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EFECTOS DE LA ARMONIZACIÓN CONTABLE
INTERNACIONAL EN LA REGULACIÓN CONTABLE
DE LA UNIÓN EUROPEA Y EN PORTUGAL
António José F. Gaiola*
resumo
A qualidade, transparência e comparabilidade da informação financeira publicada
pelas empresas são requisitos que cada vez mais se devem assumir como um imperativo
a cumprir e a ser exigidos pelos estados, tendo em conta o alcance desta informação
na tomada de decisões.
Assim, a harmonização contabilística internacional mais do que uma tendência
mundial deve entender-se como um processo de reconhecida importância a operar-se
tanto ao nível internacional pelos diversos organismos com responsabilidades nessa
matéria, como pelos organismos nacionais, no sentido de encontrarem plataformas
de entendimento sobre quais deverão ser as bases para o estabelecimento de um ver-
dadeira ordem contabilística internacional, a ser cumprida genericamente por todas
as empresas, aplicada por todos os profissionais e exigida por todos os seus utentes.
O presente trabalho pretende dar uma panorâmica sobre a normativa comunitária
em matéria contabilística e sobre o processo de harmonização contabilística mundial,
tanto no plano internacional, como no plano das instituições nacionais.
Introducción
La existencia de información financiera comparable al nivel internacional es un sueño
de todos aquellos que directa o indirectamente necesitan utilizarla en la toma de decisiones,
a pesar de, cuanto más se sienten los efectos de la globalización en los mercados (financie-
ros, de capitales, etc) más urgente la exigencia de armonización contable al nivel mundial.
En la actualidad se puede afirmar que la generalidad de los países (desarrollados y
en vías de desarrollo) posee su contabilidad basada en unas normas que funcionan de forma
eficaz, es decir, la información financiera es preparada de acuerdo con conceptos, principios
y procedimientos contables normalizados, permitiendo la comprensión de la información
por los utilizadores y su comparabilidad en el tiempo y en el espacio.
En esto sentido, la normalización contable al nivel de cada país nacional contribuyó
de modo decisivo para la satisfacción del objetivo fundamental de la información financiera:
permitir el conocimiento, de modo verdadero y apropiado, de la posición financiera y los
resultados de las entidades, con la calidad que los destinatarios necesiten.
Si el problema de la normalización contable al nivel nacional no se coloca, el mismo
no ocurre con la armonización de las normas contables al nivel internacional1; por razones
* Professor Adjunto da Escola Superior de Gestão de Idanha-a-Nova
*
O autor agradece ao PRODEP medida 5.3 pelo financiamento na realização deste trabalho.
1
Debe señalarse la diferencia entre armonización, entendida como un proceso de aumento de la comparabilidad
de las prácticas contables a través de la reglamentación de sus niveles de variación y la normalización, que es
un proceso que implica la imposición de normas rígidas que resulten en uniformizacion.
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naturales o históricas, culturales o jurídicas, existen divergencias en las estructuras conceptu-
ales que producen las normas contables, en sus conceptos y supuestos y en su encuadramiento
reglamentar, planteando la existencia de soluciones diferentes para cuestiones iguales o
idénticas, poniendo en causa la comparabilidad y la trasparencia de la información financiera.
De hecho, los desarrollos en las tecnologías de información, la necesidad de las
empresas accedieren a fuentes de financiación al nivel internacional y la necesidad de los
inversores diversificaren sus aplicaciones, crearon condiciones para la globalización de
los mercados, transformando las bolsas nacionales en una componente de un mercado de
capitales global.
Así, teniendo en cuenta la progresiva globalización del entorno económico, el
desarrollo de las prácticas contables viene influenciado por el marco legal, institucional,
socio-económico y por el ambiente en que estas se desarrollan (Pulido Álvarez, 2001) in-
troduciendo en la contabilidad, bajo la presión de los diversos usuarios de la información,
nuevos desafíos y exigencias cuanto a la producción de un conjunto único de normas de
elevada calidad y de aceptación generalizada al nivel mundial, que armonice las prácticas
contables al nivel internacional.
En esto sentido, deberá caminarse hacia la producción de un conjunto único de
normas de aceptación generalizada al nivel internacional que soporten la elaboración de
demostraciones financieras comprensibles en cualquier parte.
Este proceso de aceptación de la armonización contable viene siendo conducido
por los organismos internacionales de normalización, donde el International Accounting
Standards Committee (IASC) se viene asumiendo como protagonista, teniendo en cuenta
las contribuciones, impuestas o no, de las distintas organizaciones al nivel internacional
(IOSCO, UE, FASB, SEC, etc).
El presente trabajo tiene como objetivo caracterizar la normativa contable europea
planteando sus principales limitaciones en el actual entorno; un segundo aspecto se prende
con la caracterización de los movimientos de armonización contable al nivel europeo y
mundial en los marcos más importantes; finalmente, caracterizar la posición de Portugal en
el actual entorno normativo de la contabilidad, al nivel europeo y mundial.
1. La Normativa Contable de la Unión Europea
Uno de los objetivos de la Unión Europea (UE) es la promoción del desarrollo del
Mercado Único que se caracteriza, entre otros aspectos, por la libre competencia y libre
circulación de capitales, cuya efectividad supone la uniformidad de los sistemas contables.
Tradicionalmente, la armonización contable se restringió a la necesidad de incremen-
tar la comparabilidad de la información financiera de las empresas, siendo operada por los
siguientes instrumentos de normalización contable para determinados tipos de sociedades2:
• la IV Directiva – 78/660/CEE, del 28 de Julio del 1978, relativa a las cuentas
anuales de las sociedades;
• la VII Directiva – 83/149/CEE, del 15 de Junio del 1983, relativa a las cuentas
consolidadas.
Las Directivas se presentan como un texto jurídico que congrega las posiciones de
los diversos países que intervinieron en su elaboración, traducido en un modelo de armoni-
zación abierto y flexible al permitir un elevado conjunto de opciones en la trasposición para
los normativos internos, al libre arbitrio de los Estados-miembros o de las empresas3 que,
2
Se excluyeron los bancos y las aseguradoras.
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a la excepción para algunas referencias respecto a los criterios de valoración, no incorpora
una estructura conceptual, es decir, principios contables.
Teniendo en cuenta la diversidad existente en los sistemas jurídicos y contables
nacionales, dado que es en Europa donde se registran las mayores disparidades contables
al nivel mundial, cada país conservó las reglas fundamentales que ya vigoraban, obtenién-
dose un resultado final positivo en términos nacionales, al incorporar nuevos conceptos y
planteamientos, pero reducido en el objetivo de la normalización al nivel europeo.
De esto se deduce que cualquier tentativa de comparación entre los principios que
derivan de la Directiva y los contenidos en la legislación nacional resulta en una evidente
falta de armonización, semejante a lo que ocurre al nivel mundial.
La trasposición de las Directivas para los normativos contables nacionales incre-
mentó la comparabilidad de las cuentas en el espacio de la UE al introducir en los países
de influencia contable continental4 conceptos como la imagen verdadera y apropiada (true
and fair view) o el principio de la sustancia sobre la forma de la corriente anglo-sajón5 o
mismo la estructura de las demostraciones financieras en los países donde estas no existían.
Otras influencias del modelo anglo-sajón con consecuencia en la orientación de la
normativa contable tienen que ver con el tipo de financiación que predomina en las socie-
dades (Pulido Álvarez, 1996):
· en los países anglo-sajones la financiación se basa en el mercado financiero donde,
la mayor necesidad de información para los inversores impone mayor énfasis en
la fiabilidad de la misma6;
· en los países de la corriente continental, la financiación se obtiene principalmente
en los bancos y en el Estado donde, hay la necesidad de se adoptaren criterios más
conservadores teniendo en cuenta la concentración del capital en pocas manos7.
Sin embargo, el objetivo de la IV Directiva no era obtener una normalización contable,
sino establecer unas condiciones jurídicas mínimas equivalentes en cuanto al alcance de la
información contable a publicar y asegurar la equivalencia de la misma (Laínez Gadea y
Callao Gastón, 1999) que, a pesar de recoger los aspectos positivos de las diversas norma-
tivas contables, incorpora diversas limitaciones.
Aún debe señalarse que esta Directiva se encuentra técnicamente sobrepasada te-
niendo en cuenta el desarrollo de la actividad económica (leasing, futuros, opciones, etc)
al no corresponder a las necesidades ni de las empresas ni de los mercados financieros y de
capitales, comprobado por sus 20 años de existencia sin haber sufrido modificaciones de bulto.
Para Fernandes (2000) los principales problemas contables de la actualidad y para
los cuales las Directivas no poseen cualquier solución o posee una respuesta insatisfactoria
son: consolidación y integración de cuentas; negociación en los mercados financieros y de
3
Fernandes (1999) refiere que el texto de la IV Directiva en diversas ocasiones contiene la referencia a que “Los
Estados pueden...” y que la VII Directiva contiene 52 opciones.
4
Esta corriente, donde se insiere Portugal, España, Francia, Alemania, Italia, etc, se caracteriza por tener una
orientación legalista, basada en el seguimiento de leyes y normas de carácter obligatorio emanados por órganos
tutelados por el Estado que imponen la adopción de un plan oficial de cuentas, donde los criterios fiscales preva-
lecen sobre los contables, siendo el Estado y los bancos los principales usuarios de la información.
5 En esta corriente se insiere el Reino Unido, Irlanda, los Países Bajos y los Estados Unidos y se caracteriza por
la emisión de las normas contables (técnicamente más rigurosas), competir a los organismos representativos de
los profesionales de contabilidad, cuya aplicación, voluntaria, se basa en su aceptación general. El proceso de
introducción de nuevas normas en este modelo incorpora un mecanismo de respuesta a los problemas más célere
por que la normalización se procesa por vía de las organizaciones de profesionales, al contrario de la corriente
continental que asienta en la vía legislativa, sujeta a las influencias políticas sobre los aspectos técnicos.
6
En estos países las empresas pretenden mostrar la mejor situación económica y financiera posible teniendo en
cuenta que mayores resultados no significan necesariamente mayor pago de impuestos.
7
En estos países las empresas tienen la preocupación en minorar los resultados dado que la tributación se hace a
partir del beneficio.
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capitales; instrumentos financieros; discontinuidad de operaciones; imparidad de los activos;
valor temporal del dinero y descuento; desempeño de la empresa; cobertura de riesgos;
concepto de valor razonable; concepto de realización; agricultura; nuevas demostraciones
financieras; información segmentada y intercalar. Por otra parte, la introducción de la mo-
neda única vino acentuar las divergencias existentes en los normativos contables cuando se
pretenden comparar demostraciones expresas en la misma unidad monetaria.
Esa falta de actualidad se explica por la morosidad en el proceso de alteración de las
Directivas que, carece de aprobación en el Parlamento Europeo y que en diversas ocasiones
impone razones políticas sobre las razones técnicas siendo que, cualquier proceso que im-
plique morosidad en la actuación es incompatible con las rápidas mutaciones en el mundo
de los negocios y con el aparecimiento de productos financieros cada vez más sofisticados.
Otra limitación se refiere al hecho de las empresas de la UE que pretenden obtener
financiación en mercados internacionales no pueden olvidar las normas de contabilidad de
aceptación generalizada es decir, las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC)8 del
IASC9 y en el caso de las bolsas de Estados Unidos, los United States Generally Accepted
Accounting Principles (US GAAP) del Financial Accounting Standards Board10 (FASB).
Esto se traduce en un esfuerzo adicional para estas empresas, tanto en el estableci-
miento de varios sistemas contables, como en la realización de reclasificaciones y reconci-
liaciones, con todas las limitaciones y costes que eso representa, teniendo en cuenta que las
Directivas son de aplicación obligatoria en los países de la UE.
Fernandes (1999) señala las siguientes opciones que la Comisión podría envidar para
resolver el problema de la prestación de cuentas en los mercados de capitales:
• establecimiento de un acuerdo con los Estados Unidos, que a pesar de intentado,
no ha sido posible por la razón de que las Directivas sufren de falta de actuali-
dad; cuanto a los Estados-miembros, estos no están dispuestos a compatibilizar
sus normas con las US GAAP teniendo en cuenta las dificultades y la pierda de
soberanía que eso presenta;
• exclusión de las global players (empresas multinacionales) de sumisión a las
Directivas de la UE, lo que planteaba algunas cuestiones de naturaleza jurídica
por la necesidad de alterar las Directivas, dada la dificultad en compatibilizar
sistemas contables distintos en el mismo país y el hecho de que las grandes em-
presas también detienen empresas menores;
• actualización de las Directivas por estas no se presentaren suficientemente de-
talladas y sufrieren de omisiones relevantes, teniendo en cuenta la morosidad
en su actualización y la dificultad en compatibilizar los intereses de los diversos
Estados-miembros y de aprobar esas alteraciones;
• creación de una Comisión de Normalización Contable Europea, solución también
rechazada por las dificultades señaladas anteriormente y por el aparecimiento de
más un conjunto de normas, además de las nacionales e internacionales, contra-
riando la propia tendencia de globalización.
Ante esos planteamientos, se llega a la conclusión que la normalización contable al
nivel de la UE ha llegado a un impasse; la problemática de la armonización está presente
en el desarrollo de la actividad económica, en las exigencias de las empresas multinacio-
nales, de los inversores, de los bancos y organizaciones financieras, de los profesionales,
8
En inglés International Accounting Standards (IAS).
9
El IASC en cuanto organismo privado de normalización contable tiene su principal objetivo en la obtención de
uniformidad en los principios, normas, reglamentos y procedimientos contables utilizados en la producción de
los informes financieros al nivel internacional.
10
El FASB es el organismo responsable por la emisión de normas contables aceptadas por la Comisión de Valores
Mobiliarios de Estados Unidos (Securities Exchange Commission – SEC).
131
en el funcionamiento de los mercados de capitales y de las entidades supervisoras, etc, que
requieren comparabilidad y trasparencia en la información financiera, no tanto al nivel
comunitario sino que al nivel mundial.
Teniendo en cuenta los problemas señalados cuanto a la armonización contable en
la UE y la creciente relación entre sus agentes económicos y los mercados internacionales,
el problema esencial se resume a compatibilizar las normas europeas y de sus Estados-
-miembros con normas de aceptación generalizada al nivel internacional.
2. La Armonización Contable en la UE y al Nivel Internacional
Teniendo en cuenta los movimientos de globalización en los mercados financieros y
de capitales, la International Organization of Securities Commission (IOSCO) al reconocer
la necesidad de existir un cuerpo único de normas contables aceptadas por todas las bolsas,
en el 1993 identificó 40 “core standards” que las empresas deberían respectar para acceder
a las bolsas internacionales.
Ese hecho resultó en un acuerdo en el 1995 con el IASC en el sentido de este orga-
nismo desarrollar los mecanismos necesarios para compatibilizar los “standards” con las
NIC’s, tornándolas como referencial y homologándolas a efectos de utilización en las bolsas
de valores asociadas de la IOSCO.
En su primera etapa de el IASC tenia un papel más de estudio y comparación que
de aplicación, considerando que los países que lo integraban ya poseían sus propias normas
contables, emitiendo normas con elevado grado de flexibilidad y con un amplio conjunto de
alternativas, de modo a minimizar las divergencias entre los distintos sistemas contables.
El acuerdo IASC/IOSCO vino como secuencia de un segundo estadio de desarrollo
de la organización en que se pretendió ampliar los efectos de la comparabilidad a través de
la revisión de las NIC’s, dotándolas de mayor rigidez y menos alternativas.
En el inicio de este proceso el SEC presentó alguna hostilidad en la utilización de
normas que no los US GAAP teniendo en cuenta que la adopción de las NIC podría: ba-
jar el nivel de información financiera de las empresas cotizadas, dado que las GAAP son
más exigentes y desarrollan un ámbito más vasto de asuntos, disminuir el liderazgo de los
Estados Unidos al nivel mundial teniendo en cuenta la aceptación de otras normas en su
propio país, el perjuicio de las empresas de Estados Unidos por tiñeren que aplicar normas
más rigurosas, la pérdida de información para los usuarios y algún escepticismo cuanto a
la viabilidad del acuerdo IASC/IOSCO.
Sin embargo, la cuestión tiene un sentido inverso, la aceptación de las NIC por las
instituciones americanas por una parte, podría generar un flujo adicional de empresas a desear
cotizarse en las bolsas del país y atraer más inversores; por otra parte, al compatibilizarse la
aproximación de las NIC a las exigencias de los US GAAP, esto puede conducir a que, en
el futuro, las autoridades de la UE se acercan más de las normas del FASB que de las NIC.
En el proceso de compatibilizar las NIC con los standards de la IOSCO, se observó la influen-
cia de los Estados Unidos a través de la divulgación por la SEC de cuales deberían ser los elementos
básicos a cumplir para se considerar la eventual homologación de las NIC por esto organismo:
• necesidad de crear un cuerpo integrado y exhaustivo de principios contables;
• inexistencia de normas de alta calidad basadas en un marco conceptual que pro-
porcione una información completa al usuario;
• principios rigurosamente aplicables sin posibilidad de tratamientos alternativos.
Además del SEC debe también referirse el papel del FASB, en la sombra de todo lo
que respecta a eventuales movimientos armonizadores al nivel mundial, que refiere las carac-
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terísticas a que debe obedecer un conjunto de normas de alta calidad (Giner Inchausti, 1999):
• ser consistente con las guías proporcionadas por un marco conceptual subyacente;
• evitar o minimizar los procedimientos contables alternativos;
• ser comprensible y claro;
• ser capaz de rigurosa interpretación y aplicación.
Otro aspecto relevante en el proceso conducente a la obtención de un conjunto de
normas contables de aceptación generalizada al nivel mundial fue la reunión de los Minis-
tros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G7 en el 1998 que firmaron un
acuerdo conducente a la toma de medidas de reforma del sistema financiero internacional de
modo que se incremente la trasparencia y accesibilidad de la información en los mercados
financieros, identificar y difundir normas internacionales y códigos de buena conducta, así
como motivar la aplicación de los acuerdos.
A pesar de esos movimientos armonizadores, existía una gran dificultad en generar
consensos al nivel del IASC, pudendo poner en duda la generación de resultados o a la
introducción de opciones en las normas, dejando el camino libre al FASB para el liderazgo
mundial en las materias contables.
Esos hechos determinaran el inicio de un proceso de reforma y reestructuración del
IASC en el 1998, visando el reconocimiento internacional de la institución como organismo
normalizador y la aceptación generalizada de sus normas a través del cumplimiento de los
siguientes objetivos (Lorca Fernández, 2001):
• desarrollo de Normas Internacionales de Contabilidad que requieran información
de alta calidad, transparente y comparable, que ayudará a los que participan en
los mercados de capitales y a otros a tomar decisiones;
• promoción del uso de las NIC’s, trabajando con las entidades reguladores nacionales.
Según el autor esos objetivos se alcanzan a través de la credibilidad de la institución
y de la reunión de dos características fundamentales:
• autoridad, que supone su aceptación por los organismos nacionales y respectiva
representación geográfica y participación de estos en el proceso de emisión de
normas, sin que predomine un determinado colectivo;
• y competencia, es decir, capacidad de generar normas de elevada calidad con la
necesaria independencia y reconocido prestigio de sus miembros.
A pesar de estos aspectos positivos, el proceso de reestructuración del IASC también
no viene generando consensos, por una parte, algunos de los países europeos no aceptan la
existencia de normas privadas no obligatorias para regular la contabilidad y el predominio
de asociaciones de profesionales en una organización cuyos órganos decisores no tienen
legitimidad política, es decir, los representantes de los países en el IASC son en general ins-
tituciones sin poder reglamentar en su propio país; por otra parte, los Estados Unidos lideran
una corriente que defiende la independencia de las instituciones donde las condicionantes
de naturaleza política no prevalezcan a la hora de decidir importantes cuestiones técnicas
que corresponden a los profesionales.
Respecto a la UE, la introducción de la moneda única y la creación del Mercado
Único, de nuevo tornó actual la cuestión de que la no existencia de armonización genera
problemas de comparabilidad y trasparencia en el relato financiero, creándose nuevas ex-
pectativas respecto a la necesidad de modificar la legislación contable comunitaria, a través
de la reducción de la diversidad existente en los normativos nacionales.
133
La Comisión Europea al reconocer que la información financiera elaborada con base
en las Directrices no es adecuada a las exigencias de los mercados de capitales internacionales
e intentando evitar que las empresas tuviesen que presentar las demostraciones financieras
de acuerdo con los diversos normativos, adoptó una nueva estrategia que tuvo sus frutos
a finales del 1995 cuando se publicó un comunicado sobre “Armonización contable: una
nueva estrategia con relación a la armonización internacional” (CE, 1995).
Esto comunicado, además de plantear un criterio de racionalidad, al referir que deben
aprovecharse los desarrollos ya existentes al nivel internacional en términos de normativa
contable, aún abre el camino para la aceptación de las NIC al reconocer su importancia al
nivel internacional, incentivando a la participación de la UE y de sus Estados-miembros en
los procesos de armonización contable.
También fue permitido por los gobiernos de Alemania, Francia, Bélgica e Italia que
las empresas multinacionales de sus países utilicen las NIC en la preparación de las cuentas
consolidadas para uso internacional11 o domestico, posición esta que viene reforzar el acuerdo
IASC/IOSCO en el ámbito internacional. Cuanto a las cuentas individuales, se mantienen
las Directivas, decisión esta que a pesar de paradoxal y discriminatoria, se basa en el hecho
de estas se encontraren enlazadas con la fiscalidad.
Los objetivos planteados por la nueva estrategia son:
• existencia de políticas de relato financiero más elaboradas y centradas en las em-
presas cotizadas, de acuerdo con lo que es exigido por los mercados de capitales;
• elevado nivel de comparabilidad de las demostraciones financieras cuya finalidad
es asegurar el funcionamiento eficiente de los mercados de capital y suministrar
información esencial a los inversores;
• existencia de un mecanismo legal que suministre soporte legal a la integración de
las NIC en la estructura conceptual de las Directivas, que garantice los intereses
de los inversores y que contenga formas de control de su aplicación.
Ante la posibilidad de aceptación de las NIC en la elaboración de la información
financiera por las sociedades en la UE, la Comisión llevo a efecto un levantamiento de las
posibles incompatibilidades con las Directivas12 concluyendo lo siguiente:
• las opciones previstas en las Directivas constituyen en diversos casos la solución
contenida en la NIC, lo que no constituye una sorpresa dada la existencia de
múltiples opciones en las normas y en las Directivas;
• en diversos aspectos, las Directivas no relevan las cuestiones contenidas en las
NIC, no existiendo por eso incompatibilidad;
• los aspectos incompatibles se refieren a cuestiones menores (tratamiento del goo-
dwill y consolidación de conglomerados); la resolución de estos conflictos implica
que las empresas al cumplir las NIC no están incompatibles con las Directivas.
Deberán también introducirse algunas alteraciones en la IV Directiva a través de
derogaciones al principio del coste histórico con relación a los instrumentos financieros,
por introducción del principio del valor razonable.
Por otra parte, deberá realizarse idéntico estudio comparativo entre las NIC y las
normas nacionales de cada Estado-miembro13 evaluando si estas pueden aplicarse por las
diferentes empresas, aunque la inexistencia de incompatibilidades no signifique necesaria-
mente comparabilidad (Giner Inchausti, 1999).
11
A pesar de las empresas europeas que cotizan en la bolsa de Nueva York presentaren sus cuentas de acuerdo
con los US GAAP.
12
Idéntico estudio fue realizado por la Federatión des Experts Contables Europeans (FEE) en el 1999 que intenta
establecer la comparabilidad entre las Directivas y las NIC al evidenciar sus semejanzas y diferencias.
134
A finalizar debe referirse que en el actual marco contable de la UE, la preparación
de las cuentas consolidadas de acuerdo con las NIC solo es posible desde que no exista
conflicto con las Directivas. Como forma de superar las divergencias contables de cada uno
de los países, posibilitando la presentación de demostraciones financieras comparables,
debe observarse:
• cuando las NIC prevean un procedimiento de referencia y un procedimiento
alternativo se elige aquel que esté de acuerdo con las Directivas y aceptanse
los requisitos suplementarios impuestos por las NIC en lo que no contraríe las
Directivas;
• cuando las Directivas prevean una opción entre dos procedimientos debe elegirse
aquel que sea conforme las NIC;
• en la presentación de las cuentas deben aplicarse los criterios de las NIC manteniendo
la estructura para las demostraciones financieras prevista en las Directivas.
3. Los desarrollos en la Normativa Contable posteriores
al año 2000
La conclusión del proyecto de acuerdo IASC/IOSCO del 1995 tuve como efecto en el
2000 la recomendación a las Comisiones de Valores Mobiliarios asociadas de la IOSCO14 de
la aceptación de 30 NIC’s en la preparación de la información financiera, que tendrá como
consecuencia la generalización del modelo IASC al nivel mundial.
Las NIC pasan a constituir un conjunto global y conceptualmente sólido de normas de
presentación de información financiera, destinadas a servir las necesidades de la comunidad
empresarial internacional, aunque fueran identificados algunos aspectos que requieren análisis
especificas y tratamientos suplementarios como forma de compatibilizar las exigencias del SEC
donde, la existencia de versiones locales de las normas internacionales continua a ser necesaria.
Los tratamientos suplementarios se refieren a:
• reconciliaciones para demostrar el efecto de la aplicación de un método contable
en contraste con el método seguido por las normas del IASC;
• divulgaciones adicionales en las demostraciones financieras o en la memoria;
• interpretaciones de la orientación para el uso especifico de una alternativa parti-
cular prevista en las normas de IASC o en aspectos poco claros o omisos.
Debe aún referirse que el acuerdo IASC/IOSCO solo tiene eficacia cuanto a las normas
del 2000, cuya vigencia se encuentra en el periodo transitorio donde, ni todas las sociedades
las aplican en la integra pudendo los miembros de la IOSCO exigir procedimientos específicos
cuanto a las cláusulas de transición. El acuerdo también ha excluido algunas de las NIC’s por
razones de no se pretender incluir normas de carácter sectorial (las NIC 26 y 30 respecto a
los bancos y aseguradoras) y de novedad (NIC 40 respecto a Inversiones en Propiedades).
Respecto a la UE, la Comisión pretendiendo concretizar el objetivo político de ce-
mentar las condiciones necesarias para la realización de un mercado de capitales integrado
y eficiente, de modo que se asegure el nivel más elevado de comparabilidad y trasparencia
de las relato financiero en todo el espacio comunitario, reforzando la competencia, la libre
circulación de capitales, la eficiencia global de los mercados y la confianza de los inversores,
reduciendo así el coste de capital para las empresas, presentó la Comunicación “Estrategia
de la UE para el futuro en materia de información financiera a suministrar por las empresas”
13
Con relación al caso español véase Laínez Gadea y Callao Gastón (1999).
135
al Parlamento y al Consejo (CE, 2000) señalando la necesidad de acelerar la realización
del mercado único de los servicios financieros hasta el 2005 para que se cumpla el Plan de
Acción para la Implementación del Mercado Único de Servicios Financieros.
La Comisión vino confirmar que las NIC proporcionan una base adecuada de infor-
mación financiera por parte de las sociedades cotizadas de la UE, proponiendo un reglamento
relativo a la aplicación de las NIC, su rápida diseminación y la reducción del riesgo de
ocurrieren discrepancias nacionales. En eso sentido vino exigir la toma de decisiones por
los Estados-miembros respecto a todas las empresas de la UE cotizadas, de modo que estas
elaboren sus cuentas consolidadas de acuerdo con las NIC adoptadas para el efecto por la
UE, en el limite a partir del 2005.
El mecanismo de aprobación de las NIC a esos efectos consiste en controlar la adop-
ción de nuevas normas e interpretaciones, interviniendo cuando estas contengan deficien-
cias relevantes o cuando estas no tengan en cuenta características especificas del contexto
económico o jurídico de la UE, contiendo dos niveles:
• al nivel reglamentar se emitirá un parecer cuanto a la aplicación o no de las NIC
en la UE y en que fecha pasa a ser aplicable;
• al nivel técnico, se harán contribuciones en todas las fases del proceso de ela-
boración de las normas y se envolverán todos los organismos nacionales de
normalización contable, de supervisión, responsables por la elaboración de las
cuentas, etc.
Por otra parte, la Comisión, no se limitó al establecimiento de requisitos mínimos
respecto al ámbito de la información financiera a suministrar por las empresas cotizadas,
planteando otras medidas tendentes hacia la generalización de la utilización de las NIC,
respecto a la posibilidad de los Estados-miembros requirieren o permitieren que las empresas
no cotizadas y las sociedades individuales presenten las cuentas de acuerdo con las NIC.
La decisión por las NIC y el abandono de los GAAP, por paradoxal que parezca, tuvo
en cuenta que “estos son voluminosos y extensos y se basan en reglas y interpretaciones muy
pormenorizadas; su utilización requiere esfuerzos considerables en materia de educación y
formación” referencia que, en nuestra opinión, no debería constar de un documento oficial
de la Comisión Europea.
El cumplimiento de las NIC asegurará un incremento en el grado de comparabilidad
de las cuentas y de la utilidad de las demostraciones financieras en la UE. Cuanto a las Di-
rectivas, ellas se mantendrán en vigor para las sociedades de responsabilidad limitada, de
modo que se aseguren los requisitos mínimos de comparabilidad, constituyendo la aplicación
de las NIC un requisito complementar.
El reconocimiento de las NIC por la UE y la IOSCO constituye un avance irreversible
en la convergencia hacia la armonización contable internacional. La exigencia de análisis
especificas y tratamientos suplementarios tendrá a desaparecer por la presión impuesta en
los mercados, en particular por las empresas multinacionales, que no pueden continuar a
preparar conjuntos de informes financieros dependiendo de los mercados en el que actúen.
En la actualidad están en curso mutaciones en las normas internacionales de contabi-
lidad que marcan definitiva e irreversiblemente una nueva era: de una actitud de indiferencia
y de discordancia en los procesos de armonización y normalización contable, por parte de
los diversos países y organizaciones de profesionales, para un periodo de participación
plena en el proceso de elaboración de las NIC, lo que parece la posición más adecuada en
un periodo de creciente globalización.
14
El informe del Comité Técnico puede verse en [Link]/docs-public-2000/2000-iasc_standards-docu-
[Link].
136
4. Influencia de las NIC’s en la Normativa Contable de
Portugal
En la normativa contable de Portugal, de acuerdo con la Directriz Contable nº 18
de la Comisión de Normalización Contable15 (CNC), los objetivos de las demostraciones
financieras consisten en proporcionar información sobre la posición financiera de una unidad
económica y sus alteraciones, así como el desempeño de la misma de modo que se propor-
cione utilidad a los usuarios en la toma de decisiones donde, su preparación debe obedecer
a unos principios de aceptación general.
La normalización contable en Portugal está expresa en el Plan Oficial de Contabili-
dad (POC) aprobado por Decreto-Ley del Gobierno, insiriéndose en el conjunto de países
de la corriente continental donde la normalización contable tiene un carácter público y una
orientación legalista, siendo la fiscalidad la principal usuaria de la información financiera,
que ejerce una excesiva influencia sobre la contabilidad.
Respecto a los efectos de la armonización contable internacional en Portugal, las
entidades con responsabilidades en la regulación de las materias contables respecto a la
generalidad de las sociedades (CNC, Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios, Or-
den de los Revisores Oficiales de Cuentas y Cámara de los Técnicos Oficiales de Cuentas)
tienen una posición de expectativa y de acompañamiento de lo que está ocurriendo al nivel
comunitario e internacional, participando en los órganos de las diversas instituciones con
responsabilidades en materias contables.
Debe todavía señalarse que la normalización contable está dispersa por otros orga-
nismos como el Banco de Portugal para las empresas financieras, el Instituto de Seguros de
Portugal para las empresas aseguradoras y la Comisión de Normalización Contables de la
Administración Pública, para los organismos de la Administración Central, Regional y Local
y entidades mayoritariamente financiadas por el Presupuesto del Estado, lo que evidencia
una ausencia de coordinación y articulación entre estas entidades y la necesidad de existir
un único sistema contable.
Hasta el momento la actitud de la CNC se viene caracterizando por el acompañamiento
y seguimiento de las orientaciones del IASC, teniendo particular atención a las NIC; desde
luego, en la trasposición de las IV y VII Directivas para la estructura del POC al elegir las
opciones que no estén en conflicto con las NIC y en las Directrices Contables que al abordar
cuestiones omisas en el POC, están fuertemente influenciadas por las NIC.
Esto refleja la preocupación de la CNC en acompañar los trabajos del IASC, obser-
vándose también que las orientaciones en materia de política contable de la UE son aquellas
que vienen siendo seguidas de forma voluntaria por Portugal.
De acuerdo con las orientaciones de la Directriz Contable nº 18 se considera que
la utilización de los Principios Contables Generalmente Aceptados se debe subordinar a la
siguiente jerarquía:
1. las que constan en el Plan Oficial de Contabilidad;
2. las que constan de las Directrices Contables;
3. los divulgados en las Normas Internacionales de Contabilidad emitidas por el
IASC.
A pesar de la relevancia de las normas del IASC en el normativo contable nacional,
observase que se relevó para tercer plan las NIC manteniéndose la obligatoriedad de segui-
miento en primer los principios de POC, en algunos aspectos incompatibles con las NIC.
15
De acuerdo con el Decreto-Ley nº 367/99, de 18 de Septiembre, su principal objetivo es emitir normas y establecer
procedimientos contables, armonizados con las normas comunitarias e internacionales de la misma naturaleza,
visando la mejora de la calidad de la información financiera.
137
La aceptación y adopción de las normas IASC en el marco contable de Portugal
supone la reflexión en un conjunto de aspectos, como refiere Cea Garcia (2000) respecto
al caso de España:
• la posibilidad de determinados normativos del IASC poseyeren menor calidad
técnica que las normas nacionales;
• el conflicto con el ordenamiento jurídico-legal del país, teniendo en cuenta la
profunda influencia de la corriente anglo-sajón en el modelo de normas IASC;
• la rápida introducción de nuevos normativos cuya regulación contable no fue
introducida puede generar efectos económicos perversos donde, se debe establecer
un periodo transitorio y generar un proceso de consulta pública sobre el impacto
de determinadas normas;
• la existencia de solución para determinados problemas contables tanto en las NIC
como en las normas nacionales, debe generar un proceso de análisis cuidadoso de
modo mantener los aspectos de las normas nacionales compatibles con las normas
IASC y elegir los aspectos de las normas del IASC que no estén en conflicto con
las normas nacionales, rechazando los aspecto de conflicto;
• la posible existencia de impactos fiscales teniendo en cuenta el hecho de que las
normas contables pasan a asentar en la corriente anglo-sajón, debiendo producirse
cambios en las normas fiscales en simultaneo con los cambios en las normas
contables;
• las características de la generalidad de las empresas (PYMES) no justifica la
adopción de modelos contables complejos, teniendo en cuenta que el movimiento
de armonización internacional se generó a partir de las presiones de las empresas
que operan al nivel internacional.
A pesar de la creciente importancia de los mercados financieros en la internacionali-
zación de las empresas portuguesas, es irrelevante la importancia de la adopción de las NIC
en Portugal teniendo en cuenta que más del 90% de las empresas son PYMES de naturaleza
familiar, donde las principales fuentes de financiación son los bancos y la contabilidad asume
su papel tradicional: el cumplimiento de sus obligaciones con la Hacienda.
Así, la obligatoriedad de cambios en los normativos contables debe tener en cuenta unos
limites determinados, teniendo en cuenta el impacto en la casi globalidad de las empresas del país.
Ante lo expuesto, cual deberá ser el camino a seguir? La generalización de las NIC’s
tiene como consecuencia la complejidad creciente de la contabilidad, generando el aparecimien-
to de sistemas contables más o menos complejos dependiendo de la dimensión de la empresa.
Si el camino no es elaborar las cuentas de acuerdo con las NIC, aunque con algunas
derogaciones, se puede perder la comparabilidad entre pequeñas y medianas y las grandes
empresas, teniendo en cuenta que estas pueden elaborarlas de acuerdo con las NIC, generando
la duda sobre la necesidad de existencia de normalización contable.
En nuestra opinión se camina hacia la creciente absorción de las NIC por los norma-
tivos contables nacionales, debiendo la Comisión de Normalización Contable envidar un
esfuerzo en el sentido de la publicación de normas nacionales menos extensas y complejas que
las NIC, que ponderen las circunstancias del país, así como, la proporcionalidad cuanto a la
dimensión y estructura de las empresas sin perder de vista las NIC en sus aspectos esenciales.
En el caso contrario, la simple traducción de las NIC puede crear situaciones de
incompatibilidad entre las NIC y los normativos nacionales, como ocurrió con la Directriz
nº 16 – “Reevaluación de activos inmovilizados tangibles” aprobada por la CNC en el 1995
y el Decreto-Ley nº 31/98, del 11 de Febrero – Reevaluación de activos inmovilizados para
efectos fiscales, la primera basada en el concepto de “valor razonable” y el segundo basado
en la utilización de coeficientes de desvalorización monetaria.
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A terminar, independientemente de las opciones futuras de la UE en materia de política
contable, los impactos en la regulación contable en Portugal tendrán un efecto reducido una
vez que las preocupaciones actuales de la CNC son la adopción de las NIC, cuya aplicación
no se resume al nivel europeo sino que al nivel mundial.
Conclusión
La armonización contable internacional requiere que los organismos de contabilidad
hagan un esfuerzo en el sentido de la elaboración y divulgación de las normas nacionales de
acuerdo con los preceptos de las normas internacionales, intentando así garantizar la calidad
y comparabilidad de la información financiera.
La década de los 90 ha sido fértil en desarrollos en la contabilidad al nivel mundial,
principalmente cuanto a la reestructuración de los organismos de normalización contable,
a partir de los esfuerzos iniciados por el IASC en los años 70.
Todas los acontecimientos referidos (acuerdo IASC/IOSCO, el papel de las insti-
tuciones contables de los Estados Unidos y el proceso de armonización seguido por las
autoridades de la UE) pueden indiciar la aproximación entre las normas contables, siendo
la evolución previsible registrada al nivel de las normas internacionales de contabilidad, que
se acercan de forma cada vez más acusada de las prácticas contables en vigor en los Estados
Unidos que, como fue referido ejerce una influencia relevante en la comunidad empresarial
internacional al nivel contable.
Todo esto genera la discusión al nivel mundial sobre cual deberá ser el marco concep-
tual para la contabilidad, que en nuestra opinión deberá asentar en los normativos del IASC.
Respecto al normativo contable en Portugal y teniendo en cuenta la inserción en la
Unión Europea, deberá continuar a adoptarse una actitud de pro-actividad respecto a todo
lo que ocurriendo tanto al nivel europeo, como al nivel mundial, de modo a anticipar los
posibles impactos que vengan a producirse.
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