1 Timoteo 4:13-14
Reina-Valera 1960
13
Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. 14 No
descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la
imposición de las manos del presbiterio.
De los textos que más me llaman la atención es el enunciado del profeta “Oseas” que
dice: “Mi pueblo perece por falta de conocimiento”, Tristemente la ignorancia, o mejor
dicho la negligencia en la iglesia es un tema muy recurrente que da la entrada a
herejías, a falsos maestros, a discusiones y desorden en la casa de Dios, y esto les
digo, no es algo nuevo.
Incluso en la iglesia primitiva diferentes falsos maestros se habían infiltrado en las
iglesias, una de ellas fue la de Éfeso, iglesia que lideraba Timoteo, hijo espiritual de
Pablo.
Cuando éste último partió hacia Macedonia después de su primer encarcelamiento
en Roma, dejó a Timoteo en Éfeso para que se encargara de instruir a dicha iglesia.
¿Por qué? En el capítulo 1 Pablo mencionó la existencia de falsos maestros que se
dicen llamar “Maestros de la Ley” pero son simples farsantes que han ahogado la
iglesia con discusiones vanas, genealogías interminables, doctrinas extrañas y
muchos mitos.
Pero claro, no le iba a dejar solo, sino que le escribió esta carta para que él sepa cómo
conducirse en la casa de Dios, como lo podemos ver en el capítulo 3.
A lo largo de toda la carta Pablo le enseña muchas cosas, y entre ellas le da un
mandato, que se ocupe en la lectura, exhortación y la enseñanza, dándole un
enfoque especial ante los otros mandatos que le había dado antes. ¿Por qué? Porque
Timoteo estaba rodeado de una iglesia que había sido infectada con mentiras y falsas
doctrinas, y era su deber como líder espiritual mostrar la verdad de Jesús en medio de
una comunidad infectada con mentiras. Él, como el mandado por el apóstol Pablo, él
debía mantenerse leyendo las escrituras todo el tiempo, para que nadie pueda
decirles mentiras y que la sana doctrina se mantenga en la iglesia. También le mandó
a la exhortación, que según la palabra original en griego “paráklesis” significa
confrontar y consolar. Para que él pueda satisfactoriamente apacentar las ovejas del
señor de la manera correcta, dándoles ánimo y ayudándoles con sus problemas. y
también le mandó a la enseñanza, para que se pueda crear un entendimiento de la
palabra más sólido en la congregación.
Pablo le estaba diciendo a Timoteo que mantuviera el orden y la sana doctrina en la
iglesia de Éfeso, que su trabajo era prepararse más para enfrentarse a las mentiras y
enseñanzas falsas en la iglesia que se le había sido encomendada en ese tiempo.
¿Y saben? Ese mensaje no era sólo para Timoteo, sino que es para usted y para mí.
¿Cuántos falsos maestros y falsas enseñanzas se han adentrado en las iglesias hoy
en día? Tantas denominaciones y tantas tergiversaciones de la palabra han hecho que
estemos más divididos que nunca. Hay personas que usan la piedad para lucrarse,
que usan la biblia para beneficio propio y corrompiendo la sana doctrina.
En el mismo capítulo Pablo le dice a Timoteo que si él enseña estas cosas que él
manda él se convertirá en un buen ministro de Cristo Jesús. La palabra usada en
griego es “diakonos” que significa ayudante, es decir mesero. Le estaba diciendo que
él estaba sirviendo como un medio de Dios para brindar a la mesa la gloria suya, para
que las ovejas se nutran. Y también tanto usted como yo hemos sido mandados a ser
esos diakonos, esos meseros que están dispuestos a nutrir a las ovejas trayéndoles el
plato celestial. Nuestro trabajo como ministros, que nos estamos capacitando como
pastores y predicadoras, es llevar la sana doctrina hasta lo más profundo de las
iglesias, a que nos enfoquemos en la enseñanza, en la exhortación y la lectura de las
escrituras, para que todas esas cadenas de falsas enseñanzas impartidas por falsos
maestros que entran a la iglesia a causa de nuestra negligencia, sean rotas, y que el
evangelio de Cristo predomine en nuestros corazones. Pablo le dice a Timoteo que no
descuide el don que le fue dado, el cual se le fue dado a través de la imposición de
manos por el cuerpo de ancianos y profecías que se hacían acerca de él. En la
segunda carta vemos cómo dice que se ordenó a Timoteo en presencia de muchos
testigos, asimismo también nosotros recibimos el don que Dios nos dio, el cual fue
expresado a través de muchos testigos, que es útil para purificar la grey de Dios.
Hermanos, qué estamos haciendo? ¿Acaso no es nuestro deber como estudiantes de
teología dedicarnos a la lectura, enseñanza, exhortación a nuestros hermanos?
Estamos en camino a ser pastores, otros predicadores, pero esto no es algo en lo que
nos convertimos cuando nos dan el título, sino que es algo que se empieza desde ya.
Me da a pensar el nombre que le da pablo a Timoteo con su “espíritu de cobardía”