Informe Belmont Pt1
El Informe Belmont, emitido en 1979 por la Comisión Nacional para la Protección de Sujetos
Humanos de Investigación en EE. UU., establece principios éticos fundamentales para la
investigación biomédica y del comportamiento. Estos principios incluyen el respeto a las
personas, la beneficencia y la justicia. El informe también destaca la importancia de distinguir
entre investigación y práctica y de proteger a los sujetos de investigación de posibles daños. En
resumen, el Informe Belmont proporciona pautas esenciales para garantizar la ética en la
investigación con sujetos humanos.
El documento aborda la distinción entre práctica médica e investigación, enfatizando la
necesidad de investigar nuevas prácticas para garantizar su seguridad y eficacia. Se destacan tres
principios éticos fundamentales en la experimentación con seres humanos: el respeto a las
personas, la beneficencia y la justicia. Estos principios orientan la conducta de los investigadores
y profesionales de la salud, asegurando el bienestar y los derechos de los participantes en la
investigación médica.
Aborda los principios éticos de beneficencia y justicia en la investigación con seres humanos. Se
destaca la necesidad de maximizar los beneficios y minimizar los riesgos para los participantes,
así como de distribuir equitativamente los beneficios y las cargas. Se enfatiza la importancia del
consentimiento informado de los participantes y la aplicación práctica de estos principios en la
investigación. El consentimiento informado en la investigación médica es esencial para
garantizar la ética y la integridad de los estudios científicos. Se compone de tres elementos:
información completa y comprensible, adaptada a las capacidades individuales; comprensión por
parte de los sujetos, verificada mediante pruebas si es necesario; y voluntariedad, sin influencias
indebidas. Es crucial evitar la ocultación de riesgos y proteger a los sujetos vulnerables.
El proceso ético de investigación implica la justificación de la persuasión, la evaluación de
riesgos y beneficios, y la selección equitativa de participantes. La persuasión ética debe evitar la
influencia indebida, como la manipulación o la amenaza. La evaluación de riesgos y beneficios
requiere un análisis exhaustivo de los posibles daños y beneficios para los participantes y la
sociedad en general. La selección de participantes debe basarse en criterios objetivos y
equitativos, evitando la discriminación y protegiendo a los grupos vulnerables. En resumen, la
ética en la investigación demanda la protección de los participantes y la equidad en los
procedimientos y resultados.
La crucial preocupación sobre la justicia social en la investigación científica, destacando la
necesidad de una cuidadosa selección de sujetos y la protección de grupos vulnerables. Se resalta
la importancia de equilibrar las cargas adicionales impuestas por la investigación, priorizando a
los grupos menos desfavorecidos socialmente para participar en estudios que conllevan riesgos,
excepto cuando la investigación está directamente relacionada con las condiciones específicas de
grupos más vulnerables. A pesar de los esfuerzos individuales de los investigadores y los comités
éticos, persisten patrones de injusticia social debido a sesgos arraigados en la sociedad, lo que
subraya la necesidad de normativas y códigos de conducta ética para garantizar la equidad en la
práctica científica y proteger a los sujetos de investigación contra la explotación y el daño
injusto.
Informe Belmont pt2
El Informe Belmont, emitido en 1979 por la Comisión Nacional para la Protección de Sujetos
Humanos de Investigación en EE. UU., establece principios éticos fundamentales para la
investigación biomédica y del comportamiento. Estos principios incluyen el respeto a las
personas, la beneficencia y la justicia. El informe destaca la importancia de distinguir entre
investigación y práctica, proteger a los sujetos de investigación de posibles daños y garantizar la
ética en la investigación con sujetos humanos.
El documento aborda la distinción entre práctica médica e investigación, enfatizando la
necesidad de investigar nuevas prácticas para garantizar su seguridad y eficacia. Destaca tres
principios éticos fundamentales en la experimentación con seres humanos: el respeto a las
personas, la beneficencia y la justicia, que guían la conducta de los investigadores y
profesionales de la salud para asegurar el bienestar y los derechos de los participantes en la
investigación médica.
En la investigación con seres humanos, se enfatiza la necesidad de maximizar beneficios,
minimizar riesgos, distribuir equitativamente beneficios y cargas, así como la importancia del
consentimiento informado. Este último se compone de información completa y comprensible,
comprensión por parte de los sujetos y voluntariedad, esencial para garantizar la ética y la
integridad de los estudios científicos.
El proceso ético de investigación implica la justificación de la persuasión, la evaluación de
riesgos y beneficios, y la selección equitativa de participantes. La persuasión ética debe evitar la
influencia indebida, la evaluación de riesgos y beneficios requiere un análisis exhaustivo, y la
selección de participantes debe basarse en criterios objetivos y equitativos, evitando la
discriminación y protegiendo a los grupos vulnerables.
La justicia social en la investigación científica destaca la necesidad de una cuidadosa selección
de sujetos y la protección de grupos vulnerables. Se resalta la importancia de equilibrar las
cargas adicionales impuestas por la investigación, priorizando a los grupos menos desfavorecidos
socialmente para participar en estudios que conllevan riesgos, excepto cuando la investigación
está directamente relacionada con las condiciones específicas de grupos más vulnerables.