0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas4 páginas

Reflexiones y Oraciones de Fe

Cargado por

andcerv23
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas4 páginas

Reflexiones y Oraciones de Fe

Cargado por

andcerv23
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Durante el tiempo de Pascua se reza el Regina coeli (Reina del cielo), esta oración que nos

invita a alegrarnos junto con María por la Resurrección de Nuestro Señor Jesús, y se dice a
manera de felicitación a por la resurrección de su Hijo.

Reina del cielo, alégrate.


Aleluya.
Porque el Señor, a quien mereciste llevar.
Aleluya.
Ha resucitado, como lo había dicho.
Aleluya.
Ruega al Señor por nosotros.
Aleluya.
Goza y alégrate, Virgen María. Aleluya.
Porque verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya.

Oremos:
Oh Dios, que por la Resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de
alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos
eternos. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
1 Juan 4: 7 - 12
En el nombre del Padre y, del Hijo, y del Espíritu Santo: Amén.
Dios es amor
Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido
de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto
se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo,
para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha
visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha
perfeccionado en nosotros.
Palabra de Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Tú que dijiste
Tu que dijiste. ”Dejad que los niños se acerquen a mi”
No permitas que les impidamos recibirte y conocerte
Porque nosotros hayamos abandonado la inocencia.

Tu que dijiste. ”Id y predicad el Evangelio”


No consientas que tengamos algo más importante
En nuestra vida que contar todo lo bueno que hiciste.

Tu que dijiste. ”Vosotros sois la sal de la tierra”


No toleres que seamos tan necios de pretender
Que la sal se convierta en hiel.

Tu que dijiste. ”Amaos los unos a los otros


Como yo os he amado”. Ayúdanos a compartir
Ese amor, no a disputarlo.

Tu que dijiste. ”En eso conocerán que sois mis discípulos”


Comprende que nuestra condición humana no entiende muy bien tus enseñanza
san Pablo enumeró una serie de carismas en su primera Carta a los Corintios (12, 4-12):

“Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. Hay
diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo
Dios el que realiza todo en todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. El
Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo
Espíritu; a otro, la fe, también el mismo Espíritu. A este se le da el don de curar, siempre en
ese único Espíritu; a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don
de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de
interpretarlas. Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus
dones a cada uno en particular como él quiere. Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y
sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo,
así también sucede con Cristo”.

Romanos 8:31

A la luz del hecho de que Dios nos conoció de antemano, nos predestinó, nos llamó, nos
justificó y nos glorificará (Romanos 8:30), Pablo llega a una conclusión innegable: Dios debe
estar a nuestro favor. Dios está a favor de todos los que estamos en Cristo a través de la fe. ¡Qué
pensamiento tan asombroso y transformador! El único Dios verdadero, el creador de todas las
cosas, está a nuestro favor. Con Él a nuestro favor, ¿quién podría estar contra nosotros?

Por supuesto, cualquiera podría estar en contra nuestra, en términos literales; cualquier persona
o grupo podría intentar oponerse o afligirnos. La pregunta de Pablo es ¿quién podría estar
contra nosotros una vez que Dios está a nuestro favor? ¿Qué podría esperar lograr alguien que
está en nuestra contra, si Dios mismo está a nuestro favor? ¿Qué posibilidades hay de que
alguien pueda frustrar la intención de Dios de salvar a los justificados a través de la fe en Su
hijo? La pregunta es si creemos o no que Dios está verdaderamente a nuestro favor. Pablo
ofrece una respuesta definitiva a esa pregunta durante el siguiente versículo.

Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?
1. Toma conciencia de la presencia de Dios contigo 1. Toma conciencia de la presencia de Dios contigo
ahora. ahora.
2. Revisa tu día con gratitud. ¿Por qué estás agradecido? 2. Revisa tu día con gratitud. ¿Por qué estás agradecido?
¿Puedes notar dónde estaba Dios presente en todo esto? ¿Puedes notar dónde estaba Dios presente en todo esto?
3. ¿Cómo respondí a los momentos de mi día/cómo me 3. ¿Cómo respondí a los momentos de mi día/cómo me
sentí? ¿Pude notar las indicaciones de Dios durante los sentí? ¿Pude notar las indicaciones de Dios durante los
momentos del día que acabo de recordar? momentos del día que acabo de recordar?
4. Elige un aspecto del día y ora desde él. Lleva este 4. Elige un aspecto del día y ora desde él. Lleva este
momento a Dios ahora y habla abierta y libremente sobre momento a Dios ahora y habla abierta y libremente sobre
ello y cómo fue para ti. Confía. ello y cómo fue para ti. Confía.
5. Mira hacia mañana e invita a Dios a estar contigo en 5. Mira hacia mañana e invita a Dios a estar contigo en
todo lo que traerá el día. todo lo que traerá el día.
1. Toma conciencia de la presencia de Dios contigo 1. Toma conciencia de la presencia de Dios contigo
ahora. ahora.
2. Revisa tu día con gratitud. ¿Por qué estás agradecido? 2. Revisa tu día con gratitud. ¿Por qué estás agradecido?
¿Puedes notar dónde estaba Dios presente en todo esto? ¿Puedes notar dónde estaba Dios presente en todo esto?
3. ¿Cómo respondí a los momentos de mi día/cómo me 3. ¿Cómo respondí a los momentos de mi día/cómo me
sentí? ¿Pude notar las indicaciones de Dios durante los sentí? ¿Pude notar las indicaciones de Dios durante los
momentos del día que acabo de recordar? momentos del día que acabo de recordar?
4. Elige un aspecto del día y ora desde él. Lleva este 4. Elige un aspecto del día y ora desde él. Lleva este
momento a Dios ahora y habla abierta y libremente sobre momento a Dios ahora y habla abierta y libremente sobre
ello y cómo fue para ti. Confía. ello y cómo fue para ti. Confía.
5. Mira hacia mañana e invita a Dios a estar contigo en 5. Mira hacia mañana e invita a Dios a estar contigo en
todo lo que traerá el día. todo lo que traerá el día.
1. Toma conciencia de la presencia de Dios contigo 1. Toma conciencia de la presencia de Dios contigo
ahora. ahora.
2. Revisa tu día con gratitud. ¿Por qué estás agradecido? 2. Revisa tu día con gratitud. ¿Por qué estás agradecido?
¿Puedes notar dónde estaba Dios presente en todo esto? ¿Puedes notar dónde estaba Dios presente en todo esto?
3. ¿Cómo respondí a los momentos de mi día/cómo me 3. ¿Cómo respondí a los momentos de mi día/cómo me
sentí? ¿Pude notar las indicaciones de Dios durante los sentí? ¿Pude notar las indicaciones de Dios durante los
momentos del día que acabo de recordar? momentos del día que acabo de recordar?
4. Elige un aspecto del día y ora desde él. Lleva este 4. Elige un aspecto del día y ora desde él. Lleva este
momento a Dios ahora y habla abierta y libremente sobre momento a Dios ahora y habla abierta y libremente sobre
ello y cómo fue para ti. Confía. ello y cómo fue para ti. Confía.
5. Mira hacia mañana e invita a Dios a estar contigo en 5. Mira hacia mañana e invita a Dios a estar contigo en
todo lo que traerá el día. todo lo que traerá el día.
1. Toma conciencia de la presencia de Dios contigo 1. Toma conciencia de la presencia de Dios contigo
ahora. ahora.
2. Revisa tu día con gratitud. ¿Por qué estás agradecido? 2. Revisa tu día con gratitud. ¿Por qué estás agradecido?
¿Puedes notar dónde estaba Dios presente en todo esto? ¿Puedes notar dónde estaba Dios presente en todo esto?
3. ¿Cómo respondí a los momentos de mi día/cómo me 3. ¿Cómo respondí a los momentos de mi día/cómo me
sentí? ¿Pude notar las indicaciones de Dios durante los sentí? ¿Pude notar las indicaciones de Dios durante los
momentos del día que acabo de recordar? momentos del día que acabo de recordar?
4. Elige un aspecto del día y ora desde él. Lleva este 4. Elige un aspecto del día y ora desde él. Lleva este
momento a Dios ahora y habla abierta y libremente sobre momento a Dios ahora y habla abierta y libremente sobre
ello y cómo fue para ti. Confía. ello y cómo fue para ti. Confía.
5. Mira hacia mañana e invita a Dios a estar contigo en 5. Mira hacia mañana e invita a Dios a estar contigo en
todo lo que traerá el día. todo lo que traerá el día.

También podría gustarte