El manómetro (del griego μανός, ligero y μέτρον, medida) es un instrumento de medición para
la presión de fluidos contenidos en recipientes cerrados. Se distinguen dos tipos de manómetros,
según se empleen para medir la presión de líquidos o de gases.1
Características y tipos de manómetros
Manómetro de dos ramas abiertas.
Muchos de los aparatos empleados para la medida de presiones utilizan la presión atmosférica
como nivel de referencia y miden la diferencia entre la presión real o absoluta y la presión
atmosférica, llamándose a este valor presión manométrica; dichos aparatos reciben el nombre de
manómetros y funcionan según los mismos principios en que se fundamentan los barómetros de
mercurio y los aneroides. La presión manométrica se expresa ya sea por encima, o bien por debajo
de la presión atmosférica. Los aparatos que sirven exclusivamente para medir presiones inferiores
a la atmosférica, o negativas, se llaman vacuómetros. También manómetros de vacío.
Manómetro de dos ramas abiertas
Estos son los elementos con los que se mide la presión positiva, estos pueden adoptar distintas
escalas. El manómetro más sencillo consiste en un tubo de vidrio doblado en U que contiene un
líquido apropiado (mercurio, agua, aceite, entre otros). Una de las ramas del tubo está abierta a
la atmósfera; la otra está conectada con el depósito que contiene el fluido cuya presión se desea
medir (Figura 1). El fluido del recipiente penetra en parte del tubo en ∪, haciendo contacto con
la columna líquida. Los fluidos alcanzan una configuración de equilibrio de la que resulta fácil
deducir la presión absoluta en el depósito: resulta:
donde:
ρm = densidad del líquido manométrico.
ρ = densidad del fluido contenido en el depósito.
Si la densidad de dicho fluido es muy inferior a la del líquido manométrico, en la mayoría de los
casos se puede despreciar el término ρgd, y se tiene:
de modo que la presión manométrica p-patm es proporcional a la diferencia de alturas que alcanza
el líquido manométrico en las dos ramas. Evidentemente, el manómetro será tanto más sensible
cuanto menor sea la densidad del líquido manométrico utilizado.
Fig. 2. Manómetro truncado.
Manómetro truncado
El llamado manómetro truncado (Figura 2) sirve para medir pequeñas presiones gaseosas, hasta
1 Torr. No es más que un barómetro de sifón con sus dos ramas cortas. Si la rama abierta se
comunica con un depósito cuya presión supere la altura máxima de la columna barométrica, el
líquido barométrico llena la rama cerrada. En el caso contrario, se forma un vacío barométrico
en la rama cerrada y la presión absoluta en el depósito será dada por
Obsérvese que este dispositivo mide presiones absolutas, por lo que no es un verdadero
manómetro.
Fig. 3. Manómetro de Bourdon (fundamento).
Tubo de Bourdon
Artículo principal: Tubo de Bourdon
El más común es el manómetro o tubo de Bourdon, consistente en un tubo metálico, aplanado,
hermético, cerrado por un extremo y enrollado en espiral.
Elementos estáticos:
• A. Bloque receptor: es la estructura principal del manómetro, se conecta con la tubería a
medir, y a su vez contiene los tornillos que permiten montar todo el conjunto.
• B. Placa chasis o de soporte: unida al bloque receptor se encuentra la placa de soporte o
chasis, que sostiene los engranajes del sistema. Además en su anverso contiene los
tornillos de soporte de la placa graduada.
• C. Segunda placa chasis: contiene los ejes de soporte del sistema de engranes.
• D. Espaciadores, que separan los dos chasis.
Detalle interno
Elementos móviles:
1. Terminal estacionario del tubo de bourdon: comunica el manómetro con la tubería a
medir, a través del bloque receptor.
2. Terminal móvil del tubo de bourdon: este terminal es sellado y por lo general contiene
un pivote que comunica el movimiento del bourdon con el sistema de engranajes
solidarios a la aguja indicadora.
3. Pivote con su respectivo pasador.
4. Puente entre el pivote y el brazo de palanca del sistema (5) con pasadores para permitir
la rotación conjunta.
5. Brazo de palanca o simplemente brazo: es un extensión de la placa de engranes (7).
6. Pasador con eje pivote de la placa de engranes.
7. Placa de engranes.
8. Eje de la aguja indicadora: esta tiene una rueda dentada que se conecta a la placa de
engranes (7) y se extiende hacia la cara graduada del manómetro, para así mover la aguja
indicadora. Debido a la corta distancia entre el brazo de palanca y el eje pivote, se produce
una amplificación del movimiento del terminal móvil del tubo de bourdon.
9. Resorte de carga utilizado en el sistema de engranes para evitar vibraciones en la aguja e
histéresis.
Manómetro metálico o aneroide
Manómetro de neumáticos.
Historia de la medición de presión
• 1594- Galileo Galilei, obtiene la patente de una máquina para bombear agua de un río
para el riego de tierras. El centro del bombeo era una tipo de jeringa. Descubrió que 10
metros era el límite de altura al que podía llegar el agua en la succión de la jeringa, pero
no encontró explicación alguna para este fenómeno.
• 1644- Evangelista Torricelli, llenó un tubo de un metro de largo sellado herméticamente
con mercurio y lo colocó de forma vertical, con un extremo abierto en un recipiente con
mercurio. La columna de mercurio, invariablemente, bajaba unos 760 mm, dejando un
espacio vacío encima de este nivel. Torricelli atribuyó la causa del fenómeno a una fuerza
en la superficie de la tierra, sin saber de dónde provenía. También concluyó que el espacio
en la parte superior del tubo estaba vacío, que no había nada allí y lo llamó un vacío.
• 1648- Blaise Pascal, conoció los experimentos de Torricelli y Galileo. Llegó a la
conclusión de que la fuerza que mantiene la columna a 760 mm es el peso del aire de
encima. Por lo tanto, en una montaña la fuerza se reducirá debido al menor peso del aire.
Predijo que la altura de la columna disminuiría, cosa que demostró con sus experimentos
en el monte Puy- de- Dome, en el centro de Francia. De la disminución de altura se puede
calcular el peso del aire. Pascal formuló también que esta fuerza, que la llamó presión
hidrostática, actúa de manera uniforme en todas las direcciones.
• 1656- Otto von Guericke. La conclusión a la que había llegado Torricelli de un espacio
vacío era contraria a la doctrina de un Dios omnipresente y fue atacado por la iglesia.
Pero la existencia del vacío fue demostrada experimentalmente por Guericke, que
desarrolló nuevas bombas para evacuar grandes volúmenes y llevó a cabo el dramático
experimento de Madgeburgo, en el cual extrajo el aire del interior de dos hemisferios de
metal. Ocho caballos en cada hemisferio no fueron lo suficientemente fuertes para
separarlos.
• 1661- Robert Boyle utilizó los tubos con forma de “J” cerrados en un extremo para
estudiar la relación entre la presión y el volumen de un gas y estableció la ley de Boyle
[1] (P:presión,V: volumen, K: constante) lo que significa que el aumento de uno de los
dos términos provocará la disminución del otro (si se aumenta la Presión disminuirá el
Volumen o si se aumenta el Volumen del depósito que contiene al gas, la Presión
disminuirá), esto se cumplirá siempre que se mantenga invariable el otro término de la
ecuación, que es la Temperatura.
• 1802- Casi 200 años después, Joseph Louis Gay-Lussac estableció la ley de Gay-Lussac
[2] (P: presión, T: Temperatura, K: constante), lo que significa que un aumento de la
Temperatura conlleva un aumento de la presión, y un aumento de la Presión conlleva un
aumento de la temperatura (por ejemplo en un compresor). Esta ley se cumple siempre
que se mantenga invariable el otro término de la ecuación, que es el volumen.
Veinte años más tarde, William Thomson (Lord Kelvin) define la temperatura absoluta.