TEORIA DE GRUPOS
Para Pichón Riviere en su teoría de los grupos los grupos vendrían a ser un
espacio para modificar las condiciones concretas de existencia, una gestalt, una
estructura en movimiento por su dimensión temporal. Y desde una concepción
operativa entiende al grupo como un conjunto de personas ligadas entre sí por
constantes de tiempo y espacio, articulados por su mutua representación
interna que se plantea explícita e implícitamente una tarea que constituye su
finalidad. Agrega que es una situación empírica, no virtual, sino un grupo limitado
de personas unidas en un mismo tiempo y espacio, en un interjuego de
representaciones reunidas por una tarea en común.
Separa dos momentos grupales bien diferenciados en relación a esa tarea que
tienen en común, a saber:
Pre-tarea: Se da un tipo de ansiedad confusional y está definido por la
capacidad del grupo de centrarse en la tarea.
Tarea: Da lugar a la ansiedad esquizoparanoide y al miedo al ataque, es decir,
a niveles de amenaza que genera lo desconocido. Aparece en esta instancia
la posibilidad de un proyecto, que luego dará lugar a un tipo de ansiedad
depresiva y miedo a la pérdida de los referentes que se venían manejando.
Proyecto
Pichón Riviére dice que en un grupo operativo hay seis roles:
• El Coordinador
• El observador
• El Portavoz
• El líder
• El chivo emisario
• El saboteador
• El coordinador: Su función es romper con los obstáculos a la tarea, ayudar a
visualizarlos, hace explicito aquello que en el grupo no ve claramente, de aquello que está
latente en el grupo, pero no se transforma en un director que indica a los integrantes del
grupo lo que deben hacer.
• El observador: Observa.
• El portavoz: Es el emergente grupal, aquel que enuncia, expresa lo que está
rondando al grupo
• El líder: Es aquel que mueve al grupo hacia la superación de los obstáculos
• El chivo emisario: Es aquel al que se le depositan todos los aspectos negativos,
desfavorables, de tensión o conflictivos en un proceso grupal. Es el depositario, se le
ponen cosas negativas que están en todos los integrantes del grupo.
• El saboteador: Es aquel que se hace cargo de la resistencia al cambio. Juega este
rol indispensable, ya que si no hay oposición al cambio no se puede vivir el hecho de
estar cambiando, ya que no hay cambio sin resistencia al cambio.
Alrededor de 1960, Enrique Pichón-Riviére dirigió la primera experiencia con grupos
operativos en la ciudad de Rosario, Argentina. Con una sólida formación
psicoanalítica y habiendo sido fundador de la Asociación Psicoanalítica Argentina,
estaba además muy interesado en la aplicación del psicoanálisis a la problemática social.
Creía, al igual de S. Freud, que el psicoanálisis podría tener un papel más significativo si
fuera utilizado en un marco más amplio que el de la clínica individual y trabajó para
producir una teoría y una práctica que pudiese introducir cambios en la vida cotidiana con
lo que se aunaba un doble interés por el aprendizaje de lo social, con un objetivo en el
terreno de la salud mental. Su teoría reúne aspectos de las ideas psicosociológicas de K.
Lewin, del psicodrama moreniano y de la lectura psicoanalítica de los discursos, entre las
aportaciones más significativas.
De manera muy sucinta, sus ideas básicas pueden resumirse en los siguientes puntos.
1. La tarea define al grupo. Existe grupo cuando un conjunto de personas se reúne para
hacer algo, con un motivo, para realizar un trabajo. Si cambiamos la tarea se obtiene otro
grupo a pesar de que los integrantes sigan siendo los mismos, ya que la tarea es el
desafío al grupo, es la que le propone obstáculos que debe resolver y para ello el grupo
se organiza y dinamiza. Una tarea diferente genera una estructura grupal distinta. La tarea
es el centro del grupo, define su vida, su razón de ser.
2. El grupo evoluciona en base al conflicto generado entre lo sabido y conocido (la
historia) y lo nuevo, a información desconocida (el presente) que plantea una situación
extraña. De algún modo el grupo debe poder incorporar lo nuevo, adecuarse a la nueva
realidad, pero para ello debe desechar material viejo, inútil, o redefinirlo, verlo desde otro
ángulo, como si fuera nuevo. Si el grupo se mantiene estereotipado, repite la historia y
resulta desajustado a la realidad cambiante. Por tanto, no puede producir soluciones a los
obstáculos que se va enfrentando. Allí aparecen, según Pichón, ansiedades: de pérdida
de lo viejo (depresiva) y persecutoria frente a lo nuevo (paranoide), es decir, el duelo
frente a las cosas que se pierden y la vulnerabilidad ante lo nuevo que aún no se puede
entender bien, controlar, ni incorporar.
3. El aprendizaje es, entonces, un proceso en el cual el grupo se va enfrentando a los
temores y va proponiendo soluciones a los obstáculos que la tarea le presenta. El trabajo
define el campo de la psicohigiene porque el grupo aprende a resolver problemas y sobre
todo a enfrentarse a problemas diferentes por lo cual aprende a visualizar, analizar y
elaborar las ansiedades presentes. Por ello el aprendizaje es vivencial en tanto los
participantes viven el grupo, sus contradicciones, sus dificultades y por ello internalizan
las formas de abordaje, metodologías de análisis, lo cual hace que puedan aplicar lo
aprendido en situaciones de la vida cotidiana. El aprendizaje no tiene nada que ver con
memorización cor repetición mecánica de modelos. El aprendizaje se define a partir de la
internalización de nuevas relaciones.
4. El aprendizaje en el grupo se realiza mejor si los integrantes presentan diferentes
características. Pichón-Riviére formaba grupos con participantes muy variados ya que
decía que la heterogeneidad ayudaba a que el grupo se enriqueciera y entonces se
lograba una mayor homogeneidad en el desarrollo de la tarea.
5. El grupo avanza en una espiral dialéctica y retoma cada sesión los mismos tópicos que
le preocupan, claro está, que desde un nuevo lugar cada vez, ya que el aprendizaje
anterior brinda un nuevo trampolín para impulsarse en el análisis de la tarea. La espiral es
como un cono invertido, cada nueva vuelta incluye más elementos del análisis que
construye y reconstruye la tarea de diversas maneras. La idea vulgar de que uno aprende
de manera lineal es falsa, en realidad se hace de manera circular. Así, el avance del
grupo puede ser evaluado periódicamente por seis categorías.
Afiliación o pertenencia: Indica la relación entre el individuo y el grupo, cómo se siente
cada quien integrado o perteneciente al grupo, qué tan sólido es el sentimiento de
comunidad grupal. Por ejemplo, si algunos miembros frecuentemente están ausentes de
las sesiones se puede deducir que la pertenencia presenta algunas dificultades.
Pertinencia: Significa la relación entre el grupo y la tarea, mostrando el tiempo, la forma,
el deseo del grupo de resolver la tarea. Qué tan pertinente es el grupo en el análisis y la
resolución de la materia que los convoca. Por ejemplo, si el grupo utiliza mucho tiempo en
centrarse en la tarea, se puede pensar que su pertinencia debe ser analizada.
Cooperación: Remite a la relación entre los miembros del grupo para colaborar en la
solución de la tarea. Se puede visualizar cuánto interés se pone de manifiesto en
ayudarse unos a otros para tratar los asuntos que los convocan. Claro está, a veces el
grupo colabora pero.... para sabotear el desarrollo del proceso, se confabula para no
abordar la tarea.
Aprendizaje: Como ya se explicitó tiene que ver con la internalización de un nuevo
modelo de relación. El aprendizaje muestra la aptitud del grupo de aplicar el conocimiento
a nuevas situaciones. No tiene nada que ver con el concepto conductista de aprendizaje.
Integra la posibilidad de observación, de conceptualización y de poner en práctica el
material previamente internalizado. Tiene que ver también con la unidad del pensar con el
sentir ya que el aprendizaje no es únicamente intelectual sino que incluye el registro de lo
afectivo. Cuando en el proceso de análisis grupal surge un ejemplo de la cotidianidad, es
un claro indicio de que el análisis se aplicó a esa situación con la cual se ejemplifica;
muestra un paso en el aprendizaje.
Comunicación: Esta categoría tiene que ver con la teoría de la comunicación: lo que
sucede con los mensajes, con los canales, con los códigos, etc. Cómo es que la
comunicación es posible en el grupo, qué sucede con el “ruido” y cómo se manejan los
"malos entendidos". La comunicación hace a la manera en cómo se transmite la
información, lo que ayuda a la resolución de la tarea o a su vez confunde su ejecución.
Telé: Muestra la relación afectiva entre las personas. La categoría fue tomada del
psicodrama moreniano porque permite visualizar el impacto que una persona puede tener
en los otros. La Telé puede ser positiva o negativa según el deseo o el rechazo que surge
entre integrantes de un grupo para trabajar o no con el otro.
Ahora bien, para Pichón, el grupo funciona a partir de una lectura que se construye donde
desde lo explicito es posible detectar determinados elementos que aluden a estructuras
no visibles; el registro de lo implícito, que aporta a la comprensión de otros niveles de lo
que sucede en el grupo. Este nivel implícito tiene que ver con el interno que hace el grupo
de solucionar conflictos más profundos. Este aspecto es tomado del psicoanálisis. El
trabajo sobre lo implícito ayuda al grupo a tomar conciencia acerca de una grupalidad
existente pero de la cual no tiene clara idea, sobre niveles de determinación que inciden
aunque no sea reconocido como tal. En el plano manifiesto, el grupo crea un ECRO
(Esquema conceptual, referencial y operativo) que es la manera en cómo el grupo va
construyendo la forma de enfrentarse a los obstáculos que la tarea le propone. Es parte
del lenguaje en común que tiene que construir para poder avanzar. En el proceso del
grupo se recrean los esquemas personales de sus miembros a los efectos de ir logrando
un ECRO grupal. Es un Esquema porque autoriza a aproximarse de manera
organizada a nuevas situaciones. Es Conceptual porque hace al punto de vista
teórico que el grupo desarrolla; es Referencial porque es un nuevo modelo, a partir
del cual el grupo puede comparar y enfrentar nuevas situaciones; es Operativo
porque indica la posibilidad real de introducir cambios en su realidad. Este concepto
operativo tiene alguna similitud con el concepto marxista de praxis en el cual se da una
articulación entre teoría y práctica. La gente que ha tenido una experiencia grupal, se
coordina más porque ya han creado este ECRO. Como ejemplo Pichón siempre menciona
el caso del fútbol: si el equipo está bien compenetrado, es decir ha elaborado un ECRO
común, puede jugar sin verse unos a otros; ellos pueden tener in mente la situación total y
la ubicación del resto de los compañeros y lanzar la pelota a algún sitio "sabiendo" que
habrá allí un compañero para recibirla y continuar la jugada. Así, la dinámica del juego los
conduce al objetivo que los convoca: el gol. La internalización del ECRO es la
internalización de la estructura del grupo. Como dice Kaës, la producción de un Aparato
psíquico grupal.
El trabajo de construcción del ECRO transita por una amplia variedad de aspectos, sobre
todo aquellos que tienen que ver con la integración de lo intelectual y lo emocional como
aspectos de la personalidad. Recuérdese que en nuestra sociedad se disocia el pensar y
el sentir ya que hay espacios claramente definidos para cada uno de ellos. En todo caso,
resulta obvio que siempre el sujeto actúa parcialmente, perdiendo una buena parte de sus
posibilidades y eficacia. Hay lugares para sentir (la familia, por ejemplo) y otros para
pensar (la escuela, el trabajo). Pero la disociación debe mantenerse de todos modos, lo
que no deja de producir sus propios costos (insatisfacción, frustración, etc.) Por ello,
Pichón insiste en que la personalidad toda debe ser puesta en funcionamiento en toda
situación frente a cualquier problema. Dicha integración, dicho aprendizaje, constituye
también un aspecto importante del soporte de salud mental que el grupo operativo ofrece.
Desarrollo técnico
El grupo operativo funciona en un marco, en un encuadre muy similar al de otras técnicas
de grupo. Heredera de la psicosociología lewiniana, se sitúa en apariencia con los
parámetros de un grupo de discusión. Un equipo coordinador opera inicialmente como
monitor de la discusión grupal. El observador registra lo que acontece. El grupo, integrado
por 3 a 14 participantes discutirá durante una hora y cuarto la tarea que los reúne. Luego
el observador devolverá algunos aspectos de la dinámica transitada a través de los
emergentes. Con esta imagen espectacular, el grupo continuará los minutos finales
debatiendo acerca de ella.
El emergente es una parte central del discurso grupal. Es un lugar destacado ya que
alude a la presencia de ansiedad en el devenir grupal. El coordinador pudiera intervenir
para explicitar su sentido: la fantasía inconsciente del grupo en ese momento, en términos
de una dificultad concreta que se manifiesta en el grupo para superar el obstáculo al que
se enfrenta. También podría decirse que el emergente implica la transferencia sobre el
equipo coordinador, pero en ese sentido no se devuelve con sentido regresivo sino que se
la vehiculiza en términos de una relación de trabajo. La interpretación busca incorporar
aquello disociado y restituir al grupo al trabajo sobre su tarea. lo emergente es un
concepto central ya que constituye el material de análisis donde se puede producir un
nuevo sentido, una nueva vuelta de la espiral: es donde el inconsciente grupal puede ser
abordado.
Lo emergente puede serlo de varias maneras: por medio de conductas grupales o al ser
verbalizado por algún miembro del grupo. En este caso estamos en presencia de un
emergente verbal (a diferencia de un emergente actuado) por lo que el integrante que lo
enuncia es designado como portavoz, vale decir, representa al grupo. El portavoz
condensa en sí mismo su historia personal y la historia horizontal del grupo, porque si
pudo hablar en un determinado momento fue porque el grupo "lo autorizó". Tomando
nuevamente el ejemplo del fútbol, si un miembro del equipo puede llegar hasta la meta
vecina y hacer un gol, es porque hay un importante trabajo de todos, anterior a la
culminación, incluso el último pase es la "autorización" y la confianza para que ese
jugador pueda convertirlo. El emergente señalado por el portavoz representa a la totalidad
o a una parte muy significativa del grupo y es reconocido por los demás en esta
representación. Cuando el observador devuelve en la lectura de emergentes finales una
lista de los mismos, está resumiendo la sesión utilizando las expresiones más
significativas que el grupo ha utilizado para mostrar sus obstáculos, sus ansiedades y el
trabajo grupal desarrollado.