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Marco Teorico

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4 Marco teórico

4.1 Los sacramentales:


De la palabra «sacramental» se puede decir que es relativamente joven, pues
no se encuentra ni en la Escritura ni en la literatura patrística; comenzó a
utilizarse en el siglo XII de la mano de Pedro Lombardo, cuando dijo de
determinados ritos, como son la catequesis y los exorcismos de los
catecúmenos, que se les debía llamar sacramentales y no sacramentos
Los sacramentales son signos sagrados, muchas veces con materia y forma,
por medio de los cuales se reciben efectos espirituales y que son actos
públicos de culto y santificación. Pueden ser “cosas” o “acciones”, por la
intercesión de la Iglesia (Cfr. CIC. no.1166).
Ellos fueron instituidos por la Iglesia, a diferencia de los sacramentos, que
fueron instituidos por Cristo. Tienen ciertas semejanzas con los sacramentos.
Son signos de la oración de la Iglesia y nos disponen para recibir la gracia.
Ejemplos de símbolos materiales sacramentales y que actúan ex opere
operantis (obran en razón de la Iglesia):
 El agua bendita, la más importante
 Objetos religiosos benditos (cruces, medallas, rosarios ……)
Ejemplos de “acciones” sacramentales:
 La bendición, la más importante, porque se implora la protección de
Dios.
 La señal de la Cruz
Cuando utilizamos o recibimos los sacramentales, lo que estamos haciendo
es acogernos a la misericordia de Dios y poniéndonos bajo su protección.
Debemos de tratarlos con mucho respeto y estar conscientes de lo que
significan.

-Tipos de sacramentales:
Podemos categorizarlos para tener una idea de lo que son y cuantos hay.
Primero que todo, la iglesia define bendiciones sacramentales (de comida,
personas y objetos) así como exorcismos, que están destinados a alejar la
presencia del demonio de lugares, personas y objetos. Las bendiciones de
personas incluyen, entre otros:
- “Bendición del abad o abadesa de un monasterio, consagración de vírgenes
y viudas, el rito de profesión religiosa y la bendición de ciertos ministerios de
la iglesia (lectores, catequistas, etc)”.
Las bendiciones de objetos diseñados para uso sagrado incluyen:
- “la dedicación o bendición de una iglesia o altar, la bendición de los oleos
santos, recipientes, vestimentas, campanas, etc”.
Las bendiciones sacramentales incluyen también aquellas cosas que rodean
la “piedad popular” tales como las estaciones de la cruz, rosarios, medallas,
etc.
Hay, además, numerosas bendiciones de objetos usados cotidianamente usas
como campos de deportes, escuelas, bibliotecas, escuelas, equipos de pesca,
máquinas de comunicación, hornos, etc. Para una lista mucho más amplia de
sacramentales, pueden revisar el ritual Romano o Bendicional.

-Diferencia entre sacramentales y sacramentos:


Institución:
Los sacramentos: instituidos por Cristo para otorgar gracia.
Los sacramentales: instituidos por la Iglesia con la autoridad investida a ella
por Cristo para cumplir su misión.
Forma en que la gracia se recibe:
Los sacramentos confieren la gracia ex opere operato (por la misma acción
del sacramento). Un sacramento no puede dejar de comunicar la gracia
prometida por Cristo siempre que se administre válidamente. El sacramento
confiere gracia mientras la persona que lo recibe no ponga un obstáculo en el
camino. La gracia del sacramento no depende de los méritos ni la santidad
del ministro. Los sacramentales comunican la gracia ex opere operantis
ecclesiae. Literalmente del latín: “por la acción de la Iglesia que obra”. Los
sacramentales reciben su eficacia de los méritos de la persona que reza y de
los méritos y oraciones de La Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo.
Los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo a la manera de los
sacramentos, pero por la oración de la Iglesia preparan a recibirla y disponen
a cooperar con ella. “La liturgia de los sacramentos y de los sacramentales
hace que, en los fieles bien dispuestos, casi todos los acontecimientos de la
vida sean santificados por la gracia divina que emana del misterio pascual de
la pasión, muerte y resurrección de Cristo, de quien reciben su poder todos
los sacramentos y sacramentales, y que todo uso honesto de las cosas
materiales pueda estar ordenado a la santificación del hombre y a la alabanza
de Dios”

4.2 Importancia de los sacramentales:


es importante aclarar que esta respuesta va a depender, desde que doctrina
la analices. Por ejemplo, la iglesia católica tiene sus sacramentales y los
evangélicos cristianos, tienen otros.
De todas maneras, en ambas religiones, son de suma importancia, ya que, en
sus creyentes o practicantes de sus doctrinas respectivas, ponen en
manifiesto público su Fe, obteniendo la Comunión con el Padre, Hijo y
Espíritu Santo, por lo tanto, obteniendo las bendiciones que El Dios altísimo
les da a los que en él confían.
1. Paz
2. Amor
3. Benignidad
4. Mansedumbre
5. Paciencia
6. Amabilidad
7. dominio Propio
8. Fidelidad
9. Humildad

-sacramentales más importantes:


1)Agua bendita
El agua bendita tiene un doble significado: nos recuerda nuestro bautismo y
también es un símbolo de purificación espiritual.

Se dice que el agua bendita tiene un gran poder contra el diablo, ya que el
diablo no puede soportar esta agua “limpia” porque él es impuro para toda la
eternidad.
Es un recordatorio del agua que manó del costado de Cristo, que es un
símbolo del bautismo, y nos trae a la mente el día de la derrota del diablo (la
crucifixión de Cristo).
2) Sal bendita
Si es posible, también es bueno tener un pequeño recipiente de sal bendita
en casa. Tendrías que pedírselo específicamente a tu párroco para que te lo
suministrara y lo más probable es que el sacerdote no esté familiarizado con
ello. Es un sacramental que a menudo se descuida y no es costumbre usarlo
en las parroquias.
Sin embargo, es un arma poderosa contra el mal; como puede verse en el
siguiente fragmento de una bendición dicha por un sacerdote en el Ritual
Romano:
Te suplicamos, Dios todopoderoso, que bendigas (+) en tu bondad esta sal
creada por ti. Tú mandaste al profeta Eliseo arrojarla en el agua estéril para
hacerla fecunda. Concédenos, Señor, que al recibir la aspersión de esta agua
mezclada con sal nos veamos libres de los ataques del enemigo; y la
presencia del Espíritu Santo nos proteja siempre. Por Jesucristo, nuestro
Señor.
3) Crucifijo
Otro sacramental muy poderoso es el que más comúnmente encontramos en
los hogares: el crucifijo.
El crucifijo no solo nos recuerda el gran amor de Dios hacia nosotros, sino
que también tiene un poderoso efecto disuasorio contra los enemigos
espirituales. El crucifijo es el flagelo de la existencia de Satán y es el signo de
todo lo que desprecia.
Es beneficioso tener un crucifijo en cada habitación de la casa (o
apartamento), de modo que puedas meditar frecuentemente sobre el gran
sacrificio de amor de Jesús; además de tener una imagen que te recuerde
mantener el centro durante los momentos de tentación.

4.3 Historia de los sacramentales:


Redacción El conceptuado canonista Luigi Chiappetta no duda en afirmar que
«los sacramentales remontan a los primeros tiempos de la Iglesia; los más
antiguos a los apóstoles».
Uno de los mayores argumentos que presentan los detractores de los
sacramentales es alegar el desconocimiento de su origen.
El conceptuado canonista Luigi Chiappetta no duda en afirmar que «los
sacramentales remontan a los primeros tiempos de la Iglesia; los más
antiguos a los apóstoles.
También es preciso señalar que ya anteriormente a Nuestro Señor y fuera de
la religión judaica: «Las religiones no cristianas llamaban misterio o
sacramento [] a todo aquello que unía o relacionaba a los mortales con la
divinidad []. Este concepto lo acogió el cristianismo y, en un principio, le dio
un significado vastísimo: sacramento era todo cuanto entraba, de un modo u
otro en el plan divino de la salvación y tenía un sentido oculto y una virtud
transcendente».
Tal fue lo que sucedió, por ejemplo, con el agua bendita que según recuerda
Martimort «es un agua lustral, como la que usaban las religiones paganas,
destinada a ser derramada sobre los lugares, pero santificada por una
oración de la Iglesia con el fin de exorcizar y purificar []. Con el agua se
mezclaba sal, quizá para imitar el gesto de Eliseo»; entroncando de este
modo su origen con el Antiguo Testamento en el cual ya existían ciertos ritos,
a manera de los sacramentales.

4.4 Numero de los sacramentales.


La experiencia cultual y sacramental se sitúa en estrecha relación con la
estructura antropológica de cada cristiano, que obviamente cambia según el
tiempo y el lugar. El hombre vive en una historia siempre nueva, a causa de la
evolución del cosmos y de las relaciones entre los hombres. En el misterioso
fluir de las situaciones existenciales, ante las diversas realidades que se
ofrecen, el hombre siente la necesidad de celebrar el misterio pascual con
gestos sacramentales, para poder vivir el momento presente centrado
plenamente en Cristo. El campo de los sacramentales no es fácilmente
delimitable, en cuanto que tiene la misma extensión que el desarrollo de las
relaciones mundo-hombre creyente.
Se deben, por tanto, esperar nuevas posibilidades de desarrollo y formación
de los sacramentales, en relación estrecha con el mundo de la liturgia y de la
vida cristiana en general. "Partiendo de una síntesis, es decir, de la vida
analizada y de sus posibilidades, se debe llegar luego a afirmaciones válidas
sobre las formas de manifestar, testimoniar y expresar la vida cristiana" ",
que eso son precisamente los diversos sacramentales. Esta apertura a una
multiplicidad de sacramentales permite al cristiano vivir como hombre nuevo
en Cristo las diversas situaciones en que la Providencia le coloca. Por esto, se
asiste de hecho, o se debería asistir, a un continuo proceso de nacimiento de
nuevos sacramentales, y contemporáneamente a una decadencia-
desaparición de los sacramentales que están en vigor. Ellos, en efecto, están
al servicio de la vitalidad del creyente en Cristo, que está llamado hoy a
cristificar el mundo en las nuevas modalidades que se presentan en la vida.
La iglesia, fiel al mandato recibido de Cristo, deberá celebrar de modo nuevo
y en contextos nuevos la vocación del hombre de cristificar el mundo con
nuevos sacramentales. En último análisis, mientras el número de los
sacramentos está limitado a los siete, el de los sacramentales se transforma
constantemente.

4.5 Concilito Vaticano II.


El Vat. II, en su obra general de l reforma litúrgica, puso algunas premisas
para una renovación teológica y celebrativa de los sacramentales. En SC se
habla de modo difuso del tema de los sacramentales, pero particularmente
en LG y GS se descubren aspectos que permiten reformular de modo
dinámico la teología de los mismos.
En SC es importante relacionar los nn. 60-62 con el contexto general del
documento. Los sacramentales deben interpretarse desde el trasfondo de la
atmósfera estrictamente litúrgica descrita por SC 5-8. Viven del dinamismo
propio de la experiencia litúrgica: su estudio, de hecho, se desarrolla dentro
del capítulo dedicado a la celebración de los sacramentos. Este hecho
permite superar una comprensión de tipo puramente material de los
sacramentales mismos e, indirectamente, establece una constante referencia
de los mismos a la estructura salvíficosacramental. "La santa madre iglesia
instituyó, además, los sacramentales. Estos son signos sagrados creados
según el modelo de los sacramentos, por medio de los cuales se expresan
efectos, sobre todo de carácter espiritual, obtenidos por la intercesión de la
iglesia. Por ellos los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los
sacramentos y santifican las diversas circunstancias de la vida" (SC 60) '°. Esta
semejanza con los sacramentos lleva a considerar los sacramentales en
relación con el misterio pascual (cf SC 61). En la perspectiva de una auténtica
recuperación de los sacramentales, el Vat. II pide una revisión de sus ritos (cf
SC 79). En sus propósitos pastorales el concilio desea, por una parte, que se
iluminen sus verdaderos valores y, por otra, que se acomoden "a las
necesidades presentes" (SC 62) ".
Es interesante observar cómo para SC 60-61 las diversas circunstancias de la
vida son santificadas, por medio de los sacramentales. Estos, en efecto,
contribuyen a establecer el vínculo entre lo sagrado y lo cotidiano, y así
ayudan al realismo de la vida cristiana, cuyo centro es el momento litúrgico.
Esto significa que (los sacramentos y) los sacramentales se encuentran con
las grandes experiencias de la vida humana y, "por medio de la gracia divina,
que brota del misterio pascual", las santifican en el mismo momento en que
la celebración de la liturgia incorpora a sí, con su lenguaje, el lenguaje de la
vida cotidiana.
4.6 Utilización de los sacramentales:
la iglesia instituye estas bendiciones para no complicar nuestras vidas o
hacerlas menos bíblicas, sino para infundir nuestras vidas diarias con gracias
espirituales adicionales que nos ayudaran a ser cristianos virtuosos.
A medida que avanzamos, mantengamos siempre en mente ese fin y no
hagamos estos rituales solo por hacerlos.
La peor cosa que podemos hacer es utilizar estas bendiciones sacramentales
como una especia de libro de “hechizos”, “maleficios” o “encantamientos”
que trabajan de forma “mágica” para alcanzar un objetivo deseado.
A satanás le gusta burlarse de Dios y por eso ha influenciado a las artes
negras de tal forma y por esto que magos y brujos tienen algo similar al
ritual, pero de una manera mucho más perversa y maligna. El demonio busca
controlar y poseer el mundo, mientras Dios busca santificar el mundo y nos
anima siempre volver a él.

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