PRIMERA LECTURA
Lectura del libro del Éxodo (16, 2-4a. 12a. 12c. 13b-15)
En aquellos días, la comunidad de los israelitas protestó contra
Moisés y Aarón en el desierto, diciendo: «¡Ojalá hubiéramos
muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos
junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos
han sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta
comunidad». El Señor dijo a Moisés: «Yo haré llover pan del
cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día. He
oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: “Por la mañana
se saciarán de pan; para que sepan que yo soy el Señor, su
Dios”». Por la mañana, había una capa de rocío alrededor del
campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció
en la superficie del desierto un polvo fino, parecido a la
escarcha. Al verlo, los israelitas se dijeron: «¿Qué es esto?»
Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Es el pan que el
Señor les da de comer».
Palabra de Dios.
R. Danos, Señor, el pan de la vida.
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
Que te bendigan todos tus fieles;
Que proclamen la gloria de tu reino,
Que den a conocer tus maravillas.
R. Danos, Señor, el pan de la vida.
Los ojos de todos Te están aguardando,
Tú les das la comida a su tiempo;
Abres tu mano generosa,
Y sacias de favores a todo viviente.
R. Danos, Señor, el pan de la vida.
El Señor es justo en todos sus caminos,
Es bondadoso en todas sus acciones;
Cerca está el Señor de los que lo buscan,
De los que lo invocan sinceramente.
R. Danos, Señor, el pan de la vida.
ALELUYA
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo -dice el Señor- el
que coma de este pan vivirá para siempre.
ALELUYA
EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Lucas (22, 14-16.
19-20)
Llegada la hora, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo:
«He deseado enormemente comer esta comida
pascual con ustedes, antes de padecer, porque les digo que ya
no la volveré a comer, hasta que se cumpla
en el reino de Dios».
Y, tomando pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se
lo dio, diciendo: «Esto es mi cuerpo, que se
entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía».
Después de cenar, hizo lo mismo con la copa, diciendo: «Esta
copa es la nueva alianza, sellada con mi
sangre, que se derrama por ustedes».
Palabra del Señor.
MONICIÓN ANTES DE ENCENDER LA VELA
Sacerdote:
Queridos niños y niñas, este Cirio Pascual que hoy encuentra encendido
delante del Altar, representa a Jesús resucitado. En el día de su
bautismo, Jesús empezó a iluminar sus corazones. Por eso el sacerdote
entregó a sus papás y padrinos una vela que significa la luz de Cristo.
A lo largo de estos años ustedes han ido conociendo en qué consiste
ser cristianos y amigos de Jesús. Ahora ustedes mismos van a recibir
esa Luz, para decirles a todos que Cristo es la Luz que ilumina nuestra
vida y nos enseña el camino para llegar al cielo.
RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO
Sacerdote: Queridos niños y niñas, cuando eran pequeños, sus papás
y padrinos prometieron en su nombre que ustedes renunciaban al mal,
al egoísmo y a la mentira y que iban a seguir a Jesús y sus enseñanzas.
Hoy que ya son más grandes y se encuentran aquí porque quieren
recibirlo por primera vez en la Comunión, los invito a que todos juntos
renovemos las promesas de nuestro bautismo y hagamos
personalmente la profesión de nuestra fe católica.
Sacerdote: ¿Están ustedes dispuestos a luchar contra el pecado, que
se manifiesta entre otras cosas en
el egoísmo, la envidia, la venganza y la mentira?
Todos: Sí, estoy dispuesto.
Sacerdote: ¿Están ustedes dispuestos a perdonar a quienes los
ofendan, a amar incluso a quienes no los quieren bien, a ayudar a
quienes los necesitan aunque no sean sus amigos?
Todos: Sí, estoy dispuesto.
Sacerdote: ¿Creen ustedes en Dios, Padre Todopoderoso, creador del
Cielo y de la Tierra?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Creen ustedes en Jesucristo, su Único Hijo, Nuestro
Señor, que nació de Santa María, Virgen, murió, fue sepultado,
resucitado de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Creen en el Espíritu Santo. Señor y Dador de Vida?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Creen ustedes en la Santa Iglesia Católica, en la
comunión de los Santos, en el perdón de
los pecados, en la resurrección de los muertos y en la Vida Eterna?
Todos: Sí, creo.
Todos: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos
de profesar en Jesucristo Nuestro Señor
ORACIÓN UNIVERSAL
Oremos hermanos, al Padre, por estos niños y niñas que hoy por
primera vez participan plenamente del Banquete del Señor, y por
todo el pueblo de Dios.
A cada petición diremos:
¡Escúchanos, Padre!
1. Para que la Iglesia sea una casa de puertas abiertas, donde todos
puedan experimentar el amor
del Padre. OREMOS
2. Para que los pueblos que viven la ceguera de la guerra, del odio y del
rencor encuentren la paz y
la alegría del perdón. OREMOS
3. Para que en el corazón de todos los hombres y mujeres del mundo
crezcan sentimientos de amor y de generosidad. OREMOS
4. Para que los niños abandonados y los que no tienen lo necesario para
vivir dignamente encuentren amor y ayuda. OREMOS
5. Para que los niños y niñas que hoy recibirán la Primera Comunión,
valoren siempre este primer encuentro con Jesús Eucaristía. OREMOS
6. Para que sus padres y padrinos los ayuden, con el ejemplo de su
vida, a seguir fielmente a Cristo. OREMOS
7. Para que sus catequistas y todos los que les han ayudado a crecer
en la fe, sigan realizando su misión con fidelidad y amor. OREMOS
8. Para que nosotros seamos un ejemplo de servicio a los demás y
sepamos poner esperanza a nuestro alrededor. OREMOS
Escucha, Padre, nuestras plegarias y derrama tu amor sobre
nosotros y sobre todos los hombres y mujeres del mundo. Te lo
pedimos por Jesucristo nuestro Señor.