Conocimiento de Embarque Digital
Conocimiento de Embarque Digital
DE MÉXICO
Conocimiento de
embarque digital.
P R E S E N T A:
M a r t i n e z V a r g a s E d w i n Y a e l.
P R O F E S O R :
De La Fuente Reta Sergio
E r i c k.
T Í T U L O S Y
O P E R A C I O N E S D E
C R É D I T O
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M A Y O 2 0 2 4
Conocimiento de embarque.
1. Introducción.
1. Hipótesis.
2. Antecedentes históricos.
2.1 Conocimiento de embarque.
2.2 Etapas históricas.
3. Tratados internacionales.
4. Conocimiento de embarque.
4.1 definición.
4.2 Concepto.
4.3 Formalidad.
4.4 Clausulas esenciales.
5. Conocimiento de embarque como título de crédito.
5.1 Características.
6.1.1 Incorporación.
6.1.2 Legitimación.
6.1.3 Literalidad.
6.1.4 Autonomía.
5.2 Aplicaciones en el ámbito practico.
6. Importancia en el aspecto mercantil.
6.1 Evolución.
6.2 Propuesta.
6.3 Circulación.
6.4 Un nuevo modelo.
7. Conocimiento de embarque digital
7.1 Digitalización.
7.2 Uso.
7.3 Función.
7.4 Beneficios.
7.5 Limitaciones.
8. Conclusión.
9. Bibliografía.
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Introducción.
El factor económico y comercial es sin duda alguna, el pilar de los Estados
contemporáneos. Las grandes potencias mundiales, tienen su origen en un sólido
desarrollo económico. El derecho mercantil como rama de la ciencia jurídica, ha
permitido normar y regular aspectos de esta índole, siendo innegable que los
países desarrollados han aportado al mundo, instituciones y conceptos de gran
relevancia, desde las antiguas Ciudades Italianas, pasando por las no menos
importantes naciones Europeas como España, Inglaterra, Portugal y Holanda.
La teoría sobre los títulos de crédito, contribuyó a la rápida circulación de los
créditos y la riqueza misma, convirtiendo a esta, en un fenómeno ideal y
consecuentemente, cambiando la concepción misma del fenómeno económico,
aquél que construye empresas, sociedades y países.
Desde los inicios de la actividad comercial, el hombre se ha visto en la necesidad
de conocer la naturaleza de los bienes ofertados en el mercado, con el fin de tener
pleno conocimiento de las mercancías. Esta realidad no sólo tuvo como marco la
actividad comercial local, sino que se extendió al comercio terrestre y por supuesto
al comercio marítimo internacional. La continua expansión de los nexos entre las
grandes potencias obligó a perfeccionar los registros de carga, que pasaron a
formar parte de los documentos que cada embarcación debía consignar en el
momento de zarpar y de atracar en cualquier terminal marítima; es así como los
primeros reglamentos de navegación crearon la figura del registro de carga, la cual
ha evolucionado hasta convertirse en el actual título valor representativo:
conocimiento de embarque, objeto de estudio en esta unidad.
Dentro de los títulos de crédito, existe un documento poco conocido y apreciado
por la mayor parte de las personas, es por esto, que consideramos fundamental
hablar acerca del conocimiento de embarque, que es un título de crédito que ha
jugado un papel de suma importancia en el desarrollo del hombre y su constante
evolución.
Hipótesis.
El objetivo de este trabajo se basa en el título de crédito denominado conocimiento
de embarque, el comercio marítimo ha demostrado ser un principal factor en la
evolución del hombre y el comercio actual, por ende, ¿se puede digitalizar el
conocimiento de embarque?, ¿ayudaría al conocimiento de embarque? A lo largo
de esta investigación tomare en cuenta pros y contras, así como la evolución de
dichos temas, así como las condiciones actuales que originaron mi propuesta
sobre la digitalización.
Los análisis de este trabajo se han realizado a través de una investigación en libros
y la Ley de Navegación y Comercio Marítimo, con el propósito de proponer una
innovación dentro del comercio marítimo, como lo es la digitalización de los
documentos que impliquen cualquier relación comercial que implique la
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navegación. Pero en este trabajo solo propondré el conocimiento de embarque
digital.
Antecedentes históricos.
Conocimiento de embarque.
El origen del conocimiento de embarque debe buscarse en ciertas costumbres
marítimas de la Edad Media. Los comerciantes solían viajar a bordo de la nave
que transportaba sus mercancías y efectuaban personalmente las ventas en los
puertos de destino. Por ello, no existía la necesidad de un documento
representativo de la carga para realizar las operaciones comerciales pertinentes.
El desarrollo del comercio marítimo, con el aumento de las expediciones y del
tamaño de las naves, así como el surgimiento del transporte de carga de una
pluralidad de comerciantes, justificaron el decaimiento progresivo de esa práctica
de acompañar las mercancías.
Este título de crédito tiene como marco de referencia los contratos de explotación
de embarcaciones, regulados en el título quinto, capítulo primero de la Ley de
Navegación, en el que se establecen las disposiciones legales para los tres tipos
de contratos en esa especie: los contratos de fletamento; el contrato de transporte
de mercancías por agua y el contrato de transporte de pasajeros por agua. El
conocimiento de embarque surge del contrato de transporte de mercancías por
agua, por lo que antes de entrar al estudio de este título de crédito, haremos un
breve análisis del contenido de este contrato, pues es la causa que genera el
nacimiento de este título.
Etapas históricas.
"Originariamente el conocimiento es un recibo de las mercaderías a bordo,
conveniente incluso en el caso de ir éstas acompañadas de sus propietarios.”
Desde fines del siglo XVII la posesión del documento atribuye, además, un
derecho de posesión y de disposición sobre las mercancías en viaje, las cuales
serán representadas por el conocimiento en - todos lo8 actos jurídicos en que la
tradición es necesaria (venta, prenda, etc.).
La primera etapa que se remonta a sus orígenes y a la par del desarrollo del
comercio por mar, hasta el año de 1590, en la que simplemente se le consideró
como un recibo de las mercancías a bordo.
Tratados internacionales.
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El tráfico marítimo, ha tenido que apegarse como otras cantas materias a una
legislación internacional. Un derecho que ha sufrido evolución y transformaciones
a través de la Historia de la Humanidad hasta llegar a obtener como resultado un
cuerpo normativo con aplicación a nivel mundial.
Por lo anterior, podemos decir que en realidad los antecedentes del régimen
Internacional del conocimiento aparecen con las prime ras normas marítimas
como el Consulado del Mar, los Roles de Oleron, las Ordenanzas de Barcelona,
las Tablas de Amalfi, las Ordenanzas de Colbert y las de Bilbao, entre otras
tantas.
Esta Ley tue completada por la Ley del 2L de agosto de. 1916 sobre
conocimientos de embarque (Bill of Lading Act) y para dar mayor importancia al
conocimiento y desarrollar los créditos bancarios, finalmente, esta fue modificada,
por otra disposición de igual rango el 4 de marzo de 1927.
Así pues, con esta nueva línea y con un comercio marítimo internacional muy
desarrollado, se procuró obtener un cuerpo normativo con este carácter que
contemplara este documento y otros aspectos inherentes al propio comercio
marítimo.
Conocimiento de embarque.
Definición.
El conocimiento de embarque es un título de crédito cuya existencia es
consecuencia directa e inmediata del contrato de transporte marítimo de
mercancías por agua, pues al celebrarse su contenido debe constar precisamente
en el conocimiento de embarque.
Concepto.
También puede definirse como la obligación particular, que, a través de un
documento firmado, un armador, su representante o el capitán de un buque
mercante otorgan, a un comerciante que ha cargado en una embarcación algunas
mercaderías y otras cosas para llevarlas de un puerto a otro, comprometiéndose a
entregarlas a persona que se expresa en el conocimiento, a su orden, o a la del
cargador, por flete concertado antes de cargarse. No se podrán entregar las
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mercancías si no van acompañadas del documento.
Hemos citado los conceptos para mostrar los elementos y tendencias que la
doctrina tradicional ha manejado hasta la actualidad, ya que curiosamente y a
pesar de que nuestra ley se apegara la misma, ésta no establece un concepto del
conocimiento de embarque, el cual se puede deducir del artículo 128 de la L.N.C.
M. y siguientes. Considerando también la aparición del conocimiento recibido para
embarque y los sujetos que pueden expedirlo, por lo cual nos atrevemos a definir
a este título de crédito como: El conocimiento de embarque es el documento que
expide el capitán, el naviero o sus agentes marítimos, que ampara el haber
recibido determinadas mercancías para ser embarcadas o a bordo de un buque
para que transporte por mar y que deberán entregar al legitimo tenedor del título.
Formalidad.
Antes de referirnos a los requisitos y cláusulas esenciales en el conocimiento de
embarque, vamos a explicar la mecánica de expedición de este título, la cual se
desprende del artículo 119 en adelante de la ley de la materia.
La Ley de Navegación en su artículo 131 establece cuáles son los requisitos que
deberá contener el título denominado conocimiento de embarque:
Cuando nos referimos a lo que son los títulos de crédito y sus características es
importante también saber que el alcance de los títulos de crédito, depende de la
legislación de cada país. Sin embargo, sus características no varían.
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Incorporación.
Se dice que el derecho está incorporado al título de crédito, porque se encuentra
tan Íntimamente ligado a él que sin la existencia de dicho título tampoco existe el
derecho, ni, por tanto, la posibilidad de su ejercicio (El derecho no se puede exigir
ni transmitir, sin el documento y a su vez, cuando se dispone del documento se ha
dispuesto del derecho materializado en el mismo)"
Por su parte el maestro Rodríguez y Rodríguez nos señala que "no basta que
exista un documento, un título, en relación más o menos estrecha con un derecho
para pensar en la existencia de un título de crédito, ya que estos se relacionan con
los documentos constitutivos en los que la adquisición o creación de un derecho
exige la existencia de un documento aún cuanto no todos los documentos son
títulos de crédito, lo serán aquellos en los que se da una especial relación entre el
derecho y el documento equivalente a una conexión permanente, de tal modo que
no pueda invocarse el derecho, sino por aquel que tiene el documento y en tales
condiciones que el derecho derivado del documento sigue como accesorio a la
posesión del documento, al revés de lo que ocurre en los documentos ordinarios
en los que éstos son algo accesorios que corresponde, sin excepción, al titular del
derecho".
En este sentido, cabe destacar que la incorporación es una expresión metafórica
para dar a entender que la misma consiste en la característica del documento que
lleva consigo un derecho o este derecho va unido al título, Nuestra Ley de T.O.C.
en su artículo 5o, refleja claramente este aspecto de los títulos de crédito
Legitimación.
Esta característica consiste en permitir al titular del título exigir del obligado el
pago o el cumplimiento de la prestación consignada en el documento. Es decir,
esta característica sería una consecuencia de la incorporación. Para ejercitar el
derecho es necesario legitimarse, exhibiendo el título de crédito.
Literalidad.
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Esta característica a la que se refiere nuestra ley; según se deduce de la
Interpretación legal del artículo 5o de La L.G.T, O.G, que establece que el derecho
Incorporado en el título es literal. Esto quiere decir que tal derecho se medirá en
su extensión y demás circunstancias, por la letra del documento por lo que
literalmente. se encuentra en el consignado.
Autonomía.
Aunque nuestra Ley no señala esta característica en la definición que nos ofrece
de los títulos de crédito, se desprende del contexto mismo de la legislación y por
otra parte la propia doctrina considera que es una característica de estos
documentos. En esta orden de ideas, tenemos que el derecho incorporado a un
título de crédito es autónomo, porque al ser transmitido, el titulo atribuye a un
nuevo, tenedor un derecho propio y autónomo (no derivado); y consecuentemente,
el deudor, no podrá oponer las excepciones personales que podría haber utilizado
- contra el tenedor anterior. Esto es, los obligados sólo podrán oponer al último
tenedor las excepciones señaladas en el artículo 8o. de la L.T.O.C. y las
personales que tengan contra él, pero no las que pudieran haber ejercido contra
sujetos tenedores del título anteriormente.
En estos casos, si bien es cierto que es imprescindible contar con la factura, como
documento probatorio, el conocimiento de embarque es también un documento
esencial para el crédito documentado, ya que actúa como documento probatorio
de la existencia de las mercancías y de su entrega al porteador. siendo además en
los casos de la compraventa documentada, el instrumento con que suele notificar
el comprador o a quien lo represente, La individualización de las mercancías y su
entrega para el transporte requisitos ambos necesarios para la asunción de los
riesgos por el comprador.
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Por otra parte, el conocimiento prueba el contrato de fletamento y las condiciones
en que fue pactado, prueba de gran relevancia por que en los créditos
documentados el pago del flete al naviero y de las condiciones estipuladas en el
fletamento respecto a las mercancías y los derechos que sobre ellas adquiera el
porteador, depende que el banco conceda el crédito a favor del vendedor. En
cuanto a la compra contra documentos, porque el transporte de las mercancías es
siempre un elemento esencial e imprescindible cuyo incumplimiento daría derecho
al comprador a rescindir el contrato.
El conocimiento. hace fe asimismo con, respecto a terceros entre todos los que
están Interesados en el cargamento, Incluyendo los aseguradores. por lo que
basta
mostrar el conocimiento para establecer frente a terceros que tal cantidad de
mercancía ha sido cargada.
Desde nuestro punto de vista, dentro de las funciones prácticas del conocimiento
de embarque la de mayor relevancia es su participación en el crédito
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documentario, ya sea en su torna simple o confirmada, en las que los documentos
son presentados de acuerdo a los términos del crédito, más sin embargo existe la
posibilidad de armar una serie de operaciones de comercio nacional o
internacional en los que el conocimiento sea un elemento clave para su buen
funcionamiento.
Propuesta.
La digitalización se refiere al proceso por el cual se transforman los procesos
comerciales tradicionales en operaciones digitales. En otras palabras, es un
cambio fundamental en cómo se llevan a cabo los negocios. Esta transformación
implica una serie de cambios que van desde la forma en que se comunican las
empresas hasta cómo manejan sus datos financieros.
Dentro del ámbito del derecho mercantil, esto significa que hay nuevos desafíos
legales que deben ser abordados debido al aumento del uso de tecnologías
digitales. Algunas cuestiones clave incluyen:
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legalmente vinculante. Los abogados deben asegurarse de que estos
contratos cumplan con los requisitos legales.
Estas son solo algunas de las cuestiones legales que pueden surgir debido a la
digitalización en el derecho mercantil. Es importante tener en cuenta que cada
empresa es única, y, por lo tanto, sus necesidades legales también lo son. A pesar
de los nuevos desafíos legales, la digitalización también ofrece una serie de
beneficios para las empresas:
Circulación.
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medio cambiario para hacer circular este tipo de conocimientos y su legítimo
tenedor, quien acreditará tal carácter si fue expedido el documento a su nombre o
si le fue entregado por endoso y ser el último tenedor en una serie ininterrumpida
de éstos. En los contratos de transporte multimodal en que un segmento del
transporte sea marítimo, el operador deberá expedir, al tomar las mercancías bajo
su custodia, el documento en que conste el contrato celebrado, el cual podrá ser o
no negociable a elección del expedidor.
Un nuevo modelo.
Para completar un transporte de mercancías a nivel internacional, varios
documentos deben ser intercambiados entre diferentes partes, desde la reserva,
hasta la entrega final. Sin embargo, actualmente la mayoría de estos documentos
no están estandarizados ni disponibles digitalmente, dando lugar a ineficiencias,
retrasos y errores, lo que contribuye al aumento de los costes y cuellos de botella
en la cadena de suministro.
Uno de estos documentos es el conocimiento de embarque, que en muchos casos
actúa como título de propiedad de la mercancía, para negociar créditos con los
bancos, o sencillamente para poder retirar la mercancía del puerto de destino.
Además del coste en emisiones de CO2, cuando este documento no se encuentra
en el lugar adecuado en el momento adecuado, las mercancías quedan
bloqueadas por días o semanas, lo que en logística es una eternidad. Sin
embargo, la implementación del conocimiento de embarque electrónico es hoy por
hoy muy limitada, debido a la falta de regulación global y de interoperabilidad.
Un conocimiento de embarque digital es un registro electrónico que pretende tener
la equivalencia funcional de un conocimiento de embarque en papel y serviría
para:
- Justificante de recibo de mercancía.
- Contrato de transporte.
- Título de propiedad de la mercancía.
En la última de las funciones nos encontramos el principal desafío para la
viabilidad de una versión electrónica del conocimiento de embarque. Si hablamos
del conocimiento de embarque como un título de propiedad, su versión electrónica
debería tener la cualidad de ser totalmente imposible de duplicar, algo que, en la
dimensión digital, es francamente fácil. Un título de propiedad debe ser único, y,
por tanto, la posibilidad de realizar copias digitales no autorizadas del mismo es un
problema. De hecho, la posibilidad de transformar un conocimiento de embarque
en información digital existe hace décadas, pero no ha sido posible su desarrollo
hasta ahora, cuando se han dado las circunstancias apropiadas.
Uso.
Se dan dos circunstancias que han disparado la necesidad de desarrollar un
método electrónico para el conocimiento de embarque:
Uno de ellos sería el auge de la economía digital, existe desde hace unos pocos
años un creciente consenso e impulso entre las partes de la cadena comercial
para lograr un comercio sin papel para una mayor eficiencia y mitigación de
riesgos.
El segundo seria la irrupción de la tecnología sería: Esta tecnología facilita un
registro inmutable mediante encriptación de nueva generación, para la circulación
de títulos de propiedad sin riesgo de duplicidades. Además, el intercambio de
información en redes descentralizadas con bases de datos compartidas, para
facilitar la circulación e intercambio de dichos títulos de propiedad entre partes con
un menor riesgo de intervenciones maliciosas, como ocurre con los NFT, con su
cualidad de únicos, indivisibles y transferibles. Del mismo modo que la tecnología
sería ha hecho posible la circulación de NFTs, también ocurre con el conocimiento
de embarque electrónico.
Función.
El proceso es el mismo que el de un conocimiento de embarque tradicional:
Creación, emisión, transferencia entre partes y entrega a la naviera. Aquí lo
importante es que todas las partes involucradas estén registradas en la plataforma
de conocimiento de embarque digital (la cual utiliza la tecnología sería) escogida
por la naviera, ya que el documento digitalizado se convierte en un activo
tokenizado único, indivisible y transferible. Todos los pasos del proceso se
efectúan en dicha plataforma, a la cual deben estar asociados todos los actores
que participan en un embarque determinado: exportador, naviera, banco, receptor,
etc.), mediante firma de un contrato.
Beneficios.
La posibilidad de que un título de propiedad, como es el conocimiento de
embarque digital, pueda ser firmado digitalmente, y ser transferido con seguridad
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entre las partes participantes en el proceso del transporte marítimo, puede
solucionar varios problemas:
1. Tiempo de entrega de las mercancías: El conocimiento de embarque está
siempre en la red, no pasa de mano en mano físicamente. Esto hace que
no sea necesario un desplazamiento físico en el tránsito del documento
entre partes.
2. Pérdida del documento físico: Ya que el documento no existe en papel, no
se puede dar la posibilidad de que dicho documento se extravíe en alguna
oficina (exportador, banco, compañía). Cuando esto ocurre, el retraso en la
entrega de la mercancía en el destino final se puede demorar varios días o
incluso semanas, ya que las compañías navieras suelen exigir la
presentación de avales bancarios equivalentes al valor de las mercancías,
como medida de protección ante posteriores reclamaciones.
3. Ahorro de papel: Si se quiere orientar la economía hacia un modelo sin
papel físico, el conocimiento de embarque digital en particular era hasta
ahora el único escollo a salvar en lo que se refiere al transporte marítimo.
4. Trazabilidad: Desde el punto de vista de las autoridades aduaneras, y
gracias a la trazabilidad que da la tecnología Blockchain, se puede mejorar
el seguimiento y control de embarques sospechosos, ya que la
documentación está disponible digitalmente.
5. Gestión de créditos documentarios: Al tratarse de un medio seguro de
emisión, se puede automatizar el proceso de comparar el conocimiento de
embarque digital con la orden de compra o la carta de crédito y verificar
fácilmente la exactitud antes de liberar los fondos, lo que agiliza el proceso
en la cadena de valor.
Limitaciones.
Sin embargo, esta nueva modalidad no carece de inconvenientes, en forma,
principalmente, de limitaciones que habrá que superar ejemplo de ello sería:
Acuerdo entre las partes: Todas las partes de la cadena (expedidor, consignatario,
naviera, banco, etc.) deben firmar o darse de alta en la misma plataforma
conocimiento de embarque digital con acceso a ese software; si una sola de las
partes no está en dicha plataforma, el documento no se puede endosar ni
transferir digitalmente a esa parte, por lo que el conocimiento de embarque deberá
imprimirse, perdiendo así los beneficios que hemos citado arriba.
Restricciones técnicas: La implementación del conocimiento de embarque digital
exige la instalación y configuración de nuevo software por parte de los actores que
participan en una transacción comercial. Esto, por supuesto, tiene unos costes en
dinero y en tiempo del personal de las compañías que se adhieran a una
plataforma de conocimiento de embarque digital.
Aspectos legales: Hoy por hoy todavía existen muchas trabas a la aceptación de
un documento electrónico con validez jurídica, y depende básicamente de la
regulación que cada país esté elaborando para la transición. Todavía existen
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países y comunidades de países que por el momento no han completado la
adopción por parte del gobierno correspondiente en la legislación nacional de cada
caso, cuya ratificación puede llevar su tiempo.
Conclusión.
Adaptarse a la era de la digitalización no es una tarea fácil, pero es un proceso
fundamental para el éxito empresarial en la actualidad. La transformación digital
puede ayudar a las empresas a ser más eficientes, productivas y rentables. Sin
embargo, también presenta nuevos riesgos y desafíos legales que las empresas
deben abordar para cumplir con las regulaciones aplicables.
La digitalización está transformando el derecho mercantil, por lo que solo las
empresas que se adapten a esta realidad podrán sobrevivir en un entorno
impulsado por la tecnología en constante cambio. Aunque al principio estos
cambios pueden parecer desafiantes, también representan una oportunidad única
para crecer y prosperar como empresa.
Como hemos visto, la sería y la situación actual del comercio mundial han hecho
que el conocimiento de embarque electrónico empiece a ser considerado como
una posibilidad de agilizar procesos y evitar ciertos riesgos. Sin embargo, es una
disrupción que no va a dejar de tener que salvar ciertos obstáculos a nivel
legislativo, e incluso comercial. El éxito o fracaso de esta “revolución” dependerá
de la rapidez con la que los estados y comunidades adopten este nuevo modelo y
lo ajusten a las regulaciones locales.
Referencia.
LEY DE NAVEGACIÓN Y COMERCIO MARÍTIMOS LNCM. (2006).
Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1 de junio de 2006
Acosta Romero, Miguel, Nuevo Derecho Bancario, 7a. ed., Porrúa, México, 1998.
Ascarelli, Teoría general de los títulos de crédito, México, 1947.
Barrera Graff, Estudios de Derecho Mercantil, Porrúa, México, 1958.
Tena, Felipe de J., Derecho Mercantil Mexicano, Porrúa, México, t. II, 1938.
Vázquez Arminio, Derecho Mercantil (fundamentos e historia), México, 1977.
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