Manual Recursos Procesales Maturana - Mosquera
Manual Recursos Procesales Maturana - Mosquera
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o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico, óptico, ele
grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor,
LOS RECURSOS
PROCESALES
Tercera edición actualizada
por Cristián Maturana Miquel
Prólogo
Juan Carlos Marín González
EDITORIAL
JURIDICA
DE CHILE
Encontrándose entregado para su primera edición este libro, falleció
el domingo 28 de marzo de 201 O uno de sus autores: don Mario
Ruiz.
Este libro se publica jJara honrar su memoria y cumplir con uno
de sus últimos y más preciados deseos.
Mario Mosquera Ruiz fue titular de una de las más prestigiosas
cátedras de Derecho Procesal en la larga historia de nuestra Facultad
de Derecho de la Universidad de Chile.
Confiamos en que la publicación de este libro permitirá acercar-
nos al verdadero significado de la cátedra: elevado desde
el da lección a sus discípulos.
Con esta tercera edición actualizada pretendemos mantener la
plena vigencia de la obra, recogiendo los continuos cambios que nos
impone cada vez con mayor frecuencia nuestra moderna sociedad,
sin que se hayan alterado en su esencia las enseñanzas impartidas
jJOr la cátedra.
CRISTIÁN MATURA_l\JA MIQUEL
9
LOS RECURSOS PROCESALES
10
PRESENTACIÓN
11
LOS RECURSOS PROCESALES
12
PRESENTACIÓN
Homenaje de despedida
a don Mario Mosquera Ruiz
13
PRÓLOGO
I
Tuve la fortuna de ser alumno de Mario Mosquera y de Cristián Maturana,
a mediados de los años ochenta del siglo pasado, en la Facultad de Derecho
de la Universidad de Chile. Eran años complicados y duros para el país. El
aire que en la Facultad se respiraba era, en no pocos momentos, asfixiante.
Fue gracias a algunos profesores que muchos alumnos pudimos mantener los
deseos de concluir la carrera y de continuar nuestro viaje para convertirnos,
algún día, en abogados. Entre aquellos docentes la figura de Mario Mosquera
sobresalía. Sus clases, junto con las de Enrique Barros, Juan Carlos Soto y
Juan Manuel Baraona, constituían una fresca brisa que permitía mantener
la esperanza de algún cambio futuro. Entre los ayudantes de ese entonces
destacaba Cristián Maturana. Alegre, lúcido,jovial y siempre dispuesto a dar
más de su tiempo para que pudiéramos comprender mejor el árido y extenso
temario de derecho procesal.
Fue gracias a don Mario y a Cristián que algunos llegamos incluso a
sentir cariño y pasión por esta rama del ordenamiento jurídico. Fue Mario
Mosquera, profesor emérito de la Universidad de Chile, con la colabora-
ción de Cristián Maturana, actual Director del Departamento de Derecho
Procesal de nuestra Facultad, quien dio inicio a una verdadera Cátedra de
Derecho Procesal en nuestro país, lo que permitió el surgimiento de un vasto
número de profesionales ligados a ella, entre otros, profesores, abogados,
magistrados,jueces y relatores, quienes pueden dar fe de los conocimientos
impartidos en dicha cátedra.
Muchos de los actuales abogados chilenos nos formamos con las llamadas
"separatas" de Mario Mosquera y luego de Cristián Maturana. Curioso nombre
para lo que eran y son los apuntes de clases de estos dos magníficos profeso-
res. En la actualidad, un número importante de estudiantes de derecho de
todo el país sigue formándose con estas mismas "separatas", las que incluso
se pueden bajar libremente de Internet. Por ello debemos celebrar que una
de ellas se transforme ahora en un excelente libro sobre los recursos en el
ordenamiento jurídico nacional. Faltaba en Chile un libro que hiciera un
estudio completo, sistemático y actual de las diversas figuras que se enmarcan
15
LOS RECURSOS PROCESALES
II
Como se sabe, el procesalismo científico alude al notable trabajo de un gran
número de juristas que en lengua alemana, primero, e italiana después, dieron
vida al derecho procesal en tanto disciplina autónoma e independiente del
derecho civil, que ya no pertenecía, por tanto, al derecho privado, sino que
encontraba mejor cabida y acomodo en el derecho público. Desde mediados
del siglo XIX hasta mediados del XX, esto es, en un arco que abarca cien años,
se dieron cita en las universidades de Europa Central y de Italia las mejores
cabezas que en este ámbito ha tenido el mundo occidental, permitiendo no
sólo crear y sentar las bases de una nueva disciplina jurídica, sino entregar al
mundo un sinnúmero de magníficos tratados, monografías, manuales y de
revistas jurídicas de primer nivel, y que nosotros en Iberoamérica pudimos
disfrutar gracias a la extraordinaria labor de traducción que la escuela del Río
de la Plata hiciera, primordialmente, en Ediciones Jurídicas Europa-América
(EJEA). Fueron cien años espléndidos para nuestra disciplina, en las que el
nivel de discusión y abstracción alcanzó cotas inimaginables. Sin embargo,
estas dos maravillosas escuelas no pudieron sobrevivir -como tantas cosas- a
la locura que vivió Europa en la primera mitad del siglo XX. La Segunda
Conflagración Mundial, supuso, además de todo su horror, el término de
las dos escuelas creadoras de la moderna ciencia procesal.
Una condensación de inteligencia y de creación de instituciones proce-
sales como el que se dio en Alemania e Italia en esos cien años es difícil que
vuelva a repetirse. El triunfo de EE.UU. y de su idioma sobre lo que había sido
la cultura europea va a desplazar en nuestro terreno a las mejores cabezas
a otras disciplinas. Por eso la llamada ciencia procesal se queda con mucha
gente de segundo nivel, y por eso que los temas procesales relevantes son
tratados por especialistas de otras disciplinas: teóricos del derecho, econo-
mistas, sociólogos, filósofos del derecho, etc. Por eso que el trípode sobre el
cual se construyó la disciplina procesal cambia: acción,jurisdicción y proceso.
Ya no interesa la naturaleza jurídica del proceso ( contrato, cuasicontrato,
relación jurídica o situación jurídica), sino para qué sirve en una sociedad
democrática el proceso, cuáles son sus fines. ¿Cuánto dura el proceso? es lo
que ahora se cuestiona. Los estudios ya no son dogmáticos sino empíricos
( Cappelletti). Ya no importa qué es la acción -cuya discusión en el siglo XIX
sentó los fundamentos del derecho procesal- sino el acceso a la justicia de
los más débiles y desfavorecidos. La justicia es ahora una justicia de masas y,
16
PRÓLOGO
III
Desde esta perspectiva, no deja de ser sorprendente -por lo contradictorio
que es y porque el presentador no parece reparar en esta contradicción- lo
que en 1965 escribía Fernando de la Rúa al presentar la edición en castellano
de la obra Derecho procesal civil, de Salvatore Satta, probablemente el último
grande de la ciencia procesal italiana. En aquella oportunidad señalaba De
la Rúa -comentando uno de los prólogos más bellos escritos a propósito de
uno de los libros más notables del denominado procesalismo científico- lo
siguiente:
"En 1945 se publicaba en Buenos Aires la Introducción al estudio sistemáti-
co de las providencias cautelares, de Piero Calamandrei, en prolija traducción
de Santiago Sentís Melendo. La edición llevaba un prólogo inolvidable de
Eduardo J. Couture, en el cual el maestro uruguayo evocaba los nombres
liminares de la escuela procesal italiana: Chiovenda, Carnelutti, Calaman-
drei, Redenti, Betti, Liebman, Cristofolini, Segni, Zanzucchi, Rocco, Allorio,
Andrioli, Satta, y otros más. Persistían los ecos del combate mundial y la
fina sensibilidad del jurista le hacían decir y preguntarse: "La guerra vino a
interrumpir esta admirable disciplina de trabajo. ¿Qué quedará hoy de tanto
esfuerzo? ¿Quiénes de todos estos maestros y jóvenes estudiosos han logrado
sobrevivir a la contienda? ¿Quiénes han caído en ella o en los ardores de
la guerra civil?"' Y agregaba su desazón y su esperanza: "En momentos de
escribirse estas líneas, ni una sola página ha llegado de Italia posterior a la
conflagración. Ese país es un vasto escenario, cuyo telón de boca cubre la
realidad a nuestros ojos. Acaso falten pocas semanas para que ese telón se
levante y aparezca entre nosotros el resultado de la tragedia. También aquí,
como en la ficción, lo más grande pasa cuando el telón está caído".
De la Rúa agregaba a continuación:
"Concluida la guerra, el vasto movimiento científico de la escuela italiana
de derecho procesal resurgió con nuevo impulso [ ... ] Tras el telón caído,
ante la experiencia dolorosa de la patria en guerra, maduraban los frutos.
La pregunta de Couture tenía respuesta". 1
Pienso que las respuestas a las dudas de Couture se deben responder en
sentido exactamente inverso a lo que señaló De la Rúa en su presentación.
En mi opinión, el pensamiento científico procesal italiano -agreguemos
1 SALVATORE SATTA, Manual de derecho procesal civil, v. I, EJEA, Buenos Aires, 1971, pp. IX
yX.
17
LOS RECURSOS PROCESALES
18
PRÓLOGO
grandes prosistas italianos hayan sido en estos últimos años los juristas. El
peligro para el derecho es que la llamada crisis concluya, como sería para el
tribuno el que lo hicieran caballero". 2
Y la crisis terminó, y con ella partieron todos los grandes de la ciencia
procesal italiana. Un poco antes lo habían hecho los que escribían en lengua
alemana. ¿Quiénes reemplazaron estas cabezas? ¿Quiénes son hoy en día los
grandes cultivadores del derecho procesal en Italia y en Alemania? ¿Dónde
están sus tratados, sistemas, instituciones, principios, lecciones y monografías?
¿Dónde sus traducciones al castellano? ¿Qué sucedió con EJEA?
IV
Por ello esta obra, fruto del trabajo de dos de los mejores profesores que
ha tenido nuestra Escuela, no sólo servirá para colmar un grave vacío que
en esta área del derecho existía en Chile, sino para resaltar la importancia
de la disciplina procesal, y para hacer comprender a sus innumerables crí-
ticos que la única forma de evitar la total vulgarización de la solución de
los litigios, lo que Weber denominaba la justicia del cadí, es en parte volver
sobre los pasos y enseñanzas de aquellos que dieron vida y cultivaron con
singular cariño, como lo hacen Mario Mosquera y Cristián Maturana, esta
maravillosa disciplina jurídica, aun a riesgo de apegarse a soluciones más
formales que prácticas.
19
ABREVIATURAS
Art. Artículo
CADH Convención Americana de Derechos Humanos
CIDH Corte Interamericana de Derechos Humanos
COT Código Orgánico de Tribunales.
CPC Código de Procedimiento Civil.
C.Pol. Constitución Política de la República de Chile.
CPP Código de Procedimiento Penal.
C. Procesal Penal : Código Procesal Penal.
C. de Aguas Código de Aguas.
C. del T. Código del Trabajo.
C. Sanitario Código Sanitario.
CT Código Tributario.
es Corte Suprema de Chile.
DFL Decreto con Fuerza de Ley.
DL Decreto Ley.
DO Diario Oficial.
Gaceta Revista Gaceta Jurídica.
Inc. Inciso
Ley Arbitraje
Comercial
Internacional LACI
LOCTC Ley Orgánica Constitucional Tribunal Constitucional.
LTF Ley Tribunales de Familia.
RDJ Revista de Derecho y Jurisprudencia y Gaceta de los Tribunaús.
RP Recurso de protección.
TC Tribunal Constitucional.
21
,,
CAPITULO I
,,
INTRODUCCION
l. CONCEPTO DE IMPUGNACIÓN
1
2 Véase art. 19 Nº 3 ele la C. (>ol.
3 Co1110 observa Ra\vls: "[l]a acl111i11istración ele la ley regt1lar e i111parcial, y en este se11tielo
jt1sta, deben1os lla111arlajt1sticia co1110 regt1laridad. Esto es t111a f1clSe 111ás st1gestiva qt1e la elejiisticia
.•
Jon,ull". JOI-IN RI\WLS, Teoria de /ti j·1LSticia., Fo11elo Cultura Eco11ó111ica, Bue11os 1\ires, 1993, p. 270.
23
•
LOS RECURSOS PROCESALES
4
JAU ME SOLÉ RIERA, El recurso de apelación civil J. M. Bosch, 1993, pp. 10 y 11.
24
CAP. l. INTRODUCCIÓN
25
LOS RECl.•RSOS PROCESALES
más amplio que el concepto de recursos. Aun cuando los recursos sean, seguramente, los
principales medios de impugnación -en especial si se tiene en consideración la variedad
de recursos existente-, ellos no dejan de coexist.ir con otros medios de impugnación que,
aunque funcionen a la manera de un recurso, no lo son sin embargo. Dicho de otro modo:
medios de impugnación es un género, del cual los recursos no son sino una especie". EN-
RIQUE T ARIGO, Lecciones de derecho procesal civil según el n·ue-oo Código, Fundación de Cultura
Universitaria., t. II, 2ª ed., Montevideo, 1998, p. 223. En el mismo sentido, se ba seüalado en
nuestro país que "existe una relación de genero a especie entre los medios de impugnación
y los recursos. Si bien LOdo recurso corresponde al género de los medios de impugnación,
debe reconocerse la existencia ele medíos de impugnación que no son recursos. La carac-
terística principal de los recursos y que permite distingnirlos de otros instrumentos que,
perteneciendo a la categoría de medios de impugnación, no son, sin embargo, recnrsos, es
su carácter intraprocesal, esto es, se proponen y despliegan su eficacia dentro del proceso,
ya sea como un nuevo examen parcial de ciertas cuestiones, bien como una segunda eta-
pa del mismo proceso. El concepto de impugnación es pues genérico y comprende todo
medio de ataque a un aelo procesal o a un conjunto de ellos, inclusive a todo un proceso,
sea que se produzca en el curso del mismo proceso o mediante otro posterior. En cambio,
el concepto de recurso es específico y comprende una clase especial de impugnaciones
contra los errores del juez en un aCLo procesal determinado y tiene aplicación sólo dentro
del mismo proceso". GONZALO CORTl'S, El recurso de n·ul-idad. Doctrina yfurisprudencia, Lexis-
"Jexis, Santiago, 2006, pp. 3 y 4.
26
de citación las partes ptteclen oponerse a la práctica de una diligencia de
pn1eba, impugnar u11 informe de peritos, objetar documentos, etc.8
Por otra parte, cabe aclvertir que los rect1rsos procesales son la vía nor
mal y más propia para la revisión de las resolttciones judiciales, pero no la
ú11ica. Dicho en otras palabras, hay otras vías clistintas de los recursos para
revisar las resoluciones jttdiciales; por ejemplo, la consulta, qtte es un trámite
qtte produce efectos similares a la apelación, y la actuación de oficio de los
tribunales, que significa que en ciertos casos establecidos expresamente por
la ley, los jueces en �jercicio ele las fact1ltades conferielas y sin mediar necesa-
1·iamente un 1·equerimiento de parte, pueden modificar o incluso reemplazar
resoluciones jt1diciales sin qtte necesariamente se haya presentado recurso
procesal alg11no, como acontece en los casos en qtte se ejerce la facttltad de
casar de oficio por concurrir vicios de casación en la forma.9
Para dimensionar el alcance del sistema recursivo es necesario distingttir
si nos encontramos a11te un sistema procesal de carácter paritario o de con
trol más bien de naturaleza horizontal, en el cttal el sistema de revisión tiene
un carácter excepcional, 1<> o bien, si nos hallamos ante un sistema procesal
jerárquico, en el que existe ttna primacía de control vertical, sin que la etapa
de revisión se co11ciba como un elemento extraordinario, sino como 11na
secuela de la adjudicación original que se debe esperar en el curso nor111al
de los hechos. 11
Graficando comparativamente la existencia de los rec11rsos en ambos
sistemas, se nos l1a se11alado q11e el problema de la justicia inglesa es acceder
al proceso; el problema de la jttsticia francesa es ¡sali1· definitivamente del
proceso! En otras palabras, los ab11sos q11e debe combatir el derecho fran
cés son verticales; ·los que debe combatir el derecho inglés, son a la iriversa,
horizontales. 1�
Además, para establecer un sistema recttrsivo deben considerarse los
principios p1·ocesales que identifican al procedimiento respectivo, 13 los q11e
condicionan la forma en la cual deben contemplarse los diversos medios
recursivos dentro de ttn procedimiento. 14
En nuestro país, el sistema recursivo q11e se conte1npla en el Código de
Procedimiento Civil prese11ta rasgos que lo acerca a un sistema escrito e in
quisitivo, diferenciá11dose claramente con ello del sistema de impttgnación
8 JUAN AGUSTÍN FIGUEROA YÁVAR, y ERIKA ALIC:JA MORCADO SAN MAR1'ÍN, Rec·Ltrsos Proce
S<tles Civi/,es y Cos<t]t,.zg<t<l<t, Legal P11blisl1i11g, Tho1npson Ret1ters, Sa11tiago, Chile, 2014 p. 4.
9 JUAN AGUSTÍN FIGUEROA YÁVAR, y ERllv\ AL1t:JA MORCADO SAN Ml\R'fÍN, ob. cit., p. 5.
1 º Ml�JAN DAMASiv\, L<ts Car<tS ele lttj1isticia y el Poder del Estado, Eclitorialjttríclica de Cl1ile,
Sar1tiago, Cl1ile, 2000, fl. 106.
11 Ml�JAN DAMASKA, ob. cit., p. 87.
12 ANTOINE GAR.t\PON, y IOANIS PAPADOPOULUS,j1tzgare1i Estados Unidos y Francia. C1tll1tra
Jr<tncesa y co·11111ion la1v, l i\ eclició11 e11 español, Legis, Colo1nbia, 2006, p. 95.
13 DAVOR 1-IARASIC; CRIS1'1ÁN MATURANA, y JUAN CARLOS Mr\RÍN, "Principios generales en
el n\1evo Código Procesal Civil", e11 Revista de Dereclio Procesal, [>royecto de Cócligo Procesal
Civil, Alleledo Perrot, Tl101npso11 Re\1ters, Santiago, Cl1ile, 2012, flfl. 188 y ss.
14 CRISTIÁN MATURANA, "Los rect1rsos a11te los tribt111ales colegiaclos e11 t111 procecli11lier1to
oral. Código Procesal Civil", en Revista de Dereclio Procesa� Proyecto de Cócligo Procesal Civil,
Abe ledo Pcrrot, Tl101npsor1 l�cuters, Santiago, Cl1ile, 2012, p¡l. 416 y ss.
27
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qt 1e se co11te1nplél en el Código Procesal Penal, el que p1·esenta rasgos de
' 01-al idé:ld y act1satorio. ..
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En los nt1 evo s pro ces os orales de fa1111l1a y lab ral , se co ? tem � Ia_ la
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existencia de principios qt1e difie1·en de los que 1nsp1ran... a� dec1mo11on1c?
1 pro cedimiento ci,,il esc1·ito contemplado e1 � nuest1·0 Cod1go de P1·_oce�1-
miento Civil, }' de allí que sus nor1nas qtte r1ge11 los 1·ec�11·sos se aplicaran
1
e11 aqt1cllos procesos orales siempre qt1e ello no_ 1·�st1lte 1ncom pat1ble con
••
• los pri11cipios qt1e rigen en esos 11t1evos p1·oced11n1e11tos esp�c1ales orales
co11fon11e con el 1na11dato previsto poi· el legisl,tdo1· en el art1ct1lo 432 del
Código del Trabajo como en los artíct1los 27 y 67 de la Ley N º
19.968, que
•'• crea los Tribttnales de Familia.
,• E11 consect1e11cia, las normas del Código de Procedimie11to Civil qt1e ri
gen los rect11-sos, 1nantienen st1 in1portancia po1·qt1e rigen aú11 respecto de la
J• generaJidad de los procedimie11tos civiles, pero st1 st1pleto1·iedad en relación
con los nuevos p1·ocedimie11tos civiles regidos por diversos principios se ha
visto claramente disminttida, en la medida que solo cabrá darles aplicación
en ct1anlo co11 ello no contraríe11 dichos principios. 15
Finalmente, cabe tener presente qt1e en la actualidad respecto de los
Tribt1nales Supremos se e11ct1e11tra en disct1sión a nivel mundial y en la
mayoría de los países occidentales cual debe ser su misión, 16 en cuanto a si
deben asumir como ft1nción la de efectuar un con trol de la legalidad en la
solt1ción de casos concretos como acontece con aquellas Co1·tes que conocen
del recur-so de casación, que es el modelo que se tiene presente en nuestro
actt1al Código de Procedimiento Civil; o bien stt papel p1·eponderante debe
ser la de establecer tina unif011-i1idad de la jurisprudencia o generación de
precedentes para pe1·1-.1itir la solución de todos aquellos casos semejantes
••
de manera uniforme, como acontece en el recurso de nulidad que per sal
1
tum conoce nuestra Corte Suprema en el sistema procesal penal, o con el
• recur-so de unificación de jurisprudencia que ella misma conoce en actt1al
••
procedimiento laboral. 17
En nuestro país pensamos que ese es uno de los temas que debe ser
'
¡
abordado sistémicamente cuando necesariamente, algún día, se aprueben
¡
todas las norm as orgánicas y procedimentales necesarias para que nos rija
I un moderno sistema procesal civil, el que debe ser armónico con las que
¡
rigen en los procesos de los otros sistemas reformados. 18
1
�n consec,ucncia, en estas breves líneas solo hemos pretendido señalar el
•. camino que aun nos falta por recorrer y las diversas encrucijadas que debere-
l
'
'
••
'
¡
15 CRJSTIÁN MATURANA MIQUEL, Los reCltrsos del Código de Procedi·,níe,ito Civil en la doctrina
•'
' y lajurispn,de,zcia, L 1, Tl1om1lson Ret1ters, La Ley, Santiago, Cl1ile, 2015, pp. ll y 12 .
1
�ANIEL M•�-� IERO, "Do� modelos de cortes de vértice: Cortes Superiores y Cortes Su
16
••
pre ma s , e11 La 1nisw1i de los Tnb1L1iales S1Lpre1nos, Micl1ele lan1fTo, Luiz Guilhertne Marino11
i
Daniel Mitidiero (coords.), Marcial Pons, Madrid, 2016, pp. 77 y ss.
17 Sobre recurso de unific
ación dejt1risprudencia pt1ede const1ltarse a HÉCTOR HU MERES
•
NOGUER, y CE(;JLY 1-IALPERN MONTECINO, La unificación de lajurisprudencia lab
ora� Tho,npson
¡
1
••• Reuters, Santiago, Cl1ile, 2015 .
, 1s eRJSTIAN MATURANA MIQUEL, "El ro l de
(• una Corte Suprema" en Revista de Estudios
;
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Judiciales, N05 2-3, 2006, ¡lp. 25 y SS.
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(;Ar. l. INTRODU(:C:IÓN
2. CONCEPTO
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• LOS REc:URSOS PRO<:ESALF.S
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1sivo de lo s litig-
a 11tes (p ar te s e in te r-
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E l 1·ec11rso es un acto p1·ocesaJ excl�
vinientes), co1no la se11te11cia lo es delJtlez. _ . .
. . ceso y co n ello se de scar ta la pe rt 1 11 en c1 a de
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.. rect11-so es un acto del
El pi·o 91
hablar de 1·ecurso ct1é111do se u-ata de t1n nt1evo p1·oceso.-
•
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1
3. ELEMENTOS
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Para qtie 1105 e11c011tremos en presencia de u11 re�t11� so es me11este1 · q�e con
. •',
• curra11 conjt111ta1nente todos y cad_a u110 de los s�gu1e11tes el�1nentos.
1
a) Debe esta1· pre\risto poi· el Iegislado1� deter�111ando el Tnbt1nal q1:1e debe
conocer de él}' el procedimiento que debe segt.111--se � ara su 1·esolu_c�on; ,,
.
b) Es u11 acto jurídico procesal de pa1·te o de quien tenga leg1t1 mac1on
para act11ar;
e) Debe existi1· un agravio para el rect1rrente; .
d) Debe impt1gi1arse tina resoluciónjudicial no ejecutoriada, dentro del
misn10 proceso e11 que se dictó;
e) Persigt1e la re,risión de la sentencia impugnada.
•
4. ANÁLISIS DE LOS REFERIDOS ELEMENTOS
..
'
Cada uno de los elementos antes señalados debe concurrir para enco11trar
;
•,
nos e11. presencia
. ,
de un recurso. Ellos son los que procederemos a analizar
a cont1nuac1on.
•
•
1
. •' ( a) La existencia del recurso debe ser prevista por el legislador, deter
minando el Tribunal que debe conocer del mismo y el procedimiento
·1
'
)
. que debe seguirse para su resolución
.'
'1 La existencia de todo recurso debe ser contemplada por parte del le
l.
'
'
gislador, por cuanto ello implica reconocerle atribuciones a los tribunales
para conocer de él, resolviendo los asuntos que la ley ha entregado a su
conocimiento.
Al efecto, de confo1·111idad a lo previsto en el art. 77 de la Constitución
Política, "una ley orgánica constitucional determinará la organización y atribuciones
1
• de /.os tribunales queJueren necesarios para la pronta y cumplida administración de
justicia en todo el territorio de la &pública''.
;
.
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•'
En consecuencia, debe establece1·se mediante una ley orgánica consti
J tucional el Tribunal a quien le corresponde conocer de un determinado
' recurso, por cuanto ello importa concederle a éste dete1·1r1inadas atribucio-
••
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11es. Esta materia, como regla general, se regula específicamente en el COT al
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.. tratar de la competencia que corresponde al pleno y a las salas de las Cortes
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de A �ela �iones y de 1� Co1�te Suprema, sin perjuicio de las leyes orgá 11icas
,
const1tuc1onales especiales que puedan establecerse sobre esta materia.
•..
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21 DEYIS E<;HANDÍA, Teoría ge,zeral del proceso, t. II, Editorial Universidad, Buenos Aires,
. .'
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',
pp. 632 y 633.
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<:Ar. l. INTRODU<:CIÓN
Por otra parte, en lo que clice relación con la oportunidad y con la f01·rna
qt1e debe segt1irse para la tramitación y resolución de un determinado recurso,
atendido a que éste forma parte del proceclimiento qtte debe seguirse para
la solt1ció11 de un conflicto, debe también ser establecido por el legislador.
Al efecto, debemos reco1�dar qt1e conforme a lo previsto en el art. 19
Nº 3 inciso 5º de la C. Poi.," [t]odc1, sentencia de un órgano que ejerza jurisdicción
debe fundarse en un proceso previo legalmente tramitctdo. Corresponderá al legislador
establecer
. siempre las garantías de un procedimiento y una investigación racionales
,,
y yustos
Estos principios han sido expresamente reconocidos por nuestro legislador
procesal penal en el art. 352 clel C. Procesal Penal, titulado Facultad de recurrir,
al presc1�ibir que ''podrán recurrir en contra de las resoluciones judiciales el
ministerio público y los demás intervinientes agraviaclos por ellas, sólo por los
medios y en los casos ex/Jresamenle establecidos en la ley " ( énfasis añadido).
31
LOS RE.CURSOS !'ROCE.SALES
el ministerio público y los demás intervinientes agraviados por ellas, sólo por los me-
dios y en los casos expresamente establecidos en la ley" ( énfasis añadido).
De acuerdo con lo anterior, y por no tratarse de actos de parte, debemos
señalar que no constituyen recursos determinadas actuaciones que llevan a
cabo de oficio los órganos jurisdiccionales, ya sea con motivo de la interposi-
ción deficiente de un recurso ( como ocurre, por ejemplo, en la casación en
el fondo de oficio) o con motivo de la dictación de una resolución judicial
respecto de la cual el Tribunal superior puede invalidarla oficiosamente,
por estimar que se ha incurrido en vicios in procedendo ( como sucede en la
casación en la forma de oficio).
En todas estas situaciones, a pesar de haberse podido invalidar una reso-
lución judicial por un Tribunal superior, no nos encontramos en presencia
de un recurso, puesto que no se trata de un acto de parte, sino que estamos
en presencia de facultades ejercidas de oficio por el propio órgano jurisdic-
cional de acuerdo con las atribuciones que le confiere la ley.
Por las mismas razones no cabe tampoco considerar como recurso,
sino como un trámite procesal, a la consulta prevista por el legislador para
la revisión de algunas sentencias definitivas e interlocutorias, de primera
instancia, por el superior jerárquico, que no hubieren sido revisadas por
vía de apelación.
En la actualidad, este trámite casi ha desaparecido de nuestro orden
procesal, contemplándose casi exclusivamente respecto de las sentencias
definitivas desfavorables al Fisco en los juicios de hacienda. 24 Se regulaba,
también, en los procedimientos especiales de nulidad de matrimonio y de
divorcio respecto de las sentencias definitivas no apeladas que daban lugar
a la separación judicial, a la nulidad de matrimonio y al divorcio. 25
En el antiguo sistema procesal penal, de carácter inquisitivo y en el cual
desde la óptica de Damaska primaba notoriamente el carácter jerárquico y
de implementación de políticas públicas en el proceso, la consulta presenta
una aplicación mucho mayor.
En efecto, en el antiguo proceso penal, dado el interés de orden público
envuelto en estos asuntos, el legislador previó la existencia de la consulta
respecto de un mayor número de resoluciones y no sólo respecto de algunas
sentencias definitivas, como ocurría en el proceso civil.
Al efecto, el CPP contempla la consulta respecto de la resolución que
otorgaba la libertad provisional en los delitos que merecían pena aflictiva; 26
el sobreseimiento definitivo debe ser consultado cuando el juicio versa
32
(:Ar. l. INTRODUc:c:1óN
sobre delito que merecía pena aflictiva27 y la se11tencia definitiva debe ser
co11st1ltada cuando impone ur1a pena privativa o restrictiva de la libertad
superior a un año; cttando imponía diversas penas a un sttjeto que sumadas
excedían el plazo del año me11cionado y, finalmente, cuando la sentencia
es condenatoria o absolutoria y se dicta en un proceso que merece pena
aflictiva. 28
En el nuevo siste1na procesal penal, de carácter acusatorio y en el cual
desde la óptica de Damaska p1·ima en el proceso su finalidad de resolución
de conflictos y su carácter paritario, no se contempla la existencia del trámite
de la consulta respecto de ninguna resolución jt1dicial.
33
•
•
••
LOS RECURSOS PRO(:ES1\LES
•
.
•
',;
• qtte ella puede no l1aber acogido e11 st1 parte disposit�va í11tegr�1nent� las
peticiones de todas las partes. E11 tal caso, la sentencia causa1·a agravio. o
perjt1icio a a111bas partes, y las dos se e11contrará11 facultadas pa1-a 1·ect1rr1r.
• ...
l
La existe11cia de este tipo de resolt1cio11es es �1npo1·� nt_e, P�..esto qtte ad��as
.
son las qt1e genera11 la posibilidad de que exista la 111st1tt1c1on de adhes1on a
1
•
•
1
la apelación, y el rect.u1io de 11t1lidad en el nuevo p1·oceso pe11al. 29
AJ1ora bien, e11 docuina p1·ocesal se st1ele disti11gt1ir entre dos agravios
dife1·e11tes: el lla1nado ag1-avio objetivo y el de11ominado agr� v�� sttbjeti�o.
.•
. El agra\rio ol�etivo es aqt1el qt1e su1·ge de co1npai·a1· la posic1on del st�eto
•
a quien la se11tencia se le aplica, debiendo existir t111a dife1·encia entr� lo qt1e
en ella se decide, y que natt1ral1nente es el sustento del concepto mismo de
•
•.
•
recurso, con Jo p1·etendido por la parte e11 st1 demanda o defensa.
•''• 1'.1as este agra,rio no provoca i111nediata y at1tomáticame11te la existencia
de t1n 1·ecurso procesal, ya qt1e es necesario qtte el ag1·aviado objetivamente
decida inte1poner el respectivo rect1rso, impulsándolo en la forma dispt1esta
por la ley de procedin1iento, puesto qtte si se co11forma, o no hace uso de
él en la oporn1nidad correspondie11te, preclt1ye st1 derecho a recurrir. Con
ello, el agravio subjetivo debe concretarse y especificarse por el recurrente
respecto de la parte de la sentencia qt1e estima que le perjudica y que se
in,,oca como el fundamento y el objeto específico de st1 rect1rso.
En definitiva, el agr-avio st1bjetivo, qtte se concreta en la petición que
f01,nula el recurrente, es el que otorga competencia al Tribu11al superior,
aun cuando el agra\rio objetivo hubiere sido mayor para el recurrente. Tal
sería el caso, por ejemplo, en que una sentencia condene a pagar una de
te1minada indemnizació11 de perjtticios y el recurrente, en lugar de pedir
1
•
•
••
su revocación, se limita solamente a solicitar la rebaja del mo�_to de dicha
¡
' indem11ización. E11 tal caso, el Tribunal sólo poseera competencia para pro
'•
nunciarse respecto de la rebaja de la i11demnización, aun cuando el agravio
I
1
objetivo hubiere sido mayor, por lo que habría podido solicitar la revocación
•
•
•
•
del fallo para generar el rechazo íntegro de la demanda.
¡l En ?ues�o ordenamiento jurídico se ha previsto en forma específica
.
'' el agr-aVJo obJet1vo para establecer los casos en que una sentencia definitiva
..;
.
causa agra,rio o pe1juicio a una de las partes. Al efecto, el art. 751 del CPC
1
'
1
nos se11ala que existe agravio -dentro del llamado juicio de hacienda- en
•
caso de que:
•1
i
i) La sentencia no acoge totalmente la demanda (ag1--avio para el de
•1
mandante).
,.¡
•
ii) La sentencia no acoge totalmente la reconvención (agravio para el
'
.;
demandado)
iii) La sentencia no desecha en todas sus partes la demanda (agravio
''
para el demandado).
'
•1 ¡,,) l..a sentencia no desecha en todas stts partes la reconvención (agravio
J
•
•. para el demandante).
r
' Este ag-avio es pr �pio de todo recurso y tiene especial aplicación respecto
del recurso de apelación en materia civil.
l
••
.'
.
1
,1
''
'
29 Véase art. 382 del C. Procesal Penal.
1
•
1
•
• 34
1.
'
t
••
1
\
CAP. l. INTRODU(:C:IÓN
En el antigt.10 sistema procesal penal, el art. 54 bis del CPP establece las
resolucio11es apelables y señala la existencia del gravamen irreparable como
- nor1na supletoria para la procedencia del rect1rso de apelación.
En consect1encia, en el antigt10 proceso penal no basta que la resolución
jt1dicial cause un agravio o gravamen al recurrente, sino que requiere como
reqt1isito adicional que no exista otro medio distinto al recurso con el fin de
obte11er la eliminación del perjuicio dentro del proceso.
�jemplo de esta sitttación lo encontramos en el art. 401 respecto de la
resolución que decreta el cierre del sumario; los arts. t:134 y 443 respecto de
la resolución que rechaza las excepciones de previo y especial pronuncia
miento de carácter pere11 torio; etcétera.
En el nuevo sistema procesal penal no se contempla la existencia del
grava1nen irreparable, si110 que tan sólo el agravio como ft1ndamento para
deducir el 1·ecu1·so de apelación, lo que se justifica atendida la consagración
de la procedencia específica del recurso de apelación sólo en contra de
ciertas y determinadas resoluciones judiciales.30
No obstante, tratándose de otros recursos, como son los que persigt1en
en forma extraordinaria la invalidación del fallo, el agravio es más complejo,
puesto que no basta con el hecho de ser parte y qtte el fallo rest1lte desfavo
rable a ésta, sino qtte además se requiere que debe afectar al recurrente la
causal en que se basa su petición de declaración de nt1lidad.
Así por ejemplo, en el rect1rso de casación en la forma, qt1e sólo pt1ede
ser deducido basado en algt1nas de las causales que la ley establece, dado su
carácter de derecho estricto, es menester para que se configure el agravio
que concurran los siguientes elementos:
-Ser parte en el juicio;
-Que la sentencia sea desf,1vorable;
-Que el recurrente invoque un vicio qtte lo afecta a él;
-Que el recurrente no hubie1·e consentido en el vicio, habiendo prepa-
rado el recurso en los casos p1·evistos por la ley.
En el nuevo sistema procesal penal excepcionalmente la anterior regla
se rompe tratá11dose del recu1·so de nulidad sólo cuando él se interpone
basado en las causales denominadas motivos absolutos de nulidad (art. 374
del C. Procesal Penal), dado qt1e b,lsta la conct1rrencia de la cat1sal y qtte la
sentencia cat1se agravio al 1·ect11·rente para que sea procedente dicho medio
de impugnación, sin que sea necesario exigir que el vicio le haya generado
un perjuicio al rect1rrente por haberse efectt1ado esa calificación por parte
del legislador, la que posee un carácter vinct1lante para el Tribttnal qtte debe
p1·onunciarse acerca de la admisibilidad del recttrso.
35
•
•
•
1
•
,
•
. LOS RE<:lJRSOS PRO(;ESt\LES
t.1na o 1nás ct1estio11es qt1e ha11 sido objeto de t111 p1·ime1· JU1c10 contenido
1
•
.•.
•
acti,,idad intelectual y volitiva de tales ór�anos que corresponda lo mas po-
sible a la verdad, a la jt1sticia y a la legalidad.
•
. . .,
Mas, para obtener· este 1·est1ltado, 110 es st1ficiente tl�� pt1ra r�vis1on del
•
'J
• proclt1cto final de la actividad del ó1·g.:1110 al ct1al se act1d10 tina pr1m�ra vez,
••
t si110 q11e para n1ayor �aranúa de la j11sticia, de la verdad y de la_legal1dad de
la decisión, es necesa1·io qt1e esa obra de 1·evisión vaya acampanada de todo
un procedin1iento q11e en n1ayor o 1ne11or medida consienta el reexamen
.
•
•
de )as ct1estio11es ya decididas, a fin de apreciar la conformidad de ellas con
J• la justicia, la verdad y la legalidad.
La imp11gnación de la se11tencia i1nporta, por tanto, necesariamente una
renovación del procedimiento según las nor1nas y la disciplina concernientes
a los medios para in1pugnar las sentencias''. 31
De acuerdo con lo expuesto, podemos señalar qtte existe tina relación
del todo a parte entre la acción y el recurso, siendo éste el medio para que
la parte continúe con st1 actividad dentro del p1·oceso a través de ttna nueva
fase, para los efectos de obtener una resolución que resuelva el conflicto.
En este sentido, se podría señalar que el 1·ecurso no viene a ser más qt1e
el medio para pasar de una a ot1·a fase del proceso, sin romper la unidad
.•• de éste.
. La doctrina mayorita1·iamente entiende que con la interposición de un
•
recurso no se genera un nuevo proceso, sino que a lo sumo se abre una nue
•
•
• va fase dentro del mismo procedimiento. El recurso no st1pone un proceso
diferente, sino que en él se desarrolla el derecho de accionar para poner
•
•
..l
''
'• Final1!1ente, cabe tener p �esente que el recurso adc1nás de ser u11 acto que
debe rea11zarse dentro del mismo proceso por el sttieto agraviado legiti1nado
•
'
'
•
'
e11 contra de tina resolución judicial, requiere que ella no haya alcanzado el
'
••
t estado de fi11neza, esto es, que no se enct1entre firme o ejecutoriada.
'
.
•
Con�o1· �ne a ello, �� que el 1·ecurso debe ser ejc1·cido en el proceso en
1. que se dicto la resoluc1on dentro de ttn plazo fatal y de carácter individual,
••
' por reg1a general, para cada parte.
••
'' El le�sl��or busca que la resolución del conflicto se logre mediante la
¡
1 recta aplicac1on del derecl10 o la actuación de la ley. Sin embargo el derecho
'••
l
busca también la certeza.
De allí que el legislador haya establecido t1n límite a la revisión de los
ac to s para lo gr ar su firmeza a través de la autoridad de cosa juzgada.
•
1
•
•
l
J'• 36
1
.,
11
•1
(;Af'. l. INTRODU<:<�IÓN
37
'
1 •
''
...
.'
1 LOS RECURSOS PROCESt\LES
1
•
•'
pr oc ed imiento penal, y el 1·ecu1·so de 11 t1lid ad , e1 1 el nu evo sis te m a pr oc es al
•
i pe na l. .,
Debc 111 0s l ac er pr es e1 te qtte en el re ct1 1·so de casa c1o n en la fo rm a,
1 1 .
'• cua11do el vicio se co1nete e11 la dictación de la sente11c1a, y en el recurso
ón
de casaci en el fon do no sól o existe la sen te1 1 cia de cas aci ón en la qu e se
•
•
a11 ula el fallo, sino qt1e debe dictarse ta111bién u11a se11te11 cia de reemplazo
:
• e11 la c11al se rest1elva cor1·ectan1ente el ast111 to.
En el 11uc,,o sistema procesal pe11 al la regla gene1-al es que el Tribunal
st1perior que co11oce del recu1--so a11t1le la se11te11_cia y/ o el jt1icio ora_l, sin que
pt1eda dicta1· tina se11 tencia de reemplazo, deb_i endo poi· ello real1z�rse un
nue,,o juicio oral ante el T1·ibt1nal de jt1icio 01-al integrado por nt1evosJueces.
J
•
•
1
' 38
••
'
(;Ar. l. INTRODU(;(:IÓN
39
1
••
.l LOS RE(:URSOS PROCESALES
1
d m ti s ra po r el so lo l1 cho de q ue
1
prude11c ia, p1ima el p1·i111e1·0, lo qt 1e se e e t e
_ _
ttr r n e im p ide q ue
••
,•
del ast111to.39
•
'••
'
•
6. FUENTES DE LOS RECURSOS
'
•
1
•
Las fuen tes de los recursos son:
-Constitución Política de la República;
•
''
'
•
•
''
-Código Org-ánico de T1ibu11ales;
••• -Código de P1·o cedi1nie11to Civil;
-Código de P1·ocedi1nie11to Penal;
-Código Procesal Penal; ,, .
-Recursos de carácter especial contemplados ft1era de los Cod1gos pro-
cedi1n e11tales de aplicació11 g en eral;
-Siste1na de los rect1rsos resp ecto de los t1ibunales a1·bitrales.
•'
•
• 6.1.1. Fuente directa
•
¡ Nos encontramos con situaciones en que nuestra Carta Fundamental es fuente
.• directa r especto de todos aq uellos recttrsos q ue la propia Constitución c re a
'
•
39 E11 este sentido, pt1ecle co11sultarse la sentencia de l de fel)rero de 1995 del Tril)u11al
'
Constitucio11al, rol N !? 205, que ejerciendo el control preventivo ele constitt1cionalidacl del
•
proyecto de ley daría origen posteriorn1ente a la Ley Nº 19.374, declaró que era inconstitu
'
V
• cional recl1azar u11 recL1rso de casación en el fondo porque carece de relevancia jurídica para
•
la adecuada interpretación y aJ)licación del derecl10.
40 La mayoría de la doctrina 11acional está ele acuerclo en que en estos casos 1nás bien
'
¡ '
nos encontra111os e11 r>resencia ele acciones co11stitucio11ales qt1e abren un procedi r11iento
J>ara lograr la finalidad prevista en su consagración y no frente a rect1rsos propiamente tales,
f>Uesto �tre no persigt1�n i111pt !g11ar resoluciones jucl �ciales, ele1ne11to de la esencia qtie debe
co11curr1r res1)ecto de estos. Vease, er1 general, ANDRESJANA yJUAN CARLOS MARíN G., Recurso
'•
'
,
•
•
de protección y c011tralos, Editorial Jurídica de Cl1ile, 2006, j1assi1n..
•'
'
40
oJ
1
(;Ar. l. INTRODU(:c;1óN
a) Recurso de protección
Este recu1·so se prevé en el art. 20 de la Constitt1ción Política. El mismo
fue creado en el Acta Constitucional Nº 3 el año 1976, concediéndose en
ese mismo texto la fact1ltad a la Corte Suprema para que dictara un auto
acordado qt1e lo regula1·a.
Originariamente st1 regulación se encontraba contenida en t1n auto
acordado de 2 de abril de 1977 de la Excma. Corte. Dicho auto acordado
ft1e posteriormente derogado por otro del mismo Tribunal, de 27 de junio
de 1992, el que, por su parte, fue modificado por sendos autos acordados
de 4 de mayo de 1998 y 25 de mayo de 2007, respectivamente.
El hecho de qt1e este recurso pt1eda ser invocado por cualquier persona
desvirtúa la idea de recurso tradicional. Además no se dirige, por regla ge
neral, en contra de resolt1ciones judiciales, sino qt1e en contra de acciones
u omisiones ilegales o arbitrarias de particulares o autoridades de gobierno
que a1nenazan, perturban o privan a tina persona de alguno de los derechos
de rango constitucional que señala el constituyente.
b) Recurso de amparo
Este recurso se encuentra previsto en el art. 21 de la C. Poi.
Se reglamentan dos clases de acción de amparo:
- Acció11 preventiva: establecida en el inciso final del referido art. 21.
Señala la posibilidad de amparo para evitar las amenazas en contra de la
gar·antía de la libertad.
-Acción curativa o correctiva: se refiere al caso en que la garantía recién
referida ya hubiere sido violada.
La reglamentación del recurso de amparo está en el CPP y en un auto
acordado de la Excma. Corte, los ct1ales ponen énfasis en la rapidez con qtte
debe tramitarse.
En el nuevo proceso penal no se contempló la regt1lación del recurso
de amparo en el C. Procesal Penal, pero dada su consagración constitu
cional, y si11 perjuicio de considerar adicionalmente qt1e st1 existencia se
prevé en diversos tratados i11 ternacionales 1·atificados por Chile, no cabe
duda que esta acción constitucional se enct1entra plenamente vigente de
acuerdo con las reglas preestablecidas a la introducción del nuevo sistema
p1·ocesal penal. 41
Los dos recursos ya mencionados emanan de las fact1ltades conservadoras
de los tribunales.
"' Sin perjt1icio de ello, deben10s tener presente qt1e e11 el nt1evo sistema ¡>rocesal p� 11al
se l1a conten1placlo ta1nbiér1 t111a acción ele a111paro co11 ra11go sola111e11te legal ante t111 Jtaez
inferior, corno es eljuez de garantía, conforn1e a lo previsto e11 el art. 95 del C. Procesal Penal.
41
•
•
• LOS RE(:URSOS PROt:ESALES
t
N º 6 de la Carta Fu11dan1ental.
,'
-Requerimiento de inaplicabilidad. Para dedt1cir el requerimiento no
es necesa1;0 qt1e exisú'ln agi-a,,jos, sino que si1npleme11te se solicita al Tri
bu11aJ Co11stitucionaJ que declare que 110 pt1ede aplicarse un determinado
precepto legal por ser contrario a la Co11stitución Política, en una gestión
que se sigue ante un Tribunal ordinario o especial. Se puede decir que se
trata, realmente, de una acción a través de la ct1al se pretende prevenir el
agra,rio que podría causarse por la aplicación en la sentencia definitiva de
t111a ley inconstitt1cio11al.
-Requerimiento de inconstitucionalidad. Además, a partir de la reforma
constitucio11al introducida por la Ley N º 20.050, se entregó al conocimiento
• del T1·ibunal Co11stitucional el 1·eqt1erimiento para la declaración de incons
• titucionalidad de una norma legal, co11forme a lo previsto en el a1·t. 93 N º 7
de la Carta Fu11damental.
t
'1
• .
6.1.2. Fuente indirecta
'.•
Se refiere a todas las normas que se vinculan a instituciones generales del
1
l
42
•
•
1
•
j•
43
l
•
•
l
h) El Código 0 1 ·�ánico de T1·ibt111ales tambié11 regla1ne11ta el rect11·�0 de
qt1eja. -12 Este 1 ·ect11-so se interpo11e ante t111a gr-ave falta-� abtt�o de caract� r
•
•
ial
minister qt1e p ·od se 1 t1ce al dicta 1 · t1na se 1 1te11cia de �111t1 a
� .. o 1nte 1 ·loc uto r1a
1
qt1e pone tém1ino al jt1icio o l1ace i111posible su conu11t1ac1 �n, co1�tra la qu e
110 p1 ·oceden otros rect1 1-sos. Se di1 ·ige co11tra la pe 1 ·so!�ª delJttez oJueces qu e
la l1t1bie1 ·e11 p1·ont1nciado, a dife1 ·e11cia de la apelac1011 y los otr?� recursos
ju 1;sdiccionales, qtte se di 1;ge11 di1 ·ectame11te contra la resolt1c1on. Ptted...e
importar 1 nodifica1· la 1·esolución dictada con gr-ave falta o abt1so y ademas
conllevai· a la aplicació1 1 de tina medida discipli11élria al juez o jt1eces 9t1e la
1
•
l1t1biere1 1 pro11unciado, lo qt1e se justifica e 11 atención a que procede solo en
caso de no poderse interpo1 1er ot os 1 ·ecu1-sos 01·dinarios o extraordinarios
r
en co 11tra de la resolució1 1.
•
E11tenden1os qt1e el recurso de qt1eja se e1 1cuent1-a en f1·anca retirada
de nt1estro 01 ·denan1iento jt1rídico, habié 11dose acotado su aplicación en la
ida por la Le}' N 2 19.374 para los casos en qt1e no proceda
refor111a i11u-odt1c
ou·o recurso ordi11ario o extrao1·dinario e11 co11u-a de u1 1a resolt1ción, y además
nos encontremos en prese11cia de una sente11cia definitiva o interlocutoria
qt1e po11ga té1·111ino al juicio o l1aga imposible stt contint1ación, en la que se
htibiere inct11 ·1·ido en una flagrante falta o ab11so. Sin embargo, el principal
ct1 estio1 1amiento que se fo1·111ula es que se atenta 1·ía en contra de la i11de
pendencia jt1dicial si se pretende la revocación, invalidación o enmienda de
las resol11ciones por una vía diversa de la recu1·siva, que es la propia para el
ejercicio de la función j11risdiccional, y no la del ejercicio de las fact1ltades
disciplinarias, que es donde encuentra st1 fuente el recurso de qt1eja.
1
'
••'
,
Este Código es 11na fuente indirecta de los recursos, ya que señala los tribu
1
nales que ,,an a conocer de cada uno de ellos. Estos tribt1nales son:
•
••
-Los jueces de letras, los jueces de garantía y tribt111ales orales en lo
•
•
penal en el nuevo sistema procesal penal.
•
-Los tribunales unipersonales de excepción, los que no tiene11 por 1·egla
' _
general competencia respecto de los as11ntos crimi 11ales en el nuevo sistema
J
procesal penal.43 Las Cortes de Apelaciones. El art. 63 del COT señala los
).• rec u 1 ·sos que conoce la Corte de Apelaciones respectiva. Estos son:
-En segunda instancia, conocen del recurso de apelación en contra de
1
..
,
!
res olu cio ne s dictadas er:i causas civil
_ es, penales, familia 1·es y no contencio
sas 9ue _ se h�ya� �onoc1do en pnmera instancia los jueces de letras de su
•
_
1
,•
•
ter1·1tono JUr1sd1 cc1onal, o uno de sus ministros. En el nuevo sistema proce-
''
• 42 Véase arL 545 COT.
43 El único caso de Tribunal unipersonal de excepció11
i sería el conte1nplado en el NQ 2
clel art. 52 del COT �eSJJecto ele t111 ministro de la Corte St1prema, el qtie
clelJeríarnos en
Le1 1de� derogado organrcamente respecto del nuevo siste111a procesal pena
J l por los acttiales
�rts. 73 y 80 A de la Car� . F�11clan1e?tal, qt1e contemplan al mi,1isterio púl)lico como único
J
orga,10 encargado _ _ de d1r1gir exclt1s1va1ne11te la investigación, con la sola exce pció i l ele las
causas per1ales n11l1tares.
'
1
!l 44
I '
•
(;Ar. l. INTRODU(;c;tóN
44 Véase inciso l !.l del art. 476 del Código del Trabajo.
45 Véanse arts. 477 y 478 del Código del Trabajo.
45
'• ,
.•
•
•
••
•
LOS RECllRSOS PROCESALES
id as co n tr a re so lu ci o1 1e s d e 1 � � o rt e d e
'• iv ) D e las apelaciones dedt1c
a 11p a ·0 , am pa ro ec o1 1o m ic o Y de
Apelacio1 1es con relación a recttrsos de 1 1
•
protección. . .·
ist en ci a se ·eg t la ta 1to en el a1 1t1guo
v) Del rect1rso de revisió n, ct 1y a ex 1 1 1
• .
.
procedimie 11to pe11a l co 1110 en el 1 1t1e vo sis tem a p 1·oc � sal pe na l.
de lo s n e nb 1·o s de Co rte s de
l
en co nt -a
•
vi) De los rect11-sos de qt te ja 1 1 1 1
l•
Apelaciones, cortes 1n arcia les y de tod o ott ·o T1 ·ib t1n al 1· e sp ec to de l ct1 al no se
'' ha\ra establecido por el leo-islador otro T1·ibt 111al co1 npete11te para conocer del
'
mi�1no, atendida la st1pe1i11te1 1de 1 1cia co1 ·1 ·ectiva que posee la Corte St1prema
sob1·e tod os los tribt1n ales del paí s, co1 1fo 1·me a lo p 1 ·evi sto en el art . 82 de la
Carta Ft11 1damenta1.46 La aplicació1 1 de la medida disciplinaria, en caso de
1
•
ser acogido el 1·ect11 -so de qt1eja por la sala 1 ·espectiva, es de competencia del
:•
:
pleno.
1
•...
1
l
d ) El recurso de hecho, tanto el denominado verdadero (arts. 203 y ss.)
como el falso recurso de hecl10 (art. 196) .
• e) El recurso de casación (arts. 764 y ss., título XIX del libro 111). En di
cho títt1lo se establecen normas comunes al recu1·so de casación en el fondo
!
.•
y forma; y se conte1nplan no1·111as especiales respecto de cada uno de ellos.
1
1
•
• r�ct 1rso s pre sen ta1� como característica que ellas pueden ser alteradas, en
,
• ciertos casos espec 1 ficos, por normas especiales.
1
•
46 E�te últi1no serí� el caso, por ejemplo, de un recurso de queja cleducido en contra
•
�e _lo� m_ iernbros del_ Tr1bur1�I d� la Libre Co1npetencia, puesto que se trata de un órgano
•
•
•
• J�nsd1cc1011al que CJerce atr1fJ�c1ones a niv�I nacional y no respecto del territorio jurisdic
cional de ur1a Corte de Apelaciones en particular, confor1ne lo establecido en el art. 63 N� 2
•
letr a b) del COT.
•
•'
l
46
l
c:AP. l. IN'fRODU<:c;1óN
El CPP emplea
. ., el mismo sistema que el CPC, pero con mucha menor regla-
mentac1on.
En el libro I se establecen las disposiciones generales para el jt1icio cri
minal. Dentro de éste, el sistema de tratamiento de los recursos no es igt1al
que en el CPC. La mayor diferencia se encuentra en el recurso de apelación,
ya que en el CPP el rect1rso de apelación y los recursos en general no están
reglamentados en forma orgánica. Existen normas dispe1·sas a lo largo del
lib1·0 I e inclt1so se regt1la la apelación en forma especial dentro de la sen
tencia definitiva en los arts. 51 O y siguientes. Sin perjt1icio de ello, el CPP
regla1nenta habitualmente la apelación en forma casuística al referirse a
diversas resoluciones.
En el libro 11 se reglamenta el recurso de casación en la forma y en el
fondo (arts. 535 y ss.). Lo hace con una modalidad trascendental, ya que son
normas especiales respecto de las normas civiles de casación. Por lo tanto,
la estructttra básica aplicable del recurso de casación en materia penal es la
del c1>c, salvo las modificaciones que introduce el CPP.
En el libro 111 se reglamenta en su títt1lo VII la revisión de las sentencias
penales condenatorias firmes por crímenes y simples delitos, sin emplear
adecuadamente la denominación recurso para identificar esta verdadera
acción extraordinaria de nulidad.
47
j
'•
.'
i El legislador prevé diversos procedimientos especiales, en los que ha reg11-
Jado divei·sos recursos, estableciendo variadas modificaciones en relación
. _ r_e__glas generales que se prevén para su procedencia, oportunidad y
con las
1•
• Lram1tacion en el CPC.
!
4; Véase arL 95 del C. Procesal Penal .
48 En e mi
� s�o ser �tido, Jt.\ÚL Tt\\'OLARI OLIVEROS, "De los rect1rsos en el Nuevo Cócligo
1
1
•' 48
(;Ar. l. INTRODU(�(;IÓN
55 Véase art. 502 clel C. del T., lt1ego de entrada en vigcnciél la Ley N 20.022.
º
56 Véase art. 67 inc. 1º de la Ley N º 19.968, qtre crea los �rribt111ales ele Fa111ilia.
57 Véase art. 67 N l de la Ley Nº 19.968, que crea los Tribunales de Farnilia.
•
' ,i
¡
49
•
1
¡
•
•
El rect1rso de apelació11 se concederá, poi· 1 ·egla ge11e�I, en el s?� o efec
_
f
•
to devolt1Livo,r,.� sólo p1·ocede 1,i en co11 u·a de las � ent�nc 1 as_ d�� n1tivas de
p1;n1 era i1 1stancia y las resolt1cio1 1es que po11 gan termino al� t11c1 0 o hagan
• i 111posible su conti1 1uación y las que se pro11 t1 11 cie1 1 sob1·e 1ned1das cautelares
I y se conocerá sin esperar Ja co1 npa 1 ·ece11 cia de las pai·tes. 59
l
l Proceden los recursos de casación e11 la f0 1 ·1na y e11 el fo11do, con lé:1s
n1odificaciones qt1e se lin1ila la procede 1 1cia de la casació_n en la forma a las
I
Algu nos de estos tribunales tienen competencia para conocer de las faltas
)
.
•
••
• En esta materia, mientras no entre plenamente en vigor la reforma llevada
'•
'
38 Véase art. 67 N2 3 de la Ley N2 19.968.
• 59 Véase arL 67 Nº 2 de la Ley N2 19.968.
00 Véase art. 67 N05 6 y 7 de la Ley Ni:? 19.968.
61 Véanse arts. 14 le ra d) C. Proc
•J
1
1
i
CAP. l. INTRODU(:(;IÓN
º
aclela11te por la Ley N 20.322, nos encontramos con una mixtt1ra de tribu
nales y diversos proceclimientos según la naturaleza del asunto.
El director regional del Servicio de I1npt1estos Internos conoce en primera
o (1nica instancia de reclamaciones e infracciones varias en forma exclusiva
y excluyente.65
Corresponcle a las Cortes de Apelaciones conocer en segunda instancia
de las apelaciones de ciertas resoluciones dictadas por el director regional
del Servicio de Impuestos Internos.66
La Corte Suprema conoce del recurso ele casación en el fondo y en la
forma, deducido en contra de resoluciones de segt1nda instancia pronuncia
das por las Cortes de Apelaciones, en los casos en qt1e ello sea procedente
conforme a las normas contenidas en el CPC y en el Cócligo Tributario ( cr) .67
E11 el p1·ocedimiento general de reclamaciones se establece qt1e en contra
de las sentencias del di1·ector 1�egional del Servicio ele Impttestos Internos que
falle un reclamo, lo declare improcedente o haga imposible st1 contint1ación,
es procedente el recurso de reposición y de apelación, pt1diendo interponerse
ambos conjttntamente, entendiéndose qtte la apelació11 se deduce en forma
subsidiaria del recttrso de reposició11.68
Ahora bien, debemos tener presente qtte un nttevo sistema procesal tribu
tario se estableció con motivo de la dictación de la Ley N º 20.322, publicacla
en el Diario Oficial de 27 de enero de 2009, qtte fortalece y perfecciona la
ju1·isdicción tributaria y aduanera, c1·eando los tribunales tribtttarios y adt1a
neros y moclifica11do los p1·ocedimientos contemplados para la tramitación de
dichas mate1·ias. Esta modificación legal prevé stt entrada en vigor de manera
gradttal en las diversas regiones del país, dentro de un plazo de cuatro años
co11tados desde el día p1i1nero del 1nes siguiente a la fecha de st1 publicación en
69
el Diario Oficial. El primer año comenzará a regir en la XV Región de Arica
y Parinacota; I Región de Tarapacá, 11 Región de Antofagasta, y 111 Región de
Atacama. En la Región Metropolitana· se tiene previsto que comience a regir
a parti1· del cuarto año, esto es, a contar del 1 de febrero de 2013.
En el nttevo sistema los tribttnales tributarios y adttaneros conocen en
prime1�a o única instancia de reclamaciones e infracciones varias en forma
exclusiva y exclt1yente. 7<>
Corresponde a las Cortes de Apelaciones conocer en segunda ins
tancia de las apelacio11es de ciertas resolttciones dictadas por tribt1nales
tributarios y aduaneros,71 no contemplándose la procedencia del rect1rso
de casación en la forma en contra de las sentencias de primera instancia,
sin perjtticio de la corrección de los vicios por el Tribt111al de Apelaciones
qt1e corresponda. 72
65 Véa11se arts. 115 a 117 clel Código Tribt1tario.
66 Véase art. 120 Código Tribt1tario.
67 Véase art. 122 Código Tribt1tario.
68 Véase art. 139 Cócligo Tribt1tario.
º
i
69 Véase art. 1Q tra11sitorio ele la Ley N 20.322.
'
,I'1 10 Véanse arts. 115 a 117 del Código Tributario.
71 Véase art. 120 Cócligo Tribt1tario.
12 Véase art. 140 Cócligo Tribt1tario.
,'1
51
1
1
1
•
•
•• LOS RE<:tJRSOS PRO<:ES1\LES
•
·,
l 1·e ct 11-s o de ca sa ció1 1 en el � 011d o Y en _ la
La Corte St1p1·e111a co11oce de _
• • for111a, deducido e11 conu-a de re so lt1 cio 11e s de se gt111d a 111 stanc 1a pr o1 1u nc 1a
d as po r las Corte s de Ap ela cione s, en lo s ca sos e11 qt 1e ell o se a p1 ·oc ed en te ,
73
• co nf01-n1e a las 1101·mas co11te11idas e11 el CPC y en el CO T.
'
'
•
En el procedim iento gc 11eral de rec la1 11a cio 11e s se est ab lec e qu e en co nt ra
de las sente11cias de uibunales t1ibt1tarios y aduaneros que fallen ttn recia °!º
)
••
.'
1
co11tado desde la fecl1a de st1 notificación.
Respecto de la 1·esolt1ció11 que declare i1np1·ocedente un reclamo? �--aga
•
imposible st1 co11tint1ació11, podn-ín inte1·pone1-se los 1·ect1ros de repos1c1?n y
_
••1
de apelació11 e11 tin plazo de 15 días, debiendo 1nterpone1·se ambos C?l1JU�
ta1nente y e11te11dié11dose que la apelació11 se dedttce en form_a subs1d1ar1a
á en el solo efect o devo luavo . 74
l
•
1
de la reposición, la que se conceder
.
f
••
¡
Libre Competencia en que no sea procedente el recurso de reclamación se
sostiene que es procedente el recurso de queja, el que debe ser deducido
1
•
l
' a�te la Excma. Corte Suprema,_ conforme a lo resuelto por la jurisprt1den
1
c1a, al encontrarnos ante un Tribunal que ejerce su jurisdicción en todo el
•1
••
territorio nacional.
• eva
1
l.
n Véase an. 31 inciso fi11al del DL 211, de 1973.
':'
•
52
•
j•
•
� ,
(,AP. l. INTRODU(;C.ION
i
1
1'
mixto es un árbitro de de1·echo, al qt1e se le otorgan fact1ltades de arbitrador
en cuanto al procedimiento (art. 223 inciso fi11al COT).
53
1 LOS RE(:LJRSOS PROC:ES:\LES
st 1e to ei te ra da m en te q � � is te 11
La�jt11·isp1-udencia, sin e111ba1-go, 11a 1·e � �
ue
la fom1a por las ca11sales de i11co 111pe te 11c 1a de l T1 ·1b u 11a l Y de ul tra pe tit a, Y
..
•
•
ii) el rect11-so de qt1eja.
Ello obedece a q u e la co m pe te1 cia
� , ! de Tr
.
1b u 11a l _ ar bi
.
tra l na ce d e !ª
pa rte s. Po i· lo tan to, s1 el arb 1t1· 0 ex ce die re s u com�ete nc 1a
volt1ntad <le las
en su actt1ació11, ello no pudo se1· pr·evisto por las partes al 1·enu11c1ar a los
rect1rsos y est aría act t1an do en t111a 1na te1 ·ia res pec t ? de la c ual no s � le ha
.
otorgado co111pete11cia e11 el con1pro111iso o en la clat1st1la c�1npro�1sor1a.
Por ou-a parte, la ult1·a petita, qt1e 110 es más qt1e u�1a !nanifestac1on de la
,,jolación de la competencia específica qt1e posee el arbitro para resolver e l
•
\
CAP. l. INTRODU(:C:IÓN
qt1e las pc:lrtes ht1bieren regt1létdo st1 existencia. En contra ele la sentencia <le
segttnda instancia del tribunc:ll arbitral, que rest1elve la apelación del lattdo
pro11t1nciado por el tribunal de p11imera instancia, solo será proceclente la
solicitt1d de nulidad.
El 1nedio ele impttgnación del lattdo qt1e se regula en la LACI es la deno
minada acción ele nt1lidad clel lattclo, la qt1e no reviste el carácter de rect1rso
dado que no provoca ttn nuevo conocimiento de lo que fue o�jeto del recur
so, si110 que abre u11 proceso distinto al arbitral. Esta acción ele nulidad que
se desar11olla en sede judicial ante la Corte ele Apelaciones correspondiente
al territorio jurisdiccional en qt1e se pront1nció el latido por el árbitro de
primera o segtt11da instancia en st1 caso, tiene como finalidad revisar la va
lidez elel laudo de acuerdo a las cat1sales invocaelas en la solicitt1d y que se
enct1entran expresamente contempladas en el artíct1lo 34 de la LACI.
Dado que la regt1lación de los medios de impt1gnación se realiza especí
ficamente en la LACI y se contempla la intervención de la jt1sticia ordinaria
solo en los casos previstos en ella, nos permite concluir qt1e no existen otros
medios de impug11ación que los señalados precedentemente.
De allí se ha concluido certeramente por la doctrina y la jurispn1clencia
de nuest1·a Excma. Corte St1prema qt1e la redt1cción de la impt1gnación del
laudo en la LACI a través de la acción de nt1lidad y la solicitt1d de aclaración
lleva a la exclusió11 ele los otros medios de impt1gnació11, especialmente el
recurso de qtieja.82 En este sentido se ha señalado respecto ele la procedencia
del recurso de queja en el procedimiento a1·bitral comercial i11ternacional por
11t1estra Excma. Corte Sup1·ema que ''el rect1rso en examen es inadmisible,
en la 1nedida que por stt inte1·medio el qt1ejoso i11sta a esta Corte Sttprema
por un nuevo grado de co11ocimiento y fallo sobre el ast1nto ventilado en la
jttdicatura arbitral, revisión qt1e el legislador especial en materia de arbitraje
come1·cial inter11acio11al ha descartado''.83
•
,.
7. CLASIFICACION DE LOS RECURSOS
Desde este punto de vista podemos distingt1ir entre rect1rsos qt1e tienen st1
fuente directa en la Co11stitució11 y recursos que tienen su ft1ente directa en
la ley.
82 AL�jANDRO ROMERO S., y JOSÉ lGNt\C�IO DÍAZ, El Arbilr<tje l·nler1Lo y Co11iercial l·1tlentaci<r
•nal ([)arle Ge,zeral), 2ª eclició11 acltaalizacla, Eclicio11es UC, Sa11tiago, Cl1ile, 2016. En el 111is1110
se11ticlo, ELINA MERIMINSKAYA, ob. cit., Legal Publisl1i11g, Tho1npson Rettters, Sa11tiago, Cl1ile,
2014, PI)· l I 8 y 119
83 Corte St1¡)rc111a, Rol 7701-2012, 29 ele enero de 2013.
55
¡
LOS RECURSOS PROCESALES
56
•
•
'
'
1 CAP. l. INTRODU(;c;(ÓN
•
¡••
'
'
De allí que no resulta sistémico, desde nuestro punto de vista, sostener
que el recu1·so de apelación sea un recurso orclinario o de general proce
dencia en el nt1evo sistema procesal penal. El nttevo proceso criminal tiende
., a controles horizontales más que a los controles de carácter vertical, que
implica u11 sistema ordinario de impt1gnación de las resoluciones judiciales.
\
\
J
i
' b) Procedencia del recurso según la causal prevista por el legislador
para permitir la interposición del recurso
Desde este punto de vista, es recurso ordinario aqttel en el cual el legis
lador no ha establecido causales específicas para determinar la procedencia
del 1·ecurso, posibilitá11dose su interposición por la sola concurrencia del
perjuicio o agravio causado por una resolt1ción. Ejemplo típico de recurso
ordinario so11 los 1·ecursos de 1·eposición y apelación.
El recurso extraorclinario es aquel en el ct1al el legislador ha establecido
causales específicas para determinar la procedencia del recurso, no posibili
tándose su interposició11 a t1na parte por la sola co11currencia clel perjt1icio o
¡' agravio causado por tina resolt1ción. Además, estos rect1rsos sólo proceden
en contra de ciertas y determinaclas 1·esoluciones judiciales. Ejemplo típico
de recursos ext1·aordinarios son los recursos de casación en la forma y en el
fondo, el recurso de queja; y en el 11uevo sistema procesal penal, debemos
considerar como extraordina1·io al recurso de nulidad.
El juez que conoce del recurso ordinario pttede llegar a poseer la misma
competencia del que dictó la 1·esolt1ción recu1·rida según las peticiones que
se formulen al dedt1ci1· el rect1rso; en cambio, en el recurso extraordinario,
al deber ser dedttcido basado e11 causales específicas, el tribt1nal de alzacla
siemp1·e tiene una compete11cia limitada en el conocimiento del ast111to.
a) Recursos de enmienda
¡
Los recursos de enmienda so11 aquellos qt1e persigt1en la revocación o
la moclificación de la resolución impugnada en la parte que cattsa perjt1icio
o agravio al recurrente.
57
LOS RECURSOS PRO(:ESALES
•
1
••
Denu·o de los recur sos de en 1 11ie 11da de sta ca n los recur sos de rep os 1c1 on
•
y de apelación .
••
.•
• b) Recursos de nulidad
•
•
•
••
•
•
•.
7.4. DE ACUERDO CON EL TRIBUNAL ANTE EL QUE SE INTERPONEN
Y POR QUIEN SE CONOCE Y FALLA
l
l
•
•
Atendiendo a este aspecto, podemos distinguir las siguientes clases de re
••• cursos:
•.' a) Recursos que se interponen ante el mismo Tribunal que dictó l a
resolución para que el mismo los falle;
• b) �ecursos que se interponen ante el mismo Tribunal que dictó la
i
resolt1c1on para que los falle el superior jerárquico;
•
87 Véase art. 32 del COT.
58
•
\
c:AP. l. INTRODU(;(:IÓN
59
LOS RECURSOS PROCESALES
9 ?,Dispone al efecto el inciso 4º del art. 376 del C. Procesal Penal que "del mismo modo,
si un recurso se fundare en distintas causales y por aplicación de las reglas contempladas en los incisos
precedentes correspondiere el conocimiento de al menos una de ellas a la Corte Suprema, ésta se pronunciará
sobre todas. Lo mismo sucederá si se dedujeren distintos recursos de nulidad contra la sentencia y entre las
causales que los fundaren hubiere una respecto de la cual correspondiere pronunciarse a la Corte Suprema".
94 Véase art. 63 Nº 2 letra b) del COT.
95
Véase PIERO CALAMANDREI, "Vicios de la sentencia y medios de gravamen", en Estudios
sobre el proceso civi~ Bibliográfica Argentina, 1961, Buenos Aires, pp. 421 y ss.
60
(:AP. l. INTRODUC;(:IÓN
61
•
.•
f
1
'•
• LOS RE(:tlRSOS PROC:ESALES
bu naJ sup er or, a qt1 en le or esp on der a con oce r Y fal lar el
• rec tirs o, y el Tri i i
.� �
rect1rso deducido e11 co11u-a de Ja 1·esoluc1on 1mpt1g11ada.
1
•
,•
•
7.8. CLASIFIC1\CIÓN EN RELACIÓN CON EL EFECTO SUSI>ENSIVO
•'
QUE PRODUCE LA IN1�ERPOSICIÓN DEL RECURSO
••
•
pcnsió11 de la tram itación del ast111to y la imposibilidad de cu1npl11n1ento de
la resol t1ción i mpugnada.
En estos casos, se señala que el recurso se concede en ambos efectos
-devolutivo}' st1spe11sivo-y produce el efecto de st1spende1· el cumplimiento
de la resolución i mpugnada, enco11trándo11os en presencia por ello de una
resolución qt1e no cat1sa eject1toria y respecto de la que no es posible por
ello pedir su cumpli1niento pro,tisional.
Ejemplo úpico de ello es el recurso de apelación en el proceso civil .97
Sin embargo, esta regla general enct1entra hoy limitada stt procedencia e n
la práctica por las modificaciones posteriores introducidas a l a apel ación
e11 contra de la sentenci a defini tiva dictada en un juicio ordi nari o de mayor
ct1antía en el proceso civil y en contra de la sentencia definitiva dictada en
•
•
contra del ejecutante en el juic io ejecutivo98 o demandante de cumplimiento
i nci den�'ll . Otro ejemplo sería el recurso de nuli dad en contra de la sentencia
•
••
condenato1·ia en el nuevo sistema procesal penal .99
1
1•
En los procesos orales y concentrados, l a regla general es que se prevea
•
•
•
1
por el legislador qt1e l a sol a interposición del recurso no genera la suspensi ón
•
•
'
de la trami taci ón del conocimi ento y por ello es posibl e soli ci tar el cumpli
'
. miento de l a resoluci ón i mpugnada, 100 salvo que nos encontremos ante una
.1
•
se11tencia condenatoria penal.
En estos casos, se señal a que el recurso comprende el solo efecto devo
•
•
1 lutivo medi ante el cual se otorga competencia al superior para conocer d el
recurso, pero no comprende el efecto suspensi vo para, como su nombre l o
•
•
'
1
competentes: i) el que está conoci endo del asunto, ante quien se i nterpone
1
•
.
..
•1 normal mente e l recurso, que continuará conoci endo del mismo, pudiendo
•
1
1
••• 97Véa11se arts. 191 y 193 del CPC.
'•
•-
98Véase arL 194 del CPC .
• . 99 Véase art. 379 clel C. Procesal Penal .
;
•
•00 Véa11se arts. 355 y 379 del C. Procesal Penal .
•
.
l•
62
1
-,•.•
1
• .
1
• •
(:Ar. l. INTRODUC:(:lóN
63
LOS RECURSOS PROCESALES
64
Por otra pa1·te, debemos tener presente que en los rect1rsos se expone otra
1nodaliclad muy impo1·tante de preclusión, como es aquella clenominada ele la
consumació11, consistente en qt1e la fact1ltad de rect1rrir se agota o extingue
cua11do ella se ha ejercido. En consecuencia, declucido que sea un recurso,
se agota la posibilidad de ejercer ese medio de impugnación, cualesqt1iera
ft1eren los motivos qt1e se hubieren omitido en la interposición del recurso
primitiva1nente deducido, o de efectuar modificaciones posteriores respecto
de las causales invocaclas por el recu1·rente al dedt1cir el rect1rso.
U11a cla1·a consagración de este principio la encontramos en el recurso
de casación, respecto del cual se contempla que interpuesto el recurso no
podrá hacerse variación de ni11gún género. Por consiguiente, aun cuando
en el progreso del recurso se descubra alg1.1na nueva causal en que haya po
dido ft1ndarse, la sentencia recaerá únicamente sobre las cat1sales alegadas
en tiempo y forma.111
En la doctrina se han señalado que también rigen en materia recursiva
el principio de legalidad, e11 cuanto corresponde al legislador su estableci
mie11to co11forme a lo previsto en los artículos 19 Nº 3 y 77 de la C. Poi.; el
principio dispositivo, en cuanto que el recurso debe ser concebido como
un acto de parte y no como tina actuación de oficio de parte del tribunal,
al no ser más que una conti11uació11 en una nt1eva fase de la acción y de la
excepción; y la prohibición de la refonnatio in pejus, al impedirse qt1e el tri
bu11al en la 1·esolución que se p1·ont1ncia acerca de la impugnación ptteda
perjttdicar al recu1·re11te más allá del fallo impug11ado, a menos que ambas
partes hubieren recu1·1·ido o se l1ubiere adherido la otra parte al recurso.112
Fundamentalmente tres so11 los objetivos que se persiguen con los recursos,
a saber:
-La nulidad de una resolución;
- la enmienda de u11a resolución, y
-otros objetivos, seg(1n la naturaleza del medio empleado.
Existen dos recursos en nuestra legislación que persigu en dejar sin efecto
u11a resolt1ción jt1dicial por haberse dictado ésta con prescindencia de sus
requisitos de validez: como oct1rre con el recurso de casación en la forma y
el recurso de casación en el fondo en el sistema p1·ocesal civil y en el antigu o
procedimiento penal.
También es un recurso de nulidad el llamado recurso de revisión.
65
LOS RECURSOS PROCESALES
Los recursos propiamente tales, que son conocidos por los tribunales en
<=;jercicio de la función jurisdiccional, persiguen como o~jetivo la enmienda
o la nulidad de una resolución judicial.
Los mal denominados recursos, que más propiamente son acciones o
requerimientos conocidos por los tribunales en ejercicio de facultades con-
servadoras, no persiguen como objetivo impugnar una resolución judicial,
sino más bien la declaración del órgano jurisdiccional de diversas situaciones
que hacen procedentes el amparo de garantías constitucionales frente a actos
ilegales o arbitrarios que los amenazan, perturban o privan; o reestablecer el
imperio del derecho al declarar inaplicable una ley por inconstitucional para
la solución de un conflicto específico, o la expulsión de un precepto incons-
titucional del ordenamiento jurídico, por medio de su derogación, sin efecto
retroactivo, con posterioridad a la declaración de inaplicabilidad, por medio
del requerimiento de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional.
66
CAP. l. INTRODUC:c;JÓN
•
11. TRIBUNALES ANTE LOS CUALES SE INTERPONEN
Y CONOCEN LOS RECURSOS
Desde este punto de vista podemos disti11gu ir dos tribt1nales: Tribt1nal a quo
y Tribunal ad quem.
67
LOS RECURSOS PROCESALES
68
CAP. l. INTRODU<:(;IÓN
La ley chilena común establece un recurso propio para cada tipo de reso
lución.
El art. 158 del CPC clasifica las resolttciones distinguienclo entre sentencias
defi11itivas, sentencias interlocutorias, autos y decretos. Este artículo no es
completo, puesto que dentro del mismo no es posible comprender algt1nas
resoluciones judiciales.
A continuación nos refe1·iremos a cada resolución jt1dicial, conforme a
su naturaleza jurídica, para determinar el recu1·so que respecto de ellas ha
previsto nuestro legislador.
a) Sentencia definitiva
E11 contra de esta resolución, salvo que se hubiere pronunciado en única
instancia, procede el recurso de apelación. Además proceden en contra de
las sentencias definitivas otros recursos, como son los de casación en el fondo
y fo1·ma, el de revisión, etc., pero como se trata de recursos extraordinarios,
deben concurrir adicionalmente las causales y demás reqt1isitos previstos en
la ley para su interposición.
En materia civil y penal nunca procede el recurso de reposición contra
esta resolución.113
En el nuevo sistema p1·ocesal penal la regla general la constituye la
única instancia, dado qt1e no es procedente el recurso de apelación en
contra de las sentencias definitivas pront1nciadas en el juicio oral y en el
p1·ocedimiento simplificado. Además, se establece como principio general
la improcedencia del recurso de apelación en contra de las resoluciones
dictadas por el Tribunal oral en lo penal, y respecto de las sentencias die-
1
113 Excepcional1nente, en el procedi111iento de qt1iebras se preveía en contra de la reso
lució11 qtre declaraba la qt1iebra t1n recurso especial de reposición dentro del plazo de 10 elías
l1ábiles elesele la notificación de st1 aviso, pidiendo que sea dejada si11 efecto, o que se rectifiqt1e
1' e11 cua11Lo a la determinación si el det1dor ejerce una actividad con1ercial, i11dustrial, 111inera
o agrícola. La sente11cia que acoge la reposició11 es apelable en a111bos efectos. La resolución
qt1e 11iega lt1gar a la declaración ele qt1iebra 110 era st1sceptible ele recurso especial ele re1)osi
ciór1, pero era siernpre a1)elable e11 a111bos efectos. Arts. 56, 57, 58 y 59 de la Ley ele Qt1iebras,
que se contiene co1no libro IV del Código de Co111ercio. En la actualidad, la Ley NQ 20.270
1
sobre Reorganización y Liqt1idació11 ele E111presas y Personas, prevé en su artíct1lo 87, qt1e las
i1npt1gnaciones del Act1erdo de Reorganización Judicial se deben prese11tar a11te el tribt1nal
1
de11tro ele cinco días ele pt1blicaclo en el Boletír1 Conct1rsal, las que se tramita11 co,110 i11ciclente
y fallan en tina at1cliencia ú11ica, siendo apelable en el solo efecto devolutivo la resolución
1
1
qt1e resuelve las i1npt1gnaciones.
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1
"
69
11
•
'
•
• s
tada por eljtte de ga z ra nt ía sólo es pr oc ed en te e11 lo s ca so s ex pr es am en te
•
••
b.1. Materia civil
•
El rect1rso propio de las sentencias interlocutorias es el de apelació11.
'• El recurso de reposició11 no es p1·ocede11te poi· regla gene1-al e� contra de
las sentencias inte1·loct1torias, salvo que la ley expresa1nente lo senale, como
•
1
'
•
•
1
días (art. 362 del C. Procesal Penal).
Ahora bien, 1nás allá de esta disúnción entre materias civiles y penales, existe
u11a especie de sentencia inte1·loct1toria que reviste particular importancia para
••
,
dete1111i11ar la procedencia de al gt.1nos recursos. Nos referi1nos a aquellas i11ter
..
locutorias que ponen té11nino al jt1icio o que hacen imposible stt contint1ación.
El art. 54 del _ CPP, por su parte, establece como regla general la apelabilidad
•
de estas resolt1c1ones y el art. 766 del CPC permite, por excepción, la proce
dencia del recurso de casación en la forma y fondo en contra de ellas.
' En el art. 370 letra a) del C. Procesal Penal se prevé expresamente l a
1
1• procedencia del recurso de apelación e11 contra de las 1·esolt1ciones qt1e
•
'• ponen té1·111ino al procedimiento, hacen imposible su prosecución o lo sus
1•
pendieren por más de treinta días.
' Finaln1ente, es procedente el rect1rso de queja en contra de las sentencias
•
•
i11terlocutorias que ponen té1·111ino al juicio o hacen imposible su continua
ción, sic1npre que concur1an los demás requisitos legales.
•
•.
.
•
114Véanse arts. 364, 370 y 399 del C. Procesal Penal .
•
'•
115 Véase art. 414 del C. Procesal Penal .
116 Véanse arts. 362 y 363 C. Procesal 1>e11al.
• 111 Véase an. 363 C. Procesal Penal .
•
70
<:AP. l. INTRODU<:(:IÓN
71
LOS RE<:URSOS PRO<.�ESALES
'
ca me 11t e
•
'
•
'
natt1r aleza de tina sente11ci a i11t erl oc uto ria , pe1·0 adem as ine qu ivo
. . ,
'
1 no pone ténnino al jt1icio ni l1ace in1posible su cont1nuac1on.
1 iii) l11cide11tc de incompetencia: . .
¡'
Si por la ,ría de la excepció11 dilatoria se acoge la •�1� o!npete11c1a abs?
1
l
¡ lt1ta de un Tribt1nal, habrá que interpretar que la voz Jtt1c10 ( de sentencia
interlocutoria) se refiere al procedimie11to en que se dicta y por lo tanto se
•
•
' u-ataría de tina interloct1toria que pone té1111ino al jtticio o hace imposible
su co11tin11ación, y sería procede11te en st1 conll-a. el recurso de casación._
•
,
I...a jt1risprudencia ha aceptado la p1·ocede11cia del recurso de casac1on
en el abandono del procedi1niento y en el desistimiento. Por lo tanto, qttiere
decir que son casos en que se pone tér1nino al jtticio y se trataría entonces
de 1111a especie de interlocutoria.
En ca1nbio, tratándose de la incompetencia al decir q11e igual puede
iniciarse un nuevo juicio ante el juez competente, la mayoría de las veces la
jurisprude11cia 110 ha aceptado la casación en la fo1·1r1a o fondo, por sostener
qt1e no ponen té1rnino aljt1icio. No estamos de acuerdo co11 esta última posi
ción, por los argi.11nentos antes señalados y ade1nás porque la primera causal
de Ca.5<'lció11 es la incompetencia del Tribunal que dicta la sentencia definitiva.
iv) Resolt1ción qt1e se pronuncia sobre medidas precautorias:
Lajurisprudencia ha sido vacilante en cuanto a calificar la naturaleza de
.
• esta resolución. Sin embargo, en este caso nunca nos encontraremos ante tin
juicio, sino que ante u11 incidente, y por la ta11to, nunca va a tener influencia
•
••
la r�solución
_ de la precautoria en cua11to a la prosecución del juicio o pro
cedimiento en que ella se decreta o rechaza la medida cautelar.
'
.l c) Autos y decretos
s;'•
c. l. Materia ci,ril
J
J
1
.• �I recu �o propio de los autos y decretos es el recurso de reposición.
Excepcionalmente los autos y decretos son apelables en subsidio del
' rec11rso de �eposición (nunca en fo1·1na directa) y para el evento que sea
1
''
rechazado, siempre que alteren la substanciación deljuicio o recaigan sobre
•
l
''
•''
• trámites que no están ordenados por la ley.119
.
•
c.2. Materia penal
1
•
•
-En el nuevo sistema procesal penal.
Se contem pl � la 1!1is1na regla qt1e �especto de las interlocutorias, por
•
'
lo que debe d1st1ngu1rse para determinar la procedencia y oportunidad
'
l
'
•r
.
119 Véa se arL 188 del CPC.
••
''•
•
)
72
l
l 1
CAP. l. INTRODU(:(;IÓN
,
13. LA VINCULACION EXISTENTE ENTRE LOS RECURSOS
Y LAS RESOLUCIONES JUDICIALES
73
.,
••
•
• •
••
• LOS RE<:URSOS PRO(;ESALES
1
'
' qtte acontece expresamente e11 la 1·egulación de los rcct11·sos en el 11uevo
1
'
1
•,
' sistema p1·ocesal pe11al.
Por otra parte, dicl1a ,ri11ct1lación es i1nporta11te p,t1-a la procedencia
1
•
•
•
del 1·ect1rso, porque el legislado1· señaló que dete1·mi11,1do recurso pro ced e
sólo fre11te a dete1·1ni11adas 1·esolucio11es. Ej.: la casació11 en la forma__ pr�ce
•
1
••
••• de t1n 1·ecu1-so, esa 1·esolución eve11tual1nente 110s pt1ede servir para saber la
1
' 11atu1-aleza jt1rídica de esa resolt1ció11. Ej.: el recurso de reposición p1·ocede
1
•
sólo respecto de at1tos y decretos e11 1nateria civil, por regla general.
Asirnismo, es n1enester examinar cada recurso en pa1·ticular para vincu
1
,.
•. larlo a las resolt1ciones jt1diciales.
l
•
Es el medio que franquea la ley a las pa1·tes para solicitar del mismo Tri
bunal qt1e dictó u11a resolt1ción qt1e aclare los puntos obscuros o dudosos de
ella, sal,,e las omisiones, que rectifique los errores de copia, de referencia o
de cálculos numéricos que en ella se contienen.
Generaln1ente se ha dicho que este medio no es propiamente un recurso,
sino que t1n n1edio para sal,rar errores formales de una 1·esolución y qt1e n o
afecta el fondo del asunto.
De acuerdo con el art. 182 del CPC, este medio procede, fundamental
me11te, en contra de la sentencia definitiva e interlocutoria.
Sin embargo, según las reglas generales que inspiran el procedimiento,
es claro qtte también procede respecto de los autos y decretos. En efecto, el
••
1
art. 84- inc. 3º del CPC permite la aplicación de este medio a las antedichas
•.
. resolucio11es: "El jt1ez podrá corregir de oficio los errores que observe en ]a
i
tramitación del proceso".
'
, 1
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J
b) Recurso de reposición
•
.
de un auto o decreto al mismo Tribunal que lo dictó .
)
•
•
•
Este recurso en materia civil procede, por regla general, sólo en contra
.•l
•'
de los at1tos o decretos. Por excepción procede en contra de las siguientes
'l sente11cias interlocutor·ias:
i) La resolución que recibe la causa a prueba (art. 319 inciso 3º CPC);
•
I
•
•
•
ii) La resolución del Tribunal de alzada que declara inadmisible el re
1
. curso de apelación (art. 201 CPC);
iii) .La resolución del Tribt1nal de alzada que declara la deserción del
i
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1
•
rect1rso de apelació11 (art. 201 CPC); 122
. 1
.
!
•
74
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1
•
CAP. l. INTRODU<�C;fÓN
iv) La resolución que declara prescrito el recurso ele apelación (art. 212
CPC);l23
v) La resolución que declara inadmisible el recurso de casación (art. 781
CPC);
vi) La resolución qt1e rechaza el rect1rso de casación en el fondo por
adolece1· de ma11ifiesta falta de fundamento (art. 782 CPC);
vii) La resolució11 qt1e deniega la solicitt1d para qt1e el recurso de casación
en el fondo sea co11ocido y resuelto por el Tribunal pleno (art. 782 inc. 4º ere);
La ca1�acterística común de estos recursos de reposición excepcionales en
contra ele las mencionadas sentencias interlocutorias es que su interposición
procede dentro de tercero día y no dentro de quinto día, como es la regla
gene1�a1 en el procedimiento civil.
Finalmente, el recurso de reposición no es procedente en contra de la
sentencia definitiva.
E11 cambio, tanto en el antiguo sistema procesal penal como en el nuevo
procedimiento penal, el recu1�so de reposición procede no sólo en contra
de los autos y decretos, sino qt1e también en contra de las sentencias inter
locutorias, conforme a lo prescrito en el art. 56 del CPP y en los arts. 362 y
363 del C. Procesal Pe11al.
c) Recurso de apelación
Es un recurso ordinario que la ley concede a la parte agraviada con una
resolt1ción judicial, para obtener del Tribunal st1perior jerá1·quico que la
enmiende, ya sea modificándola o dejándola sin efecto.
En materia civil el recurso de apelación procede respecto de todas las
sentencias definitivas e interlocutorias de primera instancia. Por excepción,
este medio de impugnación procede en contra de los autos y decretos,
cuando alteren la sustanciación regular del juicio ti ordenen la realización
de trámites no contemplados por la ley.
El recurso de apelación, en materia civil, nunca puede ser interpuesto
directamente en contra de los autos y decretos, sino en subsidio del recurso
de reposición y para el caso en que éste no sea acogido.
En el antiguo sistema procesal penal, en cambio, el art. 54 del CPP
contempla una procedencia del recurso más amplia, ya qt1e se aparta de la
vinct1lación con la naturalezajurídica de la resolt1ción. En efecto, el rect1rso
de apelación procede contra la sentencia definitiva y las interlocutorias que
pongan término al juicio o que hagan imposible su continuación, pronun-
123 La prescripción de la apelación 110 cabe respecto de los rect1rsos qt1e se tra1niten en
una carpeta electró11ica a los ct1ales se apliquen las reglas de tramitaciór1 electró11ica conf� r
me a lo dispuesto en los artíct1los l º y 2Q tra11sitorios de la Ley Nº 20.886, y en consect1e11c1a,
respecto de ellos no rige la prescripció11 de la apelació11 conforme a la derogación efectuada
del artículo 211 del CPC por el artíct.110 12 Nº 27 de esa ley.
75
.,..
•.
1 •
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1
•
l•
ciadas en primera insta11cia, }', e11 ge11eral, cont1-a todas las 1·esoluciones que
'1 cat1sen g1-avan1en ir1·eparable al rect11·1·e11te.
t
En la práctica, lo conveniente e11 n1ate1·ia pe11al es inte1·po11er una repo
• sició11 y apelación st1bsidiaria, po1·qt1e e11 caso cont1-ario la ley presume qt1e
se ha re11t1nciado al rect11-so (art. 56 inc. 32 del CPP). .
E11 el nuevo sisten1a procesal penal, la 1·egla gene1-al la constitt1ye la única 1<
i11sta11cia, dado que no es procede11te el rect11-so de apelació11 en co11tra de l
• •)
1
•
las sente11cias definitivas pronunciadas en eljuicio 01-al y en el p1·ocedimiento •
simplificado.
• Aden1ás, se establece co1no principio general la i1nprocedencia del recu1·so
'•
•
de apelación en contra de las resoluciones dictadas por el T1·ibunal oral en •
►
lo penal, }' respecto de las sentencias dictadas por el jt1ez de garantía sólo es •
d) Recurso de hecho
Es el recur-so qt1e confiere la ley a la parte que ha sido agraviada con la
resolt1ció11 del Tribunal inferior que no concede un rect1rso de apelación
procedente (,1erdadero recurso de hecho), que concede un recurso de ape
'
lación i111procedente, que lo concede en el solo efecto devolt1tivo, debiendo •
•
124 \'é ar1se arts. 364, 370 y 399 del C. Procesal Penal.
125 \'éase art. 414 del C. Procesal Pe11al.
126 Véanse arts. 62 CPP y 369 C. Procesal Penal.
'
1
76
/
''
.,
(;AP. l. IN'fRODUC:(;JÓN
J �m� proc�cle e11 contra �le las �entencias i11terlocutorias que no pon
_ _ _
ga11 te1·m1110 alJu1c10 o l1agan 1mpos1ble su continuación, ni respecto de los
autos y decretos.
f) Recurso de casación en el fondo 1•
g) Recurso de nulidad
En el nuevo siste1na procesal penal se prevé el recurso de nulidad, en
reemplazo del recurso de apelación, casación en la forma y en el fondo
previsto en el procedimiento civil y en el antigtto sistema procesal penal.
E11 este recurso se contempla su procedencia sólo en contra de la senten
cia defi11itiva pronunciada por un Tribunal de juicio oral, o por ttn juez de
ga1-antía dentro de un procedimiento simplificado o en un procedimiento
por delito de acción penal privada. 127
h) Recurso de revisión
Propiamente no se trata de un recurso, ya que la característica de los
recursos es que mantienen pendiente la solución del asunto. En cambio, el
recurso de revisión persigue que se deje sin efecto o invalide una sentencia
firme o ejecutoriada.
El CPP es más preciso que stt homónimo civil para referirse a e� te ''re
cttrso''. El p1·imero de los Códigos indicados reserva el título VII � el l1bro 111
_
para la revisión de las sentencias firmes y no se refiere a éste con el termino del
''rect11·so de revisión'', como hace el CPC.
En el nuevo sistema procesal penal resulta aún más clara esta sitttación,
dado que la revisión de las sentencias firmes se 1·egt1la en el pá1·rafo 3º del
127 Véa nse arts. 372, 399 y 405 del C. Procesal Penal.
77
•
•
•
•
•1 título VIII, De la ejecución d.e las sentencias co·11.den.at01ias y 1nedidas <le seguridad
.. del lill1·0 IV y no dentro del lib1·0 111, qt1e regt1la los rect1rsos. . .
Este 1naJ denominado recu1-so 110 p1·ocede contra las r� s_?lt1c1ones ? 1_cta
,
das poi· la Corte Suprc1na co11ociendo de 1·ect11-sos de casac1011 o de rev1s1011.
•
susceptible de ser i11ipugnada por ol·ro recurso, sea ordinario o extraordinario. Se ex
ceptúan las sentencias definitivas de primera o única instancia dictadas por
á1·bitros arbitradores, en cuyo caso procederá el recurso de queja, además
del rcct1rso de casación en la forma.
•
•' Por otra parte, se establece en el inciso final del citado art. 545, luego de
••
• la 1·efonna introdttcida por la Ley Nº 19.374, que "en caso que t1n Tribunal
• supe1ior de justicia, haciendo uso de stts facultades disciplinarias invalide
¡•
' • una resolt1ción �urisdiccional, deberá aplicar la o las medidas disciplinarias
_
'
1
1
qt�e esu1ne perunentes. En tal caso, la sala dispond1cÍ que se dé cuenta al
}• T:1b t1nal p�eno de los antecedentes para los efectos de aplicar las medidas
_ _
d1sc1pl1nar1as que procedan, atendida la naturaleza de las faltas o abusos, la
•
•.
••
l
j) Recurso o requerimiento de inaplicabilidad
¡•
• El reqt1erimiento de inaplicabilidad no se vincula directamente con la
naturaleza jurídica de . u�a determinada resolución judicial. Este recurso
J
•
•
1
•• se refiere a un proced1�1ent ? que se enct1�ntra pendiente y en el que se
• p1·etende obtener a traves de el que no se aplique un determinado precepto
legal que se considera inconstitucional.
78
1•
,•
'
(�AP. l. IN'fRODU(;(:IÓN
k) Requerimiento de inconstitucionalidad
En cambio, en el denominado reqt1erimiento de inconstitucionalidad,
en qt1e existe u11 control rep1·esivo abstracto, no hay vinculación entre éste y
t1na se11tencia definitiva qtte debe dictarse en un ast1ntojudicial específico,
pttesto que lo que se prete11de es que el Tribunal Constitucional, respecto
de tina norma legal que previamente ha sido declarada inaplicable, proce
da a declarar su i11constitucionalidad, con efectos generales y sin efectos
retroactivos, al e11tenderse derogada la norma legal desde la publicación de
la sentencia que formt1le esa declaración en el Diario Oficial.
1) Recurso de amparo
Por regla general, este "recurso'' no se vincula con una determinacla reso
lttciónjudicial, sino que con un acto de at1toridad,judicial o administrativa,
que prive de la libertad personal a ttn sttjeto.
Excepcionalmente se vi11cula a tina resolución jttdicial cuando se interpone
en contra del acto jurisdiccional que hubiere ordenado en fo1·1T1a arbitraria
un arraigo, dete11ción o prisión, no importando tampoco en estos casos la
11atu1·alezajurídica de dicha resolución para determinar la procedencia del
recurso.
m) Recurso de protección
Por regla general, co11forme al criterio mayo1itario sustentado por nuestros
tribunales, el rect1rso de protección no procede en contra de resoluciones
judiciales dictadas por los tribunales, al no encont1·arse concebido como
un medio para impugnar una deterrninada resolución judicial. Con todo,
ct1ando la resolución ha afectado a terceros, se ha admitido su procedencia.
79
•
••
•
•
•.
LOS RE<:URSOS PRO<:ESALES
•'
Desde el pt1 11to de vista proces,tl, los siste�as d� imp _ �1gnación so11 distintos
respecto de las resolt1ciones y de las actuac1011es Jt1d1c1ales. , . .
Las actt1aciones jt1diciales se impt1gnan directa111e11te a traves d _ el 1nc1dente
de 11ulidad JJrocesal. Por excepción, las actt 1acio�1es_ se pt1eden 1mpt1 gnar e n
forn1a indj 1·ecta 1nedia1 1te algt1 110s 1·ect11-sos, pr111c1pal1ne11te el re�:11·s? d�
casación en la for·rna, el ct1aJ 110 se interpone e11 conu-a de la actuac1on Judi
•
- cial, sino qt1e e11 co11u-a de la resolució11 que se dictó e11 t11� p1·ocedim}e1: to
•
� viciado por los defectos qt1e se l1t1bieren gene1-ado co11 motivo de la p1·a ct1 ca
• u omisió11 de dete1·mi11adas actt1acio11es jt1diciales.
- •'
Las resolt1ciones jt1diciales se impugnan poi· medio de la i11te1·posición
•
'•
de los cor1·espo 11dientes 1·ect1rsos. Si11 emba1·go y a pesa1· de que los recu rsos
•
•
tie11en por objeto impt1gi1ar las resolt1ciones qt1e 1·esuelven el co11flicto, existe
dura 11te toda la t:raJnitación del procedi111iento t111a clara vinculación entr e
' las resolt1ciones qt1e se dictan y el proceso mismo. Dicl1a vinct1lación la po
•
•
1
••
•
• 80
{:AP. l. INTROOU(:(:IÓN
d) Recurso de nulidad
1
'
1 Se trata de resolttciones que pt1eden cumplirse no obsta11te interposición
de recursos en su co11tra.
81
- •
.l
,
--
•.
•
• •
•
LOS RE<:lJRSOS rRo<:ESALES
�
1
•
•
•
•
•
•
Ejen1plos de estas sentencias:
'•
a) Recurso de apelación que es concedido en el solo efecto devolutivo
J
•
,'
1
t
E11 ,rirtt1d de este efecto st1bsiste11 dos tribt111ales competentes: el Tribunal
1 de p1;n1e1-a i11stancia, para ct1mplir la se11te11cia, y el T1·ibt11 ?aJ de se�11d a
instancia, qt1e co11oce y falla de la apelació11. La co1npetenc1a del T1·!bu nal
de prin1era insta11cia es condicional. Es decir, depende de qt1e el T1·1bu11al
11
de segt111da instancia co11finne la sente11cia ªJ? elada.. . .,.
• Si la resolt1ción del Tribunal de segunda 1nstanc1a revoca la resoluc1on
apelada, habría tina verdadera resolt1ció11 respecto de la situació11 P.1·? cesa1
¡ -al haber fallado la condición prevista co11siste11te en la confirmac1on del
fallo apelado-, 1nás qt1e t111a nulidad res�ecto de Jo qt1e s� ht1bie:e actu�do
'
•
1
1
•
••
¡ expresan1ente lo contrario.
•• Dicha r·egla general recibe una aplicación específica respecto del recurso de
apelación e11 el arL 368, de acuerdo con el cual la apelación se concederá en el
-
•
1
'•
1
1
1
• resoluciones en las cuales la ley dispusiere expresamente que un recurso
,' suspe11de la eject1ción de la decisión, como acontece en los casos en que la
le}' prevé la procedencia del recurso de apelación en ambos efectos.
'
..
l
.•
15.3. SENTENCIA FIRME O EJECUTORIADA
• '1
•
La resolución se encuentra fi1·1n
· e o ejecutoriada:
1
•.
l
•
•
••
82
c:Ar. l. INTRODUC:<:IÓN
83
,
•
1
•
LOS RE<:URSOS PRO(:ESALES
.•.
'•
•
.
1
,
17. VINCULACION ENTRE PLAZOS Y RECURSOS
•
,••
.• LOS REf:lJRSOS J>RO<:ESALES •
-.
i la segu1ida<l jt1rí<lica que se pretende alca111�r co11 el establecimie11to de t1n
•
plazo deten11i11ado y fatal. •
•
,,
'
129
' Véase art. 363 C. I> rocesal Penal.
¡
••
•
•
l
1
'. 86
•
..
•
••
•
C�AP. l. INl'RODUC:(:JÓN
En general, no se suspenden los plazos para dedttcir los recttrsos, salvo las
sigttien tes circt1nstancias:
-El art. 66 del CPC en stt inc. 2º establece la habilitación de feriados de
pleno derecho o jt1dicial. En este caso seguirán corriendo los plazos. Este
inc. 2º ftte �erogado por la Ley Nº 20.774, qt1e eliminó el feriaclo jttdicial
-Ademas, el art. 64 del CPC establece qtte las partes en ct1alquier estaclo
del juicio pueden acordar la suspensión del procedimiento por un plazo
máximo de noven ta días.
Puede ser así qt1e se vea afectado el plazo por un rect1rso.
Finalmente, cabe tener presente respecto de la orden de no innovar en
el rect1rso de queja, qt1e existe una norma especial respecto de los plazos, en
la cual se señala que estos se suspenden cuando hayan comenzado a correr
antes de comt1nica1·se esa orden. 13t>
Para renunciar a los plazos o a los recursos mismos de t1na manera expresa,
el mandatario jttdicial debe contar con las facttltades especiales del art. 72
i11c. 2º del CPC.
130 Véase N º 7 de atJto acordado sobre el rect1rso de qt1eja.
131 Véanse art. 64 clel
CPC y art. 16 clel C. Procesal Pe11al.
' 132 Véase
art. 14 i11c. 2º C. Procesal Penal.
133 Véase art. 17 C. Procesal Penal.
'•
87
LOS RECURSOS PROCESALES
En virtud del art. 7º del CPC cualquier mandato judicial autoriza al manda-
tario para interponer cualquier recurso de los existentes en nuestro sistema
jurídico.
El legislador pone cuidado en los actos de disposición de los recursos
por parte del mandatario.
Se requiere facultad especial para:
88
GAP. l. Ji\iTROiJUCCJó,,;
89
LOS RECURSOS PROCESALES
a) Corte de Apelaciones
Por regla general, en segunda instancia se puede comparecer a seguir
un recurso interpuesto mediante:
i) Abogado habilitado para el ejercicio de la profesión;
ii) Procurador del número;
iii) Personalmente por la parte, dentro de los plazos establecidos por la ley.
b) Corte Suprema
Se puede comparecer a seguir un recurso interpuesto mediante:
i) Abogado habilitado para el ejercicio de la profesión;
ii) Procurador del número.
¿Debe ser el abogado habilitado para el ejercicio de la profesión el mismo
que actúa en primera instancia?
No se ha producido discusión por ello. La ley no señala norma al res-
pecto, habiéndose entendido que puede ser cualquier abogado y no sólo el
que actúa en primera instancia.
90
(�AP. l. INTRODU(;(:IÓN
91
••
•
.
'
•
•
•
' 22.2. RECURSO DE REPOSICION
•
•
•
'
Ha), que distinguir e11u·e 111ate1·ia civil y penal.
1
••
a) Materia civil
••
No existe u11a norn1a exp1·esa. El art. 181 del ere se refiere a los autos y
J dec1·etos, pero nada dice 1·especto al ct1mplin1ie11to de ellos. .
•• El rect11-so de r·eposición debe falla1-se de plano y, por lo_ ta!1to, no in
teresaría ma)101n1ente pai-a detern1i11ar st1 efecto e11 el cumpl1m1ento de la
i resolt1ción. Si11 e1nb,11·go, e11 la p1--áclica se stiele dar traslado. En tal caso, el
at1to o decreto se ct1111pli1--á cuando se e11ct1enu·e firme. Por lo tanto, el re
1
J• 22.3. APELACIÓN
j•
'•
•
'
Este recurso se puede otorgar en el solo efecto devoltttivo o en ambos efec
•'•
• tos, siendo esta última la regla general que establece el legislador, acotada
actualme11te, sin embargo, sólo a algunas de las sentencias definitivas y en
••
' algt1nos procedimientos. 14º En este último caso se st1spenderá la co1npetencia
•
'
' del Tribunal inferior para seguir conociendo de la causa.
Una de las últimas reformas del CPC estableció una especie de orden de
''
no innovar cuando la apelación se concede en el solo efecto devolutivo. De
1 esta fo1·1na hace que se imposibilite el cumplimiento de la sentencia, mienu·as
.
no se f�lle el recurso. Esta orden sólo se dicta por la Corte de Apelaciones
1
1 respectiva
En el antiguo sistema procesal penal, por regla general, la apelación se
1
•
,
•
co11cede �1:? am�os efectos y, por lo tanto, se suspende el cumplimiento de
1
l
la resoluc1on obJeto del recurso a menos que la ley establezca lo contrario.
•
•
•
• 1�9 Véase inciso final del art. 362 del C. Procesal Penal .
14 o Véase art. 194 del CPC.
••
•
1
•
l
•
92
'
•#
••1
.•
C:AP. l. INTRODUC:C:IÓN
141
Véase art. 368 clel C. Procesal Penal.
1
'
93
t
•
\
Sin cn1bargo, en esta materia la norn1a penal respecto de los �f�� tos de la
casació11 e11 u11a se11te11cia de té1·111ino es la sigt1ie11te: la inte1·pos1c1on de un
•
•
rect1rso de casació11 p1·odt1ce la st1spensió11 del cu1npli1nicnto de u!1a 1·es� luc�ón
•
• cuando se u-ata de t111a se11te11cia co11de11atoria. Pe1·0 si la sentencia de termino
• es alJsoltttoria, el 1·eo se1-á puesto en libe1·tad at111qt1e esté pe11die11te el recurso.
•
22.6. RECURSO DE QUEJA
•
1
• La regla general es qtte la sola i11terposición de ��te 1·ecu1·so n� st_ispencla
el cu111plin1ie11to del fallo rect1r1·ido. La suspe11s1011 del p1·oced11n1ento se
procluce e11 \rit·tud de la co11cesió11 de u11a 01·de11 de no innovar.
•
.'
22.7. RECURSO l)E REVISIÓN
22.8. CONSULTA
i
1 94
.
•
CAP. l. INTROOU(:(:IÓN
c) Recurso de amparo
No existe tina disposición clara al respecto. ¿Qt1é oct1rre ante el fallo del
recurso de amparo por la Corte de Apelaciones? Este fallo es apelable para
ante la Corte St1prema.
El art. 316 distingue si el fallo de la Corte de Apelaciones es favorable o
no al recurrente de amparo.
Si el fallo es favorable al rect1rrente, la apelación es en el solo efecto
devolutivo, por lo tanto no st1spende el ct1mplimiento del fallo.
Si el fallo no es favorable, la apelación se concede en ambos efectos, no
pudiendo, por tanto, cumplirse el fallo.
95
•
•
•
' LOS RE<:URSOS PRO<:ES A LES __________
::...:::.::.=.:__
•
•
96
1
•
CAP. l. IN"fRODU(:(:IÓN
res olu ci ones qu e pt1edan poner término al jt1icio o hacer imposible su con
tint1ación, mas no e n las restant es resolt1cio11es que se dictan a lo largo del
p1·o cedimiento.
En virtud ele la pi·eeminencia de un control horizontal que debe existir ante
lo s tribt1nales de prime r grado jurisdiccional se materializa la impugna ción
m ediante la e xistencia del contradict orio que clebe darse en las aucliencias
01·ales ante la prese ncia del tribunal. D e generarse vicios durante el curso
del procedimiento no subsanaclos durante su desarrollo, deberían ellos s er
reclamado s po steriormente ju11to con la impugnación de la sentencia defi
nitiva po r la parte agraviada.
Escaparían a este coi1tr ol s o lament e de carácter horizontal las res o lu
c i ones qtte imp orten una a1n enaza, privac ión o perturbación ele la lib ertad,
las qu e d eb e rían ser o bjeto de impugnación ante un tribunal de alzada,
pu es to que e n cas o contrario ameritaría la facultad de acudir de amparo
e n su contra.
En s egu ndo lugar, respecto de lo s tribt1nales que deben in tervenir en la
s o lución de un conflict o, s e ha entendido co mo necesaria la existencia de
ui1a impt1g11ación para la revisió11 de lo resuelto en torno al conflict o en, a lo
meno s, dos g1ados jt1risdiccionales, puesto que necesariamente debe prever
s e un pt1nto de término d el proceso para cautelar la seguridad jurídica qt1e
d ebe e manar de la cosa juzgada pro veniente de la firmeza o ejecutoriedad
de st1s r esoluciones.
El c onc ebir la existencia del r ecurso como un medio para pe1·mitir la
presencia d e a lo men os d os grad o s jurisdicci onales constituye también una
medida n ecesaria para velar por la seguridad jttrídica, la economía procesal,
y la co l1erencia ft1ncional en la intervención de l o s ó1·ganos jt1risdiccionales.
Co m o no s ha se ñalado certeramente la do ctrina moderna, no se trata
de negar justi cia a las partes, sin o de constatar qtte una Corte Sttprema so
b1·ec argada es igu al a denegar justicia po r el retardo qtte puede generar una
a cumt1lación de asunto s y, adicionalmente, hacer con ello en forma progre
siva irrel evante su pap el como armonizadora del sistema jurídico mediante
una unificación de jurispn1dencia o establecimiento de precedentes. Una
Corte Suprema a qt1ie n se le e ncomiendan múltiples funciones y conoce
demasiadas materias pro babl emente s ea posible que se siga encargando de
ellas y de otras, pero no d e la mejor mane1a qtte podría hacerlo, como s ería
_
si tuvie ra un menor nivel de c arga de trabajo. Lo qtte debe11 hacer bien sus
miembi·os permanente s es hacer pocos fallos y de calidad, que sean respetados
por lo s cittdadano s y lo s tribttnales infe riores, de manera que los fallos _s��n
vinct1lantes más po r la razón que por la fuerza 143 y cttmplan con la mision
de s e ñalar e l cor1·ecto sentido y alcance de los derechos fundamentales en
r esgt1ardo de l principio de conv encionalidad.
br la ua l r ca e la sen ten cia
t
En ercer lt1ga r, re sp ecto de la mat e ria so e c
_ e
ha en t nd id o qt ie el r ecurso
de finitiva qu e de be re so lver el conflicto , s e e
pr so p na l Y re sp ecto de
deb e s er co ntemplado necesariamen t e en el oc e e
143 RAÚL NÚÑEZ QJEDA, y ÁLVARO PÉREZ RAGONE, ob. cit., PP· 21 y 22·
97
•
que toda persona declarada culpab/,e de un delito tendrá derecho a que el Jallo con
1
1
.•.
j
. denatorio y la pena que se /,e haya impuesto sean sometidos a un tribunal superior,
•
•
•
• confonne a lo prescrito por la !,ey.145
••
.' En relación a lo anteriormente señalado, debemos advertir que en esas
''
1
• no-1·1--
11as supranacionales de de1·echos humanos no se ha precisado nominati
•
•
' vamente el recurso qtte debe contemplarse en el 01·denamiento interno, sino
qt1e n1ás l)ien a través de diversos fallos la CIDI-1 ha indicado los estándares
t
•
que debe reunjr la �e_gtilación del medio de impug11ación para constitttirse
l
1
en una g-a1-a.nt1a m1n1ma para la adecuada protección de los derechos del
••
'
• condenado
•i• En este se11tido se nos ha explicado que el recurso a que hace alusión
•••
.
.
j
1
el_ artículo 8.2.!1 debe ser uno ''ordinario eficaz mediante el cual ttn jt1ez o
•
•••
••
' tribunal supenor procure la corrección de decisiones jurisdiccionales con-
•
'
• 144 ENRIQUE LETELIER LOYOLA, El dereclio fundamental al recurso en el jJroceso penal Atelier
1
1
Libros Jurídicos, Barcelo11a, España, 2013, Pf). 160 y ss.
145 Sobre la positivació
n del derecl10 al recurso en otras fuentes norrnativas puede con
•
¡
• st1ltarse ENRIQUE LETELIER LOYOLA, ob. cit., pp.148 y SS•
•
•
98
-
-
-
.....
(;Al>. l. INl'RODU(:(;IÓN
146 CIDI-1 Herrera Ulloa vs Costa Rica. Excepciór1 Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 2jt1lio 2004 Serie C Nº 107. Párrafo 161.
147 CIDI-1 Mol1amed vs
Arge11ti11a. Excepción Preliminar, Fo11clo, Reparaciones y Costas.
Sente11cia ele 23 11ovie1nbre 2012 Serie C Nº 255. Párrafo 100.
148
CIDI-1 Mendoza y otros vs Arge11tina. Exce1)ció11 Prelirninar, Fondo, Reparaciones Y
Costas. Sentencia de 14 mayo 2013. Serie C N «2 260. Párrafo 245.
149
WILLIAMS EDUARDO VALENZUELA VILLALOBOS, Dereclio al recurso. Desde el siste,na int.era-
1nericarto a la situación de Cliile, Ediciones Jt1rídicas de Sa11tiago, Sa11tiago, Cl1ile, 2015, P· 59.
15
º Lo clestacado de la Jlrimera parte de cada párrafo es 11uestro.
99
LOS REC.URSOS PROCESALES
100
.
'
(;AP. l. INTRODU(:C;JÓN
101
LOS RECURSOS PROCESALES
102
1 <:AP. l. IN'rRODU<:C:IÓN
103
LOS RECURSOS PROCESALES
104
privativa a uno de los intervi11ientes como es el ministerio público, mas no
al i1nputaclo, lo que hiere injt1stificadamente st1 derecho a participar con
igt1aldad de oportunidad ante los órganos jurisdiccionales. 169
Respecto de las materias civiles se ha reco11ociclo por la propia CIDl-1 qt1e
ella ya ha dejado establecido qt1e a pesar de qt1e el citado artíct1lo 8º no espe
cifica las garantías 1nínimas en materias que co11ciernen a la determinación
de los derechos y obligaciones del orden civil, laboral o fiscal o de ct1alquier
otro carácter, el ele11co de ga1·antías mínimas establecido en el numeral 2
del mismo precepto se aplica también en otros órdenes y, por ende, en ese
tipo de materias el individuo tiene también el derecho, en general, al debido
proceso que se aplica en materia penal. 170
Debe tene1·se en especial conside1·ación para determinar la necesidad de
contempla1· la vía recursiva en los procedimientos civiles la composición de
t los t1·ibt1nales que resuelven el asunto civil como el grado o instancia en qtte
11 se contempla la intervenció11 de ellos, la cuantía y natt1raleza del asunto, la
1 gravedad de la injerencia que el fallo puede tener en los derechos de la parte
agraviada, la primacía del ius litigatoris o ius constitutionis en la config1.1ración
1 del recurso, la igualdad de trato que co1no regla general clebe reconocerse a
l
las partes en el proceso, los p1·incipios que inspiran el p1·ocedimiento como la
oralidad, concentración, continuidad, inmediación, la apreciación racional
de la prueba que reqt1iere una mayor fundamentación del fallo, el necesario
control de la fttndamentación de la sentencia por órganos diversos al sen
tenciador a través del sistema de impt1gnación, el respeto de los estándares
para asegurarnos la solució11 del co11flicto conforme a t1n debido proceso,
y otros elementos; constituyendo todos ellos los distintos factores que cabe
f! ponderar en cada caso para constatar la existencia de un debido proceso
que co11duzca a u11a justa, racional y pronta solución del conflicto.
Como ejemplo de la dificultad que importa la ponderación de estos fac
tores para deter1ninar la necesidad de configurar la existencia del derecho
j a t111 recurso dentro de un debido proceso civil podemos señalar el caso de
1 la declaración de inaplicabilidad del inciso penúltimo del artículo 768 del
Código de Procedimiento Civil, en la parte qt1e impide pedir la anulación
por casación en la forma, de las sentencias que, pront1nciadas en juicios
regidos por juicios especiales, carecen de las conside1·aciones de hecho y
de derecl10 que les si1·ven de ft1ndamento, como dispone el numeral 4 del
artículo 170 del Código de Procedimiento Civil. . . .
U11a mayoría del Tribunal Constitucional se ha pronun�1ª?º por la 1napl!
cabilidad de dicho inciso segu11do del artículo 768 del Cod1go de Proced1-
mie11to Civil al estimar que el deber de ft1ndamentación de las sentencias no
está consignado expresamente e11 nuestra Carta Fundamen� como...acontece
en otros ordenamientos co11stitucionales como el de Espana y Peru, pero se
pt1ede desprender dicho deber de la aplicación conjt1n� y sistemática de los
a1·tículos 6º, 8º, 19 Nº 3 y 76 de la Carta Ft1ndamental, siendo connatural a
TC Rol N°s 1502, de 9.9.2010 (c. 12) y 1535, de 28.1.2010 (c. 30).
169 .
11d o, Re pa ra cio 11e s Y Co sta s. Se nt en cia de
° IDI--1 Tril)t111al Constitt1cional vs Perú. Fo
17 C
105
LOS RECURSOS PROCESALES
171 Véase STC Rol 1373-2009 de 22.6.2010; Rol 1873-2010 de 25.8.2011; y Rol 3042-2016
de 15.11.2016.
172 IÑAKI ESPARZA LEIBAR, La instancia de apelación civil. Estudio comparativo entre España y
Alemania, Tirant Monografías, Valencia, España, 2007, pp. 23 y 24.
106
c:AJ>. l. INTROOUC:c;1óN
107
•
'
•
1.0S RE<.:URSOS PRO<.:ESALt:S
1
•
••
da en vigencia en )as Cortes de Apelacio�es del país, c�� excepción de las
••
_ especto de las
•
•• Cortes de Santiago, San Miguel, Valpa1-a1s0 y Co11c<:_pc1on, 1
•
ct1alcs comc11zó a 1 ·egir el 18 de dicie1nb1·e de 2016. 1 ':>
. 1 • •,
'
f
En cuanto al á111bito de aplicación de las 1101·mas de t1·am1tac1on elec
' tró11ica precisan los arúct1los 1 2 de la Ley Nº 20.886 y 1 º del Au�o Ac� rdado
71-2016 de 16 de jt111io de 2016 de la Co1·te Sttprema, q�e sera11 ap�•c�bles
j
• .
1
todos los escritos se hará por ,,ía electrónica a través del sistema de tramitación electrónica
del Poder Judicial, ¡lara Ctl}'OS efectos los abogados o t1abilitaclos en derecl10 se registrarán
•
en los términos qt1e se regt1le11 en el at1to acordado que la Corte Suprema dictará al efecto.
En casos excepcionales, cua11do las circunstancias así lo reqt1ieran o se trate de una
persona at1torizada por el tribunal por carecer de los n1edios tecnológicos necesarios, los
'• escritos 1>odrái1 prese11tarse al tribunal materialmente y en soporte papel por conclt1cto del
• n1inistro ele fe respectivo o del buzón especial1ne11te habilitado al efecto.
Los escritos prese11tados en for111ato papel serán digitalizados e i11gresados a la carpeta
•
'
''
electró11ica inmediatamente.
•'
Artículo 62 • Prese11tació11 de clocumentos. Los doct1n1entos electró11icos se prese11tarán
•
1
a través del sistema de tra1nitació11 electrónica del Poder Jt1dicial o, en caso de reqt1erirlo así
las circu11sta11cias, se acon1pañarán e11 el tribu11al a través de la entrega de algún dispositivo
de al111ace11amiento de datos electrónicos.
Los doct1me11tos cuyo forn1ato original no sea electrónico podrán presentarse 1naterial-
' 111e11te en el tribu11al y qt1edarán bajo la custodia del ft111cio11ario o mi11istro de fe correspo11-
1
1'
••
1 diente. No obstante, los títt1los eject1tivos ct1yo fonnato original no sea electrór1ico clel)erán
presentarse materialrnentc en el tribunal y quedarán bajo la custodia del ft1ncionario o
•
111inistro de fe correspondiente, bajo apercibirniento de tener por no iniciada la eject1ción.
Si11 perjuicio de lo dispuesto e11 el inciso anterior, los documentos y títulos eject1tivos
•• pre s�nta dos 111ateria �n1e11 _ ,te debe�n _acompañarse con tina copia e,1 formato cligital a través
d el s1sten1a de tra11111'�c1on electro�1ca del Poder Judicial o, en caso de requerirlo así las
_ .
• c1rc uns ta11c1as, e11 el tnbunal, a traves de la entrega de algi1n dispositivo de alrnacenamie11to
de datos electrónicos.
•' Si no �e presen�ren las copi� digitales de los documentos o títulos eject1tivos, o si exis-
.
uer� tina d1sco11for11,11dad sub� tanc1al c�t�� aquellas y el documento o título ejecutivo original,
el tnb u11a l orde11ara, de oficio o a pct1c1on de parte, qt1e se acompar1e11 las coi>ias cligitales
'•
108
..,,,.
-
...d
------■
(:AP. l. INTRODlJC.(;IÓN
Corte Suprema, 177 precisa que se entenderá entre aquellas circunstancias que
habilitan para la entrega presencial de demandas, escritos o documentos al
tribt111al, la inaccesibilidad al sistema de tramitación electrónica, bien sea
por problemas de servicio o de conectividad.
b) Se trate de una persona autorizada por el tribunal por carecer de los
medios tecnológicos necesarios.
El artículo 4º del Auto Acordado 37-2016 de 15 de abril de 2016 de la
Corte Suprema precisa que estas solicitudes de at1torización serán rest1eltas
por el tribt1nal qtte co11ozca del asunto, limitándose qt1iery se encuentre
a cargo de la distribución de causas a realizar el ingreso. Unicamente en
aqt1ellos casos en que se admite la comparecencia personal de las partes
se at1torizará tramitar por esta vía, manteniéndose vigente esa at1to1;zación
durante la tramitación de la cat1sa y ante todos los tribunales que conozcan
de ella. Los escritos presentados en formato papel serán digitalizados e in
gresados a la carpeta electró11ica inmediatamente.
En todo caso, conforme a lo p1·evisto en el artíct1lo tercero transitorio del
Auto Acordado 71-2016 de 16 de junio de 2016 de la Corte Suprema, 178 que
regula el ft1ncionamie11to de los tribunales qtte tramitan electrónicamente,
se establece que en los juzgados con competencia civil se podrá utilizar la
Oficina Virtual para el ingreso de los escritos y documentos en las c��1sas
correspondie11tes de11tro de tercero día, bajo apercibin1iento de tener por 110 presentado el
documento o título ejecutivo respectivo.
En casos excepcionales, cuando se l1aya autorizaclo a una perso11a para present<-ir escritos
materialme11te ¡lor carecer ele los meclios tec11ológicos, no será necesario aco1111lañar copias
eligitales. En este caso, los eloct11nentos y títt1los ejecutivos prese11tados e11 for111ato que 110
sea electrónico será11 eligitalizaelos e i11gresados in1necliatar11e11te por el tribt1nal a la carpeta
electró11ica.
177
Pt1blicaclo en Diario Oficial de 22 ele abril ele 2016.
178 Publicado en Diario Oficial de 8 de jt1lio de 2016.
109
-
LOS RECURSOS PROCESALES
179 Véase RODRIGO SILVA MONTES, Manual de Tramitación Electrónica, Editorial Jurídica de
llO
-
c:AP. l. INTRODU(:c:JÓN
1•
1'
•
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111
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Fis
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CAPITULO 11
J¡'
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'• LA ACLARACIÓN, RECTIFICACIÓN O ENMIENDA
'
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l. REGLAMENTACION
113
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--------------
LOS RECURSOS PRO(:ESALES
'•
de Procedi111ie11to Civil qt1e 1·egula11 esta n1ateria, ate11dida la re1nis�ó1? qt1e
\
:,
se efectúa a las nor1nas sob1·e disposicio11es co1nt111es a todo p1·oced1m1ento
y a los 1·ect1rsos de ese ct1erpo legal en los a1·tíct1los 432 y 474 del Código del
Trabajo, respectiva1nente.
•
'
2. GENERALIDADES
••
.
• principio de11omi11ado ''desasi1niento del u·ibu11al'', según el cual ''notificada
una sentenda definitiva o i11.te1·locitloria a alguna de las partes, no podrá el Tribunal
••
• que la dictó alterarla o niodificarla en nianera alguna''.
• La razó11 de ser de este principio viene, según lo rect1erda Coutt1re, 180 de
textos clásicos ct1a11do se decía que ''el juez qt1e una vez pronunció la senten
cia, deja de ser jt1ez; el qtte t1na vez condenó en más o menos, no pt1ede ya
co1·regir su se11tencia; porque ya una vez desempeñó mal o bien su oficio''.
El desasimiento importa una verdadera preclt1sión (por consumación)
respecto del juez: pro11u11ciada y notificada su sentencia a algt1na de las par
tes, ha ct1mplido con su deber esencial de administrar justicia, concluye stt
actividad jurisdiccional respecto del objeto de la litis y ya no puede st1stituir
o modificar su decisión, de la cual queda enteramente desligado.
Segú11 lo observa el 1nismo Couture, y también Santiago Sentís Melendo,
"es posible apreciar una diferencia entre el derecho francés y el germánico
en torno a este pt111to. Para la doctrina francesa, y también para la nt1estra,
el juez queda desprendido, desvinculado o separado de su fallo. Para la
.• teoría alemana, en cambio, el juez queda vinculado, atado u obligado a su
'' sentencia.
•
Aparte de esta diferencia te1·1ninológica, el concepto st1stancial resulta
i'
ser el mismo: los jt1eces o tribunales, una vez notificadas st1s sentencias, no
i pueden 1nodificarlas o alterarlas, sea porque se estime qt1e han qt1edado
J
I
desprendidos o separados de sus decisiones; o bien porque se considere qt1e
han quedado vinculados u obligados por las mismas''. 181
El instante preciso en que se p1·oduce en nuestra legislació11 el desasi
'i
miento del Tribunal es a pa1·tir del momento en qt1e la sentencia defi11itiva
•
'
•
o interlocutoria es notificada a una cualquiera de las partes del proceso, y
•
l' desde ese instante p1·ecluye la facultad del Tribunal de alterarla o modificarla
en manera alguna.
1
•
180 E DUARDO Cou·ruRE, Estudios de dereclzo Jnocesal. Tomo 111. A1npliación y rectificación <k
'1
.
senwicia� p. 329, 3ª ed., Ediciones De1>aln1a, Buenos Aires, 1989.
•• 181 MAR<;os LIBEDINSKY T., "Lín1ites a la facultad de losjt1eces para aclarar o rectificar de
- oficio st1s se11tencias", en Revista de Dereclio Procesal N9 14 ( 1987), De1>arta1ne11to de Derecl10
!
.
•1
aclarar st1s pttntos oscuros o dudosos, salvar las omisiones y rectificar los
errores de copia, de referencia o de cálculos numéricos que aparezcan de
ma11ifiesto en dicho fallo.
A partir de la Ley N º 18.857 la aclaración, rectificación o enmienda
también se contempla expresamente en el CPP, al establecerse en el inciso
segundo del art. 55 de este que "el Tribunal de oficio o a petición de parte,
pocl1� en cualquier tiempo, rectificar las sentencias en los casos previstos en
el art. 182 del CPC, especialme11 te si se han cometido errores en la dete1·1ni
nación del tiempo que el procesado ha permanecido detenido o en prisión
preventiva''.
Esta excepción que la aclaración, rectificación o enmienda importa
respecto del principio del desasimiento del Tribt1nal se fundamenta en
"cla1·as razones de economía y celeridad procesal, evitando a las partes de
un pleito la necesidad de recurrir a un Tribunal superior para st1bsanar
errores qt1e pueden ser mt1chas veces de fácil y rápida corrección por el
mismo juez que p1·onunció la sentencia qt1e se trata de aclarar, adicionar
o rectificar'' .' 82
3. CONCEPTO
Es el acto jurídico procesal del mismo Tribunal que dictó una sentencia
definitiva o interloct1toria, quien actt1ando de oficio o a reqt1erimiento de
algu11a de las pa1�tes del proceso, procede a aclarar los pt1ntos obscuros o
dt1dosos, salvar las omisiones y rectificar los errores de copia, de referencia
o de cálct1los numéricos que aparezcan de manifiesto en la sentencia.
,,
4. NATURALEZAJURIDICA
MAR(,OS , .
.. LIBEDINSKY T., "L1n11t .
es a la fact1ltad de 1os JllCCCS •.• ,., vr•
M) ,,.;t
182 11• .
115
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•
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• LOS RE(:URSOS PRO(:ESALES
•
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aclaración como fo1·ma de interp1·eta1· la sentencia, en el título dedicado a
I
•
1
'•
•
l las al1.adas (Pa1·tida 3ª, título XXIII, Ley Nº 15). Esta línea es seguida por
Palacios e Ibáñez Frocl1am ''. 183
¡
••
•
•l' b) Para otros, entre los cuales cabe 111encionar a Carnelutti, Sentís Me
'•
lenclo, Clariá Olmedo y en nuesu·o país, Marcos Libedinsky, Juan Bustos y
'l Jorge Mera, 184 la acla1-ación, rectificació11 o enmienda no tiene la naturaleza
'.
.
•
•
1
ju1-ídica de rect11-so, sino qtte de t111a acción de mera declaración de certeza
•I
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d juzgada fo1·1nal respecto de la sentencia no impugnada.
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•
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•
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183 ENRIQUE VEsc;ov1, Los recursos judiciaks y demás medios i11ipugnativos en /beroa11iérica,
•
1
Depaln1a, Bt1enos Aires, 1988, p. 73.
' 184 En este se11tido,JUAN AGUSTÍN FIGUEROA YÁVAR, y ERIKAALtciA MORCADO SAN MARTÍ N,
¡ .
•
1
RecursosProcesa.les Civiks )' Cosajuzg(!da, Legal Publishing Tl101npson Reuters, Santiago, Cl1ile,
J
' 2014, p. 19. RAÚL NúÑEZ QJEDA, y ALVARO PÉREZ RAGONE, ManualdeDereclioProcesal Civil. Los
1
• 1nedios de i1nJ,ugnaciÓ11., 1·11omso11 Reuters, Santiago, Cl1ile, 2015, pp. 47 a 49.
1
.J.
.
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' 116
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1
•
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•
c;AP. 11. LA A(;LARA(:JÓN, RE(:TJFIC;A(�IÓN O ENMIENDA
5. OBJETIVO
La aclaración, rectificación o enmienda es una fact1ltad cuyo ejercicio
debe encuadrarse dentro de los objetivos procesales, es decir, permitir al
sentenciador, en los casos en que el fallo rest1lte de difícil interpretación,
qt1e lo aclare en forma tal qt1e haga posible su cumplimiento, ya qt1e este
ha sido el objeto del litigio, y la aludicla facultad no tiene otra limitación
que la de 110 alterar la decisión de la sentencia principal, en términos de
que por la aclaración se llegt1e a contrariar la cosa jt1zgada qt1e de ella
ema11e. 185
Pa1·a que procedc:l la aclaración, rectificación o enmienda contemplada
en el art. 182 del CPC, debe existir en el fallo t111a evidente incertidt1mbre
que está basada en ciertas omisiones del mismo. Debe haber ele parte del
ó1·gano jttrisdiccional una volt1ntad resolutiva qt1e se ha 1nanifestado inade
cuadamente, pues el fin de la aclaración es evidenciar en forma definitiva y
perfectame11te inteligible dicha volt1ntad.
El ó1·gano jurisdiccional al aclarar tina sentencia su labor la circunscribe a
revelar su verdaclero se11tido y alcance, a dar a entender de manera explícita
el real conte11ido de st1 declaración de volt1ntad.
El juez no puede modificar o alterar st1 decisión, ya qt1e se ha producido
el desasimiento del Tribt1nal. 186
En este se11tido, nuest1·a Excma. Corte St1prema nos ha señalado qt1e
el artíct1lo 182 del Código de Procedimiento Civil, de11ominado de acla
ración, rectificación o enmienda, sólo permite al Tribunal aclarar puntos
oscuros y dudosos, salvar omisiones y rectificar los erro1·es de copia, de
referencia o de cálct1los numéricos qt1e aparezcan de manifiesto en la
sentencia y por consigt1iente, por esta vía no es posible cambiar la �ec_isión
del fal_ lo qt1e se rectifica, pues a este respecto ha op:rado e� d� sa�1� 1ento
del Tr1bt1nal, principio por el cual tiene vedado el organo Jttr1sd1cc1onal,
u11a vez dictado el fallo, alterarlo o modificarlo de mane1·a algtina. 187 De
allí, que nuestro máximo tribt1nal nos l1a señalado con claridad y p1·ecisión
que no existiendo pt1ntos oscuros o dudosos en la se11tencia qt1e se pide
aclarar, no debe darse lt1gar a un 1·ecurso de aclaració11, rectificación o
enmienda intei·puesto. 188
117
1
¡
•
1
1
•
l
LOS RECURSOS PROCESALES
1•
El objetivo qtte se puede perseguir mediante ejercicio de esta facultad
••
.
1·especto de la se11tencia puede co11sisti1·, según lo previsto en el art. 182 del
CPC, en:
-
�
1
••
••
la voluntad expresada en la resolución y no meros errores de expresión que
•
no afectan la manifestación real de volu11tad.
J
•
1
:
l b) Salvar las omisiones, esto es, llenar los vacíos de la sentencia en la
decisión de peticiones que fueron formuladas por las partes oportunamente
)
•'
' y en forma dentro del proceso.
Para los efectos de poderse ejercer esta facultad, es menester tener pre
j
•
�
.•
.•
.
•.
sente, como obseIVa Couture, 191 que se trate de un error involuntario del
•
• Tribunal, o sea, no de una omisión por una pretensión que resulta denega
• . da. Además, debemos tene1· presente que el ejercicio de esta facultad debe
•1
•• ejercerse respecto de una sentencia que contenga una voluntad manifestada,
•
)
, pero no puede ser ejercida para provocar qtte se emita una voluntad omitida
. de ser expresada por parte del Tribunal en la sentencia.
i
• Si en la sentencia no se contiene una declaración de voluntad que resuelva
. '
• el conflicto o sólo una petición formulada por alguna de las partes, ya sea por
•
1
'
•
¡ 1s9 RDJ, t. LXXIII (1976), 21 parte, sec. l¡, p. 57.
1 190 C. St1pren1a, rol 2428 de 2003, se11tencia de 30 de diciembre (le 2004.
191 E DUARDO COUTURE, Estudios de dereclio procesal. Torno 111. A1npliaci6n y rectificación de
.
•
( sentencia, 1>- 333, 31! ed., Ediciones Depal1na, Buenos Aires, 1989.
'
118
¡1
••
j
•
•
.
1
•
119
LOS RECURSOS PRO<:ESALES
198Este principio también se contcrnpla en el inc. 22 del art. 348 del e. Procesal Penal.
•� En el mis1no se11tido �j �AN AGUSTÍN FIGUEROA YÁVAR, y ERIKA ALICIA MORGADO SAN
MARTIN, Recttrsos Procesales Civiles y Cosa juzgada, Legal Publisl1i11g, Tl1ompson Ret1ters, San
tiago, Cl1ile, 2014, p. 16.
120
(;Ar. 11. LA A(;LARA(:IÓN. RE(:TIFl(;A(:IÓN O ENMIENDA
Al efecto, señalan los arts. 84 inciso final del CPC y 72 inc. 3º clel CPP que
el jt1ez podrá corregir de oficio los errores que observe en la tramitación del
proceso. Podrá, asimismo, tomar las medidas qt1e tiendan a evitar la nt1li
dad de los actos del procedimiento. Sin embargo, debemos tener presente
qt1e e11 el nt1evo proceso penal se contempla en el art. 163 del C. Procesal
Penal, como regla general, t1n efecto más restringido al establecerse que el
Tribunal sólo pt1ecle poner en co11ocimiento del interviniente la existencia
del vicio para q t1e la l1c::1ga éste valer, a menos de tratarse de algt1no de los
casos previstos en el c::lrt. 160 del mismo, en cttyo caso el Tribunal la faculta
para de oficio efectuar la declaración ele nulidad.
7. SUJETO Y OPORTUNIDAD
200 MARCOS LIBEDINSKY T., "Límites a la fact1ltad de losjt.1eces...", ap. cit., P· 100._ Er 1 el
111ismo se11tido, JUAN AGUSTÍN FIGUEROA YÁ\'AR, y ERIKA ALl(:IA iVIORGADO $;\N �\RTIN, _Re
cursos l'1·ocesales Civiles y Cosaj1tzga<la, Legal Publishing,Tl10111pson Reuters, Sé1ntaago,Cliale,
2014,p.18.
121
LOS RE<.:URSOS PRO<:ESALES
b) A petición de parte
Respecto de las partes, el legislado1· dentro del ere no ha contemplad_o
ningú11 plazo dentro del cual ellas puedan ejercer la facultad de reqt1er1r
que se aclare, rectifique o e11mie11de tina sentencia.
La doctrina y la jurisprudencia han señalado qt1e las partes no tienen
establecido un plazo par-a el ejercicio de la facultad, pttdiendo reqt1erir la
aclaración, rectificación o en1nienda en cualquier momento, aun cuando se
trate de sentencias fin11es o ejecutoriadas o de fallos respecto de los cuales
ht1bie1·e algú11 recurso pendie11te (art. 185 ePe).
La razón de no establecerse un plazo para que las partes ejerzan esta
facultad radica en qt1e a través de ella no se persigi.1e alterar lo resolutivo
de la sentencia y con ello atentar en contra de la at1to1·idad de cosa juzgada
que de ella emana en caso de encontrarse ejecutoriada.
Ello es coincidente en la actualidad con lo previsto en el inciso segundo •
•
del a1·t. 55 el CPP, en el cual se establece que el Tribt1nal podrá, de oficio o a
petición de parte, en cualquier tiempo, rectificar las se11tencias.
En todo caso, la aclaración, rectificación o enmienda, sea qtte se ejerza
a petición de parte o de oficio, sólo corresponde efectuarla a ''el Tribunal
que la dictó'', según el art. 182 del CPC.
Con esta expresión el legislador no se está refiriendo a la persona física
del sentenciador, sino que al órga110 jurisdiccional qt1e emitió el pronuncia
mie11to. La función jurisdiccional no es inherente a la persona del se11te11cia
dor, por lo que puede llevarse a cabo la aclaración, rectificación o en1nienda
por cualquier otro juez que se desempeñe con ese carácter ante el Tribunal
del cual e1nanó la resolución. Debemos hacer presente qt1e la aclaración,
rectificación y enmienda puede ser ejercida no solo ante los tribt1nales de
la i11stancia que hubieren pronunciado las resolucio11es respectivas, sino
qt1e también en nt1estra Corte Suprema respecto de las sentencias que se
pronuncien sobre los recursos interpuestos ante ella, como acontece co11
el recurso de casación. En este sentido, nuestra Excma. Corte Supre1na ha
declarado que es posible para la Corte de Casación rectificar errores de copia
o transcripción de sus resoluciones.2°1
Finalmente, es menester hacer presente que la aclaración, rectificación
o enmienda podrá hacerse por el Tribu11al no obstante la interposición de
recursos sobre la sentencia a que ellas se refieren de acuerdo con lo previsto
en el arL 185 del CPC.
122
c:AP. 11. LA A(:LARA(;róN, RE(:TIFICA(:(ÓN O ENMIENDA
,,.
8. T RAMllACION Y EFECT OS QUE GENERA ,,.
LA PRESENTACION DE UNA,,.SOLICITUD DE ACLARACION'
RECTIFICACION O ENMIENDA
,,.
9. RECURSOS QUE PROCEDEN EN CONTRA DE LA RESOLUCION
QUE ACLARA, RECT__IFICA O ENMIENDA UNA SENTENCIA
Y RELACION CON OTROS RECURSOS
En esta materia podemos señalar qtte tres son básicamente las reglas qt1e se
señalan por el legislador:
a) La interposición de un recurso en contra de la sentencia no impide
que el Tribunal de oficio o a petición de parte efectúe u11a aclaración, rectifi
cación o enmienda de ella, conforme a lo dispt1esto en el art. 185 del CPC.
b) El plazo pa1·a interponer el rect1rso de apelación en contra de la sen
te11cia definitiva o interloct1toria no se st1spende por la solicitttd de aclaración,
rcctificació11 o enmienda, que se httbiere formulado respecto de ella, según
lo prescrito en el inciso segundo del art. 190 del CPC, y
c) La resolución en la ct1al se efectt1ó la aclaración, 1·ectificación, o
enmienda de una resolución, sea qtte el Tribt111al ht1biere act-i1ado ?e oficio
o a petició11 de parte, es apelable ''en todos los casos e11 que lo seria la sen
te11cia a que se refiera, con tal qtte la ct1antía de la cosa decl�rada, agr�� da
o rectificada admita el recttrso'', de act1erdo con lo establecido en la ulu1na
pa1·te del inciso segt1ndo del art. 190 del ere.
123
LOS RE<:URSOS PROCESALES
124
,
CAPITULO 111
EL RECURSO DE REPOSICIÓN
,
l. REGLAMENTACION
El rect1rso de reposición se encuentra regulado en los arts. 181, 189, 201, 212,
319 y 780 del CPC; 56 del CPP; 362 y 363 del C. Procesal Penal, sin perjuicio de
aplicarse además al rect11·so de reposición e11 el nuevo sistema procesal penal
las disposiciones generales que respecto de los rect1rsos se contienen en los
arts. 352 a 361 de ese último cuerpo legal, art. 67 N º
1 de la Ley Nº 19.968,
que crea los tribunales de familia, y art. 475 del Código del Trabajo, en el
nuevo sistema procesal laboral.
2. GENERALIDADES
125
---
-
-
c.--
•
-
LOS REC�URSOS PROC:ESALES
•
•
3. CONCEPTO
El recurso de reposición es el acto jt11·ídico procesal de impugnación que
-
-
e111a11a exclusivame11te de la pa1·te agraviada, y tiene por objeto solicita1· al
1nismo Tribt111al que dictó la 1·esolt1ción que la modifique o deje sin efecto. --
J
Esta definición co11cibe a la reposición como t1n recurso, apartá11dose
�
•
. de aquellas ot1a.s teorías que co11ciben su natu1·aleza ju1·ídica como la de un -
remedio o bien de un i11cidente. 2º4 -
i
l
l
J
•
Además, la definición conti11úa vigente, no obstante la modificación
•
•
que pe1·1nite a los secretarios let1-ados dictar los dec1·etos, at1tos y senten�ias
!' i11te1·locuto1·ias, siempre que no ponga11 término al juicio o hagan imposible
•
su contint1ació11, pe1·0 CU}'cl reposición deberá ser rest1elta en este caso por
el juez y no por el secretario, porque en definitiva se mantiene la resolución
.. del asunto ante funcionarios del mismo tribu11al.
,
4. CARACTERISTICAS
Las principales características que presenta el recurso de reposición son:
a) Es un 1·ecurso ordi11ario, puesto que procede e11 materia civil en contra
de la generalidad de los autos y decretos y en el antiguo como en el nuevo
sistema procesal penal, en contra de la ge11eralidad de los decretos, autos
y sentencias interlocutorias, y por la causal genérica del agravio o perjuicio
para el recurrente.
t' b) Es un rect1rso que emana de las facultades jurisdiccionales de los
'• tribu11ales.
•l c) Es un recurso de retractación o no devolutivo, también conocido
•.
'• como re1ncdio procesal, dado que se interpone ante el Tribunal qt1e dictó
!
J'
,.
u11a resolución para qt1e lo resuelva el mismo, esto es, no comprende un
•
cfecto devolutivo.
d) Es en nt1estro ordenamiento el único medio de impttgnación que importa
•
I un control de carácter horizontal de las resoluciones judiciales, sin pe1jt1icio
•
•
• que existan otros medios de control de esa clase que no revisten el carácter
••
de una impugnación, tal como el incidente de nulidad o el contradictorio en
205
las audiencias de los procedimientos orales en los sistemas reformados.
•
••
126
CAP. 111. EL RE(:URSO DE REPOSl<:IÓN
Según lo que establece el art. 181 del CPC, el recurso de reposición procede
en contra de los autos y decretos.�06
El recurso pr·opio de las sente11cias interloctttorias en el procedimiento civil
es el recurso de apelación, de acuerdo con lo previsto en el art 187 del CPC.
No obstante, es pertinente en forma excepcional dentro del procecli
miento civil el recurso de reposición en contra de las siguientes sentencias
interlocutorias:
206 E11 los procedi1nientos ante los tribt1nales ele fa1nilia recibe pler1a aplicació11 esta "1?r
ma, de co11for1niclacl a lo J)revisto er1 el i11ciso l !.! del art. 67 ele la Ley Nº 19.968 ..E11 ca111b�o,
�•1 el nt1evo �iste111a laboral, procecle la reposición en contra el� decretos, �titos -� sente11c1a:
111!e�locutoraas qtte no ponga11 tér 1ni 1 10 aljt1icio o l1aga11 i111pos1ble su co11t111t1ac1011 (art. 47:>
Codago elel Trabajo).
127
1
•
•
•
1
e) La resolución que declare la prescripción del recurso de apelación
En conformidad a lo prescrito en el art. 212 del CPC, procede el recur
so de reposición dentro de tercero día y fundado en un error de hecho
en conua de la resolución qt1e declare p1·escrito el recurso de apelación.
Debe1nos entender eli1ni11ada esta causal de terminación del recurso de
apelación confo1·me a lo previsto en la Ley N º 20.886 sobre tramitación
electrónica, qt1e entró a regir el 18 de junio de 2016, en todas las Co1·tes
de Apelaciones del país, con excepción de las de Santiago, San Miguel,
Valparaíso y Concepción, respecto de las cuales comenzó a regir el 18 de
diciembre de 2016. El artículo 12 N º 27 derogó el artículo 212 del CPC sin
que se contemple la prescripción del recurso de apelación y por ello no
cabe contemplar la procedencia de la reposición en contra de la resolución
'• que la declare.
1
•
•
i
•
f) La resolución que declara inadmisible el recurso de casación
•
l• Según lo establecido en el inciso segundo del art. 780 del CPC, procede el
recurso de reposición, dentro de tercero día y fundado en un error de hecho,
1
1
'
en co11tra de la resolt1ción que declare inadmisible el recurso de casación.
.'
g) La resolución que rechaza el recurso de casación en el fondo por
adolecer de manifiesta falta de fundamento
1
•
J
,
. El inciso tercero del art. 782 del CPC establece que procede el recurso
1
de reposición en contra de la resolución que rechaza el recurso de casación
en el fondo por adolecer de manifiesta falta de fundamento, el que deberá
1
'
1•
• ser fundado e interponerse dentro de tercero día.
1
1
h) La resolución que deniega la solicitud para que el recurso de casación
•1 en el fondo sea conocido y resuelto por el Tribunal pleno
..;J
Por lo establecido en el inciso cuarto del art. 782 del CPC, procede el re
curso de reposición en contra de la resolución que rechaza la solicitud para
-- que el recurso de casación en el fondo sea conocido y resuelto por el T1·ibu
-- nal pleno, el que deberá ser fundado e interponerse dentro de tercero día.
- La característica común de este recurso de reposición excepcional en
- contra de las mencionadas sentencias interlocutorias es que su interposición
128
(:AJ>. 111. EL RE(:URSO DE REPOSICIÓN
6. SUJETO
Para los efectos de establecer la oportt1nidad procesal _en qu� pro� ede el
recurso de reposición en materia civil, debemos distinguir tres situaciones:
129
LOS RECURSOS PROCESALES
a) Ámbito de aplicación
En materia civil, este precepto legal sólo es aplicable tratándose de los
autos y decretos, cuando se hacen valer nuevos antecedentes.
Tratándose del recurso de reposición que procede excepcionalmente
en contra de algunas sentencias interlocutorias, este no es aplicable, puesto
que su propio texto se refiere sólo a los autos y decretos; y por otra parte, al
establecerse el recurso de reposición en conlra de algunas sentencias interlo-
cutorias, éste se ha reglamentado en forma especial y con el establecimie nto
de plazos específicos.
En el antiguo procedimiento penal, tampoco recibe este artículo apli-
cación, por cuanto el legislador penal, en el texto introducido al art. 56
del CPP por la Ley N 2 18.857, se ha mantenido una sola oportunidad para
deducirlo y su texto se basta a sí mismo, haciéndose improcedente e innece-
saria la aplicación _de la remisión que efectúa el art. 43 de ese cuerpo legal.
En ~• nuevo s1s~ema procesal penal, además de aplicarse las razones
de plenitud normativa senaladas precedentemente, no resulta aplicable el
art. 181 del CPC, dado que expresamente se establecen como normas de
aplic_ació~ ~upletoria las relativ~ ~ las del juicio oral, y no las contenidas en
las d1spos1c1oncs a todo proced1m1ento del libro I del CPC.
130
(;AP. 111. EL RE(;URSO DE REPOSJ(;fÓN
--
b) Concepto de ''nuevos antecedentes''
Nuestra Corte Suprema ha precisado el alcance de la expresión ''nuevos
antecedentes'' al señalar que "no existiendo definición legal del concepto
de '11uevos a11tecedentes', que según el art. 181 del CPC deben hacerse valer
para que sean modificaclos o dejados sin efecto los at1tos o decretos fi1·1nes,
es racional y co11forme al léxico entender que tal expresión clenota la idea
de algún hecl10 qt1e produce consect1encias jurídicas, existente pero desco
nocido por el Tribu11al cuando se dicta la respectiva decisión.
En co11secue11cia, resulta inaceptable estimar que se pueda invocar
como antecede11te nuevo un precepto legal ya vigente al tiempo en que
fue pront1nciado el auto o expedida la providencia cuya modificación se
solicita''. 2<'8
De acuerdo con ese fallo escueto, pero mt1y categórico e ilt1strativo sobre
la mate1·ia, tenemos que:
-Los n t1evos a11tecedentes que se deben hacer valer al deducir la repo
sición extraordinaria es alg{1n hecho que produce consecuencias jurídicas,
existentes pero desconocidas por el Tribunal al dictar el at1to o decreto en
co11t1·a del cual se deduce la reposición. 209
- Un precepto legal vigente al 1nomento de dictarse el at1to o decreto en
contra del ct1al se cleduce la reposición no constituye t1n nuevo antecedente
que haga este procedente.
Final1nente, respecto al uso plural del término ''antecedentes'', se nos
ha señalado qt1e en ge11eral se opina que esto es solo t1n estilo gramatical
determinado, pero que en este caso no necesariamente indica pluralidad, o
sea, sería aceptable una sola cuestión fáctica nt1eva con mérito suficiente. 21 º
131
LOS RECURSOS PROCESALES
Según lo previsto en el inciso segt1ndo del art. 56 del c1>p, ''la reposición sólo
puede pedirse dentro de tercero día''.
En consecuencia, en el antiguo procedimiento penal existe una sola
oportt1nidad para deducir el recurso de reposición, teniendo ese plazo de
tres días el carácter de i11dividual, continuo, legal, fatal, improrrogable, pero
ampliable en los casos previstos en el inciso segundo del art. 44 del Cl'P.
132
(;AP. 111. EL RE(:URSO DE REPOSIC:IÓN
nada. Para tal efecto, resulta necesario distinguir respecto del recurso de
reposición estas dos situaciones:
133
LOS RECURSOS PROCESALES
- - - - ··---------- - - -
216
Véase párrafo 25 del Capítulo I de este libro.
134
(;AP. 111. EL REC:URSO DE REPOSJ(;IÓN
deduzca a la vez este recurso para el caso de que la reposición sea denegada,
se entenderá que la parte renuncia a la apelación''.
En el nuevo procedimiento penal, para determinar la forma en que debe
ser interpuesto el recurso de reposición, debemos distinguir si la resolución
se ha dictado dentro o fuera de una at1diencia oral que se siga ante un juz
gado de garantía o u11 Tribt1nal oral en lo penal.
El recurso de reposición en contra de una sentencia interlocutoria, auto o
decreto dictado fuera de una audiencia oral debe ser interpt1esto por escrito
y en forma fundada.211-218
El recurso de reposición en contra de una sentencia interlocutoria, auto
o decreto dictado dentro de una audiencia oral debe ser interpuesto ver
balmente y tan pronto se hubiere dictado la resolución, pudiendo fundarse
muy someramente la solicitud de reposición formulada.219
Según los arts. 181 del CPC, 56 del CPP, 362 y 363 del C. Procesal Penal, 67
º
N 1 de la Ley Nº 19.968, y 475 del Código del Trabajo, el rect1rso de repo
sición debe ser deducido ante el Tribt1nal que dictó la resolt1ción reponible
y le cor1·esponderá a este mismo Tribunal pront1nciarse acerca del recurso,
acogiéndolo o recl1azándolo.
En esta materia debemos precisar qt1e el jt1ez del tribt1nal siempre se
e11cuentra facultado para resolver toda reposición qt1e se for1nule, sea qt1e
la resolución impugnada l1aya sido pront1nciada por él o bien por el secre
tario del tribu11al.
El juez del tribunal debe conocer de la reposición que sea procedente
en contra de los decretos, at1tos y sentencias interlocutorias, qt1e no pon
ga11 té1·mino al juicio o haga11 imposible su continuación, qt1e se hubieren
pronunciado por el secretario let1-ado del tribunal. Adicionalmente, debe
conocer del recurso de reposición que sea procedente en contra de las re
soluciones por él pronunciadas
Debemos hacer presente que la modificación del artículo 33 del CPC22º
ha establecido una facultad y no tina obligación para los secretarios letrados
de dictar todas las resoluciones qt1e no sean sentencia definitiva t1 otras que
pongan término al juicio o hagan imposible su continuación.
217 Véase art. 362 C. Procesal Penal. En igual fom1a clebe prese11tarse la reposició11 dic
tada ft1era de audie11cia oral en los proceclin1ientos ante tribu11ales de fan1ilia, art. 67 N ci 1
de la Ley NQ 19.968.
218 En el 11uevo sistema laboral, el inc. 3º del art. 475 clel C. del Trabajo establece qt1e la
reposición en contra de la resolución dictada fuera de at1clie11cia, deberá presentarse dentro
ele tercero día de notificada la resolución correspondie11te, a n1er1os qtie de11tr ? �le dicl1�
_
tér1ni110 tenga lugar u11a at1diencia, en ct1yo caso deberá i11terpo11erse a su 1n1c10, Y sera
rest1elta e11 el acto.
219 Véase
art. 363 C. Procesal Penal.
220 Modificado
por el artículo 12 Nº 3 de la Ley N!l 20.886.
135
LOS RECURSOS PROCESALES
221 En el mismo sentido,JUAN AGUSTÍN FlGUEROA YÁVAR, y ERIKA ALICIA MORCADO SAN
MARTÍN, ob. cit., p. 23.
136
(;AP. 111. EL. RE(;URSO DE REPOSl(:IÓN