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Ortega y Gasset: Ser y Conocimiento

Este documento describe la filosofía de Ortega y Gasset, en particular su visión del ser humano y el conocimiento. Ortega ve la vida humana como una continua decisión entre libertad y fatalidad, y propone una razón vital basada en la experiencia de la vida en lugar de una razón abstracta. El conocimiento para Ortega es una perspectiva desde un punto de vista particular en lugar de una verdad absoluta.
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Ortega y Gasset: Ser y Conocimiento

Este documento describe la filosofía de Ortega y Gasset, en particular su visión del ser humano y el conocimiento. Ortega ve la vida humana como una continua decisión entre libertad y fatalidad, y propone una razón vital basada en la experiencia de la vida en lugar de una razón abstracta. El conocimiento para Ortega es una perspectiva desde un punto de vista particular en lugar de una verdad absoluta.
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IES MIGUEL CATALÁN

DEPARTAMENTO DE FILOSOFÍA

FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA

PROF. AURORA AMARO

ORTEGA Y GASSET

EL SER HUMANO

EL SABER FILOSÓFICO Y EL CONOCIMIENTO EN ORTEGA Y GASSET.

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EL SER HUMANO EN ORTEGA Y GASSET

Para Ortega la filosofía debe inquirir sobre el ser fundamental del mundo, sobre la realidad

radical y esa realidad radical no es ni la existencia del mundo, ni la existencia del yo, sino la

coexistencia del yo con el mundo que es la vida entendida en un sentido personal que consiste en

darse cuenta de que se vive, esa es la razón por la que podemos decir que la vida es mía. La

vida de cada ser humano está constituida por lo que hace y por lo que le pasa. El hombre no sólo

vive sino que se ve a sí mismo viviendo.

Vivir significa para el hombre encontrarse en el mundo, ocuparse de las cosas y seres del mundo,

de lo que él denomina circunstancia. La circunstancia son todos los problemas que nos rodean,

sean éstos a nivel social y en gran escala o a nivel personal, que en ocasiones influyen de una

forma más radical. La circunstancia no es sólo el mundo que rodea al hombre sino también un

ingrediente esencial de su vida. Este es el sentido de la famosa afirmación de Ortega: ‘Yo soy yo

y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo’. El yo no puede ser reducido a una

entidad independiente, la circunstancia es el medio en que el yo se desenvuelve necesariamente.

Al hombre se le impone la vida y la circunstancia. En ese sentido la vida del hombre es

imposición. El hombre se ve arrojado a la vida y se le presenta como un problema que es

necesario resolver. Lo que el hombre tiene que decidir es cómo va a vivir esa vida que se le ha

impuesto en esa circunstancia en ese sentido la vida no está previamente prefijada. La vida

humana no es sólo fatalidad sino también libertad.

Al elegir, el hombre se va haciendo a sí mismo. Cada uno llega a ser lo que hace de sí mismo,

cada persona se hace a sí misma con las decisiones que va tomando pues al decidir que

hacemos estamos decidiendo también qué somos. Vivir es una continua decisión de lo que

queremos ser por lo que es principalmente un proyecto. Nos ayudaremos principalmente de

nuestras experiencias por lo que afirma Ortega ‘el hombre no tiene naturaleza (...) sino historia’.

La vida va a ser una realidad tan radical en Ortega que su propuesta de conocimiento se

presenta como razón vital que frente al racionalismo lucha contra su abstracción de la experiencia

de la vida. La razón vital funciona desde el sujeto en su totalidad, dentro de su circunstancia,

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nunca como un entendimiento desarraigado de la vida.

2. EL SABER FILOSÓFICO Y EL CONOCIMIENTO

La filosofía tiende al conocimiento de todo, de la realidad como conjunto que se convierte

en la realidad radical. ¿Qué es esa realidad radical? Los filósofos anteriores al Renacimiento

mantuvieron que lo que realmente existía era el mundo cósmico compuesto de cosas entre las

que se encontraba el hombre. Los filósofos modernos dudaron de todo pero se dieron cuenta que

del pensamiento no podían dudar, la realidad radical fue para ellos el pensamiento. Ortega

piensa que ambas posturas son incompletas. El mundo no existe sin una conciencia que lo

piense y el pensamiento no existe si no es pensamiento de algo. El hecho de existir el

pensamiento implica el yo que piensa y el mundo en que se piensa, y existen el uno con el otro

sin posible separación. El dato radical no es la existencia del mundo, ni la existencia del yo sino la

coexistencia del yo con el mundo y este coexistir es la vida. La filosofía ha de convertirse en

reflexión sobre la vida entendida de forma personal, para que no parta de una abstracción. Esta

filosofía se expresará como raciovitalismo y consiste en afirmar que el conocimiento es de

naturaleza racional y que la vida constituye su tema central. La razón vital es la razón que medita

sobre la estructura de la vida misma. La razón nos permite dar cuenta de la vida, de lo hecho y de

lo vivido. Según su relación con la razón la estructura del mundo (de los hechos)

Al enfrentarnos al problema del conocimiento tenemos que preguntarnos qué significa verdad y

según Ortega en este problema existen datos contradictorios. Por un lado la verdad pretende ser

un reflejo adecuado de las cosas y por lo tanto la concepción clásica es que ha de ser una e

invariable. A la vez vemos que en la historia el hombre ha cambiado continuamente de opinión y

que se ha consagrado lo que en ese momento se poseía. Al tener el hombre esta experiencia

algunos han optado por el escepticismo, renunciando al deseo de que la verdad pueda ser

conocida por el hombre. Otros han optado por el dogmatismo que ha renunciado a la vida para

afirmar la verdad absoluta e invariable que se puede conocer por una razón absoluta que no se

haya en ningún ser humano concreto.

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Ortega rechazará tanto el escepticismo como el dogmatismo, el primero porque es

evidente que en nuestra vida buscamos la verdad, pues es lo que da valor y sentido a la vida.

Rechaza también el dogmatismo pues escinde en dos a la persona humana: su vida y todo lo

concreto que le sucede, y por otro lado el núcleo racional que puede encontrar la verdad. El

rechazo viene dado porque el pensamiento tiene una función vital que cubre unas necesidades

radicales del individuo, y además tiene la finalidad de buscar la verdad de acuerdo con unas

determinadas leyes. La función vital del pensamiento ha obligado a proponer en una fórmula

dinámica el significado de verdad que se consigue cuando se entiende la verdad como

perspectiva. La verdad que el hombre consigue no es completa. Su conocimiento nunca agota

plenamente la realidad. El hombre sólo reflejará lo que se pueda ver de la realidad desde un

punto de vista determinado, desde una perspectiva. El hombre ha de contentarse con esa parte

de la verdad que le es accesible. La perspectiva individual es el único modo de apresar la

realidad. Dos puntos de vista diversos no pueden coincidir pero sí completarse. El hombre es por

lo tanto un medio que al conocer criba, selecciona y refleja la realidad desde un lugar

determinado. Esta teoría va más allá de la mera propuesta epistemológica y Ortega y Gasset la

llegó a presentar como principio de la realidad: ‘el ser definitivo del mundo es una perspectiva’. La

realidad tiene una estructura propia que consiste en ser perspectiva y el conocimiento se debe

atener a ella si quiere conocerla. Sólo en los conocimientos que no se refieren a lo real, como los

lógicos o matemáticos, al no tener el objeto una estructura de perspectiva, el conocimiento puede

ser absoluto.

CONCLUSIÓN:

En España, Ortega y Gasset, entre otros, representa un esfuerzo por modernizar el país y

sacarle de lo que consideraba un carácter invertebrado. Al contrario que Unamuno, Ortega busca

la “salvación” en Europa, e introduce las principales corrientes del pensamiento europeo en su

filosofía. La guerra civil truncará este esfuerzo colectivo y enviará a muchos pensadores al exilio.

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