¿Qué es el tamizado?
El tamizado o cribado es un método mecánico para separar dos sólidos formados por
partículas de tamaños diferentes.[1][2] Consiste en pasar una mezcla de partículas de
diferentes tamaños por un tamiz, criba o herramienta de colador (en función del uso
podrán ser metálicos, vegetales -tejidos- o de nailon).[3] Las partículas de menor
tamaño atraviesan el filtro por los poros, y las de mayor tamaño quedan retenidas.[4] Un
ejemplo de tamizado es el realizado con el cedazo (que cuando es muy tupido puede
llamarse también tamiz) utilizado para la determinación de curvas granulométricas en
varios materiales. En los laboratorios de suelos se utilizan series estandarizadas de
tamices.
El cribado o tamizado es un método ancestral y elemental usado en la mezclas de
sólidos heterogéneos. Los orificios del tamiz suelen ser de diferentes tamaños y se
utilizan de acuerdo al grueso de las partículas de una solución homogénea. Para aplicar
el método de la tamización es necesario que los materiales se presenten al estado sólido.
Se utilizan tamices de metal o plástico, que retienen las partículas de mayor tamaño y
dejan pasar las de menor diámetro.
El tamizado es probablemente el primer método empleado para la separación de partículas:
ya figura ilustrado en representaciones de arte egipcio y también está descrito en la obra De
re metalicé de Georgius Agricola en 1556.
Las primeras aplicaciones fueron las de separar impurezas de los granos de trigo y cereales
y las de clasificar arenas en distintos tamaños de partículas.
El uso de tamices de precisión se inicia a finales del siglo XIX. La introducción de los
tamices de ensayo (también llamados de análisis, de ensayo o de control) es atribuida a Von
Rittinger (1867), que propuso la fabricación de tamices con unas aberturas distribuidas en
series geométricas, empezando desde 75µm y aumentando la abertura en pasos de raíz
cuadrada del número dos.
Posteriormente esta progresión fue adoptada por la norma ISO 565 y la norma actual ISO
3310 que es la utilizada por la farmacopea europea. Por otra parte, tanto la norma británica
BS 410 como la ASTM E-11 están basadas en la misma relación pero iniciándolas en la
abertura de 100µm.
Los tamices se fabrican en un rango de diámetros normalizados, siendo los más utilizados
los de 100 mm.Ø, 200 mm.Ø, 300 mm.Ø y 400 mm.Ø. Los tamices han de encajarse unos
con otros con suavidad y sin holguras que provoquen perdidas de producto durante el
tamizado, o ruidos.
Para formar una columna de tamices, se disponen en orden decreciente empezando por el
tamiz superior. Se utiliza normalmente una tapa acoplada al tamiz superior para evitar
pérdidas de material durante el tamizado, y un fondo que encaja en el ultimo tamiz de la
columna, que recoge los finos que han pasado a través de él.
¿Qué nos indica la abertura del tamiz?
Nos indica el diámetro equivalente, que se define como el diámetro de la esfera de mayor
tamaño que pasaría a través de la malla.
Es importante especificar siempre la forma del agujero, ya que los resultados del tamizado
son radicalmente distintos si lo que utilizamos es una malla con un agujero cuadrado de
100 µm., o bien una chapa perforada redonda de 100 µm.Ø . En consecuencia, la partícula
podría tener distintos diámetros equivalentes de tamiz en agujeros cuadrados o redondos.
El paso a traves del tamiz requiere que las partículas tengan una área seccional menor que
la abertura. Esto indica que ha de tener dos dimensiones menores que el diámetro
equivalente a fin que la partícula pueda pasar a traves de la malla; la tercera dimensión de
la partícula puede ser mas larga que la abertura (por ejemplo: agujas, partículas
alargadas,etc.) lo que no impedirá el paso aunque si ésta tercera dimensión es muy larga, el
tiempo de tamizado podría alargarse de manera importante.
El material separado por el tamiz se pesa en una balanza, con lo que el tamizado
proporciona una distribución de masa o de volumen. Esto se puede convertir en una
distribución de diámetros equivalentes y los resultados se presentan en porcentajes o bien
en una curva de distribución granulométrica.
Tipos de tamices de ensayo
Según el tipo de medio tamizante, los tamices se dividen en tres grupos:
Tamices de tejido metálico
Constituidos por un tejido metálico soldado a un bastidor. Es el tipo clásico de tamiz.
Generalmente se le identifica por la abertura nominal del tamiz (en mm. si ésta es igual o
superior a 1,00 mm., o bien en µm. cuando es inferior). También se le puede identificar con
el término “MESH” (Malla, en inglés), que nos indica el numero de aberturas que existen
por pulgada inglesa (1” = 25,40 mm.). Para encontrar la equivalencia con la abertura
nominal es necesario consultar la norma ASTM E-11, la cual indica exactamente dicha
magnitud
Tamices de chapa perforada
Formados por una chapa perforada metálica, ya sea de abertura cuadrada, redonda o
rectangular soldada a un bastidor. Normalmente se utilizan a partir de 4,00 mm. de
abertura.
Tamices de chapa electroformada
En éste tipo de tamices, la chapa suele ser de níquel que ha sido sometida a un proceso de
erosión química. El rango de aberturas con éste tipo de tamices, abarca desde los 2,00 mm
hasta 3 µm. Su principal característica es su elevada precisión. Y la posibilidad de conseguir
aberturas de dimensiones no normalizadas.
Principios de Tamizado
Un tamiz separa un material determinado en dos fracciones, de las cuales una es retenida
por el medio tamizante, también llamada rechazo, y la otra pasa a traves de las aberturas.
Cuando lo aplicamos a partículas de perfil no esférico, el proceso se complica por el hecho
de que una partícula con un tamaño muy próximo al de la abertura nominal del tamiz,
puede pasar a través de él sólo cuando se presenta en una posición favorable y no pasará
cuando se presente en otras posiciones.
El proceso de tamizado puede ser dividido en dos estadios: primeramente eliminando las
partículas considerablemente más pequeñas que la abertura nominal del tamiz, y en
segundo lugar separando las partículas de un tamaño similar a la abertura. Ambos estadios
requieren que todas las partículas colocadas en el medio tamizante tengan la oportunidad
de pasar a través de una abertura. Idealmente, cada partícula debería ser presentada
individualmente a una abertura, como ocurre en las aberturas de malla mayores, pero para
la mayoría de partículas esto es impracticable. en otras posiciones.
Si la carga es demasiado grande, habrá gran cantidad de partículas encima del medio
tamizante que se obstaculizarán unas a otras, disminuyendo así la oportunidad que todas y
cada una de las partículas encuentren su posición ideal para cruzar el medio tamizante en
un tiempo razonable. La carga, por consiguiente, estará limitada en función de la cantidad
retenida por el tamiz al finalizar el tamizado.
Si la muestra a tamizar contiene suficientes partículas representativas, será necesario
subdividir la muestra en un numero suficiente de cargas, a fin de no sobrecargar el tamiz,
con lo cual se obtendrán resultados más fiables.
Observaciones previas al tamizado
Los materiales a tamizar abarcan un amplio espectro: desde las partículas más gruesas
(piedras), hasta las más finas (pigmentos), difiriendo en sus propiedades tanto físicas como
químicas. La información acerca de las propiedades del material es de gran utilidad para
comprender sus características durante el tamizado y deberían ser anotadas en las hojas de
resultados o de distribución granulométrica.
Debido a la considerable variedad de propiedades, no es posible especificar un método
sencillo de tamizado para todos los materiales. Para hallar el método apropiado es muy
interesante consultar cualquier normativa internacional relacionada con el material objeto
de estudio.
Preparación de muestras
Condición necesaria para conseguir unos resultados precisos con los tamices, es una
cuidada obtención de las muestras a analizar.
El método de obtención de muestras debe ser tal que la muestra tomada para tamizar sea
realmente representativa del material del cual procede, y cumplir con las
especificaciones requeridas para cada producto.
División de las muestras
Generalmente la muestra original es demasiado grande para usarla directamente en el
tamiz, por lo cual necesariamente deberá ser reducida.
Al reducir la muestra es tan importante asegurar que la cantidad tomada para tamizar
sea representativa de la muestra original, como asegurar que la muestra original.
Métodos de tamizado.
Generalidades
El tamizado consiste en la colocación delicada del material a tamizar (carga) encima del
medio tamizante con una determinada abertura nominal y separa el material en función de
su granulometría, por medios tales como agitación, movimiento de vaivén o lavado del
material.
Antes de iniciar el tamizado, las siguientes condiciones deberán ser estipuladas:
La via por la cual se realizará el ensayo: via seca o via húmeda
El numero de tamices a utilizar y sus aberturas nominales
El diámetro de los tamices
El tipo de tamiz y de su forma geométrica
Tamizado manual, tamizado mecánico, tamizado sónico y por depresión.
El tamizado puede ser efectuado o bien manualmente o bien mecánicamente. Si se utilizan
tamizadoras, los resultados obtenidos han de ser equivalentes a si el tamizado es realizado
de forma manual.
Tamizado manual: Consiste en dar un movimiento de vaivén al tamiz,
procurando que la totalidad de la muestra circule por toda la superficie del tamiz, y
acompañando éste movimiento con algún golpe seco, con la finalidad de facilitar el
paso a través de la malla de aquellas partículas que por su tamaño hubieran
quedado retenidas.
Tamizado mecánico: Se realiza mediante tamizadoras. Se pueden dividir en tres
grupos principales:
o Tamizadoras electromagnéticas: La vibración es generada por medio de una
bobina o electro-imán. Generalmente imprimen un movimiento
tridimensional, ya que además de un movimiento vertical, pueden generar
un movimiento de rotación de la carga por encima de la superficie del medio
tamizante. Ventajas: muy apropiadas para materiales de densidad elevada y
para ensayos por via húmeda. Inconvenientes: debido a la propia naturaleza
de la vibración, no es aconsejable para productos poco densos o con elevado
indice de friabilidad.
o Tamizadoras orbitales: Por medio de un motor se transmite un movimiento
bidimensional a la carga con ausencia de vibración. Ventajas: muy
apropiadas para partículas de forma cilíndrica y baja densidad (por ejemplo
granos de cereales, centeno,etc), y materiales de alta friabilidad, ya que
transmiten un movimiento suave que no daña a las partículas.
Inspección de los tamices. Sistemas de calibración.
Antes de cada inspección, el medio tamizante y el bastidor deben ser revisados a contraluz
para poder detectar posibles defectos en el tejido: arrugas, taponamiento de las aberturas,
suciedad o simplemente la no uniformidad del tejido, pueden provocar grandes variaciones
en los resultados del tamizado.
Para valorar la exactitud de la abertura, hay distintos sistemas para la calibración de los
tamices:
Sistemas ópticos / óptico electrónicos / visión artificial.
Consisten en la medición de una serie de aberturas por medios ópticos como pueden ser, los
proyectores de perfiles, microscopios, o bien mediante sistemas automáticos de visión
artificial.
Este último es el que consigue mayor exactitud en los resultados ya que además de una gran
resolución de las imágenes, elimina las incertidumbres asociadas a medidas realizadas por
operarios.
Esferas calibradas
Se dispone de una muestra de esferas de vidrio patrón con una distribución granulométrica
conocida. Para realizar la calibración de un tamiz se procede al tamizado de dicha muestra.
Una vez finalizado se pesa la fracción retenida.
Por comparación a tamices patrón
Este es un sistema muy útil cuando se dispone de gran cantidad de tamices (en adelante los
denominaremos tamices de trabajo) y obviamente, el coste de la calibración de todos y cada
uno de los tamices por un organismo externo no sea asumible.
En primer lugar hay que disponer de tamices perfectamente calibrados que los utilizaremos
de patrón. No es recomendable que éstos tamices patrón se utilicen para otra actividad que
no sea la de calibración de tamices de trabajo.
En el caso de que así sea, el tamiz/tamices podrían ser rechazados.
Los tamices patrón deberán estar marcados como tales para evitar confusiones, teniendo
gran cuidado con la manipulación y limpieza de los mismos.
Si se está utilizando más de un grupo de tamices patrón, es conveniente que siempre se
utilicen los mismos tamices. Es aconsejable identificar cada tamiz a que grupo pertenece, ya
que el uso de un tamiz patrón perteneciente a un grupo distinto puede llevarnos a error.
Metodología a seguir para el calibrado de los tamices de trabajo.
1. Disponer de una muestra y cuartearla.
2. Tamizar una porción de la muestra con los tamices patrón.
3. Tamizar la otra porción con los tamices de trabajo. Para este tamizado, si es
manual lo realizará el mismo operario. Si se realiza por medio de tamizadora, se
reproducirán exactamente las condiciones del ensayo.
4. Anotar el peso retenido en cada tamiz.
5. Comparar los resultados obtenidos con el juego de tamices patrón con respecto a
los resultados obtenidos con los tamices de trabajo.
6. En el caso que los resultados no se justen a unas tolerancias previamente fijadas,
se reemplazarán por unos nuevos de las mismas características.
Propiedades físico-químicas a considerar en el
tamizado
Friabilidad: algunos materiales son capaces de reducir el tamaño de sus particulas
durante el tamizado a causa de su naturaleza friable.
Abrasividad: hay materiales de naturaleza abrasiva; éstos al pasar por el medio
tamizante lo van limando, lo cual modifica las aberturas en prolongados procesos
de tamizado.
Higroscopicidad: algunos materiales absorben humedad, por lo cual difícilmente
llegan a un punto de equilibrio con la atmósfera del laboratorio. En determinados
casos es necesario manipular las muestras y tamizarlas de forma que se reduzca su
contacto con la atmósfera al mínimo.
Perfil de las partículas: la duración y los resultados del tamizado puede variar
considerablemente debido al perfil de las partículas.
Adherencia: la tendencia al esparcimiento de las partículas por encima del medio
tamizante depende en gran medida de la naturaleza adherente del material,
aumentando ésta cuanto mayor sea la finura del material.
Magnetismo: las propiedades magnéticas de los materiales pueden afectar a los
resultados, teniendo en cuenta la reacción de las partículas entre sí (aglomeración)
y con el tamiz (adhesión).
Propiedades electroestáticas: algunos gránulos pueden cargarse con
electricidad estática durante el tamizado y adherirse a las paredes del tamiz, lo que
afecta al resultado.
Reactividad química: algunos materiales al ser tamizados pueden reaccionar con
la atmósfera o con los materiales de los que está compuesto el tamiz.
Tiempo de tamizado
El tamizado, como cualquier otro proceso de separación de partículas, no produce una
separación ideal. Una pequeña cantidad de partículas de tamaño inferior a la abertura
nominal del tamiz permanecen en el rechazo (por ejemplo, estar incrustados en partículas
mayores, haber encontrado aberturas de un tamaño inferior al nominal, etc.). De forma
análoga, a causa de la presencia de aberturas sobredimensionadas, partículas mayores que
la abertura nominal pueden ser encontradas en la fracción inferior del material que ha
pasado por el tamiz.
Debido a ésta inexactitud, no puede fijarse un tiempo en el cual el proceso de tamizado
pueda ser completado.
Factores que influyen en el tiempo del tamizado.
Características del material
Volumen de la carga inicial
Intensidad del tamizado
Abertura nominal del tamiz con respecto la granulometría de la muestra
Las características del medio tamizante
Condiciones ambientales
Punto final del Tamizado
Si el punto final del tamizado se determina por comparación con anteriores tamizados, es
importante comprobar que el resultado no está significativamente reducido por el factor de
taponamiento de las aberturas.
Para la mayoría de materiales no friables puede considerarse que el punto final de tamizado
ha sido hallado cuando la cantidad que ha pasado por el tamiz en 1 minuto es menor que el
0,10% de la masa total de la carga.
Para materiales friables y, en ciertos casos, el punto final de tamizado será determinado
experimentalmente, que en caso de comprobaciones de suministro, ambas partes deberán
acordar un tiempo determinado de tamizado, siendo ésta la única manera en la cual los
resultados podrán ser comparables.
Referencia:
https://www.cisa.net/principios-tamizado/
https://concepto.de/tamizado/
https://metodosdeseparaciondemezclas.com/tamizado/
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Tamizado#:~:text=El%20tamizado%20o%20cribado
%20es,tejidos%2D%20o%20de%20nailon
SKAUPY, Franz (1955). Cerámica de los metales (en español). Reverte.
p. 81. ISBN 9788429160802. Consultado el 12 de mayo de 2018.