¿Cómo se relacionan la inflación y el desempleo a corto plazo?
¿A largo
plazo?
Esta teoría establece que un aumento del desempleo reduce la inflación, al igual
que una disminución del desempleo se asocia con un incremento de la inflación.
Establece que no podemos conseguir, al mismo tiempo, un escenario de baja
inflación y, de forma simultánea, poseer una elevada tasa de empleo.
Una inflación no controlada puede provocar un rápido empobrecimiento de la
población, por la pérdida de poder adquisitivo de sus ingresos, que impide que las
personas puedan cubrir sus necesidades básicas a pesar de tener un puesto de
trabajo.
Esa pérdida de poder adquisitivo resultado de la inflación, es especialmente más
severa para los hogares más desfavorecidos, por la elevada incidencia de la
misma en el gasto energético y en alimentos.
Asimismo, el alza de los precios, especialmente de los energéticos y materias
primas, repercute en la actividad empresarial. La inflación resta ingresos reales a
las empresas, por el estrechamiento de sus márgenes. Este efecto es muy
importante en el caso de muchas empresas que tienen un elevado peso en su
cuenta de resultados de los suministros energéticos.
Cuando suben los precios, sube la presión para que se incrementen los salarios,
ya que los trabajadores no desean perder poder adquisitivo. No obstante, muchas
empresas no tienen capacidad para poder afrontar una subida generalizada del
salario de sus trabajadores, que determinaría una nueva subida de sus costes.
Especialmente cuando se compite, frente a otras empresas proveedoras de los
mismos o similares productos o servicios, principalmente por precio y no por otros
atributos, como el valor añadido aportado al cliente (superior al aportado por los
competidores),
La curva de Phillips,
publicada en 1958 por el
economista William
Phillips, relacionaba dos
variables: el desempleo y
la inflación.
La curva de Phillips es una representación gráfica que muestra la relación inversa
entre inflación y desempleo, expresada gráficamente por una curva descendente.
(BBVA ASSET MANAGEMENT, 2022)
A corto plazo, una mayor inflación nos empobrece: los salarios pierden poder
adquisitivo y los ahorros pierden valor. Pero es aún más preocupante que se
mantenga elevada, por sus efectos a medio y a largo plazo.
Cuando el «genio de la inflación» sale de su lámpara, se hace más y más
difícil devolverlo a ella
Por un lado, cuando el «genio de la inflación» sale de su lámpara, se hace más
y más difícil devolverlo a ella:
Los incrementos de los salarios para recuperar poder de compra suponen
aumentos adicionales en los costes de producción; a su vez, las empresas
tratan de repercutirlos a los precios de venta para proteger sus márgenes.
Estos efectos de segunda ronda podrían desencadenar una espiral de
precios y salarios más difícil de frenar.
En esa situación, los agentes económicos pueden pensar que la inflación
seguirá siendo elevada y revisar al alza sus expectativas. Esto alimentaría
la espiral de precios y complicaría reducir la inflación.
Por otro lado, la inflación es particularmente dañina a largo plazo:
Los precios constituyen el mecanismo central para la asignación de
recursos en una economía de mercado, pues proporcionan la señal
fundamental para determinar la oferta y la demanda. Una inflación elevada,
que normalmente es también más volátil, hace más difícil interpretar las
señales que emiten los precios. Por ello, la estabilidad de precios es clave
para el buen funcionamiento de la economía.
La experiencia histórica muestra que las economías con inflación alta y
persistente crecen menos.
La inflación tiene efectos redistributivos) que pueden aumentar la
desigualdad. Protegerse de la inflación es más difícil para los hogares con
menos recursos.
No nos podemos permitir una inflación persistente y elevada
En definitiva, no nos podemos permitir una inflación persistente y elevada. Los
beneficios a largo plazo de una inflación baja compensan con creces los
costes a corto plazo (en términos de menor crecimiento y empleo) que
producen las medidas de política monetaria necesarias para reducirla
(HERNANDEZ COS, 2024)
¿Qué factores alteran esta relación?
Una subida generalizada de los salarios, bien impuesta legalmente a través de la
subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) o bien por Convenio Colectivo,
podría afectar de manera directa a los niveles de empleo. La primera forma que
tienen las empresas de afrontar las dificultades económicas es reducir los costes
laborales, y para ello recurren a los despidos (ya sean despidos colectivos a través
de ERE, o despidos individuales) o en ocasiones a las suspensiones temporales
de empleo (ERTE).
Podríamos tener que llegar a enfrentarnos a una situación en la que los salarios
suban lo justo para que la inflación no suponga un problema grave para el poder
adquisitivo de los ciudadanos, pero, a la vez, aumenten los niveles de desempleo.
Para Phillips, la cantidad de dinero circulante (masa monetaria) tiene efectos
reales sobre la economía en el corto plazo. Un aumento de la masa monetaria
tendría un efecto beneficioso sobre la demanda agregada, ya que los ciudadanos
gastarán más al ver incrementados sus salarios nominales (es la llamada ilusión
monetaria), creando una expectativa más favorable a la inversión por parte de las
empresas, debido a que las perspectivas de unos precios al alza mejorarán las
expectativas de beneficios de las empresas.
(BBVA ASSET MANAGEMENT, 2022)
¿Cuál es el coste a corto plazo de reducir la inflación?
La cuestión es hacer disminuir la demanda y aumentar la oferta. En el lado de
la demanda, se necesita que ésta se retraiga y eso solo pasará si se aplican
medidas que son como las medicinas antiguas: desagradables y con efectos
retardados. La subida de tipos de interés es la más evidente.
(Irujo, 2023)
Cómo la subida de tipos de interés reduce la inflación. Principales canales
FUENTE: Banco de España
¿Por qué la inflación y el desempleo de estados unidos fueron tan bajos en
los años noventa?
De hecho, la inflación disminuyó entre 1995 y 1997, por lo que deben haber
entrado en juego factores del lado de la oferta. Los tres factores más importantes
del lado de la oferta son el crecimiento de la fuerza laboral, la productividad y la
competencia extranjera. Todos han cambiado de tal manera que aumentaron la
oferta a mediados de los años 1990.
(Croushore, 1998)
Investigue la inflación en México 2018-2023
De octubre 2018 a octubre 2023 se registra una inflación acumulada de 28.75% en
México. El nivel de precios alcanzó máximos durante 2022, pero ha logrado
establecerse en lo que va del 2023.
Durante el 2022 el mundo experimentó una de las olas inflacionarias más
importantes de las últimas décadas. El alza generalizada de los precios presionó
los bolsillos de las familias y llevó los índices a niveles altos.
En México, en los cinco años más recientes —de octubre 2018 a octubre 2023—
se registra una inflación acumulada de 28.75%, de acuerdo con cifras del Inegi
(Instituto Nacional de Estadística y Geografía).
Se observa que el Índice Nacional de Precios al Consumidor alcanzó un nivel de
130.61 puntos, lo que refleja un alza de alrededor de 30 puntos en estos cinco
años recientes.
Aunque los precios siempre tienden a crecer en los ciclos económicos, durante
algunos periodos crecen con más fuerza y mayor rapidez. Adicionalmente,
algunos productos como los agropecuarios y los energéticos, son más volátiles y
sensibles a las condiciones del mercado.
La inflación acumulada a lo largo de los años brinda un panorama general de los
cambios en los precios a escala nacional, pero el indicador clave para la política
monetaria es la tasa de inflación interanual.
El Banco de México tiene como objetivo que esta tasa se ubique en niveles de 3%
+/- un punto porcentual.
Si se observa el comportamiento mensual de esta tasa durante el periodo de cinco
años, resalta que durante 2020 y principios de 2021 —el lapso de crisis económica
por pandemia— los precios bajaron alcanzando la meta establecida; pero para
mitades de 2021 inició una tendencia de alzas históricas en el nivel de inflación.
En septiembre de 2022 se registró una tasa de inflación interanual de 8.70%, dos
veces la meta establecida por el Banco de México, y un nivel no visto en
aproximadamente dos décadas.
La canasta de consumo mínimo integra productos y servicios considerados como
básicos para los hogares en México. El índice que evalúa el comportamiento de
esta cesta es uno de los más sensibles.
Al corte de octubre del 2023 se observa que la inflación de esta canasta mínima
fue de 3.83%, por debajo de la inflación general.
Se observa que en el proceso de desaceleración inflacionaria que se vive
actualmente, esta cesta ha cedido con mayor fuerza mientras que durante la ola
inflacionaria del 2022 registró alzas mayores incluso que el índice general.
El nivel de precios de la canasta de consumo mínimo es fundamental debido a
esta cesta representa más de la mitad del gasto total que hacen las familias más
pobres del país. El impacto es desigual entre hogares debido al poder adquisitivo
laboral y la composición del gasto de los hogares.
Las brechas de desigualdad se presentaron con mayor fuerza durante la ola
inflacionaria de 2022.
En estos cinco años recientes, el nivel de precios por estrato de consumo mostró
que en el grupo de hogares con menores ingresos las tasas de inflación son
mayores. En el primer mes del 2023 la tasa de inflación en el estrato de un salario
mínimo o menos la tasa de inflación era de 9.67% mientras que en el estraro de
seis salarios mínimos o más fue de 7.41 por ciento.
La brecha se profundiza si se desglosa si se analiza la inflación por objeto del
gasto. En enero del 2023 la tasa de inflación en alimentos y bebidas para el
estrato más bajo era casi 10 puntos porcentuales mayor que en el estrato más
alto.
Aunque la ola inflacionaria de este periodo fue global y representó un reto de
política monetaria para casi todos los países del mundo, las dimensiones y el
impacto no fue el mismo entre países.
En México la inflación acumulada en cinco años es de 28.75%, un nivel modesto si
se compara con países como Argentina y Turquía, en donde la inflación
acumulada es cercana a 628% y 101% respectivamente.
En el lado opuesto, algunos países nórdicos y europeos registraron niveles de
inflación significativamente más bajos.
Uno de los factores que dio a México aire fue un alza muy moderada de precios de
energéticos en comparación con otros países. Los conflictos internacionales de
Rusia-Ucrania e Israel-Palestina han producido que el gas, los hidrocarburos y la
electricidad alcancen precios históricos en Europa y otras regiones.
(García, 2023)
Bibliografía
BBVA ASSET MANAGEMENT. (26 de 10 de 2022). Obtenido de
[Link]
empleo-y-en-los-salarios/
Croushore, D. D. (1998). Low Inflation: The Surprise of the 1990s. University of Richmond, 8.
Obtenido de [Link]
article=1016&context=economics-faculty-publications
García, A. K. (13 de 11 de 2023). Los precios en México acumulan una inflación de 28% en los 5
años recientes. El economista.
HERNANDEZ COS, P. (26 de 04 de 2024). BANCO DE ESPAÑA, EUROSISTEMA. Obtenido de
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[Link]
Irujo, Á. B. (29 de 10 de 2023). The Conversation. Obtenido de [Link]
combatir-la-inflacion-216420#:~:text=%C2%BFC%C3%B3mo%20combatimos%20la
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