100% encontró este documento útil (1 voto)
65 vistas14 páginas

TEMA 6. Cosmovisiones (Apuntes)

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
65 vistas14 páginas

TEMA 6. Cosmovisiones (Apuntes)

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof.

Beatriz García

TEMA 6. COSMOVISIONES

ESQUEMA:

1. ¿QUÉ ES UNA COSMOVISIÓN?

1.1. COSMOVISIONES MÍTICAS

1.2. COSMOVISIONES CIENTÍFICAS

2. EL COSMOS ARISTOTÉLICO

2.1. LAS APORTACIONES DE LA ASTRONOMÍA: PTOLOMEO

2.2. IMPLICACIONES FILOSÓFICAS

3. LA VISIÓN MODERNA DEL UNIVERSO

3.1. COPÉRNICO Y EL HELIOCENTRISMO

3.2. LAS OBSERVACIONES DE BRUNO, TYCHO BRAHE Y KEPLER

3.3. LA NUEVA FÍSICA: GALILEO Y NEWTON

3.4. IMPLICACIONES FILOSÓFICAS

4. LA COSMOVISIÓN ACTUAL

4.1. EINSTEIN Y LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD

4.2. LA FÍSICA CUÁNTICA

4.3. IMPLICACIONES FILOSÓFICAS

“Sabía que nosotros significábamos poco en comparación con el universo, sabía que no
éramos nada; pero el hecho de ser nada de una manera tan inconmensurable me parece, en
cierto sentido, abrumador y a la vez alentador. Aquellos números, aquellas dimensiones más
allá del alcance del pensamiento humano nos subyugan por completo. ¿Existe algo, sea lo que
fuere, a que podamos aferramos? En medio de este caos de ilusiones en el que estamos
sumergidos de cabeza, hay una sola cosa que se erige verdadera: el amor. Todo el resto es la
nada, un vacío hueco. Nos asomamos al inmenso abismo negro. Y tenemos miedo”

Julian Green, citado en la obra de Erich Fromm El miedo a la libertad

1
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

1. ¿QUÉ ES UNA COSMOVISIÓN?

La filosofía, según Aristóteles, surgió del maravillarse ante la naturaleza, ante


la φύσις (physis): tras el aparente caos de los fenómenos que observamos, de lo
siempre cambiante, tal vez debía de esconderse un orden preciso, matemático: la ley
a partir de la cual se pueda explicar la naturaleza.

Como ya vimos en el primer tema, los primeros filósofos occidentales,


aquellos que iniciaron, según dice la tradición, a partir del siglo VII a. de C., el paso
del mito al logos, se maravillaron ante la gran diversidad de objetos de toda clase que
contemplaban ante sí. Se plantearon si quizá podía suceder que todos ellos no fueran
otra cosa que formas distintas de manifestarse uno o varios elementos fundamentales.
Y, de este modo, intentaron dar una respuesta a la pregunta acerca del origen y
constitución del cosmos. Trataron de determinar el “principio” (arjé) último y eterno
del que todo procede y del que todo se compone. Y la gran novedad es que ya no
buscaron este principio en realidades antropomórficas (los dioses), sino en lo que
llamaron “naturaleza” (physis).

Pero este interés por la naturaleza y el deseo de explicar su funcionamiento


está también, naturalmente, presente en las demás culturas o civilizaciones,
aunque no siempre todas ellas hayan elaborado explicaciones de carácter filosófico o
científico para darles respuesta. Así ocurre con antiguas civilizaciones ya
desaparecidas, en las que, de generación en generación, se transmitían historias y
relatos que hacían referencia al origen del cosmos y al vínculo existente entre el ser
humano y el mundo. Conocer estas concepciones nos ayuda, tal vez, a tomar
conciencia sobre nuestras propias creencias acerca del universo: ¿cómo se ha
formado el mundo que nos rodea? ¿cuál es la estructura del universo? Asimismo,
podemos preguntarnos de qué modo se han formado estas ideas y si han
permanecido igual desde la Antigüedad o bien se han ido transformando. Para hacer
referencia a este conjunto de ideas sobre el mundo que comparten los habitantes de
una misma civilización, cultura o sociedad se recurre a la noción de cosmovisión.

El término cosmovisión proviene de la palabra griega cosmos, cuyo significado


es belleza, armonía, orden. Se empleaba en la Antigüedad para referirse al universo,
entendido como una totalidad ordenada. Por lo tanto, cosmovisión, como sugiere la
palabra, significa simplemente “visión del universo”, que puede cambiar según la

2
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

cultura o la época. Así, este término alude al conjunto sistemático de creencias y


concepciones que influyen en la manera de percibir la realidad de un grupo de
personas. Las primeras cosmovisiones que aparecieron tenían un fundamento mítico

1.1. COSMOVISIONES MÍTICAS

Resulta evidente que el interés por el mundo natural y los fenómenos celestes
es anterior a la filosofía y a la ciencia y puede rastrearse hasta varios miles de años
antes de que los humanos aprendieran a escribir y leer.

Parece, pues, que los seres humanos, incluso en eras prehistóricas, tenían un
gran interés en los fenómenos astronómicos y los movimientos de los astros. Aunque
no disponemos de información acerca de cómo estos hombres y mujeres concebían
el cosmos, de qué imagen de la estructura o del nacimiento del universo tenían.

1.2. COSMOVISIONES CIENTÍFICAS

Ya hemos señalado en el primer tema que filosofía y ciencia, al comienzo,


eran indistinguibles. Los primeros filósofos, también conocidos como presocráticos,
pensaban el mundo como un cosmos, una estructura de materia y fuerzas unidas
en un todo armonioso. Aunque seguían existiendo los dioses, se comienza a dejar
de considerarlos responsables de los fenómenos naturales. Con la aparición paulatina
del pensamiento científico fue surgiendo una nueva forma de explicar el mundo: la
ciencia dio lugar a las cosmovisiones científicas, caracterizadas por aspirar a la
objetividad y a describir la naturaleza sin recurrir a personajes fantásticos, dejando en
parte al margen la esfera espiritual y simbólica.

Las cosmovisiones científicas, al igual que las consideradas míticas, también


aspiran a dar explicaciones del mundo y hacerlo más comprensible, pero en lugar de
recurrir a seres poderosos y fuerzas sobrenaturales buscan explicaciones racionales,
basadas en la observación y la experimentación, por lo que pueden ser sometidas a
crítica y revisión. Nacen de la práctica científica, contribuyendo a crear la concepción
del mundo en una época determinada. Las explicaciones científicas dan forma al
mundo: son como piezas de un puzzle cuyo conjunto compone una visión del universo
y de la posición que el ser humano ocupa en él.

Las cosmovisiones científicas presentan las siguientes características:

3
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

• Las ideas que constituyen una cosmovisión científica se caracterizan por estar
interconectadas, es decir, dependen unas de otras formando un sistema.
• Estas ideas no son aleatorias, ni están tomadas al azar, sino que se
caracterizan por sustentarse en argumentos sólidos -la observación, la
experimentación, el razonamiento…- y por la aplicación de un método
considerado científico.
• Aunque es cierto que en ocasiones hay ideas que se aceptan como verdaderas
sin haber sido experimentadas o comprobadas, porque sobre ellas se
sustentan otras creencias que se consideran verdaderas y que son
fundamentales para mantener la consistencia de todo el sistema o
cosmovisión.

Así, la verdad de algunas ideas depende de que otras sean también ciertas.
Para que un conjunto de ideas así descrito pueda ser definido como cosmovisión debe
existir cierto consenso general, es decir, tiene que ser compartido por gran parte de la
sociedad. Una época determinada puede experimentar un cambio radical en la forma
de entender el mundo: es lo que se conoce como revolución científica. Como hemos
visto, el conocimiento del entorno y las creencias sobre este varían con el tiempo, por
lo que también se transforman las cosmovisiones, hasta el punto de que una
cosmovisión aceptada hasta ese momento puede ser substituida por otra.

A continuación, en este tema vamos a tratar las tres cosmovisiones más


importantes:

• La cosmovisión antigua, vigente desde la antigua Grecia (s. IV a. C.)


hasta la primera mitad del siglo XVI.
• La cosmovisión moderna, forjada a partir de las ideas nacidas de la
revolución científica, y desarrollada entre los siglos XVI y XIX.
• La cosmovisión contemporánea, cuyas ideas principales surgen a
principios del siglo XX y continúan desarrollándose.
2. EL COSMOS ARISTOTÉLICO

Si observamos el cielo en una noche clara de verano, y lo hacemos


atentamente durante un tiempo prolongado, apreciaremos que todas las
estrellas se mueven al unísono alrededor del mismo eje, como si formaran parte
de una estructura que las obligara a dar vueltas completas cada día. Si solo

4
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

nos dejáramos guiar por los sentidos, es evidente que pensaríamos (como
pensaron los griegos) que la Tierra no se mueve, sino que lo que se mueve es
toda la bóveda celeste a nuestro alrededor.

Por otro lado, si contrastamos esa regularidad de la bóveda celeste con la


diversidad y variabilidad que observamos en la Tierra, tal vez podremos
entender por qué los primeros filósofos llegaron a pensar que la Tierra y los
cielos eran mundos diferentes, con características también diferentes.

Una explicación de los cielos acorde con las concepciones culturales y


religiosas de los griegos debía cumplir estas características:

• El movimiento de los cuerpos celestes debe ser circular, pues este


es el movimiento más perfecto y, por lo tanto, el que corresponde a
seres divinos como los astros.
• Se ha de considerar que la Tierra está inmóvil en el centro del
universo, pues es lo que la observación cotidiana parece mostrar
(parece que nosotros permanecemos estáticos y que el universo está
organizado en torno a nosotros)
• El universo se entiende como limitado, en el extremo más alejado de
la Tierra, por la esfera de las estrellas fijas (como una bóveda o
cúpula en la que se encuentran incrustadas las estrellas. Esta imagen
del mundo es la más apropiada si hacemos caso a nuestros sentidos,
pues vemos moverse el Sol, la Luna y las estrellas, y nada parece
indicar que es la propia Tierra la que se está moviendo.

Aristóteles (384-322 a. C.) concibió el cosmos como un todo organizado


en dos mundos de distinta naturaleza: el mundo sublunar o terrestre y el mundo
supralunar o celeste.

Mundo sublunar o terrestre

Es el mundo que habita el ser humano: la Tierra. Según Aristóteles, tiene


forma esférica, es muy reducida y ocupa un lugar central en el universo. Este
mundo está limitado por la esfera de la Luna, la cual constituye el límite entre
las dos regiones: sublunar y supralunar.

El mundo sublunar está constituido por cuatro elementos: tierra, agua,


aire y fuego. Cada uno de ellos tiene un lugar que le es propio en el universo.

5
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

Si estuviesen en estado puro, se organizarían en esferas concéntricas en el


siguiente orden: la tierra en el centro, encima el agua, luego el aire y, por último,
el fuego. Estos cuatro elementos tienden de manera natural a recobrar esta
posición, por lo que les caracteriza un movimiento natural de carácter
rectilíneo, el cual se da en sentido descendente (la tierra y el agua, por ser
más pesadas) y ascendente (el aire y el fuego, por ser ligeros). Ya que el mundo
sublunar está poblado de sustancias que son compuestos o mezclas de estos
elementos, según la proporción que tengan de ellos, les corresponderá un tipo
de movimiento natural u otro.

Mundo supralunar o celeste

Es el mundo que está más allá de la esfera de la Luna y que tiene su límite
en la esfera de las estrellas fijas. Más allá de esta no hay nada.

A diferencia del mundo sublunar, el mundo supralunar se compone de un


quinto elemento: el éter. Se trata de un elemento de naturaleza divina: es
perfecto, inalterable y sin peso. El mundo supralunar es perfecto e inmutable
porque su estructura está compuesta por esferas, que existen realmente y
están compuestas de éter. Cada esfera se mueve con un movimiento circular
uniforme, que se transmite por rozamiento de unas esferas a otras, lo que
produce como resultado los complicados movimientos de los planetas.

Ahora bien, ¿cuál es la causa del movimiento circular uniforme de las


esferas de éter? Aristóteles, para responder a esta pregunta, postula la
existencia de un Primer Motor Inmóvil, causa final de todo el movimiento que
se produce en el universo todos los cambios que tienen lugar en el mundo
siguiendo las leyes de la naturaleza, tanto de los seres vivos como de la materia
inerte, obedecen a una finalidad. La Naturaleza ha dispuesto todo para que se
mantenga el orden del cosmos en perfecto equilibrio. Por lo tanto, el movimiento
de los cuerpos celestes existe para provocar la mezcla de los 4 elementos en
el mundo sublunar, las plantas han sido diseñadas para hacer la fotosíntesis,
nosotros tenemos manos para poder coger y manipular objetos, etc.

2.1. LAS APORTACIONES DE LA ASTRONOMÍA: PTOLOMEO

A pesar del carácter sólido del sistema aristotélico, los astrónomos se


encontraron con observaciones sobre la posición de los planetas que no eran

6
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

compatibles con la idea de que los movimientos celestes fueran circulares y


regulares. Para poder mantener estas ideas, se fueron proponiendo modelos
matemáticos que solventaran cada problema concreto. No se pretendía que
estas soluciones fueran reales, sino simplemente que facilitaran la predicción
de los fenómenos astronómicos (constituyendo, así, una visión instrumentalista
de la ciencia).

El más importante astrónomo de la antigüedad fue Ptolomeo, que


escribió una obra titulada Sintaxis matemática (conocida por el nombre
Almagesto), la cual recoge tanto aportaciones originales como aportaciones de
otros científicos.

Uno de los principales problemas a los que se enfrentaba la teoría


geocéntrica aristotélica era el de la órbita de Marte. Observaban que su
trayectoria dibuja una especie de bucle. Este movimiento no se podía explicar
desde el modelo aristotélico. Por esa razón, Ptolomeo afirma que la órbita de
Marte y, por extensión, la del resto de los planetas, es el resultado de la
combinación de dos movimientos: uno a través de una línea circular imaginaria
alrededor de la Tierra llamada deferente; otro, en un círculo más pequeño,
llamado epiciclo, cuyo centro sería la deferente.

2.2. IMPLICACIONES FILOSÓFICAS

Las cosmovisiones son elaboradas por los seres humanos en busca de


la verdad, ya sea para conseguir sentirse más seguros, ya sea para buscar
consuelo ante la incertidumbre, ya sea por otras razones. En este sentido, las
cosmovisiones se encuentran íntimamente relacionadas con las visiones y
creencias religiosas y filosóficas. De este modelo aristotélico-ptolemaico
podemos observar las siguientes implicaciones filosóficas:

• La realidad está perfectamente ordenada: todo está organizado e


integrado en la totalidad del universo, cada parte tiene una finalidad, un
sentido, dentro del conjunto.
• Los seres cambian y se transforman no solo porque haya fuerzas
externas que los impulsen, sino, también, porque poseen un dinamismo
interno: el movimiento es algo inherente a la materia, unido a ella, no

7
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

solo algo que viene desde fuera. Por eso, la propia naturaleza de las
cosas es lo que las impulsa a cambiar y desarrollarse
• La realidad es algo cognoscible, algo que podemos llegar a conocer:
utilizando nuestra inteligencia (nuestra razón), podemos comprender
perfectamente el funcionamiento del universo (ya que este
funcionamiento se basa en relaciones de causalidad -todo tiene una
causa-, las cuales se dirigen a una finalidad, y esta finalidad es
comprensible mediante la observación y el pensamiento.
• La perspectiva es antropocéntrica: el ser humano se halla en el centro
del universo (la Tierra es única, inmóvil y situada en el centro) desde el
cual observamos el espectáculo de lo real.

3. LA VISIÓN MODERNA DEL UNIVERSO


A partir del siglo XVI comienza a gestarse la cosmovisión moderna, gracias
a la contribución de un grupo de científicos y astrónomos que protagonizan la
llamada revolución científica: en ese momento se van sentando las bases
de la física clásica, caracterizada por servirse tanto de la experimentación
como del formalismo matemático. Surge una nueva física y una nueva visión
del mundo va tomando forma: se produce la “destrucción del cosmos” griego,
superando la distinción entre un mundo supralunar (inalterable e incorruptible,
de movimientos circulares) y un mundo sublunar (con cambios constantes de
todo tipo), sustituyéndola por un mundo sin jerarquías.
3.1. COPÉRNICO Y EL HELIOCENTRISMO

Nicolás Copérnico (1473-1543), en su obra Sobre las revoluciones de


las esferas celestes (De revolutionibus orbium coelestium), publicada en el año
de su nacimiento, someterá el paradigma aristotélico-ptolemaico a una
profunda crítica. Inspirándose en la obra de Aristarco de Samos (310-230 a.
C.), afirmó que el Sol se encontraba en el centro del universo y que el resto de
los planetas, incluida la Tierra, giraba a su alrededor. Esto es lo que se conoce
como heliocentrismo.

Todo el complejo sistema ptolemaico sería mucho más simple,


explicativo y predictivo si la Tierra dejara de ocupar su lugar preeminente y este
fuera ocupado por el sol: modelo heliocéntrico frente a modelo geocéntrico.

8
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

El Sol estaría en el centro del universo. Todo lo demás, giraría a su


alrededor, incluido nuestro planeta. La tierra poseería el movimiento de
traslación alrededor del Sol, anualmente. Además, poseería otros dos tipos de
movimiento, el de rotación sobre sí misma y el de inclinación de su eje (como
si se moviera igual que una peonza).

No obstante, y pese al giro drástico que supuso su concepción


heliocéntrica sobre el universo -la Tierra tan solo sería un planeta más y el
hombre dejaría de ser el centro de la creación-, Copérnico sostuvo tesis que
eran propias del anterior paradigma como las referidas al movimiento circular
de los planetas y a la finitud del universo.

3.2. LAS OBSERVACIONES DE TYCHO BRAHE Y KEPLER

Giordano Bruno (1548-1600), filósofo y astrónomo renacentista italiano,


defendió el heliocentrismo de Copérnico y todavía fue más allá en sus
consideraciones científicas: sometió a crítica la tesis de las esferas fijas y el
hecho de que estas supusieran un límite del universo. Los puntos luminosos
tenían que corresponder con una infinitud de estrellas que se desparramaban
por un espacio ilimitado, donde podrían encontrarse otros planetas y seres
vivos: defendía, por tanto, la infinitud del universo. Pero esta idea era, a ojos
de muchos coetáneos, insostenible e inadmisible, pues contradecía creencias
muy arraigadas desde hacía siglos. Bruno fue encarcelado por la inquisición y
quemado vivo en la hoguera sin acceder a que abjurara de sus doctrinas. Pero
sus tesis, a pesar de ser meramente especulativas por no contar con apoyo
empírico ni físico-matemático, son sumamente sugerentes y abrieron un nuevo
campo de cultivo a futuras explicaciones, teóricas y comprobadas, de
pensadores posteriores.

Tycho Brahe (1546-1601) fue un matemático y astrónomo danés que,


entre otros logros, consiguió detallar la aparición de una supernova, es decir,
de una explosión estelar, lo que invalidaba la creencia en la inmutabilidad de
los cielos. Brahe no aceptó totalmente el sistema propuesto por Copérnico e
ideó un modelo intermedio entre este y el de Ptolomeo, en el que el Sol y la
Luna giraban en torno a la Tierra, y el resto de planetas lo hacían alrededor del
Sol.

9
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

Johannes Kepler (1571-1630), astrónomo y matemático alemán,


aceptó el heliocentrismo, pero aportó un apoyo matemático más firme que el
de las tesis copernicanas. Al estudiar el movimiento de Marte, concluyó que las
órbitas de los planetas no eran perfectamente circulares, sino que su
trayectoria era elíptica, y que el Sol se encontraba en uno de los focos de la
elipse. Esta evidencia constituye la primera de las tres leyes conocidas como
leyes de Kepler.

Las tres leyes de Kepler acabaron con la creencia de que el movimiento


de los planetas era circular, por considerarse este el movimiento perfecto. Por
otro lado, la fuerza que impulsaba a los astros en el cosmos ya no era anímica
(es decir, no respondía a u sentido metafísico o moral), sino una fuerza
puramente motriz proveniente del Sol, y podía explicarse enteramente por las
leyes de la matemática y la física, sin requerir otro tipo de explicación. Ese
modelo nuevo dará pie a la nueva representación del mundo: el universo-
máquina, un gran mecanismo regular y predecible, sin “alma”.

3.3. LA NUEVA FÍSICA. GALILEO Y NEWTON

Galileo Galilei (1564-1642), sabio renacentista nacido en Pisa, dedicó


sus observaciones empíricas -uso del telescopio- y su formalización
matemática a demostrar las tesis sostenidas por Copérnico. Sus observaciones
astronómicas, especialmente de la Luna, y la comprobación de que el satélite
tiene la misma composición que la Tierra, significaron una crítica
demoledora de la doble composición del universo sostenida por
Aristóteles. Galileo estableció el principio de inercia, según el cual los cuerpos
tienden a permanecer en reposo o bien a velocidad uniforme a no ser que actúe
sobre ellos una fuerza. De este principio se deriva el fenómeno de la invarianza,
que asegura que el reposo y el movimiento a velocidad constante son
equivalentes. Por esta razón, desde la Tierra no se percibe apenas ningún
efecto de su propio movimiento. El principio de inercia también justificaba que
los planetas no se movieran por el impulso de un supuesto primer motor, sino
porque no había ninguna fuerza que los frenara.

La obra del filósofo y matemático inglés Isaac Newton (1642-1727) y,


en especial, su obra Principios matemáticos de la Filosofía Natural, publicada

10
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

en 1687, constituye la culminación de ese proceso de revolución científica y


cosmológica iniciada por Copérnico en 1543 con motivo de la publicación de
Las revoluciones de las esferas celestes. Newton estableció que todos los
cuerpos del universo son el origen de la fuerza de la gravedad, y a su vez se
ven afectados por ella (todos los cuerpos, por tener masa, se atraen entre sí:
en esto consistiría la gravedad). La definió como una fuerza directamente
proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al
cuadrado de la distancia que separa sus centros de gravedad. Se trataba de
una ley que podía aplicarse tanto para la caída de una piedra como para
determinar el movimiento de los planetas, lo cual significaba que las
mismas leyes regían en todo el universo (así, se terminaba de superar la
cosmovisión aristotélica, en tanto que distinguía entre un mundo sublunar y otro
supralunar).

3.4. IMPLICACIONES FILOSÓFICAS

• El paradigma newtoniano trastorna la cosmovisión aristotélica-


ptolemaica. Newton y sus predecesores nos ofrecen la imagen de un
universo explicable mediante leyes, como un gran reloj, y predecible en
sus procesos (determinismo). Además, este universo deberá ser
infinito, de lo contrario, todo su sistema gravitacional se colapsaría.
• Este universo, en su grandeza, sitúa al hombre en un papel
secundario, pues, en definitiva, las leyes que explican su
funcionamiento suponen, al mismo tiempo, que el universo no posee
finalidad alguna. Si el universo no posee finalidad, ¿la tiene la
existencia del ser humano?
• Todo esto afecta, igualmente, al papel que Dios desempeña en este
nuevo paradigma. Dios es el gran relojero que ponen en marcha todo
el sistema (mecanicismo) y, una vez hecho esto, su papel deja de tener
relevancia. El paradigma newtoniano -con un universo creado e infinito-
no supone un ateísmo, pero sí abre camino al agnosticismo.

11
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

4. LA COSMOVISIÓN ACTUAL

El paradigma newtoniano se mantendrá vigente hasta los albores del


siglo XX. El replanteamiento será posible gracias al avance y el progreso
científico que se manifestará, fundamentalmente, en el desarrollo de la física
cuántica y en las aportaciones de Albert Einstein (1879-1955) con su teoría
de la relatividad. Actualmente ambas teorías son incompatibles entre sí, pero
permiten entender, respectivamente, lo más grande y lo más pequeño de
nuestro mundo. Sin embargo, se sigue trabajando para lograr una teoría que
sea capaz de unificarlas.

4.1. EINSTEIN Y LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD

Einstein publicó la Teoría de la Relatividad Especial en 1905, la cual


echaba por tierra las convenciones de la física clásica: afirmaba que no existen
un espacio y un tiempo absolutos e independientes del sujeto que los
experimenta. Espacio y tiempo son medidas que obtiene un observador y que,
entre otras variables, dependen de la velocidad a la que se halle. De esto se
desprende un hecho tan sorprendente para el sentido común como que el
tiempo transcurre de manera diferente para dos observadores que viajan a
distinta velocidad.

Además, a causa de esta relatividad de espacio y tiempo, para dar una


descripción del universo que sea válida para todos los observadores, hay que
considerar que existe interdependencia entre la dimensión temporal y la
espacial, pues los cambios en una de ellas afectan inevitablemente a la otra.

De esta teoría se derivan consecuencias revolucionarias para la


cosmología y la comprensión del universo. Lo más importante de la teoría de
Einstein es que la masa de un cuerpo deforma el espacio-tiempo a su
alrededor. Así, en las proximidades de una gran masa (por ejemplo, la de una
estrella como el Sol), el espacio está más curvado y el tiempo transcurre más
lentamente. Si el espacio en el que se mueven está curvado, el planeta acabará
trazando una órbita a su alrededor. De este modo, la teoría de la relatividad
explicaba los movimientos orbitales de los planetas. Pero, además, se
deducen de ella consecuencias imprevistas, como que el universo se encuentra

12
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

en un proceso de expansión (Edwin Hubble (18891953) demostró que el


universo se está expandiendo).

Si la teoría de la relatividad revoluciona nuestra visión del mundo a gran


escala (el macrocosmos), la teoría cuántica hace lo propio con el mundo de lo
infinitamente pequeño.

De los múltiples resultados de una teoría tan compleja como la cuántica,


el que más impacto filosófico produjo fue el denominado principio de
indeterminación o incertidumbre de Heisenberg. Según este principio,
existen determinadas magnitudes microfísicas, como la velocidad y la posición
de una partícula subatómica, o la energía y el tiempo de la misma, entre las que
se dan lo que se llama relaciones de indeterminación o incertidumbre; es
decir: si tratamos de conocer (de medir) de modo preciso una de ellas,
necesariamente la otra magnitud se nos va a “escapar”. Así, por ejemplo, no
podemos conocer con exactitud y a la vez la velocidad y la posición de una
partícula, pues alguna de estas dos magnitudes fundamentales permanecerá
necesariamente indeterminada o incierta. Esto supone un límite infranqueable
a nuestro conocimiento de la realidad.

Algunos autores han entendido que la gran aportación de la física


cuántica a nuestra cosmovisión contemporánea es la apertura que se da a lo
imprevisible, incalculable, impredecible: en suma, la apertura a la libertad,
frente al determinismo de la cosmovisión moderna.

4.2. IMPLICACIONES FILOSÓFICAS

Algunas de las implicaciones filosóficas de la nueva cosmovisión científica


pueden ser las siguientes:

• Imposibilidad de separación sujeto-objeto: para observar algo hay


que interaccionar con ello. Cuando lo observado es suficientemente
pequeño, esta interacción condiciona el resultado del experimento. En
este sentido, la física cuántica pone en entredicho la creencia (de
herencia griega) de que el mundo es una realidad objetiva que el ser
humano puede llegar a conocer.
• Indeterminismo e imprevisibilidad: la física cuántica cuestiona la
imagen determinista del mundo: solo podríamos establecer leyes

13
6 FILOSOFÍA – 1ºBachillerato – Prof. Beatriz García

estadísticas que no predicen con exactitud el resultado de una


observación, sino tan solo calculan sus probabilidades.
• Alejamiento respecto al sentido común: la nueva cosmovisión
científica se distancia de nuestras intuiciones y percepciones habituales,
por lo que resulta poco comprensible para los que no son expertos

14

También podría gustarte