Crocodylidae (castellanizado como crocodílidos1 o cocodrílidos2) es una familia de
saurópsidos, arcosaurios comúnmente conocidos como cocodrilos (aunque poco usada,
el DLE también acepta la grafía crocodilo).3 Incluye a catorce especies actuales.4
Se trata de grandes reptiles semiacuáticos que viven en las regiones tropicales de
África, Asia, América y Australia. Aparecieron por primera vez durante el Eoceno,
hace unos cincuenta y cinco millones de años.
En sentido estricto, un cocodrilo es cualquier especie que pertenece a la familia
Crocodylidae (a veces clasificada como la subfamilia Crocodylinae). No obstante, el
término también se puede usar de manera más flexible para incluir todos los
miembros existentes de la orden Crocodilia, es decir, los verdaderos cocodrilos,
los aligatores y caimanes (familia Alligatoridae) y los gaviales (familia
Gavialidae), así como los Crocodylomorpha, que incluye parientes y antepasados
extintos de los cocodrilos actuales.
Los cocodrilos tienden a congregarse en hábitats de agua dulce como ríos, lagos,
humedales y algunas veces en agua salobre. Se alimentan principalmente de
vertebrados (peces, reptiles y mamíferos), y algunas veces de invertebrados
(moluscos y crustáceos), según la especie.
Tamaño
Una especie, el cocodrilo marino (Crocodylus porosus), es el mayor de los
cocodrilos de la actualidad (el más grande del que se tiene noticia medía 8,5 m y
pesaba 1700 kg, y fue capturado en Queensland (Australia) en 1957).567 Le sigue en
tamaño el cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus), con ejemplares que sobrepasan
los 6 m y casi 750 kg de peso.8
Ecología
Su piel es escamosa, dura y seca. Llegan a vivir de cincuenta a ochenta años.9
Son reptiles que viven en las áreas tropicales de África, Asia, América y
Australia. Son excelentes nadadores gracias a que tienen piel entre los dedos de
las patas traseras para ayudarlos a nadar con mayor rapidez, su apariencia es
parecida a la de las aletas de buceo. Suelen vivir en ríos de corriente lenta y se
alimentan de una amplia variedad de animales, preferentemente vivos.
El cocodrilo marino (Crocodylus porosus) vive tanto en agua dulce como en estuarios
salados y se adentra con frecuencia en el mar, lo que le ha permitido colonizar
muchas islas de Australia y todas las costas desde la India hasta Australia, e
incluso, en muchas ocasiones llega a cruzar el océano Índico y llega hasta África
Oriental, desde Somalia hasta Madagascar y Sudáfrica. El cocodrilo marino no es el
único en adentrarse en el mar, aunque sí el que lo hace con más frecuencia. Así, el
cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus) ha cruzado el mar para colonizar varias
islas del océano Índico (entre ellas Madagascar); y el cocodrilo americano
(Crocodylus acutus) ha llegado a nado hasta la mayoría de las islas del Caribe, e
incluso a la punta sur de Florida. Los mayores son el marino, el del Nilo y el del
Orinoco (Crocodylus intermedius).
Los cocodrilos jóvenes se alimentan de cangrejos, insectos y ranas. Los mayores
cazan peces, se alimentan de animales muertos o permanecen en espera durante horas,
listos para engullir presas como mamíferos y aves acuáticas. Aferran a la presa con
mandíbulas poderosas y dientes filosos, arrastrándola debajo del agua hasta
ahogarla. Los cocodrilos no pueden masticar, de modo que cortan a la presa,
sacudiéndola y despedazándola con sus dientes. Nuevos dientes crecen para
reemplazar los que se rompen o se pierden. Su mordedura es la más poderosa de todo
el Reino Animal, de unos 1800 N.10
Los cocodrilos llevan vidas bastante inactivas, ya que yacen inmóviles la mayor
parte del día. Por la mañana los ríos se calientan lentamente y los cocodrilos a
menudo buscan el calor del sol en la orilla. Por la noche el agua se enfría
lentamente, de modo que los cocodrilos pasan estas horas dentro del río para
mantenerse en calor.
Los cocodrilos no pueden controlar su temperatura corporal por lo que suelen abrir
la mandíbula para liberar calor o quedarse bajo el sol para calentarse cuando les
da frío. En la boca los vasos sanguíneos están cerca de la superficie de la piel,
permitiendo que el calor pase rápidamente hacia o desde la sangre al ambiente.
Crocodylus acutus de México.
Los cocodrilos tienen cuerpos pesados y metabolismos generalmente lentos, aunque
pueden controlar la velocidad de su digestión según la abundancia de presas y de la
temperatura ambiente; así, con una temperatura óptima (40-50 °C) pueden hacer una
digestión rápida si abundan las presas o lenta si estas escasean (estos últimos
datos fueron probados científicamente hace muy poco). Están bien adaptados a la
vida acuática y solo de vez en cuando salen de ella, como el gavial del Ganges
(Gavialis gangeticus). Sobre la tierra, los cocodrilos se deslizan arrastrando su
estómago y empujándose con los pies. Para recorrer distancias grandes, adoptan un
"paso alto", levantando el cuerpo del suelo y arrastrando la cola. Los cocodrilos,
además, pueden "galopar" a una velocidad máxima de 18 km/h.
Las fosas nasales de un cocodrílido y sus ojos se encuentran en la parte superior
de la cabeza, lo que le permite ver y respirar mientras permanece en el agua. Puede
respirar parcialmente sumergido, cerrando un pliegue de la garganta que evita que
el agua penetre en los pulmones. Bajo el agua, las fosas nasales y los oídos se
cierran, y en sus ojos una membrana transparente se mueve en sentido transversal
actuando como un tercer párpado.
Zonas de distribución de los cocodrilos.
Fisiología
La fecundación es interna. Son ovíparos: ponen huevos en nidos que construyen con
palos y ramas aunque estos solo son la parte superior pues los huevos están
enterrados. A veces, las tortugas aprovechan los nidos de los cocodrilos que
protegen su nido e incuban sus huevos.
Poseen además un corazón formado por cuatro cavidades (dos aurículas y dos
ventrículos), aunque su circulación sigue siendo incompleta (como las de los demás
reptiles ya que poseen el Foramen de Panizza, que deja que ambos tipos de sangre
(oxigenada y desoxigenada) se mezclen. Son poiquilotermos y ectotermos; es decir,
que su temperatura corporal varía con la ambiental.
Respiran mediante los pulmones. Son los animales de respiración pulmonar que más
tiempo pueden aguantar bajo el agua; sus pulmones son tan grandes que puede llegar
a estar seis horas bajo el agua si están en continuo movimiento; si se mantiene
quieto, es decir, consumiendo la cantidad mínima de oxígeno, es capaz de permanecer
dos días seguidos bajo el agua. El abdomen y el tórax están separados por un
diafragma que usan para respirar.