Bugambilia.
Esta pequeña y
hermosa flor blanca a la que dan
vistosidad y colorido sus hojas
modificadas o brácteas de variados
colores, crece en racimos de una
planta trepadora y es utilizada,
principalmente la de color fucsia,
magenta y roja, como antitusígeno,
antipirético y expectorante, es
decir, que combate la tos seca, reduce la fiebre y ayuda a eliminar la mucosidad
de las vías respiratorias altas. Pero también son antisépticas y aplicadas en la piel
ayudan a combatir el acné, las infecciones y la descamación, además de acelerar
la cicatrización de las heridas si se aplican en infusión fría.
Momo, acuyo, tlanepa o yerba
santa. Piper auritum es una planta
aromática de uso comestible, que también
ayuda a disminuir la fiebre, es relajante,
ayuda al buen funcionamiento intestinal y
reducir el dolor estomacal. Desde la época
prehispánica se conocían sus usos
medicinales y, durante la Colonia, los
sacerdotes españoles le llamaron Santa al maravillarse con sus propiedades
curativas. En té alivia la tos y la congestión respiratoria. Además, mantiene los
niveles adecuados de glucosa en la sangre, aporta vitamina C y previene
enfermedades respiratorias como asma, así como el reumatismo y la irritación
ocular.
Muitle, muicle o hierba de la Virgen. Este
arbusto es un potente regenerador de la
sangre. Preparado en infusión libera un
color rojizo al que se atribuyen sus
magníficas cualidades. Se le adiciona fruta
para elaborar un tónico que elimina la
anemia. Se usa para combatir la diabetes y
las diarreas de diferentes orígenes, y es
desintoxicante, digestivo, antipirético y antibiótico. En tratamientos contra la
depresión y la ansiedad disminuye los síntomas de abatimiento y desesperanza si
se usa de manera regular. Se atienden también con muicle síntomas emocionales
asociados con la menopausia, como malhumor, tristeza e irritabilidad. Sus
extractos tienen eficacia en los enjuagues bucales; favorece la desinfección de
heridas y estimula el funcionamiento del sistema inmunológico. Sus hojas poseen
propiedades fluidificantes que favorecen la secreción de mucosidad producida en
el sistema respiratorio por bacterias o virus.
Tomillo. Yerba aromática de uso
alimenticio, es también excelente
antibiótico, antibacteriana, antivírica,
antiinflamatoria, expectorante,
digestiva, mucolítica, hipotensiva,
antioxidante, carminativa, analgésica,
antiséptica, antifúngica, demulcente
(protector de las mucosas digestivas),
antitusiva y diurética. De sus pequeñas
hojas se obtiene un aceite esencial útil para fortalecer las vías respiratorias
aplicado en pecho, garganta, sienes, nuca y planta de los pies, principalmente.
Cebolla. Este bulbo de color blanco o morado,
además de utilizarse ampliamente en la cocina,
es un excelente antibiótico. Atrae a los
microbios, por lo que si alguien enferma en casa
se recomienda purificar el ambiente colocando
en cada esquina de la habitación del o la
paciente una cebolla partida en cuatro para que
atraiga los microorganismos nocivos; se debe tirar cada día y colocar una nueva.
Es común su uso en los velorios para evitar alguna contaminación.
Vaporub. En la medicina popular se emplea contra
vómito, náusea, infecciones del oído, dolor de
muelas o garganta, quemaduras, dermatitis y como
antiséptico. Descongestionante de las vías
respiratorias, combate la tos seca y disminuye
síntomas de resfriado. Se puede cultivar fácilmente
en macetas o jardines al aire libre, donde crece
rápidamente. Posee propiedades antiinflamatorias,
antidiabéticas, descongestionantes y antiansiedad. Se
recomienda tomarla caliente o como agua de tiempo en cuadros
Las hojas del guayabo son ampliamente curativas.
Son antisépticas ya que se utilizan para combatir la
diarrea, el acné y las espinillas; impide los daños
ocasionados en la piel por los radicales libres y la
protege del fotoenvejecimiento; por sus propiedades
diuréticas y su alto contenido de potasio, la hoja de
guayaba es ideal para evitar la retención de líquidos
que provoca inflamación. Sus hojas masticadas
ayudan a eliminar dolor de muelas y úlceras bucales.
Árnica
Existen dos especies: Heteroteca inuloides o
árnica mexicana y Arnica montana L., las cuales
son utilizadas para tratar cuadros inflamatorios,
así como para el tratamiento de contusiones,
esguinces, problemas reumáticos, heridas, hematomas y dolor. La presencia de
ácidos grasos en el aceite del árnica favorece la penetración a través de la piel de
los compuestos bioactivos y antiinflamatorios. Se ha demostrado que esta planta
activa células del sistema inmune incluidos los neutrófilos -células que atacan
bacterias dañinas-.
Hierbabuena
La especie más común y popular es M.
spicata, por sus características de aroma, esta
planta es utilizada en diversos alimentos y para dar sabor a productos industriales
incluyendo refrescantes para el aliento, antisépticos, enjuagues bucales y pasta de
dientes. Por sus propiedades medicinales es utilizada en el tratamiento de
nauseas, vómito y desordenes gastrointestinales.
Manzanilla
Es una de las plantas medicinales más antiguas
conocidas, existen dos variedades: la manzanilla
alemana o Chamomilla recutita y la manzanilla
romana o Chamaemelum nobile. Sus infusiones se
utilizan para tratar padecimientos como la fiebre,
inflamación, espasmos musculares, desordenes menstruales, insomnio, ulcera,
heridas, desordenes gastrointestinales, dolor reumático y hemorroides. El aceite
que se extrae es usado en cosméticos y aromaterapia. También se han realizado
estudios para evaluar el efecto anticancerígeno de esta especie, centrados en
modelos preclínicos sobre cáncer de piel.
Stevia
Planta nativa del valle del río Monday en las
llanuras del Paraguay, existen más de 154
especies, pero S. rebaudiana es la única con
propiedades endulzantes gracias a los
esteviósidos que son 143 veces más dulces que
el azúcar. Las hojas de estevia se utilizan como agente edulcorante en general,
igualmente, por sus propiedades medicinales, reducen los niveles de glucosa en
sangre en pacientes con diabetes tipo II y protegen contra el daño renal y
hepático, además de presentar efectos terapéuticos contra diversas enfermedades
como el cáncer, hipertensión, inflamación, cistic fibrosis, la obesidad y la caída
de dientes.
Sábila
Su nombre científico es Aloe vera o Aloe
barbadensis Miller, esta planta presenta
efectos antifúngicos, antisépticos,
antivirales, antibacterianos,
antiinflamatorios, antioxidantes y para
curar heridas, por lo que se ha convertido en un cultivo atractivo en el campo de
los biomateriales y la ingeniería de tejidos debido a que promueve la migración,
la proliferación y el crecimiento celular.
Epazote
Es una planta aromática, con el tallo usualmente
postrado, olor fuerte y de aproximadamente 40
centímetros de altura, se le conoce como yerba del
zorrillo, paico, bitia o caa-ne. Los tés de las hojas,
raíces e inflorescencias de esta planta se utilizan, de
forma moderada, para estimular el flujo sanguíneo o eliminar parásitos, ya que en
grandes cantidades puede causar daños a la salud.
Lavanda
Farmacodinamia: en medicina popular se
emplean los tallos con hojas y flores, por vía
oral, para combatir trastornos nerviosos
(insomnio, palpitaciones) y estomacales, y
también como emenagogo; en compresas y
baños para mitigar dolores reumáticos; por su
acción balsámica se utiliza en inhalaciones
Romero Es antiinflamatorio: puede aliviar
inflamaciones en articulaciones, estómago
e incluso la tendinitis. Favorece la
circulación: cuenta
con propiedades antiplaquetarias, por
lo que evita los coágulos y trombos. Mejora
la memoria: al mejorar la circulación
sanguínea, hace que el cerebro se oxigene mejor
Menta
la menta es una de las plantas más utilizada
por la población del país en todo tipo de
desórdenes digestivos, como antiparasitario y
para combatir cefaleas. Las hojas y
sumidades floridas tienen propiedades
estimulantes, estomáquicas, carminativas y antisépticas.
Albahaca En medicina popular se emplean
las hojas frescas o secas (en infusión) para
tratar malestares del aparato digestivo
(inapetencia, dispepsia, estreñimiento,
cólicos, dolor de estómago, vómitos,
meteorismo); como emenagogo en
menstruaciones difíciles; en forma externa
para lavar heridas ajo
tiene propiedades diaforéticas, expectorantes, antiespasmódicas, antisépticas,
antimicrobianas, hipotensivas y antihelmínticas y es un promotor de la
leucocitosis. Tradicionalmente se ha utilizado en el tratamiento de bronquitis
crónica, catarros, asma bronquial y gripe.