MI PROPIA ORQUESTA
HAIDÉ DAIBAN
No andes errante
Y busca tu camino.
Dejadme, ya vendrá
un viento fuerte que
me lleve a mi sitio.
León Felipe
1
Índice
I UN RENGLÓN Y OTRO RENGLÓN
La Mirada hacia atrás
Sin aviso previo
Viaje y salida
Sueño
Huracán
En este navegar
Desandar la memoria
Y yo esperando
Realidad de esferas
Cuatro poemas
La piedra que me arroja
Un renglón y otro renglón
II ERRABUNDO
En busca de la lágrima perdida
El Hombre
Veo-Veo
Así sea
Los días y las noches
Aseando la casa
Dirección: Cementerio de almas
Por la memoria
Bosquejos a lápiz
Exorcismo
Gorgoteo
Panfletos
El porqué de un6
Errabundo
III Y VOY Y VENGO
Vivir con la mitad
Decir “Buenos Días”
2
Hábitos
Filmando
Tránsito al paraíso
En espiral
Trotar-trotamos
La calesita
Cuadrilátero
Mecanismos
Remate
Programación
De compras 1
De compras 2
No va más
Búsqueda
Y voy y vengo
IV Mi propia Orquesta
Cúpula
Ronca voz
Ayer nomás
Sombra
En su fina ceniza
En la selva
Batallón
En la caverna
A ojo cerrado
Si yo era
Piedra lunar
Del otro lado
Nuestro cuarto
Cuando6
Ruidos del mundo
Yo que soy mar
Mi propia orquesta
3
I
UN RENGLÓN
Y OTRO RENGLÓN
4
LA MIRADA HACIA ATRÁS
Desde el pasado la mirada cunde,
escudriña y se fija
en el intersticio del hoy.
En vaivén
salta el tiempo.
Hoy es un ayer
con otra vestidura
el mismo dolor,
la misma raíz.
¿Cómo salirse de ese cliché
y caminar hacia adelante sin volver la cara?
¿Cómo, decime,
como ser, sin la tentación
de convertirme en sal?
5
SIN AVISO PREVIO
Llegó, como quien vuelve el mercado,
Sin un ¡hola!
¿qué tal?
Y se instaló entre mis días,
entre mis pies,
susurrando,
ajando mi ropa,
desafinando mi piano,
ahuecando los sonidos,
opacando la luz.
Aquí está,
en cada surco de mi frente.
Me han dicho
que ese es su modo,
su malsana costumbre
de llamar la atención
que debo acostumbrarme
y, hasta aceptar,
incondicionalmente,
su presencia.
6
VIAJE Y SALIDA
En un subterráneo
tan oscuro como mis pensamientos,
como mi vida,
como6
Con una luz mortecina
cada trescientos metros,
cada treinta metros,
cada tres segundos,
cada dos pensamientos,
cada6
con cañerías paralelas,
delgadas, negras,
que no van a ninguna parte
y, sin embargo
tan necesarias.
Con estaciones luminosas
en salidas binarias,
(escape al encierro, al entierro)
Salidas a la hiriente luz
donde agobia
el ensordecedor sonido
de las vidas cotidianas,
y, sin embargo,
tan necesarias.
7
SUEÑO
No más centauros descalzos
para aventar mis sueños,
quiero tentar a la luna
con el canto hondo de la noche.
Como un lobo aúlla mi corazón.
Colgué los martirios
en la cruz de los días
para seguir brotando en flor,
en la violenta primavera.
Tieso el pensamiento
entre oropeles, descansa.
Ya los búhos removerán
cenizas y heces,
mientras las crueles hilanderas
preparan el manto
para los tiempos que vendrán.
Pero yo los echaré a un lado,
despaciosamente.
Solo quiero el reparador sueño
Entre indolentes minutos musicales.
8
HURACÁN
Acordes, acordes de huracán
que arrasa con mi sangre,
ciego golpea y continúa,
deja restos de todo lo que fue,
restos galopantes
que tratan de encajar en su orfandad.
Todo es grito. Remolino de gritos.
Silba el huracán una canción antigua,
Desesperanza de ausencias.
Rodó entre los restos,
huyó en el empuje,
y se fue.
Remanso,
rostros vueltos a la esencia,
sin las arrugas (zanjas del tiempo)
¿Dónde están los espejos? Dime, ¿Dónde?
Caminemos hacia la meseta,
hacia la tenue luz de un cielo crecido
en medio del silencio.
Los restos, abajo, se irán soldando. O no6
¿Serán restos, en el resto de sus tiempos?
Y el huracán, si pasa,
apenas rozará nuestros pies.
9
EN ESTE NAVEGAR
Hay andrajos de ilusión
que ya no admiten remiendos,
se demoran sobre la piel
para recrear vestiduras
con oropeles muertos en tardes opacadas.
Hay un ir y venir hacia el vacío
por caminos recurrentes,
un salirse del riel,
descarrilarse, sí.
Ser un declive como un ocaso,
hermoso pero final.
Hay un asirse resignado
al último barco
aunque la tormenta asedie.
Y quizá un cabo
para amarrarse firme
ante el canto de las sirenas.
10
DESANDAR LA MEMORIA
Alas de vampiro, no de ángeles,
mueven el aire
y no puedo respirar.
Es el punzante dolor
de páramo o desierto.
Brota manantial de lumbre
en cada palabra, pero
es mariposa que fuga.
Entre espuma de hojas otoñales,
se renueva la desdicha.
Desandar la memoria
¿Para qué, ahora,
en la paz final de los días?
11
12
Y YO ESPERANDO
Alas de coral
reino perdido
de luciérnagas y cobres
y plumas doradas.
Queda la roca,
roca herida
y la playa desierta
de espuma y caracolas.
Queda el cielo,
sin nubes ni pájaros,
entre el azul y el azul,
viento y algas,
y yo, esperando6
13
REALIDAD DE ESFERAS
Universo de esferas planetarias,
lunas de oro y plata satelitales,
esfera de perfección y el misterio.
Esferas.
Esfera, el ojo perfecto
Detector de esferas circulares
ingrávidas, bailadoras.
Ojo que ve y no ve
las aristas,
las agudas puntas, dolorosas,
aparecidas en el mundo circular.
Mentiroso ojo,
parpadea, se cierra
a las realidades punzantes.
Y solo esferas son,
Somos,
pompas de jabón
que estallan.
14
CUATRO POEMAS
I
Perseguir en la niebla
Con ojos destellantes
la utopía de lo excelso,
como tú, como la maravilla
de la perfecta belleza
y no encontrar
una luz, un claro
para poder decir
lo portentoso de mi sentir,
de mi dolor ante la ausencia.
En las entrañas del humo denso
Sigue inquieto mi paso
al son de ese redoblar del latido,
Se pierde, como un aleteo,
el deseo en la espera,
en la remota esperanza
de retornos,
y la soledad avanza
con su jadeo que se confunde
con la del cansancio final.
II
La esencia de tu canto
marca huellas en el aire
y en esa estela reverdecida
de recuerdos trémulos,
se ablandan los gestos,
dibujan sonrisas los labios,
se pierde la vista
15
en la lejana línea
sin fin del horizonte.
Mientras el mundo nos niega,
nosotros jugamos
en el pentagrama del amor.
III
Caballos en vertiginosa huída
asustan a las olas,
sobre la playa quedan los rastros
de sus cascos hundidos,
alternan con nuestras pisadas,
con la marca de nuestros cuerpos
y nos llevan al galope,
a la aventura del mundo
rasgando el aire,
ganándole al tiempo.
IV
La rebelión ganó a las almohadas
No más sueños inconciliables.
Ojos tormentosos y brazos caídos
son el recuerdo del ayer.
Salimos al sol que despunta,
con los brazos abiertos
y el último bostezo muere con el viento.
Es roja la esperanza, nos ponemos en marcha.
Atrás queda la calle gris.
16
LA PIEDRA QUE ME ARROJA
Primero fue la piedra,
inanimada muestra de la fuerza,
destrucción en potencia,
arista hiriente.
La pulida piedra en mi mesa,
sobre mis libros, aplastando
a la palabra,
o bajo mi pie, contención
y límite neto.
Conocí la piedra castigo,
piedra altar
y corazón de piedra.
¿Cuándo, al tomarla en mis manos,
Me arrojará, al fin,
Para enseñarme a volar?
17
UN RENGLÓN Y OTRO RENGLÓN
Un renglón,
otro renglón
y otro.
Escalera sucesiva,
descanso y aparición
de la lumbre
del desdecirse.
Esquela de la imagen,
ahora magma,
borbotón,
cascada.
Y todo por buscar el SÍ
18
II
ERRABUNDO
19
EN BUSCA DE LA LÁGRIMA PERDIDA
Una lupa sirve
para hallar la lágrima perdida,
la que aún no buscamos,
o escondimos,
o nos avergüenza.
Pero ¡ es tan nuestra
La pobre huérfana !
20
El HOMBRE
¡Oh! pequeño mamífero pequeño,
tú y tus circunstancias.
Tu rápida mano para matar,
tu mirada laser,
tus ojos erráticos.
Tu sedosa mano para mimar.
¡Oh, tú! Astronauta
de colosales fantasías,
inmisericordioso y gentil,
el rastrero cotidiano,
meridiano al olvido.
Ten piedad de ti,
no sueñes con dioses y gloria,
que el oro es de la tierra
y en ella quedará,
que el elogio es placebo,
y tú, eres ceniza.
21
VEO-VEO
Veo,
tras los cristales de mi ventana,
¿sabés?,
Veo
tantas cosas,
¿Iniquidades?, decís?
Sí, y desilusión.
Tanto apedrear la vida
por ser joven,
tanto pedir perdón
por ser viejo.
Veo
buscar el pan en la basura
y el cegarse con el brillo
de un sol muy alto
y ese deambular de cada uno
gastando horas, hasta la orilla,
la orilla misma del Aqueronte.
Pero veo
en el cristal de mi ventana
mi propia cara
y me digo ¿sabés?
que aun puedo vivir con todo aquello
y quizá con menos pan,
con aire enrarecido,
con menos amor y mucha sombra,
en tanto pise firme
este suelo
donde invento otra realidad.
Y sin permiso.
22
ASÍ SEA
Vértigo de la flor abriéndose,
así sea mi mente
en esta primavera.
Vértigo de la cascada
a manos llenas,
espuma, arco iris,
burbuja que estalla,
cristal en añicos despedido,
atomizada idea,
arco voltaico,
luz y luz ante la luz.
Flor y flor abriéndose.
23
LOS DÍAS Y LAS NOCHES
Monstruos con su propia epopeya,
Deambulan los días
y las noches
en danzas espiraladas.
Olor de pólvora y canela,
estrellas que chispean
en el oscuro paladar del mundo.
Las flores ya se cierran,
no comparten la pesadilla
que el tiempo preparó
para amedrentar
a las manos más firmes
de firmes señores,
los ojos más genuinos
con sus reflejos
más nobles.
Hay almas y almas
que deambulan los días
y las noches,
buscándose.
24
ASEANDO LA CASA
Barrer espinas,
abrir clausuras,
renovar techos,
carpir costras.
Y al pisar
aquél suelo firme,
dar con el tablón desclavado.
Las puertas,
los benditos postigones,
las manijas desdoradas, todo,
se queja del olvido.
Remover escombros en cada rincón,
hasta que se encienda el alma.
Dar vuelta los colchones,
nostálgicos de amor,
y hallar el otro lado del cotín.
No llorar,
no cansarse en la faena,
llegar hasta la lucarna
(desde el hondo sótano
con sus añosos vinos de
cuerpos polvorientos)
y no saltear los escalones.
En cada uno,
está la imborrable marca
de nuestros pasos.
Cuando la casa brille,
festejar el retorno
y emborracharse de memoria,
mientras se aviva el fuego
de la gran chimenea.
25
DIRECCIÓN: CEMENTERIO DE ALMAS
Se hunde, se hunde
y allá va,
rodando el alma
entre callejones
para perderse en la muchedumbre
o quizá para buscar
su cementerio
de dolidas,
deshilachadas almas,
todas.
26
POR LA MEMORIA
La ortiga aniquila
en su ataque,
es una lengua
en letal caricia, es:
la frase punzante,
la imagen que regresa,
la candente cera derramada.
Y cuando la boca
se abre, tiembla,
y se abreva en palabras
calladas,
el espanto penetra
en cada llaga
para mantener atravesada
la piel,
ahogada la memoria.
27
BOSQUEJOS A LÁPIZ
Sonrisa marfilina,
¿de quién? ¿por qué?
Sobre el estiércol, los pasos,
Los niños, sus pies descalzos.
Pordioseros
en las bóvedas del puente,
bajo el puente,
ocultos.
Habían sido bosquejos
para inaugurarse hombres.
Bosquejos a lápiz son,
escándalo de vida.
Borrón.
28
EXORCISMO
En mi país, las noches
se alargan en duro insomnio.
Las exorciso con un poema
oscuro como el tiempo,
Como la hora nochilarga.
En mi mundo, tan al sur,
aislado testigo
de calamidades y aciertos,
hay montañas iridiscentes
y valles abismales
donde ruedan las palabras
después de cada eco.
En mi pequeño planeta,
la rotación se hace
sobre mi eje,
gastado y dolorido.
Sobre cada ilusión
que se diluye
en el circuito cerrado
de los días.
29
GORGOTEO
¿Palabras-balas?
¿Quizá meteoritos?
Ya caen sobre mi cabeza.
Son buitres que roen
las inquietas ideas,
los nuevos intentos,
los brotes de la paciencia.
Cargo sobre los hombros
balas y cenizas
que tornan cansinos los pasos
y riesgoso el rumbo.
Pétreas palabras pululan a la espera,
con sus violentos tonos de tormenta.
Lucha la realidad, golosa de sangre,
con la gladiadora verdad que gorgotea.
Llueven palabras desenhebradas de letras
y caen como brasas sobre mi carne.
Cada llaga cerrará, algún día,
bajo la inclinada luz de una tarde en rojo,
y no lo notaré.
30
PANFLETOS
¿Papel?
o mariposa letrada
en avisos de urgencia6
Baila, gasa de otoño.
Habrá un temblor subterráneo
Bajo pasos aviesos,
o bajo un zapato que aplastará
todo intento de revolución
o de alerta?
Baila ahora, gasa de otoño, baila,
con tu mensaje nuevo.
31
EL PORQUÉ DE UN/
Sonrisa macilenta
abismal protesta enclavada en el gesto,
como tierno paisaje, difumado y breve.
Con la inquietud de las manos
Desmadejando ideas,
o sueños,
u ocasos.
La tímida mirada se pierde
entre lavandas floridas
a la búsqueda, en el tablero de luces y sombras,
del porqué de un suelo que se mece,
de un miedo que se arraiga.
32
ERRABUNDO
A León Felipe
Camina, el caminante errabundo,
famélico de guías,
de cartas fluviales, tan azules6
de aire sin hedores,
de rostros sin espasmo.
Camina como arriero
de su propia carcaza,
de sus amigables incertidumbres.
Marcha.
Fabula playas
que no ha visto y
arenas de bronce.
Allí se tenderá
Esperando los trotes del viento,
la espuma que lo acune.
El fin de los caminos.
33
III
Y VOY Y VENGO
34
VIVIR CON LA MITAD
Mitad,
mitad de un pájaro que vuela,
eso veo,
y mitad del cielo,
árboles y nubes, mitad,
mitad de caras,
bocas ladeadas,
mitad de una sonrisa.
Vivir con la mitad,
con mi propia mitad
y con la de los otros.
Vivir en este medio mundo,
rodeada de medias verdades
con la mitad mas media,
y así hasta el infinito6
35
DECIR “BUENOS DÍAS”
Para decir buenos días
sin engañar a nadie.
Blas de Otero
” Buenos días”, digo, y no hay respuesta,
cada mirada se asombra,
hasta mi eco enmudece.
Es que sí, me duele
y el cartero que no llega
y el pecho con su llaga agusanada.
” Buenos Días”, repito,
para complacencia de todos.
” Buenos días” deletreo ante el espejo
y ni él ni yo lo creémos.
36
HABITOS
Miro el reloj (ya no lo oigo)
¿tic-tac? ¿tic-tac?
Y corro,
precipitada fuga,
a chocar con las noticias.
Paper, Jounal,
Periódicamente, por las mañanas.
Y la taza de té (de té inglés)
y el cake, cheese cake.
Precipitada fuga
hacia la precipitada música,
las noticias,
el televisor,
las barajas, barajo,
quiero dos,
cambio,
juego 6
¿tic-tac? ¿tic-tac?
¿Gané?
37
FILMANDO
No quiero adelantar
mi memoria de futuro,
ni proyectar esta larga película
inventando finales.
El comienzo de rosas y pájaros
no me decía nada de migraciones,
de marchitos pétalos,
de fétidos días o
cruentas noches desveladas.
Algún final inventará la vida,
Alguna coherencia tendrá todo,
cuando renazca
de cada dedo una rosa
y los pájaros aletéen
nuevos mensajes.
38
TRÁNSITO AL PARAÍSO
Un horizonte vertical
y todo el cielo en las manos.
Respiro de lo augusto.
Tránsito al paraíso
que no existe,
que no fue.
Y la piel abierta
En heridas, a la espera
que pase todo,
que transcurra,
sol y noche
de ensueños.
Con el alma en vilo
y la luz por volver6
39
EN ESPIRAL
Espiral
de centro embelesado,
caracol del día y la noche
idea que se enrolla,
se abraza,
se rodea,
se cobija.
¿Por qué tanta ronda
para aceptar destinos,
azares,
primaveras sin flor?
¿Por qué zigzaguear el camino?
si la distancia entre dos puntos
es el camino más corto6
¿Por qué se esconde el caracol
en su lustrosa espiral,
en tu espiralado cerebro?
¡Oh!, miedos,
milenarios amigos.
40
TROTAR-TROTAMOS
Cascabeleo y trote,
Trotar
siempre hacia adelante,
rebenque y anteojeras.
Pisada fuerte de:
Yo estoy aquí
Y algún galope desenfrenado,
Lozanas crines al viento
Para distraer la atención
o trenzadas,
para distraer la atención.
Postura erguida,
preparada para soportar
cargas imprevistas y
alguna vez, en aparecido bache,
un mancarse a desgano.
41
LA CALESITA
Gira,
con su música a cuestas,
gira
para marcar a las notas
que me asisten juguetonas,
gira
en arco iris
de colores evanescentes,
de formas evanescentes,
gira
con sus bronces, sus espejos
en luces espiraladas
en la espuma del aire
gira
y aventa figuras
retorcidas en mi memoria
que giran angustiadas
en su temor por salir y
gira
para secar el ojo
húmedo de nostalgia
por aquellos niños
que aún giran como siempre
y a pesar de todo,
gira
como mi cabeza que gira
buscando a pequeño sosías girador
que aún no sabe que este girar
es una fiesta triste.
42
CUADRILÁTERO
Puede ser
la manzana de mi barrio,
el ring del Luna Park de Bs. As.
of course,
o la geometría del canevá
que teje y teje la abuela.
Y sin embargo, no.
son mis cuatro costados
mordidos por la espera.
Los puntos cardinales
de mi vida,
los ángulos a contramano
de las esquinas porteñas
donde se pierden
los pasos del pasado,
del presente,
del futuro.
Cuatro lados, cuatro,
norte, sur, este, oeste
que giran en la perinola.
43
MECANISMOS
Un botón, revelación de la vida.
Imagen.
Dos botones: la voz.
Tres botones: color que nos abraza.
Una perilla
maneja esa vida,
esa vida maneja nuestra vida,
nuestra vida
maneja la perilla.
Control,
tengamos control.
¿Vida?
Control remoto6
44
REMATE
Señoras y señores:
remato estos últimos, pocos años
aún no gastados. No.
¿Quién da algo?, oferten.
Van precedidos de fama,
de angustia y sonrisas varias.
Antes que marchiten,
antes que se agoten con las horas,
antes de su exposición prolongada en vano6
Ante ustedes expongo estos años.
Lote final. Y se acaba6
¿Quién da más?
Piensen, señores, señoras
que llevan gloria y experiencia
por la base.
¿Quién desea usar los mejores años del poeta?
¿Quién dará algo y comprar eternidad?
45
PROGRAMACIÓN
Controlador de la vida
PC PC PC
Todo programado,
Archivado, compactado
en rígidos disquet,
memorizado, menos:
el latido,
la sonrisa,
la bronca,
el amor
y alguna pavada más.
46
DE COMPRAS 1
¡Diarios!... ¡Revistas!...
¡Diarios de la tarde!...
me dicen, me cuentan.
Compro.
¿Por qué no cuento
digo, recreo, sueño?6
Escuchar, escucharnos.
Algo, algo que decir
en voz baja,
muy quedo y penetrante,
estilete de letras,
que hiera, que azuce.
Decir, decir.
¡Flores!... ¡Ramos!, ramitos6
Bouquets de los mejores6
Compro.
Compro color.
Compro para mi amor.
No hace falta decir.
Le compro amor, color. Dolor
de no decir: Amor.
¡Globos!...
¡Molinetes, barriletes!...
Volar.
Color que vuela.
Palabra que vuela.
Dominada, ¿Vuela?
Compro.
Color que vuela.
47
DE COMPRAS 2
Para mi amor, color.
Alguien dice, también estalla:
¡Chupetines!...
¡Caramelos!... ¡Pirulines!...
Dulce, color,
Amor,
compro dulce amor.
Se gasta, desaparece,
queda
el sabor, Amor.
48
NO VA MÁS
La mirada del cuervo
recorrió el espacio, las caras,
se posó ansioso en su presa.
¡No va más!, graznó.
Cero-20-30-36
CERO-20-30-36
Gira la esfera,
los números como días,
como horas,
como silencios.
¡No va más!
Se detiene el giro,
el latido,
la esperanza
¡No va más!...
49
BUSQUEDA
A Vicente Huidobro
Detrás del cristal,
bajo la gasa de espuma,
en la espesura,
en lo profundo de la caverna,
¿Estará?
Sobre las nubes, tras las rejas
de engalanado jardín,
abrigado por la oscuridad
¿Estará?
Encerrado en el puño
o detrás de los labios,
en el cofre encadenado,
escondido por espesas,
enigmáticas pestañas.
Negado en la palabra
no pronunciada,
siguiendo al silencio o
quizá acurrucado en el silencio,
tras la última nota,
el último grito, la última lágrima,
quizá allí esté6
50
IV
Mi propia Orquesta
51
CÚPULA
Una salida a través de la cúpula
un paso en el aire
y al no llegar a la nube,
la caída lenta
que el viento
no puede frenar.
El espíritu sube a la cúpula
Nuevamente.
Desposeído sube
y el sol brilla
sobre el tejado.
La mirada soberana
desde la mansarda
se engolosina con las presencias
de ángeles como palomas
y de peatones como títeres
y cae, cae
el espíritu distraído.
Caída libre ¿a conciencia?
en el juego, juego macabro
de querer volar.
52
RONCA VOZ
También la ira contra
la injusticia, pone
ronca la voz. B.Brecht
Y entonces que lo sepan.
Me opongo,
Sí,
me opongo.
Y gana el tiempo,
simplemente.
Todo arrasa.
Queda la bronca,
ronca voz.
Pero nos conminan:
éxodo
o muerte.
Y la bronca, de tanto grito:
ronca voz
o el ahogarse.
53
AYER NOMÁS
Fue hace mucho,
ayer nomás,
me senté
con la vida en la mano,
que era otra vida,
la contemplé displicente,
exigente, interrogante.
La fui estrujando,
Adelantándome al destino.
Fue ayer nomás,
en que todavía
tenía una vida.
1994
54
SOMBRA
Mutación de la sombra
paradoja de la luz,
ella y yo somos uno,
un ser,
que es y no es,
que camina,
se acompaña
y se desvía.
Por la noche,
mutación de la luz
se hace la sombra,
una.
Toda una.
55
EN SU FINA CENIZA
Mi grito
triza los cristales,
se estrella contra muros de adobe
los deshace.
Y la boca
Abierta contra el viento
Se llenará de escombros cenicientos.
¿Ceniceros, pediste?
mi boca se te ofrece
con su ávida costumbre
de guardar las cenizas.
Mientras tanto los espejos
con sus finos destellos
iluminan la noche.
Maullidos como gritos
arañarán espejos
hasta que las imágenes
se deshagan e finas cenizas.
Los gatos taciturnos, beberán
De todas esas fuentes,
de todos esos cristales.
56
EN LA SELVA
A Lucila Févola
Fue la hora.
El cuerno mudo
dejó su eco anciano
colgado de las ramas.
Y seguiré la huella
por el camino entre espesuras,
donde cada rayo
brilla como hilo de oro.
Usaré el odre
hasta agotar su vientre
y entre rugidos de trueno,
volveré los pasos,
mediré distancias
y escanciaré el vino
en mi propia mano.
Es la hora.
57
BATALLÓN
Soy yo, es él, somos nosotros,
juntos, compactados,
subiendo, bajando
escaleras
como una serie de esqueletos
expuestos
una serie, ejército activo,
arrasando, explorando
y cautivo.
Armando su propia guerra,
Destrucción,
Implosión,
repulsión.
Grandes ideas
en pequeños soldados
de esqueleto frágil.
Marcha contra todo,
con el limitado tiempo de los días,
con un reloj acelerado
sin parar la marcha, silente y firme.
Gran batallón de crédulos fantoches.
Yo, tú, él,nosotros.
58
EN LA CAVERNA
Dinteles herrumbrados
la puerta no abre,
se crean pasadizos,
en afán de salir
y secretas sendas.
En la caverna (pequeña noche)
ya no caben
los pensamientos
y la lumbre que en rajas
ilumina,
marca hendijas de sol,
más no cielos.
Orfandad del azul.
La puerta,
hermética respuesta,
no tiene llamador.
La paciencia o el empeño,
en conjuro de noches
o supuestos días,
inventará la salida.
Y un fino sendero de luz
dejará transitar al alma.
59
A OJO CERRADO
Emblema de la aguja
nuestro ojo cerrado
por donde pasa
el hilo de la Vida,
retorciéndose.
No hay abertura posible
para tantas emociones.
Lo atravesará el suspiro o
la elección de un fino recuerdo
y quedará en el pequeño hueco,
la imagen, el eco.
Y eso será suficiente.
60
SI YO ERA/
Si era el hada trashumante
en los sueños de bengalas
o en la costumbre
de crear las utopías
desde un despojo o de cenizas.
Si yo era la Reina de una Alicia
Enterrada de los pies a la cabeza
en un pozo de fantasías,
o sirena en los cantos
de las aguas,
o estrella rutilante que guiaba
al argonauta,
al caminante,
al peregrino,
yo no sé
en qué día desandado
me consumí en la herrumbre,
y carcomida,
luchando contra todo calendario
en la sombra de mi nombre,
se iluminó una sonrisa.
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PIEDRA LUNAR
Piedra
luna
guijarro
pupila.
Como un mundo
que quiebra el aire,
tu voz, música
en la noche.
Pupila guijarro
apedrea mi frente.
Tu palabra piedra,
tu palabra arrullo,
luna de adentro.
Tú, mi luna
guijarro en el agua,
pupila en mi noche
infinita y azul.
62
DEL OTRO LADO
Tras el largo corredor
la delgada luz
escapa por debajo
de la puerta.
Siempre una luz
amarilla y cálida, esperando
después de la oscuridad.
Hay vida
del otro lado de la puerta,
otra vida
que pone distancia
con la mía
o
que me invita
a compartir la Luz.
1991: Revista Tamaño Oficio
1992 La Prensa Bs.As.
Premio Ronda Literaria
63
NUESTRO CUARTO
Aquí está el cuarto
con su ventana luminosa
de vidrios biselados,
su puerta de espigado roble,
cautelosa de sonidos
y el designio de este espacio
para el amor,
enmarcado por el sol
en las paredes.
Sobre el tupido tapiz almizclado,
el altar de nuestros encuentros.
Pero la efímera luz de la lámpara nocturna
se apagó sin aviso.
Las paredes se quebrajaron
y el eco de nuestras voces
amorteció en las fisuras.
No recuerdo, ¿sabes?
el tono de tu voz
ni la tierna música
que nos envolvía.
Ni siquiera el color de tu sonrisa.
El tiempo hizo
su festín de hojarasca.
64
CUANDO/
Cuando el ocaso comience a desleírse
y os rojos y grises se confundan
en un algodonoso horizonte,
cuando extrañe el paso de los pájaros
como un cometa,
a las siete de la tarde,
cuando añore el sonido
de los carrillones que cantan
con el último viento,
entonces será, tú lo sabes,
que estaré en el irreal
y lejano paraíso de luz.
Yo te pensaré, quizá,
tú me invocarás
y entonces sentiré el eterno retorno
en cada ocaso
con el vuelo reiterado de las aves,
en el sonido obstinado
de carrillones y suspiros.
65
RUIDOS DEL MUNDO
Fue un barullo que tronó al fin,
como una gran tormenta.
Los ruidos del mundo forjaron
ecos de mar,
de viento,
de lluvia,
Intensidad de apocalípsis.
Fue reverberación del miedo,
de gritos aulladores,
de rabia.
Y nada era lo que fue,
Nada lo que debía ser.
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YO QUE SOY MAR
Yo
que soy agua
y mar fluyente
entre olas
de los días
y las noches.
Yo
que temo
y soy temida
cuando brotan las verdades
de mis voces ondulantes.
Yo
que me abismo
y me refloto
con el simple motor
de la palabra,
que navego
entre tifones
y tormentas cotidianas,
quiero ser (o lo pretendo)
mar que luce sus colores,
arco iris,
que se apropia
del sol y su energía,
de la luna
que navega pasajera.
Yo
siendo mar, soy ola
y me desmayo
serena, suavemente,
en la arena de los años.
67
MI PROPIA ORQUESTA
No me cuentes, amor,
de las cassettes que arrumbaste,
ni de la nueva técnica,
ni de tus compactos actuales, ni6
No recuerdes aquella ópera,
tan espléndida ella
que en nuestro primer “Coliseo”
escuchó Buenos Aires.
No me hables de timbales y saxos,
de violas y clarines,
de pianos, negros pianos.
NO.
Yo tengo mi propia orquesta
acompañada de una voz insondable,
que suena cada día,
que recrea temas
tan nuevos y escuchados.
Con este instrumento
misterioso, increíble,
tan delicado y complejo,
tan mío,
con su música me recreo y emociono.
Partituras de allegros y maestuosos
que me canta
los tonos de la vida
y de la muerte,
del dolor y del odio,
de tu miedo y mi miedo
y al fin, de nuestro amor,
Amor.
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