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Estado de Recursos Marinos en Colombia

Este informe presenta el estado de los ambientes y recursos marinos y costeros de Colombia en 2018. Incluye indicadores sobre estado, presión y respuesta de ecosistemas como arrecifes coralinos, pastos marinos y manglares. También describe las amenazas por erosión costera y la calidad de aguas. Además, analiza la pesca y los instrumentos de gestión ambiental para la planificación territorial en el marco de la política nacional.

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Estado de Recursos Marinos en Colombia

Este informe presenta el estado de los ambientes y recursos marinos y costeros de Colombia en 2018. Incluye indicadores sobre estado, presión y respuesta de ecosistemas como arrecifes coralinos, pastos marinos y manglares. También describe las amenazas por erosión costera y la calidad de aguas. Además, analiza la pesca y los instrumentos de gestión ambiental para la planificación territorial en el marco de la política nacional.

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INFORME DEL ESTADO DE LOS

AMBIENTES Y RECURSOS MARINOS


Y COSTEROS EN COLOMBIA
Serie de Publicaciones Periódicas
Número 3 | ISSN 1692-5025
Año 2019 | Santa Marta | Colombia
Director Coordinación General
Francisco A. Arias Isaza Jesús Antonio Garay Tinoco
Subdirector Coordinación Científica - SCI
Subdirector Coordinación Científica (SCI)
Jesús Antonio Garay Tinoco AUTORES
Capítulo 1
Subdirectora Administrativa (SRA) Milena Hernández-Ortíz; Carolina García; Diana Romero; Julián Pizarro; Desireé Hernández y
Sandra Rincón Cabal Anny P. Zamora-Bornachera.

Coordinadora de Investigación e Información Capítulo 2


para la Gestión Marina y Costera Constanza Ricaurte-Villota; Marco González; Andrés Ordóñez Zúñiga; Martha Bastidas
Paula Cristina Sierra Correa Salamanc; Magnolia Murcia Riaño; Julio Rodríguez; Francisco Briceño Gustavo Legarda.
Paola Sofía Obando Madera; Lizbeth Janeth Vivas-Aguas; Max Martínez; Julián Beltrán-Pedra-
Coordinador za; Alexandra Rodríguez-Rodríguez; Amanda Selene Rojas-Aguirre; Laura Sánchez; Raúl Navas
Programa Biodiversidad y Ecosistemas Marinos (BEM) Camacho; Diana Isabel Gómez López; David Alonso y Luis Chasqui.
David Alonso Carvajal
Capítulo 3
Coordinadora Fabián D. Escobar T.; Efraín Viloria; Alexander Girón y Mario Rueda.
Programa de Geociencias Marinas (GEO)
Constanza Ricaurte Villota Capítulo 4:
Milena Hernández-Ortíz; Carolina García; Anny P. Zamora-Bornachera; Diana Romero y Julián
Coordinadora Pizarro.
Programa Calidad Ambiental Marina (CAM)
Luisa Fernanda Espinosa Capítulo 5
Alexandra Rodríguez-Rodríguez; Yeimy Vargas Castillo; Natalia Arbeláez; Diana Isabel Gómez;
Coordinador Anny P. Zamora-Bornachera; Desireé Hernández; Laura Jutinico y Javier Gómez-León.
Programa Valoración y Aprovechamiento
de Recursos Marinos (VAR) Compilación
Mario Enrique Rueda Hernández Isabela Katime Arroyave
Asistente de Comité Editorial
Coordinador
Coordinación de Servicios Científicos (CSC) Edición
Julián M. Betancourt Pórtela Isabela Katime Arroyave;

Cartografía
LABSIS
Calle 25 # 2 - 55, Playa Salguero
Santa Marta D.T.C.H. • 2017 Foto portada
PBX (575) 432 8600 • Fax (575) 4328694 Isla de Providencia, San Andrés y Providencia, Colombia
www.invemar.org.co Programa BEM, INVEMAR

Diseño
INVEMAR
ISSN: 1692-5025

Citar la obra completa:


INVEMAR, 2019. Informe del estado de los ambientes y recursos
marinos y costeros en Colombia, 2018. Serie de Publicaciones
Periódicas No. 3. Santa Marta. 200 p.

Citar capítulos:
Autores, 2019. Título capítulo. (intervalo de páginas ej: Pp. 10-20).
En: INVEMAR. Informe del estado de los ambientes y recursos
Las líneas de delimitación fronteriza presentados en este documento, son una representación gráfica aproximada
marinos y costeros en Colombia, 2018. Serie de Publicaciones
con fines ilustrativos solamente.
Periódicas No. 3. Santa Marta. 200 p.
Derechos reservados conforme a la ley, los textos pueden ser reproducidos total o parcialmente citando la fuente.
Palabras clave: Ambientes marinos, Recursos
marinos, Ecosistemas, Aguas marinas, Colombia. En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 47 de la Ley 222, modificado por el artículo 1º de la ley 603 de
2000, manifiesto que INVEMAR da cumplimiento a las normas de derechos de auditor y de uso de software legal
PRESENTACIÓN
El Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras “José Benito Vives de Andréis” – INVEMAR en
cumplimiento de su misión, presenta la versión 2018 del Informe del Estado de los Recursos Marinos
y Costeros de Colombia. Anualmente reporta información científica marina actualizada,
particularmente sobre indicadores y análisis del estado de los ambientes y recursos del medio marino
y costeros colombianos.

En esta oportunidad el informe suministra un reporte basado en indicadores de Estado, Presión y


Respuesta, incorporados gracias a la actualización, ajuste y generación de nuevos indicadores y
estrategias de análisis de información en el tiempo, las cuales tiene como finalidad la identificación
de tendencias, para la evaluación del estado de los ambientes y recursos marino-costeros, en
concordancia con las políticas del país, y articulando su gestión con el Ministerio de Ambiente y
Desarrollo Sostenible y demás instituciones del SINA, como Parques Nacionales Naturales - PNN,
las Corporaciones Autónomas Regionales - CAR con incidencia en las zonas marino-costeras, la
Autoridad Nacional de Licencias Ambientales – ANLA, entre otras, así como algunas universidades
y centros de investigación.

Este documento dispone V capítulos, que incluyen la descripción de los espacios oceánicos y zonas
costeras e insulares de Colombia y la descripción de las unidades de gestión, establecidas por la
Política Nacional Ambiental para el Desarrollo Sostenible de los Espacios Oceánicos y las Zonas
Costeras e Insulares de Colombia (Capítulo I). Adicionalmente, el reporte presenta un avance en el
conocimiento del medio abiótico, una aproximación al estudio del oleaje y su potencial energético en
puntos estratégicos del Caribe, los indicadores de estado de amenaza y vulnerabilidad por erosión
costera, de la calidad de las aguas marinas y costeras del Caribe y Pacífico colombiano, e incluye un
nuevo componente de la calidad de las aguas de baño en playas turísticas, así como los indicadores
de “salud” para ecosistemas de especial interés marino costero para Colombia, tales como arrecifes
coralinos, pastos marinos y manglares. Por otra parte, en el Capítulo III se describen los indicadores
de presión, es decir, las causas y tensores del cambio en los ecosistemas marinos y costeros, así como
sus servicios de provisión de alimento y aprovechamiento por la pesca industrial o artesanal.
Igualmente, respondiendo a las necesidades de planificación y gestión de los espacios oceánicos y
zonas costeras e insulares del país, en el Capítulo IV se establecen los instrumentos que aportan a los
planes de desarrollo, ordenamiento territorial, gestión ambiental, en el orden departamental y
municipal, a los planes de manejo de los consejos comunitarios y los planes de vida de las
comunidades indígenas. Por último, en el capítulo V se describe el estado del conocimiento de tales
recursos y se analizan los vacíos de información sobre manglares, bioprospección marina y especies
invasoras.

De este modo, el INVEMAR continúa generando y divulgando conocimiento para la formulación de


políticas y la toma de decisiones que conduzcan al mejoramiento de la calidad de vida de los
colombianos.

Jesus A. Garay Tinoco


Subdirector de Coordinación Científica
TABLA DE CONTENIDO

Contenido
PRESENTACIÓN ............................................................................................................................. 3
TABLA DE CONTENIDO ............................................................................................................... 4
BATERIA DE INDICADORES ....................................................................................................... 6
LISTADO DE FIGURAS ................................................................................................................. 8
LISTADO DE TABLAS ................................................................................................................. 13
CAPÍTULO I ................................................................................................................................... 16
Los espacios oceánicos y zonas costeras e insulares de Colombia............................................... 16
MARCO GEOGRÁFICO........................................................................................................... 16
UNIDADES DE GESTIÓN ........................................................................................................ 21
 Región Caribe insular ..................................................................................................... 22
 Región Caribe Continental y Oceánica ......................................................................... 22
CAPÍTULO II.................................................................................................................................. 26
Estado del ambiente y los ecosistemas marinos y costeros: indicadores de estado. .................. 26
INTRODUCCIÓN....................................................................................................................... 26
EL AMBIENTE ABIÓTICO ..................................................................................................... 26
 Dinámica meteomarina: Huella meteorológica en registros marinos del Magdalena
durante el 2018 ........................................................................................................................ 26
 Oceanografía satelital: estacionalidad de la temperatura superficial del mar en el golfo
de Salamanca. .......................................................................................................................... 28
 Oceanografía costera: respuesta halina en la CGSM a variaciones climáticas ......... 29
 Hidrogeología................................................................................................................... 31
 Dinámica sedimentológica y ambiental ......................................................................... 33
 Fondos Marinos ............................................................................................................... 35
 Evolución Litoral ............................................................................................................. 36
 Amenaza y vulnerabilidad por erosión costera ............................................................ 38
 Energías Renovables a partir de fuentes marinas y Desarrollo Tecnológico para el
estudio del ambiente abiótico ................................................................................................. 39
ESTADO DE LA CALIDAD DE LAS AGUAS MARINAS Y COSTERAS DEL CARIBE Y
PACÍFICO COLOMBIANOS ................................................................................................... 42
ESTADO DE LA CALIDAD DE LAS AGUAS DE BAÑO EN PLAYAS TURÍSTICAS EN
EL CARIBE Y PACÍFICO COLOMBIANOS......................................................................... 46
BIODIVERSIDAD MARINA .................................................................................................... 49
ECOSISTEMAS Y HÁBITATS ................................................................................................ 51
 Arrecifes Coralinos ......................................................................................................... 51
 Pastos Marinos................................................................................................................. 56
 Manglares......................................................................................................................... 61
CAPÍTULO III. ............................................................................................................................... 77
Causas y Tensores del Cambio en los Ecosistemas Marinos y Costeros y sus Servicios:
Indicadores de presión. ................................................................................................................... 77
INTRODUCCIÓN....................................................................................................................... 77
TENSOR DIRECTO ................................................................................................................... 77
 Aprovechamiento de recursos pesqueros ...................................................................... 77
CAPÍTULO IV. ............................................................................................................................... 96
Instrumentos de gestión de los espacios oceánicos y zonas costeras e insulares de Colombia:
indicadores de respuesta. ................................................................................................................ 96
INTRODUCCIÓN....................................................................................................................... 96
MANEJO INTEGRADO DE ZONAS COSTERAS ................................................................ 99
SUBSISTEMA DE ÁREAS COSTERAS Y MARINAS PROTEGIDAS ............................ 104
GESTIÓN DE ECOSISTEMAS MARINOS Y COSTEROS ............................................... 108
 Zonificación de manglares ............................................................................................ 108
CAPÍTULO V. ............................................................................................................................... 112
Estado del conocimiento y vacíos de información ...................................................................... 112
ESTADO DEL CONOCIMIENTO Y VACÍOS DE INFORMACIÓN SOBRE LOS
ECOSISTEMAS MARINOS Y COSTEROS. ........................................................................ 112
 Restauración de ecosistemas marinos y costeros ........................................................ 112
 Microalgas potencialmente nocivas ............................................................................. 116
 Bioprospección Marina ................................................................................................. 121
ESTADO DEL CONOCIMIENTO Y VACÍOS DE INFORMACIÓN SOBRE CAUSAS Y
TENSORES DEL CAMBIO DE LOS ECOSISTEMAS ....................................................... 125
CAUSAS Y TENSORES DIRECTOS ..................................................................................... 125
 Enfermedades Asociadas .............................................................................................. 125
 Especies Exóticas Invasoras ......................................................................................... 126
 Daños Mecánicos ........................................................................................................... 128
CAUSAS Y TENSORES INDIRECTOS ................................................................................ 128
 Cambio Climático.......................................................................................................... 128
LITERATURA CITADA ............................................................................................................. 134
BATERIA DE INDICADORES
1 Indicador de amenaza y vulnerabilidad por erosión costera ................................................... 40

2 Indicador de calidad aguas (ICAM) ........................................................................................... 43

3 Indicador de condición-tendencia de áreas coralinas - ICTAC ................................................. 52

4 Indicador de condición-tendencia para pastos marinos – ICTPM ............................................ 57

5. Indicador de extensión: cambio en la cobertura (Ie) ............................................................... 64

6 Indicador de integridad biológica de manglares (IBIm) para la Ciénaga Grande de Santa


Marta ................................................................................................................................................ 67

7 Indicador de condición-tendencia de bosques de manglar – ICTBM ........................................ 71

8 Indicador de captura total y captura por especie (nacional) .................................................... 78

9 Indicador de captura total y captura por especie para la pesca artesanal en la Ciénaga Grande
de Santa Marta – CGSM ................................................................................................................ 80

10 Indicador de abundancia relativa de la pesca artesanal en la Ciénaga Grande de Santa Marta


– CGSM ............................................................................................................................................ 81

11. Indicador de talla media de captura para la pesca artesanal en la Ciénaga Grande de Santa
Marta – CGSM ................................................................................................................................ 82

12 Indicador de proporción de pesca incidental y descartes para la pesca artesanal en la Ciénaga


Grande de Santa Marta – CGSM .................................................................................................. 83

13 Indicador de fracción desovante/juvenil de las capturas para la pesca artesanal en la Ciénaga


Grande de Santa Marta – CGSM. ................................................................................................. 84

14 Indicador de renta económica de la pesca artesanal en la Ciénaga Grande de Santa Marta –


CGSM ............................................................................................................................................... 85

15 Indicador de captura total y captura por especie: pesca nacional industrial de camarón .. 86

16 Indicador de abundancia relativa del camarón: pesca industrial nacional .......................... 88

17 Indicador de talla media de captura (TMC): pesca industrial nacional de camarón .......... 89

18 Indicador de proporción de pesca incidental y descartes: pesca industrial nacional de


camarón............................................................................................................................................ 91
19 Indicador de fracción desovante/juvenil de las capturas: pesca industrial nacional de
camarón............................................................................................................................................ 92

20 Indicador de rentabilidad económica: pesca industrial nacional de camarón ..................... 94

21 Indicador de número de personas capacitadas: fortalecimiento de capacidades en manejo


integrado costero ........................................................................................................................... 102

22 Indicador de proporción de Áreas Protegidas con Plan de manejo vs total de áreas protegidas
......................................................................................................................................................... 107

23 Indicador de proporción de área de manglar destinada a conservación, recuperación y uso


sostenible ........................................................................................................................................ 109

24. Indicador de especies bioprospectadas (ensayadas) ............................................................. 123

25 Indicador de organismos marinos con estructura química determinada/ elucidada ......... 124
LISTADO DE FIGURAS
Figura 1. Fronteras nacionales e internacionales de la zona marino – costera del territorio colombiano
(modificado de IGAC, 2002). ........................................................................................................... 18

Figura 2. Localización de las Unidades Ambientales Oceánicas y Costeras (INVEMAR, 2000). .. 23

Figura 3. Ciclo anual y estadístico de la magnitud en m/s a) y dirección del viento (b) en la estación
meteorológica automática ubicada en el INVEMAR. La línea marrón en la magnitud corresponde a
los percentiles 5 y 95. ........................................................................................................................ 27

Figura 4 Inventario de eventos meteorológicos en la zona costera norte del Caribe colombiano con
base en CIOH y DIMAR (2018) y NHC 2018 (A) y residuo meteorológico de la señal de nivel del
mar en El Rodadero en la temporada seca (enero-abril) de 2018 (B). .............................................. 28

Figura 5 Temperatura superficial del mar (°C) en el golfo de Salamanca durante los meses de febrero
(a), mayo (b), julio (c) y octubre (d) climatológicos. Fuente: MODIS-A 2003-2018. ...................... 29

Figura 6 Salinidad superficial en la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM) y ciénaga de Pajarales
durante los meses de marzo (a), julio (b) y octubre (c) de 2018. ...................................................... 30

Figura 7 Mapas de isoresistividad general aparente para el acuífero Ciénaga- Fundación. Tomado de
INVEMAR GEO 2018. ..................................................................................................................... 32

Figura 8 Deconvolución granulométrica de las muestras de trampas de sedimento del estudio


hidrosedimentológico de la CGSM. .................................................................................................. 33

Figura 9 Distribución del porcentaje de aporte por cada EM en los puntos de monitoreo de las trampas
de sedimento de la CGSM, durante marzo (superior) y junio (Inferior). .......................................... 34

Figura 10. Modelos generados con los datos de Subsuelo 3D, A) profundidad, B) pendientes. ..... 36

Figura 11 Variaciones de la línea de costa en el sector de playa Salguero entre septiembre 2017 y
septiembre de 2018. .......................................................................................................................... 37

Figura 12 Fotografía del prototipo de boya de oleaje durante prueba de campo (a) y fotografía de los
componentes electrónicos del equipo (b). ......................................................................................... 39

Figura 13 Espectros de energía (a) y altura de la ola calculada (b) con los datos obtenidos en la
estación de prueba ubicada en la Bahía Taganga. ............................................................................. 40

Figura 14 Porcentaje de línea de costa en amenaza y vulnerabilidad Muy Alta, Alta, Media, Baja y
Muy Baja en Colombia. .................................................................................................................... 41

Figura 15. Proporción de línea de costa bajo amenaza y vulnerabilidad para el Caribe y el Pacífico.
........................................................................................................................................................... 42
Figura 16 Tendencia comparativa de los cambios en la calidad de las aguas marinas y costeras
evaluadas con el ICAMPFF entre los años 2015 y 2017. ................................................................. 45

Figura 17 Distribución porcentual (%) de la calidad de las aguas marinas y costeras evaluadas con el
ICAMPFF en los departamentos costeros del Caribe y Pacífico colombianos, de acuerdo a los
resultados obtenidos en el primer y segundo muestreo del año 2017. .............................................. 46

Figura 18 Relación del número de playas evaluadas y el porcentaje de playas turísticas que
cumplieron con el criterio de calidad microbiológica para aguas de baño de uso recreativo, evaluadas
en la REDCAM entre 2007 y 2017. Fuente: INVEMAR-REDCAM, 2019. .................................... 48

Figura 19 Composición porcentual de las playas turísticas ubicadas en el Caribe y Pacífico


colombianos, que cumplieron con los criterios de calidad microbiológica para aguas de baño de uso
recreativo en el 2017. Fuente: INVEMAR-REDCAM, 2019. ......................................................... 48

Figura 20 Porcentaje de playas que cumplieron con el criterio de calidad microbiológica para aguas
de baño de uso recreativo durante el año 2017 en los departamentos costeros del Caribe y Pacífico
colombianos. ..................................................................................................................................... 49

Figura 21 Índice de condición-tendencia de áreas coralinas ICTAC para el año 2018, en porcentaje de
estaciones de monitoreo por categoría de condición-tendencia (Tabla 8) en cada área (los números al
interior de las barras corresponden a la cantidad de estaciones. ....................................................... 54

Figura 22 Estaciones de monitoreo coralino y el estado de sus estaciones según el índice de


condición-tendencia ICTAC realizados en el 2018 en el Caribe colombiano: A. PNN Old Providence
McBean Lagoon, B. PNN Corales del Rosario y C. PNN Tayrona. ................................................. 55

Figura 23 Estación de monitoreo coralino en el SFF Malpelo realizado en el 2018 y su estado según
el índice de condición-tendencia ICTAC en el Pacífico colombiano.................................................. 55

Figura 24 Estaciones de monitoreo de pastos marinos y el estado de sus estaciones según el indicador
de condición- tendencia ICTPM (Densidad de vástagos y presencia del hongo Labyrinthula sp.) en el
Caribe colombiano durante el 2018. A. estaciones San Andrés, B. Providencia, C. Guajira, D.
Tayrona, E. Islas del Rosario. ........................................................................................................... 59

Figura 25 Distribución de los manglares en Colombia (Archipiélago de San Andrés, Providencia y


Santa Catalina, Caribe y Pacífico). Esta imagen es una representación gráfica de la ubicación
aproximada de los bosques de manglar en el país y tiene únicamente fines ilustrativos. ................. 63

Figura 26 Tendencia de la cobertura de manglar en la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM). . 65

Figura 27 Serie histórica (2000-2018) del indicador de integridad biológica de manglares (IBIm) en
cinco estaciones de la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM). .................................................... 69

Figura 28 Localidades de monitoreo de manglar y estado de sus estaciones, según la variable de


densidad del indicador de condición tendencia de bosques de manglar (ICTBM), en el Caribe insular
y continental y en el Pacífico colombiano, para los años 2016 (San Andrés), 2017 (Cispata y Tumaco)
y 2018 (Providencia). ........................................................................................................................ 74

Figura 29.Localidades de monitoreo de manglar y estado de sus estaciones, según la variable de área
basal del indicador de condición tendencia de bosques de manglar (ICT BM), en el Caribe insular y
continental y en el Pacífico colombiano, para los años 2016 (San Andrés), 2017 (Cispata y Tumaco)
y 2018 (Providencia). ........................................................................................................................ 75

Figura 30 Captura industrial y artesanal desembarcada para el Caribe y Pacífico colombiano. *Los
datos publicados en el SEPEC no cuentan con información para algunos meses del año, por tanto,
esta información es subestimada. ...................................................................................................... 78

Figura 31 Composición porcentual de la captura artesanal en peso por especie desembarcada para el
Caribe (A) y Pacífico colombiano (B). *Los datos publicados en el SEPEC no cuentan con
información para algunos meses del año, por tanto, esta información es subestimada. .................... 78

Figura 32 Composición porcentual de la captura industrial en peso por especie desembarcada para el
Caribe (A) y Pacífico colombiano (B). *Los datos publicados en SEPE C tienen vacíos de información
para algunos meses del año, por tanto, esta información es subestimada. ........................................ 79

Figura 33 Captura desembarcada total y por grupos de especies en la CGSM. ............................... 80

Figura 34 Composición interanual de la captura desembarcada por especies en la CGSM. ............ 80

Figura 35 Abundancia relativa de peces (A) e invertebrados (B) por arte de pesca en la CGSM. .. 81

Figura 36 Variación interanual de la talla media de captura (TMC) para las principales especies en
la CGSM y su ubicación con respecto a la talla media de madurez sexual (TMM). En el caso de las
Jaibas (B y C) la medida es el ancho del caparazón. ......................................................................... 83

Figura 37 Composición porcentual de las capturas en peso por arte de pesca para 2018, discriminando
las capturas objetivo, incidental y descartes en la CGSM. ................................................................ 84

Figura 38 Fracción desovante (color claro) y juvenil (color oscuro) de los principales recursos
pesqueros en la CGSM durante 2018. ............................................................................................... 85

Figura 39 Variación interanual de la renta económica promedio mensual (+/- EE) por pescador para
los principales artes de pesca en la CGSM y su ubicación con respecto a una renta umbral equivalente
a un SMMLV por año (en el 2018: SMMLV = $ 781.242). ............................................................. 86

Figura 40 Variación interanual de la captura objetivo en las pesquerías industriales de camarón del
Pacífico (CAS y CAP) y su relación con la cuota global de pesca anual (punto de referencia límite;
PRL). ................................................................................................................................................. 87

Figura 41 Variación interanual de la captura objetivo en la pesquería de camarón industrial del Caribe
y su relación con la cuota global de pesca anual (punto de referencia límite; PRL). ........................ 87
Figura 42 Variación interanual de la captura por unidad de esfuerzo (kg/h) estimada en las pesquerías
de camarón del Pacífico (A) y Caribe (B) colombiano. .................................................................... 89

Figura 43 Variación interanual de la talla media de captura (TMC) de las hembras de las principales
especies en las pesquerías de camarón del Pacífico con respecto al punto de referencia límite (PRL)
que es la talla media de madurez sexual (TMM). ............................................................................. 90

Figura 44 Variación interanual de la talla media de captura (TMC) de las hembras de camarón rosado
Farfantepenaeus notialis, principal especie en la pesquería de CAS del Caribe colombiano con
respecto al punto de referencia límite (PRL) que es la talla media de madurez sexual (TMM). ...... 90

Figura 45 Variación interanual de la relación fauna acompañante/captura objetivo (FA/CO) en las


pesquerías de camarón del Pacífico (A) y el Caribe colombiano (B). .............................................. 91

Figura 46 Estructura de tallas para las hembras de las principales especies objetivo en las pesquerías
de CAS (izquierda) y de CAP (derecha) del Pacífico colombiano durante 2018, indicando la fracción
juvenil y adulta de las capturas y el valor de la talla media de madurez (TMM).............................. 93

Figura 47 Estructura de tallas para las hembras de la principal especie objetivo en la pesquería de
CAS del Caribe colombiano durante 2016, indicando la fracción juvenil y adulta de las capturas y el
valor de la talla media de madurez (TMM). ...................................................................................... 93

Figura 48 Variación interanual de la renta promedio por faena (±DE) en las pesquerías de CAS (A)
y CAP (B) en el Pacífico colombiano. CT = Costos totales. (- - - PRL = 15% más de los CT). ...... 94

Figura 49. Variación interanual de la renta promedio por faena (±DE) en las pesquerías de CAS del
Caribe colombiano, con puerto de desembarco Tolú. CT = Costos totales. (- - - PRL = 15% más de
los CT)............................................................................................................................................... 94

Figura 50 Esquema de las acciones desarrolladas para la planificación ambiental y la gestión


integrada de los ambientes marinos y costeros en Colombia. ........................................................... 97

Figura 51 Metodología COLMIZC. Tomado de (Rojas-Giraldo et al., 2010). ................................ 98

Figura 52 Número de personas capacitadas: Fortalecimiento de capacidades en Manejo Integrado de


la Zona Costera. .............................................................................................................................. 103

Figura 53 Número de áreas marinas protegidas con/sin plan de manejo. ...................................... 108

Figura 54 Distribución de la proporción del número de sectores de manglar en las categorías de


zonificación aprobadas MinAmbiente, en resoluciones anteriores al 2005. ................................... 110

Figura 55 Distribución de la proporción del número de sectores de manglar en las categorías de


zonificación aprobadas MinAmbiente, en resoluciones posteriores al 2005................................... 111
Figura 56 Densidades de microalgas planctónicas registradas en el muestreo bimestral entre octubre
de 2017 y agosto de 2018 en las estaciones de la Ciénaga Grande de Santa Marta (A) CLU: Ciénaga
la Luna y (B) LBA: La Boca de la Barra. ....................................................................................... 117

Figura 57 Densidades fitoplanctónicas registradas de octubre de 2017 a agosto de 2018 en las


estaciones (A) BSM: Bahía de Santa Marta (boya 2) y (B) BCH: Bahía de Chengue. ................... 118

Figura 58 Logaritmo natural (LN) de las densidades de dinoflagelados potencialmente tóxicos


asociados a las hojas de Thalassia testudinum en la bahía (línea azul) y laguna de Chengue (línea
roja), entre octubre de 2017 y agosto de 2018. ............................................................................... 120

Figura 59 Densidades fitoplanctónicas registradas en las estaciones monitoreadas en la bahía de


Buenaventura en el departamento del Valle del Cauca, noviembre de 2018. ................................. 120

Figura 60 Especies de organismos marinos por grupos ensayados para evaluar su bioactividad. . 123

Figura 61 Distribución de actividades biológicas evaluadas en los organismos marinos y sus


derivados durante el año 2018. ........................................................................................................ 124

Figura 62 Especies de organismos marinos cuyos extractos han sido caracterizados químicamente.
......................................................................................................................................................... 125

Figura 63 Escenario de Ascenso del nivel del mar para el año 2100 en la costa Caribe y Pacífico
colombiano. Fuente: INVEMAR-IDEAM (2017). ......................................................................... 130
LISTADO DE TABLAS
Tabla 1. Áreas y longitudes aproximadas de la zona marina y costera de Colombia. Los vectores
fueron reproyectados de Magna Colombia Bogotá a Lambert Azimutal Colombia para estimar áreas
y distancias ........................................................................................................................................ 16

Tabla 2 Gobernabilidad en las regiones costeras colombianas. ....................................................... 19

Tabla 3. Comisiones Conjuntas de las Unidades Ambientales Costeras – UACs. ........................... 24

Tabla 4. Áreas críticas por erosión costera de acuerdo a la clasificación de la amenaza y


vulnerabilidad. ................................................................................................................................... 38

Tabla 5 Proporción de línea de costa en erosión determinados para cada litoral. ............................ 41

Tabla 6 Escala de valoración del índice de calidad de aguas marinas y costeras – ICAM (Vivas-
Aguas, 2011). .................................................................................................................................... 43

Tabla 7 Opciones de medidas que se puedan adoptar según la valoración del indicador. Tomado de
Vivas-Aguas, 2011, modificado de Marín, 2001. ............................................................................. 46

Tabla 8 Escala de valoración del indicador de condición-tendencia de áreas coralinas – ICTAC


(Rodríguez-Rincón et al., 2014). ....................................................................................................... 52

Tabla 9 Escala de referencias para las variables del indicador de condición-tendencia de áreas
coralinas –ICTAC (Rodríguez-Rincón et al., 2014) en la región Caribe - Referencias de (HRI, 2012).
........................................................................................................................................................... 53

Tabla 10 Escala de referencias para las variables del indicador de condición-tendencia de áreas
coralinas – ICTAC (Rodríguez-Rincón et al., 2014) en la región Pacífico (Tomado de SISMAC-
INVEMAR). Se resalta que para el Pacífico no se hace referencia a biomasa. ................................ 53

Tabla 11 Escala ejemplo de la valoración general del indicador de condición-tendencia de pastos


marinos – ICTPM. En la actualidad no se han evaluado los valores como reales, porque aún se
encuentra en proceso de revisión la variable de función. .................................................................. 57

Tabla 12 Escala de referencia para la densidad de vástagos del indicador de condición- tendencia
pastos marinos ICTPM para praderas monoespecíficas o mixtas con mayor proporción de Thalassia
testudinum. ........................................................................................................................................ 57

Tabla 13 Escala de referencia para la densidad de vástagos del indicador de condición- tendencia
pastos marinos ICTPM en praderas mixtas con dominancia de Syringodium filiforme (usada
especialmente para la Isla de Providencia fuera del Parque Nacional Natural Old Providence McBean
Lagoon) ............................................................................................................................................. 58
Tabla 14 Escala de referencia para las variables de afectación de Labyrinthula sp. (Vref L) / o de
presencia de mortalidad en la estación, del indicador de condición- tendencia pastos marinos ICTPM.
........................................................................................................................................................... 58

Tabla 15 Resultados de la valoración de estado para las variables densidad de vástagos y afectación
del hongo Labyrinthula sp. en las praderas de pastos marinos del Caribe colombiano durante el 2018.
........................................................................................................................................................... 60

Tabla 16 Distribución de las especies de mangle del Caribe y Pacífico colombiano. Datos tomados
de Sánchez-Páez et al. (1997); INVEMAR y CRA (2005); Spalding et al. (2010). SAI: Archipiélago
de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, GUA: La Guajira, MAG: Magdalena, ATL: Atlántico,
BOL: Bolívar, SUC: Sucre, COR: Córdoba, ANT: Antioquia, CHO: Chocó, VCAU: Valle del Cauca,
CAU: Cauca, NAR: Nariño. NC. No confirmado. ............................................................................ 63

Tabla 17 Indicador de extensión (Ie) de los bosques de manglar, caso “Ciénaga Grande de Santa
Marta-CGSM”. .................................................................................................................................. 65

Tabla 18 Intervalos de referencia para calcular el IBIm para la Ciénaga Grande de Santa Marta. Los
intervalos se construyeron para cada variable, teniendo en cuenta reportes de diferentes fuentes
bibliográficas y de los mismos datos obtenidos en el proyecto de monitoreo del bosque de manglar
de la Ciénaga Grande de Santa Marta (Ibarra et al., 2014). S: Subíndice (corresponde al rango de
calificación para los intervalos de cada variable y es el resultado de la construcción realizada por
expertos en el ecosistema de manglar); ind: individuos; ha: hectárea; plánt.: plántulas; propág.:
propágulos. ........................................................................................................................................ 67

Tabla 19 Escala de interpretación del indicador de integridad biológica de manglares (IBIm) de la


Ciénaga Grande de Santa Marta. ....................................................................................................... 68

Tabla 20 Pesos o Factores de ponderación como ejemplo para las variables que componen el
indicador de condición tendencia de bosques de manglar-ICTBM (Navarrete-Ramírez y Rodríguez-
Rincón, 2014). ................................................................................................................................... 72

Tabla 21 Escala de calificación establecida para las variables de área basal (m2/ha) y densidad
(ind/ha) de los bosques de manglar de los departamentos costeros de Colombia (Navarrete-Ramírez
y Rodríguez-Rincón, 2014). .............................................................................................................. 72

Tabla 22 Escala de clasificación inicial a manera de ejemplo del índice de condición tendencia de
bosques de manglar (ICTBM). Se presentan cinco calificaciones posibles de condición general de los
bosques de manglar. .......................................................................................................................... 72

Tabla 23 Resultados de la valoración del estado de los bosques de manglar de acuerdo con las
variables indicadoras del ICTBM: densidad de árboles y área basal del bosque, en las estaciones de
monitoreo de las localidades del Caribe insular y continental y del Pacífico colombiano durante los
años 2016, 2017 y 2018..................................................................................................................... 75

Tabla 24 Listado de áreas marinas protegidas del SAMP. ............................................................. 105


Tabla 25 Actos de aprobación de la zonificación de los manglares en Colombia y algunos estudios
relacionados con los procesos de zonificación. NA: Sin información. ........................................... 110

Tabla 26 Experiencias en restauración de ecosistemas marinos y costeros registradas por diferentes


actores a nivel nacional, a través de la encuesta en línea realizada por INVEMAR en 2018. ........ 113

Tabla 27 Zonas, estaciones y ubicación geográfica del monitoreo de microalgas potencialmente


nocivas............................................................................................................................................. 117

Tabla 28 Densidades máximas de los géneros constituidos por especies potencialmente nocivas
(IOC-UNESCO) observados en las estaciones de bahía Chengue (BCH), bahía de Santa Marta
(BSM), la Boca de la Barra (LBA) y Ciénaga la Luna (CLU) entre octubre de 2017 y agosto de 2018.
......................................................................................................................................................... 119

Tabla 29 Densidades máximas de los géneros constituidos por especies potencialmente nocivas (IOC
de UNESCO), observados en las estaciones de la bahía de Buenaventura, registradas en noviembre
de 2018. ........................................................................................................................................... 121

Tabla 30 Consolidado de especies cuya bioactividad ha sido evaluada y las que se han caracterizado
químicamente hasta el 2017 y las publicadas en 2018. ................................................................... 122
CAPÍTULO I
Los espacios oceánicos y zonas costeras e
insulares de Colombia

MARCO GEOGRÁFICO

Colombia es un país con 1’137.814 km2 de área continental, que cuenta aproximadamente con 3.531
km de costa sobre el océano Pacífico y el mar Caribe, que le otorgan otros 892.102 km2 de aguas
jurisdiccionales, según el mapa Ecosistemas Continentales, Costeros y Marinos (IDEAM et al.,
2007), para una extensión total de cerca de 2’070.408 km2. Es así como Colombia tiene un área
marino costera relativamente igual a la de su territorio continental y de ahí el origen del lema
institucional del INVEMAR: “Colombia 50% Mar”.

La zona costera definida por la Política Nacional Ambiental para el Desarrollo Sostenible de los
Espacios Oceánicos y las Zonas Costeras e Insulares de Colombia PNAOCI, corresponde a la franja
del litoral de 2 km atrás de los ecosistemas de influencia marina, de las áreas marinas protegidas y de
los centros poblados costeros, y tiene una extensión emergida (continental e insular) de 16.128 km2
(aprox. 1,5% del territorio emergido), pero la extensión de la zona costera también va hasta la
plataforma continental mar adentro. La mayor parte del límite exterior de la plataforma continental
coincide con la isóbata de los 200 m y en general la zona costera marina representa un 6% de las
aguas jurisdiccionales.

El Caribe colombiano está localizado en el sector más septentrional de Suramérica, en su extremo


noroccidental. Debido a la ubicación del Archipiélago de San Andrés, Providencia, Santa Catalina y
los cayos e islotes asociados, Colombia tiene fronteras internacionales con Jamaica, Haití y República
Dominicana al norte, con Costa Rica y Nicaragua al noroccidente, hacia el oriente limita con
Venezuela, en donde la frontera cruza la línea de costa en el sector de Castilletes (N 11°50’, W 71°20’)
y al occidente comparte frontera con Panamá, cruzando la zona costera en cabo Tiburón (N
08°41’7,3” W 77°21’50,9”). Tiene una zona costera emergida de 7.673 km2 y una superficie de aguas
jurisdiccionales de 532.154 km2 (Tabla 1) (Figura 1). Para efecto de una mejor comprensión de los
datos de línea de costa debido a factores de escala y criterios geomorfológicos, en la Tabla 1, se
describe la longitud a escala 1:100.000 y 1:500.000.

Tabla 1. Áreas y longitudes aproximadas de la zona marina y costera de Colombia. Los vectores fueron
reproyectados de Magna Colombia Bogotá a Lambert Azimutal Colombia para estimar áreas y distancias1

REGIÓN
TOTAL
Caribe Pacífico
Continental 2.070 ***** 4.684 ******

1
Los datos de longitud de línea de costa (km), escala: 1:100.0000 de esta tabla tiene como fuente principal la base de datos geográfica del proyecto de Elaboración del Análisis de
Vulnerabilidad Marino Costera e Insular ante el Cambio Climático para el País (INVEMAR e IDEAM, 2017). Esta línea de costa fue generada en base a criterios geofísicos en donde se
incluyeron de manera completa las zonas de esteros, bocas, islas barreras y sistemas deltaicos que tiene una mayor influencia de la marea; de por más se encontrará que la longitud en
REGIÓN
TOTAL
Caribe Pacífico
Insular del margen continental 100 ** 24 *
Línea de costa (km) 6.969
Insular Oceánico 84 *** 7 ****
Escala: 1.100.000
Subtotal 2.253 4.715
Continental 1.785 ***** 1.545 ******
Insular del margen continental 86 ** 50 *
Línea de costa (km) 3.531
Escala: 1.500.0002 Insular Oceánico 60 *** 4****
Subtotal 1.932 1.599
Continental 7.594 8.435
Insular del margen continental 30 20 16.128
Área emergida de la
Insular Oceánico 49 1
zona costera (km2)
Subtotal 7.673 8.456
Extensión de aguas costeras 30.219 21.205
Extensión de aguas oceánicas 501.935 338.744
Extensión de aguas 892.102
jurisdiccionales (km2) Subtotal 532.154 359.948

Condiciones para medición de línea de costa: *insular del margen continental Pacífico incluye isla Gorgona,
**insular del margen continental Caribe incluye islas tierra Bomba, Fuerte, Arena e islas del Rosario y San
Bernardo. ***insular oceánico Caribe incluye islas de San Andres y Providencia. ****insular oceánico Pacífico
incluye isla Malpelo. *****continental Caribe borde litoral externo, contando con los límites internos de
lagunas costeras. *****continental Pacífico borde litoral externo, contando con los límites internos de los
esteros e incluyendo San Andrés de Tumaco.

La división político administrativa de la costa continental del Caribe colombiano está conformada
por los departamentos de La Guajira, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba, Antioquia y
Chocó, a su vez con 44 municipios, 7 Capitanías de Puerto y 11 Autoridades Ambientales entre
Corporaciones Autónomas Regionales – CAR y Departamentos Técnico Administrativos de Medio
Ambiente, encargados de la gestión ambiental (Tabla 2). Desde el punto de vista fisiográfico costero
predomina la llanura Caribe, que se extiende hacia el norte de las estribaciones de las cordilleras
Occidental y Central (serranías de Abibe y San Jerónimo). Resaltan el relieve de la Sierra Nevada de
Santa Marta que se levanta desde el nivel del mar hasta 5.770 m, como un macizo aislado, los paisajes
desérticos de La Guajira, los deltas de los ríos Magdalena, Sinú y Atrato, así como los golfos de
Morrosquillo en Sucre y de Urabá en Antioquia (Steer et al., 1997; INGEOMINAS, 1998; INVEMAR
et al., 2002; Correa y Restrepo, 2002; Posada y Henao, 2008). Los archipiélagos de las islas del
Rosario y de San Bernardo, ambos originados por diapirismo de lodo, colonizados por formaciones
arrecifales (Vernette, 1985; INGEOMINAS, 1998), pertenecen al Caribe insular continental y se
localizan en la plataforma continental frente a los departamentos de Bolívar y Sucre.

kilómetros excede la de reportes generados anteriormente, además de considerar que por el mayor detalle otorgado por la escala, la longitud de la línea aumenta en comparación a reportes
previos generados a diferente escala (de menor detalle).
2
Los datos de áreas y longitud de línea de costa escala 1:500.000 de esta tabla tienen como fuente principal la base de datos geográfica del Mapa de Ecosistemas Continentales Costeros
y Marinos, (IDEAM et al., 2007) y fueron ajustados acorde a las condiciones descritas la fona de la tabla.
Figura 1. Fronteras nacionales e internacionales de la zona marino – costera del territorio colombiano (modificado de IGAC,
2002).

La costa Caribe insular oceánica está conformada por el archipiélago de San Andrés, Providencia,
Santa Catalina y sus islotes y cayos asociados; se ubica al noroeste del país, en la llamada zona de
elevación de Nicaragua, entre las coordenadas 10°49’ y 16°10’ de latitud Norte y 78° 00’ y 82°14’
de longitud Oeste (Figura 1). Tiene una extensión de línea de costa de 100 km aproximadamente y
un área terrestre de 49 km2 (Posada et al., 2011) (Tabla 1). Administrativamente está conformada
por un solo departamento, 2 Capitanías de Puerto y por la Corporación para el Desarrollo Sostenible
del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (CORALINA) encargada de la gestión
ambiental en el Archipiélago (Tabla 2).

El litoral Pacífico está integrado por los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño,
16 municipios costeros, 4 Capitanías de Puerto y 4 CAR (Tabla 2). La costa del Pacífico se divide
en dos regiones fisiográficamente diferentes: la zona norte, entre Panamá y cabo Corrientes, de
aproximadamente 375 km de longitud, constituida por costas acantiladas muy accidentadas,
correspondientes a la serranía del Baudó. Hacia el sur de cabo Corrientes hasta el límite con el
Ecuador la costa es baja, aluvial, con planos inundables cubiertos por manglares, una red de drenaje
densa conformada por ríos y esteros y sólo interrumpidos por pequeños tramos de acantilados en
bahías de Málaga, Buenaventura y Tumaco (INGEOMINAS, 1998; Posada y Henao, 2009; Posada
et al., 2011).

Desde el punto de vista hidrográfico 99 ríos principales desembocan en las costas colombianas, de
los cuales 43 tributan en el mar Caribe y 56 en el océano Pacífico, siendo los principales aportes de
aguas dulces en el Caribe el río Magdalena - Canal del Dique, el río Atrato y el río Sinú; en el Pacífico
los ríos San Juan, Mira y Micay (IDEAM, 2014a). En general, los ecosistemas dominantes son las
playas de arena, acantilados y manglares (INVEMAR, 2016a).

Tabla 2 Gobernabilidad en las regiones costeras colombianas.

DEPARTAMENTOS MUNICIPIOS AUTORIDADES CAPITANÍAS DE


COSTEROS AMBIENTALES PUERTO
Archipiélago de San Isla San Andrés San Andrés
Andrés, Providencia y Isla Providencia CORALINA Providencia
Santa Catalina
Uribia
Manaure Puerto Bolívar
La Guajira CORPOGUAJIRA
Riohacha
COSTA CARIBE

Dibulla Riohacha
Santa Marta DADMA Santa Marta
Ciénaga
Zona Bananera
Puebloviejo
Magdalena El Retén CORPAMAG Santa Marta
Pivijay
SitioNuevo
Remolino
Salamina
Barranquilla DAMAB
Puerto Colombia
Tubará
Atlántico CRA Barranquilla
Juan de Acosta
Soledad
COSTA CARIBE

Piojó
Luruaco
Cartagena de Indias EPA
María la Baja
Santa Catalina
Bolívar CARDIQUE Cartagena
Santa Rosa
Turbaco
Turbaná
Arjona
San Onofre
Tolú
Sucre CARSUCRE
Coveñas
Palmito Coveñas
San Antero
San Bernardo del
Viento
Córdoba Lorica CVS
Moñitos
Puerto Escondido
Los Córdobas
Apartadó
Arboletes Turbo
Antioquia CORPOURABÁ
Carepa
San Juan de Urabá
Necoclí
Turbo
Unguía
Chocó Acandí CODECHOCÓ
Juradó
Bojayá Bahía Solano
Chocó CODECHOCÓ
Bahía Solano
Nuquí
Bajo Baudó Buenaventura
COSTA DEL PACÍFICO

Valle del Cauca Buenaventura CVC


López de Micay
Cauca Timbiquí CRC Guapi
Guapi
Santa Bárbara
El Charco
La Tola
Nariño Olaya Herrera CORPONARIÑO Tumaco
Mosquera
Francisco Pizarro
San Andrés de
Tumaco

Por otra parte, la zona costera colombiana se constituye en el principal eje de desarrollo económico
del país, especialmente por la realización de actividades relacionadas con el transporte marítimo, el
comercio exterior, el turismo, la pesca y el sector minero-energético (Ramos y Guerrero, 2010). Este
último, ha venido tomando auge por la potencialidad que presentan las áreas marinas y costeras para
su usufructo y por los diferentes programas de desarrollo que se vienen impulsando a nivel nacional.
En este sentido, es importante resaltar el aporte de los 12 departamentos costeros al Producto Interno
Bruto (PIB) nacional, cuyo valor real para el año 2017 se aproxima al 40,9%, proyectado para ese
mismo período en 341.407,221 billones de pesos (DANE, 2018). En Colombia se han delimitado
nueve zonas portuarias marítimas ubicadas en los departamentos de La Guajira, Magdalena,
Atlántico, Bolívar, Sucre, Antioquia, San Andrés Isla, Valle del Cauca y Nariño (MinTransporte,
2008), por las cuales se movilizó durante el tercer trimestre del año 2018 el 99,98% de la carga de
comercio exterior, con una variación positiva del 3,1% en promedio con respecto al mismo período
del 2017, alcanzando los 3,1 millones de contenedores (Superintendencia de Puertos y Transporte,
2018).

La población que reside en las zonas costeras e insulares para el año 2018 es poco más de los seis
millones de habitantes (DANE, 2017), de los cuales cerca del 83% se encuentran en la región Caribe,
principalmente en los centros urbanos de Barranquilla, Cartagena, Santa Marta y Riohacha; por su
parte los mayores núcleos urbanos del Pacífico colombiano son el Distrito de Buenaventura y el
municipio de San Andrés de Tumaco.

UNIDADES DE GESTIÓN

Según el (DNP-Departamento Nacional de Planeación, 2007) el ordenamiento territorial (OT) se


refiere, por una parte, a la organización y la estructura político administrativa del Estado: funciones,
competencias, interrelaciones entre los niveles de gobierno, etc. Y por la otra, a la relación de la
sociedad con el territorio, que se evidencia a través de diferentes dinámicas y prácticas políticas,
sociales, económicas, ambientales y culturales, generadoras de condiciones específicas de desarrollo
territorial. Ambos elementos del OT son interdependientes y de su adecuada regulación y
planificación depende la posibilidad de administrar y gestionar eficientemente el territorio tanto
continental como marino y aprovechar sus potencialidades en procura de un desarrollo equilibrado y
sostenible, una mayor integridad territorial, un fuerte sentido de cohesión social y, en general, un
mayor nivel de bienestar para la población.

En este contexto, la PNAOCI (MMA, 2001), estableció las tres grandes regiones oceánicas y costeras
del país (Caribe Continental y oceánico, Caribe Insular y Pacífico Continental), como regiones
integrales de planificación del desarrollo y ordenamiento territorial, reconociendo que cada una de
ellas tiene dinámicas y características particulares que ameritan reconocer en estos procesos
particulares.

Según la Política Nacional, esta estrategia permite establecer diferentes niveles o instancias dentro
del proceso de administración de las zonas costeras. Hace énfasis en la escala de las grandes regiones
para mostrar la necesidad de agrupar administrativamente y para efectos de planificación estratégica
a todas las unidades administrativas de cada costa, con base en el argumento de que cada una de ellas
tiene su propia base ecosistémica, problemática y diagnóstica.

Por otra parte, al interior de cada una de las Regiones Integrales de Planificación, se definieron
unidades ambientales y geográficas continuas, con ecosistemas claramente definidos, que requieren
una visualización y manejo unificado. Se establecieron 12 unidades ambientales, unas de carácter
costero y otras oceánicas –UACO’s, que constituyen los espacios oceánicos y la zona costera
nacional. La delimitación de la zona costera del país inicialmente se realizó según los criterios
definidos por la PNAOCI (MMA, 2001), y posteriormente según lo definido por la Ley 1450 de 2011,
Decreto 1120 de 2013 y el Decreto único reglamentario 1076 de 2015 (MADS, 2015a). Esta
delimitación sectoriza las zonas costeras del país en unidades ambientales homogéneas. Su
descripción y localización (Figura 2), es la siguiente:

 Región Caribe insular


• Unidad Ambiental Caribe Insular – Reserva de Biósfera SEAFLOWER: Comprende el
territorio del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, incluyendo su territorio
emergido y sumergido.

 Región Caribe Continental y Oceánica


• Unidad Ambiental Costera de la Alta Guajira: desde Castilletes (frontera con Venezuela)
hasta la margen noreste del río Ranchería en el departamento de La Guajira.
• Unidad Ambiental Costera de la Vertiente Norte de La Sierra Nevada de Santa Marta:
desde la margen boca del río Ranchería (incluyéndola) hasta la boca del río Córdoba (incluyéndola)
en el departamento del Magdalena.
• Unidad Ambiental Costera del Río Magdalena complejo Canal del Dique – sistema
lagunar de la Ciénaga grande de Santa Marta: desde la boca del río Córdoba hasta punta
Comisario. Incluye isla Tierra Bomba, isla Barú, y el archipiélago de Nuestra Señora del Rosario.
• Unidad Ambiental Costera Estuarina del Río Sinú y el Golfo de Morrosquillo: desde
punta Comisario hasta punta del Rey, límites de los departamentos de Antioquia y Córdoba. Incluye
el archipiélago de San Bernardo, isla Palma, isla Fuerte e isla Tortuguilla.
• Unidad Ambiental Costera del Darién: desde punta del Rey, límite de los departamentos
de Antioquia y Córdoba hasta cabo Tiburón (frontera con Panamá) en el departamento del Chocó.
• Unidad Ambiental Caribe Oceánico: representada por todas las áreas marinas
jurisdiccionales de Colombia en el mar Caribe a partir de la isóbata límite convencional de la
plataforma continental o insular.
• Unidad Ambiental Costera pacífico norte Chocoano: desde la frontera con Panamá (Hito
Pacífico) hasta cabo Corrientes en el departamento del Chocó.
• Unidad Ambiental Costera del Baudó - San Juan: desde cabo Corrientes hasta el delta del
río San Juan (incluyéndolo), en el departamento del Chocó.
• Unidad Ambiental Costera del Complejo de Málaga - Buenaventura: desde el delta del
río San Juan hasta la boca del río Naya en el departamento del Cauca.
• Unidad Ambiental Costera de la Llanura Aluvial Sur: desde la boca del río Naya en el
límite del departamento del Cauca, hasta la boca del río Mataje (Hito Casas Viejas - Frontera con
Ecuador) en el departamento de Nariño. Incluye las islas de Gorgona y Gorgonilla.
• Unidad Ambiental Pacífico Oceánico: representada por todas las áreas marinas
jurisdiccionales de Colombia en el océano Pacífico a partir de la isóbata límite convencional de la
plataforma continental o insular.
Figura 2. Localización de las Unidades Ambientales Oceánicas y Costeras (INVEMAR, 2000).

Así mismo, el Decreto 1120 de 2013, compilado en el Decreto único reglamentario del sector
ambiente 1076 de 2015 (MADS, 2015a), establece la creación de las comisiones conjuntas para cada
UAC, cuyo objeto es concertar y armonizar el proceso de ordenación y manejo de estas áreas. El
MADS es quien preside las comisiones conjuntas y ha venido realizando una importante labor con
las entidades competentes, las cuales están en la facultad para crear comités técnicos encargados de
suministrar el soporte para la formulación de los Planes de Ordenación y Manejo Integrado de las
Unidades Ambientales Costeras - POMIUAC y la toma de decisiones.

Por su parte el INVEMAR en el marco de sus actividades ha venido acompañando y trabajando con
el MADS y las comisiones conjuntas en temas de planificación y ordenamiento para fortalecer sus
actividades misionales en el ámbito marino (Tabla 3Tabla 3); ejemplo de ello, es el apoyo técnico
brindado al MADS para el año 2016, trabajando en la incorporación de lineamientos de cambio
climático en los POMIUAC. Para este proyecto se tomaron como parte del ejercicio de análisis las
UAC de la llanura aluvial del sur UACLLAS y la de la Alta Guajira UAG, trabajando conjuntamente
con las comisiones conjuntas de cada UAC en la construcción de lineamientos y una hoja de ruta que
permitiera orientar la incorporación de consideraciones de cambio climático en los POMIUAC y que
ayude a implementar la guía técnica para la ordenación y manejo integrado de la zona costera, la cual
fue adoptada mediante la resolución 0768 de 2017 del MADS.

Tabla 3. Comisiones Conjuntas de las Unidades Ambientales Costeras – UACs.

UNIDAD AMBIENTAL INTEGRANTES DE LA COMISIÓN CONJUNTA


COSTERA
• Director(a) de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del
Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), quien la
presidirá.
UAC Alta Guajira
• Director(a) de la Corporación Autónoma Regional (CAR) de La
Guajira (CORPOGUAJIRA), o su delegado.
• Director(a) PNN (en el acta de creación de la Comisión Conjunta no
figura, pero fue incluida en un acta posterior).

• Ministro(a) de Ambiente y Desarrollo Sostenible, o su delegado (el


Director(a) de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del
MADS), quien la presidirá.
• Director(a) de la Corporación Autónoma Regional (CAR) de La
UAC Vertiente Norte de la Sierra
Guajira (CORPOGUAJIRA), o su delegado.
Nevada de Santa Marta
• Director(a) de la CAR del Magdalena (CORPAMAG), o su delegado.
• Director(a) de la Dirección Territorial Caribe de Parques Nacionales
Naturales de Colombia, o su delegado.
• Director(a) del Departamento Administrativo Distrital para la
Sostenibilidad Ambiental (DADSA), o su delegado.
• Ministro(a) de Ambiente y Desarrollo Sostenible, o su delegado (el
Director(a) de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del
MADS) quien la presidirá.
• Director(a) Territorial Caribe de Parques Nacionales Naturales de
UAC del Río Magdalena, Colombia, o su delegado.
complejo
• Director(a) de la CAR del Atlántico (CRA), o su delegado.
Canal del Dique – Sistema
Lagunar de la Ciénaga Grande de
• Director(a) de la CAR del Canal del Dique (CARDIQUE), o su
delegado.
Santa Marta
• Director(a) de la CAR del Magdalena (CORPAMAG), o su delegado.
• El director(a) de la CAR de Sucre (CARSUCRE), o su delegado.
• Director(a) del Establecimiento Público Ambiental de Cartagena
(EPA), o su delegado.
• Director(a) del Departamento Técnico Administrativo del Medio
Ambiente de Barranquilla (DAMAB), o su delegado.
• Ministro(a) de Ambiente y Desarrollo Sostenible, o su delegado (el
Director(a) de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del
MADS, quien la presidirá.
UAC Estuarina del Río Sinú y el • Director(a) de la Dirección Territorial Caribe de Parques Nacionales
Golfo de Morrosquillo Naturales de Colombia, o su delegado.
• El director(a) de la CAR de Sucre (CARSUCRE), o su delegado.
• Director(a) de la CAR del Canal del Dique (CARDIQUE), o su
delegado.
• Director(a) de la CAR de los Valles del Sinú y San Jorge (CVS), o su
delegado.
• Director(a) de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del
MADS, quien la presidirá.
• Director(a) de la CAR para el Desarrollo Sostenible de Chocó
UAC del Darién (CODECHOCÓ), o su delegado.
• Director(a) de la CAR para el Desarrollo Sostenible del Urabá
(CORPOURABÁ), o su delegado.
• Director(a) de la Dirección Territorial Caribe de Parques Nacionales
Naturales de Colombia, o su delegado.
UAC Caribe Insular
• Decreto 415 de 2017
• Director(a) de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del
MADS, quien la presidirá.
• Director(a) de la CAR para el Desarrollo Sostenible de Chocó
UAC Pacífico Norte Chocoano (CODECHOCÓ), o su delegado.
• Director(a) de la Dirección Territorial Pacífico de Parques Nacionales
Naturales de Colombia.

• Director(a) de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del


UAC Baudó-San Juan MADS, quien la presidirá.
• Director(a) de la CAR para el Desarrollo Sostenible de Chocó
(CODECHOCÓ), o su delegado.
• Director(a) de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del
MADS, quien la presidirá.
UAC del Complejo de Málaga • Director(a) de la CAR del Valle del Cauca (CVC), o su delegado.
- Buenaventura • Director(a) de la Dirección Territorial Pacífico de Parques Nacionales
Naturales de Colombia.
• Director(a) de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del
MADS, quien la presidirá.
UAC de la Llanura Aluvial del • Director(a) de la CAR de Nariño (CORPONARIÑO), o su delegado.
Sur • Director(a) de la CAR del Cauca (CRC), o su delegado.
• Director(a) de la Dirección Territorial Pacífico de Parques Nacionales
Naturales de Colombia.

Fuente: Elaboración en el marco de las actividades de la Resolución 478 de 2016 con el MADS, Actividad
“Incorporar dentro del ordenamiento ambiental del territorio los ecosistemas marinos, costeros e insulares con
consideraciones de cambio climático”. *Todas las comisiones fueron conformadas mediante actas, la
información correspondiente a los integrantes de las mismas fue extraída de dichas actas.
CAPÍTULO II
Estado del ambiente y los ecosistemas marinos y
costeros: indicadores de estado.

INTRODUCCIÓN
Al hablar de medio ambiente, la interrelación entre lo abiótico y lo biótico es indisociable, sus
particularidades definen las características de la conformación de cada ecosistema, paisaje, hábitat,
nicho y la composición de las comunidades humanas y de animales en el planeta: Un ejemplo de esto
es la temperatura, la cual es determinante para la distribución de los organismos debido a los rangos
de tolerancia de éstos o la definición geomorfológica del fondo marino que determina los ambientes
duros en los que los corales pueden existir.

De acuerdo con la PNAOCI, por ‘Ecosistema’ se entiende un “complejo dinámico de comunidades


vegetales, animales y de microorganismos y su medio no viviente que interactúan como una unidad
funcional.” Por lo anterior, en cada nivel de organización de los “ecosistemas”, se desarrolla una
compleja interrelación biótica y abiótica que lo define particularmente. Por esta razón, es importante
también entender la dinámica espacial y temporal de los factores abióticos presentes en los diferentes
ecosistemas o ambientes en los litorales marinos y costeros de Colombia, con el fin de comprender
integralmente un suceso o afectación que presentan los ecosistemas con el fin de mitigar, si es posible,
la afectación para extender su sustentabilidad y los bienes y servicios que estos nos proveen.

EL AMBIENTE ABIÓTICO

El estudio de las condiciones físicas cobra gran importancia para entender las interrelaciones entre
los ecosistemas y el ambiente marino-costero. Tanto su estacionalidad como su variabilidad espacial,
pueden llegar a condicionar diferentes ensamblajes bióticos, poner en riesgo una población o impactar
las actividades productivas de las zonas marinas y costeras del país. El desarrollo de la investigación
básica y aplicada realizada en el 2018, contribuyó a avanzar en el conocimiento de los aspectos
abióticos en las costas colombianas y dio inicio a un nuevo reto de investigación que incluyó el
desarrollo tecnológico en el estudio de las energías renovables no convencionales de origen marino.

 Dinámica meteomarina: Huella meteorológica en registros marinos del


Magdalena durante el 2018

La dinámica meteomarina presente en una zona puede determinar las condiciones de navegación así
como afectar la línea de costa. Las variaciones del nivel del mar obedecen principalmente al
movimiento de los astros (marea astronómica); sin embargo, existen otro tipo de variaciones que traen
consigo fluctuaciones del nivel del mar que están asociadas a la acción del viento y la presión
atmosférica, concepto conocido como marea meteorológica, cuyo valor es de importancia pues se
asocia con los valores extremos del nivel del mar y con la energía con la que los fenómenos
meteorológicos afectan las condiciones marinas.

Empleando los datos de viento medidos durante el 2018 por la estación meteorológica automática
instalada en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras “Jose Benito Vives de Andréis” –
INVEMAR, se calculó el ciclo anual de magnitud y dirección del viento para el sector de El Rodadero
en el año 2018 (Figura 3 a y b), en el cual se observa que febrero fue el mes que registró el mayor
promedio de velocidades con 6,41 m/s y además presentó la mayor cantidad de eventos por encima
del percentil 95 (extremos), alcanzando ráfagas de hasta 18,22 m/s (INVEMAR, 2018). Para este
periodo, la menor velocidad fue registrada en mayo con 1,85 m/s, mes que a su vez presentó la menor
cantidad de eventos atípicos (menor dispersión en los datos). El análisis direccional mostró que el
cuadrante 1 (0 a 90°), fue en el que se presentó la mayor ocurrencia de eventos (Figura 3b) y cuya
mayor proporción se alcanza en la dirección de procedencia 45° (NE), en la cual se registraron
velocidades de 9,61 m/s.

A B

Figura 3. Ciclo anual y estadístico de la magnitud en m/s (a) y dirección del viento (b) en la estación meteorológica
automática ubicada en el INVEMAR. La línea marrón en la magnitud corresponde a los percentiles 5 y 95.

Las perturbaciones meteorológicas que se presentaron en este periodo tuvieron consecuencias sobre
el nivel del mar registrado en la bahía de El Rodadero. Para su identificación se consultaron los
boletines meteomarinos del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe
(CIOH) y el archivo del análisis tropical del National Hurricane Center (NHC) y para extraer el
residuo meteorológico de la señal marina, fueron empleados datos de nivel del mar registrados por el
mareógrafo del INVEMAR instalado en El Rodadero durante el 2018.

A partir de la revisión de los boletines, se pudo identificar que durante los meses de temporada seca
(enero a abril), se reportaron la mayor cantidad de condiciones adversas que hicieron tránsito en la
zona costera norte del Caribe (Figura 4a). La evidencia de estos fenómenos sobre el clima local y
para ese periodo (enero a abril) se muestra en la Figura 4b, en donde se presenta el residuo
meteorológico resultante del procesamiento de los datos del mareógrafo (una vez descontada la marea
astronómica). Los asteriscos superiores indican que los máximos de la señal marina coinciden en su
mayoría con eventos climáticos de intensificación de los vientos; es decir, el residuo está relacionado
con las condiciones climáticas que se presentaron en la región durante los diferentes meses de registro,
especialmente aquellos en donde se manifestaron fenómenos meteorológicos a escala regional.
A B

Figura 4 Inventario de eventos meteorológicos en la zona costera norte del Caribe colombiano con base en CIOH y DIMAR
(2018) y NHC 2018 (A) y residuo meteorológico de la señal de nivel del mar en El Rodadero en la temporada seca (enero-
abril) de 2018 (B).

 Oceanografía satelital: estacionalidad de la temperatura superficial del mar en


el golfo de Salamanca.

El golfo de Salamanca (departamento del Magdalena) constituye una de las zonas más productivas e
importantes para la pesca artesanal del Caribe colombiano, pero el conocimiento de sus condiciones
oceanográficas es relativamente escaso (García et al., 2013). Se destacan los trabajos realizados por
Blanco et al., (1994), García et al., (2013) e INVEMAR (2014). En este último y a partir de
mediciones en campo, los autores encontraron diferencias temporales en las condiciones termohalinas
de la barra de Salamanca, las cuales son consecuencia de las características climáticas e
hidrodinámicas del golfo (INVEMAR, 2014). El golfo de Salamanca hace parte de la región “Ciénaga
Grande de Santa Marta, río Magdalena, Bolívar” descrita por Romero-Rodríguez et al. (2017), la cual
está caracterizada por los aportes provenientes del río Magdalena así como por ser una zona de alta
dispersión en el campo de vientos. Estos autores indican que el mes de febrero corresponde al de los
máximos vientos, seguido por el mes de julio; mientras que mayo y octubre se caracterizan por los
menores. De otro lado y para la zona costera adyacente (barra de Salamanca y complejo lagunar
Ciénaga Grande de Santa Marta - CGSM), INVEMAR-CORPAMAG (2018) empleando datos de
estaciones IDEAM, encontraron que las mayores precipitaciones se registran en el mes de octubre,
mes que marca la temporada húmeda mayor, la cual contrasta con los mínimos del primer semestre
que se ven interrumpidos por las precipitaciones del mes de mayo.

Empleando imágenes satelitales mensuales del espectroradiómetro MODIS AQUA (MODIS-A) a 4


Km de resolución espacial, se logró realizar una descripción de la temperatura superficial del mar
(TSM) en el golfo de Salamanca con el fin de advertir sus cambios en el ciclo anual y relación de los
mismos con la configuración topobatimétrica del golfo y las condiciones climáticas del sector. Una
vez procesados todos los meses fueron seleccionados febrero, mayo, julio y octubre; esto debido a
que corresponden a meses con unas particularidades climáticas ya descritas por otros autores. Se
encontró un fuerte contraste entre semestres, tal que el mes de febrero se caracterizó por ser el más
frío (Figura 5a) y marcado por la isoterma de 25,5°C, la cual desaparece completamente para los
meses posteriores.
A B

C D

Figura 5 Temperatura superficial del mar (°C) en el golfo de Salamanca durante los meses de febrero (a), mayo (b), julio
(c) y octubre (d) climatológicos. Fuente: MODIS-A 2003-2018.

El comportamiento de la TSM en febrero está directamente asociado al fortalecimiento de los vientos


durante este mes, el cual enfría las aguas del Caribe. Se advierte que la franja marina inferior presenta
temperaturas superiores (alrededor de los 26°C), lo cual obedece al intercambio de aguas que se da
con la CGSM a través de la boca de La Barra y que exporta aguas de mayores temperaturas, las cuales
quedan confinadas en frente de municipio de Ciénaga y zona de puertos de carbón debido a la
configuración topográfica del sector y a las menores profundidades en esa zona.

Los meses de mayo (Figura 5b) y julio (Figura 5c), marcados por el segundo máximo de vientos y
época húmeda menor respectivamente, presentan una respuesta oceanográfica similar en cuanto a
TSM y ambos están caracterizados por la isoterma de 27,5°C. En ambos meses se conserva la franja
de mayores temperaturas en la zona contigua a la CGSM y se identifica la pluma del río Magdalena,
cuyas aguas resultan más cálidas que las del océano adyacente. Finalmente, el mes de octubre presenta
los mayores valores de TSM y aparece la isoterma de 29°C. Estos resultados indican que el golfo de
Salamanca presenta variaciones espaciales y temporales en cuanto a TSM; las primeras obedecen a
su conexión con la CGSM a través de la boca de La Barra y a la configuración topobatimétrica del
sector que confina las aguas más cálidas provenientes del complejo lagunar, mientras que las
variaciones temporales (que alcanzan los 3,5°C) tienen su origen en la intensificación y relajación de
los vientos.

 Oceanografía costera: respuesta halina en la CGSM a variaciones climáticas

Los ecosistemas estuarinos son críticos para la superviviencia de muchas especies vegetales (bosque
de manglar) y animales (aves, reptiles, peces, etc.), ya que estos últimos utilizan los estuarios como
refugio, alimento y para su reproducción. Dentro de las características más relevantes de estos lugares
es su condición salobre, debido a que dichos organismos están condicionados a ciertos rangos y un
proceso de hipersalinización por ejemplo, traería consecuencias graves. Es por esto que realizar
mediciones de salinidad es importante para evaluar las condiciones ambientales de este tipo de
ecosistemas. Para el Caribe en particular, estas mediciones se realizaron durante el 2018 en el
complejo lagunar Ciénaga Grande de Santa Marta en el marco de los Convenios No. 659 de 2017
(INVEMAR-MINAMBIENTE, 2018) y No. 209 de 2017 (INVEMAR-CORPAMAG, 2018). Para
ello se realizaron salidas de campo mensuales (enero-noviembre) en las cuales la salinidad fue medida
en un promedio de 30 estaciones distribuidas en el espejo de agua principal y la ciénaga de Pajarales.
A continuación se describen los resultados encontrados para los meses identificados como
contrastantes (Figura 6).

A B C

Figura 6 Salinidad superficial en la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM) y ciénaga de Pajarales durante los meses de
marzo (a), julio (b) y octubre (c) de 2018.

Se encontró que la salinidad tuvo un intervalo amplio de 0 a 30, registrándose los mayores valores en
el primer trimestre del año con valores cercanos a 37, principalmente al noreste, en el sector de la
boca de la Barra (Figura 6a). Adicionalmente, se encontró un gradiente hacia el interior del complejo
lagunar, cuyos valores disminuyen hacia el sur, pero se mantiene la evidencia de la influencia marina.
Este gradiente se ve interrumpido espacialmente por el aporte de los ríos, puesto que es notoria la
señal del río Magdalena en el caño Grande (en la conexión entre el espejo de agua principal y
Pajarales) y de los ríos Sevilla y Fundación provenientes de la Sierra Nevada de Santa Marta. Aunque
estos ríos presentan sus mínimos para este mes (INVEMAR-CORPAMAG, 2018), se mantiene su
señal de baja salinidad al interior de la CGSM.

Para mitad de año, particularmente el mes de julio, se registraron valores cercanos a 12 y la influencia
marina es menor (Figura 6b), puesto que al sistema ya han ingresado los aportes de los ríos
provenientes de la primera temporada de lluvias (húmeda menor), que ocurre normalmente en el mes
de mayo. De otro lado, para los meses de octubre (Figura 6c) y noviembre toda la zona presentó
valores promedio de 2,38, producto del incremento de la precipitación y la escorrentía de la segunda
temporada de lluvias (húmeda mayor). Es importante mencionar que los valores contrastantes de los
meses de marzo y octubre están relacionados con los niveles de agua al interior del complejo lagunar.
Durante la época seca, los niveles son menores y la influencia de la marea es más notoria, tal que las
aguas salinas provenientes del golfo de Salamanca y que ingresan a través de la boca de La Barra,
logran penetrar hasta la parte sur del espejo de agua principal; comportamiento que ya no se presenta
en octubre, mes en el cual el aporte proveniente de los ríos logra mezclar estas aguas salinas y los
valores de salinidad descienden notoriamente. Sin embargo, hay sectores que, por su poca lámina de
agua, tienden a mostrar valores de alrededor de 10, principalmente en las estaciones de la zona
noroccidental.

 Hidrogeología

Debido a la estrecha relación existente entre el medio marino y el recurso hídrico subterráneo costero;
el INVEMAR tiene como función desarrollar investigación en hidrogeología de las zonas costeras
del país. En concreto, se continuó avanzando en la caracterización del acuífero ubicado entre los
municipios de Ciénaga y Fundación en el departamento de Magdalena. Como se realizó en las fases
anteriores de este proyecto, mediante la técnica de prospección geoeléctrica SEV (sondeos eléctricos
verticales) se determinó la configuración hidrogeológica del subsuelo en los puntos de sondeo, esta
información una vez integrada con las características geológicas regionales y locales permitió generar
una aproximación 2D del modelo de isoresistividad con mayor densidad de puntos con respecto a los
estudios anteriores, principalmente hacia el margen oeste del acuífero.

A grandes rasgos, el acuífero Ciénaga- Fundación se encuentra alimentado por el sistema de afluentes
que descienden de la Sierra Nevada de Santa Marta con dirección a la Ciénaga Grande. Los resultados
obtenidos durante 2018 sugieren la presencia de niveles de sedimentos con agua salada o salobre
ubicados hacia el margen Norte, en la zona litoral (INVEMAR, 2018a). Este escenario y condiciones
han sido denominados como intrusión de cuña salina (Rosado de Palacio, 2012), quien describe esta
como la saturación del sedimento con agua salada asociado a la interacción entre acuífero-playa-
océano.

Estas señales se diagnostican mediante el registro de bajas resistividades en los sondeos geoeléctricos
Figura 7. En este sentido, se identificó que dicha intrusión presenta su estadio de mayor influencia en
el acuífero aproximadamente entre los 4 y 10 metros de profundidad (incluso más) en el sector
Nororiental de la Ciénaga Grande de Santa Marta. Sin embargo, la cobertura espacial disminuye y se
encuentra confinada hacia el sector litoral. Cabe resaltar que esta campaña de sondeos se realizó
durante época de lluvias (octubre), en donde el acuífero se encuentra recargado por la filtración de
aguas producto de las precipitaciones, condición que hace que se ejerza presión en sentido contrario
a la intrusión, por lo tanto, se esperaría algunas variaciones en las características de la cuña salina
durante la época seca.

En dirección Sur, hacia el continente en el sector conocido como Zona Bananera, la integración de la
información sugirió la presencia de una secuencia de depósitos sedimentarios, correspondientes a
intercalaciones de arenas finas, medias y gruesas, limos y arcillas. La señal de los niveles de arena
interpretados en general, evidencia la presencia y saturación de agua dulce, emplazada en capas que
se encuentran desde los 2 metros en algunos puntos hasta los 15 metros, siendo esta acumulación
beneficiada por la alta porosidad y permeabilidad del material presente. Hacia el margen Este del
acuífero delimitado (Figura 7), se observan en profundidad valores de resistividad muy elevados que
se asocian con el basamento ígneo metamórfico aflorante en las estribaciones de la Sierra Nevada de
Santa Marta, representando según lo propuesto por (INGEOMINAS, 1998) un contacto fallido con
los depósitos fluviales ya descritos.

Por otra parte, y descendiendo en el perfil estratigráfico en esta misma región, se interpretan señales
asociadas a niveles arenosos saturados de agua dulce que infrayacen los depósitos gruesos granulares
(1- 15 metros de profundidad), en compañía a esta litología se extrapolan depósitos arcillosos limosos
de ambiente transicional ubicados hacia el margen Oeste del acuífero en cercanías a la Ciénaga
Grande de Santa Marta. Estos, se atribuyen a estadios antiguos del espacio que cubría el cuerpo de
agua en mención y que en teoría van retrocediendo en dirección al mar, según la secuencia
sedimentaria encontrada, lo que invita a hacer énfasis en el estudio más detallado del acuífero en el
margen contiguo a la ciénaga (Figura 7).

Resulta concluyente relacionar las litologías interpretadas con depósitos de origen fluvial, marcados
por intercalaciones y estructuras a manera de lentes que exponen la migración de los cauces que
dieron origen a estos depósitos. De este modo se interpretó un sistema hidrogeológico general y
regional con diferentes niveles rocosos saturados de agua que varían en profundidad según la
geometría de los depósitos y el desarrollo estructural y tectónico de la zona.

Figura 7 Mapas de isoresistividad general aparente para el acuífero Ciénaga- Fundación. Tomado de
INVEMAR GEO, 2018.
 Dinámica sedimentológica y ambiental

La Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM), es un ecosistema dinámico que constantemente está
sometido a diversas presiones del orden natural y antrópico. En este sentido, una de las principales
perturbaciones es la colmatación propiciada por la alta dinámica sedimentar. Esto resulta en costosos
procesos de dragado que en algunas ocasiones resultan en procesos nocivos secundarios por cuenta
de la difícil disposición y destino de los sedimentos producto de esta maniobra. Los resultados de
(INVEMAR, 2016) evidenciaron una amplia pero constante variabilidad espacial y temporal (en
profundidad) relacionada con la deposición de sedimentos de origen biogénico o detrítico. Dicha
variabilidad espacial fue congruente con la documentada en estudios anteriores ejemplo (Cohen y
Wiedemann, 1973; Erffa, 1973).

Dentro del marco del estudio hidrosedimentológico de la CGSM llevado a cabo durante el año 2018
(INVEMAR-CORPAMAG, 2018), se instalaron trampas de sedimento; las cuales, entre otras cosas,
permitieron analizar el material en proceso de depositación. Dentro de estos análisis se encontraba el
estudio de la distribución granulométrica de partículas finas entre 0.1 hasta 1000 µm ( Figura 8). La
composición granulométrica del material sedimentar es resultado de un proceso geofísico de mezcla
de fuentes, procesos de transporte, procesos biogénicos entre otros (Dietze et al., 2012). Por
consiguiente, la deconvolución de este material puede dar una idea de su dispersión y proveniencia.

Figura 8 Deconvolución granulométrica de las muestras de trampas de sedimento del estudio


hidrosedimentológico de la CGSM.

El principio es que las propiedades granulométricas del sedimento dan una idea de su dispersión y
proveniencia (Barusseau y Braud, 2014; Dietze et al., 2012). De esta manera, el principal objetivo de
este estudio fue extraer información del comportamiento ambiental de la CGSM a través de las
propiedades sedimentológicas del material en proceso de depositación en dos fases hidro-climáticos
contrastantes (Marzo/Seca y Junio/Húmeda).
Siguiendo el principio de identificación de End Members (EM) sugerido por Dietze et al., 2012; se
identificaron 3EM en el material sedimentar. Después de una inspección, estos EM mostraban estar
relacionados con la dominancia de fragmentos calcáreos (EM1) mica y limolita (EM2) y fragmentos
sillicos algares (EM3). Los resultados mostraron que existe una marcada diferencia en cuanto a la
composición sedimentológica en ambas fases hidro-climáticas (Figura 9). Se puede apreciar como en
época seca (marzo) dominan los fragmentos calcáreos producto de una mayor asimilación
carbonática, lo que sugiere mayor intrusión de aguas salinas, acorde con lo que se esperaría para esta
época. Por otra parte, en junio es evidente una disminución de la presencia de M2 e incremento de
M3, lo que se traduce en mayor producción de fragmentos algares que indican mayor productividad.
Estos resultados son importantes en el sentido de que diagnostican los cambios abruptos en la CGSM
bajo condiciones contrastantes y a futuro se puede estudiar las relaciones entre los cambios
granulométricos y los cambios ambientales a través del tiempo en épocas análogas a las condiciones
actuales. Esta condición podría ayudar a predecir futuras condiciones en la CGSM bajo la actual
tendencia de variabilidad climática lo que es importante para la toma de decisiones.

Figura 9 Distribución del porcentaje de aporte por cada EM en los puntos de monitoreo de las trampas de
sedimento de la CGSM, durante marzo (superior) y junio (Inferior).
 Fondos Marinos

Los fondos marinos son áreas con ciertas características físicas que a menudo están asociadas con
especies, comunidades o ensamblajes bióticos en particular. Las características geomorfológicas en
conjunto con los mapas de hábitat pueden dar una idea de la composición distribución y extensión de
los entornos físicos, ayudando entre otras a predecir la distribución de algunas especies y
comunidades asociadas. Por otro lado, el conocimiento del fondo marino y sus condiciones geológicas
aporta valiosa información que permite un mejor aprovechamiento y diagnostico por parte de la
industria pesquera, desarrollo de infraestructura de crudo y gas del país, así como gestión ambiental
marina. Además, el seguimiento de los cambios geomorfológicos y sedimentarios, pueden servir
como herramienta para ayudar a identificar y predecir los cambios recurrentes de la erosión costera.
En este sentido fue evaluada el área de playa sumergida y fondos someros frente al sector de playa
Salguero en el municipio de Santa Marta (Magdalena) como análogo y representativo de los cambios
asociados a la erosión costera en el Caribe colombiano. Los estudios de monitoreo realizados por el
INVEMAR en este sector han podido establecer que la playa responde a cambios temporales en la
precipitación que derivan en variación en los aportes sedimentarios que modulan la acreción o erosión
de la misma; fenómeno recurrente en las playas del caribe colombiano.

Durante el monitoreo de 2018, este sector presentó profundidades homogéneas entre 2 y 10 m


(INVEMAR, 2018b). La mayor parte de la batimetría vari entre 0,02° a 8° categorizando así un área
de baja pendiente. El área está relacionada con el prisma de sedimentación del río Gaira y con
dirección al SW, y con progradación hacia el NE del área de estudio. El depósito se extiende hasta
420 m frente a la línea de costa en el área de la desembocadura, el mismo se va contrayendo hacia el
área sur donde la distancia se reduce hasta 120 m frente al inicio de la Punta Gloria (Figura 10). Con
la exageración vertical se alcanzaron a apreciar las acumulaciones menores de sedimentos a manera
de montículos de bajo relieve cuyo origen puede asociarse al material transportado por el río Gaira
en la temporada de lluvias de 2018. El estrechamiento de la batimetría es un indicador de la ausencia
de aportes sedimentarios permanentes hacia el sur de playa Salguero. Los resultados sugieren que
perturbaciones de origen natural (ej. sequía) o antrópica (extracción de arenas), pueden tender a
agudizar los procesos de erosión costera en sectores donde la dinámica y equilibrio de
acreción/erosión depende del aporte de arenas por la variabilidad climática en la precipitación.
A B

Figura 10. Modelos generados con los datos de Subsuelo 3D, A) profundidad, B) pendientes.

 Evolución Litoral

Los estudios de evolución litoral aportan conocimiento sobre las características morfodinámicas, así
como las diversas escalas espaciales y temporales en las que ocurren en un área en particular. Además,
estos estudios permiten identificar los procesos y factores que intervienen en la dinámica de la costa
sean estos naturales o antrópicos (Scott et al., 2011; Del Río et al., 2013). De igual manera, estos
estudios contribuyen con la gestión del riesgo especialmente en regiones del país donde por causa de
este fenómeno las poblaciones pueden verse directamente afectadas (Ricaurte-Villota et al., 2018).
En el marco del Convenio No 211 de 2017 entre INVEMAR y CORPAMAG ejecutado durante el
año 2018 se dio continuidad con el monitoreo y estudio de la erosión costera del departamento de
Magdalena mediante la medición de perfiles de playa en su litoral, el cual se basó en el monitoreo de
las variaciones morfológicas y muestreo de sedimentos en ocho (8) playas ubicadas entre la barra de
Salamanca y la bahía de Santa Marta. Además, como caso de estudio se enfocó en el cálculo de las
tasas de cambio de la línea de costa a lo largo de ~1,5 km en el sector de playa Salguero, puesto que
corresponde a uno de los lugares con mayores cambios morfológicos asociados a procesos erosivos
e intervención por obras de protección costera (INVEMAR - CORPAMAG, 2017).

El monitoreo fue realizado de manera trimestral (enero, abril, julio y septiembre de 2018) permitiendo
así, completar un registro de tres años. Durante este tiempo los estudios han permitido la
identificación de sectores donde hay dominio de la erosión costera, los cuales requieren medidas de
mitigación o adaptación acordes con su estado y en los que se debe tener en cuenta aspectos
ambientales como batimetría, aportes fluviales, transporte litoral e intervenciones antrópicas (obras
de protección tipo espolón). En particular de estos sectores se destacan: 1) la barra de Salamanca (km
54 – 55) la cual evidencia retrocesos que alcanzan los -10 m con débil recuperación estacional
(acreción) causada por el déficit de sedimentos; 2) el sector Ciénaga (área urbana) en estado crítico
en el cual se presentan procesos erosivos severos (-2 m), agudizado por la ausencia de un balance de
sedimentos que recupere la playa y exposición de viviendas a un eventual aumento del oleaje y
mareas; y 3) el sector de Playa Salguero el cual aunque muestra eventos de recuperación, es notable
el retroceso de la línea de costa en el sector sur en el cual se presenta una tasa de erosión del orden
de los -7,2 m/año, agravado posiblemente por la interrupción del transporte litoral de sedimentos en
sentido norte a sur (Figura 11). Por otra parte, un mejor escenario se observa en otros sectores como
la playa del Rodadero, bahía Calle 22 y playa Los Cocos los cuales se mantienen estables la mayor
parte del año.

Figura 11 Variaciones de la línea de costa en el sector de playa Salguero entre septiembre 2017 y septiembre
de 2018.
 Amenaza y vulnerabilidad por erosión costera

La erosión costera constituye una de las amenazas que se origina por procesos naturales y al
interactuar con condiciones antrópicas adversas puede desencadenar grandes afectaciones al litoral.
Este fenómeno hace parte de una serie de amenazas que afectan las zonas costeras entre las que se
encuentran la inundación, sismicidad, tsunamis, subsidencia, licuación de suelos, vendaval, entre
otras; las cuales pueden actuar de manera conjunta sobre un área y aumentar la vulnerabilidad de las
poblaciones costeras. Los estudios sobre la región costera del Pacífico colombiano muestran que la
incidencia de la dinámica litoral está condicionada por los aportes fluviales y un régimen mesomareal
(Parra et al., 2014; INVEMAR-CVS, 2017; 2018). Esta dinámica se ve manifestada en el
departamento de Nariño en la sedimentación del frente de costa resultando en procesos de formación
y migración de islas barrera.

En este contexto, durante el año 2018 se llevó a cabo adquisición de datos primarios y secundarios
de las zonas marinas y costeras en las cuales se tenía planteado como objetivo “Definir las áreas
críticas afectadas por el fenómeno de erosión costera de acuerdo con la evaluación de índices de
amenaza y vulnerabilidad en el departamento de Nariño” (INVEMAR, 2018c). Por lo tanto, se
visitaron las poblaciones sobre la línea de costa del departamento desde el corregimiento de Candelilla
de la Mar hasta el municipio de Mosquera en las cuales registraron aspectos físicos y
socioeconómicos. En cada una de las localidades donde se logró ingresar, se realizaron entrevistas a
la comunidad de manera informal, reuniendo los líderes de los consejos comunitarios o un grupo de
pobladores conscientes de las condiciones y necesidades del poblado (relacionadas con erosión
costera). Estas entrevistas y observaciones permitieron el registro de información socioeconómica,
cultural, ecológica e institucional. Esta información permitió el análisis de la vulnerabilidad,
especialmente en comunidades apartadas geográficamente, logrando entre otras cosas hacerlas
visibles a nivel departamental, regional y nacional. La metodología para la fase de recolección y
posterior procesamiento y análisis estuvo basada en la desarrollada por (Coca-Domínguez, 2015) y
posteriormente revisada por Coca-Domínguez y Ricaurte-Villota (en prensa).

Los análisis muestran que las áreas críticas en el departamento de Nariño corresponden a los
segmentos de la línea de costa con los valores más altos de amenaza y vulnerabilidad por erosión
costera. La mayoría de estas áreas se concentran en veredas o centros poblados a lo largo de la costa,
siendo Candelilla de la Mar la que está más al sur y Mulatos al norte del departamento (Tabla 4). Estos
resultados aportaron insumos para una publicación, cuyo enfoque regional en el análisis de amenaza
y vulnerabilidad por erosión costera convirtiéndola en un insumo importante en la gestión del riesgo
para las costas colombianas (Ricaurte-Villota et al., 2018).

Tabla 4. Áreas críticas por erosión costera de acuerdo a la clasificación de la amenaza y vulnerabilidad.

Sector/vereda Municipio Amenaza Vulnerabilidad


Mulatos La Tola 155 121
Vigía La Tola 145 128
San Juan de la Playa Francisco Pizarro 91 146
Majagual Francisco Pizarro 154 141
San Ignacio Francisco Pizarro 125 136
Caleta Viento Libre Tumaco 133 161
Trujillo Tumaco 150 138
Teherán Tumaco 125 133
Candelilla Tumaco 125 135
Muy Alto: 200 – 160 (Rojo), Alto: 159 – 120 (Naranja), Medio: 119 – 80 (Amarillo), Bajo: 79 – 40 (Verde
claro), Muy Bajo: 39 – 0 (Verde oscuro)

 Energías Renovables a partir de fuentes marinas y Desarrollo Tecnológico para


el estudio del ambiente abiótico

La energía del océano es considerada como una de las fuentes de energía renovables más confiable,
limpia y abundante que se manifiesta a través del oleaje, los mares, las corrientes y el gradiente
térmico entre superficie y fondo marino. Su potencial de aprovechamiento depende en gran medida
de las condiciones ambientales y oceanográficas locales. Sin embargo, aún existen muchos desafíos
de investigación para producir energía eléctrica a escala comercial (Osorio et al., 2016). En términos
generales, la energía potencial del oleaje es proporcional a la altura de las olas (Ortega, 2010), de ahí
la importancia de su medición, dado que dicha energía puede ser útil para las comunidades costeras
o isleñas, que pueden aprovechar su cercanía a esta fuente de energía.

Para el caso de Colombia, son escasas las investigaciones que se han hecho para cuantificar el
potencial energético del oleaje, debido a las limitadas fuentes de información y a la poca
instrumentación marina que tiene el país. Con el objetivo de realizar una aproximación al estudio del
oleaje y su potencial energético, se construyó un prototipo de boya de oleaje con elementos de bajo
costo utilizando un microcontrolador programable open sourse con giróscopo y acelerómetro instados
(Figura 12).

A B

Figura 12 Fotografía del prototipo de boya de oleaje durante prueba de campo (a) y fotografía de los
componentes electrónicos del equipo (b).

Para el desarrollo del prototipo de boya de oleaje; inicialmente, se ejecutaron pruebas de laboratorio,
programación de códigos de adquisición, procesamiento y filtrado de datos. Posteriormente, se realizó
el procesamiento en el entorno de computación numérica MatLab® y se calculó el espectro de energía
asociado a los registros de aceleración obtenidos para identificar las frecuencias dominantes y su
periodo. Se calculó los datos asociados al oleaje integrando la señal de aceleración (Figura 13).
A
B

Figura 13 Espectros de energía (a) y altura de la ola calculada (b) con los datos obtenidos en la estación de prueba ubicada
en la Bahía Taganga.

Se realizaron tres pruebas de funcionamiento del prototipo en la zona costera del Parque Nacional
Natural Tayrona (PNNT) en las bahías de Gayraca, Chengue y Taganga en el mes de noviembre de
2017. Se obtuvieron registros puntuales de oleaje en cada una de las estaciones (30 minutos por
estación). Es importante aclarar que esta información no es significativa para concluir sobre las
características del régimen de oleaje del sector ni sobre el potencial de generación de energía; sin
embargo, permitieron analizar el oleaje presente en el periodo de funcionamiento del prototipo y
validar los resultados obtenidos con las mediciones de un observador en campo (oleaje visual). De
igual forma, se identificó la necesidad de optimizar la estructura del prototipo de la boya para atenuar
la influencia del viento.

Los resultados obtenidos asociados al potencial energético del oleaje en las estaciones, fueron
inferiores a los establecidos para aplicaciones comerciales los cuales oscilan entre 20 y 70 kW/m
(Falcão, 2010). A partir de las medidas de aceleración, para Gayraca se encontró un potencial de 0,93,
Chengue 0,60 y Taganga 0,84 kW/m. Dichos resultados sugieren que podría plantearse una solución
a pequeña escala dirigida a suplir necesidades locales.

1 Indicador de amenaza y vulnerabilidad por erosión costera


Definición e importancia del indicador
La erosión costera ha sido en los últimos años un tema de preocupación nacional debido a sus causas y
consecuencias. La evaluación de la amenaza y la vulnerabilidad permite identificar de manera muy eficaz,
los lugares donde debe priorizarse los esfuerzos con el objetivo de mitigar dicho fenómeno.

La amenaza es definida como la probabilidad de ocurrencia de un fenómeno a cierta magnitud que pueda
causar daño. Este índice resulta de un concienzudo análisis multicriterio a través de la ponderación y la
relación de variables físicas (oceanográficas, geológicas y geomorfológicas). Por otro lado, la evaluación de
la vulnerabilidad por erosión costera se calcula a partir de tres ejes o componentes: i) componentes expuestos;
ii) fragilidad de los sistemas o dimensiones sea esta física, social, económica, ecológica, institucional y
cultural; iii) la capacidad de resiliencia. Cada uno de los indicadores muestra el estado de vulnerabilidad y
amenaza de la línea de costa dimensionada en kilómetros y porcentaje de afectación según su clasificación
sea está: Muy Alta, Alta, Media, Baja, Muy Baja.

La importancia de este indicador radica en que se convierte en una herramienta para la toma de decisiones,
ya que muestra para cada uno de los entes territoriales la proporción de línea de costa de su jurisdicción que
puede ser afectada por el fenómeno de erosión costera (Tabla 5).

El indicador presenta la extensión en proporción los kilómetros de línea de costa con amenaza y
vulnerabilidad por erosión costera con respecto al total de la línea de costa de cada departamento evaluado
hasta 2018 (Figura 14).
Fuente de los datos e información
Los datos fueron obtenidos de diferentes proyectos realizados por INVEMAR, en algunos casos en asocio
con otras instituciones (INVEMAR y Gobernación de La Guajira, 2017; MADS e INVEMAR, 2016; MADS
e INVEMAR, 2015; CVS e INVEMAR, 2015; INVEMAR, 2014a; INVEMAR, 2014c; INVEMAR, 2014d;
INVEMAR, 2013a; INVEMAR, 2013b; INVEMAR et al., 2012; Alcaldía de Cartagena de Indias et al.,
2014), CVS e INVEMAR, 2016; 2017; 2018; Ricaurte-Villota et al., 2018.
Periodo reportado
Los resultados que aquí se presentan corresponden a estudios publicados entre 2012 y 2018.
Reporte o cálculo del indicador
Tabla 5 Proporción de línea de costa en erosión determinados para cada litoral.

Zona Línea de costa (Km) Amenaza Alta (Km) Porcentaje Vulnerabilidad Alta (Km) Porcentaje

Caribe 2.267,9 631,19 28 703 31


Pacífico 3.589,5 1.101 31 115,8 3

Figura 14 Porcentaje de línea de costa en amenaza y vulnerabilidad Muy Alta, Alta, Media, Baja y Muy
Baja en Colombia.

Interpretación de los resultados


En la costa Caribe, los departamentos de Bolívar y Córdoba presentan la mayor extensión) y porcentaje de
línea de costa en amenaza alta y los departamentos de Antioquia y Atlántico la mayor porción de línea de
costa con vulnerabilidad alta. En la costa Pacífico el departamento de Nariño tiene el mayor porcentaje de
línea de costa en amenaza alta y Cauca el mayor en vulnerabilidad alta (Figura 14). De la línea de costa
estudiada en el Caribe, el >30 % se encuentra en amenaza alta y muy alta, así como el >31 % en
vulnerabilidad alta y muy alta. Por su parte, en el litoral del Pacífico colombiano el >30 % se encuentra
amenaza alta y muy alta; mientras que el >3 % en vulnerabilidad alta y muy alta (Figura 15).

Figura 15. Proporción de línea de costa bajo amenaza y vulnerabilidad para el Caribe y el Pacífico.

Limitaciones del indicador


Para un mejor entendimiento del indicador es necesario la especialización de los datos, que estos se puedan
insertar en los mapas de amenaza y vulnerabilidad por erosión costera, para facilitar la labor de los
planificadores, ordenadores y tomadores de decisiones.

ESTADO DE LA CALIDAD DE LAS AGUAS MARINAS Y COSTERAS


DEL CARIBE Y PACÍFICO COLOMBIANOS

El agua es el eje transversal del desarrollo de la fauna y flora marina, así como de otros múltiples
usos, sin embargo, su aprovechamiento eficiente y sostenible dependerá de la gestión integral que
realicen las autoridades ambientales competentes, para mitigar los efectos de la variabilidad climática
y diferentes tensores que afectan las condiciones de calidad de las aguas superficiales y en particular
las aguas marinas. Por lo anterior, la información y el conocimiento que se tenga de los sistemas
hídricos es fundamental. En este sentido, el programa nacional de monitoreo de la Red de vigilancia
para la Conservación y Protección de las Aguas Marinas y Costeras de Colombia – REDCAM, del
cual hacen parte las corporaciones con jurisdicción costera CORALINA, CORPOGUAJIRA,
CORPAMAG, CRA, CARDIQUE, CARSUCRE, CVS, CORPOURABA, CODECHOCO, CVC,
CRC, CORPONARIÑO y el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras – INVEMAR como el
coordinador nacional, realizan mediciones de parámetros fisicoquímicos y de contaminantes; esta
información es analizada a través del índice de calidad de aguas marino-costeras para la preservación
de flora y fauna (ICAMPFF), una herramienta desarrollada para interpretar los cambios en la calidad
del agua superficial marina, teniendo en cuenta épocas climáticas, la ubicación geográfica de las
estaciones de muestreo a una escala nacional, regional, departamental y local, considerando la
ocurrencia de fenómenos naturales y la influencia de actividades antropogénicas (Vivas-Aguas, 2011;
Vivas-Aguas et al., 2017). En este informe se presenta el análisis detallado del ICAM con información
del año 2017 y una comparación con las tendencias de los años 2015 y 2016.

2 Indicador de calidad aguas (ICAM)


Definición e importancia del indicador
El índice de calidad de aguas marinas y costeras para la preservación de la flora y fauna (ICAMPFF) es un
indicador de estado que facilita la interpretación de las condiciones naturales y el impacto antropogénico de
las actividades humanas sobre el recurso hídrico marino, en una escala de valoración de cinco categorías de
calidad definidas entre 0 y 100 (Tabla 6).

Tabla 6 Escala de valoración del índice de calidad de aguas marinas y costeras – ICAM (Vivas-Aguas,
2011).

Escala de Color Categorías Descripción


calidad
Óptima Azul 100-90 Calidad excelente del agua
Adecuada Verde 90-70 Agua con buenas condiciones para la vida acuática
Aceptable Amarillo 70-50 Agua que conserva buenas condiciones y pocas restricciones
de uso
Inadecuada Naranja 50-25 Agua que presenta muchas restricciones de uso
Pésima Rojo 25-0 Aguas con muchas restricciones que no permiten un uso
adecuado

El ICAMPFF para aguas marinas integra la información de ocho variables (oxígeno disuelto, pH, nitratos,
ortofosfatos, sólidos suspendidos, hidrocarburos del petróleo disueltos y dispersos, y coliformes
termotolerantes). En el caso de aguas estuarinas se tiene en cuenta las concentraciones de Clorofila en
reemplazo de los hidrocarburos disueltos y dispersos; cada índice se estima en una ecuación de promedio
geométrico ponderado. Estas variables representan según sus valores de aceptación o rechazo una calidad o
condición del agua en función de los valores de referencia o criterios de calidad nacionales o internacionales
para la preservación de la flora y fauna (Vivas-Aguas et al., 2017).

Ecuación 1:

Donde:
ICAM= [(XOD)0,16 x (XpH)0,12 x (XSST)0,13 x (XDBO)0,13 x (XCTE)0,14 x (XHDD)0,12 x (XNO3)0,09 x (XPO4)0,13]1/wi
Xi = subíndice de calidad de la variable i
Wi = factor de ponderación para cada subíndice, según su importancia dentro del ICAM, el cual es ponderado
entre cero y uno.
i = equivale a cada una de las variables que integra el ICAM
Fuente de los datos e información
Base de datos del sistema de información de soporte del programa nacional de monitoreo de la Red de
Vigilancia para la Conservación y Protección de las Aguas Marinas y Costeras de Colombia – REDCAM.
INVEMAR - SIAM / REDCAM. http://siam.invemar.org.co/redcam
Periodo reportado
Año 2017.
Reporte o cálculo del indicador
Se presentan los resultados del cálculo del ICAMPFF, para el año 2017, describiendo la información de
manera detallada, teniendo en cuenta los momentos de muestreo, épocas climáticas y la ubicación geográfica
(departamentos y estaciones).
Interpretación de los resultados
Durante los muestreos del año 2017, a nivel nacional el 5% de los sitios presentaron calidad óptima para la
preservación de la flora y la fauna, el 44% adecuada, el 25% aceptable y el 33% entre inadecuada y pésima,
con tendencia progresiva de deterioro del agua que se viene registrando desde el año 2015, al incrementar
las condiciones pésimas e inadecuadas (INVEMAR, 2019; Figura 16), y que está asociado a la persistencia
del inadecuado manejo de residuos líquidos y sólidos provenientes de las fuentes puntuales y difusas de
contaminación, como el urbanismo, industria, minería, agricultura y turismo, entre otras presentes en la zona
costera. Esta situación sumada a los precarios o inexistentes sistemas de tratamiento en los municipios
costeros, hace notoria la necesidad de una articulación en las nuevas políticas del sector vivienda, para
robustecer la infraestructura de saneamiento básico que permitan aumentar la cobertura y mejorar su
funcionamiento (MAVDT, 2004; Garay y Vélez., 2004; Superservicios y DNP, 2018).

En particular durante el 2017 las aguas superficiales marinas y costeras del país, estuvieron regidas por
variaciones climatológicas que mantuvieron condiciones débiles de “La Niña”, presentándose en algunos
momentos precipitaciones por encima de lo normal en las regiones Caribe y Pacífico (IDEAM, 2017). Las
condiciones de calidad del agua estuvieron influenciadas por el aumento del caudal de los ríos, con
incrementos de la carga doméstica en términos de materia orgánica (IDEAM, 2018; INVEMAR, 2019); lo
cual, se reflejó con el aumento en la concentración de indicadores microbiológicos, nutrientes inorgánicos
disueltos (nitritos y fosfatos); la disminución de oxígeno disuelto; y la presencia de hidrocarburos disueltos
y dispersos que si bien están en bajas concentraciones y no fueron determinantes en los resultados del ICAM
en todos los departamentos, es importante hacerles seguimiento por el impacto que pueden generar a la biota
acuática, es especial en el departamento del Magdalena, en la estación puente calle 22, lugar donde se registró
pésima calidad por hidrocarburos en el segundo muestreo de 2017. Su presencia se atribuye al uso de
combustible y sus derivados, utilizados en el desarrollo de actividades como el tránsito de embarcaciones,
venta en expendios informales de gasolina y a las escorrentías de los ríos que reciben aportes de los
asentamientos humanos.

2017 2016 2015

Óptima

Adecuada

Aceptable

Inadecuada

Pésima

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70%


Proporción de estaciones (%)
Año 2015 2016 2017 Tendencia Situación actual
Pésima 2% 7% 7%  Recurrente
Inadecuada 12% 20% 26% Desfavorable
Aceptable 19% 25% 18% Recurrente
Adecuada 64% 42% 44% Favorable
Óptima 2% 7% 5% Favorable

Figura 16 Tendencia comparativa de los cambios en la calidad de las aguas marinas y costeras evaluadas
con el ICAMPFF entre los años 2015 y 2017.

El análisis detallado para la región Caribe, mostró que en todos los departamentos costeros (San Andrés y
Providencia Islas, La Guajira, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba y Antioquia), el 38% de los
sitios presentó condiciones de calidad del agua marina entre pésimas e inadecuadas ( Figura 17),
destacándose la tendencia pésima y casos más críticos en los departamentos del Magdalena y Antioquia, al
igual que en el año 2016, cuando se registraron los ICAM más desfavorables en Antioquia, particularmente
en las playas de Arboletes, Uveros y Lechugal, el muelle Armada; los frentes de los ríos Atrato, Leoncito,
León y las desembocaduras de los ríos Volcán, Caimán Nuevo, Turbo, San Juan, Necoclí, Damaquiel,
Currulao y León. Estos resultados, se asocian a que todos los municipios en esta zona excepto Turbo que
tiene una laguna de oxidación, realizan descargas de aguas residuales sin tratamiento previo directamente a
los ríos y zona costera (Superservicios, 2014), además que en el Golfo de Urabá tributan más de 10 cuencas
(Castaño, 2002; MMA, 2002) que reciben las escorrentías agrícolas procedentes de los cultivos de plátano y
banano que representan el cultivo fuerte del agro del Urabá Antioqueño (García-Valencia, 2007).

En el Pacífico, el 18% de los sitios estuvieron entre pésima e inadecuada calidad ( Figura 17), en donde se
destaca que los resultados se ven influenciados por los ciclos de marea donde se experimentan cambios
progresivos sobre la dinámica y flujos del agua marina (IDEAM, 2017a). Las condiciones más críticas se
presentaron en el departamento de Nariño, en la estación del Arco el Morro, estero el Pajal y frente a la
sociedad portuaria; en algunas estaciones de la bahía de Buenaventura, y en las playas Magüipi, Piangüita y
la Barra en Valle del Cauca.

100% Pésima Inadecuada Aceptable Adecuada Óptima


90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
San Andrés y…

Atlántico

Atlántico
Sucre
La Guajira

Nariño
La Guajira

Nariño
Chocó

Chocó

Cauca
Magdalena

Bolívar
Antioquia

Cauca

Magdalena

Códoba
Antioquia

Valle del Cauca

Caribe Pacífico Caribe Pacífico


Primer muestreo 2017 Segundo muestreo 2017
Figura 17 Distribución porcentual (%) de la calidad de las aguas marinas y costeras evaluadas con el ICAMPFF en los
departamentos costeros del Caribe y Pacífico colombianos, de acuerdo a los resultados obtenidos en el primer
y segundo muestreo del año 2017.
Limitaciones del indicador
El ICAMPFF está formulado para estimar la calidad del agua con fines de preservación de flora y fauna en
cuerpos de agua marinos y costeros. Se recomienda excluir aplicaciones en aguas típicamente continentales,
teniendo en cuenta que las características propias de otros sistemas no son compatibles con las que determina
este índice, y los resultados no estarían acorde con la calidad esperada.

Para aplicar el ICAMPFF la información debe cumplir con los criterios analíticos de laboratorio para las aguas
superficiales marinas y estuarinas (características marinas, o de las desembocaduras y frentes de los ríos que
llegan al mar), además para calcularlo se recomienda que no debe existir ausencia de datos, sin embargo, si
por alguna razón falta una de las variables requeridas, la ecuación de agregación permite soportar el cálculo
con un mínimo de variables, pero debe tenerse en cuenta el margen de confianza del resultado.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Debido a que el ICAMPFF incorpora en su estructura de cálculo, variables que obedecen a cambios naturales
y antropogénicos en la calidad de aguas marinas y estuarinas, la representación del resultado esperado es
adecuada, siempre y cuando los datos se hayan obtenido mediante técnicas analíticas validadas con
metodologías ampliamente usadas y métodos sensibles a la matriz marina, que permitan comparar los
resultados en una escala nacional o internacional.

Como alternativas de manejo del estado de contaminación identificado por el ICAM PFF, se propone adoptar
las medidas de seguimiento e investigación descritas en la Tabla 7 mediante las cuales se puede identificar
la causa y la fuente o fuentes del deterioro del agua, como insumos para el diseño de medidas de reducción
o mitigación del impacto sobre el ecosistema que esté siendo afectado.

Tabla 7 Opciones de medidas que se puedan adoptar según la valoración del indicador. Tomado de Vivas-
Aguas, 2011, modificado de Marín, 2001.

Escala de Categorías Descripción


calidad
Óptima 100-90 Continuar con el monitoreo
Adecuada 90-70 Caracterización, diagnóstico, verificación
Aceptable 70-50 Monitoreo y evaluación: fisicoquímicos y tóxicos semestral
Inadecuada 50-25 Monitoreo /bioensayos/ medidas de control y vigilancia. Evaluación:
fisicoquímicos y tóxicos plan de contingencia trimestral
Pésima 25-0 Monitoreo y seguimiento /bioensayos/ evaluación: fisicoquímicos y
tóxicos /plan de contingencia/ aplicación de medidas de choques
trimestral

ESTADO DE LA CALIDAD DE LAS AGUAS DE BAÑO EN PLAYAS


TURÍSTICAS EN EL CARIBE Y PACÍFICO COLOMBIANOS

En Colombia, así como en el resto del mundo, las playas se consideran un ecosistema de vital
importancia, ya que sirven como hábitat, zonas de anidamiento y refugio de organismo marinos y
además, son empleadas para actividades deportivas y recreativas, permitiendo el desarrollo turístico,
económico y cultural (Castaño-Isaza et al., 2015). En el 2005, a través del Programa de Apoyo
Institucional para el estudio ambiental de las playas turísticas colombianas, se identificaron algunas
problemáticas que afectan la integridad de estos ecosistemas, como la pérdida de línea de costa,
ocupación indebida, déficit de ordenamiento, baja calidad de las aguas de baño debido a vertimientos
de aguas residuales, entre otras (MINCIT, 2011). Esta última afectación es una de las más
determinantes, debido al potencial riesgo a los usuarios de contraer enfermedades como,
gastroenteritis e infecciones del tracto respiratorio superior, ojos, oídos y piel (Phillips et al., 2011).
No obstante, los vertimientos de aguas residuales no son la única fuente que deteriora la calidad del
agua, también se puede dar por fuentes difusas, como las escorrentías urbanas y rurales durante la
época de lluvias, así como la misma actividad turística, por el alto número de usuarios y disposición
de residuos sobre el ecosistema.

Por esta razón y con el propósito de hacer seguimiento al estado de las aguas de baño en las playas
de uso turístico ubicadas en el Caribe y Pacífico colombianos, en el marco del programa nacional de
monitoreo de la Red de vigilancia para la Conservación y Protección de las Aguas Marinas y Costeras
de Colombia – REDCAM, se vienen realizando desde el año 2001 mediciones de microorganismos
indicadores de contaminación fecal como los Coliformes termotolerantes que permiten indicar si el
agua es apta o no para uso recreativo, teniendo en cuenta los criterios de calidad nacional (Decreto
1076 MinAmbiente, 2015). En este informe se presenta el análisis detallado del año 2017 y una
comparación con la tendencia de la última década (desde el 2007) de los datos colectados por las
corporaciones con jurisdicción costera y el INVEMAR en el marco de la REDCAM.

Los resultados de 2017 mostraron que tan solo el 64% de las 87 playas evaluadas cumplieron con los
criterios de calidad y fueron aptas para uso recreativo (Figura 18), evidenciando una marcada
disminución en el porcentaje de cumplimiento, que confirma el deterioro de calidad del agua de baño
en el último año. El análisis regional señaló que el 70% de las 69 playas ubicadas en el Caribe
presentaron condiciones aptas para uso recreativo de contacto primario, mientras que solo el 44% de
las 18 playas del Pacífico fueron aptas (Figura 19).

El análisis detallado por departamentos (Figura 20), muestra que los porcentajes de incumplimiento
se presentaron en las playas de los departamentos del Chocó, Antioquia y Nariño (Figura 20), debido
a que se ven fuertemente afectados por los vertimientos de aguas residuales, principalmente de tipo
doméstico que llegan directamente al mar o a los esteros, o a través del escurrimiento de las cuencas
que drenan a la zona costera. Si bien la proporción del incumplimiento es mayor en el Pacífico, es
claro que en el Caribe es superior el número de playas que se monitorean y que no cumplen con el
criterio de calidad, particularmente, las playas del Urabá Antioqueño (6 de 7 playas) y Sucre (5 de 10
playas; Figura 20).
Número de playas Num. Playas que cumplen

100 100%
86%
78% 80%
76%

Porcentaje cumplimiento (%)


76%
70% 71% 69% 75%
64% 64%
90
55%
Núm. Playas

87 50%
85 85 85
80 83
81
80 80 25%
78
77
76

70 0%
2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Año

Figura 18 Relación del número de playas evaluadas y el porcentaje de playas turísticas que cumplieron con el
criterio de calidad microbiológica para aguas de baño de uso recreativo, evaluadas en la REDCAM entre 2007
y 2017. Fuente: INVEMAR-REDCAM, 2019.

Aptas para baño No Aptas para baño


PACÍFICO

30%
CARIBE

44%
56%
70%

Figura 19 Composición porcentual de las playas turísticas ubicadas en el Caribe y Pacífico colombianos, que
cumplieron con los criterios de calidad microbiológica para aguas de baño de uso recreativo en el 2017. Fuente:
INVEMAR-REDCAM, 2019.
CUMPLE NO CUMPLE
100%

Porcentaje de cumplimiento (%)


80%
60%
100% 100% 100%
40% 88%
75%
20% 50% 50% 60% 56%
33%
14%
0%

Atlántico

Sucre

Nariño
La Guajira

Bolívar

Chocó
San Andrés

Magdalena

Códoba

Antioquia

Cauca
Valle del Cauca
Caribe Pacífico
Figura 20 Porcentaje de playas que cumplieron con el criterio de calidad microbiológica para aguas de baño
de uso recreativo durante el año 2017 en los departamentos costeros del Caribe y Pacífico colombianos.

BIODIVERSIDAD MARINA

De acuerdo con La Convención sobre Diversidad Biológica (CDB), el término “diversidad


biológica”, en su segundo artículo, se define como la “variabilidad entre organismos vivos de todos
los orígenes comprendiendo, entre otros, los ecosistemas terrestres, marinos y otros ecosistemas
acuáticos y los complejos ecológicos de los que hacen parte; comprendiendo además la diversidad
dentro de las especies, entre las especies y dentro de los ecosistemas”. Aceptando esta definición
como la más amplia en la que se incluyen todos los niveles de organización biológica (desde
ecosistemas hasta genes), reconocerla en su más extenso sentido da una idea del inconmensurable
deber que tienen todos (Constitución Política de Colombia Artículo 8: Es Obligación del Estado y de
las personas proteger las riquezas culturales y naturales de la Nación) en el buen uso,
aprovechamiento y conservación de la herencia natural, que ha sido reconocida a nivel mundial con
una posición entre los primeros lugares tanto a nivel continental como marino.

La inmensidad (hablando numéricamente) de especies conocidas (alrededor de unos 1,7 millones de


especies en la actualidad) y aún más, las que se desconocen, alrededor de 10 millones a nivel global
(Wilson, 2004), especialmente porque no hay especialistas para todos los grupos o porque
sencillamente se ignora su existencia, siendo muy probable que al tener la capacidad de identificarlas,
unas cuantas decenas sino más, ya habrán desaparecido (Pimm y Raven, 2000), lo que lleva a pensar
que las medidas para la conservación de la biodiversidad que se están generando actualmente, se
basan en menos del 20% de lo que realmente existe (Kim y Byrne, 2006, Pérez-Schultheiss, 2009) y
si a esto se le suma que no existe un presupuesto que permita conocer o hacerle seguimiento a todas
o al menos a un cierto número de especies (o de ciertos grupos) de manera significativa, ya sea por
su interés ecológico o económico, es un poco más práctico ver el todo desde el punto de vista del
ecosistema, que cada componente que lo conforma de manera individualizada.
En este sentido, sin subestimar la valiosa información que es requerida y que se puede recolectar hoy
día para distintas especies en riesgo de extinción, endémicas, exóticas o invasoras, la cual es crucial
para tomar acciones de manejo de su presencia en los ecosistemas naturales y su afectación a otras
especies, es imprescindible el mejoramiento de la identificación de las variables indicadoras (físicas,
químicas o biológicas) que permiten, a corto o mediano plazo, visualizar integralmente el estado de
toda la comunidad en un ambiente determinado.

Es por lo anterior, que los indicadores de condición tendencia –ICT en ecosistemas, a pesar de trabajar
sobre unos supuestos generales y no contar para manglares y pastos marinos aún con el 100% de la
información requerida para su implementación completa, los resultados actuales nos dan ya una idea
muy cercana del estado de “salud” del mismo, mientras se sigue recolectando la información base
para determinar todos los valores de referencia requeridos para tener un ICT más robusto. Es así
como para el ecosistema de corales, el Informe de estado del año 2019 que se publicará en el 2020,
tiene planteado reajustar los valores de referencia en los indicadores para algunas áreas coralinas,
específicamente para el SFF Malpelo, teniendo en cuenta que es un área que se presenta ciertas
particularidades con respecto a las demás, y por ende medir su estado requiere tener valores
apropiados.

Por otra parte, para el ecosistema de pastos marinos, a pesar de que en los últimos años dos de las tres
variables que lo componen hoy están ajustadas, se identificó que las praderas mixtas de la isla de
Providencia presentan un comportamiento atípico, específicamente el área fuera del PNN Old
Providence McBean Lagoon, estableciendo la necesidad de establecer valores de referencia en la
variable de densidad, dada la fuerte asociación en el área entre la especie Thalassia testudinum con
Syringodium filiforme. Es muy probable que, al involucrar especies de fauna al indicador, también
se encuentren situaciones atípicas que obliguen a tener valores de referencia específicas sólo para
algunas áreas.

Para manglares, se complejiza un poco más la situación, ya que además de que su fauna asociada, la
cual es aún desconocida en la gran mayoría de sitios, puede ser literalmente opuesta entre localidades
de una misma región, cada especie de manglar se puede comportar de manera diferente per se y por
sus tipos fisiográficos, se le imprime una variabilidad más alta a su valor intrínseco de estar “bien”.
Es por esto que, aunque de manera preliminar y por un buen tiempo, los valores de los indicadores
de Densidad y Área Basal del ICT para bosque de manglar (ICTBM), están referenciados por
departamentos, más que por especie de mangle o tipo fisiográfico, en estudios más avanzados a
mediano o largo plazo, tal vez se pueda afinar un poco más cada variable involucrada en este
indicador. Para el ICTBM se cuenta actualmente con la construcción de las referencias para las otras
dos variables de Regeneración natural y presencia de Aves indicadoras con la información histórica
disponible de la Ciénaga Grande de Santa Marta y del complejo de Cispata. Esta última variable que
compone el ICTBM, se desataca porque permite dar indicios de la función que está realizando el
bosque de manglar de manera integral, ya sea en términos de proveer refugio, alimento o zona de
anidamiento, entre otras que, con el tiempo, pueden irse identificando teniendo la suficiente
información recopilada. Al respecto, cabe aclarar que el grupo biológico de aves, por ser el más
conspicuo y estudiado en las evaluaciones de manglares que se han hecho en el país, fue el que se
seleccionó preliminarmente para ser tenido en cuenta dentro del ICTBM, no obstante, esta selección
de variable no significa que en todos los casos deban ser las aves el grupo biológico indicador y
siempre queda abierto en caso tal, a que sean grupos o especies de invertebrados (moluscos,
crustáceos, etc.) o mamíferos (por ejemplo la zorra manglera, Procyon lotor) quienes puedan ejercer
este papel, siempre y cuando su comportamiento natural sea sensible a las alteraciones del estado del
manglar.

Por último, es de mencionar que, en la Ciénaga Grande de Santa Marta, en los últimos años, se ha
estado empleado el indicador de integridad biológica para manglares (IBIm), no obstante, dentro de
la actualización de los indicadores biológicos, el INVEMAR desde el 2014 diseñó una serie para
ecosistemas basándose en la importante función ecológica y de bienes y servicios que éstos soportan,
razón por la cual la variable de Función y su estrecha relación con la incorporación de indicadores de
la fauna asociada a éstos, son tan fundamentales en esta evolución de la identificación del estado de
los ecosistemas de especial interés marino costero para el país. Es por ello, que la implementación
del ICTBM, surte una gran importancia en el sentido en que permite a corto y mediano plazo,
visualizar integralmente el estado de toda la comunidad biológica en el ambiente abiótico en que se
desarrolla, permitiendo de este modo, dar una idea más acertada del estado de “salud” del ecosistema.
Por lo anterior, a partir de la próxima publicación de este informe, la información del indicador de
Manglares de la Ciénaga Grande de Santa Marta se presentará en el formato ICTBM.

A continuación, se presenta para corales, pastos y manglares los avances a la fecha sobre los índices
de condición-tendencia.

ECOSISTEMAS Y HÁBITATS

 Arrecifes Coralinos

Los arrecifes coralinos son estructuras ciclópeas tridimensionales que modifican dramáticamente el
fondo marino creadas por diminutos seres llamados pólipos. Estos seres secretan carbonato de calcio
y son conocidos como corales duros o escleractíneos (Prahl y Erhardt, 1985; Cairns, 1999; Díaz et
al., 2000; Reyes et al., 2010), son propios de aguas someras y cálidas, por lo que se les observa más
comúnmente alrededor de los trópicos por todo el mundo, principalmente en zonas costeras, pero
llegando incluso a tener presencia a los 6.000 m en los que la luz está ausente (Murray Roberts et al.
2009). Los arrecifes creados pueden tener tamaños de miles de kilómetros de extensión y generan
entre otras cosas hábitat, alimento y protección para más del 25% de especies marinas (EPA, 2012).
Son muchos los bienes y servicios que le brinda a la humanidad generando desde protección costera
hasta generación de divisas por buceo y turismo, siendo a la vez epicentros de biodiversidad y valor
paisajístico (Buddemeier et al., 2004). Esta mencionada belleza, que le confiere valor económico y
ecológico, hace que sea de vital importancia el continuar monitoreando, investigando, conociendo y
preservando estos ecosistemas que hoy por hoy son el ecosistema emblemático de la humanidad, pese
a atravesar serias amenazas contra su conservación (Burke et al., 2011).

Localización y distribución

Las áreas coralinas han sido exploradas con mayor detalle en aguas someras hasta los 30 m de
profundidad, tanto a nivel del Caribe como del Pacífico. En este sentido, dichas áreas comprenden
además de los arrecifes de coral o formaciones coralinas que le dan su nombre, una serie de biotopos
y hábitats asociados, usualmente distribuidos en forma de mosaico, cuya localización puede ser
determinada según la escala espacial de análisis, a partir de la naturaleza física del sustrato
(geomorfología, sedimentología, etc.) y los componentes bióticos que cubren el fondo principalmente
(coral, algas, pastos marinos, esponjas, octocorales, etc.). Con base en la revisión del Mapa Nacional
de Ecosistemas Acuáticos, Continentales, Costeros y Marinos a escala 1:100.000, al interior de las
áreas coralinas colombianas, los arrecifes de coral abarcan una extensión total de 290.000 ha, de las
cuales aproximadamente 109.100 ha comprenden fondos con alta cobertura coralina donde la
estructura del ecosistema es conspicua (INVEMAR, 2015). Estas áreas a nivel del Caribe se
encuentran ubicadas en la región insular en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa
Catalina, así como en el borde costero en las zonas de bahía Portete, el sector de Chocó Darién y los
Parques Nacionales Naturales Tayrona y Corales del Rosario y San Bernardo. A nivel del Pacífico,
los sitios más representativos son la ensenada de Utría, punta Tebada, isla Gorgona e isla Malpelo,
donde la cobertura de las áreas coralinas es más notable.

3 Indicador de condición-tendencia de áreas coralinas - ICTAC


Definición e importancia del indicador
El indicador de condición tendencia de áreas coralinas (ICT AC) es un indicador de estado que permite
establecer de manera inicial la condición del ecosistema y con series de datos anuales, las tendencias de la
estructura ecológica en áreas coralinas de hasta 30 m de profundidad, a partir de cuatro variables: corales,
algas, peces arrecifales carnívoros y herbívoros (Rodríguez-Rincón et al. 2014) (Tabla 8). El resultado del
ICTAC será el estimado por un promedio aritmético de las variables adimensionadas y será específico para el
conjunto de estaciones de una localidad, por lo que no se recomienda extrapolarlo a nivel nacional como un
solo valor total. Cada una de las cuatro variables que conforman el indicador, se clasifican según escalas de
referencia para el Caribe y Pacífico colombiano como: deseable, buena, regular, alerta y no deseable (Tabla
9 y Tabla 10). La importancia de este indicador radica en su fácil aplicabilidad como herramienta para el
monitoreo estandarizado de arrecifes de coral, permitiendo una comunicación comprensible e inspiradora
para aumentar el impacto en la conservación colectiva del ecosistema.

Donde:
CCV = Cobertura de coral duro escleractíneo vivo (Porcentaje)
CMF = Cobertura de macroalgas frondosas y tapetes algales (Porcentaje)
BPH = Biomasa de peces herbívoros para las familias Acanthuridae, Scaridae (g/100m2)
BPC = Biomasa de peces carnívoros para las familias Lutjanidae, Serranidae (g/100m2)

Tabla 8 Escala de valoración del indicador de condición-tendencia de áreas coralinas – ICTAC (Rodríguez-
Rincón et al., 2014).

Condición general de Valor ICTAC


integridad
Deseable 4,21 - 5,00
Buena 3,41 -4,20
Regular 2,61 - 3,40
Alerta 1,81 - 2,60
No Deseable 1,00 - 1,80
Tabla 9 Escala de referencias para las variables del indicador de condición-tendencia de áreas coralinas –
ICTAC (Rodríguez-Rincón et al., 2014) en la región Caribe - Referencias de (HRI, 2012).

No
Variables Deseable Buena Regular Alerta Deseable
Cobertura de coral pétreo
vivo CCV-% ≥40 20 -39,9 10-19,9 5,0 - 9,9 <5
Cobertura de
macroalgas frondosas- CMF 0 - 0,9 1,0 - 5 5,1 - 12,0 12,1 - 25 > 25,0
%
Biomasa Peces
herbívoros - BPH ≥3480 2880 - 1920 - 960 - 1919 < 960
(g/100m2) Loros y 3479 2879
cirujanos
Biomasa Peces carnívoros -
BPC (g/100m2) meros, ≥1680 1260 - 840 - 1259 420 - 839 < 420
chernas y pargos 1679

Tabla 10 Escala de referencias para las variables del indicador de condición-tendencia de áreas coralinas –
ICTAC (Rodríguez-Rincón et al., 2014) en la región Pacífico (Tomado de SISMAC- INVEMAR). Se resalta
que para el Pacífico no se hace referencia a biomasa.

Variable Deseable Buena Regular Alerta No Deseable


Cobertura de coral pétreo vivo
CCV-% >60 59,9 - 30 29,9 - 15 14,9 - 10 < 9,9
Cobertura de
macroalgas frondosas- CMF % <9,9 10 - 19,9 20 - 39,9 40 - 59,9 > 60
Abundancia Peces
herbívoros - APH >35,46 35,45 - 12,83 - 2,01 - 1,39 < 1,38
(g/100m2) Loros y 12,84 2,02
cirujanos
Abundancia Peces carnívoros -
APC (g/100m2) meros, chernas y >22,22 22,23 - 3,12 - 0,78 0,72 - 0,57 < 0,57
pargos 3,13

Fuente de los datos e información


Los resultados que aquí se presentan corresponden a datos obtenidos del monitoreo en cada una de las áreas
de: Caribe insular en isla Providencia PNN-Old Providence McBean Lagoon. Caribe continental en PNN
Tayrona y PNN Corales del Rosario y en el Pacifico del SFF Malpelo (Figura 21). La información
recolectada se encuentra salvaguardada en el Sistema de Información del Monitoreo de Arrecifes Coralinos
(SISMAC) contenido en el Sistema de Información Ambiental Marina de Colombia SIAM.
Periodo reportado
El periodo reportado corresponde a la información analizada de los resultados del 2018.
Reporte o cálculo del indicador
En el año de 2018 se realizó por cuarto año consecutivo la medición de las variables que conforman el ICT AC:
Corales escleractíneos, algas, peces arrecifales carnívoros y herbívoros en cada uno de los cuatro sitios
seleccionados en Colombia (Figura 21). Se presenta el porcentaje de estaciones de monitoreo por categoría
de Condición-Tendencia que cuentan con información disponible (Figura 22 y Figura 23).
Deseable Bueno Regular Alerta No deseable

100%
1
90% 1

80% 2
5
70%
2
60%

50%

40% 7
3
30%
5
20%
1
10%
1
0%
Malpelo Islas del Rosario Tayrona McBean Lagoon

Figura 21 Índice de condición-tendencia de áreas coralinas ICT AC para el año 2018, en porcentaje de
estaciones de monitoreo por categoría de condición-tendencia (Tabla 8) en cada área (los números al interior
de las barras corresponden a la cantidad de estaciones.
Interpretación de los resultados
Al comparar los resultados del 2018 con el año anterior, se observa en el Pacífico, que las estaciones de
Malpelo mostraron una mejoría con respecto al 2017, al presentar una estación en condición “Deseable” y
las demás en “Bueno”. Lo anterior, pese a continuar presentando un detrimento considerable en la cobertura
coralina de la estación de El Arrecife, debido a remoción física por el oleaje y corrientes, que se inició desde
el 2010 por un movimiento telúrico y una ola tsunami que debilitó la base del arrecife en la estación media.
Por su parte en el Caribe, en McBean Lagoon aumentó el número de estaciones en condición “Bueno”,
mientras que para las islas del Rosario si bien dos estaciones bajaron de “Deseable” a “Bueno”, dos más
subieron de “Alerta” a “Regular”. En el Tayrona, disminuyó el número de estaciones en “Bueno” y la ubicada
en la bahía de Granate, mostró condición “No Deseable” por la disminución de la cobertura coralina por
sedimentación y la presencia disminuida de peces carnívoros usualmente presentes.

Para todo lo anterior se debe mencionar que hay especies de algas (ie. Lobophora variegata, Halimeda sp.,
Dictyota sp.) y peces que presentan dinámicas variables a lo largo del año en forma de migraciones o pulsos,
que se evidencian en altas abundancias o escasez por épocas, e incluso naturalmente no se les observa en
algunos lugares, sin que esto signifique la existencia de un deterioro ambiental, por esto el conocimiento de
la variabilidad natural es fundamental en un diagnóstico acertado del estado de un ecosistema o de la misma
especie, por lo que los resultados deben mirarse en relación con la tendencia histórica para con ello tener
más claridad de su condición real. En conclusión, el índice da una visión integral de los arrecifes tomando
cada variable como parte de un todo, cada una con el mismo peso, por lo que, para que se presente una
categoría negativa debe estar sucediendo algo mal, integralmente.
Figura 22 Estaciones de monitoreo coralino y el estado de sus estaciones según el índice de condición-
tendencia ICTAC realizados en el 2018 en el Caribe colombiano: A. PNN Old Providence McBean Lagoon,
B. PNN Corales del Rosario y C. PNN Tayrona.

Figura 23 Estación de monitoreo coralino en el SFF Malpelo realizado en el 2018 y su estado según el índice
de condición-tendencia ICTAC en el Pacífico colombiano.
Limitaciones del indicador
Tal como se ha mencionado en informes anteriores las limitaciones del indicador están directamente
relacionadas con parámetros climáticos que pueden variar en términos de unos pocos días y que dificultan
las actividades náuticas y de buceo. Así mismo, el indicador es sensible a la presencia o ausencia de las
distintas poblaciones o comunidades de peces al momento del monitoreo, actualmente se trabaja en la
ponderación de los componentes del índice para solucionarlo, buscando con ello que dichas alteraciones en
las poblaciones de peces, bien sea residentes de la zona o no, no afecten de manera evidente el resultado del
índice para cada área evaluada.
Recomendaciones y alternativas de manejo
El indicador ICTAC ha sido diseñado y ajustado para que tenga aplicabilidad viable, por lo tanto, maneja
métodos de monitoreo estandarizados y sostenibles que deben aplicarse según las indicaciones establecidas
convirtiéndolo en una herramienta práctica de comunicación, control y manejo por su aplicabilidad en
cualquier área con presencia de corales (Rodríguez-Rincón et al., 2014).

Es necesario, además, mantenerse debidamente entrenado en las técnicas y metodologías para la toma del
dato, tanto al personal del Instituto como los funcionarios de las autoridades ambientales respectivas (PNN
o CARs) y actores comunitarios que participen de las actividades, con el fin de minimizar errores en la toma
in situ al interior de las áreas evaluadas. De igual manera y con el propósito de evitar mayores variaciones
en los resultados, es conveniente realizar las visitas a las áreas en las mismas épocas cada año y así contar
con condiciones ambientales similares; también es importante analizar los datos como un mancomunado y
no como variables independientes, dado que cada una de ellas puede tener naturalezas diferentes y, por ende,
arrojar conclusiones erradas sobre la condición de un área en particular.

Por último, se recomienda revisar la página web http://siam.invemar.org.co/sibm-simac-indicadores en la


que se puede ver el comportamiento de los indicadores en los sitios de monitoreo de los años anteriores
(2014, 2015, 2016 y 2017).

 Pastos Marinos

Los pastos marinos, son plantas vasculares (angiospermas) que han emigrado de la tierra al mar,
adaptándose fisiológicamente para cumplir todo su ciclo de vida sumergidas en agua salina-salobre.
A nivel mundial existen alrededor de 60 especies distribuidas en 4 familias y 12 géneros, de los cuales
en el Caribe colombiano se encuentran 3 familias y 6 especies entre las cuales Thalassia testudinum
es la más frecuente y representativa de todas (Díaz et al,. 2003). Son propias de las zonas costeras
protegidas y poco profundas de casi todas las áreas del planeta (Short et al., 2007), y dependiendo de
la especie son más prósperas en aguas eurihalinas que en salobres. Por su ubicación en las áreas
someras del mundo son indicadores del estado de salud de las zonas costeras y a su vez generan
servicios ecosistémicos de protección contra la erosión (Börjk et al., 2008), son hábitat y alimento
para diversas especies de interés comercial que luego migran hacia los arrecifes coralinos y manglares
(De la Torre-Castro y Ronnback, 2004), proveen oxígeno a la columna del agua, mantienen la
biodiversidad de organismos y son uno de los ecosistemas considerados con mayor capacidad de
secuestro de carbono frente a otros ecosistemas terrestres (Pendleton et al., 2012; Fourqurean et al.,
2012).

Localización y distribución

Las praderas de pastos marinos de Colombia son propias del mar Caribe, prácticamente se presentan
intermitentemente a lo largo de la costa encontrándose más del 85% sobre la plataforma continental
del departamento de La Guajira (Díaz et al., 2003; Gómez-Lopez et al., 2014a). Se presentan en forma
monoespecífica o multiespecífica (Thalassia testudinum – Syringodium filiforme / Halodule wrightii
/ Halophila decipiens / Halophila baillonis) compartiendo hábitat con formaciones coralinas y/o de
macroalgas, por eso en la actualización cartográfica y de distribución que se realizó en las áreas que
no hacen parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas –SINAP, es decir que no contaban en ese
momento con algún tipo de protección ambiental sobre este ecosistema como lo eran el departamento
de La Guajira y el Chocó Caribe, se contabilizó en su totalidad una extensión actual nacional en
58.704,14 ha de praderas de pastos marinos, 1.477,28 ha de áreas de macroalgas-parches de pastos
marinos y 68,82 ha de coral-macro- algas-parches de pastos marinos para un total de 66.132,47 ha
(Gómez-López et al., 2014a).

4 Indicador de condición-tendencia para pastos marinos – ICTPM


Definición e importancia del indicador
El indicador de condición tendencia de pastos marinos (ICT PM) evalúa la condición general de integridad
biótica y por tanto del estado de conservación de praderas de pastos marinos y sus cambios a través del
tiempo, por medio de la incorporación de información de cinco variables, que miden atributos estructurales
y funcionales de este ecosistema (densidad de vástagos, densidad de herbívoros, carnívoros y
detritívoros/omnívoros, afectación por Labyrinthula sp. y/o afectación por invertebrados) en un solo valor
numérico. Ver la propuesta en (Gómez-López et al., 2014b). La fórmula del ICT PM que es sugerida y puede
ser diferente al tener ya todas las variables en funcionamiento, al ser un indicador compuesto integra la
relación entre el valor real de cada una de sus variables componentes, con respecto a la tabla de referencia
(Vref) respectiva y entre todos, por medio de una relación aritmética ponderada. Cada una de las cinco
variables que conforman el indicador, se clasifican según escalas de referencia para el Caribe colombiano
como: deseable, buena, regular, alerta y no deseable ( Tabla 11, Tabla 12, Tabla 13).

Donde:
D = Densidad de vástagos por m2 Vref D = Valor de referencia de Densidad de vástagos.
DH = Densidad de Herbívoros por m2 Vref DH= Valor de referencia de Densidad de herbívoros.
DCO = Densidad de detritívoros/omnívoros por m2 Vref DCO = Valor de referencia de densidad de
detritívoros/ omnívoros.
DC = Densidad de Carnívoros por m2 Vref DC = Valor de referencia de Densidad de carnívoros.
L = Afectación por Labyrinthula sp. por cuadrante.

Tabla 11 Escala ejemplo de la valoración general del indicador de condición-tendencia de pastos marinos –
ICTPM. En la actualidad no se han evaluado los valores como reales, porque aún se encuentra en proceso de
revisión la variable de función.

Condición general de pastos Valor ICTPM


marinos (valores no reales)
Deseable 4,11-5,00
Buena 3,31-4,10
Regular 2,61-3,30
Alerta 1,81-2,60
No Deseable 1,00-1,80

Tabla 12 Escala de referencia para la densidad de vástagos del indicador de condición- tendencia pastos
marinos ICTPM para praderas monoespecíficas o mixtas con mayor proporción de Thalassia testudinum.
Condición general de referencia para Equivalente para el Densidad de vástagos/m2
densidad de vástagos de pastos marinos (ICTPM)
Deseable 5 >451
Buena 4 351-450
Regular 3 200-350
Alerta 2 126-199
No Deseable 1 <125

Tabla 13 Escala de referencia para la densidad de vástagos del indicador de condición- tendencia pastos
marinos ICTPM en praderas mixtas con dominancia de Syringodium filiforme (usada especialmente para la
Isla de Providencia fuera del Parque Nacional Natural Old Providence McBean Lagoon)

Condición general de referencia para Equivalente para el Densidad de


densidad de vástagos de pastos marinos Isla (ICTPM) vástagos/m2
de Providencia
Deseable 5 >240
Buena 4 144,1-240

Regular 3 96,1-240

Alerta 2 48,1-96

No deseable 1 <48

Tabla 14 Escala de referencia para las variables de afectación de Labyrinthula sp. (Vref L) / o de presencia de mortalidad
en la estación, del indicador de condición- tendencia pastos marinos ICTPM.

Condición general de Equivalente para


referencia para afectación el (ICTPM) % afectación % mortalidad/ estación
por Labyrinthula sp.
Deseable 5 < 30 0-5
Buena 4 31 - 40 6-20
Regular 3 41 - 60 21-40
Alerta 2 61 - 89 41-70
No deseable 1 >90 71-100
Fuente de los datos e información
Los resultados que aquí se presentan corresponden a los obtenidos del monitoreo en cada una de las
siguientes áreas: Caribe continental PNN Tayrona y PNN Corales del Rosario y San Bernardo, departamento
de La Guajira y Caribe insular en las Islas de San Andrés y Providencia.
Periodo reportado
El reporte que se realiza en este informe corresponde a la información tomada durante el 2018. Los valores
de referencia, están basados en el registro histórico individual de las variables escogidas, que se tiene desde
el 2013 para los PNN Tayrona, Corales del Rosario y Bernardo, información desde 2015 del Chocó Caribe
y Guajira y de San Andrés y Providencia desde el 2016 (Tabla 12, Tabla 13 y Tabla 14).
Reporte o cálculo del indicador
En el año de 2018 fue realizada por tercera vez la evaluación parcial del indicador de condición-tendencia
de pastos marinos con valores de referencia para densidad de vástagos y afectación del hongo Labyrinthula
sp. Si bien estas son sólo dos de las tres variables que se tienen en cuenta en el complejo del indicador,
constituyen preliminarmente la base para poder calificar el estado de los pastos marinos del país ( Figura
24).
Figura 24 Estaciones de monitoreo de pastos marinos y el estado de sus estaciones según el indicador de
condición- tendencia ICTPM (Densidad de vástagos y presencia del hongo Labyrinthula sp.) en el Caribe
colombiano durante el 2018. A. estaciones San Andrés, B. Providencia, C. Guajira, D. Tayrona, E. Islas del
Rosario.
Tabla 15 Resultados de la valoración de estado para las variables densidad de vástagos y afectación del
hongo Labyrinthula sp. en las praderas de pastos marinos del Caribe colombiano durante el 2018.

Presencia de Labyrinthula
Densidad de vástagos/m2
Área Localidad sp./mortandad de
(2018)
praderas (2018)
Chengue Regular Deseable
PNN Tayrona
Neguanje Regular Deseable
PNN Corales del
Rosario y San Rosario Bueno Bueno
Bernardo
Cabo Nuevo No deseable Deseable
La Guajira Manaure Alerta Deseable
Ballena Regular Deseable
San Felipe Alerta Regular
Isla Providencia Camp Deseable Deseable
McBean Bueno Alerta
Cotton Cay Deseable Bueno
Isla San Andrés Mar Azul Bueno Bueno
Isleño Deseable Regular
Interpretación de los resultados
En la Tabla 15 se puede observar que el indicador de densidad de vástagos, arrojó resultados variables siendo
los de Alerta y No Deseable los que se llama la atención primordialmente. Teniendo en cuenta los resultados
del año pasado, se resalta en Neguanje y Chengue un descenso en su densidad, pasando a una calificación
“Regular” que se ha mantenido desde el año 2017 (INVEMAR, 2017) lo cual se explica por la evidencia de
sepultamiento y fragmentación encontradas en las estaciones ocasionadas por el anclaje y las propelas de
embarcaciones, respectivamente. Estas estaciones se han caracterizado por reportar un muy buen estado en
el valor de densidad en años anteriores (Gómez-López et al., 2018) y por tal motivo se hace especial mención
en esta variación. La estación de Cabo Nuevo presentó un caso especial también, ya que es producto del
estado actual del Cabo de La Vela, luego de la remoción de la estación original por el coletazo del huracán
Mathew (sept- 2016) reportando un estado No deseable, debido a la baja densidad de vástagos presentes y a
la baja extensión del parche, ya que sólo se pudieron establecer los transectos A y B reduciendo así el área
de estudio. De una manera similar, las estaciones de Ballena y Manaure fueron afectadas y aún se encuentran
en recuperación. La estación de San Felipe en Providencia ha mostrado un marcado aumento de Syringodium
filiforme sobre la Thalassia testudinum en los últimos muestreos.

Por su parte el indicador de Labyrinthula sp. reportó que la mayoría de las estaciones monitoreadas, oscilaron
entre los estados Deseable y Bueno, únicamente las estaciones de San Felipe e Isleño obtuvieron una
calificación de estado Regular y McBean para el estado de Alerta, estación que en años anteriores presentó
igualmente la mayor afectación por el hongo (INVEMAR, 2017).
Limitaciones del indicador
La producción del Índice general aún se encuentra en desarrollo, ya que dos (densidad de vástagos/m 2 y
presencia del hongo Labyrinthula sp.) de las tres variables poseen suficiente información histórica que
permitió hacer una versión preliminar a los valores de referencia. La tercera variable (presencia de distintos
grupos tróficos en las praderas) ya cuenta con información base para identificar las especies en las que se
desarrollará la recolección de información en campo para realizar los valores de referencia correspondientes,
y con esto finalizar con la prueba y el ajuste de la ecuación propuesta para el índice de condición tendencia
en pastos marinos.
Recomendaciones y alternativas de manejo
El indicador ICTPM se diseñó para que pueda de manera holística servir como referencia para determinar
fácilmente el estado integral del ecosistema de pastos marinos del Caribe colombiano mediante un protocolo
de evaluación en campo sencillo de seguir, que permite la identificación de las variables más conspicuas y
relevantes en la evaluación del estado del ecosistema a nivel de estructura y función.

Como cualquier sistema de monitoreo, es necesario realizar una autoevaluación periódica con el fin de que
esta herramienta esté acorde con las necesidades (o preguntas de investigación) de las autoridades
ambientales, así como de los ajustes de los valores de referencia, como también el mantener debidamente
entrenado en las técnicas y metodologías para la tomas del dato, tanto al personal del Instituto como a los
funcionarios de las autoridades ambientales respectivas (PNN o CARs) y actores comunitarios que participen
de las actividades de monitoreo, con el fin de evitar o disminuir los errores que conlleven resultados no
deseables. Teniendo en cuenta que la dinámica de las praderas de pastos (especialmente de la Thalassia
testudinum) es variable a lo largo del año de acuerdo a las variables de profundidad y época climática, se
recomienda que al levantar la información y compararla entre sí, se realice entre muestras tomadas a similares
profundidades y en épocas similares, de otra manera es posible que, al no corresponderse entre sí, los
resultados sean muy contrastantes y se propicien falsas conclusiones.

 Manglares

Los manglares comprenden árboles o arbustos que colonizan la línea de costa a lo largo de las zonas
tropicales y subtropicales del planeta (Woodroffe et al., 2016), ubicándose aproximadamente entre
los 30°N y 30° S de latitud (Giri et al., 2011). Se cree que su distribución global está delimitada por
las grandes corrientes oceánicas y la isoterma marina de 20°C de invierno (Alongi, 2009). Son plantas
halófitas facultativas o tolerantes a la salinidad, con adaptaciones morfológicas, fisiológicas y
reproductivas que les permiten establecerse en localidades con poca o nula cantidad de oxígeno, con
alta concentración de sales, y/o de inundación permanente o semipermanente. Entre las adaptaciones
más importantes se encuentran la tolerancia a la anegación, la aparición de estructuras especializadas
en la respiración como lo son las lenticelas y neumatóforos y la generación de raíces aéreas que
permiten la colonización de sustratos inestables (Saenger, 2002). Otras de las características
relevantes de estos árboles, incluyen el uso eficiente del agua, que les confiere tolerancia a la salinidad
del sustrato, así mismo, presentan una estrategia reproductiva en la que la semilla germina cuando
aún se encuentra ligada al parental (viviparismo), lo que facilita en primer lugar la implantación en
condiciones más favorables para el desarrollo y segundo, una mayor dispersión en largas distancias
(Field, 1997; Feller et al., 2010), confiriéndoles una ventaja adaptativa (Nettel y Dodd, 2007).
Finalmente, el uso y conservación eficiente de los nutrientes; la alta plasticidad y capacidad para
regenerarse en ambientes muy disturbados, hacen de los manglares las coberturas vegetales
dominantes y más representativas de la zona costera colombiana.

Los manglares desempeñan una función ecológica muy importante en la zona intermareal en donde
los aportes hídricos provienen principalmente del mar, los ríos y la escorrentía del continente. Estos
ecosistemas, generan una serie de bienes y servicios ecosistémicos que incluyen: la mitigación de la
erosión; la reducción del oleaje; facilitan la retención, fijación, estabilización y acreción del suelo,
aumentando la resiliencia de la zona costera frente a escenarios de cambio climático (Alongi, 2008)
y protegiendo a las comunidades de la acción de la dinámica costera.

Adicionalmente, actúan como filtro natural protegiendo otros ecosistemas asociados (pastos marinos
y arrecifes de coral) de las descargas continentales (Ellison, 2012); son hábitat de diversas especies
de peces, mamíferos, aves, reptiles, anfibios e invertebrados y, regulan el microclima (Field, 1997;
Sánchez-Páez et al., 1997). Los manglares, además están dentro de los bosques más productivos del
trópico, actúan como sumideros de carbono principalmente a nivel de subsuelo (Donato et al., 2011;
Alongi, 2012). Debido a ello y a su estrecha relación con las comunidades humanas desde tiempo
ancestrales (registros de uso datan del año 1230) (Walsh, 1977), los bosques de manglar han sido
ampliamente usados como fuente de madera para combustible, material para construcción, en la
medicina tradicional y la producción de taninos (Bandaranayake, 1998), así como fuente de recursos
hidrobiológicos a comunidades costeras, brindándoles seguridad alimenticia. A nivel mundial, es
ampliamente reconocido su soporte a las pesquerías, actuando como guardería para muchas especies
de peces de importancia ecológica y económica (Walters et al., 2008), así como su influencia en la
estructura de la comunidad de peces de aguas abiertas, al ser un eslabón clave en la conectividad de
los hábitats marinos (Mumby et al., 2004).

Si bien, la degradación de los manglares sigue siendo mayor a la de los bosques continentales y los
arrecifes de coral, principalmente por causas asociadas al cambio en el uso del suelo (desarrollo
urbano, agricultura, acuacultura) y la sobreexplotación (Alongi, 2002; Giri et al., 2008; Spalding et
al., 2010); a nivel mundial, la pérdida de estos bosques parece haber disminuido en las últimas tres
décadas, posiblemente por el incremento de la resiliencia o por los esfuerzos de conservación,
restauración o rehabilitación (Webber et al., 2016). Otros tensores como el aumento relativo del nivel
del mar por efectos del cambio climático, podrían representar una seria amenaza para los manglares
(Giri et al., 2011); mientras que se prevé que el aumento de temperaturas, favorecería a la intrusión
del manglar sobre las áreas de marismas (Kelleway et al., 2017).

En Colombia, los tensores antrópicos más destacados, son los relacionados con: el cambio en el uso
del suelo, incluida la expansión de la frontera urbana, hotelera, agropecuaria e industrial; la demanda
de recursos, entendida como la extracción de recursos naturales para el consumo y comercio; la
exposición a eventos de índole natural asociados con la dinámica costera y, finalmente, la exposición
a sustancias contaminantes producto de derrames incidentales en las zonas costeras (Villamil, 2014),
los cuales generan entre otros, pérdida de biomasa, desaparición de nichos ecológicos, disminución
de la biodiversidad, formación de playones salinos, colmatación de cuerpos de agua e incremento de
la erosión costera (Ulloa-Delgado et al., 1998; MADS e INVEMAR, 2015).

Localización y distribución

Los manglares en Colombia, se distribuyen a lo largo de las dos costas ( Figura 25). En el Caribe, se
encuentran cinco de las ocho especies de mangle reportadas para el país (Tabla 16), de las cuales,
Avicennia germinans y Rhizophora mangle, son las más abundantes y de mayor aprovechamiento,
seguidas por Laguncularia racemosa, Conocarpus erectus y Pelliciera rhizophorae. De esta última
especie, sólo se tienen registros puntuales en la bahía de Cispata en Córdoba, en la bahía de Barbacoas
e isla de Barú en Bolívar, en ciénaga Honda y de Pablo en Sucre, en el golfo de Morrosquillo y en la
bahía de Marirrió en el Urabá antioqueño. En el Pacífico colombiano, además de las especies
mencionadas para el Caribe, se hallan Rhizophora harrisonii, Rhizophora racemosa y Mora oleifera,
esta última especie también conocida como mangle nato, está catalogada como Vulnerable, de
acuerdo con la UICN (Duke, 2010), debido a problemáticas relacionadas con el desarrollo comercial
y urbanístico. Otras especies vegetales de helechos y arbustos, a menudo conocidas como manglares
no verdaderos (Tomlinson, 1986), suelen aparecer como flora acompañante en este ecosistema, entre
las especies reportadas se encuentra el helecho Achrostichum aureum y el arbusto Tabebuia palustris
(Spalding et al., 2010).
Figura 25 Distribución de los manglares en Colombia (Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa
Catalina, Caribe y Pacífico). Esta imagen es una representación gráfica de la ubicación aproximada de los
bosques de manglar en el país y tiene únicamente fines ilustrativos.

Tabla 16 Distribución de las especies de mangle del Caribe y Pacífico colombiano. Datos tomados de Sánchez-
Páez et al. (1997); INVEMAR y CRA (2005); Spalding et al. (2010). SAI: Archipiélago de San Andrés,
Providencia y Santa Catalina, GUA: La Guajira, MAG: Magdalena, ATL: Atlántico, BOL: Bolívar, SUC:
Sucre, COR: Córdoba, ANT: Antioquia, CHO: Chocó, VCAU: Valle del Cauca, CAU: Cauca, NAR: Nariño.
NC. No confirmado.

Litoral
Litoral pacífico
Caribe
Familia Especie
VCAU
ATL
MAG

CHO
COR
BOL
GUA

CAU

NAR
ANT
SUC
SAI

Rhizophor
X X X X X X X X X X X X
a mangle
Rhizophoraceae Rhizophora
X X X X X
harrisonii*
Rhizophora
XNC XNC XNC XNC
racemosa
Lagunculari
Combretaceae X X X X X X X X X X X X
a racemosa
Conocarpu
X X X X X X X X X X X
s erectus
Avicennia
Acanthaceae** X X X X X X X X X X X X
germinans
Pelliciera
Tetrameristaceae** X X X X X X X X
rhizophorae
Caesalpiniaceae Mora oleifera X X X X
* Rhizophora harrisonii es considerada por autores como Duke (1992) y Beentje et al. (2007), como una especie híbrida.
** Las familias fueron revisadas con base a la actual clasificación en The Plant List (2013) y Trópicos (2018).

5. Indicador de extensión: cambio en la cobertura (Ie)


Definición e importancia del indicador
El indicador permite medir los cambios en la extensión o en el área total de manglar en un intervalo temporal
para un sector determinado, mostrando así la dinámica general del ecosistema. Su cálculo es muy sencillo y
se obtiene al estimar la diferencia entre el área de manglar reportada de una fecha y la correspondiente fecha
anterior.
Fuente de los datos e información
En la actualidad el indicador está formulado, sin embargo, no se tiene información sistemática de las áreas
de manglar de todo el país para aplicarlo. Para calcular el indicador de extensión y a modo de ejercicio
práctico, se usaron los datos generados de la interpretación y análisis de imágenes satelitales entre 1956 y el
2018 del proyecto “Monitoreo de las condiciones ambientales y los cambios estructurales y funcionales de
las comunidades vegetales y de los recursos pesqueros durante la rehabilitación de la Ciénaga Grande de
Santa Marta”, el cual cuenta con los insumos necesarios para tal fin (Tabla 17, Figura 26).

Con la implementación del Sistema de monitoreo del subsistema de áreas marinas protegidas en Colombia
(Batista-Morales et al., 2014), se espera que se puedan generar datos de extensión de los bosques de mangle
de las áreas protegidas del país, valiéndose de técnicas de teledetección y validación en campo. Igualmente,
el protocolo nacional de monitoreo de manglares, diseñado para ser ejecutado por las Corporaciones
Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible del país, estipula la recolección de los datos necesarios
para determinar los cambios temporales de las áreas de manglar de acuerdo a la normatividad vigente
(Resolución 1263 de 2018 “por medio de la cual se actualizan las medidas para garantizar la sostenibilidad
y la gestión integral de los ecosistemas de manglar, y se toman otras determinaciones” del Ministerio de
Ambiente y Desarrollo Sostenible). Se espera que los datos derivados de las Corporaciones, sean canalizados
a través del Sistema de Información para la Gestión de los Manglares de Colombia (SIGMA)
(http://sigma.invemar.org.co) que cuenta dentro de sus herramientas con un geovisor que permitiría la
inclusión de este tipo de datos.
Periodo reportado
Para la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM) el periodo de análisis contempla desde el año 1956 hasta
2018.
Reporte o cálculo del indicador
Tabla 17 Indicador de extensión (Ie) de los bosques de manglar, caso “Ciénaga Grande de Santa Marta-
CGSM”.
Año Línea base (ha) Porcentaje de manglar vivo respecto Ie manglar (ha)
al periodo inicial (%)
1956 51.150 100 NA
1968 49.060 95,9 -2.090
1987 30.340 59,3 -18.720
1993 26.440 51,7 -3.900
1995 22.580 44,1 -3.860
1997 23.770 46,5 1.190
1999 25.750 50,3 1.980
2001* 29.139 57,0 3.389
2003* 26.683 52,2 -2.456
2007* 29.510 57,7 2.827
2009* 35.581 69,6 6.071
2011* 38.514 75,3 2.933
2013* 39.535 77,3 1.021
2015* 39.291 76,8 -244
2017* 31.876 62,3 -7.415
2018* 34.365 67,2 2.489
* Las capas ajustadas corresponden a las generadas después del año 2001. Para el reporte del indicador en el año 2017 se realizó un
ajuste entre el sistema de coordenadas utilizado anteriormente en Colombia, conocido como DATUM-BOGOTÁ y el oficial a la fecha,
denominado MAGNA-SIRGAS. De esta manera existen pequeñas diferencias con las áreas reportadas en informes anteriores de menos
del 0,3%, las cuales no son significativas para el objetivo del indicador.

Figura 26 Tendencia de la cobertura de manglar en la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM).


Interpretación de los resultados
El caso del indicador de extensión (Ie) aplicado a la CGSM, muestra una reducción del bosque de manglar
hasta el año 1995, punto en el cual se observa la más baja cobertura dentro del complejo, aproximadamente
22.580 ha (Figura 26). A partir de este momento y gracias a la finalización de las obras hidráulicas
relacionadas al proyecto PROCIENAGA que permitieron la entrada de agua dulce al sistema, se observa un
aumento en la cobertura y un mejor desarrollo del componente vegetal. En la figura se observa que hubo
pérdidas puntuales en los años 2003, 2015 y 2017. Durante el 2015 se registró una pérdida de 244 ha en el
complejo (Tabla 17), principalmente por procesos de cambio en el uso del suelo en la zona sur (ciénaga La
Aguja), al este (caño San Joaquín) y al noreste (desembocadura del río Magdalena entre caño Valle y caño
Torno) y, por la degradación de hectáreas de manglar en la Barra de Salamanca producto de la
hipersalinización.

Se ha observado la dependencia que tiene la salinidad del complejo lagunar con los eventos de variabilidad
climática local y global tales como El Niño y La Niña (Blanco et al., 2006). Para 2015 se reportó un año
“Niño” muy fuerte en la Ciénaga Grande de Santa Marta (Santoso et al., 2017), el cual trajo consigo la
reducción de la precipitación en la zona Caribe colombiana y con ello el aumento en los valores de salinidad
intersticial en las estaciones monitoreadas, alcanzando en el tercer trimestre del año 2016 valores de hasta
90 unidades, afectando drásticamente el estado de salud del manglar (INVEMAR, 2017), lo que finalmente
se reflejó en la pérdida de extensión de al menos 7.415 ha en el año 2017 (Tabla 17). La reducción en el
aporte de agua dulce de los ríos que provienen de la Sierra Nevada de Santa Marta o del propio río
Magdalena, también puede afectar negativamente el ecosistema de manglar, al generar indirectamente un
aumento en la salinidad o la disminución del nivel de agua, lo que, en último, puede ser determinante en la
disminución de la extensión del bosque.

Para el año 2018, el indicador mostró la recuperación del bosque, representado en un aumento de cobertura
(2.400 ha, aproximadamente), este hecho pudo haber sido causado por el aumento en los aportes hídricos
derivados de los trabajos de dragado y mantenimiento realizados en el sector noroccidental en los caños
Bristol, Covado, Covado II, Caleta del Tambor, El Burro y Salado bajo la supervisión de la Corporación
Autónoma Regional del Magdalena - CORPAMAG.

Otro factor que pudo llevar a la recuperación, fue el aumento en las precipitaciones durante el segundo y
tercer trimestre del año, haciendo las condiciones propicias para el establecimiento de los propágulos y
plántulas de manglar. Adicionalmente, durante el proceso de verificación de coberturas, llevado a cabo en
2018, se pudo observar el crecimiento y establecimiento de numerosos arbustos y pequeños árboles de la
especie Laguncularia racemosa (mangle amarillo); esta especie se caracteriza por colonizar sitios que han
sufrido algún tipo de alteración, se le considera una especie pionera o de estadios primarios de sucesión que
contribuye en el restablecimiento hídrico de la zona (Pennington y Sarukhan, 2005; López-Enríquez et al.,
2014).
Limitaciones del indicador
Dada la potencialidad del indicador de extensión (Ie) para ayudar a entender la dinámica de los bosques y
como herramienta de manejo, se hace necesario que se lleve a cabo un levantamiento sistemático de
información cartográfica a nivel nacional de calidad, con resolución, frecuencia adecuada y en lo posible
siguiendo la misma metodología, que permita la aplicación del indicador a escala país.
Recomendaciones y alternativas de manejo
La Resolución 1263 de 2018 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, dicta medidas para
garantizar la sostenibilidad y la gestión integral de los ecosistemas de manglar. Bajo esta Resolución, se
incluyen los lineamientos nacionales para el monitoreo de manglares, que han sido implementados por
algunas Corporaciones Autónomas Regionales desde aproximadamente el año 2016. Igualmente, existe un
protocolo para el monitoreo de la extensión de los ecosistemas marinos y costeros en el Subsistema de Áreas
Marinas Protegidas – SAMP. Estas herramientas muestran la necesidad de aunar esfuerzos para el desarrollo
periódico de las mismas, bajo ciertos estándares de calidad (atributos, escala mínima identificable) con el fin
de obtener información sistemática y comparable. Los trabajos cartográficos sugeridos para el ecosistema de
manglar deben ser desarrollados al menos con una escala de 1:25.000.

Existe además a nivel nacional, el Sistema de Información para la gestión de los manglares (SIGMA) que
fue construido con el fin de constituirse en un repositorio de información, por lo que se recomienda reportar
la información de éste y otros esfuerzos al Sistema (http://sigma.invemar.org.co). Se espera que con la
información cargada al SIGMA se puedan construir diferentes indicadores para reportar el estado, presiones,
entre otros, relacionados a las áreas de bosque de manglar de todo el país, incluyendo el indicador de
extensión (Ie) de Manglar.
6 Indicador de integridad biológica de manglares (IBIm) para la Ciénaga Grande de Santa Marta
Definición e importancia del indicador
El indicador de integridad biológica de manglares (IBIm) fue diseñado a partir de los conceptos propuestos
por Karr (1991) y Campbell (2000), junto al desarrollo conjunto con expertos en el ecosistema. Este indicador
tiene como finalidad reflejar la capacidad del sistema para mantener sus atributos estructurales y funcionales,
de forma equiparable a como ocurriría si el sistema evaluado se hallara en un estado de referencia, y en cuyo
valor máximo la red de procesos y componentes esté completa y funcionando óptimamente. Considerando
la disponibilidad de datos que han sido tomados en el marco del programa de monitoreo de la Ciénaga Grande
de Santa Marta, el IBIm fue formulado, calibrado y ajustado para este sector en particular, partiendo del uso
de variables relacionadas con la estructura arbórea, la dinámica poblacional y la salinidad de las aguas
asociadas al manglar. De este modo, aunque el IBIm esté siendo trabajado e interpretado a partir de los
elementos que lo conforman aún es necesario incorporar variable (s) que permitan establecer la función de
ecosistema y alcanzar un indicador de estado general de “salud”.

El cálculo de este indicador bajo cierta temporalidad y en diferentes áreas de manglar es importante para
hacer un acercamiento al grado de estabilidad de los bosques y, además, para conocer su vulnerabilidad
frente a los tensores. Este hecho es crucial a la hora de proponer medidas de manejo y conservación,
implementar proyectos de rehabilitación o restauración y al evaluar el éxito de las medidas implementadas.

Para el cálculo del IBIm se seleccionaron variables simples que se asocian a alguno de los atributos de
integridad (composición y estructura), los cuales se integran con ponderaciones definidas de acuerdo a
funciones de promedio geométrico ponderado y posterior validación con expertos. El cálculo se realiza para
cada tipo fisiográfico y los valores obtenidos en campo deberán ser cotejados con los rangos de referencia
para establecer los subíndices correspondientes (Tabla 18).

La formulación del indicador se describe a continuación:

Donde
Dspn= Subíndice de densidad para la especie n
ABspn= Subíndice de área basal para la especie n
S= Subíndice de Salinidad
Pl= Subíndice de plántulas
Pr= Subíndice de propágulos

Tabla 18 Intervalos de referencia para calcular el IBIm para la Ciénaga Grande de Santa Marta. Los
intervalos se construyeron para cada variable, teniendo en cuenta reportes de diferentes fuentes bibliográficas
y de los mismos datos obtenidos en el proyecto de monitoreo del bosque de manglar de la Ciénaga Grande
de Santa Marta (Ibarra et al., 2014). S: Subíndice (corresponde al rango de calificación para los intervalos
de cada variable y es el resultado de la construcción realizada por expertos en el ecosistema de manglar);
ind: individuos; ha: hectárea; plánt.: plántulas; propág.: propágulos.

Tipo Densidad Área basal Plántulas Propágulos


Salinidad S S S S S
fisiográfico (ind/ha) (m2/ha) (plánt./m2) (propág./m2)
x<30 5 <564 1 x<2,2 1 x<0,865 1 x<3,17 1
Cuenca 30<x≤38,4 4 564<x≤669 3 2,2<x≤4,2 2 0,865<x≤2,16 2 3,17<x≤8,11 2
38,4<x≤46,7 3 669<x≤1.210 5 4,2<x≤7,7 3 2,16<x≤3,4 3 8,11<x≤16,78 3
46,7<x≤55 2 1.210<x≤1.812 4 7,7<x≤15,9 4 3,4<x≤7,13 4 16,78<x≤37,19 4
>55 1 >1.812 2 >15,9 5 >7,13 5 >37,19 5
x<10 5 <564 1 x<9 1
10<x≤16,70 4 564<x≤669 3 9<x≤17 2
Ribereño 16,7<x≤23,3 3 669<x≤1.210 5 17<x≤25 3
23,3<x≤30 2 1.210<x≤1.812 4 25<x≤30 4
>30 1 >1812 2 >30 5
Por definir*
x<40 5 <564 1 x<10 1
40<x≤46,67 4 564<x≤669 3 10<x≤20 2
Borde 46,6<x≤53,3 3 669<x≤1.210 5 20<x≤30 3
53,3<x≤60 2 1.210<x≤1.812 4 30<x≤40 4
>60 1 >1.812 2 >40 5
* En ausencia de una variable, ésta no es considerada en el cálculo ni sus pesos de ponderación en la ecuación. Se permite la ausencia
de solo una variable a excepción de densidad o área basal.

Para la interpretación de los resultados obtenidos en el IBIm, a partir de la integración de los subíndices
deberá emplearse la escala mostrada en la Tabla 19.

Tabla 19 Escala de interpretación del indicador de integridad biológica de manglares (IBIm) de la Ciénaga
Grande de Santa Marta.
Valor total del IBIm Ciénaga Grande de Interpretación del indicador
Santa Marta
< 1,5 No deseable
≥ 1,5 y < 2 Alerta
≥2y<3 Regular
≥3y<4 Bueno
>4 Deseable
Fuente de los datos e información
La aplicación práctica del indicador incluye los datos de cinco estaciones de monitoreo de manglar del
proyecto “Monitoreo de las condiciones ambientales y los cambios estructurales y funcionales de las
comunidades vegetales y de los recursos pesqueros durante la rehabilitación de la Ciénaga Grande de Santa
Marta”. La información de las estaciones dentro del complejo cenagoso está enmarcada en el tipo fisiográfico
tipo Cuenca. Se reporta información en el periodo comprendido entre los años 2001 y 2018 (Figura 27).
Periodo reportado
Para la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM) el periodo de análisis contempla desde el año 2000 hasta
2018.
Reporte o cálculo del indicador
Figura 27 Serie histórica (2000-2018) del indicador de integridad biológica de manglares (IBIm) en cinco
estaciones de la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM).
Interpretación de los resultados
El indicador de integridad biológica de manglares (IBIm) aplicado para la CGSM, mostró fluctuaciones a lo
largo del tiempo que evidencian la dinámica del sistema durante el proceso de rehabilitación del complejo
estuarino, tras la culminación de las obras del proyecto PROCIENAGA en 1998 (Figura 27). De manera
general, durante los primeros años de observación, el indicador muestra una recuperación de la integridad
del bosque en estaciones con impactos moderados a severos (Kilómetro 22 y Luna). La estación Rinconada,
que es la estación con menor impacto inicial, evidencia cierta estabilidad en la categoría “Bueno”, lo que
sugiere la presencia de un ensamblaje maduro, donde los mecanismos de autorregulación le permiten al
bosque hacer frente a disturbios y auto-renovarse a través del tiempo, manteniendo su complejidad y
capacidad adaptativa; aspectos que hacen de Rinconada un buen modelo ecológico para evaluar la
rehabilitación del complejo estuarino (Rodríguez-Rodríguez, 2015). En esta estación, después del 2014, se
observa una disminución del indicador, posiblemente relacionado con el aumento en la salinidad intersticial
en los años 2015, 2016 y 2018. (INVEMAR 2016; INVEMAR 2017; INVEMAR 2018d) De forma puntual,
se presentan pérdidas en los años 2005 y 2018, relacionadas con la disminución del área basal, causada
principalmente por la muerte o pérdida de árboles.

Las obras hidráulicas llevadas a cabo en el complejo entre los años 1995 y 1998, además del patrón climático
La Niña que se presentó en los años 2006, 2008 y 2010, permitieron la mejora en las condiciones
fisicoquímicas del suelo (mayor disponibilidad de agua dulce) lo que permitió el incremento del IBIm hasta
el año 2012 en estaciones con estado “No deseable” como Luna o “Alerta” como Caño Grande (Figura 27).
Esta última estación presentó recuperación del bosque en el periodo 2002 a 2014, probablemente
influenciada por el proceso de reforestación con Rhizophora mangle llevado a cabo dentro del proyecto
“Manglares de Colombia” en los años 2000, que modificó el proceso de sucesión natural en esta zona
(Rodríguez-Rodríguez, 2015). En el año 2018, la estación conservó el estado “Regular”, lo que concuerda
con el estado estructural de la misma (INVEMAR, 2018d); vale la pena resaltar que en esta localidad y dentro
de la misma parcela de monitoreo, se ha observado entresaca de árboles en buen estado, lo que también
puede ser una causa de la reducción del indicador desde el año 2015.

En la estación “Aguas Negras”, el indicador ha mostrado principalmente dos estados, “Regular” y “Bueno”,
siendo el último el que prevalece entre los años 2004 y 2015 (Figura 27), debido probablemente a los
dragados realizados sobre el caño del mismo nombre en 1998, que permitió el ingreso de agua dulce del río
Magdalena, mejorando consecuentemente las condiciones fisicoquímicas del agua y suelo y por lo tanto del
bosque, al disminuir la salinidad intersticial y al aumentar la densidad y el área basal de especies como A.
germinans y L racemosa. En el año 2018, la estación muestra una reducción en el IBIm, que probablemente
se deba a la reducción en el número de propágulos disponibles y la disminución de los árboles adultos
(INVEMAR, 2018d).

En las estaciones Kilómetro 22 y Luna, se han registrado los valores más bajos del indicador, encontrándose
en las categorías “Regular”, “Alerta” y “No deseable” (Figura 27), lo que se ha atribuido principalmente a
las condiciones de alta salinidad encontradas en el monitoreo durante los años 2002 al 2005, 2007 y del 2015
al 2018 para Luna y, del 2009 al 2018 para Kilómetro 22 (INVEMAR, 2018d), las cuales finalmente, han
afectado considerablemente el desarrollo del ecosistema de manglar. Para la estación Luna, los valores de
salinidad menores a 50 unidades (2008), favorecieron la regeneración natural, lo que llevó a un aumento en
la densidad de plántulas y al mejoramiento del estado del sistema hasta el año 2013, cuando la salinidad
impactó negativamente los valores del indicador. Para el año 2018, en esta estación el valor del indicador
decayó, probablemente por el estado de afectación de la misma en donde aproximadamente a partir del año
2016 los árboles vivos y en pie son casi nulos (INVEMAR, 2018d).

De manera general, la mayoría de estaciones monitoreadas en CGSM mostraron una recuperación progresiva
de la integridad hasta el año 2011-2012, sin embargo, a partir de los años 2013-2014, se ha observado una
tendencia a la reducción del IBIm en la mayoría de los sitios.

Estos resultados se pueden explicar por el aumento de la salinidad intersticial derivada del déficit hídrico en
el sistema lagunar, ocasionado por las escasas precipitaciones (400 mm/año), la alta tasa de
evapotranspiración del sistema (41.434 mm/año) y la alta tasa de sedimentación del río Magdalena que ha
colmatado y sedimentado lo caños que surten de agua dulce al sistema (145±47 x106 t/yr; Higgins et al.,
2016); factores que han actuado de manera sinérgica, explicando el deterioro del complejo lagunar registrado
para los últimos cuatro años. Para el 2018, en todas las estaciones (excepto en Caño Grande) hubo una
disminución del IBIm, que pudo ser causada por el deterioro acelerado de las condiciones estructurales del
bosque (INVEMAR, 2018d) y por la reducción de individuos juveniles en las etapas de reclutamiento y de
sucesión que llevaron a este estado. Igualmente, este hecho puede ser consecuencia del largo proceso de
sequía presentado entre los años 2015 a 2017, que pudo generar estrés y posterior daño en el desarrollo del
bosque.
Limitaciones del indicador
Los datos con los que se construyeron los intervalos de referencia para el IBIm, corresponden a estudios
realizados para la región Caribe, por ende, el indicador no debe aplicarse a la región Pacífica colombiana,
hasta que se establezcan las condiciones de evaluación específicas para cada una de las zonas de manglar del
país, teniendo en cuenta la gran variabilidad de este ecosistema en nuestro país.

Para la región Caribe, las ponderaciones asignadas para las distintas variables incluidas en el indicador
dependen de la dominancia de cada especie y de las características intrínsecas de cada zona de estudio, por
lo que idealmente deben ser calibradas para cada sitio con una base de datos sólida y validación con expertos,
considerando que las ponderaciones actualmente asignadas fueron construidas con la base de datos histórica
de la CGSM. Así mismo, se resalta que el indicador ha sido calibrado según los tipos fisiográficos descritos;
por lo tanto, antes de calcular el indicador para un área de interés del Caribe, es importante identificar el tipo
fisiográfico al cual corresponde y atribuir los subíndices de acuerdo a los intervalos presentados en la Tabla
18.

Aunque el IBIm cuenta con variables indicadoras de la estructura, la dinámica poblacional (densidad, área
basal e incluso la regeneración natural que es el potencial que hará parte estructurante del bosque) y la
salinidad del agua; no contempla alguna variable que refleje de manera indirecta la función ecológica del
manglar, por lo que actualmente el indicador presenta limitaciones para determinar de manera integral el
estado general de “salud” del ecosistema. Con el fortalecimiento al monitoreo de la CGSM, se espera que
futuras aproximaciones puedan consolidar la inclusión de variables relacionadas con la función de hábitat de
este ecosistema.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Colombia cuenta con un Protocolo Nacional de Monitoreo para manglares (Tavera, 2014), implementado
durante el 2015 por las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible del país. Los datos
derivados de estos monitoreos, la implementación de este protocolo por parte de otras autoridades y entidades
ambientales, así como la carga de los mismos en el Sistema de Información para la Gestión de los Manglares
de Colombia (SIGMA) (http://sigma.invemar.org.co), es de suma importancia para consolidar una base de
datos a nivel nacional que facilite el cálculo del indicador de manera automatizada, así como su permanente
re-calibración y validación.

7 Indicador de condición-tendencia de bosques de manglar – ICTBM


Definición e importancia del indicador
A diferencia del indicador de integridad biológica de manglares (IBIm), expuesto anteriormente y aplicado
exclusivamente en la Ciénaga Grande de Santa Marta, el indicador de condición tendencia de bosques de
manglar (ICTBM), tiene incorporado en su concepción, una variable que permite de manera indirecta,
entender la función ecológica del ecosistema. De este modo, el ICT BM evalúa la condición general de
integridad biótica y por tanto, el estado de conservación de los manglares y sus cambios a través del tiempo,
por medio de la incorporación de la información de cuatro variables, que miden atributos estructurales
(densidad de árboles, área basal del bosque y regeneración natural –densidad de plántulas y propágulos) y
de función (presencia de aves indicadoras u otro organismo seleccionado) en un solo valor numérico
(Navarrete-Ramírez y Rodríguez-Rincón, 2014). El ICTBM al ser un indicador compuesto, integra la relación
entre cada una de estas variables, con su respectivo valor de referencia. El peso o factor de ponderación que
aporta cada variable es el mismo para todos inicialmente (Tabla 20). No obstante, debido a que aún no se
tienen los valores de referencia de las variables de regeneración natural (densidad de plántulas y propágulos)
y de especies de aves indicadoras a nivel nacional, el ICT BM no puede calcularse en su totalidad. Las otras
dos variables, densidad y área basal, sí cuentan con valores de referencia por departamento para el Caribe y
Pacífico colombiano y, se clasifican, según dichos valores de referencia, como: Muy Bueno, Bueno, Regular
y Pobre (Tabla 21). La importancia del ICT BM, una vez se tenga completamente desarrollado éste con las
dos variables que hacen falta, radica en la fácil aplicabilidad que tendrá en los monitoreos de manglares de
Colombia y en que los resultados darán un aporte significativo al conocimiento del estado de salud y
conservación del manglar a través del tiempo, al hacer su interpretación.

La formulación del indicador se describe a continuación:

Donde
D = Densidad de árboles
AB = Área basal
R = Reclutamiento (densidad de plántulas y propágulos)
Av = Especies de aves indicadoras de la salud del manglar
Tabla 20 Pesos o Factores de ponderación como ejemplo para las variables que componen el indicador de
condición tendencia de bosques de manglar-ICTBM (Navarrete-Ramírez y Rodríguez-Rincón, 2014).

Peso de las variables


Densidad de árboles (D) 0,25
Área basal (AB) 0,25
Reclutamiento (R) 0,25
Especies de aves indicadoras de la salud del manglar (Av) 0,25

Tabla 21 Escala de calificación establecida para las variables de área basal (m2/ha) y densidad (ind/ha) de
los bosques de manglar de los departamentos costeros de Colombia (Navarrete-Ramírez y Rodríguez-
Rincón, 2014).

Para obtener la calificación de condición general, del bosque de manglar evaluado, el valor obtenido para el
ICTBM se clasificará según la escala de valores que se presenta en la Tabla 22 (a medida que se vaya
consolidando la aplicación del indicador y se genere mayor información sobre cada una de las variables, los
valores de la tabla irán siendo actualizados y particularizados). Para la interpretación adecuada del indicador,
es indispensable contar con información complementaria del manglar, como las condiciones de inundación
del sistema, la salinidad de las aguas superficiales e intersticiales asociadas al manglar y los posibles agentes
de degradación que sean evidenciados durante los monitoreos o que hayan sido reportados antes del
monitoreo por las personas de la comunidad; con el fin de tener un panorama más general y comprender la
clasificación obtenida del indicador, en cualquiera de sus condiciones: Deseable, Buena, Regular, Alerta o
No deseable.

Tabla 22 Escala de clasificación inicial a manera de ejemplo del índice de condición tendencia de bosques
de manglar (ICTBM). Se presentan cinco calificaciones posibles de condición general de los bosques de
manglar.
Condición general de referencia para el ICTBM
Deseable 0,80 - 1,00
Buena 0,60 - 0,79
Regular 0,40 - 0,59
Alerta 0,21 - 0,39
No deseable 0,00 - 0,20
Fuente de los datos e información
Los resultados que aquí se presentan corresponden a los obtenidos durante los monitoreos de manglar
realizados por el INVEMAR, para las respectivas Corporaciones Autónomas Regionales, en las siguientes
localidades: manglares de la isla de San Andrés (Vergara-Barrero et al., 2016), manglares de Tumaco
(INVEMAR, UNIVALLE y CORPONARIÑO 2017), manglares del Distrito de Manejo Integrado de la
bahía de Cispatá, La Balsa y Tinajones, en adelante Cispatá (Rojas-Aguirre et al., 2018) y manglares de la
isla de Providencia (INVEMAR, 2018e).
Periodo reportado
El reporte que se realiza en este informe corresponde a la información del 2016 para la isla de San Andrés,
del 2017 para Tumaco y Cispatá y del 2018 para la isla de Providencia. Los valores de referencia para la
densidad y el área basal de los manglares, están basados en la escala de calificación establecida para los
departamentos del Caribe y Pacífico colombiano (Tabla 21), según Gómez-Cubillos et al. (2014) y que son
parte integral del ICTBM (Navarrete-Ramírez y Rodríguez-Rincón, 2014).
Reporte o cálculo del indicador
En los años 2016, 2017 y 2018, fueron realizados monitoreos de los manglares de distintas regiones del
Caribe continental e insular y del Pacífico colombiano (cuatro localidades en total, con sus respectivas
estaciones de monitoreo), evaluando la condición de las variables de densidad y área basal del ICT BM. Si
bien estas son solo dos, de las cuatro variables que conforman el ICT BM, constituyen una base preliminar
para poder calificar el estado de los manglares del país. De este modo, en la Figura 28 y Figura 29 se
presenta el porcentaje de estaciones de monitoreo por localidad, con determinada condición del estado de la
densidad y el área basal del ICT BM. Así mismo, en la Tabla 23Tabla 23 se muestran los resultados de la
valoración preliminar del estado de las variables densidad de árboles y área basal del bosque, en las
estaciones de monitoreo de las localidades del Caribe y Pacífico colombiano durante los años 2016, 2017 y
2018.
Figura 28 Localidades de monitoreo de manglar y estado de sus estaciones, según la variable de densidad
del indicador de condición tendencia de bosques de manglar (ICT BM), en el Caribe insular y continental y en
el Pacífico colombiano, para los años 2016 (San Andrés), 2017 (Cispata y Tumaco) y 2018 (Providencia).
Figura 29.Localidades de monitoreo de manglar y estado de sus estaciones, según la variable de área basal
del indicador de condición tendencia de bosques de manglar (ICT BM), en el Caribe insular y continental y en
el Pacífico colombiano, para los años 2016 (San Andrés), 2017 (Cispata y Tumaco) y 2018 (Providencia).

Tabla 23 Resultados de la valoración del estado de los bosques de manglar de acuerdo con las variables
indicadoras del ICTBM: densidad de árboles y área basal del bosque, en las estaciones de monitoreo de las
localidades del Caribe insular y continental y del Pacífico colombiano durante los años 2016, 2017 y 2018.

Densidad Área basal


Localidad Estación
(ind/ha) (m2/ha)
Bahía Honda Bueno Bueno
Bahía Hooker Bueno Bueno
Cocoplum Bay Bueno Muy bueno
San Andrés Salt Creek Bueno Regular
Sound Bay Regular Muy bueno
Smith Channel Pobre Muy bueno
El Cove Regular Regular
Manzanillo Bueno Bueno
Providencia
Suroeste Bueno Regular
Ciénaga Mestizos Muy bueno Bueno
Última Boca Muy bueno Muy bueno
La Balsa Muy bueno Regular
Caño Salado Muy bueno Bueno
Cispatá Ciénaga Ostional Bueno Bueno
Ciénaga Galo Regular Muy bueno
Caño Arteaga Bueno Muy bueno
Caño Tijó Muy bueno Bueno
Agrosoledad Bueno Regular
Curay (Control) Bueno Bueno
Trujillo Bueno Muy bueno
Tumaco Bocagrande Muy bueno Muy bueno
Terán Muy bueno Muy bueno
Chontal Muy bueno Muy bueno
Interpretación de los resultados
En el presente informe, se hace una primera aproximación del indicador de condición tendencia de bosques
de manglar (ICTBM), a través de la evaluación de la condición en que se encuentran los manglares de cuatro
regiones o localidades del Caribe insular y continental y del Pacífico colombiano (representadas por 24
estaciones de monitoreo), teniendo en cuenta la escala de calificación establecida para los indicadores de
densidad y área basal, los cuales hacen parte integral del ICT BM.

De manera general se evidenció que, en cada una de las localidades monitoreadas, fue mayor el porcentaje
de estaciones con calificación de “Muy bueno” y “Bueno” para densidad de árboles y área basal del bosque
(más del 55% de las estaciones por localidad), que con calificación de “Regular” o “Pobre” (menos del 30%
del total de estaciones, específicamente de las localidades de Cispata y San Andrés) (Figura 28, Figura 29,
Tabla 23), indicando que la mayoría de los manglares monitoreados, presentaron una buena condición en su
densidad árboles y área basal del bosque, ya que los valores obtenidos, de acuerdo con la referencia de cada
departamento, se encontraron por encima del valor mínimo esperado, para considerar el buen estado del
manglar según su densidad y área basal. Esto último, confirma la alta variabilidad que se puede encontrar
dentro de los manglares, que incluso, haciendo parte de la misma localidad, el bosque de manglar presenta
diferencias estructurales en cuanto a densidad y área basal, especialmente debido a las condiciones propias
locales del sitio en donde éste se desarrolle (geomorfología, fisiografía, salinidad de las aguas asociadas,
entre otros), el tiempo que lleve establecido en el área o sitio monitoreado, e incluso, los impactos y presiones
sobre éste, provenientes principalmente de actividades antrópicas.

Así las cosas, se evidenció que, dependiendo la calificación de cada uno de los intervalos de los valores de
referencia de variables de densidad y área basal de cada departamento (Tabla 21), los manglares de las
estaciones con una densidad de árboles “Muy bueno”, correspondieron a bosques jóvenes, en los que la
característica principal fue presentar un alto número de árboles por hectárea (Cispatá, Córdoba: estación
ciénaga Mestizos con una densidad de 2.833 ind/ha y Tumaco, Nariño: estación Bocagrande con una
densidad de 691 ind/ha), en comparación con aquellos que presentaron en el indicador de área basal, una
calificación de “Muy bueno”, sugiriendo que corresponden a bosques de manglar desarrollados, maduros,
por lo que su particularidad, es presentar árboles de gran porte diamétrico (San Andrés: estación Smith
Channel con un área basal de 53,1 m2/ha, que es el reflejo de la presencia de árboles de alto desarrollo
diamétrico en esta estación: DAP promedio de 34,5 cm y diámetro promedio cuadrático de 38,1 cm).
Limitaciones del indicador
La formulación y aplicación completa del ICT BM, todavía se encuentra en desarrollo, ya que sólo dos de sus
variables (densidad y área basal), presentan suficiente información histórica que permitió obtener los valores
de referencia para los departamentos costeros del Caribe continental e insular y del Pacífico colombiano. Las
otras dos variables (reclutamiento: densidad de plántulas y propágulos y, aves indicadoras del estado de
salud), ya cuentan con alguna información histórica que puede ser evaluada y utilizada, en al menos dos
localidades del Caribe colombiano, en los manglares de la Ciénaga Grande de Santa Marta y el Distrito de
Manejo Integrado de la bahía de Cispata, La Balsa y Tinajones, por lo que el próximo avance será el
desarrollo y formulación de los valores de referencia de las dos variables y de este modo, continuar
avanzando en el ajuste de la formulación del indicador de condición tendencia de bosques de manglar.
Recomendaciones y alternativas de manejo
El indicador ICTBM fue diseñado para determinar de una manera simple, pero holística, en qué estado se
encuentra el ecosistema de manglar en Colombia. Para ello, está para el acceso a la comunidad interesada,
el protocolo de evaluación en campo, que puede seguirse fácilmente y permite identificar las variables que
integran el indicador y aquellas complementarias que ayudan en conjunto a evaluar el estado del ecosistema,
en términos de su estructura y función.

No obstante, como cualquier sistema de monitoreo, se requiere una continua verificación, así como una
revisión y ajuste periódico de los valores de referencia, con el fin de que el indicador esté acorde con las
necesidades o pregunta de fondo para la gestión, que surjan por parte de quienes lo implementan. Es
imperante continuar con el levantamiento de información asociada al reclutamiento de los manglares y a las
aves indicadoras del estado de salud del manglar, en varias regiones del país, para continuar alimentando la
base de datos que ayudará a establecer y definir los valores de referencia de estas variables del ICT BM.
CAPÍTULO III.
Causas y Tensores del Cambio en los Ecosistemas
Marinos y Costeros y sus Servicios: Indicadores de
presión.

INTRODUCCIÓN

El presente capítulo presenta los indicadores de presión que dan cuenta de las causas y tensores de
cambios tanto en los ecosistemas marinos y costeros, como en los servicios ecosistémicos que ofertan
estos ambientes en Colombia, de los cuales el INVEMAR posee información. El alcance de estos
indicadores de presión se da a partir de la evolución y estado de conocimiento de servicios como la
provisión de alimento y el consecuente aprovechamiento por pesca industrial o artesanal. Cada uno
de los indicadores en sus fichas es definido, calculado, interpretado y discutido en sus usos y
limitaciones para manejo.

TENSOR DIRECTO

 Aprovechamiento de recursos pesqueros

Las áreas marinas y costeras poseen una gran biodiversidad que se constituye en un capital natural
fundamental, formando uno de los sistemas más productivos que existen en el planeta (Agardy, 1994;
Eichbaum et al., 1996). Así mismo, tal biodiversidad marina condiciona diversos tipos de servicios
ecosistémicos como son los de soporte (p.e. procesos de producción biológica y flujo de energía),
servicios de regulación (p.e. absorción de CO2 y contaminantes), servicios culturales (p.e. el turismo)
y los servicios de aprovisionamiento (p.e. alimento por pesca). Sin embargo, existe suficiente
evidencia del uso inadecuado de la biodiversidad y sus ecosistemas, amenazando la oferta de los
servicios como la obtención de proteína por pesca. Algunas Investigaciones han documentado en el
país impactos de la pesca sobre la biodiversidad (Rueda et al., 2006; Rodríguez et al., 2012), así como
efectos en la estructura y funcionamiento del ecosistema (Rueda y Defeo, 2003; Rueda et al., 2004;
Escobar-Toledo et al., 2015). Precisamente, los indicadores que se abordan en esta sección, pretenden
evidenciar la evolución de la presión ejercida sobre los recursos pesqueros a la luz de puntos de
referencia límites y recomendaciones para el manejo del recurso pesquero. Los indicadores fueron
construidos con base en información colectada por el Invemar tanto en proyectos de investigación
como en actividades de monitoreo pesquero y del Servicio Estadístico Pesquero Colombiano
(SEPEC) de la AUNAP (Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca).
8 Indicador de captura total y captura por especie (nacional)
Definición e importancia del indicador
Es una medida de producción o rendimiento de los recursos pesqueros que son explotados por la pesquería
industrial y artesanal y, que se desembarcan o llegan a puerto luego de ser capturado por algún tipo de arte
de pesca durante las faenas en un área determinada. Este indicador contribuye a la formulación de medidas
de manejo pesquero.
Fuente de los datos e información
Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura (INPA: 1990-1999), Instituto Colombiano para el desarrollo Rural
(INCODER: 2000-2006), Convenio entre el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y la Corporación
Colombia Internacional – CCI (MADR-CCI: 2007-2011) y el Servicio Estadístico Pesquero Colombiano
(SEPEC; AUNAP: 2012-2018).
Periodo reportado
1990-2018. Nota: El convenio MADR – CCI no reportó información de pesca industrial y artesanal para
2011, por tanto, no se muestra información para este año. Para el periodo 2014-2018, el SEPEC publicó las
estadísticas de pesca solo para los meses en los que se realizó el registro de información.
Reporte o cálculo del indicador

Costa Caribe Costa Pacífica


140.000
120.000
100.000
Captura (t)

80.000
60.000
40.000
20.000
0
1990

2010
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2006
2007
2008
2009

2011
2012
2013
*2014
*2015
*2016
*2017
*2018
Años

Figura 30 Captura industrial y artesanal desembarcada para el Caribe y Pacífico colombiano. *Los datos
publicados en el SEPEC no cuentan con información para algunos meses del año, por tanto, esta información
es subestimada.

A B

Figura 31 Composición porcentual de la captura artesanal en peso por especie desembarcada para el Caribe
(A) y Pacífico colombiano (B). *Los datos publicados en el SEPEC no cuentan con información para algunos
meses del año, por tanto, esta información es subestimada.
A B

Figura 32 Composición porcentual de la captura industrial en peso por especie desembarcada para el Caribe
(A) y Pacífico colombiano (B). *Los datos publicados en SEPE C tienen vacíos de información para algunos
meses del año, por tanto, esta información es subestimada.

Interpretación de los resultados


Los registros históricos de la captura desembarcada en el Caribe y el Pacífico muestran a partir del 2006 un
progresivo declive en el rendimiento pesquero. En 2018, para el Caribe, se obtuvo un rendimiento de 12.109
t, el valor más bajo del último lustro representando un 45% de valor máximo registrado históricamente.
Contrario a lo ocurrido en el Caribe, en el Pacífico la captura en 2018 mostró el valor más alto de los últimos
diez años (50.225 t; Figura 30). El indicador no incluye las capturas del Archipiélago de San Andrés,
Providencia y Santa Catalina ni de la Ciénaga Grande de Santa Marta; adicionalmente para los años señalados
en las Figuras 30 y 31, aproximadamente un 25% del año se encuentra sin reporte de información. En el
Caribe se registraron 2.717,17 t en 2018 provenientes de la pesca artesanal para el periodo (marzo-
diciembre), predominado peces de las familias Carangidae (cojinúas y jureles; 24,0%), Mugilidae (8,0%) y
Haemulidae (bocacolorá; 3,6%) (Figura 31A). En el Pacífico, el desembarco artesanal fue de 4.574,5 t,
destacando las familias Penaeidae (camarón tití y camarón blanco; 42,3%), Scombridae (sierra; 9,0%) y
Ophidiidae (merluza; 7,1%) (Figura 31B).

A nivel industrial, en 2018 el desembarco registado para el Caribe fue de 9.391,6 t, con mayor representación
de los peces de la familia Scombridae (Atún aleta amarilla; 99,7%) Figura 32A). De igual manera, para el
Pacífico el desembarco fue de 7.943,7 t, con predominio de la familia Scombridae (atunes, 82,8%) ( Figura
32B).
Limitación del indicador
Existe un nivel de incertidumbre en los reportes de los desembarcos de los últimos años, no obstante, estos
datos corresponden a la información oficial disponible de la AUNAP, permitiendo así construir un indicador
de la tendencia de la producción pesquera afectada por niveles de esfuerzo de pesca y la variabilidad
ambiental. A partir de las limitaciones que presentan en cuanto al nivel de representatividad de los datos y
la ausencia de un indicador basado en la abundancia relativa (p.e. captura por unidad de esfuerzo), es limitado
el juicio de valor que se pueda suministrar sobre el estado de explotación de las poblaciones aprovechadas
por pesca.
Recomendaciones y alternativas de manejo
El indicador sigue mostrando una tendencia a la disminución en general para el país, principalmente en el
Pacífico, aunque en 2018 hubo un repunte de los desembarcos. Es claro que desde 2012, la información
corresponde a una fracción del año que puede no ser representativa del comportamiento de las capturas en
todo un año, dada la estacionalidad del recurso. Así mismo, se debe considerar el esfuerzo de pesca aplicado,
la influencia de factores ambientales y condiciones del hábitat en la disponibilidad y abundancia del recurso.
De manera precautoria las cuotas de pesca formuladas por la AUNAP, deben ser conservadoras sobre los
registros mostrados confrontados con estimaciones de Máximo Rendimiento Sostenible basados en
aplicaciones de modelos pesqueros.
9 Indicador de captura total y captura por especie para la pesca artesanal en la Ciénaga Grande de
Santa Marta – CGSM
Definición e importancia del indicador
Es una medida de producción o rendimiento de un recurso pesquero que se desembarca o llega a puerto
posterior a su captura por algún tipo de arte de pesca durante faenas ejercidas en un área determinada. Este
indicador contribuye a la formulación de medidas de manejo pesquero.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN.
Periodo reportado
2000-2018
Reporte o cálculo del indicador
Captura total Peces Crustáceos Moluscos
10.000 1.600

Captura moluscos y crustáceos (t)


1.400
8.000
1.200
Captura total y peces (t)

1.000
6.000

800

4.000
600

400
2.000
200

0 0
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018

Años
Figura 33 Captura desembarcada total y por grupos de especies en la CGSM.

10.000
9.089 Mugil incilis
9.000
8.425 Oreochromis
8.000 niloticus
7.601
7.263 Callinectes
7.000 bocourti
6.343 6.035 Callinectes
6.165 5.800
sapidus
Captura (t)

6.000
5.366 5.581 5.468
5.317
4.827 Eugerres
4.733 5.112
4.617
5.000 4.937 plumieri
4.2524.178 Polymesoda
4.000 solida
Ariopsis sp
3.000
Elops smithi (E.
2.000 saurus)
PENEIDAE*
1.000
Otras
0
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018

Años
Figura 34 Composición interanual de la captura desembarcada por especies en la CGSM.

Interpretación de los resultados


En 2018, la captura total se estimó en 6.035 t, mostrando un incremento respecto a años anteriores, similar a
la producción de hace una década, pero aún inferior al año 2006 cuando se registró la máxima captura
relacionada con la entrada al ecosistema de la mojarra lora, una vez entraron en funcionamiento los caños
dragados (Figura 33). La mayor representación de las capturas en 2018 estuvo dada por los peces con 4.845,
t (80,3%) de tendencia estable desde 2008, seguidos por los crustáceos con una captura de 1.190 t (19,7%),
cuya tendencia ha sido variable. Para 2018, no se realizó el registro de los moluscos por lo que no puede
hacerse comparaciones con este grupo (Figura 33). A nivel de los peces, se destacan las especies lisa (Mugil
incilis; 35,9%), mojarra lora (Oreochromis niloticus; 8,2%) y mojarra rayada (Eugerres plumieri; 7,4%),
mostrando la adaptación al ecosistema de especies tolerantes a mayores concentraciones de salinidad (Figura
34). Respecto a los crustáceos, su alta captura se debe al aumento en el desembarco de las jaibas (83% del
total), principalmente de Callinectes bocourti.
Limitaciones del indicador
El indicador posee una certidumbre esperada, basada en un enfoque muestral aplicado por el INVEMAR
para las estadísticas de pesca. Sin embargo, la captura no debe ser tomada como un indicador de abundancia
del recurso, sino como una medida de producción.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Su relación con datos de esfuerzo, permite calcular la abundancia relativa (CPUE), la cual puede ser usada
como indicador de estado del recurso, además de direccionar medidas de manejo a un arte de pesca
determinado y sus capturas por tallas. Esta información es base para la estimación de rendimientos máximos
sostenibles (aproximación de cuotas de pesca) y esfuerzo óptimo (número de faenas permisibles).

10 Indicador de abundancia relativa de la pesca artesanal en la Ciénaga Grande de Santa Marta – CGSM
Definición e importancia del indicador
La captura por unidad de esfuerzo (CPUE) es un índice de la abundancia relativa de un recurso aprovechado
por pesca en un área geográfica dada y usando una tecnología de pesca específica. Representa el peso
capturado por especie (o multiespecífico) en función del esfuerzo invertido en la extracción. Es la única
medida de este tipo estimable en la CGSM, a partir de estadísticas de pesca que puede medir el estado de
una población aprovechada por pesca.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN.
Periodo reportado
2000-2018.
Reporte o cálculo del indicador

Figura 35 Abundancia relativa de peces (A) e invertebrados (B) por arte de pesca en la CGSM.

Interpretación de los resultados


La abundancia relativa reflejada por los tres principales artes de pesca para peces, muestra cierta estabilidad
en la abundancia de peces capturados por la atarraya y trasmallo con valores entre 20 y 40 kg/faena, pero
una disminución del arte más efectivo para la captura de peces (el boliche con 44,14 kg/faena en 2018)
(Figura 35A). La tendencia general de la abundancia de peces es a disminuir, producto de las altas capturas
y esfuerzo de pesca registradas. La abundancia de jaibas capturadas con nasas, mostró ser inferior al año
anterior pero aún se mantiene con valores promedio arriba de los 20 kg/faena (Figura 35B). Para el caso de
las almejas, no se pudo verificar su comportamiento durante 2018, pero se espera que haya mantenido la
recuperación del recurso que ha mostrado en los últimos años por acciones de conservación hechas al interior
del Parque Vía Isla de Salamanca (Figura 35B).
Limitaciones del indicador
El indicador ha sido estimado con buen grado de certidumbre. Teniendo en cuenta el carácter multiespecífico
de la pesquería, deben tomarse con precaución los datos de este indicador con diferentes artes de pesca.
Recomendaciones y alternativas de manejo
A partir de las capturas y el esfuerzo, es posible determinar el rendimiento máximo sostenible (RMS) como
una alternativa de punto de referencia límite para sugerir cuotas de pesca y establecer el nivel de esfuerzo
permisible que contribuya al mantenimiento de la biomasa aprovechable. En el caso del buceo, no se
establecen puntos de referencia, debido a que el recurso almeja es aprovechado en áreas protegidas, en donde
Parques Nacionales Naturales ejerce el control respectivo hacia una disminución de esta actividad.

11. Indicador de talla media de captura para la pesca artesanal en la Ciénaga Grande de Santa
Marta – CGSM
Definición e importancia del indicador
La talla media de captura (TMC) es el tamaño promedio expresado en longitud de los individuos de una
población extraída por pesca con un arte y en un área de pesca dada. La TMC comparada con un punto de
referencia como la talla media de madurez (TMM) de la especie, se asume como un indicador del estado de
la pesquería en términos de sobrepesca por crecimiento o efecto sobre la estructura de la población de una
especie dada. La TMC permite detectar presión sobre el recurso, debido a cambios en la tecnología de pesca
y esfuerzo de pesca.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN
Periodo reportado
2000-2018
Reporte o cálculo del indicador

A B C

D E F
Figura 36 Variación interanual de la talla media de captura (TMC) para las principales especies en la CGSM
y su ubicación con respecto a la talla media de madurez sexual (TMM). En el caso de las Jaibas (B y C) la
medida es el ancho del caparazón.

Interpretación de los resultados


El análisis evidenció una fuerte presión pesquera sobre la lisa, dado que la TMC se encuentra por debajo de
la TMM (punto de referencia límite – PRL) desde 2014 con tendencia a la baja que amenaza la sostenibilidad
del recurso (Figura 36A). Para la jaiba roja se registra similar situación, aunque la jaiba azul muestra mayor
recuperación al estar la TMC por encima del PRL (Figura 36 B y C). Por otro lado, especies como la mojarra
rayada, mojarra lora y la almeja, generalmente han sido extraídas por encima de su TMM, representando un
riesgo bajo de sobrepesca por crecimiento (Figura 36 D, E y F).
Limitaciones del indicador
En el caso de la CGSM, al igual que en la mayor parte de las pesquerías artesanales, los recursos se extraen
con diversidad de artes de pesca, cada una de las cuales selecciona un espectro de tallas determinado
afectando la TMC. Tal complejidad plantea un cuidadoso seguimiento en monitoreo al desempeño de
diferentes artes de pesca.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Se recomienda tener en cuenta el criterio del PRL expresado en la TMM como talla mínima de captura, para
las especies: lisa (M. incilis) = 24 cm LT; mojarra rayada (E. plumieri) = 20 cm LT; mojarra lora (O. niloticus)
= 21 cm LT y almeja (P. solida) = 3 cm. Para las jaibas (C. bocourti y C. sapidus), se recomienda una TMC
de 9,0 cm de ancho estándar del caparazón, de acuerdo a la reglamentación oficial (Resolución No. 623 de
2004, INCODER). Las medidas operacionales para maximizar la captura de individuos en TMM o por
encima de ésta, se basan en el control de la selectividad de los artes de pesca usados.

12 Indicador de proporción de pesca incidental y descartes para la pesca artesanal en la Ciénaga


Grande de Santa Marta – CGSM
Definición e importancia del indicador
La cantidad de captura desembarcada es generalmente dividida en captura objetivo (aquella objetivo de pesca
a través de un arte específico), captura incidental que corresponde a la fracción no objetivo de pesca, pero
que tiene valor comercial, y el descarte, el cual hace referencia a la fracción de la captura total que no es
usada por el pescador y termina siendo devuelta al medio por su nulo interés comercial. Este indicador
permite determinar el impacto de la pesca sobre la biodiversidad marina y demás efectos sobre las redes
tróficas e interacciones comunitarias.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN.
Periodo reportado
2018
Reporte o cálculo del indicador
Objetivo Incidental Descarte
49 28 56 4 No. Especies

868 t 2.179 t 769 t 716 t Captura (t)


100%

Porcentaje 80%

60%

40%

20%

0%
Atarraya Boliche Trasmallo Buceo de Nasas
almeja
Arte de pesca
Figura 37 Composición porcentual de las capturas en peso por arte de pesca para 2018, discriminando las
capturas objetivo, incidental y descartes en la CGSM.

Interpretación de los resultados


La pesca artesanal de la CGSM no muestra descartes, ya que toda la captura es aprovechada por el pescador
(p.e. especies pequeñas para alimento en zoocriaderos, para carnada e incluso para alimento humano). Esto
indicaría un impacto sobre la biodiversidad, aunque contribuya a proporcionar alimento e ingresos a los
pescadores. Para 2018, solo las nasas fueron totalmente selectivas. Así mismo, en el caso del buceo también
es una pesquería selectiva, pero para 2018 no se tuvo información. En el caso del boliche, atarraya y red fija
(trasmallo), fueron los artes menos selectivos para la extracción de peces, siendo el trasmallo el de mayor
impacto por su mayor porcentaje de captura incidental (57%), representada en 2018 en 53 de las 56 especies
registradas. Las principales especies objetivo fueron: la lisa (M. incilis), el macabí (Elops smithi) y mapalé
(Cathorops mapale). La atarraya capturó 54 especies, siendo las especies objetivo la lisa (M. incilis) y el
mapalé (C. mapale); mientras que para el boliche la captura objetivo fue la lisa (M. incilis) y mojarra rayada
(E. plumieri) con 27 especies explotadas (Figura 37). Para los artes de pesca dirigidos a peces, la selectividad
es función del tamaño de malla.
Limitaciones del indicador
El indicador es fuertemente dependiente de la información suministrada por el pescador; no obstante, si el
muestreo es representativo en puerto, el indicador es muy útil.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Se sugiere mejorar la selectividad de los artes de pesca trasmallo, atarraya y boliche a fin de incentivar el
escape de especies en estado juvenil y otras de baja importancia comercial, pero de repercusión ecológica.
Esto plantea un buen proceso de concertación entre entidades pertinentes y pescadores, así como la
sensibilización a los mismos, para llegar a acuerdos en compromisos de control y vigilancia.

13 Indicador de fracción desovante/juvenil de las capturas para la pesca artesanal en la Ciénaga


Grande de Santa Marta – CGSM.
Definición e importancia del indicador
Corresponde a la fracción juvenil y desovante medida sobre la frecuencia de las capturas desembarcadas por
tallas para las diferentes especies. Para la división de la fracción desovante y/o juvenil de las capturas, se
toma en forma simplificada la TMM. La mayor o menor fracción desovante o juvenil, indicará la presión de
pesca ejercida sobre uno u otro componente poblacional.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN.
Periodo reportado
2018
Reporte o cálculo del indicador

Figura 38 Fracción desovante (color claro) y juvenil (color oscuro) de los principales recursos pesqueros en
la CGSM durante 2018.

Interpretación de los resultados


La fracción aprovechada por debajo de la TMM como PRL para lisa (71%) y jaiba roja (75%) se considera
alta, lo que indica que buena parte de los desembarcos se componen de juveniles, lo que podría influir en la
capacidad reproductiva de las poblaciones pesqueras, contrario a lo sucedido con la jaiba azul cuya fracción
aprovechada por encima del PRL fue alta (Figura 38A, B y C). Como en esta última especie, la mojarra
rayada y la mojarra lora (37% y 39%, respectivamente), no muestran una incidencia negativa de la pesca en
la estructura de tamaños, ya que su aprovechamiento está basado en tamaños por encima de su PRL,
aumentando la probabilidad de reproducción de los individuos de la población (Figura 38D y E).
Limitaciones del indicador
En el caso de la CGSM, los recursos se extraen con diversas artes de pesca, cada una de las cuales selecciona
un espectro de tallas determinado, por lo que esta complejidad plantea un cuidadoso seguimiento al
desempeño de diferentes artes de pesca. Otras limitantes pueden ser la ausencia de estimaciones actualizadas
de las TMM lo cual se viene actualizando en el INVEMAR.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Se recomienda fijar las tallas mínimas de captura con base a la TMM, controlando la selectividad de los artes
de pesca (p.e. regulaciones de tamaños de malla).

14 Indicador de renta económica de la pesca artesanal en la Ciénaga Grande de Santa Marta –


CGSM
Definición e importancia del indicador
Son las ganancias generadas por unidad de pesca una vez del ingreso bruto producto de la pesca se han
descontado los costos de operación o variables. Contribuye a determinar el desempeño económico de una
pesquería, que, combinado con otras variables de desempeño de la pesca, permite analizar su incidencia para
efectos de planificación e implementación de proyectos de fomento, desarrollo tecnológico, control,
ordenamiento y en general de administración de la pesquería. Este indicador, se puede determinar por unidad
de pesca y/o pescador, como se presenta en esta oportunidad, de esta manera se puede comparar con un punto
de referencia como el salario mínimo mensual legal vigente (SMMLV).
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN.
Periodo reportado
2000-2018
Reporte o cálculo del indicador

Figura 39 Variación interanual de la renta económica promedio mensual (+/- EE) por pescador para los
principales artes de pesca en la CGSM y su ubicación con respecto a una renta umbral equivalente a un
SMMLV por año (en el 2018: SMMLV = $ 781.242).

Interpretación de los resultados


En 2018, la renta de los pescadores que utilizaron boliche, se incrementó fuertemente respecto a los tres años
anteriores, superando el umbral de referencia (SMMLV); no obstante, para los otros dos artes analizados
(atarraya y trasmallo) sigue presentándose la tendencia descendente llegando la renta a valores muy por
debajo de un SMMLV. En lo relativo a la actividad de buceo de almeja no se registró información para el
2018 por lo que no se tiene referencia del comportamiento para el último año. Para el caso de las nasas usadas
para la extracción de jaiba, mostraron una renta por debajo del umbral fijado, tendencia que se observa desde
2009 (Figura 39).
Limitaciones del indicador
La calidad de la información de costos y precios es dependiente de la voluntad de los pescadores
entrevistados y por ende hay un efecto en la estimación final, contabilizado para el caso de la CGSM. Las
tendencias de la oferta y la demanda, pueden afectar la estimación de indicadores económicos, sin tener esto
que ver en algunos casos con la disponibilidad de los recursos.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Se sugiere analizar la incidencia de este indicador para efectos de planificación e implementación de
proyectos de fomento, desarrollo tecnológico, control, ordenamiento y en general de administración de la
pesquería, pues contribuiría a la determinación de las cuotas de pesca, relacionando además del máximo
rendimiento biológico, el máximo rendimiento económico .

15 Indicador de captura total y captura por especie: pesca nacional industrial de camarón
Definición e importancia del indicador
Es una medida de producción o rendimiento de un recurso pesquero que se desembarca o llega a puerto luego
de ser extraído de la población natural por unidad de esfuerzo de algún tipo de arte de pesca, en este caso la
red de arrastre de fondo industrial. Se presenta el indicador para la captura objetivo en cada costa constituida
por varias especies de camarón de aguas someras (CAS) y aguas profundas (CAP).
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN, alimentado con apoyo de las
empresas pesqueras que desembarcan en Buenaventura, Cartagena y Tolú.
Periodo reportado
• 2008 a diciembre de 2018 para el Pacífico.
• 2009 a diciembre de 2018 para el Caribe.
Reporte o cálculo del indicador

Figura 40 Variación interanual de la captura objetivo en las pesquerías industriales de camarón del Pacífico
(CAS y CAP) y su relación con la cuota global de pesca anual (punto de referencia límite; PRL).

Figura 41 Variación interanual de la captura objetivo en la pesquería de camarón industrial del Caribe y su
relación con la cuota global de pesca anual (punto de referencia límite; PRL).

Interpretación de los resultados


En 2018, la pesquería de CAS en el Pacífico colombiano presentó un desembarco de 159,1 t de captura
objetivo (CO), un aumento de casi el 100% respecto al año inmediatamente anterior y cercano a los valores
de 2015 y 2016. La captura solamente cubrió el 28,9% de la cuota global de pesca asignada para el año (550
t) establecida por la AUNAP (Figura 40). El camarón blanco fue el principal producto de la CO
(Litopenaeus occidentalis-L. stylirostris; 95,2%), seguido del camarón tití (Xiphopenaeus riveti) que
representó el 3,3% y el camarón chocolate (Farfantepenaeus californiensis) con el 1,4%. La captura de CAP
para 2018 fue de 553,7 t, superior a lo obtenido en 2017, pero con un valor muy similar al de 2016. La captura
correspondió al 69,2% de la cuota global de pesca (800 t) asignada para 2018. A diferencia de los últimos
años, donde la pesquería mantenía una tendencia de capturar principalmente camarón pink, en 2018 la
captura de camarón pink representó el 58,6% de la captura total, mientras que el camarón coliflor alcanzó el
41,4% (Figura 40). El grado de aprovechamiento de esta pesquería se encuentra aún en niveles de
sostenibilidad lo que representa un bajo riesgo de sobrepesca.

La captura del CAS en el Caribe en 2018 fue de 18,0 t, la menor captura durante la serie de tiempo,
aproximadamente 40% menos que la captura de 2017, pero muy inferior a las capturas de los años anteriores
de la serie. La captura representó solo el 3,5% de la cuota de pesca establecida en 2018 (520 t) ( Figura 41).
Los desembarcos industriales de camarón se llevan a cabo en dos puertos del Caribe: Tolú y Cartagena; no
obstante, la reducción significativa del esfuerzo incide en las bajas capturas. La única especie representativa
fue el camarón rosado (F. notialis), recurso que ha pasado por estados de sobrepesca y agotamiento (Páramo
et al., 2006; Manjarrés et al., 2008; Páramo y Saint-Paul, 2010).
Limitaciones del indicador
La información de desembarcos industriales es suministrada por las empresas pesqueras, por lo cual la
calidad de las estimaciones depende de la honestidad en los reportes de la industria. A pesar que existe un
compromiso del sector pesquero ante la AUNAP, para proveer la información requerida por el Invemar, aún
se presentan inconvenientes en la colecta de los datos de producción pesquera.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Es necesario que este indicador sea analizado junto a otras variables o indicadores para fines de manejo
pesquero (cuotas globales de captura, tallas mínimas y niveles de esfuerzo óptimos). Al ser analizados, se
denota que la producción pesquera industrial ha tenido un descenso en los últimos años para la pesquería del
CAS principalmente; mientras que la pesca de CAP ha mostrado ser sostenible manteniendo su producción
en los últimos años.

16 Indicador de abundancia relativa del camarón: pesca industrial nacional


Definición e importancia del indicador
Representa la cantidad de recurso o captura en función del esfuerzo invertido en la extracción (captura por
unidad de esfuerzo; CPUE). Es específico a un arte que posee un poder de pesca propio y se asume que es
directamente proporcional a la biomasa disponible de un recurso en su medio natural. Permite inferir el
estado del recurso y la eficiencia de arte de pesca. En este caso se reporta el indicador para el CAS y CAP
capturado con red de arrastre.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN, alimentado con apoyo de las
empresas pesqueras que desembarcan en Buenaventura, Cartagena y Tolú.
Periodo reportado
• 2008 a diciembre de 2018 para el Pacífico.
• 2010 a diciembre de 2018 para el Caribe.
Reporte o cálculo del indicador
Figura 42 Variación interanual de la captura por unidad de esfuerzo (kg/h) estimada en las pesquerías de
camarón del Pacífico (A) y Caribe (B) colombiano.
Interpretación de los resultados
La abundancia relativa del CAS en el Pacífico durante 2018 fue de 4,25 kg/h, siendo mayor a la del año
anterior (2,4 kg/h) y representando un valor promedio de toda la serie de tiempo evaluada (Figura 42A). En
esta pesquería se ejerce una presión secuencial de pesca industrial y artesanal sobre el camarón blanco, lo
que ha llevado al estado prolongado de sobreexplotación del recurso. El CAP en el Pacífico también mostró
un incremento en este indicador para 2018 (32,9 kg/h), siendo una de las abundancias relativas más alta de
toda la serie de tiempo (Figura 42A). No obstante, se considera que el recurso continúa en un estado de
plena explotación por lo que se sugiere mantener las actuales medidas de regulación de la pesquería.

En el Caribe, la abundancia relativa del CAS continuó su comportamiento al descenso como ha sido en toda
la serie mostrada. La flota con puerto base en Tolú (3,9 kg/h), presentó el valor más bajo en la abundancia
relativa del recurso. Cabe destacar que, para 2018, en la flota con puerto base en Cartagena no se obtuvo
información (Figura 42B). Aun así, todo indica que el camarón rosado aún no muestra signos de
recuperación consistente.
Limitaciones del indicador
La calidad de la estimación de la abundancia relativa o CPUE es altamente dependiente de la información
que las empresas pesqueras suministran tanto de captura como del esfuerzo de pesca, por tanto, no contar
con toda la información disponible, impide una evaluación más efectiva del recurso.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Las poblaciones de camarones en Colombia requieren mayor control de las medidas de manejo que permitan
su recuperación, principalmente la del CAS. Aunque estas medidas solo se han enfocado al establecimiento
de cuotas de pesca, tanto globales como por permisionarios, y que aplican solo a la flota industrial, es
necesario realizar control sobre la selectividad de los artes, mejoramiento de la tecnología de pesca y
establecer nuevas vedas espacio-temporales y realizar acompañamiento a las existentes. Para el caso del CAS
en el Pacífico, urge control sobre el esfuerzo y selectividad de la pesca artesanal. Para el CAP, las medidas
de manejo deben dirigirse a mantener niveles de esfuerzo por debajo del rendimiento máximo sostenible.

17 Indicador de talla media de captura (TMC): pesca industrial nacional de camarón


Definición e importancia del indicador
La talla media de captura (TMC) es la longitud promedio de los individuos de una población extraída con un
arte de pesca específico y en un área de pesca dada. La información de TMC permite detectar la presión
causada por la pesca sobre la estructura de la población. Al compararla con la talla media de madurez (TMM),
se pueden recomendar medidas de manejo dirigidas a la reglamentación de artes de pesca en términos de
selectividad o incluso el de vedar algún arte de pesca por su impacto sobre las poblaciones explotadas.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN, alimentado con apoyo de las
empresas pesqueras que desembarcan en Buenaventura, Cartagena y Tolú.
Periodo reportado
• 2004 a diciembre de 2018 para el Pacífico.
• 2010 a diciembre de 2018 para el Caribe.
Reporte o cálculo del indicador

Figura 43 Variación interanual de la talla media de captura (TMC) de las hembras de las principales especies
en las pesquerías de camarón del Pacífico con respecto al punto de referencia límite (PRL) que es la talla
media de madurez sexual (TMM).

Figura 44 Variación interanual de la talla media de captura (TMC) de las hembras de camarón rosado
Farfantepenaeus notialis, principal especie en la pesquería de CAS del Caribe colombiano con respecto al
punto de referencia límite (PRL) que es la talla media de madurez sexual (TMM).

Interpretación de los resultados


Las TMC de las especies de camarón de aguas someras del Pacífico mantuvieron su comportamiento respecto
a la TMM, los valores calculados (18,2 cm para camarón blanco, L. occidentalis) estuvieron por encima de
este PRL. Para las principales especies del CAP, el camarón coliflor S. agassizi mostró para 2018 una TMC
de 10,5 cm, ubicándose por debajo del PRL (11,5 cm; Rueda et al., 2010; Figura 43C). El camarón pink F.
brevirostris, presentó un riesgo moderado de sobrepesca ya que la TMC calculada (12,2 cm) es cercana a la
TMM (13,1 cm; Girón et al., 2016), este PRL fue actualizado y las TMC históricas siempre se ubicaron por
debajo de la TMM (Figura 43D). Para el Caribe, el camarón rosado F. notialis (Figura 44), al igual que el
CAS del Pacífico, presentó valores de TMC por encima de la TMM (INVEMAR, 2010, 2011; Páramo et al.,
2014), lo que muestra una condición favorable del recurso y garantizando la renovación natural de la
población (García y Le Reste, 1986).
Limitaciones del indicador
La TMC fue calculada sólo para los organismos que hacen parte de la fracción de pesca objetivo. Así, si
existe una cantidad de estos organismos que no hacen parte de esta fracción, este indicador deberá
recalcularse. Dado que el PRL usado es la TMM, la calidad de esta estimación incide directamente en la
interpretación de la TMC. Para esto es necesario siempre contar con información proveniente de
seguimientos a bordo de la especie, para lo cual es indispensable el apoyo de la industria pesquera.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Se sugiere realizar evaluaciones de selectividad del arte para disminuir el riesgo de sobrepesca por
crecimiento del camarón coliflor y del camarón pink (Millar y Fryer, 1999) que puedan apoyar la regulación
de los tamaños de malla en algunas secciones de la red de arrastre de modo que pueda beneficiarse el recurso
con un probable incremento en la TMC.

18 Indicador de proporción de pesca incidental y descartes: pesca industrial nacional de camarón


Definición e importancia del indicador
La fauna acompañante de una pesquería está compuesta por los recursos que no son el objetivo de la
actividad, pero que aun así son capturados. Estos recursos pueden clasificarse en captura incidental (CI)
(pesca no objetivo que tiene valor comercial) y descartes (especies sin valor comercial y que son devueltas
al mar generalmente sin vida). Conocer los porcentajes de fauna acompañante y la relación que tiene con la
captura objetivo (FA/CO), permite determinar el impacto de la pesca sobre la biodiversidad marina.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN, alimentado con apoyo de las
empresas pesqueras que desembarcan en Buenaventura, Cartagena y Tolú.
Periodo reportado
• 2005 a diciembre de 2018 para el Pacífico.
• 2010 a diciembre de 2018 para el Caribe.
Reporte o cálculo del indicador

Figura 45 Variación interanual de la relación fauna acompañante/captura objetivo (FA/CO) en las pesquerías
de camarón del Pacífico (A) y el Caribe colombiano (B).

Interpretación de los resultados


En la pesquería del CAS en el Pacífico colombiano la relación FA/CO para el 2018 fue de 22,4, inferior a la
calculada el año inmediatamente anterior, pero por encima del PRL establecido en 10 (Figura 45A). Dentro
de la fauna acompañante, la captura incidental CI, que es aquella fracción colectada por la tripulación para
fines de comercialización, se ha convertido en una parte importante para cubrir los costos de operación de la
flota que en algunos casos alcanza hasta el 50% de los mismos. Otro factor importante que hay que resaltar
es que las capturas de especies que no son objetivo de la pesquería y que en su mayoría son descartadas, son
organismos juveniles que en su fase adulta son base para las pesquerías artesanales costeras (Seijo et al.,
1998), por lo que a la fecha se cuentan con iniciativas para la disminución de esta fracción de la captura de
la pesca de arrastre. En la pesquería del CAP, la relación FA/CO fue de 0,5, superior a la del año anterior y
pero cercana a la reportada durante los últimos años, mostrando que el impacto de esta pesquería sobre la
biodiversidad asociada es bajo, en comparación con la pesca del CAS ( Figura 45A).

En el Caribe, la relación FA/CO del CAS en 2017 solo se calculó para la flota con puerto base en Cartagena
(3,2), mostrando la misma tendencia a disminuir en los últimos años ( Figura 45B). A pesar de ser un valor
bajo, esta pesquería ha mostrado una alta variabilidad de esta relación, desde valores mayores 10 hasta
incluso valores menores a 1. Cabe resaltar que los menores valores presentados son dados por la flota con
puerto base en Tolú con niveles de esta tasa inferiores a los reportados (tasa hasta de 4) para la zona del
Golfo de Morrosquillo (Herazo-C. et al., 2006).
Limitaciones del indicador
Para el año 2018, solo se pudo realizar un monitoreo a bordo de la flota industrial de arrastre camaronero
con puerto base en Cartagena y no fue posible realizar monitoreo en la flota industrial con puerto base en
Tolú. Este indicador depende de la representatividad del muestreo a bordo y de las áreas geográficas donde
se concentre el monitoreo, dada la variabilidad espacial de la biodiversidad marina. No existe un punto de
referencia límite de FA/CO, aunque lo deseable es reducirlo al máximo. Se usa en este caso un valor que ha
sido aproximado a las zonas tropicales del mundo, pero que incluso puede llegar hasta un factor de 24.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Para todas las flotas de pesca industrial por arrastre en Colombia, se recomienda implementar el uso
obligatorio de dispositivos reductores de fauna acompañante para peces y excluidor de tortugas (Rueda et
al., 2006; Girón et al., 2010; Manjarrés et al., 2008) o realizar ajustes en los tamaños de malla que sean
diferenciales a lo largo del cuerpo de la red para incrementar el escape de fauna acompañante. Lo anterior
como medida para reducir el impacto sobre la biodiversidad, promoviendo una pesca limpia y responsable
en las pesquerías de camarón.

19 Indicador de fracción desovante/juvenil de las capturas: pesca industrial nacional de camarón


Definición e importancia del indicador
Los juveniles de una población son individuos que, aunque están completamente formados, no han alcanzado
la madurez sexual y por tanto no tienen la capacidad para reproducirse. Si las capturas por pesca impactan
una proporción de juveniles mayor que la de los adultos, se ponen en riesgo los procesos reproductivos y de
crecimiento de la población. Así mismo, una reducción de la población desovante afecta los niveles de
reclutamiento y por tanto la sostenibilidad del recurso en el tiempo.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN, alimentado con apoyo de las
empresas pesqueras que desembarcan en Buenaventura, Cartagena y Tolú.
Periodo reportado
2018
Reporte o cálculo del indicador
Figura 46 Estructura de tallas para las hembras de las principales especies objetivo en las pesquerías de CAS
(izquierda) y de CAP (derecha) del Pacífico colombiano durante 2018, indicando la fracción juvenil y adulta
de las capturas y el valor de la talla media de madurez (TMM).

Figura 47 Estructura de tallas para las hembras de la principal especie objetivo en la pesquería de CAS del
Caribe colombiano durante 2016, indicando la fracción juvenil y adulta de las capturas y el valor de la talla
media de madurez (TMM).

Interpretación de los resultados


Las hembras muestreadas en la pesquería del CAS fueron en su mayoría maduras, con un 85,7% para el
camarón blanco en el Pacífico y 63,6% para el camarón rosado en el Caribe, indicando una baja presión de
pesca sobre la estructura poblacional de estos recursos (Figura 46 y Figura 47). Contrario a lo sucedido
con el CAS, la proporción de hembras maduras de CAP fue baja, siendo de 22,4% para el camarón pink
(Figura 46). Esta pesquería ejerce una mayor presión sobre la población sub-adulta y juvenil que en la
pesquería de CAS, lo que implicaría un riesgo de sobrepesca por reclutamiento para estas especies afectando
la disponibilidad de biomasa.
Limitaciones del indicador
Debido a que este indicador es calculado a partir de seguimiento a bordo de la flota, es importante que las
muestras sean representativas de la distribución de la población, algo que para el Caribe no es así por el
hecho de la baja actividad y representatividad de la flota, dado que ejerce su actividad en pequeñas áreas del
Caribe. Así mismo, es muy determinante la precisión de la estimación de la TMM que se usa como PRL.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Es muy importante que además de lo sugerido en el indicador TMC, se considere el diseño de vedas
espaciales para el recurso camarón, sobre el de CAP en el Pacífico, sin eliminar las vedas temporales en los
periodos de desove y reclutamiento. Continuar con el seguimiento del ciclo reproductivo de las especies
objetivo de explotación, permitirá tener datos consistentes y continuos para soportar la toma de decisiones.

20 Indicador de rentabilidad económica: pesca industrial nacional de camarón


Definición e importancia del indicador
Son las ganancias generadas por unidad de pesca una vez del ingreso bruto producto de la pesca se han
descontado los costos totales (fijos, variables o de oportunidad). El uso de variables económicas en pesca
junto con las bioecológicas, es clave para alcanzar el aprovechamiento racional de los recursos bajo varias
perspectivas.
Fuente de los datos e información
Base de datos del Sistema de Información Pesquera del INVEMAR – SIPEIN, alimentado con apoyo de las
empresas pesqueras que desembarcan en Buenaventura, Cartagena y Tolú.
Periodo reportado
• 2007 a 2018 para el Pacífico.
• 2010 a 2018 para el Caribe
Reporte o cálculo del indicador

Figura 48 Variación interanual de la renta promedio por faena (±DE) en las pesquerías de CAS (A) y CAP
(B) en el Pacífico colombiano. CT = Costos totales. (- - - PRL = 15% más de los CT).

Figura 49. Variación interanual de la renta promedio por faena (±DE) en las pesquerías de CAS del Caribe
colombiano, con puerto de desembarco Tolú. CT = Costos totales. (- - - PRL = 15% más de los CT).

Interpretación de los resultados


Se estableció arbitrariamente como PRL que la renta correspondiera el 15% de los costos totales promedio
de una faena. Para la pesquería del CAS en el Pacífico, la renta promedio fue de $64,2 millones ± DE 222,5
millones, cercana al PRL ($67,9 millones) (Figura 48A). Se destaca el hecho que parte importante de los
ingresos de esta pesquería fueron aportados por la captura incidental, debido a que se está realizando un
esfuerzo dirigido hacia la captura de especies acompañantes para poder alcanzar el margen de utilidad,
generando un impacto variable sobre la biodiversidad asociada. Para la pesquería del CAP la renta económica
fue de $339,6 ± DE 263,9 millones, encontrándose por encima del PRL ($81,6millones), continuando con el
buen desempeño económico de esta flota en los últimos años ( Figura 48B). Los ingresos para esta flota
provienen en su mayoría de la captura objetivo. Para la flota de CAS con puerto base en Tolú, la renta
promedio fue de $13,2 millones ± DE 18,3 millones, estando por encima del PRL ($4,7 millones), mostrando
en general un escenario de ganancias en 2017 (Figura 49).
Limitaciones del indicador
Al depender de que la información suministrada por las empresas sea suficiente y confiable respecto a sus
costos y precios, la calidad de la estimación de la renta se verá reflejada de manera directa. La oferta y
demanda del mercado pueden afectar la estimación de indicadores económicos, sin tener relación directa con
la disponibilidad de los recursos.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Tanto para las pesquerías de CAS del Pacífico como para la del Caribe, se reitera la urgencia de establecer
alternativas de diversificación pesquera como, por ejemplo, la utilización de redes de arrastre de pesca
demersal, más selectivas que permitan el aumento de sus ingresos a medida que se eleven las capturas de
especies de peces de alto valor comercial, pero sin comprometer la salud del ecosistema. Es necesario evaluar
la sostenibilidad económica de la actividad a la luz del costo ambiental que genera.
CAPÍTULO IV.
Instrumentos de gestión de los espacios
oceánicos y zonas costeras e insulares de
Colombia: indicadores de respuesta.

INTRODUCCIÓN

La Zona Costera (ZC) es un espacio complejo donde se generan importantes procesos ecológicos,
económicos e institucionales que requieren una planificación y manejo enfocado a conciliar el uso
del espacio y de los recursos naturales. Es así como el conocimiento de la dinámica de los problemas
de las ZC y su trata- miento particular, participativo y dinámico mediante el Manejo Integrado de
Zonas Costeras (MIZC) (Steer et al., 1997), se asume como eje central y organizativo para la toma
de decisiones enfocada a la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica marina y costera,
siendo una meta internacional promovida desde la Convención de RAMSAR (1971), la “Cumbre de
la Tierra” (Río de Janeiro, 1992) y adoptada en los planes de acción de la “Agenda 21” del Convenio
sobre la Diversidad Biológica (CDB, 1992).

Bajo este contexto Colombia ha fortalecido su compromiso con al CDB y el Mandato de Jakarta
(1995) a través de varios procesos de planificación para la conservación y el Ordenamiento Ambiental
del Territorio (OAT) tanto en el Caribe como en el Pacífico colombiano, los cuales han sido
orientados bajo el marco internacional MIZC y la Política Nacional Ambiental para el Desarrollo
Sostenible de los Espacios Oceánicos y las Zonas Costeras e Insulares de Colombia” PNAOCI
(MMA, 2001), los cuales sustentan y apoyan, bajo estrategias complementarias, la sostenibilidad de
la base natural y el OAT. Los procesos MIZC desarrollados entre institutos de investigación en
ciencias del mar, Corporaciones Autónomas Regionales, actores locales y otros agentes
gubernamentales y no gubernamentales han permitido analizar las implicaciones del desarrollo, los
conflictos de uso, guiar el fortalecimiento de las instituciones, las políticas y la participación local a
la toma de decisiones; y al mismo tiempo han apoyado la sostenibilidad ambiental sectorial, mediante
lineamientos ambientales para el desarrollo de actividades productivas en la ZC. Estos procesos en
algunos casos, ya se han compatibilizado con los planes de OAT y por otro lado han estado en
concordancia con ejercicios de planificación para identificación de áreas prioritarias de conservación,
donde estos últimos, apoyan el establecimiento de regiones integrales de planificación y OAT con
responsabilidades claramente definidas (MMA, 2001), en donde por ejemplo, mediante el
fortalecimiento del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SINAP), permite dar un sustento
técnico-científico y mayor responsabilidad a los gobiernos regionales y locales para asumir metas de
conservación.

Es así como la sostenibilidad ambiental y el OAT constituyen la base para el MIZC, y


complementariamente permiten definir las prioridades de manejo y pautas ambientales para áreas
específicas, aportando a los planes de desarrollo, ordenamiento territorial, gestión ambiental, en el
orden departamental y municipal, así como a los planes de manejo de los consejos comunitarios y los
planes de vida de las comunidades indígenas.

Figura 50 Esquema de las acciones desarrolladas para la planificación ambiental y la gestión integrada de los
ambientes marinos y costeros en Colombia.

La estrategia que permite incluir al MIZC como orientador de los esfuerzos públicos y privados para
la planificación integral del desarrollo es el OAT, cuyo objetivo es conocer y valorar los recursos
naturales a fin de reglamentar las prioridades y los usos sostenibles del territorio, así mismo establece
las instancias claras para su desarrollo dentro del proceso de administración (MMA, 2001).

La PNAOCI define tres Unidades Integrales de Planificación y Ordenamiento Ambiental Territorial:


Región Pacífico, Región Caribe Insular y la Caribe Continental y Oceánica, las cuales integran y
estructuran las políticas y las acciones públicas y privadas encaminadas al desarrollo sostenible de
las áreas marinas y costeras. Cada unidad alberga Unidades Ambientales Costeras y Oceánicas
(UACO), en donde la planificación se lleva a cabo, bajo un enfoque y manejo integral, para desarrollar
eficientemente procesos de zonificación, lineamientos y pautas de manejo específicas a las
problemáticas de cada unidad.
La metodología propuesta para llevar a cabo la adopción del MIZC en Colombia y la formulación de
los planes de manejo integrado en cualquier unidad de manejo se denomina metodología COLMIZC.
Esta consta de un período de preparación, y cuatro etapas que incluyen caracterización y diagnóstico,
formulación y adopción, implementación y evaluación (Figura 50).

Figura 51 Metodología COLMIZC. Tomado de (Rojas-Giraldo et al., 2010).


MANEJO INTEGRADO DE ZONAS COSTERAS

En las zonas costeras se generan importantes procesos ecológicos, económicos, culturales e


institucionales que requieren una planificación y manejo orientado a armonizar el uso del espacio y
de los recursos naturales. Es así como el conocimiento de la dinámica de los problemas y su
tratamiento particular, participativo y dinámico mediante el Manejo Integrado de Zonas Costera
(MIZC) (Steer et al., 1997) se asume como eje central y organizativo para la toma de decisiones
enfocada a la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica marina y costera (CDB, 1992).

La implementación del MIZC como herramienta para el desarrollo sostenible de las zonas marinas y
costeras y como fundamento de planificación ambiental territorial, es una estrategia reconocida a
nivel mundial desde la convención de Río de Janeiro de 1992, el Mandato de Jakarta de la Convención
de Diversidad Biológica (1995) y la Convención de Johannesburgo (2002).

Estos temas se ratifican en la declaración final de Río + 20, que en su artículo 158, reconoce que los
océanos, los mares y las zonas costeras constituyen un componente integrado y esencial del
ecosistema terrestre y son fundamentales para mantenerlo, y que el derecho internacional, reflejado
en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, proporciona el marco jurídico
para la conservación y uso sostenible de los océanos y sus recursos. Destaca la importancia de la
conservación y uso sostenible de los océanos y mares y sus recursos para el desarrollo sostenible, en
particular mediante su contribución a la erradicación de la pobreza, el desarrollo económico
sostenido, la seguridad alimentaria, la creación de medios de vida sostenibles y trabajo decente, y al
mismo tiempo, la protección de la biodiversidad y el medio marino y las medidas para hacer frente a
los efectos del cambio climático. Finalmente, aplicar efectivamente un enfoque ecosistémico y el
enfoque de precaución en la gestión, de conformidad con el derecho internacional, de las actividades
que tengan efectos en el medio marino para lograr las tres dimensiones del desarrollo sostenible.

Por lo anterior, frente a los compromisos adquiridos por Colombia ante estos convenios y los actuales
conflictos de uso y manejo desordenado de los recursos marino costeros, se ha avanzado en la
adopción del MIZC, como marco articulador de la gestión sostenible y desarrollo e investigación
marina, con la adopción e implementación de la “Política Nacional Ambiental para el Desarrollo
Sostenible de los Espacios Oceánicos y Zonas Costeras e Insulares de Colombia” PNAOCI (MADS,
2015), la cual responde a la necesidad de articular de forma integral el desarrollo institucional,
territorial, económico y sociocultural del ambiente oceánico y costero y del país frente a los retos
futuros. De igual manera, en la búsqueda de una economía que garantice un mayor nivel de bienestar,
el país planteó como estrategia el “Aprovechar el Territorio marino-costero en forma eficiente y
sostenible” (DNP-Departamento Nacional de Planeación, 2007), el cual establece las metas y
acciones requeridas para proteger y aprovechar los sistemas naturales, sus bienes y servicios como
sustento para el desarrollo.

En este sentido, hacia el 2014 el MADS llevó a cabo un proceso de revisión de los avances en la
PNAOCI como parte del proceso de ingreso a la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económico - OCDE; a raíz de esto, se establece la necesidad de que el Departamento Nacional de
Planeación – DNP adelantara la revisión y actualización de esta política. Es así como el Plan de
Desarrollo 2014-2018 indica en su objetivo 2 que: “se avanzará en la formulación y adopción de una
política integrada para la gestión de la zonas marinas, costeras e insulares del país, haciendo énfasis
en la protección de su biodiversidad el bienestar de sus pobladores y la defensa de la soberanía
nacional”.

Lo anterior va en concordancia con lo establecido en la Ley 1454 de 2011 “Ley orgánica de ordena-
miento territorial”, que avanza en la construcción de la Política General de Ordenamiento Territorial
PGOT, la cual parte de una perspectiva multiescalar, intersectorial e interinstitucional, dirigida hacia
el logro de la armonía entre las actividades humanas con respecto a los sistemas espaciales integrales
que estructuran el territorio, como los ecosistemas, las macroregiones, las redes de infraestructuras
estructurantes, el sistema de ciudades, los grandes equipamientos y espacios de interés estratégico o
usos especiales, como las zonas de frontera, costeras, marítimas, insulares, áreas de conservación y
reserva ambiental, territorios indígenas, entre otros (DNP, 2013).

Los procesos MIZC desarrollados entre institutos de investigación en ciencias del mar, Corporaciones
Autónomas Regionales, actores locales y otros agentes gubernamentales y no gubernamentales han
permitido analizar las implicaciones del desarrollo, los conflictos de uso, guiar el fortalecimiento de
las instituciones, las políticas y la participación local a la toma de decisiones; y al mismo tiempo, han
apoyado la sostenibilidad ambiental sectorial, mediante lineamientos ambientales para el desarrollo
de actividades productivas en la zona costera. Estos procesos en algunos casos, ya se han
compatibilizado con los planes de Ordenamiento Ambiental Territorial (OAT) y por otro lado han
estado en concordancia con ejercicios de planificación para identificación de áreas prioritarias de
conservación, donde estos últimos, apoyan el establecimiento de regiones integrales de planificación
y OAT con responsabilidades claramente definidas (MMA, 2001) en donde por ejemplo, mediante el
fortalecimiento del Sistema Nacional de áreas Protegidas (SINAP), permite dar un sustento técnico-
científico y mayor responsabilidad a los gobiernos regionales y locales para asumir metas de
conservación.

Es así como la sostenibilidad ambiental y el OAT constituyen la base para el MIZC, y


complementariamente permiten definir las prioridades de manejo y pautas ambientales para áreas
específicas, aportando a los planes de desarrollo, ordenamiento territorial, gestión ambiental, en el
orden departamental y municipal, así como a los planes de manejo de los consejos comunitarios y los
planes de vida de las comunidades indígenas.

Con la Ley 1450 por la cual se expide el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, en su artículo 207
parágrafo 3, dice que los planes de manejo de las UACs deberán ser realizados por las CARS y CDS;
así mismo, el numeral 10 del artículo 17 del Decreto 3570 de 2011 modificó la parte final del
parágrafo 3 del artículo 207 de la Ley 1450 de 2011, en lo referente a que la Dirección de Asuntos
Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos - DAMCRA del Ministerio de Ambiente y Desarrollo
Sostenible le corresponde “Emitir concepto previo a la aprobación de los planes de manejo integrado
de las unidades ambientales costeras que deben ser adoptados por las corporaciones autónomas
regionales”.

Este mandato se reglamenta posteriormente mediante el Decreto 1120 del 2013, “por el cual se
reglamentan las Unidades Ambientales Costeras – UAC- y las comisiones conjuntas, se dictan reglas
de procedimiento y criterios para reglamentar la restricción de ciertas actividades en pastos marinos,
y se dictan otras disposiciones”. Este es recogido posteriormente por el Decreto Único reglamentario
del sector ambiente (MADS, 2015), el cual da las directrices generales para la formulación de los
Planes de Ordenación y Manejo Integrado de las Unidades Ambientales Costeras – POMIUAC, los
cuales deben ser desarrollados siguiendo las siguientes fases:

1. Preparación o aprestamiento
2. Caracterización y diagnóstico
3. Prospectiva y zonificación ambiental
4. Formulación y adopción
5. Implementación o ejecución
6. Seguimiento y evaluación

Desde el año 2015 la DAMCRA del MADS construye la Guía Técnica para la Ordenación y Manejo
Integrado de la Zona Costera, cuyo objetivo es precisar el procedimiento para la elaboración de los
POMIUAC, de acuerdo con el encargo definido por el Decreto 1120 del 2013. Igualmente se compila
el decreto 1076 de 2015 como decreto único reglamentario del sector ambiente. Esta guía se genera
a partir de los manuales elaborados para el MIZC, con un equipo técnico del MADS-INVEMAR-
IDEAM- ASOCAR, que trabajó en la elaboración del instrumento para reglamentar la metodología
teniendo en cuenta que a partir de la publicación del Decreto 1120 del 2013 del MADS (recogido en
el Decreto 1076 del 2015 (MADS, 2015a), se le otorga a las CARs y CDS competencia y jurisdicción
en las zonas marinas y costeras. Esta guía fue adoptada por el MADS mediante la resolución 0768 de
2017 del MADS.

Por otro lado, en los temas de ordenamiento de la zona marino costera y las diferentes actividades
que allí se desarrollan, surge cierta atención y/o preocupación por los recursos marinos que se ven
afectados por algunos aspectos como actividades económicas, concesiones por parte del sector
privado, licencias gubernamentales y algunas prácticas que generan presiones sobre la base natural,
influyendo negativamente en los recursos que soporta y los servicios que presta.

Para aportar a los procesos de manejo y ordenamiento marino costero, es importante fortalecer los
aspectos técnicos y metodológicos que contribuyan a la gestión de manera integral de estas áreas, en
especial la subzona marina, considerando los aspectos políticos, usos, conflictos y demás
orientaciones que existan en el país con respecto al desarrollo de actividades en el mar. A nivel global,
la Planificación Espacial Marina – PEM, se ha visto como un proceso que contribuye a dar estas
orientaciones; y la UNESCO ha sido a través de sus guías un referente al respecto, buscando llegar
con estas a los responsables de la planificación y gestión con el objetivo de responder preguntas sobre
cómo convertir la PEM en un programa operativo de manera que aporte resultados positivos.

En este contexto, la PEM es definida como un proceso público para “analizar y asignar la distribución
espacial y temporal de las actividades humanas en zonas marinas para alcanzar objetivos ecológicos,
económicos y sociales que normalmente se especifican por un proceso político” (Ehler y Douvere,
2013).

En este sentido el INVEMAR, desde el año 2015, ha adelantado ejercicios para generar insumos de
PEM, que aportan elementos metodológicos y técnicos a los procesos MIZC que se vienen llevando
a cabo, en el marco de la PNAOCI (MMA, 2001). Estos insumos han permitido reforzar los análisis
de la sub zona marina de las UAC, bajo un enfoque que permite analizar y gestionar los conflictos
compatibilidades que se generan en esta área.
El ejercicio ha permitido adaptar y proponer la metodología PEM para Colombia, haciendo su
aplicación en casos prácticos: UAC Málaga-Buenaventura y UACs Vertiente Norte Sierra Nevada de
Santa Marta y Magdalena, en lo que corresponde a la zona marina del Magdalena y la Unidad
Ambiental Costera de la Llanura Aluvial del Sur para el sector del departamento del Cauca y de
Nariño en análisis de conflictos.

De igual manera, el desarrollo y avances en los temas de MIZC, ha propiciado la consolidación de


una estrategia de capacitación, con la cual desde 1999 se han desarrollado diversos cursos sobre el
tema de MIZC, cada uno de ellos ha sido revisado y evaluado en su contenido y metodología, para
una buena aplicación a la región costera en estudio, lo cual ha dejado experiencias particulares y
conocimiento de los actores, entes locales y regionales en ambas costas colombianas.

Los cursos han sido desarrollados según las metas definidas por el MADS y las establecidas por el
INVEMAR en sus planes de acción, es así como el primer y segundo Curso Práctico sobre Manejo
Integrado de Zonas Costeras se enfocaron en el Caribe y se llevaron a cabo en la ciudad de Santa
Marta (1999 y 2000 respectivamente); a partir del 2002, los cursos también se enfocaron en el Pacífico
colombiano y se han venido realizando cada año sin interrupción hasta 2018. Adicionalmente, desde
el 2004 se han realizado cursos de Áreas Marinas Protegidas y de Tecnologías de la Información,
temáticas que contribuyen al análisis MIZC y han contado con la participación de entidades como
autoridades ambientales del orden nacional y subnacional, autoridades marítimas, autoridad pesquera,
parques nacionales, oficinas de gobierno municipal, entidades académicas y otros centros de
investigación.

Teniendo en cuenta la experiencia que tiene el INVEMAR desde 1999 en la realización de cursos
anuales en las temáticas señaladas, durante el 2013 y 2014, el Programa Internacional de Intercambio
de Información y Datos IODE (por su sigla en inglés), el instituto fue designado, desde 2015, como
Centro Regional de Entrenamiento para Latinoamérica RTC LAC (por su sigla en inglés), el cual
hace parte de la estrategia Ocean Teacher – Academia Global OTGA (por su sigla en inglés), de
IODE-COI-UNESCO.

La Academia Global OceanTeacher hace parte de la Oficina de Proyectos de la Comisión


Oceanográfica Intergubernamental – COI de la UNESCO, como parte de IODE. OceanTeacher se ha
desarrollado como un sistema de formación no formal, para los gestores de datos oceánicos y de
información marina, así como para los investigadores marinos que deseen adquirir conocimientos en
los datos y/o gestión de la información. Además, OceanTeacher se está utilizando para la formación
en distintas disciplinas y proporciona un programa de cursos de formación también relacionados con
programas de la COI, que contribuye a la gestión sostenible de los océanos y las zonas costeras de
todo el mundo, relevante para los Estados miembros en las regiones, a través de los Centros de
Entrenamiento Regional.

21 Indicador de número de personas capacitadas: fortalecimiento de capacidades en manejo


integrado costero
Definición e importancia del indicador
En el ámbito nacional, sub-nacional y local, el entrenamiento en temas MIZC, AMP y tecnologías de la
información (TI) enfocado a los ambientes marinos y costeros, de profesionales y funcionarios públicos es
una prioridad, para el entendimiento e incorporación de los temas marinos y costeros en la planeación,
ordenamiento territorial, gestión de áreas protegidas y la academia. Estos cursos se han realizado con el
objetivo de fortalecer la capacidad técnica de las instituciones del SINA incluidos los entes territoriales con
injerencia costera y consolidar un grupo interdisciplinario de profesionales que contribuyan al MIZC y a las
AMP en el país, mediante el entrenamiento en conceptos, contexto internacional y nacional del tema,
métodos y aplicación mediante casos de estudio, que contribuyan a la toma de decisiones para el manejo de
las zonas marinas y costeras en Colombia.

Este indicador comprende dos elementos que se consideran importantes en el proceso de planificación y
manejo de las zonas costeras. Se relaciona con el fortalecimiento de capacidades a los entes locales,
regionales y/o nacionales, entendido como un instrumento para la planificación en las zonas marinas y
costeras.
Este parámetro muestra el número de personas capacitadas en cursos de capacitación no formal en los temas
de MIZC, Áreas Marinas Protegidas (AMP), Cambio climático (CC) y tecnologías de la información (TI).
Su unidad de medida es número de personas.
Fuente de los datos e información
INVEMAR, Coordinación de Investigación e Información para la Gestión Marina y Costera GEZ. Ministerio
de Ambiente y Desarrollo Sostenible MADS. Centro Regional de Entrenamiento para Latinoamérica OTGA.
Periodo reportado
Los resultados que aquí se presentan se derivan de la serie de cursos impartidos entre 1999 y 2018.
Reporte o cálculo del indicador

Figura 52 Número de personas capacitadas: Fortalecimiento de capacidades en Manejo Integrado de la Zona


Costera.
Interpretación de los resultados
Teniendo en cuenta la experiencia que del INVEMAR desde 1999 en la realización de cursos, el Instituto se
constituye a partir del 2015 como Centro Regional de Entrenamiento para Latinoamérica, el cual hace parte
de la estrategia Ocean Teacher – Academia Global del Programa Internacional de Intercambio de Datos e
Información IODE (por su sigla en inglés). El INVEMAR durante el año 2018 organizó cursos relacionados
con el Manejo Integrado de Zonas y Planificación Espacial Marina y en Áreas Marinas Protegidas (AMP).
Este último, como materia electiva en el programa de doctorado en Ciencias del Mar y maestría GASIMAC.

Dentro de la temática de Tecnologías de la Información, se impartieron cursos de Administración de Datos


Biogeográficos Marinos (contribuyendo al uso de OBIS) en Santa Marta (Colombia).
Como una temática que ha sido trasversal a muchos de los cursos, como lo es el cambio climático, se impartió
el Curso de formación en Carbono Azul y adaptación basada en ecosistemas. Estos cursos contaron con la
participación de estudiantes de varios países y recibieron charlas de expertos, algunos de estos
internacionales.

Para el 2018 se ofertaron en total 5 cursos, dejando 101 personas capacitadas. En total desde 1999 se han
capacitado 1.276 personas, entre estudiantes, comunidad local, representantes de Corporaciones Autónomas
Regionales, Parques Nacionales Naturales de Colombia, MADS e investigadores de ciencias del mar
procedentes de 21 países de Latinoamérica y el Caribe.
Limitaciones del indicador
Ninguna
Recomendaciones y alternativas de manejo
No aplican

SUBSISTEMA DE ÁREAS COSTERAS Y MARINAS PROTEGIDAS


Colombia ocupa el segundo lugar en biodiversidad y está entre las 12 naciones más megadiversas del
planeta. Posee gran cantidad de hábitats y ecosistemas marino costeros tales como pastos marinos,
lagunas costeras y humedales, arrecifes de corales, algas marinas, manglares, playas rocosas y
arenosas, zonas de afloramiento costero y varios tipos de fondos marinos. Desde hace más de 20 años
se ha considerado estratégico posicionar el tema de las Áreas Marinas Protegidas (AMP) y avanzar
en el diseño e implementación de un subsistema ecológicamente representativo, sostenible y bien
manejado, como el principal instrumento de conservación y protección de la biodiversidad y sus
servicios ambientales. Es así como, en el 2009 se dio inicio a la formulación y puesta en marcha del
proyecto “Diseño e Implementación del Subsistema de Áreas Marina Protegidas (SAMP)” con
acciones encaminadas a cumplir las metas propuestas en la Convención de la Diversidad Biológica
(CDB).

El SAMP como parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Colombia (SINAP), es el conjunto
de áreas protegidas marinas y/o costeras con actores, mecanismos de coordinación e instrumentos de
gestión, que articulados con otras estrategias de conservación in situ, contribuyen a lograr los
objetivos comunes de conservación en el territorio marino y costero.

Actualmente, integran el SAMP 37 AMP de orden nacional y regional, ubicadas tanto en el Caribe
como en el Pacífico colombiano, que cubren cerca del 13,73% de las zonas marinas y costeras del
país (Tabla 24), superando la meta mundial Aichi del 10% al año 2020.
Tabla 24 Listado de áreas marinas protegidas del SAMP.

ÁREA MARINA AUTORIDAD


REGIÓN N° ORDEN TIPO
PROTEGIDA RESPONSABLE
1 SFF Los Flamencos Nacional PNN Costero
PNN Sierra Nevada de Santa
2 Nacional PNN Costero
Marta
Marino
3 PNN Tayrona Nacional PNN
Costero
SFF Ciénaga Grande de Santa
4 Nacional PNN Costero
Marta
Marino
5 VP Isla de Salamanca Nacional PNN
Costero
PNN Corales del Rosario y San
6 Nacional PNN Submarino
Bernardo
Marino
7 SFF Corchal Mono Hernández Nacional PNN
Costero
8 PNN Corales de Profundidad Nacional PNN Submarino
Marino
CARIBE CONTINENTAL

9 SF Acandí, Playón y Playona Nacional PNN


Costero
Marino
10 PNN Bahía Portete – Kaurrele Nacional PNN
Costero
DMI Bahía Cispata, La Balsa,
11 Tinajones y sectores vecinos al Regional CVS Costero
delta río Sinú
12 PNR Boca de Guacamayas Regional Carsucre Costero
13 DRMI Ciénaga de la Caimanera Regional Carsucre Costero
14 DRMI Musichi Regional Corpoguajira Costero
DRMI Ensenada Río Negro, los
15 bajos aledaños, la Ciénaga de la Regional Corpourabá Costero
Marimonda y Salado
PNR Humedales del Río León y
16 Regional Corpourabá Costero
Suriquí
DRMI La Playona - Loma de la
17 Regional Codechocó Costero
Caleta
Área Marina Protegida (AMP)
Marino
18 Archipiélago del Rosario y San Nacional MADS
Costero
Bernardo
19 DRMI Lago Azul-los Manatíes Regional Codechocó Costero
20 DRMI Delta del Río Ranchería Regional Corpoguajira Costero
Marino
21 DRMI Pastos Marinos Sawäirü Regional Corpoguajira
Costero
PNN Old Providence McBean Marino
22 Nacional PNN
CARIBE INSULAR

Lagoon Costero
Marino
23 PNR Manglar Old Point Regional Coralina
Costero
Marino
24 PNR Johnny Cay Regional Coralina
Costero
DMI área Marina Protegida de
25 la Reserva de Biósfera Nacional MADS Marino
Seaflower
ÁREA MARINA AUTORIDAD
REGIÓN N° ORDEN TIPO
PROTEGIDA RESPONSABLE
DRMI Cabo Manglares Bajo Marino
26 Nacional Corponariño
Mira y Frontera Costero
PACÍFICO CONTINENTAL 27 PNR El Comedero Nacional CRC
Marino
Costero
28 PNN Sanquianga Nacional PNN Costero
Marino
29 PNN Utría Nacional PNN
Costero
30 PNR La Sierpe Regional CVC Costero
31 DMI La Plata Regional CVC Costero
DRMI Golfo de Tribugá - Cabo Marino
32 Regional Codechocó
Corrientes Costero
DRMI Encanto de los Marino
33 Regional Codechocó
manglares del Bajo Baudó Costero
Marino
34 PNN Uramba Bahía Málaga Nacional PNN
Costero
DMI Integrado Yuruparí -
PACÍFICO
INSULAR

35 Nacional PNN Marino


Malpelo
36 SFF Malpelo Nacional PNN Marino
37 PNN Gorgona Nacional PNN Marino
DMI: Distrito de Manejo Integrado; DRMI: Distrito Regional de Manejo Integrado; PNN: Parque
Nacional Natural; PNR: Parque Nacional Regional; SF: Santuario de Fauna; SFF: Santuario de
Fauna y Flora; VP: Vía Parque.

Con la implementación del SAMP, se ha logrado posicionar los temas marinos y costeros en las
prioridades de las políticas de Estado y se ha dinamizado varios procesos que tienden a conceptualizar
y fortalecer el tema marino. Desde el punto de vista político, el SAMP contribuye claramente a
responder a las prioridades plasmadas en la Política Nacional Ambiental para el Desarrollo Sostenible
de los Espacios Oceánicos y las zonas costeras e insulares de Colombia (PNAOCI), a los Planes
Nacionales de Desarrollo de los últimos 12 años y a las metas establecidas en los Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS). Los resultados de sus cuatro componentes (1. Legal, institucional y
operacional; 2. Sostenibilidad financiera, 3. Generación de capacidades a nivel institucional e
individual y 4. Componente generación de conciencia pública nacional e internacional) se han
constituido en insumo para que las diferentes entidades encargadas de la gestión avancen en las
disposiciones jurídicas y reglamentarias para el fortalecimiento de las AMP y la planificación de los
territorios costeros y marinos.

En términos generales, el establecimiento del SAMP, ha permitido fortalecer las acciones de


conservación de la biodiversidad marina y costera del país, que se evidencia en los logros alcanzados,
así: 1) Se superó el número de AMP y hectáreas de ecosistemas marinos bajo protección y se
incorporaron nuevos ecosistemas (corales de profundidad), ayudando a Colombia a llegar al 13,73%
del 10 % esperado al 2020 en las metas Aichi. 2) Se superaron los indicadores de sostenibilidad
financiera con un aumento del 17,8% en la destinación de recursos económicos de fuentes
gubernamentales. 3) De una propuesta piloto y metodología para proyectos tipo REDD+ en
manglares, se dio el paso a un proyecto de implementación que redundará en beneficio de la salud
del DRMI-Cispata y del bienestar de las comunidades locales que dependen de este. 4) Se fortalece
la capacidad de gestión individual mediante la capacitación a más de 200 miembros del Sistema
Nacional Ambiental y sectores económicos y firma de 66 acuerdos de uso y manejo. 5) Creación del
Sistema de Soporte de Decisiones del SAMP enlazado al Registro Único de Áreas Protegidas -
RUNAP y el Sistema de Información Ambiental Marino - SIAM de Colombia. 6) Generación de
capacidades para el manejo de AMP y de conciencia pública para la conservación de nuestros recursos
marinos y costeros.

Por los logros anteriores, el SAMP fue reconocido en el año 2016 por parte del Consejo Nacional de
Áreas Protegidas (CONAP) como la estrategia para la armonización y gestión de las AMP y se
consideró estratégico la articulación entre los Sistemas Regionales de áreas protegidas (SIRAP) del
Caribe y el Pacífico, como las instancias que coordinan y promueven la ejecución de acciones de
conservación. Para ello, se estableció entre PNN, los SIRAP Caribe y Pacífico e INVEMAR el
convenio de cooperación No. 007 de 2017 que tiene por objeto “Aunar esfuerzos para la consolidación
del subsistema temático SAMP de Colombia, mediante la articulación y coordinación de los SIRAP
Caribe y Pacífico”. Para esto existe el Plan de Acción del SAMP 2016-2023 (Cardique et al,. 2016),
que proporciona pautas para incorporar componentes de AMP de manera consistente y
complementaria en los instrumentos de planificación nacional y sub-nacionales. El Plan de acción
responde a la necesidad de construir un lenguaje común y una hoja de ruta que guíe la implementación
del SAMP a mediano y largo plazo, en su formulación se definieron en consenso entre los SIRAP
Caribe y Pacífico 7 metas y 23 acciones, bajo los objetivos de:

(i) Garantizar la representatividad ecológica y la conectividad entre las áreas marinas protegidas;
(ii) Mejorar la capacidad de gestión institucional y promover el fortalecimiento organizativo;
(iii) Promover el desarrollo socioeconómico a través del fortalecimiento de los procesos de
producción sostenible de acuerdo con los objetivos de conservación;
(iv) Fortalecimiento de la capacidad científica para el manejo de áreas marinas protegidas;
(v) Promover la educación y fortalecer la gobernabilidad.

22 Indicador de proporción de Áreas Protegidas con Plan de manejo vs total de áreas protegidas
Definición e importancia del indicador
El plan de manejo es el instrumento que orienta las acciones hacia el logro de los objetivos de conservación
de cada área, con visión a corto, mediano y largo plazo, convirtiéndose en una herramienta esencial para
utilizar efectivamente los recursos financieros, físicos y humanos disponibles.
El indicador de porcentaje de áreas marinas protegidas con plan de manejo vs el total de las áreas marinas
protegidas, da una idea del grado de planeación de las acciones hacia el logro de los objetivos de conservación
de cada área, y en su conjunto de los objetivos del SAMP.
Fuente de los datos e información
Consulta a las entidades responsables de la generación del plan de manejo de cada una de las áreas marinas
protegidas que conforman el SAMP: Sistema de Parques Nacionales Naturales (áreas nacionales) y
Corporaciones Autónomas Regionales (áreas regionales).
Periodo reportado
Los resultados que aquí se presentan son de los avances a diciembre de 2010 a diciembre de 2018 .
Reporte o cálculo del indicador
Figura 53 Número de áreas marinas protegidas con/sin plan de manejo.

Interpretación de los resultados


Se aumentó entre el 2016 y el 2018 el número total de AMP (se pasó de 35 a 37) al incorporarse en el RUNAP
las áreas: DRMI El Encanto de los Manglares del Bajo Baudó y DRMI Pastos Marinos Sawäirü. De este
total, el 70% cuentan con plan de manejo frente a un 30% que no lo tiene.
Limitaciones del indicador
El plan de manejo es un instrumento flexible y dinámico que debe ser actualizado de acuerdo a las
necesidades de cada área y al proceso de seguimiento del mismo. El presente indicador tiene en cuenta la
existencia de los planes de manejo incluyendo que este se encuentre vigente o en proceso de actualización.
No se referencian los planes que están en proceso de elaboración o aprobación. Áreas de conservación,
aquellas especies y/o comunidades no adecuadamente representadas constituyen vacíos en los esfuerzos de
conservación (Pliscoff y Fuentes, 2008).
Recomendaciones y alternativas de manejo
No aplican

GESTIÓN DE ECOSISTEMAS MARINOS Y COSTEROS

 Zonificación de manglares

Como instrumento de gestión que orienta el uso sostenible en las áreas de manglar, las autoridades
ambientales regionales (Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible, las
autoridades ambientales de los Grandes Centros Urbanos creadas mediante la Ley 768 de 2002 y los
Establecimientos Públicos Ambientales de que trata la Ley 1617 de 2013) con ecosistemas de manglar
en su jurisdicción, deben realizar los estudios tendientes a generar la zonificación de estos ecosistemas
de acuerdo a las resoluciones No. 0924 de 1997, 233 de 1999, 0694 de 2000 y 0721 de 2002 del antes
MAVDT.
Recientemente por parte del MADS se actualizaron estas medidas que buscan garantizar la
sostenibilidad y la gestión integral de los ecosistemas de manglar (Resolución 1263 de 2018) y
adicionalmente establecen los términos de referencia para la formulación de estos estudios (Anexo 1
Resolución 1263/2018). Según esta Resolución deberán ser actualizados en un periodo máximo de
veinticuatro (24) meses contados a partir de la publicación del acto administrativo, los estudios de
caracterización, diagnóstico y zonificación que hayan sido aprobados con anterioridad al año 2005,
los que corresponde a los referidos en la Resolución número 0721 del 2002.
Es por esto que para este año no se cuentan estudios actualizados en el marco de esta nueva normativa,
dado su reciente publicación.

23 Indicador de proporción de área de manglar destinada a conservación, recuperación y uso


sostenible
Definición e importancia del indicador
Debido a la complejidad del ecosistema de manglar, donde se integran componentes biológicos, ecológicos,
físico-químicos, sociales y económicos, el manejo debe estar orientado a la conservación de su estructura y
función; por lo cual, se hace necesario dividir las áreas en zonas más o menos homogéneas o que compartan
condiciones similares y sobre las cuales se dicten disposiciones de manejo teniendo en cuenta sus
particularidades. De acuerdo a la resolución 1263 de 2018:

Zona de preservación: corresponde a aquellas áreas de manglar que, por su composición, estructura y
función, mantienen unos bajos estados de alteración, alta productividad biótica, ubicación estratégica y unos
servicios ecosistémicos relevantes e insustituibles, y deberán ser manejadas para evitar su alteración,
degradación y/o pérdida por acciones humanas directas o indirectas, de tal manera que se mantengan íntegras
ecológicamente y permitan la expresión de los procesos naturales en las condiciones más primitivas posibles.
Para las zonas de preservación se deberán preparar lineamientos de manejo con base en lo referido en el
artículo 2.2.2.1.6.5 del Decreto número 1076 de 2015.

Zonas de uso sostenible: corresponde a aquellas áreas de manglar que por su estado de conservación,
apropiada oferta de recursos forestales, fáunicos (terrestres y acuáticos), y demanda por parte de
comunidades que tradicionalmente han dependido de estos, deberán ser manejados al amparo del uso
sostenible, conciliando el mantenimiento de la función ecológica, la capacidad productiva y los servicios
ecosistémicos que brinda el manglar con la posibilidad de dar solución a las necesidades de las comunidades
directamente relacionados con este sistema socioecológico. Los lineamientos de manejo integral para las
zonas de uso sostenible del manglar deberán abordarse con base en los términos de referencia incluidos en
el Anexo 2 de la Resolución 1263/2018.

Zonas de restauración: corresponde a aquellas áreas de manglar que por: su composición, estructura y
función mantienen unos altos niveles de alteración, presencia de tensionantes e interrupción de servicios y/o
funciones ecosistémicas, y que deberán ser manejadas a través de intervenciones de restauración,
rehabilitación o recuperación ecológica. Las zonas de restauración son transitorias, una vez alcancen el
estado de conservación deseado (definido como el ecosistema de referencia) se asignarán a la categoría que
corresponda (con base por ejemplo en los servicios ecosistémicos que se pretenden recuperar). Para las zonas
de restauración se deberán preparar lineamientos de manejo con base en los términos de referencia incluidos
en el Anexo 4, Resolución 1263/2018

En este indicador se presenta porcentualmente la distribución de las tres categorías de manejo en los
departamentos que poseen manglares en jurisdicción de Corporaciones Autónomas Regionales y de
Desarrollo Sostenible, las autoridades ambientales de los Grandes Centros Urbanos creadas mediante la Ley
768 de 2002 y los Establecimientos Públicos Ambientales de que trata la Ley 1617 de 2013, (Figura 54), y
se discriminan aquellos estudios que han sido aprobados oficialmente por el Minambiente antes del 2005
(Figura 55) y deben ser actualizados bajo la nueva normatividad y los que han sido aprobados después del
2005.
Fuente de los datos e información
Resoluciones emitidas por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) y estudios de
zonificación realizados antes del 2018 (Tabla 25).

Tabla 25 Actos de aprobación de la zonificación de los manglares en Colombia y algunos estudios


relacionados con los procesos de zonificación. NA: Sin información.

Departamento Resoluciones Resoluciones Estudios relacionados


anteriores al 2005 posteriores a
2005
San Andrés, Providencia López-Rodríguez et al.
Ninguno
y Santa Catalina (2009a)
La Guajira Res. 1082 de 2000 Gil-Torres et al. (2009)
Magdalena Ninguno NA
Atlántico Res. 0442 de 2008 INVEMAR - CRA (2005)
y Res. 1478 de
2016
Bolívar Res. 0694 de 2000 NA
Sucre Res. 0721 de 2002 NA
Córdoba Res. 0721 de 2002 Sánchez-Páez et al. (2004)
Antioquia Res. 2169 de 2009 NA
Res. 0005 de 2017
CODECHOCO-IIAP, 2009;
Chocó Ninguno
Tavera-Escobar et al., 2012
Valle del Cauca Res. 721 de 2002 Res. 0706 de 2017 NA
López-Rodríguez et al.
Cauca Res. 1082 de 2000 (2009b); Sierra Correa et al.
(2009)
Nariño Res. 0619 de 2010 Tavera-Escobar, 2010
Periodo reportado
No aplica
Reporte o cálculo del indicador

Figura 54 Distribución de la proporción del número de sectores de manglar en las categorías de zonificación
aprobadas MinAmbiente, en resoluciones anteriores al 2005.
Figura 55 Distribución de la proporción del número de sectores de manglar en las categorías de zonificación
aprobadas MinAmbiente, en resoluciones posteriores al 2005.

Interpretación de los resultados


Según los estudios aprobados por MinAmbiente después del 2005, las unidades de manglar administradas
por autoridades costeras (Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible, las autoridades
ambientales de los Grandes Centros Urbanos creadas mediante la Ley 768 de 2002 y los Establecimientos
Públicos Ambientales de que trata la Ley 1617 de 2013), solo 4 departamentos tendrían sus estudios de
zonificación aprobados: Atlántico, Antioquia y Nariño y el Valle de Cauca un sector denominado Isla de
Leoncico entre los esteros Piñal y Aguacate en jurisdicción del Establecimiento Publico Ambiental de
Buenaventura.

Para los demás departamentos estos estudios deben ser actualizados y son los siguientes: La Guajira, Bolívar,
Sucre, Córdoba, Cauca, San Andrés, Providencia y Santa Catalina, La Guajira, Chocó y los manglares en
jurisdicción la Corporación autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC).
Limitaciones del indicador
Teniendo en cuenta la última normativa nacional respecto al ordenamiento de los manglares en el país este
año aún no se cuenta con estadísticas que alimenten el indicador.
Recomendaciones y alternativas de manejo
No aplica.
CAPÍTULO V.
Estado del conocimiento y vacíos de información

ESTADO DEL CONOCIMIENTO Y VACÍOS DE INFORMACIÓN


SOBRE LOS ECOSISTEMAS MARINOS Y COSTEROS.

 Restauración de ecosistemas marinos y costeros

Si bien es cierto que la conservación y la gestión ambiental son medidas principales para afrontar la
degradación de los ecosistemas marinos y sus servicios ecosistémicos, en muchos casos, las prácticas
actuales han resultado insuficientes para revertir su acelerada degradación (Abelson et al., 2016). En
respuesta a ello, el reconocimiento de la ciencia de la “ecología de la restauración” como una
alternativa para recuperar, rehabilitar o restaurar zonas que han sido degradadas o perdidas (SER,
2009), resulta indispensable. Pese a que desde 1960 los esfuerzos se han centrado en la restauración
de ecosistemas (Daily, 1995), actualmente el interés en la restauración se ha fortalecido en respuesta
a los efectos del cambio climático (Nilsson y Aradóttir, 2013). Debido a su origen, gran parte de las
experiencias que se tienen en restauración, corresponden a ecosistemas terrestres, mientras que la
restauración ecológica de ecosistemas marinos alrededor del mundo, aún está en una etapa
exploratoria e incipiente, retomando muchos elementos de las experiencias en tierra (France, 2016).

En Colombia, con el fin de enfocar de manera apropiada las estrategias de restauración a nivel
nacional, el Ministerio de Medio Ambiente en 2015 formuló el Plan Nacional de Restauración-PNR
(MADS, 2014), con el cual se ha venido avanzando en la formulación de insumos, lineamientos
técnicos y estrategias de gestión para su implementación en diferentes ecosistemas, principalmente
continentales y terrestres. De manera paralela, para el caso de los ecosistemas marinos y costeros, se
ha construido un “Portafolio de áreas de arrecifes de coral, pastos marinos, playas de áreas y
manglares con potencial de restauración ecológica” (Gómez Cubillos et al., 2015), unos lineamientos
de restauración para ecosistemas coralinos someros (MADS, 2014), de manglar (Villamil, 2014) y
lagunas costeras (INVEMAR-MADS, 2016).

De acuerdo a información recopilada por INVEMAR en 2018, a través de la aplicación de una


encuesta en línea a diferentes actores nacionales interesados en la restauración de este tipo de
ecosistemas, se tiene que los ecosistemas con mayor número de trabajos bien sea estudios,
diagnósticos o acciones de implementación o experimentación, relacionados con restauración son los
manglares (61%), seguidos de las lagunas costeras (20%) y arrecifes de coral (14%). Los ecosistemas
de playas, fondos blandos y pastos marinos tuvieron un 2% de representatividad de acuerdo a la
información colectada, destacando la necesidad apremiante de iniciar procesos de investigación no
solo en aspectos prácticos y técnicos ligados a la restauración sino en aspectos básicos de su biología
y ecología. Un reporte del listado de proyectos y experiencias documentadas con la encuesta realizada
se muestra en la Tabla 26
Tabla 26 Experiencias en restauración de ecosistemas marinos y costeros registradas por diferentes actores a
nivel nacional, a través de la encuesta en línea realizada por INVEMAR en 2018.

ECOSISTEMAS
MARINOS Y INSTITUCIONES
NO. TÍTULO DEL PROYECTO COSTEROS TIPO DE PROYECTO RESPONSABLES
DONDE SE Y ALIADOS
DESARROLLA EL
PROYECTO
1 Piloto de Restauración de Ecosistemas de Manglares, Lineamiento (Generación INVEMAR –
Manglar en La Guajira, Caso de estudio: Lagunas Costeras de recomendaciones Petrobras S.A
Distrito de Manejo Integrado Musichi y generales previas a la
Santuario de Fauna y Flora los Flamencos implementación de un
proceso de restauración/
Diagnóstico)
2 Lineamientos para la restauración del Manglares Lineamiento (Generación INVEMAR –
ecosistema de manglar del Río Toribio, de recomendaciones Puerto Nuevo S.A
departamento del Magdalena generales previas a la
implementación de un
proceso de restauración/
Diagnóstico);
3 Rehabilitación de la Ciénaga Grande de Manglares, Lineamiento; INVEMAR –
Santa Marta - PROCIENAGA Lagunas Costeras Implementación a mediana CORPAMAG –
y a gran escala GTZ
4 Implementación de acciones que Manglares, Aguas Experimental/Investigación INVEMAR –
contribuyan a la rehabilitación ecológica continentales, (Prueba y diseño de alguna CORPONARIÑO
de áreas afectadas por hidrocarburos en vegetación de técnica o método de – MADS -
zona costera y piedemonte del ribera en zona restauración); UNIVALLE
departamento de Nariño continental Implementación a mediana
y a gran escala
5 MAPCO - Manglares, pastos marinos y Manglares Implementación mediana y INVEMAR-
comunidades locales: desarrollo e a gran escala FUNDACIÓN
intercambio de experiencias de la gestión NATURA - UE
integral de la biodiversidad y sus
servicios en la región Caribe.
6 Diseño de un programa de Manglares Lineamiento (Generación INVEMAR –
revegetalización de manglar en la de recomendaciones COREMAR
Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM) generales previas a la
implementación de un
proceso de restauración/
Diagnóstico)
7 Programa Diáspora Arrecifes Artificiales Fondos blandos Experimental/Investigación ECOPETROL
en el golfo de Morrosquillo (Prueba y diseño de alguna S.A.-MoAm
técnica o método de
restauración)
8 Recuperación del ecosistema manglar y Manglares Piloto (implementación a CVC
guandal pequeña escala)
9 Caracterización ecológica y de la Pastos Marinos, Lineamiento (Generación CORPAMAG
diversidad en los ecosistemas de arrecifes Arrecifes de Coral de recomendaciones
de coral y pastos marinos en la generales previas a la
jurisdicción marina de CORPAMAG implementación de un
proceso de restauración/
Diagnóstico)
10 Realizar la producción, restauración y Manglares Implementación mediana y CORPOURABA
reforestación de diez has de manglar con a gran escala
la siembra de 25 mil plántulas de mangle
en la zona de bajamar de la vereda Puerto
Cesar, Municipio de Turbo.
11 Realizar la producción, restauración y Manglares Piloto (implementación a CORPOURABA
Reforestación de 7 has de manglar en la pequeña escala)
baja mar vereda El Uno, municipio de
Turbo
12 Realizar la restauración y reforestación Manglares Piloto (implementación a CORPOURABA
de diez has de manglar con la siembra de pequeña escala)
25 mil plántulas de mangle como
estrategia para la conservación de fauna
silvestre propia del ecosistema y la
conservación del hábitat para el cangrejo
azul, en l zona de bajamar de la vereda
siete de agosto, Bahía el uno, Municipio
de Turbo.
13 Recuperación y conservación de los Manglares Piloto (implementación a CRC
ecosistemas y áreas de interés, terrestres, pequeña escala)
marinos y costeros y la biodiversidad.
14 Realizar con la siembra, restauración y Manglares Piloto (implementación a CORPOURABA
reforestación de veinte has de manglar pequeña escala)
con la plantación de 50 mil semillas de
mangle en el área jurisdicción de la
Vereda el Roto, desembocadura del delta
del Río Atrato.
15 Realizar la plantación de 50 mil semillas Manglares Piloto (implementación a CORPOURABA
de mangle en la zona de Punta Yarumal y pequeña escala)
la desembocadura del río Turbo,
propiciando la restauración y
reforestación de Mangle rojo.
16 Realizar la plantación de 50 mil semillas Manglares Piloto (implementación a CORPOURABA
de mangle en la zona de bajamar del Río pequeña escala)
Atrato, propiciando la reforestación de 20
Has de manglar.
17 Realizar con siembra directa, la Manglares Piloto (implementación a CORPOURABA
restauración y reforestación de treinta has pequeña escala)
de manglar con la plantación de 75 mil
semillas de mangle en asear de los bajos
de la ensenada de Río Negro.
18 Realizar con siembra directa, la Manglares Piloto (implementación a CORPOURABA
restauración y reforestación de siete has pequeña escala)
de manglar con la plantación de 17500
semillas de mangle entre los
corregimientos de Uveros y Damaquiel
del Municipio de San Juan de Urabá.
19 Realizar con siembra directa, la Manglares Piloto (implementación a CORPOURABA
restauración y reforestación de treinta has pequeña escala)
de manglar con la plantación de 75000
plántulas de mangle en la zona de
bajamar delta del río Atrato, municipio de
Turbo, propiciando la recuperación
ecológica del sector.
20 Conservación y recuperación de las zonas Manglares Experimental/Investigación CORPOGUAJIRA
de manglar alteradas del área de Musichi, (Prueba y diseño de alguna
Mayapo (Manaure), Delta del Riíto técnica o método de
(Riohacha), Boca Enea y Ciénaga de restauración)
Mamavita (Dibulla), en los municipios de
Manaure, Riohacha y Dibulla, Media y
Alta Guajira
21 Viabilidad de un proyecto de restauración Arrecifes de Coral Lineamiento (Generación INVEMAR –
coralina en el Banco de las Ánimas, de recomendaciones Puerto Nuevo SA.
departamento del Magdalena generales previas a la
implementación de un
proceso de restauración/
Diagnóstico)
22 Lineamientos generales para la Lagunas Costeras Lineamiento (Generación INVEMAR –
restauración de las lagunas costeras de de recomendaciones Ministerio de
Colombia generales previas a la Medio Ambiente
implementación de un
proceso de restauración/
Diagnóstico)
23 Rehabilitación Ciénaga de Astilleros Manglares, Lineamiento (Generación CRA
Lagunas Costeras, de recomendaciones
Playas generales previas a la
implementación de un
proceso de restauración/
Diagnóstico)
24 Implementación Plan de Manejo del Manglares Implementación mediana y CVS
DRMI de la Bahía de Cispatá a gran escala
25 Programa piloto de restauración a gran Arrecifes de Coral Implementación mediana y Corales de Paz
escala de arrecifes coralinos en la a gran escala
Reserva de Biosfera Seaflower
26 Restauración de corales Acroporidos en Arrecifes de Coral Implementación mediana y Parques
el PNN Old Providence McBean Lagoon a gran escala Nacionales
Naturales de
Colombia
27 Iniciativa Bajo Tranquilo Arrecifes de Coral Implementación mediana y Help 2 Oceans
a gran escala Foundation
28 Restauración de áreas de manglar en Manglares, Experimental/Investigación CARSUCRE
jurisdicción de CARSUCRE Lagunas Costeras (Prueba y diseño de alguna
técnica o método de
restauración)
29 Subprograma de Restauración del Parque Manglares, Experimental/Investigación Parques
Nacional Natural Los Corales del Rosario Arrecifes de Coral (Prueba y diseño de alguna Nacionales
y de San Bernardo técnica o método de Naturales de
restauración) Colombia
30 Elaboración de un plan de restauración Manglares Lineamiento (Generación CVC
para Puerto Solo de recomendaciones
generales previas a la
implementación de un
proceso de restauración/
Diagnóstico)
31 Ciénaga Grande de Santa Marta - obras Manglares, Implementación mediana y CORPAMAG
para la recuperación y mantenimiento de Lagunas Costeras a gran escala
caños principales y secundarios del
complejo deltaico CGSM
32 Recuperación hidráulica del Caño Clarín Manglares, Implementación mediana y CORPAMAG
Viejo, como aporte a la restauración del Lagunas Costeras a gran escala
ecosistema de bosque de manglar del
Parque Isla Salamanca
33 Proyecto experimental piloto de Manglares, Experimental/Investigación CORPAMAG -
restauración activa en el sector Lagunas Costeras (Prueba y diseño de alguna INVEMAR
noroccidental de la CGSM técnica o método de
restauración)
34 Piloto de restauración en un sector de Manglares Experimental/Investigación CORALINA-
manglar en la isla de San Andrés - (Prueba y diseño de alguna INVEMAR
Convenio de cooperación No. 002-18 técnica o método de
CORALINA - INVEMAR restauración)

De estos proyectos, 10 se clasificaron como acciones de implementación a mediana escala, 9 a


pequeña escala, 8 son lineamientos para la restauración y 7 son de tipo experimental/ investigativo.
Se destaca que si bien, estos proyectos constituyen un avance en el desarrollo de esta ciencia en
Colombia, para dar respuesta a los compromisos nacionales e internacionales en materia de
restauración (metas Aichi 14 y 15 del Convenio de Diversidad Biológica, el reto Bonn, la iniciativa
20x20, ODS 13 y 14), es necesario maximizar los esfuerzos de implementación sobre bases técnicas
sólidas. Para ello se requiere avanzar en la priorización de especies con potencial para la restauración
de los ecosistemas estratégicos, la generación de protocolos para su establecimiento, la puesta en
marcha de diferentes técnicas de restauración específicas para cada uno de los ecosistemas con el fin
de adaptarlas al contexto local; la formulación y estandarización de protocolos para el monitoreo de
los programas de restauración a través de indicadores de éxito y un sistema de reporte adecuado a
nivel nacional. Finalmente, es necesario desarrollar capacidades locales para llenar los vacíos de
información existentes y avanzar hacia la implementación de proyectos masivos y a gran escala, para
lo cual además de capacidad técnica se requerirá un financiamiento adecuado.

Con el fin de avanzar en estas necesidades identificadas, durante el 2018, además de iniciar el
diagnóstico de proyectos de restauración de la zona marino costera (Tabla 26), el INVEMAR avanzo
en la identificación preliminar de especies con potencial para la restauración de playas de arena
(Dussan, 2019), se implementó una técnica de restauración para promover crecimiento de manglar en
ambientes con fuerte hidrodinámica en la Isla de San Andrés (Licero-Villanueva et al., 2018) y se
vinculó la temática marina costera a la Red Colombiana de Restauración Ecológica (REDCRE), a
través de la conformación de un grupo de personas interesadas en el tema, con lo cual se esperan
generar sinergias y trabajo cooperativo para promover la restauración ecológica en los ecosistemas
marinos y costeros en Colombia.

 Microalgas potencialmente nocivas

A nivel mundial son cada vez más frecuentes las floraciones causadas por diversos grupos de
microalgas que pueden llegar a ser nocivas (FAN) al acumularse en la superficie del agua, limitando
el intercambio de oxígeno y ocasionando la mortandad de organismos por anoxia; varias especies
poseen estructuras que pueden obstruir o causar lesiones en las branquias de los peces; y
aproximadamente 170 especies producen toxinas (lista taxonómica de la IOC de UNESCO), que
inclusive pueden afectar la salud de los seres humanos (Sar et al., 2002; Hallegraeff et al., 2004;
Reguera et al., 2016). Así mismo, las FAN ocasionan graves pérdidas económicas en la pesca, la
acuicultura y al sector turístico y causan impactos negativos tanto ambientales como en la salud
pública (Hallegraeff et al., 2004).

En Colombia, aunque ha sido baja la prioridad que se le ha dado a esta problemática, INVEMAR
desde el año 2010, implementó un sistema de monitoreo de microalgas potencialmente nocivas en el
departamento del Magdalena, que ha permitido avanzar en el conocimiento sobre los organismos
presentes y su variación en el tiempo. Adicionalmente, en el 2015 la Unidad Nacional para la Gestión
del Riesgo de Desastres, incluyó el tema de FANs en el Plan Nacional de Gestión del Riesgo de
Desastres 2015-2025, Programa de “conocimiento del riesgo de desastres por fenómeno de origen
natural”, el cual busca ampliar el conocimiento del país sobre microalgas potencialmente nocivas y
toxicas en la costa Caribe y Pacífico colombiano e implementar una red de monitoreo y alerta
temprana de floraciones algales.

En el presente informe, se presentan los resultados del monitoreo histórico realizado entre octubre de
2017 y agosto de 2018, periodo en el cual se hicieron muestreos bimestrales de microalgas
planctónicas con énfasis en géneros potencialmente nocivos (lista taxonómica de la IOC de
UNESCO), en cuatro estaciones ubicadas en Santa Marta (Tabla 27) y de dinoflagelados bentónicos
epífitos del pasto marino Thalassia testudinum, en dos estaciones de la bahía de Chengue,
departamento del Magdalena, Caribe colombiano (Tabla 27). Adicionalmente, en agosto de 2018 se
realizó un primer muestreo de microalgas en la bahía de Buenaventura, Valle del Cauca, donde se
colectaron muestras en tres estaciones, como inicio al muestreo piloto que se espera establecer en el
Pacífico colombiano.
Tabla 27 Zonas, estaciones y ubicación geográfica del monitoreo de microalgas potencialmente nocivas.

TIPO DE ZONAS DE ESTACIÓN DE ABREVIATURA COORDENADAS


MUESTREO ESTUDIO MUESTREO DEL NOMBRE GEOGRÁFICAS
Bahía de Chengue
Bahía de Chengue BCH 11°19’13.7’’ N 74°07’37.5’’ O
(PNNT)
Bahía de Santa Marta Boya 2 BSM 11°14’37.0’’ N 74°13’11.0’’ O
Planctónico Ciénaga Grande de Santa Boca de la Barra LBA 10°59’23.1’’ N 74°17’27.6’’ O
Marta (CGSM) Ciénaga La Luna CLU 10°55’06.8’’ N 74°34’44.9’’ O
200-BDB 200-BDB 3°52'56.60"N 77° 4'43.12"O
Buenaventura 113-BDB 113-BDB 3°51'18.90"N 77° 7'41.51"O
Hotel Bocana HB 3°49'54.98"N 77°11'25.11"O
Bahía de Chengue Bahía de Chengue BCH 11°19’07’’N 74°07’42’’ O
Bentónico (PNNT)
Laguna de Chengue LCH 11°19’01’’N 74°07’36’’ O

• MAGDALENA

Los resultados mostraron que al igual que en los años anteriores, las estaciones ubicadas en la Ciénaga
Grande de Santa Marta (CGSM) presentaron las densidades más altas, principalmente la estación
CLU, en la cual se registró un valor máximo, superando las 4x108 cel. L-1 en abril de 2018 (Figura
56). Adicionalmente, en esta estación se registró una elevada temperatura del agua (32.4 °C), salinidad
mayor respecto a los registros de los meses anteriores (10.4), altas concentraciones de oxígeno
disuelto (9.12 mg L-1) y leve incremento de nitratos y fosfatos, siendo evidente la alta productividad
de este sistema como lo han mencionado Hernández (1986; 1988), Vidal (1995) e INVEMAR
(2018f).

Las cianobacterias fueron el grupo dominante en la CGSM (Figura 56), teniendo en cuenta la
influencia de aguas continentales dentro de este sistema. Synechocystis nuevamente fue el género
más abundante, contribuyendo con las mayores densidades. Este género se ha relacionado años atrás
con eventos de mortandad peces al incrementar sus densidades y disminuir las concentraciones de
oxígeno en la columna de agua en horas de la noche, causando anoxia (INVEMAR, 2016a), sin
embargo, durante este último período analizado (octubre de 2017 y agosto de 2018) no se detectaron
mortandades.

5,0E+08 8,0E+07
4,0E+08
Densidades(cél. L-1 )

Densidades(cél. L-1 )

6,0E+07
3,0E+08
4,0E+07
2,0E+08
1,0E+08 2,0E+07

0,0E+00 0,0E+00
Oct Nov Feb Abr Jun Ago Oct Nov Feb Abr Jun Ago
2017 2018 2017 2018

Bacillariophyta Miozoa Cyanobacteria Chlorophyta Bacillariophyta Miozoa Cyanobacteria Chlorophyta

Figura 56 Densidades de microalgas planctónicas registradas en el muestreo bimestral entre octubre de 2017 y
agosto de 2018 en las estaciones de la Ciénaga Grande de Santa Marta (A) CLU: Ciénaga la Luna y (B) LBA:
La Boca de la Barra.
En las bahías de Chengue y Santa Marta las diatomeas fueron el grupo más abundante, seguido por
los dinoflagelados, característica común en estos sistemas marino costeros (Balech, 1977). La
máxima densidades fitoplanctónicas se registró en la BSM (boya 2) en noviembre de 2017,
alcanzando un máximo de 6.5x105 cel. L-1 (Figura 57). Valor similar se registró en BCH en el mismo
mes, siendo el género Chaetoceros el responsable de las altas densidades en ambas estaciones. Las
altas densidades de este género coinciden con lo observado en agosto y septiembre de 2017
(INVEMAR, 2018f), cuando ocurrió una floración de Chaetoceros en la BCH.

3,0E+05
8,0E+05
Densidades(cél. L-1 )

Densidades(cél. L-1 )
6,0E+05
2,0E+05
4,0E+05
2,0E+05 1,0E+05
0,0E+00
Oct Nov Feb Abr Jun Ago 0,0E+00
Oct Nov Feb Abr Jun Ago
2017 2018
2017 2018
Bacillariophyta Miozoa Cyanobacteria Otras Bacillariophyta Miozoa Cyanobacteria Otras

Figura 57 Densidades fitoplanctónicas registradas de octubre de 2017 a agosto de 2018 en las estaciones (A)
BSM: Bahía de Santa Marta (boya 2) y (B) BCH: Bahía de Chengue.

Las densidades máximas alcanzadas en BSM y BCH coincidieron con el período de lluvias de 2017,
registrándose precipitaciones por encima del promedio multianual según IDEAM (2018a). La
temperatura del agua fue superior a 29 °C, salinidad de 32,8 y concentraciones de nitratos de 66,6 µg
L-1, lo cual pudo favorecer la proliferación de las microalgas, debido al ingreso de nutrientes como
nitrógeno y fósforo en el agua, al incrementar los aportes de aguas continentales (Blanco et al., 2008)

En todas las estaciones monitoreadas se evidenció la presencia de géneros de microalgas


potencialmente nocivas, de acuerdo con la lista taxonómica de la IOC de UNESCO. Se observaron
11 géneros, dos diatomeas, cinco dinoflagelados y cuatro cianobacterias (Tabla 28). Nitzschia fue
evidente en todas las estaciones, con densidades superiores a 1.4x104 cél. L-1, principalmente en
CLU, donde se observó una floración en febrero de 2018 que alcanzó concentraciones mayores a
5,6x107 cél. L-1, sobrepasando los reportes para este género a lo largo del monitoreo desde 2010.
Esta floración coincidió con incrementos en las concentraciones de oxígeno disuelto (9,8 mg L-1),
clorofila a (151 µg L-1) y nutrientes como amonio y fosfatos, alta temperatura del agua (más de 30°C)
y baja salinidad (4,2).

La BCH presentó la mayor cantidad de géneros potencialmente nocivos (7 de 11 reportados; Tabla


28), muchos de los cuales son epífitos de pastos marinos (Amphidinium, Ostreopsis y Prorocentrum),
los cuales, a causa de disturbios, como la acción de corrientes, se desprenden de su sustrato y
permanecen en la columna de agua.
Tabla 28 Densidades máximas de los géneros constituidos por especies potencialmente nocivas (IOC-
UNESCO) observados en las estaciones de bahía Chengue (BCH), bahía de Santa Marta (BSM), la Boca de la
Barra (LBA) y Ciénaga la Luna (CLU) entre octubre de 2017 y agosto de 2018.

GÉNERO DENSIDADES
GRUPO MÁXIMAS ESTACIÓN
(CÉL. L-1) MES-AÑO
125.222 LBA feb-18
Pseudo-nitzschia 21.675 BCH nov-17
62.713 BSM nov-17
Diatomeas 689.707 LBA nov-17
Nitzschia 56.301.427 CLU feb-18
64.839 BCH feb-18
13.818 BSM nov-17
cf. Alexandrium 427 BSM ago-18
Amphidinium 229 BCH oct-17
313.668 CLU abr-18
Dinoflagelados Gymnodinium 4.799 BCH oct-18
1.063 BSM nov-17
Ostreopsis 919 BCH abr-18
Prorocentrum 1.090 BCH ago-18
213.666 LBA oct-17
Anabaenopsis
Cianobacterias 638.539 CLU jun-18
cf. Planktothrix 1.718 BCH jun-18
15.658.522 LBA abr-18
Raphidiopsis
75.118.585 CLU abr-18
Cianobacterias
19.044.149 LBA abr-18
Synechocystis*
115.534.500 CLU abr-18
*No se referencia en la lista de la COI de UNESCO como potencialmente nociva, sin embargo, alcanzó densidades elevadas.

En la bahía de Chengue, las densidades de dinoflagelados bentónicos potencialmente tóxicos,


asociados a Thalassia testudinum fueron superiores en el área de la bahía con respecto al área de la
Laguna sur, fluctuando entre 215 cel. g-1 de peso húmedo de pasto colectado (p.h), en noviembre de
2017 y 4.015 cel. g-1 p.h en junio de 2018. En la laguna los valores no superaron las 111 cel. g-1 p.h.,
en octubre de 2017. En la Figura 58 se observa que no hubo una tendencia clara de las densidades
entre los dos sitios de muestreo, sin embargo, fue evidente un incremento en las densidades en ambos
sistemas durante junio de 2018.

Ostreopsis fue el género más abundante sobre las hojas de Thalassia testudinum de la BCH,
principalmente la especie Ostreopsis cf. ovata, siendo la causante del pico registrado en junio de
2018. Prorocentrum fue el segundo género más abundante, alcanzando sus densidades máximas en
agosto de 2018. En BCH, aunque los géneros Coolia y Gambierdiscus estuvieron presentes, fueron
poco comunes, con densidades máximas de 2 cel. g-1 p.h. de sustrato húmedo. Las densidades
registradas en ambos sistemas se encuentran dentro del rango histórico registrado para estos
organismos en la zona (INVEMAR, 2018f).

En la LCH los únicos géneros observados fueron Prorcentrum y Ostreopsis. Prorcentrum fue el
género que contribuyó con las mayores densidades, principalmente entre octubre y noviembre de
2017, siendo Prorocentrum sp.2 la especie más abundante, mientras que Ostreopsis incrementó
durante junio de 2018.
10
8

LN- Densidades
6
4
2
0
Oct Nov Feb Abr Jun Ago
2017 2018

Bahía Laguna

Figura 58 Logaritmo natural (LN) de las densidades de dinoflagelados potencialmente tóxicos asociados a las
hojas de Thalassia testudinum en la bahía (línea azul) y laguna de Chengue (línea roja), entre octubre de 2017
y agosto de 2018.

• VALLE DEL CAUCA

En los tres puntos de muestreo de la bahía de Buenaventura, se observaron principalmente diatomeas


y dinoflagelados, siendo las diatomeas el grupo más representativo, con abundancias relativas
superiores a 95%. Las densidades fitoplanctónicas en esta zona oscilaron entre 2.0x106 y 2.7x106
cel. L-1, correspondiendo a las estaciones ubicadas en el centro de la bahía (113 BDB) y cerca al
puerto de Buenaventura (200 BDB; Figura 59).

Figura 59 Densidades fitoplanctónicas registradas en las estaciones monitoreadas en la bahía de Buenaventura


en el departamento del Valle del Cauca, noviembre de 2018.

En los tres puntos muestreados fue evidente la presencia de microalgas potencialmente nocivas (Tabla
29). Se identificaron cinco géneros, cuatro diatomeas (Skeletonema, Nitzschia, Pseudo-nitzschia y
Chaetoceros) y un dinoflagelado (Scrippsiella), los cuales estuvieron presentes en la estación 113
BDB (centro de la Bahía). Skeletonema contribuyó con las mayores densidades (1,5x106 y 2,3x106
cel.L-1) superando las 1x106 cel. L-1, que suelen considerarse floraciones como lo indica Sar et al.
(2002), sin que se evidenciaran cambios en la coloración del agua, ni algún efecto nocivo durante el
muestreo. Este género no contiene especies toxigénicas, no obstante, debido a su capacidad para
formar cadenas pueden obstruir las branquias de peces y otros organismos ocasionando su muerte
(Hallegraeff et al., 2004). El género Pseudo-nitzschia también fue reportado por Arteaga y Perdomo
(2016) en la bahía de Buenaventura, en siete cruceros realizados en el Pacífico entre el 2004 y 2011,
género que, según investigaciones realizadas en otros países, tiene varias especies capaces de producir
potentes neurotoxinas (Martin et al., 1990; Rhodes et al., 1998; Hallegraeff et al., 2004).

Tabla 29 Densidades máximas de los géneros constituidos por especies potencialmente nocivas (IOC de
UNESCO), observados en las estaciones de la bahía de Buenaventura, registradas en noviembre de 2018.

DENSIDADES
GRUPO GÉNERO MÁXIMAS ESTACIÓN
(CÉL. L-1)
1.493.659 113 BDB
Skeletonema* 2.285.298 200 BDB
1.544.546 Hotel Bocana
14.937 113 BDB
Pseudo-nitzschia
Diatomeas 78.803 Hotel Bocana
15.235 113 BDB
Nitzschia
31.521 Hotel Bocana
134.429 113 BDB
Chaetoceros *
45.706 200 BDB
Dinoflagelados Scrippsiella 14.937 113 BDB
*No se referencia en la lista de la COI de UNESCO como potencialmente nociva, sin embargo, las altas densidades de estas
microalgas han estado asociadas a mortandades de peces (Hallegraeff et al., 2004).

 Bioprospección Marina

La bioprospección definida como la búsqueda y comercialización de nuevos productos naturales


útiles (metabolitos proteínas y genes), a partir de recursos biológicos (microorganismos, plantas,
animales, entre otros), ha permitido suplir diferentes necesidades del ser humano a nivel farmacéutico,
agrícola, biotecnológico y ambiental (Müller et al., 2016). La biósfera marina, el hábitat más grande
de la Tierra, es de gran interés en términos de bioprospección porque constituye una fuente potencial
de recursos para el hallazgo de productos al servicio de la sociedad (Lindequist, 2016). En este
sentido, la gran diversidad biológica y química de los mares de Colombia, ha impulsado el desarrollo
de diferentes proyectos de investigación, mediante el manejo apropiado de los recursos y el uso de
diferentes herramientas científicas y biotecnológicas del país (Melgarejo, 2013; INVEMAR, 2017).
En la última década, el trabajo se ha enfocado en invertebrados (principalmente corales y esponjas);
no obstante, en los últimos años, se ha destacado el interés hacia los microorganismos (asociados a
otros seres vivos o a sedimentos marinos), los cuales se han reconocido progresivamente en el mundo
como fuentes de valiosos y únicos productos biotecnológicos (Liu et al., 2010). Las aplicaciones
estudiadas en el país, corresponden primordialmente al sector clínico, con la búsqueda de actividad
antimicrobiana, antiparasitaria, antiviral y anticancerígena, y en menor medida, al sector industrial,
principalmente en la producción de enzimas, el sector agrícola, con ensayos de actividad frente a
patógenos de plantas, y en una proporción más baja o con ausencia en las áreas de biorremediación,
alimentos y cosméticos. Lo anterior muestra que a pesar del avance en la investigación sobre el
potencial bioactivo del ecosistema marino de Colombia, existe un amplio campo de acción por
explorar y fortalecer en temas del estudio sistemático de la diversidad biológica, así como en la
obtención y comercialización del principio activo de interés. El conocimiento sobre el panorama
actual de la investigación en bioprospección marina es de importancia para continuar con el desarrollo
de proyectos que impulsen el crecimiento científico y tecnológico del país, así como el
aprovechamiento sostenible de los recursos biológicos y genéticos de la nación.

Este informe evidencia la investigación realizada en productos naturales marinos de Colombia a partir
de los artículos científicos publicados en revistas indexadas durante el período 2007 - 2018. Respecto
al informe del año 2017 (INVEMAR, 2017), se incluyen tres artículos científicos del año 2018 y uno
del 2016, el cual se reporta en este informe porque anteriormente no se tenía acceso al mismo. En
estas investigaciones se destaca el estudio de Quintero et al. (2018), en el cual se evaluó la actividad
antimicrobiana de 104 cepas aisladas de sedimentos marinos del Caribe colombiano frente a
patógenos de importancia clínica tales como Staphylococcus aureus, Klebsiella pneumoniae, Candida
albicans, Candida tropicalis y Pseudomonas aeruginosa. Las cepas que mostraron una alta actividad
(superior al 90%) se identificaron como miembros de los géneros Streptomyces, Micrococcus y
Bacillus. El estudio demostró que los microorganismos aislados son fuentes promisorias de
compuestos antimicrobianos contra cepas patógenas, contribuyendo al conocimiento del potencial
biotecnológico de la biodiversidad de Colombia, en el desarrollo de productos farmacéuticos que
puedan contrarrestar el aumento de resistencia a patógenos. En los estudios realizados con
microorganismos, también se reportó el trabajo de González et al. (2018), en el cual se realizó el
aislamiento de 207 bacterias a partir de la superficie de la macroalga marina Ulva lactuca y se
determinó que son fuentes promisorias de amilasas, lipasas, celulasas, agarasas y sideróforos. Las
cepas evaluadas se asignaron a los géneros Vibrio, Bacillus y Pseudomonas. Los resultados de este
estudio son el primer paso en el aislamiento y caracterización de enzimas y compuestos bioactivos
sintetizados por bacterias a partir de la microbiota cultivable asociada a la macroalga U. lactuca.

Se evidenciaron actividades biológicas novedosas en la investigación realizada por Castellanos et al.


(2018), en la cual extractos orgánicos y compuestos puros prevenientes de invertebrados marinos
(corales y esponjas) presentaron capacidad para inhibir la enzima acetilcolinesterasa (AchE).
Particularmente, extractos obtenidos de Eunicea y Pseudoplexaura presentaron la mayor actividad y
se realizó la caracterización química del extracto más activo proveniente de P. porosa, identificando
el compuesto inhibidor de la enzima. La AchE es clave en la hidrólisis de acetilcolina y en la
transmisión nerviosa, por lo que compuestos con la capacidad de inhibirla se consideran dianas de
interés en el tratamiento de diferentes enfermedades nerviosas degenerativas como el alzheimer. Los
resultados de este trabajo mostraron que los extractos obtenidos de los organismos marinos estudiados
son fuentes promisorias de inhibidores de la enzima AchE, proporcionando un avance en el rango
biológico de actividades reportadas y fortaleciendo la continuación del estudio de compuestos
provenientes de fuentes marinas.

Por último, se incluye el reporte de De la Ossa et al. (2016), en el cual se estudió la actividad biológica
de fracciones de la esponja marina Iotrochota birotulata en células de mamíferos, evaluando la
actividad citotóxica, genotóxica y los efectos antiproliferativos en células CHO-K1 y Jurkat e
indicando el potencial farmacológico de los extractos estudiados.

Tabla 30 Consolidado de especies cuya bioactividad ha sido evaluada y las que se han caracterizado
químicamente hasta el 2017 y las publicadas en 2018.

ESPECIES ESPECIES
NÚMERO ESPECIES ESPECIES
CARACTERIZADAS CARACTERIZADAS
GRUPO* ESTIMADO ENSAYADAS ENSAYADAS
QUÍMICAMENTE QUÍMICAMENTE
DE ESPECIES HASTA 2017* 2018
HASTA 2017 2018

Equinodermos 394* 14 0 9 0
Bryozoa 113 0 0 0 0
Poliquetos 246 0 0 0 0
Corales 153* 19 8 10 1
Antipatharios 13 0 0 0 0
Anemonas 22 0 0 0 0
Hidrozoos 65 0 0 0 0
Esponjas 314 109 6 36 0
Algas 473* 28 1 19 0
Zoantideos 43 4 0 3 0
Tunicados 140 0 0 0 0
Moluscos 1.900* 1 0 0 0

Bacterias 1.320 5 2 2 0
Total 5.196 180 17 79 1

* El número estimado de especies se actualizó de acuerdo al reporte registrado en el sistema de información sobre Biodiversidad de Colombia
2019 (https://www.sibcolombia.net/actualidad/biodiversidad-en-cifras/).

Se muestra el número de géneros bacterianos con al menos un ensayo de actividad biológica evaluado. El número estimado corresponde
a especies bacterianas en ambiente marino (Mora et al., 2011).

24. Indicador de especies bioprospectadas (ensayadas)


Definición e importancia del indicador
El indicador contabiliza la cantidad de especies de organismos marinos colombianos a los que se les ha
realizado al menos una prueba para evaluar su potencial bioactivo. Adicionalmente, se detalla el trabajo
realizado durante el año, mostrando el total de actividades biológicas que se evaluaron ya sea en un
organismo marino o un derivado del mismo, por ejemplo, algún compuesto, sea este modificado o natural.
Se discrimina dentro de este indicador, los ensayos que corresponden a especies en las que no se reportó
previamente algún estudio de actividad biológica y las especies en las que ya se ha presentado al menos una
prueba para evaluar su potencial bioactivo.
Fuente de los datos e información
Publicaciones científicas en bases de datos Scielo, Redalyc, Science Direct y Pubmed.
Periodo reportado
2007-2018.
Reporte o cálculo del indicador

Figura 60 Especies de organismos marinos por grupos ensayados para evaluar su bioactividad.
Figura 61 Distribución de actividades biológicas evaluadas en los organismos marinos y sus derivados
durante el año 2018.

Interpretación de los resultados


Durante el año 2018 se evaluó por primera vez la actividad biológica de ocho especies de corales, seis
especies de esponjas, una especie de alga y dos géneros de bacterias, logrando un total de 197 especies
evaluadas (Tabla 30). Además, se observó una continuación en la investigación de especies marinas
trabajadas constantemente como las esponjas y los corales, así como de especies cuyo estudio está en
aumento, como los microorganismos Figura 60, Figura 61). De acuerdo con la Figura 61, se observa que
los análisis de este año se enfocaron en el estudio de corales, algas y bacterias. Este último grupo corresponde
a microorganismos marinos aislados de sedimento marino y de la macroalga Ulva lactuca.
Limitaciones del indicador
No toda la información es publicada, ni se tiene acceso a todas las revistas y bases de datos.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Continuar avanzando en la búsqueda de especies con potencial bioactivo y/o biotecnológico en el país,
mediante el fortalecimiento de los grupos de investigación, personal capacitado y equipos, generando bases
de datos unificadas para Colombia en donde se permita el fácil acceso a la información sobre el avance de
la investigación en el tema.

25 Indicador de organismos marinos con estructura química determinada/ elucidada


Definición e importancia del indicador
Número de organismos a los cuales se les ha caracterizado parte de su estructura química.
Fuente de los datos e información
Publicaciones científicas en bases de datos Scielo, Redalyc, Science Direct y Pubmed.
Periodo reportado
2007 a 2018.
Reporte o cálculo del indicador
Figura 62 Especies de organismos marinos cuyos extractos han sido caracterizados químicamente.
Interpretación de los resultados
En el 2018 se destaca la caracterización química del coral Pseudoplexaura porosa, especie no estudiada
previamente. A la fecha se han caracterizado químicamente 80 especies lo que implica una caracterización
química de algún tipo en especies marinas de Colombia de 1,54 %, (Figura 62).
Limitaciones del indicador
No toda la información es publicada, ni se tiene acceso a todas las revistas y bases de datos.
Recomendaciones y alternativas de manejo
Continuar avanzando en la búsqueda de especies con potencial bioactivo y/o biotecnológico en el país
mediante el fortalecimiento de los grupos de investigación, personal capacitado y equipos, generando bases
de datos unificadas para Colombia en donde se permita el fácil acceso a la información sobre el avance de
la investigación en el tema.

ESTADO DEL CONOCIMIENTO Y VACÍOS DE INFORMACIÓN


SOBRE CAUSAS Y TENSORES DEL CAMBIO DE LOS
ECOSISTEMAS
A continuación se relacionan las causas y tensores directos de los cuales no se maneja indicador
alguno a la fecha:

CAUSAS Y TENSORES DIRECTOS

 Enfermedades Asociadas

A través de los años se ha detectado un deterioro constante en los ambientes marinos a nivel mundial,
debido principalmente a diversos factores de origen natural y antropogénico que afectan directamente
el desarrollo de estos organismos, principalmente a través de enfermedades (Anthony et al., 2008).
De acuerdo a esto, en las últimas décadas a nivel de los arrecifes coralinos, uno de los ecosistemas
más afectados por las temáticas mencionadas, se ha reportado una disminución masiva en la cobertura
viva, donde las enfermedades coralinas cobran un papel de suma importancia, causando mortandad
masiva y aumento en las coberturas algales en varias zonas tanto del Caribe como del Pacífico (Gil-
Agudelo et al., 2009).
Esta problemática ha sido objeto de estudio tanto a nivel local como a nivel global, donde se ha
identificado que la superficie del coral expuesta por dichas enfermedades, hace susceptible a los
corales a ser atacados rápidamente por diversos organismos, como las algas y las esponjas,
provocando en algunos casos deterioros irreversibles de grandes formaciones coralinas (Ruppert y
Barnes, 1996), sin embargo aún no ha sido posible identificar los vectores de las enfermedades hoy
día registradas para este ecosistema. En las praderas de pastos marinos por su parte, las infecciones
por el hongo del género Labyrinthula son comunes a nivel global, afectando sus tasas fotosintéticas
y su capacidad de asimilación de CO2 (Durako y Kuss, 1994), que, aunque en Colombia no se han
registrado mortandades por este organismo, en la región Caribe y del Atlántico occidental si ha
causado las mayores pérdidas de pastos marinos de la historia de este continente (Short et al., 1987;
Robblee et al., 1991).

Teniendo en cuenta lo anterior, son múltiples los esfuerzos que deben hacerse a través de diversas
entidades (académicas, centros de investigación, entidades sectoriales, gobierno local y regional) e
iniciativas con miras a identificar los orígenes de estas problemáticas, continuar con el seguimiento
y monitoreo periódico con el fin de ejercer la mitigación de éstos y un manejo correspondiente a todos
procesos allí inmersos. En este sentido, el INVEMAR realiza visitas anuales a los sitios de mayor
presencia de estos ecosistemas para analizar los efectos inherentes a estos, en aras de cuantificar
cualquier afectación que presenten y las diferencias entre años consecutivos.

Aunque esta es una de las labores que debe realizarse, es poca para los fines propuestos, por lo que
se hace necesario aumentar el esfuerzo en las áreas para tener información de otros tensores en la
columna de agua y sedimentos que puedan estar facilitando la sensibilidad de los organismos a las
enfermedades o inclusive causarlas. De acuerdo a lo anterior, en los próximos años serán
implementados por INVEMAR varios muestreos piloto para recolecta de información biótica y
abiótica.

Actualmente, con diferentes protocolos metodológicos se ha evaluado la presencia e identificado las


enfermedades registradas (incluyendo el blanqueamiento) así como signos de deterioro de índole
determina- do, ya sea formando parte de la recolección de la información principal o secundaria para
explicar los resultados de los indicadores correspondientes.

En consecuencia, es importante mantener dichos protocolos y cualquier otro necesario con el fin de
enriquecer cada año la base de datos e identificar los nuevos vacíos de información que puedan existir,
con miras de mejorar desde el punto de vista antropogénico las acciones a realizar para incrementar
las tendencias positivas en la salud de los ecosistemas estratégicos del país.

 Especies Exóticas Invasoras

Las especies exóticas invasoras (EEI) son aquellas que después de haber sido introducidas, de manera
intencional o accidental, fuera de su ámbito natural, han logrado establecerse y generan efectos
negativos en la biota nativa, el equilibrio ecológico, la economía, o la salud humana. La propagación
de las especies exóticas invasoras se reconoce como una de las mayores amenazas para la ecología y
economía global, ocupando el segundo puesto como causa de pérdida de biodiversidad después de la
destrucción del hábitat (McNeely et al., 2001).

La translocación de especies por acción del hombre no es nueva, sin embargo, este fenómeno creció
considerablemente en el siglo pasado, de la mano del creciente proceso de globalización. Entre las
consecuencias a nivel local y regional se cuentan la extinción de especies endémicas, la
contaminación genética, la alteración de la dinámica trófica, cambios en los ensambles de especies y
en la productividad de los ecosistemas; a nivel global las invasiones biológicas se consideran un factor
causal del creciente proceso de homogenización de la biodiversidad (MEA, 2005). Dada su
importancia, el tema fue abordado en el Convenio de Diversidad Biológica (CDB), que en el artículo
8h establece que cada país parte “Impedirá que se introduzcan, controlará o erradicará las especies
exóticas que amenacen a ecosistemas, hábitats o especies”. Como país parte del CDB Colombia ha
avanzado en diferentes aspectos para cumplir ese compromiso, bajo el marco de acción del Plan
Nacional (MADS, 2011).

En los ambientes marinos el conocimiento sobre las EEI es más bien escaso, y el manejo de las
invasiones biológicas es complejo. El movimiento de aguas de lastre en los buques se considera uno
de los principales vectores de introducción de especies en el mar, pero otros factores como el
comercio internacional de especies para acuarios y la maricultura han sido y continúan siendo vías de
entrada de invasiones biológicas de especial consideración (Gracia et al., 2011). El nivel de
conocimiento sobre invasiones biológicas en los mares colombianos es inicial, la mayoría de estudios
publicados corresponden a los reportes de presencia de las especies. Gracia et al. (2011) a partir de
la información disponible hasta 2011 reconocen la existencia de 16 especies exóticas introducidas en
ambientes marinos y costeros colombianos, entre algas, corales, gusanos, moluscos, crustáceos y
peces, y presentan estudios de caso para algunas especies en las que esfuerzos adicionales de
investigación han sido realizados. Se destaca el pez león Pterois volitans, un eficiente y voraz cazador
al acecho originario del Indopacífico, causante de una de las peores invasiones biológicas marinas
conocidas, y que ha recibido mucha atención de la comunidad científica marina americana.

Morris (2013) presentó un completo estado del arte para una etapa más bien inicial de la invasión;
posteriormente, docenas de trabajos se han publicado en diferentes aspectos de la invasión, que
incluyen estudios sobre la biología, ecología y genética del pez león en su nuevo ambiente y estudios
sobre los efectos del pez león en las comunidades bióticas de las áreas invadidas. Entre los trabajos
más recientes, Acero et al. (2019) presentan una recopilación sobre la ecología trófica del pez león,
con información para Colombia y para el Gran Caribe. Para las restantes 15 especies los trabajos, más
allá del reporte de presencia, son escasos o inexistentes. En los últimos años el equipo de trabajo de
la Línea Biología y Estrategias de Conservación del Invemar ha realizado estudios con las especies
Carijoa riisei, Penaeus monodon, Corbicula fluminea y Kappaphycus alvarezii, que se encuentran en
proceso de publicación. A la fecha solo el pez león cuenta con un plan de manejo (MinAmbiente,
2017), que fue construido por un equipo de investigadores y académicos de todo el país con la
coordinación de MinAmbiente, y que ha sido pieza clave para direccionar los esfuerzos de
investigación y manejo de senda amenaza.

La Estrategia mundial sobre especies exóticas invasoras del Programa mundial de especies invasoras
de la UICN establece la prevención como pilar principal de la estrategia (McNeely et al., 2001). En
ese sentido, prevenir la propagación de las especies es una acción fundamental que debe guiarse por
un fuerte enfoque precautorio, que requiere considerar a cada especie exótica como potencialmente
invasora hasta que evidencia científica sólida demuestre lo contrario. Una herramienta fundamental
para guiar las decisiones bajo ese enfoque en el caso de introducciones deliberadas de especies (i.e.
con fines económicos o científicos) es el análisis de riesgo. El Invemar y MinAmbiente ha
desarrollado una herramienta en Excel de fácil uso, que adapta la metodología de análisis de riesgo
desarrollada por Baptiste et al. (2010) a los ambientes y especies marinas, con el fin de proporcionar
una herramienta robusta y sencilla que permita tomar decisiones informadas frente a solicitudes de
autorización de ingreso de especies exóticas a los mares y costas colombianos. La herramienta es de
uso libre y está disponible en http://invasoresmarinos.invemar.org.co/. En ese mismo portal se
encuentra información recopilada sobre el estado de conocimiento de las 16 especies exóticas marinas
y costeras conocidas en Colombia, así como información sobre estadísticas de reportes de esas
especies.
Para avanzar en el conocimiento y gestión de las especies exóticas en ambientes marinos en Colombia
se requieren mayores esfuerzos de la comunidad científica nacional, y de las entidades responsables
del manejo de los ambientes y recursos marinos. Por ejemplo, urge avanzar en la investigación sobre
las especies exóticas asociadas a las aguas de lastre, una labor enmarcada en la Estrategia nacional
para la gestión de aguas de lastre elaborada por el Grupo de tarea nacional de gestión de aguas de
lastre, del cual el Invemar hace parte. No obstante, avanzar en este y otros aspectos de importancia
en la lucha contra el peligro que representan las invasiones biológicas dependerá de la financiación
disponible, por demás escasa en un país que invierte mucho menos del 1% del PIB en ciencia y
tecnología.

 Daños Mecánicos

Los daños mecánicos corresponden a las afectaciones que se desarrollan subsecuentemente o son
directamente causados sobre un ecosistema cuyo origen son las actividades náuticas y las
construcciones de actividades que se llevan a cabo en los litorales costeros, los cuales se constituyen
en un problema para los diferentes ecosistemas marinos y costeros (arrecifes coralinos, praderas de
pastos marinos y manglares), principalmente. La adecuación de las áreas costeras para el turismo, la
navegación (tanto de pesca, como industrial y de turismo), la expansión urbana y la construcción
(muelles y aparcaderos) son los principales precursores de este tipo de afectaciones (Martinez y
Acosta, 2005) (González-Ferrer et al., 2007). Esto puede verse reflejado en el deterioro del ecosistema
en el tiempo o también en evidencias recientes que se pueden detectar inmediatamente, como
fracturas en las colonias de corales o desgarres en la continuidad de las praderas marinas o en los
árboles de manglar, generando un deterioro irreversible o hasta la muerte, contribuyendo al declive
de estos ecosistemas y los bienes y servicios que nos proporcionan.

Si bien los daños mecánicos son un tensor de alta importancia que afecta directamente los
ecosistemas, no existen metodologías propuestas para la evaluación directa de este tipo de afectación
ni su repercusión en los ecosistemas marinos y costeros a corto o largo plazo más allá del daño
evidente, lo que hace que no esté debidamente cuantificada y caracterizada. En consecuencia, tomar
nota a este tipo de afectaciones e ir desarrollando una metodología consistente que permita identificar
los daños infringidos, constituye un tema de especial interés a corto plazo.

CAUSAS Y TENSORES INDIRECTOS

 Cambio Climático

El cambio climático, es considerado uno de los problemas más serios que enfrenta el planeta. El Panel
Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por su sigla en inglés) en su quinto informe señala
que si no somos capaces de reducir la producción de Gases de Efecto Invernadero (GEI), la
temperatura mundial podría aumentar de 2,6 a 4,8 °C para el año 2100, siendo los sistemas costeros
altamente vulnerables. Esto será más preocupante en los próximos años, debido al aumento de la
población y el crecimiento económico y la urbanización (Filatova et al., 2011). En octubre del 2018,
el IPCC realizó la publicación de un informe especial sobre el calentamiento global, donde se resaltan
los impactos del cambio climático que podrían evitarse si se limita el calentamiento a 1,5 °C; en este
sentido, al año 2100 la elevación del nivel del mar sería 10 centímetros inferior en comparación a la
proyectada con un calentamiento de 2 °C, el Ártico no quedaría libre de hielo con tanta frecuencia y
los arrecifes de coral podrían salvarse entre un 70 y 90%, mientras que a 2 °C desaparecerían (IPCC,
2018).
Actualmente el calentamiento ha alcanzado 1 °C por encima del nivel pre-industrial y va aumentando
a un nivel de 0,2 °C, lo cual está produciendo condiciones meteorológicas más extremas. Sin
embargo, aún se puede limitar el calentamiento a 1,5 °C, pero se requieren transiciones “rápidas y de
gran alcance” para lo cual las emisiones de CO2 deben disminuir en un 45% hacia el año 2030 y al
2050 deben ser cero (IPCC, 2018).

Colombia es un país con bajas emisiones de GEI correspondientes al 0,4% de las emisiones globales
del 2010, sin contabilizar las producidas por cambio de uso del suelo y las actividades forestales
(MinAmbiente, 2017a). No obstante, si los niveles de estos gases aumentan, la temperatura media
anual en el país podría incrementarse en 2,14 °C para finales del siglo XXI. Esto traería consecuencias
como un mayor aumento del nivel del mar, cambios en la línea de costa, derretimiento acelerado de
los nevados y glaciares, reducciones en la productividad agropecuaria y mayor frecuencia en la
ocurrencia de fenómenos climáticos extremos (IDEAM et al, 2015).

Así mismo, los volúmenes de precipitación tendrían reducciones por encima del 17% para la región
Caribe y existirían incrementos de precipitación hacia el centro y sur de la región del Pacífico con
reducciones no muy acentuadas en el norte (IDEAM et al, 2015). Esta situación podría agravar los
efectos de fenómenos de variabilidad climática como son El Niño o La Niña y pondría en riesgo los
sistemas bióticos y socioeconómicos de las zonas costeras.

En este contexto, el INVEMAR continúa trabajando en la generación de estudios y estrategias


encaminadas a levantar información para mejorar la capacidad de decisión en cualquiera de los temas
relacionados con vulnerabilidad, mitigación, y adaptación al cambio climático para la zona marino
costera e insular del país.

Para el tema de vulnerabilidad 3 al cambio climático en las zonas costeras e insulares del país, el
INVEMAR desde hace más de 15 años ha venido generando información que ha permitido clasificar
la zona costera colombiana con una alta vulnerabilidad frente a los efectos de inundación progresiva
por Ascenso del Nivel del Mar (ANM) y erosión costera. Estos resultados han sido la base para las
comunicaciones nacionales de cambio climático ante la Convención Marco de las Naciones Unidas
(CMNUCC). Así mismo, a partir de estas valoraciones, se han realizado análisis de vulnerabilidad a
escala local para siete sitios críticos como son Cartagena de Indias (año 2008), Santa Marta (año
2010) y Riohacha (año 2016) en el Caribe, San Andrés, Providencia y Santa Catalina en el Caribe
insular (2014), Tumaco (2008), Buenaventura (2017) y Bahía Solano (2018) en el Pacífico.

3
Vulnerabilidad: Propensión o predisposición a ser afectado negativamente. La vulnerabilidad comprende una variedad de conceptos y
elementos que incluyen la sensibilidad o susceptibilidad al daño y la falta de capacidad de respuesta y adaptación (IPCC, 2014)
Figura 63 Escenario de Ascenso del nivel del mar para el año 2100 en la costa Caribe y Pacífico colombiano.
Fuente: INVEMAR-IDEAM (2017).
Sesenta municipios costeros con una extensión de 7.261.042 ha, se encontrarían en riesgo de
inundación por ANM para el año 2100 (9% de la zona costera); adicionalmente, al 2100 podría
perderse por erosión costera cerca del 1% de las áreas municipales costeras, siendo los departamentos
del Magdalena, Atlántico, La Guajira, Chocó y Nariño los más afectados. A nivel de ecosistemas, el
80% de los manglares podrían verse afectados por el ANM (26% en Caribe y 74% Pacífico) y 5%
por la erosión costera (31% Caribe y 69% Pacífico); así mismo, para final de siglo cerca del 35,3%
de las áreas coralinas estarían expuestas a TSM superiores a 28.9°C, siendo los corales del
archipiélago del Rosario y San Bernardo los más susceptible de verse afectados. En los pastos
marinos, la tendencia de TSM tiene menores implicaciones que para los corales; sin embargo, para el
2100 aproximadamente el 7% de las áreas de pastos tendrían un nivel de exposición a la TSM superior
a 30°C y podrían empezar a presentar estrés térmico (INVEMAR-IDEAM, 2017).

En cuanto a acidificación marina, en la Tercera Comunicación Nacional, se estimó a partir de los


modelos mundiales el nivel de saturación de Aragonita (Ω), el cual resultó mayor que 3 para ambas
costas (rango 3,45-3,9 en el Caribe y 2,8 – 3 en el Pacífico), indicando un entorno aceptable para la
sobrevivencia de los corales (valores mayores a 1 favorecen la disponibilidad de carbonato de calcio
en la columna de agua) (INVEMAR-IDEAM, 2017). No obstante, el país carece de información
detallada para medir las variables del sistema del carbono de manera directa y adecuada según los
estándares internacionales, por lo tanto, requiere inversiones considerables para evaluar los impactos
a escala más detallada y generar modelos específicos para las condiciones del Caribe y Pacífico
colombiano.

En materia de mitigación4, el MADS a través de la Dirección de Cambio Climático, con el apoyo del
Departamento Nacional de Planeación (DNP) y los Ministerios Sectoriales de Colombia viene
avanzando en la Estrategia Colombiana de Desarrollo Bajo en Carbono – ECDBC, la cual busca
desligar el aumento de los Gases Efecto Invernadero (GEI) del crecimiento económico nacional. Esto
se hará a través del diseño y la implementación de planes, proyectos y políticas que tiendan a la
mitigación de GEI y simultáneamente, fortalezcan el crecimiento social y económico del país, dando
cumplimiento a los estándares mundiales de eficiencia, competitividad y desempeño ambiental.

Es de resaltar que, Colombia sigue avanzando en la formulación de políticas que respaldan el


cumplimiento del compromiso de París y en general la gestión del cambio climático. Es así, como en
el año 2018 se emitió la Ley 1931 del 27 de julio del 2018 “por la cual se establecen directrices para
la gestión del cambio climático”, la cual busca establecer las pautas para las acciones de adaptación
al cambio climático, mitigación de GEI y reducción de vulnerabilidad al fenómeno. A su vez, el Plan
Nacional de Desarrollo 2018-2022 está direccionado hacia el desarrollo sostenible y la conservación,
donde el país se compromete a la sostenibilidad, la mitigación y adaptación al cambio climático.

En este sentido, el INVEMAR para promover acciones relacionadas con el tema de mitigación de
GEI en las zonas costeras y fortalecer la gestión de las áreas marinas protegidas (AMP), ha
desarrollado ejercicios pilotos en el Caribe y en el Pacífico para evitar la deforestación del manglar,
mediante el levantamiento de la línea base de existencias de carbono y establecimiento de parcelas
de monitoreo en cuanto a deforestación y degradación en áreas de manglar con vista a evidenciar la
factibilidad en la creación de proyectos subnacionales REDD+5 en este tipo de ecosistema. Con base
en los resultados obtenidos, para el AMP del Caribe colombiano denominada Distrito de Manejo
Integrado (DMI) de Cispata, La Balsa y Tinajones se ha venido trabajando en asocio con la

4
Mitigación: intervención humana para reducir el forzamiento antropógeno del sistema climático, a través de estrategias encaminadas a
reducir las fuentes y emisiones de gases efecto invernadero GEI y a potenciar los sumideros (IPCC, 2014).
5
Según el Plan de Acción de Bali (2007), se denomina REDD+ a la reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación
forestal; además de la conservación, el manejo sostenible y el mejoramiento del stock de carbono de los bosques en los países en desarrollo.
Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS), Conservación
Internacional y la participación comunitaria, en la formulación del documento de proyecto para
aplicar al estándar voluntario de carbono para proyectos de reducción de emisiones de GEI. Este se
encuentra en la fase de validación para registro y certificación del proyecto, ante Verified Carbon
Standard (VCS) y The Climate, Community and Biodiversity (CCB). Complementario a esto, se
cuenta con una guía metodológica para la formulación de proyectos tipo REDD+ en ecosistema de
manglar, con base en la experiencia alcanzada y el trabajo con los actores locales.

De igual manera, para pastos marinos se ha venido avanzando en la toma y análisis de información
en campo para la cuantificación del actual stock de Carbono y su potencial de almacenamiento, con
miras a poder vincularlos a estrategias de Carbono Azul. Avances en estudios realizados para La
Guajira y San Andrés isla indican que el carbono orgánico (Corg) presente en la biomasa total es en
promedio de 7.89 + 3.19 Mg C/ha, valor que supera el promedio mundial de 2,52 + 0,48 Mg C/ha
reportado por Fourqurean et al., 2012, lo cual podría indicar áreas con gran potencial de acumulación
de CO2 en el país.

En el tema de adaptación6 se ha ido avanzando en la identificación de acciones para reducir la


vulnerabilidad al cambio climático. El avance está representado en estrategias de incorporación del
riesgo asociado al cambio climático en los esquemas e instrumentos de planificación de los entes
territoriales departamentales y municipales y en planes de gestión sectorial considerados adecuados
de acuerdo al escenario normativo y legislativo Nacional (Ley 388 de 1997; Conpes 3700; Ley 1450
de 2011, decreto 1523 de 2013, decreto 120 de 2013, decreto 298 de 2016) con miras a realizar un
manejo integrado del riesgo que impone el cambio climático global.

En este contexto, el INVEMAR con el apoyo del MADS, Mintransporte y el aporte de los
representantes del sector portuario del país, avanzó en la formulación del plan de cambio climático
para puertos marítimos de Colombia, el cual contiene estrategias encaminadas a promover acciones
de adaptación y mitigación de GEI para el sector portuario marítimo de Colombia, las cuales apuntan
al mejoramiento de la eficiencia energética y al aprovechamiento de oportunidades que de estas
acciones se deriven. Para la ciudad de Cartagena de Indias, el INVEMAR con el apoyo financiero de
CDKN, el liderazgo de la Alcaldía Distrital y la participación de actores públicos, privados y
comunitarios formularon el Plan 4C “Cartagena Competitiva y Compatible con el Clima” que
constituye un marco de planificación y acción para responder a un desarrollo compatible con el clima,
el cual incluye también los lineamientos de adaptación para el territorio insular correspondiente al
archipiélago del Rosario, San Bernardo e Isla Fuerte. Este se constituye en el primer plan de cambio
climático para una ciudad de costera de Colombia y referente conceptual para la elaboración de otros
planes de adaptación al cambio climático como el del Archipiélago de San Andrés, Providencia y
Santa Catalina, formulado con el apoyo de la Dirección de Cambio Climático del MinAmbiente y
con la participación de diversos actores públicos, privados y comunitarios. Así mismo, para la ciudad
de Santa Marta, Riohacha, Buenaventura y Bahía Solano, se ha venido apoyando en la elaboración
de los lineamientos de adaptación que incluyen líneas estratégicas encaminadas a favorecer el
desarrollo urbano y rural, la conservación y restauración de ecosistemas estratégicos y al
fortalecimiento institucional y la gobernanza en consonancia con los desafíos que implica el cambio
climático para estas áreas.

La experiencia adquirida por el INVEMAR en las diferentes investigaciones desarrolladas, ha


permitido generarle al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, los lineamientos y hoja de
ruta para incorporar los temas de cambio climático en los procesos de formulación de los Planes de
6
Adaptación: Proceso de ajuste al clima real o proyectado y sus efectos. En los sistemas humanos, la adaptación trata de moderar o evitar los
daños o aprovechar las oportunidades beneficiosas. En algunos sistemas naturales, la intervención humana puede facilitar el ajuste al clima
proyectado y a sus efectos (IPCC, 2014
Ordenamiento y Manejo Integrado de las Unidades Ambientales Costeras (POMIUAC) y se han
establecido ejercicios pilotos para incorporar la variable de cambio climático en los ejercicios de
ordenamiento de las UAC LLAS y Alta Guajira y en los POT de los municipios de Cartagena,
Ciénaga, Puebloviejo y Sitionuevo.

Por otra parte, el INVEMAR continúa con el mantenimiento y administración del sistema de
Observación Global para el Caribe Occidental, sistema instalado desde el 2009 como parte de una
medida de adaptación nacional. El sistema mantiene el acopio y generación de información mete-
oceanográfica para el público, incrementando la capacidad nacional para la toma y procesamiento de
información que permita desarrollar, a través de la generación de series de tiempo para 4 estaciones
en el Caribe, que conlleven a la mejora de diseños de escenarios y modelos regionalizados de cambio
climático y ANM para el Caribe colombiano.

Dentro de las acciones de fortalecimiento institucional, educación, divulgación y socialización, se


continua, con la interacción interinstitucional con la Red de Centros de Investigación Marina, que
desde el año 2009 tiene como principal foco de estudio temáticas relacionadas con el cambio
climático global, y la cual se presenta como una estrategia de adaptación efectiva tendiente a la
reducción de la incertidumbre asociada y con aplicación directa en las zonas marinas y costeras del
país. Se mantiene el accionar en el marco de los nodos regionales establecidos por el decreto 298 de
2016 que reglamenta el Sistema Nacional de Cambio Climático (SISCLIMA) a través de la
participación en eventos y reuniones para el fortalecimiento de capacidades. Durante el año 2018 se
participó en dos encuentros del Nodo Regional de Cambio Climático Caribe e Insular (NORECCI) y
Pacífico Sur con el fin de abordar las discusiones de los planes, programas, proyectos y políticas
relacionadas con la gestión del cambio climático.

Por otra parte, el sitio web de CLIMARES se encuentra a disposición con información sobre cambio
climático de la zona marino-costera colombiana (http://cambioclimatico.invemar.org.co/) y sobre esta
plataforma se continúa la publicación de tres boletines anuales de cambio climático con contenidos
sobre análisis de información y eventos mete-oceanográficos del Caribe.
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