NOMBRES
Esther María
APELLIDOS
Baret Moreno
MATRICULA
20-EISM-6-016
TEMA
Constitución Dominicana
ASIGNATURA
Conciencia Ciudadana
MAESTRO
Yenny Segura
FECHA DE ENTREGA
09-04-2024
1.-Cuál es la relación del Derecho Constitucional con las Políticas Públicas?
La oleada de la constitucionalización del Derecho en América Latina tuvo su auge en la
década de los años 90 del siglo pasado, países como Colombia, México, Perú,
República Dominicana, entre otros, realizaron reformas Constitucionales, según Nolte
(2013), en el estudio de Reformas Constitucionales en América Latina, de un total de 18
países que la conforman, se realizaron un total de 388 reformas constitucionales
parciales (enmiendas) entre 1978 y 2012, y se promulgaron 16 nuevas Constituciones,
tal y como podemos observar en el Cuadro 1 sobre la Promulgación de Nuevas
Constituciones en América Latina en el Siglo XX, autoría de Negretto (2008) se destaca
cómo se han producido estas reformas y la posibilidad de realización de reformas en el
tiempo.
Un aspecto importante es la observación realizada por Negretto (2008) quien refiere que
las Reformas fueron utilizadas para “encaminar” y “resolver” problemas estructurales
generados por errónea o inexistencia de políticas públicas adecuadas, corrupción,
regímenes autoritarios, deficiencias del sistema, pero a su vez se han generado con las
recientes reformas la ampliación de los poderes de los presidentes en materia legislativa,
o a otorgarles más poderes, reforzamiento de los derechos individuales y colectivos,
fortalecimiento de la independencia y poderes de los jueces, la creación de nuevas
agencias de control, procesos de descentralización política, etc., se le ha endilgado a las
reformas la visión de “revolución” sistémica, que en la mayoría de los casos se queda en
la utilización de la Constitución para fines políticos.
La República Dominicana llega un poco retrasada a estos procesos de reforma, pero esta
situación brindó la posibilidad de que se asumieran formulas ya validadas con otras
experiencias de sistemas jurídicos similares al nuestro, y es a partir del 2010, que se
abandona la fórmula del texto constitucional de contenido orgánico/dogmático, para
transformar nuestra carta magna, en un conjunto de principios básicos y de regulaciones
propios del Derecho Administrativo, regido por principios que conforman parte del
tronco jurídico común del Derecho Constitucional y el Derecho Administrativo, como
refiere Brewer Carias (2012), es desde este conjunto de principios, desde donde
podemos vincular de manera directa el Derecho Administrativo y el Derecho
Constitucional, puesto que en su estructura contienen los mismos principios fundantes y
además que en cuanto a su objeto de estudio, el Derecho Constitucional se enfoca en el
estudio de los órganos del Estado, y el Derecho Administrativo estudia la acción de
estos.
El catedrático Brewer Carias (2012), considera que desde el nuevo enfoque asumido en
la redacción y estructuración de la Constitución del 2010, es que se ubica a la misma
como la “norma suprema y fundamento del ordenamiento jurídico del Estado”, ubicada
en el extremo superior del esquema jurídico, siguiendo el principio de Jerarquía
Normativa, lo cual se encuentra plasmado en el art. 6 de la CD, que establece: “Todas
las personas y los órganos que ejercen potestades públicas están sujetos a la
Constitución, norma suprema y fundamento del ordenamiento jurídico del Estado. Son
nulos de pleno derecho toda ley, decreto, resolución, reglamento o acto contrarios a
esta Constitución”. A través de este articulado se somete a toda autoridad estatal a la
constitución, considerando nulo cualquier acto que no se circunscriba a las normas
establecidas en ella de manera directa e inmediata, creando una obligación de carácter
general para su cumplimiento.
Este jerarquización de las leyes, los tratados internacionales según el derecho
Internacional, el Estado tiene la obligación de respetar las obligaciones internacionales
que hayan sido suscritas y ratificadas, existiendo Según Becerra Ramírez (2009),
citando a Ayala Corao, 4 tipos de rango asignándoles el carácter de norma a)
Supraconstitucional, b) Constitucional, c) Supralegal y d) Legal, todo definido en el
contexto de la buena fe y la Soberanía de los Estados.
La Constitución Dominicana a partir de la reforma del 2010, se circunscribe al uso más
extendido en los sistemas jurídicos a nivel internacional, el cual es el otorgarle a los
Tratados Internacionales de Derechos Humanos, firmados y ratificados, igual valor que
la Constitución, enmarcándolos el texto fundamental en la “jerarquía constitucional,” a
través de su artículo 74 inciso 3 el cual refiere que: “Los tratados, pactos y
convenciones relativos a derechos humanos, suscritos y ratificados por el Estado
dominicano, tienen jerarquía constitucional y son de aplicación directa e inmediata por
los tribunales y demás órganos del Estado”.
Desde el enfoque administrativo del Estado de Derecho, los órganos públicos están
compuestos por una base constitucional y legal, por lo que toda actuación de los mismos
contraria a la Constitución, a la ley o a alguna de las otras fuente del derecho vicia la
actuación de inconstitucionalidad o ilegalidad, 2 lo que la hace susceptible de ser
impugnada ante los tribunales de las Jurisdicciones competentes que ejercen el control
de constitucionalidad (art. 185) o de conformidad con el derecho de los actos estatales
(art. 165.2). Por lo que en la Constitución se plasman de manera particular los principios
del Derecho Administrativo, tal como el principio de la formación del derecho por
grados, desde el cual se puede individualizar en la Constitución los órganos del estado
cuyas actuaciones se realizan en ejecución directa de la propia Constitución, de tal
forma es a partir de esta que se deriva su mandato y actuaciones, por ejemplo el
Congreso Nacional.
Además entre estos principios encontramos en la Constitución Dominicana del 2010 el
principio de la distribución vertical o territorial de los poderes públicos y las personas
jurídicas estatales territoriales, (arts. 193, 196-198, 199) en materia administrativa, este
principio es una derivación del principio de la separación de poderes, a través del
cual se identifican las personas jurídicas estales y el régimen de organización y
funcionamiento de la Administración Pública acorde con la forma de la organización del
Estado, en razón de la descentralización y la separación de poderes, un ejemplo lo
encontramos en las administraciones locales, Alcaldías, etc.
En otro tenor se encuentra en la Constitución (art. 141) el principio de la
descentralización funcional administrativa y las personas jurídicas estatales no
territoriales, desde donde la descentralización funciona establecida en la
Constitución, nos permite reconocer otros sujetos de derecho que también forman al
Estado en su estructura interna, con características especiales, son los organismos
autónomos y descentralizados.
Como punto final se encuentran los principios de la separación orgánica (horizontal) de
los poderes públicos y el principio de la universalidad del control de la actividad estatal,
realizados por la jurisdicción constitucional y la jurisdicción contencioso
administrativo, es a través de estos principios que se implementa la actividad de la
administración pública, siendo los principios establecidos en la Constitución
establecidos y que irradian la constitucionalizarían del derecho administrativo, de tal
forma que los actos devenidos desde el Estado, sin importar de donde provengan están
sometidos al control de la Jurisdicción Constitucional, el guardián de la Constitución,
estableciendo de esta forma el marco estructural del Derecho Administrativo en nuestro
país.
2.-Cuál es el interés práctico de las cláusulas de Derechos Ciudadanos?
La República Dominicana ha experimentado una transformación estatal como
consecuencia del reconocimiento de la cláusula del Estado Social y Democrático de
Derecho en la reforma constitucional del 26 de enero de 2010 (artículo 7 de la
Constitución). Este modelo no sólo obligó al constituyente a reconocer nuevos derechos
y garantías a favor de los ciudadanos, sino que además transformó la naturaleza de la
relación existente entre el Estado y las personas. Decimos esto, pues en un Estado
Social y Democrático de Derecho las personas son los verdaderos protagonistas de las
políticas públicas, de modo que los órganos estatales están obligados a garantizar el
respeto de su dignidad humana, los derechos fundamentales, el trabajo, la soberanía
popular y la separación e independencia de los poderes públicos.
Así lo reconoce el legislador en el considerando cuarto de la Ley No. 107-13 sobre los
derechos y deberes de las personas en sus relaciones con la Administración Pública de
fecha 8 de agosto de 2013, al señalar que “en un Estado Social y Democrático de
Derecho los ciudadanos no son súbditos, ni ciudadanos mudos, sino personas dotadas de
dignidad humana, siendo en consecuencia los legítimos dueños y señores del interés
general, por lo que dejan de ser sujetos inertes, meros destinatarios de actos y
disposiciones administrativas, así como de bienes y servicios públicos, para adquirir una
posición central en el análisis y evaluación de las políticas públicas y de las decisiones
administrativas“.
Sin duda alguna, como bien se desprende del artículo 8 de la Constitución, la función
esencial de un Estado Social y Democrático de Derecho consiste en “la protección
efectiva de los derechos de las personas, el respeto de su dignidad y la obtención de los
medios que le permitan perfeccionarse de forma igualitaria, equitativa y progresiva,
dentro de un marco de libertad individual y de justicia social, compatibles con el orden
público, el bienestar general y los derechos de todos y todas”.
De este artículo se infiere que a partir de la Constitución de 2010 la República
Dominicana abandona la concepción tradicional del Estado como un ente absoluto,
fijando a las personas como el centro de todas las decisiones administrativas. En
palabras de Jorge Prats, “esta posición constitucional de la persona, como sujeto digno y
titular de derechos fundamentales, la acompaña en la totalidad de sus contactos con la
Administración, constituyendo precisamente la protección de dicha posición la misión
principal del Estado” (Jorge Prats. “La posición jurídico-constitucional de la persona
frente a la Administración”, 23 de octubre de 2015). Esta posición jurídico-
constitucional de las personas, -la cual se deriva de la cláusula del Estado Social y
Democrático de Derecho-, ha tenido grandes repercusiones en nuestro ordenamiento
jurídico
3.-Cual es el interés serio y legítimo de la Sociedad?
Condición que reúne la persona para ser parte en el proceso, consistente en
tener interés personal, individual o colectivo, distinto de la situación jurídica que otros
ciudadanos pueden tener respecto de la misma cuestión.
4.-Cuáles son las sanciones por incumplimientos de los Derechos fundamentales?
Garantías de los derechos fundamentales. La Constitución garantiza la efectividad de los
derechos fundamentales, a través de los mecanismos de tutela y protección, que ofrecen
a la persona la posibilidad de obtener la satisfacción de sus derechos, frente a los sujetos
obligados o deudores de los mismos. Los derechos fundamentales vinculan a todos los
poderes públicos, los cuales deben garantizar su efectividad en los términos establecidos
por la presente Constitución y por la ley.
Referencias
https://acento.com.do/opinion/la-clausula-del-estado-social-democratico-derecho-
8563633.html. (s.f.).
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https://es.linkedin.com/pulse/constitucionalizaci%C3%B3n-del-derecho-administrativo-en-
hernandez. (s.f.).
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