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La Caperucita Roja

La historia cuenta la aventura de Caperucita Roja al llevar una cesta con pasteles a la casa de su abuela a través del bosque, donde se encuentra con un lobo que intenta comerse a su abuela y a ella.
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La Caperucita Roja

La historia cuenta la aventura de Caperucita Roja al llevar una cesta con pasteles a la casa de su abuela a través del bosque, donde se encuentra con un lobo que intenta comerse a su abuela y a ella.
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La caperucita roja

Había una vez una niña muy bonita, su madre le había hecho una
capa roja
La cual ella llevaba tan a menudo, que todo el mundo la llamaba
¡Caperucita roja!
Un día, su madre le pidió que llevara unos pasteles a su abuelita,
que vivía al otro lado del bosque. Recordándole que no se
entretuviera por el camino, ni hablara con extraños, ¡pues cruzar
el bosque era muy peligroso!, ya que siempre andaba acechando
por ahí el lobo feroz.
¡Caperucita roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en
camino!
La niña tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la
abuelita. Pero no le daba miedo porque allí siempre se
encontraba con muchos amigos; los pájaros, los conejos, las
ardillas…
¡De repente vio al lobo, que era enorme! Delante de ella.
LOBO: ¿A dónde vas niña?
Le preguntó el lobo con su voz ronca
CAPERUCITA: A casa de mi abuelita, le dijo caperucita
No está lejos pensó el lobo y se dio media vuelta
CAPERUCITA: ¡El lobo se ha ido!, no tengo nada que temer, la
abuelita se pondrá muy contenta si le llevo un hermoso ramo
de flores, además de los pasteles.
Mientras tanto el lobo se fue a casa de la abuelita, llamo
suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era
caperucita.
Un cazador que pasaba por allí había observado la llegada del
lobo…
El lobo escondió a la abuelita dentro del armario y se puso el
gorro rosa de la anciana, se metió en la cama y cerró los ojos.
No tuvo que esperar mucho, pues caperucita llegó enseguida,
toda contenta…
CAPERUCITA: Abuelita, abuelita, que ojos más grandes tienes
LOBO: Son para verte mejor
Le dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuelita
CAPERUCITA: Abuelita, abuelita, que orejas más grandes tienes
LOBO: Son para oírte mejor
Siguió diciendo el lobo…
CAPERUCITA: Abuelita, abuelita, que dientes más grandes
tienes…
LOBO: ¡Son para comerte mejor!
Y diciendo esto el lobo malvado se abalanzó sobre la niña.
Mientras tanto el cazador se había quedado preocupado y
creyendo adivinar las malas intenciones del lobo, decidió echar
un vistazo a ver si todo iba bien en la casa de la abuelita.
Pidió ayuda a un leñador y los dos llegaron al lugar…
Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo a punto de ¡comerse
a caperucita!
El cazador asustó y echo de la casa al lobo, para defender a la
pequeña niña.
En cuanto a caperucita y su abuela no sufrieron mas que un gran
susto, pero caperucita roja había aprendido la lección…
Prometió a su abuelita no hablar con ningún desconocido que se
encontrara en el camino. De ahora en adelante seguirá las
juiciosas recomendaciones de su abuelita y de su mamá.

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