseñanza. Amor por la infancia. Ayuda
para la difusión de las ideas espirituales. Gran serenidad interior.
Carácter fuerte y generoso . protección en los accidentes de viaje.
56 – Del 20 al 24 de Diciembre – JOYEL – Dios del Universo
Este Ángel concede una protección especial. Bienestar, fortuna,
éxito, capacidad de reponer-se de las enfermedades y de curar a
los demás. Carácter conciliador, portador de paz y tranquilidad.
57 – Del 25 al 29 de Diciembre – NEMAMIAH – Dios Laudable
Prosperidad y éxito. Capacidad de hacerse con los mandos de la
situación y aconsejar a los demás. Predisposición al mando o a la
vida militar. Fuerte sentido de la justicia.
58 – Del 30 de Diciembre al 3 de Enero – YELAIEL – Dios que
Concede
Curación de las enfermedades, especialmente de las
psicosomáticas. Protección de los tima-dores y de los mentirosos.
Carácter dócil y gentil. Amor por el arte y la belleza. Éxito y
notoriedad.
59 – Del 4 al 8 de Enero – ÁRALE – Dios Conocedor
Talento en la matemática y en la administración. Carácter dócil,
honestidad y sabiduría. Protección del fuego y de las explosiones.
Buena recuperación de las enfermedades. Longevidad.
60 – Del 9 al 13 de Enero – LIZRAEL – Dios Socorredor
Protección de lo alto y socorro en caso de necesidad. Capacidad
de curar y aconsejar y con-fortar a las personas. Espíritu servicial
y altruista. Grandes ideales. Fortuna en los estudios y en la
enseñanza.
61 – Del 14 al 18 de Enero – UMABEL – Dios Inmenso
Capacidad de resucitar y mantener la amistad. Comprensión
rápida y gran inteligencia. Inte-rés hacia la astrología y las
ciencias naturales. Facilidad de palabra. Aspecto agradable.
62 – Del 19 al 23 de Enero – IAH-HEL – Dios Supremo
Sabiduría. Búsqueda de la Verdad a toda costa. Carácter franco y
leal. Introspección y capa-cidad de meditar profundamente. Vida
feliz de pareja, bienestar físico y mental.
63 – Del 24 al 28 de Enero – AMAUEL – Dios de la Bondad
Protección contra los imprevistos y los accidentes. Buena salud y
carácter valiente. Capacidad de desempeñar trabajos de
responsabilidad. Tendencia al misticismo. Éxito en el arte.
64 – Del 29 de Enero al 2 de Febrero – MEHIEL – Dios Vivificador
Protección contra las fuerzas del mal y los sortilegios. Capacidad
para expresarse por escrito. Éxito en lo que emprenda y en la
comunicación.
65 – Del 3 al 7 de Febrero – DAMABIAH – Dios de la Sabiduría
Protección contra la envidia y contra los riesgos del fracaso.
Viajes afortunados. Sueños premonitorios. Sabiduría y diplomacia
en las relaciones con los demás.
66 – Del 8 al 12 de Febrero – MANAKEL – Dios Protector
Protección contra los excesos de cólera. Posibilidad de tener
sueños premonitorios y o de in-terpretar los sueños. Carácter
jovial. Amistades duraderas. Gran fuerza de ánimo.
67 – Del 13 al 17 de Febrero – EYAEL – Dios de las Delicias
Protección en las desgracias y en los imprevistos. Sabiduría e
iluminación de lo alto. Capacidad de comprender la filosofía
esotérica y la astrología. Espíritu religioso o místico.
68 – Del 18 al 22 de Febrero – HABUHIAH – Dios Liberador
Protección de las enfermedades y capacidad de curar al prójimo.
Riqueza interior. Espíritu sociable y gentil. Generosidad y
sabiduría. Abundancia de cosechas materiales y espirituales.
69 – Del 23 al 27 de Febrero – ROCHEL – Dios Omnividente
Protección de los robos y de la pérdida de los bienes. Posibilidad
de éxito en el mundo de la ley. Fortuna en el amor y en las
relaciones sociales. Fuerza física.
70 – Del 28 de Febrero al 4 de Marzo – JAMABIAH – Dios Creador
Protección de las heridas provocadas por cortes. Riqueza interior,
capacidad de regenerarse y mejorar. Capacidad de redimir a las
personas extraviadas. Rápida recuperación de las enfermedades.
71 – Del 5 al 9 de Marzo – HAIAIEL – Dios del Universo
Protección de las personas mezquinas y calumniadoras.
Liberación de los perseguidores. Pro-tección en el trabajo, victoria
y paz. Coraje y fuerza de ánimo para superar las adversidades de
la vida.
72 – Del 10 al 20 de Marzo – NUMIAH – Dios del Fin de todas las
Cosas
Capacidad de llevar a buen fin las empresas iniciadas, de alcanzar
con éxito sus objetivos. Serenidad, capacidad de gozar con las
pequeñas cosas. Comprensión de los secretos de la naturaleza.
Longevidad.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 25
INVOCACIÓN
Este pequeño y sencillo cántico es otra manera de utilizar los
sonidos que hace tu cuerpo para alinearte con los Ángeles.
Contiene sólo cuatro palabras, tres de las cuales se repiten tres
veces y una cuarta que se pronuncia una sola vez al final. Puedes
repetir el cántico tantas veces como quieras. Cada palabra se
entona con el mismo sonido. puedes utilizar cualquier nota que te
parezca adecuada, experimenta hasta hallar la nota que suene
clara y cómoda. He aquí las pala-bras:
Eee Nu Rah (Pronúnciese Iii Niu Ra)
Eee Nu Rah
Eee Nu Rah
Zay (Pronúnciese “sey”, haciendo subar la s)
Cada una de las palabras tiene un significado:
Eee – significa “Todo lo que soy que no es físico, mi mente y mis
emociones”
Nu – Significa “Mi Cuerpo Físico”
Rah, – “MI Alma”
Zay – En compañía de los Ángeles.
Reunidas, las palabras del cántico dicen: “Traigo todo mi ser,
mente, emociones, cuerpo y alma, juntos en compañía de los
Ángeles”. Es una manera rápida y fácil de invocar a los Ángeles,
una manera de decir: “Aquí estoy, Ángeles, listo para estar con
vosotros”. Es sencillo. Da resultado. Prueba.
¡Vamos adelante!
CLASE 33
EL ÁNGEL DEL TRIUNFO Y DE LA VICTORIA
La función de este Ángel es la de ser nuestro navegante. El Ángel
del Triunfo y de la Victoria toma nota de las metas y objetivos que
hemos recibido como una visión proveniente de nuestra fuente y
nos guía por el camino en el que habremos de encontrar menos
resistencia para alcanzarlos, evitando los problemas antes de que
aparezcan.
Si bloqueamos sus esfuerzos a través del miedo al fracaso, del
sentimiento de la inutilidad de alcanzar nuestras metas, o de la
sensación de que es muy poco lo que lograremos en nuestra vida,
ese embotellamiento de la energía dará como resultado una
personalidad con muy poca ter-nura o compasión, una
personalidad que parece ser indiferente y que no se preocupa por
los demás. En los estadios más avanzados del bloqueo se
convierte en la energía que mueve al matón, al tirano.
En astrología, este arquetipo participa de la energía de Cáncer, la
cual representa mucho más, aparte de los varios atributos que
generalmente se encuentran asociados con este signo zodiacal,
como pueden ser la sensibilidad emocional, la melancolía y los
cambios de humor, y la intolerancia. Los Ángeles sólo toman los
aspectos superiores de las energías planetarias y el Ángel del
Triunfo y de la Victoria toma la persistencia, la audacia, la
constancia, la capacidad de solucionar problemas, la poderosa
imaginación y la comprensión del mundo de las Causas.
Al irradiar la energía de Cáncer, este Ángel también busca llenar
tu conciencia de Luz, iluminándote para que puedas seguir
fácilmente l avía que has elegido y para que tu camino no se vea
sumido en las tinieblas. La palabra clave de esta energía es
tenacidad, para ayudarte a avan-zar hacia tus metas con
determinación y resolución.
¿Podría ser éste el día en que asumirías tu verdadera identidad
como ese Único Exaltado, el guerrero coronado y victorioso que
marcha triunfalmente hacia el cumplimiento de su misión en la
Tierra? ¡Sí! Y la belleza de todo esto radica en que puedes ser,
simplemente, un testigo de las grandes realizaciones que se han
de alcanzar en tu nombre. Examinemos más detenidamente la
forma en que trabaja este Ángel, como una extensión de tu gran
YO SOY, como el Rey Triunfante, su apoyo para alcanzar la
victoria.
“No tendréis que pelear en esta batalla. Apostaos y quedaos
quietos, y veréis la salvación del Señor que vendrá sobre
vosotros”. Estas instrucciones, extraídas del Libro Segundo de las
Cró-nicas (20:17), constituyen uno de los mensajes codificados
que, una vez descifrados, pueden cambiar tu mundo interior y
exterior. Allí se describe dramáticamente lo que sucede cuando
tomas la energía de este Ángel: tu, literalmente, ves la victoria
antes que esta se produzca en el campo de batalla de la vida.
Piensa por un momento en el último ataque, lleno de tensiones y
carente de armonía, que tuviste en tu mente y en tu corazón.
Quizás se haya relacionado con la ruptura de una relación, con una
intimación para cumplir con una obligación financiera en un
momento que no dispones de suficiente dinero, o con algo tan
simple como tener mucho que hacer y no tener suficiente tiempo
como para hacerlo, problemas, desafíos, anhelos y carencias.
Mientras todas esas cosas no lleguen a existir en la cuarta
dimensión, sólo existirán, por cierto, en el plano físico y material
de la vida, y pretender que sea de otra manera es ignorar la
solución. Cada problema es una forma de pensamiento, un patrón
de energía palpitante, una bolsa de materia mental vitalizada que
continuará existiendo hasta que sea destruida y disipada, lo cual
resulta mucho más fácil de hacer una vez que se ha reconocido su
presencia.
Ahora, tómate un momento y escribe tres situaciones de tu vida a
los que ahora consideras desafíos. Deja de lado cualquier tipo de
orgullo espiritual, sé honesta contigo misma y reconoce que esas
situaciones existen y que tu vida puede ser mucho más feliz sin
ellas. Si vacilas al hacerlo, pensando que “esto también pasará” o
que “lo manejaré a mi manera”, esa es tu prerrogativa. Pero, ¿por
qué no sacar hoy ese obstáculo del camino y por qué no dejar de
esperar para sacarlo en el futuro? Si dices “está por llegarme la
abundancia”, lo que estás diciendo realmente es que necesitas
dinero. Pensar que “esta relación se está curando” significa que
aún está llena de confusión. Sentir que “estoy recobrando la salud,
quiere decir que aún estás enferma. Ahora es el momento de
alcanzar la salvación, y debemos vivir en al ahora debido a que es
el único lugar en don-de los problemas y sus soluciones existen de
manera simultánea.
Después de que hayas hecho una lista de las principales
situaciones problemáticas con las que te enfrentas actualmente,
piensa por un momento en las “montañas” positivas que deseas
escalar. Me estoy refiriendo a aquellas verdaderas ambiciones y a
aquellas metas de tu vida que reflejan la voluntad, la visión y la
actividad de tu conciencia divina, aunque parezcan ser sueños
imposibles, debido a las batallas que has de enfrentar, en el
tiempo, la educación, el dinero, los contactos, y así
sucesivamente.
Ahora volvamos a la instrucción original: “No tendréis que pelear
en esta batalla. Apostaos y quedaos quietos, y veréis la salvación
del Señor que vendrá sobre vosotros”. Examina la lista de desafíos
y de sueños que acabas de escribir. Para solucionarlos y
cumplirlos, puede haber una refriega en el plano tridimensional,
pero tú no necesitas pelear esa batalla. ¡No es tu pelea! Entonces,
¿para qué pelear? Sólo tienes que apostarte, que ocupar tu
posición. En este contexto posición significa “asumir una actitud
en tu conciencia”. Se trata de una disposición mental, un punto de
vista, una forma de actuar basada en que ya está hecho, todo ha
terminado, es decir, que el problema ya ha sido solucionado, que
la meta ya ha sido alcanzada en el plano interior. Recuerda, “antes
de que me llamen, yo responderé”. Para el momento en que tu
reorganices tu problema o expreses tu verdadera ambición y la
forma de alcanzar el éxito ya habrán sido establecidas en los
patrones situados en un nivel más profundo que consciente de tu
mente.
¿Cómo hacer que estos patrones puedan manifestarse? Primero,
debes ser consciente de que la divina conciencia, el Pensador-
Conocedor-Hacedor que mora en tu interior, está, constante y
conscientemente, siendo todo lo que ya es o incluso habrá de ser –
toda la totalidad, toda la abun-dancia, todo el éxito, todas las
relaciones, todo el poder, toda la sabiduría, todo el todo.
Después de que hayas examinado todo lo que está sucediendo en
tu mundo, y que se parezca a un problema, vuelve tu atención
sobre el atributo específico de tu YO SOY, que representa la
solución de ese problema. Contempla intensamente la Totalidad
de YO SOY, la Abundancia que YO SOY, el Éxito que YO SOY. Tu
“concentra la tensión” en lo que, conscientemente, elige ser
“consciente de estar siendo”. “Elijo, conscientemente, ser
consciente de que soy completo y perfec-to. Elijo,
conscientemente, ser consciente de que soy una manifestación
individual de la infinita abundancia”.
Desde el punto de vista de las metas de tu vida, podrías decir que:
“Elijo, conscientemente, ser consciente de que el camino y los
medios para satisfacer mis divinas aspiraciones ya han sido
grabados en mi conciencia, y de que todo lo que tengo que hacer
me será revelado cuando comience a desenvolverse la cadena de
la satisfacción y el cumplimiento”.
Trabajando desde este punto de tensión – sin estrés pero con una
fuerte presión o concen-tración, y manteniendo la mente fija en la
cualidad inherente de tu ser y en la confianza en que lograrás
cumplir tus objetivos – pronto comenzarás a sentir la energía que
se irradia de tu concen-tración. Esa energía es el poder del Ángel
del Triunfo y de la Victoria que se irradia desde el Sol ubicado en
el Centro de tu Ser, y que aparece como la Energía de los Logros.
Y ahora ya estás “conscientemente consciente” de estar siendo lo
que deseas ser. “YO SOY lo que deseo ser”. En el proceso de la
manifestación, este es el paso del tener, en donde la mente y la
naturaleza sensible dejan de experimentar la sensación de
“necesitar” para comenzar a vivir con la sensación de “tener”.
La siguiente instrucción codificada es la que nos dice quedaos
quietos. En las antiguas escuelas de sabiduría, “quedarse quieto”
significaba entrar en un estado de serenidad y confianza por miedo
de entregarse completamente a la Presencia que mora en nuestro,
y de tener fe en la actividad del Espíritu. Para comprender mejor lo
que esto significa, imagina que eres un instrumento musical, un
clarinete, por ejemplo. Contempla el instrumento como si
estuvieras viendo un dibujo animado para niños, como lo que veías
los sábados a la mañana, es decir, como albo vivo y animado.
Posee una voluntad libre, lo que significa que piensa y que puede
actuar – o sea tocar – por sí mismo, de modo que su función en el
mundo es la de apretar sus propias llaves, y hacer sonar las notas
de su propia escala. Y, mientras tanto, el Maestro de Música está
esperando para tocar la más armoniosa melodía que el mundo
jamás haya escuchado.
A medida que pasa el tiempo, el pequeño clarinete descubre la
metafísica y comienza a decir al Maestro de Música que está en su
interior, cuáles son las notas que debe tocar: “Oh, Podero-so
Espíritu, toca la nota adecuada para que pueda obtener un
automóvil nuevo, para que tenga dinero en el banco y para que
pueda conseguir un nuevo trabajo”. Al principio, esta nueva forma
de tocar puede dar resultados, pero esos resultados no son
duraderos. Luego, el pequeño clarinete busca la forma de que su
demostración sea “más espiritual”, y comienza a aprender de las
instrucciones que provienen del Maestro que mora en su interior, y
le solicita que le diga cuáles son las notas que debe tocar: “Señor,
concédeme la nota para alcanzar la salud y la felicidad y te
aseguro que la tocaré en tu nombre”.
Y, una vez más, algunos frutos madurarán y caerán del árbol, pero
su gusto no será total-mente satisfactorio. Por último, la
conciencia del clarinete evolucionará hasta el punto en que
declarará: “Me entrego al gran YO SOY QUE SOY. ¡Maestro, toca
tus notas a través de mí!”
¿Cómo hace el instrumento la transición desde su intento de tocar
por sí mismo hasta el punto en que, finalmente, es utilizado por el
Maestro de Música? Por medio de la meditación contemplativa
centrada en la Verdad del Ser. Dejamos de lado nuestra sensación
de necesidad porque las necesidades están basadas en nuestras
experiencias del pasado, y porque el Dios-Yo trabaja en el ahora.
No intentamos decir al YO cuáles son las notas que deben tocar
para alcanzar nuestra plenitud, debido a que Él ya las conoce. Y no
pedimos a la Presencia que nos diga cuáles son las notas que
debemos tocar porque, simplemente, no somos buenos Maestros
de Música.
Dejamos que la Presencia del Yo ingrese a nuestra conciencia y
que toque las notas desde su propio nivel, y la música es tan
diferente de la nuestra que quedamos completamente
atemorizados. Y, a través de la nueva canción ejecutada por el
Maestro, muy bien podemos llegar a encon-trando experimentando
cambios asombrosos y positivos en nuestra propia vida
tridimensional, una mudanza, una nueva profesión, un modo de
vida completamente nuevo, debido a que el Maes-tro tocará su
propio tono de cumplimiento superior y porque lo tocará en
nosotros, a través de nosotros y siendo nosotros.
A través de este “estarnos quietos” se alcanzará la “victoria del
Señor”, tal y como la divina Presencia, a través de sus poderosos
Ángeles, triunfa sobre toda condición menos-que-divina de nuestro
mundo. El YO SOY la Abundancia carga para “presentar batalla” a
las carencias y a las limitaciones; el YO SOY la Totalidad avanza
por todo nuestro cuerpo para eliminar las imperfecciones. El YO
SOY el Éxito nos precede para disipar todos los obstáculos. Todo
esto ocurre porque ahora “ves la victoria”. ¿Puedes captar, con tu
divina facultad de imaginar, la imagen completa de la plenitud? Si
no puedes hacerlo, eleva tu visión. Está hecho. Todo ha terminado.
¡Velo! La ley del Triunfo y de la Victoria trabaja, por medio de las
correctas actitudes de la conciencia, de la entrega de nuestra
naturaleza inferior, y de una visión de satisfacción y de plenitud.
Es una ley que nunca falla.
El Ángel del Triunfo y de la Victoria es el ejemplo perfecto del
principio de la Victoria que radica en la mente de Dios. La Victoria,
como una ley universal, constituye la realidad sin oposición, lo
cual significa que la derrota, el fracaso y la pérdida son simples
ilusiones que no tienen sustancia ni poder que las apoye. Este
patrón original del triunfo y de la supremacía fue entregado a
todas las almas como un Poder Causal, un aspecto de Dios, para
que nos conduzca a través de las dificultades de la vida.
Recuerda que Dios ha dado “orden sobre ti a sus Ángeles de
guardarte en todos tus caminos” (Salmos 91:11). Como ocurre con
los otros Ángeles, si su energía no se ve bloqueada por las
proyecciones del ego, este agente de la Ley Cósmica trabaja
naturalmente para cumplir con sus propósitos. Cuando
colaboramos conscientemente con él, emergeremos a salvo por
encima de las aguas turbulentas.
Ahora, piensa en los momentos en tu vida en que sentiste que una
sensación de tenacidad surgía y se afirmaba dentro tuyo, cuando
perseveraste, aún cuando todas las posibilidades estaban en tu
contra, y emergiste victoriosa, como conquistadora de las
condiciones limitadas y de las situaciones restrictivas. Tanto si lo
sabías como si no te dabas cuenta de ello, la poderosa energía de
este Ángel estaba, obviamente, trabajando en y a través de tu
conciencia para fortalecer tu deter-minación y para derramar la luz
en tu camino, y ahora puedes ver que esto, de acuerdo con el
proceso natural, es una parte de nuestra naturaleza esencial.
Recuerda que el Ángel del Triunfo y de la Victoria es la Energía del
Logro, el Poder de Ser, la Luz que brilla a través de todos los
obstáculos, y la fuerza del guerrero victorioso. Déjalo entrar en
batalla por vos. Tu rol, en este esquema de cosas es el de saber
que ya has ganado, el de confiar en el divino proceso, y el de verte
a ti mismo cruzando la línea de llegada con los brazos en alto. Tu
Ángel te ayudará a hacerlo, con gracia y con facilidad, de modo
que tómate un momento para meditar y luego ingresa en su campo
de fuerza y ponte en contacto con Él. Está esperando para
comenzar a trabajar en tu nombre.
Finalidad: Es la energía “del logro” y el arquetipo del conquistador;
nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos con gran determinación;
estimula la tenacidad y la capacidad de resolución.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las
proyecciones del ego: falta de compasión y de ternura,
personalidad indiferente; poca preocupación por los demás; la
energía del matón.
Su energía resulta bloqueada debido a: el miedo al fracaso; la
sensación de que es inútil alcanzar nuestros objetivos; la
sensación de que es “poco lo que se puede lograr en esta vida”.
LA NATURALEZA DEL MAL
Dejando de lado la parte espiritual, Satán, como personificación y
encarnación del mal puro, carece de existencia por sí en la
filosofía oculta. EL MAL NO ES SINO LA AUSENCIA DEL BIEN. Sólo
existe para quien se convierte en su víctima. El Demonio es la
propia sombra que el hombre ve al volver su espalda a la luz. La
Naturaleza no es buena ni mala, y la manifestación sólo sigue una
ley inmutable e impersonal.
La existencia y la experiencia humana de la dualidad del espíritu y
la materia, de la luz y la oscuridad, del movimiento y la inercia, de
la expansión y la contracción, hace que el hombre piense en esto
como bien y mal respectivamente. Si la resistencia proporciona un
punto de apoyo, ento-nes se la considera buena. Si lo frustra –
como ocurre con la demasiado familiar “malicia objetiva” – o daña
al hombre, entonces es mala a los ojos de éste.
La analogía del reflector ilustra esto en parte. La oscuridad está
fuera del rayo luminoso y como si, por así decirlo, presiona sobre
Él desde todos lado. La luz y la oscuridad se perciben como un par
de opuestos. Los efectos generadores de luz del rayo lumínico
cesan en el límite de su al-cance. Allí empieza la oscuridad.
Después reina la oscuridad. En el instante en que se corta la co-
rriente, la oscuridad reina por doquier. Si la luz es buena, entonces
el hombre puede clasificar al reflector como bueno y a la
oscuridad como mala.
¿Pero qué es, de hecho, esa oscuridad que el hombre llama mala?
Se trata de materia no sujeta a la luz. La oscuridad es materia sin
iluminar. El hombre a esto lo llama mal, y para él el Demonio
personifica ese estado.
Aparte de los valores y experiencias humanos, el mal como
creación real no existe. El origen del mal está en la mente
humana. Todas las cosas parecen buenas o malas según su
experiencia y uso respecto de los hombres. Shakespeare repitió
esta doctrina con sus palabras: “Nada es bueno ni malo; es el
pensamiento el que así lo hace”.
Puesto que el mal es una cualidad negativa, al ser mera falta de
bien en el hombre, y Satán es una corporación de ese mal, no
puede considerársele como principio positivo existente. Más bien
representa la ausencia del bien, los espacios vacíos en la red
omnipresente del Universo, los insterticios, tal vez, de la urdimbre
sobre la que el Gran Hilador teje perpetuamente, o manifiesta
externamente las Ideas Divinas. Existe un concepto de Satán
como Ángel caído, como espíritu otrora puro que tienta
continuamente al hombre para que peque.
La existencia del Demonio y del mal está asociada íntimamente
con el atributo del libre albedrío del hombre. Dentro de la
estructura de la ley cósmica, y aparte del irresistible impulso
evolutivo, el hombre posee la libertad para pensar, planificar,
hablar y actuar y actuar de acuerdo con la finalidad de la
Naturaleza o contra ella. Cuando consciente o inconscientemente
el hombre opera contra ella, se convierte en antagonista de la
finalidad cósmica. En consecuencia, genera para sí experiencias y
condiciones adversas o “malas”. Si continúa, tiende a desligarse
de las corrientes de la Fuerza Vital universal, aislándose más bien
en un ser de la muerte que da la vida.
Algunos hombres prosiguieron ejercitando así su libertad de
acción. Se los llama magos negros, poderes oscuros, seguidores
del sendero de la izquierda, señores del rostro oscuro, temi-bles
hermanos de las tinieblas. Su destino no consiste en aniquilarse
sino en hundirse en el estado conocido como Avichi,”lo
ininterrumpido”, el polo opuesto al Nirvana al que llegan los
Adeptos del Sendero de la derecha. En última instancia, en un
posterior ciclo de la manifestación, quienes se convierten en
corporizaciones altamente desarrolladas de la autoseparatividad
se reembarca en el viaje involutivo y evolutivo. El mismo Satán, si
se lo considera como ser existente, parecería haber ejercitado
esta libertad, pues en alguna ocasión debió haber escogido un
sendero de motivación y acción individualistas y autoseperativas.
En otro aspecto, el monstruo fabuloso del Satán de la teología
popular puede ser conside-rado como excusa, un chivo emisario,
alguien a quien imputar los errores en los que cae la humanidad al
atravesar las fases puramente emocionales y mentales (en
especial) de su evolución.
REZAR
La oración nos proporciona la oportunidad de comunicarnos con
un poder superior, sea representado por la figura de Dios, los
Ángeles, Buda, un santo, un Bodhisattva o simplemente por el
Universo. Se puede rezar sólo o acompañado. La plegaria puede
ser cantada o escrita. En el momento de la bendición y de dar las
gracias vivirás la oración como una experiencia inolvidable. A
veces rezamos sin darnos cuenta siquiera, por ejemplo, si nos
caemos y pedimos auxilio.
Se habla de tres tipos de plegaria. La primera es la de la confesión
a través de la cual nos reconciliamos con nuestro enemigo
interior. El segundo tipo sirve para relacionarnos con los demás;
esto ocurre cuando solicitamos gracias para otras personas y para
acontecimientos que deseamos que tengan lugar. En la tercera
forma de plegaria se encuentra en el “sí” a la vida y nues-tra
entrega a Dios; así es como expresamos al Universo nuestra
gratitud y confianza.
La oración es algo personal, todos nosotros tenemos nuestras
propias formas de rezar, pe-ro básicamente se trata de expresarse
oralmente ante Dios. Nuestras oraciones dirigidas a Dios pueden
ser concretas, es decir: manifestando exactamente lo que
deseamos, o podemos pedir que Dios nos bendiga desde su
abundancia y nos dé confianza en que todo salga bien. La oración
nos puede equilibrar y conducir por el buen camino.
Nos comunicamos con los Ángeles por medio de la oración y, a
través de la meditación, recibimos sus respuestas. Rezar es
solicitar la intercesión divina para nosotros y para los demás.
Cuando reces a los Ángeles, hazlo como si “ya estuviera todo
hecho”, en otras palabras, agradéceles por adelantado el que se
hayan ocupado de tus problemas. Ruégales que actúen de la
misma forma en la tierra que en el cielo, para el bien supremo de
toda la humanidad.
Cuando eleves tus plegarias a los Ángeles, recuerda que éstos
están al servicio de un Ser Supremo (Dios o la denominación que
utilices al referirte a la fuerza espiritual más importante de tu
vida). En consecuencia, da las gracias a Dios y a los Ángeles en
tus plegarias y solicita la paz bendita.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 26
VOCALIZACIÓN.
Puedes utilizar este ejercicio a fin de estimular garganta y oídos,
para alinearte con tu Ángel. Esto te preparará para conversar con
Él. También puedes emplear una canción, un himno o un cántico,
siempre que lo entones con el corazón. La idea es abrirte
vocalmente, aflojar tus cuerdas vocales y liberarte.
Practicar en voz alta el sonido de las vocales es una manera
simple y efectiva de hacerlo; para eso no necesitas nada más que
un asiento cómodo y leer unas cuantas veces el ejercicio.
1) Comienza con el sonido de la vocal “A”. emite el sonido primero
con los ojos abiertos; luego, con los ojos cerrados. Observa si hay
alguna tensión en tu cara, tu mandíbula o tu garganta. Si es así,
mueve la mandíbula varias veces, de lado a lado. Luego repite otra
vez el sonido “A”, en voz más alta, con los ojos abiertos y con los
ojos cerrados.
2) Emite el sonido “E”, primero con los ojos abiertos, luego
cerrados. Observa nuevamente si existen tensiones o si el tener
los ojos abiertos o cerrados marca alguna di-ferencia. Repite
nuevamente el sonido “E” de ambas maneras, en voz más alta.
3) Repite los pasos ya descriptos con el sonido de la “I”
4) Luego emite el sonido de la “O”.
5) Ahora trabaja con el sonido de la “U”. Puedes pronunciarla
primero a la española, uh, y luego a la inglesa, iu.
6) Cuando hayas terminado con las vocales, emite los sonidos
siguientes, haciéndolo con lentitud: AH, OH, UM. Repite estos tres
sonidos hasta que empiecen a fundirse unos con otros y te
encuentres emitiendo el sonido OHM. Puedes hacerlo con los ojos
abiertos o cerrados. Siente cómo vibra el sonido en tu garganta.
Observa en qué otro lugar del cuerpo sientes estos sonidos. ¿Hay
resonancia en el Tercer Ojo, en la zona del Timo o en la del
Corazón?.
7) Ahora emite las notas que quieras. Déjalas brotar de tu
garganta, subiendo y bajando a voluntad.
8) Continúa entonando esas notas hasta que todo tu cuerpo esté
zumbando. Si lo has hecho con los ojos abiertos, ciérralos al
terminar. Si lo hiciste con los ojos cerrados, ábrelos al terminar.
Permanece quieta algunos minutos, sólo percibiendo tu cuerpo
¿Cómo sientes el cuerpo después de este ejercicio? Los ruidos de
la habitación, ¿te parecen ahora diferentes? Puedes hacer también
este ejercicio entonando tu propio nombre. Prueba diferentes
maneras de cantarlo: alto y bajo, rápido o lento, fuerte y suave.
¡Canta hasta que te retumben los oídos!
do los dolores y las equivocaciones del pasado.