Instituto Cruz Roja, filial San Rafael. 2° de Enfermería.
Microbiología, parasitología e inmunología 1
UNIDAD 4:
INMUNOLOGÍA: ¿CÓMO SE DEFIENDE EL CUERPO HUMANO FRENTE A LOS
MICROORGANISMOS QUE LO RODEAN?
SISTEMA INMUNE HUMANO
La inmunología1 es el estudio de los mecanismos fisiológicos que los seres humanos y otros
animales utilizan para defenderse de la invasión de otros organismos (bacterias, virus, hongos y
parásitos). Las personas convivimos rodeados de organismos, que viven en el aire, tierra y agua,
algunos habitan sobre su piel o en el interior de órganos huecos. Son relativamente pocos los
microorganismos que pueden provocar infecciones al hombre, esto dependerá de la naturaleza de los
mismos, capacidad de multiplicación y virulencia, pero también dependerá de la capacidad del sistema
inmune de producir una reacción adecuada que permita evitar la enfermedad o superarla, a pesar de
padecer determinados síntomas.
El sistema inmune no solamente protege al hombre de padecer infecciones, también puede
eliminar células tumorales, o en caso no regularse de forma adecuada, ser causante de alergias, rechazo
de tejidos u órganos trasplantados, o provocar enfermedades llamadas autoinmunes. Las enfermedades
autoinmunes son causadas por el propio sistema inmunológico que ataca células y órganos de la
persona, como por ejemplo artritis reumatoidea (anticuerpos atacan la membrana que recubre las
articulaciones), Guillain Barré (anticuerpos atacan las células que componen la vaina de mielina que
recubre los nervios) o el lupus (anticuerpos que atacan múltiples órganos). La alergia2 es una reacción
de hipersensibilidad (excesiva y sin control) del sistema inmune, que puede provocar daños en
diferentes órganos, como piel, vía respiratoria y sistema digestivo, y en algunos caso poner en riesgo de
muerte a la persona (esto es lo que se llama anafilaxia). Por otro lado, cuando parte del sistema inmune
no funciona, se producen un grupo de enfermedades llamadas inmunodeficiencias. Las
inmunodeficiencias pueden ser congénitas (presentes al nacer), donde existe una alteración genética
que produce la disfunción de parte del sistema inmunológico. También las inmunodeficiencias pueden
ser adquiridas, como es el caso de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana VIH,
personas con diabetes mellitus, sindrome nefrótico, o personas en tratamiento con fármacos que
disminuyen las defensas, como corticoides, quimioterapias e inmunosupresores.
1 Parham, Peter, Inmunología, Ed Panamericana, 2da edición, 2005.
2 Mendez, et al. Alergia, enfermedad multisitémica. Ed médica Panamericana, 2008, pág 37.
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El sistema inmunológico humano se encuentra altamente
organizado. Las defensas de barrera se refieren a la piel y las
mucosas que recubren al cuerpo tanto en su exterior como en el
interior de sus órganos huecos. Posteriormente la inmunidad
innata responde a cualquier organismo o célula identificada
como “no propio” (no pertenecen al cuerpo del cual forman
parte), por lo que se denominan inmunidad inespecífica. No
producen sustancias (inmunidad humoral) ni células
(inmunidad celular) que en infecciones futuras, frente al
mismo patógeno, actúen en forma más rápida y eficaz. La
respuesta adaptativa, inicia su funcionamiento en forma más
tardía, pero es capaz de producir moléculas y células que ante
un nuevo encuentro con el mismo patógeno, la respuesta
inmune será más rápida y eficaz. En la clínica observaremos a
una persona que tiene síntomas leves y de corta duración, o que
transcurre la infección sin presentar síntomas.
Cualquier sustancia capaz de inducir una respuesta inmune específica cuando es introducida
dentro del organismo es un inmunógeno o antígeno, por lo tanto, inmunogenicidad es la capacidad de
una sustancia de iniciar una respuesta inmune detectable. Los antígenos son sustancias capaces de ser
reconocidas por los linfocitos T y B y de unirse a los receptores específicos de su superficie. Los
anticuerpos son moléculas que en la naturaleza son sintetizadas por Linfocitos B, que identfican a un
determinado antígeno, y pueden neutralizarlo o destruirlo. Actualmente los anticuerpos pueden ser
fabricados y modificados en laboratorios.
Respuesta inmune primaria y secundaria
La primera exposición de un individuo a un antígeno que pertenece a determinado
microorganismo (que puede ser un hongo, virus, bacteria o parásito), se denomina respuesta inmune
primaria. La respuesta inmunitaria que se produce será relativamente débil y de corta duración. La
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segunda o posteriores exposiciones al mismo antígeno se denomina respuesta inmune secundaria y la
respuesta generada será más intensa y duradera que la primera.
El objetivo de los programas de vacunación es el establecimiento de la memoria inmunológica para la
generación de respuestas secundarias específicas, intensas y duraderas, que eviten la infección clínica
en caso de un nuevo contacto con el agente infeccioso. La respuesta secundaria puede incrementarse en
las inmunizaciones sucesivas hasta que se alcance el límite fisiológico máximo de respuesta